INSTITUTO BIBLICO CEAD
TRABAJO DE CLASE: Métodos de Estudio e
Interpretación Bíblica
Nombre: Victor Hugo Castillo
Año: Primer Año.
Profesora: Pastora Marta
Fecha de Entrega: 27 noviembre 2023
El Método Inductivo.
La palabra "inductivo" viene del verbo inducir, y éste del latín inducere, que es un
antónimo de deducir o concluir. La inducción, nos dice el diccionario, es "un modo
de razonar que consiste en sacar de los hechos particulares una conclusión
general". Por tanto, denominamos método inductivo aquel mediante el cual se
somete un pasaje bíblico a investigación, con el fin de obtener conclusiones
generales sobre su contenido.
EL MÉTODO SINTÉTICO.
A este sistema de estudio bíblico también se le conoce como "el método del Dr.
Gray", debido a que este célebre siervo de Dios, por muchos años decano del
Instituto Bíblico Moody en Chicago, escribió un libro entero cubriendo de Génesis a
Apocalipsis, basándose en tan singular método. El estudio sintético es la labor de
compendiar o resumir lo más posible, un pasaje, para obtener un cuadro general,
pero completo.
La piedra angular de este método es la lectura repetida de un libro de la Biblia a la
vez. Durante las repetidas lecturas de un libro, se recomienda tener en mente tres
distintos aspectos:
A.- El tema central del autor.
B.- El desenvolvimiento.
C.- El bosquejo del contenido.
EL Método Analítico.
La palabra analítico tiene su origen en el término griego análisis que significa
"Descomposición". En el estudio de la Biblia quiere decir separar o desmenuzar las
partes de un pasaje con el fin de arribar a la médula de su contenido. El método
opuesto es el sintético, en el cual se realiza la labor contraria, esto es, se resume y
compendian las enseñanzas para poseer un cuadro general y completo de una
determinada porción bíblica.
El análisis de que hablamos principia con una porción entera, que en este caso
invariablemente debe ser un párrafo, y nos lleva hasta la frase o pensamiento que
nos interesa en particular.
La gran utilidad de este método reside en que el estudiante se ve forzado a analizar
el texto bíblico, y no los comentarios sobre la Biblia; tres son los pasos principales
del proceso analítico.
1.- El examen estructural
Reorganización del texto Bíblico.
2.- El bosquejo del contenido
Presentación sistemática de los pensamientos del Escritor.
3.- Las observaciones
Búsqueda de enseñanzas.
Método Histórico
La Biblia se ha constituido en un infalible libro de historia para esos estudiosos.
No fue escrita con ese fin, pero sus narraciones se han verificado a través de los
siglos, encontrándoseles siempre veraces.
Para el progreso en la aplicación de este método, se recomienda un
procedimiento similar al sugerido para el sintético; esto es, principiar con lo general,
y avanzar paulatinamente hacia lo detallado y minucioso, en este caso, la primera
área de estudio será la Biblia entera. Con esto queremos decir que debemos
primero ubicarnos históricamente en relación con todo el período bíblico, antes de
concentrar nuestra atención en el pasaje que específicamente nos interesa.
Una vez que contemos con el cuadro histórico general, podremos realizar un
estudio más detallado. Este se puede efectuar de tres maneras principales.
Primera, dedicándonos al estudio de un periodo especifico de la historia bíblica. Por
ejemplo, el tiempo de los jueces aquí es posible adentrarse en los detalles y
circunstancias de este lapso de la historia de Israel. El reino de Salomón sería otra
época rica en enseñanzas.
La segunda forma es estudiar la perspectiva histórica de un solo libro. La comprensión
exacta de algunos de ellos, en gran parte depende de los antecedentes que
poseamos sobre los eventos que allí se narran.
Por último se puede someter un solo capítulo al análisis histórico. Cuántos
emocionantes descubrimientos nos esperan al estudiar en esta forma, por ejemplo,
el capítulo 6 de la profecía de Isaías. Llegaremos a comprender por qué el profeta
principia el capítulo aclarando: "En el año que murió el rey Uzías..."
El Método Teológico.
La teología no es más que el estudio de las enseñanzas contenidas en la Biblia.
Frecuentemente se le denomina también como la ciencia que estudia a Dios.
Se denomina ciencia a la teología porque consiste en hechos o verdades
relacionadas con Dios y las cosas divinas, presentadas en forma lógica y ordenada.
El vocablo religión se deriva de una palabra latina que significa ligar; en otras
palabras, la religión representa aquellas actividades que ligan al hombre a Dios en
cierta relación. La religión es una práctica, mientras que la teología es conocimiento.
La religión y la teología deben marchar unidas de la mano en la experiencia bien
equilibrada; empero en la práctica son separadas a veces, de manera que no puede
ser teólogo sin ser verdaderamente religioso, y por otra parte, uno puede ser
verdaderamente religioso sin poseer un conocimiento sistemático de las verdades
doctrinales.
El material con el cual trabaja la teología es la Escritura. Es la Biblia la cantera
de donde se desprenden las verdades gloriosas utilizadas en la construcción del
edificio de la doctrina cristiana.
