0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 37 vistas20 páginasC ITOTOXICIDAD
Celulas citotoxicas y mecanismo de toxicidad
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11
CELULAS CITOTOXICAS Y MECANISMOS
DE CITOTOXICIDAD
Julio César Bueno, Angela P. Cadavid
Universidad de Antioquia
Abreviaturas usadas en este capitulo
ADCC: Citotoxicidad celular dependiente de
anticuerpos
APAF: Factor 1 activador de proteasas
apoptéticas
CAD: —_Deoxirribonucleasa activada por
caspasas
CMH: Complejo mayor de histocompati-
bilidad
Citomegalovirus
Dominios de unién a carbohidratos
dependientes de calcio.
CSF: Factor estimulador de colonias
CTL: _Linfocitos T citot6xicos
FADD: Dominio proteico de muerte asocia-
doaFAs
GM-CSF:Factor estimulador de colonias de
granulocitos y monocitos
ICAM: Molécula de adhesin intercelular
IFN: Interferon
IL: Interleuquina
219
ITIM:
kD:
KIR:
LAK:
LFA:
LIF:
LRC:
NFKB:
NK:
Motivo de inhibicién del inmunorre-
ceptor via tirosina
Kilo dalton
Receptores de oélulas NK similares
ainmunoglobulina
Células asesinas activadas por
Jinfoquinas
Antigeno asociado a la funcién
leucocitaria
Factor inhibidor de leucemias
Conjunto de receptores de leucocitos
Factor nuclear de kappa B
Asesinas naturales
Pre-CTL: Linfocito T precitolitico
TAP:
‘GE:
TNF:
TNER:
SHP:
Proteina trasportadora de péptidos
Factor transformante del crecimiento
Factor de necrosis tumoral
Receptor del factor de necrosis
tumoral
Fosfatasa de dominios SHINTRODUCCION
Las infecciones pro-
ducidas por virus lo
mismo que las de-
sencadenadas por
bacterias y pardsitos
intracelulares no
pueden ser controla-
das adecuadamente
por las moléculas
efectoras de la inmu-
nidad humoral ya
que éstas no tienen
acceso al interior de
las células; ademés,
estos patdgenos pue-
den evadir diferentes
aspectos de la res-
puesta inmune y
proliferar en el inte-
rior de las células fa-
‘gociticas. Por lo tan-
to, se requieren me-
canismos efectores
adicionales que per-
mitan la eliminacion
de las células infec-
tadas y es aqui don-
de entra a participar la citotoxicidad depen-
diente del contacto entre células. De igual for-
ma, durante la respuesta inmune contra célu-
las tumorales y durante el rechazo de injertos
alogénicos participa este mecanismo de cito-
toxicidad.
Célula
Blanco
En este capitulo se presentarén los aspectos
més importantes acerca de la estructura y fun-
cién de las células citot6xicas, los mecanismos
que utilizan para eliminar a las células blanco
y se haré mencién acerca de algunos modelos
en los que estas células tienen una participa-
én importante.
Célula NK
Célula NK
220
Célula
Blanco:
Célula
Blanco
Figura 1. Reconocimiento del antigeno por las células citotéxicas e
interacci6n con la célula blanco.
4) Los CTL, a través del complejo TCR-CD3, reconocen el péptido especifico
unido a la molécula del CMH-I en la célula blanco; esta unién es estabilizada
por el CD8 y otras moléculas coestimuladoras como el CD2 y el LFA-1 que se
unen a sus ligandos LFA-3 ¢ ICAM-I en la célula blanco.
b) Las células NK, por medio de receptores todavia no muy bien
caracterizados, reconocen moléculas en células blanco que no expresan
el CMH-l, iniciando su actividad citotdxica.
©) Cuando las células blanco expresan el CMH-l, éste es reconocido
por el receptor KIR y se inhibe la via de seftalizacién dependiente
de tirosina-quinasas por la activacién de fosfatasas como la SHP-1.
CELULAS CITOTOXICAS
Las principales células citot6xicas del sistema
inmune son los CTL y las células NK. La fun-
cién de estas células es complementaria en la
defensa contra las infecciones porque mien-
tras los CTL lisan células que presentan el pép-
tido especifico en el contexto del CMH clase I,
las células NK reconocen células que no expre-
san el CMH-I, de tal suerte que células tumora-
les o aquellas que tienen alterado este comple-
jo, como consecuencia de una infecci6n viral,
pueden ser lisadas por las células NK. Esto
implica que cuando las células NK reconocenel CMH-I especifico en las células blanco se
bloquea su maquinaria citot6xica (Figura 1).
Tanto los CTL como las células NK tienen me-
canismos efectores comunes: exocitosis de los
granulos y la via mediada por FAS que llevan
finalmente a la apoptosis de la célula blanco.
Otro mecanismo efector de estas células es la
produccién de citoquinas como el TNF y el IFN-
y que tienen acci6n citot6xica cuando son
secretadas en la vecindad de las células blanco.
Linfocitos T citotéxicos: linfocitos
efectores de la inmunidad adaptativa
Los CTL son células efectoras que juegan un
papel preponderante en la respuesta contra
células infectadas con virus u otros patogenos
intracelulares, en la eliminacién de células
tumorales y en el rechazo de injertos. La ma-
yoria de los CTL expresan la molécula CD8 y
especificamente reconocen péptidos derivados
de antigenos degradados en el citoplasma y
luego expresados en la superficie celular aso-
ciados con moléculas del CMH-I propias. Sin
embargo, un 10% de las células citot6xicas son
CD4+ y reconocen péptidos asociados con
molécuias del CMH clase-Il. Cuando se men-
cione en este capitulo los CTL nos referiremos
a los CTL-CD8+, a menos que se especifique
que son CTL-CD4+.
La respuesta citot6xica de las células T requie-
re un primer paso de activaci6n y diferencia-
cién de los pre-CTL en CTL funcionales, y un
segundo paso que incluye el reconocimiento
del antigeno en la célula blanco, la unin con
éstay el inicio de una serie de eventos que lle-
van a la destruccién de dicha célula.
Los pre-CTL se encuentran en baja frecuencia
en sangre periférica y tejidos linfoides perifé-
ricos; cuando salen del timo no estan completa-
mente diferenciados y aunque tienen especifi-
221
Inmunologia: Una ciencia activa
cidad para un antigeno determinado son fun-
cionalmente inmaduros. Para la generacién de
CTL completamente funcionales se requieren
al menos dos sefales: 1) el reconocimiento del
antigeno especifico en la célula blanco unido
al CMH-Iy 2) una segunda sefial, que depen-
diendo de la naturaleza de la célula que esté
expresando el antigeno, puede ser lainteraccién
de las moléculas coestimuladoras CD28/B7 si
es una célula presentadora de antigeno profe-
sional o citoquinas provenientes de los linfoci-
tos Tayudadores si es otra célula del organismo.
Los CTL funcionales se unen a la célula blan-
co por la interaccién del TCR con la molécula
del CMH-I que contiene el péptido especifico,
esta unin es estabilizada por el CD8y por otras,
moléculas coestimuladoras como CD2 y LFA-
‘I que se unen a sus ligandos en la célula blan-
co LFA-3 e ICAM-1, respectivamente. Después
que se forma el complejo de la célula efectora
con la célula blanco, se activan los mecanis-
‘mos Iiticos que se explicaran més adelante en
este capitulo.
Células Asesinas Naturales: linfocitos
efectores de la inmunidad innata
En la década de los afios 70 se describié una
poblacién de linfocitos que, de manera similar
a las células T citot6xicas, tenia la capacidad
de lisar tumores pero, a diferencia de éstas, no
requerfan de una sensibilizacién o una estimu-
lacién previa, fenémeno que se denominé reac-
tividad citotoxica natural. Su nombre actual,
células NK, fue acufiado en 1977 y en su carac-
terizaciOn se encontré que presentaban mar-
cadores de la linea linfocitaria como el Thy-1;
por esto, se consideré que tanto las células NK
como los linfocitos T provenfan de un precur-
sor comin. En las décadas de los 80 y los 90 se
identificaron otras células blanco sensibles a la
accién citotéxica de las células NK, como lascélulas alogénicas las células infectadas por
pat6genos intracelulares, lo que llevé a postu-
Jar su participacin en el contexto de la inmu-
nidad innata durante los estadios iniciales de
lasinfecciones por Leishmania, Trypanosoma cru-
ziy alos virus de la familia herpesviridae en-
tre otros.
