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Materia Teoria Del Estado

Teoría de apoyo para la materia de Teoría del Estado
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UNIDAD I

Orígenes del Estado

1.1. Planteamiento metodológico.

¿Cómo surgió el Estado?, ¿cuáles fueron los factores que dieron origen a su
formación?

Etimológicamente la palabra “teoría” viene del sustantivo griego theoria y


del correspondiente verbo theorein, que significa mirar detenidamente,
profundamente, con atención concentrada. En este sentido teoría es afín a
meditación o especulación.

La palabra “estado” se concibe desde dos sentidos, una lato y otro stricto.

Con forme a su significado etimológico y desde el lato sensu, es la manera


de ser habitual, permanente, de una persona o de un objeto, es lo que se
opone al cambio continúo, a la mudanza. Así podemos hablar del estado
civil de las personas, del estado de los cuerpos físicos; del estado de la
economía, etc.

En stricto sensu, es la denominación de aquella forma política que


adoptaron las sociedades en el mundo occidental a partir de fines del siglo
XV y principios del XVI y que coincidió con el auge de las monarquías
nacionales.

Así las cosas el concepto de Estado constituye uno de los más complejos
objetos de estudio a los que ha hecho frente la ciencia política, desde
tiempos clásicos.
Existe una rama de las ciencias sociales dedicada exclusivamente a
conocer lo estatal, que se denomina Teoría General del Estado; una de
cuyas partes fundamentales es la discusión de las diversas teorías que
intentan explicar su significado, simplificando la tipología o clasificación de
estas teorías, encontramos que se pueden agrupar del modo siguiente:

I. Teoría organicista.- Son aquellas que consideran al Estado como un ente


similar a los organismos vivos. Tendría una personalidad propia, distinta de
la de los individuos que lo integran; estaría dotado de capacidad de
discernimiento, voluntad y habilidad para ejecutar acciones complejas. Su
desarrollo histórico sería similar al desarrollo biológico de los seres
humanos.

II. Teoría sociológica.- Entiende a éste como una unidad colectiva o de


asociación. Los antiguos afirmaban que representaba una unidad
permanente de hombres asociados, es decir, en una unidad colectiva.

III. Teoría jurídica.- Son tal vez las que más han alcanzado una aceptación
entre los estudiosos de la Teoría General del Estado.

Esta puede clasificarse en dos grandes grupos; el primero son aquellos que
sostienen la personalidad jurídica del Estado y el segundo lo identifican con
el Derecho.

*La Teoría de la personalidad jurídica afirma que el Estado es una persona


pero que ello no puede significar evidentemente, que equivale a un ser
humano, se quiere decir que es una unidad jurídica.

IV. Teoría acerca de los elementos del Estado.- Analiza los elementos que lo
integran, pueblo o población, territorio y poder público.

La Teoría del Estado no es una disciplina unitaria sino compleja, ya que


aprovecha los métodos de las disciplinas políticas fundamentales.

Al respecto Adolfo Posada dice:

“La Teoría del Estado que es el resultado que se persigue en la ciencia


política, debe utilizar las tres disciplinas y sus métodos como instrumentos
constructivos; y en su virtud combinar la investigación filosófica, como
método para la interpretación racional del Estado como realidad, con los
datos que ofrece la historia del Estado, manteniendo, además una posición
crítica que permite rehacer constantemente los resultados obtenidos”.

De aquí se desprende que la Teoría del Estado no es identifica con ninguna


de las ciencias políticas que están en sus base ni es tampoco un mero
residuo o precipitado de las mismas. No es una simple síntesis general de
los resultados a que llegan las ciencias, sino una re elaboración más
madura, más profunda, más coherente de los datos ofrecidos para formar
un nuevo sistema unificado y armónico de conocimientos del Estado.

Así el objeto material es el Estado mismo en su totalidad, con toda la


amplia gama de sus conexiones e influencias en la vida social.

Su objeto formal tiene que ser múltiple, ya que está constituido por las
perspectivas de la estadística, una de las ciencias que le suministran sus
datos y los resultados de su investigación.

Así en cuanto al fin perseguido podemos decir que la Teoría del Estado
busca integrar, en una visión sintética y totalizadora, purificada por un
previo examen crítico, los estudios políticos fundamentales. Su papel
esencial es situarse entre el campo de la observación empírica de los
hechos políticos, propia de la ciencia política positiva y el de la especulación
abstracta propia de la filosofía política.

1.2. La especificidad de la sociedad humana.

Corresponde ahora plantearnos el problema de la sociabilidad humana en


cuanto a sus propia organización política.

Partimos aquí de un conocimiento apenas intuitivo de lo que entendemos


por fenómenos políticos, a fin de descifrar si la organización social ha sido
siempre de carácter estatal o bien, invirtiendo los términos, si tal como
conocemos ahora el Estado, ha existido o no dese el origen mismo de la
sociabilidad humana. Debemos establecer si la sociedad humana siempre
se ha conformado estatalmente o si han existido otras forma de
organización política a la que denominamos Estado. Se trata de determinar
si existieron sociedades sin Estado.

Esta cuestión fue abordada durante siglos mediante procedimientos


especulativos de tipo deductivo basados en la observación de algunas
características humanas, sin que se tuvieran a mano datos concretos que
permitirán verificar científicamente si tenían fundamento, la versión de la
etapa del “buen salvaje”, en la que supuestamente había vivido el hombre
en un comunismo primitivo sin conocer el Estado, hasta que éste
apareciera en determinado momento de la evolución de la sociedad.

A partir de estudios antropológicos del siglo XIX se comienza a tener noción


de las formas organizativas de las sociedades denominadas primitivas o
tradicionales mediante el análisis de sus características originales en
grupos que habitaban algunas zonas de América, África y Oceanía.

