DOCUMENTAL
• 21 de marzo, Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial
• En México existe racismo y discriminación racial contra pueblos y personas indígenas y
personas afrodescendientes
• 74 por ciento de la población afrodescendiente no tiene acceso a servicios médicos
• El 64.6 por ciento de las personas en México se consideran a sí mismas morenas; sin
embargo, el 54.8 por ciento afirma que a las personas se les insulta por su color de piel y el
15 por ciento ha sentido que sus derechos no han sido respetados por esta misma razón.
Durante generaciones, no sólo los pueblos indígenas han tenido que soportar la pobreza,
abusos y un trato desigual injustificado, sino también aquellas y aquellos mexicanos que,
por su color de piel o por tener o no tener ciertas características físicas.
La discriminación por motivos de raza, origen étnico o apariencia física, reflejada en acciones
que niegan o restringen el goce de los derechos, es un fenómeno que en nuestro país está
arraigado tanto en las instituciones, reflejadas por ejemplo en los obstáculos para acceder
a servicios de salud y educación, como en las prácticas sociales que definen relaciones
desiguales de contratación y empleo, por mencionar alguna, con la consecuencia de la
negación de una diversidad que es constitutiva de una sociedad como la de nosotros.
La discriminación racial en México es frecuentemente asociada únicamente con
discriminación en contra de personas indígenas, aun cuando las incluye, esta categoría
también tiene a personas y grupos de personas que sus rasgos son relacionados con otras
razas u orígenes étnicos.
Probablemente el ejemplo más claro de lo anterior, aunque no es el único, es el de la
población afrodescendiente en México que, fundamentalmente por falta de información, se
encuentra en un estado de invisibilidad que facilita la violación del derecho a la no
discriminación y al principio de igualdad que mantiene a la democracia y la cohesión social.
Es necesario mencionar que la falta de información oficial sobre este grupo de población es
no sólo un reflejo de exclusión y marginación en sí misma, sino que es también causa de
problemas para hallar necesidades y soluciones que permitan encontrar un mayor
reconocimiento de derechos en favor de la inclusión social de este grupo en condiciones de
mayor igualdad.
DE CAMPO
El campo incluye investigaciones sobre el racismo estructural en áreas particulares como el
mercado de trabajo, la educación, el cuidado de la salud y el mercado de la vivienda; el
racismo cotidiano; estereotipos raciales en, por ejemplo, el cine, la publicidad y las artes
visuales desde la perspectiva de los estudios culturales; los racismos de género desde la
perspectiva de los estudios de género; el racismo y la organización del deseo; análisis
interseccionales de racismo, clase, género y sexualidad; estudios lingüísticos del racismo; el
racismo en el ordenamiento jurídico y la administración pública; los crímenes de odio, el
fascismo, el nacionalsocialismo y el ultranacionalismo; el racismo como dimensión en los
conflictos armados, la guerra, las estructuras de poder colonial y el genocidio; y el racismo
en relación al estado, la modernidad, nación/nacionalismo, las relaciones internacionales y
los procesos de globalización.
Hay muchas áreas diferentes que se pueden explorar, como el racismo estructural en áreas
comunes como el mercado de trabajo, la educación, el cuidado de la salud, el mercado de
vivienda, el racismo cotidiano y estereotipos raciales, por ejemplo: el cine, la publicidad y
las artes visuales desde la perspectiva de los estudios de género, el racismo y la organización
del deseo. Análisis interseccionales de racismo, clase, genero y sexualidad, estudios
lingüísticos del racismo: el racismo en el ordenamiento jurídico y la administración pública,
los crímenes de odio, el fascismo, el nacionalsocialismo y el ultranacionalismo; el racismo
como dimensión en los conflictos armados, la guerra, las estructuras de poder colonial y el
genocidio, el racismo con relación al estado, la modernidad, nación(nacionalismo), las
relaciones internacionales y los procesos de globalización.
EXPERIMENTAL
El racismo existe y es importante que lo expliquemos y evidenciemos. No sólo porque cruza
la cotidianidad y moldea las sensibilidades y las relaciones sociales, políticas y económicas
de todos los sectores de la población, sino sobre todo porque el racismo es un criterio que
establece los parámetros de inclusión y exclusión, de privilegio y opresión, es la "distribución
social de la muerte; como una gráfica actuarial, predice quien va a florecer y quien no"
EL racismo existe y es importante que lo expliquemos y evidenciemos. No sólo porque cruza
la cotidianidad y moldea las sensibilidades y las relaciones sociales, políticas y económicas
de todos los sectores de la población, sino sobre todo porque el racismo es un criterio que
establece los parámetros de inclusión y exclusión, de privilegio y opresión, es la “distribución
social de la muerte; como una gráfica actuarial, predice quien va a florecer y quien no.
