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La Locura de Querer Tu Propio Camino

Dios quiere dirigir nuestro camino

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La Locura de Querer Tu Propio Camino

Leer: Romanos 3:10-18

Introducción: El martes pasado, en nuestro estudio bíblico en Centroamérica Oeste, mencionamos como
ilustración, un restaurante popular de comida rápida, cuyo lema es, “a tu manera.” Con este lema la
empresa enfatiza que el cliente puede escoger cualquier combinación de ingredientes en su
hamburguesa. Ciertamente, el lema, “a tu manera” atrae al deseo más básico de la naturaleza humana.
Dejados a nosotros mismos, la única cosa que queremos en la vida es nuestro propio camino. Sin
embargo, la Biblia nos advierte una y otra vez de los peligros de escoger nuestro propio camino.
Veremos algunas de estas advertencias más adelante. Aunque el lema, “a tu manera” pueda ser bueno
para esta cadena de restaurantes, no es un buen lema para tu vida.

Parece que todo el mundo busca la vida a su manera. Si haces una búsqueda de Internet, hay un montón
de consejos, sugiriendo cómo una persona puede tener la vida a su manera. Tristemente, la mayoría de
estos consejos van en contra de la Palabra de Dios. Pero, al preparar para este sermón, encontré un
artículo de Internet cuyo título me gustó. El título dijo, “La Locura de Querer Tu Propio Camino.” La
Palabra de Dios sí soporta esta conclusión. Es locura querer tu propio camino.

I. Es locura para la persona que no es salva porque el corazón humano es malvado – Romanos 3:10-18
A. La raíz de querer la vida a tu manera es un corazón malvado
1. El ejemplo de Judá – (Jeremías 7:23-26)
a. La tribu de Judá había cerrado sus oídos para no escuchar la voz de Dios y no andar en
todo camino que Dios lo mandó.
b. En lugar de adorar a Dios, adoraban a “la reina del cielo.”
c. Caminaron en sus propios consejos debido a sus corazones malvados
Jeremías 7:23-26 – “Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros
por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para
que os vaya bien. Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios
consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante,
desde el día que vuestros padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Y os envié
todos los profetas mis siervos, enviándolos desde temprano y sin cesar; pero no me
oyeron ni inclinaron su oído, sino que endurecieron su cerviz, e hicieron peor que sus
padres.”
2. El ejemplo de Israel – (Salmo 81)
a. Israel no quiso oír de Dios
b. Caminaron en sus propios consejos debido a la dureza de su corazón malvado
Salmo 81:11 y 12 – “Pero mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí. Los dejé,
por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos.”
c. Se alejaron de Dios y de las bendiciones que Él pudo haberles dado.
Salmo 81:13 y 14 – “¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera
andado Israel! En un momento habría yo derribado a sus enemigos, Y vuelto mi mano
contra sus adversarios.”
B. Echemos un vistazo a las características de este malvado corazón – (lee Romanos 3:10-18)
1. No es justo. vs 10 y 12 – No hace lo bueno, y no puede hacer lo bueno. Dios ve todos sus
intentos de agradarle como trapos de inmundicia. No puede agradar a Dios.
2. No entiende como debe entender. Tuerce los pensamientos. – v 11
3. No busca a Dios como Dios quiere. – v 11
4. Se desvía del camino recto. La persona que no ha recibido a Cristo como su único y
suficiente Salvador, tiene que seguir los tirones de su corazón desviado. – v 12
5. Es inútil. No puede producir nada bueno. – v 12
6. Tu corazón te engaña. – v 13 Jeremías 17:9 dice, “Engañoso es el corazón más que todas las
cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”
7. Lo único que puede producir es engaño, destrucción, maldición, amargura, desventura,
muerte, y quebranto. – vs 13-16
8. No tiene paz. – v 17
9. No teme a Dios. Quiere vivir completamente independiente de Dios. – v 18
C. Lo peor de todo es que tu malvado, engañoso corazón que quiere la vida a su manera, en el fin
te llevará al lago de fuego donde estarás separado de Dios por toda la eternidad si no te
arrepientes y pones tu fe en el Señor Jesucristo.
Apocalipsis 21:8 dice, “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los
fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que
arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” Cada una de esas personas, sean cobardes,
incrédulos, abominables, homicidas, fornicarios, hechiceros, idólatras, o mentirosos, escogieron
la vida a su manera y nunca se arrepintieron, nunca pusieron su confianza en el Señor Jesucristo.

