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Cuadernos de Ufologia - No 04 - 1983

Cuadernos de Ufologia - No 04 - 1983

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CoU

e U� D ERI·JOS
DE
1983
UFO LOGIA
AÑO I Nll 4 DCBRE 1983
••••••=•••••••••==========================r==•=========================

CoU
No es una publiraci6n comercial,sino el resumen de las actividades
de un grupo informal de investigadores del fen6meno OVNI,que sirve de
vínculo de uni6n e intercambio de criterios entre ellos •

CUADERNOS no se identifica necesariamente,con las op1n1ones de los ar­


...

ticules firmados,que pertenecen a la responsabilidad de los autores.

CO�tPOSICION: S U M A R I O
Manuel G6mez Muñoz
1 y 2 •••• Editorial
REDACCIONs 2 •••••••• Colaboradores actuales
Esperanza Diaz Rodríguez 3 •••••••• Breves consideraciones en tor
no a la linea editorial por
MAOUCTA Y DIRECCION: J.A. Fernandez Peris.
Jos� Ruesga Montiel 4 ••••••• Un caso negativo que no por
serlo carece de inter�s por
J.M. Gaso6n Valldecabres.
CORRESPONDENCIA:
9 ••••••• El caso de la alegria de Alava
(Abrimos el diálogo) por Luis
José Ruesga Montiel
R. Gonzalez
Pol. San Pablo,Barrio E
11 ••••••• Comentarios de José Ruesga:Pro
Bloque,819-21l B
blema básioo,test para el in­
vestigador o fraude.
REDACCION ESPECIAL ANEX01
13 ••••••• Nota de interáa e informaci6n.
Vicente Juan Ballester Olmos
14••••••• Los casos negativos de humanoi­
Joan A. Fernandez Peris
des ibél'icos ( aclaraci6n) por
L. R. [Link].
Ayuda �nual de mantenimiento
15······· El enigma del rayo en bola por
Vicente Juan Ballester Olmos.
1.000 ptas. (4 números)
23······· Realiaaci6n práctica de las fo­
750 ptas. para estudiantes
tografías en la investigaci6n
OVNI por Enri�ue M. Valle.
2� • ••• Anexo
e OU (Agrade cerá el intercamb1o

con otras publicaciones sim1lares


Acceptera avec plaisir l'échange avec toutes les publications
similaires.
Will aknowledge w th thanks any echange similar publications.
Plezure akceptas la ntersangon de similaj revouj.
Accetta con piacere lo scambio con pubblicationi similari.
EDITOmAL

Hemos llegado al final de un año,que por ser el primero es quizás


el más importante para cualquier empresa que se inicia y por ello qui­
siera aprovechar estas lineas editoriales,desde las que me he dirigido
a vosotros,para una vez más hacer una doble labor:
l.-Balance de cuanto hemos hecho hasta ahora en Cuadernos de Ufologia.
2.-Hacer llegar a quienes reciben por vez primera esta publicaci6n cua­
les son sus fines primordiales y cuales las bases sobre las que inten-­
ta edificarse.
Nuestro balance es [Link] febrero del presente año nace la idea
de una publicaci6n especializada,cuya distribuci6n ha de quedar destinada
a un reducido grupo activo de la ufologia [Link] en Julio habia dos
n�eros publicados,tras las peripecias d�l n�ero 1 experimental,para -
en Septbre-Octubre lanzar el tercer n�ero con mejor oontenido,mejor pr2
sentaci6n e ideas más [Link] Febrero y Noviembre se nos han ido -
sumando antiguos compañeros,entrañables amigos y colegas en la investi­
gaoi6n,que poco a poco han ido entendiendo cuales eran nuestras ideas,
nuestras inquietudes más queridas y nuestros fines primordiales,sin que
pese a ello h�amos conseguido que la ufologia activa,seria y trabajado­
ra se sume totalmente a esta tarea doble de informaci6n y coordinaci6n.
De cara a este objetivo va este número 4,con un notable esfuerzo docu­
mental,de impresi6n y financiero,pensando que es lo menos que podemos­
hacer en favor de conseguir esa unificaci6n de criterios en el trabajo
de investigaci6n ufológico.
Nuestras metas son varias y que a lo largo de esos tres números an­
teriores hemos expuesto con claridad,pero que ahora me voy a permitir -
condensar de nuevc,bien sea como recordatorio para quienes la conocen,o
como simple y llana informaci6n para quienes toman por vez primera esta
publicación en sus manos.
Cuadernos quiere ser una tribuna pública que invite al diálogo,don­
de tengan un sitio los trabajos de campo más notables y los avances de
gabinete más serios en nuestra naci6n,al tiempo que puedan ser acojidas
todas aquellas opiniones que sobre unos u otros se puedan dar,sin dejar
de lado la metodologia y la informaci6n bibliográfica parn el estudioso.
Cuadernos no quiere ser una publicación comercial,por lo que debe
sustentarse económica y documentalmente de aquellos estudiosos,que con
verdadero sentido de compromiso,quieran apoyar la idea y contribuir con
ello a hacer Ufologia.
Está claro que en España,existen unos cincuenta estudiosos a ver­
dadero nivel de compromiso,existiendo opiniones que podrian ampliar la
cifra a [Link] cierto es que a la fecha actual esta publicación tan so­
lo la reciben unas veinticinco personas,de las que algo más de la mitad
contribuyen a que sea [Link] objetivo es que,al menos,esos cin­
cuenta investigadores sean capaces de hacer posible su [Link]
la tirada de este número 4,que se eleva a 100 ejemplares,con mejoramien­
to notable en su oonfecci6n,aspiramos simple y llanamente a que 100 es­
tudiosos la reoiban,esperando de ellos una respuesta de verdadero com­
promiso.
2

Cuadernos no admite la investigaci6n de pandereta,léase de prensa,


radio y TV,ni mucho menos la investigaci6n entendida por la divulgaoi6n.
Admitimos esa divulgaoi6n cuando �a mediado un periodo aceptable de
estudio met6dioo,serio y objetivo,sin apasionamientos .Porque entende­
mos que la labor del investigador ha de ser [Link] público en ge­
neral tiene derecho a la informaoi6n,no a que se le engañe en beneficio
de unos pocos y eso solo es posible �ioonseguimos con nuestra tarea el
hacer de la investigaoi6n ufol6gica algo digno y con crédito,algo que
ha�ta el momento es todo lo contrario.
Pensamos que el momento es propioio,porque no existe ningÚn boom
propagand!stioo,ni de prensa,ni de charlatanes.
Los estudios que hemos hecho con esta nueva presentaci6n y tirada
harian necesaria una ayuda por parte de quien reciba la publicaci6n del
orden de 1.000 ptas. { MIL ) anuales- 750 ( SETECIENTAS CINCUENTA ) ptas.­
para estudiantes- con derecho a percibir 4 números de aparioi6n trime�
tral•
Y hasta aqu! todo cuanto puedo decir de Cuadernos y sus aspiraoio­
[Link] insistir que qu1s1era una publioaci6n viva,dialogante,inoluso
or!tica,si se quiere,pero viva,oon participaci6n.M!nimo exigible,serie­
dad y m'todo.
Vuestra es la palabra.

José Ruesga Montiel

COLABORADORES ACTUALES -COLABORADORES ACTUALES -COLABORADORES ACTUA-


==�•========================:=e=======================================

ADEFEX Esperamos que en breves fechas


José Miguel Alcibar Cuello este listado de colaboradores ac­
Felix Ares de Blas tivos se [Link] mejor método
ASEDES es que hables a tus amigos de la -
Vioebte Juan Ballester Olmos existencia de CUADERNOS,de sus fi­
Manuel Borraz Aymerioh nes y [Link] amistades,
Carlos Chevalier Marina a las que tu conoces grado de compr�
Ignacio Darnaude Rojas-Marcos miso y seriedad en su quehacer,segu­
Joan A. Fernandez Peris ro que responderán positivamente,po�
Juan Marcos Gaso6n Valldeoabrés que la propuesta oue hacemos merece
Manuel G6mez Muñoz la pena.
P. Javier G6mez Pascual De esto a conseguir,de una vez
Luis R. Gonzalez por toda,que la madurez de la Ufolo
Rafael Llamas Cadaval gia española se refleje en la coor­
Luis M. Ortega Gil dinaoi6n efectiva de sus limitados
Antonio Petit Gancedo y dispersos esfuerzos,solo hay un
Xavier Roca Genia paso, paso al que tu haz de ayudar.
Jos6 Ruesga Montiel CONFIAMOS EN TU RESPUESTA.
Feo. José Sarabia Sanohez
Jes�s Suarez Garcia
BREVES CONSIDERACIONES EN TORNO A LA LINEA EDITORIAL
Por Joan A. Fernandez Peris

Tras la aparici6n de los tres primeros n�eros de CUADERNOS DE


UFOLOGIA,creemos llegado el momento para comentar en voz alta lo -
que pensamos de su linea [Link] al resto del contenido,
s6lo podemos decir que s u calidad,tanto formal como de fondo,va au­
mentando ndmero a número,cosa de la que nos felicitamos.
En princi�io debemos decir que nos adherimos,de una u otra for­
ma, a la línea editorial seguida hasta el momento [Link] que,
por otra parte,no nos ha sorprendido,ya que los planteamientos ufol6g!
cos,serios y rigurosos,de nuestro buen amigo Jos� Ruesga,coinciden en
líneas generales con los nuestros.
Dicho ésto,y entrando ya de lleno en los comentarios,es triste
comprobar que el fondo de las tres editoriales haya sido siempre el
mismotla falta de colaboraci6n y ayuda generalizada,siempre hay exce�
ciones,haoia CdU y lo que ella pepresenta.
No vamos a reiterar los llamamientos a la copperaci6n,que número
tras ndmero ha repetido Jos� Ruesga;pensamos que son in�[Link] con�
cemos todos y ya es hora de aceptar los hechos y afrontar con lucidez
la [Link] interesados por CdU,y lo que ella representa,somos una

minoria,dentro de la minoria de interesados por el tema OVNI,y debemos


[Link] no lo hagamos nunca podremos avanzar,ya que siempre­
estaremos a la búsqueda de unos hipot�ticos colaboradores que no existen,
o,lo que es lo mismo,que demuestran unas grandes dosis de insolidaridad
y "pasotismo".
Una vez asumido que "somos menos de un centenar quienes estamos -
a un nivel de verdadero compromiso",en palabras del propio Ruesga,debe­
mos analizar si realmente es interesante y �til,con este nivel mínimo -
de receptores,la continuidad de [Link] es la verdadera cuesti6n a de­
batirte! papel que todos nosotros reservamos a CdU en el medio ufol6gi­
co español.
En particular nosotros apostamos claramente por la necesidad de
su [Link] y a porque se trata del �ico medio de expresi6n con
el que contamos,sino porque creemos que su potenciaci6n podría contri­
buir muy positivamente a la materializaci6n de una,hoy en periodo de -
gestaci6n,efectiva y real coordinaci6n de la Ufclogia [Link] -
los intentos que al respecto han comenzado ya,o den comienzo en un pr6-
ximo futuro,pasan necesariamente por la existencia de un medio propio
de [Link]ía por tanto un error hist6rioo dejar que desapareciera
CUADERNOS DE UFOLOGIA.
Para terminar,y en un plano más personal,hamos de decir que nos
parecería una verdadera cobardía si abandonáramos ahora a su suerte a
Jos� Ruesga.,que tantos sacrificios e ilusiones ha "enterrado" en CdU.
Como mínimo le debemos un posicionamiento claro de cada uno de nosotros
respecto a la utilidad y futuro de [Link] �1 sabrá a que atenerse y,lo
que es más importante,conocerá el verdadero grado de compromiso de todos
nosotros respecto a la cristalizaci6n de una verdadera Ufologia nacional
seria y coordinada.
4

U� CASO �EGATIVO QUE NO POR SERLO CARECE


DE l�TERES.

o. PROLOGO

A principios de a�o recib{ una carta de un amigo madrileno,


editor de una revista de ciencia-ficción, en la que me in­
for•aba, a sabiendas de mi interés por el fenómeno O�MI, de
una observación que a�guien "de absoluta fiabilidad• le
habÍa narrado.
El suceso, según su escrito, habÍa acaecido un dia de fiaa·
las del aNo anterior, aproximadamente a las 21,00 horas, en
el cielo ae �aarid.
A�ad{a en la carta qua los datos exactos del suceso habÍan
sido anotados en una cuartilla, paro que ésta se hab!a extra
viada.
Ante tan inusitada noticia, el autor ae astas líneas solici­
tó a su informador la razón social de asa observador qua la
resultaba tan fiable, con al fin ae hacerla llegar una bate­
ría da preguntas relativas al fenómeno observado, a lo que
sería bueno aNaair un mantenimiento posterior de correspon­
dencia, de cara a recopilar y esclarecer todos los datos del
avistamiento (1).
Asimis•o, ••aiante esa fórmula, la posibilidad da una broma
quedaba anulada, y además podrÍa establecerse una via de en­
tendimiento, aás o •anos directa, entre el investigador y al
testigo.

l. LA TESTIGO

En su carta siguiente �i informador me participaba la fecha


concreta de la observac�ón, y otros parámetros talas como la
hora, el estado del cielo, la duración da la observación, as­
pecto del fenóaano, conducta del mismo, orientación, etc., da
acuerdo con lo facilitado Ror al testigo, y tambian me confe­
saba qua dicho testigo habÍa sido su madre; da ahÍ la total
credibilidad que la asignaba al suceso.
En uno da los párrafos da la carta anad{a: "�i madre no tiene
damasiaaa fé en los fenómenos OUNI y por tanto la primera so�
prendida rué ella".
En resumen, la seNara P. Rueda, madre del editor da fanzinas,
ama da casa, da 57 aMos da eaad y con cultura besica, s• habÍa
sentido extraNada da lo qua había visto y, e n consecuencia,
hab!a extendido su observación, da forma privada, a su hijo.
Oado al nulo interés da la testigo en contar al suceso a otras
personas localizadas al margen da su ámbito familiar, estimé
oportuno remitir la batar{a da preguntas a su hijo, para que él
efectuase la encuesta directa a su madre.

2. EL EVENTO

Da resultas de la misma y da los datos complementarios extraí­


dos ae la correspondencia mantenida con mi informaaor, se dedu­
ce que al miércoles, dia 13 de octubre da 1.982, sobre las 21,00
5

horas, la sanora P. Rua�a (2) sa hallaba en su domicilio


realizando laboras casaras. Se asomó a la ventana de la co­
cina para comprobar el astado ea saquadaa da la ropa tandi­
aa y observó al Esta, aparantamanta por encima �. loe adifi
cios (3) qua conforman los barrios da Vantae y El Carmen, -
un "objeto" an forma da cuna, qua ea hallaba compuesto por
unos 20 "triangulitos luminosos" en cada lado, da blanque­
cina luz, los cuales sa movían al unísono, ofracian�o la im­
presiÓn �. qua constituían una sola estructura.
Ca�a uno da asas �triangulitos" parecía disponer an ca�a uno
�. •as da sus ángulos de una pequana luz fija, da color ama­
rillo páli�o, qua no deslumbraba.
La cuna ea desplazaba hacia
al Noroeste, a baja valoci�a�,
absolutamente silenciosa, con
su vértice oriantaeo an asa
aanti�o da marcha, efectuando
una tra yectoria Esta-Noroeste.
Al paracar describÍa una liga­
ra curva al avanzar, o bien
tras avanzar un trecho an lÍnaa
recta comenzó a describir la ci
tada curva.
La nacha ara aaspajaaa y sin Lu
na. Las estrellas tampoco aran­
visibles.
En principio, la testigo creyÓ
j\ qua sa trataba da una bandaaa
/\ �. palomas (cosa nada axtraMa
an los alreaadoraa ea su domi­
1\ cilio, segÚn mi infor maaor);
iaaa qua posteriormente rechazó
al convencerse da qua •no hay
palomaá luminosas volanao an una
formaciÓn tan uniforman.
fig. nQ l� Dibujo realizado
por mi corresponsal, an pr�
sancia da su maara, �. acua�
ao con sus inaicacionas.

fig. nQ 2. Idam conforma a


la orientaciÓn del FenÓmeno.
Según mi informa�or, as co­
rrecta la proporciÓn �al ta
mano dal OUNI respecto a los
edificios. CA/A�

JI

/ =>- E
$
6

g Fuencam:l

Begol\o

\lo� 1'1.�

T.w6n"7;'
El<n<.hO c.=o

..
_J u...

