Modelos Urbanos y Transformación
Modelos Urbanos y Transformación
urbanismo resumen
El urbanism. Es el conjunto de métodos, criterios y prácticas ligadas a la formulación e
implementación del plan., el plan de ordenamiento urbano, definen los criterios generales
para orientar el crecimiento de la ciudad y donde se identifican los proyectos claves para la
transformación de la ciudad,
CONCEPTOS BÁSICOS:
La preocupación central del urbanismo es la definición de los instrumentos de ordenamiento
urbanístico, es decir, proyectos de distintas escalas, formas y contenidos.
EL PLAN URBANO: Es la herramienta que define los criterios generales de cómo deben
crecer/transformarse las ciudades. Supone un proceso de desagregación/descomposición y
recomposición
EL URBANISTA: Debe construir y gestionar el Plan Urbano y los problemas ligados a él.
BLOQUES 1:
MODELOS PREURBANOS:
● críticas a la ciudadanía industria
● modelo progresista: socialista utópico
● Modelo culturalista: desarrollo de arte ej. ciudad jardin
MODELOS ALTERNATIVOS:
● esto se puede hacer gracias a la aparición de nuevas tecnologías en el transporte en
las ciudades, son propuestas para la organización en el crecimiento de una gran
ciudad
CAMILO SITTE propuso una nueva manera de construir la ciudad su idea es volver hacia
atrás a las ciudades modernas y descubrir cuales son las leyes particulares que se fueron
construyendo a la ciudad y poner en práctica para la construcción
la ciudad del s. 21 presenta problemas distintos a la del siglo 19, se encuentra dispersa,
fragmentada y privada
fue el de una reforma interior para modernizar y embellecer la ciudad y ordenarla en función
a las transformaciones surgentes de las nuevas vías y estaciones ferroviarias.
Los objetivos eran que París fuera un centro cultural para toda Europa y la capital del
mundo, crear obras públicas, demoler las calles medievales y reemplazarlas por calles más
amplias y rectilíneas.
El plan consistía en:
● Urbanización de barrios periféricos con el trazado de nuevas retículas.
● El núcleo medieval queda separado de los barrios viejos, permite la
comunicación entre los centros principales y las estaciones del ferrocarril.
● No destruyen los monumentos más importantes, sino que los aísla,
revalorizándolos y dejándolos en un punto de fuga para las nuevas perspectivas de
las calles.
● Colocar dos grandes vías para comunicar el centro de la periferia, este-oeste y
norte-sur, para descongestionar el tránsito, y se crean bulevares para evitar
rebeliones y diseño de calles arboladas. Este obrero y oeste burgués. Estos
vincularon las estaciones ferroviarias para favorecer el comercio y servir como
paseos comerciales.
● Construcción de edificios: Se fijan nuevas formas de edificación que relacionan la
altura de las casas con la anchura de las calles.
● Se definen las manzanas por función: manzanas-equipamiento y
manzanas-monumento
● Parques y edificios públicos: El Bosque Boulogne se ubica al lado del río Sena
como punto de reunión de los burgueses. El bosque de Vincennes al este de París,
destinado al sector obrero, se utilizaba para manifestarse. Los edificios públicos
como hospitales, escuelas y cárceles, con la idea de zonificación presente.
● Renovaciones de instalaciones: Nuevos acueductos y alcantarillado para la
extracción de agua del Sena.
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El plan se llevó a cabo en 17 años. Para lograr todo esto, Haussmann, se vale de ciertos
instrumentos:
A ambos lados de esta avenida central, se ubicaría una única hilera de grandes manzanas,
con viviendas individuales y baja densidad. Las viviendas de los ricos estarían en la fachada
paralela a la vía, las viviendas modestas, se ubicaron en las fachadas de las calles
transversales espacios centrales
Servirían de unión entre las ciudades, formándose una especie de triangulación donde la
superficie interior sería dedicada a la explotación agrícola. El problema de esto es que estas
ciudades lineales pasarían a ser
como ciudades de paso,.
El modelo se basó en viviendas individuales exentas y con patio, El modelo se difundió por
toda Europa. Un problema que tuvo fue que los terrenos se compra ban y no se edificaban,
ya que eran comprados para luego venderse. Y como nadie construía, el valor de los
terrenos no subía ni adquiere valor.
VENTAJAS:
● Crecimiento ordenado a través de un eje.
● Casas aisladas.
● Genera espacios verdes.
● Rápida circulación.
DESVENTAJAS:
● Las casas frente al ferrocarril, no eran saludables.
● Largas distancias por una misma calle.
● Casas cerca las industrias.
● No hay espacios sociales.
Su objetivo: conseguir que el movimiento entre el campo y la ciudad pueda efectuarse con
mayor rapidez
● lo que tienen en común todas estas es la modulación urbana que es la idea central
El Movimiento de las ciudades jardín de Howard tiene dos fuentes: tradición utópica
especialmente la de Owen, entendida como comunidad perfecta y autosuficiente, síntesis
entre campo y ciudad, y el concepto de vivienda unifamiliar con jardín poniendo acento en la
privacidad.
Este modelo aprovecha los nuevos movimientos generados por los rápidos transportes y
surge del contraste que se veía entre la ciudad y el campo.
se usarían terrenos de bajo costo y los que compren podrían gozar del campo sin dejar sus
trabajos en las fábricas de la ciudad.
SOSTENIBILIDAD: desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer
a la capacidad de satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones
de esta forma, se busca que la normativa sea una herramienta de diseño sensible e
inteligente en el cual sirve tanto para analizar y medir el avance de la ciudad para diseñar
ciudades más complejas, dominicanas y conectadas con su comunidades
★ MODELO SUPERMANZANAS:
- al menos el 75% del espacio público debe estar dedicado al al ejercicio de
todos los derechos humanos
- que la mayoría de los desplazamientos sea a pie,, en bicicleta y en trasporte
público
- la multiplicidad de actividades y su diversidad puedan entender y dar
servicios a los residentes y tambien al modelo de ciudad del conocimiento
- la autosuficiente metabólica máxima: agua , energía y materiales con
recursos renovables
- la reutilización y el reciclaje de los residuos
- reutilización de edificios a edificios ecológicos
- agrupación de manzana
- incorporación de todos los servicios para la gestión de del flujo
LIBROS:
I. DEFECTUOSA
En las primeras épocas del cristianismo, el término "ciudad" aludía a dos conceptos: la
Ciudad de Dios y la Ciudad del Hombre, con significados muy distintos. Este término se
refería tanto a un lugar físico como a una mentalidad compuesta por percepciones,
comportamientos y creencias. El francés fue la primera lengua en diferenciar estos
conceptos con dos palabras diferentes: "ville" y "cité". Originalmente, "ville" se refería a la
ciudad en su conjunto, mientras que "cité" designaba un lugar específico. En el siglo XVI,
"cité" empezó a referirse a la naturaleza de la vida en un barrio y su apego al lugar. Hoy en
día, "cité" suele aludir a espacios lúgubres donde viven los pobres, pero vale la pena
rescatar su uso antiguo, ya que describe una distinción esencial: una cosa es el medio
construido y otra cómo vive la gente en él.
