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Impugnacion Fallo Tutela Saray Viviana Lopez Diaz PDF

Impugnacion fallo de tutela

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Señor(a):

TRIBUNAL ADMINISTRATIVO
Manizales, Caldas.
E…S…H…D

REF: IMPUGNACION A FALLO DE TUTELA


Accionante: SARAY VIVIANA LOPEZ DIAZ
Accionado: PREVISORA S.A COMPAÑÍA DE SEGUROS
Radicado: 17-001-33-39-006-2024-00181-00
Sentencia: 168/2024

SARAY VIVIANA LOPEZ DIAZ, mayor de edad, identificado con cedula de


ciudadanía No. 1.060.594.198 expedida en Supía, Caldas, actuando en calidad de
víctima de accidente de tránsito acaecido el día 01 de noviembre de 2023, en el
cual resultó involucrado el rodante de placas KVK35D, por medio del presente
escrito interpongo IMPUGNACION a fallo de tutela No. 168 de 2024.
emanado por parte del JUZGADO SEXTO ADMINISTRATIVO DEL CIRCUITO
DE MANIZALES, por una errónea interpretación de la ley, y de esta manera haber
vulnerado de igual forma que la entidad accionada, mis derechos fundamentales
a la igualdad y a la seguridad social consagrados en nuestra carta magna.

i. MOTIVOS DE IMPUGACION

El Juzgado Sexto Administrativo de Caldas a través de su fundamentación jurídica


(ratio decidendi), siempre se apoyó en la regulación legal relativa a la PENSION
DE INVALIDEZ, en manifestar que para expedir un dictamen de pérdida de
capacidad laboral se necesita el ALTA MEDICA O MEJORIA MEDICA,
desconociendo que para el caso en marras no se estaba peticionando esta
prestación, contrario sensu se está implorando la calificación de pérdida de
capacidad laboral para solicitar el pago de una INDEMNIZACIÓN POR
INCAPACIDAD PERMANENTE A CARGO DEL SOAT, prestación totalmente
disímil a una PENSION DE INVALIDEZ, y las cuales tienen sus propias
regulaciones y requisitos para acceder a las mismas.
Es menester tomar en consideración en este punto el pronunciamiento efectuado en
SENTENCIA T 003-2020 por la Honorable Corte Constitucional, sentencia la
cual nos habla del concepto de rehabilitación o alta médica, requisito que no es
necesario a la hora de solicitar calificación para acceder a la INDEMNIZACION
POR INCAPACIDAD PERMANENTE SOAT;

; “Ahora bien, los jueces de instancia negaron el amparo de los derechos del
accionante, con el argumento de que no había agotado el trámite debido
ante Capital Salud EPS-S, de solicitar la emisión del concepto de
rehabilitación, para que posteriormente fuera enviado a la AFP correspondiente.
Al respecto, la Sala advierte que en razón de las características del accidente del que
resultó víctima el peticionario, en el presente asunto se trata de un riesgo asumido
por una compañía aseguradora accionada y, conforme a las normas que regulan el
SOAT, no existe la previsión de que el aludido trámite sea necesario para acceder a
la indemnización por incapacidad permanente, de tal manera que no puede
predicarse la omisión a la que se refieren los jueces de instancia. Así, el hecho de
que no haber acudido a la EPS, no constituye razón alguna que conduzca a la
improcedencia del amparo invocado.

Así pues, no resulta admisible el argumento de la accionada y del juzgado


administrativo de caldas, al exigir el agotamiento de tramites médicos y
administrativos. Con ello, La Previsora Seguros y de parte el Juzgado Sexto olvidan
que lo pretendido es acceder a la indemnización por incapacidad permanente que
cubre el SOAT. Por lo tanto, la situación está regulada en el Decreto Ley 663 de
1993 , en el título II del Decreto 056 de 2015 y el Decreto 780 de 2016, normas
según las cuales, la solicitud de indemnización por incapacidad permanente
ocasionada por un accidente de tránsito debe incluir, entre otros, un dictamen de
calificación de pérdida de capacidad laboral emanado de la autoridad competente,
de acuerdo a lo establecido en el artículo 142 del Decreto ley 019 de 2012, y, se
reitera, las compañías de seguros que asuman el riesgo de invalidez y muerte son
una de las entidades competentes para el efecto, el hecho de hacer exigible un
alta médica obviamente posterga y dilata de manera injustificada el
acceso a esta prestación y más cuando me encuentro imposibilitada sin
poder mover mis extremidades inferiores, sin saber si podré volver a
caminar, y sin contar con recursos económicos para cubrir mi enfermedad.