En los humanos, la tipificacién de las células
NK se inicié en los afios 80’s con base en la
capacidad citotéxica natural descrita para el
modelo murino y en una morfologia particu
lar de linfocitos granulares grandes. En esta
morfologfa se describfan abundantes granulos
azur6filos en el citoplasma, micleo en forma
de rinén y un diémetro que oscilaba entre los
12y 15 wim, Estas células se caracterizan mor-
fol6gicamente por la presencia de lisozimas,
granzimas y perforinas en los grénulos azuré-
filos intracitoplasméticos, los cuales son libera-
das al entrar en contacto con la célula blanco.
Si bien en su ontogenia provienen de un pre-
cursor comin con las células By T (cuyo mar-
cador es el CD45), se ha demostrado que tanto
en los ratones atimicos como en los ratones que
no expresan el gen rag-1 (los que a su vez son
deficientes de linfocitos B y 7) la presencia de
las células NK no se encuentra afectada.
Células NK y linfocitos T citotéxicos: la
delgada linea roja
Ha sido dificil definir un marcador especifico
de las células NK, pues muchas de las molécu-
las expresadas en estas células también se en-
cuentran en los linfocitos T; por eso, para su
definicién se tiene en cuenta la ausencia del
receptor dela célulaT, TCR, aunado a la carac-
teristica que se describi6 inicialmente de reac-
tividad citotéxica natural. Aunque en un prin-
cipio se plante6 que las células NK no expresa-
ban el complejo proteico del CD3 propio de
los linfocitos T, mas adelante se encontré que
222
expresaban la cadena ¢ del CD3 en la mem-
brana, haciendo aun més dificil la caracteriza-
ci6n particular de los dos tipos de linfocitos.
En el humano, entre 20 y 40% de las células
NK provenientes de sangre periférica expre-
san el marcador CD8 de los linfocitos T citot6-
xicos. Este marcador esta constituido por las
cadenas « y fen los linfocitos T mientras que
las células NK s6lo expresan las cadenas «.. Por
esto, la delimitacién de ambas poblaciones ha
sido principalmente funcional, pues mientras
los linfocitos T citot6xicos necesitan de la ex-
presion de moléculas del CMH en las células
blanco para que se hagan efectivos los meca-
nismos citot6xicos, las células NK son depen-
dientes del reconocimiento de las moléculas
del CMH4I para regular negativamente su ac-
tividad citotéxica. Ademés, para las células NK
noes indispensable la diferenciacién timicaco-
mo si sucede con los linfocitos T: en ratones
atimicos por ejemplo, cuya citotoxicidad de-
pendiente de linfocitos T es minima, los por-
centajes de citotoxicidad endégena (o natural)
son similares a los encontrados en los ratones
inmunocompetentes. Estos antecedentes sus-
tentan lanecesidad, atin vigente, de una carac-
terizacion molecular més precisa de las células.
NK, particularmente en funcién de su activi-
dad citotéxica endégena y del reconocimiento
de potenciales células blanco.
Marcadores de las células NK
Para la caracterizacién de las células NK hu-
‘manas se ha usado la coexpresién de los mar-
cadores CD56 (molécula de adhesin celular
neural 1) y el CD16 (FcyRII), ambos marcado-
res distintivos de estas células con respecto a
los demés linfocitos. De acuerdo a la intensi-
dad de fluorescencia y a la expresi6n de estos
marcadores se encuentran dos tipos de célu-
las NK: CD56** (fluorescencia moderada)
CD16+, correspondiente al 90% del total delas células NK existentes en sangre periférica y
CD56" (fluorescencia intensa) CD16-, que
constituyen el 10% restante. La expresién del
CDi6en las células NK tiene importancia pues
éste es un receptor para la IgG, por el cual las
células NK pueden reconocer y lisar otras cé-
lulas que tienen anticuerpos unidos a sus mem-
branas.
Localizacién de las células NK
Las células NK son abundantes en ciertas mu-
cosas y en el intersticio de los capilares pul-
monajes, mientras que su ndimero es més re-
ducido en los nédulos linféticos; también han
sido identificadas en el tracto gastrointestinal,
en el higado, en el bazo y en sangre periférica
en donde corresponden a un 5-15% de los lin-
focitos circulantes (frecuencia similar a la del
azo). Existen precursores de las células NK
en médula sea y en el timo pero estén précti-
camente ausentes en los vasos linfaticos y en
los ganglios. En el higado hay predominio par-
ticular de una subpoblacién de linfocitos, las
células NKT, la cual presenta una maquinaria
itolitica comin a las células NK y a los linfo-
citos T (como son los grénulos que contienen
perforinaso granzimas), pero que ademés pue-
den reconocer la molécula presentadora de
antigenos no clésica CD1d. Se ha postulado
(que las células NKT participan, al igual que las
células NK, en el contexto de la inmunidad
innata para el control de las infecciones virales,
en la capacidad antitumoral y en la activacion
de otros mecanismos efectores mediante la pro-
ducci6n de citoquinas como el IFN-y. El sitio
que caracteristicamente tiene una alta concen-
tracién de células NK es la decidua materna;
esta subpoblacién es mayoritaria respecto a
otras células provenientes del sistema inmu-
ne, posiblemente por la accién de factores qui-
miotdcticos de origen placentario 0 endome-
trial que inducen el reclutamiento de células
NK hacia este tejido.
223
Inmunologia: Una ciencia activa
Funciones citotéxicas de las células NK
Las eélulas NK fueron reconocidas en un prin-
cipio como leucocitos que hacian parte de la
inmunidad innata, es decir, que tan sélo lisaban
las células blanco sin ninguna especificidad.
Se pensaba entonces que su capacidad citolitica
era independiente del reconocimiento en el
contexto del CMH y por lo tanto, su accin,
estaba dirigida en contra de miltiples células
blanco, entre éstas las de origen tumoral y aque-
llas infectadas por virus. Se conocfa también
que la citotoxidad de estas células era depen-
diente de anticuerpos gracias a la expresién en
su superficie de receptores para la fraccién Fe
de la IgG, lo que permite a su vez el reconoci-
miento de anticuerpos adheridos a las células
blanco. Este tipo de citotoxicidad que se cono-
ce como ADCC se ha observado sélo en las
células NK, més no en los linfocitos T citot6xi-
cos. En modelos de experimentacién in vitro
se caracteriz6 otro mecanismo de citotoxicidad
llamado lisis redirigida, mediante el cual se re-
conocen células blanco tumorales de origen
linfoide, que también expresan receptores para
la fraccién Fe. Al unirse los anticuerpos a la
célula blanco por el Fe, el Fab de los mismos
reconoce un ligando aun no bien caracteriza-
do que se expresa en las oélulas NK y activa los
mecanismos de citotoxicidad (Figura 2).
Como no todos los blancos posibles de las cé-
lulas NK inducfan la activacin de la respues-
ta citotéxica se comenz6 a reconsiderar el con-
cepto de lisis inespecifica inherente a estos
focitos. La actividad citot6xica y la interaccién
con las diferentes células blanco son elemen-
tos centrales de la hipotesis del reconocimien-
to de ausencia de lo propio, «missing self», pro-
puesta por Klass Karre en 1981. Karre sustent6
que la citotoxicidad de las células NK era regu-
lada negativamente por la expresién de molé-
culas propias en las células blanco sensibles, y
més adelante, este evento se correlacioné conladisminuciénenlaex- A.
presin de las molécu-
Jas del CM-I en las I
neas tumorales suscep-
tibles a la lisis y la resis
tencia hibrida en los
modelos murinos de
Célula Blanco tumoral 0
infectada con virus
B.
Célula Blanco tumoral
asociada al sistema inmune
transplantes de médula
6sea. Mailtiples experi-
mentos demostraron
que las moléculas del
(CMH-I inhibjan la lisis
de las células NK y c6-
mo estas células reco
nocian la ausencia de lo
propio: cuando una
clona de células NK es-
timulada con IL-2 en-
traba en contacto con
células de la linea
721.221, las cuales no
y
Lisis I
a)
FL FeyRit
Célula NK (+)
‘Activacion
‘Ag de
superficie
Fe
FoyRIll
isis
Molécula de
superficie
Célula NK (+)
‘Activacion
Figura 2. Otros Mecanismos citotdxicos de las células NK.
