Definición y Análisis del Texto Lingüístico
Definición y Análisis del Texto Lingüístico
Concepto de texto
Arribar a un único concepto de texto no es tarea fácil, pues son diversas las definiciones
que sobre este término se pueden encontrar; no obstante, intentaremos delimitar su
contenido.
Una de las definiciones de texto, propuesta por Enrique Bernárdez (1982: 85), puede
ayudar a comprender mejor lo que implica este concepto:
El texto posee cierre semántico, esto es, tiene sentido completo. El texto debe bastar
para comunicar lo que se quiera. Por ejemplo, si alguien desea saludar de manera informal y
rápida a otra persona, bastará con que diga “¡Hola!” para cumplir con esa intención y para
transmitir a cabalidad su mensaje en esas circunstancias. Tanto el emisor como el receptor
entenderán ese único signo como suficiente para lograr el acto comunicativo.
Asimismo, la coherencia profunda y superficial del texto se logra por la relación entre
las partes que componen el texto, de modo que no haya entre ellas contradicciones o
imprecisiones que distorsionen o impidan la comunicación del mensaje. Además, el texto cobra
sentido en cuanto se ajusta a la lógica del pensamiento humano y no contraviene el
conocimiento del mundo. Por ejemplo, decir que el caballo blanco de San Martín es negro sería
incoherente, ilógico, pues no puede ser blanco y negro a la vez; o afirmar que la capital del
Perú es Piura sería ir contra lo que se sabe respecto de la división geopolítica del Perú. Esto es,
la coherencia atiende a lo que se dice en el texto mismo, pero también le otorgamos sentido
en relación con lo que se sabe del tema del que se habla; así, mientras mayor sea nuestro
conocimiento enciclopédico, mayor será la comprensión del texto y se podrán detectar las
incoherencias que puedan filtrarse en él, intencionalmente o no.
1
Todo texto parte de una intención comunicativa del hablante de crear un texto íntegro;
es decir, que en la comunicación partimos a priori de que el emisor si entabla una
comunicación, lo hace guiado por algún motivo o alguna razón y que brindará la información
que haga falta para lograr tal fin. No obstante, según las circunstancias, el emisor podría
esconder su intención, maquillarla y será tarea del receptor poder llegar a ella o hacer de
cuenta que no ha descubierto la intención real del emisor, con lo que la comunicación sería
fallida.
El texto, por último, se estructura en torno a dos tipos de reglas: las del nivel textual y
las del sistema de la lengua en que se produce (español, inglés, francés...). Así, no basta con
saber escribir bien en un idioma, o sea, saber las letras, formar palabras, oraciones, pronunciar
bien los sonidos, no cometer faltas ortográficas o fallos de redacción; todo ese conocimiento es
preciso, pero no es suficiente. Cuántas veces nos habremos enfrentado al hecho de que a
pesar de ser hablantes nativos, que conocen y dominan su lengua, nos has costado escribir un
texto porque no sabemos cómo hacerlo: la primera vez que se nos pidió hacer un resumen,
una reseña o una solicitud o una declaración jurada o hacer un brindis en una fiesta. En estas
situaciones, lo que nos faltaba era el modelo que teníamos que seguir para poder hacerlo, un
modelo del que, a lo mejor carecíamos y que impedía realizar el texto. Por tanto, para poder
producir a ese texto tendremos que recurrir a al ayuda de otros, de fuentes que nos indiquen
qué modelo seguir para, por imitación, poder producir el texto propio. Cuando se aprende una
lengua, no se aprender, pues, solo su gramática o su fonética, se aprende también los distintos
tipos de textos que rigen la vida en esa comunidad. El alumno universitario, por ejemplo,
tendrá que aprender a comunicarse con tipos de textos propios de su ámbito académico: el
examen oral o escrito, la exposición, el trabajo, la presentación audiovisual, la solicitud, el
reclamo..., que, conforme vaya avanzando en su vida académica, irá dominando y lo mismo
hará cuando se enfrente a su vida profesional y, en general, en todos los ámbitos de si vida.
