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Cuarzo

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gu�a

para dise�adores

y prescriptores

de joyer�a
EDITA

Centro Tecnol�gico Andaluz del Dise�o (SURGENIA)

COORDINACI�N T�CNICA

Consorcio Escuela de Joyer�a de C�rdoba

COLABORA

Instituto Gemol�gico Espa�ol

DISE�O

Zum Creativos S.L.

IMPRIME

Tipograf�a Cat�lica S.C.A.

DEP�SITO LEGAL

CO-1183-2009
La presente gu�a se elabora con el objetivo de orientar al dise�ador ajeno a
los materiales y procesos de fabricaci�n de joyas, sobre las distintas
consideraciones
que debe contemplar el creador para garantizar que el producto final
obtenido de la fabricaci�n se corresponde con la intencionalidad prevista.

No se trata por tanto de una gu�a para fabricantes, que requerir�a la introducci�n
de un mayor nivel de detalle t�cnico en la descripci�n de los procesos,
e incluso de una ampliaci�n para incorporar otras t�cnicas menos habituales,
que no quedan aqu� reflejadas, sino de una herramienta dirigida a dise�adores y
prescriptores con la que se pretende acercar el mundo de la joyer�a a un p�blico
hasta ahora ajeno a la misma.

En un segundo nivel, se pretende adem�s presentar la estructura del sistema


productivo andaluz, as� como los mecanismos de asesoramiento, formaci�n,
organizaciones de apoyo e incluso empresas productoras que pueden contribuir
a materializar los dise�os o creaciones.

En el interior de esta gu�a, el lector puede por tanto encontrar todas las
consideraciones
que debe tener en cuenta a la hora de dise�ar y/o materializar un
art�culo de joyer�a, tratando as� de conseguir que la idea original sea adem�s de
est�tica, funcional y viable para la fabricaci�n.
Para el manejo
de la gu�a,
se incluyen
a continuaci�n
unas breves
instrucciones
6
1

T�cnicas

1
1
La creaci�n de un art�culo de joyer�a pasa por identificar inicialmente su
2
2
funcionalidad. Para ello, es necesario que el dise�ador conozca los distintos
sistemas de sujeci�n, cierre y articulaci�n, que com�nmente son utilizados y
que de forma gen�rica se denominan fornituras. Existen empresas de joyer�a
especializadas que ofrecen estos elementos ya prefabricados, simplificando el
proceso de dise�o y fabricaci�n.
La parte met�lica de la joya puede ser fabricada dependiendo de su forma y
3
3
volumen mediante distintas t�cnicas, que seg�n su elecci�n pueden ofrecer
distintas ventajas e inconvenientes, niveles de calidad y costes de fabricaci�n.
Es por tanto fundamental que el dise�ador conozca desde el origen esta informaci�n,

y tome en cuenta estas consideraciones seg�n el p�blico final al que va


dirigida la joya.
Para aquellos casos en que adem�s del metal la joya incluya piedras como
4
4
elementos decorativos, pueden emplearse diferentes m�todos de sujeci�n o
engaste, que ofrecen diversos resultados est�ticos, econ�micos y funcionales.
Las joyas pueden tambi�n ofrecer diferentes aspectos seg�n la coloraci�n,
decoraci�n, texturas. Existen diferentes t�cnicas para conseguir que el art�culo
ofrezca el resultado est�tico final deseado.

Con el fin de orientar a los dise�adores sobre todos estos aspectos, la primera
parte de esta publicaci�n ofrece una breve descripci�n de los elementos y
t�cnicas m�s comunes, sus utilidades, ventajas e inconvenientes y dem�s
consideraciones
de dise�o a tener en cuenta en la creaci�n de una joya.
2

Materiales

Adem�s de los metales preciosos y piedras m�s com�nmente conocidas, existen


otros materiales novedosos que pueden ser incorporados a una joya para
conseguir el efecto deseado. Dependiendo del material escogido y de sus propiedades

fisicoqu�micas, la versatilidad que ofrece para su manipulaci�n y uso


es diferente. En un segundo apartado, esta gu�a trata de presentar unas
orientaciones
b�sicas sobre los distintos materiales, tanto tradicionales como innovadores,
y sus usos en la construcci�n de joyas.

Red de servicios

y asesoramiento

Las orientaciones incluidas en esta gu�a suponen un primer acercamiento al


mundo de la joyer�a, pero resultar�an insuficientes para aclarar todas las dudas
e inconvenientes que pudieran plante�rsele a un dise�ador para la producci�n
de sus creaciones. Con el objetivo de apoyar este tipo de iniciativas y acompa�ar
al dise�ador asesor�ndole sobre todo tipo de cuestiones t�cnicas y comerciales,
existe una red de servicios que incluye a:

1. Administraciones y entidades p�blicas.


2. Asociaciones profesionales.
3. Centros de formaci�n y servicios.
La descripci�n de los servicios disponibles y su forma de acceso se incluyen en
un tercer apartado incluido en la presente gu�a.

Directorio

de empresas
Index

T�cnicas

13

Pendientes 15

Collares 17
Articulaciones 19
Cierres 20

Broches 23

Anillos 25

Fabricaci�n de joyas 27
Art�culos con piedras 33
Terminaciones

o acabados 36
Coloraci�n 37
Textura 41
Grabado 43
2

Materiales 45

Clasificaci�n
y caracter�sticas
fisicoqu�micas 47
Dureza 48
Exfoliaci�n 48
Fractura 49
Densidad o peso espec�fico 49
El color 49
Transparencia 50
Formas, tipos y pesos 50
Tallas y formas 51

Fichas de materiales 57

Red de servicios

y asesoramiento 103
Etapas 104
Etapas del dise�o 104
Dise�o 105
Especificaciones del dise�o 105
Estudio preliminar 106
Dise�o de concepto 106
Dise�o de detalle 108
Prototipados 109

Protecci�n del dise�o 110

Producci�n 113

Marketing 114
Comercializaci�n 115
Presentaci�n final del producto 116
Componentes del mensaje gr�fico 116

Directorio

de empresas 117
11
Consideraciones de dise�o. T�cnicas
Pendientes

De manera gen�rica los pendientes se presentan en dos variedades que reciben


diferentes nombres seg�n su forma:

Zarcillos Pendientes sin colgante.

Arracadas Cuando llevan colgante.

Dentro de esta clasificaci�n gen�rica existen infinitas variantes, algunas de


las m�s comunes han sido bautizadas:

Abridores o de torniller�a Peque�o modelo de perforador, normalmente de


poco peso, con un solo bot�n y un v�stago en el que encaja el cierre a tornillo

o presi�n.
Almendrillas Pendientes con diamantes en figura de almendra.
Aretes Designa a la vez tanto a los zarcillos como a las arracadas con forma
redonda.
Bezote Arete que usaban los indios de Am�rica, colg�ndoselo del labio inferior.
Boll�n Zarcillo de un solo bot�n.
Broquela Zarcillo en forma de broquel.
Crotalia En la antigua Roma arracada de perlas colgantes que sonaban al moverse.
Dormilona Pendiente normalmente en forma de arete, con un brillante o una
perla.
Vincos Pendientes formados por un solo aro de plata.
Criollas o argollas Pendientes tipo arete que se presenta normalmente en
tobo hueco.
Los pendientes son una de las piezas de joyer�a de uso m�s extendido. En
funci�n de la distinta configuraci�n de los rostros, de la forma de orejas y
l�bulos,
de la seguridad requerida o simplemente del efecto est�tico o del movimiento
deseado, se utilizar�n diferentes mecanismos de cierre o sujeci�n.

Hay en el mercado gran diversidad de mecanismos fabricados en plata y distintas


ligas de oro. Aunque generalmente la tendencia es adquirir estos prefabricados,
hay piezas exclusivas que necesitan cierres especiales hechos a mano.

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas Sistemas de uni�n, sujeci�n y cierres


Pendientes
T�cnicamente existen dos grandes grupos de sistemas de fijaci�n de pen

dientes al l�bulo de la oreja y que dependen fundamentalmente de que se cie

rren desde el exterior por medio de un resorte que presiona sobre el l�bulo (clip),

o que implican la perforaci�n del l�bulo a trav�s de un v�stago o palillo.


Adem�s del sistema de sujeci�n o cierre de pendiente, tambi�n es necesario
tener en cuenta otras consideraciones tales como peso, tama�o y la posici�n de
cada sistema de sujeci�n. De hecho, los pendientes deben mantener siempre su
equilibrio, a fin de evitar inclinaciones o rotaciones. Una caracter�stica
importante
en el tama�o de pendientes es la ligereza de las piezas, ya que, en el caso de
pendientes articulados, podr�an da�ar el l�bulo si son demasiado pesados.

Gancho o arp�n

V�stago de hilo con forma de arp�n cuya terminaci�n


es una anilla para colgar complementos. Ofrece poca
seguridad al permanecer abierto y dota al pendiente de
movilidad, por lo que suele ser utilizado en piezas de bisuter�a
o joyer�a comercial en plata.

Omega

Cierre conformado por cuatro partes: taco, chanela, lira


y palillo, es el sistema de sujeci�n que hace que el pendiente
se adapte muy bien al l�bulo de la oreja. Es muy
utilizado en alta joyer�a por hacer m�s segura la pieza.

Hippy

Es uno de los sistemas m�s simples de cierre para


pendientes. Consta de un alambre curvado, el cual pasa
a trav�s del agujero del l�bulo de la oreja y es abrochado
a la base de la oreja. Al igual que el cierre de gancho o
arp�n: suele ser utilizado en piezas de bisuter�a o joyer�a
comercial en plata.

Presi�n

Es uno de los sistemas m�s frecuentemente utilizados.


Contiene un v�stago o palillo que por un extremo se
une al pendiente y que por el otro dispone de una cabeza
circular o tope. El v�stago se inserta en el agujero de la
oreja y la cabeza circular en su extremo act�a como un
resorte cuando las dos alas de la mariposa se insertan
en el v�stago.

Tuerca
Es un sistema muy parecido el denominado de presi�n
que se emplea generalmente en pendientes destinados a
bebes, y se caracteriza por disponer en el extremo libre del
v�stago de una rosca en la que se atornilla la tuerca, quedando
as� ambos extremos del v�stago protegidos para
evitar ara�azos o lesiones.

Gancho y fleje (palillo de muelle)

Tambi�n llamado ballestilla. Es un sistema en el que


intervienen un v�stago de hilo conformado a modo de
gancho que atraviesa el l�bulo y un sistema de muelle,
generado por un fleje situado en el interior de una cavidad
creada para tal fin y que provocar� el movimiento de
cierre del sistema.
Catal�n

Es un sistema en el que se dispone por un lado de un


hilo con taladro en un extremo, a trav�s del cual pasa otro
hilo con hendidura. En el otro extremo del hilo escarchado,
se dispone un taquillo que empernado conforma una
bisagra. En ocasiones los tres elementos se simplifican
para convertirse en dos.

Rosca o tornillo

Consta de un alambre en forma de U, el cual tiene por


un lado la uni�n al pendiente y por el otro un peque�o
tubo de rosca, en el cual se inserta un v�stago roscado
con dos placas en sus extremos. Una de ellas sirve para
manipular el tornillo y la otra para garantizar la joya contra
el l�bulo. La sujeci�n del pendiente est�, por lo tanto,
garantizada contra el l�bulo, por la presi�n que la cabeza
del v�stago roscado ejerce sobre el l�bulo de la oreja.
Este tipo de sistema se emplea especialmente cuando el
pendiente se destina a usuarios que no tienen agujeros
en los l�bulos.

Sistema clip

Consta de una placa dividida por dos cortes que act�an


como resorte para presionar el pendiente contra el
l�bulo de la oreja. Esta placa est� unida a una base por
medio de una articulaci�n. Como es evidente, es muy importante
que el material sea lo m�s el�stico y resistente
al desgaste como sea posible, com�nmente se utilizan
aleaciones de oro blanco con n�quel. Al igual que el anterior,
este tipo de sistema se emplea especialmente
cuando el pendiente se destina a usuarios que no tienen
agujeros en los l�bulos.

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas Sistemas de uni�n, sujeci�n y cierres


Pendientes Cierres

Collares

De manera gen�rica las pulseras o adornos de mu�eca o brazo se clasifican


y denominan seg�n el material y forma en la siguiente tipolog�a:

Armys Designaci�n aplicada a las pulseras de oro o metal precioso en el �mbito


profesional.
Tipo cangrejo Se denomina as� al tipo de pulsera en el que los brazos son dos
mitades r�gidas y caladas en forma de pinzas.
Brazalete Son cintas de metal o bien eslabones entretejidos de alambre, hechos
para llevar en el brazo o en la mu�eca. En la Antig�edad, los brazaletes
llevados tambi�n por hombres eran un distintivo de poder, dignidad o riqueza.
Hoy d�a el brazalete se considera como una variante de la pulsera de mu�eca,
ya que se define como la pulsera para el brazo.
Esclava Pulsera de eslabones con una placa rectangular en el centro en la
que se suele grabar el nombre.

Para el caso de los collares, o adornos que se disponen alrededor del cuello,
la clasificaci�n gen�rica se reduce a dos grandes grupos:

Collar de noche Collar que se lleva en la base del cuello.


Largo matinal Collar que llega hasta la entrada del pecho.
Largo �pera Collar que llega hasta el pecho.
Gargantilla Prenda que llega hasta la base del cuello.
Collar de perro Correa provista de una joya en su centro.

Tanto las pulseras como los collares pueden utilizar cadenas (conjunto de

eslabones enlazados entre s�) para su construcci�n. Las cadenas se presentan

en variadas formas, seg�n el tipo de eslab�n que se utilice se distinguen:

a Cadenas Barbadas. abc


b Cadenas tipo Cartier.
c Cadenas egipcias.
d Cadenas tipo ingl�s. def
e Cadenas laminadas.
f Cadenas salom�nicas.

Los collares han sido en general utilizados a lo largo de la historia como prenda
de distinci�n, ya sean solos, o aumentados con alguna cruz o medalla propia
de condecoraciones. Los tipos de medallas o colgantes son infinitos, aunque en
muchos casos mantienen elementos o caracter�sticas comunes:

Cerco de oro Se denomina cerco de oro, al borde exterior que sirve para delimitar
y contrastar con el fondo de una pieza de joyer�a. Puede ser en brillo o
mate, estar facetado, etc. Las piezas que m�s com�nmente usan el cerco de
oro son medallas, sellos, colgantes y esclavas.
Asa Se llama asa a la pieza redonda, en la mayor�a de los casos, que unida a
medallas, cruces y colgantes en general, sirve para permitir el enlace con la
cadena directamente o a trav�s de una reasa o segunda asa, que posibilita
en elementos planos la correcta colocaci�n para el lucimiento. Puede ocurrir
que algunos art�culos no la llevan por estar dise�ados de forma especial, de
tal manera que la cadena entra por alg�n hueco del elemento dise�ado expresamente
para ello.

Tanto collares, pulseras, o brazaletes necesitan de articulaciones y cierres


para su creaci�n.
Articulaciones

Las articulaciones pueden definirse como los acoplamientos m�viles que permiten
la conexi�n entre las diferentes partes de una joya, de manera que pueden
moverse simult�neamente con facilidad. Las articulaciones m�viles son aplicables
por tanto a collares, pulseras, brazaletes y tambi�n a pendientes que cuelgan.

Se identifican diferentes tipos de articulaciones seg�n su forma y usos:

Eslabones, anillas o asas Es el sistema m�s simple, ya que puede ser r�pidamente
llevado a cabo. Tiene varias aplicaciones en la fabricaci�n de joyer�a,
desde la construcci�n de cadenas a la conexi�n de elementos m�viles.

Eslab�n simple Eslab�n de tubo


El eslab�n o asa permite un movimiento apreciable a la A diferencia de los
eslabones, los tubos permiten una
joya, especialmente si la holgura es ancha, lo cual se con-rotaci�n sobre un eje
longitudinal, no permitiendo ning�n
sigue cuando el di�metro del eslab�n de uni�n es suficienotro
movimiento transversal.

Articulaciones

Collares
temente grande, lo que posibilitar� a los elementos que
une cierta libertad de movimiento en varias direcciones.
1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas Sistemas de uni�n, sujeci�n y cierres
Eslab�n triple
Cuando se usan tres eslabones o asas, dos de ellas
se sueldan a las superficies fijas de un cuerpo quedando
la tercera libre para moverse entre las dos anteriores.
Como la concatenaci�n es mayor, los dos cuerpos unidos
Eslab�n doble

Generalmente, se utiliza cuando se desea obtener


una mayor libertad de movimiento en dos ejes. Para ello,
se une a la parte fija de la joya un eslab�n de la articulaci�n
horizontalmente, y el otro verticalmente. Es de las
articulaciones m�s empleadas.

Articulaci�n ciega

Este tipo de articulaciones se emplean conectando


desde el interior piezas complejas mediante asas o eslabones
que quedan ocultos bajo la estructura visible. Son
infinitas las formas externas que pueden adoptar.

pueden moverse m�s libremente.


Articulaci�n mediante

perno y bisagra

Est�n construidas por medio de v�stagos que permiten


el movimiento rotatorio alrededor del eje del mismo.
Requieren una construcci�n con un elevado nivel de precisi�n
para garantizar su funcionalidad. En una uni�n por
bisagra, una de las dos partes conectadas finaliza con un
peque�o tubo-bisagra en el interior del cual el v�stago
gira, mientras que la otra pieza conectada tendr� en sus
extremos dos salientes que tambi�n contienen peque�os
tubos del mismo di�metro, en los que se fija v�stago. Articulaci�n

Las bisagras deben dise�arse y construirse perfec

o empalme card�n
tamente coincidentes para evitar cualquier movimiento Es un tipo de conexi�n la
cual, gracias a la particular
transversal. El v�stago es un cilindro que est� sometido forma de pivotar la uni�n,
permite alternativas de moa
estr�s de cizalladura. Este aspecto deber�a ser consi-vimiento ortogonal, dando a
la joya una especial flexiderado
a la hora de determinar tanto el tama�o como las bilidad. Los bordes de las dos
partes que desean unirse
caracter�sticas del material. Por tanto, no es recomenda-deben tener forma de
horquilla y ambas se articulan por
ble el uso de aleaciones demasiado suaves. Estas unio-medio de una conexi�n
transversal constituida por dos
nes pueden estar visibles o bien oculta. barras en forma de cruz. Por razones
est�ticas, las dos

barras en forma de cruz suelen ser cubiertas por una


bola. Funcionalmente, la uni�n cardan permite la rotaci�n
en ambos ejes.

Articulaci�n mediante perno

y bisagra con limitaci�n

En aquellos casos en los que los elementos unidos


no deben doblarse en uno de los sentidos sobre el eje de
rotaci�n, las piezas de uni�n se construyen con bisel (o
corte oblicuo) con el correspondiente �ngulo. Este tipo de
articulaci�n es muy empleado en los brazaletes, permitiendo
el movimiento de las distintas partes que se unen
a trav�s de la bisagra para que se adapte a la mu�eca, y
quedando impedido el movimiento en el otro sentido.

Cierres

El cierre de una gargantilla, collar, pulsera o brazalete es el dispositivo que


permite abrir y cerrar los dos extremos f�cilmente. Hay muchas formas de cierres
y la elecci�n de cada uno de ellos depende de la funcionalidad y el estilo que
se desee obtener.
Cierre de corchete

o cola de rat�n
Es otra forma simple de cierre. Consiste en un alambre,
el cual es doblado en forma de anzuelo, permitiendo
as� que el extremo del gancho y la fijaci�n del mismo coincidan
en el punto m�s estrecho.

La funcionalidad de este tipo de cierre depende de la


aptitud del material para curvarse actuando como un resorte.
Esta dificultad podr�a aumentar con un templado
excesivo o secciones extremadamente delgadas de los
alambres. Las secciones del alambre o hilo que no comprometen
la funcionalidad del cierre y que pueden ser
elegidas libremente son por tanto redondas, ovaladas,
cuadradas. El corchete o cola de rat�n garantiza un cierre
seguro para collares y gargantillas pesados.

Cierre de gemelo,

de aro o muletilla

Es una forma simple de dispositivo de cierre. Como inconveniente


destacar que puede resultar poco r�pido en
su uso. Es aplicable para gargantillas ligeras con eslabones
delgados. Actualmente es muy utilizado en pulseras.

Cierre de barril, tabulador

de horquilla o cilindro

Est� compuesto por dos partes, una parte femenina


en forma de cilindro provisto de un peque�o agujero, y de
una parte masculina en forma de lengua en V, soldado
a un cilindro provisto de un trinquete, que act�a como
un peque�o bot�n que se presiona para la apertura del
dispositivo. La lengua en forma de V est� provista con
una muesca la cual fija el macho en el interior del cilindro
femenino. Finalmente, puede ir provisto en una de sus
caras de un bloqueo de seguridad en forma de 8, el cual
evita la apertura del dispositivo.

La lengua conviene hacerla en oro blanco, ya que debe


garantizar infinito n�mero de cierres, adem�s de una fijaci�n,
manteniendo simult�neamente una elevada elasticidad.

Cierre de resorte circular

o criollo
Est� compuesto de una pipa en forma de C con un
resorte en su interior, el cual es empujado por un v�stago
provisto de una peque�a palanca externa que act�a
como cierre. Cuando el dispositivo est� abierto y preparado
para recibir el �ltimo eslab�n de la cadena, el v�stago
queda desplazado hacia atr�s en el interior de la pipa
comprimiendo el resorte. Es de los cierres m�s utilizados
en cadenas para el cuello y pulseras peque�as.

Cierre mosquet�n

Puede tener formas diferentes, (oval, redonda, rectangular,


en forma de coraz�n, etc). Consta de tres partes, el
cuerpo, una pieza en forma de L, que act�a como cierre
y que adem�s dispone de una peque�a palanca exterior
para su manipulaci�n, y del resorte.

En este caso, el resorte tambi�n debe garantizar una


funcionalidad duradera. La superficie del cierre del resorte
clip puede ser decorada incluso con piedras preciosas.

Cierre de caj�n o cajet�n

Se suele utilizar en gargantillas, collares, pulseras.


Est� compuesto de una peque�a caja que contiene un
agujero rectangular, en el interior del cual se inserta una
lengua en forma de V. Esta lengua presenta un surco,
permitiendo el cierre de las dos partes. Para desabro-
charlo es suficiente con presionar el bot�n dispuesto sobre
la cara superior de la lengua y tirar.

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas Sistemas de uni�n, sujeci�n y cierres


Collares Cierres
La funcionalidad de este dispositivo est� asegurada
por la elasticidad de la lengua-resorte, y su fiabilidad llega
a ser m�s elevada en proporci�n a la precisi�n que
ofrece el resorte de clip. Un dispositivo de seguridad para
el bloqueo del cierre en forma de 8 hace el cierre incluso
m�s seguro.

