Contrato de seguro.
El contrato de seguro es la estructura jurídica que establece los derechos y
obligaciones de las partes, por lo que debemos remitirnos a la teoría general de
los contratos y clasificarlos para entender las reglas propias de este contrato en
particular. Asimismo, tener presente que resulta aplicable toda la normativa que
protege los derechos de los consumidores al ser considerando un contrato de
adhesión.
Recordando que el código define al contrato de adhesión como “aquel
mediante el cual uno de los contratantes adhiere a las cláusulas generales
predispuestas unilateralmente por la otra parte, sin que el adherente haya
participado o influido en su redacción” art, 984 CCyCN.
En tanto la adhesión es un modo de aceptar la propuesta. Por este motivo la
igualdad y libertad se encuentran desequilibradas. Ello determina la necesidad
de examinar desde afuera el contenido contractual para asegurarse de la
inexistencia de vicios invalidantes en el consentimiento residualmente prestado
o la existencia de clausulas abusivas.
De esta manera, el estudio del seguro no se agota en el contrato, porque este
no se puede concebir aislado del régimen de las empresas y del control estatal.
La empresa de seguros ha servido para darle al instituto su rostro actual,
transmutándolo de “solitario negocio jurídico” en industria productiva de
seguridad económica.
Entrando en tema, debemos precisar que quien contrata un seguro lo hace a fin
de resguardar su patrimonio, ya sea para el caso en que deba resarcir un daño
ocasionado a un tercero, o bien un daño que se produzca en un bien de su
propiedad. Con ese objetivo, y esencialmente basado en la confianza,
transfiere recursos (las primas) al sistema asegurador. Este los organiza y los
administra para, llegado el caso, poder responder económicamente en tiempo y
forma a las eventuales obligaciones por siniestros con los asegurados,
beneficiarios y/o terceros.
Afirmamos que se trata de un contrato consensual, aunque se celebra
distancia, bilateral, oneroso y aleatorio.
Podemos clasificar los elementos que lo componen, aunque lo cierto es que al
realizar estas clasificaciones notaremos que siempre llevan consigo la
apreciación subjetiva de quien las sistematiza, y en tal sentido y con tales
reservas, proponemos la siguiente clasificación de los elementos del contrato
de seguro:
a. Elementos personales (asegurador, asegurado, tomador o beneficiario);
b. Elementos económicos (interés asegurable, suma asegurada, prima e
indemnización);
c. Elementos causales (riesgos cubriendo y excluidos);
d. Elementos formales (póliza, carta de garantía y certificaciones de
seguro).
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Régimen legal.
El art. 5° de la ley 26.994 establece que las leyes de contenido mercantil que
actualmente integran, complementan o se encontraban incorporadas al código
de comercio derogado (salvo las expresamente derogadas por el art. 3 del
CCyC) mantienen su vigencia como leyes que complementan al código civil y
comercial, entre otras, la ley de seguros (17.418)
El contrato de seguro se encuentra mnte regulado en la ley especial,
estructurada en dos títulos, cuatro capítulos, cada uno de ellos dividido en
secciones. El titulo I comprende el contrato de seguro y el titulo II el régimen de
reaseguro.
Dentro del titulo I se ubican:
- Las disposiciones generales (capítulo I) con 16 secciones;
- Seguro de daños patrimoniales (capitulo II) con 12 secciones;
- Seguro de personas (capitulo III) con secciones, y las disposiciones
finales (capitulo IV).
CONCEPTO:
El art 1° de la ley 17418 define al contrato de seguro de las siguientes palabras:
“hay contrato de seguro cuando el asegurador se obliga mediante una prima o
cotización, a resarcir un daño o cumplir la prestación convenida si ocurre el
evento previsto”. Su amplio alcance amplio abarca los seguros patrimoniales y
de personas.
Al respecto, el Dr. Halperin ha sostenido que es menester que el asegurador
realice la agrupación de los riesgos, para reunir un fondo de primas, condición
indispensable para prometer y cumplir las obligaciones que asume, es decir,
que el seguro se funda en la mutualidad o agrupación mas o menos
consciente.