Hemos visto que es locura querer tu propio camino porque, si no eres salvo, los tirones de tu
malvado corazón, te llevará a pensamientos torcidos, pecados, destrucción, y en el fin, al lago de
fuego por toda la eternidad. Pero ¿qué del creyente? Este deseo por tu propio camino, ¿afecta al
creyente también? Sí, hermano. Sí hermana. Es locura querer tu propio camino.

II. Es locura para el creyente porque te hace desviar de la perfecta voluntad de Dios
A. Debes reconocer la lucha que te enfrentas cada día – (Romanos 7:18-23)
1. Esta lucha se expresa claramente en Romanos 7:18-23, que dice, “Y yo sé que en mí, esto es,
en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no
quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el
bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la
ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y
que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.”
2. Es nuestra carne que quiere seguir su propio camino.
3. Pero el hombre interior se deleita en la ley de Dios y quiere obedecer a Dios
4. La persona que no conoce a Dios tiene que seguir los tirones de su corazón pecaminosa,
pero el creyente puede escoger si quiere obedecer a la carne o al hombre interior.
5. Para obedecer al hombre interior, debes andar conforme al Espíritu (Romanos 8). Pero si
sigues lo que te dice tu carne, te desviarás de la perfecta voluntad de Dios.
B. Debes reconocer donde tu carne te puede llevar si lo permites
1. Tu carne te puede llevar a ser egoísta en lugar de amar a otros – 1 Corintios 13:5
2. Tu carne te puede llevar a ser infructuoso. En Juan 12:24 el Señor dijo, “De cierto, de cierto
os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva
mucho fruto.” Es decir, si no mueres a tu deseo de querer la vida a tu manera, quedarás sin
fruto.
3. Tu carne puede dañar tu testimonio. La carne quiere lo suyo, y lo puede manifestar en
muchas maneras.
a. Quedándote en casa cuando puedes estar en un servicio de la iglesia
b. Poniéndote de acuerdo con las cosas de este mundo, siguiendo su estilo de ropa, su
música, su manera de hablar, etc.
c. Y hay mucho más
4. Tu carne te puede llevar a perder tu ministerio – Filipenses 2:19-21
a. En Filipenses 2:19-21 leemos estas palabras, “Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a
Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado; pues a
ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros.
Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.”
b. Pablo encontró solo en Timoteo el mismo ánimo y sincero interés por los filipenses
c. Pablo dijo de otros creyentes que estaban en el ministerio antes, buscaban lo suyo
propio.
d. Pablo mencionó específicamente a Demas, quien servía con Pablo antes, pero luego lo
desamparó, queriendo su propio camino. En 2 Timoteo 4:10, Pablo escribió, “Demas me
ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. . .”
5. Tu carne nunca te llevará a la perfecta voluntad de Dios.
C. La perfecta voluntad de Dios se revela al creyente que completamente entrega su vida al Señor.
La Palabra de Dios dice en Romanos 12:1 y 2, “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias
de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es
vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la
renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios,
agradable y perfecta.”
1. Si presentas tu cuerpo a Dios en sacrificio vivo, deseando que Dios te cambie y te utilice para
Su gloria, . . .
2. Si niegas a tu carne que quiere vivir a su manera, . . .
3. Y si permites que Dios transforma tus pensamientos por medio de Su Palabra, . . .
4. Dios te manifestará Su perfecta voluntad.

Conclusión
Si no conoces al Señor Jesucristo como tu Salvador personal, quiero que entiendas el peligro de seguir tu
propio camino. Tu corazón te engaña. Es como tener un traidor viviendo dentro de ti que solo quiere
satisfacer a sí mismo. No le importa si destruye a tu vida en el proceso, o no. Tu tienes que seguir sus
impulsos y tirones. Sin Cristo, no tienes otra opción. Eres eslavo a los deseos de tu malvado corazón. Te
ruego, no confíes en tu corazón pecaminoso. No creas que estás en control de tu vida. La Biblia dice en
Proverbios 28:26, “El que confía en su propio corazón es necio. . .” No seas necio. Tu corazón te engaña.
No debes confiar en él. No le puedes apaciguar, ni le puedes echar. Pon tu confianza en el Único que
puede librarte y darte vida eterna, el Señor Jesucristo.

Mi hermano en Cristo, no permitas que tu carne te desvíe de la perfecta voluntad de Dios. La Palabra de
Dios te amonesta en Romanos 12:16 – “. . . No seáis sabios en vuestra propia opinión.” Entrega tu vida al
Señor y anda conforme al Espíritu. – Que Dios bendiga a Su Palabra.

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