Cierre de bayoneta

o redondo con muelle


El cierre de bayoneta es particularmente usado en
gargantillas. Tiene una forma cil�ndrica y consiste en un
macho en forma de T que se introduce en un cilindro o
hembra provista con un resorte en su interior, que se usa
para desconectar las dos partes. Es, por tanto, necesario
girar media vuelta la bayoneta, para as� conseguir que el
elemento en forma de T quede firmemente introducido
en el cilindro.

Cierre para collar

de perlas

Esta clase de cierre es muy com�n en collares de perlas


y corales. Est�n compuestos de una caja y un elemento
que act�an como resorte y bloqueo de seguridad
simult�neamente. Su funcionamiento es simple, en primer
lugar el elemento resorte es introducido mediante
compresi�n en el interior de la caja, quedando agarrado
fuertemente. Las muescas realizadas en el resorte quedan
encajadas en los salientes dispuestos en la caja, actuando
como elemento de bloqueo para evitar la apertura
accidental.

En esta clase de cierre tambi�n la elecci�n del material


para el resorte es importante para asegurar la elasticidad
y la resistencia del dispositivo.

Cierre de tornillo

El cierre de tornillo se usa para collares y gargantillas,


aunque su empleo no est� muy extendido debido al
inconveniente que supone en su aplicaci�n el hecho de
tener que atornillar los elementos para abrir y cerrar el
collar c�modamente y con rapidez.

Las dos partes del cierre est�n constituidas por dos


cilindros de rosca, los cuales se introducen uno en el interior
del otro. Para evitar la torsi�n del collar con el giro
del tornillo, los extremos no deben estar r�gidamente
unidos a los dos cilindros.

Este tipo de cierre requiere un elevado nivel de precisi�n,


ya que m�nimas tolerancias podr�an originar que las
dos partes del cilindro no atornillasen correctamente.
Broches

Los broches son piezas de joyer�a de uso muy generalizado. El dise�ador


debe de dominar las t�cnicas de preparaci�n de sus sistemas de sujeci�n, cuya
funci�n es la de unir la joya a las prendas de vestir.

Los hay de varias formas y tama�os, consider�ndose como la pieza de mayores


dimensiones de esta clase el broche escoc�s, usado para sujetar en los
hombros la t�pica manta. El broche se compone de tres partes: el soporte (donde
se apoya la ornamentaci�n y el cierre), la ornamentaci�n (el elemento decorativo)
y el cierre, compuesto por el alfiler (aguja), charnela (bisagra) y el tal�n (parte

opuesta a la bisagra donde se engancha).

El soporte es la base donde se fija el cierre y sobre la que se apoya la


ornamentaci�n.

Cierre de alfiler

Hist�ricamente, los cierres para broches tienen su origen


en una pieza de alambre con forma de clavo, que se cos�a
a la prenda en el interior del adorno, generalmente, de
forma circular actuando como pasador.

Cierre de aguja-sujetador

abierto

Es una variante del cierre descrito anteriormente. Son


dispositivos que no ofrecen demasiada seguridad. El extremo
en el que descansa la aguja se encuentra curvado

Cierre de aguja-sujetador

para retenerla. Es especialmente importante en este tipo

Se obtiene a partir de un alambre con un grosor de de cierres que el material tenga


una elevada elasticidad,
aproximadamente 1 mm. que es enrollado en un punto con el fin de conseguir asiento
permanente y garantizar
intermedio, para formar un muelle, con lo que se dota al la sujeci�n.
material de la elasticidad necesaria. En un extremo de la
espiral, se conforma el asiento de la aguja, ampli�ndolo
convenientemente para garantizar el descanso de la
misma.

En muchos casos, este tipo de cierre lleva incorporada


una capucha de seguridad para evitar que el alfiler se clave
frente a una posible apertura accidental.

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas Sistemas de uni�n, sujeci�n y cierres


Collares Cierres
Cierre de bisagra

En este tipo de cierres el alfiler est� unido a la pieza


por una bisagra, que permite el movimiento libre �nicamente
en la vertical (no existe la fuerza el�stica que presentan
las variedades anteriores de los cierres de alfiler).

Dispositivos de seguridad para

cierres de alfileres

Son dispositivos que impiden que la aguja se desabroche.


La denominada tuerca-mariposa est� fabricada
con un elemento en forma de C, el cual contiene un
peque�o tubo con una apertura de ancho igual al de la
aguja, y provisto con una tuerca-mariposa para su manipulaci�n.
Girando la tuerca mariposa, la apertura queda
encerrada en el elemento exterior, taponando la apertura
e impidiendo con ello cualquier movimiento de la aguja.

Una variaci�n de este sistema de cierre de seguridad


es el cierre de bayoneta. Este elemento est� constituido
por medio tubo preparado para recibir en su interior otro
completo de menor di�metro, que lleva adherido una leng�eta
y que queda visible al ensamblar ambos dispositivos,
a trav�s de la apertura del externo.
Anillos

El anillo es el objeto de ornamento corporal m�s visible. Cuando se compone


de dos piezas ensambladas, la superior decorada se le llama tabla o cabeza y el
aro verdugo, brazo o cuerpo.

Seg�n sea su forma, uso o componentes, se adoptan diversos nombres para


esta joya:

Alianza Anillo nupcial o de esponsales.


Anillo Dado que es masculino, se tiende a aplicar este t�rmino a la sortija de
hombre. El anillo pastoral simboliza la dignidad de obispo en la iglesia.
Cintillo Sortija peque�a de oro y plata, provista de piedras preciosas.
Lanzadera Tipo de sortija, por la forma de la tabla que asemeja el perfil de
pieza de telar.
Llanta Sortija mucho m�s ancha que gruesa.
Memorias Conjunto de dos o m�s sortijas eslabonadas que en origen se usaron
para recordar algo.
Pasador Sortija que se pasa por las puntas de una corbata para mantenerla
ce�ida al cuello.
Sello Anillo que lleva como tabla una piedra dura grabada por lo general en
negativo y que se usaba antiguamente como sello o lacre.
Solitario Anillo en el que s�lo hay montada una piedra, por lo general un brillante

de medio quilate o m�s. En este tipo de anillos est� muy realzado el


engaste.
Sortija Sortija de caballero.
Tresillo Anillo con tres piedras engastadas de igual color y tama�o o haciendo
juego.
T� y Yo Anillo con dos piedras montadas con simetr�a y no del mismo color.
Uni�n Sortija compuesta de dos eslabonadas o enlazadas entre s�.

Lo esencial en la confecci�n y est�tica del anillo es que el cuerpo y la cabeza


formen una sola pieza, unidos con total armon�a.
Las cabezas son los elementos decorativos, por lo que sus posibilidades son
infinitas.
Para los cuerpos se distinguen como m�s usuales:

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas Anillos Cuerpos


Cuerpos forrados

El forrado del cuerpo de los anillos se emplea para


ocultar el reverso de las piezas, que generalmente son
convexas y huecas. El forro confiere a las piezas un aspecto
m�s pesado y una terminaci�n m�s est�tica.

Ana S�nchez-Cantalejo Casta�eda (CEJ).

Cuerpos de cuchilla

Pueden obtenerse fundidos a mano, a martillo y tas.


La secci�n del cuerpo tiene forma de lanza, siendo la parte
de arriba de la pieza m�s fina que la inferior. Se utiliza
en cabezas sencillas, como los solitarios y tresillos. En
este tipo de cuerpo se realza la garra.

Carmen Mar�a P�rez Ruiz (CEJ).

Cuerpos de media ca�a

Es el m�s utilizado en alianzas. Este tipo de cuerpos


son los mas b�sicos y usuales.

(CEJ).

Cuerpos dobles

Se preparan con hilos redondos o cuadrados. Los hilos


se pueden disponer en forma paralela o entrelazada
siendo su elaboraci�n muy laboriosa. Este tipo de cuerpo
permite que la cabeza del anillo se fije mejor.

Cuerpos en zig zag

Son aquellos cuerpos que se giran o doblan, buscando la


forma de la cabeza. Se utilizan mucho en los "tu y yo".

Nuria Parrado Sarandeses (CEJ).

(CEJ).
Fabricaci�n de joyas

La elecci�n de la t�cnica para la fabricaci�n de los distintos art�culos, depen

der� de la tipolog�a de pieza dise�ada, as� como de otras consideraciones que se

describen a continuaci�n:

Pieza �nica y exclusiva Las piezas �nicas tienen un elevado coste y se orientan
hacia la alta joyer�a fundamentalmente. Para la elaboraci�n de este tipo
de joyas, se usa principalmente lo que denominamos conformaci�n manual
del metal, que la compone una serie de t�cnicas simples como el estirado,
laminado, conformado, mecanizado, soldado y otras m�s complejas.
Producci�n en serie Para las reproducciones en serie de joyas se parte del
prototipo elaborado mediante t�cnica CAD-CAM o manualmente y se elabora
un molde o matriz. Dependiendo del tipo de molde o matriz, llegaremos
a conseguir las diferentes formas o elementos que ensamblados entre s�
conformar�n la joya definitiva.

1
1
Las formas macizas se obtienen principalmente mediante fundici�n
2
2
a la cera perdida y acu�aci�n. Los moldes y matrices son de revestimiento
y de hierro templado, principalmente.
Las formas tubulares huecas se obtienen principalmente mediante
3
3
trefilado de chapa sobre alma de cobre o aluminio, dependiendo del
metal de la pieza final. El molde es la propia alma y la hilera de hierro
templado a trav�s de la que se introduce.
Las formas de hilo macizo y chapa se obtienen principalmente me4
4
diante trefilado y laminado. El molde lo compone la forma de oquedad
entre dos masas rotatorias coincidentes, que rotan en torno a un eje con
movimientos opuestos.
Las formas huecas y dependiendo del tipo de pieza a fabricar pueden
obtenerse por diferentes m�todos, fundici�n a la cera perdida,
la estampaci�n y el electroforming. Para la fundici�n a la cera perdida,
el molde es el revestimiento con la oquedad de la cera perdida; para la
estampaci�n, el molde es una matriz que conforma la l�mina de metal
por presi�n, y en el caso del electroforming, el molde es de cera, resina u
otros materiales, que mediante ba�os galv�nicos van siendo recubiertos
de una fin�sima capa de material, consiguiendo as� la forma buscada.

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas Fabricaci�n de joyas


La decisi�n de optar por un dise�o hueco, macizo o mixto depender� de muchas
consideraciones. Algunas de las m�s importantes:

La caracter�stica principal de las piezas macizas es que poseen m�s metal,


y por tanto el coste es mayor. Se deben elaborar, principalmente, cuando las
piedras son preciosas, pasando el coste del metal a ser insignificante. Son
joyas orientadas a una tipolog�a de cliente de clase alta o para aquellos que
orientan la compra de una joya a la inversi�n.
En el caso de piezas mixtas, su caracter�stica principal es que pesan menos
que las anteriores. Se dise�an dotando de resistencia las partes de la joya de
m�s desgaste en la estructura y en los engastes, principalmente, aplicando lo
hueco en las partes decorativas y consiguiendo as� la apariencia de grandes
joyas con poco peso. Esta t�cnica se usa principalmente en joyas medias.
La caracter�stica principal de las piezas huecas es que pesan menos que las
anteriores y normalmente son de mucha apariencia. Para el caso de piezas
huecas fabricadas por fundici�n a la cera perdida, el peso de las mismas no
se reduce en la misma medida que si se trata de joyas fabricadas por estampaci�n
o electroforming. Esto es debido a que los espesores deben ser m�s
gruesos, para que la fundici�n sea viable t�cnicamente.

Tras definir los conceptos m�s b�sicos y consideraciones relativas a la fabri

caci�n de elementos de joyer�a, se incorpora, a continuaci�n, una breve descrip

ci�n de las distintas t�cnicas m�s extendidas:

Conformado y mecanizado

muy delgados y las formas que exigen un nivel de detalle manual de mucha precisi�n,
aunque existen aut�nticos artistas

La conformaci�n manual es la t�cnica artesanal por capaces de darle a los art�culos


un nivel de calidad superior

la que tradicionalmente se han trabajado los art�culos de al obtenido con la


maquinaria. Al tratarse de un proceso

joyer�a. Consiste en obtener la forma y aspecto deseado muy artesanal, suele tener
un coste muy elevado.

del art�culo mediante su manipulaci�n, ayudado de calor El conformado manual


integra un extenso conjunto

y herramientas manuales, tales como seguetas, sopletes, de t�cnicas y operaciones.


Algunas de las m�s b�sicas se

lijas, soldadores y otros equipos, dependiendo del tipo de describen a


continuaci�n.

operaci�n a realizar.

Laminado
Es un procedimiento de conformaci�n por deformaci�n
pl�stica, que sirve para modificar mediante la presi�n ejercida
por unos rodillos superpuestos, que giran en sentido
contrario, la forma del metal que vamos a utilizar en
la confecci�n de una pieza, logrando l�minas de anchos
gruesos y largos apropiados para el desarrollo del trabajo.
Francisco Lama Le�n (CEJ). En el laminado en el cilindro de chapa es posible
obtener
multitud de efectos y mezclas de metales. Para ello

Por conformaci�n manual pueden trabajarse todos los basta con:


metales preciosos y es posible obtener todo tipo de formas
y terminaciones. Algunas limitaciones son los espesores
(CEJ).

Laminar metales soldados entre s� o con inclusiones


para obtener mezclas atractivas.
Laminar las chapas colocando una pieza sobre la misma,
cuya forma quedar� grabada por la presi�n que
los rodillos ejercen sobre la chapa.

Pueden ser estirados y laminados todos los metales,


sean preciosos o no. El coste de este proceso no es elevado,
dado que no exige una especial destreza ni tecnolog�a.

Trefilado y estirado

Es un procedimiento de conformaci�n por deformaci�n


pl�stica, que consiste en hacer pasar el material por
una matriz o hilera de forma determinada. La finalidad
perseguida es la reducci�n de la secci�n para obtener las
formas y dimensiones deseadas.

Las formas de los hilos que pueden obtenerse a partir


de este tipo de t�cnica son infinitas, siendo las m�s
comunes las secciones cuadradas, de media ca�a o redondas.

El estirado manual en las hileras ofrece un acabado de


mayor calidad que el estirado en los cilindros mec�nicos.

Elisa Mu�oz Aguilar (CEJ).

Orfebrer�a

Se llama orfebrer�a al trabajo art�stico realizado sobre


utensilios o adornos de metales preciosos. El resultado
est�tico final se obtiene a partir de los trabajos realizados
en tres fases principalmente:

Repujado y embutido El repujado se fundamenta en


la realizaci�n de motivos con un cincel de punta roma,
para evitar que se corte la l�mina, o bien con punzones,
que permitan curvar el metal sobre s� mismo y
definir grietas y formas profundas desde el reverso,
para que salgan en el anverso. Si la pieza se trabaja
por el anverso sobre un cuerpo ya en relieve, se trata
de un �embutido�. Tanto el repujado como el embutido
permiten, por tanto, conseguir los primeros vol�menes
sobre la pieza.
Cincelado Una vez conseguidos los primeros vol�menes,
se podr� apreciar sobre la placa la versi�n del
dibujo deseado con una caracter�stica particular que
ser� la falta de detalles definidos. Con el cincelado se
retoman los vol�menes antes repujados o embutidos,
para ir recorriendo con cinceles espec�ficos las diferentes
partes del dibujo, para finalmente llegar a obtener
el nivel de detalle deseado sobre las piezas.
Montaje y terminaci�n Generalmente se obtiene por
conformado manual, a partir del cual el artesano da la
forma final deseada al art�culo.
Se fabrican ya desde edades muy remotas utensi

lios muy variados como vasijas, piezas de adorno, joyas,

monedas, estatuas, aunque es especialmente conocida

la orfebrer�a religiosa, que decora altares de multitud de

iglesias.
Los metales que constituyen los objetos de orfebrer�a

propiamente dichos son eminentemente la plata y el oro

o una mezcla de ambos, que en la antig�edad se llamaba


electr�n o electrum.
Carmen Garc�a de Vinuesa (CEJ).

Fundici�n

La fundici�n en su definici�n m�s amplia consiste en


fluidificar el metal mediante aplicaci�n de calor. Este proceso
se puede desarrollar mediante diferentes t�cnicas:

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas T�cnicas. Fabricaci�n de joyas


Artesanalmente Mediante la aplicaci�n de calor con
soplete.
Colada continua Generalmente se utiliza para producir
chapas, hilos.
Microfusi�n Moldeo o fundici�n a la cera perdida.

Esta �ltima es la t�cnica m�s empleada actualmente


por su idoneidad para fabricar piezas en serie. Consiste
en reproducir en cera (a mano o mediante prototipado
r�pido) un modelo del art�culo. La cera se monta sobre un
v�stago tambi�n de cera y se introduce en un cilindro que
se rellena con una pasta denominada revestimiento.

Cuando el revestimiento comienza a endurecer, se


introduce en el horno, donde por efecto del calor la cera
se derrite para, posteriormente, ser sustituida por metal
fundido, que va ocupando el lugar y la forma que ten�a el
modelo.

De este proceso se obtiene un original, cuyo proceso de

acabado es fundamental para evitar que las imperfeccio

nes se trasladen a todas las reproducciones posteriores.

A partir del original, se realizan unos moldes en caucho


vulcanizado o material similar. Para reproducir el
original bastar� con inyectar cera en el molde obtenido,
tantas veces como unidades se deseen fabricar del art�culo.
Con estas ceras se repite el proceso seguido con el
modelo inicial para su fabricaci�n en metal.

Patricia Jim�nez Jim�nez (CEJ).

En la actualidad, un elevado porcentaje de las piezas


realizadas en joyer�a en todo el mundo se produce mediante
la fundici�n a la cera perdida.

Algunas consideraciones que hay que tener en cuenta


a la hora de dise�ar un elemento para ser fabricado por
este proceso son:

Las temperaturas de fusi�n que requieren los metales


empleados, dado que algunos, como por ejemplo
el platino, tienen unos puntos de fusi�n tan elevados,
que algunos hornos no est�n preparados para trabajar
con los mismos.

Requiere un trabajo previo de elaboraci�n del modelo,


que puede ser realizado en cera (a mano o por prototipado
r�pido) o directamente sobre el metal.
Es preciso estudiar todas las formas del modelo original
y comprobar que el molde que requerir�a permite
el paso de la cera por todos los gruesos y formas.
Durante el dise�o es necesario adem�s pensar en las
huidas del modelo, ya que las ceras necesitan des-
moldeo. Esto requiere en ocasiones segmentar la pieza
en tantas partes como se precise para conseguir
un buen desmoldeo y, posteriormente, soldarlas.
El original puede fabricarse en cualquier metal, pero
es aconsejable utilizar plata o alpaca por la facilidad
que ofrecen para trabajarlos.
Hay que prestar especial atenci�n a los poros y a las
contracciones de la cera, (el resultado final sufre una
reducci�n respecto al original o modelo que oscila entre
el 4 y el 5%) causa frecuente del bajo nivel de calidad
de algunas piezas fabricadas por microfusi�n.

Luis Fuentes Guerra Iturregui (CEJ).

Electroforming

El electroconformado es un proceso derivado de la


galvanotecnia, en el que se produce una deposici�n electrol�tica
de metal sobre un modelo escogido. Generalmente,
es utilizado para la fabricaci�n de c�scaras met�licas
de pared delgada.

Su principal atractivo es su gran capacidad para reproducir


hasta el m�s m�nimo detalle de la superficie del
modelo empleado en el proceso.

Las ventajas m�s destacadas del electroconformado


son las siguientes:

Ofrece la posibilidad de fabricar objetos en metales


preciosos a partir de otros objetos ya existentes fabricados
en los m�s diversos materiales.
Capacidad de reproducci�n de hasta el m�s m�nimo
detalle de una superficie de forma muy precisa.
Permite el control estricto sobre las propiedades f�sicas
y mec�nicas de la pieza electroconformada, mediante
la selecci�n de la composici�n de la soluci�n y
de las condiciones de deposici�n.
No existe limitaci�n en el tama�o del objeto que pueda
electroconformarse desde pocas micras a varios
metros.
Se pueden producir formas geom�tricas imposibles
de realizar por cualquier otro m�todo.
Ofrece la posibilidad de combinaci�n de varios materiales,
y con propiedades de resistencia a la corrosi�n,
buena conductividad t�rmica y alta resistencia
al desgaste, entre otras.

(CEJ).

Estampaci�n

La conformaci�n por deformaci�n pl�stica aprovecha


la capacidad de deformaci�n de los metales para provocar
en ellos desplazamientos de masa, m�s o menos
acusados, seg�n las caracter�sticas del metal y la presi�n
de aplicaci�n del proceso. Cuando adem�s se emplea un
molde, matriz o estampa para conformar la pieza, el proceso
recibe el nombre de estampaci�n.

Los elementos claves de la estampaci�n lo constituyen


una prensa (prensa mec�nica, neum�tica o hidr�ulica),
que puede tener tama�o, forma y potencia muy variada,
y una matriz o un molde, donde se da la forma de la
estampaci�n requerida, o un troquel donde est� grabado
el dibujo que se desea acu�ar en la chapa y que, al dar un
golpe seco sobre la misma, queda grabado.

El estampado de los metales se realiza por presi�n,


consiguiendo que la chapa se adapte a la forma del molde.

La estampaci�n es una de las tareas de mecanizado


m�s f�ciles que existen, y permite un gran nivel de automatismo
del proceso cuando se trata de realizar grandes
cantidades de un producto.

Lola Ansio Alcaide (CEJ).

Mukume gane

Es una t�cnica japonesa milenaria con la que se obtiene


una est�tica muy especial, gracias a la combinaci�n
de varios metales.

B�sicamente se consigue soldando 3 placas de distintos


metales, que posteriormente son laminados, dejando
al descubierto los materiales bajos y consiguiendo con
ello la apariencia de un mosaico de colores. Es posible
aplicar esta t�cnica tanto con oro como con plata.
Jos� Manuel Mart�n Ciudad (CEJ).

Entorchado

Es una t�cnica similar al Mukume Gane, en la que


los metales se combinan a partir de hilos entrelazados
y soldados que, tras ser laminados, dan como resultado
planchas con aspectos variados, en funci�n de los metales
escogidos y la forma en que hayan sido entrelazados
los hilos.

Paz Mor�n Torres (CEJ).

Granulaci�n

La granulaci�n es una t�cnica mediante la cual se cubre


la superficie de una placa de metal con gr�nulos o
bolas soldadas.

El aspecto conseguido puede ser muy variado, seg�n se


utilicen gr�nulos de igual tama�o o diferentes di�metros.

Paz Mor�n Torres (CEJ).

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas T�cnicas. Fabricaci�n de joyas


Reticulaci�n

Es una t�cnica con la que es posible conseguir superficies


irregulares con aspectos que recuerdan a paisajes
�ridos.