En ese sentido la función esencial de una aseguradora es la de administrar una
mutualidad de riesgos y un fondo de primas que proviene de los asegurados,
garantizando capacidad de respuesta ante el acaecimiento del evento cubierto.
El contrato exige la existencia de un interés asegurable bajo pena de nulidad, pero sin
limitar ni condicionar los riesgos asegurables mientras sean lícitos en el sentido de no
estar prohibidos por la ley en la forma explícita (art. 2, ley 17418).
El riesgo es el elemento básico especifico del seguro en tanto su inexistencia por su
desaparición o por el conocimiento que se tuviera de el al momento del siniestro
provoca la nulidad del contrato.
El termino de “riesgo” tiene un alcance difuso como “el estado de riesgo” constituido
por conjunto de circunstancias de hecho que le permiten al asegurador formar opinión
sobre su peligrosidad.
El interés asegurable enlaza al asegurado con el riesgo o la cosa asegurada según se
trate de seguros personales o de responsabilidad civil.
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Los derechos y obligaciones reciprocas de aserrador y asegurado empiezan desde la
convención aun antes de haberse firmado la póliza y la aceptación de la oferta que
hace el asegurador puede ser tacita, aunque demostrada por signos inequívocos como
el cobro parcial o totalmente de la prima.
La contratación es un proceso que se inicia con una propuesta dirigida ala segurador o
a intermediario autorizado en un formulario por quiere requiere la cobertura
denominada el asegurable,
El asegurador verifica si ella es admisible desde los puntos de vista técnico y
comercial, determina la prima y si acepta la propuesta en este caso emite la póliza.
Una vez aceptada la propuesta se vuelve irrevocable, salvo en el caso de prorroga
ante el silencio por un plazo de quince días, no aplicable al seguro de personas (art. 4
y 19, ley 17418).
Las partes en seguro son: el asegurador o su representante, el tomador quien contrato
o suscribe la póliza, el asegurado como el titular del interés asegurado y el
beneficiario, como quien tiene derecho a recibir la prestación del asegurador; se
advierte que no necesariamente coinciden los tres últimos sujetos.
Para la ley existe contrato de seguro “cuando el asegurador asume, mediante el pago
de una prima o cotización, la obligación de resarcir un daño o cumplir la prestación
convenida, si ocurre el evento previsto”.
La definición legal resuelve la dicotomía entre seguro de daños y de personas,
superando la polémica sobre si los seguros de vida son o no contratos
indemnizatorios. Para Halperin la definición legal tiene la ventaja de no comprometer
opinión acerca de la naturaleza del contrato y de comprender a todas las especies de
seguro.
Caracteres:
a. Consensual.
La naturaleza consensual del contrato de seguro se encuentra consagrada en el A.4
de las L.S, que expresa “el contrato de seguro es consensual”.
No obstante, es usual que por convenio se posterguen sus efectos hasta tanto se
emita la póliza, se afirma que hasta entonces queda en calidad de mero proyecto, del
cual las partes se pueden arrepentir, convirtiéndose en contrato solemne.
Para otra corriente de opinión, no se transforma la naturaleza consensual del contrato,
porque el asegurador está obligado a emitir la póliza conforme al art. 11, ya que su
demora en cumplir esa obligación no lo liberara de la indemnización por el siniestro
ocurrido en el plazo fijado para la garantía. El A.4 LS es categórico acerca del tiempo
en que comienza las obligaciones y Dchos de las partes.
b. bilateral.
Es un contrato bilateral: el asegurado asume la obligación de pagar la prima e
importantes cargas, y el asegurador asume la obligación de pagar la prestación
convenida en caso de siniestro.
La bilateralidad se refiere al sinalagma genético, es decir a la “causa”, en el sentido
que la promesa de una parte es la causa de la promesa de la otra y no la ejecución.
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Esta definición tiende a evitar un problema falsamente planteado: la incompatibilidad
de que una de las obligaciones del sinalgma sea condicionada.
c. Aleatorio.
