Historia del Orientalismo Europeo
Historia del Orientalismo Europeo
28/10/04
En el siglo XVI aparecen las primeras obras sobre la lengua árabe con el interés de
hacer misión sobre estas culturas, y también las traducciones de muchas obras de científicos
árabes. En esta época aparece también el proceso de institucionalización de las ciencias y los
saberes que se separan epistemológicamente.
En 1.539 aparecen en París las primeras cátedras de árabe que traducirán los libros
científicos de la civilización árabe. En esta época el control del comercio con el Mediterráneo
oriental lo asume el norte de Europa en detrimento de Italia y España. Hacia la mitad del siglo
XVIII, la mayoría de los trabajos sobre Oriente que estaban en manos de eruditos bíblicos,
pasan a ser desempeñados por “sabios “profesionales” al servicio de los Estados europeos
(Francia) que comienzan a tener intereses coloniales. En el siglo XIX hay gran cantidad de
documentos sobre la cultura árabe que, sin embargo, con posterioridad, no figuran como
auténticas fuentes inspiradoras de las disciplinas científicas modernas. Investigadores como
Schawb, Gobineau, Renard, etc., han sido muy citados por los orientalistas, concretamente se
dice de Lane que con sus escritos sobre Egipto contribuyó a orientalizar a Oriente.
Es una de las imágenes más profundas y repetidas de “lo otro” que necesita Occidente
para definirse a lo largo de los siglos, esencialmente desde la construcción de los Estados
modernos hasta la actualidad. Es la visión de la Historia como negativo de Occidente. Occidente
lo necesita para definirse desde la idea que Europa tiene sobre Oriente, por tanto, ese
Orientalismo es una parte de la civilización y de la cultura de Occidente. También sería un
discurso con un vocabulario propio, con unas enseñanzas e imágenes y una burocracia y un
estilo colonial. E. Said diferencia tres tipos de Orientalismo.
3º.- Actitudes colectivas. Este tipo de Orientalismo es más histórico y tiene más entidad
material que los otros. E. Said cree que desde el siglo XVIII nos encontramos con unas actitudes
colectivas que son generalizadas (las llama instituciones colectivas) que se basan en una
particular manera de relacionarse con Oriente. A partir de este modo, nos encontraríamos con
que colectivamente estaríamos escribiendo, enseñando y colonizando culturalmente y decidimos
sobre lo que es Oriente. Este tercer tipo de Orientalismo sería un tipo que pretende dominar,
reestructurar y tener autoridad sobre Oriente. Esto estaría relacionado con la forma de una
actitud política e ideológica (un boom) en lo que institucionalmente pretende unir conocimiento y
poder. Explicaciones dadas para apoyar lo dicho: Todo el apartado educativo de Marruecos es
francés. La construcción del concepto Oriente es británica y francesa, porque eran países que
tenían conocimientos y poder para dicha construcción. Es necesario <<reestructurar>> la
sociedad (a nivel político, social y cultural) para implantar la globalización
Según Said el Orientalismo sería una compleja red de intereses que se ponen en
marcha cada vez que el tema de Oriente se plantea. Esta red mantiene una posición
hegemónica que hace que nadie que toque el tema se vea libre de su influencia. Esto tiene
sentido si entendemos que la cultura europea para existir, lo ha hecho desde la base de
rechazar lo que Occidente denomina como cultura oriental, y esa construcción existe bajo la
óptica de que es una forma inferior y por tanto rechazable por sí misma. Sobre el rechazo de
Oriente como tal como construcción y como realidad se construye Occidente. Se ha
silenciado una realidad, se han silenciado a otros autores, historiadores, etc., que durante siglos
han tenido una visión distinta de Oriente (En la Universidad, por ejemplo, los profesores son
arrinconados sistemáticamente). En el Orientalismo se ponen etiquetas a muchos pueblos y
culturas que no tienen nada entre sí (lengua, cultura, etnia...).
12/10/04 Fiesta
18/10/04
En la elaboración del orientalismo influye mucho la relación entre conocimiento y poder
cuya lógica estaba en función de las metrópolis coloniales. Se incentiva el conocimiento de
Oriente para poder dominarlo. Esta relación entre conocimiento y poder estaría influenciada por
la forma como se construye el conocimiento en nuestra sociedad. Nos encontramos que
existiría una tendencia a que la realidad acabe siendo esquematizada a través de
construcciones sobre las que se aplica la dominación. Construir el conocimiento es una forma
de dar cuerpo material a la realidad que nos rodea. En este proceso de materialización de la
realidad nos encontraríamos con un fenómeno que afecta a cómo se ha construido el
conocimiento de Oriente. Toda una serie de culturas distintas en territorios distintos se
encuentran esquematizadas porque se encuentran con construcciones que lo generalizan.
