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Monologos

Monólogos de William Shakespeare

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RUBEN RAMIREZ
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Monólogo dramático o soliloquio de Hamlet en Hamlet, obra de William Shakespeare:

HAMLET: Ser o no ser… He ahí el dilema.


¿Qué es mejor para el alma,
sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos,
o levantarse en armas contra el océano del mal,
y oponerse a él y que así cesen? Morir, dormir…

Nada más; y decir así que con un sueño


damos fin a las llagas del corazón
y a todos los males, herencia de la carne,
y decir: ven, consumación, yo te deseo. Morir, dormir,
dormir… ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño
de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán
cuando despojados de ataduras mortales
encontremos la paz? He ahí la razón
por la que tan longeva llega a ser la desgracia.

¿Pues quién podrá soportar los azotes y las burlas del mundo,
la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio,
la angustia del amor despreciado, la espera del juicio,
la arrogancia del poderoso, y la humillación
que la virtud recibe de quien es indigno,
cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso
en el filo desnudo del puñal? ¿Quién puede soportar
tanto? ¿Gemir tanto? ¿Llevar de la vida una carga
tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la muerte
—ese país por descubrir, de cuyos confines
ningún viajero retorna— que confunde la voluntad
haciéndonos pacientes ante el infortunio
antes que volar hacia un mal desconocido.

La conciencia, así, hace a todos cobardes


y, así, el natural color de la resolución
se desvanece en tenues sombras del pensamiento;
y así empresas de importancia, y de gran valía,
llegan a torcer su rumbo al considerarse
para nunca volver a merecer el nombre
de la acción.
Monólogo cómico o stand up Cuando nos enamoramos, de Diego Gabino, en El Club de la
Comedia:
(Fragmento)

Buenas noches. Quiero hablarles del amor, porque viniendo para acá me he encontrado a un
amigo que se ha enamorado locamente, y está imbécil perdido.

Esto me ha hecho plantearme algunas cosas: ¿ustedes no creen que debería existir una baja
laboral por enamoramiento? ¿Acaso no te dan la baja cuando tienes depresión o cuando tienes
estrés? Pues yo creo que si tú vas al médico y le enseñas un folio en el que has escrito cien veces
“quiero a Marisa, quiero a Marisa, quiero a Marisa”, está claro que estás enfermo y así no se
puede trabajar.

Cuando estás enamorado no es solo que te comportas como un idiota. Es que además piensas que
eres especial, que las cosas que haces no las hace nadie más en el mundo. Aunque en realidad lo
que haces es repetir las mismas tonterías que hacen todos los enamorados.

Por ejemplo: el teléfono se convierte en el centro de tu vida, lo descuelgas cada cinco minutos
para comprobar que hay línea. Pero ¿qué te crees? ¿Que te van a cortar la línea justo en el
momento en el que te tiene que llamar ella? Hombre, los de Telefónica tienen mala leche, pero no
tanto.

Monólogo interior de Molly Bloom en Ulises, novela de James Joyce:


(Fragmento)

… me encantan las flores me encantaría tener toda la casa inundada de rosas Dios del cielo no hay
nada como la naturaleza las montañas agrestes después el mar y las olas precipitándose después
la campiña maravillosa con los campos de avena y trigo y toda clase de cosas y todo el hermoso
ganado moviéndose a sus anchas le haría a uno mucho bien ver ríos y lagos y flores de todas las
formas y olores y colores brotando hasta de las cunetas prímulas y violetas es la naturaleza como
para que digan que no hay Dios yo no daría un duro por toda su sabiduría por qué no van y crean
algo a menudo le preguntaba a los ateos o comoquiera que ellos se llamen que vayan y se quiten
la roña de encima primero luego van berreando a por un cura cuando mueren y por qué por qué
porque tienen miedo del infierno por su mala conciencia ah sí ya lo creo que los conozco bien
quién existió en el universo antes de que existiera nadie que lo hizo todo quién ah eso no lo saben
pues yo tampoco así que ahí tienes también podrían muy bien intentar que el sol dejara de salir
mañana el sol brilla para ti dijo él el día que estábamos echados entre los rododendros en el
promontorio de Howth con el traje de paño gris y su canotié el día que hice que se me declarara sí
primero le di de mi boca el trocito de torta de alcaravea y era un año bisiesto como ahora sí hace
16 años Dios mío después de aquel largo beso casi me quedo sin respiración sí dijo que yo era una
flor de la montaña sí que somos flores todas el cuerpo de mujer sí fue la única verdad que dijo en
su vida y el sol brilla para ti hoy sí por eso me gustaba…
Monólogo sobre la vida
Fragmento de “La marca en la pared”, de Virginia Woolf. El personaje reflexiona sobre la existencia
y el conocimiento de la vida.