Es un contrato aleatorio. Queda incluido en la definición de esta especie de contratos:
“contratos serán aleatorios cuando sus ventajas o perdidas, para ambas partes
contratantes, o solamente para una de ellas, dependan de un acontecimiento futuro e
incierto”. (A. 1609 CCyCN).
En el sentido de que dependen de un evento incierto.
d. Oneroso.
Es oneroso. Respecto del asegurado, no existe seguro si no paga la prima (A. 31 LS).
La existencia de un 3ro. Beneficiario no obsta tal conclusión, porque la existencia de
una liberalidad entre el asegurado y beneficiario no importa que esta exista entre
asegurado y asegurador.
En lo que respecta al asegurador, la retención de la prima en el caso de que no se
produzca el siniestro se justifica porque es el precio del riesgo corrido.
e. Único.
Es un contrato único de ejecución continuada, aunque este dividido en términos
periódicos para facilitar el pago de la prima y el asegurado sea libre, (en ciertos
contratos (seg. De vida) de abandonarlo al Vto. De cada periodo.
el consentimiento inicial vale para toda su duración y el riesgo y la prima anual quedan
determinados, desde el comienzo.
f. de ejecución continuada.
Se extingue, no por el cumplimiento, sino por el transcurso del tiempo. el seguro
aparece siempre como un lazo de duración; porque su función es satisfacer la
necesidad de seguridad del asegurado.
g. de adhesión.
El ccy c define al contrato de adhesión (dos partes predisponente y adherente) como
“aquél mediante el cual uno de los contratantes adhiere a cláusulas generales
predispuestas unilateralmente por la otra parte, sin que el adherente haya participado
o influido en su redacción” (art. 984 ccyc).
el supuesto regulado no es un tipo general del contrato, sino una modalidad del
consentimiento. docentemente, se explica en los “fundamentos ...” que, en este caso,
“hay una gradación menor de la aplicación de la autonomía de la voluntad y de la
libertad de fijación del contenido en atención a la desigualdad de quien no tiene otra
posibilidad de adherir a condiciones generales”
h. de buena fe.
respecto del asegurador, el tomador se debe conducir con la mayor lealtad posible en
cuanto se refiere a la descripción del riesgo y al mantenimiento del estado del riesgo.
respecto del tomador, el asegurador se debe conducir con la mayor lealtad posible en
todo cuanto se refiere a la ejecución de sus obligaciones y a la interpretación de la
póliza, por el carácter del contrato, cuya comprensión generalmente escapa a la
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capacidad del tomador, y por su naturaleza de contrato de masa, de condiciones
generales uniformes e impuestas al asegurado.
Fin del contrato.
el fin perseguido con el seguro es la traslación de un riesgo a un tercero, para que sus
eventuales consecuencias graviten sobre éste, que lo asume mediante el pago de una
prima o cotización, siempre que exista interés asegurable.
reaseguro (a. 159 ls) el a. 159 ls “el asegurador puede –a su vez- asegurar los riesgos
asumidos”. el reaseguro “es el contrato por el que el asegurador transfiere a un
reasegurador –total o parcialmente- el riesgo asumido, mediante el pago de una
prima”.
Formalización del contrato de seguro.
el contrato de seguro se formaliza mediante una doble operación a cargo del tomador
del seguro y el asegurador. inicialmente el tomador “propone” al asegurador mediante
un formulario, denominado “propuesta de seguro” la operación que desea realizar. si el
asegurador concuerda con la proposición, emite una “póliza de seguro” en términos
similares o equivalentes, para demostrar el negocio asegurativo ya concluido. interín
se ha producido el consentimiento, cuyo momento preciso depende de las situaciones
de hecho de cada caso particular.
