Orden Conservador en Argentina (1880-1916)
Orden Conservador en Argentina (1880-1916)
fueron pocos, el país no se educaba al ritmo de lo que su economía crecía buscó así aumentar la productividad, pero también debilitar la capacidad
(especialmente en lo que tiene que ver con la formación secundaria y terciaria). organizativa de los obreros, que pasaban a ser una fuerza de trabajo más
Además, el modelo agroexportador tenía otros problemas que a la larga serían heterogénea y menos calificada (y por ello, más fácilmente reemplazable).
decisivos. Uno de los más notables fue el del desequilibrio regional. El Entre 1880 y 1914, esta serie de cambios determinó que el valor de la
extraordinario crecimiento pampeano no se replicó en el resto del país. Algunas producción manufacturera se multiplicara por quince y la Argentina se convirtió
zonas también aumentaron su producción, pero a un ritmo mucho menor. Salta en el país de América Latina en el que tenía mayor peso. Para entonces ya
exportó animales a Bolivia, y Cuyo, a Chile. Luego de 1880, Mendoza y también representaba una cuarta parte del producto total y abastecía tres cuartas partes de
San Juan encararon una especialización vitivinícola, mientras que Tucumán se la demanda local, especialmente la de los bienes de fabricación más sencilla,
fue focalizando en la producción de azúcar, ambas para el mercado interno. como alimentos, muebles, indumentaria y vehículos (las industrias más complejas
Otras economías regionales consiguieron colocar algunos productos localmente, aún tuvieron que esperar). Nuevamente, el desarrollo tuvo un sesgo regional muy
pero en medida mucho menor. Y algunas provincias, como La Rioja o marcado. El abaratamiento del transporte por la red ferroviaria afectó ahora sí
Catamarca, quedaron decididamente marginadas del auge económico y muy fuertemente a la producción artesanal del interior. En especial, disminuyó
subsistieron gracias a los fondos que recibían de la nación. El éxito de la dramáticamente la cantidad de talleres textiles, incapaces de competir con los
economía exportadora de productos primarios fue tal que pocos miembros de la productos importados. Así, tanto por influjo del Estado como por el del
élite sintieron la necesidad de cuestionar el lugar que la Argentina estaba mercado internacional, Buenos Aires y la región pampeana adquirieron un peso
asumiendo en la división internacional del trabajo. Algunas voces propusieron mucho mayor que el que habían tenido hasta entonces, y se acentuó el
políticas industrialistas, pero fueron débiles y no consiguieron cambiar la desequilibrio regional del país. El crecimiento de la producción en aquella región
orientación general. Así y todo, la demanda de las ciudades más grandes impulsó tuvo como contracara la destrucción de la producción en otras.
un modesto surgimiento de industrias, especialmente luego de que la Ley de
Aduanas de 1876 impuso aranceles a algunas importaciones. La medida no tuvo Impactos ambientales y políticos
fines proteccionistas —la tomaron solo para mejorar las finanzas del Estado— ,
pero en cualquier caso revirtió parcialmente las políticas totalmente La gran transformación operada en estos años también produjo un drástico
librecambistas que venían implementándose desde la caída de Rosas. En estos cambio en el modo en que la sociedad se relacionaba con el medioambiente. La
años se advirtió un cambio en la organización y el tipo de establecimientos profundización del capitalismo significó que más y más tipos de bienes se
manufactureros. Todavía en la década de 1860, casi toda la producción se volvieron bienes comercializables. La naturaleza se volvió terreno abierto para la
realizaba en pequeños talleres que solían combinar la fabricación con la depredación descontrolada y vertedero de los desechos y la polución que
reparación y la venta al público. Habitualmente reunían a un grupo reducido de producían las nuevas actividades. En pocos años se evidenciaron efectos
artesanos calificados y estaban escasamente mecanizados. En general, eran incomparablemente más dañinos que los que habían tenido las actividades
propiedad de un maestro artesano que trabajaba con sus propias manos junto al económicas de los humanos en todos los siglos precedentes.
resto. Hacia mediados del siglo solo existía en Buenos Aires un puñado de Uno de los primeros fue la deforestación masiva. Desde la década de 1860 se
establecimientos grandes: los saladeros y curtiembres, una fábrica de cerveza, un requirieron millones de durmientes para las vías de los ferrocarriles y millones de
aserradero mecánico, una fundición y varios molinos de vapor. postes para alambrados y corrales en la pampa húmeda, para los viñedos de
Aunque continuó el predominio de los talleres pequeños y medianos, para fines Cuyo y para otros sitios. Las nuevas máquinas de vapor y la construcción
de la década de 1880 la ciudad ya estaba poblada de fábricas con energía demandaron más madera. Para abastecer toda esta demanda se recurrió a la tala
mecánica y chimeneas humeantes, propiedad de empresarios, en las que indiscriminada. La zona que primero y más profundamente sufrió los efectos fue
trabajaban millares de obreros asalariados. Desde principios del nuevo siglo Santiago del Estero. Los maravillosos quebrachales de su lado occidental fueron
algunas empresas grandes, como los frigoríficos, los ingenios, las fábricas textiles devastados hasta transformar en un desierto lo que antes era un espeso bosque.
y de calzado, comenzaron a introducir el método taylorista, por el que el proceso Solo entre 1906 y 1915 salieron de allí 20.700.000 durmientes para el
productivo se fragmentaba en una línea de montaje con tareas a cargo de ferrocarril, lo que significó la pérdida de tres cuartas partes de lo que quedaba de
diferentes tipos de trabajador, repetitivas y cronometradas por supervisores. Se forestas en la provincia. Fue un desastre para la vida de los santiagueños,
HISTORIA – 4to año 3
HISTORIA DE UN PAÍS – Ezequiel Adamovsky
especialmente los de las clases populares. Los campesinos y pastores, que impuestos a las importaciones (los que se aplicaban a las exportaciones se
dependían del mantenimiento de un delicado equilibrio entre el uso del bosque y mantuvieron en niveles muy bajos), el Estado se inclinó a solicitar créditos
la ganadería intensiva, se vieron acorralados. La emigración a otras provincias fue internacionales, que suplieron en especial financistas de Londres. Para 1890, la
el destino obligado para miles de ellos. En estos años se instaló la célebre Argentina era el primer destino de las inversiones británicas. El país entabló con
empresa La Forestal, de capitales británicos, que depredó también los bosques el Reino Unido un vínculo verdaderamente neocolonial, en el que ocupaba el
del norte de Santa Fe, del Chaco y de Formosa para producir tanino, con lugar de una colonia económica informal. Algo después, con fuertes inversiones
idénticos resultados. Había desembarcado tras un negociado fraudulento con el en frigoríficos y luego en otras industrias, Inglaterra y luego Estados Unidos
Estado a fines del siglo XIX por el que se le permitió adquirir el 12% de la comenzaron a captar una porción importante de las ganancias del por ahora
superficie santafecina por un precio irrisorio. La Forestal llegó a poseer más de modesto desarrollo manufacturero, que se giraron al exterior. Debido al sesgo
dos millones de hectáreas y se transformó en el principal proveedor mundial de liberal de los elencos gobernantes, el Estado no desarrolló en estos años
tanino. Ya bien entrado el siglo XX y tras haber agotado los quebrachales, la instrumentos de protección para la autonomía nacional o para regular el
compañía abandonó el país dejando tierra arrasada a sus espaldas. Catamarca y funcionamiento del mercado.