-M
[Link]


Riol Rosas

-rigura nQ J. Plano da situación da los barrios, pasaos,


awaniaas y calias •• �adria.

La obsarvaci&n auró "uno o dos minutos". ru� cont!nua 8uranta


toaa la duración dal fanómano, y la sa�ora Ruaaa dajÓ •• obser
var �ata al dajar da sar visibla por causa da la distancia. -

S• ignora la abartura angular da la cu�a, y su valociaaa y altu


ra angula ras.
�1 fanómano rué obsarvaao ••••• un tarcar piso.

l. CONC LUSl ON
Ramit! copia del axpadianta dal caso a mi colaborador an valen­
cia, Juan-Antonio rarnánaaz Paris, fundador y ractor da la Agru
pac�Ón Valenciana aa Invastigaciobas UfolÓgicas (A�IU), quian a
su vez infor•Ó aal suceso al biÓlogo Jos�-Luis Caso �achicado,
•i••bro aal Consejo •• Conaultoras •• Stanaak, apuntánaola la
iaaa qua 8as8a un principio sugerí, an ralaciÓn con la posibili
8a8 •• qua al fenómeno obsarvaao puaiara tratarse da una banaada
•• aves.
Samanas 8aspuas (�)Caso, rafirién8osa a asta suceso, anvi& un as
crito a rarnan8az, con al qua poa{a aarsa al caso (5) por carra=
a o.
7

En resuman, al biÓlogo del Centro da Estudios Interplaneta­


rios (CEI) exponía lo siguiente:
•Respecto a lo •• las bandadas •• aves, creo qua es­
tás plana•anta acertado; astas formaciones son visibles
•• noche al reflejar la luz da la Luna, o •ás facilman­
ta aún, da una ciudad. El ejemplo concreto qua me citas
as claro a asta respecto; todos los datos qua me ofra­
cae son perfectamente coherentes con esa hipÓtesis. Un
dato bastante i•portanta as la facha: las •igracionas
da avaa son visibles con más frecuencia en Qtono y en
Primavera, aunque puedan ocurrir en otras épocas, ••pan-
diando del pa!s y da la climatologÍa (por ejemplo con
Motivo •• grandes sequÍas en al Verano o •• fuertes tam-
perales aa fria en al Inwiarno•
"En cuanto a la espacia •• qua puada tratarse, me as
imposible decirlo sin datos aás concretos, paro con sagu
ri••• se trata da alguna espacia da la familia Anati•••­
(gansoa, cianea, patos, • • • ) qua suelan volar en forma­
ciÓn da lÍnea o da V, lo qua las •istingua da otras mi­
gradaras, como las cigüanas, qua lo hacen en bandadas
irregulares. Estoy seguro da qua habrás visto alguna pe
lÍcula documental o incluso algÚn anuncio publicitario­
con la típica V recorta•• contra un sol poniente.•
"Si tienes algÚn caso qua eifiara significativamente
•• este qua •e cuentas, del dia 13-lQ-82, haz•alo saber.
Si no, tan la absoluta saguri••• •• qua son anáti••• en
Migración.•

4. ANTECEDENTES Hl�TORlCDS

La �ri••r• •• una aaria •• observaciones relacionadas con al


estímulo visual producido por aves qua reflejan las luces �.
la ciudad sobra la qua vuelan, se produjo en la noche del 25
ea Agosto da 1.911, a las 21,10 Cat. (6)
Cuatro profesoras da la Universidad Técnica da Texas estaban
aanta•o• en al patio trasero •• la casa da uno da alloa,obser
vaneo ••t•oritos en conjunción con un estudio de micromatao-­
ritas qua se estaba realizando en la Universidad. A las 21,10
observaron un grupo ea luces qua pasaron sobra ellos en airee
-
ción Nar�a-Sur.
El asqua•a da las luces ara al •• un semicirculo casi perfec­
ta qua contan!a da 20 • 30 lucaa individuales. �as tarda, en
la noche rué observada un incidente similar, y durante un pa­
rio•o •• tras semanas estos hoMbres observaron doca vuelos
semejantes.
El fenómeno fuá observado al manos por cien personas en los
alradaaores •• Lubbock {Texas), E E . U U .
La noche del �1 da Agosto aa 1.951, hacia las 23,30 horas Cst.,
un estudiante ea la Univarsida• Tacnica de Texas logrÓ tomar
fotografías del •is•o fenÓMeno.
Todas esas luces en formación aran eanzas da eatos que refle­
jaban las luces de la ciudad, y as! se hizo saber a la opinión
pÚblica, a través de las explicaciones oficialas.
8

figura no 4. Una da las fotografías tomadas


a las luces da Lubbock. Estupen8a Formación
en cu"a de otras cu"as pequa"as ("trianguli­
tos luminososM, según la testigo aa �aari•).

Sin embargo, la fuerza A•r•a da [Link]. no logrÓ convencer a

los testigos ae que NO H�BI�N VISTO OVNIS.

5. COROLARIO
Esa particulari aaa consistente an ng aamitir las explicaciones
racionales, lÓgicas o comunes, ni siquiera como probabili8a8 o
posibili8a8 ae identificación, por parta ae a quellos testigos
8esaosos ae ver OVNIS, y por aquellos investigadores que se de­
jan llevar por sus propias convicciones, en Favor da la proponen
cia OUNI d a los eventos registraaos --qua ••miten explicaciÓn -
en un 9Q% •• las oportuniaaaes-- se repite cotidianamente hasta
la saciaaaa.
, S
Quienes as! actúan sepan qua queaan automáticamente aesc li ica­
�· Los incidentes OVNI �e a8mitan explicación razonab e aben
ser consi8arados negativos en b�se a asa probabiliaaa explicati­
va. Optar por al camino opuesto, considerando 8afinitivamente
como OUNIS todos los casos reportados, es hacer Antiufolgg{a.
El investiga8or honraao aeba sentirse satisfecho con el traba �o
realiza•o, inaepandiantamante del resultaao de la investigacion.
SÓlo as{ ea posible hacer UfOLOGIA .

JUAN ��RCOS GASCON VALLDECABRES,


VITORIA ( Alava), a 1 ae Diciembre
•• 1.983.
9

NOTAS:

{1) El autor ee estas lineas se dedica preferentemente a


encuestar casos de Tipo I, se�Ún la clasificación Vallae.
En raalieae, el ánimo que mov�a mi interés por el caso
era rescatarlo eel anonimato; que no se pereiase para la
Ufologia.

l2) Conozco el nombre y los apellidos ee la se"ora, pero no


estoy autorizaeo a publicarlos en su totalieae. ldem do­
micilio ae la testigo.

(l) No fuá posible establ•cer una altura angular a8terminada,


ni métrica aproximada. En cuanto al tama"o 8el OVNI es
váliea la composiciÓn gráfica ae la figura ng 2. SegÚn la
testigo el fenÓmeno fa�a granee y volaba bajo•.

l4) CAiO "ACHICADO, José-Luis. Comunicación particular a Juan


Antonio Fernaneez Peris. 19-04-1.983.

(5) Valga la reduneancia.

(6) Extracto 8•1 capÍtulo •El misterio ee las luces ee Lobbock",


8el libro PROYlCTO LIBRO AZUL. Brae Steiger, reaactor.
Ediciones Eiaf, S.A. MADRID, 1.977.

EL CASO DE LA ALEGRIA DE ALAVA (Alava )


============ ==================

ABRIMOS EL DIALOGO por Luis R. Gonzalez


de Málaga

En relaci6n a los art!culos escritos por Juan M. Gasc6n y apa�­


cidos en los ng 2 y 3 de CUADERNOS quisiera señalar algunos puntos
oscuros e imprecisiones,en el deseo de que el investigador pueda cla­
rificarlos o, en su caso,realizar las investigaciones adicionales pe�
[Link],espero que estos comentarios animarán a los lecto­
res a una mayor participaci6n en la revista,comentando los art!culos
que vayan apareciendo,de forma que CUADERNOS pueda convertirse en un
verdadero vinculo de comunicaci6n multilateral de la Ufologia españo­
la,y no en una colecci6n de mon6logos o disertaciones magistrales más
o menos interesantes.
La primera gran contradicci6n surge en la hora del [Link] te�
tigo principal asegura que la fase más importante del fen6meno comenz6
a las 00.40 horas del 6 de diciembre ( tom6 nota ,2 6 3 minutos despu�s
)
de haber visto a la vecina del 3g B { que luego result6 ser el A- ouri2
)
sa confusi6n- colgar la [Link] embargo,la vecina segura haber dejado
de tender la ropa cuando su marido la llam6 porque "empezaba la pel!c.!!
la".Consultados los horarios televisivos del dia 5 tenemos:
lo

TVE 1 21.30 Telediario TVE 2 21.20 Historia policial


22.05 QB [Link] 22.30 Tribuna econ6mica
23.00 El juglar y la reina Despedida y cierre
23.30 Ultimas noticias
Despedida y cierre
lo que situa la observaci6n,en el mejor de los casos,alrededor de las
23.30 horas. !Una diferencia de 1 h. 40 m!.A pesar de la habituales -
retrasos en TVE me parece demasiado.
Quiz� exista una confusi6n de fechas (recuerdese que se acept6
la de Guillerna).Curiosamente el 6 de Diciembre fue el dia del Refere�
dum sobre la Constituci6n,lo que lo convierte en una buena "fecha-an­
cla" para determinar con seguridad la fecha correcta (si recordamos,
la testigo venia de una matanza,lo que sugiere un dia festivo).
Existen dos diferencias bastante importantes entre la versi6n
ofrecida a Jos� L. Guillerna (en STENDEK 39) y la recogida por Gasc6n.
En la primera la testigo señala una observaci6n inicial de una luz en
la distancia que� acerca y vuelve a alejarse,y luego el descenso casi
vertical,sin aproximaci6n [Link] segunda vez refiere una sola manio­
bra,quizá como combinaci6n 16gica y memoristica deformada por el paso
del tiempo.
La otra diferencia podria indicar asimismo una cierta sugesti­
bilidad de la testigo.A Guillerna le describi6 el objeto lenticular -
(palabra sugerida por el propio Guillerna},y sin ninguna estructura adi
[Link] cambio,Gasc6n asegura que lo dibuj6 como un tipico platillo
con cúpula.
A prop6sito del objeto quisiera hacer diversas consideraciones:
-El dibujo de la testigo no es claro.¿Los dos circules representan uno
a l objeto y el otro la luminosidad;o a la cúpula y el cuerpo del apara­
to?.En la reproducci6n no se notan las lineas aroueadas que según Gasc6n
querrian indicar la cúpula.
-Es curioso como basándose en la misma comparaci6n (la salita de estar}
los 2 investigadores llegan a dimensiones bastante diferentes:
Guillerna 5 x 2,5 Gasc6n: 4 x 1,40
-Gasc6n asegura que las dimensiones del OVNI (a la distancia estimada
de unos 100 mts)responden al tamaño aparente de la mano vista con el -
brazo [Link] embargo,aplicando la f6rmula:

Tamaño real =(0.009235) x Distancia x Tamaño aparente (mm) / 9 mm


obtenemos un tamaño aparente de 40 mm,bastante menor al simil indicado.
-otra discrepancia es el �ngulo de 302 de elevaci6n que presenta el di­
bujo y que Gasc6n señala como data a [Link] las cifras esti -
madas por �1 mismo (lOO mts. de distancia y 7 mts. de altura sobre el
suelo}un simple cálculo trigonom�trico ofrece un reducido ángulo de ele
vaci6n d e 42,apenas relevante a la hora de hacer el dibujo,lo que lo -
convertiría por el mismo procedimiento deductivo en un dato en contra.
Finalmente consideremos el testimonio adicional que,en hermosa fr�
se,"impregna de sinceridad el testimonio de Dñ[Link]".Es curiosa la -
falta de referencia a la luz roja en el relato efectuado a los investi­
gadores Gasc6n y [Link] surge además otro punto:aún admitiendo la -
coincidencia horaria,ambas declaraciones NO se complementan:
11

A ) Si Dñ[Link] realiz6 varios viajes al tendedero (como sugiere


Oasc6n) y observ6 en cada ocasi6n la luz blanca,ello supone que la
misma estuvo encendida bastante tiempo,pero según la testigo princi­
pal la luz wrillante brill6 s6lo unos 5-10 sg quedando despu�s el pi­
loto que tambi�n se apag6 rápidamente.
B)Si Dña. Maribel hizo un solo viaje para tender la ropa me parece m�
cha casualidad que llegase justo en el intervalo que brill6 la luz -­

(¿y cuando vi6 la luz roja,antes o despu�s de la blanca?).Además no


describe nada del objeto,que para Dña. Pilar era perfectamente visible
en el centro del halo luminoso contra un fondo [Link] pequeña dife­
renoia de altura no justifica esta falta de detalle.
¿C6mo solucionar este dilema?
Todos estos comentarios no deben entenderse como una crítica -
despiadada a la investigaci6n de Juan M. Gasc6n,que me consta fue cie�
tamente exhaustiva,sinocomo una prueba más a favor de la tesis desarr2
llada por Gasc6n en su art!culo:lo dificil que resulta llegar a una -­

conclusi6n irrebatible sobre un caso OVNI.