Por ejemplo, en Nueva York, los atascos de tráfico pertenecen a la "ville", mientras que la
vida acelerada de sus habitantes pertenece a la "cité". La "cité" refleja un tipo de conciencia
basada en las percepciones de los lugares en los que viven las personas. Esta diferencia
contrasta con la obra de Balzac, que describía lo que realmente ocurría en la ciudad. La
conciencia de la "cité" también puede representar cómo la gente desea que sea su vida
colectiva, como durante los levantamientos del siglo XIX en París, donde los sublevados
reivindicaban una nueva "cité" basada en demandas generales como los impuestos o el
precio del pan.
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Immanuel Kant, en un ensayo sobre la vida cosmopolita de 1784, observaba que "de la
madera torcida de la humanidad, nada recto puede hacerse". Una ciudad es defectuosa por
su diversidad, y esta asimetría afecta tanto a su "cité" como a su "ville". A veces, es bueno
que haya un desajuste entre los valores del constructor y los del público. Por ejemplo,
muchos europeos rechazan a los inmigrantes, lo que ha llevado a la proliferación de
urbanizaciones cerradas en todo el mundo. El urbanista debería oponerse a esta tendencia
y rechazar el prejuicio en nombre de la justicia. No hay una manera directa de plasmar la
justicia en una forma física. Un caso ilustrativo es el de una nueva escuela en una zona de
clase trabajadora en Boston en la década de 1960, donde las tensiones entre lo vivido y lo
construido no se resolvieron con una simple exhibición de rectitud ética del planificador.
Aristóteles ya había observado que una ciudad está formada por diferentes tipos de
personas y que la diversidad económica y demográfica es beneficiosa. En una ciudad
abierta, la diversidad y la complejidad deben ser fomentadas, y la ética urbana debe liberar
a los habitantes de lo preestablecido, permitiéndoles experimentar y expandir su
experiencia. Sin embargo, este ideal no es exclusivo del entorno urbano; los agricultores y
los habitantes de pueblos también merecen justicia.
El urbanismo proactivo puede combinarse con la modestia ética. El urbanista debe ser un
colaborador crítico y autocrítico, capaz de fraguar una relación entre "cité" y "ville" que
permita a la ciudad abrirse y evolucionar. A lo largo de la historia, los grandes planificadores
urbanos han tratado de conectar lo vivido con lo construido, aunque estos lazos son frágiles.
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Hoy, la tecnología puede abrir o cerrar la "cité", y el urbanismo debe lidiar con esta dualidad,
promoviendo una ciudad abierta y compleja que refleje la diversidad y las aspiraciones de
sus habitantes.
FUNDAMENTOS INESTABLES
I. EL NACIMIENTO DEL URBANISMO – HISTORIA DE UN INGENIERO
En 1859, el arquitecto español Ildefons Cerdà llevó por primera vez a la imprenta las voces
«urbanismo» y «urbanista». ¿Qué había de nuevo en esto, si los seres humanos ya
llevaban miles de años viviendo en ciudades? La aparición de estas palabras se debió a
que las condiciones de la vida moderna exigían una comprensión más específica de las
ciudades.
A principios del siglo XVIII comenzó en Europa una enorme migración hacia las ciudades,
principalmente de jóvenes y de gente pobre, sobre todo a Londres y París. Una vez allí,
difícilmente encontraban trabajo; en 1720, solo alrededor del sesenta por ciento de la
población urbana pobre de Londres tenía empleo a tiempo completo.
En cuanto las primeras ciudades modernas se hicieron más grandes y más densas,
aumentó la acumulación de orina y materia fecal, excelente caldo de cultivo para la
proliferación de ratas y la difusión de las enfermedades de las que estos animales eran
portadores. Si un niño conseguía sobrevivir a su nacimiento, le esperaba la probabilidad de
morir de disentería debido al agua contaminada. El aumento de la población requería
también más viviendas y más chimeneas contaminantes, lo que resultaba en aire tóxico.
Los primeros urbanistas que se empeñaron en enmendar estas condiciones eran
ingenieros, no médicos. Los ingenieros se convirtieron en figuras heroicas porque
afrontaron los problemas de salud pública de modo más activo.
En 1628, el tratado "De motu cordis" de William Harvey explicó que el corazón humano
hacía circular la sangre mecánicamente por las arterias y las venas. Un siglo después, el
descubrimiento de Harvey sobre el sistema circulatorio se convirtió en un modelo de
planificación urbana; el urbanista francés Christian Patte utilizó la imagen de las arterias y
las venas para idear el sistema de calles unidireccionales que hoy conocemos. Los
planificadores de la Ilustración imaginaban que si el movimiento por la ciudad se bloqueaba
en un punto nodal, el cuerpo colectivo tendería a una crisis circulatoria, como la que
experimenta un individuo que sufre un ataque al corazón. Las calles de una sola dirección
que promovía el modelo circulatorio eran mucho más factibles en las ciudades pequeñas,
con tráfico relativamente ligero; en grandes ciudades, como París, cuya población y tráfico
no dejaron de crecer.
La ingeniería de la salud pública, tanto bajo tierra como a nivel del suelo, fue un gran logro
del siglo XIX. Muchas consecuencias de la ingeniería de la ciudad fueron a menudo
accidentales y no intencionales. Los ingenieros que trabajaban para Joseph Bazalgette, por
ejemplo, en la construcción del alcantarillado de Londres en las décadas de 1850 y 1860,
inventaron la tecnología de las rejillas para residuos sólidos sin tener una idea previa del
tamaño que debían utilizar. Hicieron alcantarillas de un diámetro mayor que el que parecía
necesario. Hoy podemos visualizar esta infraestructura gracias a su montaje, pero nuestros
antecesores solo podían verla con los ojos de la imaginación.
El carácter inestable de la vida urbana produjo tal vez la definición de mayor resonancia de
la propia modernidad. Esta definición apareció en El manifiesto comunista, que Marx y
Engels escribieron en 1848, año de levantamientos revolucionarios en toda Europa. La idea
de modernidad que ellos evocan se resume hoy en la frase del filósofo Zygmunt Bauman
«la modernidad líquida», cuando el carácter deja de ser fijo y es representado por un
lenguaje centrado en de y fragmentos.
Baudelaire reconoció que en la definición del arte moderno como puramente fugaz y líquido
había algo erróneo; el arte también tiende a la permanencia, el artista debe «destilar lo
eterno a partir de lo transitorio». Esto resuena en el laboratorio, donde se juega entre la
rutina y el descubrimiento. De la misma manera, también en la vida cotidiana deseamos
equilibrar el cambio y la estabilidad.