El texto supera el nivel oracional de la lengua, excede los límites de la oración y recurre,
incluso, a factores extralingüísticos para su producción y comprensión. Por ejemplo, si
analizamos la oración “Ponlo allí” podemos reconocer que la está formada por un verbo en
modo imperativo (pon) seguido de un pronombre enclítico (lo) y un adverbio de lugar (allí); que
indica una orden hacia un receptor (tú) y que el mensaje señala que se debe poner algo
(masculino singular) en un lugar cercano al hablante. Sin embargo, no podríamos precisar qué
es lo que se pondrá y en qué lugar exactamente, pues esa información queda fuera de la
oración, se debe obtener del contexto, que no es un hecho lingüístico, sino extralingüístico y
que, sin embargo, es completamente necesario para poder interpretar el mensaje a cabalidad.
Desde la semana pasada, las ramas de los árboles en la ciudad se están cayendo.
“Estos inusuales incidentes son producto de la naturaleza y el cambio climático”, afirma
el jefe de la oficina de Ecología y Medio Ambiente de la Municipalidad de Piura, Juan
Echeandía.
El funcionario explicó que por la lluvia registrada en la ciudad hace casi una semana, las
ramas de los árboles se mojaron y se volvieron más pesadas hasta terminar cediendo
ante los fuertes vientos.
(...)
Ante esta situación, el jefe de Ecología dijo que a través de la División de Ornato se está
realizando un estudio para identificar cuáles serían los árboles que necesitan ser
podados para evitar estos accidentes, pues en la ciudad hay muchos algarrobos y
tamariz, sobre todo, que tienen muchos años y ya no soportan el peso de sus ramas.
(...)
Zonas afectadas
Cabe recordar que la mañana del martes se cayó casi la mitad de un tamariz en el
cruce de la avenida Las Palmeras y la calle Los Manzanos, en la urbanización Santa
2
María del Pinar. Esta situación generó que se obstaculizara el paso vehicular por unos
momentos.
El texto anterior está conformado por siete oraciones (marcadas con el punto como
signo de cierre) conectadas entre sí no solo por su contenido temático, sino también por
mecanismos lingüísticos que superan el límite de la oración y, además, por referencias
extralingüísticas, como se verá a continuación.
Este análisis rápido del texto permite ver, pues, que existen conexiones entre las
distintas partes del texto que no se pueden entender solo desde el nivel oracional y que
exigen, más bien, tratar el texto como una unidad informativa, una unidad superior en la que
todos sus elementos apuntan a mantener el sentido completo, a mantener la coherencia, a
través de distintos recursos lingüísticos, pero también apoyados en los datos extralingüísticos
(contexto).
2. Texto y contexto
3
En todo acto de comunicación se hallan presentes unos elementos no lingüísticos que
ayudan a los interlocutores a la elaboración e interpretación del mensaje. Se suele hablar de
contexto o entorno para designar aquella realidad que rodea la comunicación, sea física o
virtual (conocimientos, experiencias y actividades del hablante).
Todo texto –oral o escrito– existe ligado a un contexto, se relaciona directamente con él,
tanto para su producción como para su comprensión. El contexto abarca no solo el espacio
físico o el tiempo en el que se produce, sino que también incluye el saber compartido
(conocimientos y creencias) entre emisor y receptor, que el emisor presupone en el receptor y
que ese activa para poder comprender el texto.
Según el lingüista rumano E. Coseriu (1989: 313), el contexto viene constituido por toda
la realidad que rodea un signo, un acto verbal o un discurso, como presencia física, saber de
los interlocutores y como actividad. Pueden distinguirse tres tipos de contexto1:
a) Contexto idiomático: es la lengua misma como contexto; es decir, el significado que posee
una palabra en cuanto parte de una lengua determinada. Todo signo realizado en el
discurso significa en complejos sistemas de oposiciones y asociaciones formales y
semánticas con otros signos, que no se dicen pero que pertenecen al acervo lingüístico de
los hablantes2. Por ejemplo, los significados posibles del signo piña en español: ‘fruto del
pino’; ‘fruta’ (= ananá); ‘conjunto de personas muy unidas’, etc. 3
1
Si la clasificación de E. Coseriu resultara difícil de comprender para los alumnos, presento otra
clasificación de contexto que se puede emplear.