De todas formas confio que estas inc6gnitas hayan sido más o
menos contestadas o aclaradas,se pueda llegar a una conclusi6n final
con mayor grado de certeza.
Málaga 27/11/83

COMENTARIOS DE JOSE RUESGA: PROBLEMA B ASICO,TEST PARA EL INVESTIGADOR


O FRAUDE

Cuando recibimos en CUADSRNOS el trabajo de Marcos-Gasc6n sobre


el caso de la Alegria de Alava,nos pareci6 hecho a conciencia,si bien
nuestro compañero se planteaba algunas dudas de base,llegando a enun­
ciarlo como "problema básico en Ufologia".
Y la verdad es que no estaba muy lejos de ser un problema básico,
pues a simple vista es u n supuesto evento ufol6gico que,ouestiona el -
creer o no creer en las palabras de un único testigo.
Insertado en este mismo nt1mero va un breve,pero sustancioso,co-­
mentario de Luis R. Gonzalez que fija su atenci6n en detalles puramen­
te numérioos,aunque válidos para la valoraci6n del caso,más por sus e�
cuestadores que por la propia testigo.
El análisis de las declaraciones a los dos investigadores (Oui­
llerna y Gasc6n) es mucho más interesante si tomamos el hilo de los he
chos,por cuanto en ellas se observan notables diferencias.
Tomaremos como base el trabajo publicado por Ouil�erna en 1979(1)
y el publicado por Gasc6n en 1983 (2).
El matrimonio llega a la casa,olla recoge la casa,cenan y el ma­
rido de [Link] decide bañarse pero,primero abre las [Link]
ese instante ve una luz roja que identifica con un [Link] el relato
a Guillerna no hace menci6n a la luz y sí habla de un tractor.
Siguie�do este relato dicet
-Estuve recogiendo un poco la [Link] habiamos cenado y mi marido -
se [Link]! bañarme para relajarme un poco pero antes fui abrir be
ventanas,para ventilar el [Link]! de par en par,y vi un tractor,pero
con mucha luz,aunque no hice caso al [Link]! a la cocina pensando
que era algo extrañ[Link] di6 una cosa •• •"
12

"Me di6 una cosa ••• "


¿C6mo interpretar esta expresi6n? ¿Sufri6 la testigo de desm�o,alte­
raci6n nerviosa? o simplemente ¿se sinti6 sujestionada por s u propio pe�
samento?
Personalmente me inclino por esto último,por lo que de partida habia
una oierta predi�osici6n a la interpretaci6n OVNI del suceso.
Regresa a la ventana y v�:
Según Guillerna: Regresé a la ventana y lo vi bajar;una cosa con mucha
luz blanca primero,aue luego cambi6 a butano muy fuerte,somo si fuera
fuego.
Según Gasc6ns •• La luz estaba ahora más baja • • • ,cambiando,a intervalos,­
del color rojo no a vecesfuego" a un color blanqu!simo,como "la luz del
sol",lo cual la es
. tremeoi6.
Obsérvese como la secuencia que se describe es diametralmente opuse
ta de una a otra declaraci6n .La primera del blanco al rojo o butano,mie�
tras que en la segunda del rojo al blanco.
A pesar de manifestar su impresi6n ante lo que estaba viendo y cua�
do lo 16gico en la reacci6n humana era seguir en su puesto de observaci6n,
deja �ate y se va al baño,se lava e hizo algunas cosas en la casa.
Este comportamiento es totalmente an6malo en un estado de inter�s -
desmedido,como el que pr�tende narrar en los primeros pá[Link] emba�
go,seguidamente en el relato de Guillerna,se habla de nuevo de la apari-­
ci6n de la luz,esta vez dirigiendose hacia la casa.
Aqui es cuando llama al marido,mientras que a Gasc6n dice haber lla­
mado al marido tras ver los primeros cambios en la luz que descendia.
Hay en todo ello una incongruencia en la construcci6n del relato,al
que sigo viendo demasiada altos y bajos en el interés de la testigo,q�­
alterna inopinadamente tareas dom�sticas con la observaci6n.
A raiz de llamar al marido hay en éste una reacci6n que considero
muy esclarecedora del asunto:
-!Mecachis la mar! !A dormir!
Está claro que la opini6n de la esposa cuenta poco y que el hecho
de hablar de OVNIS cuenta menos.
Ya en el relato de Gasc6n h� hechos que son delirantes,a saber:
l.-Que vi6 los railes de la via a la perfecci6n y unas manchas de grasa
que habia sobre los travesaños.
2.-Ver la carcoma de las berzas.
3.-No hay evidencias fisicas,no entonces,ni cuando Guillerna efectu6 la
investigaci6n.
4.-No h� corroboraci6n de la testigo secundaria de la secuencia del ate­
rrizaje, ouando debia existir tal evidencia testimonial si oreemos el rela
to de la testigo principal.
Si a todo ello unimos las consideraciones hechas por Luis R. Gonza­
lez,me inclino a pensar que los hechos se desarrollaron del siguiente mo­
do:
Vuelven a casa,se asean superficialmente,cenan y el marido s e acuesta.
Ella recoge la casa y abre la [Link] entonces cuando ve una luz extr�
ña,que posiblemente pasara a gran distancia,incluso cambiando de color a
intervalos."Hasta aqui lo real,lo verdaderamente vivido,lo demás producto
de una mujer postergada por quienes la rodean(vecinos y amistades),inclu­
so su propio marido que dá buenas muestras de lo que representa su opini6n.
En definitiva,creo que atenor de la informaci6n barajada el caso no de-
be ser tenido por tipo+ I,al menos,mientras no existan m�ores datos �s-
13

timoniales o físicos.
Esta opini6n no descalaifica a los investigadores,pero si pone
de manifiesto una vez más,que para evaluar un caso,sea cual sea,es -
necesario dis�oner de una informaci6n completa,tanto testimonial co­
mo evidencia y que la misma hay aue analizarla con calma,coherencia
y seriedad.

Jos� Ruesga Montiel


Sevilla,Dcbre 1983

NOTA DE INTERES
Hemos recibido de nuestro compañero Francisco Jos� Sarabia
la siguiente petici6n:
NECESITO SABER SI EXISTE ALGUN METODO PARA CALCULAR AREAS
SOBRE PLAPOS,QUE NO SEA CUADRICULAR LOS MISMOS Y HACER [Link]
PROBLEMA ES EL [Link] Y COMO APARECE EN EL NUMERO 2 DE CUADER­
NOS,ESTOY INTERESADO EN REALIZAR UN ESTUDIO ENTRE SISMICIDAD Y FENO­
MENO OVNI A TRAVES DE LAS LINEAS ISOSISTAS,PERO NO SE CALCULAR LAS
AREAS QUE CADA LINEA SISMICA [Link] AGRA»ECERIA QUE SI CONOCES
A ALGUIEN QUE ME LO PUEDA SOLUCIONAR LO PONGAS EN SU CONOCIMIENTO.
Siguien•o pues con la linea que nos hemos marcado,ponemos
en conotimiento de todos nuestros lectores y colaboradas esta petici6n
al objeto de que hagan llegar una soluci6n a:

FCO. J OSE SA IA SANCHEZ


Ronda Norte,21-72 C
MURCIA-9

INFOID�ACION-INFORMACION -INFORMACION-INFORMACION-INFOID(ACION-INFOID�ACION
======a��g=======e====================================================�

En estos instantes dos de nuestros compañeros Fernandez Peris y


Sarabia Sachez,están empeñados en el estudio de la metodologia en �a
investigaci6n del [Link] te en una reciente carta reeibida -
de nuestro también compañero y amigo Ares de Blas,nos confiesat"El te­
ma METODOLOGIA es quizás el tema que más me preocupa ú[Link] un
tema sutil sobre el que he realizado un S��INARIO en la Facultad • •"

Rogamos pues a todos los que est�n profundamente interesado en es­


te tema concreto,contaoten directamente con SARABIA SANCHEZ en la dire2
ci6n arriba indicada,al objeto de coordinar los esfuerzos que en tal -
sentido se hacen,sin que se dupliquen trabajos y se malgasten energías,
potenciando a un mismo tiempo la culminaci6n de las inquietudes que es­
tos tres investigadores tienen al respecto.
LA DIRECCION
14

ACLARACIONES AL ARTICULO APARECIDO EN EL NUMERO 3 DE


ESTA PUBLICACION BAJO EL TITULOt

LOS CASOS NEGATIVOS DE HIThiANOIDES [Link] ANALISIS PRELIMINAR


====�=�c===•===================c================================

Por Luis R. Gonzalez


de Málaga.

En el contenido de mi artículo 11Los casos negativos de humanoides ibéricos.


Un análisis preliminar11 se ha cometido una grave omisión que me gustaría aclarar con
la presente nota.
El valioso concepto de 11Caso negativo11 ha sido desarrollado con carácter
pionero y riguroso por V-J. Ballester Olmos, que durante los últimos años se ha cen­
trado de forma casi exclusiva en la depuración de casos, habiendo elaborado un extenso
catálogo de casos Tipo 1 negativos en la Península Ibérica.
Y lo que es más, la gran mayoría de casos negativos analizados en mi estudio,
junto con los informes de descalificación pertinentes, han llegado a mi conocimiento
gracias a la amable colaboración de V-J. Ballester Olmos Y J.A. Fernandez Peris, en
una clara muestra de lo que debe ser la cooperación en Ufología.
Por ello, debo señalar que mi labor se ha limitado primordialmente al análisis
de las características de este tipo de casos, sin llegar a debatir la exactitud o rigu­
rosidad aplicados en la descalificación de los mismos, labor cuyos aciertos y fallos
debe ser atribuida a V-J. Ballester y su equipo, junto a aquellos otros investigadores
que también han aportado sus comentarios o conclusiones sobre casos muy concretos. Para
mayor exactitud adjunto un listado de los casos junto con el nombre del investigador/es
firmante/s del informe de descalificación.

01 1923 Zaragoza Ballester/Peris 02 8-23 La Bordeta B/P


03 1943 S. Cosme do Vale Ballester/Peris 04 5-49 Caste lo Viegas C. Monteiro
05 28-12-50 Las Ermitas Ballester/Peris 06 13-06-52 Córdoba B/P
07 25-09-52 Almeirim C. Monteiro 08 24-09-54 Almaceda Prensa
09 17-11-54 Madrid Ballester/Peris 10 5-12-54 S. Alcubierre B/P
11 28-12-54 Almaden Prensa 12 17-03-57 Avila B/P
13 8-09-63 Laguna Antela O. Rey Brea 14 8-05-64 Guardo B/P
15 3-02-66 Málaga Ball ester/Peris 16 1967 Sevilla B/P
17 16-05-67 Nieva Ballester/Peris 18 1-10-67 Tibidabo Redón B/P
19 02-68 Bruñola Prensa 20 16-08-68 Serra Almós B/P
21 28-08-68 Ucero Ballester/Peris 22 31-08-68 Santiponce Ruesga B/P
23 6-09-68 Barcelona-Vich Prensa 24 21-09-68 La Escala Ribera
25 24-09-68 Cedeira Ballester/Peris 26 13-ll-68 Castillo Alarcón B/P
27 28-12-68 S. Linares Batet 28 16-01-69 Las Pajanosas B/P
29 1-04-70 Badalona Merino 30 16-08-70 Madrid B/P
31 14-06-74 Medellín Villagrasa 32 1975 Be 1chite B/P
33 08-75 La Sierrilla Luis A. Serrano 34 09-75 Escombreras B/P
35 14-04-76 El Garrobo Luis R. González 36 1977 Zuera B/P
37 19-02-77 Gallarta Ares de Blas 38 27-02-77 Gallarta Ares
39 4-03-77 Formentera Ballester/Peris 40 22-03-77 Gallarta Ares
41 23-07-77 Manises Ball ester/Peris 42 08-77 Playa de Vega Ivan Vazquez
43 6-11-77 Cádiz Ballester/Peris 44 18-12-77 Tendilla Parra
45 1978 Dos Hermanas Elegido 46 5-02-78 Medinaceli B/P
47 6-07-78 Alfena M. Neves Silva 48 16-10-78 Javali Nuevo Sarabia
49 22-03-79 Zuera Ballester/Peris 50 08-79 Torrejón Huerta
51 23-02-80 Valencia Ballester/Peris 52 22-03-80 Zuera B/P
53 16-07-80 Playa Bañugues lvan Vazquez 54 21-03-81 Zuera B/P

Luis R. González Málaga 271 ll /83


15

EL ENIGMA DEL RAYO GLOBULAR

Por Vicente-Juan Ballester Olmos

INTRODUCCION

Después de muchas y detalladas observaciones,completadas

Po r laboriosa experimentación, existe ya un conocimiento profundo

y cuantitativo sobre la génesis del fenómeno del rayo ordinario.

Como bien resume Charman (1), una descarga normal de la nube a la

tierra dura varias décimas de segundo y consiste en un conductor

inicial que es seguido por tres o cuatro golpes pulsados, que flu­

yen a lo largo del mismo canal de descarga a intervalos de unos

40 m. En cada golpe pueden alcanzarse valores pico de corriente

de unos 10.000 amperios, con temperaturas de alrededor de 30.000°C.

Entre la nube y el suelo se intercambian unos 20 culombios de carga

a través de un canal de menos de 10 cm de anchura. La energía del


9 5
rel;mpago es del orden de 10 julios (2,4 x 10 kilocalorías).

Sin embargo, se da en la �aturaleza otro fenómeno de tipo

luminoso y dotado de gran capacidad energética, cuya composición in­

terna y concreto mecanismo de generación son todavía objeto de con­

troversia por parte de la comunidad científica. Meteorólogos, físi­

cos del aire, geofísicos y otros científicos de todo el mundo llevan

varios d ec e nio s e xponie ndo sus pruebas empíricas y debatiendo sus

teorías en las publicaciones especializadas. Se trata del rayo globu­

lar o rayo en bola (conocido por foudre sphérique en francés, ball

lightning en inglés y kugelblitz en alemán).

Es este un cuerpo luminoso, generalmente de forma esférica,

que se produce espontáneamente en la baja atmósfera, normalmente en

tiempo de tormenta, y que detenta tres características principales:

son móviles o, si son estacionarios, permanecen suspendidos en el

aire sin necesidad de soporte material alguno (diferenciandose así

del Fuego de San Telmo, que permanece anclado al objeto que genera la

descarga) ¡ su duración excede considerablemente a la de la descarga

del rayo normal, extendiendose por muchos segundos¡ y su luminosidad

es prácticamente constante durante su existencia.

Aunque la mayoría de los informes de rayo en bola se dan en

la vecindad de tormentas, no se ha demostrado que exista una correla­

ción temporal o espacial entre el relámpago y la formación del rayo


16

globular. La proporción media mundial de incidencia de rayos ha sido

estimada con la ayuda de detectores Ópticos a bordo de satélites ar­


-6 -2
tificiales en 10 Km por minuto. Las areas globales de mayor acti­

vidad son e l Sudeste de los Estados Unidos, el Golfo de Méjico, Améri

ca Central, Africa Central, el Sudeste de Asia, la India y el Sur de

China (2). Sin embargo, la distribución geográfica de los lugares de

ocurrencia del rayo en bola -a partir del millar de hechos publicados­

señala la Europa del centro y del Este como el area donde estos suce­

den más habitualmente. una de las [Link] de este resultado

es que el r ayo ordinario no se requiere p ara la creación del rayo gl�

bular (3), probablemente sólo una intensificación del campo eléctrico

local.

Se conocen publicados en revistas científicas unos 1.100 in­

formes de observaciones de rayo en bola. E stimaciones actuales sobre

la frecuencia de manifestación de este fenómeno contradicen la idea

previa de que éste ocurría rarament�. Al contrario, Rayle, autor de

un estudio estadístico sobre 112 incidentes de rayo en bola (4), ha

calculado que la frecuencia de creación e sp o ntáne a del rayo globular

es entre 0,1 y 1,0 veces la incidencia de las descargas ordinarias

nube a tierra. "Esto implíca -escribe Charman- que, cualesquiera

que sean los mecanismos envueltos en la generación del rayo en bola,

no debe requerirse ninguna combinación de circunstancias especialmente

extrañas" ( 1). Para Powell y Finkelstein (5), parece seguro afirmar

que el rayo en bola ocurre al menos con tanta frecuencia como el nor­
7
mal fenómeno del rayo, y adelantan el valor te.órico de 10 veces por

día sobre todo el planeta.

