18/10/2020
CRISIS DE FE (LA IMPERFECCIÓN HUMANA)
Hoy quiero hablarles sobre la imperfección que cada uno de nosotros tenemos, porque
nadie es perfecto verdad? Pues a veces, nos sentimos tan imperfectos o tan pecadores, que
consideramos que no somos dignos de buscar a Dios, de ir a la iglesia a pedirle, de leer su
palabra! Pero la verdad es que no hay persona en este mundo que pueda juzgarnos, ni
siquiera nosotros mismos, y decirnos que somos pecadores o que no tenemos derecho a
buscarle, porque eso más es en términos de religiosidad, pero Jesus no es así, él rompe con
esos paradigmas, porque que lucha la que vivimos por cumplir con los estándares del
cristianismo religioso. Creo que a todos nos ha pasado, sentir que no cumplimos los
estándares para asistir a una iglesia, o a un grupo, o a veces sentir que nos cierran las
puertas, porque estamos pasando por dificultades, o tenemos adicciones, o vicios… pero la
verdad es que, si ser aceptado dependiera de la perfección de cada uno de nosotros, les
aseguro que nadie podría ser aceptado, porque de naturaleza somos imperfectos.
Un ejemplo claro de nuestra imperfección es, y no se a cuantos les ha pasado! Pero cuando
estamos estudiando, o buscando un trabajo o una entrevista: siempre nos hacen aquella
típica pregunta, describa 2 virtudes y 2 debilidades o cosas negativas de usted? Y nosotros
así con nuestro ego bien alto y que nos creemos perfectos va, siempre describimos antes las
virtudes y hasta quisiéramos dar más y no solo 2, porque sentimos que tenemos muchas… y
cuando nos toca describir las cosas negativas es así como: pero que puedo decir, que podría
ser negativo, como haciéndonos del rogar o tratando de ocultar lo que es obvio para todos:
que tenemos debilidades y cosas negativas y no solo 2… porque cuando ya empezamos a
describirlas, nos damos cuenta que podríamos llenar la hoja con cosas negativas, porque
cualquier cosa que no vaya de la mano con la vida de Jesus o con lo que Jesus hizo, de
seguro que es algo malo en nosotros.
Por lo mismo es que a veces nos pasa sentirnos mal por dentro y que no somos dignos de
buscar a Jesus, tenemos luchas por dentro, tentaciones, dudas, miedos, y lo más importante:
TENEMOS UN PASADO! Ja que difícil eso del pasado, no creen… a quien no le han
dicho, es que tenés un pasado? Peor verdad, porqué realmente preguntémonos, Y como es
nuestro pasado? Si yo les digo hoy a ustedes... Piensen en una experiencia de su pasado, la
cual les haya marcado la vida para siempre! Lo más seguro en primer lugar es que la
experiencia en la que está pensando o vaya a pensar, va a ser una experiencia difícil o
traumática, y segundo, es posible que nos tardemos en responder sobre una experiencia del
pasado, porque no habrá solo una sino varias.
Que tan grande y tenebroso nuestro pasado?, les aseguro que Jesus no le pondrá tanta
importancia a nuestro pasado, como a nuestro presente! Y, si nuestro presente es tan oscuro
y tenebroso como nuestro pasado? Tenemos vicios, odio en nuestro corazón, envidia,
depresiones, rechazos… pero como les digo, estoy seguro de que si realmente queremos
conocer a Jesus y buscarlo de corazón, a el no le importará nuestro pasado tanto como
nuestro presente, tampoco le importa que tan oscuro y tenebroso sea… le importa la
decisión que tomemos hoy, y que le busquemos.
Pero, si a Jesus no le importa nuestro pasado, por que nos limita, para conocerlo.
18/10/2020
Cuando Jesus vino, el no veía diferencias entre personas buenas o personas malas, o entre
pecadores y no tan pecadores.
Él vino al mundo, a traer salvación a todos aquellos que crean que el es el camino a la
salvación, el vino a comunicar un mensaje de Gracia, la gracia que envuelve el perdón, el
amor, la misericordia. EL ES EL MENSAJE. No importando que tan malo seas, la gracia
ya esta disponible para todos nosotros. Su vida es el mensaje ya que fueron 33 años de vida
que querían dar un mensaje de gracia, y por el estamos acá.
