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Historia

"La palabra quiché, queché, quechelah significa bosque en varias de las lenguas de Guatemala y
proviene de qui, quiy, muchos y che, árbol, palabra maya original. Quiché, tierra de muchos árboles,
poblada de bosques, era el nombre de la nación más poderosa del interior de Guatemala en el siglo
XVI. El mismo significado tiene la palabra náhualt Quauhtlemallan, que es probablemente una
traducción del nombre Quiché y que, lo mismo que éste, describe con acierto el país montuoso y
fértil que se extiende al sur de México. Es indudable que el nombre azteca Quauhtlemallan, del cual
se derivó el moderno de Guatemala, se aplicaba a todo el país y no solamente a la capital de los
cakchiqueles, Iximché (el árbol llamado ahora ramón), a la cual los tlaxcaltecas que llegaron con
Alvarado llamaron Tecpan-Quauhtlemallan. Todo este territorio situado al sur de Yucatán y el Petén-
Itzá era conocido desde antes de la conquista española con los nombres de Quauhtlemallan y
Tecolotlán (Verapaz hoy día)." Popol vuh : las antiguas historias del Quiche / traducidas del texto
original con introduccion y notas por Adrián Recinos.
Las razones por las que los mayas emigraron al Yucatán no están bien claras. Unos estudiosos
consideran que la causa está en la insuficiencia de la agricultura para mantener a una población
numerosa, debido a la utilización de unos sistemas de cultivo primitivos que agotaban el suelo.
Hacia el año 900 d.C. parece que se sufrió una prolongada sequía, que castigó durante unos
años el territorio comprendido por Mesoamérica, según se desprende de los estudios realizados por
científicos dedicados a la paleobotánica. El pueblo maya volvió los ojos hacia los sacerdotes
encargados del culto a Chac, el señor de la lluvia. El pueblo se rebeló y se produjeron sangrientas
revueltas.
Entre otras causas citadas para explicar la caída de este primer imperio maya aparecen
también las relacionadas con una serie de epidemias de fiebre amarilla o paludismo. Imperio Nuevo
(siglos X al XVI): la nueva Cultura Maya conocida como "período postclásico" o Nuevo Imperio, se
extiende desde el siglo X al XVI. Su apogeo cultural queda comprendido entre los siglos X y XII d.C.
Esta etapa se caracterizó por el esplendor del núcleo Mayapán y, posteriormente, por una serie de
conflictos bélicos que facilitaron el avance de los conquistadores españoles. Los pobladores mayas se
fusionaron con un contingente invasor, los pueblos toltecas, que marchaban hacia el sureste. Los
Toltecas procedían de Tula, localizado en el Altiplano Central Mexicano, y su lengua era el náhuatl.
Eran guerreros y dejaron como herencia su técnica militarista.
Los centros ceremoniales de los mayas serán abandonados, tomando su lugar los nuevos
centros fortificados, rodeados de barrancos y construidos en lugares escarpados. Los núcleos
principales son: Chichén Itzá, Uxmal y Mayapán en la Península del Yucatán, que organizaron una
triple alianza llamada liga de Mayapán. A fines del siglo XII Mayapán se alzó con la hegemonía maya
del que dependían doce ciudades. En las tierras altas de Guatemala, los quichés formaron un
pequeño imperio de breve existencia. La dinastía quiché tuvo dos grandes jefes: Gucumatz y Ca-
Quikap. El primero trasladó la capital a Utatlán (1"14 a.C.). La ciudad de Chigüi- Mekina, llamada
después Totonicapán, fue el centro científico y artístico. Una serie de revueltas entre los pueblos
dominados por los quichés dio el triunfo a los cakchiqueles. De las continuas guerras y rivalidades
surgirán los señoríos indígenas que encontraran los españoles a su llegada a estas tierras. El
adelantado Pedro Alvarado aprovechó las disputas entre los quichés y cachiqueles, que se
encontraron sin fuerzas para poner freno a la invasión.
- La cerámica: es característica de este período la aparición de la cerámica plomiza y naranja.
