VENGO AQUÍ
Vengo aquí mi señor, pongo en ti mi
ser
déjame caminar y tras de ti soñar.
Que eres para mi corazón la razón,
que puedo cantar y quiero gritar
que eres mi Dios.
Toma mi voluntad, hazlo todo en mí,
quiero prender y luz ser dónde allí
esté,
que mi libertad eres tú, yo tu opción,
que puedo cantar y quiero gritar:
que eres mi Dios.
MI VOCACIÓN
Regálame una razón, quiero mirar sin dirección
sentir que mueves todo en mí, tú eres mi voz yo tú
canción
Regálame la vida en los demás
te entrego a ti mi voluntad.
Regálame saberte contemplar
dónde estás tú partiendo el pan.
Regálame una ilusión, saberme de ti, vencido de
amor,
que seas toda mi razón, contemples en mí tu
creación.
Que has conquistado mi vida con lazos de amor
que solo tú habitas mi corazón.
Que has ido dejando tu huella en los pasos que di
buscándome, amándome
Que seas tú señor mi vocación (4 veces)
Que quiero mi alma en aquellos que sufren dolor
Amándoles sin condición
Que pongo mi vida en tus manos buscándome en ti
dejándome que actúes en mí
Que seas tú señor mi vocación (4 veces)
LA LUZ
Te he encontrado en sus miradas, a veces rechazada
Su esperanza está frustrada, no saben que quieren oír, ni
dónde lo pueden decir.
Caminado van sin rumbo, abarrotando las plazas
Su enemigo son las charlas, quieren autenticidad, tu vida
poder admirar.
No me digas que en tu vida no hay lugar a la locura, debes
abandonar
El sentir que ya no entiendes esa forma de expresarse,
que estás fuera de lugar
Mira estos son los que yo amo
La esperanza de mi pueblo
No lo pienses ponte a andar
Mira, a su lado yo te sueño
Compartiendo sus silencios
Llénalos de tu luz y vida (BIS)
ORACIÓN DE PEDRO
Déjame beber tu cáliz, esta noche fría no dormiré.
Déjame sentir tu frío, déjame alma mía estar
contigo.
Y sentirte a mi lado, secarte la cara y decirte cuánto te
amo.
Compartir el momento, dolor sufrimiento y orar.
Mantenerme sereno, tenerte cercano y no dejarte
abandonado.
Compartir el momento, dolor sufrimiento y orar.
Quiero comprender, ¿porqué, dónde marcharás y a
qué?
Te acompañaré, me iré, allí estaré donde tú estés.
Eres tú mi maestro, sacaré la espada, lucharé por tu
palabra.
Compartir el momento, dolor sufrimiento y orar.
Mantendré la mirada, no negaré nada, levantaré la
cruz de tu espalda.
Compartir el momento, dolor sufrimiento y orar.
Déjame beber tu cáliz, esta noche fría no dormiré.
Déjame sentir tu frío, déjame alma mía estar
contigo. (BIS)
DONDE TÚ QUIERAS
Partiré dónde tú quieras y me llames
Nada tengo que temer, nada quiero que me ate, y me aleje de ti.
DONDE TÚ QUIERAS (BIS)
Sin dejar que mis miserias me acobarden,
Confiando en ti las aguas cruzaré
Ninguna tempestad me hará dudar
DONDE TÚ QUIERAS (BIS)
Dime dónde quieres que entregue mi alma
A tu lado quiero estar, y sentir cómo me amas, si es tu voluntad,
DONDE TÚ QUIERAS (BIS)
No me importa nada más que estar contigo
Dime solo una palabra y bastará
Dame tan solo un motivo para marchar…
DONDE TÚ QUIERAS (BIS)
NO TE FALLARÉ
Y quiero saber, porqué me escoges para ti señor
Por qué, qué haré para agradecértelo.
Quiero saber por qué, qué hice para merecer tu amor,
Qué haré para agradecértelo.
Yo no soy el que tú esperas
Yo no podré sin ti hacer nada
¿Qué haré si miro y tú no estás?
¿Cómo sabes que no te fallaré?
No te fallaré
Toma mi vida, mueve mis manos, abre mi boca, diles ¡te amo!
Llévame dentro de mis hermanos, purifícame.
Haz que yo acoja al más necesitado, que tu palabra llene sus manos.
Espíritu Santo transfórmame y no te fallaré, (BIS) no te fallaré
TU ROSTRO
En mi oscuridad, veo tu rostro
solo confiaré en ti.
Cada amanecer sigo esperando
que llenes mi alma de ti, señor.
TU ROSTRO, VEO TU ROSTRO
TU ROSTRO EN TI (BIS)
La fuerza del amor en tu palabra
Aleja la soledad en mí.