De esta manera la entidad accionada al exigir un nuevo requisito (ALTA MEDICA)


para calificar en primera medida, desconoce de manera directa que hace parte de
las autoridades competentes para determinar una primera valoración de la pérdida
de capacidad laboral, tal como lo dispone el artículo 41 de la Ley 100, modificado
por el artículo 142 del Decreto Ley 19 de 2012. En sentido similar, no ha reparado
en que, al asumir, entre otros riesgos, el de incapacidad permanente, las empresas
responsables del SOAT tienen la carga legal de practicar, en primera oportunidad,
el examen de pérdida de capacidad laboral y calificar el grado de invalidez del
peticionario, puesto que ese concepto técnico está directamente relacionado con la
ocurrencia del siniestro amparado mediante la póliza emitida, SIN QUE LA
NORMATIVA RELACIONADA EXIJA ALTA O MEJORIA MEDICA PARA UNA
INDEMNIZACION POR INCAPACIDAD PERMANENTEN SOAT. UN CLARO
EJEMPLO HONORABLE TRIBUNAL, ES QUE LA JUNTAS REGIONALES O
NACIONAL CALIFICAN SIN ALTA MEDICA A LA HORA DE QUE SEAN
SOLICITUDES POR ESTA PRESTACION.

En mi condición de víctima podría aportar directamente la calificación de pérdida de


capacidad laboral, pero debido a la carencia de recursos económicos,
sumada a la situación de falta de movilidad en mis miembros inferiores no
puedo cubrir el pago de 1 smlmv para la práctica de este dictamen a través de la
Junta Regional de Invalidez de Caldas.

Honorable tribunal, no es extraño que estas entidades aseguradoras pongan trabas


a la hora de ser llamadas a responder, y más en el caso del SEGURO
OBLIGATORIO DE ACCIDENTES DE TRANSITO (SOAT), póliza la cual se nos
hace exigible de manera obligatoria sin importar el precio desmedido de la misma,
pero que a la hora de pedir el cubrimiento de alguna prestación tengan que pasar
los meses e inclusive los años, obligando a los beneficiarios a incoar peticiones
atendidas de manera extemporánea, coaccionándonos a incoar acciones de tutela
congestionando los juzgados que administran justicia, y en algunos casos como el
presente a obtener fallos sin fundamento jurídico los cuales no dejan desprotegidos
frente a estas grandes compañías.

Nada se dijo por parte del a quo sobre las peticiones TERCERA Y CUARTA DEL
ESCRITO TUTELAR, situaciones de gran importancia, ya que de la valoración que
realiza el equipo interdisciplinario de la compañía, al obtener un puntaje no acorde
con los daños sufridos se debe interponer recurso de inconformidad, debiéndose
pagar honorarios a la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Caldas,
honorarios los cuales no estoy en capacidad económica de cubrir por mis condiciones
de salud. Un silencio el cual me deja sin un mecanismo de protección, y que al incoar
nuevamente acción constitucional por no tener capacidad de pago para este peritaje,
podría incurrir en acción temeraria, por esta razón Honorable tribunal os ruego dar
pronunciamiento a estas peticiones;
“TERCERO: Que, en caso de interponerse recurso de inconformidad contra el
dictamen brindado por el equipo interdisciplinario de la ASEGURADORA
PREVISORA S.A, sea esta, la encargada de pagar los honorarios de la junta
Regional de Calificación de Invalidez de Caldas para la práctica de una nueva
valoración, ello, con el fin de obtener el dictamen de pérdida de capacidad laboral el
pago de los honorarios ante la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Caldas
para la realización del examen de la pérdida de capacidad laboral. Lo anterior
manifestada en la falta de recursos económicos para pagar esta valoración.

CUARTO: Ordenar a la ASEGURADORA PREVISORA S.A , que del valor a


cancelar por concepto de la indemnización por la incapacidad reclamada, no se podrá
realizar descuentos por los pagos hechos por esta para la práctica del examen
realizado por la junta regional de calificación de Caldas”

Resulta extraño y discriminatorio que un Juzgado no se tome la tarea de analizar la


fundamentación jurídica aportada con el escrito de tutela, y de realizar un estudio
juicioso y minucioso de lo hoy reclamando, por eso Os ruego cuerpo colegiado que
analice bien lo deprecado en la acción tutelar de primera instancia, en aras de que
no se vulneren de nuevo mis garantías constitucionales. Solicitándole de manera
comedida Honorable Tribunal;

PRIMERO: Tutelar a mi favor y en contra de la entidad ASEGURADORA


PREVISORA, los derechos fundamentales vulnerados a la igualdad y a la seguridad
social, consagrados en el artículo 48 de la Constitución Nacional y/o los que el
despacho a bien considere violados.

