DELITOS CONTRA
EL HONOR
Injuria- Difamación- Calumnia
“Año del Fortalecimiento de la Soberanía Nacional”
UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
Delitos contra el Honor
INTEGRANTES:
López Labán, Ibeth Angelí
Meca Maza, María Lizbeth
DOCENTE:
Dr. Díaz Campos, Jorge Eduardo.
PIURA - PERÚ
Marzo 2022
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN………………………………………………………………………………...4
CAPÍTULO I: Derecho al Honor………………………………………………………………..5
1.1. Evolución Legislativa……………………………………………………………………….5
1.1.1. Constituciones……………………………………………………………………….5
[Link]. Constitución de 1933…………………………………………………….5
[Link]. Constitución de 1979…………………………………………………….5
[Link]. Constitución de 1993…………………………………………………….6
1.1.2. Convenciones internacionales……………………………………………………..6
[Link]. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos………………….6
[Link]. Pacto de San José……………………………………………………….7
1.1.3. Legislación Penal……………………………………………………………………7
1.2. Honor y Libertad de expresión…………………………………………………………….7
1.3. Titulares del Derecho al honor…………………………………………………………….8
1.3.1. Persona física………………………………………………………………………..8
CAPÍTULO II: Delitos contra el honor…………………………………………………………9
2.1. Definición de delitos contra el honor……………………………………………………..9
2.2. Tipos de delitos contra el honor…………………………………………………………..9
2.2.1. Injuria………………………………………………………………………………...9
2.2.2. Calumnia…………………………………………………………………………...12
2.2.3. Difamación…………………………………………………………………………15
CONCLUSIONES………………………………………………………………………………21
REFERENCIAS………………………………………………………………………………...22
INTRODUCCIÓN
El Derecho Penal es utilizado para solucionar muchos conflictos en los que se
puedan ver afectados los Derechos Fundamentales de la Persona, y, como es saber de
todos, el Derecho al Honor es parte de los Derechos Fundamentales de la Persona, por
ende, el Derecho Penal puede intervenir y solucionar los atentados que se puedan
presentar contra el Honor.
Asimismo, debemos tomar en cuenta que con el avance de los medios de
comunicación y la importancia que estos han tomado en nuestras vidas cotidianas. Por
ende, las formas en la que se puede atentar contra el Derecho al Honor han aumentado,
y es en ese momento en los que el Derecho Penal actúa a favor del Derecho Fundamental
atentado.
En el presente trabajo hemos considerado importante tener en cuenta al momento
de desarrollar nuestro tema “Delitos Contra el Honor”, para empezar hemos dividido
nuestro trabajo en dos partes, en la primera “Derecho al Honor” hablaremos todo lo
relacionado al derecho al Honor, empezando con la evolución legislativa, después
tomamos el pequeño conflicto existente entre el derecho al Honor y a la Libertad de
expresión, y hablaremos de los Titulares al Derecho al Honor.
De la misma forma, en la segunda parte “Delitos Contra el Honor” se hablará de
la definición y los tipos de Delitos contra el honor que existen en nuestra legislación, de
los cuales se hará un breve análisis para un mejor entendimiento.
Finalmente, esperamos que con este trabajo se pueda despertar un mayor interés
sobre los Delitos Contra el Honor, y sobre todo para que este tema pueda ser entendido
de forma muy clara por cada uno de sus lectores.
CAPÍTULO I: Derecho al Honor
1.1. Evolución legislativa
El resguardo del honor a través del derecho penal es y ha sido un tema que
ha entrado en bastante debate, debiéndose a los conflictos relacionados a la
libertad de expresión, de información, de comunicación. Para ello, a continuación
se verá la evolución legislativa del derecho de honor en lo referente a las
constituciones, convenciones internacionales y la legislación penal:
1.1.1. Constituciones
[Link]. Constitución de 1933
En esta constitución no había existencia en lo referente al
derecho al honor. Sin embargo, se puede apreciar en el artículo
63, el cual lo consideraba de manera implícita; donde el presente
artículo estaba dedicado a garantizar la libertad de prensa, en ese
sentido, también se limitaba el derecho de emitir libremente ideas
y opiniones mediante la imprenta o cualquier otro medio de
difusión.
