MÓDULO 5.
SISTEMA DE CALIDAD HALAL
En este módulo vas a aprender:
1. Por qué es necesaria la regulación y los estándares o normas
2. Qué es un sistema de calidad
3. Qué modelos de sistemas de calidad halal existen en la actualidad
4. La trazabilidad de los ingredientes halal
En el mercado existen múltiples productos, que son fabricados por diferentes
marcas, con diferentes criterios.
Cuando se lanzó al mercado la segunda generación de teléfonos móviles (que
utilizaba el sistema GSM o 2G), éstos tenían características muy distintas de los
smartphones y las redes 5G actuales. Sólo permitían llamadas telefónicas y
algunos modelos mensajes de texto de hasta 255 caracteres. Ya iban dirigidos al
público en general (la primera generación era tan cara que sólo las grandes
corporaciones y los cuerpos y fuerzas de seguridad podían permitírsela).
Esta primera generación posicionó a varios fabricantes, cuyos modelos y sistemas
eran incompatibles entre sí. De este modo, el cargador o la batería de un Ericsson
no era compatible con un Nokia o con un BlackBerry.
La primera compatibilidad de conexiones nació con el USB (Universal Serial Bus),
desarrollado en 1996, o con el sistema Android, creado en 2008.
Hoy en día, esta estandarización en las conexiones y sistemas permite el
intercambio de datos y de equipos de forma más conveniente para el usuario.
Para llegar a la estandarización, las marcas tuvieron que renunciar a sus propios
diseños, pero fue en beneficio de toda la sociedad.
En el caso de Halal, existen hoy en día diversos estándares que pueden hacer que
los mercados islámicos den una sensación de divergencia. A pesar de ello, existen
importantes esfuerzos en armonización que probablemente darán su fruto en la
próxima década.
Este mapa muestra diversos sistemas de estandarización, acreditación y
certificación. Estos conceptos serán explicados en este módulo. Son elementos de
lo que llamamos “Sistema de Calidad Halal”.
Los primeros estándares (o normas) halal fueron creados e implementados para
proteger a los musulmanes del consumo no intencionado de productos
clasificados como “haram” (prohibidos).
La primera regulación que hace referencia a “halal” para tomar medidas
legislativas respecto a los productos de consumo humano fue la Orden sobre la
Descripción (Etiquetado de los alimentos) del Ministerio de Comercio de Malasia,
en 1975. Dicha regulación requiere que los alimentos halal, de acuerdo con las
definiciones que proporcionaba dicha ley, no fueran distribuidos sin la
correspondiente etiqueta halal.
Los modelos regulatorios de “halal” son muy diversos, lo cual contribuye a que la
certificación halal sea compleja para las personas que la abordan por primera vez.
Los modelos regulatorios pueden ser:
Primeramente, existentes o inexistentes. Puede existir un sistema halal
(completo o parcial) o no existir ninguna regulación al respecto.
Por extensión geográfica: nacionales, regionales o internacionales.
Por vinculación del gobierno: gubernamental, privado o un modelo mixto. En
el caso de halal, además, hay que añadir la posible participación (en
diferentes formas y extensión) de las autoridades religiosas, que suelen ser
independientes de las civiles o de las gubernamentales.
Por obligatoriedad: toda o parte de la regulación puede ser obligatoria,
recomendada, o voluntaria. En algunos casos en Europa, parte de la práctica
halal está prohibida (por ejemplo, el sacrificio de animales o aves sin
aturdimiento en el caso de Dinamarca).
Por alcance: se refiere al tipo de productos que quedan amparados bajo la
regulación o normativa halal: puede referirse a los alimentos, o a cualquier
producto destinado a consumo humano (cosméticos, fármacos, o incluso
perfumes, moda, etc).
En este módulo presentamos diversos modelos, con la advertencia de que los
mercados halal, en plena expansión, son muy cambiantes. Para dar una idea de
ello, apuntaremos que tanto Pakistán como Indonesia han implementado durante
2019 nuevas regulaciones halal de obligado cumplimiento para las importaciones
de alimentos (en el caso de Pakistán) y de todos los productos de consumo
humano (en el caso de Indonesia).
La primera referencia reconocida a nivel internacional de “halal” aparece en 1997
en el Codex Alimentarius de la Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura (FAO).
Puedes encontrar la definición de “halal” en el Codex en la biblioteca de este
curso, en versión en español.
E
El sistema de calidad halal ofrece una garantía que da confianza al consumidor.
Se trata de una verificación, por parte de una entidad independiente, de
que los productos ofrecidos cumplen con la normativa halal de aplicación (una o
varias normas), y que puede ser combinado con otros sistemas de calidad, como
producción sostenible, ecológica, calidad alimentaria, seguridad alimentaria, etc.