En el siglo XX es celebre el estudio que realizaron en África E.E. Evans-


Pritchard y Meyer Fortes. Su objeto de investigación era precisamente el
aspecto antropológico de la política, por lo que analizaron sociedades vivas
de África colonizada (que todavía tienen una gran cantidad de estructuras
originales) para detectar las formas de organización política.

Esta investigación arrogo que hay dos grandes tipos:

Uno que llamaron sociedades de grupo “A” en la cual encontramos una


autoridad centralizada sobre un asentamiento territorial definido, una
maquinaria administrativa e instituciones jurídicas.

Y el otro denominado como sociedades del grupo “B”, en los que no se


encuentra esa autoridad centralizada, ni maquinaria administrativa alguna,
ni instituciones jurídicas, además su vinculación territorial es menor firma.

Es así que se constata la existencia de sociedades con Estado y sociedades


sin Estado.

1.3. Factores de desarrollo político.

Tomando como punto de partida del estudio realizado en el siglo XX por


E.E. Evans- Pritchard y Meyer Fortes, encontramos ciertos rasgos y factores
que determinan el desarrollo político de las sociedades, como en:

A) Función del parentesco.

Ya que las sociedades del grupo “B” las relaciones sociales se regulan
básicamente por medio del sistema de parentesco. Los derechos y
obligaciones de los individuos respecto de los demás y las posibles
sanciones por hechos que la sociedad estime indebidos, les son impuestos
por su propio grupo de parentesco, constituido por las personas que están
unidos por lazos de sangre.

En tanto que en las sociedades del grupo “A”, los vínculos de parentesco
van perdiendo su sentido regulador. Los derechos y obligaciones se
instituyen a través de la autoridad centralizada que también posee la
capacidad de sancionar a quien incumple alguno de sus deberes.

En las sociedades sin Estado, la fuerza de coherencia social del parentesco


es mucho mayor. Ya que el individuo no siente que pertenece a una
comunidad territorial, sino a un linaje al cual está ligado por una serie de
derechos y obligaciones consuetudinarios, con los cuales tiene que cumplir.

Es así que el parentesco está perfectamente regulado en cuanto a las


relaciones entre los miembros de un mismo grupo. Denominando
parentesco matrilineal cuando la filiación se deriva de las relaciones con la
madre y patrilineal el que reconoce la filiación por línea del padre.

B) Aspecto demográfico.
En general en las sociedades del grupo “B” la población es reducida
mientras que las sociedades del grupo “A” la cantidad de habitantes es
mayor. Aunque cabe señalar que esta apreciación es relativa pues algunas
sociedades compuestas por 10,000 habitantes tenían un sistema
centralizado, sin embargo sociedades con alrededor de 40,000 individuos
todavía no reconocían autoridad central alguna.

C) El modo de subsistencia.

En esta variable no se encuentra una diferencia considerable entre las


sociedades de tipo “A” y “B”. Ya que en algunas bandas de cazadores y
recolectores de carácter más o menos nómada hallaron sistemas
centralizados y a la inversa en lugares donde había un mayor desarrollo
agrícola y cierto avance en las técnicas de domesticación de ganado,
detectaron sociedades sin Estado.

D) Integración cultural.

El estudio arrogo que en términos generales, las comunidades


heterogéneas, donde había diferencias económicas, de cultura, de lengua o
costumbres, que era necesario integrar, tenían una autoridad centralizada,
aunque también dan cuenta de sociedades muy homogéneas sin
diferencias acentuadas, con el mismo tipo de autoridad.

E) El territorio.

En las sociedades del tipo “A” el territorio constituía propiamente la unidad,


la demarcación de la actividad administrativa, jurídica y social de la
comunidad.

En cambio en las sociedades no centralizadas había una menor vinculación


con el territorio.

F) Existencia de una fuerza pública.

En las sociedades con un gobernante central existe normalmente una


fuerza pública organizada para hacer cumplir las decisiones de la autoridad
la cual no aparece en las sociedades no centralizadas o segmentadas.

G) El simbolismo.

Se ha detectado un alto grado de unión entre los fenómenos de carácter


político y las concepciones místicas, religiosas y de naturaleza simbólica. El
simbolismo se revela como elemento sustancial del desarrollo político.
Aunque esta función se da en las sociedades pre- estatales, sobrevive en la
actividad estatal regida por símbolos todavía en el presente.

En resumen en las sociedades sin una autoridad centralizada es posible


afirmar que no existe división entre gobernantes y gobernados, en cambio
en las otras sociedades ambos papeles están claramente diferenciados.

1.4. Modelos económicos en la formación de los Estados.

Las primeras formas de producción económica apuntan a un contacto


inmediato, una interactuación directa con el medio ambiente: la
recolección, la caza y la pesca. La agricultura, de aparición posterior,
requiere un grado mayor de tecnología.

En los modos de producción más primitivos, en la forma en que el hombre


obtiene sus satisfactores esenciales, intervienen ya varios elementos: el
conocimiento de ciertas técnicas o la cooperación colectiva. Esto nos indica
que el factor económico es también producto de la interactuación de otros
factores.

¿Qué relación existe entre el modo de producción- entendido como la


manera en que el hombre produce sus satisfactores- y el grado de
organización política? Algunos estudios permiten establecer una correlación
entre ambas variables. Aparentemente, aunque hay excepciones, cuanto
mayor refinamiento o mayor desarrollo haya de las técnicas de producción,
más probable es que aparezca una forma de organización política
centralizada. Esto se debe a que las técnicas de producción más avanzadas
requieren nuevas formas de cooperación colectiva que exigen la
centralización de la autoridad.

La explotación de la naturaleza para obtener los recursos necesarios para la


vida y la reproducción de la sociedad también da lugar a la división en
clases sociales. Sin embargo, cómo ocurre no es claro, ya que la
estratificación social se presenta en distintos tipos de producción. Hay
sociedades agrícolas no estratificadas en donde la comunidad participa en
el cultivo de la tierra, y se sabe de sociedades con el mismo sistema de
producción y con la misma técnica que, no obstante, presentan una
estratificación.