Oriente es lo que es como una esencia inmutable. Esa construcción se da por sabida y todo lo
nuevo se ha construido sobre esquemas antiguos (siglo XIV) que se consideran válidos.
A partir del siglo XIX cuando el orientalismo se construye sobre el positivismo (que se
construye sobre las estructuras heredadas) se produce que lo oriental se construye y
representa sobre las estructuras de los dominantes, a pesar de que se utiliza el positivismo y el
cientificismo como una manera de legitimar lo que se está haciendo. También relacionado con
el positivismo y el cientificismo nos encontraríamos con unas ideas en las que Oriente es
contemplado como una realidad susceptible de transformación a través de esquemas
occidentales. Hasta tal punto estas ideas influyeron sobre la construcción de Oriente y tal
fuerza han tenido que no solo han separado ideológicamente Occidente y Oriente sino que
consideraba que cada uno vive en su mundo propio, a pesar de las nuevas voces emergentes.
Además de esta funcionalidad de las ideas que separan Occidente y Oriente, el aparato
de la administración colonial desarrolla toda una serie de actitudes políticas que profundizan en
esa dicotomía entre Occidente y Oriente. Esta es una de las razones por las que E. Said
considera que el orientalismo no solo debe estudiarse como ideario, producción política o
académica sino como un conjunto de represiones y limitaciones mentales (que impidieron tanto
a los occidentales como a los orientales traspasar las fronteras interétnicas) basadas en la idea
de la superioridad de los occidentales. Se habría producido un evolucionismo del Orientalismo
por etapas:
1ª.- Antes del siglo XVIII. La mayoría de los documentos están basados en la herencia
del pasado sin sistematizarlos como conocimientos, como disciplina de estudio.
2ª.- Desde finales del siglo XVIII hasta principios del XIX. Coincide con el resurgir de lo
oriental en la cultura, hecho que coincide con un hito histórico: en 1798 tras la invasión de
Egipto por Napoleón se publica la Descripción de Egipto. Por primera vez aparece un
“macroestudio” en el que se describe pormenorizadamente una cultura oriental, Egipto,
sometiendo esa realidad a toda una serie de descripciones de anatomía comparada, teorías
sobre el origen de las razas, estudios lingüísticos, de producción cultural, artística. Said
considera esta obra como el modelo de apropiación de una cultura sobre otra cultura a la que
se considera inferior.
3ª.- Desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. Toda esta producción intelectual
adolece de que se trata de un pensamiento limitado sobre el orientalismo porque es una visión
política sobre la realidad. La lógica de las estructuras políticas de dominación influye en el
pensamiento intelectual al que le resulta muy difícil cuestionar las bases.
En el siglo XIV aparecieron las primeras cátedras europeas que se crearon, a partir del
Concilio de Viena, en París, Oslo, Viena, Salamanca... sentándose así las bases de lo que ya
era el campo de estudio del orientalismo. Las características de este campo de estudio es que
tiene como base una unidad geográfica, cultural, lingüística y étnica a la que se le llama
Oriente. Se crean unas cátedras para un esquema general de otra civilización. Ni entonces ni
hoy existe ningún campo de estudio sometido a tales generalizaciones, con patrones tan
cerrados.
Esto ha sido como una herencia incuestionable hasta nuestros días en los que esa
multiplicidad de intelectuales se encuentra en universidades como Oxford y Princetown. Gibs
(que se consideraba orientalista, no arabista) hablaba de Oriente como áreas culturales y
utilizaba dos conceptos -Oriente y área cultural- como conceptos intercambiables, como si no
hubiera diferencias entre el concepto de Oriente –ya construido- y áreas culturales –construido
de nuevo en las áreas sociales-. Esta delimitación de los estudios de una disciplina no
claramente definida se apoyaba en una herencia del mundo clásico, relacionado con cómo
Oriente ha sido producido por los esquemas geográficos. Desde la Edad Clásica existían textos
que describen los territorios de Oriente que eran desconocidos hasta entonces (s. II d.c.) y
desde entonces hasta ahora existe una forma de clasificar objetos nuevos que definen la
realidad. Esta lógica había funcionado en el Orientalismo porque:
- Por un lado, tendríamos un territorio, Oriente, donde está lo extraño, territorio visitado
por comerciantes y viajeros de nuestra sociedad;
- Por otro, territorios todavía desconocidos y pendientes de clasificar.
Este proceso duró hasta la Edad Media, época en la que sufre una nueva definición
por el auge del cristianismo por el que se establece dos nuevas esferas de esos territorios
extraños:
A partir de estas dos definiciones en todos los estudios o discursos sobre Oriente, E.