ADCC: los antigenos de superficie presentes en las células blanco
son reconocidos por anticuerpos del tipo IgG1. Mediante la unién del
expresan moléculas del receptor FeyRll ala fraci6n crstalizable de la IgG se activan los
CMHLL se observaba—imecanismos de citotoxidad de las células NK dependientes de sefiales
un porcentaje mayor de intracelulares en las que participan proteinas tirosina quinasas.
citotoxicidad endogena. 4) TL jsis redirigida: Si las células blanco provienen de tumores asociados
Sinembargo, sise trans- 4g] sistema inmune, éstas pueden expresar receptores del tipo FcyRIII y unir
ferian genes de molécu- nmunoglobulinas por la fraccién cristalizable. El Fab de estos anticuerpos
las del CMH-I a estas es capaz de reconocer moléculas de la superficie de las células NK e iniciar
células susceptibles la
lisis se inhibja. De otro
lado, si se bloquea la interacci6n de las células
blanco con un anticuerpo monoclonal que re-
conoce las moléculas del CME-I, la actividad
litica de las células NK se recupera casi a los
niveles normales (Figura 1)
Para explicar la resistencia hibrida en los trans-
plantes, Karre demostré que, al transplantar cé-
lulas de linfoma o cétulas de medula dsea que
expresaban la molécula del CMH-I H-2* de un
raton donante a un ratén receptor que expresa-
ba los alelos H-2**, se inducia finalmente un re-
chazo ya que estos injertos no expresaban al
menos uno de os alelos del receptor. De este
Ia actividad citotéxica.
modo, la hipétesis “missing self” postula que una
expresin reducida de productos del CMH-I
permitiria el rechazo a aloinjertos mediado por
las células NK, y a la inversa, un aumento en la
expresi6n de estas moléculas en la superficie de
las células blanco (como lo inducen el IFN-y y
factores estimulantes de colonias como
la IL-3) bloquearian estos mecanismos de lisis.
Mecanismos moleculares de regulacién citotéxica
en las células NK
En la Giltima década se han caracterizado dife-
rentes receptores para las moléculas del CMH-
224L expresados por las oélulas NK, entre los que
se encuentran: a) los receptores de la familia
de las inmunoglobulinas, llamados receptores
KIR, algunos de ellos con funcién de inhibi-
ci6n y otros con funcién activadora y b) los
receptores tipo lectina. La unién a los KIR
inhibidores induce una serie de sefales nega-
tivas que inhiben la actividad citotéxica de las
células NK; se ha demostrado que muchas de
las moléculas del CMH-I tienen afinidad por
estos receptores. De otro lado, los receptores
tipo lectina son dependientes de calcio y algu-
nos como el NKRPI son capaces de iniciar cas-
cadas de sefalizacién que inducen la actividad
citotéxica. Debido a que estos receptores son
codificados por genes que se expresan prima-
riamente en las células NK, esta region genética
ha sido denominada complejo NK, cuyos
genes presentan un 70% de homologia entre
siy se encuentra en el cromosoma 12 de los
humanos y en el cromosoma 6 de los roedo-
res. El complejo genético NK incluye los re-
ceptores tipo lectina Ly-49 en roedores, el
NKRPI1 en roedores y en humanos, el NKG2
en humanos y ratas y el CD94 en humanos.
De los receptores tipo lectina, el NKRPI se ex-
presa como un homodimero que une aziica-
res, principalmente ricos en manosa. Se iden-
tificaron inicialmente en las células NK de rata
yluego en el rat6na partir de genes homélogos
correspondientes al marcador NK1.1
(NKRP1C). Estos receptores se han descrito en
las células NK y en una subpoblacién de linfo-
citos T y su activaci6n inicia la cascada de se-
Aalizacién del inositol trifosfato y la subsecuen-
te movilizacién de iones de calcio. En el ratén,
se han caracterizado dos funciones importan-
tes para los receptores tipo lectina: la primera
es que pueden inducir la mayoria de las sefia-
les efectivas para la produccién del IFN-y en
células NK activadas con IL-2, y la segunda es
que al parecer estan involucrados en la regu-
laci6n de la proliferacién de las células NK.
225
Inmunologia: Una ciencia activa
La familia de receptores Ly-49 consiste por lo
menos de 9 moléculas estructuralmente rela-
cionadas en el ratén y 4 moléculas en la rata,
de las cuales Ly-49A y Ly-49C se han caracteri-
zado como receptores inhibitorios especificos
en NK para moléculas del CMH-I, presentes
solamente en los murinos. Los Ly-49 son pro-
teinas transmembrana tipo Il que contienen
dominios de uni6n a carbohidratos dependien-
tes de calcio codificados por 3 exones y que
comparten esta caracteristica con otros recep-
tores de las células NK comoel CD94,el NKRP1
y el NKG2. Los andlisis cristalograficos del Ly-
49 muestran que estos receptores presentan
dominios citoplasmicos, transmembrana, tallo
(‘stalk’) y CRD y al parecer inhiben las fun-
ciones efectoras de estos linfocitos mediante
el reconocimiento de los carbohidratos presen-
tes en las moléculas del CMH-I. La elimina-
cin o el bloqueo de los carbohidratos de la
célula blanco interrumpe la interaccién con las,
moléculas del CMH-I, lo cual limita parcial-
mente la inhibicién de la actividad citotéxica
de las células NK.
Las células NK humanas no expresan recep-
tores Ly-49 pero funciones similares son me-
diadas por receptores tipo KIR, los cuales no
son codificados en el complejo genético NK
del cromosoma 12p13 sino en el conjunto de
LRC en el cromosoma 19. Ambos tipos de re-
ceptores comparten la caracterfstica de pre-
sentar motivos ITIM, a los cuales se asocia la
tirosina fosfatasa citoplésmica SHP-1, lo cual
se asocia con la inhibicién de las acciones
efectoras de las células NK. Un anélisis del
dominio intracitoplasmético muestra la se-
cuencia de aminodcidos VxYxxV, un motivo
ITIM putativo para la unién de SHP-1 y 2, las
cuales pertenecen a la familia de las protei-
nas tirosina fosfatasas citoplasméticas, las cua-
les pueden desactivar muchas de las protei-
nas fosforiladas que participan en las casca-
das de sefializacién.De otro lado, un fenémeno importante para
las células NK es el hecho que los receptores
tipo lectina como el CD94 formen heterodime-
ros con moléculas NKG2, pues en los huma-
nos el receptor CD94 carece de residuos carga~
dos negativamente en su dominio transmem-
branal y presenta una cola intracitoplasmética
corta, sin dominios identificables. Al parecer
es necesaria la formaci6n del complejo CD94/
NKG2en la membrana plasmatica. Los recep-
tores humanos NKG2a y la variante generada
por el procesamiento alternativo del RNAm,
el NKG2B, presenta dominios tipo ITIM que
indican su funcién inhibitoria, mientras que
los NKG2C y E no presentan ITIM lo que per-
mite pensar que participan en la activacién de
las células NK. De esta manera, se ha eviden-
ciado que las colas intracitoplasmaticas de los
receptores NKG2A y B inhiben la funcién
citot6xica de las células NK por medio del re-
clutamiento de la fosfatasa SHP-1, mientras que
el receptor NKG2C se asocia con la proteina
adaptadora DAP-12 para inducir las cascadas
de sefializacién intracelular dependientes de
proteinas tirosina quinasas.
El heterodimero CD94/NKG2 sélo reconoce
una molécula del CMH-I no clésica llamada
HLA-E, la cual es codificada por un alelo de
polimorfismo limitado si se compara con otros
alelos de las moléculas CMH-I clésicas tipo A,
BoC. Los transcriptos del HLA-E se expresan
enuna variedad de células humanas, pero para
su expresi6n en la membrana plasmética re-
quieren de la unién a un péptido, el cual se
deriva de secuencias lider selectas provenien-
tes de moléculas del CMH clasicas y no clési-
cas. Como se vera mas adelante, la induccién
de este tipo de regulacién de las células NK
por parte de algunos virus se constituye en un
mecanismo de evasion de la respuesta citot6-
xica contra los pat6genos intracelulares y en otros
contextos un elemento constitutivo de la tole-
rancia inmunol6gica. Si bien los receptores NKG2
226
presentan patrones de reconocimiento similares
enroedores y en humanos, los papeles fisiol6gi-
cos de éstos en la biologia de las células NK son
atin inciertos, por lo que se ha especulado que
hacen parte de un sistema redundante de recep-
tores para el reconocimiento de lo propio/no-
propio fuera de los ya reconocidos Ly-49 en los
murinos y los KIR en los humanos.