El 90% de los casos de rayo en bola parecen estar relaciona­

dos con la actividad tormentosa. En el 62% de los sucesos estudiados

por Rayle (4), y en el 73% de los informes recogidos por McNally en

su análisis de 515 casos de rayo globular (6), la aparición de estos

sorprendentes globos de luz es directamente posterior a una descarga

de rayo.

Pero, y esto es de particular relevancia, pues denota un ca�

po poco explorado hasta el presente por los profesionales de la Metoo

rología o la FÍsica de la atmósfera, y en el que puede realizarse un

progreso efectivo, una pequeña proporción de estos enigmáticos fenóme­

nos naturales ocurre en condiciones de cielo claro, en ausencia d e

tiempo lluvioso o aparato eléctrico.

Fenómenos luminosos semejantes al rayo globular han sido

vistos en los embudos de los tornados, ciclones, trombas y huracanes,


17

así como durante terremotos y actividad volcánica. En todos estos

casos, como en las tormentas, es de esperar se produzcan grandes

campos eléctricos. No parece que la geografía local tenga un fuer­

te efecto en la aparición del rayo en bola -aunque sí en su obser­

vación-, pues aparecen sobre cualquier tipo de terreno. No es infre

cuente que estas bolas de luz entren en las casas a través de puer­

tas, ventanas, chimeneas o de cualquier otra abertura.

FORMA Y DIMENSIONES

Mayoritariamente esférico, se han observado igualmente fo�

mas ovales, de pera, anillo, llama, vástago, etc. Normalmente cuer­

Pos únicos, hay testimonios de formas dobles o triples. Ocasionalmen

te, un halo o corona es visto rodear a la masa central de la bola;

tambien chispas o flujos radiales pueden ser emitidos desde el cuer­

po central.

El diametro más apreciado es entre 20 y 40 cm., aunque han

sido declarados tamaños de hasta varios metros para una pequeña

parte de los eventos. Los tamaños medios encontrados en la muestra

de Rayle {4), distribuyendo los casos en rangos de distancia obser­

vador-fenómeno, fueron estos:

Distancia Dimensiones

0,3-3,0 m 29 cm

3,0-10 m 39 cm

)1 O m 62 cm

DORACION

Según parece, el periodo inicial de formación del rayo en

bola es muy breve. Y con relación a su subsistencia,de los resulta­

dos del análisis de McNally (6) se desprende que la vida media del

ra�o en bola es de unos 5 segundos, aunque el 10% de los sucesos

registran duraciones mayores de 30 segundos. La manifestación más

duradera fue de 15 minutos.

Desaparición. El rayo globular finaliza su existencia tan ­

to silenciosa como explosivamente. La mayor parte de ellos acaban

con una explosión. En adición a los efectos sonoros, la desaparición

final de la bola produce a veces una ligera niebla, y ciertos resi­

duos, como polvo, humo, etc. Más habitual es que deje en el ambiente

un olor similar al ozono, azufre o dióxido de nitrógeno.

DINAMICA

A pesar de que los movimientos del rayo globular son apa­

ren�emente caprichosos, se pueden hacer algunas generalizaciones:


18

unos son a é r eos , bien se les ve caer del cielo , b i e n mover s e o flo

tar a b a j a altitud. En otros casos , el obj e t o luminoso tiene un re

ferente e s p e c í f i co , que p a r e c e g u i a r s u movim i e n t o , corno una vall a ,

h i los d e corriente eléctrica o d e teléfon o , etc . Aque l l o s que se

les ve descender de lo alto , con frecuencia t i en e n a l t as v e l o c ida­

des de d e s p l a z am i e n t o y m u e s t r a n una d i r e c c i ó n casi vertical , m i e�

tras que pueden a s u m i r un m o v i m i e n t o aleatorio o casi hori zontal a

baja altura. Las bolas i ncandes c e n t e s que apar e c e n cerca de l a su­

perficie de - t i e r r a t f e n d e n a tener baja velocidad. Una velocidad

típica de varios metros por s e g un d o p a r e c e p l au s i b l e .

En el estudio de Ray le (4) , un reco rrido horizontal fue

s e gu i do por el 52\ de los casos de rayo g l o b u l ar , un movimiento

vertical en el 19% y una t r a y e c t o r i a más c o mp l e j a s e i n f o rm ó taro­

b i en en el 19%. Un movimiento a s c e n s i on a l vertical no es c om ú n ,

pero s e h a dado . En �uchos casos se ha d e s c r i to un m o v i m i e n t o gir�

torio o de rot a c i 6 n . "Con certeza - ap u n t a C h a r m a n - , algunos i n for­

mes defini tivamente i m p l í c a n que el movimiento de la bola no s i gu e

el del v i e n to . " {1)

OTRAS P RO P I E D A D E S

Los c o l o r e s m ay o r m e n t e invocados yacen en la r e g i ón del

ama r i l l o al rojo del espectro , o son c o mb i n a c i o n e s de azul y blanco .

Normalmente la l um i n a n c i a de un rayo en bola equivale a la de una

bomb i l l a cas e r a , aunque hay un amp l i o rang o d e descripciones de lumi

n o s i d ad , que va desde " c e g a d o r a m e n t e b r i l l an t e " hasta d i f í c i l de ver" .

En general , el color , t a m a ñ o y ' l u m i n o s i dad son características que

p e rm a n e c e n invari a b les m i e n tr a s que el f e n óm e n o s u b s i s te : esto se da

en el 88% de los i n cidentes c on s i d e r a d o s por Ray l e (4) . Al rayo glo­

bular , sin e m b a rgo , se le ha v i s t o a s i m i s mo dividirse en f r a gm e n t o s

más peque ños . Cerca de la c ua r t a p arte de los i n formes r e s e ñ a n un

sonido de s i l b i do o de c ru j i d o . Un p e q u e ñ o p o r c e n t a j e del total de

lo� o b s e rvadores han detectado calor radiante de l as b o l a s , incluso a

muy c o r t a di s t a n c i a d e e s tas . Posibles e fe c to s magné t i c o s se han in­

d i c ado e n unos pocos sucesos , como p e r t u rb a c i ó n d e u n a b r ú j u l a , etc.

ENERGIA

A partir de casuí s t i c a específica se han d e r i vado diversos

cálculos de la energía interna o d i s i p ada p o r el rayo en b o l a (1 ,3)

S eguidamente daremos algunas de esas e s t im a c i o n e s de l a d e n s i d ad

e n e rgé t i c a , en c as o s de formación del rayo globular en la n a t ur a l e z a ,


19

+
expresada e n julios (J) por c entímetro cúbico :
3 3
1) 2 , S x 10 J cm- (una esfera de 8 c m se introd u c e en un r e cipien­

t e de agua d e 1 7 litros y los hace h e r v i r).


5 3
2) 2,8 x 10 J cm- (una masa luminosa de 30 cm explota a unos S O m

de una casa de barro causando su hund imiento).


2 -3
3 ) ) 10 J cm (una bola roja de 60 c m cava un surco de 100 m de

largo y 1,2 m d e profundo a través d e un banco de turba, convir­

tiendose al final de sus 2 0 minutos de vida en u n diametro d e 8 cm)


3
4) 2 , 1 x 10 J cm- ( una bola de SO a 100 cm se desint e g r a en unas 8 a

12 esferas de 1 2 1S cm que caen sobre una c a r r e t e ra, d e r r i tiendo el


-
asfalto en zonas c i r c ulares de e s e diametro) .
-3
Sl 8,5 x 10 J cm (una bola de luz de 15 cm choca contra un leño d e

los q u e estaban apilados en un pequeño muelle rompiendolo e n lar


-
gas astillas).
3 3
6) ) 1, 7 x 10 J cm - (rastro de 10 cm de ancho y 10 m de largo d e

hierba que mada dejado p o r un r esplandor rojoanaranjado qu e persis­

tió durante 2 ó 3 s e g undos).



7) 0,08 x 10 J cm (una bola de fuego de unos 10 cm dentro de una

habitación, choca contra las ropas y una mano de la observadora,

hace un agujero en la fibra d e su vestido, d e r rite una zona mayor

del material de polieste r y le quema un dedo por calenta m i e n t o del

anillo d e oro que lleva).


3
8) 0 , 0 4 x 10 J cm- (un objeto e l i psoidal de 14 cm de eje mayor, tras

80 se gundos, dejó un r esiduo gase oso d e N0 .que fue medido con un


2
espectrómetro de masas).

L a fiabilidad de los valo r e s de la e n e r g ía del rayo en bola

está cuestionada por los supuestos que se hacen, por ejemplo, dete r ­

minando el diámetro d e esos globos d e luz. De h e c ho, un . e rror d e l 30\

e n l a medida que s e ha usado en e l diáme tro conlleva a un error del

100% en e l valor deducido de l a densidad d e e n e r g ía. P a r e c e pru-

dente c r e e r que la exactitud de los cálc ulos de densi dad de energía

es sólo c o r r e c t a dentro del orden de magnitud ( un factor d e 10 ) .

En un sob r e s a l i e n t e y r e c i ente trabajo, Barry ( 3 ) enti ende que una

fiabilidad relativa, estab le c ida sobre la base de lÍmites

físicos ,puede aplicarse a los valor e s extraÍ dos de las observacio-

+ El julio es la unidad d e Tr abajo o En e r g í a en el s i stema G i o r g i .

4 , 1 8 6 8 julios equivale a 1 Calo r í a.


20

nes. As í , se c o n s i d e r an exces ivamente altos e i m p r ob a b l e s valores s up�

rieres a 1 x 103 J cm- 3 , y se han e s t imado como i mp l a u s i b l e s los valo­


-
res ma y o r e s que el valor e x p l o s i vo del TNT (2 x 1 o 3 J cm 3 ) . En adición

a esto , puede im p o n e r s e a e s tas dedu c c i o n e s el lÍmite superior corres­

pondiente a un p la s m a f o rmado por aire t o t a lm e n t e ionizado , que tendrí a


2
una dens idad de energía de a l r e d e dor de 2 x 1 0 J cm - 3

Valores e xp e r i m e n t a l e s de f enómenos d e l tipo rayo en b o l a h an


- -
producido ci fras tan e x t remas c o mo 2 x 1 0 3 J cm 3 y 2 , 3 x 10 J cm- 3 .

Barry s u g i e re un valor central -mediana- de l a d e n s idad de energía del

rayo en bola del orden de 0,1 x 10 J c rn - 3 (1 j u l i o p o r c e n t í m e tro cúbi


-3 2 -
co) , y un rango de entre 2 x 10 y 2 x 10 J cm 3 (3 ) .

TEMPERATURA

A partir del color visible de la r a d i a c ión e m i t i d a por el rayo

globular puede deduc i r s e su t e mp e r a t u r a . Por e j e mp lo :

Color L o n;zi t:ud de onda T ernEe r a t u r a


o

Roj o 6 . 300 A 4 . 300°C


o

Amar i l l o 5 . 800 A 4 . 700°C


o

Azul 4 . 700 A 5 . 90 0 °C

Blanco 9 . 700°C

Pero anál i s i s y experimentos de l ab o r a t o r i o h an demo s t r a do que

la luz visible del r ay o globular no es e l p a r ám e t r o adecuado para eva­

luar su t e mp e r a t u r a ( c orno en otros f e nómen o s , as í por e j em p l o , la b i o ­

l u rni n i s c e n c i a marina) . En el caso 8 del apartado an t e r i o r se midió una

t e mp e r a t u r a de 3 . 70 0 ° C para un obj eto con un · n u c l e o b l a n c o b r i l l ante

rodeado de dos conchas lumino s a s , la interior violeta y la exterior az u l .

S e h a c a l c u l a do que una es fera f o r mada p o r e l e c tr o n e s libres e iones po­

s i t i vos ( p l as m a ) tendría una t e mp e r a t u r a d e unos 360°C .


EFECTOS Y DA90S

Hay evidencia de la em i s ión de c a lo r por parte de los rayos en

bola, habiendose dado bas tantes e j emp l o s de heridas por quemaduras , y se

conocen varias muertes ocasionadas por este fenómeno , dos en e l homb r e

y otras en a n i ma l e s . V a r i ados s íntomas fis iológicos han s ido denunciados

t ras encuentros con rayos en bola , corno dolor de cabeza y en el cuel l o ,

naus e as , p é r d i d a d e m e mo r i a , desori entación , etc. Los e fe c tos en obje­

tos tocados por e s te fenómeno son mú l t i p l e s , i n c l uyendo daños e n árboles ,

vegetación d e c o lo r ad a y quemada , a gu j e r o s en el suelo , etc . Hay casos

e x t r emo s , c o rn o la des trucción d e una casa de b arro en Rus i a .

Efectos de índole e l e c t r o m a gn é t i c o , corno una b r ú j ula d e b a rco

que resultÓ a f e c t ada , u n a c amp ana de i g l e s i a que dejó de tañ i r , etc. se

cuentan entre la fenomenologí� c o mp r o b a d a d e l m i s t e r i o s o rayo glob u l a r .


21

Es tán por di lucidar las p r ob a b l e s interferencias producidas en el sis­

tema de e n c e n d i do de automóvi l e s .

NATURALEZA

Teorías que h a b l an de mecanismos eléctricos o q u í m i c os , vórti­

ces de plasma , iones m o l e c u l ar e s , reacciones n u c l e ar e s , radiación elec­

tromágn e ti c a , meteorítos de antimater i a , entre otras , han sido avanza­

das para e xp l i c a r el orígen y la forma c i ó n de esta forma extr e m a de

e l e c t r i c i d ad a t mo s f é r i c a . A pesar de la bibli ografía de más de 1 . 60 0

e n s ay o s exis tentes sobre este p ar t i c u l a r - ad e m á s de la ya citada mere­

cen especial mención el es t u d i o d e s c r ip t i v o de Cade (7) , la obra c i e n­

tífica de Singer (8) y la recopilación de c a s uí s t i c a de Corliss (9) - ,


hasta el p r e s e nte el prob l e m a del rayo globular no ha si do r e s u e l to ,

p r i n c i p a lm e n t e debido a lo trans i t o r i o de los h e c ho s y la propia natu­

raleza de la evidencia observacional del t e s t imonio huma n o .

I N VE S T I GA C I O N NECESARIA

El c u e rpo general de los incidentes de rayo en bola f o rm a , con

ocasionales desviacione s , un p a n o r am a m u y c o h e r e n te . El autor cree que

algunos he c h o s de los que hoy se i n t e gr a n entre los i n f o rm e s de ob ser­

v a c i o n e s OVNI podrían muy bien pertenecer a una c at e g o r í a m á s o menos

a n óm a l a del rayo globular.

Tamb i en m a n t e n em o s que e x i s te n s en d o s l ím i t e s s up e r i o r e s d imen

s i o n a l es y de durac ión, así como una g a m a y m a gn i t u d de efectos produ­

c i do s , que han s i do poco explo rados por los geo f í s i c o s o físicos atmos­

féricos ; nos r e f e r i mos a aque l l o s cuerpos que mu e s t r a n una gran enver­

gadur a ( O , S x 103 cm, incluso 103 cm de d i ám e t r o ) , con una muy l a rga

vida de a u to s u s t e n t a c i ó n energética (N 1 0 3 s e g u n do s ) , que se m an i f i e s -

tan , se e x t inguen o se mueven d e manera s i m i l ar al fenómeno del rayo

e n bola. Son o b j e tos que poseen una el evada densidad de energí a , refle

j ad a e n los efectos q u e p u e d e n p r o du c i r en el entorno y que se s i tuan

cerca del suelo o l le g a n a a l c an z a r l o .