¿Cómo relacionar una ville sólida con una cité líquida? En el año 1848, una ola
revolucionaria barrió Europa desde pequeñas ciudades alemanas hasta grandes urbes
francesas. En 1850, surgió una gran generación de urbanistas que intentó hacer que la ville
respondiera a la cité. Buscaban resolver las ambigüedades de la cité, pero por caminos
opuestos.
III. LA «VILLE»
En esta generación destacan tres figuras: el propio Cerdà, que diseñó un tejido planificado
para Barcelona; el barón Haussmann, que reformó París como una red que sirviera a una
ciudad móvil, y Frederick Law Olmsted, quien, en el diseño de Central Park en Nueva York,
Cerdà era ciertamente un arquitecto profesional, pero su interés por la planificación urbana
surgió en 1848 como resultado de su actitud política. En la primera mitad del siglo XIX,
moverse por París era un desafío. Mil años de historia habían dejado en la ciudad un
laberinto de calles sinuosas e irregulares. Ir al Jardín Botánico antes de 1850 podía llevar
dos horas, más tiempo que caminando. El barón Haussmann enderezó la ciudad en dos
décadas. Unió sus diversas partes mediante un sistema de tráfico trazando tres redes de
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bulevares que cruzaban la ciudad de norte a sur y de este a oeste. Estas modificaciones
tenían implicaciones políticas.
En 1850, los insurgentes de las últimas revueltas habían tomado el control de las
complicadas calles mediante la construcción de barricadas para evitar el acceso de las
autoridades. Al enderezar las calles, Haussmann dificultó la construcción de barricadas, lo
que cambió la relación entre la ingeniería civil y militar. Las murallas de las ciudades
medievales se construían lo más gruesas posible para resistir los ataques enemigos. Las
murallas renacentistas estaban más cuidadosamente diseñadas para evitar que las balas de
cañón disparadas por encima impactaran en objetivos internos.
Una vez que la ciudad estuvo protegida de la revolución, Haussmann intentó conectar los
grandes bulevares en los que desembocaban las calles secundarias. Una vez terminados
los bulevares, Haussmann construyó viviendas para las nuevas clases medias de París. Las
viviendas haussmanianas tenían un carácter mixto: un patio para tiendas y talleres que
servirían al barrio local, seguido de vecinos de clases menos adineradas a medida que se
subía las escaleras, y los sirvientes ocultos en las buhardillas.
Los inmensos grupos de trabajadores estaban ocultos detrás de las casas de los bulevares
en barrios desatendidos. Después de dejar París en bancarrota, los grandes cafés de los
nuevos bulevares terminaron siendo populares para toda la ciudad. En 1900, la mayoría de
los cafés tenían mesas redondas para una o dos personas, reflejando el velo de silencio en
la vida urbana moderna.
Los tranvías y los ómnibus promovidos por Haussmann transportaban a una masa
heterogénea de personas en silencio, a diferencia de los carruajes anteriores donde la
gente charlaba durante el viaje. Las fachadas de los edificios de los bulevares estaban
cargadas de ornamentación que destacaba los diferentes niveles del edificio.
Cerdà diseñó un tejido urbano para Barcelona que fusionaba elementos de diversas
culturas en una planificación cooperativa. Antes de los años cincuenta, Barcelona era
insalubre, pero el enfoque de Cerdà en la higiene pública transformó la ciudad. El tejido
urbano de Cerdà comprendía tres tipos, incluyendo la cuadrícula por agregación que
favorecía la libre circulación y la integración social. La infraestructura subterránea mejoró la
calidad de vida, y el diseño de las esquinas permitió una circulación más fluida. La ciudad
de Cerdà demostró cómo la planificación urbana puede influir en la experiencia urbana.
Pero la idea que Cerdà tenía de la ville también conllevaba un peligro, el de la cuadrícula
por agregación como monocultivo. El peligro es evidente en la agricultura, donde los
monocultivos agotan el suelo y son más vulnerables a enfermedades incontrolables,
mientras que los campos con biodiversidad son más saludables y resistentes.
Cerdà no previó nada de esto; su proyecto se propuso igualar la cité igualando la ville. El
remedio parece claro. La alternativa al monocultivo en el medio construido es una
combinación de distintos tipos de edificios, de personas y de actividades, lo que puede
parecer visual y socialmente un caos, pero el tejido no se desgarra tan fácilmente.
Paisaje. Cuando Alexis de Tocqueville visitó Estados Unidos por primera vez en 1831,
Nueva York comenzó a perturbarlo. Nadie parecía preocuparse por el medio natural; la
gente salía apresurada de oficinas, restaurantes y tiendas sin reflexionar sobre su
construcción, pues nada se hacía para que durara, nada era permanente; "no dejar de
moverse" era la mentalidad de frontera.
Los planificadores de Nueva York la trataron efectivamente como si también ella fuera una
ciudad de frontera. En 1811 impusieron en una sola operación una cuadrícula por
agregación en Manhattan y luego, en 1868, propusieron una segunda fase que extendería
la cuadrícula desde su puerto viejo hasta el final de la isla y el este de Brooklyn.
Sin embargo, la concepción de Olmsted resultó ser un plan infructuoso para acabar con las
diferencias sociales. A medida que los privilegiados rodeaban el parque, la gente de su
interior se mezclaba cada vez menos, y el parque comenzó a decaer en su mantenimiento.
Fue necesario invertir considerablemente en la década de 1960 para rescatar Central Park
del crimen y la decadencia.
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Artificio en el París del siglo XVIII no parecía haber nada más atrayente que la gran Place
de Louis XV (Place de la Concorde). Aunque ubicada exactamente en el centro de París y
salpicada de fuentes y estatuas, se convirtió en una jungla urbana en la que la gente se
paseaba erráticamente. Los reyes mandaban sobre la naturaleza. En la Place de Louis XV
se había dejado a la naturaleza en libertad. Pero, en un comienzo, estos oasis urbanos
estaban destinados únicamente a una élite. En cambio, Central Park, es lo que esperaba su
creador, invitaba a las masas. Olmsted concebía el parque como un teatro; el espectáculo
teatral descansaba en los usos de medios naturales para crear la viva ilusión del parque
como teatro de la naturaleza. En el siglo XVIII, la jardinería indómita, de libre florecimiento,
que se conocía como «inglesa», parecía ser un descontrol espontáneo de la naturaleza. El
«jardín sin límites». Estos salvajes jardines ingleses eran en realidad ilusiones
inteligentemente calculadas. Los paisajistas ingleses no veían conflicto entre lo natural y lo
artificial. Los artificios, en realidad, podían ser ilusiones transparentes.
El High Line es una reproducción moderna del trabajo paisajista que Olmsted y Vaux
realizaron en Central Park. Los sin techo de la década de 1960 subían a un conjunto de vías
ferroviarias en desuso al oeste de Manhattan para dormir allí. Todo el mundo sabía que la
High Line sería derribada. La arquitecta Elizabeth Diller, pensaban de otra manera. Ella
observó que de las grietas de las vías brotaban plantas interesantes; vías del ferrocarril +
plantas interesantes = nuevo tipo de paseo urbano. Esta propuesta resultó todo un éxito.