El reconocimiento del racismo como un eje central en la organización social, en la
experiencia cotidiana y en el entramado institucional. Aparecen, además, en un contexto en
el que las crecientes ideologías pos raciales vienen a reforzar el proyecto racial del mestizaje,
que ya ha hecho una buena tarea al deslegitimar la importancia del racismo: “no viene al
caso, aquí todos somos mestizos”. Las ideologías pos raciales, como dice Da Costa
Son todas aquellas “formas de pensamiento, discurso y acción que evaden, deslegitiman y
buscan eliminar las diferencias raciales y sus efectos como tema y enfoque del conocimiento
académico, de la lucha activista, del debate público y de las políticas estatales”
Antes de estas estrategias pos raciales que minimizan la relevancia de nociones de raza,
operan por medio de relaciones de poder racializadas y que desde su negación del racismo
rearticulan la desigualdad racial, la ideología del mestizaje había cimentado con estrategias
similares un terreno de resistencia a la movilización política, social y académica alrededor
del tema racial en México y en contextos semejantes en Latinoamérica. Este mestizaje
ideológico, además, está basado a su vez en la enraizada experiencia colonial, en políticas
civilizatorias y de modernización y en un racismo científico cruel que está ahí, suspendido,
siempre listo para aparecer en escena. En este contexto, no es de extrañar la escasa
producción de investigación empírica y desarrollos teóricos sobre el tema del racismo en la
academia mexicana.
METODO DEDUCTIVO
Ya llegando a una conclusión bien de lo que es el racismo a aquí lo explicamos: Lo primero que
hay que aclarar es qué es el racismo y cuáles son las causas que llevan a esto. El racismo
es la: "Creencia que sostiene la superioridad de un grupo étnico sobre los demás, lo que
lleva a la discriminación o persecución social".
Cuando hablamos de racismo estamos hablando de un tipo de discriminación, aquella que
se produce cuando una persona o grupo de personas siente odio hacia otras por tener
características o cualidades distintas, como el color de piel, idioma o lugar de nacimiento.
Una de las causas más comunes de las actitudes racistas puede encontrarse en el miedo
a lo diferente o a las personas que vienen de otros países, por desconocimiento o falta de
información al respecto.
Existen varios tipos de racismo por los que las personas se pueden sentir
discriminadas o ser víctimas de desigualdades:
• Racismo aversivo. Es un tipo de racismo sutil porque generalmente es
empleado por personas que están abiertamente en contra del racismo y de
los comportamientos racistas. En el racismo aversivo se pretende la
igualdad de derechos y la libertad para que cada grupo viva su propia
cultura abiertamente. En cambio, las actitudes racistas se producen
mediante la distancia con la otra persona, falta de empatía o
mostrando frialdad.
• Racismo etnocentrista. Este tipo de racismo está basado en la superioridad
cultural del propio grupo, por lo que este asume que otros grupos diferentes
suponen una amenaza cultural. En este tipo de racismo no hay derecho a
la igualdad y se cree que las personas que son de una raza diferente a la
propia deben someterse al grupo predominante. El rechazo de costumbres,
creencias, comportamientos, religiones o lenguas de otros grupos étnicos
son actitudes recurrentes en este tipo de racismo.
• Racismo simbólico. El racismo simbólico aboga por el derecho a ser
iguales, pero con matices: el derecho a ser iguales existe, pero para
ámbitos puntuales o ciertas situaciones. Un ejemplo que explica el racismo
simbólico es la libertad que tiene cada grupo para vivir como quiera, pero
en áreas limitadas para dicho grupo. Estas actitudes provocan
una segregación cultural entre los distintos grupos, lo que a su vez produce
distanciamiento entre sus miembros.
• Racismo biológico. Es el tipo de racismo menos tolerante. Entiende que
una raza es biológicamente superior a las demás, que amenazan con
degenerar la raza que es considerada principal. El racismo biológico no
cree que los miembros de otras razas deban tener ningún derecho, piensa
que deben ser excluidos totalmente e incluso apuesta por la segregación
física. Un ejemplo de este tipo de racismo fue el llevado a cabo por el
régimen nazi en los años 30 y 40: consideraban la raza aria como una raza
pura y superior.
El racismo es un comportamiento que va en contra de la dignidad humana y no debe ser apoyado
ni tolerado. El racismo perjudica a todo el mundo, ya que siembra división, alimenta las
desigualdades, los crímenes de odio y la violencia. Debilita el desarrollo, la paz, la democracia y
el estado de derecho.