El incremento de dependencia sobre la tecnología en todos los aspectos de nuestras vidas es
inevitable. Aunque los beneficios son innegables, debemos ser conscientes de los riesgos que
conlleva su uso.
La tecnología tiene un fuerte impacto en la vida de los jóvenes. Puede ayudarles a desarrollar
nuevas habilidades y conocimientos, favorece la comunicación con amigos y familiares, además de
que facilita el acceso a información y recursos. Sin embargo, la tecnología también puede plantear
riesgos, como:
Ciberacoso - Cuando los niños utilizan la tecnología para intimidar o acosar a otros en línea. Esto
puede incluir el envío de mensajes mezquinos o hirientes, la publicación de fotos o vídeos
vergonzosos o la difusión de rumores sobre alguien.
Depredadores en línea - Personas que utilizan Internet para explotar y aprovecharse de los niños.
Exposición a contenidos inapropiados - Los niños y adolescentes pueden encontrarse fácilmente
con imágenes y vídeos violentos, sexuales o inapropiados para su edad.
Violación de datos - Cuando la información personal, como el nombre, la dirección o la escuela de
un niño, se divulga sin permiso. Esto puede ocurrir cuando los niños comparten demasiada
información personal en línea o a través de las redes sociales.
Asimismo, la tecnología puede tener un efecto negativo en el desarrollo social de los niños y
jóvenes si se utiliza de forma irresponsable.
Efectos negativos de un mal uso de la tecnología
Las personas que hacen un mal uso de la tecnología tienen dificultades para mantener la atención
en tares o actividades. Asimismo desarrollan problemas de concentración y la paciencia disminuye,
además de dificultar la formación de relaciones profundas y significativas. El uso excesivo de la
tecnología también puede provocar trastornos del sueño, como el insomnio.
Provocando:
Ansiedad
Un sentimiento de preocupación, nerviosismo o inquietud con mucha frecuencia interfiriendo la
vida cotidiana, convirtiéndose en un trastorno. Algunos de los más comunes son el trastorno de
ansiedad generalizada (TAG), el trastorno de ansiedad social (TAS) y trastorno de pánico.
Aislamiento
La falta de contacto social o de comunicación con los demás. La sensación de no pertenecer a
ningún grupo, de estar solo.
Depresión
Un trastorno del estado de ánimo que provoca un sentimiento persistente de tristeza y pérdida de
interés. Puede interferir con la capacidad para trabajar, estudiar, comer, dormir y disfrutas de las
actividades que antes disfrutaba. Los síntomas de la depresión pueden ser de leves a graves y
varían de una persona a otra.
Soledad
El sentimiento de vacío, inutilidad o desesperación que proviene de la creencia de que uno está
solo en el mundo y nunca encontrará a nadie que le comprenda.
Agresión
Los jóvenes se vuelven más agresivos ya que ven la violencia como una forma de resolver
problemas y se vuelven menos sensibles al dolor y al sufrimiento con los demás.
Mayor riesgo de obesidad
Debido a su estilo de vida sedentario y malos hábitos alimenticios que causa el uso excesivo de la
tecnología a tiempos indefinidos.
Impacto negativo en el rendimiento académico
Por la falta de concentración, estrés, sueño y poco interés por la interacción social con otros
compañeros o profesores. Asimismo, el Internet proporciona a los jóvenes una gran cantidad de
información a la que pueden acceder sin tener que pasar por el proceso formal de aprendizaje en
un aula. También, muchos jóvenes no ven el propósito de aprender cosas que creen que no serán
relevantes para sus vidas o carreras.
Síntomas de un mal uso de la tecnología
Para poder identificar una persona que esta haciendo mal uso de la tecnología, es importante
conocer los síntomas que se asocian a este problema. Algunos de los síntomas más comunes son:
Desconectarse de los seres queridos
Uno de los síntomas más comunes del mal uso de la tecnología es la desconexión de los seres
queridos. Cuando las personas se vuelven adictas a sus dispositivos, a menudo empiezan a
descuidar a las personas de su vida. Pueden dejar de hablar con su familia y amigos, e incluso
pueden dejar de salir en público. Esto puede provocar una sensación de aislamiento y soledad.
Dificultad de concentración
Otro síntoma del mal uso de la tecnología es la dificultad para concentrarse. Las personas adictas a
sus dispositivos pueden tener problemas para concentrarse en las tareas, tanto en el trabajo como
en casa. También pueden tener dificultades para prestar atención cuando hablan con otras
personas. Esto puede acarrear problemas tanto en su vida personal como profesional.
Problemas de sueño
Los problemas de sueño son otro síntoma común de la adicción a la tecnología. Las personas
adictas a sus dispositivos suelen tener problemas para conciliar el sueño por la noche, y pueden
encontrarse con que se despiertan varias veces durante la noche. Esto puede conducir a la fatiga
durante el día, lo que puede afectar tanto al trabajo como a la vida familiar.
Cambios de humor
Los cambios de humor son otro síntoma común de la adicción a la tecnología. Las personas adictas
a sus dispositivos pueden sentirse felices un minuto y enfadados o frustrados al siguiente. Esto
puede dificultar las relaciones con la familia y los amigos, así como con los compañeros de trabajo.
Problemas económicos
Por último, las personas adictas a sus dispositivos pueden empezar a tener problemas económicos.
Esto se debe a que pueden empezar a gastar más dinero en nuevos dispositivos o en planes de
datos para sus dispositivos existentes. Además, pueden empezar a faltar al trabajo o a la escuela
debido a su adicción, lo que puede llevar a la pérdida de salarios o calificaciones.
¿Cómo prevenir el mal uso de la tecnología?
Establezca reglas y límites en torno al uso de la tecnología desde el principio.
Mantenga los dispositivos fuera de alcance cuando no los utilicen, esto evitara que los niños
utilicen los dispositivos sin supervisión y accedan a contenidos o sitios web inapropiados.
Busque ayuda de un profesional en caso de ser necesario, hay terapeutas que se especializan en el
tratamiento de la adicción a la tecnología.
Cuidar los valores de la ciudadanía digital para el bienestar de la sociedad
En definitiva la tecnología es imprescindible; no debemos combatir contra ella, es más conveniente
aprender a utilizarla de forma razonable para que así se desarrolle una relación sana y se tenga
futuro exitoso no solo profesionalmente sino también personalmente.