Ministerio de Células
Es un grupo de 4 a 15 personas que se reúnen semanalmente fuera
del edificio de la iglesia con el propósito de:
Evangelizar
Confraternizar
Edificarse mutuamente
Y que están comprometidos con la iglesia.
Estas son las tres cosas que no deben faltar en la célula: Evangelización,
confraternidad y edificación. Estos tres elementos deben estar
equilibrados pues ninguna es más importante que otro.
Evangelizar: Presentar a los inconversos el mensaje de salvación.
Confraternizar: Establecer amistad con las personas que asisten
a la célula.
Edificar: Instruirse en el conocimientos de la Palabra y apoyarse
mutuamente cuando alguien está débil.
Células saludables
Cuando una célula equilibra estos tres elementos el resultado será el
crecimiento y la multiplicación.
La multiplicación es la meta de toda célula.
Mientras la célula se mantenga en el número máximo permitido de
miembros, le será fácil equilibrar los tres componentes esenciales para
su crecimiento. Si crece demasiado comienza a perder su propósito.
El proceso de crecimiento comienza con la invitación de personas no
creyentes a la célula, luego inicia el proceso de evangelización hasta
lograr su conversión.
Luego de su conversión se le debe realizar las visitas programadas
para establecer relaciones de confraternidad.
Deben ser animados a congregarse y ser alentados a bautizarse.
Anfitriones
Son los hermanos que abren las puertas de sus casas para que en ellas
se realicen las reuniones de las células familiares.
Son personas muy importantes dentro del trabajo celular. Gracias a ellos
se puede realizar este trabajo evangelístico. La función mas importante
del Anfitrión es Invitar a Gente, familiares, vecinos, amigos.
Deben cubrir estas cualidades o requisitos:
Haber Terminado la Primera Fase del Discipulado.
Asistir a la Iglesia Domingos y Jueves.
Tener Limpia y en Buenas Condiciones.
Tener Listo el Lugar para la Reunión (Acomodo de Sillas y donde
estará el que dirige o predica) Que pida ayuda si lo necesita.
Ser Hospedador (Entender lo que conlleva prestar una casa)
Comprometido con la iglesia y sus actividades.
Comprometerte por estar los 3 meses en el horario y días fijados
de reunión.
Estas cualidades se aplican a los anfitriones de células.
También es posible que un líder sea a la vez anfitrión, pueden ser
hombres o mujeres.
Nota: Tener una Buena Coordinación con el Líder Encargado y sus
Manos Derechas.
Ellos se encargan específicamente de decisiones como cambios de
horarios, temarios, que hermanos pueden ir (ya que no se espera que
vayan muchos, hay un límite), que hermanos pueden ir a participar en
predicar o dirigir.
No olvides que ellos tienen un contexto de que hermanos se están
capacitando o que hermanos están crecimiento, para poder invitarles.
Eso sí, ellos dependen de ti, ellos pondrán el horario y día, de acuerdo a
los tiempos que les digas.
Ellos te pueden apoyar con algún recurso si necesitas, asi que te
pedimos que tengas un acercamiento con la Hermana Ángeles, ella no
solo es la encargada, también esta para escucharte, explicarte y
ayudarte en lo que es necesario.
Cinco pasos para hacer un invitado
Introducción
Hemos visto que las bases de una célula son: evangelizar, confraternizar y edificar.
Su objetivo es la multiplicación.
Hemos visto que las células familiares han demostrado ser el sistema de evangelismo
más efectivo. Que el mayor deseo de todo cristiano debe ser compartir el evangelio y que
el evangelismo debe ser un estilo de vida.
Hemos visto que mientras más influenciado esté un inconverso por el evangelio, más fácil
será traerlo a Cristo.
Veremos cinco pasos para traer un invitado.
Paso 1
Todos tenemos un círculo cercano de personas.
Elaboremos una lista de estar personas a quienes conocemos.
Deben estar en primer lugar nuestros familiares y amigos.
Una vez elaborada la lista, tendremos definido nuestro circulo de influencia.
Paso 2
De la lista seleccionemos a dos personas que muestran mayor apertura e interés hacia el
evangelio.
Comience a orar todos los días por la conversión de estas personas. Este paso es muy
importante en el proceso.
Paso 3
Cultivemos más la amistad con estas personas. Debido a que ya son conocidos, será más
fácil acercarnos a ellos.
Demuestre interés por ellos, sirvamos en lo que podamos.
Preséntalos con más personas cristianas.
Mientras más personas cristianas conozca, más influenciada estará con el evangelio.
Paso 4
Esté siempre atento de sus necesidades, visitarlos cuando están enfermos, felicitarlos en
su cumpleaños, darles un pequeño regalo como gesto de amistad.
Las personas creen más en el evangelio por nuestras acciones que por nuestras
palabras.
Paso 5
Al recorrer estos cuatro pasos, está listo para invitarlos a la célula familiar. Después de
mostrar interés en ellos, difícilmente se negarán a asistir, en todo caso, si no pueden ir la
primera vez, deje la puerta abierta para seguirlos invitando.
Las personas se convierten más fácilmente cuando han tenido la oportunidad de escuchar
el evangelio muchas veces.
Temarios
1. La naturaleza de Dios: enseñar sobre la grandeza, el amor y la bondad
de Dios.
2. La Trinidad: explicar la doctrina de la Trinidad y cómo Dios se revela
como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
3. La creación y la providencia de Dios: enseñar sobre el poder de Dios
como Creador y Sustentador del universo.
4. La salvación: explicar el plan de Dios para salvar a la humanidad a
través de Jesucristo y cómo podemos responder a este regalo.
5. La Iglesia: enseñar sobre la importancia de la comunidad cristiana y
cómo podemos crecer en nuestra fe juntos.
6. La oración y la comunicación con Dios: enseñar sobre la importancia
de la oración y cómo podemos hablar con Dios en nuestra vida diaria.
7. El propósito de nuestra vida en Dios: enseñar sobre cómo podemos
vivir una vida que honre a Dios y cumplir con su voluntad para nosotros.
Los símbolos de Nuestra Unión con Cristo.
Las 2 Naturalezas.
Cimiento de la Iglesia (Edificio)
El Novio de la Iglesia
La Vid y los Pámpanos
La cabeza y el Cuerpo
El Espíritu Santo.
Un Ayudador Divino
Nuestra Guía a la Verdad
Nuestra Presencia Interior
La Unión con Cristo
La Promesa del Amor de Dios