Esta apariencia se obtiene calentando con la llama de


un soplete la superficie de una l�mina de metal por encima
de su temperatura de templado, consiguiendo con
ello que el oro o la plata fina emerjan a la superficie. Esta
operaci�n se repite como m�nimo siete veces, a�adiendo
tantas como sea necesario para obtener el aspecto
deseado.

Como inconveniente cabe destacar que el trabajo con


l�minas reticuladas puede resultar complicado, al encontrar
tras el tratamiento diferentes espesores y alteraci�n
de sus propiedades f�sicas, resultando el metal m�s quebradizo.

Paz Mor�n Torres (CEJ).

Filigrana

La filigrana es una t�cnica que consiste en construir


estructuras, a partir de fin�simos hilos de metal precioso.

La joya de filigrana es ligera y requiere relativamente


poco metal. La ornamentaci�n de este tipo de joyas se
realiza, generalmente, por medio de dos hilos muy finos
torcidos a un tiempo mediante tenazas, imitando una
cuerda muy tenue. A primera vista, el aspecto es el de un
hilo grabado.

Manuel Serrano (CEJ).


Art�culos con piedras

El engastado es la t�cnica que se usa para fijar piedras a piezas de joyer�a,


asegurando la m�xima fijaci�n de la forma menos encubierta y exaltando la belleza
y brillo de las piedras, que son distribuidas armoniosamente, respetando
alturas y amold�ndose a la forma de la pieza.

El tipo de engastado ir� determinado por la estructura de la pieza, el metal en el


que est� realizada, el grueso y forma del �rea de engastado, permitiendo al
engastador
realizar de forma secuenciada las tareas de fresado, ce�ido y ajustes necesarios,
para sujetar los diferentes tipos de piedras preciosas en diversas piezas.

Existen multitud de formas de engastar, aunque todas est�n determinadas


por cuatro formas principales, como son engastados en bocel, garra, chapa y
carril o calibrado.

A continuaci�n se presenta un primer acercamiento a las cuatro formas de


engastado b�sicas y a otras com�nmente utilizadas en la joyer�a moderna.

Preengastado

Gracias a las excelentes mejoras en los procesos de


fundici�n, las piezas obtenidas por este m�todo cada vez
ofrecen una mejor terminaci�n, por ello el engastador ha
empezado a formar parte del proceso de modelado, realizando
el llamado preengastado, que consiste en preparar
las zonas de engastado de los modelos originales antes
de ser reproducidos en serie.

Este m�todo es excelente para una fabricaci�n comercial,


dado el ahorro de costes que reporta, aunque
tiene el inconveniente de no ser v�lido para la fabricaci�n

de joyas de calidad media-alta, debido a que la terminaci�n


de un preengastado nunca alcanza la calidad de un
engastado inicial sobre una pieza base o limpia de las
imperfecciones propias del proceso de fundici�n.

Jos� Carlos S�nchez L�pez (CEJ).


1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas Art�culos con piedras Engastados
Engastado en garra

Es uno de los m�todos de engastado m�s tradicionales


y consiste en la sujeci�n de la piedra mediante patillas,
bien sea en de una forma unitaria o bien en grupo.
Muchas de las joyas cl�sicas emplean esta t�cnica de engastado,
tanto en solitarios como las conocidas orlas. Es
una t�cnica que aparentemente puede parecer sencilla,
pero en piezas donde el dise�o hace que varias piedras
tengan un punto de sujeci�n o apoyo en una misma patilla
es preciso contar con un joyero engastador experto
para lograr la adecuada terminaci�n y realce de la joya.

Jos� Carlos S�nchez L�pez (CEJ).

Engastado en chapa

El engastado en chapa consiste en la introducci�n de


la piedra en el metal, mediante el taladrado del mismo
para, seguidamente, sujetar la piedra mediante pellizcos

o granos de metal (viruta de metal). Estos �ltimos pueden


ser recortados o corridos, siendo �ste el m�todo que
normalmente se emplea en joyer�a comercial.
Dentro del engastado en chapa es posible encontrar
muchas formas de desarrollarlo; acompa��ndolo de tallas
de brillo, como puede ser en cajoncillo; entredoses,
grupos de cuatro, cinco o seis granos, granos cruzados,
acucharados, etc. Todas estas formas de engaste se
suelen utilizar cuando las piedras est�n dispuestas en
bandas.

Patricia Jim�nez Jim�nez (CEJ).

Engastado en pav�

Este tipo de engaste consiste en rellenar una zona


determinada de la pieza con piedras que son sujetadas
con granos, pero en este caso las zonas que no sirven de
sujeci�n no son embellecidas con tallas de brillo, sino que
son tambi�n cubiertas por granos, que hacen funci�n de
adorno y no de sujeci�n.

Suele utilizarse en art�culos en los que el metal es un


elemento de sujeci�n, pero que est�ticamente deja el protagonismo
a las piedras, pasando a ser casi imperceptible.

El engaste en pav� tendr� mayor calidad cuanto menor


sea la distancia entre piedra y piedra y cuanto m�s
escasos sean los granos ornamentales.

Ana Isabel Lanza la Marca (CEJ).

Engastado en carril
o carr�
Consiste en la introducci�n de la pieza entre dos bandas
de metal paralelas mediante un ajuste en ellas y,
posteriormente, una sujeci�n mediante un leve cincelado

o bru�ido.
Esta forma de engastar es una de las m�s complicadas
y que precisan de una destreza y tacto especial,
debido a la dificultad que ofrece un ajuste incorrecto para
el engaste.

En la actualidad el engastado en carril es uno de los


que m�s posibilidades para el dise�o est� abriendo, no
s�lo porque ofrece una sujeci�n de la piedra muy adecuada,
sino porque adem�s puede aplicarse de una forma
muy bella en los dise�os.

Jos� Carlos S�nchez L�pez (CEJ).

Engastado en bocel o chat�n

Consiste en la sujeci�n de la gema o piedra mediante


un cintur�n de metal que la rodea.

Se suele emplear para la sujeci�n de grandes gemas,


a veces de una forma unitaria, tambi�n en solitarios o
como centros de una pieza.

En principio no es una t�cnica demasiado compleja


pero, dado que se utiliza en ocasiones para piedras de
gran tama�o, el joyero engastador tiene que prever la
altura adecuada, teniendo que adaptar mediante un tra
bajo previo el bocel original, limit�ndolo en altura o ensanch�ndolo
mediante una t�cnica de embutido, antes
de proceder al ajuste de la piedra.

Lola Ansio Alcaide (CEJ).

Engastado en tensi�n

Es un tipo de engastado que se emplea casi en su totalidad


para la elaboraci�n de solitarios. Consiste en la
sujeci�n de la piedra con la tensi�n del cuerpo del mismo
anillo. Este tipo de engastado casi siempre est� realizado
con diamantes o piedras de gran dureza y montado sobre
piezas en metales tambi�n duros y que guarden bien la
tensi�n, en especial el platino.

(CEJ).

Engastado invisible

El engastado invisible es una variante del engastado


en carr�, pero con la peculiaridad de que son engastadas
varias filas de piedras sin necesidad de que las bandas
intermedias que las sujetan queden a la vista. Las piedras
que se utilizan en este tipo de engastado van talladas
con unas ranuras en su parte inferior, justo debajo
del filet�n, por donde son encajadas en las piezas sin que
su forma de sujeci�n quede a la vista.

(CEJ).

Engastado por t�cnicas

especiales

Gracias a las nuevas generaciones de dise�adores,


modelistas y engastadores, el engaste est� en constante
ebullici�n, incorpor�ndose nuevas t�cnicas y formas
de sujetar las gemas en una pieza, nuevos materiales,

incrustaciones en perlas, n�car, minerales, piedras engastadas


por presi�n, engastes en acero, titanio, madera.
Todos los engastados que no entran en estos grandes
grupos antes mencionados y que cada vez se est�n utilizando
m�s, gracias a las nuevas formas y dise�os de las
joyas, pueden ser considerados un engastado especial.
As� mismo, tambi�n tendr�n la consideraci�n de t�cnicas
especiales los sistemas que empleen dos engastados de
los anteriores; por ejemplo: se puede engastar una piedra
con la mezcla de un engastado de garra y carril o chapa
y bocel.

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas T�cnicas. Art�culos con piedras Engastados


Terminaciones

o acabados
Los art�culos de joyer�a tienen generalmente un uso exclusivo de ornamentaci�n
o decoraci�n. La est�tica final resultante es, por tanto, un aspecto de
elevada importancia en el proceso de fabricaci�n de una joya.

El joyero desde sus or�genes se encuentra en una permanente b�squeda de


nuevas t�cnicas y aplicaciones, con el objetivo de conseguir diferentes aspectos,
a trav�s de las texturas, los colores, efectos de grabado, etc.

Son, por tanto, muy numerosas las t�cnicas y variantes que podemos aplicar
para la obtenci�n de diferentes est�ticas.

En este cap�tulo se exponen aquellas que resultan m�s comunes y que, de


manera simple o combinadas entre s�, cubren un amplio abanico de efectos y
resultados.

Para facilitar su comprensi�n y utilidad se han agrupado seg�n el efecto o


resultado de su aplicaci�n, identific�ndose en los siguientes grupos:

Coloraci�n

Coloraci�n desde la aleaci�n.


Dorado, plateado, rodiado. Ba�os met�licos (galvanotecnia).
Esmaltados a fuego y sint�ticos.
Niello en joyer�a.
P�tinas.
Resinas decorativas.

Texturas

Acabado mate, matizado o satinado.


Acabado brillante (pulido).
Texturado con laminadores.
Texturas decorativas superpuestas. Incrustaciones o damasquinado.
Texturas desde el dise�o en cera.

Grabados

Grabado a buril.
Grabado mec�nico o pant�grafo.
Grabado l�ser.
Grabado al �cido.
Coloraci�n

Coloraci�n desde la aleaci�n

Los metales preciosos nunca se trabajan totalmente


puros por dos razones:

Las propiedades fisicoqu�micas de los mismos hacen


inviable la aplicaci�n de determinadas t�cnicas o usos.
El coste se reduce a medida que baja el contenido de
metal precioso.

En Espa�a existe un reglamento que regula la fabricaci�n


y comercializaci�n de piezas de metales preciosos, en
el que se establecen las limitaciones respecto a las adiciones
o ligas y los porcentajes que pueden emplearse.

La ley que antes se denominaba en quilates o Kilates,


ahora se expresa en mil�simas. Un quilate es igual a 0.20
grs. es decir, 5 quilates equivalen a 1 gramo. En el oro por
tanto, los kilates o las mil�simas indican la proporci�n de
oro fino contenido en la aleaci�n.

Una pieza de oro de 18 quilates o K se compone de


24 partes, de las cuales 18 (18 quilates o K) son oro fino y
el resto de aleaci�n. En las mil�simas la misma pieza de
oro se divide en 1.000 partes, de las cuales 750 son de oro
fino y el resto de aleaci�n.

De este modo, tanto la aleaci�n, impurezas, oro fino


etc. se puede expresar a la mil�sima. As�, por ejemplo,
una pieza de Oro Amarillo de 18K contiene:

75,0% de oro puro

12,5% de plata pura

12,5% de cobre

Respetando las limitaciones legales existentes respecto


a materiales y proporciones en las adiciones al oro,
pueden obtenerse diferentes coloraciones, dependiendo
de las aleaciones con diferentes metales (plata, cobre,

zinc, paladio, hierro), a las que com�nmente se le somete


para proporcionarle dureza, dado que en realidad el oro
es un metal extremadamente blando.

Los colores del oro que m�s com�nmente pueden obtenerse


y los metales con los que debe alearse para su
obtenci�n son:

Oro Amarillo de 18K = 75% de oro fino, 12,5 % de plata


fina y 12,5 % de cobre.
Oro Rojo de 18 K = 75% de oro fino y 25% de cobre.
Oro Rosa de 18K = 75% de oro fino, 5% de plata fina y
20% de cobre.
Oro Blanco de 18K = 75% de oro fino y de 10 a 16%
de paladio. El resto es plata fina (antiguamente se
utilizaba el n�quel en lugar del paladio o como complemento
del mismo. Este material se ha dejado de
emplear en las aleaciones para obtener oro blanco,
debido a las reacciones al�rgicas que produce en algunas
personas).
Oro Verde de 18 K = 75% de oro fino y 25% de plata.
Oro Azul de 18K = 75% de oro fino y 25% de hierro.

Dentro de todos estos colores de oro el que m�s se ha


comercializado tras el cl�sico amarillo, es el oro blanco,
usado como sustituto del platino, debido a las complicaciones
que �ste ofrece para su conformaci�n (elevado
punto de fusi�n y fragilidad).

Como ventaja cabe destacar que estas aleaciones


permiten una mejor manipulaci�n del metal, mientras
que entre los inconvenientes se encuentran, principalmente,
la dependencia a los componentes de adici�n, tal
como la r�pida oxidaci�n de la plata o la elevada fragilidad
del platino.

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas Terminaciones o acabados Coloraci�n


Dorado, plateado, rodiado

y ba�os met�licos

(galvanotecnia)

Los procesos de recubrimientos electrol�ticos o qu�micos


consisten en depositar, por v�a electroqu�mica,
finas capas de metal sobre la superficie de una pieza
sumergida en una soluci�n de iones met�licos o electrolito.
En este proceso se usan productos qu�micos relativamente
puros, sales y metales, de forma que durante
la operaci�n se depositan completamente los metales
empleados sobre las piezas.

Esta t�cnica denominada galvanotecnia, generalmente,


se emplea en la elaboraci�n de chapados y ba�os de
oro, rodio o plata; recubrimientos galv�nicos que ayudan
a mejorar el aspecto externo de los objetos. Al resultado
de deposici�n en particular se le denomina recubrimiento
electrol�tico.

Los recubrimientos electrol�ticos m�s utilizados son:

Rodiado Consiste en la aplicaci�n de un ba�o de rodio


para dotar a los art�culos de un tono m�s blanco y
brillante, con el que se mejora el brillo y el color.
Dorado Consiste en la aplicaci�n de un ligero ba�o de
oro (cuando este ba�o es m�s intenso se denomina
chapado y requiere de equipos y condiciones diferentes).
Es un tratamiento muy �til para dar apariencia
de pulido en aquellas zonas de una pieza donde es
imposible acceder con la pulidora u otros m�todos
tradicionales, confiriendo a la pieza un acabado perfecto.
Tambi�n suele utilizarse para dar a las piezas
de plata o cobre una apariencia de oro.
Como inconveniente cabe destacar la dificultad para
obtener una deposici�n regular en piezas cinceladas o
con muchas uniones soldadas, debido principalmente
a excesivas acumulaciones en surcos o a la dificultad

para la deposici�n sobre las soldaduras.


Plateado Consiste, igualmente, en cubrir la superficie
del metal con part�culas de plata, siendo muy similar
al dorado descrito anteriormente.
Ba�os parciales Consiste en proteger aquellas partes
de la pieza que no se desean tratar con un barniz, para
posteriormente y, tras comprobar que �ste ha secado
y endurecido, sumergirlo en el ba�o electrol�tico.

En otros casos, la galvanotecnia no se utiliza para depositar


una capa, sino para eliminar material y as� modificar
la superficie de una pieza, y, con ello, proporcionarle
a �sta algunas propiedades deseables, como pueden ser:
apariencia brillosa o mate, mejor retenci�n de lubricante,
capacidad de absorber y retener colorantes, etc.

Tambi�n es posible mediante esta t�cnica restaurar


las dimensiones de algunas piezas desgastadas por el
uso, dando al art�culo una mejor apariencia, mediante la
deposici�n de una capa de apariencia lustrosa, mate u
otra deseada, o bien de determinado color o textura.

Sonsoles P�rez Guerrero (CEJ).

Esmaltado

Los esmaltes son cristales de composici�n qu�mica


id�ntica al vidrio (mezcla de s�lice, sosa o potasio y plomo)
que funden con la superficie del metal a temperaturas
elevadas, aportando color y detalles a las piezas de
joyer�a.

El esmaltado a fuego sobre metales se efect�a aplicando


el esmalte sobre la superficie de la pieza por v�a
seca o h�meda. A su vez, en el esmaltado por v�a h�meda
se distinguen por deposici�n, aspersi�n y por inmersi�n
(ba�o). Una vez aplicado, el objeto esmaltado se introduce
en un horno. Durante la cocci�n el esmalte se funde,
recubriendo la superficie del metal adhiri�ndose totalmente,
y formando una pel�cula vitrificada que lo protege,
lo colorea y embellece.
Existen diferentes clasificaciones seg�n el tipo de

esmalte, la v�a de aplicaci�n y la t�cnica de esmaltado

utilizadas.
Tipos de esmaltes:

Opacos Contienen adiciones de �xidos met�licos para


conferirles la caracter�stica de opacos.
Transparentes Suelen utilizarse para potenciar el color
del art�culo o conseguir determinados efectos.

Transl�cidos

Opalescentes

Para los esmaltes transl�cidos y opalescentes es pre

ciso tener en cuenta que el color de origen sobre el que se

aplica el esmalte va a influir sobre el resultado final, no

siendo posible obtener id�nticas coloraciones en la apli

caci�n del mismo esmalte sobre distintos metales.


Seg�n la v�a de aplicaci�n se distinguen:

V�a h�meda Consiste en la aplicaci�n del esmalte en


estado fluido, preparado en una mezcla con agua. Se
deposita sobre el metal, bien con micro esp�tula o
pincel, bien por inmersi�n.
V�a seca Consiste en la aplicaci�n del esmalte seco a
partir de un colador o cernidor.

Dependiendo del procedimiento utilizado:

Champlev� o vaciado Esta t�cnica consiste b�sicamente


en rellenar los surcos practicados sobre la superficie
de la joya con part�culas de esmalte pulverizado.
Posteriormente, se introducen en el horno y se
elevan a una temperatura suficiente para garantizar
que el esmalte se funda sobre la superficie.
Cloisonn� o tabicado Tambi�n denominado alveolado,
debido a que la t�cnica consiste en la formaci�n de
peque�as divisiones sobre la superficie del metal con
delgadas tiras o hilos, tambi�n de metal, que forman
dibujos o formas geom�tricas. Posteriormente, las
divisiones se rellenan con esmalte pulverizado y se
introducen en el horno para continuar con un proceso
id�ntico al anterior. Esta t�cnica permite la separaci�n
de colores entre las distintas celdas resultantes.
Basse Taille Es una variante de la t�cnica denominada
Chaplev� con la peculiaridad de que el esmalte utilizado
es transl�cido para conseguir que el dise�o de
los surcos o grabado quede visible.
Esmaltado sint�tico Es un esmalte l�quido, de polimerizaci�n
en fr�o y de aspecto final cer�mico o vitrificado,
destinado particularmente a la decoraci�n de todo tipo
de piezas. Algunas de sus caracter�sticas son:

Aspecto brillante con total ausencia de porosidad.


Gran adherencia sobre cualquier superficie, previamente
desengrasada.
Alta dureza superficial, con gran resistencia al impacto
y a la abrasi�n.
Ausencia de contracci�n.
Admite operaciones posteriores, tales como el lijado y
el pulido a bajas revoluciones, el ba�o electrol�tico...
El acabado sint�tico puede ser brillante, mate o satinado
y para cualquier tipo de tonos.

Las ventajas de ambas t�cnicas de acabado son que


dan a las piezas de joyer�a una gran resistencia, colorido
y duraci�n con el transcurso del tiempo y el uso. El inconveniente
viene dado en funci�n del material usado en
el esmalte, ya que, por ejemplo, los esmaltes vidriados,
aunque son suaves, duraderos y resistentes a las agresiones
mec�nicas o qu�micas, tienden a romperse cuando
son sometidos a deformaciones o esfuerzos.

Roc�o Medina Morales (CEJ).

Niello o niel

Esta t�cnica se basa en la reacci�n que produce el


azufre sobre otros metales, teniendo un procedimiento
de aplicaci�n sobre las superficies de las piezas similar al
descrito para los esmaltes. El niello es una aleaci�n muy
utilizada ya en la antig�edad, entre 300 y 700 d.C. Actualmente,
muchos joyeros vuelven a aplicarlo en sus piezas.

Se utiliza para rellenar los surcos de los grabados


realizados sobre una superficie con cualquier t�cnica con
la que se pueda realizar estas incisiones sobre la pieza.

La terminaci�n con niello proporciona una superficie


de color negro que puede ser mate o brillante, dependiendo
del tratamiento anterior y/o posterior de la pieza.

(CEJ).

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas T�cnicas. Terminaciones o acabados Coloraci�n


P�tinas

Las p�tinas simulan el proceso de envejecido de los


art�culos, d�ndole color por oxidaci�n mediante tratamiento
qu�mico. Se utiliza generalmente sobre la plata y
el cobre y proporciona un contraste marcando los relieves
con textura.

Pueden obtenerse diferentes resultados dependiendo

del metal y el compuesto qu�mico utilizados:


Verde �cido n�trico+cobre.
Caf� �cido n�trico +hierro.
Azul �cido n�trico+cobre+amoniaco.
Roja Cloruro de cobre+alcohol.

Para proteger por mayor tiempo la coloraci�n obtenida


en la superficie de la pieza, es importante cubrir �sta
con una capa protectora de laca.

Es muy IMPORTANTE que la joyer�a patinada u oxidada


de esta manera no se limpie con las soluciones l�quidas
espec�ficas para limpiar joyer�a, ya que la p�tina se
eliminar�a dando como resultado un terminado gris�ceo
de la pieza.

Francisco Romero Algar (CEJ).

Resinas decorativas

Es una t�cnica por medio de la cual se pueden decorar


piezas de joyer�a, consiguiendo incorporar colorido a �stas,
sin la necesidad de usar engastes de piedras.

Se parte de piezas de joyer�a totalmente terminadas,


ya que una vez aplicadas las resinas no se podr� emplear
calor sobre la misma para soldar ning�n elemento.

Su aplicaci�n es muy f�cil, pudiendo conseguirse todo


tipo de colores que resaltan el dise�o de la pieza. Otra
ventaja es que las resinas decorativas son muy resistentes
y duraderas, si bien el principal inconveniente viene
dado por las caracter�sticas propias de la resina, que al
secarse pronto, ha de ser manipulada con gran destreza
y rapidez.

Su terminaci�n est� caracterizada por su brillo y color.

Nuria Parrado Sarandeses (CEJ).


Textura

Acabado mate, matizado

o satinado
El acabado mate otorga a la pieza una textura lisa y
sin brillo al reducir su capacidad reflectante. En funci�n
del metal que se quiera matear, variar� el proceso a aplicar
y los materiales utilizados. Puede usarse s�lo en partes
de la pieza o bien en toda su superficie, teniendo en
cuenta que las zonas que tengan mucho roce en su uso
acabar�n quedando brillantes.

