LA CULPABILIDAD.
Es el reproche, recriminar, reprobar, condenar en contra de la conducta del
sujeto activo de un delito, en virtud de haber ocasionado la lesión o puesta
en peligro de un bien jurídico.
Es la responsabilidad por la comisión del delito. PERO SURGE SIN UNA MALA
INTENCIÓN, SIN DOLO.
ES LA OMISIÓN DE LA PRUDENCIA DE CONDUCTA QUE SE EXIGE A UNA
PERSONA.
Omisión del cuidado debido al calcular las posibles y previsibles
consecuencias de un hecho.
CARACTERÍSTICAS.
1. Existe una acción u omisión: ATROPELLAR A UNA PERSONA, NO
REVISAR LOS FRENOS DEL VEHÍCULO.
TIRAR UNA COLILLA DE CIGARRO Y SE INCENDIA, NO CERRAR LAS
LLAVES DEL GAS.
2. Existe una tipicidad: ENCUADRAMIENTO DE LA CONDUCTA AL TIPO
PENAL.
3. Existe antijuridicidad: PROHIBIDO POR LA LEY, CONTRARIA A DERECHO.
4. Existencia de imputabilidad: POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO
ANTIJURIDICO. LA IGNORANCIA DE LA LEY NO EXIME DE SU
CUMPLIMIENTO.
5. Nadie puede ser responsable por las acciones de terceros: CON
EXCEPCIÓN DE LOS MENORES DE EDAD O INCAPACITADOS,
RESPONDEN DE LOS DAÑOS LOS PADRES.
6. Surge por Negligencia, Imprudencia y la Inobservancia de reglamentos
o deberes.
La culpa
Según MUÑOZ CONDE, la culpa es la realización del tipo objetivo de un
delito por no haber empleado el sujeto la diligencia debida a nuestra
jurisprudencia penal hace sus aporte al consignar que “La conducta culposa
es la acción peligrosa emprendida sin ánimo de lesionar el bien jurídico pero,
que por falta de aplicación del cuidado o diligencia debida, causa su efectiva
lesión. No nos encontramos aquí con la actitud rebelde del sujeto frente a la
norma que protege los bienes jurídicos y que prohíbe lesionar o dañar a otro,
no es ahí donde se encuentra el desvalor, sino en el incumplimiento por
parte de aquel de la exhortación al actuar cuidadoso, que es un principio
general del ordenamiento encargado de prohibir la innecesaria puesta en
peligro de los bienes jurídicos ajenos; desvalor que es menor que el de las
conductas dolosas”.
Para BINDING, en cambio, consiste “en la voluntad inconscientemente
antijurídica”. El Código Civil Argentino la define así: “La culpa consiste en la
omisión de aquellas diligencias que exigiere la naturaleza de la obligación y
que correspondieren a las circunstancias de las personas, del tiempo y del
lugar”.
LUIS JIMÉNEZ DE ASÚA ha definido la culpa como la producción de un
resultado típicamente antijurídico (o la omisión de una acción esperada), por
falta del deber de atención y previsión, no sólo cuando ha faltado al autor la
representación del resultado que sobrevendrá (o de la consecuencia del no
hacer), sino cuando la esperanza de que no sobrevenga ha sido fundamento
decisivo de las actividades del autor (o de sus omisiones) que se producen sin
querer el resultado antijurídico (o lo injusto de la inacción) y sin ratificarlo.
La culpa tiene fundamentalmente un aspecto “cognoscitivo” o intelectual
respecto al peligro que la conducta crea para bienes jurídicos. Se puede
tratar de una “previsibilidad” sobre el resultado de la conducta peligrosa
(culpa consciente o culpa con representación) o, en algunos casos, el
desconocimiento reprochable del peligro que la conducta entraña (culpa
inconsciente o culpa sin representación). No es posible determinar una
diferencia de grado de injusto entre ambos tipos de culpa, pero sí en cuanto
se refiere al grado de culpabilidad (si se acepta que el tipo subjetivo
también o sólo se refleja en la categoría de la culpabilidad).
A su vez, MUÑOZ CONDE sostiene que la culpa consciente se da cuando el
autor se representa la producción del resultado típico, pero confía en poder
evitarlo; mientras que en la culpa inconsciente el autor no prevé la
producción del resultado, pero la hubiera podido prever si hubiera actuado
con la diligencia debida.