Módulo 2: Comercio electrónico internacional Unidad 2.
1 Comercio electrónico
Introducción
En esta nueva era digital, una de las principales repercusiones que las nuevas tecnologías de la
información y comunicación (TIC) han tenido en la sociedad se evidencia en el comercio
electrónico. Actualmente, a través de las TIC es posible que un proveedor situado en determinado
Estado coloque sus bienes y servicios a disposición de un sinnúmero de potenciales
consumidores domiciliados en los más diversos lugares del mundo. En este contexto, se crean,
desarrollan y extinguen numerosas relaciones iusprivatistas internacionales, que devengan, en
ocasiones, en conflictos de leyes y jurisdicciones. Estas son problemáticas que el derecho
internacional privado procura resolver. En este módulo, abordaremos nociones generales del
comercio electrónico internacional y analizaremos la protección que, en este espacio, se les
otorga a los consumidores. 2.1.1 Concepto. Caracteres. Evolución. Desde una concepción
amplia, Soto Coaguila lo define como: Un conjunto de transacciones comerciales y financieras
realizadas por medios electrónicos, incluyendo texto, sonido e imagen. Es un sistema global que,
utilizando redes informáticas y en particular Internet, permite crear un mercado electrónico
(operado por computadora y a distancia) de todo tipo de productos, servicios, tecnologías y bienes
e incluye todas las operaciones necesarias para concretar operaciones de compra y venta,
matching, negociación, información de referencia comercial, intercambio de documentos, acceso
a la información de servicios de apoyo (aranceles, seguros, transportes, etc.) y banking de apoyo;
todo ello en condiciones de seguridad y confidencialidad razonables. En los últimos tiempos, el
comercio electrónico ha tenido un crecimiento exponencial tanto en el ámbito interno como en el
internacional. Es importante destacar que el 1 comercio electrónico no se circunscribe a Internet,
lo excede, es posible que se lleve a cabo por medio de diferentes tecnologías, no solo Internet
(Dreyzin de Klor, 2005). Gracias a Internet se han conformado numerosos mercados virtuales en
los que interactúan pequeñas, medianas y grandes empresas, así como también consumidores.
Teniendo en cuenta los sujetos que participan, es posible distinguir las siguientes relaciones: ●
Business to business: relaciones entabladas entre empresas (B2B). ● Business to consumers:
relaciones entabladas entre empresas y consumidores (B2C). ● Consumers to consumers:
relaciones entabladas entre consumidores (C2C). ● Government to consumers: relaciones
entabladas entre gobierno y consumidores (G2C). Figura 2: Business to business vs. business to
consumers Fuente: DAAS Suite, 2022, [Link] 2 Una de las principales
características del comercio electrónico es su naturaleza internacional. El comercio en redes
digitales conecta a un sinnúmero de sujetos ubicados en diversos puntos geográficos, facilitando
un mercado mundial sin límites temporales y sin fronteras. En este mercado virtual se llevan a
cabo transacciones internacionales aún sin percibirlo. Evolución Primera etapa: Ante el impacto
social que suscitó la aparición de redes abiertas, las empresas intentan posicionarse
considerando que la vía más adecuada consistía en crear su propia página web de carácter
institucional, y tener un espacio no solamente como parte de una política de imagen, sino desde
una visión de desarrollo comercial. Esta posibilidad es advertida como un interesante y rentable
canal para defender sus productos y servicios aprovechando la novedad del sistema. Ahora bien,
la falta de regulación y el bajo índice de conocimientos sobre su funcionamiento, permitieron, a
quienes tomaron la delantera, registrar dominios e inclusive bloquearlos o convertirse en dueños
de ellos. ¿Qué sucedió entonces? Al pretender registrar su nombre, las empresas se encontraron
inermes por la imposibilidad de hacerlo ante el bloqueo existente. El hecho provocó ventas
forzadas de dichos productos o servicios a precios muy elevados, conducta que, aunque haya
remedio por la vía judicial para lograr la anulación de la inscripción, sentó un precedente que dio
lugar a reflexionar sobre la importancia de una legislación adecuada. Segunda etapa: Internet –
como instrumento para el comercio electrónico– se muestra como una gran vidriera de productos,
captando la atención de usuarios que, a través del correo electrónico, pueden efectuar
sugerencias o realizar pedidos de bienes o servicios, cuya entrega se efectiviza por courrier y su
pago se efectúa contra reembolsos o por cheques. El valor de las páginas se asocia al número de
visitantes, teniendo en cuenta la ecuación visitantes – compradores. La actual etapa es, en alguna
medida, aún algo incierta. Es en función de cómo lleven adelante las empresas el desafío de crear