Ellocus genético de las moléculas KIR presen-
ta una gran diversidad, lo cual se debe a un
polimorfismo tanto poligénico como multialé-
lico. Se han identificado cerca de 14 genes KIR
que se expresan en células inmunes, los cuales
se clasifican de acuerdo al néimero de domi-
nios extracelulares tipo inmunoglobulina (2D
© 3D) y a las caracteristicas de la cola citoplas-
mitica. También se conocen segan la nomen-
clatura del sistema CD como CD158a, CD158b,
CD158¢, etc. Independiente del ntimero de
dominios de inmunoglobulina que posean, los
KIR tienen dominios intracitoplasméticos lar-
g0s 0 cortos. Los KIR con dominios citoplasmé-
ticos largos tienen la actividad inhibitoria gra-
cias a los dominios ITIM presentes en sus do-
minios citoplasmaticos; por su parte, los KIR
de cola citoplasmética corta pueden transmi-
tir sefales de activacién a las células gracias a
la interaccién con la molécula adaptadora co-
nocida como proteina asociada a receptores
activadores de células asesinas (KARAP), la cual
contiene dominios ITAM. Los LILR tienen dos
© cuatro dominios extracelulares tipo inmuno-
globulina y una cola intracitoplasmatica corta
© larga. Las colas citoplasméticas largas con-
tienen hasta cuatro dominios ITIM y por lo
tanto pueden inhibir la actividad celular
Producci6n e interaccién con citoquinas
por las células NK
Enel contexto de la inmunidad innata frente a
las infecciones, las células NK tienen la capaci-dad de secretar citoquinas que promueven la
respuesta citotdxica, la activacién de macré-
fagos, linfocitos By la hematopoyesis. Con un
estimulo adecuado producen grandes concen-
traciones de TNF-a, IL-1, IFN-y y de los fac-
tores estimulantes de colonias hematopoyéticos
como la IL- 3, el CSF-1 y el GM-CSE En este
sentido, se ha propuesto que estas células pu-
dieran presentar diferentes patrones de secre-
cién de citoquinas, algo semejante a lo descri
to para los linfocitos Ty de acuerdo a esto clasi
ficarlas como NK1 0 NK2. Las evidencias en-
contradas sefialan que las células NK huma-
nas cultivadas en presencia de IL-12 secretan
principalmente TNF-c, IL-0, GM-CSF e IFN-y
(patron NK1), mientras que aquellas cultivadas
en medio suplementado con IL-4 secretan can-
tidades mucho mayores de IL-5 e IL-13, niveles
menores de IFN-y y concentraciones similares
de TNF-«, GM-CSF e IL-10 (patron NK2).
La IL-2 por su parte puede inducir la diferen-
ciaci6n de las células NK a células LAK, al pa-
recer con una actividad citot6xica independien-
te de la regulacién mediada por moléculas del
CME-Ly con una proliferacién celular signifi-
cativa. El fenotipo de las células LAK se carac-
teriza por su adherencia al pléstico, una acti-
vidad citot6xica mayor que la observada en las
células NK, un aumento en el tamano (15 um)
y més cantidad de granulos intracito-
plasméticos que contienen granzimas y perfo-
rinas comparado con el de la célula precurso-
ra, Sin embargo, la capacidad citot6xica de las
células LAK murinas disminuye luego de 3 dias
de cultivo bajo el estimulo de la IL-2 y se ha-
cen manifiestos cambios morfoldgicos como el
aumento del volumen celular e inclusiones in-
tracitoplasmaticas de gliedgeno y gotas lipidi-
cas. También, se ha descrito una disminucion
del porcentaje de células en fase $ y una dis-
minuci6n en su interacci6n con las células blan-
co. Estos hallazgos morfolégicos son similares
a los encontrados en los diferentes estadios de
227
Inmunologia: Una ciencia activa
diferenciacién de las células NK uterinas, las
cuales se encuentran bajo el influjo de la IL~
15, una citoquina funcionalmente similar a la
IL-2. La subpoblacién de células NK uterinas
disminuye su capacidad citotéxica a medida
que transcurre la gestaci6n; sin embargo, no
se conoce si este efecto es debido a la accién
continua de la IL-15 secretada en el microam-
biente uterino (de manera anéloga alo que ocu-
rre con las células LAK luego de varios dias de
cultivo con IL-2) o si otros factores tisulares u
hormonales median en esta diferenciacién fun-
ional. Ademés, la subpoblacién de células NK
CD56*/CD16, las cuales son los linfocitos
predominantes en el endometrio humano, es
considerada una fuente primaria de citoquinas
inmunoreguladoras que participan en el con-
texto de la inmunidad innata. La produccién
de citoquinas por parte de esta subpoblacién
es mayor si se compara con las células NK
CD56"*/ CD16; las cuales presentan caracte-
risticamente una mayor actividad citot6xica
que la subpoblacién CD56™**, Estas eviden-
cias permiten sugerir una redefinicién del ca-
racter de las células NK como simples efectoras
citoliticas: la capacidad de producir citoquinas
puede considerarse igual de importante en el
medio ambiente tisular participando, posible-
mente, en diversos eventos fisiol6gicos.
Efectos de la IL-15 sobre las células NK
La IL-15 es una citoquina con una estructura
proteica de hélices a que participa en la dife-
renciacién, proliferacion y activacién de las
células NK. El papel relevante de esta citoquii
en la ontogenia de las células NK se evidencid
en ratones “knock-out” para la cadenia y co-
min del receptor de la IL-2, la cual es también
compartida por el receptor de la IL-15. Ade-
més de la cadena y comGn, ambos receptores
expresan la subunidad f mientras que la sub-
unidad a. es especifica para cada una de las,
citoquinas; de este modo, la subunidad «de laIL-15 sumada a la By la del receptor de la IL-
2conformaria un receptor dealta afinidad para
la IL-15. Al bloquear la accién de la IL-15 con
un anticuerpo especifico contra la cadena a.
del receptor se observa que ésta es necesaria
para el proceso de diferenciacién de las célu-
las NK a partir de precursores provenientes de
médula 6sea. La IL-15 promueve entonces la di-
ferenciaci6n de las células NK murinas a partir
de timocitos y de células progenitoras big
les NK/I, siendo 4 veces més potente que la IL-2
para la produccién de células NK funcionales.
Laactivacién de las células NK por la IL-15 po-
tencia también la proliferacién celular, la ci-
totoxicidad endégena, la citotoxicidad celular
dependiente de anticuerpos e induce la secre-
cin de IFN-y, GM-CSF y TNF-a en sinergismo
con la IL-12. El rango de expresién de la IL-15
es a su vez mayor que el de la IL-2, pues es
producida por monocitos y por cé-
lulas epiteliales, AGSBGMSE Late Cocaine?
mactOfagos decidualesy células del amniocorién
en ambientes tisulares como el del endometrio y
la decidua. A su vez, la cadena a. del receptor de
la IL-15 presenta una amplia distribucién en di-
ferentes tipos celulares y la afinidad de unién
encontrada para este receptor es 1000 veces ma-
yor que la afinidad del IL-2Ro: a la IL-2. En au-
sencia de suero, la IL~15 puede mantener la
sobrevida de las células NK, evento que ha sido
asociado con la prevencién de la muerte celular
programada. Ademés de las funciones ya des-
Gritas, se ha reportado la TL-15 como un factor
quimiotéctico de las células NK aumentando su
adhesin a las células endoteliales mediante el,
receptor LFA-1, por lo que se ha implicado en el
reclutamiento de estas oétulas hacia los tejidos.