El acabado matizado o satinado dota a la pieza de


joyer�a de un acabado rayado muy fino en la superficie,
que reparte la luz de un modo uniforme, por lo que todas
las marcas deben quedar en el mismo sentido. Habitualmente,
se realizan marcas rectas o circulares.

El aspecto final de estas piezas puede ser:

Acabado mate Aspecto lechoso y sin brillo.

Patricia Jim�nez Jim�nez (CEJ).

Acabado matizado o satinado Rallado muy fino en la


superficie y sin brillo.

Juan Carlos Liceras (CEJ).

Acabado brillante. Pulido

El pulido de joyas se realiza habitualmente de manera


manual, mec�nica o qu�mica. Entre estos m�todos cabe
destacar especialmente, el denominado electropulido,
que es un tratamiento superficial en el que, mediante un
proceso electrol�tico, se disuelven todas las aristas superficiales
de la pieza, logrando un pulido de gran belleza y
calidad. Simult�neamente y con las condiciones adecuadas
de temperatura y de intensidad de corriente, se produce
el abrillantado de las joyas.

El proceso de abrillantado de la joyer�a es similar al del


pulido, diferenci�ndose fundamentalmente en los materiales
empleados para ello, los cuales impiden el desgaste
del metal, confiri�ndoles �nicamente brillo a su superficie.
Es importante, por tanto, que se usen mantas que no
se hayan empleado para pulir, ya que los residuos de esta
pasta de pulir impedir�an el abrillantado de las piezas.

El acabado de la pieza se caracteriza por su brillo.

Alicia Lozano Mart�nez (CEJ).

Textura con laminadores


Esta t�cnica permite dotar a las piezas de un acabado
tanto visual como t�ctil.

Consiste en un procedimiento muy simple en el que se


alinea la l�mina con la superficie que contiene la textura.
La presi�n ejercida por los rodillos de una laminadora
graba cualquier irregularidad sobre la pieza texturizada.

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas T�cnicas. Terminaciones o acabados Textura


Dado que esta t�cnica se realiza por laminaci�n, es
fundamental que la pieza a texturizar sea plana.

Es importante destacar que el laminador estira y


adelgaza la l�mina, aunque no la hace m�s ancha. Es por
tanto una consideraci�n a tener en cuenta a la hora de
emplear esta t�cnica decorativa.

Paz Mor�n Torres (CEJ).

Textura decorativas

superpuestas, incrustraciones.

Damasquinado

El damasquinado consiste en la realizaci�n de figuras


y dibujos mediante la introducci�n o embutido de finos hilos
de oro y plata en surcos previamente grabados. Generalmente,
se practica sobre superficies de acero o hierro.

La principal ventaja de esta t�cnica de grabado es que


su elaboraci�n es totalmente artesanal, si bien tiene el
inconveniente intr�nseco de su precio elevado.

Existen otras t�cnicas para obtener texturas decorativas


superpuestas a partir de l�minas como la que se
presenta en la imagen.

(CEJ).

Textura desde el dise�o

en cera

Consiste en modelar sobre cera el dise�o deseado,


para posteriormente ser utilizado en el proceso de fundici�n
a la cera perdida.

Una vez modelada la cera, se cubre de una masa de


escayola denominada revestimiento, que al solidificar
adopta la forma del modelo. Este conjunto se introduce
en el interior de un horno, donde se funde la cera por
acci�n del calor, dejando en el revestimiento un hueco
id�ntico al de la pieza modelada. Posteriormente, en este
hueco se inyecta el metal l�quido que, una vez solidificado
y limpio, tendr� las mismas caracter�sticas que la pieza
original en cera.

Una de las grandes ventajas de trabajar con cera para


joyer�a es que su suavidad permite imprimir f�cilmente
texturas en su superficie. De esta forma, se pueden obtener
multitud de superficies o texturas para transferir
�stas al metal y as� decorar los dise�os de joyer�a.

�ngeles L�pez Romero (CEJ).


Grabado

Grabado a buril

Consiste en imprimir formas en el metal sacando virutas


de material con ayuda de una herramienta denominada
buril. Cuanto mayor es la presi�n que se ejerce
durante el proceso, mayor es la profundidad de los surcos
impresos.

Las l�neas obtenidas con la utilizaci�n del buril son


limpias y carecen de rebabas de metal.

La principal ventaja del grabado a buril es que su acabado


final es totalmente art�stico, lo que realza la belleza
de la joya. As� mismo, este argumento representa tambi�n
uno de los principales inconvenientes, ya que dado
su marcado car�cter artesanal es m�s lento y algo m�s
caro con respecto a otro tipo de t�cnica.

Enrique Lora Tendero (CEJ).

Grabado mec�nico

o pant�grafo
Es una t�cnica de grabado que se realiza con maquinaria
especializada. El motivo a grabar se realiza sobre el
software indicado que, posteriormente y de manera automatizada,
traslada la orden a los elementos mec�nicos
para reproducir la imagen sobre la placa de metal.

El grabado mec�nico o pant�grafo se utiliza para la


producci�n a gran escala de piezas de joyer�a, con m�nimos
costes de mantenimiento.

La principal ventaja de esta t�cnica es la rapidez en


la grabaci�n de las piezas, mientras que el coste de adquisici�n
de un pant�grafo de �ltima generaci�n puede
llegar a ser muy elevado.

Algunas caracter�sticas de este tipo de grabado son:

El pant�grafo permite grabar todo tipo de formas en


las piezas.
La pieza resultante puede tener terminaci�n lineal o
redondeada.
La calidad de la grabaci�n con pant�grafo es alta.
Es una t�cnica algo menos costosa que la grabaci�n
artesanal.

Francisco Lama Le�n (CEJ).

Grabado l�ser
El grabado l�ser constituye la �ltima tecnolog�a en
grabado y marcado de joyas.

A diferencia del grabado con pant�grafo, se efect�a sin


contacto mec�nico con los materiales procesados, trat�ndose
de un marcado efectuado mediante luz. Esto permite
la ausencia de residuos o contaminaci�n en los art�culos,
preservando incluso el entorno y el medioambiente.

Como ventajas caben destacar:

Excelente resoluci�n y acabado.


Resultados inalterables en el tiempo.
Rapidez de producci�n para grandes y medianas tiradas.
El coste para el consumidor es m�s barato que una
pieza artesanal.
Permite conseguir cualquier tipo de forma.

1 Consideraciones de dise�o. Tecnicas T�cnicas. Terminaciones o acabados Grabado


Rafael Gonz�lez S�nchez (CEJ).

Grabado al �cido

Consiste en la impresi�n de un dise�o sobre el metal


por medio de �cidos que atacan la superficie met�lica.

Para ello, como primer paso, se realiza el dibujo a grabar


sobre la l�mina de metal cubierta por barniz protector

o resina. Al dibujar sobre el barniz, �ste se elimina, dejando


al descubierto el metal en estas zonas sobre las que se
produce la corrosi�n, al entrar en contacto con el �cido.
El grabado al �cido es el resultado de tres factores: la
concentraci�n de �cido, el tiempo y la temperatura; todos
ellos influyen en el resultado final de un buen grabado.

Los �cidos de uso m�s com�n son el �cido clorh�drico,


el �cido n�trico y el �cido sulf�rico.

Cabe destacar que los motivos grabados pueden ser


de diferentes tonalidades y colores, dependiendo de los
productos utilizados para tratar el metal.

Al ser una t�cnica artesanal, su coste puede ser algo


mayor, si bien todo depende del material utilizado para
grabar.

Paz Mor�n Torres / Sandra Ahufinger (CEJ).


2
Materiales
*Fuente: Cristamine. Departamento
de Ciencias Anal�ti

cas. Universidad Nacional de


Educaci�n a Distancia.

Clasificaci�n
y caracter�sticas
fisicoqu�micas*

Es muy importante conocer que en el mercado de joyer�a se pueden encontrar


diferentes tipos de piedras o gemas:

Gemas naturales Aqu�llas de origen geol�gico o biol�gico en cuyo origen no ha


intervenido la tecnolog�a humana. Ejemplos: Diamante, coral, perla.
Gemas sint�ticas Las que tienen igual composici�n que las naturales, pero se
han fabricado por el hombre. Ejemplos: Rub�, esmeralda y zafiro sint�ticos.
Gemas artificiales Gemas fabricadas por el hombre, que no tienen equivalente
natural. Ejemplos: Granate de gadolinio y galio (GGG), titanato de estroncio,
circonita.
Gemas de imitaci�n Pueden ser reconstituidas, compuestas, sint�ticas o artificiales

que se asemejan en el aspecto, pero no en la composici�n, a gemas


de m�s valor. Ejemplos: Pl�stico, vidrio verde.
Gemas tratadas Materiales gemol�gicos que han sufrido tratamientos (t�rmicos,
por radiaci�n, por impregnaci�n, te�idos, etc.) para modificar su aspecto.
El tratamiento de las gemas es tan com�n que muchos se dan por
supuestos, y ni siquiera se mencionan. Ejemplo: el calentamiento de esmeraldas
en aceite de cedro, para mejorar su aspecto y hacer desaparecer las
fracturas, se lleva a cabo con, pr�cticamente, todas las esmeraldas del mundo.
El tratamiento t�rmico es muy frecuente en zafiros y rub�es.
Gemas reconstituidas Tambi�n llamadas sinterizadas, se fabrican por presi�n
y calentamiento de polvo de la misma sustancia. Solamente se suele
aplicar el t�rmino al �mbar y a la concha de tortuga, turquesa.
Vidrios Materiales amorfos, de origen natural o, m�s frecuentemente, artificial,
que se emplean normalmente como gemas de imitaci�n.
Gemas compuestas Ejemplares obtenidos pegando dos o tres piezas de materiales
diversos, para utilizarlos como imitaci�n de gemas naturales de mucho
m�s valor. Ejemplo: Doblete de almandino - vidrio para imitar el rub�.
Dependiendo del origen y de las particularidades de cada piedra, son muy
diferentes las caracter�sticas fisicoqu�micas que presentan, algunas de las
cuales es necesario tener en cuenta antes de su incorporaci�n a un art�culo
de joyer�a.

Las principales propiedades a tener en cuenta son:

2 Materiales Clasificaci�n y caracter�sticas f�sico qu�micas


Dureza

Se denomina as� a la resistencia del mineral a ser rayado. Se mide de diversas


formas, pero es de aplicaci�n la Escala de Mohs, conjunto de diez minerales
bien conocidos que, convencionalmente, se ordenan del 1 al 10 en escala de menor
a mayor dureza. Cada mineral raya al anterior y es rayado por el siguiente en
la escala, si poseen similar grado de dureza no se rayan entre s�.

Dentro de la Escala de Mohs dividimos las piedras en:

Blandas Dureza de rayado entre 1 y 2.

Semiduras Dureza de rayado entre 3 y 6.

Duras Dureza de rayado desde 6 en adelante.

Las mejores gemas presentan una dureza mayor de 7 (cuarzo) y admiten


un buen tallado y pulido. Se encuentran entre ellas el diamante, el corind�n
(rub� y zafiro), el berilo (esmeralda, aguamarina, etc.), el crisoberilo, la
espinela,
el topacio, y la mayor�a de los granates, las turmalinas y el circ�n, entre otras.
Estas gemas sufren poca alteraci�n por el polvo atmosf�rico y por otros agentes
externos. Menor dureza presentan gemas tambi�n comunes, tales como los
feldespatos, el olivino, el �palo, el rutilo, la espodumena (kunzita y hiddenita),
y
algunas turmalinas, granates, circones y vidrios. Deben usarse con precauci�n y
guarecerlas del polvo y del roce.

Por �ltimo, algunas gemas, tales como el �mbar, la calcita, la turquesa, el


lapisl�zuli, el azabache y otras tienen una dureza baja, lo que les resta valor
como gemas, a pesar de su belleza. Se comercializan, por lo general, en formas
redondeadas, conocidas como "cabujones", pues las formas facetadas son m�s
sensibles al deterioro.

Exfoliaci�n

Es la propiedad que presentan algunos minerales de partirse preferentemente


seg�n planos paralelos determinados. En muchas piedras, los planos de
exfoliaci�n se manifiestan como fracturas internas, que deben evitarse en el
proceso de facetado, si se desea obtener gemas de gran calidad.

Adem�s, los planos de exfoliaci�n significan debilidad estructural, y suponen


un problema a la hora de tallar una gema.

La exfoliaci�n puede ser perfecta, buena o imperfecta, dependiendo de la facilidad


con la que se rompa la piedra.

En muchos minerales existen otros planos preferentes de fractura, que se


manifiestan como una "falsa exfoliaci�n", y que se denominan de partici�n. En
t�rminos generales, sus ventajas e inconvenientes son similares a los planos de
exfoliaci�n. Son caracter�sticos los planos de partici�n, seg�n el pinacoide basal
del corind�n.
Fractura

Es la rotura de una piedra en superficies irregulares, rotura provocada por un


golpe. A veces ayuda a distinguir piedras en bruto de similar apariencia.

Hay diferentes tipos de fractura:

Concoidea.

Desigual o irregular.

Ganchuda.

Lisa.

Astillosa.

Fibrosa.

Granuda.

Densidad o peso espec�fico

Es una propiedad escalar que depende de la composici�n qu�mica y de la


estructura.

Como la mayor parte de las gemas son cristales individuales de un solo mineral,
el peso espec�fico es relativamente constante para cada gema y puede
constituir una valiosa ayuda en su determinaci�n.

En las gemas, la densidad var�a entre 1 y 8. Los valores inferiores a 2 se


denominan
ligeros (como el �palo, el azabache o el �mbar), entre 2 y 4 se denominan
normales (como el aguamarina, la amatista y el apatito), y superiores a 4.

El color

Se denomina color al complementario de la radiaci�n visible absorbida por


la gema, cuando se provoca la excitaci�n de los electrones de la capa externa
de sus �tomos a orb�tales de mayor energ�a. Como sucede con los dem�s minerales,
hay gemas que poseen color propio (idiocrom�ticas), porque los iones
excitados son los que forman parte de la composici�n espec�fica de minerales.

Otras propiedades f�sicas muy importantes de las gemas son las que se refieren
a su comportamiento ante la radiaci�n electromagn�tica, singularmente
a la de longitud de onda en el rango de la radiaci�n visible; en t�rminos comunes,
su comportamiento ante la luz. En tal sentido, las propiedades m�s importantes
son: color, transparencia, dispersi�n, refracci�n y efectos �pticos especiales.

Muchas gemas, sin embargo, son incoloras cuando son puras, aunque esta
circunstancia pueda ser muy rara, y s�lo toman color seg�n la impureza predominante

incluida en peque�as cantidades en su red cristalina: son gemas que se


llaman alocrom�ticas y que pueden presentar diversos colores. Ejemplos t�picos
son el diamante (C), el berilo, el corind�n, las turmalinas, la fluorita y muchos
otros.
Una mayor pureza e intensidad del color significan, en muchos casos, diferencias
de valor de varios �rdenes de magnitud en gemas. Los intentos de
cuantificar el color y aportar, de este modo, un elemento objetivo a la valoraci�n
de las gemas llamadas "de color" han fracasado, porque ning�n equipo �ptico

2 Materiales Clasificaci�n y caracter�sticas f�sico qu�micas


o electr�nico conocido alcanza la finura y flexibilidad de un ojo humano bien
entrenado para la discriminaci�n del color. Leves tonalidades azules o amarillentas

en el verde de la esmeralda, por ejemplo, hacen variar su precio de forma


muy apreciable.
En la industria del diamante, mucho m�s desarrollada que la de las dem�s
gemas, se emplean escalas de color.

Transparencia

De forma emp�rica, se denomina transparencia la mayor o menor facilidad


que tiene la luz para atravesar un cuerpo. Depende de la composici�n, del tipo de
enlace que presenta la estructura cristalina de dicho cuerpo y de las impurezas
e inclusiones que posea.

Tambi�n influye el grosor y la conservaci�n de la superficie que, en el caso de


las gemas, es muy importante. Normalmente, las gemas se clasifican en
transparentes,
trasl�cidas y opacas.

Se considera trasl�cida a una gema cuando la luz brota de ella considerablemente


debilitada.

La opacidad de algunas gemas (turquesa, calcedonia, lapisl�zuli) es causada


por la refracci�n continua de la luz en las abundantes y min�sculas superficies
de contacto de su estructura.

Formas, tipos y pesos

Una vez seleccionada la piedra que se incorporar� al art�culo, es necesario


conocer la forma y el tama�o de la misma.
Las cuatro unidades de peso utilizadas en joyer�a son el quilate, el gramo, el

grano y el momme.
El quilate (ct) Es la unidad de peso en el comercio de las gemas. Un quilate
equivale a 1/5 de un gramo (200 miligramos). Una cent�sima parte de un
quilate se denomina un punto. As�, una piedra de 10 quilates o 10 puntos
tiene 1/10 de un quilate.
El precio de las gemas en joyer�a ha de expresarse siempre "por quilate", y el
valor en conjunto de toda la pieza ha de obtenerse en base a su peso total. El
valor del quilate aumenta con el tama�o de la piedra, pero no de forma
proporcional,
ya que si por ejemplo una gema de un quilate cuesta 70.000, una
de dos no valdr�a el doble, sino quiz�s 280.000 �.
Las subdivisiones de esta unidad de peso se pueden expresar en decimales con
dos cifras tras la coma (1,30 ct) o quebrados (1/20 ct). Cuando se trata de
diamantes
muy peque�os se pesan en puntos (point), que equivalen a 1/100 ct.
Un diamante redondo de un quilate de proporciones medias es aproximadamente
de 6.5 mm de di�metro. Observe que esta relaci�n del peso y del
tama�o es diferente para cada familia de piedras.
En el oro, el quilate no se emplea como unidad de peso, sino como indicador
de su valor de ley, es decir, de su calidad: cuantos m�s quilates posea una
joya de oro, m�s oro fino contiene, es por tanto muy importante no caer en
esta confusi�n.
Gramo Se usa para gemas y piedras preciosas de menor valor, as� como el
material en bruto.
Grano Era la antigua unidad de peso para las perlas, equivalente a 0,05 gramos
y, por tanto, a un cuarto de quilate (0,25 ct). Est� en desuso.
Momme Medida de peso japonesa equivalente a 18,75 ct (3,75 g).

Tallas y formas

Una vez obtenida la gema en bruto del yacimiento, comienza el proceso de


dar m�s valor y belleza a la piedra, para conseguir su comercializaci�n en las
mejores condiciones econ�micas. En general, este proceso se basa, por una parte,
en la talla de las piedras y, por otra, en los distintos procesos de tratamiento
t�rmico, por radiaci�n, por tinci�n, etc.

La talla y el pulido de las gemas son operaciones que tienen por objeto resaltar
al m�ximo sus cualidades de color, brillo, transparencia, dispersi�n y
resplandores,
a�n a costa de perder material y, en consecuencia, peso.

Si bien el pulido superficial de las gemas se practica desde la antig�edad, la


talla seg�n pautas establecidas es muy posterior. Hasta el comienzo del
Renacimiento
las gemas se utilizaban, en su gran mayor�a, en formas redondeadas,
frecuentemente perforadas y atravesadas por un hilo o cord�n. Esta pr�ctica no
se deb�a a que se desconocieran t�cnicas de talla, porque las tallas en cabuj�n y
la gl�ptica (arte de tallar escenas en gemas) hab�an adquirido un important�simo
desarrollo muchos siglos antes, sino porque se prefer�a conservar el mayor peso
de la piedra, en lugar de conseguir sus mejores propiedades �pticas.

A partir del siglo XIV, se desarrolla extensamente el facetado de las gemas,


conjunto de t�cnicas mediante las cuales se limitan �stas por caras planas y
pulidas,
talladas de tal forma que se consigan los mejores efectos. Normalmente, se
aplica a piedras transparentes, mientras que las tallas en cabuj�n (limitadas por
una o dos caras curvas) se reservan para piedras opacas, de menor calidad y con
efectos �pticos especiales (asterismo, efecto ojo de gato, adularescencia, etc).

Aunque el facetado depende de la experiencia y buen gusto del tallista, algunas


de ellas se han pensado como muy adecuadas a las propiedades f�sicas
de un determinado mineral. En particular, la talla brillante es la m�s adecuada
para aplicarla al diamante, porque consigue con la mayor eficacia que todos los
rayos incidentes salgan por la corona. De este modo, en funci�n de su �ndice de
refracci�n, se consigue el mayor fuego, el mejor efecto de dispersi�n y el mayor
brillo. No obstante, la talla brillante, como todas las dem�s, se puede aplicar a
cualquier gema.

Reflexi�n
total
�ngulo
cr�tico
�ngulo
cr�tico �ngulo
cr�ticoRefracci�n
2 Materiales
Clasificaci�n y caracter�sticas f�sico qu�micas
La obtenci�n de �ngulos adecuados de facetas de culata tienen suma impor

tancia para el aspecto final de la piedra. Las gemas talladas correctamente (a la

izquierda) devuelven toda la luz que entra por la tabla.

Los tipos de tallas se pueden dividir en grupos. Siguiendo lo indicado en el


Tratado de Gemolog�a del Instituto Gemol�gico Espa�ol, pueden establecerse

los grupos siguientes:

Talla brillante
Tallas derivadas del brillante
Tallas sencillas
Tallas brillante modificadas
Tallas esmeralda
Otras tallas con galer�as
Tallas rosa
Tallas cruzadas o en tijera

Las tallas m�s importantes son:

Tallas sello
Talla mixta
Talla briolette
Talla princesa o perfilada
Tallas bari�n y radiant
Tallas cabuj�n
Tallas fantas�a

La talla brillante es la m�s cl�sica y utilizada para el diamante. Consta de 58


� 57 facetas. La disposici�n y nomenclatura de las distintas facetas se indican

en la figura siguiente:

Nomenclatura y disposici�n de las facetas en la talla brillante:


a
b
c
d
Corona

a Tabla o faceta principal.


b 8 facetas estrella.
c 8 facetas fundamentales superiores

o cuadrangulares.
d 16 facetas triangulares.
a
b
culet

Culata

a 16 facetas triangulares o medias facetas


inferiores;
b 8 facetas fundamentales inferiores

+ 1 culet
Hasta principios del siglo XX, la evoluci�n de la talla de los diamantes se
desarroll�
de forma emp�rica, siendo las mejoras el resultado de la pr�ctica artesanal.
En 1919, Marcel Tolkowsky realiz� los primeros estudios t�cnicos teniendo en
cuenta las propiedades �pticas del diamante y las reacciones de la luz al
refractarse
en su interior. Tras algunos retoques posteriores en la determinaci�n de
los �ngulos de la corona y la culata, estableci� las medidas "ideales" para la
talla
brillante. Dicho nuevo modelo de la talla fue r�pidamente apreciado. La mejora
del aspecto de diamante ha sido tal, que numerosos due�os de esta gema de
talla antigua decidieron la retalla de sus piedras, a pesar de la gran p�rdida en
peso que supone esta operaci�n.