un valor en virtud de su presencia en la red en calidad de proveedora de bienes y servicios, y de
la estrategia a utilizar para ir adaptándose a los parámetros de los constantes cambios, que se
aclarará el panorama, aunque sin perder de vista que las mutaciones se producen a una
velocidad que supera toda previsión. La evaluación de los resultados, en orden a la efectividad de
la empresa, se vincula con el número de transacciones efectivamente realizadas y no solamente
con la contabilización del ingreso de visitantes. (Dreyzin de Klor, 2005, [Link]
2.1.2 Regulación del comercio electrónico. Teorías Las peculiaridades del comercio
electrónico, estrictamente vinculadas con Internet, han despertado importantes interrogantes
sobre su regulación. Algunos Estados consideran necesario elaborar un completo marco
normativo para brindar una mayor seguridad jurídica y protección a los sujetos que en él operan.
Por otro 4 lado, algunos Estados optan por no entrometerse en él, otorgando mayor libertad a los
sujetos y brindando una regulación mínima. Se han creado diversas teorías sobre la regulación
del comercio electrónico internacional, que se vincula con la posición que se tome respecto a la
naturaleza del ciberespacio, ámbito en el que estas operaciones se llevan a cabo. Autorregulación
La red debería estar gobernada por los propios usuarios, que son los directamente interesados.
En consecuencia, a través de este discurso se impulsa la autorreglamentación privada construida
por sus destinatarios. La justificación se encuentra en la analogía que asiste a la «lex informática»
con la «lex mercatoria». En efecto, el sustento es la convicción de hallar semejanzas entre las
necesidades manifestadas en su momento por los comerciantes que originan esta última, y los
requerimientos de quienes interactúan en la red generando situaciones jurídicas. Esta fuente
jurídica transnacional estaría integrada por principios generales y cláusulas básicas, como son
actuar de buena fe, la libertad de expresión, el respeto al equilibrio de las partes, entre otros.
(Dreyzin de Klor, 2005, [Link] La regulación y corregulación Por otro lado, un
sector de la doctrina considera conveniente acudir a los ordenamientos jurídicos nacionales para
regular al comercio electrónico, aceptando también su corregulación. En este sentido, Dreyzin de
Klor explica: 5 Como punto de partida, funciona la premisa de considerar a los Estados entes
idóneos para asumir la creación de normas jurídicas en función de la legitimidad democrática que
les asiste tanto para elaborar las reglas como para hacerlas cumplir. En este orden de ideas, las
soluciones actuales del derecho son conciliables con la aparición de la nueva tecnología y
analógicamente aplicables a las situaciones que se plantean en su marco. A este efecto, el
ciberespacio no es un lugar nuevo; sino, en todo caso, un lente o un filtro a través del cual se mira
el mundo; una interfaz que deja lugar para ejercer el control sobre todas las cosas. (Dreyzin de
Klor, 2005, [Link]
2.1.3 El Derecho internacional privado y el comercio electrónico internacional Fuente: El
comercio electrónico posee carácter internacional, dado que la tecnología mediante la cual se
lleva a cabo, principalmente Internet, erosiona fronteras y suprime los límites territoriales y
temporales propios del comercio tradicional. En este espacio, las relaciones jurídicas se conectan
con más de un ordenamiento jurídico, de manera que el derecho internacional privado resulta ser
la disciplina necesaria para regular estas relaciones con elementos extranjeros. En palabras de
Dreyzin de Klor, el derecho internacional privado: Partiendo de la existencia de contactos de la
relación con distintos ordenamientos normativos, procede a la localización del negocio con uno de
tales ordenamientos jurídicos, atendiendo al criterio de proximidad geográfica y un espacio
territorial en el que rige ese ordenamiento. Es cierto que hay supuestos en los cuales, en atención
a los valores 7 subyacentes al sistema local, el derecho aplicable requiere de determinadas
correcciones, pues hace a cada Estado concretar dichos axiomas de su legislación del modo que
estima más conveniente. (Dreyzin de Klor, 2005, [Link] Ya identificamos al
derecho internacional privado (DIPr) como la disciplina competente para regular el comercio
electrónico internacional. Retomando las dimensiones del DIPr que observamos en el módulo 1,
un importante sector de la doctrina considera que sería óptimo contar con un instrumento en la
dimensión convencional o institucional que regulara al comercio electrónico internacional en forma
particular. Es por ello que en los últimos años los foros de codificación internacional de derecho se
han mostrado activos y han realizado significativos aportes, los cuales desarrollaremos en el
siguiente apartado.
