Módulo 2: Los Actos Procesales
Módulo 2: Los Actos Procesales
IN TR ODUCCIÓN AL MÓDULO
Introducción
UN IDAD 4: LA ACCIÓN
Introducción a la unidad
Cierre de la unidad
UN IDAD 5: EL PR OCESO
Introducción a la unidad
Cierre de la unidad
Introducción a la unidad
6.1 La instrucción
Cierre de la unidad
UN IDAD 7: LA PR UEB A
Introducción a la unidad
7.1 La prueba
Cierre de la unidad
Introducción a la unidad
8.1 El imputado
8.2 La incomunicación
Cierre de la unidad
UN IDAD 9: MÉTODOS PAR A OB TEN ER LA LIB ER TAD DEL IMPUTADO, DUR AN TE EL TR ÁMITE DEL PR OCESO. H AB EAS COR
Introducción a la unidad
9.1 Métodos para obtener la libertad del imputado durante el trámite del proceso
Cierre de la unidad
Introducción
M2 Procesal Penal
EaD Kennedy
05:14
En el presente módulo se analizarán en detalle los actos procesales que deben observarse y respetarse
desde el inicio de la causa y que concluirán con la elevación a juicio de las actuaciones o con el
sobreseimiento del imputado. Cabe señalar que la inobservancia de alguno de ellos puede provocar un vicio
que no sea susceptible de reparación y que provoque la nulidad de las actuaciones. También se analizarán
las distintas etapas que componen todo proceso penal y fundamentalmente se analizará la etapa de
preliminar o de investigación. Con el fin de lograr una mejor organización y facilitar el estudio y comprensión
de la materia, los temas tratados en las distintas unidades del módulo tendrán como punto de partida el
Código Procesal de la Nación, efectuándose cuando corresponda las distinciones pertinentes con las
legislaciones procesales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires.
Objetivos del módulo
Conocer los actos procesales que deben observarse desde el inicio de la investigación y hasta
la elevación a juicio de las actuaciones.
Unidad 4: La acción
Unidad 5: El proceso
Unidad 6: La instrucción
6.1 La instrucción.
6.2 Formas de iniciación de la instrucción.
Unidad 7: La prueba
7.1 La prueba.
7.2 Distintos medios de prueba.
7.3 Careos, reconocimiento de personas y cosas o lugares y la reconstrucción del hecho.
7.4 Interceptación de comunicaciones.
8.1 El imputado.
8.2 La incomunicación.
8.3 Declaración indagatoria.
Unidad 9: Métodos para obtener la libertad del imputado, durante el trámite del proceso. Habeas corpus.
9.1 Métodos para obtener la libertad del imputado durante el trámite del proceso.
9.2 Habeas Corpus.
Introducción a la unidad
Objetivos de la unidad
Conocer las características de la acción penal y sus diferencias con la acción civil.
Comprender las diferencias existentes entre los delitos de acción pública, los dependientes de
instancia privada y aquellos de acción privada
Adquirir conocimientos sobre las características del ejercicio de la acción civil en el
procedimiento penal.
Contenidos de la unidad
3 La denuncia y la querella.
En primer término se estudiarán las diferencias existentes en los cuales el Ministerio Público Fiscal no
entre la acción penal y la civil y como cada una de ellas se interviene y su ejercicio depende
ejerce de forma distinta. El titular de la acción penal exclusivamente de la víctima. Asimismo, se
pública es el Ministerio Público Fiscal, quien una vez que analizarán los supuestos en los que la acción
toma conocimiento de la comisión de un hecho punible, penal debe ser suspendida debido a una
debe actuar de oficio, independientemente de la voluntad causa prejudicial. Finalmente, se verá como
del damnificado. Se han consagrado en el Código Penal la víctima puede optar por ejercer la acción
dos excepciones a este principio, a saber: los delitos de civil en el marco del proceso penal o
acción pública, pero dependientes de instancia privada, en constituirse como parte querellante y ejercer
los cuales el damnificado debe autorizar el ejercicio de la el rol de acusador privado, estudiándose las
acción penal y los delitos de acción privada, implicancias que tienen ambos casos para la
víctima.
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Concepto
La acción se encuentra vinculada con la facultad que tiene una persona de reclamar ante un órgano
jurisdiccional el cumplimiento de un derecho acordado, ya sea solicitando la reparación del daño cuando el
mismo ha sido vulnerado o el restablecimiento de su ejercicio. Por ello, se puede sostener que la acción es
el punto de contacto entre los derechos consagrados en los sistemas normativos y su efectiva vigencia
(Binder, 2009).
En tal sentido, puede sostenerse entonces que la acción es la facultad de acudir ante un órgano
jurisdiccional, planteando una pretensión relativa a un derecho que se considera conculcado.
Por su parte, Nuñez distingue entre dos conceptos de acción, uno material y otro formal, destacando que el
primero representa la potestad de castigar, vinculada a la punibilidad del delito y que constituye Derecho
penal común, cuya regulación corresponde al Congreso Nacional, mientras que su concepto formal radica
en el derecho de solicitar justicia frente a los tribunales, correspondiéndole a las legislaturas locales
establecer la estructura de los organismos públicos encargados de la persecución penal y regular el
procedimiento (Nuñez, 1981).
Binder considera que la acción que le corresponde a la víctima de un delito y que debería utilizarse otro
término para referirse a la intervención estatal en el proceso penal, agregando que el uso erróneo del término
ha sido lo que provocó que se aceptara que al hallarse en manos del Congreso Nacional la tipificación de los
delitos y sus penas, también le correspondía encargarse de definir el concepto de acción, logrando así
eficacia en la persecución del delito (2009).
Por su parte, Maier entiende que al expropiarse el conflicto a la víctima y establecerse como uno de los fines
del procedimiento la averiguación de la verdad histórica, el concepto de acción fue desvinculado de los
derechos que debía proteger y entonces el Estado utilizó el concepto de acción para legitimar el monopolio
de la persecución penal y colocarlo en sus manos (2004).
De esta forma, la función de decidir el caso y Por ello, una vez promovida la acción penal, ella no se
brindar una solución al conflicto se encuentra puede “suspender, interrumpir o hacer cesar, sino por el
en manos del Estado, que la ejerce a través de modo y la forma previstos en la ley procesal”, ya que rige
los tribunales. Y también se ha colocado en el principio de irretractabilidad de la acción penal (Maier,
El principio de oportunidad puede ser definido como la posibilidad que tiene el Ministerio Público Fiscal de no
ejercer la acción penal en un caso concreto sometido a su conocimiento, porque por ejemplo el Estado no
tiene interés en su persecución, ya que se trata de casos insignificantes, o por economía procesal, para
“asignar recursos de un modo más eficiente” (Binder, 2009, p. 221).
También el Ministerio Público Fiscal puede suspender la persecución penal en un caso concreto y aplicar
alguna de las formas alternativas de resolución de conflictos (como la suspensión del juicio a prueba o la
mediación penal) que resultan aptos para satisfacer los intereses de la víctima y solucionar el conflicto de
forma integral y sin que resulte necesario el dictado de una condena (Binder, 2009).
El art. 71 del Código Penal, como se señalara ut supra, establece que deben iniciarse de oficio todas las
acciones penales, con excepción de aquellas que dependan de instancia privada (art. 72 del C.P.) y las
acciones privadas (art. 73).
En los delitos de acción pública, el Ministerio Público Fiscal —titular de la acción— tiene la facultad de
ejercerla por sí mismo, independientemente de la voluntad de la víctima.
Una de las excepciones a este principio lo constituyen las acciones dependientes de instancia privada en
las cuales es la víctima quien tiene “la facultad no solo de poner en marcha el proceso, sino de condicionar
mediante su voluntad inicial la acción posterior del Estado” (Binder, 2009, P. 218).
Se trata de delitos en los que se otorga El Ministerio Público Fiscal no tiene injerencia alguna en
importancia a la voluntad de la víctima, ya que los delitos de acción privada. Por el contrario, el ejercicio
si bien su persecución interesa al Estado, se le de la acción civil depende de la voluntad de las partes,
otorga preeminencia a los intereses primando el principio de la autonomía de la voluntad y el
individuales afectados por el delito, como es el rol del Estado es mucho más limitado,
caso, por ejemplo, de los delitos contra la circunscribiéndose a resolver la cuestión traída a
integridad sexual (Binder, 2009). conocimiento del órgano jurisdiccional.
En estos casos, una vez instada la acción Por el contrario, el ejercicio de la acción civil depende de
penal por la víctima, el titular de la acción penal la voluntad de las partes, primando el principio de la
es el Ministerio Público Fiscal, al igual que en autonomía de la voluntad y el rol del Estado es mucho
los delitos de acción pública. más limitado, circunscribiéndose a resolver la cuestión
traída a conocimiento del órgano jurisdiccional.
En los delitos de acción penal pública, como se ha señalado, el procedimiento solo se puede suspender por
una cuestión prejudicial y hasta que la misma sea resuelta o por el obstáculo que representa para la
persecución penal pública el antejuicio previo que se encuentra previsto constitucionalmente para ciertos
funcionarios públicos debido a la función que cumplen.
Cuando se habla de una cuestión prejudicial se hace referencia a los casos en que un elemento del tipo
penal depende de una cuestión que debe ser resuelta en un proceso judicial distinto y autónomo. Las
cuestiones prejudiciales solo pueden ser establecidas por la ley.
En el Derecho Penal “nuclear” solo subsiste como cuestión prejudicial civil aquella relativa a la validez o
nulidad del matrimonio y al estado civil o parentesco de las personas, ya que cuando resulta relevante para
decidir la imputación penal, ello debe ser resuelto en un proceso civil, independiente del proceso penal y
como cuestión principal. Por ello resulta necesario suspender el proceso penal hasta que sea resuelta la
cuestión prejudicial (Maier, 2004).
La acción civil depende de la voluntad de las partes, primando en su ejercicio el principio de la autonomía de
la voluntad. Además, el rol del Estado es mucho más limitado, circunscribiéndose a resolver la cuestión
traída a conocimiento del órgano jurisdiccional.
En el marco de un proceso penal, la víctima del delito puede optar por ejercer la acción civil, intentando lograr,
además de la condena, la restitución de la cosa obtenida por medio del delito y la reparación de los daños
sufridos. De esta forma, se incorporan intereses privados al proceso penal que tienen por fin obtener la
La acción civil solo puede ser ejercida por la víctima o por sus
herederos, en relación con sus cuotas hereditarias, o sus
representantes legales o mandatarios, contra los partícipes del delito y,
de corresponder, contra el civilmente responsable.
Los herederos de la víctima que se La constitución como actor civil debe efectuarse por escrito
encuentran facultados para ejercer la y debe individualizarse a la persona que pretende ejercer
acción civil en el marco del proceso penal ese rol en el procedimiento penal, el domicilio especial para
son tanto sus sucesores legítimos como los recibir notificaciones y una explicación de los motivos de
testamentarios, pero los legatarios no se hecho y de derecho en los que se funda la pretensión. Si no
encuentran legitimados para hacerlo. se individualiza al demandado civilmente, se entiende que la
acción civil se ejerce contra todos los imputados.
Cuando se opta por ejercer la acción civil en el marco del proceso penal, la misma tiene carácter accesorio,
por lo que solo puede ser ejercida mientras la acción penal (considera principal) se encuentre pendiente y
caduca con la clausura del procedimiento ya sea por desestimación de la denuncia o por sobreseimiento del
imputado. En este último caso, el actor puede intentar la acción en sede civil (Maier, 2004).