Pero, en lo referente a la marca, realmente no estoy segura. A fin de cuentas, no creo que fuera
una marca dejada por un clavo; era demasiado grande, demasiado redondeada. Hubiera podido
levantarme, pero si me levantaba y la miraba, había diez probabilidades contra una de que no
supiera averiguarlo con certeza; debido a que, cuando se hace una cosa, una nunca sabe cómo
ocurrió. Oh, sí, el misterio de la vida, la inexactitud del pensamiento… La ignorancia de la
humanidad… Para demostrar cuan poco dominio tenemos sobre nuestras posesiones —cuan
accidental es nuestro vivir, después de tanta civilización—, séame permitido enumerar unas pocas
cosas entre todas las que perdemos a lo largo de nuestra vida, comenzando por la pérdida que
siempre me ha parecido la más misteriosa entre todas: ¿qué gato es capaz de masticar o qué ratón
es capaz de roer, tres estuches azul pálido de herramientas para encuadernar libros? Luego
vinieron los casos de las jaulas de pájaros, de los aros de hierro, de los patines metálicos, del
recipiente para carbón estilo Reina Ana, del tablero de bagatela, del organillo… todo ello
desaparecido, y también las joyas.
Lazos (o «Herencia») de Sangre

Personaje: hija de 15 años reproduciendo la última conversación que tuvo con su madre. (La
impresión inicial debe ser la conversación de una madre con su hija, como si fuera la madre
hablando. La voz del personaje debe hablar como hablaría una madre reprendiendo a la hija)

¿Qué es lo que me ibas contar que era tan importante? ¿Déjame explicarte primero por qué no
puedes salir, está bien?

(Amorosamente) Hija… pon atención… Estoy diciendo esto por tu propio bien…

(Comenzando a perder la paciencia) Mírame a los ojos que estoy hablando contigo, por favor…

(Explotando) ¡Caramba, qué cosa! ¡Qué mierda! ¡Mierda! ¿Cuántas veces te lo dije? ¿Cuántas
veces voy a tener que repetirlo? ¿Eres sorda? ¿No escuchas lo que te digo?

(Muy enojada) ¡Mírame a los ojos! ¡Mírame a los ojos!

(Hablando más calma) Mira, hija, yo hago esto para protegerte… ¡Trata de entender! Tú no tienes
edad suficiente… ¿Cómo vas a salir de noche con tus amigas? ¡Con quince años! ¡Imagina!

(Alterada) Quieres que suceda lo mismo que pasó con otras… ¿Una desgracia?

(Explotando de nuevo) ¡Mírame a los ojos! ¡Trata de entender! ¿Quieres que suceda contigo lo
mismo que me sucedió a mí? ¿Tener que dejar casa, familia, estudio para trabajar y mantenerte?
¡Hacer todo sola, perder toda la vida! ¡Nunca voy a dejar que te suceda lo mismo! ¿Prefiero morir,
estás entendiendo?

(Hablando más calma, más enojada) Tú no sabes lo que es tener un hijo a quien criar sin un padre
para ayudar.

(Hablando más calma) Yo sé que tú no entiendes… ¡Eres muy joven! No creas que yo no sé lo que
estás pensando: que eres responsable, que eres inteligente… ¡Pero tú no sabes cómo es allá
afuera! (con más fuerza) ¡Tú no sabes cómo es allá afuera! ¡Tú no entiendes esas cosas y no las vas
a entender mientras seas ingenua!