Said habla de que sufrimos una oscilación mental entre un Oriente familiar y otro desconocido
que encierra el misterio y el temor. Esto influye en la percepción que tenemos de Oriente
cuando escuchamos esta palabra
19/10/04
Esta vaguedad en la delimitación geográfica se ha reflejado en la representación de
Oriente, en el imaginario. El occidental aplica estas representaciones simbólicas en su mayor
parte a Oriente Próximo porque es el territorio con el que ha existido contacto. Este contacto ha
hecho que ese Oriente Próximo tenga el valor del gran opositor complementario de nuestra
cultura, lo que genera una respuesta de conservadurismo de la cultura occidental y de
agresión-defensa que se apoya en una serie de discursos que se elaboran sobre todo sobre el
Islam:
1º.- Se considera que el Islam es una versión nueva y fraudulenta del cristianismo, idea
que todavía hoy perdura en algunos autores.
2º.- Representaciones basadas en la experiencia dramática de la rápida extensión del
Islam (desde Oriente Próximo hasta Arabia, España, sur de Francia, y de Oriente también a
China e Indonesia) visto como amenaza, como algo demoníaco que acaba encantando a la
gente.
También hasta el s. XVII se había producido una especie de trauma cultural por la
percepción de riesgo para la cultura cristiana, entendiendo que Europa es el representante de
esa cultura cristiana que se ve amenazada por el peligro otomano. Estas representaciones no
solo están a nivel político sino que también afectan a los propios pensadores del cristianismo
que a la hora de definir el Islam utilizan dos representaciones fundamentales:
- Por un lado, se parte de la idea de que puesto que Cristo es la base de la fe cristiana
Mahoma sería la base de la doctrina de los islamistas. De esta analogía procede el
concepto de mahometismo, que resultaría una perversión de esa propia religión.
- Por otro, achacar a la figura de Mahoma el atributo de impostor.
E. Said opina que la actitud orientalista comparte con la magia y la mitología la misma
característica: es un sistema cerrado y un sistema cerrado se refuerza a sí mismo y sus
objetivos –materiales o ideales- son lo que son porque son lo son, es decir, son inmutables
ontológicamente hablando y su naturaleza no puede transformarse.
25/10/04
La disciplina de Estudios Orientales del s. XIX es fundamentalmente una disciplina
institucionalizada y con una gran capacidad para ejercer una enorme influencia social que se
dirige a:
- Oriente: Porque como estudios orientales partía de una visión de dominación, relación
dominante-dominado.
- El orientalismo: Porque ejerce una presión ideológica en los discursos orientales puesto
que se trata de la construcción del discurso.
- El consumidor de Oriente: Porque a finales del s. XIX hubo una enorme producción
interdisciplinar que remodela en el ciudadano la visión sobre Oriente.
Hasta tal punto se considera esta influencia que Said llega a afirmar que todos los
datos y toda la documentación producida y recopilada sobre Oriente no hubieran existido si no
hubiera sido por el propio Orientalismo (cuya influencia hace que el orientalista seleccione
datos y el material sobre Oriente porque está influido por el discurso orientalista). La realidad
no existe en sí misma sino en función del juicio del erudito.
La tesis sobre el retraso de Oriente es una tesis central que se fundamentaba en las
ideas de finales del s. XIX sobre las bases biológicas de las desigualdades entre las razas y
también sobre lo que podría llamarse un darwinismo de segundo orden que daba valor a las
ideas y que sirvió para construir dos categorías fundamentales (conceptos relacionados con
otros):
Todo el debate político que se produce a finales del s. XIX entre imperialistas y
antiimperialistas se realiza sobre esta dicotomía. Algunos teóricos muy citados como Westlake
(1.894) consideraban que aquellos territorios ocupados por pueblos incivilizados tenían que ser
anexionados y que Europa tenía legitimidad para ello. Otros autores también utilizaron estas
dicotomías fundamentales (Lamartine).
Otro aspecto a tener en cuenta es que todas estas ideas que tienen que ver con el
determinismo biológico se unen a la parte de represión política y moral del discurso orientalista,
a las presiones y el control político-moral que ejerce el discurso orientalista como sistema de
represión fundamental.
Von Ranken (1888) habla del Islam como ideología política, no como doctrina religiosa
o cultura política-religiosa, y se refiere a él como “el Islam vencido por los pueblos germánicos”
(también la Historia de la Península Ibérica está construida igualmente desde el Islam vencido
tras la reconquista). Desde finales del s. XIX hasta principios del s. XX destacan cinco
orientalistas que consideran todos al Islam como una doctrina inferior al cristianismo: Saldzihes,
Macdonal, Becker, Horgronje y Massignon. Proceso de transformación por el que el discurso
que concebía Oriente desde el punto de vista literario o contemplativo pasa a percibir Oriente
como una entidad administrativa, económica y militar, fundamentalmente esto se produce
porque hay también a finales del s. XIX un cambio en el modo de comprensión geográfica-
espacial de Oriente.