En la Ciudad de Buenos Aires, además, se pueden formular denuncias ante el Ministerio Público Fiscal, ya
sea personalmente, por teléfono o por correo electrónico.
La denuncia anónima no resulta útil por sí misma para iniciar un proceso penal, pero puede permitir la
investigación de oficio por parte de la autoridad competente si la misma resulta verosímil. Es decir, que no se
encuentra afectada la validez del procedimiento que ha tenido como base una denuncia anónima, en tanto
hay mediado un impulso posterior válido de quienes se encuentran habilitados a promover la acción penal
(Navarro, 2008).
Se encuentran obligados a denunciar los delitos perseguibles de oficio, las funciones o empleados públicos
que los conozcan en ejercicio de sus funciones y los médicos, parteras, farmacéuticos y demás personas
que ejerzan el arte de curar con relación a los delitos contra la vida y la integridad física de los que tomen
conocimiento en su profesión, salvo que los mismos se encuentren amparados por el secreto profesional
(art. 177 C.P.P.N.).
Asimismo, ninguna persona podrá denunciar a su cónyuge, ascendiente, descendiente o hermano, a menos
que el damnificado del delito sea el denunciante o un pariente suyo de grado igual o más próximo que el que
lo une al imputado (art. 178 C.P.P.N.).
A ello se suma el principio de legalidad que El derecho a una tutela judicial efectiva implica
consagra la obligación de los órganos que tienen necesariamente que la víctima de un delito pueda
a su cargo la persecución penal de actuar de participar en el proceso penal y para ello puede optar
oficio una vez que han tomado conocimiento de por constituirse como parte querellante a fin de
la comisión de un hecho ilícito. De esta forma, la impulsar las actuaciones, aportar elementos de prueba
voluntad del ofendido tiene una influencia casi y contar con facultades recursivas respecto de
nula en el desarrollo del proceso penal. aquellas resoluciones que resulten adversas a sus
intereses.
La presentación debe hacerse por escrito, con asistencia letrada y puede hacerse en forma personal o por
mandatario —debiendo acompañar poder especial—. En el escrito debe consignarse los datos filiatorios del
querellante, el relato del hecho, los datos filiatorios del/os imputado/s en caso de conocerlo/s y la petición
de ser tenido como querellante. En caso de corresponder deben acreditarse los extremos de personería que
El querellante en los delitos de acción pública y en aquellos dependientes de instancia privada cumple
funciones de acusador junto con el Ministerio Público Fiscal. Asimismo, el acusador privado no puede
emplear medios coercitivos, ya que el uso de la fuerza pública le concierne únicamente al acusador público
(Maier, 2004).
El querellante se encuentra facultado para acusar de forma autónoma al Ministerio Público Fiscal y el
imputado deberá defenderse de ambas acusaciones durante el juicio. Cabe señalar que el querellante puede
renunciar a ejercer dicho rol y en caso sobreseimiento o de sentencia absolutoria deberá hacerse cargo del
pago de las costas del procedimiento.
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Cierre de la unidad
Bibliografía
BINDER, Alberto M. (2009). Introducción al Derecho Procesal Penal. Bs. As.: Ad Hoc.
NUÑEZ, Ricardo. (1981). Tratado de Derecho Penal. Córdoba: Editorial Marcos Lerner.
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Introducción a la unidad
Objetivos de la unidad
Adquirir conocimiento sobre la estructura del proceso penal y las características de las
diferentes etapas que lo componen, analizando principalmente la etapa preliminar.
Identificar los distintos sujetos procesales que intervienen en el proceso penal y sus funciones
principales.
Conocer los distintos tipos de actos procesales y sus características.
Comprender el modo de computar los términos en el Derecho procesal penal y las posibles
notificaciones que pueden cursarse durante el procedimiento.
Contenidos de la unidad
1 El proceso penal.
efectuarse en forma encadenada y resultan necesarios para actos procesales que pueden ser
que resulte posible el paso de una etapa a otra. Es necesario adoptados por el órgano jurisdiccional en
considerar que los mismos no pueden ser llevados a cabo de el ejercicio de sus funciones y la forma
cualquier manera, sino cumpliendo con los requisitos en que deben computarse los términos
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Definición
El objeto del proceso está dado por una acción que se le imputa a una persona y sobre la base de la cual se
espera una consecuencia penal. El fin del proceso penal consiste en averiguar la realidad histórica relativa al
Puede existir un proceso penal con múltiples objetos (objeto múltiple) ya sea porque a un único imputado se
le atribuyen varios comportamientos distintos (conexidad subjetiva) o por la variedad de imputados a
quienes se les endilga el mismo hecho (conexidad objetiva).
También puede ocurrir que se den ambas circunstancias a la vez, por ejemplo cuando existen varios delitos
cometidos por varias personas en distintos momentos, pero que responden a un acuerdo previo o aquellos
delitos perpetrados para preparar, facilitar o consumar otro distinto (favorecimiento real) o para conseguir la
impunidad de quienes participaron en él (favorecimiento personal) (Maier, 2004).
No obstante ello, los poderes del Estado en el ejercicio de la persecución penal han sido limitados por los
derechos y garantías que deben observarse en el proceso penal y que hemos analizado en el curso.
De esta manera se han distinguido en el desarrollo del proceso penal tres funciones básicas:
La de decidir.
La de acusar o requerir.
La de defenderse.
El tribunal
El tribunal tiene a su cargo decidir sobre la acusación que se le ha formulado a una persona (llamada
imputado), dictando sentencia absolutoria o condenatoria y dando una solución definitiva al caso sometido a
su conocimiento. Existen distintas formas en que puede integrarse el tribunal y que han sido desarrolladas
en el curso.
En el proceso penal también nos hallamos con jueces que intervienen en la etapa preparatoria del juicio (los
llamados jueces de instrucción o jueces de garantías, por ejemplo), pero el término tribunal se reserva para
aquellos que intervienen en el juicio propiamente dicho (Maier, 2004).
debiendo también señalar aquellas circunstancias que resultan favorables para el imputado y se encuentra
habilitado para recurrir resoluciones judiciales en favor del imputado cuando así corresponda.
La policía
Por otra parte, dentro de este grupo nos encontramos con la policía como órgano auxiliar que mantiene una
estructura y organización independiente tanto del Poder Judicial como del Ministerio Público. La policía
“detenta la fuerza pública, es decir, tiene el monopolio y es ejecutante de la fuerza estatal en el orden
interno, fuerza cuyo ejercicio está legitimado por el orden jurídico dentro de ciertos límites” (Maier, 2004, P.
46).
El imputado
Entre los sujetos procesales privados nos encontramos con el imputado, que es la persona que sufre la
persecución penal y adquiere esa calidad desde el inicio del proceso, es decir, desde que se lo menciona
como posible autor de un hecho ilícito.
El defensor
También se enrola dentro de este grupo al defensor, que es quien asiste técnica y jurídicamente al imputado.
Cabe señalar que el Estado ha organizado un servicio público de defensa para quien no cuente con los
medios económicos suficientes para designar un abogado de confianza, ya que uno de los presupuestos
procesales es que el imputado cuente con un abogado defensor.
La víctima
Asimismo, en este último grupo se encuentra la víctima, es decir, aquella persona que ha sufrido una
alteración en el bien jurídico protegido por la norma penal. Actualmente, se encuentra incluidos en el
concepto de víctima u ofendido a entes colectivos en “defensa de bienes jurídicos individuales que
conforman su finalidad estatutaria, con consentimiento de la víctima, o de bienes jurídicos universales o
colectivos” cuya defensa surge también de su estatuto (Maier, 2004, P.49).
La víctima u ofendido de un delito de acción pública puede optar por constituirse en parte querellante, de tal
forma que en el proceso penal ejercerá el rol de acusador particular, desarrollando su actividad a la par del
Ministerio Público Fiscal e incluso en solitario.
Así, podemos identificar una primera etapa de investigación, preparación o instrucción, que tiene como
objetivo preparar la acusación o el juicio propiamente dicho. Una segunda etapa en la que se evalúa el
resultado de la primera, es decir, de la investigación. La tercera etapa, que consiste en el juicio propiamente
dicho, a la que le sigue una cuarta fase en la que se controla el resultado del debate y es la etapa recursiva o
de impugnación. Y en último término, la fase de ejecución de la pena impuesta (Binder, 2009).
Investigación preliminar
La investigación preliminar comienza con los actos iniciales del proceso penal. El más común es la
denuncia, acto por el cual una persona que ha tenido conocimiento de la comisión de un hecho ilícito lo
comunica a los órganos estatales encargados de la persecución penal (policía, fiscales, jueces).
delictivo, son los denominados casos si lo considera pertinente, eleve las actuaciones a juicio
de prevención policial, en los que la (acusación). Incluso en los sistemas procesales inquisitivos
autoridad policial ha tenido noticia de un reformado o mixto se le confiere al juez la facultad de investigar
posible delito y comienza a actuar bajo y luego el fiscal, sobre esa base, requiere o no la elevación de la
las órdenes de los fiscales o, en el caso causa a juicio oral y público. Otros sistemas, más próximos al
del Código Procesal Penal de la Nación, modelo acusatorio, le confieren esta función directamente al
del juez. fiscal.
El objeto de la investigación
La investigación tiene por objeto reunir todos aquellos elementos que puedan aportar información sobre el
hecho, detectando aquellos que servirán como prueba para sustentar la acusación. Durante el proceso se
deben tomar decisiones que están ligadas con la estrategia de investigación que se adopte frente al caso
(Binder, 2009).
Conclusión de la investigación
Esta etapa puede concluir con la elevación de la causa a juicio
formulada por el fiscal o, por el contrario, que este no encuentre
elementos suficientes para hacerlo y entonces la investigación culmine
con el sobreseimiento del imputado.
Etapa intermedia
La etapa intermedia tiene como fin que el juicio sea preparado adecuadamente. Los distintos sistemas
procesales no pasan directamente desde la etapa preparatoria a la etapa de juicio, sino que existe una fase
en la que se evalúan las pruebas colectadas en la investigación y se determina si resultan suficientes para
elevar la causa a juicio, con los efectos sociales que puede acarrear para el imputado (Binder, 2009).
Es decir, que el requerimiento de elevación a juicio o el pedido de sobreseimiento formulados por el fiscal
deben ser controlados tanto formal como materialmente. De esta forma, la etapa intermedia implica una
discusión sobre los actos o requerimientos conclusivos de la investigación. Incluso el imputado y su
defensor pueden objetar la elevación de la causa a juicio e incluso y también la querella puede impugnar el
sobreseimiento del imputado.
sentencia solo podrá versar sobre los hechos por los cuales se ha
El juicio
El juicio propiamente dicho es la etapa principal del proceso penal y luego del mismo se resuelve el
conflicto que ha dado lugar al proceso penal. En el mismo rigen los principios de oralidad, publicidad e
inmediación de la prueba y deben hallarse presentes todos los sujetos procesales. Cabe señalar que
solo podrán valorarse a fin de dictar sentencia las pruebas producidas durante el debate.
Primera etapa
–
La preparación del juicio se encuentra relacionada con la integración del tribunal, oportunidad en que podrán
plantearse recusaciones en caso de corresponder.
Segunda etapa
–
La preparación del juicio consiste en el ofrecimiento de prueba, es decir, que deberán indicarse los medios
de prueba que producirán las partes durante el juicio para corroborar sus hipótesis. En algunos sistemas
procesales se le confiere al tribunal la posibilidad de producir prueba de oficio (Binder, 2009).