MECANISMOS DE CITOTOXICIDAD
CELULAR
La funci6n efectora de las células citot6xicas
concluye con la destruccién de la célula blan-
228
co ya sea por apoptosis 0 por necrosis, siendo
la primera de estas formas de muerte celular
Ja més frecuente. La citotoxicidad de contacto
mediada por linfocitos ocurre por dos meca-
nismos independientes: la via perforina/gran-
zima 0 exocitosis de los granulos y la via no
secretoria iniciada por los receptores FADD.
La mayoria de los CTL-CD8+ utilizan prefe-
rencialmente la via de perforina/granzima para
la lisis de la célula blanco, mientras que los
CTL-CD4+ utilizan la via asociada a FAS para
su funcién efectora. Algunas células utilizan
otro mecanismo de citotoxicidad que no re-
quiere el contacto de la célula efectora con la
célula blanco y es la apoptosis inducida por
citoquinas mediante la utilizacién de otro re-
ceptor de muerte, el TNF-R1.
Dada la importancia de la apoptosis como me-
canismo de eliminacién de las células blanco,
procederemos a presentar una breve explica-
Gién de este proceso para entender con mas
claridad las vias de citotoxicidad.
Apoptosis
La apoptosis o muerte celular “programada’”
se puede definir como el conjunto de reaccio-
nes bioquimicas que se desencadenan en res-
puesta a determinados estimulos que condu-
cena lamuerte en forma ordenada y “silencio-
sa” de la célula. La apoptosis constituye un me-
canismo fundamental para el mantenimiento
de la homeostasis del organismo y participa
en situaciones biol6gicas tan cruciales como el
desarrollo embrionario para la remodelacién
de los tejidos, por ejemplo, la eliminacién de
estructuras como las membranas interdigitales
en el feto, en el control de la sobreproducci6n,
de células y en el control de células defectuo-
sas; ademés, la apoptosis es importante en los,
procesos de seleccién celular en el sistema ner-
vioso y el sistema inmune. En este dltimo esresponsable, de la seleccién negativa de los lin-
focitos en el timo. En condiciones de agresién
como el céncer y las infecciones por gérmenes
intracelulares, la apoptosis es un mecanismo
porel cual se pueden eliminar las células tumo-
rales o puede ser un mecanismo de defensa
que limita la propagaci6n del virus. De otro
lado, el exceso de apoptosis podria ser respon-
sable de las manifestaciones asociadas a infec-
ciones virales pues este es un mecanismo de
patogénesis 0 de los defectos de algunas enfer-
medades neurodegenerativas y enfermedades
de la vejez, entre otras. Sin embargo, una dis-
minuci6n de la respuesta apoptética también
conduce a condiciones anormales como las
enfermedades autoinmunes, pues la falta de
apoptosis de linfocitos permite la generaci6n
de clonas autorreactivas.
Los eventos apoptéticos incluyen: alteraciones
de la membrana plasmatica apareciendo el ca-
racteristico “blebbing” (evaginaciones esféricas
surgidas a partir dela membrana que le confie-
rena la célula un aspecto “hirviente” al inicio
del proceso y en forma de “palomitas de maiz”
en los uiltimos estadios), pérdida de la asime-
tria de los fosfolfpidos de membrana con expo-
sicién de la fosfatidilserina, alteracin del cito-
esqueleto con encogimiento celular, desensam-
ble de las células en vesfculas rodeadas de mem-
brana (cuerpos apoptéticos), condensacién de
la cromatina y fragmentacién del DNA en sub-
unidades regulares que resultan del corte al
azar de los nucleosomas. In vivo, los cuerpos
apoptoticos son encerrados por las células ve-
‘cinas 0 fagocitados por los macr6fagos para evi-
tar la liberaci6n del contenido intracelular y la
consecuente respuesta inflamatoria, hecho que
sf ocurre en la muerte por necrosis.
Lamitocondria es una de las organelas que mas
est implicada en la apoptosis. En ella, se pro-
ducen una serie de cambios funcionales que
no se relacionan con cambios morfolégicos ya
229
Inmunologia: Una ciencia activa
que su estructura se mantiene intacta en casi
todo el proceso. Entre las alteraciones que se
producen en la mitocondria se pueden men-
cionar: desacople en la cadena de electrones y
detenci6n del metabolismo energético, produc-
cién de especies reactivas de oxigeno, libera-
ci6n de citocromo ¢, falla en el mantenimiento
del potencial transmembrana y finalmente, for-
maci6n de porosen la membrana mitocondrial.
Vias apoptéticas
Existen dos vias diferentes que son responsables
de iniciar la muerte por apoptosis, una intrinse-
ca alla célula y otra por sefiales extrinsecas.
a) Via intrinseca: es iniciada por sefiales que
provienen del interior de la célula y respon-
dena situaciones que comprometen el buen
funcionamiento de la célula en su entorno
‘como la pérdida de contacto con células ve-
cinas, el estrés celular, el dafio del DNA y la
falta de estimulos tréficos. En estos casos, la
célula es potencialmente peligrosa para el or-
ganismo y por lo tanto debe ser eliminada.
El proceso de apoptosis inducido por esta
via se inicia por la liberaci6n del citocromo ¢
de la mitocondria, el cual en conjunto con el
Apaf, el trifosfato de deoxiadenosina y la
procaspasa 9 conforman el apoptosoma que
activa la caspasa 9, la cual a su vez activa ala
caspasa 3. Otros factores apoptéticos que se
liberan de la mitocondria son: el smac/dia-
lo que bloquea la accién de las protefnas
inactivadoras de la apoptosis y, el factor in-
ductor de la apoptosis que, independiente
de las caspasas, estimula directamente la
apoptosis en el nticleo.
b)Via extrinseca o apoptosis instructiva: esta
via es iniciada por la unién de ligandos de
muerte especificos a sus receptores de muerte
situados en la membrana celular; seuna serie de interac-
ciones proteina-pro-
teina que terminan en
laactivaci6n de la cas-
cada de las caspasas.
Procaspasa
Las caspasas
Son una familia de pro-
teasas que son respon-
sables del programa
apoptético. Son cistefna
proteasas con una espe-
Gificidad muy estricta y
cortan siempre en el
aminoécido posterior al
Acido aspartico, pero
requieren el reconoci-
miento de un tetrapép-
tido con aminodcidos
amino terminales en el
sitio de corte, el cual es
diferente para cada una
de las caspasas, lo que
explica su diversidad
biol6gica; ademés, laes-
tructura terciaria del
sustrato influye en su
reconocimiento. La estricta especificidad de
las caspasas es determinante para que en la
apoptosis no ocurra una digestin indiscri-
minada de proteinas sino que un grupo se-
lecto de ellas son cortadas en forma coordi-
nada llevando a la pérdida o alteracién de la
funci6n. En los mamiferos se han descrito
14 caspasas agrupadas en una familia, que
tienen en comdn una estructura compuesta
por un dominio N-terminal 0 prodominio y
una regi6n catalitica constituida por un do-
minio grande de 20 kDa y otro pequefio de
10 kDa que después de la activacién por pro-
teolisis y la eliminacin del prodominio, for-
marén el heterodimero que conforma la en-
zima (Figura 3).
230
Kem
Caspasa Activa
Figura 3. Activacién de las caspasas.
La procaspasa inactiva esté compuesta por un dominio N-terminal mv
prodominio, una subunidad ca
10 kDa. Después de la activacién por proteolisis en dos sitios, se separan
las tres subunidades y se forma un heterodimero por unién de la subunidad
‘grande y la pequeria por sus sitios activos.
litica grande de 20kDa y una pequeria de
Las caspasas que intervienen en la apoptosis
se dividen en dos subgrupos, de acuerdo a la
longitud de su prodominio, con funciones bien
definidas:
+ Caspasas iniciadoras 0 con prodominio lar-
go. Pertenecen a este grupo las procaspasas 8
10 que tienen en sus prodominios unas se-
‘cuencias repetitivas de interaccién proteina-
proteina llamadas dominios efectores de
muerte y las procaspasas 1, 2, 4, 5 y 9 que con-
tienen dominios de reclutamiento de cas-
pasas. Estos dominios permiten su recluta-
miento hacia los receptores de muerte situa-
dos en la membrana celular como el FAS y el
TNER.+ Caspasas efectoras 0 con prodominio corto.