Esta categoría que era el Este – Oriente pasa a ser un concepto político, doctrinal y
militar porque Oriente pasa a ser contemplado como un espacio colonial, un territorio
profundamente susceptible de penetración y manipulación del colonialismo (que coincide con la
Revolución Industrial). Es muy interesante que en este periodo se produjera fundamentalmente
cierta dicotomía o diferencia en el modo en que franceses y británicos perciben la forma en que
han llevado a cabo la colonización.
Colonización Británica
26/10/04
Colonización Francesa
Proceden sobre todo del esquematismo y del esencialismo del s. XIX (Renan,
Lamartine, Flaubert), y acaban siendo representaciones de lo oriental. Son perfilaciones que
surgen a medida que se profundiza en la disciplina. Renan, que se dedicó al estudio de las
lenguas semíticas, empieza a utilizar el término “el semítico”, término que comienza a
conformar un arquetipo compuesto de elementos de diferentes disciplinas pero que da entidad
a ese objeto, al semita. En el momento en que se configura este arquetipo estas categorías se
convierten en categorías transindividuales y transtemporales (por encima del individuo y de la
historia), esto permite hablar de una realidad que no ha cambiado con la Historia.
Estas categorías tienen una enorme carga de legitimación social, se conciben como
indiscutibles, y actúan con una enorme fuerza biológica como represoras de las relaciones,
establecían un orden moral porque en las relaciones sociales estas categorías construyen
fronteras reales entre individuos al crear fronteras entre naciones, razas...lo que hace que las
personas se sientan constreñidas por ellas. Los orientalistas en general asumen estas
categorías y las reproducen en sus discursos.
Una figura muy interesante que une a los orientalistas de finales del s. XIX con los
nuevos orientalistas que surgen en el s. XX es Robertson Smith, arqueólogo, quien llevó a cabo
cierta desmitificación de los estudios orientalistas del s. XIX. Esta desmitificación solo es en
parte porque en sus estudios sigue volcando percepciones subjetivas que tienen que ver con la
mentalidad heredada, aunque él crea que lo que producía era original y procedía del contacto
directo con Oriente. Robertson planteaba que había que constatar en el terreno lo transmitido
en los estudios clásicos. No consideraban con desprecio la cultura oriental, pero transmitían la
superioridad de Occidente sobre Oriente, esto era incuestionable. Robertson establece también
una diferencia y es que ese nuevo orientalismo tenía que ser aplicado (sobre todo en la
política), tenía que servir para algo. Y también cambia la percepción del “erudito” porque,
ahora, la experiencia directa sobre el terreno les convertía en expertos.
Se produce también una confluencia entre la ideología heredada del s. XIX y la nueva
realidad del orientalismo del s. XX surgida del contacto directo con el territorio; surge una
tensión entre los discursos heredados y la realidad que acaban entendiéndose en el momento
en que los orientalistas expertos empiezan a asesorar respecto de las políticas que había que
llevar a Oriente (el primero que se convirtió en asesor fue Sacy con el gobierno francés). El
momento cumbre se produce con la caída del imperio otomano ya que los eruditos tienen que
asesorar sobre su reparto. Estos eruditos llegaron a actuar como espías en estos territorios y
aunque no pertenecían al mundo científico (Bell, Lawrence, Philby) sí tenían formación
académica, y defendían que ese orientalismo tenía que ser aplicado; es un orientalismo
políticamente relevante.
Hay una diferencia enorme entre la política de los orientalistas del imperio británico y
los del imperio francés. Los británicos siempre hicieron hincapié en la necesidad de controlar la
población en esos territorios mientras que Francia desarrolló sobre todo los aparatos
educativos porque tenían una visión espiritual, tenían que educar a la población a través de la
ideología y los valores (esto se ve con claridad en el desarraigo que sufren quienes, sin haber
salido de Marruecos, se educaron en colegios franceses). Estos orientalistas del s. XX se
perciben a sí mismos como puente entre Oriente y Occidente, pero eso producía también otra
repercusión: en sus respectivas culturas de origen eran percibidos como “blancos orientales”, lo
que les acarreaba problemas de adaptación psicológica.
Los orientalistas seleccionaban entre lo que veían porque consideraban que su función
era mostrar a Occidente solo aquello que consideraban que podía ser mostrado, selección que
era subjetiva, no científica. Aún hoy hay ideas que persisten y que ya existían a principios del s.
XX. Por ejemplo, en 1924, un periodista considerado experto en estos temas, Chirol, dio una
serie de conferencias en la Universidad de Chicago en las que destacaban dos ideas
principales:
- El mundo oriental y occidental son mundos irreductiblemente opuestos, esto no tiene
solución porque son como son.
- El mahometanismo es:
o Una gran fuerza mundial por su capacidad civilizatoria.
o El responsable fundamental de las discrepancias más absolutas del mundo
contemporáneo.