La Rioja padecieron asimismo rápidos procesos de deforestación. La vulnerabilidad de la economía se hizo patente en dos graves crisis que
En este período también el espacio urbano sufrió la agresión al medioambiente. golpearon al país. La primera fue en 1873. El crecimiento del decenio anterior
En Buenos Aires se notó desde temprano. Yaa comienzos del siglo XIX los había traído una sensación de abundancia que había impulsado a todos —el
desperdicios de saladeros, curtiembres y fábricas de velas le habían dado al Estado y los privados— a multiplicar los gastos y abusar del crédito. La balanza
Riachuelo el olor nauseabundo que todavía hoy tiene. El problema se agravó comercial se fue haciendo deficitaria por el aumento de las importaciones y la
hacia fines del siglo con la instalación de tintorerías industriales, metalúrgicas y crisis se desató cuando se cerró el acceso al crédito internacional. En 1873, el
frigoríficos. La contaminación se expandió por entonces a otros ríos y tiempo panorama fue de numerosas quiebras y políticas de ajuste para poder honrar los
después seguiría la polución del aire por efecto de la industria y, luego, del compromisos con los acreedores extranjeros, que para entonces insumían ya el
transporte automotor. En estos años, en fin, se instaló en la Argentina un modo 45% del gasto público. Los intereses ganaderos consiguieron presionar al
propiamente capitalista de relacionarse con el medioambiente: el que permite la gobierno para que no aumentase los impuestos a las exportaciones, por lo que la
apropiación privada de los recursos naturales que pertenecen a todos—para salida fue, en cambio, subir las tasas que se aplicaban a algunas importaciones.
comercializarlos o indirectamente al no pagar ningún costo por deteriorarlos— y
transfiere a los sectores más bajos las peores consecuencias. El modelo Los cambios en la sociedad
agroexportador marcó de manera diferencial dos tipos de espacios: en la pampa
húmeda se protegió el recurso tierra con la rotación de cultivos para que la Organizadas sectorialmente, con llegada privilegiada a un Estado controlado él
producción fuese sustentable, pero otras regiones fueron convertidas en «zonas mismo por una oligarquía, las clases altas tuvieron luego de 1880 su momento
de sacrificio» abiertas a la extracción indiscriminada de recursos. Desde entonces de mayor esplendor. El país fue de ellas y las ganancias que obtuvieron,
este patrón no hizo sino profundizarse. verdaderamente fabulosas. La ciudad de Buenos Aires lleva todavía hoy las
El modelo agroexportador sometió además a la economía local a una fuerte marcas de esa opulencia. Las mansiones y palacios que construyeron en Barrio
dependencia respecto de las del norte. Los ingresos estaban atados a la Norte o en Plaza San Martín contrastan con lo que habían sido las moradas de
exportación de unos pocos productos, por lo que cualquier cambio en los las familias «decentes» hasta mediados del siglo XIX, infinitamente más
precios relativos impactaba inmediatamente. Y a largo plazo, los términos del modestas.
intercambio se volverían perjudiciales: el valor de los bienes manufacturados El provincialismo y sencillez de las clases altas de antaño dio lugar a una
tendió a crecer más que el de los primarios. verdadera «alta sociedad» de hábitos cosmopolitas, consumo suntuoso y gustos
La Argentina dependía además de las inversiones extranjeras, en especial de las refinados. Su vida social, sus lujosas bodas, sus espléndidas fiestas y paseos, sus
británicas, que en estos años representaron dos terceras partes del total. La clubes exclusivos, pronto serían retratados en las revistas de la época, para mayor
mayor bonanza multiplicó las rentas del Estado, pero sus gastos crecieron a un visibilidad del resto de la población. La alta sociedad porteña estaba compuesta
ritmo más rápido. Como las arcas públicas se financiaban sobre todo con por familias de tres orígenes diferentes, que grafican bien el cambio que había
HISTORIA – 4to año 4
HISTORIA DE UN PAÍS – Ezequiel Adamovsky
generado la consolidación del Estado y del mercado. Por un lado, eran familias Verde. La Argentina fue el país del mundo que mayor inmigración recibió por
patricias de la época colonial que habían prosperado en los negocios ganaderos, relación con su población local: en 1914 casi un tercio de los habitantes había
como los Anchorena o los Alvear, que hacia 1900 poseían respectivamente nacido en el extranjero. También en este caso las desigualdades regionales fueron
635.000 y 102.800 hectáreas. En segundo lugar, familias de extranjeros que notables. Ese año, cerca de la mitad de los porteños y santafecinos eran
habían llegado ya entrado el siglo XIX, a veces de condición no muy brillante, inmigrantes. También tenían un peso enorme en Mendoza y en algunos
pero que habían ascendido socialmente de manera veloz (como los Bullrich, los territorios poco poblados, como La Pampa y Santa Cruz. Un poco menor, entre
Wilde o los Luro). A ellos se agregaba un tercer grupo, formado por familias de 12 y 20%, era su aporte en zonas como Córdoba o Entre Ríos y apenas del 2%
élite del interior que habían desembarcado en Buenos Aires para integrarse a los en otras menos favorecidas, como Catamarca o La Rioja. El impacto es todavía
elencos políticos (como los Paz, los Ibarguren o los Avellaneda). Unidos por más notable si uno considera el peso de los hijos de inmigrantes, que en los
vínculos matrimoniales y una sociabilidad en común, fueron el sector que mayor censos figuran como nativos. En 1869 casi la mitad de la población de la ciudad
provecho sacó de la nación que acababa de organizarse. de Buenos Aires era extranjera (4 de cada 5 varones adultos), lo que significa
Para el resto de la sociedad, las cosas fueron menos rutilantes. Durante estos que, de la mitad de los que eran nativos en 1914, una porción enorme eran hijos
años, la Argentina sufrió un proceso de cambio muy profundo y desordenado de uno o ambos padres nacidos en el exterior y, por ende, sociabilizados en la
que alteró drásticamente la vida social. Para empezar, hubo un espectacular cultura de sus progenitores, al menos parcialmente. Algo similar vale para la
crecimiento demográfico. En tan solo cuarenta y cinco años, entre 1869 y 1914, provincia de Santa Fe. Más que inmigración, fue un verdadero recambio
la población del país creció más de un 300%: pasó de poco menos de 1.800.000 demográfico. Así, al desequilibrio económico, ecológico, en cantidad de
a más de ocho millones. El aumento se concentró especialmente en las ciudades población y en urbanización se agregó una marcada diferencia étnica entre los
y el país experimentó un rápido proceso de urbanización. En 1869 más de dos habitantes de Buenos Aires y lo que luego se dio en llamar la «Pampa gringa»
tercios de los habitantes todavía vivían en el campo. Para principios del siglo por un lado, y los de zonas que permanecían más claramente criollas por el otro.