(Amorosamente) Hay cosas que sólo podrás entender cuando llegues a una cierta edad…

(Irritada) ¡No pongas esa cara! ¡Mírame a los ojos que te estoy hablando! ¡Me respetas! (Muy
irritada) ¡Me respetas! ¿Qué estás pensando? ¡Yo soy quien te mantiene! ¡Yo soy quien te compra
cosas! ¡Tú no puedes dejar todo, tienes que estudiar! ¡No tienes edad para tener novio, tienes que
pensar en los estudios! ¿Qué va a pasar si quedas embarazada? ¿Sin dinero, sin nada? ¡Dios me
libre! ¡Prefiero morir! ¡Prefiero morir, hija mía!
(Irritada, pero con menos intensidad) ¡Lo que tú quieres no está bien! ¡No está bien! ¡Solo porque
tus amigas sean unas irresponsables, eso no está bien! ¿Quieres que suceda una desgracia, algo
malo?

(Notando que la comida en el fuego se está quemando) ¡Mira nada más! ¿Ves lo que ocasionas?
¡Me hiciste dejar la comida quemándose! ¡Qué mierda! ¡Idiota, tú eres una idiota!

(Poniéndose furiosa) ¡Escucha! ¡Escucha! ¿A dónde vas? ¡Me respetas! ¡Quédate aquí que no
acabé! (con mucho coraje) ¡Te voy a pegar! ¡Para con eso! ¿Estás queriendo una zurra, verdad? ¡La
estás buscando!

(Haciendo chantaje emocional) ¿Por qué me estás haciendo esto, hija mía? ¿Yo no te di todo? ¿No
te doy una vida maravillosa? ¡Yo te doy todo! ¡Yo muero para hacerte feliz!

(Chantaje con tono de coraje) ¿Por qué no destruyes todo de una vez? ¿Para qué te di todo?
¡Termina rápido con mi vida, vamos! ¡Toma este cuchillo (ofrece un cuchillo a alguien, en el aire) y
mátame de una vez!

(El cuchillo cayendo al suelo o el sonido de él cayendo al suelo)

(La voz del personaje regresa al tono que debería ser el esperado para una hija de 15 años,
hablando con alguien que podría ser un policía, por ejemplo)

(Con calma) Del resto yo no recuerdo nada… Fue entonces cuando ustedes llegaron… Después de
eso recuerdo el sonido del cuchillo cayendo al suelo y de mis manos llenas de sangre… pero… no
recuerdo nada más.
Entrevista de Trabajo

Resumen: Un personaje entra en una sala donde debería haber tenido una entrevista de trabajo,
insistiendo en quedarse con una vacante. (El personaje espía por una puerta, da unos golpes (“toc-
toc”) y va entrando bastante sumiso y humilde.)

¡Hola! Disculpe por entrar así… Su secretaria tuvo un problemita y yo decidí entrar… Allá afuera
sonó como si usted hubiera gritado ¡»Doña Vilma, despida al resto y tráigame una empanada y
una servilleta»!, pero estoy seguro que usted estaba diciendo ¡“Doña Vilma, ya es hora de
permitirle la entrada al próximo candidato»!

(El personaje se aproxima al lugar donde habría una mesa con el “jefe” que está realizando
entrevistas para una vacante de empleo)

Por favor, yo estoy aquí para… ¿La vacante era para secretaria bilingüe?

(El personaje saca la lengua y la mueve como una serpiente – puede ser hacia el “jefe” o hacia el
público).

Yo sé que el anuncio decía, «joven soltera de buena apariencia, curso superior, experiencia y
bilingüe» ¡Vamos por partes! ¡Yo creo que me encuadro! ¡Puede no parecer, pero yo tengo
preparación!