[Link]. Constitución de 1979
El reconocimiento explícito de diversos derechos
fundamentales se estableció en la Constitución de 1979;
específicamente en su artículo 1, inciso 4, en el cual se determinó
que todo individuo tiene derecho a las libertades de información,
opinión, expresión y difusión del pensamiento a través de la
palabra, el escrito o la imagen, por cualquier medio de
comunicación, sin anticipada autorización, censura ni
impedimento alguno, bajo las responsabilidades de la ley.
Asimismo, en el inciso 5 del presente artículo, se
estableció que toda persona tiene derecho al honor y la buena
reputación, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.
Para ello, al titular de este derecho se le reconocía como toda
persona afectada por afirmaciones inexactas o agraviadas en su
honor a través de ese tipo de publicaciones.
[Link]. Constitución de 1993
En lo que respecto a la Constitución de 1993,
especialmente en su artículo 2; donde en su inciso 4 se refleja lo
dispuesto en el artículo 1, inciso 4, de la Constitución de 1979.
Igualmente sucede con el artículo 2, inciso 7, con el escrito del
artículo 1, inciso 5, de la Constitución anterior, excepto que, se
añade el derecho a la voz y el derecho a la imagen.
Por último cabe resaltar que, en el inciso 3 del artículo 2,
al tutelar el derecho a la libertad de conciencia y de religión, en
forma individual o asociada, se estatuye que no hay persecución
por razón de ideas o creencias y menos delito de opinión.
1.1.2. Convenciones internacionales
La regulación constitucional anteriormente mencionada es
reforzada por la inscripción de las convenciones internacionales referentes
a los derechos humanos. En esta ocasión, se hablará sobre el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana
sobre derechos humanos (Pacto de San José).
[Link]. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
En lo referente a este pacto, en el artículo 17, se declara
que nadie será objeto de intervenciones arbitrarias o ilegales y
que toda persona tiene derecho a ser protegida por la ley contra
dichos ataques e intervenciones.
Asimismo, en el artículo 19, inciso 2, trata al derecho a la
libertad de expresión, por un lado, estableciendo que nadie
deberá ser molestado a causa de sus opiniones y, por otro lado,
reconociendo que todos tienen derecho a esa libertad y que esta
abarca la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e
ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, sea esta
oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o mediante
cualquier otro método de su elección.
[Link]. Pacto de San José
En esta convención, en lo referente al honor, establece
en su artículo 11, inciso 1, que toda persona tiene derecho al
respecto de su honra y al reconocimiento de su dignidad.
Asimismo, respecto a la libertad de expresión, el artículo 13 del
presente pacto constituye a la libertad de pensamiento y de
expresión.
1.1.3. Legislación penal
En lo que respecta al código penal de 1924, en este se encontraban
establecidos tres tipos de delitos contra el honor, los cuales son la
difamación, la calumnia y la injuria; por otro lado, referente al código penal
de 1991, en este se mantienen los tres delitos mencionados, pero con
diferente orden, pasando a ser injuria, calumnia y difamación, los cuales
serán abordados en el Capítulo II del presente trabajo.
1.2. Honor y libertad de expresión
La idea de honor y los límites de su protección han estado en constante
evolución en cuanto a las variaciones de los conceptos sociales y morales vigentes
en las distintas etapas del desarrollo de la sociedad. Además, respecto al derecho
germánico, en este se consideraba al honor como un bien jurídico autónomo que
debía de ser protegido a través de reglas especiales.
Asimismo, una de las funciones que tiene el Estado es la protección de la
personalidad, la libertad y el honor. En ese sentido, en lo referente a la libertad de
expresión, esta fue abordada en el artículo XI de la Declaración de los derechos del
hombre y del ciudadano de 1789, el cual establece que, la libre comunicación de
las ideas y opiniones es uno de los derechos más valiosos del hombre. Todo
ciudadano puede, por ende, hablar, escribir, imprimir libremente, a condición de
responder por el abuso de dicha libertad, en los casos establecidos por la ley.
Sin embargo, cabe mencionar que el ejercicio de la libertad de expresión
puede poner en peligro o perjudicar el honor de los individuos, es por ello que
existen límites que son necesarios para la protección del honor y de la dignidad de
las personas. Por tanto, aunque la libertad de expresión sea indispensable para
ejercer plenamente la democracia, esto no supone que se le deba considerar como
prioridad sobre lo que respecta al derecho al honor ni menos en viceversa.