P o r var i adas razones , l o s n a tu r a l i s t a s e s p a ñ o l e s n o han c o n s i ­

der ado el p r o b lema de las man i f e s t a c i o n e s del rayo en bola como mat e r i a

de investigación. L a b i b l io g r a f í a d e o r í gen nacional sobre el particular

es a n t i gu a y escasa. E n t endemo s , sin embargo , que estos sucesos se pre­

s en t a n como un reto i n t e l ec t u a l para el cientÍfico de la Naturaleza y

para el t e ó ri c o . C o n c r e t am e n � e , en la encuesta de casos de este tip o ,

en la c u an t i f i c a c i ó n de las m ag n i t u d e s del fenómeno -deri vadas de los

múltiples efectos que éste c a us a - , y en el anál i s i s de mue s t r a s de

inc idencias , el i n v e s t i ga d o r español t i ene una excelente oportunidad

de realizar una contribución o r igi n a l en el e s tudio del rayo g l ob u l a r .

Con este e n s ay o p r e t e nd e m o s , además de r e s e ñar los fundamentos del


22

e n i gm á t i c o rayo en bola , e s t i mul ar a los l e c to r e s de e s t a p ub l i c a c i ó n a

d o c um e n t a r s e en e s t a p r o b l e má t i c a n atur a l , a ap l i c a r s e en la in­

v e s t i ga c i ó n d e campo de e s tos h e c ho s , y a desarrollar l a posterior

evaluación en t é rm i n o s fís i co s de los datos obtenidos . .

REFERENCIAS

1 . Charman , W .N . , Ball l igh t n i ng , PHYS I C S REPORTS , 5 4 , 4 , 1 9 79 ,

2 6 1 - 30 6 .

2 . Turman , B.N. , Edgar 1 B.C. y Friesen , L.N. , Global l igh t n i n g

D i s t r ib u t i o n a t Dawn a n d D u s k f o r Augu s t - S ept e mb e r , 1977 ,

E O S -TRANS . AGU 1 59 , 4 , 1978.

3. B a r ry , J.D. , B a l l L igh t ning and B e a d Ligh t n i ng , P l enum P r e s s ,

New York , 1 9 80 .

4. R ay l e , W . D . 1 Ball L igh t n i ng C h a r a c t e r i s t i c s , NASA TND - 3 1 8 8 ,

W a s h i n gton , D.C. , 1 96 6 .

5. Powe l l , J.R. y Finkelstein , D. , Structure o f Ball L igh t n i ng , en

Advan c e s i n G e ophys i c s , H.E. L a n d s b e r g y J . V a n Mi e g h e n ( e d i t o r e s ) 1

Academic Pres s , New Yor k , 1 9 69 .

6. McN a l l y , J.R. , P r e l i m i n a ry R epo rt on Ball L igh t n i ng , Oak R i dge

National Laboratory 1 ORN L - 3 9 3 8 , 1966 .

7. Cade , C.M. y Davis , D. , T h e T a m i ng o f the Thunderb o l t s ,

A b e l a r d-S c h um a n , London , 1 96 9 .

8. S i nger , S . , The Nature of Ball Ligh t n i ng , P l e n um Press , New York ,

1 97 1 •

· 9. Cor l i s s , W.D. 1 Ligh t n i ng , Aurora s , Nocturn�l L i ghts , and Related

Luminous Phenomena, The Sourcebook Proj e c t , G l e n Arm , Maryland , 1982 .

NOTA

El autor está e l aborando un c a t á l o go de obs e r v a c i o n e s del rayo en

bola o curridas en la Península Ibé ri c a . Cualquier referenc i a , infor­

me o not!cia relativa a este f e n ómeno que los lectores

puedan p r op o r c i o n a r p a r a e s t a recopilación s e r á muy bien r e c ib i d a .

La d i r e c c i ón a l a que puede r e mi t i r s e d i c h a d o c um e n t a c i ó n es :

V i c e n t e - J uan B a l l e s ter Olmos

Guar d i a C i vi l , 9

Valencia- 20
23

REALIZACION PRACTICA DE LAS FOT0GR�F IAS EN LA INVE S T I GACION


DE UN SUPUE STO AVISTAHIENTO OVNI . -
=�==�=============== ===================== =================

Pretende�os a traves de este somero a r t i c u l o , expl icar como


l l e var a cabo e l t rabajo f o t o g r a f i c o en una invest igaci6n d e un
�os ible avis tamiento de un fenomeno Ovn i .
S iempre que nos sea po� ib le , e f ectuaremos las t omas con p e ­
l ícula en c o l o r , d e una s e n � i b i l idad me0 iana (50 6 6 4 ASA ) , pa­
ra evitar e l e f e c t o de l grano, en pos ib l e s ampl iaciones .
La primera operación que e fe ctuaremos , sera la de e f ectuar -
unas t omas de todos los alrededores de l suc e s o , para hacernos -
una idea de conjunto d e l lugar d e l o s hech o s , y observar s i exis
t e n tend irlos de alta tens i6n, lineas t e l e f onic� s , casas , e tc . , y
que de e s te modo quede una constancia graf ica de ello.
Poster iormente pasaremos a e f e c tuar fotos d e l Jugar concreto
de i o s hechos , f i j andono� bien en l n ma l e za , arbo l e s o �rbu s t o s ,
para d e t e ctar pos ibles quemaduras o fracturas extrañas en los -
mismo s ; para e l l o las fotografías deberan tomarse l o más c e rca
p o s i b l e de las partes que puedan presentar e s t as anoma l ías , por
l o que nos s erá cas i impre s c i nd i b l e , el empleo de obj e t ivos macro
o en su de fecto de lentes de aprox imac ión, con e l f!n de obs ervar
hasta l o s más mínimos de t a l l e s .
En e l supue s t o d e que e x i 5 tan huellas prov enientes de un po­
s ib l e aterriza j e , tomaremos dos de cada una de e l la s , una s ituan­
do la camara perpendicular a la misma, con e l f in de obtenPr una
t oma d e l contorno, y otra d e s d e un angu l o oblicuo para poder apre
­
ciar la profundidad de la misma. S i empre tendremos la precauci6n
de s i tuar a l lado d e la hu e l la una regla graduada , para p o s t e r i or­
mente a l observar la foto, podamos hacernos una idea d e l tamaño -
real de l a misma . En e l supu e s t o d e que fueran m�s de una , procu­
raremos s i tuarnos en un lugar lo más e l e vado p o s ib l e , con el f in
de que s a l gan todas en la misma imagen, si es prec i s o emplearemos
inc lu s o un ob j e t ivo gran-angu lar , para observar si las hue l l as -
forman a l guna f i gura geometrica o s imetrica produc ida por un tren
de a t P r r i za j e .
As ! mismo fotograf iaremos el lugar d e l at e r r i z a j e con e l fin
de recoger posible rastros de hie rbas quemada s , o s im i l a re s .
Cuidemos s i empr e , aúnque nos parezca inne c e s a r i o , tornar muchas
fotos d e det a l l e s , ya que estos a l paso de muy poco t i empo desa­
parecen y sobre todo si ha l l ovido, es terreno rle labranz� o zo­
nas de mucho trans i t o , y luegon de nada s i nven las lamentacione s .
Otro punto que no s e nos debe olvidar e s la fotografía de los
posibles t e s t i gos , procurando que e s ten s i tuados e n l o s mismos -
lugares en que se encont raban en e l momento de l avistamiento, para
que todo e l l o nos pueda fac i l itar en un momento dete rminado la -
reconstrucci6n de los hech o s .
E s muy convenient o , transcurrido un t i empo prudenc ia l , volver
al lugar de los sucesos para tomar unas fetos del s it i o exacto -
del lugar d e l aterr i za j e ( suponiendo que haya habido tal aterri­
za j e ) para comprobar si existen a l t e raciones en la vegetaci6n de l
lugar, ya sea por d e f e c t o o por exce s o .
Deberemos tener l a precauci6n de anotar l a s i tuac i6n d e s d e la
que se han optenido las t oma s , a s ! corno la fecha, hora y datos -
tecnicos de l a toma, los cua l e s s e anotaran una vez p o s i t ivado
24

LLAf{ADA A LA COLABORACION
==�========�==�==========

En las páginas del número anterior de CUAirRNOS , nuestro com­


pañero y amigo Jos� Miguel Alcibar, exponia las bases de lo que �1
ha dado en llamar TUR ( Teoría Unifi cada de las Radiaciones ) , en la
que básicamente el fen6meno OVNI encontra�a ex�licaci6n dentro de
las frecuencias el ectromagn�t i cas . Como quiera que el desarrollo de
tan interesante trabajo requiere de un número previo de informaci6n,
( casuística y traba j o s monográficos sobre tal t ema ) , agradeceremos
a nuestro lectores y amigo s , que quien pued� facilitar cualnuier t i ­
p o d e informaci6n documental al citado Alcibar , s e dirija a :

JOSE MI GUEL ALCIBAR CUELLO


Avda. Ram6n y Cajal,l5-1Q
SEVILLA
El mismo invest igador facilitará l i stados de casuística ya en
su poder y de aquel l o s trabaj os monográficos que l e son conocidos .

===:=========== =========�==== ====�========== =============== =============

(Viene de página anterior )

los negativo s , en e l d o r s o de estos, par� poder identificar en -


todo momento las fotos .
Una vez en nu e s tro poder las fotos , s e hará un dos ier con to­
dRs , teniendo mucho cuidado con incluir l o s negaLivos , para pos ­
teriores copias o amp l iaciones de las misma s .
A continuación vamos a dar una relación d e l equino mínimo pa­
ra l l evar a cabo una informaci6n grafica de estos suce s o s :

- Camara re f l e x d e optica intercamb iab l e .


- Ob j e t ivo normal con macro, o e n s u defecto lentes d e aproxima-
c i en d e �1 , +2 y +3 d i optrías al meno s .
- trípod e , l o más s o l ido pos ib l e .
- cable d i s parador .
- c inta m P t r i c a y un metro de madera, de los empleados en carpin-
t e ría .

E s t e repit o , s e r i a e l equipo ba s ic o , al cual se le nuerlen aña­


d ir entre otros : Obje t ivo gran-angu l a r , ob j e t ivo Zoom-ma cro de 75
a 210 mm� , flash, flash anular para fotrografias d e aproximac i6n,
e tc . , a s ! m i smo tambien e s posible , como no, la obt e � c i 6n d e las
fotogrAfías con una s imp l e camara , s in más a d itamentos ; con buen�
voluntad y gan8 s , todo se sup l e .
Espero que con e s tAs breves l ineas haya quedado un poco claro
como trabajar ante un pos ib l e c a s o d e avistamiento y/o aterriza­
je d� un OVN I .

Enrique M. Va l l s Girol
1 11
'l ' t
R . N. e . - Sevi l la -
25

AN EXO

Cuando iniciamos este anexo a CUADERNOS,se hizo con la aportaci6n


de Vicente Juan Ballester Olmos , en un intento de hac' r l l egar al estu­
dioso español aquellos t extos más interesantes para el trabaj o de in­
vestigaci6n en el que estamos inmers o . S iguiendo esta linea,Ballester
nos sigue sirvi endo diferentes t extos de publicaciones internacional­
mente reconocida s , los cuales hemos querido incluir en este número de -
una manera especial,dándole un carácter de ANEXO, para que el lector se­
pa ver cual es su importancia y donde l l ega el grado de compromiso de
nuestro buen amigo.
En esta ocasi6n , i ncluimos igualmente un trabajo de Fernandez Peris
que por su actualidad creemos es digno de figurar en estas páginas espe­
ciales.
Es nuestro deseo más fervient e,que pese a que Ballester inici6 es­
t a forma de colaboraci6n directa con CUAD'[IJRNOS, s irvien,� onos no solo los
text o s , sino ya reproducidos tantas veces como hiciera falta para incluir
los en todos los números de nuestra tirada,oue los demás colaboradores
de esta publicación hagan lo mismo, aportando sus conocimientos e inquie­
tudes, sus h�llazgos bibli ográficos,a la par aue ayudan al mant enimiento
de este noble y desintereado intercambio en favor de un mayor contacto
entre estudiosos .
En pr6ximos números-�i vuestro apoyo permite que continuemos-in­
sertaremos artículos de diversa índol e , que permiti rán conocer avances y
opiniones autorizadas sobre distintos aspectos de la física actual ,que
bien pudieran tener relaoi6n directa con la natural eza del OVNI .

( Sigue en página siguiente )

c=======================c===================

(Viene de página )
REFEREN CIAS

l ) Guill erna Gri jalba ,Jos� Luis-ül eada en el Norte de España-Mundo Des­
conocido n ll 39 pág.63 al 65 "Alegria de Alava-Madrugada del 6 de Diciem­
bre de 1978"

2 ) Gasc6n Valldeoabre9,Juan-M arcos-El caso de Alegria de Alava , e j emplo


de problema básico en Ufologia-Cuadernos de Ufologia nll 2-1983
-Más y punto final sobre el caso de Alegria de Alava-Cuadernos de Ufo­
logia nll 3-1983
UFOL03IA ESFA�OLA: RECUERDO Y VALOnACIOtJ DE �-�ANUEL OSUNA

Por Juan Antonio Fernández Peris

El fal leci niento el d!a 14 de noviembre de 1982 de lv�a nuel Osuna Lloren­

te, tambi�n conocido en los ambie nt es ufol6gi cos par su pseudónimo Hanest �an

( Hombre Honrado ), justifica de una forma inmediata la existencia de estas lí­

neas.

Como uno de los pioneros que fue d e la Ufología española, creemos que al

ha�erse cumplido el primer aniver sari o de su desa pari ci ón , su incansable y

ab�e�ada labor , no adecuadamente valorada por la mayor parte de la comunidad

ufoló�ica nacional , bien merece este emo ciona d o , modesto y sincero recuerdo .

Apuntes biográficos.

¿Qui �n fue �!anual Osuna?. A pesar de lo sencill a de la pregunta , �sta

e s dificil d e contestar . Honest �an mantuvo siempre una a cti tu d relativamente

cerrada de cara al exterior, poseyendo ademé s una personslidad muy compleja

y peculiar. Capacidad de trabajo, susceptibilidad y una ciort5 tend encia al

aislamiP-nto fueron los ras�os m�s de sta ca�l es de su personal i d a d .

Puesto q u e nosotro s , por des9r a c i a , n o tuvimos la oportunidad d e conocer­

l e personalmente, hemos preferido obviar en lo oosibie toda referencia a as­

pectos personales del misrno. Por ello su bioQrafia la hemos e stra ctado al m�-

ximo.

l�anuel Osuna Llorente nació en 1914 en la ooblaci6n sevillana de Umbrete ,

ubicada en pleno corazón del Aljarafe. Precisamente fue en esta su comarca na­

tal donde centr6 una gran parte de sus a ctividades ufológi cas.

Reali7.ó sus [Link] estudios en el Seminario [Link] tano de Sevilla,

re sidi endo desde f:[Link] de las años treinta en la población sevi llana de Villa­

nueva del R:!o y f:linas, donde llegó a ser promotor y director de la Escuela de

Fo rma ción Profesional de l� loc�lidad.