“En la actualidad el término «contexto discursivo» designa realidades diversas, en función de la
adscripción teórica de los autores que lo utilizan. En su sentido más restrictivo, el término alude
únicamente a las circunstancias de espacio y tiempo en las que tiene lugar la comunicación, para las que
algunos autores reservan el término «contexto comunicativo»; en un sentido más amplio, sin embargo, se
incluyen también factores sociales, culturales y cognitivos relativos a los participantes del intercambio
comunicativo. Según esta última visión, el contexto discursivo comprende, al menos, los siguientes tipos
de factores interrelacionados:
• Contexto espacio-temporal: se trata del entorno en el que tiene lugar la comunicación, e incluye
las coordenadas espaciales y temporales en las que se produce un enunciado. Esta información tiene una
especial relevancia para interpretar elementos deícticos, como los adverbios de lugar (aquí, allí) o de
tiempo (ahora, hoy), las personas del discurso (yo, tú, él) o los tiempos verbales.
• Contexto situacional: comprende tanto las circunstancias que perciben los interlocutores mientras
hablan como el mismo discurso que van produciendo, que construye un contexto al que los emisores se
pueden referir. En este sentido, en la producción y comprensión del discurso no sólo influye lo que los
hablantes dicen, sino también lo que hacen, lo que ocurre mientras hablan y el hecho mismo de que lo
hagan.
• Contexto sociocultural: también condicionan la forma y la interpretación de un mensaje las
características sociales de los interlocutores, que tienen por ejemplo una importancia decisiva en el
empleo de fórmulas de cortesía.
• Contexto cognitivo: incide finalmente en la comunicación el conocimiento del mundo que poseen
y comparten los hablantes, así como las intenciones que persiguen en su acto comunicativo o que
presuponen en su interlocutor”.
(Instituto Cervantes [1997-2015]. Diccionario de términos claves de ELE, s.v. contexto discursivo)
2
Además, Coseriu añade que también puede funcionar como contexto idiomático otra lengua, distinta a
la que se emplea para el texto, como sucede en las personas bilingües o plurilingües. Por último, se debe
considerar que cada palabra significa en un contexto menor o subcontexto, que es su campo significativo,
constituido por todos aquellos signos con los que se relaciona directamente en una clase y propone como
ejemplo el caso de verde, cuyo campo significativo incluye todos los signos que designan nombres de
color (a los que se opone, además): azul, amarillo, rojo, rosado...
3
DRAE (2003)1. f. Fruto del pino y de otros árboles (...); 2. f. Ananás; 3. f. Mazorca del maíz,
especialmente cuando carece de farfolla; 4. f. Conjunto de personas o cosas unidas o agregadas
estrechamente; 5. f. Tejido blanco mate, transparente y finísimo, que los indígenas de Filipinas fabrican
con los filamentos de las hojas del ananás. Sirve para hacer pañuelos, toallas, fajas, camisas y vestidos de
niños y señoras; 6. f. Ingen. Masa esponjosa de plata, de forma cónica, que queda en los moldes, donde
se destila en los hornos la pella sacada de minerales argentíferos.; 7. f. Mar. Especie de nudo,
generalmente redondeado, que se teje con los chicotes descolchados de un cabo; 8. f. Sal. Cresta de
pavo; 9. f. Can., Arg., Bol., Cuba, Hond., Par. y Ur. Puñetazo; 10. f. Cuba. Dispositivo que permite conectar
simultáneamente tres enchufes en una única toma; 11. f. despect. coloq. Cuba. Camarilla; 12. f. El Salv.