1.3. Titulares del Derecho al honor
1.3.1. Persona física
En lo referente a la persona física, este hace referencia que el honor
es una cualidad propia de las personas naturales, simplemente por el hecho
de ser pertenecientes a la especie humana, es decir, solo estas son titulares
del bien jurídico denominado honor.
Si bien las personas físicas para ser titulares se basan en el criterio
de la igualdad y en la prohibición de menospreciar a estas; existe cierta
discusión en cuanto a la capacidad de algunas de ellas para ser
determinadas como víctimas de los ataques contra el honor; de las cuales
se trata de personas que no tienen comprensión sobre los alcances del
derecho al honor, por ejemplo, los niños, los enfermos mentales y, además
lo relacionado con las personas fallecidas o desaparecidas.
CAPÍTULO II: Delitos contra el Honor
Vivimos en una sociedad en la que consideramos como importante el como
nos vemos, como nos ven y como nos tratan; es decir que consideramos
importante a nuestra dignidad y honor y cuando este se encuentra vulnerado, el
Estado se encuentra en la obligación de intervenir mediante el Derecho Penal
tipificando a los delitos contra el honor.
2.1. Definición de delitos contra el honor
Los delitos contra el honor, como su mismo nombre lo dice, son aquellos
que menoscaban o atentan contra la dignidad o el prestigio de la persona. Estos
delitos incluyen injurias, calumnias y difamación; asimismo la razón por la que se
penaliza estas ofensas es porque se basa en que toda persona tiene derecho al
respeto de su dignidad como ser humano, siendo el honor un atributo de la
dignidad.
Por otro lado, la principal condición inevitable para que las ofensas
realizadas a la dignidad de una persona puedan ser consideradas como delitos
contra el honor, es que estas sean falsas.
Asimismo, la protección del honor en nuestra legislación peruana se
encuentra regulado en el Código Penal el Título II en sus artículos 130°, 131°,
132° de los cuales hablaremos más adelante.
2.2. Tipos de delitos contra el honor
2.2.1. Injuria
La injuria consiste en realizar una manifestación que lesiona la dignidad de
una persona, dañando gravemente su fama o atentando de manera grave contra
su propia estima.
En nuestro Código Penal en su Título II “Delitos contra el honor” en el
artículo 130 “Injuria” expresa que:
Artículo 130.- El que ofende o ultraja a una persona con palabras, gestos
o vías de hecho, será reprimido con prestación de servicio comunitario de diez a
cuarenta jornadas o con sesenta a noventa días-multa.
Tipicidad Objetiva
La conducta típica exigida no es alternativa, aunque aparentemente
parezca que el legislador ha intentado construir un tipo penal alternativo (en el
que cualquiera de las conductas configuradas como típicas, por sí solas verifican
la perpetración del injusto). La acción típica consiste en ofender o ultrajar,
verificándose una redacción disyuntiva, en términos meramente terminológicos
pues se trata de sinónimos.
Sin lugar a dudas, se trata de un delito de peligro concreto (de acuerdo a
la lógica de la estructura del tipo) puesto que no puede ser concebido como un
delito de resultado. Los delitos de peligro se subdividen en delitos de peligro
concreto y delitos de peligro abstracto. En los primeros, se exige una efectiva
puesta en peligro del bien jurídico objeto de protección. Mientras que en los
segundos, se exige una peligrosidad general para determinados bienes jurídicos,
o en su caso la idoneidad para la producción de un determinado resultado; es
decir, que la conducta desplegada por el autor sea adecuada para producir el
resultado lesivo en el bien jurídico objeto de protección por la norma penal. Por
ello, las fórmulas de peligro abstracto muchas veces vulneran garantías
constitucionales y penales elementales (verbigracia, presunción de inocencia,
principio de mínima intervención, principio de legalidad, principio de culpabilidad,
entre otros).
Se considera un delito de comisión, aunque se discute la posibilidad de ser
cometido por omisión impropia. Por este motivo, no debe confundirse el hablar
mal de alguien con la injuria, pues la crítica no puede ser considerada una
conducta punible, máxime si la Constitución Política del Estado establece la
absoluta libertad de opinión en el artículo 2°, inciso 4 .
