PESTE BUBÓNICA
DEFINICIÓN.
Es causada por Yersinia pestis, una bacteria zoonótica que suele
encontrarse en pequeños mamíferos y en las pulgas que los
parasitan.
La peste bubónica causa hinchazón de los ganglios linfáticos,
pequeños filtros en forma de frijol en el sistema inmunitario. A un
ganglio linfático hinchado se lo llama un bubón. La palabra
“bubónica” hace referencia a esta característica de la enfermedad.
Cuando una persona tiene peste bubónica, aparecen bubones en las
axilas, la ingle o el cuello. Los bubones pueden ser dolorosos o no
causar ningún dolor. Su tamaño varía de algo menos de media
pulgada (1 centímetro) a unas 4 pulgadas (10 centímetros).
Las personas infectadas por Y. pestis suelen presentar síntomas tras
un periodo de incubación de 1 a 7 días.
Hay dos formas clínicas principales de peste: bubónica y neumónica.
La peste bubónica, caracterizada por la tumefacción dolorosa de los
ganglios linfáticos, denominados “bubones”, es la más frecuente.
La peste se transmite entre los animales y los humanos por la
picadura de pulgas infectadas, contacto directo con tejidos infectados
o inhalación de gotículas respiratorias infectadas.
Puede ser una enfermedad muy grave para el ser humano. En
ausencia de tratamiento, la peste bubónica tiene una tasa de
letalidad del 30% al 60%, y la neumónica resulta invariablemente
mortal si no se trata pronto, es especialmente contagiosa y puede
desencadenar epidemias graves con transmisión de persona a
persona a través de gotículas respiratorias suspendidas en el aire.
A lo largo de la historia, la peste ha provocado grandes pandemias
con una elevada mortalidad. En el siglo XIV se la conoció como «peste
negra» y provocó la muerte de unos 50 millones de personas en
Europa. Hoy día, la peste puede tratarse fácilmente con antibióticos y
la aplicación de las precauciones habituales para evitar la infección.
CAUSAS.
La peste es causada por la bacteria Yersinia pestis. Los roedores,
como las ratas, portan esta enfermedad. Se propaga por medio de las
pulgas. Las personas pueden contraer la peste cuando son picadas
por una pulga que porta la bacteria de esta enfermedad a partir de un
roedor infectado.
Provocada por la picadura de pulgas infectadas, es la forma más
frecuente. El bacilo de la peste, Y. pestis, entra en el organismo por la
picadura y se desplaza por el sistema linfático hasta el ganglio
linfático más cercano, donde se multiplica.
SIGNOS Y SÍNTOMAS.
Fiebre alta repentina y escalofríos.
Dolor de cabeza.
Cansancio.
Malestar general.
Debilidad.
Dolor muscular.
Hinchazón de los ganglios.
Muy rara vez, llagas en la piel.
MEDIDAS DE PREVENCIÓN.
El control de los roedores.
Evitar la picadura de las pulgas.
No manipular cadáveres de animales.
Evitar todo contacto directo con tejidos y líquidos corporales
con las personas infectadas.
Evitar el consumo de animales salvajes.
DIAGNÓSTICO.
La confirmación de la peste requiere pruebas de laboratorio. La mejor
forma de confirmar que un paciente tiene peste es identificar Y. pestis
en muestras de pus de un bubón, de sangre o de esputo. Hay
diferentes técnicas para detectar un antígeno específico de Y.
Una vez que tu médico analice tu sintomatología e historial clínico, te
realizará una revisión física y te preguntará si estuviste en contacto
con roedores o si viajaste a alguna zona rural con presencia de
roedores o país en donde la peste no se haya erradicado.
Para confirmar el diagnóstico te solicitará estudios de sangre,
radiografías y tomará muestras de esputo y del líquido contenido en
los ganglios linfáticos.
El médico toma muestras de sangre, esputo o pus de los ganglios
linfáticos. Las muestras se examinan al microscopio y se envían al
laboratorio para realizar un cultivo bacteriano. La muestra de sangre
se analiza en busca de anticuerpos contra la bacteria.
Al establecerse el diagnóstico, serás hospitalizado y el tratamiento
con antibióticos potentes será iniciado de inmediato, así como la
administración de líquidos por vía intravenosa, y si se requiere,
mascarilla de oxígeno.
TRATAMIENTO.
El tratamiento para la peste comienza en cuanto el proveedor de
atención médica sospecha de esta enfermedad. En general, el
tratamiento se hace en el hospital. Los medicamentos antibióticos
que se pueden usar son:
Gentamicina.
Doxiciclina (Monodox, Vibramycin u otros).
Ciprofloxacina (Cipro).
Levofloxacina.
Moxifloxacina (Avelox).
Cloranfenicol.