SEGUNDO: Consecuencial a lo anterior, ordenar a la PREVISORA S.A para que


en el término perentorio de cuarenta y ocho (48) horas posteriores a la notificación
de la providencia, acceda a realizar a través de su equipo interdisciplinario el
dictamen de pérdida de capacidad laboral de la accionante.

TERCERO: Que, en caso de interponerse recurso de inconformidad contra el


dictamen brindado por el equipo interdisciplinario de la ASEGURADORA
PREVISORA S.A, sea esta, la encargada de pagar los honorarios de la junta
Regional de Calificación de Invalidez de Caldas para la práctica de una nueva
valoración, ello, con el fin de obtener el dictamen de pérdida de capacidad laboral el
pago de los honorarios ante la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Caldas
para la realización del examen de la pérdida de capacidad laboral. Lo anterior
manifestada en la falta de recursos económicos para pagar esta valoración.

CUARTO: Ordenar a la ASEGURADORA PREVISORA S.A , que del valor a


cancelar por concepto de la indemnización por la incapacidad reclamada, no se podrá
realizar descuentos por los pagos hechos por esta para la práctica del examen
realizado por la junta regional de calificación de Caldas.

QUINTO: Comunicar la decisión a la entidad accionada por el medio más


expedito y eficaz.

ii. PRECEDENTE JURISPRUDENCIAL

Como precedente Jurisprudencial de la Corte Constitucional en un caso


diametralmente similar al que nos ocupa, indicamos el siguiente:
SENTENCIA T 003-2020 por la Honorable Corte Constitucional;
“Ahora bien, los jueces de instancia negaron el amparo de los derechos del
accionante, con el argumento de que no había agotado el trámite debido
ante Capital Salud EPS-S, de solicitar la emisión del concepto de
rehabilitación, para que posteriormente fuera enviado a la AFP correspondiente.
Al respecto, la Sala advierte que en razón de las características del accidente del que
resultó víctima el peticionario, en el presente asunto se trata de un riesgo asumido
por una compañía aseguradora accionada y, conforme a las normas que regulan el
SOAT, no existe la previsión de que el aludido trámite sea necesario para acceder a
la indemnización por incapacidad permanente, de tal manera que no puede
predicarse la omisión a la que se refieren los jueces de instancia. Así, el hecho de
que no haber acudido a la EPS, no constituye razón alguna que conduzca a la
improcedencia del amparo invocado.