Entre las otras naciones indígenas que habitaban el territorio de Guatemala y que tenían rasgos en
común con los mayas, en cuanto a idioma y costumbres, deben mencionarse a los quichés (sus ruinas
se aprecian en Santa Cruz de Quiché), los Calchiqueles de Chimaltenango y el señorío de Tzutuhil, en
el lago de Atitlán.
- Organización político-social de los quichés: en su formación contribuyeron las
culturas Toltecas y Maya. Cada una de las tribus reconocía a un jefe principal, feudatario de otro que
predominaba sobre ellos. El Ajau-Ajpop, que era el monarca en ejercicio, estaba rodeado por el
Ajpop-Camjá (sucesor de la corona), el Nim-Chocoj-Cagüek (elegido de la casa Cagüek), y el Ajau-Aj-
Tojilc (sacerdote del dios de la guerra). La sociedad se estratificaba en tres sectores: los ajauses o
nobles, los macehuales o plebeyos y los esclavos. La administración de justicia estaba encomendada
a los jueces (archaoch), que a la vez se encargaban de la recaudación de tributos y de los asuntos
civiles y criminales. Respecto a la cultura espiritual del pueblo quiché, se tienen noticias gracias al
Popol Vuh, libro sagrado escrito en caracteres latinos, que contiene las tradiciones de dicho pueblo.
Creían en un solo dios, que era el corazón del Cielo y de la Tierra. También adoraban a dioses
terrenales de origen maya: Hacavitz, fuerza conservadora, Avilix, fuerza creadora, Tohil, dios de la
guerra.
Período Colonial
Cuando llegaron los españoles, la civilización maya estaba en decadencia. Habían sido
sometidos ya por los toltecas y por los aztecas, ambos venidos de México, y se concentraban en las
tierras altas, donde pequeños Estados con ciudades fortificados se hacían la guerra. De esta forma, al
iniciarse el siglo XVI, el actual territorio de la República de Guatemala estaba ocupado por una
diversidad de naciones indígenas que quedan agrupadas, según los estudios en los siguientes troncos
étnicos-lingüísticos:
Grupo Mayense: son los descendientes del choque militar y cultural, ocurrido entre los mayas
de fines del período clásico y los toltecas invasores, provenientes de Tula, en el Altiplano Central
Mexicano.
- Los cakchiqueles se asentaron en la región central, ocupando un territorio que hoy sería
occidente del Departamento de Guatemala, Sacatepéquez, Chimaltenango, norte de Escuintla y
norte de Sololá.
- Los quichés extendieron su dominio en el sur del Departamento de Quiché, Totonicapán,
oriente de Quetzaltenango, norte de Retalhuleu y norte de Suchitepéquez.
- Los tzutuhiles ocuparon la región situada al sur del lago de Atitlán y una faja de tierra dentro
de Suchitepéquez.
- Los keqchies ocuparon Alta Varapaz, el occidente de Izabal y el sur de Petén.
- Los mames se situaron en el sur de Huehuetenango, San Marcos y occidente de Quetzaltenango.
-Los pocomchi emplazados en el sur del territorio de Alta Varapaz y norte de Baja Verapaz.
- Los pocomanes se situaron en el centro del Departamento de Guatemala (Santo Domingo
Mixco y San Juan Amatitlán) y también en la parte nororiental de Escuintla.
Grupo nahua: Los pipiles se asentaron al sur de los departamentos de San Marcos, Retalhuleu,
Suchitepéquez, Escuintla y Jutiapa.
Grupo xinca: Ocupó la mitad sur de Santa Rosa.
Entre las ciudades más destacadas figuraba Utatlán (Santa Cruz de Quiché), capital de los
quichés; Iximché, capital de los cachiqueles, y Atitlán, capital de los Tzutuhiles.