Hombre homosexual; 13. f. Nic. Racimo de frutas. Piña de cocos; 14. f. coloq. Perú Persona con mala
suerte. U. t. c. adj,
4
b) Contexto verbal: es el que rodea al texto en sí, los elementos verbales que conforman el
mensaje que se transmite. En este sentido, un signo adquiere valor dentro del texto, en
relación con los signos anteriores y posteriores a él. Por ejemplo, fijémonos en los
siguientes enunciados en los que el signo piña delimita su significación según el resto de
elementos que conforman el enunciado, lo que permite al receptor discernir, en cada caso,
de qué acepción de piña se habla.
¡Pon una piña en tu balcón! (planta)
¿Cómo preparar una piña colada? (bebida alcohólica a base de jugo de piña = fruta)
Orlando Bloom le pegó una piña a Justin Bieber por una mujer (= puñetazo, pegar
ayuda a saber que se trata de un golpe.)
Patri Soler: “Somos una piña dentro y fuera de la cancha”. Hoy conocemos un poco
más a la joven ala-pívot malagueña del Club Baloncesto Conquero, Patricia Soler
Suárez. (= grupo unido)
DellyMadrid sigue bien piña con los accidentes. Se rompió los ligamentos grabando
spot. (= mala suerte, accidentes, romperse los ligamentos ayudan a comprender que se
trata de algo negativo.)
5
cual supone en el receptor un saber compartido: la historia de la vida de este jugador 4; sin ese
dato, el mensaje pierde la fuerza que quiere lograr.
Sabido es que en su niñez Messi, apodado ‘La pulga’, era un futbolista destacado, pero era
muy pequeño para su edad, pues padecía de “déficit parcial de la hormona de crecimiento”.
Sus padres pudieron someterlo por un tiempo al tratamiento requerido que, felizmente, pudo
completar cuando el jugador pasó a formar parte del Fútbol Club Barcelona. Gracias a este
tratamiento Messi superó su problema y logró un desarrollo normal, lo que de lo contrario le
hubiera impedido llegar a jugar en la primera división. Entonces, con esta información implícita
en el mensaje a través de la figura de Messi, se entiende que también es un añadido a “Así
como Leo Messi creció, tus hijos también necesitan crecer”. Es más, se podría pensar en
“crecer” no solo literalmente (‘aumentar de talla’), sino metafóricamente: hacerse alguien
grande, reconocido, famoso.
De otra parte, el texto continúa señalando dos características del producto ofrecido, marcadas
en negrita, frescura y nutrición, que indican al receptor también una información implícita: ya
que se trata de un producto envasado, que tiene un periodo de conservación, se indica que
este hecho no es impedimento para que el producto se mantenga fresco y conserve todos sus
nutrientes. Esto es, se trata de equiparar este producto con el pan de panadería.
Asimismo, se apoya en otra información implícita: la preocupación de los padres por alimentar
correctamente a sus hijo, brindándoles alimentos nutritivos que les permitan su correcto
desarrollo, que es justo lo que intenta ofrecer el producto: garantizar el desarrollo de tus hijos
porque está enriquecido con hierro y vitaminas. El hierro y las vitaminas, que es lo que se
marca como el diferencial del producto, también brinda una información implícita: se sabe que
tanto el hierro como las vitaminas ayudan a los niños a crecer, evitan la anemia infantil
(generada por una mala alimentación); las vitaminas, aunque no se dice cuáles, son también
un complemento a al alimentación balanceada que deben recibir los niños.
Por último, se recurre al eslogan del producto “Lo hacemos con amor”, que también contiene
una información implícita: los padres brindan amor a sus hijos y por ello se preocupan de
darles lo mejor.
En este ejemplo, no obstante, el receptor deberá saber que este texto, al ser un anuncio
publicitario, lo que busca es motivar al receptor al consumo de un producto, que es presentado
de manera atractiva y destacando solo lo bueno que tiene y, teniendo en cuenta eso, sopesar
qué tan fiable puede ser la información y asumirla como cierta.