A pri n ci pi os de le d�cada de los sesenta pas6 a ser director de la Agru­

pación Escolar de Um�r ete , · y posteriormente profesor de la mi sma hasta su ju­

bilación.

Su f a l l e cimiento se produjo , tras penosa enfermed�d que arrastraba des­

d e hacía ya largos años, el día 14 d e noviembre de 1982.

Su pueblo natal le rindió un homena j e p6stumo durante la Semana Cultural

cel e�rada del 23 al 28 de fe brero de 1983. En la mis:,.,a , alounos conocidos per-


sonajas de le. Ufolog!a española dieron una serie de confere n c i a s , clausur��

dose la Semana con el descu brimiento del r6tulo de una calle, que a partir

de ese dia figura con el nombre de Manuel Osuna Llorente.

Actividades ufol6Gica s .

Puede extrañar que nos adentremos en el siempre dificil campo del comen­

tar las actividades de una persona que no conocimos directamente. Bien, cree­

mos que ello no es nin�ún i mpedimento , al contra r i o , incluso podria presentar

una venta j a , ·ya que nos permite colocarnos en un plano totalmente objetivo,

al no interferir los sentimientos que toda relación personal comporta.

Por otro lado, nuestros comentarios se sustenten en muchas lloras de es­

tudio de la mayor parte de los informes que redact6 Osuna , y que recopen su la­

bor ufol6gi ca. Debemos dejar C"..O nstancia aoui de nuestro f!graclecimiento a V . J .

Balloster Olmos, en cuyas archivo s , como él dice, se "atesoran" las informes

de Manuel Osuna , y sin cuya amabilidad nl permitirnos consultarlos no habría­

mos podido escribir estos co�entari o s .

La actividad ufol6gica d e Osuna fue dilatada , tanto en el tiempo como

en la geografía , por ello no e s extraRo que, si ésta se analiza, se abser0e

un cierto grada de [Link]. Su tl�abajo creemos puede dividirse en cua­

tro etapas distintas:

Hasta 1968. No realiz6 ningún informe escrito de las casos que llegaron

a su conocimiento. Lo más destGcabla fuoron sus gestiones respecto del aterri­

zaje con humanoides ocurrido el d!a l de julio de 1953 en l a s cercanías del

pueblecito con4uense de Villares del Saz (1). Al a ctuar en solitario y más

bien por curiosidad , sucedió que sus actividades no fueron conocidas por el

resto de los pioneros de la preufología españ ola.

1959-abril de 1970 . Repr;:;sent6 la et.:;pa de su recono cimiento como "pio­

nero" y su integraci6n en l a s circulas ufol6gi cos de la época. Cornenz6 a rea­

lizar sus primeros informes escri tos. El primero conocido , y uno de los pocos

difundidos en letra impresa , apareci6 !nteqro en un libro de Antonio Ri berA (2) ,


del que era corresponsal. En ese mismo año 1968 pos6 a ser corresponsal del

CE! , y en 1969 también del CEONI. Al crearse en o ctubre de 1969 el ENI ( 3) ,

Manuel Osuna qued6 encargado , junta a sus colaboradores José Oarnaude y F eli­

pe Laffi t t e , de las encuestas de los avistamientos de Andalucía y Extremadura .

En abril de 1970 abandon6 to da s sus carresponsalin s , pasando a encuestador

particular. F u e en ese momento cuando edopt6 el pseud6nimo Honest Man.


Abrj.l de 1970-19??. F u e sin l u gar o du das le. etapa m�s fructi f era de t�a-

nuel Osuna como encuestador, pudi6ndose estimar en más d e 200 los presuntos

cE..sos que recoqi6 en ese perj_odo. Sus informes los distribuía en copins a un

reducido y selecto [!rupo de investirtadores y oscri tares, como Osear Rey (ya

falleci do ) , V. J . BallestBr Olmo s , Antonio Ribera y Carlos l,lurciano. El p un to

de inflexi6n de sus actividades ufol6qicas qued6 marcado por los sucesos ocu­

rridos en la finca "El Condesito'' , del término mu ni cipal de Almont e , durante

P.l peri odo co�prendido desde aqosto de 1974 a mayo de 19?5 ( 4 ) . A raiz de ello,

�na se distanci6 fuertemente de todos los que habían colaborado con él , e

incluso de .los estudiosos del tema OV�I con los que colaboraba. Además, se su-
,

m6 un empeorami ento oroGresivo de su salud, que fue haci8ndo melle en él , pro-

�ució��a!e une �uy sensible disminuci6n del nivel de su activid�d ufo16gica

a pArtir de 1976.

197?-1982. Sus i�formes fu er on haciéndose ceda vez más espor6dicos dedo

el progresivo agra var.1iento de su salud y su ya �·vanzada eda d . A pesar de ello

continu6 recogiendo la inforrnaci6n de los casos que llegaban a su conocirnien-

to. El último informe completo conocido refleja el presunto at errizaje en

UmlJrete del 2 5 de o ctu br e de 1981. Su t ena ci da d le acompañ6 prácticamente hes-

ta su fallecimiento , intuido más que esperado, �ues se encontraba trabajanqo

en varios informes, que ya no pudo completar.

En cuanto a la distri�uci6n espacial de sus activi dades, tambi�n es apre­

ciable un cierto qrado de diversificaci6n, aunque [Link]�lmente son d e des-

ta car dos �reas muy concretas: el Aljarafe sevillano , tierra natal de Osun3 , y

el conti�uo Co n dado, ya en la provincia de Huelva. En estas dos comarcas de­

sarroll6 la meyoría de sus encuest a s , actuando también, au nq u e con un nivel

mucho menor , en la Serranía onubense y en la zona norte de la provi�cia de Se-

villa.

Aproxi maci 6n a su obra.

Debemos a clarar de entrada un concepto importante. Al referirnos a la

obra de l!ianuel Osuna, lo hacemos como sin6nimo del conjunto de sus informes,

y no a a l g ú n libro, Nunca lleg6 a ver p ublicado nin gu no de los tres volúmenes

que a · tal fin tenía preparados. El continuo rechazo de los mismos por parte

de diversas editoriale s , tanto españoles como extranjera s , amarg6 aun más sus

ú l timos años. J\demás sufri6 una gran desilusi6n por parte de los uf6logos es­

cri tares profesionales, que le habían prometido gestionar ente ciertRs [Link]-
riales ln n u b li ot �ión de sus libro s , pero quo , a ln hora de ln verdad , no hi­

[Link] valer sus influencias, con la consi 9ui ente fustración de Osuna.

Sólo esperamos que ahora, tra s la muerte de O suna , ninguno de estos per­

sonl".,ies se o nro veche de una po sibl e [Link].�ción de las o�1ras que en vida del

mi smo no [Link] a publicar.

Ent;.· a n do yu en el co l"lentcrio concreto de su obra , lo que más soror en de ,

i::L·as su estud io en profundidad, es su gran vol u �el} y el desconocimiento que

de lo mismo se ti ene a ni vel g2ncral , e incluso dentro d�l sector ufoló�ico

proni€1mr-mte di cho . Ello hn l levndo 1 de un lado 1 a s u snbrevaloración , y de

o-:ro, a 1:= nsunc:ión cor.1o ci ertos de urw serie de tópico s . E speramos que estAs

líneas sil'•van p Ar a centrar mínimamente sus característi cas.

Así , nos e nco n-':r a mos con que se ti ende a adnitir oue los casos recogidos

por Osuna se cuentan por mi l os . A p esar de su considerable vo l umen , en rigor

[Link] [Link] sentedo �ue di�hR afirma ci 6 n es un auténtico error. La 9ren la­

bor que r9aliz6 Osuna no nn ce si ta exageracio�es d e ese tipo. Con una gran pro­

babilidad, su o bra consta de m�dio millar da casos , cifra de por sí muy rele­

vant e , sin necAsidad d e sobredimensionarla.

De otro parte se o;:, serva que e pesa.r del gran volumen de casuí stica re­

copilada , no figura ninqún caso neqativo , ésto es, explicado. Ello se entiende

por las id ea s que �!.anuel Osuna tenía respecto al fe nómen o OVNI , no si e n do pre­

cisamente u n parti dari o de la depuración de los ca sos . Para Honest M a n , todo

lo qu e era extraño para el observador, era anómalo por s:! mismo. Este enfoque

está en contruposici6n con la corri e nt e más sRria de la Ufol oJía .

Así mismo sorprendA que, a pesa r de su largu í sima experiencia, la cali­

dad de sus en cu esta s no au�e� cera con el pa so de los años, ' sino al contrario .

E n líneas !=jenerales, l a s en c·. mstas del periodo 1968-19?0 son d e mayor riourosi­

dad que las de los periodos posteriores.

Tambi�n so rprende el rebuscado estilo liter a rio con que están escritos

los informe s . Aunque personalmente nos a [Link] de por su sabor decimonónico , su

barroca y adornada redacción no es el vehículo apropiado pare. la concisión y

exactitud que un informe técnico pr ecisa .

Uno de los ma yores tópicos empleados con [Link] O suna ha sido su preten­

dida actividad on solitari o , dándosela como e j empl o del tí pi co investi:;¡ador

''unipersonal� . Nada más ale j ado de l a realidad , cuando precisamente su red da co­

rrespo nsales fue muy a mpl ia , pudi e nd o recoger qra n cantidad de casuísttca a

trav�s de los mismos. Por otrét part e , Osuna nuncé\ ne()Ó esta ayuda , citando
siempre en la portada de sus informes a qui en e s hobí�n col�8orado en �l . Se­

ría muy largo rese�ar a t odo s y cada uno de o l l a s , pero podemos nombrar a Jo­

sé e Innacio Darnau de , Felipe Laff i t t e , José Ruos�a, Rafael Llama s , Julio �ar­

viz6n, ,Joaquín iv'.at eos, José Orti z , Gtarardo Gi l , Lino Fajo , R a f ael Diez, Pedro

Ragel ,· Antonio Petit , Heliodoro Contreras (quidn fue el promotor del homenaje

qu� so le rindió en Umbret o ) , y otro muchos.

Con otro t6pico se l e ha [Link] como el mejor investi oador de campo

español. En reolidlld, la mayoría de sus i nvesti g a cione s podrían clasi fi ct.\ rS!

r,6lo como encuestas prel i minares. Hoy en. dia se entiende por investiqaci6n de

cam po aquella ac":ivirlad d e encua stéi exhaustiva realizada directamente al testi-

20 1 es decir, une encuesta do nrimera mano que siouo un protocolo riauroso�

Pues bien, Osuna realiz6 muchísimas encuestas de pri mera mano, pero práctica­

mente n:[Link] de ellas fue compl eta. Su labor consisti 6 , en una gran mayoría

de las ocasiones, en ro']istrar en unes pocas lineas o como mucho en un folio

completo las declaraciones de los testi�os, sin más datos ni actuacione s.

A éstu se 18 llamo una aproximaci6n de afi ci onado a la verdadera investi­

gaci6n de campo , tan poco cultivada¡ ln cual debe suponer una batería riguro­

sa de prequntas, dibujos del fen6meno realizados por los propios testi Q o s , y

una serie de 88Stiones a diversos niveles ( sob re_ la credibilidnd de los te sti­

oos, sobre el e stado del tiemro, e t c . ) .

Manuel Osuna sabia y aceptaba que lo que é l realizaba no eran verdaderas

investigaciones de campo. Contra lo que ciertas personas pudieran haber crei­

do, ero muy rea li sta y sencillo, alejado de vanidades pasajeras. Pensamo s , por

ello , que comprend�ria y valoraría en sus justos t�rminos estos comentario s .

N o pretendemos mi nusvulorar su traba j o , ni mucho menos, pero resulta ir6-

nico contemplar como ahora se le sobrevolara , cuando en vi d a hasta incluso se

le negaba " el pan y la sal" . Nosotros no participamos d e esa hipocresía. Siempre

respetamos a Manuel Osuna, y n su muerte lo continuamos haciendo, sin embelle­

cer ni fal sea r la reali dad .

En realidad, la verdadera defi nici6n de lo que realiz6 Manuel Osuna es

clara, fue el mejor y mayor recopilador de primera mano de pr esunta· casuistica

OVNI . Fue el verdadero cronista que recogi6, sin valorar, todos los sucesos

OVNI que i ban ocurriendo a su alrededor.

Su labor, su qran le9udo a la Ufolo�ia naciona l , y en particular � lo an­

daluza, ha consisitido en esa recopilaci6n, en ese casi medio millar de avis-


t..,mien:os . Ello supone un caudRl tr.l de datos "en b: u".;o" , que pensamos podrían

llonor la vidn de cu3lquier investigador que se dedi cara a su catalogación y

pepuraci 6 n .

l�uy probAblemen � e , como es t a n frecuente en EspaAa, todo quedará e n une

moncaña de loas y nln'1anzas a "la enre0ia y señera fi'Jura del inconmensurable"

1,\antJel Osuna, oero no habrá nadie con interés pora enc=.r arso de completar
..

dicha obra, pR so ic
r��scindible para que pueda se� utilizada por los anali staa.

Ese es ol qron reto y respo�sabilidod de los investi�adores españoles, en es­

pecit'll de los andaluces: rescatar la obra de Osuna , complet�ndola, aumentó.ndo­

la, depur�ndola y por úl ti�o analizándola.

Ep:!logo.

No quc::'cmos termi nar sin exprescr la inmensa admir·aci6n que nos produce

recordar c6mo este hombre , arrastrando una penosa enfermedad y caraado de afies ,

a base de tes6n y fuerza de volunta d , continu6 su labor nAo tras año. Esta te­

nacided, que l e acompa06 prácticamente hasta su muerte, es un ejemplo de lo

que las nuev3s gonoreciones, que pretendemos eden�rarnos en el conocimiento y

estudio del fen6rnen� ov�'I , nunca deb�remos olvidar. Puede que sea �ste el ver­

dadero legado que nos de j6 a todos un rr1�on hombn'!: l.t�NUEL OSUt\A LLORENTE .

i�OTAS

l. Ballester Olmo51 VicentG Juan, OV"If•: P.l fen6meno at::Jr�,izaie, Plaza y Janós,
Oarcel o n a , 1978, cap!tul� I , p�gs. 32-38.

2. Ribera , A . , Platill� � volantAs en Iberoamsrica y Espa�a , Po�aire, 8ercelona,


1969, pégs. 424-427.