Las tallas derivadas del brillante tienen el mismo n�mero de facetas, pero
su contorno no es circular. Son las denominadas talla ovalada u oval, marqu�s o
marquesa, pera o perilla y coraz�n. (Ver fig. tallas derivadas del brillante: a)
oval;
b) marqu�s; c) coraz�n).

a)

b)

c)

La talla Oval El nombre de la t�cnica oval es talla "brillante oval modificada",


que se basa en su forma y las modificaciones de la configuraci�n tradicional del
brillante redondo. La talla oval fue inventada por Lazare Kaplan a principios de
la d�cada de los a�os sesenta.

Los brillantes ovales suelen constar de 56 facetas.

La talla Marquesa o Naveta Debe su nombre a la Marquesa de Pompadour,


ya que cuenta la leyenda que el Rey Sol quer�a una gema tallada que asemejara
la forma de la boca de la Marquesa de Pompadour. Con una forma alargada,

2 Materiales Clasificaci�n y caracter�sticas f�sico qu�micas


terminada en punta en ambos extremos, esta talla es sumamente luminosa en
el centro, pero sus destellos son menores en las puntas. La talla marquesa es
id�ntica a la talla brillante en lo que respecta al n�mero de facetas, pero resulta

m�s dif�cil. La elaboraci�n de las facetas requiere mucha experiencia y la


fragilidad
de las puntas exige la mayor precauci�n.

La talla Pera En lo que concierne a la talla y la clientela, la de pera ocupa el


segundo lugar despu�s del brillante. Es una forma intermediaria entre el brillante
y la talla marquesa. Est�ticamente es una talla sumamente favorecedora en
forma de gota de agua. La parte redondeada es la m�s brillante, en cambio la
luminosidad se refleja m�s dif�cilmente en la punta debido a que los �ngulos de
las facetas del fondo no son superiores a los 40 grados.

La talla Coraz�n El nombre t�cnico de esta gema es talla "brillante modificada


en forma de coraz�n", basada en su forma y las modificaciones de la configuraci�n
del brillante redondo tradicional. Los brillantes con forma de coraz�n se
caracterizan por tener 59 facetas.

Las tallas con Galer�as Son aqu�llas cuyas facetas tienen forma de trapecios
alargados, con las aristas paralelas. Pueden ser rectangulares y cuadradas y se
usan normalmente en piedras coloreadas. Singularmente, en las esmeraldas,
por lo que algunas de ellas reciben el nombre de talla esmeralda.

La talla Esmeralda u Octagonal La talla esmeralda suele ser rectangular, pero


las tallas m�s antiguas y cuadradas siguen siendo redondeadas. Es un diamante
tallado en galer�as; es decir, que tiene facetas en forma de hileras -por lo
general 48 � 50-, en forma de escalera y suele tener cuatro lados o ser alargada.
El tama�o caracter�stico de una talla esmeralda rectangular de 1 quilate ser�a
de 7 a 5 mm.

La talla Princesa La Princesa tiene una talla estilo brillante con las esquinas
angulosas, sin truncar. Se caracteriza por una talla perfectamente cuadrada, en
lugar de ser rectangular. El estilo brillante se refiere a la direcci�n vertical de
las
facetas de la corona y el pabell�n que son amplias en el culet y se estrechan
hacia el filet�n, a diferencia de la configuraci�n de las facetas del pabell�n en
un
brillante radiant con las esquinas truncadas. En general, un Princesa consta de
76 facetas, lo que le confiere un aspecto m�s centelleante y le da mayor fuego
que un brillante redondo.

La talla Radiant Esta es otra variante de la talla rectangular. Es la base de


una serie completa de tallas que se derivan de �sta (como por ejemplo, la talla
princesa).

La talla Sello Es especial, con una tabla muy grande, rodeada de una estrecha
galer�a trapezoidal, y sin culata. Se utiliza para piedras transl�cidas y opacas, y

es muy adecuada para grabar en la tabla escudos o emblemas.


Las tallas en Cabuj�n Son tallas no facetadas, con una o dos superficies curvas.
Los cabujones pueden ser sencillos, dobles o huecos. Se utilizan, como se
ha dicho, para piedras poco transparentes, de poco valor o con resplandores
especiales.

2 Materiales Clasificaci�n y caracter�sticas f�sico qu�micas


Fichas
de materiales

2 Materiales Fichas de materiales


Platino
Pt N�mero 78
Densidad 21,45
Dureza Mosh 4-4,5
P fusi�n 1768,4 oC
P ebullici�n 3825 oC
Foto: ETSIM. Sanch�s.
Platino
Pt N�mero 78
Densidad 21,45
Dureza Mosh 4-4,5
P fusi�n 1768,4 oC
P ebullici�n 3825 oC
Foto: ETSIM. Sanch�s.
El platino es el m�s duro de los metales preciosos, es inerte y resistente a la
corrosi�n. Su color es gris
plateado, gris-blanco o blanco, es hipoalerg�nico y su brillo es met�lico y muy
duradero. Precisamente su
brillo y su densidad (mucho m�s alta que la del oro y la plata), ennoblecen las
joyas que se realizan con este
metal y les concede un aura de exclusividad y durabilidad. Podr�amos decir que si
en el mundo de las gemas,
el diamante siempre se relaciona con lo eterno, en el mundo de los metales
preciosos, el platino ocupar�a ese
lugar, por ello no hay mejor combinaci�n que una joya donde se unan estos dos
extraordinarios materiales.

Nombre Densidad Punto de fusi�n


Platino 21,45 g/cm3 1768,4 �C
S�mbolo Dureza Mosh Punto de ebullici�n
Pt 3,5 3825 �C
N�mero Color
78 Blanco gris�ceo

2 Materiales Fichas de materialesMetales Platino

Otras caracter�sticas

Es un metal d�ctil, maleable, sectil por lo que puede ser


torneado, estirado en l�minas e hilos, cortado y golpeado
para obtener formas.
Oro
Au N�mero 79
Densidad 19,32
Dureza Mosh 2, 5-3
P fusi�n 1064,33 oC
P ebullici�n 2856 oC
Foto: ETSIM. Sanch�s.

El oro, junto con la plata son sin duda los metales m�s utilizados en la joyer�a
actual, es un metal blando,
brillante, amarillo, pesado, maleable y d�ctil, no reacciona a la mayor�a de los
productos qu�micos, es uno de
los metales que tradicionalmente se ha empleado para acu�ar moneda y en la
actualidad sus principales
utilidades son la joyer�a, la industria y la electr�nica.

El oro es muy blando y se caracteriza por su gran peso (como referencia, pesa el
doble que la plata). Al
mismo tiempo, es extraordinariamente maleable. La pureza del oro se mide en
quilates, en una escala del 1
al 24, este �ltimo demasiado blando para hacer joyas. El oro de calidad joyer�a
tiene 18 quilates, es decir, se
compone de 75% de oro y 25% de otros metales, como plata, cobre, paladio o rodio.
Tambi�n se fabrican joyas
de oro de 14 quilates, aunque �ste no alcanza el est�ndar m�nimo que se requiere
para la alta joyer�a en algunos
pa�ses. Los bancos centrales acumulan oro de 24 quilates en forma de lingotes o
monedas. Variedades:
oro amarillo / oro blanco (aleaciones con plata, platino, n�quel, o paladio), oro
rosa (aleaci�n con cobre).

Nombre Densidad Punto de fusi�n


Oro 19,32 g/cm3 1064,33 �C
S�mbolo Dureza Mosh Punto de ebullici�n
Au 2, 5-3 2856 �C
N�mero Color
79 Amarillo oro

Otras caracter�sticas

Es un metal d�ctil, maleable, sectil por lo que puede ser


torneado, estirado en l�minas e hilos, cortado y golpeado
para obtener formas.
Plata
Ag N�mero 47
Densidad 10,5
Dureza Mosh 2,5
P fusi�n 962 oC
P ebullici�n 2212 oC
Oro / Plata
Foto: ETSIM. Costafreda.
Plata
Ag N�mero 47
Densidad 10,5
Dureza Mosh 2,5
P fusi�n 962 oC
P ebullici�n 2212 oC
Oro / Plata
Foto: ETSIM. Costafreda.
La plata es uno de los metales que tradicionalmente se ha empleado en la
orfebrer�a, acu�aci�n y ornamentaci�n,
es un metal noble, aunque tiene algunas deficiencias que no lo hacen el m�s
adecuado para la
joyer�a. La oxidaci�n de las piezas de plata siempre ha sido un handicap para que
�sta sea considerado, un
metal precioso de primera l�nea y siempre se ha reservado para piezas de orfebrer�a
o de menor importancia.
La aplicaci�n sobre la plata de ba�os galv�nicos que evitan en cierta medida la
oxidaci�n de la plata, junto con
el precio tan competitivo de este metal con respecto al oro y el platino, han hecho
que la plata se posicione
como uno de los metales m�s utilizados dentro de la joyer�a.

La plata es relativamente suave y pesada; por ello se deja modelar en fin�simas


hojas o hilos. Tiene una
extraordinaria capacidad de reflexi�n de la luz. La superficie lisa de este metal
puede reflejar hasta el 90% de
la luz que recibe. Este es el motivo por el que, antes del descubrimiento del
cristal, la plata se utilizara como
espejo. No obstante, como ya hemos dicho, si se deja la plata en contacto con el
aire, forma una capa de �xido
mate y negro que hay que limpiar peri�dicamente. Debido a su blandura, es necesario
hacer aleaciones con
oro o cobre para formar objetos duraderos. La plata de ley se compone en un 92,5%
de plata.

Nombre Densidad Punto de fusi�n


Plata 10,5 g/cm3 962 �C
S�mbolo Dureza Mosh Punto de ebullici�n
Ag 2,5 2212 �C
N�mero Color
47 Plateado

2 Materiales Fichas de materialesMetales


Cobre
Cu N�mero 29
Densidad 8,96
Dureza Mosh 3
P fusi�n 1084,62 oC
P ebullici�n 2927 oC
Foto: ETSIM. Sanch�s.

El cobre es uno de los pocos metales que pueden encontrarse en la naturaleza en


estado "nativo", es decir,
sin combinar con otros elementos. Por ello, fue uno de los primeros en ser
utilizado por el ser humano, habi�ndose
encontrado utensilios de cobre nativo en torno al 7000 a.C. La resistencia a la
corrosi�n del cobre,
el bronce y el lat�n permiti� que estos metales hayan sido utilizados no s�lo como
decorativos sino tambi�n
como funcionales desde la Edad Media hasta nuestros d�as.

El cobre posee varias propiedades f�sicas que propician su uso industrial en


m�ltiples aplicaciones, siendo
el tercer metal, despu�s del hierro y del aluminio, m�s consumido en el mundo. Es
de color rojizo y de brillo
met�lico y, despu�s de la plata, es el elemento con mayor conductividad el�ctrica y
t�rmica. Es un material
abundante en la naturaleza; tiene un precio asequible y se recicla de forma
indefinida; forma aleaciones para
mejorar las prestaciones mec�nicas (lat�n, bronce, alpaca) y es resistente a la
corrosi�n y oxidaci�n.

Tanto el cobre como sus aleaciones tienen una buena maquinabilidad, es decir, son
f�ciles de mecanizar.
El cobre posee muy buena ductilidad y maleabilidad, lo que permite producir l�minas
e hilos muy delgados y
finos. Admite procesos de fabricaci�n de deformaci�n, como laminaci�n o forja, y
procesos de soldadura y sus
aleaciones adquieren propiedades diferentes con tratamientos t�rmicos, como temple
y recocido. En general,
sus propiedades mejoran con bajas temperaturas, lo que permite utilizarlo en
aplicaciones criog�nicas.

Nombre Densidad Punto de fusi�n


Cobre 8,96 g/cm3 1084,62 �C
S�mbolo Dureza Mosh Punto de ebullici�n
Cu 3 2927 �C
N�mero Color
29 Rojizo
Densidad 7,850
Dureza Mosh 4-7,5
P fusi�n

1375-1650 oC
P ebullici�n 2500 a
2600 oC

Acero

El acero es una aleaci�n de hierro y carbono que se utiliza en todo tipo de


industrias. La introducci�n del
acero en la fabricaci�n de joyer�a ha sido paulatina, ya que los procesos de
fabricaci�n son complejos. La
uni�n de semielaborados fabricados en acero (cadenas, cordones, chapas, etc)
soldados a cierres y entre-
piezas de metales nobles fue una revoluci�n para el mundo de la joyer�a. Ahora
mismo los joyeros disponen
de diferentes procesos para la fabricaci�n de piezas netamente en acero o unidas a
otros metales nobles y
engastadas con piedras preciosas, como son, grabado y corte a l�ser, fundici�n a la
cera perdida para acero
y mecanizado.

Nombre Punto de fusi�n


Acero Entre 1375 y 1650 �C
Densidad Punto de ebullici�n
7,850 g/cm3 2500 a 2600 �C
Dureza Mosh
4-7,5

2 Materiales Fichas de materialesMetales Cobre / Acero


Hierro
Fe N�mero 26
Densidad 7,87
Dureza Mosh 4-5
P fusi�n 1535 oC
P ebullici�n 3000 oC
Foto: ETSIM. Sanch�s.

Es el cuarto elemento m�s abundante en la corteza terrestre, representando un 5% y,


entre los metales,
s�lo el aluminio es m�s abundante. Igualmente, es uno de los elementos m�s
importantes del Universo, y el
n�cleo de la Tierra est� formado principalmente por hierro y n�quel, generando al
moverse un campo magn�tico.
Ha sido hist�ricamente muy importante, y un per�odo de la historia recibe el nombre
de Edad de Hierro.

Es un metal maleable, tenaz.

El hierro es el metal m�s usado, con el 95% en peso de la producci�n mundial de


metal. El hierro puro
(pureza a partir de 99,5%) no tiene demasiadas aplicaciones, salvo excepciones para
utilizar su potencial
magn�tico. El hierro tiene su gran aplicaci�n para formar los productos
sider�rgicos, utilizando �ste como
elemento matriz para alojar otros aleantes tanto met�licos como no met�licos, que
confieren distintas
propiedades al material. Se considera que una aleaci�n de hierro es acero si
contiene menos de un 2% de
carbono; si el porcentaje es mayor, recibe el nombre de fundici�n.

Las aleaciones f�rreas presentan una gran variedad de propiedades mec�nicas,


dependiendo de su composici�n
o el tratamiento que se haya llevado a cabo.

Nombre Densidad Punto de fusi�n


Hierro 7,87 g/cm3 1535 �C
S�mbolo Dureza Mosh Punto de ebullici�n
Fe 4-5 3000 �C
N�mero Color
26 Gris plateado
Densidad 8,90
P fusi�n 830-1020 oC

Bronce

2 Materiales Fichas de materialesMetales Hierro / Bronce

Foto: Celtiberia.

El bronce es una aleaci�n met�lica de cobre y esta�o en la que el primero


constituye su base y el segundo
aparece en una proporci�n de entre el 3 y el 20%. Utilizado en joyer�a
tradicionalmente para microesculturas,
medallas y monedas, no es considerado un metal noble, pero en joyas de vanguardia
se emplea acompa�ado
de plata u oro y piedras preciosas.

El denominado bronce sol (en alem�n: Sonnenbronze) es una aleaci�n utilizada en


joyer�a, tenaz, d�ctil
y muy dura, que funde a temperaturas pr�ximas a las del cobre (1.357 �C) y est�
constituida hasta por un
60% de cobalto.

Puede ser fundido a la cera perdida, cortado y grabado a l�ser y mecanizado.


Tambi�n es empleado para
la realizaci�n de reproducciones de joyas antiguas que en sus d�as se elaboraban
con esta aleaci�n de metal.
El bronce se oxida y pierde el lustre r�pidamente, por eso entre los procesos de
fabricaci�n ha de tenerse
en cuenta el de terminaci�n con ba�os galv�nicos.

Nombre

Bronce

Densidad

8,90 g/cm3

Punto de fusi�n

830 a 1020 �C
Densidad 3,52
Dureza Mosh 10

Diamante

Foto: IGE.

El diamante es el material m�s duro que existe, de hay su nombre que procede del
griego "adamas" cuyo
significado es el m�s duro o el invencible. Su dureza marca el m�ximo de la escala
de dureza de Mosh que
le asigna al diamante el diez. Su composici�n es carbono puro y cristaliza en el
sistema c�bico. Desde hace
miles de a�os los diamantes han atra�do al hombre por su dureza, pero fue cuando
pudo tallarlo cuando
realmente el diamante se convirti� en la m�s preciada de las piedras preciosas,
trono que hasta ese momento
hab�a ocupado el rub�. Los diamantes son uno de los puntales de la joyer�a moderna,
simbolizan la
eternidad y, por ello, son la gema indispensable en un solitario de compromiso,
tambi�n son el acompa�amiento
perfecto para otras piedras preciosas de gran tama�o, en especial rub�, zafiro
azul, esmeralda. Otras
de las piezas de moda realizadas con diamantes son todo tipo de colgantes y, en
particular, los denominados
trilogy, que consisten en tres diamantes que simbolizan el pasado, presente y
futuro de una relaci�n.

Nombre Sistema cristalino Color


Diamante C�bico Incoloro, fancys
Categor�a Densidad
Gema 3,52 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Opaco 10

Otras caracter�sticas

Los diamantes son valorados por cuatro caracter�sticas


principales: el peso, la talla, la pureza y el color.
Densidad 3,97-4,05
Dureza Mosh 9

Rub�

Foto: IGE.

El rub� es considerado el rey de las piedras preciosas. En la actualidad, los


yacimientos de rub�es de calidad
son muy escasos y apenas se extraen piedras naturales de buen tama�o y color, tanto
el rub� como el
zafiro pertenecen a la familia de los corindones, por tanto son piedras duras y
f�ciles de trabajar con ellas,
siempre que se mantengan las precauciones que se deben tener con las piedras
preciosas. Las inclusiones
t�picas de los rub�es se llaman "sedas", pero al contrario que ocurre con el
diamante, las inclusiones no
afectan tanto al precio del rub�, sino que lo que m�s se tiene en cuenta a la hora
de calcular su valor es su
color, tama�o, uniformidad y transparencia. El rub� siempre est� vinculado a piezas
de joyer�a media-alta,
normalmente en piezas acompa�adas de diamantes y montadas tanto en oro blanco como
oro amarillo.

Nombre Sistema cristalino Color


Rub� Trigonal / hexagonal Variedades del rojo
Categor�a Densidad
Mineral 3,97-4,05 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente a translucido 9

2 Materiales Fichas de materialesMinerales Diamante / Rub�

Otras caracter�sticas

El rub� m�s apreciado por su color rojo intenso es denominado


sangre de pich�n.
Densidad 3,97-4,05
Dureza Mosh 9

Zafiro azul

Foto: IGE.

Aunque existen zafiros de varios colores, s�lo el zafiro azul es considerado una
piedra preciosa para la
joyer�a, d�ndole especial valor a su color azul oscuro de intensidad media, que es
el m�s apreciado para la
joyer�a. El zafiro azul, al igual que todas sus variedades de color, pertenece a la
familia de los corindones.
La intensidad, uniformidad y pureza del color son las consideraciones m�s
importantes a la hora de decidir
la compra de un zafiro azul. Los zafiros azules de gran calidad no deben contener
matices o colores secundarios,
ya que reducir�an la belleza de esta piedra preciosa. El zafiro azul es ideal para
ser montada en
piezas de joyer�a de media y alta calidad, monturas de oro y acompa�ados con
diamante, tanto en sortijas,
pendientes, colgantes, etc.

Nombre Sistema cristalino Color


Zafiro azul Trigonal / hexagonal Variedades de azul
Categor�a Densidad
Mineral 3,97-4,05 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente a translucido 9
Densidad 2,65-8
Dureza Mosh 7,5-8

Esmeralda

Foto: IGE.

La esmeralda es una piedra preciosa perteneciente al grupo del berilo,


caracter�stica por su color verde,
que puede ir desde el verde p�lido, a un extraordinario color verde intenso, que es
el m�s apreciado en joyer�a.
Considerada como una de las m�s importantes piedras preciosas, la esmeralda
tradicionalmente ha
sido montada en joyas acompa�ada con diamantes que realzan su color y belleza. A
pesar de su dureza que
se acerca al 8 en la escala de Mosh, la esmeralda es una gema fr�gil y delicada
porque suele poseer multitud
de inclusiones, conocidas como "jard�n". En muchos casos, estas inclusiones son
fracturas internas, por esta
raz�n despu�s de la talla la esmeralda tiene que ser tratada con mucho cuidado,
sobre todo en los procesos
de engastado y limpieza, evitando en todo momentos ejercer grandes presiones sobre
la piedra y no someterla
a cambios bruscos de temperatura, que podr�an llegar a fracturarla totalmente.

Nombre Sistema cristalino Color


Esmeralda Hexagonal Variedades de verde
Categor�a Densidad
Mineral 2,65-8 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente a translucido 7,5-8

2 Materiales Fichas de materialesMinerales Zafiro / Esmeralda

Otras caracter�sticas

En muchas ocasiones las esmeraldas son impregnadas


con un aceite para potenciar su belleza.
Densidad 2,65-8
Dureza Mosh 7

Amatista

Foto: IGE.

La amatista es una variedad del cuarzo macrocristalino y se caracteriza por su


color violeta m�s o menos
intenso. Debe su color a diminutas part�culas de hierro, las piedras de mayor
calidad y transparencia son talladas
mediante facetas y montadas en piezas de joyer�a, normalmente como centros de
sortijas, colgantes,
etc. Las piedras con escasa o nula transparencia se tallan en formas de cabuj�n y
en cuentas para collares
y pulseras.

Nombre Sistema cristalino Color


Amatista Hexagonal Violeta, violeta claro
Categor�a Densidad
Mineral 2,65-8 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente a translucido 7

Otras caracter�sticas

Las amatistas se decoloran hacia un marr�n-naranja si se


recalientan a 400�-500�C y se convierten en citrinos.
Densidad 3,49-3,60
Dureza Mosh 8

Topacio

Foto: IGE.

El topacio una piedra especialmente brillante y se considera una de las m�s


valiosas del mercado. Los colores
m�s demandados son el amarillo, el naranja (topacio imperial), el azul y el rosa.
En raras ocasiones puede
ser rojo o violeta. El topacio es pesado y relativamente poroso. En joyer�a se
utiliza, sobre todo, en las tallas
ovalada, esmeralda y marquesa, aunque los ejemplares de menos calidad se tallan en
forma de cabuj�n.

Nombre Sistema cristalino Color


Topacio R�mbico, prism�tico Azul verdoso p�lido
Categor�a Densidad
Mineral 3,49-3,60 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente 8

2 Materiales Fichas de materialesMinerales Amatista / Topacio

Otras caracter�sticas

El color m�s cotizado es el rosado.


Densidad 2,68-2,72
Dureza Mosh 7,5-8

Aguamarina

Foto: IGE.