Última etapa
–
Es la producción de la sentencia, acto procesal en el cual se materializa la decisión del tribunal con relación
a la acusación formulada contra el imputado. Puede ser una sentencia condenatoria o absolutoria y
constituye el fin último del proceso, ya da una solución definitiva al caso planteado que podrá ser objeto de
impugnación.
La etapa recursiva o de impugnación se refiere a los mecanismos procesales estipulados para poder
cuestionar la sentencia. La sentencia es el acto procesal en el que se determina la existencia de los hechos
y su solución jurídica y puede ser impugnada a través de la interposición de un recurso a fin de provocar una
revisión total o parcial de la misma.
Los recursos materializan el “interés de control de los sujetos procesales, pero también influyen en ellos el
interés social o estatal en normalizar la aplicación del Derecho”. De esta forma, el recurso tiene una primera
función ligada a preservar la seguridad jurídica y evitar errores judiciales y una segunda finalidad vinculada
con la necesidad de que las decisiones judiciales sean correctas y que el Derecho se aplique de “modo
uniforme y equitativo”. Asimismo, la impugnabilidad de la sentencia responde a un proceso penal respetuoso
Ejecución de la sentencia
Última etapa del proceso penal
Una vez que la misma ha quedado firme, un juez debe controlar su cumplimiento. Es decir, que si se ha
impuesto una pena de prisión, el juez verificará que se cumpla la finalidad de la pena, centrada en la
prevención especial y que se respeten los derechos fundamentales de los condenados. También tendrá el
control de las sanciones disciplinarias impuestas por la autoridad penitenciaria. En el caso de la ejecución
de la pena de multa se constatará el pago de la pena impuesta (Binder, 2009).
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Así, puede afirmarse que el concepto de acto procesal está dado por la función y las consecuencias
jurídicas que la ley procesal penal le concede al acto “como presupuesto de otros actos o de la validez de
esos otros actos, debido a la secuencia que preside el procedimiento judicial, definido como concatenación
de actos procesales variados” (Maier, 2004, P. 13-14).
En general, la propia ley procesal penal establece la forma en que deben llevarse a cabo los actos
procesales y si no hay indicación alguna, el mismo puede ser llevado a cabo en la manera en que el
interesado entienda conveniente (Maier, 2004).
Los actos procesales deben encontrarse en idioma nacional, bajo pena de nulidad (art. 114 C.P.P.N.) y debe
indicarse el lugar, día, mes y año en que se cumple (art. 115 C.P.P.N.). Cabe señalar que cuando se requiera
que el acto procesal contenga la fecha, bajo pena de nulidad, esta sanción solo se aplicará cuando no exista
otro elemento que permita establecer su fecha con certeza.
Todos los actos procesales deben cumplirse en días y horas hábiles,
con excepción de los actos del debate, en los que el tribunal puede
habilitar día y hora. Además, debe colocarse a todos los escritos,
notas y oficios que se reciban en el tribunal el cargo en el que se
deje constancia de la fecha y hora en que se recibió
Declaración
1 A viva voz.
2 Sin consultar notas o documentos (salvo que cuente con autorización del tribunal para
hacerlo).
En primer término se lo invitará a manifestar todo lo que sabe con relación al hecho y luego, en caso de
resultar necesario, se le harán preguntas que no pueden ser capciosas ni sugestivas (art. 118 C.P.P.N.).
Las preguntas capciosas son aquellas que resultan Asimismo, cuando se le reciba declaración a un
engañosas o que pueden provocar error en el damnificado de un delito dependiente de
declarante, mientras que las preguntas sugestivas son instancia privada, solo puede ser interrogado por
aquellas que inducen una respuesta determinada. el juez o el fiscal, según quien tenga a su cargo la
quienes brindan testimonio con relación a hechos o víctima” con el objeto de conciliar las facultades
situaciones que ocurrieron frente a ellos para cuya de control de la prueba que tiene el imputado con
observación se requiere un conocimiento especial los derechos acordados a la víctima (Navarro,
(Navarro, 2008, P. 392). 2008, P. 393).
SE NTE NC IA A U TO D E C RE T O S
Son aquellas que ponen fin al proceso después de su tramitación, es decir, que es el resultado del debate y
que consiste en una condena o una absolución.
SE NTE NC IA A U TO D E C RE T O S
Son decisiones que el tribunal dicta de oficio o a petición de parte, ya sea durante la etapa preparatoria o
intermedia o durante la impugnación o ejecución y resuelve un incidente o cuando así lo exija la legislación
procesal.
SE NTE NC IA A U TO D E C RE T O S
Son las resoluciones de mero trámite que dicta el tribunal durante el proceso a fin de lograr su progreso.
Cabe señalar que las sentencias y los autos deben hallarse motivados bajo pena de nulidad y deben
hallarse firmados por el juez o los miembros del tribunal bajo pena de nulidad
Cabe señalar que si se investiga alguno de los delitos previstos en los arts. 142 bis (privación ilegítima de la
libertad) o 170 (secuestro extorsivo) del Código Penal, el juez o fiscal a cargo de la investigación se
encuentran facultados para actuar en ajena jurisdicción territorial cuando se encuentre en peligro la vida de
la víctima o la demora pudiera comprometer el éxito de la investigación, ordenándole directamente a las
autoridades de prevención las medidas que entiendan pertinentes y luego comunicándoselo al juez del lugar
(art. 132 bis C.P.P.N.).
Actas
Tienen como finalidad que el funcionario público pueda dar fe de los actos que realiza o que han sido
cumplidos en su presencia. Es decir, que en las mismas se da cuenta por escrito, en forma circunstanciada,
de una determinada actividad procesal (Navarro, 2008).
El juez y el fiscal serán asistidos por un secretario, mientras que los funcionarios de la policía o de las
fuerzas de seguridad deberán requerir la colaboración de dos testigos ajenos a la repartición (art. 138
C.P.P.N.).
Las actas deben contener, bajo pena de nulidad, la fecha, los datos
de las personas que intervienen, la indicación de la diligencia
realizada y su resultado y serán firmadas, previa lectura, por los
intervinientes.
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Actividad
–
Cuando indican el lapso de tiempo dentro del cual debe llevarse a cabo el acto, como por ejemplo, cuando
se fija un plazo determinado para recurrir una resolución.
Inactividad
–
Cuando se estipula un determinado espacio de tiempo en el cual no debe cumplirse el acto. Cuando el acto
procesal no cumple con el término legalmente estipulado, no produce los efectos jurídicos que le son
propios (Maier, 2004).
Los plazos procesales en materia penal
–
En materia penal son perentorios o fatales e improrrogables, salvo las excepciones establecidas en la ley.
Es decir, que al transcurrir el período estipulado para su realización caduca la facultad concedida para
llevarlo a cabo. Asimismo, ningún sujeto procesal puede prorrogar los plazos excepto que la ley así lo
establezca.
Plazos perentorios
–
Son aquellos conferidos a las partes. Los plazos que la ley le confiere a los órganos son ordenadores. Así,
los decretos deben ser dictados el mismo día en que el expediente es puesto a despacho, mientras que si
la cuestión debe resolverse por auto, el plazo es de cinco días, salvo que se disponga otro plazo, y las
sentencias deben ser dictadas por el tribunal en los plazos especialmente previstos (art. 125 del C.P.P.N.).
Dichas resoluciones judiciales quedan firmes sin necesidad de declaración alguna cuando no son
recurridas dentro de los plazos estipulados.
Los actos procesales deben cumplirse en los términos Si el término fijado vence después de las horas
fijados en cada caso y cuando no se fije, deberán de oficina, el acto que deba cumplirse podrá ser
practicarse dentro de los tres días. Cabe señalar que los realizado durante las dos primeras horas del día
términos correrán por separado para cada uno de los hábil siguiente. Los plazos otorgados a las
interesados y el plazo comenzará a computarse desde partes no admiten interrupción ni suspensión,
su notificación. Si los plazos son comunes, comenzará a salvo especial excepción, como por ejemplo la
computarse desde la fecha de la última notificación. En prevista en el art. 126 del C.P.P.N. que establece
los términos solo se computarán los días hábiles, que la instancia de aclaración de una
excepto en los incidentes de excarcelación, en los resolución suspende el término para interponer
cuales los plazos serán continuos. En este último caso, los recursos que pudieran corresponder contra
si el término venciera un día feriado, se considerará la misma. No obstante ello, los plazos pueden
prorrogado de derecho al primer día hábil siguiente (art. ser abreviados o renunciados por el interesado.
162 C.P.P.N.).
Las resoluciones generales deben ser notificadas a quien corresponda dentro de las 24 horas de dictadas.
Se trata de un plazo ordenador. La notificación puede llevarse a cabo por secretaría, o sea cuando el
En este caso la notificación será practicada por el secretario del tribunal o el empleado que corresponda.
También las partes pueden ser notificadas en el domicilio constituido, debiéndose señalar que deben
consignar un domicilio dentro del radio del ejido urbano del asiento del tribunal donde se cursarán las
distintas notificaciones.
Los fiscales, defensores públicos oficiales y los asesores de menores serán notificados en sus despachos,
aunque también se los puede notificar por cédula. En el primer supuesto se dejará constancia en el
expediente de la fecha en que se ha notificado la resolución. Si el imputado se encuentra privado de su
libertad, se lo notificará por Secretaría o en su lugar de detención.
Cuando la notificación se haga en el domicilio, el oficial notificador
llevará dos copias de la resolución, se entregará una al interesado y
la restante se devolverá al tribunal, dejando constancia de la
persona que la recibió y la fecha. Si el requerido no se encuentra en
el domicilio, se dejará a un vecino, debiendo consignar sus datos, y
si el interesado o el tercero se niegan a recibir la cédula, se fijará en
la puerta en presencia de testigos.
Asimismo, mediante la Acordada 3/2015 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación se estableció la
notificación mediante cédula electrónica, tanto para los imputados y sus defensores, sean oficiales o
particulares, como para el acusador público y el particular —en caso de que lo hubiera—.
Por otra parte, cuando se requiera la presentación de una persona para algún acto procesal, por ejemplo, una
audiencia, el órgano judicial competente ordenará su citación. Los testigos, peritos, intérpretes y
depositarios pueden ser citados por medio de la policía o por carta certificada, con aviso de retorno o
telegrama y se les dará aviso de las sanciones que pueden corresponderles en caso de incomparecencia —
por ejemplo ser conducidos hasta el tribunal con el auxilio de la fuerza pública— (arts. 153 y 154 C.P.P.N.).
Vistas
Es el “requerimiento de opinión de alguna de las partes del proceso, que resulta indispensable para la
realización de un acto procesal” mientras que el traslado es “la providencia por la cual el órgano
jurisdiccional dispone poner en conocimiento de una de las partes procesales, la petición formulada por la
otra” (Navarro, 2008, P. 445).
Las vistas se correrán entregando al interesado, bajo recibo, las actuaciones y el término correrá desde el
día hábil siguiente. En el caso notificarse mediante cédula, el término se computará de igual manera. Si la
vista no tiene fijado un término especial, se considerará conferida por el término de tres días (arts. 156, 157 y
158 C.P.P.N.).
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Cierre de la unidad
Bibliografía
BINDER, Alberto M. (2009). Introducción al Derecho Procesal Penal. Bs. As.: Ad Hoc.