Estas ideas son permanentes en los discursos actuales que reproducen un Occidente
cristiano y un Oriente musulmán, fuerza civilizatoria, peligroso, responsable del
desentendimiento.
02/11/04
Implicaciones de la visión orientalista en antropología
Se da cierto paralelismo entre los intereses de la antropología como disciplina empírica
y el proceso que se da en Europa de apogeo del evolucionismo y expansión imperial. Además,
en este periodo se daba prioridad en el orientalismo a los estudios bíblicos, de rituales y
parentesco (temas básicos en los inicios de la antropología institucionalizada). Estos estudios
estaban impregnados de:
a) Comparativismo histórico.
b) Idea de la simpatía nacional..
c) Teorías raciales.
d) Estudios de religión, el cristianismo como religión “docta”.
En el primer caso, esto se relaciona con el interés de los autores de la época por
establecer relaciones, aunque fuera de contexto, entre occidente y oriente como realidades
opuestas. Este interés coincide con la época de los descubrimientos geográficos. Gibbon
(1.885) relacionaba el declive de Roma y el auge del Islam, buena parte de los antropólogos
que trabajaron en la época y en la zona, desarrollaron líneas de trabajo con esa inspiración. En
la segunda, autores como Vico, Herder, Hermman (s. XVIII y precursores) que partían de la
base de que una serie de culturas se cohesionaban por una especie de simpatía recíproca que
las hacía también evolucionar con rasgos comunes. En esta idea se basaron también
historiadores del s. XIX para comparar Oriente (unidad homogénea por simpatía) y Occidente.
La idea también tendría éxito en la primera antropología.
Respecto a las teorías raciales, parten de Linneo y Buffon que establecieron que la
realidad múltiple de la naturaleza a tipos mínimos designados por el observador, a partir de ahí
esas tipologías creaban un sistema de generalizaciones y de esta forma a clasificaciones
humanas que tomaban como base características físicas y psicológicas. Existen en primer
lugar dos distinciones: salvajes (asiáticos y africanos) y europeos. Posteriormente se establece
una tipología de estos pueblos “salvajes”, el hombre americano (rojo, colérico y recto), el
hombre asiático (amarillo, melancólico y rígido) y africano (negro, flemático y descuidado)
tipología basada en cuestiones genéticas y, por tanto, inmodificable.
Autores relevantes que parten de las teorías raciales y que tuvieron gran influencia en
antropología fueron: Maine (profesor en Cambridge y miembro del Consejo Metropolitano de la
India) científico directamente implicado en la política colonial, una obra suya fundamental
Ancient Law, junto con la Durkheim La división del trabajo, se impartían como textos
fundamentales en la antropología británica hasta después de Radcliffe-Brown. Conceptos como
agnación, cognación, corporación, matriarcado y patriarcado, proceden de la obra de Maine
que partía de que las instituciones jurídicas constituyen un complejo de reglas de la sociedad
que junto con otras sirven al hombre para ordenar su vida. Investiga el derecho como
estructura relacional con otras relaciones sociales como el parentesco, la política y la economía
que se influencian entre sí. A su vez este punto de vista influiría en Radcliffe-Brown para quien
el derecho consuetudinario de las sociedades primitivas era un conjunto de normas para el
control social. Para Maine parentesco y patriarcado serían el estado primigenio de la especie
humana, la primera forma familiar. Su huella sería patente en muchos autores posteriores que
estudiaron el Mediterráneo, por ej. Schneider y Boisserai. También influyó grandemente en
Morgan apostando por la necesidad de comparar Oriente con Occidente.
08/11/04
No hubo apuntes.
09/11/04
Frazer (1854-1941) fue el autor que más influyó entre los etnólogos que estudiaron los
mitos y los rituales desde una perspectiva evolucionista, sobre todo con su obra La rama
dorada en la que Frazer desarrolla una progresión de los estadios del pensamiento de la
humanidad, desde la magia, pasando por la religión, hasta llegar a la máxima evolución, la
ciencia. Frazer se apoyó, como otros orientalistas, en textos clásicos, sobre todo grecolatinos y
se ocupó mucho de los mitos y los rituales acudiendo a comparaciones con ritos y mitos indios,
australianos, americanos, centroafricanos y centroeuropeos. Frazer no viajó, y se apoyó en
revisiones bibliográficas y relatos de misioneros y aventureros de la época. En su obra hay una
confrontación entre la representación de Occidente desde la Grecia clásica y el barbarismo
oriental del Norte de África, Asia y regiones del Mediterráneo. Frazer ejerció gran influencia en
Robertson, cuya obra echa mano de la antropología comparada y que usa la categoría de
oriental para referirse a todos los pueblos de Oriente sin distinción.