La aguamarina es un berilo, al igual que la esmeralda, su color puede variar desde


verde p�lido al azul
intenso, que es el color m�s apreciado en joyer�a y donde las impurezas de hierro
se encuentran dentro de
la estructura de cristal de berilo.

Posee una dureza suficiente como para ser montada en gemas centrales en sortijas y
colgantes. Adem�s,
gracias a que en la naturaleza se pueden encontrar cristales de aguamarina de gran
tama�o, en la industria
de la joyer�a no es dif�cil obtener grandes gemas de este mineral sin apenas
inclusiones. La mayor�a
de las aguamarinas que encontramos hoy en d�a en el mercado han sufrido un
tratamiento t�rmico para
mejorar su color.

Nombre Sistema cristalino Color


Aguamarina Hexagonal Azul verdoso p�lido
Categor�a Densidad
Mineral 2,68-2,72 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente a translucido 7,5-8
Densidad 2,98-3,30
Dureza Mosh 7-7,75

Turmalina

Foto: IGE.

La turmalina es una gemas con unas cualidades excepcionales para la joyer�a, ya que
tiene una buena
dureza y podemos encontrar gemas de un tama�o considerable. Podemos decir de ella
que es una piedra
"camale�nica", ya que podemos encontrar turmalinas de diferentes colores que llegan
a confundirse con rub�es,
zafiros y esmeraldas. Una de las cualidades m�s extraordinarias de las turmalinas
es que en un mismo
cristal de turmalina podemos encontrar diversas bandas de color, que van del rojo
m�s intenso al azul m�s
profundo. Por eso se habla de la turmalina como la piedra de las "musas", pues se
cre�a que sus imaginativos
colores conten�an poderes de inspiraci�n, que permit�an a la mente de los creadores
una creatividad
ilimitada. Tanto el hecho de que se encuentran cristales de turmalina de gran
tama�o como el de su amplia
variedad de color hacen de la turmalina una gema id�nea para la creaci�n de joyas
contempor�nea.

Nombre Sistema cristalino Color


Turmalina Trigonal Rosa, rojo, tonos de verde,
Categor�a Densidad gris, tonos de azul
Mineral 2,98-3,30 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente a opaco 7-7,75
Otras caracter�sticas
La turmalina tiene propiedades tanto piroel�ctricas como calentarlos, estas cargas
pueden atraer objetos ligeros.
piezoel�ctricas. Esto significa que en los dos extremos se
acumulan cargas opuestas, tanto bajo presi�n como al

2 Materiales Fichas de materialesMinerales Aguamarina / Turmalina


Densidad 3,49-4,16
Dureza Mosh 6,5-7,5

Granate

Foto: IGE.

La familia de los granates engloba piedras de muy diferente composici�n qu�mica.


Existen granates con
alto contenido de hierro (granate almandino). Generalmente, son muy resistentes a
los �cidos. Sus principales
variedades son:

Piropo Color rojo sangre.


Almandino Color rojo intenso a violeta.
Rodelita Color rojo violeta sin apenas inclusiones.
Tsavorita Variedad de granate verde lima.
Hesonita Color pardo anaranjado, pardo amarillento.

Nombre Sistema cristalino Color


Granate C�bico Rojo, verde, amarillo,
Categor�a Densidad naranja
Mineral 3,49-4,16 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente a translucido 6,5-7,5
Densidad 2,61
Dureza Mosh 6,5-7

Jade

Foto: IGE.

Jade es una denominaci�n que re�ne dos caracter�sticas. No se trata propiamente del
nombre de un mineral.
Estas caracter�sticas son el contenido mineral y la estructura. Jade denomina dos
minerales, jade�ta y
nefrita. Para poder ser denominado como jade los dos deben estar presentes como
agregados, en forma de
gr�nulos muy finos o fibras entrelazadas.

Desde hace m�s de 5.000 a�os se utiliza el jade en China y Mesoam�rica como
material para fabricar
utensilios y adornos. A lo largo del tiempo se desarroll� un verdadero culto del
jade.

Los objetos de jade ten�an (y tienen) fama de amuletos que atraen la suerte. Se
cree que tiene propiedades
curativas: en la apertura y tratamiento de chacras, abre, estimula y fortalece el
chacra de la garganta,
comunicaci�n y creatividad, tambi�n se cree que un jade rojo engarzado colgando del
cuello previene contra
el mal de ojo y que en el medio de la frente previene o cura enfermedades mentales,
psicol�gicas, ayuda a
vencer la timidez y potencia el poder de concentraci�n; sobre el ombligo, colocando
un jade rojo durante diez
minutos, combate o previene enfermedades del h�gado. En sus or�genes, el jade era
tan duro y resistente
como ning�n otro material. Por ello se utilizaba tambi�n para elaborar armas y
herramientas.

Nombre Sistema cristalino Color


Jade Trigonal / hexagonal Verde, rojo, marr�n
Categor�a Densidad
Mineral 2,61 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Opaco, cremoso 6,5-7

2 Materiales Fichas de materialesMinerales Granate / Jade


Densidad 2-2,25
Dureza Mosh 5-6,5

�palo

Foto: IGE.

El �palo es seguramente una de las gemas m�s bellas que existen, y su efecto
�ptico, denominado juego
de colores, no existe en ninguna otra. Este efecto proporciona en los ejemplares de
m�s calidad una diversidad
de colores y unos dibujos que realzan la belleza de la gema. Existen dos variedades
fundamentales de
�palos, el com�n y el noble. El primero no presenta juego de colores y cuando es
transl�cido no tiene belleza.
Por el contrario, el noble puede ser transparente, transl�cido e incluso opaco y,
aunque alguna variedad
carece de juego de colores, lo normal es que luzcan este efecto �ptico especial en
mayor o menor intensidad
y belleza.

Nombre Sistema cristalino Color


�palo Amorfo Blanco, negro, amarillo,
Categor�a Densidad naranja, azulado, verde
Mineral 2-2,25 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente a opaco 5-6,5

Otras caracter�sticas

Es una gema relativamente blanda y fr�gil, por lo que cualquier


golpe o cambio brusco de temperatura puede llegar
a fracturarla.
Densidad 2,6-2,7
Dureza Mosh 5-6

Turquesa

Foto: IGE.

La turquesa ha sido empleada en joyer�a desde el antiguo Egipto. Siempre muy


vinculada a amuletos,
collares e incluso obras de arte, es una piedra opaca y relativamente blanda, lo
que la hace perfecta para
las incrustaciones, de ello tenemos muestra en las joyas egipcias. La turquesa es
una piedra muy porosa y
que contiene mucha agua, por eso no es aconsejable ser agresivos con ella en los
procesos de fabricaci�n
de una joya, nunca la herviremos ni la trataremos con productos abrasivos. Estos
cuidados tambi�n tienen
que mantenerse una vez realizada, porque los perfumes o incluso un ambiente
contaminado pueden con el
tiempo hacer que la turquesa cambie de tono y pierda su belleza original.

Nombre Sistema cristalino Color


Turquesa Tricl�nica Tonalidades de azul
Categor�a Densidad
Mineral 2,6-2,7 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Opaca-semitranslucida 5-6

2 Materiales Fichas de materialesMinerales �palo / Turquesa


Densidad 2,65
Dureza Mosh 7

Cuarzo

Foto: IGE.

El cuarzo es la gema m�s abundante que existe y tiene m�ltiples variedades. El


cristal de roca o cuarzo
transparente es una gema abundante relativamente barata y podemos encontrar
ejemplares con curiosas
inclusiones que los hacen �nicos. Los cuarzos de gran tama�o con inclusiones de
pirita o aciculas de rutilo
se utilizan cada d�a m�s en la joyer�a contempor�nea y de vanguardia por su
singularidad y belleza. Normalmente,
los cristales de cuarzo se tallan en cuentas y forma cabuj�n, tambi�n en formas
amorfas, aunque
cada vez m�s los cuarzos con inclusiones singulares empiezan a tallarse con
facetas.

Nombre Sistema cristalino Color


Cuarzo Trigonal Blanco-transparente
Categor�a Densidad
Mineral 2,65 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente 7

Otras caracter�sticas

Una de las caracter�sticas de los cuarzos es la piezoelectricidad,


que significa que se cargan el�ctricamente por
presi�n.
Densidad 2,65
Dureza Mosh 7

Citrino

Foto: IGE.

El citrino es un cuarzo de color amarillento. La sustancia que le da el color es el


hierro. Los citrinos naturales
son escasos y la mayor parte que encontramos en el mercado han sido tratados
mediante el calentamiento
de amatistas o de cuarzo ahumado. A 470�C la amatista se torna amarillo claro y a
550-560�C amarillo
oscuro o marr�n rojizo. El cuarzo ahumado se decolora hacia el citrino a los 300-
400�C. Los citrinos que
han sido tratados tienen un ligero tono rojizo, por el contrario los naturales
suelen tener un tono amarillo
claro. Al igual que otros cuarzos como la amatista, los citrinos de mayor calidad y
transparencia se emplean
mucho en la joyer�a actual, como centros de sortijas, pendientes, etc, sobre todo
en piedras de gran tama�o
y piezas de fantas�a.

Nombre Sistema cristalino Color


Cuarzo, citrino Tricl�nica Amarillo-marr�n
Categor�a Densidad
Mineral 2,65 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Transparente 7

2 Materiales Fichas de materialesMinerales Cuarzo / Citrino


Densidad 2,58-2,64
Dureza Mosh 6,5-7

Onix / �nice

Foto: IGE.

El Onix u �nice es una variedad del �gata te�ida, muy utilizado en joyer�a por su
dureza y el brillo que
se obtiene al pulirlo, sobre todo en sellos de caballero, en colgantes y en dise�os
art deco. A mediados del
siglo XX, estuvo muy relacionado junto con el azabache, con joyas especialmente
creadas para el luto y para
sellos, sobre todo de hombre. Tambi�n podemos encontrar otras variedades de color
marr�n y rojizo. Existe
una leyenda que cuenta que en el Onix est�n los misterios de la muerte y del m�s
all�.

Nombre Sistema cristalino Color


�nice Trigonal Negro
Categor�a Densidad
Mineral 2,58-2,64 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Opaco 6,5-7
Densidad 2,4-2,9
Dureza Mosh 5-6

Lapisl�zuli

Foto: IGE.

El lapisl�zuli es una piedra semipreciosa, azul oscura, a veces salpicada con motas
de color claro o anaranjadas.
Es un mineral opaco y en joyer�a se utiliza normalmente tallado en cuentas o formas
planas y cabuj�n.
Est� compuesto por granos de diferentes minerales, como lezurita y sodalita, que le
dan su peculiar
color azul. El lapisl�zuli es muy sensible a las presiones fuertes y a las altas
temperaturas, as� como a la
acci�n de �cidos y jabones.

Nombre Sistema cristalino Color


Lapisl�zuli C�bico Azul, azul claro
Categor�a Densidad
Mineral, roca 2,4-2,9 g/cm3
Transparencia Dureza Mosh
Opaco 5-6
Otras caracter�sticas
El lapisl�zuli en joyer�a se considera como una piedra en la joyer�a egipcia.
semipreciosa menor y no se suele emplear en piezas de
media y alta joyer�a. Aunque fue una piedra muy utilizada

2 Materiales Fichas de materialesMinerales Circonita / Moissanita


Densidad 5,65
Dureza Mosh 8-8,5

Circonita

La circonita es una gema artificial que imita al diamante. Su aparici�n en el


mercado de la joyer�a ocasion�
un cambio radical en el aspecto final de la joyer�a media-baja, ya que es un
producto de gran calidad
a un precio muy bajo. A mediados de los a�os 80, la circonita era la gema m�s
popular que se engastaba en
joyer�a, existiendo la posibilidad de encontrarla en casi todo tipo de tallas,
tama�os y colores.

Foto: IGE.

Nombre Sistema cristalino Color


Circonita C�bico Todos
Categor�a Densidad
Mineral sint�tico 5,65 g/cm2
Transparencia Dureza Mosh
Transparente 8-8,5
Densidad 3,21
Dureza Mosh 9,25

Moissanita

Foto: IGE.

La moissanita es una gema sint�tica de carburo de silicio, muy apreciada en


joyer�a. La moissanita artificial
es muy dif�cil de diferenciar del diamante, pudiendo llegar a confundir incluso a
expertos. Es extremadamente
dura y es una buena conductora t�rmica, al igual que el diamante. Rara vez se
encuentran ejemplares
totalmente claros, pero sus excelentes propiedades hacen de esta gema id�nea para
anillos de compromiso,
solitarios, etc.

Nombre Sistema cristalino Color


Moissanite Hexagonal Incoloro, azulado, verdes,
Categor�a Densidad amarillos
Mineral sint�tico 3,21 g/cm2
Transparencia Dureza Mosh
Transparente a opaco 9,25

2 Materiales Fichas de materialesMinerales sint�ticos Circonita / Moissanita


Densidad 2,6-2,7
Dureza Mosh 2,5-3

Coral

Foto: IGE.

El coral es una gema de origen org�nico, generado a trav�s de colonias de p�lipos


que segregan cristales
de carbonato de calcio o sustancias �seas. Estas sustancias forman un esqueleto
r�gido al que se encuentran
unidos todos los p�lipos. Podemos encontrar corales de diferentes colores, que van
desde el rojo, rosa,
naranja, azul, blanco y negro. Cuando se observa un coral bajo la lupa, se pueden
apreciar unas tiras alargadas,
que son los restos de las v�as sobre las que los p�lipos se agarraban unos a otros.
El corte transversal
de un coral muestra una estructura radial que indica su crecimiento, muy similar al
de los �rboles. Los corales
de baja calidad tienen muy a menudo inclusiones y agujeros ocasionados por
par�sitos. Los corales m�s
apreciados son los rojos del Mediterr�neo. Al ser una gema opaca, los corales
suelen ser tallados en formas
cabuj�n o en cuentas de diferentes formas para collares y pulseras. Por su escasa
dureza, cuando el coral
necesita ser engastado, es aconsejable hacerlo en un bocel para protegerlo de roces
y golpes.

Nombre Densidad
Coral 2,6-2,7 g/cm3
Categor�a Dureza Mosh
Gema org�nica 2,5-3
Transparencia Color
Opaco Rojo, rosa, blanco, negro

Otras caracter�sticas

El coral por su escasa dureza es un material f�cil de trabajar,


lo que permite grabar y esculpir sobre �l.
Densidad 2,68-2,79
Dureza Mosh 3-4

Perla

Foto: IGE.

La perla es una gema de origen org�nico que est� producida por moluscos con concha
de diferentes
especies, tanto de agua dulce como de agua salada. Cada una de estas especies
produce perlas con sus
particularidades. Podemos encontrar variedad de color, cultivo, calidad y tama�o.

Esta gema ha sido muy apreciada desde las antiguas civilizaciones hasta nuestros
d�as. Es un material
sensible y dif�cil de trabajar, siempre ha estado ligado al adorno personal, tanto
en joyas, como en moda:
muchos vestidos de novia se confeccionaban con perlas. Tambi�n han sido utilizadas
en encuadernaciones
de libros e incrustadas en marcos de importantes pinturas. En la actualidad, est�
muy ligada a la joya femenina,
aunque hist�ricamente muchos eran los hombres de la nobleza que las luc�an tanto en
sus ropas
como en sus joyas.

Las perlas por su delicadeza no son aconsejables montarlas en sortijas que no tenga
una zona que las
proteja de los golpes o roces. Tradicionalmente, han sido muy apreciadas montadas
en collares y en pendientes.

Nombre Densidad
Perla 2,68-2,79 g/cm3
Categor�a Dureza Mosh
Gema org�nica 3-4
Transparencia Color
Opaco Blanco, negro, crema

2 Materiales Fichas de materialesGemas org�nicas Coral / Perla

Otras caracter�sticas

Sobre la perlas no podemos rociar perfumes o productos


abrasivos, ya que pueden afectar su cultivo. S�lo es aconsejable
su limpieza con un poco de agua y un trapo limpio.
Densidad 1,2-1,3
Dureza Mosh 3-4

Azabache

Foto: IGE.

El azabache procede de una variedad de �rboles que se extinguieron hace millones de


a�os. Es de color
negro brillante, compacto, suave al tacto y relativamente duro (entre 3-4 en la
escala Mosh) y su densidad
oscila entre 1,2 y 1,3 g/cm. Fue bastante empleado en la joyer�a de la primera
mitad del siglo XX, a pesar de
ser un material fr�gil y dif�cil de trabajar. Se puede limar, tornear, esculpir y
pulir. Su escasez, al tiempo que
la mencionada dificultad para ser trabajado, hacen que los ejemplares de azabache
utilizados para la joyer�a
sean tratados por los mejores artesanos, por lo que se obtienen piezas de gran
belleza de este material:
colgantes, camafeos, collares, anillos, que se suelen mezclar con metales preciosos
y gemas. Las ejemplares
de azabache de mayor tama�o suelen ser destinados para esculturas.

El azabache m�s duro es utilizado en joyer�a y posee mayor valor comercial, dado
que las piezas resultantes
son m�s compactas y de mayor durabilidad. El azabache de Asturias, uno de los pocos
lugares del
mundo donde se consigue azabache de buena calidad, procede de unos �rboles
jur�sicos pertenecientes al
grupo de las protopin�ceas que se extinguieron hace unos 65 millones de a�os, al
mismo tiempo que los dinosaurios,
su equivalente en nuestros d�as ser�a el cipr�s. No obstante, otros tipos de
azabache, como el de
Whitby en el condado de Yorkshire, Inglaterra (otro de los lugares donde se extrae
azabache de gran dureza
y por tanto de buena calidad) parece tener su origen en plantas del tipo de la
araucaria.

Nombre

Azabache

Categor�a

Gema org�nica

Transparencia

Opaco

Densidad

1,2-1,3 g/cm3

Dureza Mosh
3-4

Color

Negro
Densidad 1,08
Dureza Mosh 2,5-3

�mbar

Foto: IGE.

El �mbar es una resina de �rbol fosilizada y endurecida durante millones de a�os y


considerada en joyer�a
una gema de origen org�nico. Sus variedades de color van desde el amarillo, co�ac,
blanco, negro, rojo,
violeta y verde en sus diferentes tonos. Es muy com�n encontrar inclusiones tanto
animales como vegetales
en ellos, situaci�n que hace a�n m�s si cabe singular cada una de las gemas. En
joyer�a, el �mbar se
monta mucho en piezas de plata, es una gema que est� de moda en los �ltimos a�os,
sobre todo piezas de
gran tama�o montadas en sortijas, collares, pulseras y colgantes.

Nombre Densidad negro, marr�n


�mbar 1,08 g/cm3
Categor�a Dureza Mosh
Gema org�nica 2,5-3
Transparencia Color
Transparente a translucido Amarillo, blanco, verde,

2 Materiales Fichas de materialesGemas org�nicas Azabache / �mbar

Otras caracter�sticas

El �mbar posee propiedades el�ctricas y se carga cuando


es frotado en�rgicamente, pudiendo atraer peque�os
trozos de papel y otros objetos de poco peso.
Densidad 2,6-2,8
Dureza Mosh 2,5-4

N�car

Foto: IGE.

El n�car es la capa interna de determinadas especies de moluscos, tanto de agua


dulce como de agua
salada. Se pueden encontrar en diferentes colores, como blanco, rosa, crema, verde
y azul, aunque los tonos
no suelen estar uniformemente distribuidos y poseen un irisado t�pico que se
percibe especialmente en el
n�car de tonos oscuros. En la antig�edad se utilizaba, sobre todo, para la
elaboraci�n de piezas religiosas,
en muebles y objetos de decoraci�n En la joyer�a actual, el n�car se corta
principalmente en formas planas
y cabuj�n y es muy utilizado para incrustaciones, micro esculturas y camafeos.

Nombre Sistema cristalino Color


N�car Blanco, rosa, crema, azul
Categor�a Densidad
Gema org�nica 2,6-2,8 g/cme
Transparencia Dureza Mosh
Translucido a Opaco 2,5-4

Otras caracter�sticas

El n�car tambi�n es conocido con el nombre de madreperla


y otros de sus usos son la ebanister�a, fabricaci�n
de abanicos, botones, etc.
Otros

La joyer�a contempor�nea es cada d�a m�s atractiva para artistas y dise�adores que
se acercan a ella
como un primer paso hacia el bell�simo mundo de las joyas. Est� incorporaci�n no
hace otra cosa que enriquecer
la forma de crear, aplicando nuevos materiales a un sector tradicionalmente sobrio.

Roble, olivo o palisandro Proceso de tallado, mecanizado, pulido y grabado a l�ser.

Pl�sticos y metacrilatos Proceso de corte, mecanizado, grabado a l�ser, esmaltado.


Granito, pizarra y m�rmol Proceso de corte, tallado, mecanizados, cincelado y
grabado a l�ser.
Astas, hueso Proceso de corte, tallado, mecanizado y grabado a l�ser.

2 Materiales Fichas de materialesGemas org�nicas / Otros materiales N�car / Otros


�bano

�rbol de la familia de las Sapot�ceas. El uso del �bano se remonta al Antiguo


Egipto. Madera muy escasa
en la actualidad, es conocida por su intenso color negro. El �bano es de textura
fina y pesada, muy duro y
dif�cil de trabajar, lo que es un handicap para los joyeros. En la actualidad, se
realizan joyas mezclando metales
con madera y una de las m�s apreciadas, por las terminaciones que se puede
conseguir sobre ella, es
el �bano. Para poder ser trabajado en joyer�a ha de ser secado cuidadosamente y
tratado con mucha habilidad,
por ser duro y quebradizo, aunque se puede obtener unos acabados excelentes. Adem�s
de en joyer�a,
el �bano se emplea en elementos decorativos, (tiradores de puerta, dorsos de
cepillo, puntas de tacos de
billar), en instrumentos musicales (determinadas piezas del viol�n, registros de
�rgano, casta�uelas y para
las teclas negras de los teclados), ebanister�a, torno, escultura, etc.
Pasta de papel

Podemos encontrar en el mercado diferentes masas de papel preparado, aunque tambi�n


podemos prepararla
nosotros mismos, troceando papel y pic�ndolo. La masa de papel nos ofrece la
posibilidad de realizar
piezas y adornos de joyer�a muy creativos que, posteriormente, pueden ser decorados
con esmaltes,
acuarelas etc. Ya que este tipo de material es muy fr�gil, es recomendable
subchapar o enmarcar en un
material m�s r�gido, como puede ser el metal o la madera.

Mezclamos la masa de papel con abundante agua,


vaselina y cola hasta crear una masa homog�nea.

Seguidamente a�adimos m�s agua y amasamos sobre


una superficie lisa.

Trabajaremos la masa hasta conseguir un material


uniforme, similar a la plastilina, y procederemos a dar la
forma deseada.

Una vez secada la pieza, podemos lijarla y posteriormente


decorarla, dibujando sobre ella.

