DISCURSO
El 11 de septiembre se celebra en Argentina el Día del
Maestro en recuerdo de Domingo Faustino Sarmiento.
Aquel sanjuanino nacido el 15 de febrero de
1811, autodidacta, Maestro de Maestros, que llegó a
ser Presidente de la República Argentina, bregó por la
educación y la creación de las Escuelas Normales en
Argentina, para lograr la formación de maestros en el
país, para la educación de las generaciones
contemporáneas y futuras.
Su figura de fuerte personalidad, despertó admiración,
resistencia y oposición desde las más diversas
posiciones políticas en su época e incluso
posteriormente.
Fue docente, periodista, militar, estadista, promotor
de avances científicos, político y escritor. Como
hombre de acción, soñó un rol protagónico para
nuestro país en el grupo de las grandes naciones del
mundo, soñó con construir un estado capaz de guiar el
país hacia el futuro, vio en la educación la clave de
cualquier esperanza.
Hoy , en nuestro colegio salesiano hay clima de fiesta
y los alumnos nos miman como nunca.
Cada beso, cada abrazo, cada saludo es un impulso
que nos anima a seguir y nos reconforta. Nos viene
bien, lo necesitamos porque nos borra el descontento,
el cansancio y .. nos brota nuevamente la fe en un
futuro mejor , las ganas de luchar por lo que
creemos. Estos buenos sentimientos, nos permiten
proyectar y no bajar los brazos, aún cuando la
realidad tenga muchas veces una lectura pesimista.
Enseñar es abrir un inmenso horizonte para que los
niños lo puedan recorrer siendo útiles a sí mismos y a
los demás.
Nosotros queridos docentes salesianos seamos
ejemplo, en todos nuestros actos, y demos mucho
amor para poder aspirar a lo que decía Don Bosco “La
base de toda educación es cuestión del corazón”