Hoy, el High Line atrae tanto a numerosos nativos que salen a dar una vuelta como a
turistas que sienten curiosidad por la originalidad del lugar.
En Nueva York y en otras grandes ciudades, los parques y los lugares de encuentro
comunitario han sido recreados para adaptarse a las necesidades modernas. En la década
de 1980 estuve implicado en uno de esos proyectos, el de un parque construido sobre una
planta de tratamiento de aguas residuales en el oeste de Manhattan, en Harlem. Sin
embargo, los niños de la comunidad necesitaban un lugar donde jugar y se adaptaron al mal
olor hasta que aprendimos a neutralizarlo. Es que una construcción arbitraria se convierte
en un dato originario. «Naturalización» es el proceso por el cual un artificio termina por ser
aceptado por sí mismo como elemento integrante de la mentalidad de la cité.
Central Park contiene un inmenso depósito de agua, pero su papel ecológico funcional ha
demostrado ser contradictorio debido a que para poder utilizar el agua contaminada hace
falta un complicado y costoso proceso de depuración. A finales del siglo XIX fue
abandonado. Considerar a Olmsted un ecologista fracasado es verlo como un sociólogo que
desea usar el suelo y las plantas para reunir a la gente y como un director teatral del propio
mundo plantado.
El dominio de una ilusión. Las esperanzas de armonía racial que alentaba Frederick Law
Olmsted descansaban en la idea de llevar a la gente del trabajo a un lugar de
esparcimiento; el parque estaba destinado a dejar en suspenso las hostilidades del mundo
exterior, que experimentaban por igual ricos y pobres, negros y blancos, expectativa que ha
perdido vigencia en la ciudad moderna. Dada su creciente dependencia del turismo, la
economía de placer/consumo se ha convertido en foco del urbanismo, pero el resultado no
es precisamente la mezcla sociabilizada de gentes distintas.
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Podría parecer absurdo comparar Central Park con el saneamiento de Times Square en
Nueva York. Sin embargo, hay algo que relaciona entre sí estos lugares: el esfuerzo por
crear teatralidad. Hogar del teatro neoyorquino Times Square, cultura de la droga en sus
calles y en sus portales, a la vez que proporcionó hoteles baratos a la industria sexual de la
ciudad. El saneamiento implicaba la destrucción de muchos edificios deteriorados en una
superficie de dieciocho manzanas. Aunque estos edificios alojaban trabajadores sexuales y
protegían a drogadictos, también contenían muchos pequeños talleres. Con el saneamiento
y derribo de los edificios abarrotados surgieron torres de oficinas y bloques de
apartamentos.
En la actualidad, Times Square es territorio para turistas, con los servicios necesarios para
el turismo de masas. Trafalgar Square en Londres. Los turistas y los habitantes de la ciudad
no se mezclan. Toda la gran generación de urbanistas intentó modelar la ville para movilizar
la cité, solo que por caminos opuestos.
IV. LA MULTITUD
La masa. Gustave Le Bon fue un monárquico sin complejos que trató de explicar la
excitación que corría por las venas de las masas, como ocurrió durante la primera
Revolución Francesa. Antes de Le Bon, para los escritores reaccionarios la multitud era un
evidente horror, una masa compuesta de chusma y gente de las capas sociales más bajas.
Para Le Bon la cuestión no era tan sencilla. Él pensaba que en personas de los órdenes
sociales más variados podía producirse un cambio profundo cuando se fundían en una
multitud, lo que las motivaba a cazar en manada, como los lobos. Para él, la clave estaba
en la manera en que la masa toma forma, siempre que se reúne un número elevado de
personas "incurran juntos en delitos que nunca cometerían en solitario". En parte, esto se
debe al simple hecho de que en la multitud el individuo se vuelve anónimo.
Psicológicamente, cuando un grupo aumenta de tamaño, surge la excitante sensación de
pertenencia a un "nosotros", de liberación, de tener derecho a hacer cualquier cosa.
Este análisis de la psicología de las masas erigió a Le Bon en padre de la psicología social.
El grupo tiene un conjunto de sentimientos y de comportamientos diferente del de las
personas que lo forman, consideradas individualmente. Se convirtió en un tema de
imperiosa necesidad durante la década fascista y nazi de 1930. Elias Canetti intentó
comprender cómo esta transformación pudo darse en los "buenos alemanes" y Ortega y
Gasset analizaron sus efectos en los españoles normalmente pacíficos. La multitud
suspende el juicio moral. Le Bon se consideraba analista de una cité muy oscura.
por todas esas sensaciones, así que, para protegerte, les pones un freno a tus reacciones,
máscara de Simmel. La expresión es mía, no suya, ya que la gente no es en realidad
indiferente a su entorno, sino que simplemente actúa como si lo fuera. Ves que las cosas
suceden y sigues adelante, no te implicas. La palabra "blasé" tampoco hace justicia a lo que
Simmel tenía en mente porque él concebía la ansiedad en un marco amplio. En lugar de
responder impulsivamente, una persona da un paso atrás y reflexiona. La gran ciudad
concentra estas fuerzas. Su densidad impulsa a cerrarse en uno mismo; aunque
sobreestimulada, la gente revela poco al exterior.
La densidad de transeúntes no es una cifra estable. Las calles que limitan la densidad a las
aceras son relativamente modernas. Las aceras anchas y elevadas características del
urbanismo de Haussmann permitían a densas multitudes de peatones poblar las calles al
tiempo que estaban protegidas de los vehículos veloces. La acera elevada se convirtió en
una característica del tejido urbano de las ciudades europeas y norteamericanas.
La efectividad de una acera depende de lo que haya debajo de ella. Los primeros
constructores de aceras cavaban tubos de drenaje directamente en el suelo, pero la
generación de Bazalgette advirtió que era preciso excavar alrededor de ellos. Si bien es
cierto que una acera ha de ser más alta que la calzada, no puede ser demasiado alta, so
pena de provocar problemas de accesibilidad a las personas mayores y los niños. A
menudo, las aceras más pobladas son las más anchas y pueden recibir más fácilmente
densidades sésiles.
Las densidades de las aceras de la Sexta Avenida en el centro de Nueva York a mediodía
son un ochenta por ciento mayores que las de Piccadilly en Londres. El otro factor de la ville
que determina en qué medida se siente la masificación de una calle es el ajuste o desajuste
entre las líneas de la calle y las de los edificios. Si un edificio está retirado respecto de la
línea general de edificación, la presión de contención se alivia y esta descompresión resulta
más pronunciada cuando son varias las estructuras alejadas de esa línea.
Una masa de gente generará sensaciones negativas de opresión y compresión; una acera
es la forma física que materializa la compresión. Las construcciones de Haussmann para
París, en la lógica militar de calles largas y anchas a lo largo de las cuales pudieran
desplazarse los cañones, respondían a la concepción de la multitud como masa turbulenta.