Son activadas por alguna de las caspasas ini-
Giadoras; al parecer, son las que acttian al fi-
nal de la cascada haciendo protedlisis de las
estructuras celulares. Pertenecen a este gru-
po las caspasas 3, 6 y 7.
Las principales acciones de las caspasas inclu-
yen:
a)Inactivacién proteolitica de proteinas que
protegen las células de la apoptosis. Una de
estas es la ICAD, una proteina que mantiene
inhibida a CAD, nucleasa responsable de la
degradacién del DNA en el proceso de
apoptosis. Otras moléculas que protegen la
célula de la apoptosis son algunos miembros
anti-apoptéticos de la familia Bcl-2. Cuando
las moléculas Bcl-2 son cortadas liberan frag-
mentos que promueven la apoptosis, reali-
zando as{ una retroalimentaci6n positiva de
la acci6n de las caspasas.
b)Desensamble de la estructura celular por de-
gradacién de moléculas involucradas en la
regulaci6n del citoesqueleto como son la gel-
solina, la quinasa de adhesi6n focal y la qui-
nasa 2 activada por p21. Ademés, las caspasas
cortan las proteinas filamentosas que cons-
tituyen la ldmina nuclear, ésta es una estruc-
tura rigida que tapiza internamente la mem-
brana nuclear; por lo tanto, el corte de estas
proteinas produce colapso de la lamina y con-
tribuye a la condensaci6n de la cromatina.
)Degradacién de algunas proteinas relaciona-
das con los procesos de replicacién, trans-
cripcion y reparacién del DNA (como la
DNA-PKC) y con el procesamiento del
RNAm (como la U1-70K).
Receptores de muerte
Son receptores situados en la membrana de la
célula que al unirse a ligandos de muerte acti-
231
Inmunologia: Una ciencia activa
van las caspasas y con ello la cascada de apop-
tosis. Estos receptores pertenecen a la superfa-
milia del receptor del factor de necrosis tumo-
ral que tienen en comin un dominio extracelu-
lar rico en cisteina y una secuencia en el domi-
nio intracitoplasmatico que le sirve para aco-
plar este receptor con el resto de la maquina-
tia apoptética.
Entre los miiltiples receptores de muerte que
se han caracterizado, se podrian mencionar
como los més importantes:
+ FAS (CD95/Apol): Proteina presente en la
superficie de algunas células como linfocitos
B y linfocitos T activados, Iineas tumorales
de origen linfoide y en hepatocitos. Su ligan-
do fisioldgico es el FAS-L que se expresa pre-
ferencialmente en células T y células NK ac-
tivadas, y en los tejidos “inmunologicamente
privilegiados” como el ojo y los testiculos,
donde las células del sistema inmune activa-
das son eliminadas por apoptosis con el fin de
evitar una respuesta inflamatoria deletérea.
TNERI: Este receptor se expresa en la ma-
yoria de las células del organismo, su ligan-
does el TNF y la interaccién de éstos enviaa
la célula dos tipos de seftales diferentes. De
un lado, se activan factores de transcripcién
como NFKB que dan lugar a la inducci6n de
genes de cardcter proinflamatorioe inmuno-
modulador; de otro lado, induce una sefial
de apoptosis la cual es restringida sélo a al-
gunos tipos celulares.
Vias de citotoxicidad de las células
citotéxicas
Via perforinalgranzima
Esta via es importante en diferentes situacio-
nes de relevancia biol6gica como el rechazo alo-génico, la muerte de células tumorales, la eli-
minacién de algunos virus y en la homeostasis
de los linfocitos. Tanto en los CTL-CD8+ acti-
vados como en las células NK ocurre la exoci-
tosis de los grénulos para inducir la muerte de
las células blanco. En las células NK, los grénu-
los son preformados pero su actividad se pue-
de incrementar con estimulos como la IL-2 y
el IFN-y; su respuesta es rapida después de la
estimulaci6n de receptores de activacién, sin
embargo ellas no proliferan significativamente
con este estimulo. Por su parte, los pre-CTL re-
quieren un proceso de activacién previa que
puede durar de 1-3 dias; la activacién y prolife-
raci6n de estas células requiere la inducci6n, es-
timulada por el TCR de receptores de citoquinas
como la IL-2y la IL-6, ya que estos factores indu-
cen la expresi6n de los componentes de los gré-
nulos. Los CTL pueden eliminar miiltiples célu-
las blanco gracias a la reorientaci6n de sus gré-
nulos a otra regi6n de contacto; por su parte, las
células NK requieren organizar de nuevo su ma-
quinaria litica en respuesta al estimulo con IL-2
antes de ser efectivas contra otros blancos.
Cuando los CTL reciben sefiales especificas del
TCR para su activacin y proliferacién, se dis-
paran mecanismos transcripcionales que llevan
a la sintesis de los grénulos y de las proteinas
que los constituyen. En el transcurso de 1a 2
dias, los genes para perforina, granzima A, gran-
zima B y otras granzimas tienen una alta activi-
dad transcripcional y estas proteinas sintetiza-
das de novo son luego transportadas y ensambla-
das en los grénulos funcionales. Tanto las granzi-
mas como las perforinas sufren modificaciones
postranscripcionales para asumir una conforma-
cién activa. Adicionalmente, las granzimas son
también glicosiladas y seleccionadas por el re-
ceptor de manose-6-fosfato en el aparato de Golgi
en su camino hacia los grénulos especializados.
Otros componentes de los granulos, ademas
de las perforinas y las granzimas son: a) granu-
232
lisina, que ademas de su capacidad para indu-
cir apoptosis y dao directo de la membrana,
tiene una amplia actividad antimicrobiana con-
tra bacterias intra y extracelulares; b) comple-
jos de glicosaminoglicanos, particularmente el
proteoglicano serglicina que puede servir como
chaperona para la granzima B; c)
calcireticulina, la cual inhibe el dafo de la cé-
lula blanco mediado por perforina y pudiera
actuar como una molécula reguladora.
Después de la interaccién del linfocito efector
con la célula blanco, los granulos que perma-
necian en el citoplasma son répidamente orien-
tados hacia el sitio de contacto, se fusionan con
la membrana plasmética de la célula y secretan
su contenido en la unién estrecha entre las dos
células. La perforina, en presencia de calcio,
se polimeriza y forma una estructura en for-
ma de anillo que se inserta en la membrana de
la célula blanco. Se ha propuesto también la
existencia de receptores especificos de
perforina en la célula blanco, pero este meca-
nismo no se ha caracterizado (Figura 4).
Durante mucho tiempo se acepté que la
perforina formaba poros o canales en la célula
blanco similares a los del complejo de ataque
de membrana del complemento, los cuales lle-
vaban por un lado, a la muerte dela célula blan-
co por dafio en la membrana y alteracién
‘osmética y por otro actuaban como puerta de
entrada para otras proteinas citotéxicas como
la granzima B que inducia la muerte
apoptética, Esta explicacién ha sido
reconsiderada en los dltimos aftos porque se
ha demostrado que el tamaiio de los canales
creados por la perforina es pequefio, alrede-
dor de 16 nm, lo cual no permite el ingreso de
proteinas como las granzimas que tienen un
peso molecular que oscila entre 30 y 65 kDa.
La endocitosis reparativa, es un mecanismo
alternativo que se ha planteado para explicar
la entrada de las granzimas a la célula blanco:a rrmunotogia: Una ciencia activa
la ubicacién de la
perforina en lamem-
brana de la célula
blanco genera una
sefial para reparar el
dato, lo que permi-
telaendocitosis dela
perforina que esta in-
crustada en la mem-
brana plasmatica que
la rodea; las granzi-
mas que estén en la
vecindad son tam-
bién endocitadas y a
partir de allf libera-
das al citoplasma y
transportadas al ni-
cleo de 1a célula
blanco donde indu-
Célula Blanco
cen apoptosis (Figu-
ra4).
Las granzimas pue-
den ser internaliza-
das también por en-
docitosis mediada
por receptor; se ha
demostrado que el
receptor de manosa-
6-fosfato une e inter-
naliza granzima B, la
Figura 4. Vias de entrada de perforinas y granzimas a la célula blanco.