Propuesta.
la propuesta no obliga al tomador ni al asegurador, cualquiera sea su forma. por ende,
el tomador puede retirarla antes de que le sea aceptada, y el asegurador puede
tenerla sin contestar sin que le cause perjuicio alguno.
pero esta situación cambia totalmente en el caso de prórroga de un seguro ya vigente,
pues ante la propuesta de prórroga efectuada antes del vencimiento del plazo vigente,
el asegurador tiene quince (15) días para decidir su aceptación o rechazo desde el
momento de su recepción, ya que si no lo hace se presume su aceptación. la
presunción no se aplica al seguro de personas.
Prueba del contrato de seguro –
si bien el contrato de seguro es consensual no se rige por los ppios probatorios que el
dcho común ha instituido al respecto.
en efecto la l. 17.418 fija sus propios lineamientos en la materia. el contrato de seguro
sólo puede probarse por escrito (a. 11 ls). puede admitirse cualquier medio probatorio
exclusivamente en el caso de que exista ppio de prueba por escrito. (p. ej. recibo de
pago de la prima).
Nota de cobertura.
la gestión del contrato se suele prolongar –y en el interín- el asegurado puede quedar
en descubierto, para obviar esta dificultad, el asegurador otorga una garantía
provisional o nota de cobertura, de alcance variable
la nota que emana del asegurador, el sólo la firma, pues generalmente reviste forma
de una carta, por la cual se obliga a garantizar al asegurado inmediatamente por un
determinado riesgo. supone el acuerdo previo, pues debe mediar una oferta anterior
del asegurado o el consentimiento del pago de la prima.
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no es necesario que se inserten las condiciones generales de la póliza, deberá
contener los elementos esenciales, sino rige supletoriamente la ley de seguros.
termina a más tardar con la emisión de la póliza.
La póliza.
la póliza es el documento privado por el cual normalmente se instrumenta el contrato
de seguro. presupone perfección y “su prueba capital y guía de interpretación”.
si bien es un contrato consensual, la ley exige, al menos, principio de prueba por
escrito que pueden consistir en registraciones contables, administrativas, informáticas,
comunicaciones, etc. la póliza debe contener requisitos mínimos: firma del asegurador,
identificación de las partes y sus domicilios, la prima, el interés o persona asegurada,
la suma, el riesgo, el plazo, las condiciones particulares y generales del contrato.
debe estar redactada en forma clara, ser legible y comprensible en todas sus partes
(art. 11).
en el caso de diferencias con la propuesta original válida, se presumirán aceptadas si
el asegurador las ubica en una cláusula destacada de la póliza y el tomador deja
transcurrir treinta días (30) sin reclamar desde la recepción de la póliza (art. 12).
las pólizas pueden ser nominativas (a favor de una persona determinada que puede
ser una persona distinta al tomador), a la orden (se transmiten por simple endoso) o al
portador (sólo el poseedor puede ejercer los derechos que emanan de la póliza), con
la particularidad que pueden oponerse al tenedor, las mismas defensas que podrían
hacerse valer frente al asegurado, salvo la falta de pago de la prima en la medida que
no surja de la póliza (art. 13).
en el caso de extravío de las pólizas a la orden o al portador, el duplicado podrá
extenderse exigiendo una garantía o contra cautela, por el riesgo que significa la
existencia de dos pólizas iguales en poder de personas distintas.
la obligación de entregar copia se extiende a las declaraciones previas (art. 14) a la
celebración del contrato, que con frecuencia no pueden ser recordadas por el
asegurado o no ser conocidas por los beneficiarios en el caso de muerte del
asegurado estando vigente un seguro de vida.
a. funciones. - función normativa primordial: constituye la ley a la cual las partes
someterán su conducta.
- función determinadora del contenido específico del contrato: la ley preceptúa lo que
deberá contener, habiendo sido aclarados y completados esos datos por disposiciones
especiales, emanadas de la superintendencia de seguros. (p. ej. es importante en los
seguros de personas consignar la profesión del asegurado).
- función probatoria de la existencia del seguro: constituye el instrumento probatorio
principal del contrato de seguro, pero no es único.
- función traslativa del crédito contra el asegurador y legitimario del cesionario de la
póliza: la póliza puede suscribirse en forma nominativa, a la orden o al portador. se
discute si la inserción de cláusulas a la orden o al portador importan la transformación
de la póliza en un título de crédito.