MAIER, Julio (2004). Derecho Procesal Penal. Bs. As.: Edit. Del Puerto.
Introducción a la unidad
Objetivos de la unidad
Comprender las funciones que tienen los distintos sujetos procesales durante el desarrollo de
la investigación preliminar y las diferencias con los procesos penales establecidos en el
ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires.
Adquirir conocimiento sobre las formas en que puede iniciarse una investigación y como
continúa el trámite de las actuaciones.
Conocer las particularidades que rodean al trámite de una causa cuando se le ha dado el
trámite de flagrancia.
Contenidos de la unidad
1 La instrucción.
4 Requerimiento de instrucción.
acusación o, caso contrario, disponer el supuestos, el fiscal podrá imprimir a las actuaciones
sobreseimiento del imputado. Además, se el trámite de flagrancia, o por denuncia. Ya sea que la
analizarán las distintas funciones que cumplen causa haya tenido inicio por prevención policial (y no
los distintos sujetos procesales de acuerdo al fuera un supuesto de flagrancia) o por denuncia, el
sistema procesal del que se trate. Es necesario juez puede dirigir la investigación o puede optar por
resaltar que el estudio de la materia se llevará a delegarla en el fiscal. Por el contrario, en las causas
cabo teniendo en cuenta el procedimiento en que el autor del hecho no está identificado o,
establecido para la justicia nacional, pero aunque esté identificado, si en ellas se investiga la
indicando siempre las diferencias con las posible comisión de los delitos previstos en los arts.
legislaciones procesales de la Ciudad Autónoma 142 bis y 170 del C.P., la dirección de la investigación
de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. la tendrá el fiscal.
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6.1 La instrucción
Objeto
La acusación debe hacerse por escrito, identificando al imputado, el hecho punible, la significación jurídica
que se le asigna, los elementos probatorios colectados durante la etapa de investigación preliminar y su
valoración.
En general, los códigos procesales modernos reservan esta actividad investigativa para el Ministerio Público
Fiscal —acusador público—. Por el contrario, en el Código Procesal Penal de la Nación, el Juez cuenta con
facultades para dirigir la investigación, si así lo estima pertinente y, una vez concluida, le corre vista al
Ministerio Público Fiscal para que formule la elevación a juicio o postule el sobreseimiento del imputado.
1 Actividades de investigación.
De acuerdo al sistema procesal adoptado, las cuatro actividades mencionadas más arriba se desarrollarán
de diferente manera. Por ejemplo, si la legislación procesal prevé la figura de un juez de instrucción, este
realizará las cuatro actividades antes mencionadas, ya que él investiga, adopta decisiones, autoriza
allanamientos o la producción de cualquier otra medida que pueda afectar derechos de terceros y produce la
prueba anticipada.
Lo expuesto permite sostener que el juez de instrucción se encuentra facultado para llevar a cabo dos tipos
de actividades que resultan incompatibles entre sí: investigar y juzgar.
Por otro lado, un sistema procesal más acusatorio, tiende a dividir estas dos funciones en distintos sujetos
procesales. Por un lado, el Ministerio Público Fiscal, encargado de llevar adelante la investigación, y por el
otro, el juez de garantías, quien deberá autorizar aquellas medidas que puedan afectar derechos de terceros,
adoptar decisiones y controlar la investigación, pero que carece de facultades para llevar a cabo por sí
mismo la investigación.
En esta etapa participan también el resto de los sujetos procesales, es decir, el defensor, el querellante
particular y las partes civiles si las hubiera.
Si bien no se caracteriza por ser una etapa eminentemente contradictoria, como sí lo es la etapa de juicio,
todos los sujetos procesales deben tener acceso a la investigación y poder proponer diligencias, controlar la
realización de pericias y participar de los actos que se le lleven a cabo (Binder, 2009).
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La denuncia
Una de las formas más comunes con las que tiene inicio la instrucción o etapa de investigación preliminar
es la denuncia. Ella constituye el acto por el cual una persona le comunica a alguna autoridad encargada de
la persecución penal el conocimiento que tiene sobre la posible comisión de un delito de acción pública
(Maier, 2004).
La denuncia provoca la actuación de los órganos de persecución penal, ya que deberán pronunciarse a fin de
indicar si los hechos denunciados constituyen “prima facie” un posible delito y comenzar así la investigación
o, por el contrario, resolverán desestimar la denuncia.
y partícipes, de las víctimas y de los testigos, como así también del resto de los elementos probatorios que
conozca el denunciante.
En nuestro sistema las personas no tienen la obligación de Cabe señalar que conocer determinado
denunciar cuando toman conocimiento de un hecho ilícito, hecho en el ejercicio de la función o la
sino que es un derecho y como tal pueden ejercerlo en forma tarea profesional significa que se tomó
ejercicio de su profesión, salvo que estos hechos se aparezca ejecutado contra el propio
encuentren comprendidos en el deber de guardar secreto denunciante o un pariente con idéntico o
sobre los mismos, previsto por la ley (art. 177 C.P.P.N.) más cercano grado de parentesco.
17 of 36
A) Prevenir los delitos perseguibles de oficio por el Estado y más genéricamente cualquier
contravención al orden público, de la misma índole.
B) La investigación
–
Consiste en investigar un hecho ocurrido en el pasado. Esta función se encuentra regulada por el Derecho
procesal penal y en su ejecución la policía actúa como auxiliar el órgano de persecución penal que tiene a
su cargo la investigación preliminar, cumpliendo las órdenes que le fueran impartidas.
El funcionario policial puede tomar conocimiento Entonces, conforme las funciones antes señaladas,
de un hecho por su propia observación, en cuyo las atribuciones de los funcionarios de la policía
caso, deberá actuar de oficio, es decir, por consisten en recibir denuncias, preservar los rastros
iniciativa propia. O también puede recibir la materiales que hubiera dejado el delito y no modificar
denuncia sobre la comisión de un hecho punible el estado de las cosas hasta que así lo ordene la
efectuada por el damnificado o un tercero. En autoridad competente y disponer que ninguna de las
ambos casos deberá comunicarle personas que se encuentre en el lugar del hecho se
inmediatamente al juez o al fiscal competentes, retire mientras se realizan las diligencias que
según el sistema procesal, sobre el inicio del correspondan dando inmediato aviso al juez.
proceso.
Es decir, que el personal preventor puede ordenar que no se alejen del lugar del hecho aquellas personas que
pudieran dar testimonio sobre lo ocurrido o que puedan ser responsables de la comisión del delito. Se trata
de una medida de coerción breve, una simple demora, pero en el caso del imputado puede derivar en su
Asimismo, se encargará de efectuar planos, fotografías y exámenes técnicos que indique la policía
científica.
También el personal policial se encuentra facultado para realizar allanamientos sin orden, como así también
requisas y secuestros, en los supuestos expresamente autorizados por la ley procesal que se estudiarán en
otras unidades y que se encuentran fundados en razones de extrema urgencia, debiendo dar inmediato aviso
al órgano judicial competente. Su aplicación es restrictiva.
Asimismo, puede interrogar testigos y aprehender a los imputados de un delito en los supuestos estipulados
por la ley procesal. No podrán interrogar en ningún supuesto al imputado, excepto para recabar sus datos
personales, previa lectura de derechos y garantías procesales. Finalmente, la policía se encuentra habilitada
para utilizar la fuerza pública en la medida estrictamente necesaria (art. 184 C.P.P.N.).
quedaron pendientes al momento de elevar el sumario al órgano estatal que tenga a su cargo la
Requerimiento de instrucción
Debe contener los datos del imputado (nombre completo, domicilio, fecha de nacimiento, etc.), la
descripción circunstanciada del hecho indicando, en caso de ser posible, el lugar, tiempo y modo de
ejecución y se debe indicar la realización de aquellas diligencias que el fiscal entiende que resultan útiles y
conducentes para el esclarecimiento del suceso allí relatado.
El requerimiento sirve para delimitar el objeto procesal, aunque teniendo en cuenta que el mismo se realiza al
inicio de las actuaciones, resulta posible que existan algunas imprecisiones en algunas de las
circunstancias que rodean al suceso investigado y que se esclarecerán con el transcurso de la investigación
no obstante lo cual deberá dejar en claro la conducta central que se investiga (por ejemplo si el proceso
versa sobre un desapoderamiento, unas lesiones dolosas o unas amenazas).
iniciará la instrucción.
El juez puede rechazar el requerimiento fiscal o disponer el archivo de las actuaciones policiales cuando el
hecho no constituya delito o cuando no se pueda proceder (por ejemplo, por tratarse de un delito de acción
privada).
El juez puede decidir que será el Fiscal quien tenga a cargo la dirección de la investigación preliminar y
delegarle la investigación al Fiscal (art. 196 C.P.P.N.). Se trata de una decisión discrecional del juez.
Cabe señalar que cuando se logre individualizar al Otro supuesto en el que la legislación procesal
imputado, el fiscal debe remitir las actuaciones al juez nacional asigna la investigación al Ministerio
competente (art. 194 quáter C.P.P.N.) y el juez deberá Público Fiscal en forma directa y desde el inicio
resolver en el término de tres días si delega la de las actuaciones se da en aquellas causas
investigación en el Ministerio Público Fiscal de seguidas por los delitos previstos en los arts. 142
conformidad con lo normado en el art. 196 C.P.P.N. o bis y 170 del Código Penal, aunque su autor se
reasume la dirección de la investigación. encuentre individualizado.
Casos de flagrancia
Un caso especial constituyen los casos de flagrancia. En ello, el imputado es sorprendido durante la
ejecución del hecho, cualquiera sea el progreso o grado de ejecución, pero siempre después del comienzo
ya punible (Maier, 2004).
Es decir que los casos de flagrancia se dan cuando el autor del hecho es sorprendido por las autoridades
policiales o un particular en el momento de tentar o consumar el delito, durante su ejecución o en el
momento inmediatamente posterior a aquella situación, cuando intenta darse a la fuga y es perseguido por
la policía, por la víctima o sus allegados (Maier, 2004).
Para estos supuestos, el art. 353 bis del C.P.P.N. establece un
procedimiento especial y que puede aplicarse si el hecho
investigado no tiene prevista una pena superior a 15 años de prisión
o 20 años de prisión en los supuestos del art. 119 cuarto párrafo y
del art. 166 penúltimo párrafo del Código Penal.
Al tomar conocimiento de la aprehensión, el fiscal debe declarar el caso En la audiencia el juez resolverá
como flagrancia. El detenido será trasladado ante el juez a fin de sobre la libertad o detención del
participar de una audiencia oral inicial de flagrancia que debe celebrarse imputado. Todas las decisiones
dentro de las 24 horas desde la detención. Este plazo solo se puede deben adoptarse en forma oral y
prorrogar por otras 24 horas cuando no hubiera podido celebrarse la ser notificadas del mismo modo
audiencia por motivos de organización del tribunal, del fiscal o la en la audiencia. Los recursos de
defensa o cuando el propio imputado lo pida para designar un defensor reposición y apelación que
particular. La víctima debe ser notificada de la audiencia y tiene derecho pudieran corresponder se
a asistir a ella y solicitar declarar sin la presencia del imputado. interpondrán del mismo modo.
Todas las audiencias del procedimiento de flagrancia son multipropósito. La misma comienza con el
interrogatorio de identificación practicado por el juez y luego el fiscal debe hacerle saber al imputado el
hecho atribuido y las pruebas existentes en su contra. El defensor puede objetar la aplicación del
procedimiento de flagrancia en caso de entender que no se verifican los supuestos previstos en el art. 285
del C.P.P.N. o por la complejidad de la investigación.