Los instrumentos típicos para la perpetración del hecho antijurídico son las
palabras, los gestos o las vías de hecho. Ello implica que son estos últimos los
únicos medios que permite el Código Penal para poder ser considerado autor de
la conducta ilícita. En primer lugar, cabe señalar que la referencia al empleo de la
palabra puede abarcar su forma oral o escrita. En segundo lugar, el empleo de los
gestos se entiende como la expresión hecha a través del rostro; y finalmente, las
vías de hecho se refieren a cualquier movimiento hecho con el cuerpo, en otras
palabras importa alguna forma de expresión a través del uso de alguna
extremidad del cuerpo para ofender o ultrajar a una persona.
Resulta claro y no requiere de mayor profundización la posibilidad de que
sujeto activo sea cualquier persona, no sucede lo mismo para el caso de la víctima
o sujeto pasivo en donde hay más discusión si es posible que personas jurídicas
puedan ser sujetos pasivo: del injusto, así como el caso de los colectivos, o el
caso de honor de los fallecidos, o el caso del honor de lo: incapacitados. Sin
embargo, como se verá más adelante para otras modalidades de lesión al honor
se requiere de ciertas condiciones especiales en el sujeto activo.
Para que la conducta sea considerada típica no se requiere que el sujeto
pasivo tome conocimiento de la ofensa o ultraje, basta con que llegue al
conocimiento de otra persona distinta al sujeto pasivo. No obstante, es improbable
(sobre todo en el sentido práctico) hablar de tentativa, pues incluso en aquellos
casos en que se utiliza el correo para remitir los textos injuriantes, alguien tiene
que tomar conocimiento de los mismos. incluso si se tratase de una persona
distinta del destinatario ya se produjo la acción.
Tipicidad Subjetiva
Se trata de un delito doloso, tal como lo señala el artículo 12° del Código
Penal. Por dolo se debe entender la consciencia y voluntad de perpetrar el hecho
ilícito. Es lo que el finalismo ortodoxo denomina el dolo natural, y está compuesto
de un aspecto volitivo y de un aspecto cognitivo. Por ello no se permite en este
tipo de delitos que las conductas punibles se produzcan de forma inconsciente e
involuntaria, puesto que de lo contrario se estaría ante un delito culposo. En el
Código penal peruano, todos los delitos contra el honor son dolosos.
Pena
El artículo 130° del Código Penal peruano establece que la pena para este
injusto es alternativa, toda vez que se puede imponer prestación de servicio
comunitario oscilante entre 10 y 40 jornadas o 60 a 90 días-multa.
Sin lugar a dudas, la pena conminada para el injusto penal en análisis
resulta respetuosa del principio de proporcionalidad, toda vez que la gravedad del
delito de injuria es menor que la de otros injustos penales contra el honor,
atendiendo siempre a la peligrosidad y dañosidad social de la conducta.
2.2.2. Calumnia
El delito de calumnia consiste en imputar un delito a una persona a sabiendas de
que es falso. Los elementos del tipo básico son los siguientes:
● La atribución de un hecho constitutivo de delito.
● La imputación es falsa y se emite con manifiesto desprecio hacia la
realidad.
● La imputación tiene que hacerse de modo específico, no basta con
atribuciones vagas, inconcretas o ambiguas. Es decir, la imputación tiene
que referirse a hechos concretos, determinados e inequívocos.
● El delito imputado ha de ser perseguible de oficio, esto es, un delito público.
● La falsa atribución ha de dirigirse a una persona inconfundible, lejos de
conjeturas y sospechas.
● El autor ha de conocer el carácter ofensivo de la imputación y el
menoscabo del honor de la víctima o actuar con temerario desprecio hacia
la verdad.
Asimismo, en nuestro Código Penal en el artículo 131 se expresa lo
siguiente sobre el delito de Calumnia:
Artículo 131.- El que atribuye falsamente a otro un delito, será reprimido
con noventa a ciento veinte días-multa.
Tipicidad Objetiva
Hay que reiterar que se trata de un tipo penal de peligro (peligro concreto),
al igual que el delito de injuria anteriormente analizado. La diferencia con las
injurias radica en que se debe atribuir a una persona la comisión de una conducta
ilícita.
