¿QUÉ ES UN DICCIONARIO?
Un diccionario es cierto tipo de libro de consulta, en el que se
brinda ayuda respecto al idioma: el significado de las palabras, su
etimología, sinónimos y antónimos, equivalentes en otros idiomas,
ciertos sentidos muy específicos de un ámbito técnico o
especializado, y un gigantesco etcétera.
la palabra diccionario nació en 1220 con un libro de ayuda para
la dicción latina compuesto por el inglés John de Garland, y pronto
pasó a reemplazar al término empleado hasta entonces: glosario.
Lo curioso es que este tipo de obras medievales, generalmente
bilingües (latín y alguna lengua vulgar), no eran propiamente un
diccionario, al menos como lo entendemos hoy, pero son los
antecesores directos de este tipo de libros.
Partes de un diccionario
Los diccionarios, si bien pueden tener contenidos muy diversos, generalmente constan de los
siguientes elementos:
• Apartado. Una sección del diccionario, compuesta por un conjunto de artículos que presentan
un tema o letra en común.
• Artículo. Cada una de las respectivas divisiones del contenido de un diccionario, es decir, sus
unidades mínimas funcionales.
• Entrada. Escrita en negritas al inicio de cada artículo, contiene una pieza léxica (o sea, una
palabra o término) cuya explicación sigue a lo largo del artículo.
• Pronunciación. Usualmente escrita en lenguaje fonético internacional, reproduce los sonidos
necesarios para pronunciar la entrada correctamente.
• Etimología. En algunos casos aparece luego de la entrada, entre paréntesis y en cursivas,
explicando muy brevemente el origen histórico del término.
• Definición. El grueso del artículo, en el que se explica el sentido del término buscado o se brinda
la información que el lector busca, sea la que sea.
• Prefacio e indicaciones sobre su uso. Usualmente ubicados al inicio del libro, brindan
información relevante sobre su modo de empleo, su composición, etc.
• Anexos. Muchos diccionarios suelen finalizar con apartados especialmente dedicados a
recopilar información suplementaria, como conjugaciones, glosarios especializados, etcétera.
¿CÓMO SE USA UN DICCIONARIO?
Los diccionarios son libros de consulta rápida, es decir, que no se leen de principio a fin, ni de
manera continua, sino que se los abre para ir directamente a resolver una duda, hallar una
definición o lo que sea que estemos buscando en el momento. Por eso, a pesar de ser libros
voluminosos en general, no solemos dedicarles más que unos minutos por vez.
Los diccionarios están organizados alfabéticamente en su totalidad, de modo que para buscar
una entrada debemos orientarnos a través de las marcas que nos ofrecerá en la parte superior de
la página, o bien del propio índice del libro, para buscar la letra correspondiente y, dentro de dicho
apartado, la entrada que nos interesa.
TIPOS DE DICCIONARIOS
Los diccionarios pueden ser de muchos tipos distintos, cada uno de los cuales posee un uso
específico dentro del lenguaje, y nos brinda un cierto tipo de información especializada y puntual.
Los principales tipos de diccionarios son:
• Diccionarios de la lengua. Son diccionarios monolingües que abordan un idioma en general,
describiendo el sentido y significado de sus palabras, y junto con valiosa información gramatical.
Pueden clasificarse en:
• Normativos. Son aquellos que reúnen el uso “correcto” de la lengua, es decir, que se rigen por la
norma culta. Tal es el caso del Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española, por
ejemplo.
• De uso práctico. En lugar de regirse por la norma culta del idioma, estos son diccionarios que
enfrentan la lengua desde el punto de vista de su uso, es decir, desde un punto de vista más
práctico. Es el caso, por ejemplo, del Diccionario de Uso del Español (DUE) de María Moliner.
• De dudas. En este caso, se trata de diccionarios que buscan atajar y resolver las posibles dudas
respecto al uso del idioma, sus variaciones y complejidades, tanto para hablantes nativos como
extranjeros. Un ejemplo es el Diccionario Panhispánico de Dudas de la Real Academia Española.
• De sinónimos y antónimos. Como su nombre lo indica, contienen en lugar de definiciones de las
palabras (o además de ellas), un conjunto de sinónimos y antónimos posibles.
• Diccionarios bilingües. Son libros que sirven de intermediario entre dos idiomas, estableciendo
correspondencias entre los mismos términos en un idioma y en otro, de manera que pueda usarse
para acompañar la traducción o el habla por parte de extranjeros de cualquiera de los dos
idiomas. Por ejemplo, un Diccionario inglés-español/español-inglés.
• Diccionarios etimológicos. En este caso, las entradas del diccionario no ofrecen
necesariamente una definición, sino una historia del término: de dónde viene, cuáles son
sentidos originales y cambios históricos, y cómo llegó a ser la palabra que usamos hoy. El
diccionario de este tipo más célebre del español es el Tesoro de la lengua castellana o
española (1611) de Sebastián de Covarrubias y Orozco.
• Diccionarios especializados. Se trata de diccionarios con un altísimo nivel de especialización,
es decir, para un público con conocimientos técnicos o académicos. Si bien siguen siendo
diccionarios monolingües, su contenido está orientado no al común del hablante de la lengua,
sino a quienes aprenden o practican un área específica del saber. Por ejemplo: un diccionario de
términos médicos, o un diccionario de términos informáticos.
• Diccionarios enciclopédicos. Al ser un cruce de diccionario y enciclopedia, estos diccionarios
ofrecen al lector mucho más que una breve definición de la palabra, incluyendo el contexto
histórico, científico, práctico y cultural asociado al término. O sea, en cada entrada se ofrece un
conjunto de saberes divulgativos (o técnicos, en caso de un diccionario enciclopédico
especializado), que trascienden lo estrictamente lingüístico.