La última obra de la Escuela de Cambridge fue escrita en 1.970 por Lambton y Lewis,
The Cambridge History os Islam, lo que da fe de la influencia de esta corriente evolucionista y
comparativista. Esta obra, compendio sobre la historia del Islam, se considera heredera de la
obra de D’Herbelot, Bibliotheque Oriental (1.697). Fue muy criticada porque es una sucesión
fundamentalmente de páginas sobre la historia del Islam en las que se recoge de forma
monótona fechas y sucesos históricos, sin recoger en ella ninguna referencia a producciones
culturales.
Pero su obra se considera una obra puente entre los evolucionistas decimonónicos y
los inicios de la antropología social británica en el Mediterráneo. Hay que tener en cuenta que
Westermack fue también influido por Frazer y su obra La rosa mística, a partir de la cual
Westermack empezó a desarrollar ideas sobre la magia y la concepción primitiva del peligro del
acto sexual, también establece las Saturnalias como origen de las fiestas de año nuevo, toma
muchas ideas sobre ciertos rituales del Mediterráneo (el carnaval como survival del calendario
juliano). Sin embargo, la diferencia más notable entre Westermack y los autores anteriores es
que él realizó trabajos de campo con método científico durante seis años entre tribus árabes y
beréberes, pero su obra sigue estando muy influenciada por los orientalistas decimonónicos.
Esto se traduce en la gran cantidad de tradiciones que abarcan 3.000 años que él estudia,
comparativismo generalizador.
Etnología Francesa
Esta confrontación hace que los grandes esfuerzos franceses en las colonias sean las
grandes empresas constructoras y el impulso al establecimiento de instituciones y sociedades
geográficas y empresas de exploración. Puede considerarse que la realidad de mantener la
hegemonía en África y la confrontación con Gran Bretaña se mantiene hasta después de la I
Guerra Mundial tras la que se produce una fractura. Hasta entonces todos los estudios que
habían desarrollado los franceses se ceñían al territorio colonial, por lo que el objeto de estudio
y territorio estudio se correspondían, el ámbito de investigación es el mismo que el ámbito
territorial. También hasta entonces la posición de los investigadores sociales en las colonias
sufre un zarandeo, ya no son tan bien acogidos por la población por el sentimiento
antiimperialista que se genera. Los investigadores que hicieron trabajo de campo eran quienes
administraban las colonias, correspondencia entre administración de Francia en las colonias y
los investigadores hasta el punto de que se consideraba que estos administradores ejercían de
“etnólogos con talento”, lo que choca con la objetividad científica porque dónde se separa el
interés científico del interés político.
Hasta los años 60 la etnología francesa se mueve en este contexto colonial, además, la
producción etnóloga francesa hasta los años 30 dependió de los estudios sociológicos sobre
todo por la importancia de la figura de Durkheim y su metodología social. La frontera entre la
antropología científica y la antropología interesa no está claramente delimitada hasta el punto
de que influye en la mirada de estos investigadores que recogen datos en función de intereses
que priman en esos momentos. También influyó mucho Mauss. A pesar de la influencia de
Durkheim y Mauss, Bourdieu en El sentido práctico (1991), obra en la que analiza la producción
etnológica de este periodo, considera que los trabajos franceses en el Magreb están
fundamentalmente sujetos al comparativismo globalizador que hemos visto en los autores
británicos de la escuela frazeriana.
González Turmo, en Antropología Social de los Pueblos del Mediterráneo, considera
que la etnografía francesa de esta época es una etnología todavía muy sometida a la
comparación de datos etnográficos, históricos, lingüísticos y arqueológicos con un notable
protagonismo del orientalismo decimonónico del Mediterráneo. Esto lo relaciona con el hecho
de que estos estudios estaban realizados por misioneros y lingüistas. También considera que
esta antropología es deudora del orientalismo hasta el punto de que estos etnólogos
prolongaron a lo largo del s. XX la utilización de métodos y teorías que ya habían sido rebatidos
y cuestionados en la antropología de la metrópoli. Hasta los años 60-70 muchos estudios en el
Mediterráneo se basaban en el evolucionismo y el comparativismo, cuando ya Durkheim lo
había cuestionado. Por eso hay cierto desfase entre la Antropología francesa y la británica, en
el sentido de que la Antropología francesa de principios del s. XX coincide con la antropología
británica del periodo de entre siglos. Las semejanzas con este tipo de antropología serían:
15/11/04
La diferencia fundamental entre británicos y franceses es que en los primeros hasta
Westermack no hay trabajos de campo. Esta diferencia se debe a que los británicos estuvieron
más interesados en la extensión y administración de sus colonias mientras que los franceses
tenían en las suyas mucha población de la metrópoli instalada en las mismas desde 1.830,
además Francia crea una serie de instituciones educativas que tenían la finalidad de extender
el uso del idioma, serían los lingüistas, así pues, quienes encabezaron la realización de
trabajos de campo en el Mogreb (Ben Chenet y Van Gennep) aunque luego fueran más allá de
lo estrictamente lingüístico y se basaron en autores que habían trabado anteriormente en este
campo (Doutté, Destaing y Westermack) que habían recogido muchas tradiciones rituales
desde la perspectiva neoevolucionista y frazeriana. La línea comentada se mantiene hasta la
época de la independencia argelina.