- Expediente T-5.989.793; Acción de tutela de Ana Isabel Diaz Carrillo contra


QBE Seguros. S.A., Magistrado Dr. Alberto Rojas Ríos, del veintitrés (23) de
junio de dos mil diecisiete (2017).
En la sentencia T-076 de 2019, la memorada Corporación puntualizó que “(…) las
compañías aseguradoras de riesgos de invalidez y muerte sí tienen el deber de
realizar la valoración de pérdida de capacidad laboral en primera oportunidad, y por
ello Seguros del Estado S.A. si tenía la obligación de valorarme (…). Lo anterior, de
conformidad con el siguiente marco jurídico:
Es cierto que el artículo 142 del Decreto Ley 019 de 2012, que modificó el artículo
41 de la Ley 100 de 1993, señala que la determinación de la pérdida de capacidad
laboral en primera oportunidad y calificación del grado de invalidez de estas
contingencias, es competencia de: (i) el Instituto de Seguros Sociales, (ii) la
Administradora Colombiana de Pensiones - Colpensiones-, (iii) las Administradoras
de Riesgos Profesionales, (iv) las Compañías de Seguros que asuman el riesgo de
invalidez y muerte, y, (v) las Entidades Promotoras de Salud -EPS-. Con todo, para
efectos de tramitar el pago de la indemnización por incapacidad permanente
causada por accidente de tránsito, únicamente, la compañía aseguradora de
invalidez y muerte, o la Junta de Calificación de Invalidez están facultadas para
efectuar la calificación, por dos razones.
Las Entidades Promotoras de Servicios de Salud -EPS- tienen el deber de expedir el
certificado médico emitido por el profesional de la salud que atendió la incapacidad,
para acreditar la ocurrencia del siniestro; mientras que las Administradoras de
Riesgos Laborales -ARL- (encargadas de la asunción de los riesgos originados en
una relación de trabajo), y, las Administradoras de Fondos de Pensiones -AFP-
(responsables de los riesgos de vejez, invalidez o muerte de los afiliados al sistema
general de pensiones), no se encuentran facultadas para expedir certificado médico
o documento en que se valore la pérdida de capacidad laboral sufrida por una
persona en el marco de la reclamación de las coberturas del SOAT.
Por su parte, las Juntas Regionales de Calificación de Invalidez son competentes
para calcular y fijar el grado de pérdida de capacidad laboral de una persona en
cuyo favor se reclame el reconocimiento de los beneficios previstos para atender las
consecuencias de accidentes automovilísticos y eventos catastróficos, bien sea a
través de la Subcuenta de Riesgos Catastróficos y Accidentes de Tránsito del Fondo
de Solidaridad y Garantía o cualquier compañía de seguros.
De lo anterior resulta claro que las compañías aseguradoras de invalidez y muerte
serán competentes en primera oportunidad, para calificar directamente la pérdida
de capacidad laboral de la víctima, o por medio de un profesional de la salud externo,
y en el evento en que la valoración de pérdida de capacidad laboral proferida en
primera oportunidad sea impugnada, la Junta Regional de Calificación de Invalidez
conocerá en primera instancia y emitirá su dictamen.
De igual manera, la compañía aseguradora cuenta con la posibilidad de remitir al
solicitante de manera directa ante la Junta Regional de Calificación de Invalidez
competente para ser calificado en primera instancia, y si esta decisión es impugnada,
conocerá la Junta Nacional de Calificación de Invalidez en segunda instancia”.
En esa misma oportunidad, sobre el pago de honorarios a favor de la Junta Regional
de Calificación de Invalidez para la realización del dictamen de pérdida de capacidad
laboral, la autoridad en mención precisó que “en el evento en que las compañías
aseguradoras de riesgos de invalidez y muerte no realicen la valoración requerida,
el aspirante a beneficiario se encuentra habilitado para acudir ante la Junta Regional
de Calificación de Invalidez para obtener la práctica del dictamen en primera
instancia, y asumir directamente el pago de los honorarios con posibilidad de
recobro. Con todo, cuando el solicitante sea una persona en situación de
vulnerabilidad, que no cuente con los recursos económicos para sufragar el costo de
la valoración, las aseguradoras deberán asumir el pago de los honorarios a fin de
que este pueda iniciar la reclamación de la indemnización por incapacidad
permanente”.
La jurisprudencia constitucional ha establecido en diferentes ocasiones que la acción
de tutela procede contra las entidades del sistema financiero y las aseguradoras,
debido a que estos desempeñan actividades que son de interés público y por tal
motivo, los usuarios, se encuentran en un estado de indefensión, pues existe una
posición dominante frente ellos.
De la seguridad social como derecho fundamental:
Sentencia T 098 de 2015.
El estado colombiano, al ser un estado social de derecho, cuenta con la obligación
de asegurar la eficacia de los principios y derechos que se encuentran inmersos en
la carta política. Este deber no solo se dirige a evitar vulneraciones de derechos, sino
también a “tomar todas las medidas pertinentes que permitan la efectiva