Irónicamente, los bulevares se convirtieron en lugares de reunión para la gente. Cerdà y
Olmsted creían en la sociabilidad de la multitud, ya fuera en las esquinas o, al margen de
las calles.
A finales del siglo XIX, Max Weber pensaba que la ciudad moderna no proporcionaba en
realidad esa libertad, ni a los individuos, ni al cuerpo colectivo de ciudadanos urbanos de
sus ciudadanos. La construcción del Berlín del propio Weber siguió el modelo de Londres y
París. Berlín compartía con estas ciudades los problemas de suciedad. August Bebel
recordaba que «las aguas residuales de las casas, recogidas en las acequias, corrían a lo
largo de los bordillos y emitían un olor verdaderamente horrible de 1870 Berlín no salió del
estado de barbarie para entrar en la civilización». Bismarck dispuso que Berlín fuera la
ciudad capital.
Contemplar las murallas alrededor de las ciudades medievales. Estas murallas eran
gruesos apilamientos de piedras con pocas entradas, como en Siena. Tras ellas se
protegían los ciudadanos del interior y los campesinos de extramuros cuando un ejército
sitiaba una ciudad. Las puertas de la muralla eran los puntos de recaudación de impuestos
donde los guardianes decidían quién podía entrar a comerciar. Dentro, la ciudad con
gobierno propio no era un mercado de libre comercio. Florencia del año anterior podía
convertirse ese año en ciudadano de Siena. En una ciudad-Estado, Stadtluft macht frei tenía
sentido, porque la ciudad podía decidir que una persona fuera libre... o que no lo fuera.
Para Weber, la ciudadanía no es una condición universal, pues los derechos y los poderes
tienen fundamento local. Si uno no vive en un lugar, no debería tener derecho a decir qué
sucede allí todos los ciudadanos deberían disfrutar de ciertos derechos básicos por vivir allí.
Evidentemente, los ciudadanos no votaron para crear una red de bulevares en París, un
tejido cuadricular para Barcelona ni Central Park en las afueras de la Nueva York de
entonces. Estos planes eran arbitrarias afirmaciones de poder. El primero de ellos, llevado a
cabo por un emperador; el segundo, por un comité no elegido de notables, y el tercero por
un comité de encargados de planificación. Weber, las ciudades modernas no tienen
autogobierno porque el gobierno está en manos de los Estados nacionales, empresas
internacionales y ubicuas burocracias. La versión weberiana de la ciudad-Estado ha. Si se
compara Venecia y Siena en 1500 tenía un firme autocontrol, pero era una oligarquía,
mientras que Siena fue un fallido experiment
La separación entre "cité" y "ville" se acentuó con el tiempo. Mientras que la Gran
Generación de urbanistas luchaba por conectar estos dos aspectos de la vida urbana, sus
sucesores abandonaron esa lucha. En los años 30, "ville" y "cité" se dirigían hacia una
ruptura más evidente, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial.
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En Chicago, la ciudad había evolucionado en un próspero centro urbano con una diversidad
y vitalidad impresionantes. Funcionaba como un importante nodo ferroviario y albergaba
una variedad de industrias. Los trabajadores europeos encontraron allí refugio hasta la
década de 1920.
La comunidad era un tema de interés en Chicago. Desde Thomas Hobbes en el siglo XVII
hasta Ferdinand Tönnies en el siglo XIX, la noción de comunidad ha sido objeto de estudio.
Sin embargo, los habitantes de Chicago discrepaban de las ideas de Tönnies,
especialmente después de la Gran Depresión y los cambios en la dinámica de género y
trabajo.
Por otro lado, París tenía su propia historia urbana. En 1925, Le Corbusier propuso un plan
radical para remodelar el centro de París, eliminando barrios medievales como el Marais y
reemplazándolos con torres en forma de X. Este enfoque simbolizaba la desconexión entre
la ciudad construida y la vida comunitaria, y su osadía residía en la redefinición de la
arquitectura urbana.
La Carta de Atenas, publicada en 1933, abogaba por una planificación urbana que ignoraba
las variaciones históricas y culturales de las ciudades modernas, abogando por la
funcionalidad sobre la estética histórica. Esta perspectiva influyó en proyectos de vivienda y
en la visión de una "ciudad inteligente".
El debate sobre cómo abrir la ciudad enfrentó a figuras como Jane Jacobs y Lewis
Mumford. Jacobs abogaba por vecindarios mixtos y una vida comunitaria informal, mientras
que Mumford defendía una visión más integradora de la ciudad jardín, donde los espacios
de trabajo, hogar y ocio estaban conectados de manera coherente.
Europa es hoy triunfalmente urbana. El espacio rural y las poblaciones rurales se reducen
día a día mientras se multiplica el número de megalópolis, conurbaciones, comunidades
urbanas, tecnópolis y polos tecnológicos. Ciudad que la escrutan, la auscultan y/o
pretenden darle forma. ¿Pero es urbanización sinónimo de producción de ciudad?
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La Ciudad Lineal
En 1882, Soria y Mata, inspirados por las nuevas técnicas de transporte y
telecomunicaciones, desarrollaron el concepto de la Ciudad Lineal. Similar a Cerda, Soria
estaba convencido de que la comunicación era el futuro del mundo y compartía la meta de
mejorar las condiciones de la clase obrera. La Ciudad Lineal reorganizaba las vías de
transporte y las redes de servicios de agua, gas, electricidad y teléfono a lo largo de un eje
longitudinal. A ambos lados de esta espina dorsal se disponían dos franjas longitudinales
con manzanas ortogonales que albergaban tanto el hábitat individual como los
establecimientos públicos, comerciales y culturales.
Este movimiento surgió de la crisis abierta en la segunda mitad del siglo XIX debido a la
transformación de las técnicas de construcción. Los CIAM redefinieron el papel del
arquitecto en la nueva sociedad tecnicista, combatiendo por la modernidad y luchando por
erradicar las formas y tradiciones arquitectónicas del pasado. El edificio se proyectaba como
un objeto técnico, contaminando incluso la percepción de la ciudad. Se excluyó la
conservación de los centros antiguos como núcleos dinamizadores del nuevo desarrollo
urbano.
El Plan Voisin de París, por ejemplo, proponía derribar barrios antiguos y conservar solo
algunos edificios aislados como curiosidades históricas y turísticas. La Ciudad Radiante de
Le Corbusier, higiénica y ordenada, se centraba en cuatro actividades: hábitat, trabajo,
circulación y ocio. Este modelo inspiró la renovación urbana y los grandes conjuntos
posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
Circunscritas por anchos cinturones verdes, estas ciudades agrupaban todo tipo de
instituciones y actividades sociales de manera concéntrica. Los sectores industrial y agrícola
estaban en la periferia, y las ciudades estaban conectadas entre sí por una red ferroviaria,
gravitando alrededor de una ciudad central. Este modelo buscaba preservar tanto la ciudad
como el campo, poniéndolos al servicio de la urbanidad.