Por su parte Laoust realizó trabajo de campo con los beréberes de Marruecos. Sus
datos los obtiene de conversaciones familiares con todo tipo de personajes. A partir de esta
recopilación tan variopinta realizó inventarios sobre la casa, el mobiliario, la alimentación, la
ropa, etc. Otros autores reconocidos por Bourdieu fueron Rachmani y Chantré que estudiaron
diversas poblaciones. A Genevois también se le reconocieron diversos trabajos sobre la casa,
el tejido y los objetos domésticos. Por último Servier trabajó un poco más tarde (1.962) sobre
los ritos del año agrario intentando demostrar que los gestos de la vida diaria estaban en
relación con el simbolismo de cada estación así como la correspondencia entre el simbolismo
de los ritos agrarios y el de los ritos de paso.
En el caso español, Caro Baroja y Lisón Tolosana, aunque olvidados de las revisiones
antropológicas, tuvieron formación británica. En el caso del primero, partió de un punto de vista
crítico e innovador en sus trabajos del Mogreb, coetáneos de los realizados por Pitt-Rivers y al
igual que él, discípulo de Evans-Pritchard. Sus estudios tienen vinculación con el orientalismo a
través de la tradición arabista y africanista, sin embargo, a pesar de que no existían otras
fuentes que las citadas, sus estudios, según él mismo, tenían como fin defender el lugar de la
antropología como disciplina en España. Sus Estudios saharianos se basaron en autores
británicos y españoles y desechó la contribución francesa porque la sabía desfasada. Elaboró
un diccionario de kabilas, de nombres de linajes, de antropónimos, de nombres geográficos y
de mapas y dibujos. Se interesó de los trabajos efectuados hasta entonces en el Mogreb,
interesándose sobre todo por el orden social en el Sáhara español, la economía del Sahel, el
análisis estructural de una kabila sahariana, las formas de convivencia y la historia de los
nómadas, para afrontar estos problemas procedió al estudio de los nombres de parentesco, el
significado de la línea paterna, el linaje, la kabila y la fracción de la kabila, la deuda de sangre,
el derecho en la kabila y el papel de la justicia española en la resolución de pleitos.
16//11/04
Ninguna obra ha ejercido una influencia tal en el Mediterráneo como la de Pitt-Rivers, y
esto es debido a una serie de razones:
¿Por qué Pitt-Rivers y muchos autores posteriores trasladan su objeto de estudio del
Mediterráneo al Mediterráneo Occidental? Para responder a esta pregunta hay que tener en
cuenta el contexto histórico en el que tuvo gran importancia la descolonización británica. Desde
1945 se aceleró el proceso de descolonización, durante el que Gran Bretaña pierde sus
colonias africanas; si tenemos en cuenta que la Antropología Británica había sido
fundamentalmente africanista, el hecho de perder estos espacios coloniales dio lugar a que se
tambaleara el laboratorio en el que hasta entonces se desarrollaba el trabajo de campo
británico. Además, en 1955 prácticamente todas las colonias en Oriente habían conseguido su
independencia.
Esto dio lugar a una serie de críticas muy puntuales que se centran en que la mayoría
de estos estudios:
A partir de estas críticas hay un reclamo de que es necesario trabajar sobre las culturas
étnicas existentes en nuestra sociedad y no sobre temas repetitivos. Todas estas críticas dieron
lugar a un debate abierto, virulento, sobre cuestiones teóricos-metodológicas (de la
Antropología Social Británica Funcionalista sobre todo), pero también en cuanto al diseño de
las investigaciones. Este revisionismo cuestionó incluso lo que se había desarrollado en el
Oriente a partir de la crítica sobre el Mediterráneo.
- J. Contreras y [Link] plantearon hasta qué punto una comunidad era significativa y
representativa culturalmente como para considerar que es una cultura propia que no
tiene que ver con otras culturas más extensas. Señalaban que era necesario ampliar el
ámbito social, espacial y cultural de la antropología y que estos estudios tenían que ser
estudios micro y macrosociales
- Frigolet se centró criticar el error que suponía estudiar las comunidades rurales como
si fueran homogéneas, sin diferencias ideológicas entre las clases sociales. A partir de
esto cuestionó el modo en que se habían diseñado las unidades de análisis que no
contemplaban las clases sociales existentes.
- J. Palerm consideraba que era necesario elaborar taxonomías en las que se englobara
las cuestiones que tenían que ver con el sistema agrícola, la morfología de las
explotaciones, el régimen de tenencia de la tierra, la estratificación social, la dinámica
migratoria, etc., de manera que una vez realizada esta taxonomía se pudiera proceder
a la comparación cultural.