Y la misericordia de tus entrañas
Lleva a mi corazón a ver;
TU ROSTRO, A VER TU ROSTRO
TU ROSTRO EN MÍ.
TU ROSTRO, VEO TU ROSTRO
TU ROSTRO EN TI.
MAGDALENA
Me miró y su cara iluminó vacíos que asolaban a mi
corazón
devorando dignidad,
Me llamó por mi nombre, no le importó cómo iba
vestida
ni a los que envolví con ungüentos conquisté.
Su vida desmontó mi razón
¿Cómo todo un Dios en mí se fijó?
Me hizo del color que su amor derramó en su
misericordia
Ya todo acabó, vive dentro de mí
Y ahora junto a ti, siendo luz, por tu amor,
cogida de tu mano, sin ningún temor, rumbo a tu
corazón.
Su vida desmontó mi razón
¿Cómo todo un Dios en mí se fijó?
Me hizo del color que su amor derramó en su
misericordia
Ya todo acabó, vive dentro de mí
Y ahora junto a ti, siendo luz, por tu amor,
cogida de tu mano, sin ningún temor, rumbo a tu
corazón.
NO HAY BRISA
No hay brisa si no alientas,
no hay monte si no estás
dentro,
ni soledad en la que no te
hagas fuerte.
CONSAGRADO
Antes de que tú nacieras yo te consagre,
te hice mío para siempre y te bautice.
te di un nombre, te di un rostro para los demás
y al mundo te envié.
De los jóvenes y niños tú serás la luz,
necesito que tu vida sea un amanecer
y no temas ni preocupes yo te sostendré, deja todo y sígueme.
NO TENGAS MIEDO, CONTIGO YO ESTARÉ,
NO TE ABANDONARÉ.
SERAS MI SUEÑO HECHO REALIDAD,
TÚ SERÁS LA SAL. (BIS)
Te he soñado entre mis brazos, déjate vencer,
abre puertas y ventanas yo te inundaré,
como madre la esperanza te regalaré
para darla a conocer.
La alegría en tu mirada te acompañará,
expropiado para todos y de mi propiedad,
enviado hacia los hombres para proclamar,
consagrado para amar.
NO TENGAS MIEDO, CONTIGO YO ESTARÉ,
NO TE ABANDONARÉ.
SERAS MI SUEÑO HECHO REALIDAD,
TÚ SERÁS LA SAL. (BIS)
yo sigo esperando tu voluntad (bis)
que me lleve hacia ti, que me haga vivir,
que me haga sentirme tuyo
y no quiero vivir si tú no estás,
en mi vida apostando por los demás y mi casa será tu casa
contigo descubrí
la libertad de escoger tu llamada
a la santidad y fundirme en tu mirada.
SIEMPRE QUEDAS TÚ
Aquí en el sagrario estás mirándome,
me contemplas sonriendo, me has querido seducir
son tantas las cosas que te quiero hoy decir,
y tantos son los ruidos que me apartaran de ti.
Cierro los ojos muy fuerte tú estás aquí
Amándome en silencio, siempre estás aquí
De pronto se vencen los miedos y el ruido se va,
Y quedas tú, siempre quedas tú.
Quedas tú, siempre quedas tú.
La paz que recibo es tan grande,
me llenas de ti, déjame que acampe mi cabaña frente a ti.
Te ofrezco mi vida, te ofrezco mi voluntad,
todos mis pensamientos y mi forma de actuar.
Yo quiero ser tuyo buen padre…
y vuelta otra vez, ruidos en mi mente no me dejan
disfrutar.
De pronto se vencen los miedos y el ruido se va,
Y quedas tú, siempre quedas tú.
Y quedas tú, siempre quedas tú.
JUAN 19-21
Lleva un madero al hombro mi señor, su rostro muestra todo
su dolor.
No lo quisieron escuchar, lo acaban de clavar, van a crucificar.
Su túnica la juegan al azar, despojado y humillado,
y en sus ojos no hay rencor; mi Dios perdónalos no saben lo
que hacen.
Mi buen Dios atiéndeme, que su sangre se derrama,
cómo voy a recoger cada gota que al caer se me va
llevando el alma.
Mujer ahí tienes a tu hijo, y tú ya tienes a tu Madre.
Miró mi cara la limpió; no llores más Juan siempre estaré
contigo
Tengo sed me dijo mi señor, todo ya está cumplido.
Su corazón ya no aguantó, su espíritu entregó, con él se va mi
alma.
Mi buen Dios atiéndeme, mi corazón no lo soporta,
llévame también con él (Bis) que por amor le seguiré.
Mi buen Dios atiéndeme, que su sangre se derrama,
cómo voy a recoger cada gota que al caer se me va
llevando el alma.