El PERDON: ¿QUÉ ES? ¿QUÉ NO ES? Y ¿CÓMO SE PRACTICA?
Se ha dicho que las frases más importantes que utilizamos en esta vida son “Te amo,” “Lo
siento,” y “Te perdono.”
Aunque el perdón tiene que ser algo fundamental en la vida Cristiana, para muchas
personas es un proceso confuso y difícil de practicar.
I. INSTRUCCIONES Y PRINCIPIOS BIBLICOS
A. El perdón significa que se ha cancelado una deuda.
A través del sacrificio de Cristo en la cruz,
Dios les ofrece perdón a todos lo que le creen.
Así como Él nos ha perdonado, nos pide que también perdonemos a otros.
2 Corintios 5:18- 21 “Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por
Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando
consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a
nosotros la palabra de la reconciliación.
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de
nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos
hechos justicia de Dios en él.”
B. El Perdón, según el ejemplo de Cristo, es en verdad en verdad algo que solamente se
puede lograr por la gracia de Dios.
Colosenses 3:12-13 “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de
entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;
soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.
De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”
I Juan 4:11-12 “Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos
unos a otros. Nadie ha visto jamás a Dios.
Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado
en nosotros.”
C. El Perdón evita que crezca la amargura -
Pero si no perdona va dañar primeramente su relación con Dios y con cada a una de las
personas que esté a su alrededor
Hebreos 12:14-15 “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.(
Condiciones ) Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que
brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;”
Ntv Heb 12:14-15: "Esfuércense por vivir en paz con todos y procuren llevar una vida santa,
porque los que no son santos no verán al Señor. Cuídense unos a otros, para que ninguno
de ustedes deje de recibir la gracia de Dios. Tengan cuidado de que no brote ninguna raíz
venenosa de amargura, la cual los trastorne a ustedes y envenene a muchos.”
D. El Perdón es parte del carácter y la naturaleza de Dios.
Aunque Dios no pasa por alto el pecado,
Él es paciente, piadoso, misericordioso y está dispuesto a perdonar.
Daniel 9:9 “De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él
nos hemos rebelado,”
Efesios 2:4-5 “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia
sois salvos),”
Hermano Dios quiere que nos perdonemos unos a otros, recordandonosc que también
Cristo nos perdonó a nosotros.
Colosenses 3:12-15 “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de
entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;
soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.
De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas
cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en
un solo cuerpo; y sed
Col 3:13-15:
"Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda.
Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros.
Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía.”
"Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. Pues, como miembros de un
mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. Y sean siempre agradecidos.”
agradecidos.”
Mateo 5:43-48 “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a
los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de
vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que
hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa
tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos
solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros
perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.”
Ntv Mt 5:43-48: "»Han oído la ley que dice: “Ama a tu prójimo” y odia a tu enemigo. Pero yo
digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! De esa manera, estarás actuando
como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Pues él da la luz de su sol tanto a los
malos como a los buenos y envía la lluvia sobre los justos y los injustos por igual. Si solo
amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores
de impuestos hacen lo mismo. Si eres amable solo con tus amigos, ¿en qué te diferencias
de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo. Pero tú debes ser perfecto, así como
tu Padre en el cielo es perfecto.”
Marcos 11:25-26 “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que
también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os
perdonará vuestras ofensas.”
Ntv Mc [Link] "Cuando estén orando, primero perdonen a todo aquel contra quien guarden
rencor, para que su Padre que está en el cielo también les perdone a ustedes sus pecados.”
Si tu perdón no es genuino el padre no te va perdonar
Pero también es un requisito
Lucas 6:37 “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados;
perdonad, y seréis perdonados.”
Ntv Lc [Link] "»No juzguen a los demás, y no serán juzgados. No condenen a otros, para
que no se vuelva en su contra. Perdonen a otros, y ustedes serán perdonados.”
F. Al negarse a perdonar, al guardar rencor o dar lugar a la amargura y al odio, uno se
expone a muchas consecuencias graves.
Mateo 18:21-31 “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a
mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino
aun hasta setenta veces siete.
Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus
siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil
talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y
todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le
suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel
siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo,
halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba,
diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le
rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y
le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se
entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.”
Mt 18:32-35: "Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te
perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo,
como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos,
hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si
no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.”
II. APLICACIÓN PRÁCTICA
1. Perdón Vertical: Dios le extiende el perdón al hombre a causa de la obra de Cristo.
I Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
2. El Perdón Horizontal: Este es el perdón que un ser humano le concede a otro.
Y Este tipo de perdón es importante para Dios.
Mateo 6:14-15 “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a
vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco
vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”
I Juan 4:20 “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el
que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”
Mateo 5:23-24 “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano
tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu
hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.”
b. Miren hermano mientras se pueda el Perdón viene juntamente con la Reconciliación (las
dos personas uniendo sus esfuerzos para reestablecer su relación) es un alto ideal y una
meta que vale la pena.
Sin embargo, en algunas circunstancias no es posible llegar a la reconciliación.
En estos casos, hay que reconocer que es posible que se conceda el perdón sin lograr la
reconciliación.
Dios nos pide hacer nuestra parte y no estorbar el proceso de restauración.
A los si le cuesta
Romanos 12:18 “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los
hombres.”
3. Cuando no se resuelven correctamente las ofensas en alguna relación, los asuntos
pequeños pueden dar lugar a pleitos más grandes.
1. Algunas personas creen que para poder perdonar una ofensa, es necesario que la otra
persona les pida perdón.
‽Que pasa si la persona ya falleció?
La verdad es que el perdón se le puede conceder aun a alguien que ya falleció, a alguien
que no reconoce que hizo mal, a alguien que no se ha arrepentido, a alguien que solo
reconoce parte de la gravedad de su ofensa, etc.
Debemos saber que el perdón es decisión de una persona, mientras que la reconciliación
requiere la participación de las dos.
2. El perdonar a alguien, no es simplemente dejar la ofensa al olvido.
Hay ofensas que son graves y no se pueden pasar por alto.
Dios no justifica el pecado ni niega su gravedad y nosotros tampoco debemos hacerlo.
Las ofensas requieren de un pago.
Jesús, el perfecto Hijo de Dios, quien murió para pagar por el pecado es la solución que
Dios proveyó para todas las ofensas y para siempre.
Ro [Link] "No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios;
porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.”
(Otra versión La venganza es responsabilidad mía )
Pr 24:17-18: "No te alegres cuando tus enemigos caigan; no te pongas contento cuando
tropiecen. Pues el SEÑOR se molestará contigo y quitará su enojo de ellos.”
d. Entiende que aunque es natural tener el deseo de vengarse, pero esa no es una solución
sana, ni tampoco es aprobada por Dios.
Porque la justicia es de Dios
Y no se olvide
Que perdonar Libera al deudor de su deuda.
el perdón es
1. Algo que se concede por gracia: Dios nos puso el mayor ejemplo de dar por gracia
cuando inició el proceso del perdón y la reconciliación con el hombre
Ef 2:4-5: "Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que
estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo
de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)”
El perdón es lo que una persona le concede a otra.
Los que necesitan ser perdonados no necesariamente “merecen” el perdón.
Nosotros en ninguna manera “mereciamos” el perdón de Dios.
Pero ahora estando en la gracia
Nosotros les mostramos gracia a los demás porque hemos recibido gracia de parte de Dios.
Tenemos algo en común con la persona que nos dañó.
La misma naturaleza pecaminosa que le causó la ofensa de parte de su ofensor es la
naturaleza con la que luchamos todos los días en nuestro propio corazón.
Aun si la persona que causó la ofensa no inicia la reconciliación o si no reconoce su error o
la ofensa, usted el ofendido deberá conceder el perdón y deberá concederlo con gracia.
Uno puede sentir que es injusto tener que perdonar;
sin embargo, la gracia nos permite perdonar aun a las personas que no parecen merecer el
perdón.
Es posible que el que lo ofendió no sienta remordimiento ni se arrepienta como para recibir
perdón, pero eso no cierra las puertas a que se le conceda el perdón.
Dios les ofrece su perdón a todos por la muerte de Cristo en la cruz.