El tipo penal en análisis, indiscutiblemente, es una fórmula de peligro
concreto en la cual el legislador no exige que se produzca el resultado lesivo, sino
que le basta con la imputación falsa. La imputación tiene que ser falsa y puede
versar sobre cualquier injusto penal (sea un delito de acción privada como una de
acción pública), pues dentro de una concepción de Derecho penal garantista, la
interpretación en este sentido -aparentemente extensiva y no restrictiva- no
lesiona las bases de un Derecho penal en un Estado Democrático de Derecho.
El verbo típico consiste en "atribuir", y ello debe entenderse como la
imputación de un delito. Esta forma de tipificar implica necesariamente que el
agente atribuya a una persona la comisión de un delito de forma genérica, pues
no requiere de una imputación en sentido técnico. En otras palabras, incluso
puede haber un error sobre la conducta ilícita objeto de atribución (error en el
nomen iuris del injusto: robo por hurto), pero basta que se entienda que el agente
se esté refiriendo a una conducta punible.
La conducta objeto de imputación debe ser falsa, ello debe entender que la
atribución de un hecho punible no debe guardar relación con la realidad, pues de
lo contrario no se configuraría el tipo penal bajo análisis.
Además, debe quedar determinado el sujeto a quién se imputa la conducta
ilícita. La claridad implica la determinabilidad de la persona, pues los atentados
encubiertos contra el honor son punibles (el usar verbos en condicional, por
ejemplo). Por ello, es indispensable que se designe claramente a la persona
contra quien se dirige la imputación, y sin que se exija la calificación precisa del
delito. Más discutible es excluir la tipicidad en aquellos casos en que el delito
atribuido se encuentra prescrito; no obstante, resulta más conveniente, desde una
perspectiva de política-criminal, excluir estas conductas, pues la especialidad y
mayor gravedad de la calumnia respecto de las injurias, está dada por la
posibilidad de que se inicie una acción penal en contra del calumniado, posibilidad
que desaparece cuando la acción típica imputada ha prescrito. Pero, no está
vedada la posibilidad de que se inicie la acción por el delito de injuria.
El sujeto pasivo del delito no tiene que ser necesariamente una persona
imputable, esto es puede ser una persona a la cual no se le puede atribuir la
comisión de un injusto penal.
Tipicidad Subjetiva
En cuanto al aspecto subjetivo, se exige la presencia del dolo, de acuerdo
al artículo 12° del Código Penal, al igual que el delito de injuria. En este orden de
ideas, se debe tener presente que el dolo abarca de forma absoluta toda
intencionalidad del agente, y la exigencia de un elemento subjetivo distinto al dolo
es, no sólo innecesaria, sino además no se desprende del texto expreso de la ley.
Pena
El artículo 131° del Código Penal establece una pena que oscila entre 90 y
120 días-multa. Esta pena está más acorde con la tendencia minimalista
observada en la moderna doctrina penal, y ha sido una de las pocas figuras ilícitas
en el Código Penal que no ha sido objeto de modificación.
2.2.3. Difamación
El delito de Difamación es un conjunto de palabras o publicaciones escritas
que son falsas y no privilegiadas, que exponen a cualquier persona viva al
odio, el desprecio, el ridículo, o que lo rechazan o evitan o que tienden a
dañarlo en su oficio, ocupación o lugar laboral.
En nuestra legislación, para ser más específicos, en el artículo 132 de nuestro
Código Penal, nos dice lo siguiente acerca del delito de Difamación:
Artículo 132.- El que, ante varias personas, reunidas o separadas, pero de
manera que pueda difundirse la noticia, atribuye a una persona, un hecho,
una cualidad o una conducta que pueda perjudicar su honor o reputación,
será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años y con
treinta a ciento veinte días-multa. Si la difamación se refiere al hecho
previsto en el artículo 131, la pena será privativa de libertad no menor de
uno ni mayor de dos años y con noventa a ciento veinte días-multa. Si el
delito se comete por medio del libro, la prensa u otro medio de comunicación
social, la pena será privativa de libertad no menor de uno ni mayor de tres
años y de ciento veinte a trescientos sesenticinco días-multa.
Tipicidad Objetiva
En el aspecto objetivo, el tipo penal prevé una serie de conductas
alternativas y/o agravadas que por sí solas son suficientes para la configuración
del injusto.