siguiente, ya la mitad habitaba en ciudades y la proporción no dejaría de subir. La mayor urbanización trajo un cambio en las actividades económicas y tipos de
Las que más crecieron fueron por lejos las de la región pampeana, en especial ocupación. Un porcentaje creciente de la población fue volcándose a actividades
Buenos Aires (que pasó de 300.000 habitantes en 1880 a más de un millón y o empleos relacionados con la manufactura, el transporte, el comercio, la
medio en 1914) y Rosario. Al finalizar la primera década del siglo XX, la construcción y los servicios. Los sectores medios y los trabajadores manuales
Argentina era uno de los países más urbanizados del mundo, pero también uno asalariados crecieron a un ritmo mayor que el del aumento demográfico general.
de los que tenía su población más centralizada: más de una cuarta parte vivía en Por todo el país se agregaron decenas de miles de pequeñas y medianas industrias
la capital y sus alrededores, en lo que ya era una de las áreas urbanas más —carpinterías, panaderías, sastrerías, herrerías, etcétera— y se multiplicaron los
pobladas del planeta. establecimientos comerciales, especialmente pequeñas tiendas y almacenes
La ciudad de Buenos Aires vio multiplicarse los edificios en altura y el transporte atendidos por sus dueños. Las mejores oportunidades en las ramas del comercio
público en tranvías, entre otras mejoras. En 1913 inauguró su primer y la industria tendieron a quedar en manos de inmigrantes (por caso, más del
subterráneo, que fue el primero de todo el hemisferio sur y uno de los pocos que 80% de los dueños de las fábricas que había en 1895 eran extranjeros).
había en el mundo en ese momento. Buenos Aires vio nacer hacia fin de siglo una verdadera sociedad de consumo,
Este crecimiento en buena parte fue consecuencia de la gran oleada inmigratoria. con el florecimiento de establecimientos de todo tipo, incluyendo grandes y
Entre 1881 y 1914 arribaron al puerto de Buenos Aires más de cuatro millones sofisticadas tiendas como A la Ciudad de Londres, Gath y Chaves y, desde
de personas, la gran mayoría, varones jóvenes. Venían atraídos por los altos 1913, la filial de la famosa firma inglesa Harrods. Fabricantes y casas
salarios que se pagaban en el país por comparación a los de sus lugares de origen comerciales comenzaron a hacer vistosas campañas publicitarias incitando a
y por las oportunidades que se ofrecían para quien supiera aprovecharlas. Solo consumir. Los nuevos establecimientos comerciales, bancarios, ferroviarios y
uno de cada tres volvió a su terruño. El 75% fueron de origen español o italiano manufactureros y también el aparato de Estado requirieron un creciente número
y el resto, británicos, alemanes, franceses, judíos de Europa del Este, sirio- de empleados de cuello blanco, funcionarios y docentes y, en menor medida, de
libaneses y de otras nacionalidades (también las limítrofes). Incluso llegaron diplomados universitarios. Aquí los orígenes étnicos fueron más variados, con
pequeños contingentes de japoneses, bóeres de Sudáfrica y africanos de Cabo predominio de los nativos en la docencia y el empleo público, los inmigrantes en
HISTORIA – 4to año 5
HISTORIA DE UN PAÍS – Ezequiel Adamovsky
los mostradores y unos u otros entre los profesionales, dependiendo de la miríada que agrupaba a otras colectividades y decenas de periódicos editados en
carrera. También fueron necesarios muchos más trabajadores manuales en todos las lenguas más variadas.
esos rubros. Luego de 1870, en Buenos Aires y en otras ciudades fue surgiendo Para los criollos de condición modesta las cosas fueron difíciles. Los de la
una verdadera clase obrera, cada vez más numerosa. Entre ellos los hubo tanto campaña bonaerense, por caso, vieron empeorar su condición de manera muy
gringos como criollos (todavía en 1947 el 20% de los obreros urbanos eran evidente. En el Noroeste, las leyes contra la «vagancia» para reclutar mano de
extranjeros). obra siguieron en vigencia y también hubo expresiones de xenofobia.
En el campo, los cambios no fueron menos importantes. En la región pampeana, A pesar de las tensiones, la integración entre los recién llegados y los nativos fue
las nuevas explotaciones agrícolas quedaron en manos de chacareros, la mayor relativamente cordial, especialmente si se tiene en cuenta la magnitud del aluvión
parte, de origen inmigratorio. Vastas extensiones antes poco o nada habitadas, inmigratorio. En el mediano plazo, no persistió en la Argentina el tipo de
como la campaña del oeste y sur de la provincia de Buenos Aires, se poblaron segregación cultural y espacial entre colectividades que ocurrió en otros países.
con miles de ellos. En Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba hubo colonias agrícolas Especialmente entre las clases populares urbanas, los espacios laborales, los de
de italianos, suizos, alemanes y judíos rusos, entre otros. Misiones y otras zonas sociabilidad —los cafés, las «academias de baile», el carnaval— y los hábitos del
del Litoral recibieron miles de colonos europeos —sobre todo, alemanes del cortejo reunían a personas de los más diversos orígenes. Sin embargo, la
Volga, rusos y polacos—, que se ocuparon de cultivos como la yerba mate y el integración estuvo lejos de ser perfecta.
