Guion teatral “Yo nunca digo adiós”
Personajes.
Laura.
Justo padre de Laura.
Eva; madre de Laura.
Pedro hermano mayor de Laura.
Guillermo hermano menor de Laura (Grillo)
Teresa, abuela.
Felipe. (grandulón, de cabello desordenado y vestido de negro como Emo)
Hermano de Felipe.
María, amiga de Laura.
La directora (señora pequeña, peinado altísimo, zapatos de plataforma)
Maestra. (bajita y con lentes de lupa)
I Acto
Escena I
Narrador: En un lugar oscuro lejos de una fiesta, Laura jala a su amiga María para
que conversen en su última despedida.
Laura : Odio las despedidas (con más rabia que tristeza)
María : ¿Por qué?
Laura : No lo sé. A veces siento que las despedidas ocurren en el mejor momento de la fiesta.
María : ¿De qué fiesta estás hablando?
Laura : No lo sé. De cualquier fiesta… ¡De la vida!
María : Quiero que sepas una cosa, que aunque no esté contigo… fuiste y serás siempre, mi
gran amiga.
Laura : Tú también lo eres para mí y te prometo que el próximo año, ya no seré la misma Laura,
esa que le toman del pelo fácilmente. Seré distinta y ayudaré a los más necesitados.
Narrador: (Laura miró su reloj y se dio cuenta de que ya era hora de partir)
(Abrazó a su amiga, antes de que la garganta se le llenara de nudos)
Laura : Esta fiesta no ha terminado María. (Se miran las dos y se abrazan. Luego se separan y
se miran nuevamente) Yo nunca digo adiós, María… porque los adiós duelen.
María : Esto no es una despida; es un hasta luego. Además estaremos conectados en el face y
en el whatssapp… (Abraza a Laura) ¡¡Vamos, que nos esperan adentro!!
Escena 2
Narrador: En el patio del colegio, donde hay alumnos: unos conversando, otros jugando. Laura,
toda cabizbaja ve a Felipe Arrebatándole un yogur a un niño de primer año.
A Laura se le hierve la sangre a ver esa injusticia. Y cree que llegó el momento de ayudar a los
más necesitados. Felipe está a punto de abrir el yogur.
Laura : ¡¡ ¿Qué crees que estás haciendo?!!
Felipe : ¿Yo?... Me tomo un yogur. ¿Y tú?
Laura : ¡No se te ocurra tomártelo o te va a pesar! (Felipe a punto de tomar el yogurt)
Felipe : (Riéndose y con ironía) ¿Ah, si? Me muero de miedo, mira como tiemblo… ¡fuera de
acá, enana…! (Lo empuja hasta que se caiga Laura)
Laura : (Encendida de furia. Va y arrebata violentamente de la boca el yogur) Te lo advertí, y no
me hiciste caso… (El patio fue un griterío y ante ello se escuchó el llanto bullicioso del
niño) Cálmate mi amor, todo va estar bien, mientras esté Laura Miranda a tu lado. Nada
te pasará.
Narrador: El niño restregándose los ojos, habla tartamudeando.
Niño : ¿Ppp… por qué le echa el yo… yo… yogur en la cara a mi her… her… hermano?
Tonta… (Llora más fuerte)
Laura : (Con voz suave y tímida) Lo siento… perdona… yo pensé que…
Felipe : ¡No pensaste en nada! ¡Tú no sabes pensar!... ¡Eres una inútil!
NARRADOR: El ambiente estalla en burla y carcajadas que Laura no supo qué hacer. Al rato
todos los presentes lanzaron papeles, chapa, y otros objetos para humillarla)
Directora : ¡Basta! ¡Basta! ¡Orden! (Recibe un pelotazo en la cabeza) basta, deténganse …
Ayuden profesores (Todos corren buscando dónde esconderse)
Narrador: Después de huir Felipe entra al baño. Al rato entra Laura buscando dónde esconderse,
pero cuando está dentro se percata de que Felipe está ahí.
Laura : Ay, no puede ser
Felipe : Ni… se te… ocurra gritar, ni hacer nada, sino estaremos fritos.
Maestra : ¿Quién eres? (Se agacha para mirar si hay en el baño alguien) ¡Cuál es tu nombre!