‘) La perforina se polimeriza en presencia de calcio y se inserta en la
‘membrana de la célula blanco formando unos poros a través de los cuales
podrian entrar las granzimas, (ésta es una versién inicial que ha sido
revaluada); b) el dato que provoca la perforina en la membrana induce una
respuesta de endocitosis reparativa a través de la cual entran las perforinas
que estin incrustadas en la membrana y las granzimas que estan en la
‘vecindad; c) la granzima B, particularmente, puede entrar a la célula
blanco a través de la unién al receptor de manosa-6-fosfato; después de ser
internalizada se libera del endosoma por accién de diferentes agentes como
perforinas, adenovirus o toxinas bacterianas, La granzima B induce la
apoptosis por accién sobre diferentes sustratos en el citoplasma y el niicleo.
cual es retenida en
endosomas. Para su liberacién en el citoplas-
ma, se requiere de un segundo agente como
perforina, adenovirus o toxinas bacterianas
(Figura 4). La granzima B libre tiene diferentes
rutas de activaci6n de la apoptosis: a) activa
directamente la caspasa 3 por corte de la
procaspasa 3; b) inactiva ICAD para liberar la
nucleasa CAD con la consecuente fragmenta-
cin del DNA; c) estimula el BID (un miembro
proapoptético de la familia Bcl-2) y la
traslocacién de BID y BAX a la mitocondria
induce la liberacién del citocromo c (Figura 5).
233
Via dependiente de receptores de muerte ligados a
FAS
Esta via se encuentra activa en todas las Iineas
de células asesinas pero es més importante en
las células CD4+ especialmente del fenotipo
ThI. La activacién de esta via es mas lenta que
la de exocitosis de los granulos, porque ain en
células activadas existe muy poco FAS-L alma-
cenado y se requiere su sintesis, lo cual puede
tardar de 1-2 horas después de la estimulacién
del TCR. Sin embargo, su eliminacién de la su-perficie también tarda
de2a3horas lo que per-
mite que estas células
tengan actividad citot6-
xica mas promiscua y
puedan lisar otras célu-
las vecinas que aunque
no expresen el antigeno
reconocido por el TCR
(‘destruccién de células
espectadoras”) si estén
expresando el receptor
FAS.
La estimulaci6n del re-
ceptor FAS en la célula
blanco por el FAS-L en
la célula efectora, lleva
al reclutamiento de la
procaspasa 8 por inter-
accién con los dominios
de muerte. La caspasa 8
tiene dos vias diferentes
de iniciaci6n de la apop-
tosis: a) activa directa-
mente otras caspasas
efectoras como la caspa-
sa 3; b) activa a BID el
cual, cuando esta inser-
tado en la membrana
mitocondrial con BAX,
permite la liberaci6n de citocromo c. Este alti-
‘mo, activa la caspasa 9 por interaccién con el
factor activador de la proteasa apoptotica, APAF-
la caspasa 9 a su vez activa la caspasa 3.
MODELOS DE RESPUESTA INMUNE
MEDIADOS POR CELULAS NK
Acontinuacién se presentan algunos ejemplos
de la participacion de las células NK en la res-
inmune contra infecciones intracelula-
res en la fisiologia de la gestaci6n.
Granzima B
procaspasa 3 dando origen a la caspasa 3 acti
nucleasa CAD responsable de la fragmentacién del DNA; activa a BID
(factor proapoptotico de la familia BCL-2) y su traslocacién a la
‘mitocondria en conjunto con el factor BAX para formar un canal que
permite la liberacién de citocromo c y la formacién del apoptosoma para
aactivar la caspasa 9 y continuar el proceso con la activacion de la caspasa
3; la granzima B puede actuar directamente sobre la mitocondria
induciendo despolarizacién de la membrana sin liberacién de citocromo c.
234
Figura 5. Mecanismos de acci6n de la granzima B.
Después de que la granzima B es liberada en la célula blanco ejerce
induce proteoisis de la
inactiva el inhibidor de la
Infeccién por Leishmania major: La infeccién
cuténea con L. major en ratones, es un modelo
experimental bien establecido de enfermedad
cronica causada por un pat6geno intracelular.
Eneste modelo de infeccién, la mayoria de las
cepas de ratones desarrollan un patron polari-
zado de repuesta inmune hacia el tipo Thl
respuesta inmune celular, mientras que las ce-
pas susceptibles a la infeccién, como los Balb/
¢, activan una respuesta humoral o tipo Th2.
‘También se ha observado que los ratones sus-
ceptibles presentan una diseminacién més répi-
da de los pardsitos, mientras que en los resisten-tes éstos son retenidos en los nédulos linfétticos.
Esta retenci6n, al parecer, est4 relacionada con
la acci6n de las células NK como lo hacen evi-
dente ratones susceptibles que al ser inyecta-
dos con Poly(I-C), IFN-y 0 IL-12, inductores
de la respuesta citotéxica, registran un aumen-
to de los pardsitos en los nédulos linféticos y
una disminuci6n en la diseminacién sistémica.
De otro lado, laactividad citot6xica de las célu-
las NK es mayor en los ratones resistentes
cuando se exponen a los promastigotes de L.
‘major si se compara con los susceptibles; el re-
clutamiento de estas células a los nédulos lin-
faticos es mediado por quimoquinas como la
proteina inducible por el IFN-y, IP-10. La prin-
cipal fuente de IFN-y, en este modelo experi-
mental, son las células NK, inducida princi-
palmente por la accién directa e indirecta de
la IL-12, producida por los macrofagos, e inhi-
bida por citoquinas presentes en los ratones
susceptibles como el TGE-B y la IL-10, lo que
permite pensar que la resistencia a la infec-
cin se deba a una activaci6n temprana de las
células NK.
Infeccién por Tripanosoma cruzi, Toxoplasma
gondii o Plasmodium yoelii: El agente etiol6-
gico de la enfermedad de Chagas, el Tripano-
soma cruzi, induce la secrecion de IFN-y en
cultivos de esplenocitos murinos luego de in-
cubarlos con tripomastigotes vivos; esta pro-
duccién disminuye significativamente si se
utilizan anticuerpos anti NK1.1 para eliminar
las células NK de estos cultivos. También se
hha demostrado que ratones deficientes de cé-
lulas NK 0 aquellos tratados con un anticuer-
po monoclonal anti-IFN-y presentan un au-
mento en la parasitemia y una disminuci6n
de la tasa de sobrevida. En este modelo expe-
rimental, es necesaria la infeccién con tripo-
mastigotes vivos que estimulen significativa-
mente la secreci6n de IFN-y pues los sonica-
dos del pardsito no son capaces de mimetizar
este efecto.
235
Inmunologia: Una ciencia activa
En el modelo de infecci6n intracelular con To-
xoplasma gondii, los estudios de neutralizacién
del IFN-y in vivo sustentan que esta citoquina
es esencial para la respuesta inmune contra el
pardsito. Se ha visto en este modelo como la f
integrina CD11b/CD18 o CR3, expresada en la
membrana de las células NK y de otros
linfocitos, es importante para la extravasacion
de estas células a los sitios de la inflamacién
por medio de su interaccién con moléculas de
adhesién celular de la familia ICAM y su union
a células blanco cubiertas con la protefna del
complemento C3bi. Los ratones infectados con
Toxoplasma gondii y tratados con un anticuer-
po monoclonal anti-CR3 presentan un 25%
menos de actividad inducida por las células
NKy una reducci6n en la secreci6n de IFN-y a
concentraciones casi indetectables.
Por otra parte, en el modelo de infeccién de
Plasmodium yoelii se ha visto que las células T
CD8+ juegan un papel importante en Ja inmu-
nidad adaptativa la cual es dependiente de la
produccién de IFN-y y de la activacién de las
células NK. Esto tiltimo, se evidencia luego de
una inmunizaci6n con esporozoitos irradiados
© vacunas de ADN especificas para el parési-
to, en la cual la respuesta inmune inducida es
dependiente de la IL-12 y del IFN-y, que a su
vez requiere de células NK esindependiente
de la accién de los linfocitos T CD4+.
En estos tres modelos, se ha visto como la res-
puesta inmune mediada por citoquinas es la
base para el control de la infecci6n, siendo pri-
mordial la activacién temprana de las células
NK y su produccién de IFN-y.