té. Algún tiempo después, algo similar sucedió en Chaco y Formosa con el Así como hubo xenofobia entre los nativos, también los gringos tuvieron sus
algodón, aunque en este caso los europeos coexistieron con productores prejuicios contra ellos. La evidencia de patrones de nupcialidad indica que los
paraguayos, criollos y, más adelante, también indígenas. Entre los peones rurales, europeos preferían casarse con otros europeos o sus descendientes (aunque no
el panorama era más variado. Una gran cantidad de trabajadores «golondrina», fueran de su misma procedencia) antes que con criollos. El hecho de que les
gringos y criollos, inundaban estacionalmente la región pampeana para emplearse fuese mejor económicamente reforzó los estereotipos negativos que ya existían
en la cosecha. Lo mismo vale para la esquila de ovejas allí y en la Patagonia. Se previamente contra los nativos, que los consideraban poco aptos para el
sumaban así a los peones que eran habitantes permanentes. Las plantaciones de progreso. En estos años, la desigualdad en la Argentina continuó estando
vid en Cuyo, la zafra azucarera en el Noroeste y los obrajes madereros del Chaco racializada y el color de la piel siguió siendo determinante en la suerte que le
y el norte de Santa Fe empleaban casi siempre trabajadores criollos o indígenas. tocaba a cada uno. Puede, incluso, que los prejuicios raciales que traían los
Visto el panorama en su conjunto, los inmigrantes tendieron a ocupar con más europeos de sus naciones de origen hayan contribuido a acentuarla. La
frecuencia los lugares que ofrecían los crecientes sectores medios, mientras que inmigración y el aumento de los sectores medios agregaron complejidad a la vida
los criollos tendieron a quedar relegados a los peores empleos. Como suele ser el urbana. La línea que separaba a la «gente decente» de la plebe dejó de ser nítida.
caso en las migraciones, eran en general los más ambiciosos los que habían En las ciudades desordenadas y superpobladas de la región pampeana de fines
dejado sus comunidades para encarar la aventura incierta de la migración. Y, del siglo XIX ya no era evidente para todos quién era quién. Las propias clases
además, llegaban en promedio con mayor nivel de escolarización y más altas porteñas se sintieron incomodadas por la presión de los «advenedizos» y
habilidades técnicas que las que poseían los criollos. Se beneficiaban también de «nuevos ricos» y tuvieron expresiones de xenofobia para los recién llegados. En
los prejuicios que muchos empleadores tenían respecto de los nativos y del hecho algunos sitios se produjo incluso un recambio. En Cuyo, por caso, la pujante
de que, con frecuencia, no tenían niños o ancianos de los que hacerse cargo. No industria vitivinícola quedó mayormente en manos de bodegueros «gringos», que
fue menor el número de los recién llegados que consiguieron ascender se transformaron en la nueva élite local.
socialmente, algunos de manera muy rápida, y pronto se los vio ocupando
lugares prominentes no solo en la economía, sino también en el campo Crecimiento y desigualdad
intelectual. Su presencia se hizo sentir en la vida cultural y política. Desde fines
de la década de 1850 comenzaron a fundar asociaciones de base étnica, por país El crecimiento de la economía y de los sectores medios y la prosperidad que
o región de procedencia, para brindarse ayuda mutua y defender los intereses de alcanzaron muchos inmigrantes llevó a algunos estudiosos a afirmar que en estos
cada grupo. Para 1914 había ya 460 entidades italianas, 250 españolas, una años la sociedad argentina se volvió más esencialmente igualitaria, «moderna» e
inclusiva. Pero bien analizada, la información no da sustento a esa visión
HISTORIA – 4to año 6
HISTORIA DE UN PAÍS – Ezequiel Adamovsky
optimista. Sin duda el crecimiento trajo al país muchas más riquezas. El mayor un desplazamiento en el sentido de un mayor igualitarismo. Por el contrario,
dinero circulante engrosó las arcas públicas y permitió grandes obras de trajo un incremento de la dependencia respecto de los empleadores y la pérdida
infraestructura. Los servicios de salud y educación estuvieron al alcance de más del control de los trabajadores sobre su propio trabajo.
personas y existen datos objetivos de mayor bienestar social, como la mayor Finalmente, tampoco en las relaciones de género hubo mayor igualdad. Cierto
alfabetización y la caída de la tasa de mortalidad. Sin embargo, las ventajas que en este período algunas mujeres pioneras se abrieron camino en ámbitos
materiales y el mayor bienestar no beneficiaron a todos por igual, ni llegaron a exclusivamente masculinos (las familias de la alta sociedad dieron un puñado de
todos los grupos sociales. Por supuesto, nada de «moderno» o igualitario hubo escritoras distinguidas y los claustros universitarios vieron graduarse a las
en la reducción a servidumbre de los indígenas sometidos. Y ya hemos hablado primeras mujeres luego de 1885, todavía poquísimas). Pero durante el siglo XIX
de la relativa clausura de la política y de la profunda desigualdad regional y la tendencia fue más bien hacia una mayor subordinación de las mujeres respecto
étnica, que en estos años empeoró. Pero también se produjeron tendencias de los varones. Tanto las leyes como los hábitos trajeron nuevas y más profundas
contrapuestas entre los habitantes de las regiones más beneficiadas. formas de control patriarcal.
Para empezar, es cierto que las nuevas oportunidades económicas dieron lugar Sarmiento sostuvo en este plano ideas inusuales para la época: creía en los
para el ascenso social de muchas personas. Pero en general el ascenso fue «de derechos y capacidades femeninos, planteó una escolarización igual para ellas y
corta distancia», entre condiciones más o menos próximas. En cambio, los «de para los varones y se asoció con Juana Manso, una mujer fuerte e independiente,
larga distancia» se volvieron mucho menos frecuentes. De hecho, fue bastante la primera en desempeñar una función pública de relevancia.