2.1.4 Foros internacionales de codificación Figura 4: Comisión de las Naciones Unidas para el
Derecho Mercantil Internacional 8 Fuente: Naciones Unidas, s.f., La Comisión de las Naciones
Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI) es un importante órgano de Naciones
Unidas creado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 2205
(XXI), en 1966. Su principal función es promover la progresiva armonización y unificación del
derecho mercantil internacional. Para ello, elabora y promueve la incorporación de instrumentos
legislativos y no legislativos sobre distintos aspectos del derecho mercantil. La CNUDMI
confecciona leyes modelos, convenios, guías jurídicas y realiza recomendaciones. En este
contexto, la CNUDMI elaboró la Ley Modelo sobre Comercio Electrónico, que se presenta como
un texto normativo ejemplar para los Estados, los cuales pueden tomarla e incorporarla total o
parcialmente en sus ordenamientos jurídicos internos. Si bien al momento de su creación se
pretendió alcanzar un alto grado de armonización jurídica, la Ley Modelo posee una visión flexible
en relación con ciertos temas, como lo es el valor probatorio de los mensajes transmitidos por vía
del comercio electrónico (Dreyzin de Klor, 2005). El principal objetivo de esta Ley fue: 9 Diseñar
reglas uniformes para eliminar las trabas e incertidumbres de índole jurídica que dificultan la
utilización de las técnicas modernas de comunicación en aquellos casos en los que su eliminación
efectiva solo sea posible por medio de disposiciones de rango legislativo. Este instrumento forma
parte del soft law, por lo cual no es vinculante, carece de fuerza obligatoria, los Estados son libres
para adoptarla y transformarla en su legislación interna, incorporando, incluso, las modificaciones
que estime conveniente. La Ley Modelo cuenta con 17 artículos y se divide en dos partes. En la
primera parte se regula al comercio electrónico en general y consta de tres capítulos:
«Disposiciones generales», «Aplicación de los requisitos legales a los mensajes de datos» y
«Comunicación de los Mensajes de Datos». La segunda parte posee un único capítulo, regula al
comercio electrónico en materias específicas. Esta Ley Modelo contempla los siguientes principios
fundamentales: Principio de la no discriminación: “asegura que no se denegarán a un documento
sus efectos jurídicos, su validez o su ejecutabilidad por la única razón de que figure en formato
electrónico”. Principio de la neutralidad respecto de los medios técnicos: “obliga a adoptar
disposiciones cuyo contenido sea neutral respecto de la tecnología empleada”. Principio de la
equivalencia funcional: “las comunicaciones electrónicas pueden equipararse a las
comunicaciones sobre papel”. La Ley Modelo de Comercio electrónico tomó tal relevancia que
llevó a que en la VI Conferencia Especializada sobre DIPr (CIDIP VI) se adoptara una resolución,
mediante la cual se sugirió a los Estados miembros de la Organización de los Estados
Americanos a adoptar la Ley Modelo sobre Comercio Electrónico. Además, la mencionada Ley
Modelo se complementa con una guía para la incorporación al derecho interno, la cual ofrece
antecedentes y explicaciones para ayudar a los Estados a preparar las disposiciones legislativas
necesarias.