El fiscal le solicitará al juez que lleve a cabo todas las medidas necesarias tendientes a la constatación del
En la audiencia de clausura, el fiscal o la querella —si hubiera— deberán manifestar si existe mérito para
elevar la causa a juicio o solicitarán el sobreseimiento del imputado. En el primero de los supuestos se
deberá acompañar por escrito la descripción del hecho y su calificación legal. En esta oportunidad se
indicará también si corresponde el dictado de la prisión preventiva y la defensa efectuará oralmente sus
objeciones. El juez debe resolver en la audiencia.
Cabe señalar que desde la audiencia oral inicial de En caso de no arribarse a un acuerdo entre
flagrancia y hasta la audiencia de clausura, inclusive las las partes, una vez que las actuaciones son
partes podrán solicitar al juez, bajo pena de caducidad, la elevadas al tribunal de juicio, dentro de los
suspensión del juicio a prueba, o la realización de un juicio cinco días se citará a las partes para que
abreviado. En estos casos, si media conformidad del fiscal ofrezcan prueba y se fijará fecha de debate
y el defensor, el juez deberá dictar un pronunciamiento en en un plazo que no puede exceder los 20 días
forma inmediata, aunque puede dar a conocer los desde su radicación. En los casos de
fundamentos dentro de los tres días posteriores. Si hubiera flagrancia en que la pena prevista para el
querellante, previo a la adopción de alguna de estas delito no exceda los 15 años de prisión, el
decisiones, se requerirá su opinión, que no será vinculante. juzgamiento lo realizará un único magistrado.
19 of 36
policía en su calidad de auxiliar de los órganos de persecución penal. Tampoco rigen para el querellante el
Tiene el derecho de conocer los elementos de prueba que se van La constitución en parte querellante
colectando en la investigación, excepto que se hubiera decretado debe concretarse antes de la
el secreto de sumario, y asistir a los actos que se lleven a cabo a clausura de la investigación
fin de ejercer sus facultades de contralor. También se encuentra preliminar y “se trata de un plazo de
facultado para requerir la elevación a juicio de las actuaciones en actividad, cuyo término final provoca
forma autónoma y si tanto el querellante como el Ministerio la caducidad de la facultad
Público Fiscal acusan, pero por hechos distintos, en el juicio las concedida”, midiéndose el plazo en la
dos serán objeto de discusión y el imputado deberá defenderse de realización de determinados actos
Cierre de la unidad
Bibliografía
BINDER, Alberto M. (2009). Introducción al Derecho Procesal Penal. Bs. As.: Ad Hoc.
MAIER, Julio (2004). Derecho Procesal Penal. Bs. As.: Edit. Del Puerto.
Introducción a la unidad
Objetivos de la unidad
Conocer los requisitos que deben observarse para la producción de los distintos medios de
prueba, especialmente aquellos que pueden afectar la intimidad del imputado y de terceros
vinculados a él.
Comprender los principios que deben seguirse para valorar los elementos probatorios
colectados durante la etapa preliminar o instrucción y durante la etapa de juicio.
Contenidos de la unidad
1 La prueba.
4 Interceptación de comunicaciones.
Se denomina medios de prueba a los actos procesales mediante Las medidas probatorias de esta índole
los cuales se pretende incorporar a la investigación determinado deben ser ordenadas por el órgano
conocimiento sobre un objeto de prueba. Los medios de prueba jurisdiccional, quien debe verificar que
se encuentran regulados de distinta manera en las legislaciones se cumplan los supuestos que
procesales, estableciendo la forma en que pueden llevarse a autorizan su realización. En el módulo
cabo aquellas medidas probatorias que puedan afectar el ámbito se analizarán los diferentes medios de
de privacidad o intimidad del imputado o de un tercero (por prueba que pueden sustanciarse
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22 of 36
7.1 La prueba
El procedimiento penal tiene por objeto regular los distintos medios probatorios que se pueden producir en el
marco del proceso y la forma en que pueden ser incorporados tanto a la etapa de investigación preliminar
Entonces, una de las primeras cuestiones que resulta materia de prueba en el proceso penal son los hechos
que forman parte de la imputación. Al respecto puede formularse una distinción entre hechos internos, que
son aquellos que se refieren a la psique del imputado, al conocimiento que tenía sobre las circunstancias
que rodeaban al hecho y su voluntad o intención y, por el otro lado, hecho externos, por su “relación con el
mundo físico”, por ejemplo las condiciones climáticas que imperaron el día del hecho (Maier, 2011, P. 88).
Por otro lado, debe analizarse cuál es la relación que existe entre los
hechos (internos o externos) que se desean probar y el medio
empleado para tal fin. También debe verificarse cuál es su utilidad y,
en particular, si aquello que se pretende probar se encuentra
prohibido por la ley. También debe constatarse que la forma según la
cual se pretende verificar tal extremo no se encuentre prohibida por
la ley (Maier, 2011).
Medios de prueba
Cabe señalar que en los ordenamientos procesales se estipulan reglas respecto de la forma en que los
distintos medios de prueba pueden ser incorporados al proceso penal e incluso hay reglas particulares y
específicas en cada etapa del procedimiento.
Órgano de prueba
Entonces, entre los órganos de prueba podemos ubicar a los testigos, los peritos, los intérpretes y el propio
imputado cuando desea hacer uso de la palabra aunque no declara baja juramento de decir verdad (Maier,
2011, P. 98).
En nuestro sistema procesal la carga de la prueba con En virtud de ello, el Estado no puede utilizar
relación a los hechos que forman parte de la acusación le para corroborar la hipótesis de la
corresponde al Ministerio Público Fiscal y/o al querellante o acusación una prueba que haya sido
acusador particular. Al respecto, corresponde señalar que la obtenida de una forma irregular. Las reglas
averiguación de la verdad, finalidad perseguida por el proceso que establecen el método según el cual
penal que tiende a buscar la reconstrucción histórica de un pueden incorporarse las distintas pruebas
suceso que ocurrió en el pasado, no resulta un valor absoluto al procedimiento funcionan como un límite
dentro del procedimiento. para la persecución penal.
El Código Procesal Penal de la Nación establece que la instrucción o etapa de investigación preliminar debe
practicarse en el término de cuatro meses a contar desde la declaración indagatoria del imputado,
prorrogables por otros dos meses en caso de resultar necesario. Asimismo, en casos complejos o de suma
La valoración de la prueba, en el proceso penal actual, se rige por el sistema de la sana crítica. Los jueces
deben fundar sus resoluciones, es decir, que deben expresar las razones por las cuales han tomado la
decisión de condenar o absolver al imputado. Cada vez que fundan sus decisiones, adoptan una postura
respecto de los elementos que resultan relevantes en el caso sometido a su conocimiento y que han sido
incorporados al proceso penal en forma legítima (Maier, 2011).
Cabe señalar que la adopción de este método para la valoración de la prueba ha sido el resultado de la
evolución de un proceso político, que buscó dejar de lado el sistema procesal inquisitivo.
En este último, regía el sistema de la prueba legal o tarifada legalmente, en el cual se establecían reglas
generales respecto de cómo debía ser valorada la prueba colectada durante la instrucción. De esta forma,
se hallaba establecido que debía contarse con el testimonio de dos testigos hábiles cuyo dichos debían
resultar concordantes entre sí para poder tener por probado un hecho (Maier, 2011).
Debo señalar que con anterioridad a ello, durante la Edad Media, para Con el advenimiento de la
dirimir un conflicto entre dos personas —ofendido y ofensor— se Ilustración y los límites impuestos
llevaba a cabo un combate entre ambos para decidir cuál de los dos en el marco del proceso penal, el
tenía razón y podía continuar integrando la comunidad. Si bien el sistema de prueba legal o tasada
combate podía tener inicio con métodos no violentos, el proceso podía fue dejado de lado, adoptándose
culminar con la realización de “ordalías o las llamadas pruebas de de acuerdo al sistema procesal
Dios en las que se producía un combate físico entre ambos establecido en cada legislación
contendientes” buscando la indicación divina que diera solución al distintos sistemas de valoración
caso (Maier, 2011, P. 71). de la prueba.
Diferentes sistemas
Cuando los la
Combina tribunales
libertad se
encuentran
probatoria,compuestos por
con la necesidad
jurados, estosoúltimos
de motivar deliberan
fundar las
ensentencias
secreto y adoptan una
—sana crítica
Sistema
Sistema dede
lalibre convicción
íntima resolución
racional—sin explicar
como las razones
condición de
convicción que
sulos llevaron
validez. a es
Este votar de esa
el sistema
manera
utilizado habitualmente
cuando los tribunales están
compuestos por jueces
profesionales e incluso por los
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La prueba de testigos
Cuando se hace referencia a un testigo se alude a En virtud de ello, la prueba testimonial o de testigos
aquellas personas que han tomado conocimiento puede ser definida como el “relato, positivo o
del hecho en forma espontánea, porque han negativo, de esta persona” respecto del hecho que se
estado presentes cuando sucedió o escucharon investiga. Con excepción del imputado, es decir
algo relativo al mismo. Es decir que el testigo aquella persona sindicada como posible autor de la
brinda los conocimientos que tiene sobre un conducta típica investigada, “cualquier persona física
hecho ocurrido en el pasado y efectúa un relato es hábil para ser convocada como testigo a un
Tal prohibición radica en el resguardo a la cohesión familiar que puede verse afectada si algún miembro de
la familia es convocado para declarar en contra del imputado por un delito que puede afectar a un tercero
(Navarro, 2008).
Al cursar la notificación, el testigo debe ser puesto en conocimiento de las sanciones aplicables en caso de
incomparecencia y apercibido de que en este último caso puede ser conducido ante el funcionario público
que lo convoca con el auxilio de la fuerza pública.
Otra obligación del testigo radica en su deber de informar la verdad respecto de lo ocurrido. Una excepción a
este principio se verifica en aquellos casos en que la persona se encuentra obligada a guardar reserva por
su estado, profesión, cargo, oficio o empleo y se encuentran amparados por el secreto particular (art. 156
C.P) o secreto oficial (art. 157 C.P.), por lo que deberán abstenerse de declarar sobre esos hechos. Sin
embargo, si son relevados por el interesado de guardar secreto profesional, no pueden negarse a brindar su
testimonio (art. 244 C.P.P.N.).
Pueden abstenerse de declarar en contra del imputado ciertos Antes de comenzar la declaración el
parientes cercanos, por ejemplo los parientes colaterales hasta testigo prestará juramento de decir
el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad (art. verdad y se le harán saber las penas
243 C.P.P.N.). En este caso, la negativa a prestar declaración es previstas para el delito de falso
una facultad que tiene el testigo y puede brindar su testimonio si testimonio. En el procedimiento
así lo desea. Se debe dejar expresa constancia de que el testigo establecido para la jurisdicción
fue notificado sobre su facultad de abstenerse de prestar nacional las manifestaciones
declaración, bajo pena de nulidad. efectuadas por el testigo deben
plasmarse en un acta.
El perito conoce el hecho o la circunstancia sobre la que es interrogado ya que ha sido propuesto en un litigio
judicial para estudiar un aspecto específico del caso. El perito pretende conocer los hechos ocurridos en el
pasado pero analizando los rastros que han quedado en el presente.
Por tal circunstancia se requiere que al ser convocados para intervenir en un proceso, su actuación
responda a criterios de imparcialidad o neutralidad (Maier, 2011).