En primer lugar, se exige una acción típica consistente en la atribución de
un hecho, una cualidad o una conducta a una persona. Por ello la acción típica
consiste en atribuir, y sólo puede verificarse mediante un comportamiento
comisivo del agente, ya que su forma omisiva resulta muy difícil de representarse
como probable en la realidad.
Hay una característica que es muy importante destacar en este tipo de
delito, y es que las afirmaciones que se hagan sobre una persona no requieren
ser falsas. Esto es, que no interesa en el caso concreto que la atribución hecha
sea verdadera, pues en cualquiera de los dos casos se considera que la conducta
se ha perpetrado. Tampoco se exige que el sujeto se entere de la conducta
difamatoria para que se consume el delito, pues basta que se haya verificado la
realización de la acción típica, ya que la construcción hecha en el artículo bajo
análisis no requiere que se entere el agraviado de la acción difamatoria.
Otra característica del injusto penal bajo análisis es que se trata de un tipo
penal de peligro, pues de su redacción se desprende que no se requiere una
efectiva lesión del bien jurídico objeto de tutela penal, sino que basta que la
conducta desplegada por agente represente un peligro para el bien jurídico (el
artículo 132° establece textualmente: "... que pueda perjudicar su honor o
reputación, ... "). Los delitos de peligro se dividen en delitos de peligro concreto y
delitos de peligro abstracto, tal como se mencionó anteriormente al comentar el
delito de injuria. En los primeros, se requiere expresamente la creación de una
efectiva situación de peligro (resultado de peligro, es decir se trata de una
proximidad concreta de lesión. Mientras que, en los segundos no se requiere
ningún peligro efectivo, más aún se trata de un peligro presunto. En este orden de
ideas, el tipo penal bajo comentario debe ser interpretado como un tipo penal de
peligro concreto, en donde se exige una conducta que efectivamente ponga en
peligro el honor, y evitar las presunciones de peligro, pues ellas lesionan varias
garantías sustanciales del Derecho penal.
Agravantes
El segundo y el tercer párrafo del artículo 132° del Código Penal prevén las
fórmulas agravada y la súper agravada.
El segundo párrafo del artículo bajo análisis prevé una circunstancia
agravante por la calidad de la afirmación atribuida, esto es cuando el agente
difunde la noticia falsa de la comisión de un delito. Ello implica que se comete el
delito de calumnia con el agregado de la difusión de la noticia. Sin lugar a dudas,
esto debe ser concordado con lo previsto en el numeral 2 del artículo 134° del
Código Penal que prevé los supuestos en que se permite la aplicación de la
excepción de la verdad (exceptio veritatis). En el citado numeral se establece que
si contra la persona que es la ofendida existe un proceso penal abierto
preexistente, para que pueda haber un proceso por delito contra el honor se
tendría que esperar el resultado del proceso penal abierto, y de ser absuelto el
imputado, puede iniciar la acción penal correspondiente. Evidentemente, no se
puede exigir la prueba de la verdad, pues la verdad de los hechos será esclarecida
por la autoridad judicial.
La fórmula súper agravada del artículo bajo comentario, se construye sobre
la base del medio empleado para difundir la noticia. Los medios típicos para el
tercer párrafo del artículo 132° del cuerpo punitivo son el libro, la prensa (escrita,
radiofónica o televisiva) u otro medio de comunicación social. Se trata de un tipo
penal abierto en cuanto al medio típico exigido para la comisión del delito. Es
importante destacar que la tipificación a través de tipos penales abiertos lesiona
el principio de legalidad, sin embargo en virtud a la velocidad en que los medios
de comunicación social evolucionan, parece ser que resulta adecuada de acuerdo
a razones de política criminal- una conceptualización abierta del tipo penal. No
obstante, se debe hacer hincapié en el término "comunicación social" para
restringir al mínimo la incorporación de medios típicos idóneos para perpetrar la
conducta lesiva. Dentro de los medios de comunicación social se debe entender
en la actualidad las comunicaciones a través de correo electrónico (electronic
mail) o la comunicación a través de Internet. La ratio essendi de la circunstancia
agravante radica en la lesividad para el bien jurídico de la difusión a través de los
medios de comunicación, pues llegan a mucho más personas, y no sólo ponen en
peligro el bien jurídico sino que lo lesionan gravemente. Verbigracia, la imputación
de una conducta deshonrosa a través de la televisión es de impacto masivo, y el
perjuicio sobre el bien jurídico es inmediato y casi irreparable. Por estos motivos,
las llamadas difamaciones encubiertas son punibles. Tal es el caso del empleo de
verbos en condicional (Verbigracia: sería ... , podría ... ), los casos de reportajes
periodísticos en donde se emite información "por confirmar'' o "sin confirmar'', la
manipulación de titulares de periódicos o revistas. En estos casos, el receptor de
la información ya asume como cierta dicha emisión de noticias, lo cual lesiona de
forma indubitable a la persona en los casos en donde no se cumplen con los
requisitos para que la libertad de información sea considerada como una causa
de justificación.