- Carmelo Lisón aportaba la visión de que sería necesario la utilización del concepto
“continuum” para abordar las cosmovisiones existenciales, cognitivas e ideológicas.
22/11/04
Después del estudio revisionista se retomó por parte de Dolors Comas en el año 84 la
cuestión de las unidades de observación y análisis en la obra de Pitt Rivers fundamentalmente
lo hizo fue cuestionar hasta que punto eran acertados realizar unos estudios micro sobre unas
comunidades para proceder posteriormente a la generalización cultural. En el año 89 dos
autores: H. Velasco y J. Frigolet volvieron a tomar el libro de Pitt Rivers llamado Los hombres
de la sierra. Velasco analiza la cuestión de cómo autores antropólogos foráneos influyeron en
los antropólogos españoles en el sentido que se sobreentendía que en el debate de los
trabajos sobre el mediterráneo solo antropólogos extranjeros podían hacer un buen trabajo de
investigación porque estaban analizando una sociedad extraña para ellos, mientras que los
españoles no lo podrían hacer a consecuencia de un cierto etnocentrismo. Estos trabajos
sirvieron para que los antropólogos se cuestionaran (el tema de la mirada) se distanciaran de
su propia cultura y pudiera realizar el trabajo de campo. En el año 89 J. Frigolet retoma el libro
de Pitt Rivers Los hombres de la Sierra desde otra perspectiva llevaba muchos años
dedicándose al análisis de los gestos tanto académicos como de la literatura; lo que hace es un
análisis de texto académico y en la obra de Pitt Rivers analiza el tema del objeto de estudio y
de análisis, llegando a una serie de conclusiones:
Hoy día los estudiantes de antropología magrebíes lo que hacen es salir fuera para
estudiar la disciplina, cada día hay más estudiantes de antropología en las Universidades de
Francia. La realidad es que hasta los años 90 no se realizan los primeros convenios en
colaboración con Universidades francesas ni con los Estados para llevar a cabo proyectos de
investigación interdisciplinario en territorio magrebí. Es decir por un lado el trabajo de campo es
complicado porque por un lado tiene a las instituciones en contra y por otro la propia
preparación de los estudiantes de antropología en las Universidades francesas. La antropología
no existe como 1º y 2º ciclo, los investigadores tenían escaso conocimiento antropológico y a
nivel temático sobre cuestiones del Mogreb. No había un campo sistematizado del Mogreb, a
nivel de infraestructuras hay una enorme desigualdad mientras que en el instituto francés es
distinto ya que se incentivan todo tipo de recursos además de que se podían buscar relatos
relacionados con el Mogreb en varias disciplinas (psicología, economía, etc.). En el caso de
París se podía costear cualquier estudio del Mogreb, pero en las provincias fallaban tanto las
estructuras como la parte temática de la disciplina, con lo que había una gran disparidad de
posibilidades. También hay que tener en cuenta que por parte de algunos autores (Bourdieu)
en los años 60 había una gran necesidad de la academia francesa por los antropólogos. En
Francia los estudios por el Mogreb no eran importantes. El Estado va a potencias los estudios
antropológicos, por ello cada vez se estudian más trabajos antropológicos. Es verdad que a la
hora de analizar desde Durkheim hasta la actualidad hay que tener en cuenta la importancia del
estructuralismo y del materialismo. En el caso francés supone la rotura radical con todo lo que
se había llevado a cabo desde el orientalismo como, evolucionistas, difusionistas, hasta los
años 50. La mayoría de los estudios estructuralistas que se realizan en el Mogreb se centraban
fundamentalmente en la lectura de libros de leyendas y los elementos míticos.
Fundamentalmente se basan en buscar en un sistema dado una serie de temas que se
agrupan. Lo que se busca es que se descifre el mito en base a una serie de elementos que
tienen una determinada posición en un sistema dado en la leyenda que se está descifrando. De
los distintos investigadores de este momento quien más desataca es Bourdieu, porque
enmarca en sus figuras tanto sus estudios como la transición entre las dos corrientes teóricas
y la importancia que estas tuvieron en los años 70 y 80. Fue un estructuralista al principio
terminando como un materialista consumado al final. Tuvo mucha influencia en dos autores
materialistas Bergue y Lacoste, ambos habían realizado estudios en el Mogreb. Bergue en el
año 55 realizó estudios en el alto Atlas y Lacoste sacó un diccionario de términos etnográficos
del Mogreb.
23/11/04 Exposición “Construcción estadounidense de la otredad en el Mediterráneo”.
29/11/04 Exposición “Familia, honor y vergüenza” y “Clientelismo y patronazgo”.
30/11/04 Exposición