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su naturaleza de “reconocimiento de una obligación cuya ejecutabilidad depende del
cumplimiento de diversas cargas por el tomador o el asegurado impide que la póliza
pueda circular como título de crédito, porque no es un derecho abstracto, sino causal.
Endosos.
toda reforma que se introduzca en el contrato (aumento de los objetos asegurados,
extensión a nuevos riesgos o modificación de la suma asegurada o cualquier otro
cambio esencial), es conveniente hacerla insertar en la póliza por medio de
suplementos anexos que reciben el nombre de endosos.
Estructura de la póliza.
la póliza consta de dos (2) partes: 1) las condiciones generales, insertadas
generalmente en el reverso del instrumento, impresas, no firmadas: no obstante,
obligan a las partes como si lo estuvieran. la aprobación de su texto por la autoridad
administrativa de control, no cambia su naturaleza;
2) las condiciones particulares, incluidas en el anverso, que establecen la
individualización del asegurado, del riesgo y del interés asegurable; indican el valor
asegurado y la liquidación de la prima, así como el plazo de duración y el comienzo y
fin de la garantía.
Contenido de la póliza.
la ley 17.418 en sus arts. 11 y 158 fija el contenido de la póliza.
formas de la póliza.
la póliza puede extenderse en tres (3) formas: nominativa, a la orden o al portador,
excepto en los seguros de personas, en los que necesariamente debe ser nominativa
(a. 13).
la doctrina discute los efectos de la inserción de las cláusulas a la orden y al portador,
es decir, si transforman a la póliza en un título de crédito. dada su naturaleza
(reconocimiento de una obligación, cuya exigibilidad depende del cumplimiento de
diversas cargas por el tomador o el asegurado), la póliza no puede circular como un
título de crédito, porque no lo es de un derecho abstracto, sino de un derecho
concreto, material, por lo que su titular soporta todas las defensas nacidas del
contrato, excepto la falta de pago de la prima si se adeuda no resulta de la póliza (a.
13 párr. 1).
Naturaleza jurídica de la póliza.
se ha sostenido en doctrina que la póliza es un título probatorio, título de legitimación o
un título de crédito.
como señales de legitimación aparecen en la práctica las pólizas emitidas a la orden o
al portador. ellas están destinadas a facilitar la cesión de derechos y el cumplimiento
de la prestación por el asegurador, dispensando de averiguar la legitimidad del
poseedor, pero no atribuyendo a éste cualquier -derecho autónomo- en cuanto a la
relación material subyacente. se ha debatido si la emisión de la póliza a la orden o al
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portador, importa por parte de la compañía, la renuncia a oponer las excepciones
personales contra los anteriores portadores del título.
el a. 13 ls ap. 1ro. establece que las transferencias de las pólizas a la orden o al
portador importa transmitir los derechos contra el asegurador. Sin embargo, pueden
oponerse al tenedor las mismas defensas que podrían hacerse valer contra el
asegurado referentes al contrato, salvo la falta de pago de la prima si su deuda no
resulta de la póliza.
por el ap. 2do de a. 13 ls el asegurador se libera cumpliendo su prestación al tenedor
legitimado. impugnación de la póliza por el asegurado. el asegurado puede impugnar
el texto de la póliza y reclamar judicialmente para que éste se ajuste a los términos
convenidos. así reza el a. 12 ls:
1. si el texto de la póliza difiere del contenido de la propuesta, el asegurado debe
reclamar, dentro del mes (1)
de haber recibido la póliza, caso contrario la misma se considerará aprobada. para que
la aprobación tácita sea aplicable, el asegurador deberá advertir al tomador sobre este
derecho x cláusula inserta en forma destacada en el anverso de la póliza.
2. el tomador tiene derecho a optar entre rescindir el contrato o impugnar, permitiendo
que el mismo quede vigente en lo restante.