El perito debe acreditar idoneidad en una ciencia Una crítica que se le formula a la obligación de
(médica, química, contable, etc.), técnica (informática, que los peritos se encuentren inscritos en los
balística, etc.) o un arte (pintura, escultura, etc.) listados de la autoridad competente radica en
específico ya que el peritaje versará sobre alguna de que en algunos casos las partes deben recurrir
esas materias. Para ello, deberán contar con título a personas desconocidas en defensa de sus
habilitante en la materia respecto de la cual serán intereses y que la sola inscripción no garantiza
convocados a fin de expedirse y deben hallarse en modo alguno la idoneidad del perito ni su
inscriptos en las listas conformadas al efecto (art. 254 imparcialidad (Navarro, 2008).
C.P.P.N).
Asimismo, el perito:
“No debe haber percibido el hecho o circunstancia por el cual se le pregunta espontáneamente
–por medio de sus sentidos y sin convocatoria judicial alguna- en el momento de su
acaecimiento. Por el contrario, debe haberlo solo conocido por la convocatoria judicial a fin de
realizar el peritaje” (Maier, 2011, P. 147).
Debe aceptar la designación, salvo que exista un grave impedimento, siendo aplicables las
causales de excusación y recusación que rigen para los jueces, y una vez que ha aceptado
desempeñar la función debe cumplir obligatoriamente con la tarea encomendada.
Debe presentar su dictamen en la forma prevista por cada legislación procesal y en el mismo
debe revelar la verdad respecto de aquello sometido a su conocimiento.
La realización de un examen mental del imputado es obligatorio por su condición etaria (cuando es menor de
18 años o mayor de 70 años), cuando es sordomudo, o cuando el hecho atribuido se encuentra reprimido
con una pena de prisión grave (a partir de los diez años de prisión).
Por otra parte, excepto en los casos antes mencionados, el examen mental del imputado o de terceros
resulta facultativo, es decir que puede ser requerido o no como prueba.
Asimismo, cuando el hecho atribuido ha provocado la muerte de la víctima, resulta obligatoria la realización
de una autopsia, destinada a determinar la causa próxima de la muerte y llevada a cabo por un médico
patólogo.
Cuando se dispone la realización de una pericia caligráfica el perito designado deberá cotejar otros
documentos escritos indubitables a fin de compararlos con aquellos documentos cuestionados. Para ello,
puede también utilizarse un cuerpo de escritura, es decir la escritura de la persona a quien presumiblemente
se le atribuye la confección del documento apócrifo o de la persona a quien se le atribuye. El cuerpo de
escritura se lleva a cabo de forma voluntaria y con conocimiento de su destino de cotejo. El imputado se
puede negar a confeccionar el cuerpo de escritura ya que implica una actividad positiva de su parte (Maier,
2011).
ACCEDER A WEB
Rivolta, M. (2007). Medios de prueba electrónicos: estado de avance en la legislación argentina. Recuperado el 16 de
Careo
Los testigos que formen parte de la diligencia deben prestar juramento de decir verdad y en el marco de la
medida se les procederá a leer las declaraciones que se consideren contradictorias y estas divergencias
serán señaladas a los testigos careados con el objeto de que rectifiquen sus dichos o se pongan de
acuerdo. El imputado no prestará juramento antes de su realización (art. 278 C.P.P.N.).
Las legislaciones procesales tienden a rodear el acto de ciertas garantías a fin de preservar el derecho de
defensa del imputado. Para los reconocimientos de cosas o lugares se procede de la misma forma.
Antes de llevar a cabo la medida de prueba, el testigo que va a participar de la misma debe manifestar todas
las características físicas de la persona de quien se trate y manifestar si con anterioridad a la realización del
acto la ha visto por imágenes o personalmente. Luego se colocará a la persona que debe ser identificada
junto con dos o más personas con características semejantes a la que deba ser reconocida o identificada.
Este último elegirá el lugar donde se colocará en la rueda. Desde un lugar donde no pueda ser visto, el
testigo indicará si la persona que debe ser identificada se encuentra en la fila e indicará el lugar que ocupa y
las diferencias que pueda encontrar con relación a la ocasión en que la había visto por primera vez (arts. 270,
Allanamiento
–
Debe ser dispuesto por el juez por auto fundado cuando considere que en el lugar puede haber cosas
vinculadas a la investigación del delito o que allí puede procederse a la detención del imputado prófugo o a
la aprehensión de una persona evadida o sospechada de criminalidad (art. 224 C.P.P.N.).
Para ello, el juez debe contar con elementos de prueba que le permitan entender que se encuentra frente a
alguno de los supuestos antes mencionados y en la orden deberá consignar detalladamente cuáles son los
elementos de prueba o indicios que le permiten adoptar tal decisión.
El domicilio que se pretende registrar puede pertenecer a cualquier persona, siempre que se verifiquen en el
caso alguno de los supuestos que autorizan el dictado de la orden de allanamiento. Si el domicilio se
encuentra habitado en el momento de la diligencia, se deberá notificar al interesado o un familiar mayor de
edad de la realización de la medida, exhibiéndole la orden escrita y se lo invitará a presenciar la diligencia. Si
el lugar se encuentra deshabitado o abandonado, se llevará a cabo la diligencia y se dejarán constancia de
ello (Maier, 2011).
El juez puede proceder personalmente o delegar la realización de la diligencia en el fiscal o en los
funcionarios de la policía o las fuerzas de seguridad. En la orden se deberá detallar él o los lugares que
deberán ser registrados, el objeto de la medida y la autoridad que lo llevará a cabo. Si durante la realización
de la diligencia se encontraran objetos que indiquen la existencia de un delito distinto del que motivó la
orden, se procederá a su secuestro y se le comunicará al juez o fiscal interviniente (art. 224, C.P.P.N.).
Si existe riesgo para la seguridad de los testigos convocados para presenciar la diligencia, la autoridad
preventora ingresará al lugar en primer término y, una vez que se asegure la zona, posteriormente se invitará
a ingresar a los testigos.
Cuando se deba allanar un lugar habitado o sus dependencias cerradas, la diligencia deberá llevarse a cabo
en horas diurnas, excepto que el interesado o su representante lo consientan o se trate de un caso grave y
urgente. Si se debe realizar en un edificio público u oficina administrativa, o cualquier otro lugar cerrado que
no esté destinado a habitación o residencia particular, no resulta necesario que se lleve a cabo en horas
diurnas (arts. 225 y 226 C.P.P.N.).
El allanamiento puede llevarse a cabo sin orden escrita de juez competente en caso de necesidad o
urgencia. En este caso, la ejecución de la medida debe ser controlada ex post por la autoridad que resultaba
competente para dictar la orden. El análisis sobre la validez de la medida es objetivo.
Así, en el Código Procesal Penal de la Nación se establece que la policía puede proceder al allanamiento de
morada sin orden judicial previa cuando: un incendio, explosión, inundación u otro estrago coloque en peligro
la vida de una persona; si se ha denunciado que personas extrañas han ingresado a una casa o local con
indicios de cometer un delito; cuando un imputado de un delito al que la policía está persiguiendo para
proceder a su aprehensión ingresa a una vivienda; cuando se solicite auxilio desde el interior de una
vivienda y cuando existan sospechas fundadas de que en el interior de una vivienda se encuentra una
persona privada de su libertad y esté en peligro su vida o integridad física (art. 227 C.P.P.N.).
Estos supuestos constituyen una excepción al principio que consagra que el domicilio es inviolable y no
puede procederse a su registro sin orden fundada de autoridad competente. Como implica una limitación a
la garantía constitucional antes mencionada, su interpretación debe ser restrictiva (Navarro, 2008).
Requisa personal
Inspección corporal
Asimismo, el juez podrá ordenar la obtención de ácido desoxirribonucleico (ADN) del imputado o de otra
persona. Para ello se admitirá la realización de mínimas extracciones de sangre, saliva, piel, cabello u otras
muestras biológicas, siempre que no provoquen perjuicio para su integridad física, debiéndose emplear el
método menos lesivo y sin afectar su pudor. También el juez puede disponer la obtención de ADN por
medios distintos a la inspección corporal, como por ejemplo por el secuestro de objetos que contengan
cédulas ya desprendidas del cuerpo, pudiéndose ordenar registros domiciliarios o la requisa personal (art.
218 bis C.P.P.N.).
Tanto la requisa personal como la inspección corporal implican la
realización de medidas de coerción directas, ya que suprimen la
libertad de la persona que debe soportarlas. Constituyen una
injerencia en la libertad ambulatoria que si no estarían autorizadas por
la ley, no se encontrarían permitidas.
La orden será dispuesta por el juez, la fiscalía o la policía de acuerdo a quien tenga la dirección del
procedimiento en el momento en que la misma se ordena. No obstante ello, toda requisa se encuentra
sometida a control jurisdiccional, ya que si por razones de urgencia se autoriza al personal policial a ordenar
la requisa, o la disponga el fiscal si tiene a su cargo la investigación preliminar, posteriormente deberá ser
convalidada por el juez quien tendrá a su cargo el control de legitimidad (Maier, 2011).
Los arts. 230 y 230 bis del C.P.P.N. establecen que debe ser el juez quien ordene la requisa de una persona
mediante decreto fundado, siempre que existan elementos que permitan presumir que oculta en su cuerpo
Las leyes procesales penales regulan la forma en que puede procederse a la interceptación de
conversaciones de cualquier tipo, por teléfono y misivas de correo incluido el electrónico, con el objeto de
utilizarlas con fines probatorios.
Estas medidas deben ser dispuestas por la autoridad jurisdiccional, mediante resolución fundada (art. 234
C.P.P.N.). También puede requerir la obtención de los registros relativos a las comunicaciones del imputado o
No está permitido el secuestro de documentos en los que consten las comunicaciones entre el imputado y
su defensor, ya sea que se trate de correspondencia escrita o electrónica. La prohibición se extiende a las
comunicaciones que el imputado mantenga oralmente con su abogado defensor (Maier, 2011).
La prueba indiciaria
Se llama así a las “conjeturas sobre algún elemento del objeto del
procedimiento derivadas de un hecho verificado que, en sí mismo,
no lo contiene” (Maier, 2011, P. 86). Es decir, que se trata de
razonamientos valorativos sobre algún objeto de prueba.
Por ello, los indicios no constituyen un medio de prueba, sino que son “una aplicación del razonamiento
humano inductivo-deductivo que, a partir de un hecho considerado como cierto, arriba a una segunda
aplicación a través de una regla de cualquier tipo” (Maier, 2011, P. 180).
Cabe señalar que no resulta posible arribar a una sentencia condenatoria cuando solo se ha incorporado al
juicio prueba indiciaria con el objeto de acreditar el hecho, la participación del imputado y su culpabilidad.
Ello por cuanto ante la carencia de elementos probatorios que permitan acreditar los extremos de la
acusación, no se ha podido destruir la presunción de inocencia que rige en el proceso penal y por ende,
Cierre de la unidad
Bibliografía
MAIER, Julio (2011). Derecho Procesal Penal. Bs. As.: Edit. Del Puerto.
Introducción a la unidad
Objetivos de la unidad
Conocer los supuestos que habilitan la aprehensión de una persona por la autoridad policial
con o sin orden judicial.
Adquirir conocimientos sobre los actos procesales que deben llevarse a cabo durante la etapa
de investigación preliminar o instrucción a fin de avanzar hacia la etapa de juicio.