Por �ltimo, podemos a�adir un barniz fijador para dar


consistencia y proteger la superficie de la misma.

2 Materiales Fichas de materialesOtros materiales �bano / Pasta de papel


Pasta egipcia

La pasta egipcia o de vidrio es en realidad una pasta cer�mica, que permite un


esmalte superficial sobre
la misma, sin necesidad de aplicarlo y solamente con un �nico horneado. Tras este
proceso, conseguimos un
material v�treo y resistente, id�neo para la elaboraci�n de entrepiezas, cuentas y
abalorios para joyer�a.
PMC

Pasta egipcia / PMC


2 Materiales Fichas de materiales Otros materiales

El Pmc o metal clay es un material que empez� a utilizarse en los a�os 90, creando
una nueva forma de
hacer joyer�a. Es una arcilla de metal (oro o plata) en polvo que se modela de
forma similar a la plastilina,
teniendo la precauci�n de mantener siempre h�medo el producto mientras lo estamos
trabajando, por ello
es aconsejable impregnar nuestras manos y las herramientas con una fina capa de
aceite. Una vez que
hemos modelado nuestra pieza, dejando una terminaci�n lo m�s fina posible,
procederemos a secarla y la
introduciremos en un horno para su cocci�n. Terminado este proceso, la pieza de
arcilla se habr� convertido
en una pieza de metal lista para ser repasada y posteriormente pulida.
Pol�meros moldeables

Los pol�meros moldeables son un material sint�ticos empleados en manualidades y


decoraci�n, su uso
en joyer�a est� muy limitado a cuentas y abalorios para piezas de joyer�a
infantiles y juveniles. Los pol�meros
nos permiten moldearlos, estamparlos, mezclar colores y estirarlos en diferentes
formas. Una vez conformada
la pieza, hay que proceder a cocerla para endurecerla permanentemente. Este proceso
se puede
realizar en horno dom�stico, aplicando una temperatura de 130� durante unos 20
minutos. Posteriormente
a la cocci�n, los pol�meros pueden ser lijados, taladrados, pulidos y tratados con
diferentes p�tinas que hagan
variar su aspecto y color.
Resinas pl�sticas

Este tipo de resinas son pol�meros que se endurecen cuando son mezclados con un
catalizador. Trabajar
con estos materiales es sencillo, aunque tenemos que emplear unas normas b�sicas de
seguridad. Su uso
est� aumentando tanto en joyer�a como en bisuter�a y se utilizan tanto para la
elaboraci�n de cuentas y
abalorios, como para la formaci�n de cuerpos de sortijas, pulseras, etc. Una vez
mezclada la resina con el
catalizador y endurecida, obtenemos un material resistente que podemos, taladrar,
aserrar, pulir, etc. Tambi�n
usamos estas resinas para esmaltar sin necesidad de calor piezas de metal que
tengamos preparadas
para tal fin.

2 Materiales Fichas de materiales Otros materiales Pol�meros moldeables / Resinas


pl�sticas
Vidrio

El vidrio es un material duro, fr�gil y transparente que, ordinariamente, se


obtiene por fusi�n a unos

1.500 �C de arena de s�lice, carbonato s�dico y caliza. La denominaci�n "cristal"


se emplea frecuentemente
como sin�nimo de vidrio, aunque es incorrecto debido a que el vidrio es un s�lido
amorfo y no un cristal propiamente
dicho. Es un material inorg�nico. En joyer�a se emplea, sobre todo, para la
elaboraci�n de cuentas
y abalorios.
El vidrio se trabaja partiendo de unas varillas que podemos
encontrar en el mercado, �stas se calientan gir�ndolas
ante la llama de un quemador de gas-ox�geno.

Cuando la parte central de la varilla empieza a fundirse,


sin dejar de girar, se presiona la parte fundida desde
los dos extremos de la varilla y empezaremos a conformar
una cuenta.

Partiendo de esta t�cnica b�sica, una vez fundido el


vidrio lo podremos estirar, moldear, pegar, etc, hasta obtener
los objetos deseados.
M�rmol

El m�rmol es un tipo de roca metam�rfica compacta formada a partir de rocas calizas


que, sometidas a
elevadas temperaturas y presiones, alcanzan un alto grado de cristalizaci�n. El
m�rmol se utiliza, principalmente,
en la construcci�n, decoraci�n y la escultura, aunque las nuevas tendencias en
joyer�a de vanguardia y
las nuevas tecnolog�as le abren cada d�a un mayor hueco en el mundo de las joyas.
Con �l podemos conformar
sortijas, cuentas y abalorios, tiene una dureza 3 en la escala de mosh y una
densidad de 2,6 a 2,8 g/cm2 .

2 Materiales Fichas de materiales Otros materiales Vidrio / Marmol


Caucho

El caucho es un pol�mero, que surge como una emulsi�n lechosa (conocida como el
l�tex) en la savia de
algunas plantas, aunque en la actualidad el caucho que se utiliza para joyer�a es
producido sint�ticamente.
Desde hace unos a�os y gracias a sus excelentes propiedades de elasticidad y
resistencia, este material se
utiliza tanto en joyer�a como en relojer�a, aplicado sobre todo a pulseras y
collares que se complementan
con cierres, cuentas o entrepiezas de metales preciosos.
Cuero
El cuero es la capa de tejido que recubre a los animales y que, una vez curtida por
el hombre, tiene propiedades
de resistencia y flexibilidad muy apropiadas para la elaboraci�n de multitud de
productos. Desde
la aparici�n de los relojes de pulsera, el cuero ha estado ligado al mundo de la
relojer�a y tambi�n, aunque
en menor medida, al mundo de la joyer�a. En la actualidad, la mezcla del cuero y
metales preciosos es una
moda imparable, emple�ndose sobre todo en pulseras y collares. Cierres,
entrepiezas, cuentas y abalorios,
Otros materiales Caucho / CueroOtros materiales Caucho / Cuero
se engarzan o insertan en piel para conformar joyas.

2 Materiales Fichas de materiales


2 Materiales

Otros materiales Caucho / Cuero

Arcilla

Fichas de materiales
La arcilla est� constituida por agregados de silicatos de aluminio hidratados,
procedentes de la descomposici�n
de minerales de aluminio. Se caracteriza por adquirir plasticidad al ser mezclada
con agua, y
tambi�n sonoridad y dureza al calentarla por encima de 800� C. La arcilla
endurecida mediante la acci�n del
fuego fue la primera cer�mica elaborada por el hombre, y a�n es uno de los
materiales m�s baratos y de uso
m�s amplio. En la joyer�a debemos emplear la arcilla mezclada con antipl�sticos
para evitar que las piezas
sufran grietas o deformaciones en los procesos de secado y cocci�n. La arcilla ha
sido utilizada tradicionalmente
en joyer�a para elaborar cuentas o abalorios, que luego pueden ir acoplados a las
piezas de metal
mediante enganche, encajes, etc. Para elaborar este tipo de entrepiezas, podemos
utilizar moldes donde
vaciar la arcilla para conseguir una producci�n semindustrial de las piezas. Una
vez que las piezas son conformadas,
se les aplica la t�cnica del bizcochado, que consiste en un horneado preliminar
para endurecerla,
antes de poner sobre ella el esmalte.
3
Red de asesoramiento y servicios
La presente gu�a pretende constituirse como una soluci�n integral para el
dise�ador o prescriptor de joyer�a, de manera que aporte no s�lo una informaci�n
inicial sobre las posibilidades que ofrecen de manera general las t�cnicas y
materiales existentes, sino que adem�s le ofrezca las distintas alternativas de
asesoramiento y servicios existentes en el sector que le faciliten la realizaci�n y

materializaci�n de los dise�os, desde el concepto de dise�o, selecci�n de materias


primas, aplicaciones, t�cnicas, costos, etc.

De este modo, se pretende que en el camino de creaci�n el dise�ador est�


acompa�ado de expertos del sector, que le asesoren en cualquier �mbito de la
producci�n, garantiz�ndole la trazabilidad del dise�o (empresas del sector,
pedidos,
desarrollos, muestras, prototipos... ).

Las distintas v�as para contactar con los expertos de los diferentes �mbitos
se canalizan a trav�s de los centros tecnol�gicos, entidades espec�ficas de
formaci�n
y servicios en el sector, asociaciones sectoriales y organismos p�blicos
principalmente.

Para presentar esta red de servicios, se realiza a continuaci�n el recorrido l�gico

de creaci�n y fabricaci�n de una pieza de joyer�a, incluyendo en las distintas


etapas la metodolog�a de trabajo y los distintos servicios disponibles.

As�, se intenta dar respuesta a las carencias que encuentra el dise�ador a la


hora de sumergirse en un sector hasta el momento desconocido para el mismo.

3 Red de asesoramiento y servicios


Etapas

Como todo trabajo o actividad, el dise�o tambi�n tiene una forma de actuar o
metodolog�a a seguir. De esta metodolog�a va a depender, en gran parte, el buen

o mal resultado del producto final.


Una gu�a metodol�gica adecuada, incluso espec�fica del producto a fabricar,
puede ayudar mucho a la hora de afrontar un proyecto nuevo, agilizando el trabajo
y evitando puntos muertos en mitad del procedimiento que acabar�an con
el desarrollo fluido del proceso de dise�o y desarrollo del producto.

La metodolog�a empleada en el dise�o de un producto est� formada por diversas


fases o etapas.

Etapas del dise�o

ESPECIFICACIONES ESTUDIO DISE�O DISE�O


DEL DISE�O PRELIMINAR DE CONCEPTO DE DETALLE PROTOTIPADO

PROTECCI�N PRODUCCI�N

DISE�O

INDUSTRIAL MERCADO

PROPIEDAD
INTELECTUAL

MARCA
Dise�o

Especificaciones del dise�o

Las especificaciones del dise�o son las normas, caracter�sticas y procedimientos


a ser empleados y aplicados al proceso de dise�o y desarrollo de un
producto.

Los motivos por los que aparece la necesidad de lanzar al mercado una nueva
colecci�n pueden ser muy variados: nuevas colecciones, nueva temporada, un
dise�o por encargo, piezas conmemorativas, darle salida a un stock de pedrer�a,
presentar colecciones o piezas a ferias, concursos.

�sta es una de las fases cr�ticas en el desarrollo de productos, ya que sino


est� bien definida, se puede dise�ar una joya t�cnicamente buena, pero que no
sea v�lida para las exigencias del mercado y, por lo tanto, resulte inadecuada,
con los consecuentes perjuicios econ�micos por falta de salida al mercado.

Para definir correctamente las caracter�sticas del producto debe realizarse


un estudio de mercado lo m�s amplio posible.

El punto m�s importante en este estudio es la definici�n del target, que designa
el destinatario ideal, o lo que es lo mismo, el p�blico o el mercado objetivo
al cual se va a destinar el producto creado, junto con la campa�a publicitaria que
le acompa�a.

En la definici�n del target, hay que tener en cuenta, entre otras, variables
tanto demogr�ficas como sociogr�ficas, g�nero, edad, clase social, nivel econ�mico,

h�bitos de consumo, tendencias, etc, para poder realizar un producto que


consiga posicionar el producto frente a la competencia, llamar la atenci�n del
p�blico objetivo y motivarlo a su compra.

Analizar el comportamiento de un target espec�fico facilita enormemente la


comunicaci�n con �l, consiguiendo que resulten lo m�s eficaz posible tanto el
dise�o
de la pieza como las campa�as publicitarias y el packaging que se realicen.

En cambio, el hecho de no conocer un mercado objetivo o el definirlo


incorrectamente
supone un coste financiero importante, el cual puede ser muy dif�cil
de recuperar.

3 Red de asesoramiento y servicios Etapas / Dise�o


Durante esta etapa, el dise�ador puede contar con el asesoramiento del Centro
Tecnol�gico
Andaluz del Dise�o (Surgenia), donde existen t�cnicos especializados en el
posicionamiento
estrat�gico a partir del dise�o y el marketing, los cuales, apoyados por los
estudios
realizados de mercados, tendencias, competencia, productos, etc, podr�n aportar
al dise�ador la informaci�n necesaria y acompa�arle para la realizaci�n del
estudio.

Como resultado de esta etapa se genera un informe escrito, conocido como


briefing, donde deber�n quedar reflejados:

Objetivos perseguidos en el proyecto.


Caracter�sticas del producto.
Exigencias de materiales, procesos...
Limitaciones del proyecto (recursos, costes, plazos... ).
Target o p�blico objetivo.

Mientras m�s completo sea el briefing, mayor ser� la exactitud con la que el
dise�o se adapte a las expectativas del mismo.

Estudio preliminar

Una vez definidos los par�metros, el siguiente paso es la b�squeda de la


m�xima informaci�n sobre las posibilidades en las que se puede mover el dise�o
final del producto.

Al final de este proceso, el dise�ador tendr� la suficiente informaci�n como


para analizarla y combinarla de diversas formas, obteniendo con ello distintas
propuestas, todas ellas v�lidas para las especificaciones de la primera fase.

Las principales actividades de esta fase, que pueden realizarse simult�neamente,


se resumen a continuaci�n en las siguientes l�neas:

Fuente de inspiraci�n.
B�squeda de informaci�n.
Identificaci�n de productos de referencia.
An�lisis de las necesidades.

Dise�o de concepto

Fase de mayor creatividad del proceso, en la que se dan forma a las ideas
formuladas en las fases anteriores. El dise�ador se puede valer de t�cnicas de
creatividad para generar distintas alternativas con formas, texturas, materiales
y acabados diferentes.
Se realizan distintos bocetos que reflejan todas las especificaciones y la
informaci�n
recopilada por el dise�ador durante la fase de estudio.

�sta es la parte m�s creativa y quiz�s, se podr�a decir, que la m�s importante
de todo el proceso, ya que lo que se desarrolle en esta parte ser� determinante
para el aspecto y la forma final del producto.

Esta fase se puede dividir en tres grandes apartados:

Generaci�n de ideas y bocetos Este apartado se puede identificar con cualquier


proceso inventivo.
Con la informaci�n obtenida en el estudio preliminar, se empiezan a presentar
las ideas, pero son vagamente experimentales. Adem�s, se reconoce la
existencia de problemas (vol�menes, grosores, vaciados, ergonom�a, ...) que
limitan y definen el dise�o a realizar.
Como ejemplo, se puede mencionar el grosor de un anillo: tiene que ser lo
suficientemente
ancho como para que el proceso de microfusi�n se lleve a cabo
correctamente, pero no puede superar un tama�o m�ximo para que resulte
c�modo a la persona que lo lleva (ergonom�a del producto) y no excedan los
costes.
Conocidos todos los problemas que se pueden plantear de primera hora, se
procede a su estudio riguroso, investigaci�n y desarrollo desde todos los
puntos de vista concebibles.

Durante esta etapa, el dise�ador puede contar con el asesoramiento del Consorcio
Escuela
de Joyer�a de C�rdoba (Cej), donde existen profesionales del sector especializados
en las distintas �reas de dise�o y fabricaci�n de art�culos de joyer�a, que podr�n
aportar
al dise�ador la informaci�n relativa a las limitaciones de dise�o y dem�s
consideraciones
de calidad, costes, etc.

Incubaci�n Durante esta fase se produce la generaci�n de la idea, esta generaci�n


puede producirse de manera consciente o inconsciente. El dise�ador
puede parecer que incluso se aleja temporalmente del problema, y las ideas
se reestructuran en su mente.
Iluminaci�n Este es el momento en el que, mediante un proceso involuntario
(inspiraci�n, chispa, eureka), emerge la soluci�n al problema planteado. En
esta etapa del proceso inventivo es cuando todo cobra sentido de un modo
u otro, todas las piezas y las problem�ticas de cada una de ellas se solucionan,
dando forma a una unidad en la que no quedan cabos sueltos y originan
como resultado una posible pieza final.
De este modo, se unen las fuentes de inspiraci�n, la informaci�n comercial y
t�cnica y se produce la evoluci�n de las distintas formas originales, hasta la
definitiva que contempla ya todas las consideraciones y datos recopilados.
Verificaci�n y toma de decisiones El dise�ador comprueba la viabilidad de la
pieza a producir, pero en ning�n caso ser� una soluci�n definitiva al proyecto.
Es m�s, de la fase de generaci�n de ideas y bocetos no se obtiene una �nica
soluci�n sino que se generan varias soluciones v�lidas, a las que se les ir�n

3 Red de asesoramiento y servicios Dise�o


realizando los cambios pertinentes, dependiendo siempre de la toma de decisiones
donde se escoger� el dise�o final.

El proceso de toma de decisiones es de gran inter�s. Est� presente en todas


las fases de dise�o, pero en este momento es donde m�s importancia tiene,
tanto es as� que "las decisiones que se toman pueden comprometer hasta el
80% de los costes del proyecto". Por tanto, es imprescindible analizar y valorar
con todo detalle cualquier alternativa antes de decidirse por alguna.

Dise�o de detalle

Esta es la etapa m�s t�cnica del proceso de dise�o. En ella se lleva a cabo el
informe de especificaciones t�cnicas, donde quedan reflejados los materiales
de fabricaci�n del producto, los planos acotados y de despiece en el caso de que
sean necesarios, adem�s del modelado tridimensional bajo un programa CAD
(siempre que sea posible) que permita la visualizaci�n de un prototipo virtual
sobre el que poder hacer posibles modificaciones.

El prop�sito de esta fase es el de definir exactamente la pieza a realizar.

Un factor importante, que ha de definirse, es el de la determinaci�n de las espe

cificaciones t�cnicas. En estas especificaciones se han de detallar todos los aspec

tos del dise�o referentes a la pieza final. Esto se recoge en un informe escrito.

Estas especificaciones se eligen de acuerdo a todos los informes de apartados


anteriores (especificaciones del dise�o, estudio preliminar, dise�o de concepto)
ya hayan sido creados por el dise�ador o se le hayan facilitado. Entre los
datos a determinar en estas especificaciones se encuentran las partes o piezas
que componen la joya, el m�todo de ensamblado de las distintas piezas de la
joya, el material utilizado en cada una de estas partes, espesores, ergonom�a,
piedras a utilizar en cada joya (n�mero, tipo y dimensiones de piedra), etc.

Para llevar a cabo este informe de especificaciones t�cnicas, se ha de realizar


un documento escrito en el que se describa la pieza completamente y las soluciones
elegidas para cada problema. Esta descripci�n ha de incluir todo tipo de
datos t�cnicos de la misma, as� como las justificaciones por las que se ha optado
por esa soluci�n. En resumen, todos los datos relevantes para la fabricaci�n de
la pieza de joyer�a y la justificaci�n del dise�o.

Tambi�n se realiza, siempre que sea posible, un modelo tridimensional con


ayuda de alg�n programa CAD, que tendr� como objetivo el de poder visualizar
la pieza antes de su producci�n y el de servir como modelo para la m�quina de
prototipado.

Debido a la evoluci�n de los programas de CAD en los �ltimos tiempos y la


precisi�n que �stos han alcanzado, se est� dando un cambio en las formas de
trabajo. Este cambio pasa por la creaci�n de un modelo tridimensional anterior
incluso a los planos de la pieza en s�.

Esto es posible debido a que la precisi�n que se obtiene con los programas
de creaci�n tridimensional es comparable con la de los programas destinados a
la realizaci�n de planos, permitiendo trabajar directamente en el modelo
tridimensional
con las medidas exactas definitivas.
Una vez modelada la pieza es posible apreciar la joya como si estuviese ter

minada, por lo que, con ayuda de esta imagen, se pueden corregir aspectos del

dise�o de una manera m�s intuitiva y clara.

Para aquellos casos en los que no sea posible la reproducci�n de la pieza


en programas 3D, se optar� por la realizaci�n de todos los planos t�cnicos, que
acompa�an al informe. Estos planos son necesarios para definir la pieza y para
que �sta pueda ser reproducida posteriormente.

Para la correcta realizaci�n de los planos t�cnicos, �stos han de incluir vistas

necesarias y suficientes de la pieza, con las cotas y otras especificaciones o ano

taciones precisas para detallar sus dimensiones y hacer posible su fabricaci�n.

Si fuese necesario, se incluir�an tambi�n planos de despiece y de explosi�n

de la joya, con el fin de facilitar la comprensi�n del montaje de las partes que la

componen por parte de los t�cnicos de la fase de producci�n.

En las siguientes figuras se puede ver como se presentan los planos finales
en el informe. El primer plano que se muestra es un plano de conjunto y explosi�n
donde se aprecian las diferentes piezas que componen un anillo. El segundo
es un plano de despiece, en el cual se detallan las vistas de cada pieza con su
correspondiente acotaci�n.

Por �ltimo, se realiza una presentaci�n del arte final. En este punto se
confecciona
un dibujo art�stico para la presentaci�n del dise�o a los interesados.

Cuando ya se tienen todos los datos y planos, se realiza la ilustraci�n final de


la pieza. Para la realizaci�n de esta imagen final, si bien es posible el empleo de

medios inform�ticos, se suelen emplear t�cnicas m�s tradicionales y art�sticas,


puesto que el objetivo de �stas es el de mostrar el dise�o puro de la pieza y no
un acabado t�cnico perfecto.

El Consorcio Escuela de Joyer�a de C�rdoba (Cej) dispone actualmente de los equipos


inform�ticos
y los softwares m�s avanzados para el dise�o de art�culos. Desde sus instalaciones,

se ofrece la posibilidad al dise�ador de conocer las opciones que �stos ofrecen y


de
representar los art�culos dise�ados bajo las especificaciones indicadas. Existe,
adem�s,
en el �rea formativa, una importante base de datos de dise�adores de joyer�a,
formados
en la propia escuela, los cuales disponen de los conocimientos necesarios para
materializar
esta fase del proceso.

Prototipados
Por �ltimo, el prototipado consiste, una vez aceptado y corregido el dise�o,
en la fabricaci�n de un modelo f�sico del producto. En este caso, este prototipo
tiene gran importancia, puesto que ser� el modelo utilizado para la creaci�n del
molde de producci�n.

El prototipado es el proceso de creaci�n de una pieza-modelo. En joyer�a estos

modelos se fabrican en cera, metal o resina, y su prop�sito es el de servir para fa

bricar el molde que se emplear� posteriormente para la reproducci�n posterior.

Hay dos maneras b�sicas de prototipar: el prototipado a mano o artesanal y


el prototipado autom�tico.

3 Red de asesoramiento y servicios Dise�o


Actualmente existen empresas y profesionales libres que se dedican en exclusiva al
modelado
de piezas de joyer�a en cera. Los requerimientos de los profesionales de este �rea
ser�n diferentes, dependiendo de que se trate de un modelado manual o autom�tico.
Para el primer caso, los planos de dise�o son fundamentales para que el artesano
pueda
imprimirle al modelo las caracter�sticas establecidas por el dise�ador. Para el
segundo
caso, se solicitar�n los planos del dise�o en soporte inform�tico para trasladar la
informaci�n
a la m�quina de prototipado.