Estimaba que las grandes redes técnicas de equipamiento eran necesarias, pero
insuficientes sin lugares de ocio y reposo. Abogaba por una práctica arquitectónica que
implicara una dialéctica entre la ordenación territorial y local. El patrimonio urbano existente
podía ser utilizado para este fin, integrando usos contemporáneos y proximidad en los
planes de urbanismo.
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Este fenómeno ha llevado a una desconcentración que puede ser lineal o puntual, con
urbanización continua en las costas o cuencas fluviales y aglomeraciones improvisadas
alrededor de terminales aéreas, centros de investigación, universidades y grandes
equipamientos. En Francia, esto ha dado lugar a la "rurbanización", una implantación difusa
de hábitats en zonas rurales.
La era de las entidades urbanas discretas ha terminado, dando paso a una urbanización
universal, difusa y explosiva, donde el modelo de "lugares centrales" de Christaller ya no
justifica una reticulación generalizada ni las corrientes de urbanización caprichosas.
Un sistema de referencia físico y mental, constituido por redes materiales e inmateriales, así
como por objetos técnicos, y cuya manipulación pone en juego un repertorio de imágenes y
de informaciones, resuena en un circuito que se cierra sobre las relaciones que mantienen
nuestras sociedades. Este sistema operativo, válido y factible en cualquier lugar, en la
ciudad como en el campo, se le puede llamar lo Urbano. El advenimiento deshace
transportes y telecomunicaciones, nos implica en relaciones cada vez más numerosas y
variadas, miembros de colectividades abstractas o cuyas implantaciones espaciales ya no
coinciden ni presentan estabilidad a lo largo del tiempo.
Pensar lo Urbano
Pensar lo urbano es hoy una necesidad. Webber invocó la "obsession of placeness" que
prosperó entre los años cincuenta y finales de los sesenta. A ellas se opusieron, recurren a
la cibernética y a la informática, pero también a los datos de la economía y de la
demografía. La crítica de los arcaísmos mentales relacionados con la ciudad llega más lejos
todavía. R. Banham lanza, en la senda abierta por Archigram, que el urbanismo frena los
procesos innovadores espontáneos y el advenimiento de lo urbano en lugar de
dinamizarlos.
Los urbanizadores se han visto reafirmados por la contribución de ciertas "ciencias sociales"
en el marco de la interdisciplinaridad, entronizada en la época, tanto en la investigación
como en el ámbito. La sociología urbana, apoyada por las investigaciones de la
antropología cultural, supo poner en evidencia con exactitud los lazos de dependencia que,
en las sociedades tradicionales, vinculan el funcionamiento de las instituciones sociales.
Incluso ciertos análisis proporcionaban importantes enseñanzas, susceptibles de ser
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Los arquitectos, los urbanistas, las administraciones y las colectividades locales se obstinan
en no reconocer que, hoy por hoy, solo reconocen una escala local de ordenación espacial.
La nueva Babel, la confusión de escalas, confunde la escena urbana y no permite distinguir
la diferencia de objetivos y de actores que en ella coinciden.
Interrogantes
El primero se refiere a la escala local. Esa escala de urbanidad que supieron conservar
Haussmann, Wagner y Cerda y a la que hoy aspiran los falsos pretextos de los historicistas.
Lo urbano no es sinónimo de urbanidad. Ni tan solo propiedad exclusiva de la ciudad.
La ciudad europea, aún presente de forma tan masiva, aunque tan drásticamente
deteriorada, debe y podría ser a la vez conservada y utilizada como obra de arte, como
patrimonio social y como incitación a un reencuentro con los niveles de la urbanidad. Aún
estamos a tiempo. La ciudad europea no va a convertirse en una Collage City, un estilo
nuevo a los del pasado. Solo sobrevivirá en forma de fragmentos.
● La ciudad en el jardín
La solución de la ciudad jardín:Londres, París, Berlín, Nueva York, 1900-1940
CAP 4:
HOWARD personaje más importante de esta historia. Desarrolló sus ideas en Londres en
los años 1880 y 1890. Cuando vivió en Chicago fue testigo de la reconstrucción de la ciudad
después del incendio de 1871. El proyecto de James Silk Buckingham para una
ciudad modelo le proporcionó los puntos principales de su diagrama de la ciudad jardín:
la plaza central, las avenidas radiales y las industrias de la periferia.
tanto a los que se marchaban como a los que se quedaban: el plan consistía en formar
una comisión de personas interesadas en fundar colonia en algún lugar fuera del alcance
de los humos de Londres, después de estudiar la manera de comprar las tierras y
construir casas, se pondrían en contacto con trabajadores de salarios bajos.
Charles Booth
proponía que la gente debiera vivir en núcleos industriales, como si fueran familia, había
que trasladarlos a cualquier sitio donde el suelo y la construcción fueran baratas, se les
ofrecería buenas casas, estarían alimentados y ocupados trabajando de la mañana a la
noche.
La comisión Toynbee creada por Barnett en 1892
proponía organizar regimientos industriales para recoger a los desmoralizados residuos,
recordándoles trabajo obligatorio bajo una disciplina humana.
Howard siguiendo a Marshall, no pensó sus ciudades jardín para los pobres indignos, al
contrario, estas colonias debían ser fundadas y gestionadas por el estrato superior.
El campo de la época victoriana era poco atractivo, pero podía ofrecer aire puro y
naturaleza, estaba arruinado por la depresión agrícola y no podía ofrecer ni suficiente
trabajo ni suficientes salarios, y mucho menos una vida social adecuada.
para poder mejorar esto crearon la "ciudad campo", la cual fundaría una sociedad limitada,
perdería dinero en préstamo para establecer una ciudad jardín en el campo, lo
suficientemente lejos de la gran urbe como para conseguir que les vendieran las tierras a
precios muy bajos debido a la depresión agrícola. deberían también conseguir que una serie
de industrias decidieron trasladar allí sus fábricas; sus trabajadores y construir sus casas
ahí.
Howard sugería unas 32000 personas que vivirían en unos 1000 acres, luego de conseguir
la extensión que había tenido Londres estaría rodeada por un cinturón verde permanente. -
Howard hablaba de unos 5000 acres, donde habría explotaciones agrícolas, instituciones
urbanas como reformatorios, casas de convalecencia, que se benefician del ambiente rural.
A medida que la gente fuera llegando, la ciudad jardín alcanzaría su límite; entonces
empezaría otra nueva a corta distancia. Así con el tiempo se iría desarrollando una gran
aglomeración planificada, cada ciudad jardín ofrecería una amplia gama de trabajos y
servicios, cada una estaría conectada con las demás por medio de rápidos sistemas de
transportes de manera que pudieran encontrarse todas las oportunidades económicas y
sociales de la ciudad gigante. A esta visión Howard la llamaba ciudad social.