3. Equipo r�acional de I [Link] . nepresent6 el primer y más serio intento


para una vard.:1dara cooperación, dentro de la UfolO!JÍB nacion!Ü , entre los
i nv�stlgadoros �ás representativos de la �poca. El promotor de la idea y
coordinador del ENI fue Vicente Juen Ballestt:Jr Olmos,

4, Al!](tn día comsntare r¡¡o s los peculiares sucesos que [Link] en "El Conde­
sito" . Baste decir que Uanuel Osuna pens6 estar ante " el primer encuentro
tecnol6gico con los tripulantes de los QV\!I 5" , según rropias palabras, cre­
y�ndose además ser sujeto activo del mismo.
�ow good are the other pro arguments' phenomenon we should have a convincíng
1 . � li'E EXI'>H'ICE OF ��SJST�Nl socio psychological .ode l . ' Prec isely. Such
-
QUESTIONING THE
�XPLA';A'OilY "!OCELS. ! ta�e �ere the eliAI'Iple a .odel i s seriously beginning to emerge.
J' �-e extraterrestn a ' hypothesis: 1 t 1 s In fact, !�! 9�1 er� �r9��!
� �����
:r•Je t.,at' the CTH i s not only a pure ufo­
���� r!l!!�l� !� � -� !�� a lee �r��t ��-
. ,e
1 ? or re , 1ab
'REAL' PHENOMENON 'og•cal construction and 1 s b u i l t on exo­
b•olog•cal arguments which are very spec­
1stence o• some thousands
a6ñormál-cases� Büt-to-me tfie con- argu:-
­

u'at1ve but wh'ch we cannot purely and �ñts-seem-to- be increasinalv sound.


s·..,p'y 1gnore; it •s .s'so true that the
r�s�arches of J �cC�b� ' l , J P Petit or
v �e San and others) �r1ng possible sol­ 2 THE MA!N COH �qG�EHTS
Claude Mauge utlons to th� propu ls•on proble11 or that
2 . 1 THF. UFO/IFO ' INOISTINGUJSHAB ! L I T Y ' .
some theoret1cal ' impos s i b l l i t i e s ' mtght
have technolog1cal solut1ons. But the problem lt would seem that the UFO cases and the
of cos11ic d1stances, the ' anthropo psycho­ !FQ �!��� !r� ! er1gr1 1�ª!��1�9�1��!�1�·
- They correspond to the same stor1es, they
logica l ' c�onént of the u�o phen�enon ,
etc., are very embarrassing for the ElH. contain the same déta f l s , and the range of
A�ove a l l , what i s the reliabi l i ty of so data does not becone [Link] when the ex­
This psper ' s a lonaer version of roy interventlon a t Ule UFO ""'<'ltng in 9ooJIO&ne
��ny researches ·which are based on so many p l a l ned cases are [Link]. ! 1 3 , 2 1 )
11!'-20 Ft:[Link] 1�83). I quote part!cularly Frt'nch-Pf'.. akin& author5, partly to "'ake th""'
doubtful casP.s lcf. HcC�Mpbe l l using I n particular, many cases which, we were
better known , par�ly beca use 1 don' t koow very much ebout the t:noM'!tous 'Engli sh
Vallée's catalogue)? Therefore, the app­ assured, 'totally reliabl� and totally un­
llterature. I thank Jacques Scornaux and Dominlque !lehar fur [Link]>r ald with the trans­
arent lrei nforc�d by the El mythl con­ ellplainable' were later well explained.
lation, but I only a• responsible for al1 the mistakes !
But this indistinguishability is far fr�
1 use the fo llowin& defin!tiuns (�ee �): si stency of the ElH ís not necessarily an
real or not, �htch the ' w l tness arg�nt for v a l i d i ty. Moreover, the non­ befng proved, and f t i s not by itself a
- �� �O ( i n French: pr�-OVNI) • any 'observation ' ,
definftfve argument against the reality of
or any po:rson calla 'UFO'; it can be for example a real flyin& saucer, a misinterpret­ reducing MOdels have epist�logical dls­
All the pre uro cases b i d uo u l a fundamentally original UFO phenomeno n .
ation of th� moon , or a case inven��d by s journal>st. advantages: they change the paradigms
2 . 2 THE UFOLOGICAL CIRCLES. Besides
the � p heñomenon � the �� . completely and are less econ�ical; they
can become explained - it is also &n lFO
many dubious people or groups, most ufo­
- A pre UFO case can be unexplainab l e or are not falsifiable. ( 151
can be not explained - it la also a near
uro logists seem to be intell igent and honest.
(French : OVl • objet volant identifi�) - or 1 . 5 THE EXISlENCE OF MATERIAL PROOFS
But they often have very sketchy scientific
(rrench: quasi OVNI)
• ánY ' obs rva i
e t on ' which remaíns unexplained by competent Of Al!EH TECM�OLOGY . But no a l l eged pfeces
All the near UFO cases build up the � phenomenon in
(?). !!!! � � knowledge (for example, of geophyslcs or
experu · of UFOs see. to be extraordinary, and the
bec
oae explained because of the proaress of the psychology) and their critica! atti tude i s
- A near uro case can la�r ' proofs' by L Stringfield of crashed UFOs
UFO verr often unsatl slactorr: -see 1or-exaiple
lnvesti&ations or the evolution of acience, or can be
a true (French: vrai OVNI ) , the
and the exi�tence of humanoids' bodies show
.-- -- s-friedmáñ, -�-Gu�rlñ-añd h i s analysis of
whole of "hich is the UFO p henOO>enon in the � se nse-
aoove a l l the absence of critical think1ng
the Warminster photographs, A Míchel and
All these terma may be impruvabl e . by Stringfield. Really interesting photo­
h i s paleolithic UFOs, L Sprinkle and his
graphs and other records are extremely rare
• cosmic ci tizens• , L Stringfield and many
and are not deffnitive proofs, and the
others . . . See also the ( very) low standard
controversies about radar cases do not
(Chabeu i l and Poncey-sur- l ' l gnon, 4 Oct­ of almost a l l the UFO papers and books ; and
1 TH� PRO ARGUMEHTS a l l ow us to draw definite conclusions fr�
ober) is tare) sound 16) . Better lor also the •ixture of UFOs with ' h o l l ow earth'
cases such as Lakenheath or Haneda ( for a Bermud1 mystery, Loch Ness .onster, animal
· P Gu�rin (31 wrote in 1977 that the worse ! ) , the same l i sting includes 16 d·scussion of such evidence see reference
existence of a fundamentally original UFO Belgian cases with traces; only one i s ,� , 1 . mutilations, 'ET in history ' , Charrouli' S
phenomenon was proved by !�� ���j���!!�� sound IBouffi oulx, 1 6 Hay 1953) but the and Oaniken ' s theories, and so on l there
attribu tion of the ' traces' to the UFO is
of three arguments: 1 . 6 lHE OlHEq PRO AR�UME�TS REFLECT are perhaps relationships between some of
-- --1�1 fHE-EXÍSTENCE OF CAS�S WHICH SEEM absolutely not justifi ed, and the only
case �LY THF. IDEOLOGICAL PRfSUPPOS! TJO�S OF these data and UFOs, but evidence of such
R�LIARLE ANO COMPL�TELY IRRECUCIBLE lO with a trace rightly attributed to the 'UFO' T>'E! R A!JTHOQS OR ARE 0"1� Y �qGlJMF.:IHS Fq()4 relationships is very flimsy).
is \�T��Q:rv. For examg le:
k��l PHENOMENA. Apparently this arguaent i s is well explained! ( 1 , 6l In fact, it Ufol�r is founded on some f !e l i c i t
sti l l sound, even i f the number of such perhaps possible to ��!!�!� !�� � � ��r �! e��t�1!!��. such-as-the followlng: ¡-The
,
cases is much lower than many ufologists sound cases ( a pri�r1 r.�n- suspect w1 tnesses resldue postulate (cf. Oberg ( 1 4 ) ) , that i s
'The atti tude i n official circles
said lor s t i l l say) , such a s A Michel ( 1 2 ) good -observing condit\o�s. cont�nt of ob­ the equivalence unexplai ned case & unex­
proves- that there is sOMething in the UFO -
who said 22 •i l l ion o r C Poher 116) 90 servations rea lly extraordinary and not re­ plafnable case • true UFO ( t ET vehfcle very
y�e�OMenon. • T h i s atti tuée i s often a.­
� ! 9 �!r �r �!�!r �r ���! !! ]�!�!
mi l l ion! ducible to known phe�na, and good invest­ often) . 1 The Zorro syndrome of J Scornaux
' 940us, but it proves on'y that off1cial
�f !�� �!��� ! � ��r �!�!) ���� ���:! �� igation) to be soae thousands, or even 1 2 1 1 : the ufologfst who studies a case and
- c•rc'es don ' t really unaerstand the phen­
to be true UF�s or near UrOs , o ) , because fewer! -- - - ---- --- -- ---- - - - -- seems to explain ft in a conventfonal
��on.
tOday they are-well-explalñed, doubtful , or -----1.2 THE AHALOGIES AM�� lH� CAS��. But .anner, but ' proves• l i n real i ty, clai•sl
'Debunkers are backward anthropo­
it i s impossible to evaluate their credi­ t h i s argument is reduced to nothing by the - that sa.e small detall shows that the pro­
centr i s t s . • Perhaps, but on the other hand
b i l ity and/or proba b i l i ty of being or not UFO/IFO ' i ndistinguishabil ity' ( see 2. 1 ) . posed explanation cannot be correct, there­
bel ievers •ight also feel the need for
being really original phenomena l c f . news 1 . 3 THE CONSISTENCY '�IQH EMERGES FROH fore t�e case is necessarily a true UFO.
c l i ppings). For example, the computer print­ �OMebody or Something who transcends them . . .
THE STATISTICAL ANALYSIS OF ALL lHE R�P�lS. 1 The case unity postulate: in several
out of traces cases fra. UFOCAl ( 1 11 in­ But what is the v a l ue of this analysis if - Oebunkers are not aware of recent reports it i s the ufologist lor the wit­
e l udes 29 traces cases in September-October 80 or � at least of the catalogued cases scientiflc d 1 scoveries . • lt i s often true
nessl who builds the unity of the case in
1954 in France: 13 are well explained, 6 are identified or doubtful? lhe consistency b�t .ore o•ten f a t 'east in Francel
• [Link] independent deta i l s . 1 The ob­
are dou�tful, 10 cases remain, but only one which seeas to emerge is only an artefact 'e' •evers also are not aware of these d i s ­
jective causes postul¡te, or the reliab­
. ( see, for example, -21)1:--- cover•es.
'Chabeu i l , 26 September 1954) br perhaps 2 n�� �!:!��· was nothing in the UFO
i l ity of [Link] postulate: f f the ufo­
• J f th�
-
loqist hasn't an objective reason to de-
cide lf the anomalies of the case are du� for example, the extent of the beliefs 1n
to the wltness or to the object, he pos­ 'IFOs which severa! polls show, or the role 10. KtHEUST, Bertrand, � transe apatride.
tulates that the cause ls always the ob­ �f release events in severa! UFO waves 1 1 7 1 . �ercure de france , to be published
ject. 1 The UFO/ IFO independence postul­ hich might be compared with sa.e episOdes 1983.

ate: there l s no interaction between the of 'col lectlve delirlum'. '22) ll. MERRITT , fred, Phyalcal � of UFO
UFO phenomenon and the IFO [Link], ! computar printout .
�� i ���C�!jQ�� Qf !�� �!�l�9 2f
&ightings
HFOs, -.any o? wfi1ch derive fr011 the 1deas
-
apart from very marginally, therefore CUYOS, 2nd e d . , 1980.

IFO studies are useless for obtaining of-t G Jung: see for example J �eerloo i e l , 12. MlCHEL, Ai�, Sur la nature r�elle

knowledge about UFOs. J 8 Renard (18) and the ' cargo cult of the de l ' observat1on rapproch�e. Luai�res
In fact, many ufologists seem to be west • , or P Geste who thinks that the hard dans la nuit, January 1976, No. 151.

trapped i n a �Y�!�� 2f b�J j�f where every­ UFO experlence fcontact, abduction . . . l c�n
--
pp. 3-5.

thing reinforces everyth1nq, and in which protect the subject from psychosis. 13. MONNERIE, Michel, Et si les OVNis

!�� Q��r 2f !�e �! �Y!� Ql!Y� � f����­


�·existalent �? Lealh�ofdes
mental role wfiatever the rea l1ty may In fact, despfte the existence of associés , 1977.

6é-a6out-F.f -visits to [Link]. thousands ( ? ) of reliable cases whlch are 1 4 . OBERG, James , The fa1lure of the
The consequence of t�e c�!�!!!2n 2f rather embarrasslng for the socio­ 'science' of ufolo¡y. Ne� Scientist,
the UFO/IFO 1ndistin�u1sña6111tr and ol tñe osychologfcal hypothesis, and despita soma 11 October 1979 , Vol . 84, No. 1176,

7régüéñnac�-orrel l a611Hv-o7 tFié-u7olo= ­ other problems f such as the genesfs of UF� pp 102-105.
- , sts-séems-to-6e-that-aliO�t-al 1-the-ür o ohenomenal , thls hypothesis plus cert­
­ -
ainly natural physlcal phenomena, some nf
15. PINVIDIC, Thl erry , Quelques reflexiona
�ltérature since 1947 lcasé-stÜdles-ana- sur les priori�i�s de la recherche.
tfiéorétlcal-stÜdiesl-has almost no value. which �ight directly affect our brains Inforespace, No. 6 hora-serie ,
This [Link] obliges üs:-tfieñ: to 'cf. Persinger) - seems to ee to have a 1982.
Dece11ber

formu late the crucial question: �r� !��y:� solid consistency and seems to ee today to 16. POHER, Claude , Etudes et réflex�ons
___

be the most frultful working hypothesls. a propos du ph�noml!ne 'OVNI ' .


����Ql�!��� ����� �� ��Ql�!���l� �� !�� qut we must not forget that this hypothesls gue !! l ' Astronautique,
!!t��r.�'
L 'Aéronauti
is perhaps llke the ETH, a system of belfef. 1975, No. 52, pp 69-77, 79. This
paper was aleo published in Lumi�res
2.3 THF. 8EGIMNING OF A SOCIO-PSYCHO­ dans la nuit, february 1976, No. 152,
LOGICAL MOD�L. which is based on (among R�FEllC:'iW; pp 3-7..rniin BOURRET, J . C . , Le
other thingsl: � d�fi � �. ed. rr;ñce-Empire
l.
- !�� ��r2��- �2���r������ ��!����
BOITTE ,franck and SCORNAUX, Jacquea, 1977, pp 226-258 or ed Presses-Pocket,

!�� YE� Q�����2� ��� �!r!Q�� Qr2���!!Q�� Personal c.,...unications. Sea 6. 1978, pp 231-265.
of our brains and the at least structural 2. GREENWELL, J. Richard, Evidence for UF� 17. REOON, l . , MORAND, M. and GAUDEAU, C . ,
-scliñcé typea of, � STORY, R. , .!!!! Enc yclo­ Mod�li sation du príncipe de l ' é.ergence
i�!Jó�!�s-w1!h-s}m!J�r-e������: rellgious
71ct1on 7ql, ?olklore, MDE, many ped1a 2f �· Doubleday/Nev En¡liah - applications blolo¡iques et socio­

apparitions such as Marian apparitian s or Library , 1980, pp 112-113. psychologiquea . To appear 1n ---
Revue de
GUkRIN, Pierre, Le prob1l!me de la preuv.
the 1905 Welsh reviva! (7) , ASC, for
3. bto-10athéroat1que .
-

example wlth hallucl nogens, sh�Manis•.


en ufolo¡te, in BOURRET, J . C . , Le 18. RENARD, Jean-Bruno , Le 'car¡o-eul t ' de

sorcery ( 1 0 1 , histori cal f l l iation of Monde, 19-20 March, 1978,


nou�eau d'f1 d;a [Link]. france= l ' Occident. Le --
the F.T •yth 1191 and so on. � 1977,-¡;p 261=315, or Ed. -
p. 9.
th
- � ��9!��!�9 2f ! �!��Y 2f � Q�r-
Preaaee-Pocket, 1978, pp 274-3l4. 19. SCKMITT, Alsin, Le leitmotiv extra­
JIMENEZ, Manual, Les ph�nooo�nea dro­
9 �� �- 4. terrestre dans i • ufologie. To appear
r����¡J��� ��
�� l � y�ra1�i�Y iii
r '
���
fi
�� \�tg
- J
apatiaux non-identifi�a et la paycho­
lo¡le de la perception. � Techn lque
in Les chroniquu de la �· '""'\
¡-o�o: A7tér-the-'pioñéé s süc -as eost 20. SCORNAUX , Jscques, L'orthoténie : un
---­