Unidad 2.2. Protección del consumidor en el comercio electrónico 2.2.1 Noción de ciber
consumidor. En el comercio electrónico las asimetrías de toda relación de consumo se
incrementan. El consumidor, en el ámbito nacional y presencial, ya se encontraba en una
situación desventajosa, de debilidad, sea por la desigualdad de negociación o de información; sin
embargo, aparece una nueva vulnerabilidad cuando opera en el ámbito internacional y los
contratos que celebra son concluidos de manera no presencial. Inicialmente, el consumidor
circunscribía su actuación al territorio del Estado en el que residía, en consecuencia, los Estados
crearon leyes protectorias pensadas para el ámbito interno. Las relaciones jurídicas de las que
eran parte eran típicamente nacionales, sin ningún elemento extranjero que las tornara
internacional. Sin embargo, en el mundo interconectado en el que vivimos, el consumidor
trasciende fronteras aun sin percibirlo. En palabras de Lima Marques: 11 Con la apertura de los
mercados a productos y servicios extranjeros, con la creciente integración económica, la
regionalización del comercio, las facilidades del transporte, el turismo masivo, el crecimiento de
las telecomunicaciones, de la conexión en red de computadoras, del comercio electrónico, es
imposible negar que el consumo ya sobrepasa las fronteras nacionales. Los bienes extranjeros
están en los supermercados, los servicios son ofrecidos por proveedores con sede en el exterior,
a través del telemarketing, de la televisión, la radio, la internet, la publicidad de masas cotidiana
para la mayoría de los ciudadanos de nuestras metrópolis regionales. Ya no es necesario viajar,
ser un consumidor activo, un consumidor turista, ni trasladarse para ser consumidor, contratando
en forma internacional o relacionándose con proveedores de otros países. Las propias formas de
producción y montaje son hoy internacionales; los contratos internacionales de consumo y el
turismo se masificaron. [...] Consumir en forma internacional es típico de nuestra época. (2001,
pp. 2-3) Las relaciones de consumo internacionales se masificaron con las nuevas tecnologías de
la información y comunicación, el mercado virtual se presenta como un espacio extremadamente
atractivo para el consumidor. A su vez, el mercado puede presentarle al consumidor dificultades
para hacer valer sus derechos, especialmente cuando estas relaciones poseen elementos
extranjeros y traspasan las fronteras nacionales. Estas relaciones internacionales de consumo
atravesadas por las nuevas tecnologías se presentan como un gran desafío para el derecho
internacional privado, en particular, en materia contractual.
2.2.2 Derecho internacional privado argentino. Dimensión convencional. Dimensión
institucional. Dimensión autónoma. Dimensión transnacional El consumidor transfronterizo,
parte débil en una relación contractual internacional, requiere de una especial protección que le
permita operar con tranquilidad en el ciberespacio. El derecho internacional privado será el
encargado de velar por el consumidor transfronterizo. A continuación, analizaremos las distintas
dimensiones del derecho internacional privado argentino que se ha encargado de regular los
contratos internacionales de consumo. Si bien no existe una normativa específica para proteger a
los ciber consumidores en las relaciones contractuales internacionales, es posible hacer
extensible la normativa existente sobre contratos internacionales de consumo. Dimensión
convencional Encontramos en la dimensión convencional diversos instrumentos que regulan el
derecho aplicable y jurisdicción en materia de contratos internacionales. Sin embargo, omiten o
excluyen de su ámbito de aplicación a los contratos de consumo. - Tratados de Derecho Civil
Internacional de Montevideo de 1889 y de 1940 Estos tratados regulan sobre la jurisdicción
competente y el derecho aplicable, utilizando criterios clásicos. Ninguno de los dos contempla una
regulación específica para los contratos de consumo, sino que brindan un marco jurídico para los
contratos internacionales en general. - Convención de las Naciones Unidas sobre los Contratos de
Compraventa Internacional de Mercaderías (Viena en 1980) Esta Convención excluye de su
ámbito de aplicación a los contratos de consumo, no obstante, contempla excepciones. El artículo
2 dispone: La presente Convención no se aplicará a las compraventas […] de mercaderías
compradas para uso personal, familiar o doméstico, salvo que el vendedor, en cualquier momento
antes de la celebración del contrato o en el momento de su celebración, no hubiera tenido ni
debiera haber tenido conocimiento de que las mercaderías se compraban para ese uso.