Conocer los temperamentos procesales que el órgano jurisdiccional puede adoptar una vez
que el imputado ha prestado declaración indagatoria y luego de valorar los elementos
probatorios reunidos en la investigación.
Contenidos de la unidad
1 El imputado.
2 La incomunicación.
3 Declaración indagatoria.
Se estudiarán en la presente unidad los actos procesales que deben Las medidas probatorias de
cumplirse durante la instrucción y las consecuencias que ellos pueden esta índole deben ser
tener para la libertad ambulatoria del imputado. Si existen en una ordenadas por el órgano
investigación elementos suficientes para presumir que una persona ha jurisdiccional, quien debe
cometido un hecho ilícito, ella debe ser convocada a prestar declaración verificar que se cumplan los
indagatoria. Luego, el juez deberá resolver la situación procesal del supuestos que autorizan su
imputado, valorando a tal fin sus manifestaciones, en caso de que realización. En el módulo se
hubiera decidido prestar declaración, y los elementos probatorios analizarán los diferentes
colectados. El juez puede adoptar tres tipos de resoluciones distintas, a medios de prueba que pueden
saber, dictar auto de procesamiento, en cuyo caso deberá además sustanciarse durante la
expedirse sobre la libertad del imputado, según los riesgos procesales investigación y los recaudos
que puedan hallarse presentes en el caso y trabar embargo sobre sus que deben cumplirse para que
bienes. También puede entender que resulta necesario continuar con la los mismos sean incorporados
investigación y dictar la falta de mérito del imputado o puede dictar su en forma legítima al proceso
sobreseimiento, desvinculándolo definitivamente del proceso. penal, de tal forma que puedan
ser valorados en la sentencia.
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8.1 El imputado
No es necesario que la persona a quien se le atribuye un hecho De esta forma, puede afirmarse que el
ilícito se encuentre correctamente nombrada por su nombre de concepto de imputado parte de una
pila y apellido, sino que basta con indicar las señas o notas situación objetiva que consiste en “estar
personales sobre las cuales posteriormente se pueda inferir su indicado como sospechoso de haber
identidad. En caso de no contarse con esos datos, la participado en un hecho punible ante la
investigación se centrará en la realización de acciones autoridad competente para la
objetivas tendientes a individualizar al imputado. persecución penal” (Maier, 2004, P. 190).
Debe señalarse que el imputado es uno de los sujetos esenciales del proceso penal y, en consecuencia, la
declaración que eventualmente puede prestar en el marco de la investigación es un medio de prueba. Si él
desea incorporar información al proceso, ese elemento probatorio puede ser incorporado a la investigación,
pero en ningún caso puede ser compelido a declarar (Binder, 2009).
La calidad de imputado se adquiere con la sola mención de una persona como posible autor de un hecho
punible, es decir, que desde el inicio de las actuaciones que se han sustanciado ante la autoridad
competente para ejercer la persecución penal, aquella persona que es sindicada como partícipe del hecho
cuenta con los derechos y garantías procesales que le asisten al imputado en las distintas legislaciones
procesales.
En contraposición, la calidad de imputado culmina con la finalización del proceso penal. Es decir, la
sentencia firme, ya sea condenatoria o absolutoria. Igual alcance debe conferírsele a la resolución mediante
imputable, pero con relación a algunos hechos punibles: los delitos de acción pública que se encuentran
reprimidos con una pena privativa de libertad superior a los dos años. De esta forma, el límite de edad
A la par, la legislación procesal complementa la capacidad procesal específica que debe tener el imputado
con la obligación de que cuente con un defensor. Incluso si el imputado realiza ciertos actos procesales sin
asistencia de su abogado defensor, los mismos resultan inválidos.
Puede ser convocado por el tribunal a fin de ser notificarlo del hecho denunciado, tras lo cual
puede optar por efectuar una declaración espontánea sobre lo ocurrido y ofrecer aquellas
pruebas que estime conducentes. En cualquiera de los dos casos, si la declaración fue
recibida en la forma establecida para la declaración indagatoria, valdrá como dicho acto
procesal (art. 279 C.P.P.N.).
A RRE S T O A PRE H E N S I Ó N
Implica privar al imputado —respecto de quien rige el principio de inocencia— de su libertad de locomoción.
Se trata de una medida de coacción de corta duración, ya que solo resulta posible al inicio de un
procedimiento penal, hasta determinar quiénes son los sospechosos de un ilícito o hasta recibirle
declaración a todas aquellas personas a quienes se les ha aplicado la medida de coerción (Maier, 2011).
A RRE S T O A PRE H E N S I Ó N
Es un acto inicial del ejercicio de la fuerza pública por el cual los funcionarios de la policía, o un particular,
privan de su libertad a una persona a quien se sindica como autor de un hecho ilícito que se encuentra
reprimido con pena privativa de la libertad para ponerla a inmediata disposición del juez competente junto
con los elementos de prueba que se hubieran secuestrado en ese mismo acto (Maier, 2011).
La aprehensión policial sin orden previa de juez competente es legítima y constituye un deber del personal
policial en los casos de flagrancia y cuasiflagrancia, es decir, cuando el autor del hecho es sorprendido
durante su ejecución, al comienzo o inmediatamente después de consumado. También se extiende a
aquellos supuestos en que el autor se da a la fuga y es perseguido por el personal policial, por la víctima o
un tercero, o cuando el aprehendido todavía tiene en su poder las cosas que indican que acaba de cometer
un delito (Maier, 2011).
En estos supuestos, en los que el Si existen motivos suficientes para sospechar que el
no mayor a seis horas (art. 286 C.P.P.N.). imputado u otros que sirvan para identificarlo y el hecho que
se le atribuye (art. 283 C.P.P.N.).
8.2 La incomunicación
Esta medida coercitiva puede ser practicada por la policía (art. 184, inciso 8vo. C.P.P.N.), por un plazo que no
puede superar las 10 horas y no puede prolongarse sin control judicial, en cuyo caso puede extenderse hasta
completar un máximo de 72 horas. Cuando la medida la dispone el juez, el plazo se extiende a 48 horas y
puede ser prorrogado por 24 horas más (Art. 205 C.P.P.N.).
La decisión judicial debe hallarse fundada en la necesidad de impedir que el detenido pueda ponerse en
contacto con sus cómplices y encubridores y que de esta forma obstaculice la investigación y solo puede
disponerse en forma accesoria a la medida cautelar que priva al imputado de su libertad (Maier, 2011).
Asimismo, no puede impedirse la comunicación entre el imputado y su defensor antes de que el primero
preste declaración indagatoria o de cualquier otro acto que requiera la participación personal del encausado.
En el marco del proceso penal establecido para la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, la decisión de incomunicar a un detenido le
corresponde a la policía con aviso inmediato al fiscal, órgano
competente para autorizar la medida o hacerla cesar. Cuando el
fiscal autoriza la incomunicación del detenido, debe dar inmediato
aviso al juez competente, quien efectuará el control judicial de la
medida. Además, la incomunicación del delito rige solo con relación
a determinadas personas que deben hallarse identificadas en la
resolución (art. 154 C.P.P.C.A.B.A.).
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En el marco del Código Procesal Penal de la Nación, el imputado debe declarar ante el juez y siempre debe
haber podido entrevistarse previamente con su abogado defensor. Al acto pueden asistir el abogado
defensor y el representante del Ministerio Público Fiscal.
Si el imputado se encuentra detenido, debe prestar declaración indagatoria ante el juez en forma inmediata o
en el término de 24 horas (arts. 294, 295 y 296 C.P.P.N.).
Luego el Juez le informará detalladamente el hecho que se le endilga y las pruebas existentes en la
causa y se le hará saber que tiene derecho a negarse a declarar. En caso de que decida hacerlo, será
invitado a manifestar todo aquello que estime pertinente y a indicar las pruebas que estime conducentes.
Luego el juez puede formular preguntas claras y precisas y luego pueden hacerlo también el abogado
defensor y el fiscal si estuvieran presentes. El imputado puede negarse a responder las preguntas que se
Cabe señalar que el imputado puede declarar en el marco del proceso penal cuantas veces quiera siempre
que sea pertinente y no resulte un medio para dilatar el avance de las actuaciones.
El juez deberá investigar los hechos y circunstancias pertinentes y útiles que hubiera mencionado el
imputado en el marco de su declaración. Se lo llama evacuación de citas y tiene a garantizar el ejercicio del
derecho de defensa que asiste al imputado.
En el proceso penal que se sustancia en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la audiencia en
el marco de la cual se notifica al imputado de los hechos que se le atribuyen y los elementos probatorios que
obran en el legajo recibe el nombre de audiencia de intimación de los hechos y el imputado presta esta
declaración ante el representante del Ministerio Público Fiscal que tiene a su cargo la persecución penal (art.
161 C.P.P.C.A.B.A.).
Juicio público
–
El imputado debe asistir a la audiencia de debate y si manifiesta su voluntad de no presenciarlo o, habiendo
asistido, dejar de hacerlo, ello no elimina su presencia física en el tribunal, debiendo permanecer en
custodia en una sala próxima a aquella donde se está celebrando la audiencia.
Obligación de comparecer
–
También el imputado tiene la obligación de comparecer cuando es citado judicialmente y realizar aquellos
actos personalísimos, como es el caso de su declaración. Su incomparecencia a estos actos, cuando se
encuentra fehacientemente notificado o su fuga del lugar fijado como residencia, implica su declaración de
rebeldía o contumacia y su efecto inmediato es la orden de su detención impartida a las fuerzas de
seguridad o la revocación de la excarcelación que le hubiera sido concedida (Maier, 2004).
Una vez que se le recibió declaración indagatoria al imputado, el Juez tiene un plazo de diez días a fin de
resolver su situación procesal. Si considera que existen en la investigación elementos suficientes para
estimar que existe un hecho que encuentra adecuación típica en el que ha participado el imputado, el Juez
El auto de procesamiento
El auto de procesamiento puede dictarse sin disponer la prisión preventiva, en cuyo caso el imputado será
inmediatamente puesto en libertad si se encontraba detenido. En caso de que el delito por el que fuera
indagado también prevea algún tipo de inhabilitación, el juez puede disponer en el auto de procesamiento
que se abstenga de realizar dicha actividad, por ejemplo, inhabilitándolo para conducir vehículos
automotores cuando el hecho hubiera sido cometido realizando dicha actividad por un plazo mínimo de tres
meses. También el juez puede disponer la exclusión del hogar del procesado cuando los hechos ocurrieron
en un grupo familiar conviviente.
El juez al dictar el auto de procesamiento del imputado puede ordenar además su prisión preventiva cuando
al delito o concurso de delitos que se le atribuyen les corresponda pena privativa de la libertad y se estime
que la misma no será de ejecución condicional o cuando la valoración de las características del hecho, la
posibilidad de declaración de reincidencia, las condiciones personales del imputado o si hubiera gozado de
excarcelaciones anteriores, permiten presumir fundadamente que en caso de que el imputado recupere su
libertad, intentará eludir el accionar de la justicia, es decir fugarse o entorpecer las investigaciones (arts. 312
y 319 del C.P.P.N.).
En el proceso penal que se sustancia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, luego de la intimación de los
hechos al imputado por el representante del Ministerio Público Fiscal, el juez no debe dictar auto de
procesamiento para avanzar hacia la siguiente etapa, es decir, hacia el debate oral. Por el contrario, una vez
celebrada la audiencia prevista en el art. 161 del C.P.P.C.A.B.A., el Fiscal deberá formular la elevación a juicio,
en caso de contar con elementos suficientes para sustentar su acusación o, por el contrario, deberá
desvincular al imputado de dicho proceso.