Esta verificación se hace normalmente en base a una norma o reglamento, y se
suele otorgar un sello de calidad si la empresa o el producto cumple los
requisitos.
El modelo de MALASIA es el de un país multicultural en el que halal está regulado
por el gobierno.
En el caso malasio, la población musulmana representa cerca del 60% del total,
con minorías china, india y de otras procedencias, particularmente asiáticas.
La autoridad halal del país es JAKIM (Jabatan Kemajuan Islam Malaysia) o
Departamento para el Desarrollo Islámico de Malasia. Se trata de una agencia del
Ministerio de Asuntos Religiosos. JAKIM se encarga de reconocer a las entidades
de certificación halal extranjeras, a la vez que es la única entidad de certificación
halal del país.
La norma de aplicación para alimentos halal es MS1500, publicada por
Malaysian Standards, la agencia nacional de normalización. Existen numerosas
otras normas halal: cosméticos, dispositivos médicos, logística, etc.
- MS 2200 Halal cosmetics – General requirements
- MS 2424:2012 - Halal Pharmaceuticals - General Guidelines
- MS 1500 Halal food – general requirements
- MS 2200-1:2008-Islamic Consumer Goods Part 1 and MS 2200-2: 2013 –
Islamic Consumer Goods Part 2-
- MS2400 Halal Logistics
El modelo de EMIRATOS es el de un país de mayoría musulmana en el que halal
está regulado por el gobierno.
En este caso existen varias autoridades halal, y además existe cierta
independencia entre las entidades de Abu Dhabi y Dubai que hace que el sistema
esté duplicado o existan solapamientos de competencias.
El Sistema Nacional Halal está custodiado por ENAS.
La norma de aplicación para alimentos halal es GSO 2055-1:2015 Halal Food
- Part 1: General Requirements y para el sacrificio es GSO 993: Animal
Slaughtering Requirements According to Islamic Rules. La autoridad en materia de
normalización es ESMA que además publica uno de los registros de Entidades de
Certificación Halal extranjeras.
La entidad de Acreditación Federal es EIAC, que además publica otro de los
registros de Entidades de Certificación Halal extranjeras.
Además, el emirato de Dubai es particularmente activo en promocional la zona
franca del puerto de Jebel Ali como hub halal, para lo que ha creado varias
organizaciones ad hoc.
El sistema nacional australiano o neozelandés se han creado para proteger el
sector económico halal, que en estos países representa un porcentaje importante
de su PIB.
Australia exporta alrededor del 65% de su ganado vacuno y 35% de ovino,
mientras que Nueva Zelanda exporta el 95% de su cabaña de ovino y el 88% de
la de bovino. Decenas de miles de empleos están relacionados con estas dos
potencias de las exportaciones cárnicas halal. Un tercer país a destacar es Brasil,
el primer exportador de carne de ave halal del mundo.0
En el caso australiano, que veremos como ejemplo, la autoridad halal está bajo el
Gobierno australiano, y se trata de un comité que incluye a los productores,
servicios veterinarios, y Entidades de Certificación Halal.
Australia no es un país de la OIC por lo tanto no tiene una norma halal propia sino
que las exportaciones deben cumplir la normativa halal del país de
destino.
Por tanto, las Entidades de Certificación Halal deben estar acreditadas o
reconocidas (según el caso) por aquellos países de su interés.
Según un informe del Senado Australiano, de 2015, titulado “La certificación de
los alimentos”, se indica que “las exportaciones de carne roja australiana tuvieron
un valor de 1.4 billones de dólares en 2013-2014. La certificación halal es
necesaria para las exportaciones destinadas a Indonesia, Malasia, Irán, Irak,
Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Bahréin, Brunéi, Omán, Qatar, Arabia
Saudí y Egipto. La certificación halal es instrumental para poder acceder a estos
mercados”.
Entre otras recomendaciones, todavía por implementar, se sugiere un logo halal
único para toda la carne halal producida en Australia para su exportación a los
mercados musulmanes.
Los sistemas europeos, donde los musulmanes son minoría, están desregulados,
es decir, carecen de una legislación en cuanto a halal, excepto en el caso del
sacrificio (llamado sacrificio ritual, y que incluye halal y kosher), contenido en la
Directiva Europea 93/119/CE del Consejo de 22 de diciembre de 1993 relativa a la
protección de los animales en el momento de su sacrificio o matanza.
La Directiva indica que los animales durante el sacrificio ritual (halal o kosher)
están exentos de aturdimiento y, en el caso de los bóvidos, se indican los
métodos de sujeción durante el sacrificio.