Dimensión institucional Argentina es parte de un proceso de integración subregional: el
MERCOSUR. También lo son Paraguay, Uruguay y Brasil. Desde sus orígenes, este organismo se
ha preocupado por la protección del consumidor y usuario que opera en este ámbito. “A partir de
la creación del Comité Técnico N.° 7 de Defensa del consumidor, se aprobaron una serie de
resoluciones destinadas a su protección, entre ellas, resoluciones En la Resolución 126/94 de
1994: El Grupo Mercado Común dispuso que, hasta tanto no sea aprobado un Reglamento
Común para la Defensa del Consumidor, cada Estado parte debería aplicar su propia legislación
tuitiva del consumidor a los productos y servicios que se comercialicen en su territorio. Por su
parte, La Resolución 124/96 establece una declaración de los derechos básicos de los
consumidores; enumera los siguientes derechos: 1) a la protección de la vida, la salud y la
seguridad contra los riesgos causados por las prácticas en el suministro de productos y servicios
considerados peligrosos o nocivos. 1 Convención de las Naciones Unidas sobre los Contratos de
Compraventa Internacional de Mercaderías de 1980. 1 de enero de 1988 (Austria) 2) a la
educación y divulgación sobre el consumo adecuado de los productos y servicios, quedando
garantizados la libertad de elegir y el tratamiento igualitario cuando contrate. 3) a la información
suficiente y veraz sobre los distintos productos y servicios. 4) a la protección contra la publicidad
engañosa, métodos comerciales coercitivos o desleales, en el suministro de productos y servicios,
conforme a los conceptos que se establezcan en los capítulos correspondientes del reglamento
común sobre defensa del consumidor. 5) a la efectiva prevención y resarcimiento de los daños
patrimoniales y morales, respecto de los derechos individuales y colectivos o de los intereses
difusos. 6) al acceso a organismos judiciales y administrativos para la prevención y el
resarcimiento de los daños patrimoniales y morales, respecto de los derechos individuales y
colectivos o de los intereses difusos, mediante procedimientos ágiles y eficaces, garantizando la
protección jurídica, administrativa y técnica de los necesitados. 7) a la asociación en
organizaciones cuyo objeto específico sea la defensa del consumidor y a ser representado por
ellas. 8) a la adecuada y eficaz prestación de los servicios públicos en general, por proveedores
públicos o privados.
Finalmente, en el 2000, los presidentes de los Estados partes del bloque crearon una Declaración
de Derechos Fundamentales de los Consumidores del Mercosur y se comprometieron a una
armonización progresiva de sus legislaciones en miras a la protección de los consumidores. En
consecuencia, en el marco del Consejo Mercado Común (CMC), se aprobaron dos instrumentos: -
Protocolo de Santa María sobre Jurisdicción Internacional en materia de Relaciones de Consumo
(Decisión 10/1996) Este Protocolo regula sobre un sector del DIPr, la jurisdicción internacional,
fijando el procedimiento y los tribunales competentes para entender en cuestiones controvertidas
nacidas de las relaciones de consumo, en dos supuestos: - cuando proveedor y consumidor
tengan su domicilio en distintos Estados partes del Mercosur; - cuando proveedor y consumidor
tengan su domicilio en un mismo Estado, pero la prestación característica de la relación de
consumo tenga lugar en otro Estado parte. Como regla, en el artículo 4, el Protocolo en materia
de jurisdicción dispone: Tendrán jurisdicción internacional en las demandas entabladas por el
consumidor, que versen sobre relaciones de consumo, los jueces o tribunales del Estado en cuyo
territorio esté domiciliado el consumidor. . El proveedor de bienes o servicios podrá demandar al
consumidor ante el juez o tribunal del domicilio de este. El artículo 5, por su parte, coloca a
disposición exclusiva del consumidor opciones alternativas. También tendrá jurisdicción
internacional excepcionalmente y por voluntad exclusiva del consumidor, manifestada
expresamente en el momento de entablar la demanda, el Estado: 2 Protocolo de Santa María
sobre Jurisdicción Internacional en materia de Relaciones de Consumo (Decisión 10/1996). Art. 4.