más habitual que una persona que no pertenecía a la clase alta accediera a ella Sin embargo, esto no impidió que el Código Civil de 1869 estableciera la
antes de 1880 que después de esa fecha, cuando la alta sociedad cerró sus filas y incapacidad civil de la mujer casada: no podía educarse, realizar actividades
hubo una clausura muy evidente. Por otra parte, el crecimiento económico vino comerciales o iniciar un juicio sin la autorización de su marido, quien incluso
de la mano de una profundización de la desigualdad de ingresos entre ricos y pasaba a administrar los bienes que ella pudiera haber tenido antes del
pobres. Se calcula que hacia mediados del siglo XIX los más ricos en la región matrimonio. Eso significó una subordinación mayor que la que las mujeres
pampeana gozaban de ingresos hasta 68 veces más altos que los de los más habían sufrido anteriormente. Este cambio se relacionó con los que venían
pobres. Para 1910 esta brecha se había ampliado fabulosamente hasta alcanzar aconteciendo en la esfera económica. Tal como sucedía en Europa, un mundo
un diferencial de 933. regido cada vez más por los negocios, la competencia y el dinero generó en los
Por otra parte, el crecimiento de los sectores medios se superpuso con otra varones una mayor incertidumbre respecto de su lugar social y un temor
tendencia de signo diferente: la pérdida de autonomía de las clases populares. creciente por la posibilidad de perderlo. En ese escenario, el ámbito doméstico
Según el censo de 1869, más de la mitad de los que las componían eran funcionó para ellos como el oasis de paz que necesitaban para poder tolerar las
trabajadores por cuenta propia, es decir, que no estaban asalariados ni dependían luchas y conflictos que marcaban la vida pública. La vida familiar se sometió
de un patrón y en general poseían sus propios medios de producción. El resto mucho más al dominio indiscutido del padre. La «moralidad» (especialmente la
eran trabajadores asalariados y del servicio doméstico. Pero en años posteriores de las mujeres) fue objeto de un mayor escrutinio, que llegó a ser
las oportunidades del trabajo libre disminuyeron dramáticamente, al tiempo que verdaderamente obsesivo. Como también sucedía en Europa, la contracara de
la casi totalidad de los trabajadores fueron empujados a convertirse en esta represión sexual —que obviamente fue mayor entre sectores medios y altos
asalariados. Del crecimiento de los sectores medios puede decirse algo similar: las que entre las clases populares— fue el tremendo auge que tuvo desde entonces la
categorías ocupacionales que más aumentaron no fueron ni la de los prostitución, desahogo cotidiano para los varones y destino obligado para miles
profesionales, ni la de los propietarios de comercios o de pequeñas empresas, de muchachas de condición modesta.
sino las de los empleados de cuello blanco. La desigualdad de género, además, se vio reforzada por obra del proceso de
En suma, se produjo en estos años un proceso por el cual una sociedad en la que salarización. Las mujeres desempeñaron un papel crucial en la provisión de mano
casi dos tercios de la población tenían ocupaciones al menos relativamente de obra para el capitalismo en expansión, tanto de manera directa como
independientes fue reemplazada por otra en la que la gran mayoría se había indirecta. Las labores domésticas que casi todas desempeñaban —la crianza de
transformado en asalariada y dependía de un empleador. La compulsión al los niños, la atención de la alimentación y del vestido de los maridos— eran
trabajo asalariado significó un cambio que no podría describirse como si fuese fundamentales para la reproducción y mantenimiento de la fuerza laboral. Todo
HISTORIA – 4to año 7
HISTORIA DE UN PAÍS – Ezequiel Adamovsky
ese trabajo fundamental no recibía ninguna remuneración. De él se beneficiaban El primer sindicato nació, como tantos otros, a partir de una entidad mutual. La
los empleadores, que podían pagar salarios mucho menores que los que habrían habían fundado en 1857 los tipógrafos porteños y en 1877 derivó en la Unión
sido necesarios si no hubiese habido mujeres trajinando gratis en las casas. Pero Tipográfica, el primer sindicato propiamente dicho que existió en la Argentina.
además, ellas también contribuyeron en forma directa, empleándose Aunque anteriormente hubo reclamos y cese del trabajo en estancias, mataderos,
masivamente. Las que así lo hicieron fueron doblemente explotadas: no solo no saladeros y puertos en diferentes ciudades del Litoral (en 1877, por caso, los
percibían un centavo por sus tareas domésticas, sino que sus salarios fueron aguateros rosarinos llevaron a cabo un paro de varios días), la primera huelga
bastante menores que los que percibían los varones. Hacia 1895, un 15,7% del motorizada por una organización permanente fue en 1878 y la llevó a cabo en
total de la mano de obra industrial de todo el país (incluyendo obreros y Buenos Aires la Unión Tipográfica, que para entonces ya estaba en vinculación
empleados) estaba compuesto por mujeres, en su mayoría nativas, a las que se con la Asociación Internacional de los Trabajadores (más conocida como la
encontraba especialmente en grandes fábricas. En los ámbitos de trabajo Primera Internacional). Desde el comienzo de la nueva década, el ejemplo
sufrieron formas de explotación específicas y se vieron expuestas de diversas cundió y se extendieron rápidamente los sindicatos por oficios entre los
formas de acoso sexual. ferroviarios, obreros panaderos, trabajadores de astilleros, herreros, cigarreros y
En fin, en muchos sentidos la sociedad anterior a 1860 y la posterior fueron muchos otros, tanto en Buenos Aires como en Córdoba y Rosario. La crisis de
verdaderamente incomparables. Para explicarlo con una imagen, más que una 1890 desató un movimiento huelguístico importante. Desde 1896 hubo huelgas
sociedad que evolucionó hacia otra cosa, se construyó en forma abrupta un que involucraron a toda una rama de actividad, y en 1902 llegó la primera
edificio enteramente nuevo encima de la sociedad anterior, desestructurándola huelga general de alcance nacional.
profundamente. Algunos de los ladrillos del viejo edificio fueron adaptados y Por la misma época, los obreros lograron articularse en entidades federativas.
utilizados, mientras que otros fueron puestos a un lado o desaparecieron de la Aunque hubo intentos previos, la primera central obrera que alcanzó cierta
vista. Viendo los cambios en su conjunto, la idea de la «modernización», con la solidez fue la Federación Obrera Argentina, fundada en 1901, redenominada
valoración positiva que lleva implícita, resulta poco apropiada. Lo que sucedió Federación Obrera Regional Argentina (FORA) tres años más tarde, para
en estos años debe describirse más bien como un proceso de profundización del enfatizar la pertenencia internacional del movimiento. El internacionalismo era
capitalismo que no condujo a una sociedad esencialmente igualitaria, sino a una un valor fundamental para los obreros en esa época. En los actos que
honda reestructuración de las formas de desigualdad y opresión. Por ahora, no organizaban era común que hubiera discursos en varias lenguas, y lo mismo
dejó una nación más o menos equilibrada u homogénea, sino un agregado sucedía con la prensa gremial. Las demandas obreras más habituales fueron por
desordenado de grupos humanos disímiles repartidos sobre un territorio con mejoras en los sueldos, la jornada de ocho horas y el fin de las medidas
hondas fracturas económicas, ecológicas, de clase, étnicas y de género. represivas del Estado.