Duplicado.
el asegurado tiene derecho a la entrega a su costo de un duplicado –a. 14 ls - en caso
de robo, pérdida o sustracción de una póliza emitida a la orden o al portador “puede
acordarse su reemplazo por prestación de garantía suficiente. (a. 13 ap. 3 ls).
Nota de cobertura.
hasta tanto no se termine la gestión del contrato de seguro, el asegurador otorga una
garantía provisional o nota de cobertura, de alcance variable sea que se conceda
durante el tiempo que insuman las negociaciones. (art. 30 ls.)
Sujetos del contrato.
el contrato de seguro es sinalagmático, ya que genera obligaciones para ambas
partes. es, por ende, bilateral, consensual y no formal. las partes del contrato son el
asegurado y el asegurador. por lo general la persona del tomador coincide con la del
asegurado y con la del beneficiario, pero no necesariamente debe ser así, ya que en
muchas situaciones estas calidades están disociadas en distintas personas, como en
el caso del seguro por cuenta ajena o en el seguro de vida.
el asegurado resulta siempre ser el titular del interés asegurado. el asegurador debe
necesariamente ser una de las empresas conformadas según los tipos societarios
autorizados –ley 20091- y con habilitación operativa otorgada por la superintendencia
de seguros de la nación. de lo contrario los contratos serán nulos.
ley 20091 quien puede ser asegurador artículo 2º.- sólo pueden realizar operaciones
de seguros: a) las sociedades anónimas, cooperativas y de seguros mutuos; b) las
sucursales o agencias de sociedades extranjeras de los tipos indicados en el inciso
anterior; c) los organismos y entes oficiales o mixtos, nacionales, provinciales o
municipales. autorización previa. la existencia o la creación de las sociedades,
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sucursales o agencias, organismos o entes indicados en este artículo, no los habilita
para operar en seguros hasta ser autorizados por la autoridad de control. inclusiones
dentro del régimen de la ley.
el tomador es la persona que celebra el contrato con el asegurador y puede hacerlo
por cuenta propia o por cuenta ajena. en el primer caso también será asegurado, en
tanto sea titular del interés asegurable.
el beneficiario es la persona que recibe la indemnización en el caso de la ocurrencia
del siniestro previsto al contratar.
es usual que el asegurado (titular del interés) sea quien resulte beneficiario y perciba
la indemnización pactada. pero no siempre es así, ya que, en el caso de los seguros
de personas, el beneficiario puede ser una persona distinta del asegurado, p.ej. seguro
de vida.
el beneficiario no es parte del contrato, ya que no participa de su celebración, pero
tiene derechos sobre las prestaciones a cargo del asegurador, pudiendo acceder a
ellas en forma directa.
Capacidad.
la capacidad de las partes contratantes en el contrato de seguro es un tema de suma
importancia, ya que tiene que ver con la validez de la relación. en el caso de la
capacidad del tomador y del asegurado, hay que efectuar un distingo según se trate de
seguro de daños o seguro de personas. cuando se trate de seguros de daños
patrimoniales, la capacidad para contratar de los menores se extiende a los que
tengan 18 años y estén habilitados (conforme ccyc.) o que trabajen o ejerzan profesión
(ccyc.); a los menores emancipados por matrimonio, con autorización (ccyc.) y a los
inhabilitados judicialmente según el alcance de la inhabilitación.
si se trata de seguros de personas, tendrán capacidad para celebrarlo la mujer o que
destine para ello bienes propios o gananciales de bienes que administre; el menor
emancipado por matrimonio, con autorización; el menor habilitado; y el menor que
trabaja con peculio de su disponibilidad.
En estos seguros, en menor de dieciocho años de edad está facultado para nombrar
beneficiarios del seguro a sus ascendientes, descendientes o hermanos a su cargo.
La capacidad del asegurador para operar en seguros y celebrar contratos pertinentes
está establecida en la ley 20.091, donde se requiere una autorización específica del
organismo de control (superintendencia de seguros de la nación) para operar como tal,
bajo pena de nulidad. comienzo de vigencia del contrato de seguro.