En 1524, los cakchiqueles ofrecieron a Cortés una alianza, solicitándole ayuda contra los
quichés. Cortés envió a Pedro Alvarado con un grupo de 300 españoles, piezas de artillería, caballos y
el apoyo de 6.000 combatientes pipiles (pueblo que no era maya). Los quichés fueron vencidos cerca
de Quezaltenango y su capital, Utatlán, fue destruida. Alvarado puso al frente del reino un gobierno
aliado. Prolongó la campaña, avanzó sobre Cuzcatlán (El Salvador), ocupó la región y regresó a
Guatemala. En siete meses y 19 días había sometido a los quichés, cakchiqueles y Tzutoiles.
El 25 de julio de 1524, Alvarado fundó en Iximché (capital de los cachiqueles) la ciudad de
Santiago de los Caballeros. Tres años más tarde, 1527, se trasladó la capital al valle de Almolonga
(posterior Ciudad Vieja), a los pies del volcán Agua.
En 1541 una avalancha de agua y lodo del cercano volcán destruyó prácticamente la ciudad.
En 1542 la capital fue rebautizada con el nombre de Santiago de los Caballeros de
Guatemala, que mudó de nuevo su emplazamiento al lugar de la Antigua Guatemala.
Otra erupción en el año 1773, esta vez del volcán Fuego, la destruyó también; hoy Antigua es
la ciudad en ruinas más grandiosa del continente americano. La capital fue trasladada a 45 km de
distancia, ocupando su ubicación definitiva. Pedro de Alvarado repartió tierras entre los primeros
aventureros que llegaron (unos 150). Se inició el establecimiento de encomiendas para integrar a los
indios a la sociedad hispánica del Nuevo Mundo. Desde 1543, Guatemala formó parte de la
Audiencia de los Confines, instalada en 1549 en la ciudad de Guatemala. Cuando esta Audiencia se
trasladó a Panamá en 1565, Guatemala pasó a depender de la Audiencia de la Nueva España
(posterior México) hasta 1570, año en que se creó la Audiencia de Guatemala, posteriormente
capitanía general, dependiente del Virreinato de la Nueva España.
El primer Presidente de la Audiencia fue el licenciado Alonso de Maldonado, que no puso en
vigor las Leyes Nuevas (firmadas en 1542 por Carlos V) debido a las protestas de los conquistadores
al sentirse perjudicados. A los abusos de los encomenderos se opuso Fray Bartolomé de las Casas,
obispo de Chiapas y principal inspirador de las leyes nuevas, quien consiguió que Maldonado fuese
sustituido por López Cerrato, que emprendió una política de protección al indígena en 1548.
Economía durante la colonia
La población indígena de Guatemala continuó practicando una economía de subsistencia
durante la época Colonial. Los productos más cultivados fueron el maíz, el frijol, las calabazas, chile,
mandiocas, patatas, tomates, etc. Los conquistadores introdujeron el trigo y la cebada en las tierras
templadas y frías.
Respecto a la ganadería, los indígenas no conocían aquí animales mayores que el venado. Los
conquistadores introdujeron vacas, caballos, asnos, mulos, cabras, cerdos y ovejas. Al parecer, el
ganado vacuno fue introducido en Guatemala a fines del siglo XVI por Héctor de Labarrea, quien
importó de Cuba 30 vacas. La agricultura y la ganadería dieron conjuntamente origen a las grandes
latifundios o estancias.
Por otra parte, el Reino de Guatemala fue más bien pobre en la explotación de minas. En la
provincia de Guatemala se extrajo oro de minas localizadas en Huehuetenango, Chiquimula de la
Sierra, Acasaquastlán. Las minas de plata se localizaron en Huehuetenango, Quiché y Verapaz.
La industria estuvo representada por los vigorosos gremios de artesanos siendo,
posiblemente, la textil la más representativa de esta época. Los gremios de artesanos se agruparon
por oficios: zapateros, curtidores, armeros, plateros etc. Por último, señalar entre los productos más
exportados el algodón, el tabaco y, sobre todo, el cacao, añil y la cochinilla.
