0% encontró este documento útil (0 votos)
135 vistas3 páginas

El Sermón del Monte: Bienaventuranzas

Ksksksks
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
135 vistas3 páginas

El Sermón del Monte: Bienaventuranzas

Ksksksks
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CLASE 1: EL SERMON DEL MONTE

PERSIGUIENDO EL ESTILO DE VIDA DEL REINO (Mt. 5-7)

El sermón del monte es la constitución del Reino de Dios. Al inicio de su ministerio,


Jesús anuncia que el Reino de los cielos se ha acercado (Mt. 4:17), y el establecimiento
de su Reino comienza primeramente en los corazones de los hombres, para luego
instaurarlo físicamente en su segunda venida (Cf. 5-7).

En este sermón, Jesús llama a su pueblo a la obediencia perfecta, y a hacer de este


su principal objetivo en la vida. El mismo no solo es una invitación sino la declaración
más completa en las Escrituras sobre el papel de un creyente en cooperación con la
gracia de Dios, el Espíritu Santo; que nos permite medir nuestro desarrollo espiritual y
el impacto de nuestras vidas.

Estas ocho cualidades son la manifestación de un nuevo nacimiento, de haber pasado de


muerte a vida (1 Jn. 3:14-16). Aquellos que no persigan esta justicia mayor no
entrarán al Reino de los cielos (Mt. 5:20).

INTRODUCCION:

1. Esquema general de Mateo 5 al 7:

● En estos capítulos encontramos un llamado a vivir las ocho


bienaventuranzas (Mt. 5:3-12), buscando dar frutos por medio de la
obediencia (5:48), y resistiendo las seis tentaciones (5:21-48), a través de
las cinco actividades del Reino (6:1-20). Esto posiciona nuestros
corazones para recibir más de Él, de su infinita gracia y misericordia,
creyendo en sus promesas presentes y eternas (6:20-24), y en su
provisión (6:25-34).

● Al perseguir estas bienaventuranzas, debemos hacerlo sin criticar a aquellos


que buscan a Dios con menor intensidad o que se oponen a nosotros
(7:1-6).

● Jesús intervendrá en nuestras relaciones (7:7-12) al intensificar nuestra


búsqueda sincera de Él (7:13-14). Esta búsqueda nos permitirá discernir
mensajes falsos que se levanten (7:15-20), sabiendo que nuestra
obediencia será probada (7:21-27).

● Si seguimos estas verdades afectaremos a la sociedad (5:13-16), seremos


grandes ante sus ojos (5:19), recibiremos tesoros en el cielo (6:19-20), y
viviremos en esta era con nuestro corazón regocijándose en su gracia
(6:22-23).

2. Cuando leemos la palabra «bienaventurado» (o «dichoso», dependiendo de la


traducción), debemos darle el sentido de una persona muy privilegiada. Las
personas mencionadas en el pasaje bíblico son bienaventuradas, dichosas,
privilegiadas. No lo serán en el futuro, sino que ya lo son.

3. La sociedad moderna considera dichosos a los que tienen recursos materiales,


una buena posición social o prestigio. Jesús nos da una visión muy diferente
sobre los que son verdaderamente dichosos o bienaventurados.

4. Algunas de las recompensas de cada bienaventuranza son presentes y otras son


futuras. Se trata de cosas que Dios quiere darnos, y al recibirlas es que nos
volvemos hombres y mujeres “privilegiados/as” ante sus ojos.
LAS OCHO BIENAVENTURANZAS: BREVES DEFINICIONES (Mt. 5:3-12)

En el Sermón del Monte Jesús trazó una raya que definiría quiénes son los que están con él de
verdad, quienes son los que viven el reino de los que no, o de lo que creen que lo viven, pero
no. En la biblia siempre encontramos dos posibilidades; Frío o caliente. Sensato o insensato.
Obediente y desobediente. Estás conmigo o en contra de mí.

El sermón del monte es una ventana al interior de Jesús. Jesús es como el Sermón del Monte.