materialización y ejercicio” de los mismos.
El derecho a la seguridad social “surge como un instrumento a través del cual se le
garantiza a las personas el ejercicio de sus derechos subjetivos fundamentales como
se encuentran ante la materialización de algún evento o contingencia que mengue
su estado de salud, calidad de vida y capacidad económica, o que se construya en
un obstáculo para la normal consecución de sus medios mínimos de subsistencia a
través del trabajo”.
La corte constitucional a señalado que la seguridad social hace referencia a los
medios de protección que brinda el estado para salvaguardad a las personas y sus
familias de las contingencias que afectan la capacidad que estos tiene para generar
ingresos suficientes para vivir en condiciones dignas y confrontar circunstancias
como la enfermedad, invalidez o la vejez.
En sentencia T 777 de 2009 la corte constitucional determina los objetivos de la
seguridad social, en los siguientes términos:
“los objetivos de la seguridad social que deben comprender a todo el conglomerado
social guardan necesidades correspondencia con los fines esenciales del estado
social de derecho como el servir a la comunidad promover la prosperidad general,
garantizar la efectividad de los principios y derechos constitucionales, promover la
condiciones para una igualdad real y efectiva, adoptar medidas a favor de grupos
discriminados o marginados, proteger especialmente a aquellas personas que por su
condición económica, física o mental se encuentren en circunstancias de debilidad
manifiesta; y reconocer sin discriminación alguna la primicia de los derechos
inalienables de la persona como sujeto, razón de ser y fin último de poder político,
donde el gasto público social tiene prioridad sobre cualquier otra asignación.”
La importancia de este derecho se basa en el “principio de la dignidad humana y en
la satisfacción real de los derechos humanos”, puesto que las personas podrán
asumir las situaciones difíciles que obstaculizan el desarrollo de actividades laborales
y la recepción de los recursos que les permitan ejercer sus derechos subjetivos.
De la actividad aseguradora
La alta corporación a sostenido que la constitución política no estableció que las
actividades aseguradoras presten un servicio público, pero sí que estas traen
inmersas un interés público que propende por el bienestar de la comunidad. Por esta
razón, las condiciones desplegadas por estos establecimientos pueden verse limitada
en su ejercicio “cuando están de por medio valores y principios constitucionales, así
como la protección de derechos fundamentales, o consideraciones de interés
general”.
La sentencia T 517 de 2006 en relación con los límites a las actividades
desempeñadas por las entidades financieras y aseguradoras ha afirmado:
“desde este punto de vista, la regulación jurídica de la actividad de los seguros, aun
cuando forma parte del derecho privado y del comercio, ofrece aspectos que no
corresponde exactamente a los principios que caracterizan estos ordenamientos.
Uno de ellos, y especialmente en cuanto interesa a la materia bajo examen se refiere
a la intensidad de la regulación legal de la contratación propia de los seguros, que
por tratarse de una actividad calificada por el constituyente como de interés público,
habilita al legislador para regular el mayor grado los requisitos y procedimientos a
que deben ceñirse los contratantes, sin que ello signifique que se elimine de un todo
principio inherente a la contratación privada.
De allí partir; delinteres público que existe la actividad aseguradora cimentado en
los fines que como operación económica persigue y en la protección de la parte más
débil (asegurado y beneficiario) de la relación contractual.”
En la misma sentencia la corte estableció que los usuarios de las entidades
financieras se encuentran en un estado de indefensión frente a ellas, dado que,
están en situación de debilidad manifiesta, pues “no puede defenderse ante la
agresión de sus derechos”. Además, agrego que esta libertad contractual que le fue
otorgada no puede ejercerse de manera arbitraria.
En sentencia T 490 de 2009, ese tribunal indico que:
“es evidente que la propia constitución prevé que la ley señale un régimen que sea
compatible con la autonomía de la voluntad privada y el interés público proclamado,
régimen que no puede anular la iniciativa de las entidades encargadas de tale
actividades y natural ente en contrapartida a de reconocerse a estas una
discrecionalidad en el recto sentido de la expresión, es decir, sin que los actos de
tales entidades puedan responder a la simple arbitrariedad.
Lo anterior significa que la actividad transaccional en materia de seguros, por ser de
interés público se restringe al estar de por medio valores y principios
constitucionales, como la protección de derechos fundamentales o consideraciones
de interés general.
La autonomía de la voluntad es la que en materia contractual rige los acuerdos de
quienes desena obligarse de alguna manera. No obstante, esta autonomía
contractual no es absoluta y por lo miso, como se indicó al inicio de estas