Como las condiciones de vida eran durísimas, la solidaridad crecía y las luchas
El nacimiento del movimiento obrero desbordaron los reclamos puramente laborales. En 1907, por ejemplo, hubo en
los conventillos de Buenos Aires, atestados de trabajadores, una inédita «huelga
A pesar de la clausura política y de la heterogeneidad enorme que había ahora en de inquilinos» contra las subas de alquileres en la que participaron 120.000
sus filas, las clases populares fueron encontrando nuevos modos de articularse y personas; las mujeres tuvieron en ella un protagonismo central. El Estado
de recomponer su capacidad de resistencia. Quienes lideraron el proceso fueron respondió sobre todo con represión. La Ley de Residencia (1902) y la Ley de
los trabajadores urbanos de mayor calificación. Ellos fueron los que comenzaron Defensa Social (1904) fueron utilizadas para deportar, encarcelar y privar de
a adoptar formas de organización y de lucha de efectividad ya probada en derechos civiles básicos a los activistas sindicales, mientras que se lanzó a la
Europa, de las que muchos inmigrantes traían experiencias de primera mano. Los policía con saña contra toda manifestación callejera: durante el acto del 1º de
criollos, sin embargo, no necesitaron de los extranjeros para abrazar las ideas del mayo de 1909, como era habitual, disparó sobre la multitud sin motivos y dejó
movimiento obrero internacional, que ya circulaban desde antes de la gran un saldo de cinco muertos y ciento cinco heridos. Durante el sepelio de las
inmigración, por ejemplo, en las páginas del periódico afroporteño El Proletario, víctimas y todavía en otro acto, la policía volvió a disparar contra los obreros,
aparecido en 1858. produciendo más muertos. Pero aun así la fuerza de la huelga obligó al gobierno
a hacer concesiones y el paro terminó tras una verdadera «Semana roja», como se
HISTORIA – 4to año 8
HISTORIA DE UN PAÍS – Ezequiel Adamovsky
la recordó desde entonces. Como la agitación obrera no cesaba, las celebraciones creían en la independencia de clase. Pero a diferencia de ellos, priorizaban por
del primer Centenario de la Patria tuvieron que realizarse bajo estado de sitio. sobre todo la unidad del movimiento, por lo que solían evitar cualquier adhesión
Aunque las ideas socialistas predominaron en los primeros años, fueron las del a doctrinas políticas que pudiera causar divisionismo. Les importaba
anarquismo las que alcanzaron la mayor influencia. El primer grupo de esa especialmente consolidar las estructuras sindicales y promover acciones
orientación funcionó en Buenos Aires en la segunda mitad de la década de 1870. coordinadas y bien planificadas (a diferencia de muchos anarquistas, que
La Argentina pronto llegaría a tener uno de los movimientos anarquistas más confiaban en el «espontaneísmo»). Aunque al principio rechazaban cualquier
poderosos del mundo, en el que participaron tanto inmigrantes como criollos. contacto con el Estado, más adelante irían flexibilizando sus posturas y
Su influjo dentro del movimiento obrero fue hegemónico y llegó a su pico acostumbrándose a negociar con él mejoras y reformas puntuales.
máximo en 1910. Los anarquistas no eran un partido político ni un grupo Las mujeres participaron desde temprano en el movimiento. En Buenos Aires se
unificado, sino más bien un movimiento federativo laxo y descentralizado, registró ya en 1888 una huelga de empleadas domésticas contra el uso de las
compuesto de agrupamientos que podían tener posturas bien diferentes. La «libretas de conchabo» y desde principios del nuevo siglo las trabajadoras de
política y el Estado eran para ellos invenciones de la clase dominante sin otro fin algunos gremios formaron proporciones relevantes de las masas huelguistas. Las
que el de asegurar la opresión. Apostaban, en cambio, a la auto emancipación a activistas destacadas no faltaron, aunque muy rara vez alcanzaron cargos
través de la educación, a la acción directa y a la organización sindical autónoma. directivos en los sindicatos, un plano que se mantiene hasta hoy como uno de los
Apuntaban a derribar al Estado y a los capitalistas de un solo golpe para fundar más monopolizados por varones.
así las bases de una sociedad de productores libres e iguales. Una minoría de los
grupos utilizó métodos terroristas, como atentados contra personajes o edificios Cultura letrada, cultura popular e identidad nacional
emblemáticos del mundo de los poderosos.
Desde fines de siglo también se organizó una corriente socialista, en la que Sobre esa masa de población heterogénea y con concepciones y sentimientos de
emigrados políticos franceses, italianos y, sobre todo, alemanes tuvieron un papel todo tipo —desde memorias del federalismo o la sensación de haber sido
de primer orden. A diferencia de los anarquistas, creían que el camino pasaba por étnicamente discriminada, hasta ideas y doctrinas revolucionarias—el Estado
organizarse en un partido centralizado, capaz de llevar representantes de los intentó desde temprano imprimir una homogeneidad nacional y cultural. Una
obreros al Congreso y presionar así por una mayor democratización y por parte esencial de ese designio fue la enérgica intervención que realizó a través de
reformas que conducirían gradualmente hacia una sociedad socialista. Aceptando la educación. Las tasas de analfabetismo cayeron de un 77% en 1869 al 35% en
las reglas del juego político, estuvieron en general en contra de medidas como la 1914 (y seguirían cayendo), aunque también aquí se notaron las desigualdades
huelga general revolucionaria, que consideraban contraproducentes. regionales: ese año los analfabetos eran 20% en la ciudad de Buenos Aires, más
En 1895 dejarían constituido el Partido Socialista (PS), con el médico Juan B. del 40 o 50% en la mayoría de las provincias y más del 65% en Jujuy o Santiago
Justo como su líder máximo, quien le imprimió un talante moderado. Adherido del Estero. En cualquier caso, para fines de siglo ya una porción mayoritaria de
a la Internacional Socialista, sus éxitos electorales no se hicieron esperar. Fue el la población estaba alfabetizada. A través de la escuela, las clases populares
partido de esa orientación más importante de América Latina y en 1904 se recibieron nociones de laboriosidad, moral y civismo acordes con la vida social y
transformó en el primero de todo el continente en llegar con un diputado al política que las élites deseaban erigir. También de la mano de la escuela llegaron
Congreso (Alfredo Palacios, electo por el barrio de La Boca). Dentro del otros impresos a sus manos: ya no aquellas hojas sueltas y gacetas políticas de
movimiento sindical, tuvieron también su influencia. Inicialmente, los socialistas antaño, de estilo gauchesco, sino los novedosos libros de texto.