1.5. Conceptualización del Estado según: Cicerón, San Agustín,


Bodino, Savigny, Kant, Oppenhheimer, Jellinek, Duguit, Kelsen,
Heller, Adolfo Posada, Radbruch y Groppali.

Cicerón.- "Es una multitud de hombres ligados por la comunidad del


derecho y de la utilidad"
El Estado tiene, también según Cicerón, objetivos, estos son:

- Ocuparse de la ley y la justicia entre los ciudadanos

- Defender de los enemigos externos y

- Multiplicar el bien común.

Hoy diríamos que se trata de los valores

- Estado de derecho

- Seguridad exterior y

- Bienestar.

San Agustín de Hipona.- “Es una reunión de hombres dotados de razón, y


enlazados en virtud de la común participación de las cosas que aman"

Piensa que en toda sociedad existen dos ciudades, la de aquellos que se


aman a sí mismos hasta el desprecio de Dios y la de aquellos que aman a
Dios hasta el desprecio de sí mismos; pero estas dos ciudades no se
pueden identificar con el Estado y la Iglesia respectivamente .Todos los
Estados de esta tierra son “Estados terrenales”, incluso cuando los rigen
emperadores cristianos. En cuanto tales, tienen que preocuparse
exclusivamente de organizar la convivencia entre los ciudadanos de forma
pacífica y tratando de que todos tengan acceso a los bienes temporales.

Es cierto que la autoridad sólo corresponde a Dios, pero también lo es que


quiere que los hombres ejerzan el poder como servicio y responsabilidad:
quien ostenta la autoridad debe comportarse con los subordinados como un
padre con sus hijos.

La autoridad comprende tres funciones: mandato, previsión y consejo. El


Estado no es el instrumento a través del cual la Iglesia tenga que llevar
adelante los planes de Dios sobre la existencia humana.

También habla de que las dos ciudades tienen como objetivo último la paz,
aunque la ciudad terrenal la busca como un fin en sí misma y la ciudad
celestial, como un medio para alcanzar la “paz eterna”.

Jean Bodin.- Consideró el Estado como un ámbito de poder distinto tanto


del gobernante como del conjunto de los súbditos, y atribuyó al Estado la
soberanía, teorizada como el poder supremo y absoluto dentro del territorio
del Estado. No obstante, el nuevo concepto de Estado tardó en difundirse y
consolidarse, así como siguió planteando confusiones la distinción entre los
poderes del Estado y los del gobernante.
Friedrich Karl von Savigny.- El Estado "es la representación material de
un pueblo"

Immanuel Kant.- Define al Estado como "la reunión de una pluralidad de


hombres bajo leyes jurídicas". Para Kant el acto que da nacimiento al
Estado, remite a un contrato originario a través del cual todos los miembros
entregan al pueblo su libertad externa: el pueblo concebido como Estado.

Franz Oppenheimer.- El Estado, “es una institución social, forzada por un


grupo victorioso de hombres sobre un grupo derrotado, con el único
propósito de regular el dominio del grupo de los vencedores sobre el de los
vencidos, y de resguardarse contra la rebelión interior y el ataque desde el
exterior”. Teleológicamente, esta dominación no tenía otro propósito que la
explotación económica de los vencidos por parte de los vencedores.

George Jelliken.- El Estado, “es una corporación constituida por un pueblo


y dotada de un poder originario”

León Duguit.- El Estado “es una agrupación humana fijada sobre un


territorio determinado, donde los más fuertes imponen su voluntad a los
más débiles”.

Hans Kelsen.- “El Estado es el ámbito de derecho. El Estado es el derecho


como actividad normativa. El Derecho es el Estado como actividad normal.
En el Estado alcanza el pueblo su personalidad jurídica”.

Hermann Heller.- "El Estado es la conexión de los quehaceres sociales. El


poder del Estado es la unidad de acción organizada en el interior y el
exterior. La soberanía es el poder de ordenación territorial exclusiva y
suprema"

Adolfo Posada.- El Estado “es una organización social constituida en un


territorio propio, con fuerza para mantenerse en él e imponer dentro de él
un poder supremo de ordenación y de imperio, poder ejercido por aquel
elemento social que en cada momento asume la mayor fuerza política”.

Gustav Radbruch.- El derecho debe servir al bien común, pero señala que
lo relevante está en saber que se entiende por dicho término, puesto que
existen diversas concepciones alrededor del mundo, sin embargo, se puede
definir dándole un sentido social , así lo vemos como el bien de todos o, por
lo menos de la mayoría, pero el bien común puede revestir un sentido
orgánico: es el bien de una totalidad, representada por el Estado o por una
raza, y que va más allá del conjunto de los individuos

Groppali.- Define al Estado “como la persona jurídica que está constituida


por un pueblo organizado sobre un territorio, bajo el mando de un poder
supremo, para fines de defensa, de orden, de bienestar y de superación
común”.
1.6. El Estado desde la perspectiva de Nikos Poulantzas.

Nicos Poulantzas (nacido en Atenas, Grecia, en 1936) formó parte del grupo
de reflexión y acción política vinculado con la figura de Louis Althusser.

En lo que respecta a su primer libro Poder político y clases sociales en el


Estado capitalista, escrito en 1968, Poulantzas parte de una posición
althusseriana para el análisis del Estado capitalista, indicando que dicho
"objeto" (Estado capitalista) será abordado como un problema teórico
inserto dentro de la "región" de "lo político"; para luego conectar dicha
teoría del Estado con una teoría más general del modo de producción.
Aunque lo cierto es que en esta "conexión teórica" pareciera ser que las
distintas regiones gozan de cierta "autonomía" en relación con el "objeto"
general.