Laura : Eh… soy Laura Miranda, profesora…
Maestra : ¡¿Y qué haces ahí?!! … La hora de recreo acaba de terminar.
Laura : Eh… eh…
Maestra : ¡Contesta o empujo la puerta!
Felipe : Di algo, no permitas que entre esa vieja.
Laura : Bueno, profesora, no creo que usted quiera saber lo que estoy haciendo aquí. Ayer fue
el cumpleaños de mi mamá y hubo, manís, aguajes, masato, frejoles, chanchito y
tacachitos…
Maestra : ¡No estoy para broma, Laura Miranda! Me quedaré aquí hasta que salgas.
Maestra : La directora me ha ordenado que conduzca a todos los estudiantes que estén en los
baños o en lugares inusuales directamente a su oficina.
Laura : ¿En los baños? ¿P…P… Por qué?
Maestra : Ha ocurrido algo en el patio y quiere saber los responsables.
Los dos : ¡¡Cómo la odio a esa enana!!
Narrador: No tenían escapatoria. Pero luego algo surgió en los dos después de tanto odiarse. Se
miraron los dos de cómo estaban: sucios y lleno de yogur seco.
Laura : Muy bien, profesora, ya hice lo que tenía que hacer. ¿Me llevará a la oficina de la
directora? ¿Crees que sea necesario? Ella debe estar muy ocupada.
Maestra : Si, Laura, quizás tengas razón, yo vengo trabajando 30 años en educación y no sabes
cuanto disfruto llevar a alumnos a la ofician de la directora.
Narrador: Felipe Sale y Laura le dice con la mirada que se meta
Felipe: : ¡Qué tal profesora! Lindo día ¿No?
Narrador: La maestra al mirar a Felipe salir del baño se persigna por “el pecado” de estos. Ya en
la dirección con la presencia de la directora, Laura y Felipe quedan suspendidos 15
dias.
II Acto
Escena 3
Narrador: En una sala muy modesta y sencilla, algunas sillas por ahí; suena el teléfono.
Aparecen Eva. Todos medios somnolientos.
Eva : Quién llama ahora, justo sábado cuando no hay mucha actividad.
Guillermo : Mamá, vamos a la cama.
Justo : ¿Por qué no contestan? No ven que el teléfono ya les va decir, ¿Están sordos?
Pedro : Mamá, póngale vibrado al teléfono, que mucha bulla hace.
Eva : Justo, contesta, ya que tú eres el jefe de esta casa.
Justo : (Imitando) Justo, contesta… cuando te da la gana recién soy Justo y justo cuando
suena ese teléfono.
Narrador: El teléfono deja de sonar.
Pedro : Por fin, a dormir ahora.
Guillermo : Mamá, vámonos para la camaaaaa
Narrador: Suena nuevamente el teléfono.
Eva : Justo contesta.
Justo : Justo contesta… (Contesta) Aló… ¡No!… Por queeé… ya, ya… pero déjame consultar
con (Le cortan)… mi… familia…. (Denota preocupación)
Eva : ¿Pasa algo, justo? (Todos miran a Justo de lo que va a decir)
Pedro : Vamos papá, que pasó…
Justo : Eh… este….eh… como les explico…
Eva : ¡Dilo ya! (Suena la puerta) Abre Guillermo. (Va Guillermo) ¿Quién es, hijito?
Guillermo : ¡¡ LA ABUELA TERESA!!
Pedro: ¡NOOOOOO!
Teresa : (Entra intempestivamente con un andador para ancianos) Ya llegué… Justo querido,
mete mis maletas… ¿Y ustedes, que tienen? parece que hubiesen visto un marciano, o
nunca han visto una abuela tan guapa y despampanante como yo.
Pedro : (Jalando a Justo) No me digas que la abuela de Chuky dormirá conmigo.
Justo : No. No hables así de tu abuela.
Pedro : Menos mal.
Eva : (Jalando a Justo) Ven acá, porque no me comentaste que tu madre venía… y el colmo,
a quedarse.
Justo : Justo recién me avisaron que estaba en la puerta.
Justo : Mamá, me alegra que hayas venido a mi casa. Para nosotros es una “gran noticia” tu
llegada.
Pedro : Ah, Ah, me olvidaba de una cosa, ya que estamos todos reunidos y con la grata visita de
la sabia y dulce abuela Teresa. Quiero dar otra noticia.
