El Diálogo Conyugal
¿Qué entendemos por Dialogar?
Dialogar no es simplemente intercambio de información, sino que lo
propio del diálogo es expresar sentimientos, transmitir anhelos, suscitar
vivencias.
Si nos referimos específicamente al diálogo conyugal, diríamos que es el
encuentro dinámico y personal entre dos seres que se dan y reciben
mutuamente. El diálogo tiene su origen en el amor, pero a la vez es
alimentado de ese mismo amor. Sabemos que, si este amor no se
cultiva, este tiende a morir.
¿Cuáles son las principales causas de un mal dialogo?
1- Falta de tiempo: la prisa en el tiempo en que vivimos hace que no
encontremos momentos de tranquilidad para poder dialogar. Nos parece
que dedicarle tiempo al otro es un derroche y solo tratamos las cosas
urgentes, pero dejamos de lado las realmente importantes.
2- Miedo: cuando uno dialoga con su cónyuge tiene miedo a enfrentarse
a las consecuencias. Tenemos que dejar de lado el orgullo, saber
reconocer errores o corregir puntos de vista.
3- La incapacidad de abrirse: Por lo general no por mala fe, sino que en
algunos casos por experiencias negativas por un temperamento muy
retraído y no educado, o porque en su hogar nunca se cultivó la cultura
del diálogo.
Formas de Diálogo
En el diálogo conyugal encontramos cuatro formas de diálogo. Ellas son:
espiritual, afectivo, físico, sobrenatural.
-Espiritual: Este diálogo se da cuando hay comprensión y valorización de
la mutua originalidad. En él se quiere captar lo íntimo de la personalidad.
No busca brindar información sino captar el corazón del cónyuge y
enaltecerlo. Es acogida y apertura. Hay que revestirse de respeto y
amor. El respeto hace admirar la grandeza del Tú y el amor lleva a
interesarse y a abrirse a él.
-Afectivo: Normalmente el diálogo afectivo supone palabras cariñosas,
pequeñas atenciones y servicios a través de los cuales se expresa la
benevolencia, el interés y el cariño. Uno de los mayores peligros de este
diálogo es la rutina. Muchos gestos ricos como la expresión de
proximidad suelen perder su contenido significativo para transformarse
en simples costumbres.
-Físico: El hombre no solo tiene una condición sensible sino también
corporal y en esto se fundamenta la necesidad de un encuentro personal
a través de lo físico. Este tipo de diálogo tiene dos dimensiones
fundamentales:
El cuidado del cuerpo del Tú: se refiere a darle respuesta a todas
las necesidades físicas de la persona en lo referente al alimento, a
las enfermedades y su cuidado, a la protección. Ciertamente que
darles respuesta a estas necesidades no solo tiene una dimensión
física sino también una relación afectiva, despertando ternura en el
que lo recibe.
La relación sexual: El acto conyugal debe ser un camino de
Santidad y también camino e instrumento de unidad. Los esposos
no pueden despreciar lo que Dios le ha regalado, propuesto e
impuesto para consumar la unión entre los dos. El diálogo corporal
deberá estar sujeto a un cuidado muy fundamental: deberá ser
expresión siempre viva del amor espiritual, afectivo y sobrenatural.
-Sobrenatural: Todo ser humano experimenta en sí mismo una vocación
trascendental, un ansia de Dios. Este anhelo natural solo puede
concretarse por medio de la fe, o sea que el diálogo sobrenatural es un
fruto de la fe. Debemos saber que desde el día de nuestro matrimonio
Cristo nos consagró a cada uno de nosotros a ser: "Camino y lugar de
encuentro con Dios para el otro". Cada matrimonio encontrara su ritmo
de oración.
ejercicios para un buen dialogo
1. Construye un momento diario para platicar
Puede ser la hora de almorzar o cenar; un rato antes de apagar la luz, en la
cama, o cualquier otro rato en el que los dos coincidan. No hace falta hablar
de nada trascendente, simplemente acompañarse y poder expresar sus
sentimientos.