La ciudad campo, la clave estaba en que los ciudadanos poseerán la tierra a perpetuidad,
los ciudadanos pagarían un alquiler por sus casas, fábricas o exportaciones agrícolas,
suficiente para pagar los intereses del dinero que se había pedido en préstamo, y así se
obtendría la cantidad necesaria para devolver el capital inicial y luego para ahorrar.
La clave estaría en la organización local y el autogobierno, los servicios estarían ofrecidos
por el ayuntamiento, o por empresas privadas y otros podrían ser ofrecidos por la propia
gente del pueblo.
Howard organizó una Asociación para la Ciudad jardín con el propósito de discutir sus ideas
y finalmente redactar un plan práctico siguiendo las líneas generales del proyecto con todas
las modificaciones que se consideran necesarias. En 1900, se decidió poner en marcha la
Asociación limitada de la primera ciudad jardín, con un capital de 50.000 libras y 5 por
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ciento de dividendo; dos años más tarde se registró la Compañía Pionera de la Ciudad
Jardín, con un capital de 20.000 libras, con la finalidad de conseguir un lugar disponible.
Los directores de la compañía pionera trataban de buscar un solar de 4000 a 6000
hectáreas, bien comunicado con el ferrocarril, con un buen suministro de agua y buen
avenamiento Letchworth con un suelo a bajo precio cumplía con todos sus requisitos y
finalmente se compró un área de 3.818 hectáreas por 155.587 libras, la compañía de la
primera ciudad jardín se registró el 1 de septiembre de 1903, con un capital de 300.000
libras, de las cuales 80.000 debía ser obtenidas inmediatamente y con un dividendo del
cinco por ciento.
Costó un año llegar a reunir 148.000 libras para obtener el dinero necesario para la compra.
Los primeros beneficios no llegaron hasta 1912. Resultó muy difícil atraer industria. Los
primeros habitantes fueron idealistas y artistas de clase media.
Unwin nació en 1863 empezó como ingeniero y Parker nació en 1867 y era decorador de
interiores. Crecieron en medio de un intenso fermento de ideas, que, en gran parte derivan
de Williams Morris. Creían que la creatividad procedía de una comprensión imaginativa del
pasado; que la edad media proporcionaba un modelo histórico; que los viejos edificios
habían crecido a partir de la tierra donde se hallaban; que el pueblo era la personificación
de la pequeña comunidad.
En 1902 empezaron a trabajar en uno de sus primeros grandes encargos: el pueblo jardín
de New Earswick para la familia chocolate Rowntree, debía construirse cerca de su fábrica
en el límite norte de York no como una institución de caridad sino como corporación
independiente. La zona residencial está separada de la fábrica y de la ciudad por un
estrecho cinturón verde, las casas están dispuestas en hileras y agrupadas tanto en torno a
patios comunes, como a lo largo de calles peatonales. La naturaleza, árboles, un pequeño
río son sus elementos esenciales.
Solo falló en un solo aspecto: los niveles de diseño eran tan altos que las personas
con pocos ingresos no pudieron comprar. En Letchworth había elementos formales
como avenidas radiales, ronds points y una gran plaza central dominada por los principales
edificios municipales. Pero el centro urbano resulta confuso, con calles que parecen que no
van a ningún sitio.
Unwin y Parker tenían muy en claro que su trabajo consistía ante todo en crear belleza o
satisfacción, también pensaron de manera imaginativa en las personas que vivirían en estos
edificios, que paseaban o jugarían en los espacios que estaban creando. Y ello incluiría los
más pequeños detalles: para ellos la buena arquitectura y planificación consiste en
solucionar bien esos detalles.
La planificación de Hampstead no era una ciudad jardín, sino un barrio jardin suburbano; no
tenía industria y dependía totalmente de las cercanas estaciones de metro que se abrieron
justo en el momento en que la zona estaba siendo planificada.
El consejo de condado de londres compró 80 hectáreas de Health por 43241 libras, este
proyecto pretende cumplir una serie de objetivos sociales: espacios para guardar los carros
de los vendedores ambulantes. Pero pronto el valor del suelo empezó a subir y el de las
rentas también, entonces el barrio empezó a tener fama de excéntrico.
Unwin proyectaba un trazado típicamente informal, con irregulares calles curvadas, calles
sin salida y gran variedad en los tipos de vivienda, el propósito era mantener el tráfico fuera,
aspecto que todavía hoy, funciona con respetuosa tranquilidad.
La asociación de la ciudad jardín tenía como objetivos, no solo construir nuevas ciudades
en los distritos rurales según principios bien meditados, sino también, basándose en la
misma filosofía, la creación de barrios jardín suburbano para alivio inmediato de las
ciudades ya existentes, asi como tambien la construccion de pueblos jardín para que las
clases trabajadoras puedan vivir con dignidad cerca de su trabajo.
En manos de Unwin y Parker, Hampstead resultó correcto, el problema era el gran número
de proyectos que tomaron el nombre de ciudad jardín de manera indiscriminada, puesto que
los resultados eran totalmente distintos de las ideas de los fundadores del movimiento
En 1920 Howard había comprado una gran extensión de terreno de Welwyn sin pedirles
permiso ni consultarles acerca de la cantidad de dinero que se podía pagar por él, lo
apoyaron y empezaron allí la segunda ciudad jardín. Diseñada por Louis de Soissons en
estilo neogeorniano.
En parte el problema era debido a la falta de imaginación. Algunas de las llamadas ciudades
satélites eran enormes, superan en varias veces el límite de 30.000 personas propuesto por
Howard, y eran iguales a cualquier ciudad inglesa de tamaño medio. Estaban a una
distancia considerable de la ciudad madre, pero les faltaba la industria necesaria para
convertirse en autosuficientes.
Las ciudades satélite provinciales fueron excepciones, Wythenshawe, proyectada en 1930
por Barry Parker para Manchester. El mismo Parker la describió en 1945 como el ejemplo
más perfecto de ciudad jardín. Pero de hecho, es un modelo imperfecto. La población
prevista era tres veces superior a la recomendada por Howard y se aproximaba a las más
grandes de las nuevas ciudades construidas después de la segunda guerra mundial. Solo
estaba separada de la ciudad por un cinturón verde de media milla de ancho que con un
área de 1000 hectáreas. Aunque se proyectó una amplia zona industrial, no llegó a ofrecer
trabajo a todos los habitantes; fue necesario organizar un servicio subvencionado de
autobuses hasta la ciudad.
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Las primeras carreteras de parque de nueva york- la Bronx River Parkway de 1914, y los
ejemplos de Robert Moses en 1920 como parte de sus proyectos para parques de recreo-
eran carreteras de acceso limitado pensadas solo para el tránsito de coches privados. La
genialidad de Parker en Wythenshawe fue combinar este tipo de vía circulatoria; la carretera
de parque como vía de acceso a áreas residenciales y a parques cívicos- obteniendo así el
principal elemento de circulación de toda la ciudad jardín.
