Adoptados
Romanos 7:21
Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en
mí. 22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 23 pero
veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y
que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis
miembros. 24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de
muerte? 25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo
mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del
pecado.
Romanos 8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que
están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu.
Romanos 8:13 Porque si vivís conforme a la carne, moriréis, mas si
por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Romanos 8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de
Dios, los tales son hijos de Dios.
Romanos 8:15 Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre
para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de
adopción, por el cual clamamos: Abba Padre.
Rom 8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos
de Dios.
Rom 8:17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos
con Cristo; si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con
Él seamos también glorificados.
Introduccion con el proposito del capitulo 7
El capitulo 7 de Romanos nos presenta como Pablo muestra que la Ley de
Moisés era mas que un simple conjunto de reglas, el entiende que tiene una
base espiritual y que acusa espiritualmente al hombre que la practica en la
carne, pero viola esa ley en el espíritu.
Pablo va más allá y nos explica que el bien que nosotros queremos hacer
muchas veces esta limitado por nuestra propia carne, o sea estamos en el
medio de una batalla y esta batalla donde se decide nuestra salvación es:
Entre el espíritu y nuestra carne, representada por nuestros deseos de
placer y mundanalidad.
La búsqueda de las cosas materiales vs las espirituales.
Un espíritu que esta dispuesto, pero una carne que es débil y sucumbe
fácilmente a la tentación.
El apóstol va descubriendo también, el era fariseo y para el todo debía girar
en torno a la Ley mosaica, pero ahora, mientras está en Cristo se da cuenta
que no son los 10 mandamientos y los 603 los que salvan al hombre sino el
Dios que da los mandamientos. Pero la ley es buena, el problema somos
nosotros que somos pecadores y no podemos apegarnos a ella, el hombre
nace con una herencia de pecado en sus venas: solo Cristo corta esa
herencia. CONTRAPOSICION de la herencia de maldición que se trata en la
clase. Y esta maldición de pecado es la que la los mandamientos muestran
que nos hace daño y es dada al hombre para que se acerque a Dios limpio,
pero solo Cristo es capaz de libertar al hombre.
Ahora nos vamos a enfocar en
Romanos 8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de
Dios, los tales son hijos de Dios. 8:15 Porque no habéis recibido el
espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor, sino que
habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: Abba
Padre.
En este verso podemos entender que hay 3 elementos esenciales
para comprender:
1. Espíritu de servidumbre
2. El temor
3. Espíritu de adopción
1. Espíritu de servidumbre
Muchos de esos niños sufren pues no hay quien los defienda, el
sistema les dice que hacer y adonde ir, si los mandan a un hogar
tienen que ir, porque están bajo la custodia del estado. No son
libres. así el hombre cuando esta sin Cristo no tiene al Espíritu
Santo para que lo encamine y lo lleve a toda verdad.
2. Temor
El temor nos separa de Dios, no nos permite acercarnos
confiadamente a Dios como cuando hacíamos algo malo, nos
manteníamos alejados por temor a que se descubriera nuestra
falta. Cuando hemos hecho algo malo, siempre está el temor
de que se descubra y muchas veces seguimos pecando para
encubrir el primer pecado y todo es por temor.
Pero 1 Juan 4:18
18
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa
fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el
que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. 19 Nosotros le
amamos a él, porque él nos amó primero.
3. Espíritu de adopción
Yoyo, buscamos al más fuerte y mas lindo.
Moisés se salvó por ser adoptado.
Los hermanos te dicen que eres adoptado.
En el sistema hay muchos niños sin padre.
Dios no busca a los mas fuertes sino que Su Palabra llega a
todos y nosotros nos acercamos.
“En el mundo Romano del primer siglo D.C., un hijo adoptivo era un
hijo elegido deliberadamente por su padre adoptivo para perpetuar su
nombre y heredar sus bienes; no era inferior en estatus a un hijo
nacido del curso ordinario de la naturaleza”. (Bruce) y no era un bebe,
era un adulto responsable. Alguien que pudiera seguir los negocios de
la familia y enterrar a los padres, o sea era un seguro de vida lo que
buscaban, no alguien a quien darle amor. La adopción estaba basada
en los padres, en nuestro tiempo en los hijos.
ii. Bajo la adopción romana, la vida y la posición del hijo adoptado
cambiaban completamente. El hijo adoptivo perdía todos los derechos
de su antigua familia y ganaba todos los nuevos derechos de su nueva
familia; La vieja vida del hijo adoptado era completamente borrada,
con todas las deudas canceladas, sin nada de su pasado contado en su
contra.
Cuando venimos a Jesús somos adoptados en la familia de Dios tal como
dice:
Rom 8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu que
somos hijos de Dios.
Rom 8:17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y
coherederos con Cristo; si es que padecemos juntamente con Él,
para que juntamente con Él seamos también glorificados.
i. Pablo no dijo: “Todos los que van a la iglesia, estos son hijos de Dios”. Él no
dijo: “Todos los que leen sus Biblias, estos son hijos de Dios”. Él no dijo:
“Todos los que son patriotas de su país, estos son hijos de Dios”. No dijo:
“Todos los que participan en la comunión, estos son hijos de Dios”. En este
texto, la prueba para ver si somos hijos es si somos guiados por el Espíritu
de Dios.
ii. ¿Cómo nos guía el Espíritu Santo?
• Somos guiados con dirección.
• Somos guiados al acercarnos.
• Somos guiados por un gobierno de autoridad.
iii. ¿A dónde nos guía el Espíritu Santo?
• Nos guía al arrepentimiento.
• Nos guía a pensar poco en nosotros y mucho en Jesús.
• Nos guía a la verdad.
• Nos guía al amor.
• Nos guía a la santidad.
• Nos guía a ser útiles.
El vivir como un hijo de Dios significa una relación íntima, de gozo, con Dios,
no como la esclavitud y temor mostrados por la ley. Un hijo de Dios puede
tener una relación tan cercana con Dios que puede clamar: ¡Abba, Padre!
(¡Papi!).
c. Clamamos: ¡Abba, Padre! Es fácil para nosotros ver a Jesús
relacionándose con el Padre con esta confianza bienaventurada, pero
podemos pensar que no somos dignos de hacerlo nosotros. Sin embargo,
recuerda que estamos en Cristo: tenemos el privilegio de relacionarnos con
el Padre de la misma manera que lo hace Cristo Jesús.
Marcos 16:16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no
creyere, será condenado EL bautismo es la firma en los papeles de
adopción.