(El personaje saca un pedazo de periódico del bolsillo y lo lee)

Mire aquí: «joven soltera de buena apariencia curso superior, experiencia y bilingüe»… Primero:
«joven». Yo sé que no soy joven… Pensándolo mejor vamos a saltarnos eso… Bueno… Tampoco
soy soltero… Y, como puede ver, tampoco tengo buena apariencia… Pero, “curso superior”: mi
curso era superior… Creo… Mire, yo no sé si era superior o no… Ahora me quedé con la duda, yo
no quiero mentirle a usted, esos cursos por internet, olvidé preguntar, y… Pero vamos a ver el
resto, quién sabe si yo no supero a las otras candidatas. ¡Con tanta exigencia, en algún punto debo
ser mejor que las otras!

(El personaje toma el periódico y lee rápido y en voz baja hasta encontrar la parte donde había
parado)

«joven soltera de buena apariencia curso superior, experiencia…»

¡Experiencia! ¿Qué tipo de experiencia? ¡Yo tengo mucha experiencia! Ya estuve tanto tiempo en
salas de espera, plantado, en entrevistas de empleo… Son años de experiencias terribles…
¡Mirando la cara de tonta de las secretarias! Son unas falsas… ¡A usted no le gustaría saber lo mal
que ellas hablan de sus jefes! Ah, pero debe ser un error… Aquí pide joven y con experiencia…
¿Cómo puede ser alguien joven y tener experiencia? O se es joven o se tiene experiencia… Qué
exigencia ilógica… ¡Llega a ser una paradoja!
(El personaje de nuevo toma el periódico y lee en voz baja hasta donde había parado)

Bilingüe…yo no entendí lo de bilingüe… ¿Dos lenguas? ¿Cómo? ¿Usted quiere una lisiada? ¿Es la
vacante para una deficiente?

¿Ah, mujer? ¿Tiene que ser mujer? Aquí no dice nada… Sí, tiene razón: ¡“soltera” está en
femenino! Pero podría ser error ortográfico, mire, le voy a mostrar:

(El personaje toma el periódico y finge que está leyendo, destacando bien la palabra “soltero”)

«Joven, soltero de buena apariencia, curso superior, experiencia y bilingüe»… ¡Ah, está bien! ¿Me
va a rechazar por causa de una única letrita? ¿Usted necesita tanto de una mujer?

(El personaje comienza a bambolearse y caminar de forma sensual por la oficina)

¡Pero usted no sabe de lo que soy capaz de hacer por ese empleo!

(El personaje intenta hacer caras, en una tentativa de parecer sensual)

Usted debe estar de acuerdo en que es solo un detalle… Además, quién dijo que una operacioncita
no está en mis planes, ¿eh? ¿Puedo sentarme en sus piernas, mi leoncito?

(El personaje altera el tono como si estuviera siendo reprendido)

¡Calma, no se ponga nervioso! ¡Ya paré! Ay… ¿Pero tiene que ser mujer entonces? Siempre piden
«ambos sexos»…

(El personaje comienza a hablar con el público)

Candidato

¿Por cierto, como puede ser eso? ¡Nadie tiene ambos sexos… solo los hermafroditas! ¡Es por eso
que el desempleo no disminuye en este país! ¡Solo ofrecen empleo para quien tiene ambos sexos!

(El personaje comienza a hablar nuevamente con el “jefe”)

¡Nada de eso, puede colgar ese teléfono! No tiene caso llamar a la secretaria, parece que ella se
golpeó la cabeza con el escritorio y se desmayó… ¿Como sucedió eso? ¿Si le digo quién fue me
quedo con el empleo?

(El personaje comienza a ponerse alterado y a suplicar con la posibilidad de ser expulsado de la
oficina)

¡No, por favor! ¡No llame a los guardias! ¡Yo necesito este empleo! ¡Tengo tres hijos y un cuarto!
¡Necesito mucho este empleo! Yo sé que aquí tienen vacantes para deficientes… ¡Yo puedo
trabajar aquí! ¡Yo tengo SIDA! ¡Y fui tetrapléjico! ¡Por favor, deme una chance! ¡Sé hacer bizcocho
casero! Tengo tres hijos… Mi mujer espera un cuarto… ¡Estoy desesperado! ¡Mi empleada no
cobra hace tres meses! ¡Mi empleada doméstica no quiere aceptar fiado! ¡Por favor!