Durante los primeros años de la conquista los españoles tuvieron a veces que recurrir a
semillas de cacao propiamente dichas como moneda. En Guatemala circuló durante la época Colonial
moneda acuñada en España, México, Perú y Chile. El 19 de marzo de 1733 se acuñaron las primeras
monedas: eran las piezas de 5 doblones de oro, con valor de 1& escudos cada una, con un peso de 54
gramos de oro de 22 quilates. El siglo XVII comienza en la Audiencia de Guatemala con el signo de la
piratería. La Armada de Barlovento, creada en 1640 para combatir la piratería y mantenida con
impuestos sobre el comercio, no prestaba servicios de importancia.
En 1678 se fundó la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo, la cuarta
universidad americana, después de Lima, México y Harvard.
El siglo XVIII comienza con el gobierno de Gabriel Sánchez de Berrospe (1696-1702).
En 1706 se produce la insurrección de los indios tzendales en la provincia de Chiapas.
En 1733 se funda la Casa de la Moneda y en 1734 tiene lugar la creación del arzobispado.
En general, durante los siglos XVII y XVIII la antigua Guatemala conoció un singular estilo
arquitectónico que se caracterizó por la decoración de las fachadas de los templos con arabescos y
encajes de estuco (dan testimonio de ello la catedral y las iglesias de la Merced, de la Santa Cruz, de
la Candelaria y de San Sebastián), y por la utilización de muros gruesos y de poca altura, así como de
arcos rebajados y anchos contrafuertes, lo cual se avenía mejor a un área de frecuentes seísmos.
Excelente muestra de la arquitectura colonial son los conventos de los Capuchinos, de la Merced, de
San Francisco, de Santa Clara y de la Concepción; el Palacio de los Capitanes Generales, el Palacio del
Ayuntamiento, la Catedral, el Palacio Arzobispal y el Portal del Comercio. La Antigua Guatemala fue
declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.
La segunda mitad del siglo XVIII coincidió con la etapa de mayor esplendor de la colonia. A su
vez se dio una mayor flexibilidad en el monopolio español del comercio y con la gran demanda
europea de cacao y de productos colorantes (añil o índigo y la cochinilla, color grana, que los indios
criaban en el cactus nopal) para su industria textil. La capital fue destruida por un terremoto en 1773;
sus restos serían conocidos como Antigua Guatemala. En 1775 una cédula real autorizó la
construcción de una nueva Guatemala en el llano de la Virgen.
ALBERGUES DE TECPAN Y SUS ALREDEDORES
TECPÁN
Tecpan Guatemala, con algo mas de treinta y cinco mil habitantes y la fundación más antigua
del país, es considerada como una de las ciudades de Guatemala de mayor representatividad
económico social contemporánea. Allí tuvo asiento la primera ciudad de Reino de Guatemala (1524);
está situada en el área del antiguo reino Cakchiquel y a solo tres kilómetros de su antigua capital
Iximche, un sitio arqueológico de gran valor histórico.
La carretera que conduce hacia la Ciudad de Tecpán, se encuentra asfaltada en toda su
extensión (Carretera Interamericana); así como la ruta de acceso hacia el sitio arqueológico de
Iximche. La ubicación privilegiada de Tecpán, permiten al visitante encontrarse en un punto
intermedio como para considerársele base a partir de la cual puede, además de hacer turismo local,
un punto obligado de visita es el monumental templo Católico, uno de los más antiguos del país,
situado en el centro de la unidad de artesanado indígena. Desde Tecpán usted podrá extender sus
actividades a lugares circunvecinos que tienen potencial turístico propio: San Juan Comalapa, Patzun,
Santa Apolonia e incursionar a los grandes y tradicionales lugares turísticos como Panajachel,
Chichicastenango y Quetzaltenango.
Tecpán, cuenta con servicios básicos de energía eléctrica, agua potable, drenajes, servicio
telefónico privado y público; centro de salud público de primera categoría y varias clínicas privadas;
centros comerciales, restaurantes, varios comedores y cafeterías, casa de la cultura, una galería de
arte indígena; varios talleres de artesanías (cerámica, textiles, madera, cuero); un templo católico de
construcción colonial de gran valor histórico; varias agroindustrias (cultivo de flores, frutas, molinos
de trigo), etc.