Para acceder a estos profesionales, el Consorcio Escuela de Joyer�a de C�rdoba


dispone de
un �rea de servicios a empresas, a trav�s del cual el dise�ador tendr� acceso a
diferentes
opciones con la garant�a que ofrece la pertenencia al grupo.

Protecci�n
del dise�o

Un punto a tener muy en cuenta en este sector es el de la protecci�n de las


piezas realizadas o de los dise�os a producir.

La copia de dise�os siempre es perjudicial, no s�lo para el propio dise�ador


de la joya o para la empresa que la produzca, sino para el mercado en general.
Si todos los dise�os fuesen copiados, en el mercado s�lo habr�a muchas piezas
con distinta marca del mismo modelo, con lo que el mercado y los clientes estar�an
saturados de ese dise�o y no se producir�an ventas. Adem�s, aquellas
personas que innovan y tratan de crear productos con caracter�sticas propias
dejar�an de hacerlo y, en ese caso, ser�a el fin de la creaci�n.

Lo ideal es tener un mercado amplio y din�mico, en el que no s�lo existan


dise�os diferentes donde elegir, sino que tambi�n estos dise�os se vayan
actualizando
cada poco tiempo.

Una joya se considera dise�o industrial y dispone de una ley propia que ofrece
la protecci�n m�s apropiada (ley 20/2003, de 7 de julio, de protecci�n jur�dica
del dise�o industrial), que se ha ido actualizando para mejorar la cobertura y las
acciones legales a emprender contra quienes falsifiquen y plagien dise�os.

El registro de dise�o industrial es compatible con otro tipo de protecciones,


como son la propiedad intelectual (en caso de que el dise�o de la joya se pueda
considerar como obra art�stica) y la protecci�n de marcas y nombres comerciales,
obteniendo as� la m�xima protecci�n posible.

El registro de dise�o industrial "... otorga a su titular un derecho exclusivo (a


utilizarlo y a prohibir su utilizaci�n por terceros sin su consentimiento), sobre
1 OEPM, Oficina Espa�ola de
Patentes y Marcas < http://
[Link]>.
2 Ley 20/2003, de 7 de julio,
de Protecci�n Jur�dica del
Dise�o Industrial. BOE 162 de
08/07/2003 Sec. 1 p. 26348 a.
26368. Art�culo 6.
3 Ib. Art�culo 7.

la apariencia de la totalidad o de una parte de un producto, que se derive de


las caracter�sticas de, en particular, las l�neas, contornos, colores, forma,
textura
o materiales del producto en s� o de su ornamentaci�n... "1
Para proteger un dise�o, �ste tiene que ser novedoso y tener car�cter singular,
es decir, "se considerar� que un dise�o es nuevo cuando ning�n otro
dise�o id�ntico haya sido hecho accesible al p�blico antes de la fecha de
presentaci�n
de la solicitud de registro"2 y, "un dise�o posee car�cter singular
cuando la impresi�n general que produzca en el usuario informado difiera de
la impresi�n general producida en dicho usuario por cualquier otro dise�o"3.

Para que el proceso de protecci�n se lleve a cabo sin inconvenientes, lo mejor


es mantener en todo momento una extrema discreci�n y no publicitar el dise�o
antes de que est� protegido, porque en caso contrario otro podr�a apropiarse de
la idea y registrarla primero.

Una vez teniendo las especificaciones t�cnicas establecidas, realizados los


planos necesarios de la pieza y el modelo virtual, se procede al registro de la
joya
como dise�o industrial.

Cuando la protecci�n ya se ha realizado y el dise�o est� inscrito en el Registro


de Dise�os de la Oficina Espa�ola de Patentes y Marcas, el siguiente paso
es publicitar la existencia de la protecci�n, por ejemplo, colocando una leyenda
en un lugar visible para el cliente. De este modo, quien adquiera la joya sabr�
que es un dise�o exclusivo y, adem�s, disuadir� a los posibles competidores de
copiar el dise�o, ya que se dispone de los medios suficientes como para emprender
acciones legales contra ellos.

Datos a tener en cuenta para solicitar el registro

El registro de dise�o industrial tiene una validez de cinco a�os contados desde
la fecha de presentaci�n de la solicitud y puede ser renovado por diversos
periodos, de cinco a�os cada uno, hasta un total de veinticinco a�os. La
renovaci�n hay que realizarla entre los seis �ltimos meses anteriores a la
terminaci�n del periodo de vigencia.
Si la solicitud no presenta ning�n defecto, se conceder� el registro de la joya
en el plazo de seis meses y si por casual sufre alg�n suspenso se prolongar�a
cuatro meses m�s.
La solicitud de registro podr� comprender varios dise�os, hasta un m�ximo
de 50, siempre que se refieran a productos pertenecientes a la misma clase.
Dependiendo del �mbito donde se quiera obtener la protecci�n del dise�o,
que puede ser nacional, comunitario o internacional, la tramitaci�n del registro
de dise�o industrial sufre algunas modificaciones.
La protecci�n nacional s�lo tiene cobertura dentro de un mismo pa�s, mientras
que la comunitaria, despliega sus efectos en la totalidad de la Uni�n
Europea. Estos dos m�todos de protecci�n se efect�an de manera unitaria
para el �mbito regional elegido en cada caso.
En el caso de la protecci�n de �mbito internacional, se indicar� en la propia
solicitud los pa�ses para los que se quiere aplicar la protecci�n.

3 Red de asesoramiento y servicios Protecci�n del dise�o


�ste es el m�todo que da m�s facilidades de gesti�n, tanto para el caso de
renovaci�n como en cambios de titularidad o de representante.
En cada caso, los formularios para el registro de dise�o industrial var�an, as�
como la oficina donde se han de presentar. No obstante, la Oficina Nacional
de Patentes y Marcas (OEPM) puede gestionar directamente los tr�mites con
los organismos necesarios en cada caso.
A este documento se adjunta un manual, donde se especifica detalladamente
el proceso de solicitud del dise�o industrial, as� como los organismos donde
hay que presentar dicha solicitud, las tasas, el modelo de solicitud, y un
ejemplo pr�ctico.
Adem�s de proteger la pieza como dise�o industrial, tambi�n es recomendable
proteger la marca y el nombre comercial de la empresa. De este modo, se
aumentar� la protecci�n y, por lo tanto, el valor del dise�o.
Las marcas est�n destinadas a la protecci�n de los productos de una empresa,
es decir, son signos distintivos que permiten al empresario diferenciar su
oferta de la de los competidores y al consumidor distinguir un determinado
tipo de bien de otros id�nticos o similares.
Los nombres comerciales son signos o denominaciones que sirven para
identificar una empresa en el tr�fico mercantil, distingui�ndola de las dem�s
empresas que desarrollan actividades id�nticas o similares. Es decir, no sirve
para resaltar y distinguir un producto, sino a la empresa que lo comercializa.
Por lo tanto, las marcas identifican los productos y los nombres comerciales
identifican a las empresas.
Estas marcas o nombres comerciales se pueden incluir en las joyas. Se produce
entonces una diferenciaci�n con la competencia, a�adiendo al dise�o
nuevas cualidades aportadas por los valores que trasmite la marca. La reputaci�n
de la empresa aumenta y, por lo tanto, la confianza que los clientes
depositan en ella.

Para el asesoramiento sobre los m�todos y tr�mites para la protecci�n del dise�o,
los dise�adores
tienen a su disposici�n t�cnicos especializados en la Agencia de Innovaci�n y
Desarrollo
de Andaluc�a IDEA, dependiente de la Consejer�a de Innovaci�n, Ciencia y Empresa.
Producci�n

Una vez acaba la fase de dise�o de la pieza, el dise�ador debe seguir en


contacto con las distintas fases de producci�n, haciendo un seguimiento de la
elaboraci�n de la misma, para garantizar que todo se realiza de acuerdo a las
especificaciones establecidas.

Adem�s, en el caso de que aparezca alg�n tipo de fallo, el dise�ador puede


aportar soluciones para solventarlo de la manera m�s r�pida y que respete el
dise�o original con un m�nimo coste.

Dependiendo de las caracter�sticas del art�culo, de la terminaci�n escogida,


de la finalidad comercial, etc, �ste puede ser producido por diferentes m�todos o
t�cnicas, tal y como se presenta en el siguiente gr�fico, y que a su vez han sido
descritas en las correspondientes fichas.

3 Red de asesoramiento y servicios Producci�n


Para la elecci�n del fabricante apropiado, el dise�ador podr� contar con el apoyo
del Consorcio
Escuela de Joyer�a de C�rdoba, donde existe una base de datos con la clasificaci�n
del sistema productivo por especialidades.

Marketing

El proceso de marketing empieza desde el primer momento en el que se decide


que se va a crear una joya y acaba cuando el comprador ya la ha adquirido.
Es un proceso muy largo y continuo que afecta a todo el proceso de dise�o y
desarrollo de la pieza.

Tiene su m�xima importancia a la hora de decidir y analizar el target, como ya


se ha dicho al principio de este documento, y vuelve a cobrar importancia cuando,
una vez fabricada la joya, hay que introducirla en el mercado.

Podemos definir Marketing como "el conjunto de actividades destinadas a


lograr, con beneficio para la empresa, la satisfacci�n del consumidor mediante
un producto o servicio". El marketing comprende varias etapas cruciales para
una buena introducci�n al mercado de una pieza, de las cuales ya hemos mencionado
algunas a lo largo de este trabajo:

El estudio del mercado Analiza la poblaci�n, la identificaci�n del p�blico objetivo

y sus caracter�sticas, el mercado, el impacto de las comunicaciones emitidas...


La programaci�n y desarrollo del producto El marketing tambi�n interviene
en el dise�o del producto en cuanto que establece el precio de la joya, determinado

por el costo de producci�n y la competencia y de ah� se limita la


elecci�n de la materia prima, dise�o del packaging, publicidad.
Creaci�n de los canales de distribuci�n Establece y dise�a los recursos de
log�stica, puntos de venta, transporte, material de apoyo.
Comunicaci�n Da a conocer el lanzamiento del nuevo producto a trav�s de
publicidad, comunicaci�n e imagen, relaciones p�blicas, marketing directo,
promoci�n y visual merchandising.
Una vez que se ha definido el mercado, hay que averiguar qui�nes son los
compradores: qu� circunstancias los motivan y los capacitan para comprar;
c�mo buscan informaci�n relacionada con las compras, y c�mo seleccionan entre
las alternativas.

No todos los compradores de un mercado van a actuar igual y no van a desear


lo mismo, por lo tanto el siguiente paso es dividir el mercado relevante en
segmentos que engloben a clientes con caracter�sticas similares y tengan
motivaciones
de compra parecida. Se determinar� el tama�o de estos segmentos y
se elegir�n aquellos a los que se pretenda alcanzar. As� se establecer� el target

o p�blico objetivo.
Una vez que ya se ha decidido el target, se analizar� con m�s exactitud, al
igual que a los posibles competidores en este sector, para poder desarrollar
pol�ticas
espec�ficas que puedan rivalizar con ellos.

Los dos puntos esenciales a considerar son: los consumidores (target) y el


producto.

Respecto al target o mercado objetivo, se analizar�: el perfil del consumidor,


la estructura del mercado, el n�mero de competidores, el n�mero de marcas
(nacionales,
regionales, locales), las caracter�sticas de las marcas m�s importantes,
la diferenciaci�n de nuestra marca de las dem�s, las estrategias de mercado de
los principales competidores.

Y en relaci�n con el producto se estudiar�n: los diferentes productos en el


mercado (materiales, dise�o, tecnolog�a, calidad, modelos y tama�os), el empaque
y envase (caracter�sticas de protecci�n, conveniencia, atractivo, identificaci�n,
material, tama�o, forma), los precios de producto (estrategias de precios de
la competencia, tendencias de precio del producto, el precio y su impacto en la
demanda), la promoci�n (ventas personales, publicidad, promoci�n de ventas).

Como conclusi�n a estas consideraciones generales sobre el marketing, hay


que dejar claro que este proceso, de dise�ar todo el marketing, suele ser algo m�s
exclusivo de algunas piezas o bien para nuevas colecciones que quieran destacar

o lanzar al mercado. Siempre es necesario realizar el estudio de mercado para


destinar el producto al p�blico adecuado, pero no siempre, ni para todas las
colecciones,
se dise�an el packaging, la imagen publicitaria y el escaparatismo.
Anteriormente al proceso de dise�o de la pieza, se realizaron los estudios de
mercado pertinentes que sirvieron de base al dise�ador para crear la joya. Una
vez definida y paralelamente al proceso de fabricaci�n de la pieza, el dise�ador
junto con los responsables de marketing y publicidad de la empresa, han ido
estudiando las fases de exposici�n y comercializaci�n del producto.

Comercializaci�n

Las actividades propias de la comercializaci�n del producto son competencia


de los profesionales en marketing. Ellos se encargan de la creaci�n de los canales
de distribuci�n, establecen y dise�an los recursos de log�stica, puntos de
venta, transporte, material de apoyo...

Tambi�n se ha de analizar el mercado objetivo, por medio de los estudios de


mercado ya realizados y efectuando las investigaciones necesarias, para cono
3 Red de asesoramiento y servicios Marketing
cer c�mo dirigir la publicidad a los sectores seleccionados, de manera que el
producto
llegue m�s al consumidor final. Esta informaci�n se utiliza para realizar
debidamente la imagen publicitaria del producto, as� como el embalaje final y la
exposici�n permanente en el escaparate de la tienda.

Presentaci�n final
del producto

Se ha de tener claro que en la presentaci�n del producto lo que se busca es


transmitir o comunicarle al cliente los valores con los que se ha creado la pieza
en cuesti�n, ya sea la fuente de inspiraci�n, la filosof�a de la empresa, etc.

Cualquier producto de comunicaci�n gr�fica implica un proceso en el que se


transmite informaci�n desde un emisor hasta un receptor, independientemente
de su �mbito de aplicaci�n. El receptor se toma como parte de un colectivo, el
cual se define como target o p�blico objetivo del proyecto, y no como personas
individualizadas. Por lo tanto el mensaje, confeccionado por el emisor, va dirigido

a este target.

En este tipo de comunicaci�n lo esencial es hacerle llegar al cliente el contenido


del mensaje. �ste al observar la presentaci�n del producto ha de percibir la
informaci�n que se le transmite de forma clara. La rapidez con la que reciba el
mensaje que se le est� transmitiendo es un indicador de la eficacia del dise�o
de la presentaci�n como veh�culo o canal del mensaje.

Componentes del mensajegr�fico

Las dos partes que componen el mensaje gr�fico son el texto base o contenido
y la forma o continente. Estos elementos se definen y son codificados de manera
independiente. De esta forma, se ha de pensar, por un lado, la imagen que
ha de representar a la pieza, y por otro el eslogan, teniendo siempre en cuenta la
l�nea de trabajo que se ha utilizado durante la realizaci�n de todo el proyecto.

Para la presentaci�n de la pieza tratada, hay que realizar tres ejercicios, uno
de imagen publicitaria, otro de packaging y, por �ltimo, uno de escaparatismo.
Estos procesos se explicar�n m�s detenidamente a continuaci�n.

Durante esta etapa, el dise�ador puede contar con el asesoramiento del Centro
Tecnol�gico
Andaluz del Dise�o (Surgenia), donde existen t�cnicos especializados en el
posicionamiento
estrat�gico a partir del dise�o y el marketing, los cuales, apoyados por los
estudios realizados de mercados, tendencias, competencia, productos, etc, podr�n
aportar
al dise�ador la informaci�n necesaria y acompa�arle para la realizaci�n del
estudio.
4

Directorio de empresas
Acero 20, S.L.

Alea Parque, S.L.

Azahara Joya, S.L.

Barbudo D�az

Barjoya

Bayon Joyeros, S.L.

Berilo

Bohollo

Cadenas del Sur, S.L.

Carlos Espejo Jim�nez,


S.L.

Caryma

Corintio Joyeros S.L

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 40 Local A04 Fase 07
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


Nave 60 Fase 09 - Planta Alta
Ctra. de Palma del R�o, Km 3,300
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 40 Fase 07
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 910 Fase 06
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 903 Fase 06
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 34 Fase 05
Ctra. PalmadelR�o,Km3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 86-87 Fase 12
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Lope de Hoces, 6
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 070 Fase 10 Ctra. Palma
del R�o Km 3.300
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 92 Fase 13
Crta. Palma del R�O, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 61 Fase 09
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 76 Fase 11
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

957463262

957326277

957463262

957462670

957462670

957294275

957267218

957200102

957462862

957490086

957264811

957436103

Cresber

Daimiel Rubio,S.L.

Dianbyor, S.L.

Diaoro 1927 Fabricante,


S.L.

D�az y Villar Joyeros,


S.L.
Donydom, S.L. - Creaciones
Soriano S.L.

Engastadores de
C�rdoba, S.L.

Enrique D�az Alma-


gro, S.A.

Eva

Fernandez y Machuca,
S.L.

Ffg

Fornituras Marquez

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 10 Fase 02
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 46 Fase 08
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 37 FasE 05
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 19 Planta Baja
Fase 03
Ctra. Palma del R�o Km 3.3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 56 Fase 09
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 15 A 17 Fase 02
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 47a Fase 08
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 46a Fase 08
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

[Link]/Simon Carpint.
Parc.13 Nave 7
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


Locales 40-41 Fase 05
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 50 Fase 08
Ctra. Palma del R�o Km 3.3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 927
Fase 06
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

957764052

957466212

957470566
957475057

957466433
902123750

957433537

957412724

957467187

957467375

957326644
957326643

957234307

902475642

957467158
Francisco Mu�oz
Fernandez

Goldfilled C�rdoba
Joyeros, S.L.

Grupo L�pez Hermanos

Hd Fabrajoya, S.L.

Hermanos Gonz�lez
Mu�oz Joyeros, S.L.

J.J. Bravo, S.A.


J. Nu�ez Corpas, S.L.
Jolfer

Jos� Llamas Cortes

Jos� Lopez Garcia,

S.L.
Jos� Morales Marquez,
S.L. - Oritalia

Jos� M� Martinez
Priego, S.L.

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 62-63 Fase 09
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 84-85 Fase 12
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 65 Fase 10
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 48-A Fase 08
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 24 Fase 03
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica82-83 Fase 12
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba
Parque Joyero de C�rdoba
F�brica 100-103 Fase 14
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Puerta del Sol N� 5- 1�


Madrid

Mu�ices, 21
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 31 Fase 04
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 95 Fase 13
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 48 Fase 08
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
957491840 Manuel de Dios, S.A.
F�brica 902 Fase 06
Ctra. Palma del R�o KM 3.3
C�rdoba C�rdoba

957483142
957486042

957472576
957476655

957485055

957460919

957481695
957481875

957480125

957761480

915233545

957480048

957767631

957412556

Jos� Rivas Galisteo

Joyas 24 Kl, S.L.


Joyer�a y Orfebrer�a,

S.A. Jorfesa
Joyeros Martin &
Ruiz S.A.

Loimer, S.L.

Lola Serrano

Luque Bosquet, S.L.

M.C. Joyeros Import


Export, S.L.
Macoval, S.L.

Maj Joyeros -Aurea -


Cromwell

Manuel Berral Castro,


Sl

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 18
Fase 02
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 96 Fase 13
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 901 Fase 06
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 911 Fase 06
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Jesus Maria, 6 3-5


C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 924 Fase 06
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 80 Fase 11
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 33 Fase 04
Ctra. Palma del R�o Km,3.3
C�rdoba

Rubi, 1 [Link]. Granadal


C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 19 Planta Alta Fase 03
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 53-54 Fase 08
Ctra. Palma del R�o Km 3.3
C�rdoba

957260206

957476724

957325696

957764609

957474416

957474588

957465279
957481826

957250948

957436741

957498690
902123750
637429687

957325760
957325759

957277550
957278915
Manuel Fuentes �vila

Manuel Ruso Jimenez,


S.L.

Marcelino Medina
Casado

Merina

Orlicor, S.L.

Pedro Alba Alonso

Pedro Garc�a Luque

Petrai

Plata Vera - Sucesores


de R. Vera

Proart, S.C.A.

Rafael G�mez S�nchez,


S.A. -Rafael
G�mez, S.A. - Creaciones
y Promociones
Rafael G�mez, S.A. -
Paul Versan, S.L.

Rafael Valencia, S.L.

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 44a Fase 07
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 28 Fase 04
Ctra. Palma del R�o Km 3.3
C�rdoba

Alfayatas, 2
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 77-78 Fase 11
Ctra. Palma del R�o Km,3,3
C�rdoba

Plaza de Las Tendillas, 5-4�-


Dcha.
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 47 Fase 08
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba
Parque Joyero de C�rdoba
F�brica 71 Fase 10
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


Fab 74-A Fase 11
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 39-A Fase 05
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 27 Fase 03
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 1-9 Fase 01
Ctra. Palma del R�o Km 3.3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 23 Fase 03
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

957462378

957322051

957470266

957400986

957451125

957476248

957265030957440736

957467100

957276916
957275540

957484119
957484268

957431313
957004850-8

957467472 -
916302632
Ragui

Rajose Joyeros, S.L.

Reloj Suicrom

Rodr�guez Avil�s, S.L.

Rosa Ben�tez

Samuga, S.A.

Siames

Silvcor

Spangold

Talleres Isual, S.A.

Talleres Victoria

Tolome Arte y Joya,

S.L.
Parque Joyero de C�rdoba
F�bricas 29-30 Fase 04
Ctra. Palma del R�o Km 3.3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 72a Fase 10
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Jesus Maria, 6 3-5


C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 89 Fase 12
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�bricas 13-14 Fase 02
Ctra. Palma del R�o Km 3.3
C�rdoba

P.I. Las Quemadas, Parc. 80


C�rdoba
Parque Joyero de C�rdoba
Local 235 Fase 10
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 21 Fase 03
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 73 Fase 11
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Marques de Cabri�ana, 32
C�rdoba

Armengual de La Mota, 17
Entresuelo
M�laga

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 12 Fase 02
Ctra. Palma del R�o Km 3,3
C�rdoba

957480659
957480751

957467231

957474416

957490426

957258651

957325935

957265030

957465465

957767091

957273542 -
957767821

952390608
957480180

957750656
Wenceslao Jimenez

Sempsa Joyer�a y
Plater�a

Isogema

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 66-67
Fase 10
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 42 Fase 07
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

[Link] La Arruzafilla, 10 2�2


C�rdoba

Avda. de Barcelona, 22
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba


F�brica 75 Fase 11
Ctra. Palma del R�o, Km 3,3
C�rdoba

Parque Joyero de C�rdoba Fase


04 F�brica 32 Planta Baja
Ctra. Palma del R�o,Km 3,3
C�rdoba

957401636

957 271 510

957276916
957275540

957470591

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