cooperaron con los anarquistas, pero pronto compitieron para organizar una Además, otros impresos fueron llegando a públicos más amplios. Luego de 1870
central propia. Así, mientras la FORA permanecía en manos de estos, en 1903 el la prensa fue cambiando de contenido y de misión. Ya no se proponía tan solo
PS propició una Unión General de Trabajadores (UGT). intervenir en la política, sino que fue ampliando sus intereses hasta abarcar
Una tercera corriente fue ganando el mayor peso dentro del movimiento obrero, noticias de todo tipo, desde internacionales hasta las de la vida social, y comenzó
especialmente luego de 1910. Se la conoció entonces con el nombre de a incluir folletines (narraciones por entregas) que les ganaron un público más
«sindicalismo revolucionario» y más tarde simplemente «sindicalismo». Como amplio. También fueron apareciendo revistas de interés general y se editaron
los anarquistas, rechazaban la participación de los obreros en la alta política y libros sobre temas variados. Un pequeño grupo de escritores, por ahora solo de
HISTORIA – 4to año 9
HISTORIA DE UN PAÍS – Ezequiel Adamovsky
las clases acomodadas, fue haciéndose una carrera literaria, entre ellos, Paul La idea de que la Argentina era distintivamente blanca y europea quedó
Groussac, Miguel Cané o Lucio V. Mansilla. Las numerosas bibliotecas reforzada en los primeros años del nuevo siglo cuando se difundió el mito del
populares que comenzaron a fundarse por iniciativa de Sarmiento hicieron llegar «crisol de razas», que afirmaba que todos los grupos étnicos que habitaban el
sus obras y otras a todo el país. país, viejos y nuevos, se habían ya fusionado y habían generado una «raza
Más cerca del fin de siglo floreció un verdadero campo intelectual animado por argentina» homogénea. La idea del crisol puede sonar inclusiva, pero escondía
las ideas del positivismo y la fe en la ciencia y en el progreso. Su tono general fue una jerarquía étnico-racial implícita: argumentaba que todas las «razas» se habían
optimista, aunque no dejaba de tener una visión crítica sobre los males de «la fundido en una sola, pero al mismo tiempo sostenía que esa fusión había dado
vida moderna», los riesgos de la política de masas y los obstáculos al progreso en como resultado una nueva, blanca-europea. La presencia de mestizos, negros,
los países latinoamericanos (en general, analizados como fallas de origen racial). mulatos o indios fue minimizada y se afirmó que sus contribuciones, tanto la
Entre otros, se destacaron Juan Agustín García, Agustín Álvarez, José María biológica como la cultural, habían desaparecido, inundadas bajo el torrente de la
Ramos Mejía, Carlos Octavio Bunge y José Ingenieros. La cultura escolar y en gran inmigración.
general la letrada inculcaron sentimientos nacionalistas. En las escuelas no Como decía en 1915 José Ingenieros (quien había nacido en Italia), ya había
faltaron los símbolos, relatos y rituales patrióticos que invitaban al orgullo de ser quedado atrás la época de esa «Argentina gaucha» que era predominantemente
argentinos. Lo mismo vale para el servicio militar, que fue obligatorio para los mestiza: la Argentina moderna ya era de «raza blanca». Tanto el racismo abierto
jóvenes desde 1901. El propio Bartolomé Mitre, considerado padre de la de la generación de Sarmiento como el más velado de la de Ingenieros generaron
historiografía argentina, escribió la primera narrativa de la historia nacional, por profundos efectos en el modo en que se percibía a sí misma la sociedad y en la
supuesto en una visión que favorecía a su partido. Su Historia de Belgrano y de manera en que cada grupo se mostraba públicamente. Los discursos que
la Independencia argentina (1858-1859) otorgaba a Buenos Aires un condenaban todo lo que no fuese europeo estuvieron acompañados de un
protagonismo central en la gesta de la Independencia y en el progreso nacional. esfuerzo deliberado por invisibilizar su presencia. Pronto se decretó que
La burguesía y los políticos de esa ciudad, el comercio y el espíritu librecambista prácticamente no quedaban negros y que los indios estaban al borde de la
que la imbuían, habían sido cruciales en la victoria final de la libertad y de la extinción. Ambas afirmaciones eran falsas, pero el censo de población de 1895
civilización. En cambio, el espacio rural y el interior aparecían como sitio del definió que no tenía ninguna importancia contabilizar a «los habitantes que no
localismo estrecho, del atraso y de una democracia turbulenta que solo pertenecen a la raza blanca», porque casi no los había, por lo que desaparecieron
encontraría canalización gracias al impulso porteño. Los caudillos federales eran de las estadísticas. En las escuelas se enseñó que indios y negros eran presencias
descritos en términos fuertemente negativos o directamente ignorados. En el del pasado remoto. La cultura visual, desde las bellas artes hasta las ilustraciones
éxito de los argentinos en su camino hacia la emancipación y el progreso, según de las revistas, reprodujo imágenes de cuerpos argentinos que invariablemente
lo narraba Mitre, un ingrediente central había sido el predominio de la «raza eran de tez clara y rasgos europeos.
europea» entre la población rioplatense, que la hacía diferente a otras naciones Los habitantes cuyos cuerpos e historias no se correspondían con ese ideal se
latinoamericanas menos adelantadas. A través de ese libro, que tuvo gran vieron presionados a disimular esas marcas y muchos lo hicieron (aunque no
circulación, y de otros que lo complementaron (como el Facundo de Sarmiento), todos). Los indígenas pampeano-patagónicos y los de otros sitios trataron de
varias generaciones aprendieron a imaginar la historia nacional y a sentirse pasar por «criollos» y en muchos casos evitaron transmitir su lengua y su cultura
argentinos. a sus hijos. La comunidad afroporteña —que en 1880 era numerosa, tenía
Suele decirse que el nacionalismo que inculcaron las élites liberales fue de tipo periódicos y asociaciones propias y una gran presencia pública— pasó
«cívico» antes que «étnico» o «cultural», como el que llegaría en el siglo súbitamente a la invisibilidad. Los propios referentes de la colectividad
siguiente. Es decir que llamaba a la población de cualquier origen a identificarse discutieron por entonces cuál era el mejor modo de integrarse a la nación.
con las leyes y con el Estado, pero sin predicar ninguna noción fuerte acerca de Algunos sostuvieron que había que hacerlo como una minoría de cultura
algún «ser nacional» homogéneo que tuviese este o aquel rasgo específico. Sin diferente y específica, que no era blanca pero aun así formaba parte del pueblo
embargo, eso es inexacto; implícitamente, el nacionalismo liberal sí presuponía argentino y que debía ser respetada como tal. Era una posición riesgosa, porque
una etnicidad y una cultura «propiamente argentina»: la de origen europeo. implicaba desafiar abiertamente la idea de nación europea que las élites venían
HISTORIA – 4to año 10
HISTORIA DE UN PAÍS – Ezequiel Adamovsky
planteando y además seguir cargando con los estigmas de ser asociados a la lanzaba una dura crítica que impugnaba el optimismo de las élites. Visto desde
«barbarie» del África. los ojos de un criollo pobre, el «progreso» que ellas planteaban no parecía tal.