El texto, para ser considerado como tal, debe cumplir con un conjunto de propiedades o
características que permiten que funcione como una unidad discursiva, dotado de sentido
completo. Algunos autores señalan como fundamentales en el texto dos propiedades: la
coherencia y la cohesión, que apuntan a la forma en que se conectan las partes del texto entre
sí, de ahí que se las considere propiedades estructurales. La primera atiende al sentido del
texto, el cual no se obtiene solo de la suma de un grupo de oraciones, sino que exige que entre
ellas haya conexión, lo que ayuda a mantener la unidad temática del texto, tanto de forma
global (el texto completo) como local (las partes en que se puede dividir). Así, por ejemplo, en
una noticia reconocemos una unidad temática: de qué trata la noticia y cada parte de esta
4
Para más datos ver: [Link]
crecimiento-de-lionel-messi-articulo-489999
6
informa de un aspecto de este tema: el titular aporta los datos principales (qué paso) y el
cuerpo desarrolla la información (cuándo, cómo, dónde, en qué circunstancias...).
La coherencia, como unidad de sentido, supone considerar factores internos al texto (que las
oraciones entre sí no se contradigan, que no repitan información innecesariamente, que sean
informativas...), pero también externos al texto (que lo que este comunica no contradiga
nuestro conocimiento del mundo o de la lógica, a menos que sea intencionalmente por lograr
otro efecto (humorístico, por ejemplo). Además, como señala González Ruiz (2009: 107), los
hablantes no tienen en cuenta únicamente el conocimiento universal del mundo, sino también
otros conocimientos extralingüísticos (enciclopédicos, culturales, históricos, situacionales) y
todas su creencias y opiniones. (...) Además, no hay que olvidar que un texto conecta con otros
textos y con experiencias anteriores del lector u oyente que le proporcionan marcos de
referencia para la interpretación.
De otro lado, los estudios sobre la textualidad apuntan a que el binomio coherencia-cohesión
no es suficiente para poder discernir qué puede ser considerado texto o no, sino que se
requieren de otros parámetros que ayuden a definir de forma más precisa los elementos que
se conjugan en la producción e interpretación de un acto comunicativo. En este sentido, la
propuesta de R. Beaugrande y W. Dressler (1981) intenta cubrir este vacío, considerando siete
propiedades o características que funcionan interrelacionadas y que permiten formar y
entender los distintos tipos de textos: coherencia, cohesión, intencionalidad, aceptabilidad,
situacionalidad, intertextualidad e informatividad.
Estas siete propiedades pueden ser agrupadas según el elemento en el que se centran. Así, la
coherencia y la cohesión se centran en el texto en sí; la intencionalidad y la aceptabilidad se
orientan hacia la actitud de los interlocutores; la situacionalidad, la intertextualidad y la
informatividad se enfocan en la relación entre el texto y la situación comunicativa en que se
produce.
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hacer un reclamo, etc. Pensemos, por ejemplo, en cómo un niño construye su mensaje
cuando quiere pedir algo; en la “Chilindrina” 5: "Papito lindo, mi amor, papacito..., ¿me
das un peso para ir a comprar a la tienda ?” La Chilindrina recurre a los diminutivos, a
los adjetivos calificativos, a las frases cariñosas, una especie de captatio benevolentia
antes del pedido. El receptor, en estos casos, sabe reconocer que lo que viene a
continuación de tanta frase cariñosa suele ser alguna petición; esto es, descubre que la
intencionalidad del mensaje no es el halago, sino la petición.
2. Máxima de calidad. Esto es, que lo que se exprese se ajuste a la verdad. Presenta las
siguientes submáximas:
«No diga lo que crea que es falso».
«No diga aquello sobre lo que no tiene pruebas».
3. Máxima de relación. Dar información relevante, pertinente; es decir aquello que tenga
relación con el tema del que se habla.
5
Contextualizar si hace falta.
6
“La elaboración de este modelo pragmático de la comunicación se debe al filósofo americano H. P.