consideraciones y en el respeto de los derechos fundamentales. Así, desconocer
tales límites, supone la inobservancia del marco legal en el que las referidas
condiciones contractuales pueden hacerse efectivas y trae como consecuencia
privilegiar en su aplicación tales acuerdos de voluntades frente a los principios
constitucionales, aun a costa de las garantías y respeto de los derechos
fundamentales que puedan verse comprometidos. Esa situación a la luz de la
constitución resulta impropia, ya que el estado debe proteger los derechos básicos
de los individuos que conforman su conglomerado social.”
Como corolario de lo expuesto, se concluye que, las actividades financieras y
aseguradoras, gozan de autonomía de la voluntad y de libertad contractual en el
desempeño de sus relaciones privadas. No obstante, ello, debido al interés público
del servicio que prestan, se encuentran limitadas por los valores y principios
emanados en la constitución política.
Normativa sobre el reconocimiento de la indemnización por incapacidad
permanente emanada de accidentes de tránsito:
El estado tiene el deber de asegurar la prestación eficiente de los servicios de salud,
a través del sistema general de seguridad social en salud. Es por ello, que debido a
la incidencia que tienen los accidentes de tránsito en la salud de las personas, se
precio un seguro obligatorio de accidentes de tránsito- SOAT-, para los vehículos
automotores “cuya finalidad es amparar la muerte o los daños corporales que se
causen a las personas implicadas en tales eventos ya sean peatonales, pasajeros o
conductores, incluso en los casos en los que los vehículos no están asegurados”.
De conformidad con el artículo 2.6.1.4.2.6 del decreto 780 de 2016 el beneficiario y
legitimado para solicitar por una vez la indemnización permanente, es la víctima de
un accidente de tránsito, cuando se produzca en ella la pérdida de capacidad laboral.
En lo concerniente a las normas que le son aplicables al seguro obligatorio de
accidentes de tránsito, estas se encuentran contempladas en el capítulo IV, de la
parte VI del decreto ley 663 de 1993, el cual regula el tema de seguros de daños
corporales causados a personas en accidentes de tránsito. Es importante aclarar
que, aquello que no se encuentre dentro del decreto ley, deberá suplirse con lo
previsto en el contrato de seguro terrestre del código de comercio.
El numeral 2 del artículo 192 del decreto ley 663 de 1993 contempla los objetivos
del seguro obligatorio de daños corporales que se causen con ocasión a los
accidentes de tránsito y establece que:
“a. cubrir la muerte o los daños corporales físicos causados a las personas; los gastos
que se deban sufragar por atención médica, quirúrgica, farmacéutica, hospitalaria,
incapacidad permanente; los gastos funerarios y los ocasionados por el
transporte de las victimas a las entidades del sector salud;
b. la atención de todas las víctimas de los accidentes de tránsito, incluso las de
causados por vehículos automotores no asegurados o no identificados,
comprendiendo al conductor del vehículo respectivo;
c. contribuir al fortalecimiento de la infraestructura de urgencias del sistema nacional
de salud, y
d. la profundización y difusión del seguro mediante la operación del sistema de
seguro obligatorio de accidentes de tránsito por entidades aseguradoras que
atiendan de manera responsable y oportuna sus obligaciones.
De conformidad con lo señalado en el artículo 2.6.1.4.2.6 del decreto 780 de 2016,
la inseminación por incapacidad permanente, es entendida como “el valor a
reconocer, por una única vez, a la víctima de un accidente de tránsito, de un evento
catastrófico de origen natural, de un evento terrorista o de los que sean aprobados
por el ministerio de salud y protección social en su calidad de consejo de
administración del fosyga, cuando como consecuencia de tales acontecimientos se
produzca en ella la pérdida de su capacidad para desempeñarse laboralmente”. Cabe
agregar que el artículo 2.6.1.4.2.8 del mismo decreto, dicta que la cuantía máxima
con la cual se podrá indemnizar la víctima de un accidente de tránsito, será de 180
salarios mínimos legales diarios vigentes, que se determinará de acuerdo con las
tablas de invalidez dispuestas para ello.
El parágrafo 1 del artículo 2.6.1.4.2.8 del decreto 780 de 2016 con relación a la
valoración de la pérdida de capacidad laboral, dispone:
“la calificación de pérdida de capacidad será realizada por la autoridad competente,
de acuerdo a lo establecido en el artículo 41 de la ley 100 de 1993, modificado por
el artículo 142 del decreto ley 019 de 2012 y se ceñirá al Manuel único para a pérdida
de capacidad laboral y ocupacional vigente a la fecha de la calificación”
En este sentido, el inciso segundo del artículo 142 del decreto ley 019 de 2012, el
cual modifico el artículo 41 de la ley 100 de 1993, estableció que las autoridades
competentes para determinar la pérdida de capacidad laboral son los siguientes:
“corresponde al instituto de seguros sociales, administradora colombiana de