El mercado que se celebra dos días, jueves y domingos, es uno de los mayores, por su
volumen y concurrencia en todo el país. Las fiestas principales patronales son las de San Francisco de
Asís (4 de octubre), así como el “Corpus Christi” en junio.
IXIMCHÉ
Esta ciudad fue fundada por los cakchiqueles en 1463, aproximadamente 80 años antes de
que los españoles llegaran a Guatemala. Su nombre proviene del árbol de ramón (Brosimium
alicastrum), que produce una fruta comestible y nutritiva que los mayas convertían en harina y
mezclaban con la masa de maíz para hacer sus tortillas.
Las ruinas de Iximche, rodeadas por barrancos y apacibles bosques de pino, son un lugar
excelente para reflexionar sobre la historia de los cakchiqueles y la conquista española, en la cual
este grupo étnico jugó un papel muy importante. A la llegada de los españoles, los cakchiqueles se
convirtieron en sus aliados y les ayudaron a vencer a otras poderosas naciones del altiplano, como lo
eran los quiches. Desde Iximche, los conquistadores españoles lanzaron sus campañas en contra de
los Tzutuhiles que habitaban alrededor del Lago de Atitlán, y marcharon hacia la costa del Pacifico
hasta lo que hoy es el Salvador. Confiando en que su conquista de los territorios guatemaltecos había
concluido, don Pedro de Alvarado fundó la ciudad de Santiago de los Caballeros en Iximche el 27 de
julio de 1524. No obstante, jamás pudo construir la capital del reino en este lugar.
Luego de que los españoles impusieron elevados tributos de oro a sus anteriores aliados, los
cakchiqueles se rebelaron; abandonaron y quemaron su ciudad el 26 de agosto y se dedicaron a
librar una guerra de guerrillas que duró, más de cinco años. Los conquistadores se vieron forzados a
cambiar su sede a Olintepeque, cerca de Quetlzatenango; luego se trasladaron a Comalapa, y
finalmente a Bulbuxya, conocida hoy en día como Ciudad Vieja, al pie del Volcán de Agua.
En el siglo XVI, los cakchiqueles escribieron una relación muy completa de su historia, la cual
quedó plasmada en un manuscrito que se conoce como Los Anales de los Cakchiqueles. La historia
incluye relatos sobre los hechos heroicos de sus antepasados, tales como la forma en que se éstos
apagaron un incendio en el Volcán de Santa Maria, así como una angustiosa narración de las plagas
europeas que llegaron incluso antes de que los españoles incursionaran en Guatemala.
Quinientos años más tarde, es difícil imaginar que en Iximche vivieran unas 10,000 personas,
o que haya sido la capital de un grupo maya que controlaba una gran parte del territorio
guatemalteco. Las estructuras que se aprecian en la actualidad incluyen cuatro grandes plazas
ceremoniales, con pequeños templos y juegos de pelota, así como dos plazas un poco mas reducidas.
También puedan contemplarse unos cuantos fragmentos de los murales que recubrían los edificios
de estuco. Desde estas estructuras, los cakchiqueles vieron en 1524, cómo entraban en su ciudad los
españoles forasteros con “caras extrañas” que infundían terror en los indígenas, quienes
equivocadamente, los consideraron dioses.
Actualmente Iximche aún es un lugar sagrado para los mayas de la región quienes llegan a
prender fuegos con copal y a realizar sus ceremonias religiosas entre los templos que construyeron
sus antepasados. Las ruinas le otorgaron a los visitantes un atisbo fascinante de la vida y arquitectura
de los mayas en la época posclásica, y una nueva percepción de las ciudades mayas del altiplano que
regían Guatemala a la venida de los españoles. Lo que una vez fue el escenario de grandes hechos
históricos es ahora un lugar silencioso tranquilo y mágico, donde se puede imaginar mejor los
sucesos que forjan la historia de Guatemala.