Justo : ¿Justo ahora? ¿No puedes esperar a que por lo menos estemos más calmados?
Pedro : No padre querido. Creo que este es el momento.
Eva : Habla hijo.
Pedro : (Triunfante) Mi queridísima hermana fue suspendida 15 días por estar en el baño con
un Joven Emo. Sabrá Dios lo que ellos hicieron ahí. Además le echó el yogur a un
compañero en su cara.
Narrador: Los padres de Laura dan un grito desesperador, la cual Justo castiga a Laura 9 años,
sin salir con sus amiga, sin salir a fiestas, ni reuniones, sin escuchar música y sin
ver televisión.
Escena 4
Narrador: Solo quedan Laura y Teresa.
Teresa : Se cómo te sientes, Hija.
Laura : Nueve años de castigo. Mi castigo dura por la acumulación de penas.
Teresa : Lo único que hiciste fue lanzar un yogur en la cara de un muchacho. Yo en tu lugar lo
hubiera lanzado el yogur, la lonchera y le hubiera dado una buena trompada a ese
majadero.
Laura : ¡Bueno, abuela, tampoco te pases!
Teresa : ¿Y crees que el majadero quiera vengarse de ti?
Laura : ¡Qué va! Resultó ser, al final de cuenta (ilusionada) una bella persona. Tiene unos
bellos ojos.
Teresa : No me digas que te flechó el majadero ese.
Laura acepta con la mirada.
Teresa : ¡Ay, Dios, eso sí que se complica. Pero el castigo no incluye algo.
Laura : El paquete está completo, Abuela: no salir, nada de celular, solo estar encerrada… sin
comunicación.
Teresa : No, el paquete vino esta vez incompleto.
Laura : Que falta…
Teresa : (Saca de su sostén un inmenso celular moderno) Lo que Justo no dijo: no usar el
celular de mamá Teresa con su internet y su whatssapp.
Laura : Abuela eres lo máximo. Eres la mejor abuela que tengo (Abraza)
Teresa : Te quiero contar un secreto.
Laura : Qué cosa…
Teresa : Nadie puede hacer nada por mí… Tengo tres cánceres que están en etapa terminal: el
cáncer de la vejez, el cáncer de vivir 50 años sin vivir con el verdadero amor y el último
cáncer, es que tu abuela va a morir del olvido, debido al Alzheimer que va consumiendo,
mis recuerdo, mis amores… mis años. (Saca un pañuelo para secar algunas lágrimas
que caen)
Laura : Si quieres podemos conversar más luego.
Teresa : Tengo una cita dentro de dos días.
Laura : ¿Con quién? ¿Con el Médico?
Teresa : No Laura, una cita con mi ex…
Laura : (Admirada) ¡¿Tienes un ex?!
Teresa : Sí, baja la voz que te pueden escuchar.
Laura : (bajando la voz) ¿Tienes un ex?
Teresa : La tengo en la garganta de querer contarlo. No sé cómo contarte mi historia.
Laura : ¡Vamos abuela! cuéntame desde el inicio y con todos los detalles, eh
Teresa : Hace 50 años hice una promesa y tengo que cumplirla.
Laura : ¿Una promesa?
Teresa : Promesa de amor. Siéntate para contarte la historia. (Cuenta) Aún no había cumplido
17 años cuando me casé. Tu abuelo, Leopoldo, tenía 20 años más que yo. Lo conocí en
la fiesta del pueblo y desde que nos presentaron no se separó de mí. Al cabo de una
semana pidió la mano a mis padres y desde ese momento mi futuro estaba decidido.
Laura : ¡Qué romántico! ¡Fue un flechazo!
Teresa : No Laura. No fue nada romántico. Al menos no para mí. Yo no sentía nada por él a
pesar que era muy adinerado.
Laura : ¿Y qué hiciste?
Teresa : Conté todo a mi mamá: que no quería casarme, que quería seguir yendo al colegio y
que estaba enamorada de otra persona.
Laura : ¡¿Qué?! ¡¿Sacaste la vuelta al abuelo Leopoldo? !Esto sí que es increíble.