pensiones- COLPENSIONES, a las administradoras de riesgos profesionales ARP, a
las compañías de seguros que asuman el riesgo de invalidez y muerte, y a
las entidades promotoras de salud EPS, determinar en una primera
oportunidad la pérdida de capacidad laboral y calificar el grado de invalidez y
el origen de estas contingencias. En caso de que el interesado no esté de acuerdo
con la calificación deberá manifestar su inconformidad dentro de los diez (10) días
siguientes y la entidad deberá remitirlo a las juntas regionales de calificación de
invalidez del orden regional dentro de los cinco (5) días siguientes, cuya decisión
será apelable ante la junta nacional de calificación de invalidez, la cual decidirá en
un término de cinco (5) días. Contra dichas decisiones proceden las acciones legales.
(Negrillas y subrayas fuera de texto original)
El artículo 2.6.1.4.3.1 del de decreto 780 de 2016, expresamente indica que para
radicar la solicitud de indemnización por incapacidad permanente ocasionada por un
accidente de tránsito es necesario aportar:
“1. Formulario de reclamación que para el efecto adopte la dirección de
administración de fondos de protección social del ministerio de salud y protección
social debidamente diligenciado.
2.dictamne de calificación de pérdida de capacidad laboral en firme emanado de la
autoridad competente de acuerdo a lo establecido en el artículo 142 del decreto ley
019 de 2012, en el que se especifique el porcentaje de pérdidas de capacidad
laboral.
3. epicrisis o resumen clínico de atención según corresponda, cuando se trate de
una víctima de accidente de tránsito.
4. epicrisis o resumen clínico de atención expedido por el prestador de servicios de
salud y certificado emitido por el consejo municipal de gestión de riesgo de
desastres, en e que conste que la persona tendida fue víctima de eventos
catastróficos de origen natural o de eventos terroristas.
5. cuando la reclamación se presente ante el fosyga, declaración por parte de la
víctima en la que indique que no se encuentra afiliado al sistema general de riesgos
laborales y que no ha recibido pensión de invalidez o indemnización sustitutiva de la
misma parte del sistema general de pensiones.
6. sentencia judicial ejecutoriada en la que se designe el curador, cuando la víctima
requiera de curador o representante.
7. copia del registro civil de la víctima, cuando esta sea menor de edad, en el que
se muestre el parentesco con el reclamante en primer grado de consanguinidad o
sentencia ejecutoriada en la que se designe el representante legal o curador.
8.poder en original mediante el cual la victima autoriza a una persona natural para
que presente la solicitud de pago de la indemnización por incapacidad.
Se concluye que, para acceder a la indemnización por incapacidad permanente
amparada por el seguro obligatorio de accidentes de tránsito, es indispensable
allegar el dictamen médico proferido por la autoridad competente. Además, es
importante aclarar que la decisión proferida en una primera oportunidad por las
autoridades establecidas en el inciso segundo del artículo 41 de la ley 100 modificado
por el artículo 142 del decreto ley 019 de 2012, podrá ser impugnado ante las juntas
regionales de calificación de invalidez y la calificación emitida por esta, a su vez,
podrá ser objetad ante la junta nacional de calificación de invalidez.
Honorarios de los miembros de las juntas regionales de calificación de
invalidez.
El dictamen proferido por las juntas de calificación de invalidez permite que se
reconozca y pague ciertas prestaciones sociales a aquellos sujetos han tenido una
disminución en su capacidad laboral, por este motivo es indispensable acceder a
dicha calificación.
Los integrantes de las juntas regionales de calificación de invalidez no reciben salario
si no honorarios. De conformidad con el artículo 17 de la ley 1562 de 2012, estos
emolumentos estarán a cargo de la entidad administradora del fondo de pensiones
o a la administradora de riesgos laborales.
“articulo 17. Honorarios juntas nacionales y regionales. Los honorarios que se deben
cancelar a las juntas regionales y nacional de calificación de invalidez, de manera
anticipada, serán pagados por la administradora de fondos de pensiones en caso de
que la calificación de origen en primera oportunidad sea común; en caso de que la
calificación de origen sea laboral en primera oportunidad el pago debe ser cubierto
por la administradora de riesgos laborales, conforme a la reglamentación que expida
el ministerio de trabajo. El ministerio de trabajo dentro de los seis (6) meses
siguientes a la promulgación de la presente ley, reglamentara la materia y fijara los
honorarios de los integrantes de las juntas.
Parágrafo. Las juntas de calificación las juntas de calificación percibirán los recursos
de manera anticipada, pero los honorarios de los integrantes solo serán pagados
hasta que el respectivo dictamen haya sido expedido y entregado, recursos que
deben ser diferenciados y plenamente identificables en la contabilidad.