(El personaje saca un arma y cambia el tono de voz, de lloroso pasa a valentón)

¡Quieto ahí! ¡Dije que no llamaras a los guardias! Vas ver con quién estas lidiando… Vas a ver
quién soy yo… ¡Voy a mostrarte que soy bueno! ¡No me quieres dar el empleo, tacaño! ¡Voy a
mostrarte quién merece ese trabajito! Yo soy bueno, ¿sabías?

(Personaje otra vez con voz suplicante, pero habla de forma mecánica.)

Yo podría estar matando, yo podría estar robando… Pero estoy aquí pidiendo la atención de
ustedes por un minuto para conseguir un empleo…

(El personaje se encoge, aprehensivo, como si estuviera viendo la aproximación de los guardias. Él
se esconde detrás de algo (o se acuesta en el suelo). Algunos instantes después, él da dos tiros,
espera un poco, mira un poco desconfiado y después vuelve a la posición normal. Guarda el arma
y coloca las manos en la cintura (o en los bolsillos o para atrás), pensativo. Se queda unos
segundos en silencio antes de volver a hablarle al “jefe”)

¿Puedo quedarme con la vacante de guardia?


Romántico

Ay, el amor…obsrerven a una pareja apasionada en la calle… ¡Es tan bonito! ¿No parece que
hubieran sufrido alguna lesión en el cerebro?

-¡“Amorcito”!

-¡“Mi cielito”!

Pero… yo no puedo ni hablar: ¡adoro ser apasionado! ¡Escribir poesías, pasear de la mano toda
sudada! ¡Yo tengo una gran vocación para ser “retrasado mental”!

Soy un tipo romántico, adoro llevarle el café a la cama a mi amada. El problema es que me gusta
sorprenderla y despertarla bien tempranito…como a las 4 de la mañana…

– ¡Sorpresa! ¡Hice café!

– ¡Pero yo me quería levantar a las 9!

¡Ser servicial nunca queda bien!

Además, como a esas horas yo también me estoy muriendo de sueño, el café me queda horrible…
sin decirles que, a veces, me tropiezo en la oscuridad y se me cae el café encima de mi amada…

Lo malo de las relaciones amorosas son las discusiones por cosas sin importancia…

– ¿Ah, te estás yendo a tu casa sólo porque se me cayó el café en tu cara otra vez? ¡Qué ingrata!
¡Esta vez hasta me acordé de ponerle azúcar!

Discusión… mi novia me vive haciendo reclamos a causa del dinero, dice que soy muy tacaño…

– ¿Tacaño, yo? ¿¡Y la cadenita de oro!? ¿Esa de 1,99 que te regalé?

Entonces ella se molesta y se va… menos mal que existe el teléfono…cuando pasa esto, la llamo y
tenemos conversaciones muy largas… a cobrar, claro…

Lo bueno de la discusión es que cuando hacemos las paces todo vuelve a ser como era antes:

-¡“Amorcito”!

-¡“Mi cielito”!

Pero tengo un problema: mi novia es celosa y exigente… lo malo de una mujer así es que ellas no
piensan correctamente, discuten con nosotros por cosas sin sentido. Imagínense, ella hizo el
mayor escándalo solo porque no le había escrito una poesía… ¡Pero eso no es verdad¡ ¡Estamos de
novios hace menos de 2 semanas y ya tengo una poesía escrita para ella! Ya tiene varios años, y
siempre es la misma poesía, sólo le cambio el nombre de la novia cada 15 días… ¡Pero la última fue
para ella! Claro, noviazgo reciente, todavía no me sé bien el nombre… tal vez cambié una que otra
sílaba… ¡Pero lo que cuenta es la intención!

Yo no tengo nada contra la gente celosa… yo mismo soy celoso. Estos días llegué a mi casa y
sorprendí a mi novia conversando con alguien en mi MySpace… ¡Me dio un patatús!

– ¡Caramba! ¡Ya dije que me dan celos cuando haces eso! ¡¿Cuántas veces te voy a tener que pedir
que no uses *mi* computadora?!

Pero es muy bueno pasar la noche con la persona que uno ama… ¡Es una pena que mi perro tenga
una casita tan pequeña!

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