El contrato de seguro reconoce tres (3) momentos de iniciación de su vigencia:
- formal: comienza con la celebración del contrato.
- material: en general coincide con el formal, depende de cuando se pacte: es el
momento en que el asegurador asume el riesgo.
- técnico: es el momento en que se percibe la prima. duración del contrato de seguro.
a los comienzos formal, material y técnico del seguro, corresponden duraciones
formales, material y técnica.
La duración formal es el tiempo por el cual existen las relaciones de seguro, termina
en el momento prefijado.
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La duración material es el plazo por el cual el asegurador soporta el riesgo y depende
de la convención de las partes. la duración técnica es el plazo para el cual se debe
imputar la prima pagada, se halla indisolublemente unida al material, salvo en el caso
de la póliza de vida saldada, en ella la vigencia material se prolonga por un término
mayor que la técnica.
La duración material no puede superar la formal.
En cuanto al plazo de duración la ley suple el silencio del contrato, el a. 17 ls presume
que el período de seguro es de un (1) año.
Renovación tácita.
El a. 19 ls permite la prórroga tácita por el término de un período (a. 17 ls) salvo para
seguros flotantes. requiere:
1. contrato de duración limitada, cualquiera que sea, ya que si es indeterminado rige el
a. 19 2do párr. ls. (rescisión x cualquiera de las partes).
2. que el plazo del contrato haya expirado, porque es su prolongación sin que ninguna
de las partes se oponga a esa prórroga.
3. una cláusula expresa que la prevea (a. 19 1er párr. ls).
Fin del contrato.
El contrato termina normalmente por vencimiento del plazo, esta extinción es
automática, aunque el riesgo esté pendiente o el siniestro sea inminente.
La terminación se produce a la hora 12 del último día del plazo, salvo pacto en
contrario (a.18 l.s.).
Rescisión.
El contrato se extingue también por rescisión. el derecho de rescindir está regulado
por los a. 18 y 19 ls, y se funda en su naturaleza de contrato de duración.
En los seguros de intereses:
1. Si es de plazo determinado, puede convenirse que cualquiera de las partes puede
rescindir libremente sin expresar causa, pero el asegurador deberá dar un preaviso –
no menor a 15 días- (a. 18). (para que el asegurado pueda obtener nueva cobertura de
riesgo).
2. Sí es de plazo indeterminado, cabe rescindirlo en las condiciones anticipadas, pero
se admite renunciar a este derecho por un plazo no mayor de cinco (5) años.
en los seguros de personas el derecho a rescindir se reserva por el a. 134 ls al
asegurado. además, el contrato de seguro se extingue por siniestro total o por
desaparición del riesgo, o por quiebra del asegurador, o por las cláusulas que facultan
a rescindir o por caducidad en que incurra el asegurado.
Renovación tácita.
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La renovación o prórroga del seguro está sujeta por la ley a distintos supuestos. a. en
los seguros de intereses: la propuesta de prórroga del contrato se considera aceptada
por el asegurador si no la rechaza dentro de los 15 días de su recepción. (a. 4 ls)
b. la prórroga tácita prevista en el contrato sólo es eficaz por el término máximo de un
período de seguro. (a. 19 ls).
Seguros derrama.
En derecho español es la participación económica de los mutualistas y cooperativistas
en el resultado final de cada ejercicio de la entidad a que pertenecen. si esta
Participación tiene el carácter de reintegro al mutualista de la cantidad percibida por su
mutua en exceso, la derrama se llama activa («retorno» en las cooperativas); por el
contrario, si consiste en una aportación suplementaria (véase cuota) que el mutualista
tenga que realizar si se hubiera producido insuficiencia, se denomina derrama pasiva.
Seguros tontinario.
Para procurar dinero del tontinario (estado, banco, etc) abre una suscripción pública y
el suscriptor entrega cierta cantidad, adquiriendo el derecho a una renta vitalicia en su
favor o a favor de otra persona (hijo, hija, etc). el beneficiario recibe la renta hasta la
muerte del tontinista que puede ser también una cuarta persona. -
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