La corte constitucional en sentencia c 164 de 2000 determino que era deber del
estado salvaguardar a los sujetos que por su condición física, económica o mental
se encuentran en circunstancia de debilidad manifiesta. Por esta razón, debe evitar
un trato favorable respecto de aquellos que cuenten con los recursos económicos
para que su salud física o mental sea evaluada, habida cuenta que “la seguridad
social es un servicio público de carácter obligatorio, que se prestara bajo la dirección,
coordinación y control del estado, en sujeción a los principios de eficiencia,
universalidad y solidaridad.”
En atención a lo anunciado anteriormente, la prestación de un servicio esencial en
materia de seguridad social, como lo es el examen de pérdida de capacidad laboral,
no puede condicionarse a un pago. Puesto que, se “elude la obligatoriedad y la
responsabilidad del servicio público, y promueve la ineficiencia y la falta de
solidaridad de las entidades de seguridad social, a la vez que convierte en ilusorio el
principio de la universalidad”.
La sentencia c 298 de 2010 declaro inexequible el decreto legislativo 074, por medio
de la cual el gobierno modifico el régimen del fondo de seguro obligatorio de
accidentes de tránsito. Toda vez que reglamentaba que, para acceder a la
indemnización por incapacidad permanente, quien requería de la valoración por
parte de la junta de calificación de invalidez debía de asumir el costo de los
honorarios.
De la misma manera, la sentencia T 045 de 2013 estipulo que:
“las juntas de calificación de invalidez, tienen derecho a recibir el pago de sus
honorarios; sin embrago va en contra del derecho fundamental a la seguridad social
exigir a los usuarios asumir el costo de los mismos como condición para acceder al
servicio, pues son las entidades del sistema, ya sea la entidad promotora de
salud a la que se encuentre afiliado a el solicitante, el fondo de pensiones, la
administradora o aseguradora, la que debe asumir el costo que genere este
trámite, para garantizar de manera eficiente el servicio requerido.”
El artículo 50 del decreto 2463 de 2001, adiciona que le aspirante a beneficiario
también puede sufragar los honorarios de la junta de calificación de invalidez. No
obstante, podrá pedir su reembolso siempre y cuando se establezca un porcentaje
de pérdida de capacidad laboral. Al respecto es importante mencionar, que para
aquellos que no cuentan con los recursos económicos para pagar el costo de la
valoración, se podría dificultar la realización del procedimiento, y por ende, su acceso
a la seguridad social, el cual es un servicio público de carácter obligatorio y un
derecho irrenunciable. Además, se debe resaltar que este derecho se funda sobre el
principio de solidaridad, estipulado en el artículo 2 de la ley 100 de 1993 “es la
práctica de la mutua ayuda entre las personas, las generaciones, los sectores
económicos, las regiones o las comunidades bajo el principio del más fuerte hacia el
más débil”. Esto quiere decir según la sentencia C- 529 de 2010, que las
contingencias que afecten el mínimo vital y que no puedan ser cubiertas por la
persona que la padeció, se deben cubrir a través del esfuerzo de todos los miembros
de la sociedad, pues de no ser así, el sistema de seguridad social seria inoperante.
Al respecto, la sentencia T 349 de 2015 dispuso que:
“en estos casos se mengua la obligatoriedad y la responsabilidad del servicio público,
como también se aprecia la falta de solidaridad de las entidades de seguridad social
propias de un estado social de derecho respecto de la actividad aseguradora, que
reviste intereses públicos, principalmente cuando se le niega el acceso al beneficiario
a conocer su estado de salud y su consiguiente derecho a ser evaluado y
diagnosticado”.
Se concluye que las juntas de calificación de invalidez son las encargadas de proferir
el dictamen de pérdida de capacidad laboral, cuando esta sea necesaria para acceder
al reconocimiento y pago de cualquier clase de prestación social que pretenda
garantizar el mínimo vital y la vida en condiciones dignas de las personas. El artículo
17 de la ley 1562 de 2012, establece que quienes deben asumir el pago de los
honorarios de las juntas de calificación de invalidez son las entidades
administradoras de fondos de pensión o las administradoras de riesgos laborales,
“ya que, al ser un servicio esencial en materias de seguridad social, su prestación
no puede estar supeditada al pago que haga el interesado, pues este criterio elude
el principio de solidaridad al cual está obligado las entidades de seguridad social”.
Sin embargo, como se expuso, la jurisprudencia de esta corporación dispone, bajo
el mismo criterio, que las aseguradoras también podrán asumir el pago de los
honorarios de las juntas de calificación de invalidez.

.
iii. NOTIFICACIONES

PARTE IMPUGNANTE

Correo electrónico: [email protected] y teléfono 3206422722


Firmado,

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SARAY VIVIANA LOPEZ DIAZ
1.060.594.198

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