El intento de Poulantzas en particular, es el de teorizar sobre una formación


capitalista en la que se ubica un "tipo" estatal que es el Estado de bienestar
europeo. Frente a muchas de las posiciones de la socialdemocracia de
posguerra, que veían en la restauración de la democracia burguesa y en los
avances conseguidos desde la participación en ella de las masas populares
la práctica emancipadora que llevaría hacia una sociedad socialista;
pretendía demostrarse que el Estado seguía siendo capitalista y que no
podía obviarse tampoco su carácter represivo. Esto es, que con este tipo de
Estado -benefactor, pero capitalista- y de democracia burguesa, y sin
revolución, no se proseguía "en línea recta" hacia una sociedad emancipada
del yugo del capital.

En esa línea teórica es que Poulantzas intenta demostrar el carácter


capitalista en un sentido estructural del Estado, mostrando -como
Althusser- su carácter represivo que se extiende no sólo a las instituciones
así consideradas de modo "tradicional" (ejército, policía, justicia) sino
también a aquellas otras que en general no son consideradas ni
"represivas" ni "estatales" por encontrarse dentro del ámbito de la
"sociedad civil" (iglesias, escuelas, hospitales, etc.).

Sin embargo, hasta este punto es que el autor griego retoma a Althusser,
ya que desde aquí lo que comienza a analizar es la forma en que el Estado
capitalista actúa de modo de organizar la acción de las clases dominantes,
cuestión de vital importancia para garantizar la reproducción del "sistema".
Y si bien puede entenderse que esta función estatal comporta cierto
carácter represivo (en el sentido althusseriano de la ideología), dado que el
Estado cumple con una serie de procedimientos que buscan resolver las
tensiones generadas por las distintas fracciones de la clase dominante que
compiten entre sí, lo cierto es que no se remarca aquí el carácter represivo
sino el accionar "funcional" tendiente a garantizar el "equilibrio" capitalista.
Esa función de "articulación" de clase no se da para Poulantzas solamente
en relación con las distintas fracciones de la clase dominante, ya que
también el Estado cumple la función de articular la organización de los
distintos "niveles" en los que se despliegan las regiones constituyentes de
la formación social capitalista en su conjunto.

Teniendo en cuenta estos elementos planteados es que el Estado


capitalista funciona para el autor estructuralmente tendiendo a generar
equilibrios al interior del modo de producción, buscando por un lado -en
términos más "estructurales"- articular los diferentes niveles (a veces
contradictorios) que conforman la formación social y por el otro
solucionando los conflictos planteados entre las diferentes fracciones de la
clase dominante de modo de garantizar el equilibrio que permita la
reproducción capitalista. Esto podrá ser posible a su vez en la medida que
también el Estado capitalista busca "dispersar" el accionar conjunto de las
clases subalternas.

1.7. Elementos y trascendencia del Estado.

Los elementos del Estado son aquellos cuya falta causa la ausencia del ente
que constituye, en caso contrario estaríamos hablando de elementos
accidentales.

Los elementos esenciales del Estado básicamente son tres, dos de


naturaleza física “el territorio” y “la población” y uno de naturaleza
espiritual “el poder”.

Para comprender la trascendencia del Estado es necesario aclarar que al


hablar de trascendencia nos referimos a la importancia que tiene el Estado
en la sociedad. Al hablar de la importancia del Estado es indispensable que
hagamos referencia a las funciones de éste, para que así podamos evaluar
la importancia de sus funciones en nuestra vida social. Una de sus
funciones es la de crear e imponer normas jurídicas; y su trascendencia es
de vital importancia ya que sin dichas normas no existiría un orden social, y
viviríamos en el caos, en la anarquía; esta función pertenece
principalmente a uno de sus órganos, el legislativo. Para mantener la paz
social, es necesario que utilice diversos medios, tales como los coercitivos,
para ello se vale de uno de sus órganos, el judicial. Otra de sus funciones
consiste en la administración de las riquezas con las que cuenta, y es aquí
donde entra el órgano ejecutivo; sin esta administración no se podría hablar
de la regulación de todas las riquezas ni tampoco de los bienes que son tan
importantes para el desarrollo social hacia el exterior del territorio. Por todo
lo anterior, la trascendencia del Estado está supeditada a las diversas
funciones que se tengan que realizar, y su importancia varía de acuerdo al
grado de necesidad que tenga para nosotros y como nos podemos dar
cuenta es tan importante que sin esta institución, simplemente no existiría
la sociedad como actualmente la conocemos.

En conclusión se puede decir que es obvio, por todo lo mencionado


anteriormente, que no puede existir un fin que no esté unido a un objetivo,
ni tampoco podemos imaginar el fin y el objeto del Estado sin considerar la
gran trascendencia que tienen en nuestra vida y organización social.

UNIDAD II
Teorías de la Naturaleza del Estado, Formas de
Organización Política
2.1. Teorías objetivas.

Estas teorías toman en cuenta las relaciones de una manera general.

2.1.1. Como hecho.

El Estado es una realidad física.

2.1.2. Como situación.

Situación que se da en un lugar determinado donde se da una relación


entre los que dominan y los que son dominados.

2.1.3. Como elemento.


Equipara al Estado con alguno de sus elementos, se ha dado a través del
tiempo con variantes, posición realista, fáctica, papable, dice que el Estado
es uno de sus elementos.

2.2. Teorías subjetivas.

Dice que el Estado es un ente primordialmente subjetivo porque tienen


mucho del contenido humano en sí mismo, le dan importancia a los
sentimiento, emociones del pueblo que conforma el Estado.

2.2.1. Como organismo.

La ciencia del Estado siempre ha afirmado que esta es un organismo.


Platón, con su concepción antropomórfica del Estado, a la par que le dio a
esta la similitud con las características somáticas de un individuo lo asimiló
en sus funciones psicológicas.

2.2.2. Como asociación.

El estado es una unidad colectiva que representa una unidad permanente


de hombres asociados.