Tipo Subjetivo
En cuanto al aspecto subjetivo, se exige la presencia del dolo, en
concordancia con lo preceptuado por el numeral 12° del Código Penal, al igual
que en los delitos de injuria y calumnia. En este orden de ideas, se debe tener
presente que el dolo abarca de forma absoluta toda intencionalidad del agente, y
la exigencia de un elemento subjetivo distinto al dolo es, no sólo innecesaria, sino
además no se desprende del texto expreso de la ley.
Pena
El artículo 132° del Código Penal establece penas diversas de acuerdo a
la gravedad de la conducta ejecutada por el agente. Para el caso de la difamación
simple (primer párrafo) la pena es conjuntiva y comprende privación de libertad
no mayor de dos años y una pena de multa que oscila entre 30 y 120 días-multa.
Para el caso de la difamación agravada (segundo párrafo) la pena será de
privación de libertad no menor de un año ni mayor de dos años. Pero como
también se trata de una pena compuesta también se debe imponer una multa
oscilante entre 90 y 120 días-multa.
Finalmente, para el caso de la difamación súper agravada (tercer párrafo)
la sanción a imponerse será pena privativa de libertad no menor de un año ni
mayor de tres. De la misma forma, se exige conjuntamente la aplicación de una
multa que fluctúa entre los 120 y los 365 días-multa. Esta agravante guarda
relación con la mayor lesividad sobre el bien jurídico que supone el empleo de un
medio de comunicación social.
CONCLUSIONES
Del tema realizado se puede concluir que, si bien es importante que la
libertad de expresión sea respetada para que así podamos vivir en un ambiente
donde exista la democracia, también, debemos destacar y tener en cuenta el
derecho al honor, el cual está establecido para proteger el honor, la dignidad
de toda persona natural, es por ello que, existen límites entre estos dos
derechos puesto que toda persona puede expresarse de la manera que crea
conveniente, sin embargo, también debemos respetar el honor de la persona
de cual se está hablando.
Además, se concluye que no solo nuestro ordenamiento jurídico está
para protegernos, puesto que si bien existen normas en las cuales nos
podemos apoyar para defender nuestro honor, dignidad y libre expresión; pero
cabe resaltar que el Estado también tiene la obligación de proteger nuestros
derechos, además que este debe brindar información en lo concerniente a
dichos derechos, para que así nosotras comprendamos cuándo es que
tenemos que acudir a una autoridad para hacer respetar nuestros derechos.
Asimismo, podemos concluir que en los delitos contra el honor, como lo
son la injuria, calumnia y difamación, no se exigirá un elemento subjetivo que
será distinto al dolo, puesto que toda intención ya sea especial o específica se
encuentra completamente abarcada por el dolo. De la misma manera, en el
delito de calumnia se debe entender que la imputación de la conducta ilícita
debe abarcar cualquier tipo de delito, esto es delitos perseguibles a instancia
de parte o de oficio; sin embargo, siempre se deben excluir las faltas.
REFERENCIAS
Conozca sobre los delitos contra el honor y el bien jurídico protegido.
(2021). Recuperado 22 de marzo de 2022, de ZH consultores Perú website:
[Link]
honor-y-el-bien-juridico-protegido/
¿Qué es la difamación?. (2021). Recuperado 22 de marzo de 2022, de
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[Link]
Hurtado Pozo , J. (2011). Manual del Derecho Penal: Parte General (4.ª
ed., pp. 459–496). Lima: IDEMSA. Lima: IDEMSA.