2. Usa la tecnología
Deja mensajes de texto a tu pareja o llámalo de vez en cuando. No seas
invasivo, una vez al día, o dos, son suficientes si van a estar muchas horas
separados.
3. En caso de estar lejos
Si van a pasar más de un día separados pueden utilizar una video llamada
para comunicarse. Una opción vintage y muy romántica es escribir una carta
de puño y letra y esconderla en el equipaje del otro, así cuando lo abra,
encontrará la sorpresa.
4. No olvides comunicar tu aprecio
Todos necesitamos saber que nos aman. Tienes que saber comunicar tu
amor, no basta con que ames y pienses que el otro "ya lo sabe". De hecho, si
no lo dices y lo demuestras, se puede pensar que ya no estás enamorado.
5. Fortalece tu relación
No dudes en alimentar la relación y alimentarte de ella. Para tu pareja, saber
que la relación es una de tus fuerzas es reconfortante y le anima a
involucrarse cada vez más.
6. Hablen de sus incomodidades
Aún en pareja, seguimos teniendo necesidades diferentes, Si algo no te está
gustando o sientes que algo molesta a tu compañero, háblalo. No eches tierra
sobre los problemas porque no es ese el modo de que desaparezcan.
7. En una conversación
No dejes al otro con la palabra en la boca.
No interrumpas lo que dice para redondear tu idea.
No cambies el tema de pronto sin que el otro haya terminado su
exposición.
No disminuyas las opiniones del otro.
Disiente, si ese es el caso, pero con el respeto y amor que merece la
ocasión.
8. En tu vida diaria
Contesta los mensajes, o llamados de teléfono de tu pareja. Si no es posible
en ese mismo momento, hazlo después, pero no dejes de contestar. No
podemos estar en compañía todo el tiempo. Necesitamos también momentos
de soledad. Si tienes ganas de estar solo, no te apartes sin una explicación,
puedes decir algo como "Voy un rato a leer / ver la tele/ descansar, después,
si te parece, podemos comer / pasear /charlar" Acompaña esto con un gesto
cariñoso y cómplice.
9. No se vayan dormir con enojo
Asegúrate, todos los días, al final del día, de que la relación esté bien y
saludable. Es una manera de chequear cómo están las cosas, el consejo de
nuestros mayores de no irse a dormir enfadados es excelente. Por lo
menos, no te vayas a dormir sin haber hablado del tema.
7 reglas del diálogo conyugal
1. Humilde. Reconocer cuando nos pueden ayudar a tener una buena y
mejor comunicación con nuestras parejas
2. Disponibilidad. Hay que hacer un espacio en nuestra rutina y dedicar ese
tiempo a nuestra relación, pero un tiempo de calidad, en el cual estemos con
la mejor actitud y disposición para colaborar en mejora de la relación.
3. Paciencia. Es una de las principales virtudes que tenemos que poner en
práctica, el ser impacientes trae actitudes de ira o agresividad que debilitan el
amor a la pareja, es enseñarle un truco nuevo a un perro viejo…
4. Confianza. La confianza mutua y la confianza en si mismos son los
ingredientes esenciales para una vida conyugal feliz y duradera, es aprender a
creer en la pareja, saber que estará cuando más lo necesites, y que no hay
secretos que afecten la relación.
5. Respeto. Es permitir que la pareja tenga sus propias decisiones, valorar
sus esfuerzos, no discriminar, o sentirse superior por cuestiones económicas,
sociales, o físicas, apoyar sus opiniones, es sentirse bien el uno con el otro
6. Amor. Es el sentimiento que comparten dos personas que se respetan,
valoran y entregan lo mejor de sí mismos en función del bienestar y equilibrio
de su relación.
7. Perdón. Perdonar con sinceridad y de corazón es la clave para seguir
adelante, no es lo mismo decir “te perdono, pero no olvido” porque entonces
no estas llegando a ningún lado, el perdonar de corazón es dejar delado lo
que te envenena el alma y nunca estarás tranquilo con tu pareja pues ese
rencor que se guarda estará por siempre debilitando la relación.
¿Qué espero de mi pareja?
¿Qué creo que mi pareja espera de mí?