Cuando los elementos probatorios reunidos en el expediente, a
criterio del juez, no resultan suficientes para se disponga el
procesamiento del imputado o, por el contrario, su sobreseimiento,
el juez debe dictar un auto de falta de mérito, dentro de los diez días
de haberse celebrado la declaración indagatoria, en cuyo caso,
deberá proseguirse con la investigación.
En este supuesto, si el juez de instrucción tiene a su cargo la dirección de la investigación, será él quien lleve
a cabo las medidas probatorias tendientes a evacuar las citas mencionadas por el imputado en su
declaración indagatoria o aquellas que estime conducentes para el esclarecimiento del hecho y luego de
valorar las nuevas pruebas agregadas al expediente, dictará auto de procesamiento o dispondrá el
sobreseimiento del imputado.
Si la investigación ha sido delegada en el fiscal (Art. 196 C.P.P.N.), una vez dictada la falta de mérito, el juez
puede remitir las actuaciones a conocimiento del fiscal para que lleve a cabo las medidas probatorias que
estime conducentes. También el juez, una vez dictada la falta de mérito, puede optar por reasumir la
dirección de la investigación, en cuyo caso será él quien continúe con la actividad probatoria.
Cabe señalar que si el imputado se encuentra detenido y luego de prestar declaración indagatoria, el Juez
dispone la falta de mérito para dictar su procesamiento o sobreseimiento, en ese mismo acto deberá
disponer su inmediata libertad (art. 309 C.P.P.N.).
La Ley 24.390 en su art. 7 establecía que cuando transcurría el plazo de 2 años desde que el imputado había
sido privado de su libertad por haberse ordenado su prisión preventiva, debía computarse por un día de
prisión preventiva, dos de prisión o reclusión. La Ley 25.340 derogó la disposición antes mencionada.
El sobreseimiento
El juez en cualquier estado de la instrucción puede dictar el
sobreseimiento del imputado, total o parcial, ya sea que incluya la
totalidad de los hechos atribuidos o alguno de ellos cuando concurren
El imputado puede ser sobreseído desde el inicio de las e irrevocable del proceso con relación
actuaciones, sin haber sido convocado a prestar declaración al imputado, de tal forma que no
indagatoria, o luego de haberlo hecho, cuando no se han podido puede ser perseguido penalmente en
reunir elementos suficientes para sustentar su acusación y un nuevo proceso por el mismo hecho
avanzar hacia la etapa de juicio propiamente dicha. Una vez que la por el cual ha sido sobreseído (ne bis
resolución mediante la cual se dicta el sobreseimiento del in ídem), pudiendo interponer la
imputado ha adquirido firmeza, se produce el cierre definitivo excepción de cosa juzgada.
Cierre de la unidad
Bibliografía
MAIER, Julio (2011). Derecho Procesal Penal. Bs. As.: Edit. Del Puerto.
NAVARRO, Guillermo R. / DARAY, Roberto R. (2008). Código Procesal Penal de la Nación.
Introducción a la unidad
Objetivos de la unidad
Conocer los supuestos en que procede la exención de prisión o excarcelación y las diferencias
existentes entre ambos institutos.
Contenidos de la unidad
1 Métodos para obtener la libertad del imputado durante el trámite del proceso.
2 Habeas Corpus.
El imputado goza de presunción de inocencia hasta que que serán estudiados en la presente unidad. Al
se dicte una sentencia condenatoria firme que declare lo concederse la excarcelación, se le impondrá
contrario. Como corolario de ello, el imputado se al imputado una caución, es decir, una medida
encuentra en situación de libertad durante el desarrollo distinta que la privación de la libertad, pero que
del proceso penal. La excepción a la regla está dada por la sirva para garantizar la comparecencia del
existencia de riesgos procesales que ameritan el dictado imputado a los distintos actos del proceso y
de la prisión preventiva, es decir, que existan elementos evitar que obstaculice la investigación. Existen
que permitan presumir que el imputado intentará eludir el distintos tipos de cauciones y su imposición
accionar de la justicia o entorpecer la investigación. Sin se encontrará vinculada a los hechos y
perjuicio de ello, el imputado y su abogado defensor circunstancias particulares que rodean cada
pueden requerir su excarcelación, estableciendo la ley caso y el mayor o menor riesgo de fuga o de
procesal cuáles son los requisitos de su procedencia, entorpecimiento de la investigación.
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El sistema procesal argentino regula en varias instituciones la situación del imputado con relación a la
conservación o pérdida de su libertad. La excarcelación y la eximición o exención de prisión regulan el
encarcelamiento preventivo, tanto cuando se lo está sufriendo como cuando se corre el riesgo de ser
sometido a él.
Ambos institutos implican lo que se denomina examen de la prisión, ya que son la oportunidad que la ley
procesal le confiere al imputado y a su defensa para cuestionar el encarcelamiento preventivo y para ofrecer
en su reemplazo una medida alternativa que le permita conservar la libertad de locomoción. Ese examen
puede hacerse una vez que se ordena la prisión preventiva, durante su ejecución e incluso antes de que se
dicte la orden de prisión preventiva (Maier, 2011).
El juez debe calificar él o los hechos imputados y si al imputado puede corresponderle un máximo no
superior a los ocho años de pena privativa de la libertad, el juez puede hacer lugar a la petición. No obstante
ello, también puede hacerlo cuando pueda imponerse al imputado una pena de ejecución condicional, salvo
que se le imputen los delitos previstos en los arts. 139, 139 bis y 146 del Código Penal. Si el imputado no
sabe quién es el juez competente, el pedido puede formularse ante el juez de turno, quien remitirá la solicitud
al juez interviniente (art. 316 C.P.P.N.).
preventivo, puede solicitar su excarcelación y la misma puede concederse en los siguientes supuestos:
2 Cuando el imputado hubiera cumplido en prisión preventiva el máximo de la pena prevista para
él o los delitos que se le atribuyan.
3 Cuando hubiera cumplido en prisión preventiva, la pena solicitada por el fiscal y que prima facie
resulte adecuada.
4 Cuando hubiera cumplido en prisión preventiva la pena impuesta por la sentencia no firme.
5 Cuando el imputado hubiera cumplido en prisión preventiva un lapso de tiempo que, en caso de
haber existido condena, le habría permitido obtener la libertad condicional, siempre que se
hubieran respetado los reglamentos carcelarios (art. 317 C.P.P.N.).
Tanto la exención de prisión como la excarcelación Los autos que conceden la exención de prisión o
pueden denegarse cuando la valoración de las excarcelación pueden revocarse, de oficio o a pedido
características del hecho, la posibilidad de del Ministerio Público Fiscal, cuando el imputado no
declaración de reincidencia, las condiciones cumpla con las obligaciones impuestas o no
personales del imputado o si hubiera gozado de comparezca al ser convocado por el tribunal sin
excarcelaciones anteriores, hacen presumir que excusa suficiente o lleva a cabo preparativos para
intentará eludir el accionar de la justicia o fugarse o cuando nuevas circunstancias exijan su
entorpecer las investigaciones. detención (art. 333 C.P.P.N.).
Cauciones
La caución juratoria
–
Es la promesa del imputado de comparecer ante el tribunal cada vez que sea convocado, incluido si tiene
que presentarse a cumplir la sentencia condenatoria, y de que no entorpecerá la investigación. Junto con
ella puede imponerse al imputado la obligación de concurrir en cierto plazo de tiempo, no ausentarse de
determinado lugar o no concurrir a otros, entre otras pautas.
El incumplimiento de las obligaciones accesorias debe ser evaluado para revocar la libertad del imputado
en relación con las principales, es decir, comparecer y no obstaculizar la investigación. Es decir, que si el
imputado cumple con las obligaciones principales no se podrá revocar su situación de libertad porque no
haya cumplido con alguna de las obligaciones accesorias impuestas al concederle alguno de los institutos
antes mencionados (excarcelación o eximición de prisión).
Caución real
–
Implica la afectación de una suma de dinero o de un bien que cobra un importe determinado por el tribunal y
que tiene como finalidad asegurar la comparecencia del imputado y que no obstaculice la averiguación de
la verdad sobre lo ocurrido. La caución puede materializarse a través del depósito de una suma de dinero a
la orden del tribunal, o a través del embargo de una cosa, mueble o inmueble, o mediante un derecho real de
garantía.
La fianza o caución personal
–
Consiste en la “obligación solidaria en dinero, asumida por el imputado y por otra persona capaz –u otras
personas capaces— relativa al cumplimiento de las obligaciones” asumidas por el imputado —comparecer
cada vez que se lo convoque y no entorpecer la investigación— (Maier, 2011, P. 426).
La ejecución de las cauciones se lleva a cabo cuando el imputado no cumple con la obligación de
comparecer ante el tribunal o entorpece la investigación. Las leyes procesales le dan una oportunidad al
imputado para presentarse, estableciendo un plazo para hacerlo. Una vez vencido el plazo, la caución será
ejecutada. Es decir, que la suma de dinero será transferida y en caso de que se hubiera constituido una
hipoteca o prenda sobre UN bien, este será subastado (Maier, 2011).
culmina una vez que se recaba la opinión de las partes (Maier, 2011).
En el Código Procesal Penal de la Nación los planteos de excarcelación o eximición de prisión tramitan por
vía incidental, en un proceso escrito, debiéndose correr vista al Ministerio Público Fiscal por el término de 24
horas. Los Códigos Procesales Penales de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires establecen que dichos planteos deben ser resueltos en audiencia oral y pública, en la que el juez
resolverá luego de escuchas a las partes.
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Cuando exista una limitación o amenaza actual de la libertad ambulatoria sin orden escrita de
autoridad competente
En caso de agravamiento ilegítimo de las condiciones en que se cumple una pena privativa de
la libertad.
La denuncia debe contener los datos personales del Una vez interpuesta, el juez puede declararse
denunciante y de la persona afectada, la autoridad incompetente, en caso de corresponder o
pública que ha llevado a cabo el acto denunciado como desestimar la acción interpuesta, cuando no
lesivo, causa o pretexto brindado por la autoridad pública encuentre adecuación en alguno de los
para realizarlo y los motivos de su ilegitimidad. Puede supuestos mencionados. Si la acción procede,
ser interpuesto a cualquier hora del día, oralmente, en se deberán realizar las diligencias que resulten
acta ante el secretario del juzgado o por escrito. necesarias para esclarecer el hecho
denunciado.
Si el afectado se encuentra privado de su libertad, el juez le ordenará a la autoridad pública que lo tiene bajo
custodia que lo lleve ante él, y si la libertad ambulatoria se encuentra en peligro, se ordenará que la autoridad
presente la orden correspondiente. Luego de sustanciadas las diligencias probatorias, el juez resolverá si
rechaza la denuncia o hace lugar, en cuyo caso se ordenará la inmediata libertad del detenido o la cesación
del acto lesivo.
Si se hace lugar a la denuncia, además de los efectos inmediatos antes mencionados, se le impondrán las
costas del proceso al funcionario que hubiera provocado el acto lesivo. Cuando se rechaza la denuncia, las
costas serán por el orden causado, salvo en caso de improcedencia manifiesta, en cuyo caso serán a cargo
del denunciante.
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Cierre de la unidad
Bibliografía
MAIER, Julio (2011). Derecho Procesal Penal. Bs. As.: Edit. Del Puerto.
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