SAN JUAN COMALAPA
Situado en el altiplano oeste, es famoso por sus pinturas “primitivistas” que retratan las
tradiciones de Guatemala y las escenas de la vida diaria en este pequeño pueblo. Comalapa funcionó,
durante algún tiempo, como el centro de operaciones de los conquistadores españoles, antes de que
estos fundaran la primera capital de Guatemala cerca de Antigua. El pueblo cuenta con unos 20,000
habitantes, la mayor parte de los cuales son de la etnia maya-cakchiquel y esta localizada a unos 20
minutos de la carretera interamericana.
QUETZALTENANGO
La región del Altiplano se complementa con la bella ciudad de Quetzaltenango, mas conocida como
Xelaju, este departamento de Guatemala, está dividido en 24 municipios y en su jurisdicción se
localizan varios volcanes, algunos de ellos activos, así como domos volcánicos y gran cantidad de
fuentes de agua termal. Su economía está diversificada en varios renglones, uno de estos es la
agricultura. Entre las actividades que se llevan a cabo en Quetzaltenango destacan: la crianza de
ganado vacuno, caballar y lanar. En la agroindustria cuenta con molinos de trigo para la elaboración
de harina, además desde el período liberal se impulso la industria textil y a la fecha existen varias
fábricas de tejidos de lana, algodón y seda. El departamento de Quetzaltenango fue uno de los
territorios ocupados por los señoríos mam y k´ichee´ en la época Prehispánica.
CHICHICASTENANGO
Su nombre significa "lugar de las ortigas" y fue fundada por los K'iche's luego de escapar de la
destrucción de Utatlán. Se asentaron cerca de Chaviar, el emporio comercial Kakchiquel.
Es el centro comercial por excelencia para los maxeños, como son conocidos los habitantes de
Chichicastenango. El apelativo proviene de la palabra Max, que significa Tomás en lengua Quiché. Su
mercado al aire libre es ampliamente reconocido, ofreciendo mercadería típica diversa que
fácilmente capta la atención del visitante. Los mercaderes descienden de los cerros los días jueves y
domingos para vender sus mercancías en la plaza central. Este es el mercado indígena más
importante e impresionante del país, el cual poco ha cambiado a través de los siglos.
Es importante mencionar que a ambos lados de la plaza central se ubican dos iglesias
católicas donde los maxeños efectúan rituales representativos del sincretismo religioso que existe en
el país, adorando imágenes indígenas como Maximón (San Simón) en un contexto completamente
cristiano católico.
ANTIGUA GUATEMALA
La cabecera del departamento de Sacatepéquez es la ciudad de La Antigua Guatemala,
fundada por Don Pedro de Alvarado y Contreras, con el nombre de Santiago de los Caballeros de
Guatemala, el 25 de julio de 1524 en un paraje cercano a Iximché, habiendo sido trasladada al Valle
de Almolonga o Bulbuxyá el 22 de noviembre de 1527, siendo destruida el 11 de septiembre de 1541;
luego de la catástrofe en el segundo sitio, fue asentada en el Valle de Panchoy el 10 de marzo de
1543, el trazo de damero o de parrilla con calles orientadas de norte a sur y de oriente a poniente
partiendo de la Plaza Mayor fue realizado por el Ingeniero Militar Juan Bautista Antonelli,
constituyendo uno de los primeros ejercicios de planificación urbana realizados en el continente
americano, por espacio de 232 años fue la Capital del Reino de Guatemala, que comprendía desde
Chiapas y Soconusco hasta Costa Rica.
Después de la ruina causada por los terremotos de 1773, fue ordenada su extinción luego de
ser abandonada por el Ayuntamiento en diciembre de 1775, pero la resistencia de sus habitantes
consiguió que el 7 de abril de 1799 fuesen instaladas las autoridades del ayuntamiento, siendo
llamada desde esa fecha con el nombre de La Antigua Guatemala, para diferenciarla de la Nueva
Guatemala de la Asunción.
La Antigua Guatemala, entre otros reconocimiento ha sido declarada “Patrimonio Cultural de
la Humanidad’’, Convención acerca de la protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) del 26 de
octubre de 1979.