Si queremos ser como Jesús tenemos que vivir el Sermón del monte. Las Bienaventuranzas
son una descripción del carácter de Jesús.

En el corazón de este mensaje Jesús nos llama a vivir las ocho bienaventuranzas (Mateo
5:3-12) y a medida que buscamos caminar en ellas en obediencia, estas nos llevaran a
ser perfectos delante de Dios. Las ocho bienaventuranzas son como ocho hermosas
flores en “el jardín de nuestro corazón”, que Dios quiere hacer florecer completamente.

“Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.


2
Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
3
Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán
saciados.
7
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
9
Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
11
Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan,
y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”. Mateo 5:1-10

1. LOS POBRE EN ESPIRITU:

“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece”.
Mateo 5:3

● Son los que reconocen cuánto necesitan a Dios.


Ellos van con un corazón humilde ante la Presencia de Dios, enteramente
conscientes de su pobreza espiritual, de que no pueden ver avances en sus
vidas, en la Iglesia y en la sociedad sin su intervención.

2. LOS QUE LLORAN:

“Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados”. Mateo 5:4

● Son personas que, al reconocer su necesidad de Jesús, claman y


gimen ante Él con un corazón contrito. Llorar y clamar tienen que ver con
cómo reaccionamos y nos sentimos al ver la brecha entre cómo Dios nos ve,
puros y sin mancha; y la condición presente de nuestro carácter y de nuestro
alrededor.

3. LOS MANSOS

“Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad”. Mateo 5:5

● Mansedumbre es tener la perspectiva correcta de quién es Dios y


quiénes somos en Él, implica la consciencia de nuestra insuficiencia
ante la gente y ante Dios, lo que nos libera del egoísmo. Los mansos
son aquellos que viven un estilo de vida de siervos, fruto de reconocer su
necesidad de Dios y de quebrantarse en su Presencia.

4. LOS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE JUSTICIA

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán
saciados”. Mateo 5:6

● Son quienes anhelan que haya justicia, y reconocen que la verdadera


justicia solo viene de Dios. Esto los lleva a responder en una búsqueda fiel
y constante para que la misma se manifieste en ellos, en las personas que
les rodean y en la tierra. Estos no retroceden ante una ofensa o decepción.

5. RELACIONARNOS CON LOS DEMAS CON MISERICORDIA

“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.


Mateo 5:7

● El corazón que ha recibido la justicia de Dios, su amor y perdón en su


vida, mostrará misericordia y compasión a otros de la misma manera en
que la recibimos nosotros en nuestras deficiencias, aun cuando ellos fallen
espiritualmente, lo ataquen, se le opongan o lo decepcionen. Esta
bienaventuranza también habla de ser compasivos y buscar ayudar a las
personas que sufren injusticias.

6. LOS DE CORAZON LIMPIO

“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”. Mateo 5:8

● Tener un corazón limpio es tener un corazón que se inclina hacia las


cosas que agradan a Dios. Quien tiene un corazón limpio busca la
santidad y no se deja contaminar por sentimientos o actitudes que
entristecen al Espíritu. Son aquellos que persiguen la integridad y las
correctas motivaciones en sus vidas.

7. SER PACIFICADORES

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”.


Mateo 5:9

● Esta bienaventuranza es para los que trabajan activamente a favor de la


paz. Esta paz es buscar diligentemente la sanidad en las relaciones, sea en
el hogar, Iglesia, sociedad, etc., reconciliándolos con Dios. No se trata de
una “falsa paz” por mantenerse ajeno a las circunstancias.

8. LOS QUE PADECEN PERSECUCION

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia,


porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa
os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos;
porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”. Mateo 5:10-12

● Son bienaventurados los que son perseguidos porque actúan a favor de


la justicia. Estos son aquellos que soportan y no se doblegan ante el
contraataque de Satanás por impedir su avance. La difamación,
penalidades, rechazo y persecución a estas personas, nos revela una
victoria espiritual, lo que realmente importa.

También podría gustarte