Infecci6n por citomegalovirus. El CMV es un.
virus herpes del género B que infecta a la ma-
yoria de las poblaciones humanas y cuya infec-
Gién es persistente a lo largo del tiempo. Este
virus presenta mecanismos diferentes para eva-
dir el sistema inmune del hospedero. En pri-mer lugar, reduce la expresién del CMH-1 en
la célula del hospedero ya que bloquea el
péptido transportador asociado con el proce-
samiento del antigeno (TAP-1), lo cual retiene
elCMH-len el reticulo endoplasmico. Con ello
el CMV es capaz de evadir la respuesta inmu-
ne dependiente de linfocitos CD8+ pero, de
acuerdo a lo anteriormente descrito, las célu-
las infectadas pueden llegar a ser mas sensi-
bles a la actividad citot6xica de las células NK.
Se ha descrito, sin embargo, un nuevo meca-
nismo de evasién del CMV que le confiere re-
sistencia natural a la accién mediada por célu-
las NK. El CMV humano expresa en la infec-
cin tempranala glicoproteina gpULA0, la cual
media la expresiGn de la molécula de CMH no
clasica HLA-E. Esta molécula, como se anot6
anteriormente, es reconocida por el heterodi-
mero compuesto por el receptor CD94 y el
NKG2, el cual induce sefales inhibitorias so-
bre la capacidad citot6xica de las células NK
mediadas por fosfatasas intracelulares. Adicio-
nalmente, la expresion de moléculas homélo-
gasa las moléculas del CMH-I por el CMV mu-
rino, asi como la expresin de productos del
locus de susceptibilidad genética a la infeccién
por el CMV murino (el cual ha sido localizado
en el complejo genético NK que codifica para
lamayorfa de los receptores de las células NK),
son mecanismos esenciales en la evasin de
muchos virus al ataque de las células NK y son
cruciales en la sobrevida por largos periodos
en el hospedero. Del estudio de estos meca-
nismos de evasi6n, podran desprenderse nue-
vas alternativas terapéuticas cuya efectividad
dependera de una adecuada estimulacién de
la respuesta inmune y particularmente de las,
células NK, consideradas bajo esta perspecti-
va como las células efectoras intermediarias en-
tre la respuesta inmune innata y la respuesta
inmune especifica.
Células NK en la gestaci6n. Los cambios en el
numero de células NK residentes en el endo-
236
metrio observadosa lo largo de los ciclos mens-
trual y estral (en los murinos), han permitido
postular posiblesacciones desta subpoblacién
celular en el tracto reproductivo. Se conoce que
en el ciclo menstrual, el incremento de las cé-
lulas NK comienza en el dia 3 de la fase liitea y
en la fase secretoria tardia llega a ser de un 30
a 40% del compartimiento estromal. Si ocurre
la decidualizaci6n (transformaci6n inflamato-
ria del endometrio dependiente de la proges-
terona) este incremento llega a ser hasta de un
70% aproximadamente. De igual manera, en
la fase ltitea del ciclo estral aumenta el ntime-
ro de células NK y durante la decidualizacién
se constituyen en la poblaci6n leucocitaria ma-
yoritaria hasta la mitad de la gestacién. Este
aumento se evidencia también desde el naci-
miento hasta la pubertad, ya que la subpobla-
in de células uterinas que expresan el marca-
dor LGL-1 es encontrado a partir de la segun-
da semana de vida en los ratones. Los interro-
gantes acerca de una posible funcién de las cé-
lulas NK en el fenémeno reproductivo, espe-
cialmente el que tiene que ver con la implan-
tacién y el desarrollo embrionario temprano,
‘cuyos eventos median el ulterior desarrollo del
trofoblasto (componente fetal de la placenta
humana), han justificado una reciente linea de
investigacién en este tema.
Si bien el papel que puedan ejercer las células
NK en la gestacin temprana no es claro, se
han esgrimido algunas hipétesis sobre su po-
sible funcién, las cuales destacamos a conti-
nuacién:
* Las oélulas NK son iniciadoras de la falla del
embarazo en los humanos y en el modelo
murino de aborto. Inicialmente se explicaba
el rechazo fetal mediante la acci6n citotéxica
de las células NK presentes en la interfase
materno fetal; sin embargo, diferentes evi-
dencias sostienen que la subpoblacién de cé-
lulas NK deciduales no son las directamente$+ nino togia: Una ciencia activa
implicadas en la falla de los embarazos. Por
ejemplo, en el caso de las células NK
CD56"*"* endometriales y deciduales, su
porcentaje disminuye proporcionalmente en
comparacién con la subpoblacién CD56*"*
en as mujeres abortadoras habituales, la cual
proviene de sangre periférica. Esto refuerza
el concepto que existen dos poblaciones di-
ferentes desde el punto de vista funcional y
que las células NK periféricas, CD56 “"* en
particular, presentan mayor capacidad cito-
t6xica comparada con la poblacién decidual.
Porlo tanto, el rechazo alogénico del feto pue-
de ser Ilevado a cabo por linfocitos infiltran-
tes del tipo de las células NK més no por cé-
lulas deciduales residentes 0 con el fenotipo
CD56 “***, Sin embargo, en un modelo mu-
tino de aborto (CBAxDBA/2), se ha recono-
cido que la subpoblacién infiltrante de célu-
Jas en el rechazo alogénico no corresponde
con las células NK sino con linfocitos T atipi-
‘cos, que expresan el marcador asialo GM-1
(que también es expresado por las células
NK) concomitantemente con el receptor de
células T / y que producen principalmen-
te TNF-a, una citoquina implicada en las
reabsorciones embrionarias.
Las células NK que llegan al endometrio li-
mitan la invasi6n trofoblastica por medio de
mecanismos citot6xicos. La limitacién en la
invasi6n trofobléstica debida a la citotoxici-
dad de las células NK, es una hipétesis que
tiene poca evidencia experimental, tenien-
do en cuenta que existen mecanismos no co-
nocidos del trofoblasto que inhiben la lisis
por parte de las células NK, diferentes aaque-
los conocidos de la expresién de moléculas
clase I no clasicas (Ib) como el HLA-E y el
HLA-G, Por el contrario, se ha establecido
que la subpoblacién de células NK deciduales
produce componentes de la matriz extrace-
237
lular como la mucina 1, la cual se acumula
progresivamente en sus grénulos intracito-
plasmaticos y al ser secretada hace las veces
de “autopista” para el trofoblasto invasor en
direcci6n a las arterias espirales uterinas. Lo
anterior favorece la invasi6n trofoblastica de
alguna manera en vez de limitarla, al tiempo
que permite el mantenimiento del embrién
y el soporte nutricional a partir de la circu-
lacién materna.
Los productos solubles de las células NK de-
ciduales son promotores del crecimiento y
la invasi6n trofobléstica. La correlacién exis-
tente entre la actividad litica disminuida por
parte de las células NK, desde los estadios
tempranos hasta la mitad de la gestacién y
Ia reduccién de las funciones endosomales
ylisosomales en este mismo perfodo de tiem-
Po, parecen mostrar que el medio ambiente
uterino es capaz de inducir un bloqueo de la
cascada de sefiales, particularmente de aque-
llas responsables de los mecanismos citot6xi-
cos. De otro lado, la subpoblacién de células
NK humanas CD56*h* CD16-, se ha consi-
derado como la fuente primaria de citoquinas
inmunoreguladoras que participan de la in-
munidad innata. Es posible entonces un redi-
reccionamiento de la sefializacién intracelu-
lar hacia la produccién de citoquinas, even-
to que se ha venido estudiando en la tiltima
década. En este sentido, se ha demostrado
que las citoquinas que favorecen el desarro-
lo embrionario y placentario son produci-
das ademés por las células NK deciduales
desde sus estadfos tempranos de diferencia-
cién, a la vez que se ha intentado determi-
nar el papel de estas células en la implanta-
cién, el desarrollo y la diferenciacién embrio-
naria. Entre las citoquinas producidas por las
células NK deciduales estan: el LIF el GM-CSE_
el CSF-1, el TNF-a, el IFN-, la IL-8 y el TGF-B.LECTURAS RECOMENDADAS
Fr
Bamford RN, Grant AJ, Burton JD, Peters C, Kurys
G,Goldman CK, Brennan J, Roessler E, Waldmann
‘TA. The interleukin (IL) 2 receptor beta chain is
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designated IL-[ that stimulates T-cell proliferation
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