En Europa existen dos movimientos en contra de “halal”.
Uno es el de las asociaciones animalistas, que exigen que los animales estén
aturdidos antes del sacrificio (las implicaciones técnico-religiosas del aturdimiento
se explicarán con detalle en el análisis de la normativa halal). La pretensión de
estas asociaciones de que el aturdimiento es indoloro está infundada y hasta la
fecha no existen informes científicos que apoyen sus tesis.
El otro movimiento es el “boycott-halal”, liderado por organizaciones xenófobas,
islamófobas o de extrema derecha, cuyo impacto está siendo, de momento, muy
limitado.
Teniendo en cuenta que la mayor empresa halal del mundo es Nestlé, con plantas
certificadas halal en todo el mundo, las empresas europeas tienen un claro
interés en poder penetrar en los mercados musulmanes, tanto por su potencial
como por el hecho de que la economía europea está en una fase de
estancamiento y debe recurrir a las exportaciones y a la internacionalización para
poder crecer.
Existen varias agencias de estándares que operan a nivel internacional. Una de
ellas es ISO (Organización Internacional de Normalización). En estos momentos no
existe normativa ISO halal.
La principal dificultad para ello radica en el hecho de que halal es un fenómeno
islámico y, por tanto, deben ser los musulmanes quienes se pronuncien sobre la
normativa o el estatuto halal de cualquier servicio o producto. Además, la
legislación islámica no es aceptada como tal por algunos estados laicos.
Sin embargo, existen iniciativas regionales e internacionales dentro de la OIC
(Organización de Cooperación Islámica), que podrían conseguir en los próximos
años una mayor armonización del comercio mundial halal.
La falta de una norma única implica que:
- Las entidades de certificación halal deben acreditarse y obtener el
reconocimiento de múltiples países, con el gasto y complicaciones que ello
conlleva.
- Las empresas productoras deben tener en cuenta las divergencias entre
las normas y los mercados de destino en la fabricación por lotes.
GSO son las siglas de la Organización de Normalización del Golfo. Actualmente
tiene publicadas 3 normas halal que son de obligado cumplimiento, aunque la
obligatoriedad es desigual en cuanto a productos afectados y destinos, aunque en
la práctica existe una libre circulación de productos entre los países del Golfo
pertenecientes al GCC (Consejo de Cooperación el Golfo) [* En el momento de la
redacción de este curso, Qatar está siendo objeto de bloqueo diplomático y
económico por parte de sus vecinos Arabia Saudí y Emiratos, y la libre circulación
de personas y bienes está temporalmente suspendida].
Las normas halal GSO son un ejemplo de norma halal regional. En la práctica sólo
2 países (Arabia Saudí y Emiratos) defienden esta norma activamente, mientras
que el resto de los países GCC la implementan de manera pasiva o toman como
referencia la norma OIC-SMIIC (de la que derivan las normas GSO).
A efectos internacionales, GSO no forma parte de ISO, aunque sí los países del
Golfo a título individual.
Las normas OIC-SMIIC son las de referencia para todos los países islámicos.
Las publica SMIIC, el Instituto para la Normalización y Metrología de los Países
Islámicos, una agencia oficial de la OIC (Organización de Cooperación Islámica),
con sede en Estambul.
Ser miembro de SMIIC es voluntario para los países de la OIC y actualmente tiene
29 miembros y 3 países observadores.
SMIIC lleva varios años realizando importantes esfuerzos para la implementación
de una norma única halal y actualmente unos 20 países la implementan. Tiene el
mandato de OIC de promocionar el comercio intra-OIC y actualmente cuenta con
15 comités técnicos de estandarización.
Una de las características más importantes de SMIIC y de sus estándares es
que están consensuados entre las 8 escuelas jurídicas islámicas reconocidas a
nivel mundial. Es decir, se pueden aplicar en cualquier país islámico, ya que son
normas basadas en el consenso.
Este consenso se trabaja en la Escuela Internacional de Jurisprudencia Islámica
(IIFA), órgano consultivo de OIC que se coordina con SMIIC para esta finalidad.
Las diferencias entre las escuelas jurídicas se basan en las distintas
interpretaciones del Corán. Algunas son más literales, otras más abstractas o
metafóricas. Ello afecta por supuesto a la categoría jurídica “halal” (permitido).
Por ejemplo, la escuela malikí, extendida en el Magreb, acepta el caracol como
alimento halal. Sin embargo, el resto de escuelas no lo aceptan como tal, y lo
consideran prohibido.
Para la escuela jurídica jafarí, colocar a un animal en dirección a la quiblah (la
Meca) en el momento del sacrificio es un requisito (obligatorio), mientras que
para otras escuelas es recomendable.