2.2.3. Como corporación.

Es una reunión de varios individuos, una unidad de carácter Jurídico.

2.3. Teorías jurídicas.

Estas teorías consideran que lo importante es lo vinculado a lo normativo.

2.3.1. Como objeto.

Se hace separación entre los elementos: los dominadores y los dominados,


los dominados son el objeto de la autoridad. Gobernantes y gobernados
ambos son sujetos activos del estado, intervienen activamente para formar
la realidad del Estado.

2.3.2. Como sujeto.

Al Estado se le ve como una entidad moral, sujeto de derecho en cuanto el


orden jurídico se la atribuye, por tanto tiene derechos. El Estado, como ser
que existe en la realidad constituye una persona moral y es lógico que
pueda ser sujeto de derechos, pues se trata de un ser con capacidad de
recibirlos y ejercitarlos.
2.3.3. Como una relación jurídica.

Es una relación jurídica porque, gobernantes y gobernados están en


mutuas relaciones pero esta teoría no explica porque las instituciones
estatales permanecen no obstante los cambios de las personas, no puede
explicar la unidad permanente del estado reducen su ser a la existencia de
otras relaciones, tratan de concebir la naturaleza del estado como una
ficción jurídica, no dicen de donde proceden las relaciones jurídicas del
estado, de donde surge el poder.
LAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN POLÍTICA.

3.1. La monarquía.

La monarquía es el gobierno de una sola persona, y Aristóteles la


consideraba como una forma pura de gobierno, mientras se ejerciera
legalmente, y no a beneficio personal del gobernante.

Quien ejerce el gobierno de una monarquía se llama monarca o rey


(aunque también ha recibido otros nombres como zar, emperador o sultán,
entre otros) y los gobernados reciben el nombre de súbditos, sobre todo en
el caso de monarquías absolutas, ya que en estos casos, el pueblo se limita
a acatar las órdenes del rey. El período de su gestión es vitalicio y el cargo
es heredado por sus sucesores, o elegido por el propio rey. Las monarquías
electivas fueron las usadas por los romanos.

En la antigüedad, los monarcas eran teocráticos, o sea eran considerados


dioses como los faraones en Egipto, y por lo tanto su autoridad era
indiscutida, pudiendo hacer lo que quisieran, en su carácter de divinidad.
Esto era posible por la existencia de muchos dioses, pero cuando el imperio
romano adoptó el cristianismo, fue necesario justificar de otro modo el
poder absoluto del monarca ya que Dios era uno solo, y los propios reyes,
establecieron que su poder total emanaba de una concesión del propio y
único Dios. Ya no eran monarquías teocráticas, sino monarquías absolutas,
que acrecentaron su poder durante la Edad moderna, con
la desaparición del régimen feudal.

La Revolución Inglesa del siglo XVII, fue la primera en lograr limitar el


poder real, dando nacimiento a las monarquías parlamentarias, con un
debilitamiento notable del poder real. Actualmente hay 29 monarquías y 15
en el Commonwealth. En los países árabes (monarquías de Oriente Medio)
conservan los reyes mucho más poder que se sustenta en la religión.

3.2. La República, teorías republicanas.

Del latín res publica (“cosa pública”), la república es una forma de


organización del Estado. En la república, la máxima autoridad cumple
funciones por un tiempo determinado y es elegida por los ciudadanos, ya
sea de manera directa o a través del Parlamento (cuyos integrantes
también son elegidos por la población).

El principal canal de participación ciudadana en la república es el voto. Las


elecciones deben ser libres y el voto, secreto. De esta manera, los
ciudadanos pueden ejercer su participación sin presiones ni
condicionamientos.

Cabe destacar que muchos Estados que, a lo largo de la historia, se


autodenominaron como repúblicas, no permitieron la participación de sus
ciudadanos en elecciones ni respetaron los derechos humanos. Este es el
caso de Estados totalitarios como China o la antigua Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.). También pasa algo similar con las
repúblicas islámicas, que se fundamentan en el Corán y no en la Ilustración
(por lo tanto, están basadas en creencias de fe y religiosas).

La República puede estar constituida sobre un Estado espacialmente


dividido en territorios autónomos, lo sería una República Federal como el
caso de Argentina, o con un poder centralizado sobre todo el territorio del
país, lo que constituiría una República Unitaria, como por ejemplo, Colombia
y Uruguay.

También puede ser la república, una democracia o una aristocracia, como la


república concebida por Platón, que en realidad se llamaba “politeia” donde
se aspiraba a que gobiernen los mejores, en una forma donde se
entremezclaban rasgos de la democracia con los de la aristocracia.

Existen repúblicas presidencialistas, como el caso de Estados Unidos,


Argentina y Ecuador, donde el jefe de Estado y el de Gobierno, elegido por
el pueblo, coinciden, y parlamentarias, donde están diferenciadas las
funciones del Jefe de Estado y del Jefe de Gobierno, que es elegido por el
Parlamento, frente al que es responsable políticamente, como Alemania,
Austria, Israel y Grecia.

3.3. Las repúblicas modernas.

La primera fase del Estado moderno se caracterizó por el reforzamiento del


poder real, el barón de Montesquieu definió la configuración clásica de esta
división de poderes en ejecutivo, legislativo y judicial. La revolución
francesa tuvo como consecuencia la creación de un nuevo marco político
adaptado a las transformaciones económicas que estaba experimentando
la sociedad con el desarrollo del capitalismo. Para garantizar las libertades
individuales, la igualdad legal y el derecho de propiedad, se limitaron las
prerrogativas reales y se sometió la actuación estatal al imperio de la ley.
Con el precedente de las constituciones estadounidense y francesa, pronto
empezaron a surgir en los países europeos y americanos textos
constitucionales en los que se consagraba el fraccionamiento del poder
como garantía efectiva de los derechos del individuo. La misión principal del
Estado liberal radicaba en la protección de las libertades individuales y en
el mantenimiento de un orden jurídico que permitiese el libre juego de las
fuerzas sociales y económicas. Para cumplir esta misión, el estado se valía
de los medios legales que establecía la constitución.