Parker plantea un amplio parque en el centro que cambia el concepto de cinturón verde
puesto que se convierte en el corazón verde de la ciudad. Las viviendas están
inteligentemente agrupadas alrededor de una multitud de pequeños espacios verdes,
merece el nombre de tercera ciudad jardín.
Fue en vano que Osborn tratara de hacer ver las consecuencias: la construcción de
viviendas estatales en las afueras ofrece a la gente un buen espacio de manera rápida, pero
le impone un número excesivo de viajes, que le cuesta tanto dinero, energía y tiempo libre.
La única solución (1938) era crear una Comisión Regional para la planificación de Londres
con poderes para establecer juntas electivas con la finalidad de construir ciudades nuevas,
o ampliar las ya existentes, y descentralizar la industria y el comercio dentro de una region
más amplia
.
La ciudad jardín en Europa
En la Europa Continental, Arturo Soria y Mata expuso la idea de la ciudad lineal en 1882 la
cual decía que cualquier línea de tranvía o tren ligero que partiera de una gran ciudad daba
una extraordinaria accesibilidad lineal, que permitirá proyectar una ciudad jardín lineal.
La ciudad lineal no dejaba de ser un barrio suburbano de trabajadores que debían utilizar
transporte diariamente y que había nacido a partir de una especulación comercial. La
primera fase (1894/1904) 5 kilómetros de un proyecto que una vez terminado tendría 48, su
forma era una circunferencia y estaba situada entre dos importantes carreteras radiales al
este de madrid, de 40 metros y por el que circulaba un tranvía. Se construyeron casas en
una trama de supermanzanas que median aprox 200 metros de profundidad y entre 80 y
100 metros de anchura. En 1934 se abandonó el proyecto.
Tony Garnier ideó Su Cité industrielle 1898. Garnier hace que su ciudad dependa
económicamente de una sola planta metalúrgica y en cuanto a su aspecto físico, el proyecto
está dominado por potentes bulevares axiales mientras que las viviendas están dispuestas
en tramas rectangulares.
A nivel físico hay semejanzas entre la ciudad jardín y la ciudad del futuro:la forma circular, la
diferenciación entre los distintos usos del suelo, el espacio al aire libre en el centro y el
cinturón verde de circunvalación, la poca altura de las casas, la industria en la periferia, la
propiedad comunitaria en la tierra.
Fritshc proyecta una ciudad donde cada individuo sabe inmediatamente su lugar en su
orden social rígidamente segregado.
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Henri Sellier proyectó 16 ciudades jardines alrededor de París entre 1916 y 1939. Utilizaba
medidas pequeñas, entre 1000 y 5500 unidades, solares en las afueras de la ciudad
adquiridos a precios de suelo agrícola; densidades que resultan pequeñas para París, entre
95 y 150 personas por hectárea y mucho espacio libre. La subida de precios obligó a
hacerse modificaciones, ayor número de bloques de 5 pisos, densidades que se elevaron a
200 260 personas por hectárea
Durante la primera guerra mundial, ya se había empezado a utilizar la palabra Lebensraum;
implicaba el traslado de la población que se consideraba negativa para el carácter nacional.
(años 20 pensamiento nazi) Consiguieron controlar la ciudad a traves del alcalde Ludwing
Landmann (1924 1933). Se decidió que Frankfurt preservará y se mantendrá como el
principal centro financiero de Alemania. Pero para poder satisfacer las peticiones de los
trabajadores, la ciudad emprendería una activa política de construcción de viviendas.
Contrato al arquitecto Ernst May (1886 1970). La ciudad había comprado una serie de
grandes extensiones de terreno a precio de suelo agricola muy bajo. Su idea original era
hacer una ciudad jardin pura y construir pequeñas ciudades a una distancia de 20-30 km
que quedarian separadas de Frankfurt por un amplio cinturón verde. Políticamente fue
imposible de llevar a cabo
May rompió con Unwin, sus ciudades satélite se harán en estilo moderno, sin concesiones,
con hileras de casas de tejados planos, donde la gente podía comer, tomar sol y cultivar
plantas
Lo que las hizo famosas fue la disposición de las casas en largas hileras a lo largo del rio, la
situacion de las escuelas y del Kindergarten en la zona mas baja, y el uso del valle como
cinturon verde natural.
Después de la guerra, en Frankfurt hoy en dia dos autopistas urbanas atraviesan el valle,
una divide Romersatdt por la mitad, las ciudades satélites estan absorbidas por otra mucho
mas grande
Martin Wagner comparte la misma creencia en una nueva relación entre capital y trabajo,
una nueva integración de vida y trabajo.
La variante de May y Wagner era colectiva, y se diferenciaba profundamente de las fuentes
anarco-cooperativistas de la tradicion de Howard y Unwin. May pretendia la ordenación
colectiva de los elementos de la vida. Para May un ambiente residencial bien planificado
complementaba la eficiencia en el lugar de trabajo.
Wagner, como May, coordinaba grandes programas de viviendas y de urbanismo, anque a
una escala mucho mayor. Wagner no creia en absoluto en las ciudades satélites; su ideal
era Siedlung, donde las casas se agrupan en torno a la fabrica y no serian independientes,
sino semi independientes del resto de la ciudad.
El ejemplo ideal es Siemensstadt, construido entre 1929 y 1931. Primero en la misma los
bloques modernos de pisos siempre que sean moderadamente bajos y refuercen su
aspecto horizontal, resultan tranquilizantes, segundo la calidad del jardin que las rodea es
crucial, y tercero el mantenimiento lo es todo: Siemensstadt funciona como Romerstadt,
porque esta bien cuidado
Onkel-Toms-Hutte, edificado entre 1926 y 1931 (asentamiento en el bosque) contiene una
gran boveda de altos arboles. Las casas son diseñadas por Bruno Taut y Hugo Haring
diseñadas en el estilo moderno de los años 1920, pintadas en tonos cremas y se distribuyen
en hileras flanqueando largas calles ligeramente curvadas o a lo largo de otras mas cortas
pero rectilineas.
Ciudades jardin para Norteamerica
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Tampoco al otro lado del Atlántico la tradicion de la ciudad jardin llego a desarrollarse del
modo como Howard hubiera querido.
Clarence Stein (1882-1975) y Henry Wright (1878-1936) su única contribución a la ciudad
jardin fue la manera de tratar la circulación rodeada de peatones por medio de lo que se
llamo la trama Redburn, que proyectaron en 1928 para la ciudad jarin de este momento.
Clarence Perry (1872-1944) su objetivo era importante para vivir en las densamente
pobladas y terriblemente fragmentadas ciudades modernas.
Había llegado el momento de renovar la confianza en la vitalidad de la relación entre
vecinos como unidad política y moral, sobre todo en los barrios desorganizados que
carecen de liderazgo responsable.
CAP 7