Grice, que lo define del siguiente modo: «Haga que su contribución a la conversación sea, en cada
momento, la requerida por el propósito o la dirección del intercambio comunicativo en el que usted está
involucrado». Es este un principio no normativo, que se supone aceptado tácitamente por todos cuantos
participan en la conversación (Grice 1975, 45). En una conferencia dictada en 1967, y publicada en 1975,
H. P. Grice sostuvo que hasta ese momento no se había prestado debida atención a la naturaleza e
importancia de las condiciones que gobiernan la conversación. Este autor propone un análisis del tipo
particular de la lógica que actúa y rige en la conversación. Para ello, intenta establecer los mecanismos
que regulan el intercambio comunicativo y la interpretación de los enunciados; es decir, los mecanismos
responsables del «significado añadido», esto es, de la información implícita”. (Instituto Cervantes [1997-
2015], Diccionario de términos claves de ELE, s. v. aceptabilidad)
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4. Máxima de manera. Relacionada con la forma en que se presenta el mensaje. Contiene
las siguientes submáximas: «Sea claro», «Evite la oscuridad de expresión», «Evite la
ambigüedad», «Sea breve», «Sea ordenado».
b) La informatividad. Por medio de esta propiedad, el receptor de un texto evalúa qué punto
las predecibles o inesperadas son las secuencias de un texto, si transmiten información
conocida o novedosa. La informatividad es el factor de novedad informativa que despierta
el interés por la recepción de un texto. Seguramente todos conocemos a alguien que
siempre cuenta las mismas historias, los mismos chistes, las mismas anécodtas; sabemos
perfectamente, a fuerza de haberlo escuchado más de una vez, cómo empieza y cómo
termina la historia. Estos textos no resultan, por tanto, informativos, pues el recpeptor sabe
que no encontrará ninguna novedad, nada que no haya escuvhado antes. Esto es, el texto
nos permite ir anticipando qué es lo que vendrá después y generar hipótesis sobre el
contenido del mensaje. Si el texto no brinda información nueva para el recpetor, este
resulta intrascendente y desetimará el texto.
Desde este punto de vista un buen texto debe saber combinar dos tipos de información:
una conocida (suspuestamente) por el receptor, que sirve de anclaje, y una información
nueva (informativa según del emisor), que es la que interesa comunicar al receptor. Esta
estructura de la información se explica con los conceptos de tema (o tópico) y rema (o
foco); esto es, el tema es aquello de lo que se habla, mientras que el rema es lo que se dice
o se quire comunicar del tema. Por ejemplo, si la profesora dice en clase: “Para la práctica
del viernes entra el tema 1 y 2”, el tema (lo que el emisor asume que el recpetor conoce, la
información conocida) será “la práctica del viernes” y el rema (la novedad, la información
relevante y lo que el receptor desea conocer) será “entra el tema 1 y 2”. La profesora aume
que el recpetor (los alumnos) saben que habrá práctica (y qué es una práctica) de su curso,
lo que informa es solo lo que los alumnos desconocen: qué contenidos serán evaluados.
Un texto, por tanto, cumplirá con esta propiedad siempre que sepa combinar ambos tipos
de informaciones: la conocida y la nueva, de modo que el recpetor del texto pueda dotar al
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“Pese a la enunciación imperativa de estas categorías, lo importante para la teoría de Grice no es tanto
el cumplimiento de estos supuestos mandatos como el hecho de que los interlocutores actúan como si
dieran por descontado su cumplimiento. La violación de las máximas es un indicio que permite a los
interlocutores activar un proceso inferencial que les permita acceder a la implicatura. Así, por ejemplo, si
ante la pregunta [¿Cómo te llamas?], formulada por un chico a una chica, se obtiene la respuesta [Tengo
novio], se está violando la máxima de relación, pues, aparentemente, no guarda relación la respuesta con
la pregunta. Ahora bien, a partir de ese desajuste lógico, el interlocutor podrá inferir, esto es, deducir, que
la chica no quiere ser molestada” (Instituto Cervantes [1997-2015], Diccionario de términos clave de ELE,
s.v. aceptabilidad).
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texto de sentido y aceptar que lo que en él se comunica resulta para él relevante, aporta
datos nuevos y no redudna sobre lo mismo o le brinda información evidente u obvia.
Todas estas propiedades se conjugan, no actúan independientemente, sino que entre todas
ayudan a la configuración y a la interpretación del texto, aunque algunas veces una influya
más que otra, de forma intencionada o no.