3.4. El Estado moderno.

A partir de los siglos XIV y XV, los reyes europeos iniciaron el proceso de
formación del Estado moderno, al comenzar a concentrar y centralizar el
dominio sobre sus tierras.

Aprovechando la crisis que enfrentaban los señoríos tras las guerras,


hicieron pactos con los señores feudales para recibir sus tierras a cambio
de algún privilegio, o si no debieron reconquistarlas a través de guerras
sangrientas. Los reyes fueron "ayudados" en este proceso por los
burgueses que deseaban desprenderse de los señores feudales, ya que se
veían perjudicados por la condición de vasallos de éstos y la economía
feudal. Para asegurar la gobernabilidad, el respeto de los derechos y el
cumplimiento de las obligaciones el Estado cuenta con diversos
organismos, conformados por funcionarios, que crean las leyes.

Los estados modernos se apoyaban en sus instituciones para lograr que la


maquinaria estatal pudiera funcionar. Dichas instituciones partieron del
Consejo Real de la Edad Media conectando con la curia regis, compuesta
por miembros elegidos por el soberano al cual le ofrecían su consejo. El rey
fue eligiendo personas cada vez más capacitadas y preparadas, realizando
a poder ser un cursus honorum para que las personas más notables y
preparadas ocuparan los puestos institucionales.

Las consecuencias de la formación del estado moderno fueron:

I. El nacimiento del nacionalismo: Los reyes usaron el nacionalismo como


un instrumento para la formación de un estado centralizado al unir al
pueblo bajo una misma bandera y un mismo idioma.

II. La creación de los estados liberales.

III. Surgimiento de las monarquías absolutistas y las monarquías


parlamentarias.

IV. La formación de instituciones estatales (indicadas ut supra).

V. La estatización del ejército.


VI. El uso de nuevos sistemas económicos como el mercantilismo, y
posteriormente la fisiocracia y el capitalismo.

3.5. Globalización multifactorial.

La teoría de la globalización surge del mecanismo global que presenta una


mayor integración con énfasis particular en la esfera de las transacciones
económicas. En este sentido esta perspectiva es parecida al enfoque de los
sistemas mundiales. Sin embargo, una de las características fundamentales
de la teoría de la globalización es que se centra y enfatiza aspectos
culturales y económicos así como de comunicación a escala mundial. Los
principales elementos modernos para interpretar los procesos de desarrollo
son los vínculos culturales entre los países, además de los vínculos
económicos, financieros y políticos.

Las teorías de la globalización enfatizan que los factores culturales son los
principales determinantes que afectan las condiciones económicas, sociales
y políticas de los países lo que es similar a la “escuela social exhaustiva” o
de “sociología comprehensiva” de las teorías de Max Weber. Con base en
esto, el sistema de valores, creencias, y el patrón de identidad de los
grupos de índole dominante (o hegemónico) y de alternativo (o
subordinado) dentro de una sociedad son los elementos más importantes
para explicar las características de un país en términos económicos y
sociales. Para la posición de la globalización esta declaración de la teoría de
Weber se debe aplicar a las condiciones mundiales actuales, especialmente
en términos de la difusión y transferencia de valores culturales a través de
sistemas de comunicación, los que están afectando cada vez más los
grupos sociales en todos los países.
Estado y Derecho, Elementos Jurídicos del
Estado

4.1. Primera noción acerca del Estado.

Para obtener el concepto social del Estado necesitamos, en primer término,


estudiar los hechos que se encuentran en la base del mismo. Hemos visto
que en la base del Estado se encuentra una serie de hechos sociales, una
serie de relaciones humanas. En último análisis, estas relaciones son actos
del hombre, condicionados por el contenido psíquico propio de la naturaleza
anímica de los seres humanos. El Estado es, por consiguiente, una creación
humana; consiste en relaciones de voluntad de una variedad de hombres.
En la base del Estado encontramos hombres que mandan y hombres que
obedecen y que, además de estas relaciones de dominio, también tienen
entre sí relaciones de igualdad.

En segundo término, si analizamos este sustrato del Estado vemos que los
hombres que se relacionan entre sí, para formarlo, se encuentran viviendo
en un territorio, el territorio del Estado; pero este territorio tiene tal sentido
de territorio del Estado cuando lo relacionamos con los hombres que lo
habitan. Considerado en sí mismo, el territorio del Estado no es sino una
parte de la superficie de la tierra.

4.2. Relación entre estado y derecho.

El Estado y Derecho se encuentran en una relación de todo a parte. El


Derecho es una de las partes sustanciales del Estado, porque no se concibe
a este sin Derecho, ni al Derecho como realidad positiva separada del
Estado.

4.3. Teoría de la identidad entre Estado y derecho.

Aunque existen pensadores que ya la habían enunciado, siquiera


rudimentariamente, su expositor principal es Hans Kelsen, que dice que el
Estado no es más que "el sistema del orden jurídico vigente"

Funda su afirmación en la observación de que las doctrinas puramente


sociológicas del Estado, hacen siempre referencia implícita según hemos
visto, al orden jurídico al tratar de explicar el fenómeno de mando que se
da dentro de los hechos "puramente sociológicos", cuyo complejo forma el
Estado. Dice Kelsen que precisamente lo jurídico es lo que viene a trazar las
fronteras de la realidad estatal; que sólo a la luz del Derecho podemos
delimitar lo estatal; que un hecho sólo puede considerarse como estatal
cuando se hace referencia al orden jurídico, y por ello lo jurídico es lo que
va a dar tono, lo que va a caracterizar a un hecho cualquiera como hecho
estatal.