Finalmente predominó la postura contraria: ir por lo seguro, dejar de lado Impreso como folleto barato, El gaucho Martín Fierro se convirtió en un
cualquier diferenciación e incorporarse como individuos, aprovechando que la sorprendente éxito de ventas. En una época en la que un texto «letrado» podía
ley aseguraba a todos los mismos derechos. Así, los propios periódicos darse por satisfecho si llegaba a imprimir unos pocos cientos de ejemplares,
afroporteños presionaron a sus lectores a que modificaran sus pautas de decenas de miles circularon en la campaña, donde los paisanos lo leyeron (o se lo
conducta, olvidaran los rituales y vestimentas de sus ancestros, dejaran de lado hicieron leer) con fruición, lo memorizaron, lo transmitieron oralmente, lo
sus ritmos, bailes e instrumentos, para abrazar, en cambio, los de origen europeo. hicieron suyo. A partir de ese momento se desató una reacción en cadena por la
Había que confundirse entre el resto de la población. Mejor pasar inadvertidos. que la Argentina se vería inundada de impresos de temática gaucha dirigidos a un
La presión surtió efecto: aunque algunos protestaron (y conservaron en privado público masivo, empezando por el Juan Moreira que Eduardo Gutiérrez publicó
durante décadas, casi clandestinamente, prácticas religiosas o culturales de raíz en 1879-1880, con el que conquistó ahora también al público popular urbano.
africana), los afroporteños se volvieron invisibles. En otras zonas del país hubo Decenas de historias de gauchos que se rebelaban contra el Estado, que añoraban
procesos similares. sus libertades perdidas, que protestaban porque habían sido postergados frente a
Los mensajes, imágenes y relatos que las élites transmitieron a través de la cultura los gringos, que se quejaban de que el «progreso» solo beneficiaba a estancieros
letrada y el sistema escolar fueron ciertamente poderosos y forjaron identidades o puebleros, hicieron las delicias del público popular durante las siguientes
perdurables. Pero aun así la cultura popular se las arregló para plantear sus décadas. Tanto gringos como criollos las consumieron: en tiempos de clausura
propios contenidos, que a veces entraban en disonancia con los oficiales y política oligárquica, todos se sentían identificados con una figura rebelde que se
cuestionaban sus supuestos. Así como las élites propusieron relatos, valores y batía contra un Estado injusto. El circo criollo adaptó esos dramas gauchescos a
emblemas para definir qué era lo argentino, también las clases populares los picaderos y los llevó por todo el país. Luego pasaron también al teatro (y
participaron aportando los suyos, claro que de manera más fragmentaria y menos más adelante llegarían al cine).
sistemática. Donde mejor se notó esto fue en el sorprendente auge de una El gaucho matrero se transformó así en héroe popular y emblema insoslayable de
literatura «criollista» de consumo popular. El fenómeno tuvo su origen en el argentinidad. Irónicamente, por la presión cultural que ejercía el público masivo,
éxito rutilante que logró El gaucho Martín Fierro, publicado en 1872 por José el proyecto de las élites de «desplebeyizar» y europeizar culturalmente al país
Hernández, uno de esos federales que buscaron el modo de reinsertarse en una terminaba con un criollo plebeyo y rebelde convertido en ícono de la nación.
vida política porteña que se había vuelto hostil para ellos. En un rapto de Peor aún, la literatura criollista también cuestionaba implícitamente la idea de
entusiasmo que habría de lamentar, Hernández había apoyado la rebelión de una Argentina blanca, toda vez que sus personajes centrales eran con frecuencia
López Jordán, lo que lo convirtió en un paria. En ese momento de desazón, descritos como paisanos de tez morena e interactuaban con criollos negros. Y lo
cuando tenía la certeza de que su carrera periodística había terminado y que mismo vale para la narrativa mitrista de la historia, ya que a veces la
debía olvidarse de sus aspiraciones políticas, Hernández escribió su Martín reivindicación del gaucho rebelde se hacía extensiva a los paisanos que habían
Fierro, concebido como una denuncia al gobierno de Sarmiento por la situación peleado en las últimas montoneras e incluso a caudillos «gauchos» como el
de abandono en la que se hallaba la población de la campaña. Su propio Chacho Peñaloza. Así, justo en el momento en el que José Ingenieros decretaba
desamparo, en ese contexto fatídico, le había permitido observar el país desde el el fin de «la Argentina gaucha» y el arribo de una moderna, la Argentina popular
punto de vista de sus clases más desfavorecidas y componer desde allí un se imaginaba a sí misma gaucha e insumisa. Hasta hubo
lamento desgarrador. Retomando la tradición de la poesía gauchesca, contó la anarquistas que se entusiasmaron con el gaucho por la facilidad con la que podía
historia de un gaucho manso al que el Estado sometía a toda clase de injusticias transformárselo en un héroe oprimido en lucha contra el Estado, algo que iba
hasta convertirlo en un desertor y forajido. En el relato, Fierro se defiende, perfecto para sus folletos de propaganda.
cuchillo en mano, de las partidas policiales que van a buscarlo, y termina Por la misma época, las clases populares rioplatenses realizaron otro aporte
abandonando la sociedad «civilizada» para refugiarse entre los indios, donde se decisivo, el tango, que a su modo también minaba los mensajes culturales que
encuentra más a gusto. Por la desesperación y soledad del personaje central, por proponían las élites. Como música y baile, nació a comienzos de la década de
su nostalgia, por la desesperanza de su resolución final, el poema de Hernández 1880. Su cuna fue claramente plebeya: con influencia de ritmos africanos y
HISTORIA – 4to año 11
HISTORIA DE UN PAÍS – Ezequiel Adamovsky