10
EJERCICIOS
1. Lea las siguientes definiciones de texto y encuentre los puntos que tienen en
común.
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3. Relacione los ejemplos con las consideraciones del texto que se mencionan.
5.
4.
6. Era una vez que a un niño al que le 7. “Conoce el sector”. “Tiene experiencia en esa
habían regalado una bicicleta, y salió actividad”. Conocimiento y experiencia en el
a estrenarla al jardín. En eso le grita tema son los atributos que se suelen privilegiar
a su mamá: para la designación de cargos públicos,
–¡Mamá, mira, sin una mano! olvidando que la idoneidad no es solo un tema
Y el niño siguió y siguió. de ‘know how’ y ‘know who’, sino de valores.
–¡Mamá, mira, sin dos manos!
Y al poco rato llegó con su mamá y B. Boza ,“Compromiso público”, en Ciudadano al
le dijo: día (blog), Lima, El Comercio, 4/10/11
–¡Mamá, shin dientesh!
4. Diga qué tienen en común los siguientes ejemplos. ¿Se puede decir que todos
son textos? Diga, además, en qué situación comunicativa podrían haberse
producido.
a) Quiero hacer un brindis por los novios, por que les vaya muy bien en su nueva vida de
casados.
b) Vendo departamento amoblado 90m2, de estreno, sala-comedor, 2 dormitorios, 2 baños.
Teléf. 969876544.
c) Amix:
Feliz cumple!!! Que lo pases superbien. Un besototototote!
d) ¡Felicitaciones por el nuevo bebé!
e) ¿Cree que los ‘Cuatro Fantásticos’ (Pizarro, Farfán, Vargas y Guerrero) deberían ser
incluidos en la selección?
Caso 1:
La Municipalidad de Piura está organizando un evento cultural para el sábado. El sábado
es el día de la semana que más me gusta. También me gusta salir a pasear, comer helados, ir
al cine y bañarme en el mar. El Océano Pacífico baña las costas peruanas. Los peruanos
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tenemos una gran riqueza escondida en el mar que deberíamos explotar más. El progreso de
nuestro país, creo yo, está en la explotación de los recursos naturales.
Caso 2:
Había un pozo en el medio del parque y en ese pozo había un árbol y en ese árbol, una
rama, y en esa rama, un nido, y en ese nido, un huevo y en ese huevo, un ave: el ave más
linda que pudiera existir.
5. Diga qué tipo de contexto debe activar el receptor de manera especial para
poder entender cabalmente cada uno de los siguientes enunciados.
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modelos de “Esto es guerra”, la responsabilidad no solo es del programador o de los
conductores. Hay padres de familia o hermanos mayores que pueden ser más decisivos en la
educación de estos adolescentes. No sé si tengamos la televisión que merecemos, pero
sí una que se empata con nuestros niveles de educación.
Una protesta no modificará el ráting de Magaly o de ‘Peluchín’. Dejemos mejor las marchas
para cuando los políticos se porten mal. No malgastemos un derecho cívico que estos últimos
tiempos ha recuperado un terreno perdido. Si no quieren saber de la última pelea entre Sheyla
y Pavón, mejor sigan las enseñanzas de ese filósofo de calle llamado Melcochita. ¿Te parece
basura? Entonces: no los veas.
a) No hay café.
–Mañana compro.
b) Clínica Los Tiempos. ¿Quieres volver a encontrar el equilibrio? 13 años de experiencia.
Pioneros en desarrollo de tratamientos.
c) ¿Quieres hacer el favor de no poner la música tan alto?
d) Durante la Colonia, la producción de plata necesitaba una compleja serie de actividades y
procesos en las fases de extracción y refinamiento. Los minerales se extraían en las
galerías con máquinas especiales y luego se llevaban hasta la superficie. Allí eran
clasificados y luego molidos. Tras esta preparación venía el tratamiento final.
e) (El padre a su hijo de 3 años) A ver, repite lo que has dicho. ¡A ver, repítelo!
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Bibliografía
Obras de consulta:
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