La consecuencia de esta doctrina es que el Estado se reduce a un sistema


de normas, cristalizándose en el Derecho Positivo, ya que lo que los
llamados hechos estatales tienen de estatales, es precisamente su
inserción en las normas jurídicas. La consecuencia es que el Estado
únicamente puede ser conocido, al tener únicamente un aspecto jurídico
por el método jurídico y no por el método sociológico, pues un mismo
objeto no puede ser conocido haciendo uso de métodos dispares. El método
jurídico es para conocer normas jurídicas, o sea, la realidad normativa del
Estado; en tanto que con el método sociológico sólo podremos conocer
hechos sociológicos, que no tienen ingrediente jurídica y que, por tanto, no
son estatales.

4.4. Teoría del conocimiento kantiana.


Para Kant, conocimiento no es una recepción pasiva de nuestra mente, sino
una operación activa del sujeto sobre los datos que le llegan del exterior a
través de los sentidos. Dice Kant que el conocimiento tiene dos
ingredientes: a) la forma, que es un elemento activo puesto por el sujeto,
consistente en los criterios y formas mentales de espacio y tiempo y en las
llamadas categorías, y b) la materia, constituida por los datos sensibles que
se presente a nuestro conocimiento, a través de los sentidos, en forma
confusa y desordenada, y entonces el sujeto cognoscente ordena esa
avalancha de datos sensibles por medio de las formas mentales de espacio
y tiempo y de las categorías de causa y efecto.

Para Kant el conocimiento es el resultado de la actividad cognoscitiva del


sujeto lo que le da esa forma idealista y subjetiva especial, no se conoce ley
cosa en sí, sino en mí.

4.5. Las teorías jurídicas del Estado.

Dentro de estas teorías destacan tres principalmente

I. La del territorio como objeto.- Que sugiere que el territorio es un objeto


del poder de Estado, igual que una finca es el objeto del derecho de
propiedad de su tenedor.

II. La teoría de territorio como sujeto.- Dice que el territorio es el sujeto del
Estado; las montañas, los ríos y los bosques serían el sujeto estatal, pero
estos se conciben como objetos y no como sujetos. (Él hombre es una doble
realidad, pues es realidad espiritual y corporal, con el Estado y territorio se
da una explicación semejante; el territorio es como el elemento corporal, es
como el cuerpo al hombre, y espiritual como el alma es al hombre).

III.- Teoría del territorio como límite.- La cual nos dice que el territorio es el
ámbito en donde termina su acción el Estado; las fronteras marcan el límite
de la acción y el poder y donde termina el ordenamiento jurídico del Estado.
ELEMENTOS JURÍDICOS DEL ESTADO.

5.1. Elementos previos del Estado.

Algunos autores consideran que son dos los elementos anteriores al Estado:
cierto número de hombres, que viven en un territorio delimitado.

El elemento humano. En la base del Estado, formando su sustrato


encontramos un grupo de hombres, de seres racionales y libres dotados de
vida, que tienen fines específicos.

El territorio, es el espacio en que viven los hombres al agruparse


políticamente para formar el Estado.

5.2. Territorio.

Con forme al artículo 42 de la Constitución Política de los Estados Unidos


Mexicanos, es la superficie terrestre o subsuelo, espacio aéreo y la
porciones del mar que bañan el territorio, donde el Estado pueda ejercer su
soberanía, así como donde realice su unidad y pueda imponer su potestad,
de acuerdo a normas creadas o reconocidas por el propio Estado.

5.3. Población.

En cada Estado se encuentra, desde luego, un cierto número de hombres


que componen la población. La pertenencia al Estado hallase condicionada
por un vínculo específico: la nacionalidad, que debe distinguirse de la
ciudadanía, que implica la facultad de intervenir, con el carácter de órgano,
en la vida pública. La población de un Estado vale sobre todo pueblo,
constituyendo étnica y políticamente el núcleo de energías convergentes
mantenedor de aquél en el espacio y tiempo.

5.4. Gobierno.

Refiere a la condición política de un determinado Estado o a quien ejerce la


misma, que puede tratarse de un presidente, un primer ministro, como el
caso de algunas monarquías, o estar encarnado en un número variable de
ministros, a quienes la constitución nacional, que la norma fundamental con
la que cuentan los Estados, confiere la función de ejercer el poder político
de una determinada sociedad.
5.5. Ente jurídico.

Es la sociedad política y jurídicamente organizada capaz de imponer la


autoridad de la ley en el interior y afirmar su personalidad y responsabilidad
frente a las similares del exterior.

5.6. Poder como causa formal del Estado.

Como consecuencia del orden jurídico del país, la comunidad nacional,


considerara bien se en el conjunto de sus miembros actualmente en vida o
de las próximas generaciones, está organizada en un sujeto jurídico único
con voluntad única, expresada por órganos de la Nación traduciéndola en la
voluntad colectiva de la comunidad.

5.7. Soberanía y estado de Derecho.

La soberanía cualifica el poder y determina sus relaciones con el Estado y


los restantes elementos de su estructura. Convierte a un determinado
poder político en supremo, adicionando a su capacidad de dirección, la de
dar como instancia final de decisión, acción y sanción. No se encuentra
subordinado a ningún otro, tiene superioridad, siendo, en su especie, el
poder más alto.

Así el estado de Derecho se materializa por medio del Imperio de la Ley,


que significa la sujeción de la acción estatal a una regla o ley fundamental
(la Constitución)
Funciones del Estado, Soberanía y su Dimensión
Ciudadana

6.1. Control interno y externo.

El control interno es un proceso efectuado por el Órgano de Gobierno, el


Titular, la Administración y los demás servidores públicos de una
Institución, con objeto de proporcionar una seguridad razonable sobre la
consecución de los objetivos institucionales y la salvaguarda de los recursos
públicos, así como para prevenir la corrupción. Estos objetivos y sus riesgos
relacionados pueden ser clasificados en una o más de las siguientes
categorías:

I. Operación. Se refiere a la eficacia, eficiencia y economía de las


operaciones.