ATITLAN
Considerado como el lago más bello del mundo, Atitlán le debe su magnificencia a su
formidable tamaño, y al ambiente espectacular que le brindan los volcanes que lo rodean. Este lago
mide más de 17 kilómetros de diámetro y su extensión es de unos 130 kilómetros cuadrados. Se
formó cuando una caldera de un volcán se desplomó, al quedar vacía de magma, luego de la
erupción de los Chocoyos, hace 85,000 años. Tres majestuosos volcanes - el Atitlán, el Tolimán y el
San Pedro - se yerguen gallardamente en la ribera sur del lago, reflejando sus conos perfectos sobre
el espejo azulado de las aguas. El más alto de estos volcanes, el Atitlán, se eleva a unos 3,537 metros
sobre el nivel del mar. Los pescadores de los pueblecitos mayas situados alrededor del lago reman
sus "cayucos" -canoas hechas con troncos que ellos mismos vacían- mientras que los trasbordadores
más grandes transportan pasajeros de un pueblo a otro. Sin importar el tamaño de la embarcación,
todos están atentos al "Xocomil", un viento fuerte que sopla algunos días y que torna las plácidas
aguas del lago en olas amenazadores. Las prendas que visten las mujeres maya-tzutujiles y
cakchiqueles, cuya tela tejen ellas mismas a mano, son de las más bellas de Guatemala, y muchos de
los hombres también visten con ropa tradicional, tejida a mano. El lago se encuentra a unos 1,562
metros sobre el nivel del mar, por lo que su clima es templado y agradable durante el día y más frío
por las noches.
LOS MANIFIESTOS DE IXIMCHÉ
El hilo conductor que usa Miguel Ángel Sandoval para elaborar un análisis conciso respecto a
las demandas indígenas contemporáneas, es Iximché un espacio territorial profundamente simbólico,
histórico y espiritual para los pueblos originarios de Guatemala, construida en un área
medianamente empinada, boscosa y fría del antiguo señorío kaqchikel. El argumento central de la
publicación De Iximché a Iximché. El recorrido reciente de las luchas indígenas plantea que las
demandas de los mayas en 1980, plasmadas en la clásica Declaración de Iximché, fue producto de
una lenta toma de conciencia que llevó a un sector de mayas -hombres y mujeres con fuertes lazos
comunitarios- a unirse a la lucha insurreccional con el propósito de tomar el poder para construir
otro país. En parte, a ese proceso se debe la agudeza y profundidad de ese documento.
Mientras que el Acuerdo de Iximché negociado entre un reducido sector de hombres y
mujeres mayas -entre los que figuran algunos líderes y liderezas nacionales, pero desconectados de
las bases sociales- y Óscar Berger Perdomo, antes de asumir la presidencia en enero de 2004, no fue
un acuerdo construido entre ambas partes, en condiciones de igualdad en donde se reconocieran los
derechos históricos que asisten a los pueblos indígenas, sino se redujo a un elemental pliego de
peticiones que no se elaboraron dentro del marco de los Acuerdos de Paz y que marginaron los
compromisos del Estado frente al Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas. A
eso se debe que al día siguiente de haberse firmado el Acuerdo pasara a ser intrascendente, por eso,
Berger lo ignoró durante su mandato.
En este corto ensayo, Sandoval trae a discusión varios temas: la participación de los mayas
durante el conflicto armado, de hecho su militancia, le permite a él, como testigo, documentar con
nombres y apellidos a indígenas que jugaron un rol dentro de las diferentes facciones guerrilleras,
aunque algunos de los sobrevivientes hoy nieguen su participación. También el complejo
desempeño de los mayas en algunos espacios del Estado a partir de los Acuerdos de Paz, sin dejar de
lado, lo contradictorio que ha resultado, dentro del contexto de las políticas multiculturales, la
actuación de algunas figuras indígenas en la escena nacional, lo que evidencia lo frágil y peligroso
que son los espacios en donde se les permite a los indígenas desplazarse.

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