17 de diciembre de 1996 (Brasil) 16 a) de celebración del contrato; b) de cumplimiento de la
prestación del servicio o de la entrega de los bienes; c) del domicilio del demandado. 3 En cuanto
a las filiales, sucursales, agencias o representaciones, el Protocolo —en el artículo 6— establece:
Si el demandado tuviere domicilio en un Estado Parte y en otro Estado Parte filial, sucursal,
agencia o cualquier otra especie de representación con la cual realizó las operaciones que
generaron el conflicto, el actor podrá demandar en cualquiera de dichos Estados. A diferencia de
lo que sucede en la Unión Europea, el Protocolo de Santa María no contempla la posibilidad de
acordar un foro de jurisdicción. A pesar del detallado articulado que el Protocolo de Santa María
brinda, no ha podido entrar en vigor, dado que su propio artículo lo supedita a la aprobación del
Reglamento Común Mercosur para la Defensa del Consumidor, y este aún no ha sido
internalizado por ningún Estado parte. Dispone el mencionado artículo: La tramitación de la
aprobación del presente Protocolo en el ámbito de cada uno de los Estados. Partes, con las
adecuaciones que fueren necesarias, solo podrá iniciarse después de la aprobación del
"Reglamento Común MERCOSUR para la 4 Protocolo de Santa María sobre Jurisdicción
Internacional en materia de Relaciones de Consumo (Decisión 10/1996). Art. 4. 17 de diciembre
de 1996 (Brasil) 3 Protocolo de Santa María sobre Jurisdicción Internacional en materia de
Relaciones de Consumo (Decisión 10/1996). Art. 4. 17 de diciembre de 1996 (Brasil) 17 Defensa
del Consumidor" en su totalidad, incluidos sus anexos, si los tuviere, por el Consejo del Mercado
Común.5 No obstante, el Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur, en la Opinión Consultiva
N.°1 de 2007, se pronunció a favor de la posibilidad de aplicar este Protocolo en calidad de soft
law o como un marco referencial doctrinario, aun cuando no se encuentra en vigor. - Acuerdo del
Mercosur sobre Derecho Aplicable en materia de Contratos Internacionales de Consumo
(Decisión 36/2017) Este acuerdo fue creado con el propósito de “dar protección al consumidor y
adoptar reglas comunes sobre derecho aplicable en materia de contratos internacionales de
consumo celebrados entre proveedores de bienes o prestadores de servicios y consumidores o
usuarios en la región” . El Acuerdo excluye de su ámbito de aplicación a: a) los contratos
comerciales internacionales entre proveedores profesionales de bienes y servicios; b) las
cuestiones derivadas del estado civil de las personas y la capacidad de las partes; c) las
obligaciones contractuales que tuviesen como objeto principal cuestiones sucesorias,
testamentarias, regímenes matrimoniales o aquellas derivadas de relaciones de familia; d) los
acuerdos sobre arbitraje o elección de foro y las cuestiones de jurisdicción; 6 Acuerdo del
Mercosur sobre Derecho Aplicable en materia de Contratos Internacionales de Consumo
(Decisión 36/2017). 20 de julio de 2017 (Brasil) 5 Protocolo de Santa María sobre Jurisdicción
Internacional en materia de Relaciones de Consumo (Decisión 10/1996). Art. 4. 17 de diciembre
de 1996 (Brasil) 18 e) las cuestiones de derecho de sociedades, de seguridad social, tributarias,
laborales, sobre nombres de dominio; f) los negocios jurídicos sobre los fallidos y sus acreedores
y demás procedimientos semejantes, especialmente los concordatos y análogos. 7 El artículo 2
del Acuerdo califica al consumidor de la siguiente manera: “toda persona física o jurídica que
adquiere o utiliza productos o servicios en forma gratuita u onerosa como destinatario final, en una
relación de consumo o como consecuencia o en función de ella”. El mencionado artículo excluye
del concepto de consumidor a aquel que, sin constituirse en destinatario final, adquiere,
almacena, utiliza o consume productos o servicios con el fin de integrarlos como insumo directo, a
otros productos o servicios en proceso de producción, transformación, comercialización o
prestación a terceros. En cuanto al derecho aplicable a los contratos internacionales de consumo,
el Acuerdo distingue entre aquellos celebrados por el consumidor en el Estado Parte de su
domicilio y aquellos celebrados por el consumidor estando fuera del Estado Parte de su domicilio.