II. Información. Consiste en la confiabilidad de los informes internos y


externos.

III. Cumplimiento. Se relaciona con el apego a las disposiciones jurídicas y


normativas.
El control externo comprende principalmente el control financiero, el control
de la eficiencia y el control jurídico. El control externo de las empresas
públicas lo ejerce el sector central de la Administración Pública por la
Secretaría responsable de coordinar el sector. El control externo de las
dependencias se lleva a cabo por la Entidad de Fiscalización Superior de la
Federación, antes Contaduría Mayor de Hacienda dependiente del Poder
Legislativo, su carácter es eminentemente fiscalizador con el propósito de
fincar las responsabilidades que procedan, conforme a la ley.

6.2. Función legislativa.

La función legislativa formula y establece las normas generales y


obligatorias de la convivencia social. Estas son, para los gobernados, el
límite de su autonomía personal, puesto que ellos pueden hacer todo lo que
no les está vedado por las leyes, y, para los gobernantes, la sustancia de su
poder, dado que no les está permitido hacer algo para lo que no estén
previamente autorizados por un precepto jurídico.

6.3. Función jurisdiccional.

La función jurisdiccional es el poder- deber del estado político moderno,


emanado de su soberanía, para dirimir, mediante organismos adecuados,
los conflictos de intereses que se susciten entre los particulares y entre
éstos y el estado, con la finalidad de proteger el orden jurídico.

6.4. Función administrativa.

La función administrativa es la actividad que consiste en ejecutar, dirigir y


servir, aplicando medios útiles para el logro de los fines propuestos.

6.5. Función constituyente.

El poder constituyente originario es el que aparece primigeniamente y le da


origen al ordenamiento político. Así, el poder constituyente originario es
aquel que crea la primera Constitución de un Estado; en este sentido, con
frecuencia, actúa como poder constituyente originario una Asamblea
constituyente que, al aprobar la primera Constitución de un país, está
poniendo de manifiesto jurídicamente su nacimiento. Y una vez cumplida su
labor desaparece; pero como su tarea requiere continuidad, suele
establecer un órgano que se encargue de adicionar y modificarla, de
acuerdo a las circunstancias o problemas que surjan, a este se le denomina
poder constituyente derivado, instituido o permanente.
LA SOBERANÍA Y SU DIMENSIÓN
CIUDADANA.
7.1. Concepto y trascendente de la soberanía.

La definición de soberanía nos habla de la libertad de un pueblo por sobre


todas las cosas. Definimos conceptualmente a la Soberanía como el
derecho que tiene un pueblo o una nación para poder elegir su gobierno,
teniendo además injerencia en la publicación de leyes y el respeto de las
mismas en el territorio nacional, siendo éste la jurisdicción del mismo y la
aplicación de sus distintas normativas.

La soberanía, sin embargo, no se limita a la capacidad de decisión sobre


materias políticas sino que se amplía a cuestiones como la posesión de
territorio considerado soberano, la decisión sobre cuestiones económicas
que pueden ser votadas o plebiscitadas entre todo el pueblo. Así también
en materia cultural e ideológica podemos encontrar el concepto de
soberanía cuando hablamos de un pueblo que no permite la entrada de la
famosa invasión globalizadora y defiende sus tradiciones y fenómenos
culturales. En otras palabras, la soberanía es la capacidad de un pueblo de
decidir sobre sí mismo sin que se permita la injerencia de otros pueblos,
gobernantes o alianzas que puedan afectarla.

7.2. La soberanía como síntesis dialéctica del poder y derecho.

La soberanía como síntesis dialéctica la podemos entender en su expresión


política, en su esencia, como el poder real y precisamente en esa dimensión
puede manifestarse en distintos grados, puede ser más o menos fuerte,
más o menos efectiva hacia el interior y mayor o menor que el poder de
que disponen otros Estado. En su sentido político la soberanía puede
admitir grados.
En cambio, en su dimensión jurídica, en la que ve hacia el interior de las
estructuras del Derecho, el concepto de soberanía es absoluto y no admite
gradaciones; se es soberano o no se es, y se planta como el atributo
jurídico fundamental del Estado. El Estado no sólo es la comunidad política
sometida a un poder, sino que ese poder tiene necesariamente
pretensiones de legitimidad, que es la condición sine qua non para su
preservación en el tiempo, ya que solo cierto grado de reconocimiento de
legitimidad del poder del Estado permite garantizar su prevalencia.

7.3. Problemas contemporáneos de la soberanía.

Particularmente para los Estados subdesarrollados como el nuestro, es


indispensable plantearse el problema de la soberanía, como una lucha
permanente por la supremacía del poder que identifica a la unidad
correspondiente como un Estado con personalidad propia. Es así que uno
de los principales problemas derivados del concepto de soberanía en la
época actual, particularmente en los Estados subdesarrollados, es el que se
refiere a su afirmación hacia el interior. Concretamente, y sólo para citar
ejemplos de algunas de las fuerzas internas que operan como opositoras a
la plena afirmación de la soberanía estatal, podemos mencionar al capital,
que se presenta como poder económico enfrentando a la soberanía del
Estado y pretende hacerse de penetración en la conciencia colectiva,
muchas veces opuesto a los objetivos del Estado, o la Iglesia que se
mantiene como centro de poder que pretende disputarle capacidad al
propio Estado.

Otro motivo de disputa de soberanía es la creciente tendencia a la


afirmación de identidades regionales en el seno de los Estados nacionales.

De esta mera enumeración podemos observar que en la actualidad la


diferenciación entre poderes internos y externos se ha diluido ya que las
fuerzas que se mueven en el mundo contemporáneo rebasan fácilmente las
fronteras de los Estados Nacionales.

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