Pero sabemos que es gracia, porque decía la palabra que escuche, que podemos hablar de
gracia hoy domingo acá bien a gusto, pero vivir en vergüenza de lunes a sábado, no poner
en práctica la gracia, porque perdemos de vista el mensaje de Jesus, nos interesa ver mas el
resultado de nuestras propias obras, nos interesa más quedar bien ante la comunidad, hacer
justicia por nosotros mismos. Pero la palabra de Dios habla de la HUMILDAD, de no
sentirnos más que nadie, ni porque poseamos más cosas, como lo mencionó la hermana
Yadi en la reunión anterior, todo se resume a reconocer quienes somos para él, porque de
seguro que todos estamos NO CALIFICADOS para seguir a Jesus.
Hoy quiero que veamos una historia, y si hemos escuchado la historia de la mujer
samaritana que bueno porque así aprendemos más juntos.
San Juan 4: 5-42
[5]Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo
José.
[6]Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo.
Era como la hora sexta.
[7]Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.
[8]Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer.
[9]La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer
samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.
En esta primera parte podemos ver que Jesus estaba rompiendo con paradigmas de esos tiempos,
porque se sabía que los judíos no podían hablar con los samaritanos, ya que venían de un linaje no
puro como ellos, y por ley podrían rechazarlos, mucho menos hablarle a una mujer. Entonces la
samaritana tenía todo como para decir que ella no CALIFICABA, como para hablarle o acercarse a
Jesus. Continuemos:
[10]Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de
beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.
[11]La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes
el agua viva?
[12]¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus
hijos y sus ganados?
[13]Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;
[14]más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré
será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
[15]La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.
[16]Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.
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[17]Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;
[18]porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con
verdad.
[19]Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.
[20]Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se
debe adorar.
Pero la mujer samaritana no entendía que aunque estaba asustada de la realidad a la que Jesus la
esta exponiendo, trata de desviar la atención de Jesus, y hace siempre la separación entre ella y
Jesus, de judíos y samaritanos. Pero lo que no había entendido es que:
1. Jesus fue quien se acercó a hablarle
2. A pesar de que la religión judía le daba derecho a rechazarla y no hablarle, el no lo hizo
3. Ella estaba en pecado (en su pasado había pecado y en su presente persistía el pecado)
[21]Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén
adoraréis al Padre.
[22]Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación
viene de los judíos.
[23]Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y
en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
[24]Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
Quiere decir que el padre no hace diferencia entre samaritanos y judíos, entre pecadores y no
pecadores, el padre busca personas que le adoren, personas posiblemente no calificadas y no
perfectas, pero busca personas que le crean y que quieran adorarle.
[25]Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos
declarará todas las cosas.
[26]Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.
[27]En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo,
ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?
[28]Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:
[29]Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?
[30]Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.
[31]Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.
[32]El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.
[33]Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer?
[34]Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
[35]¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad
vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.
[36]Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce
juntamente con el que siega.
[37]Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.
[38]Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado
en sus labores.
[39]Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que
daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho.
[40]Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos
días.
[41]Y creyeron muchos más por la palabra de él,
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El sabe quien soy yo, sabe quien es usted, sabe de todos nosotros y nuestro pasado, y aún así, ha
decidido acercarse, para darme la salvación.
[42]y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos
oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.
Aunque a ella le costó reconocer y a todos los que no se creían dignos o capaces de acercarse a
Jesus, el les demostró que no les importaba su pasado o sus pecados actuales, lo único que quería
era que creyesen en el y confiaran que el es el salvador del mundo.
La imperfección que todos tenemos en común es lo que nos acerca a Jesus, pero debemos
aceptarnos por quienes somos, lo que hemos hecho y lo que podemos hacer, nos permitirá
entender que no debemos cambiar para acercarnos a Jesus, el cambio debe venir después de
acercarnos a él.
Hay dos tipos de personas:
Los creyentes que no reconocen su imperfección,
Y los que no se acercan a Dios debido a su imperfección.
Pero hay una frase tan simple que a la vez es tan cierta, que se nos debe de grabar.
“TODO SANTO TIENE UN PASADO, Y TODO PECADOR TIENE UN FUTURO”
Negar o evadir nuestra imperfección, es como negarnos a aceptar nuestra necesidad de
Dios, si aceptemos, somos imperfectos, pero lejos de limitarnos eso nos debe permitir
acercarnos a Dios, y en lugar de compararnos unos a otros, intentar ver nuestros pecados
como más pequeños que los de otros, recordemos algo: pecado es pecado sin importar el
tamaño, y que podemos juzgar la apariencia de los demás, pero nunca se podrá juzgar un
CORAZÓN.