En este sentido, el Acuerdo dispone —en sus artículos 4 y 5— lo siguiente: Contratos celebrados
por el consumidor en el Estado Parte de su domicilio 1. Los contratos internacionales celebrados
estando el consumidor en el Estado Parte de su domicilio, especialmente en caso de contratación
a distancia, se rigen por el derecho elegido por las partes, quienes pueden optar por el derecho
del domicilio del Acuerdo del Mercosur sobre Derecho Aplicable en materia de Contratos
Internacionales de Consumo (Decisión 36/2017). Art. 3. 20 de julio de 2017 (Brasil) consumidor,
del lugar de celebración o cumplimiento del contrato o de la sede del proveedor de los productos o
servicios. El derecho elegido será aplicable siempre que fuera más favorable al consumidor. En
caso de ausencia de elección válida, los contratos internacionales de consumo se rigen por el
derecho del Estado del domicilio del consumidor. Contratos celebrados por el consumidor
estando fuera del Estado Parte de su domicilio 1. Los contratos internacionales de consumo
celebrados por el consumidor estando este fuera del Estado Parte de su domicilio, se rigen por el
derecho elegido por las partes, quienes pueden optar válidamente por el derecho del lugar de
celebración o de cumplimiento del contrato o por el del domicilio del consumidor. El derecho
elegido será aplicable siempre que fuera más favorable al consumidor. . En caso de ausencia de
elección válida, los contratos internacionales de consumo celebrados por el consumidor, 8
Acuerdo del Mercosur sobre Derecho Aplicable en materia de Contratos Internacionales de
Consumo (Decisión 36/2017). Art. 4. 20 de julio de 2017 (Brasil) 20 estando este fuera del Estado
Parte de su domicilio, se rigen por el derecho del lugar de celebración. Particularmente, el
Acuerdo adhiere a la tendencia predominante de admitir la autonomía de la voluntad, pero de
manera limitada y siempre que sea en beneficio del consumidor. Como explica Scotti, “la elección
debe recaer en algunas de las leyes alternativas que menciona la norma de forma taxativa a
modo de catálogo. Continuando con las disposiciones del Acuerdo, el artículo 6 establece:
Elección e información del derecho aplicable 1. La elección del derecho aplicable por las partes
debe ser expresa y por escrito, conocida y consentida en cada caso. En caso de elección del
derecho aplicable por el proveedor para obtener la adhesión del consumidor, el derecho elegido
por este como aplicable debe estar expresado de forma clara tanto en las informaciones previas
brindadas al consumidor, como en el contrato mismo. En caso de contratación en línea (online), la
elección del derecho aplicable debe estar expresada en forma clara y destacada en todas las
informaciones brindadas al consumidor. Lo previsto en la dimensión institucional en relación con la
autonomía difiere a lo contemplado en la dimensión interna/autónoma, dado que nuestro Código
Civil y 10 Acuerdo del Mercosur sobre Derecho Aplicable en materia de Contratos Internacionales
de Consumo (Decisión 36/2017). Art. 6. 20 de julio de 2017 (Brasil) Acuerdo del Mercosur sobre
Derecho Aplicable en materia de Contratos Internacionales de Consumo (Decisión 36/2017). Art.