Podemos decir por tanto que no existe un halal universal, sino que cada
interpretación está relacionada con las diferentes comunidades musulmanas del
mundo. En cuanto al concepto tayyib, que indica la pureza, salubridad o limpieza
de algo, también puede estar sujeto a interpretaciones.
Para conocer mejor la división del islam en las 8 Escuelas Jurídicas (madhahib)
aceptadas, recomendamos leer la Declaración de Amán. Este texto, propuesto por
el rey de Jordania, recuerda a los musulmanes la necesidad de posturas
tolerantes y generosas, que expresen la nobleza y dignidad del ser humano, tal
como está recomendado en el Corán (1:286; 42:40). Asimismo, recuerda que el
Islam está basado en el principio de justicia en nuestras relaciones con otras
personas, y en la salvaguarda de los derechos propios y de los otros (5:8).
También indica la necesidad de respetar los acuerdos y compromisos (16:91).
Por todo ello, declara que a pesar de sus diferencias, las Escuelas Jurídicas deben
respetarse mutuamente. Ello incluye las 4 escuelas Sunní (Hanafi, Maliki, Shafi’i,
Hanbali), las 2 Shi’i (ja’fari y Zaydi), la Ibadi y la escuela Zahirí.
En cuanto al marco legislativo y regulatorio acerca del Islam y de halal en
España, las tres normas más importantes, por rango jurídico, son:
1. La Constitución Española
2. La Ley Orgánica 7/1980, de 5 de julio, de Libertad Religiosa (LR).
3. La Ley 26/1992, de 10 de noviembre, por la que se aprueba el Acuerdo de
Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España (AC).
Constitución, Artículo 14
Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación
alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra
condición o circunstancia personal o social.
Constitución Artículo 16
1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los
individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones,
que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por
la ley.
2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán
en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las
consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás
confesiones.
Ley Orgánica 7/1980
Artículo único.
Las relaciones de cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España se
regirán por lo dispuesto en el Acuerdo de Cooperación que se incorpora como
anexo a la presente Ley.
La Ley 26/1992
Artículo 14.
1. De acuerdo con la dimensión espiritual y las particularidades
específicas de la Ley Islámica, la denominación «Halal» sirve para
distinguir los productos alimentarios elaborados de acuerdo con la
misma.
2. Para la protección del uso correcto de estas denominaciones, la
«Comisión Islámica de España» deberá solicitar y obtener del Registro de
la Propiedad Industrial los registros de marca correspondientes, de
acuerdo con la normativa legal vigente.
Cumplidos los requisitos anteriores, estos productos, a efectos de
comercialización, importación y exportación, tendrán la garantía de
haber sido elaborados con arreglo a la Ley Islámica, cuando lleven en
sus envases el correspondiente distintivo de la «Comisión Islámica de
España».
3. El sacrificio de animales que se realice de acuerdo con las Leyes
Islámicas, deberá respetar la normativa sanitaria vigente.
4. La alimentación de los internados en centros o establecimientos
públicos y dependencias militares, y la de los alumnos musulmanes de
los centros docentes públicos y privados concertados que lo soliciten, se
procurará adecuar a los preceptos religiosos islámicos, así como el
horario de comidas durante el mes de ayuno (Ramadán).
Dentro de los marcos regulatorios varios que hemos visto, podemos afirmar que
el SISTEMA DE CALIDAD HALAL es probablemente el de mayor implementación y
el que mayores garantías ofrece tanto a productores, comercializadores como
consumidores.
El sistema de calidad halal es similar a cualquier otro, y se basa en 3 elementos
principales:
- Normalización
- Acreditación
- Certificación
La normalización consiste en la armonización de prácticas industriales o
comerciales con la finalidad de favorecer los intercambios.
Una norma o estándar es un documento donde se recogen las definiciones y
prácticas comunes a implementar.
En el caso de halal, las normas pueden ser publicadas:
- Por la organización internacional SMIIC
- Por las organizaciones nacionales de estandarización
- Por las entidades religiosas islámicas, públicas o privadas
El procedimiento del Sistema de Calidad garantiza la independencia y ausencia de
intereses comerciales en el proceso, de otro modo las exigencias técnicas no se
cumplirían.
Las entidades de acreditación son únicas en cada país y pertenecen al IAF (Foro
Internacional de Acreditación). Estas acreditan a las entidades de certificación
según los estándares de referencia.
Por ejemplo: OIC/SMIIC 2:2011, Guidelines for Bodies Providing Halal Certification,
en el caso de certificación halal.