Teresa : Yo estaba muy enamorada de otro joven, que se llamaba Manolo. Era el hijo del
panadero del pueblo, que no tenía dinero, pero que poseía la sonrisa y el corazón más
bonito que yo haya conocido.
Laura : Y cuando le dijiste a tu mamá que no querías casarte ¿Qué te respondió?
Teresa : “Tu futuro está decidido y punto. Que con el tiempo me iba a enamorar de Leopoldo y
sería muy feliz”
Laura : ¿Y qué pasó?
Teresa : El día de mi boda fui a buscar a Manolo, dispuesta a huir con él. Pero ambos éramos
muy jóvenes y estábamos más misios. Fuimos a la plaza San Bernardo del pueblo de
Taina que está 8 horas de aquí,
Laura : ¿Y qué pasó en esa plaza?
Narrador: Teresa cuenta a su nieta Laura la promesa de amor que hizo con Manolo. Manolo le
juró que le querría por siempre y que seguirá esperándole por si un día ella decida
regresar.
Laura : ¿Y dónde está ahora Manolo?
Teresa : Supongo que vive y seguirá en el mismo pueblo.
Laura : Pero como sabes que eso es cierto.
Teresa : Nosotros las mujeres Laurita tenemos un séptimo sentido de amor.
Laura : ¡Pero dijiste que tenías un cita y ni siquiera sabes si él acudirá!
Teresa : No te pido que me entiendas. Sólo que me ayudes. Mañana cumpliré 80 años. Llevo
esperando varias décadas sin que él se vaya. Esperando siempre que cumpla su
promesa. Ahora no puedo caminar.
Narrador: Laura cuenta a Felipe el secreto de la abuela y la promesa de amor que tiene que
cumplir, así mismo planean cómo ayudar a la abuela.
III ACTO
Escena 5
Narrador: Laura no podía creer lo que estaba ocurriendo, estaba atravesando las montañas
en el auto más lindo y elegante.
Teresa : (Mirando a su nieta. Va y besa en la mejilla. Sonríe con tristeza) Reconquistar tu
cariño es más importante para mí que recuperar mis viejas locuras. Te quiero mucho
Laura.
Laura : Gracias abuela.
Felipe : Sí abuela, te agradecemos mucho por lo que haz hecho por nosotros.
Laura : ¿Es aquí abuela?
Teresa : sí, es aquí.
Narrador: Laura, Felipe y la abuela quedan paralizados. Solo se ve el recuerdo de la abuela como
aquella vez.
Teresa : (Empezó a recorrer. Y mientras lo hace, llora de sus recuerdos por los abrazos
que no regresarán. No paraba de llorar) Aquí fue donde nos despedimos aquella vez.
Aún puedo recordar de cómo sucedieron los hechos.
Teresa : Creo que es hora de volver. Ya vine a cumplir mi promesa.
Felipe : Cuando Laura me contó de tu locura de amor, no dudé en querer ayudarlas a venir
hasta acá.
Teresa : Gracias Felipe.
Laura : Tenemos que irnos abuela, ya me imagino la cara de papá de lo que estará pensando
cuando no nos vean en el cuarto.
Narrador: Teresa había decidido quedarse en el pueblo un día más, quizá dos, o tal vez unos
años, se despidió de todos.
Laura : (Mira su reloj) Odio las despedidas (con más rabia que tristeza)
Teresa : ¿Por qué?
Laura : No lo sé. A veces siento que las despedidas ocurren en el mejor momento de la fiesta.
Teresa : ¿De qué fiesta estás hablando?
Laura : No lo sé. De cualquier fiesta… ¡De la vida!, esta fiesta no ha terminado Abuela. (Se
miran las dos y se abrazan. Luego se separan y se miran nuevamente) Yo nunca
digo adiós… por que los adioses duelen, duele más que un simple castigo de nueve
años. (Llora)
Teresa toma del rostro de Laura. La besa en la frente y secando sus lágrimas dice:
Teresa : Yo tampoco digo adiós, Laura. Volveremos a vernos siempre, en el silencio, en la
memoria, en el corazón. El mundo insistirá en seguir comparándote con el resto ¡No
hagas caso, Laura! La única medalla que sirve, es la sonrisa. Y aunque los demás digan
lo contrario, para tu abuela tú seguirás siendo la mejor. ¡La mejor!
FIN