Meérloo (8) or M Monnerie ( 13 ) , the


important researches are those fron M.
5.
No. 10, GEPAN, 1981.
KEUL, Alexander, Pers�l ichkeltsvarísbl
grand espoir de�u? . Inforesppce , frog
No. 23, October 1 975 to No . 27, �
t:¿
<!--­
Jlmenez of GEPAN 141, based on the percep­
� ReallUu prufung .!2!!. ungewllhn­ 1976.
tion .odel of J 8runer, and P Tosel l i 1 2 3 1 ;
......
llchen Z!ug enausaagen. Wien, 19HO. 21. SCORNAUX, Jacques , Du ' monneris.e' et

Tosel l i takes sever•l factors into account.
6. MAUGf, Claude , OVNI-OVI: sur un [Link]• de son bon usaae. INFQ-OV�I . 1981,

aeong which are the social and cultural


�[Link] de la queation. To appear In No. 7/8, (74 pp). -- --
influences on perception, and distinguishes
Inforeapace. 22. SHIBUTANI, Tanu�au, I -erovised � ­ �
!_ sociological atudy of �· Bobbs­
three ' transposition' levels: '•lsi nterpret­
7. Mc:CLURE, Kevln and llc:CUJRE, Sue, ---
Stars '

ation' (the witness describes objectiv ely


and runooura of atara. Merri 1 1 ,
1966.

the ' bana l ' stimulus but calls it a 'UFO ' ) ;


8. MEERLOO, JostA�Le syndroe<! dea 23. TOSELLI, Paolo, Ex.,.lnin
g � � � �
' projective transformation' ( the witness
soucoupea volantes - Un mod�le pour - the human factor. Paper presented a�

projects his more or less conscious know­


l ' �tude dea erreurs opt1ques et des the:first In�ional UPlAR Coll ­

ledge of the UFO phenomenon into the stimu)­


us); and 'projeétive elaboratlon' (with
illualona psychlques. �dec1ne �
Hygl�ne (Gen�ve ) , 27 Septeoaber 19bl,
oquiwn on Human Sciences and UFO
Phenomena . To be published in URIP.

production of a complex storyl.
a be9innin9 of anal ysis of the diff-
Vol. 25, No. 794, pp 992-996. The
fly1na aaucer syndro.e and [Link]! need
This is the first in our senes of articles

- - for airaclea , JAMA, 18 March 1�.
by leading French researchers. In t:he next
�r��! �!�e� 2!-!5� !r���!!��!2� ���!� 2!-- Vol . lOJ, No. �p. 1074. •ssue we ha�e the first of a [Link] arucle
[Link]: witness (see above, the data of 9.
by Thil!f"ry Pinvidic, exammmg the UFO
A-Kéül-{ Sl: etc . ) , ufologlsts, offic1al cir­
MtHEUST, Bertrand, Science-flclion
et s oucoupea
- volantes . Mere� theme in non [Link] cultures.
cles, .ass .edia, general publlc. We know, rranc
-e:- -
10

lnally have been the pert ) ion of a vague, Usually, we don ' t retain the pure ex- Hany peop le believe that the1r mem­
greenish haze seen hover i ...., s i lently above perlence, but we elaborate )!
rore stor- ories are absolute and constant. �ut, con­
OU R UNRELIABLE an open field late at night, aay be reported
as a w e l l -defined, l l g h t green object which
ing i t . In fact, we store In .. .l:mo
ry not the
environmental input itself, nor even a copy
trary to apparent popu lar �elief, the ev•­
dence in no way confi�s the view that a l l
or a par t i a l copy, but only fra�nts of the .eaories are peraanent and thus paten t i a l ! y
' EYEWITNESS '
flew slowly and evenly over the field wlth­
out mak ing a sound . ' ( 1) interpretatlon that we gave to the input recoverable.
Another process lnf luencing the res­ when we experienced l t . A v i v i d , detailed
ponses that w l l l be aade to an ambiguous, photograph i c resurrection of the past i s not A witnes s ' s confl dence In his meaories
novel (unknown) event i s the psycho logical the .ost efficient way to remember. Mea­ and the accuracy of his memories often have
predispositlon ( a l so known as • s e t ' l of the orles of everyday events are more similar to l i tt l e corre lat1on. People are often con­

Paolo Toselli witness. Hany times the concept of 'set' i s


expressed i n the psychological l l terature
a syllogism than to a photograph ; usua l ly
we go gradua l l y towards lhe past and only
f i dent and right, but they can also be con­
f i dent and wrong. To be cautious, one
with the teras of 'hYPothe s i s ' , ' expect­ seldom do we recall i t a s a ' s napshot• . A should not take high confidence as any ab­
a t i o n ' , 'meaning ' , 'attltude'; they are grown-up person usua l l y uses ( verba l) solute guarantee of anything.
quite si•ilar terms empha sizlng the gen­ [Link] l s , to orqanlze h i s [Link] in such a Hemory l s n ' t the only place where the
' 1 saw i t w i t h ay own eyes! ' How aany recogn1tion processes can go on the wrong
eral concept that a person is prepared or way as to find what he needs. We constantly
ti�s we have l 1 stened to t h i s stat�nt track. Hany psycholog ists think that the
syntonized to receive soae kinds of infor� translate our experiences by means of •nter­
designed to avoid doubt, to reinforce main errors and misunderstandings depend
ation; so the perception depends on set and vening sywbo ls, store th� in our memory
certitude. on the retrieval processes.
stimulus interaction. and recover thea instead o f our original
Usually, but erroneously, one belleves The cond i t i ons preval i ng at the time
experience. When we have to [Link], we
that the wltness is a perfect record ing informat1on is retrieved from memory are
Ron Westrum, In a paper on UFO w i t ­ try to reconstruct the experience fr�n the
apparatus, that all that passes before his critically iMportant in dtermining the
nesses, touches upon t h i s matter. ' A [Link] l s .
eyes i s recorded and aay be plainly r�p­ accuracy and completeness of an eye­
cons•derable folk lore has grown up around Research indicates that the experi­
roduced through well -contrived questions. w i t ness account. Reporting i s one of the
UfOs, as 1 d •scovered to my surpr ise' he ences people remember about an event are
Numerous experiments show, however, that most crucial factors i n the UFO prob l�.
writes ' i n the course of making invest­ i n f l uenced by the label associated w i t h
testimony is remarkably subject to error. There are numerous ways to influence (and
igation of UFO sightings. 1 . • • ) This folk­ the event. Labels are not neutra l , thet
In order to discuss something as lore tends to set up an expectatlon that often drastica l l y distort) the reco l lec­
carry explicit and i ap l i c i t [Link] pre­
controversia! as UFOs, it i s first i�­ certa in k i nds of things w i l l be seen or tion of a witness.
viously associated w i t h them. As remarked
ortant to rea l i ze that the eyewi tness i s as w i l l happen during a UFO experience and The manner in which a question is
by Hlchael Persinger: ' A confounding inter­
much a part of the event as is the physi c a l t h i s affects not only what the witness phrased and the assuaption it .akes have
actlon a r i ses when one uses a label which
stimulus that led t o the persona l experi­ feels he ought to relate to others but profound effects on the accuracy and quan­
is a l ready heav i ly • Joaded" with emotion­
ence. In fact, an objective stimulus seems also what the wit ness remembers as tity of eyew itness testimony. By using
a l ly laden associations. For examp le, sup­
to be there i n the first place i n a UFO happen ing. • 1 2 ) leading questions, for example, an attorney
pose an observer sees a pulsating luminous
experience, but the whole thing is channel­ The question of 'mental set• i s espec­ can ' shape' the testimony of an eyew itness.
l ight with dark [Link] moving w i t h i n 1 t .
ed through our own persona l i t i e s and comes i a l l y important to consider when dea l i n g A leading question is simply one that by
l f the paerson labels the observation as
out as an experience w i t h greater or lesser w i t h certain UFO/lFO cases. Oecause so i t s form or content suggests to a wi tness
a landed UFO, then the observat•on i s no
' subjectivity' elements. few data exist, the distortion of only one what answer i s desired or leads hi� to the
longer •neutral" slnce the previously
Perception i s not just a simple repro­ factor can make an identifi�ble object app­ desired answcr. We a l l probably ask lead­
Jea�·ned associat ions of the word IJFO aay
duction of whlt we see. Some psycho logists arently unidentifiable. ing questions w i t hout rea l i z i ng we are
now contaminate the observation. l h e op­
have argued that in order to comprehend an A n examp le of the 'mental set' effect doing so.
eration of t h i s process could result in a
event that we witness, various aspects of i s supplied Lo us by Ph i l i p Horrison. ll • s Dr E l izabeth Loftus, an Associate
report like: "1 saw a uro landed on the
the event must be i n terpreted by us. Only a case of three radio-astron�rs; one of Professor of Psychology al the Univers i ty
h i l l , it was slowly mater i a l i z i ng and de­
part of this interpretat1on is based upon these was a friend of Morrison, who stood of �ashington i n Seattlc, has demonstrated
mater i a l i z i n g , and there were a l iens 1110v ing
how altering the seaan tic value of the word�
the environment a l input that gave rise to outslde Washington OC soae years ago w i t h i n . • • 141
watrhing a large c igar-shaped object i n the in questions about a f i l�d auto accident
i t ; that i s , only part c�s from our People's men�ries are frag • l e things.
a i r , perfectly s i lent, w i t h l i ghted windows, causes w itnesses to distort their reports.
actual perception of an event. Another part The tendency to invent or to introduce
is based on prior 'memory' or existing know­ 1110v ing very rapidly past them. new mater i a l taken from a d 1 fferent st•·uc­
16) When w i tnesses were asked a question
ledge, and a third part i s inference. ' l ndependently, they told each other using the word · s�shed' as opposed lo
ture can increase considerably w 1 t h the
'As remarked by Haines: ' I n an honest they had each certainly seen the most re­ 'bumped' they gave higher est imates of
passa9e of t i me .
attcmpt to reduce the emotional and lntel­ markable kind of unidentif ied f lying ob­ speed and were more 1 ike ly to report hav "'9
lectual uncertainty which inevitably acc­ ject. Suddenly the wind changed, and air­ Externa! information provided fra. seen broken glass - a l though there was no
ompanies a novel experience, the witness may craft cngines were heard; the di stance ad­ the outside can intrude into the witness • s broken glass.
add certain types of percepts from h i s mem­ justed itself, and they recognized they were memory, a s can h i s ow n thoughts, and both To summarize the i s sues involved in
ory and/or delete other types ; this helps seeing an ordinary a i r l i ner, much nearer can cause dra�tic changes in h i s reco l l ­ question type and structure of test1mony,
reconcile the often unreal qua lity of the than they had thought but not audible ection. Usua l ly, t h i s happens when wi tnesses the notion of cogni t i ve set, defined in
to an event Jater read or hear something ten•s of the speci f l c i ty of the quest io"'"'J
orig•nal percepts with an acceptable, because of soae peculiar sonic refraction
rea li ty-based, final perception. For inst­ of the wind. A change of the perceptua l set about it and are subsequently asked lo re­ situation, is a useful tool and also ht>l!t�
ance f • • • ) a UFO wl tness .ay add certaln chauged their entire view of the phenomenon. ca l ! the event. Post-event info�tion can to i l lustrate the negat ive corre lat 1on tw·
visual deta i l s gleaned froa h i s imagination 13) not only enhance exísting .emories but tween accuracy and quantlty of test•mony.
or mcmory. The addition of these deta i l s When we expcrlence an event, we do not also change a witness's Mrmory and even �hen giving unstructured [Link] ( i .e . .
usua lly eakes the object h e describes si�Jiy record that event in 111ea0ry as a ceuse non-existent deta i l s to become in­ free el aboratlon without the use of any
appcar more s l a i l a r to objects he belleves videotape recorder would. The s i tuation is corporated into a prevlously acqulred mem­ questioning) the w i t ness' s cogn•tlv• sct
others have reported . Thus, what may oriQ- much 1110re COIIIP l ex. ory. 'S) i s under the least restraint, and w1tne�s�\
'"

4re l ikely to give only test1mony 4bout


which they are somewhat certain, causing REFERENCES
accuracy to be high and quantlty low. As
the questloning becomes more and more l. 11-'l"'RS, H\c'lnrtl " · Ob>wrvl nn. 11•·n�¡
spec i f i c , cognitive set becomes d irected � lnvestigatlve liandbook . f"elson­
and narrow, accuracy decreases, and quan­ �all, Chlcago, 1980, p. 41.
tity increases. The studies in this area ?. WF.�TRIIM, Ron. 'Wl tnesses of 11"08 ond 1
indicate, then, that the witness should other unomallcs • , in HALNF.S, Richard F.
first be a l lowed to report freely, or in a (ed. l , IIFO fll'ti'OQ'IlCM antl the �ehnvloural
controlled narrative fashion. This free 'ic\entlüt.' ''etchen , N¡;;;Jersey,
;- T"11
report can be followed by a series of very Scarecrow Pres a , 1979, p . 91. ·

speci f i c questions so as to increase the 3. MORRlSON, Phi l ' n . 'The nature of ec\en­
range or coverage of the witness • s report. t l flc evidence - 8 SWM18ry' , ln S�C,��� 0

On the contrary, asking specific questions c. and PAGE, T. ' ens ) , UFns a-sclen­
before the narrative can be dangerous tific Debate, .,,.., Vork , Norton-;-i972,
because information contained in those pp. 2H5:266.'
questions can become a part of the free 4, PERSlNf:F.R, "'lchnel A. 'The p¡·o'>lems o f
report, even when the i n formation is wrong. human verbal behaviour: The final refer­
Summing up, the reported testimony - ence for measur!ng ost•msible PSI phcn­
v i z . , the UFO report - on which we are ornena ' . The Journal of "'esearch .!..'! PS l
bound to work i s condftioned by many facts Phen0ftlen8,v�NO:" 1, 1976,
that affect the observat ion and repor,t ing pp. 80-81 .
of an event, whose effect nevertheless we
5. LOFTUS, E1izabeth. E
yewltness �­
aren ' t able to quantify and est ímate - a
imony. Cambridge, Massachusetts,
posterior!.
It is essentia l , therefore, that UFO Harvord University Presa , 1979,
p. 55.
investigators recognfze the factors that
6. LOFTUS, E . F . and PALMER, J . C .
might inf luence how well a person per­
' Reconstruction o f automobile des­
ceives, remembers and reports an event.
truction: an example of the inter­
The purpose of t h i s paper is to
actlon betwcen language and memory ' .
present an invitatlon to probe the numero•1s
� of Verbal Learnin
g � Verbal
problems involved in dealing with eye­
Behavlour, Vol. 13, 1974, pp. 585-589.
�itnesses.
rRO�AAA� 1)E T�E. ''[Link] 00'& '' (�tMEtJ!% bEL oso)

FRA\JD� EXP"E.&TO

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