Si como hemos dicho antes, la Biblia es la base de la doctrina del cristianismo,
es imprescindible que el cristiano, además de otros métodos practique el teológico,
buscando cimentar debidamente su fe, y a fin de presentarle un fundamento sólido
a sus creencias. Especialmente el pastor, el predicador, el maestro o el misionero,
deben familiarizarse con esta forma de estudio, pues de ello dependerá en mucho
la solidez de su predicación y enseñanza. Para estudiar la Biblia de acuerdo con
este sistema, se ponen en práctica cuatro pasos definidos. Cada uno de ellos, a la
vez que es progresivo, pretende llevar al estudiante a la médula doctrinal de la
porción elegida.
1.- El descubrimiento. No es raro que leamos muchas veces algún pasaje bíblico sin
percatarnos de que contiene profundas enseñanzas doctrinales.
2.- La comparación. La lista de enseñanzas doctrinales que hayamos compilado en el
proceso anterior, servirá para iniciar la labor de confrontación entre las diferentes
declaraciones del texto.
3.- La organización. Reunidas ya todas las enseñanzas doctrinales de un segmento
bíblico, el siguiente paso consistirá en su organización.
4.- La interpretación. El último paso en el método teológico, consistirá en encontrar el
significado de las palabras del escrito.
La manera de obtener el significado de las palabras en el pasaje, es por medio
del contexto.
EL Método Devocional
Se conoce este método con el nombre de "devocional", porque acentúa el
estudio con el fin de producir la edificación de la vida espiritual del cristiano,
llevándole a una experiencia más real de su conocimiento de Dios y de su entrega
personal a él.
Este tipo de estudio lo podemos practicar cuando menos de cuatro diferentes
maneras:
1.- Progresivo. Para un gran número de cristianos, estudiar la Biblia significa
únicamente leerla progresivamente de Génesis a Apocalipsis.
2.- Práctico. Una segunda forma de realizar el estudio devocional, consiste en analizar
pasajes que sean adecuados a nuestro interés o a nuestra necesidad espiritual.
3.- Pastoral. La vida cristiana no es una emoción momentánea; es un proceso que dura
toda la vida.
4.- Personal. Las Escrituras serán a nuestro corazón dulces como la miel, sólo en la
medida en que logremos localizar entre sus páginas a Jesucristo, el Hijo muy amado
del Padre, en el cual él tiene su contentamiento.
Una vez elegida la porción que deseamos estudiar, la cual puede ser un libro,
un capítulo, un párrafo o un versículo, procedemos a establecer primero la similitud
entre las circunstancias en que vivían los personajes del pasaje, y las de los tiempos
de Cristo.
Método Biográfico
El método por medio del estudio de la vida de los personajes o escritores bíblicos.
Este puede resultar un estudio altamente provechoso e inspirador. Se ha
calculado que la Biblia menciona cerca de tres mil personajes diferentes, cada uno
de ellos con sus características específicas.
Quizá una de las razones por qué resulte tan fructífero este sistema, se ha
debido a la verdad variedad de los personajes bíblicos. Se habla tanto de hombres
como de mujeres y niños; los hay valientes y cobardes, perversos y santos; algunos
alcanzaron gran renombre, otros permanecieron en la oscuridad; de algunos se
narran extensas e interesantes biografías, mientras que otros prácticamente se
pierden en el anonimato. Pero lo de ellos se narra, constituye una rica fuente de
conocimientos en relación con el plan de Dios para la humanidad.
1.- El nombre, lo primero que nos interesa es el nombre.
2.- Los rasgos físicos, no hay que abrigar esperanzas de encontrar mucha información
a este respecto.
3.- Antepasados y descendientes, en esta sección la búsqueda tiene que ver con las
características de los antepasados y los descendientes del personaje.
4.- Su niñez y juventud, aquí se estudia ya directamente la vida del individuo, buscando
acontecimientos o influencias que en una forma u otra moldearon su carácter e
influyeron decisivamente en la trayectoria posterior de su vida.
5.- Su ocupación Estudiemos ahora su trabajo. Encontraremos que éste encierra buen
número de facetas diferentes; por ejemplo. Los lugares donde trabajo.
6.- Carácter. Lo que más importa de un hombre no es lo que hace, sino lo que es; por
tanto, su carácter es un aspecto clave del estudio.
7.- Su vida espiritual. En gran parte elegimos a un personaje para estudio por las
lecciones que su vida espiritual nos pueda ofrecer.
8.- Influencia en su vida. Aquí dedicaremos tiempo a la consideración de todas aquellas
influencias ejercidas sobre la vida de nuestro personaje por individuos,
circunstancias y fuerzas que modelaron su vida y al final jugaron un papel definitivo
en sus decisiones.
9.- Su influencia sobre los demás. Los hombres no son sólo receptores pasivos de los
efectos de circunstancias, fuerzas o personas, sino que voluntaria o
involuntariamente también una influencia definida sobre quienes los rodean.
10.- El pecado en su vida. Parte de la experiencia espiritual del individuo es, claro está,
sus luchas con el pecado.
11.- Conclusiones. Al estudiar los puntos anteriores, habremos acumulado
considerablemente información sobre el personaje bajo estudio.