Las entidades de certificación halal pueden ser una única por país (como en el
caso de Malasia, Irán o Marruecos) o muchas (como el caso de España, Turquía,
Reino Unido, Australia, Indonesia, etc). Todas deben estar acreditadas o
reconocidas para poder certificar según una norma específica.
Por último, la norma según la que se certifique una empresa indicará el alcance
de los servicios o productos incluidos dentro de la certificación.
Por ejemplo, en el sistema malasio:
- La entidad de normalización publica las normas (Standards Malaysia)
- La entidad de reconocimiento (en este caso no existe entidad de
acreditación para halal) reconoce las entidades de certificación halal (JAKIM)
- Las entidades de certificación inspeccionan las empresas productoras, por
ejemplo en España, México, etc (Instituto Halal)
- Por último, el producto recibe el logotipo halal (en el caso de Malasia, el
país tiene una política de logo único, excepto para las importaciones).
El instituto Halal, por tanto, ha recibido acreditaciones y reconocimientos de todos
los mercados halal para poder exportar con un único certificado y con la Marca de
Garantía Halal de Junta Islámica.
Con respecto a la política halal que siguen las empresas productoras, esta puede
ser de varias formas:
- En aquellos mercados en los que el logo halal es un argumento de venta
indiscutible, las empresas no sólo incluirán el logo, sino que además elegirán una
entidad de certificación halal que tenga todas las acreditaciones mundiales y un
reconocido prestigio internacional.
- En aquellos mercados en los que el estatuto halal es necesario, pero el
logo no es un elemento importante en la venta, o en el caso de productos
intermedios (no producto final destinado al consumidor), como ingredientes o
componentes (por ejemplo, las cápsulas de medicamentos o complementos
nutricionales, que son de gelatina), el logo no se mostrará, pero sí se indicará que
el producto es halal en la documentación que lo acompañe (catálogos, fichas
técnicas, etc).
Algunas empresas tienen líneas de producción haram y halal (lo que se denomina
“producción mixta”). En este caso, lo mejor es tener una buena política de
comunicación para evitar confundir a los consumidores. Añadir que esta práctica
está cada vez más penalizada y va a desaparecer en los próximos años, con lo
que las empresas estarán obligadas a invertir en líneas de producción
exclusivamente halal.
La mayoría de las empresas que tienen varias marcas de calidad, entre ellas
halal, suelen adjuntar sus certificados en la página web, junto con la política halal
de la empresa.
La trazabilidad es una serie de procedimientos que permiten seguir la evolución
y ruta de un producto en cada una de sus etapas a lo largo de la cadena de
distribución. Es el proceso inverso al tracking, que sigue un elemento desde su
origen hasta su destino.
Es de gran importancia en el caso de los productos de consumo humano, como
alimentos y bebidas, fármacos, cosméticos, etc, debido a varias razones:
- Permite conocer el origen del producto (dónde y cómo se crió el animal del
que se obtuvo la carne, o se capturó el pez que se consumió, etc). En el caso de
ingredientes, permite conocer quién es el productor o fabricante, y qué procesos
se han seguido para obtener el producto en cuestión.
- Si existe contaminación cruzada, o una intoxicación alimentaria, o un
problema de salubridad o calidad con el producto, la trazabilidad permite el
análisis de cada uno de los componentes y de las rutas que han recorrido para
poder detectar el foco del problema, y así solucionarlo de forma rápida.
La trazabilidad halal es esencial y requisito de la certificación, ya que los
productos pueden contener componentes no halal, lo que alteraría el
producto final.
Halal es un concepto binario: un producto es 100% halal o no lo es. No puede ser
halal al 60%, ni contener un 60% de ingredientes halal y el resto de los
ingredientes haram.
Ejemplo: Golosinas y confitería, como gominolas, postres cremosos, etc, se
fabrican a base de gelatina.
La gelatina es un producto que se obtiene del procesado de las pieles, huesos y
otras partes de los animales. También existe gelatina vegetal y de pescado.
Sin embargo, la gelatina más extendida es la de porcino.
La alternativa halal suele ser la gelatina de bovino.
Por tanto, en nuestras gominolas halal debemos asegurarnos de que este
ingrediente es a su vez halal. La trazabilidad, por tanto, servirá para demostrar el
origen de la gelatina utilizada en una chuchería.
CRODA es un ejemplo de empresa que fabrica componentes intermedios, como
polímeros, ácidos grasos, extractos botánicos, emolientes, etc. Estos
componentes se incorporan a productos de todo tipo, como productos de higiene,
limpieza, alimentos, fármacos, etc. Actualmente dispone de más de 500
componentes e ingredientes con certificado halal.