5. 20 de julio de 2017 (Brasil) 21 Comercial prohíbe la autonomía de la voluntad. En este sentido,
Scotti (2019) expresa que la dimensión institucional conduce a una mejor solución. Dimensión
autónoma Con el Código Civil y Comercial de la Nación (CCCN), “por primera vez en el derecho
argentino, se incorporan normas sobre contratos internacionales de consumo. En el Libro Sexto
se regula sobre juez competente y derecho aplicable en materia de contratos internacionales de
consumo. Juez competente En la dimensión autónoma se encuentra prohibida la elección de foro.
El artículo 2654 del CCCCN presenta criterios atributivos de jurisdicción internacional amplios.
Consagra foros concurrentes, entre los cuales el consumidor —como parte actora— puede optar
para entablar su demanda. El artículo 2654 del CCCN dispone que las demandas que versen
sobre relaciones de consumo pueden interponerse, a elección del consumidor, ante: ● los jueces
del lugar de celebración del contrato, o ● los jueces del lugar de cumplimiento de la prestación del
servicio, de la entrega de bienes, del cumplimiento de la obligación de garantía, o ● los jueces del
domicilio del demandado, o ● los jueces del lugar donde el consumidor realiza actos necesarios
para la celebración del contrato. También son competentes los jueces del Estado donde el
demandado tiene sucursal, agencia o cualquier forma de representación comercial, cuando estas
hayan intervenido en la celebración del contrato o cuando el demandado las haya mencionado a
los efectos del cumplimiento de una garantía contractual. Ahora bien, en el caso de que el
consumidor sea el demandado, el proveedor solo podrá interponer su demanda ante los jueces
del Estado del domicilio del consumidor. Derecho aplicable En relación con el derecho aplicable a
los contratos internacionales de consumo, también se encuentra prohibido el ejercicio de la
autonomía de la voluntad. Así lo dispone el artículo 2651 del CCCN. El artículo 2655 regula el
derecho aplicable a los contratos internacionales de consumo, al disponer: Los contratos de
consumo se rigen por el derecho del Estado del domicilio del consumidor en los siguientes casos:
a) si la conclusión del contrato fue precedida de una oferta o de una publicidad o actividad
realizada en el Estado del domicilio del consumidor y este ha cumplido en él los actos necesarios
para la conclusión del contrato; b) si el proveedor ha recibido el pedido en el Estado del domicilio
del consumidor; c) si el consumidor fue inducido por su proveedor a desplazarse a un Estado
extranjero a los fines de efectuar en él su pedido; d) si los contratos de viaje, por un precio global,
comprenden prestaciones combinadas de transporte y alojamiento. 23 En su defecto, los
contratos de consumo se rigen por el derecho del país del lugar de cumplimiento. En caso de no
poder determinarse el lugar de cumplimiento, el contrato se rige por el derecho del lugar de
celebración.12 Dimensión transnacional En el ámbito transnacional, existen normas de soft law,
no vinculantes, que se ocupan de la protección del consumidor. Algunos ejemplos: - Declaración
de Sofía sobre los Principios Internacionales de Protección al Consumidor- Resolución 4/2012. En
este instrumento se consagraron los siguientes principios: 1) “Principio de la vulnerabilidad. 2)
Principio de protección más favorable al consumidor. 3) Principio de justicia contractual. 4)
Principio de crédito responsable. 5) Principio de participación de las asociaciones de
consumidores”. - Directrices de las Naciones Unidas para la Protección del Consumidor
aprobadas por la Asamblea General- Resolución 39/248 de 1985. En este instrumento se
consagraron principios que operan como parámetros de buenas prácticas comerciales con los
consumidores, tanto en línea como fuera de línea. Estos principios son: 1) Trato justo y equitativo
2) Conducta comercial 3) Divulgación y transparencia 4) Educación y sensibilización 5) Protección
de la privacidad 12 Código Civil y Comercial de la Nación [CCCN]. 6) Mecanismos de reclamación
de los consumidores que les permitan resolver controversias de manera rápida, justa,
transparente, poco costosa, accesible y efectiva sin cargas ni costos innecesarios. (Naciones
Unidas, 2016, [Link]