El arrepentimiento es necesario para recibir ese perdón.
La gracia tampoco niega la gravedad de la ofensa.
El perdón que se concede por gracia reconoce la gravedad de lo que se hizo mal y se
desprende del supuesto “derecho” de venganza justicia por mano propia y de guardar
rencor.
El perdón no se da como un accidente.
Más bien, uno tiene que tomar la decisión y comprometerse al proceso.
El Espíritu Santo es quien da el poder para llevarlo a cabo, y se lleva tiempo.
Ambas cosas son necesarias – el tomar la decisión de perdonar y el comprometerse al
tiempo que sea necesario para llevar a cabo el proceso.
3. Un trabajo difícil y complejo: Se requiere de valor para perdonar y también de mucho
esfuerzo.
El proceso del perdón cambia las emociones y no hace madurar .
En vez de sentir enojo, amargura u otros sentimientos que resultan cuando no hay perdón,
el perdón nos da una sensación de libertad-
Muchas veces cuando alguien te daña o te ofende, sufres un tipo de pérdida.
A muchos se les hace difícil perdonar porque quieren que el deudor pague su deuda.
En otras palabras, desean la venganza.
Muchas veces queremos que el ofensor sienta el peso de lo que sufrimos.
A veces incluso queremos que el ofensor sufra aun más allá de lo que podría pagar.
En muchas situaciones, la única manera de arreglar una deuda es con el perdón. Tomamos
la decisión de liberar al deudor de la deuda que ha adquirido.
Esta decisión también nos libra a nosotros del peso que nos pudiera estorbar en nuestro
andar con el Señor (Hebreos 12:1-2).
Heb 12:1-2: "Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de
la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan
fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha
puesto por delante. Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y
perfecciona nuestra fe. Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin
importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor,
junto al trono de Dios.”
El perdón no cambia la naturaleza de la transgresión – el mal que se hizo sigue siendo un
mal; y el perdón tampoco niega el hecho de que la ofensa ocurrió.
en vez de permitir que el enojo y el dolor de la ofensa nos mantengan atados al ofensor, el
perdón nos ayuda a desprendernos y librarnos del mal que ocurrió.
Reconoce la ofensa: El primer paso es reconocer que ocurrió un daño. Aquí la meta es
primeramente aceptar que te hicieron un mal y entonces enfocarte en salir adelante.
2. Usa la empatía: En este paso, los sentimientos de enojo o de frialdad hacia la otra
persona se reemplazan con un sentimiento de empatía.
Por ejemplo, trata de ver la situación desde el punto de vista de la otra persona.
Aquí se trata de comprender lo que la otra persona pudo haber estado pensando,
sintiendo, etc.
Toma en cuenta que entre más horrible haya sido la transgresión, es más difícil mostrar la
empatía.
Cuando es demasiado difícil mostrar la empatía o la comprensión, hay que empezar con la
compasión y la misericordia
recordando que el perdón se concede por gracia y que nosotros no merecíamos el perdón
de Dios.
Un regalo desinteresado: Para dar este paso es necesaria la humildad y también la
gratitud, reconociendo que necesitamos el perdón y que incluso lo hemos recibido. Piensa
en las ocasiones que necesitabas que alguien te perdonara.
¿Cómo te sentías?
¿Cómo te sentiste cuando cometiste una falta y recibiste el perdón de Dios y de otras
personas?
Ya que hemos recibido el perdón de parte de Dios y también de otras personas, nosotros
también les concedemos el perdón a otros.
4. Comprométete a perdonar: Haz un fiel compromiso de perdonar y escoge un “Ebenezer”
que te ayude a recordar ese compromiso.
Un “Ebenezer” es una señal o un recordatorio (descrito en I Samuel 7:12) de que Dios nos
ha ayudado a llegar hasta este punto.
1S [Link] "Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre
Eben-ezer, ( piedra de ayuda diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová.”
Kdsh 1S [Link] "Shemuel cogió una piedra y la puso entre Mitzpah y Shen, y le dio el nombre
de Even- Ezer [piedra de ayuda], explicando: " YAHWEH nos ha ayudado hasta ahora."”