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Ogún: Dios del Hierro y la Guerra

historia de ogun
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OGUN .y- Dueño de la Ingeniería Metalúrgica.

El Odu de Ifá que acompañó a Ogún en su viaje a la Tierra, fue Babá


Ogunda Meji, por lo que es su Odu Isa¬layé. Ogún es considerado el
Osinmale (la divinidad jefe entre las divinidades en el Cielo). Es la Deidad
mayor y más antigua, usa plumas rojas de cotorra (Aluko) como parte de
sus insignias rea¬les y se saluda tradicional¬mente: OGUN YEE!

Él no posee la capacidad de desaparecer.

En la creencia yoruba, Ogún es la divinidad del hierro y la guerra,


prominentemente la divinidad tutelar de los cazadores, los guerreros, los
orfebres, los barbe¬ros, los carniceros, en tiempos modernos, los
mecáni¬cos, los chóferes, los trabajadores metalúrgicos, los cuales esperan
de Ogún protección contra accidentes y ayuda en su trabajo.

Cuando las Deidades bajaron a la Tierra, él fue el que se encargó con su


machete infatigable, de cortar los troncos y malezas para abrirles el paso.
Por eso se cree que Ogún tiene el machete para limpiar el camino y para
abrir la puerta a la riqueza, a la salud y a la prosperidad. A Ogún se le ve
como conquistador superior.

También se cree que Ogún representa la justicia absolu¬ta, por lo que se le


llama para que presencie un pacto o convenio entre dos personas o grupo
de personas. Esto se hace besando un pedazo de hierro a la vez que se
declara que se va a "decir la verdad, toda la verdad y nada más que la
verdad". Se cree con firmeza que cual¬quiera que jure en falso o que viole
un convenio del cual Ogún es testigo, no puede escapar del juicio seve¬ro,
que normalmente resultan ser horribles accidentes.

En los Yorubás, los santuarios de Ogún usualmente se hallan afuera, al aire


libre, al pie de algunos árboles sagrados, al lado de una pared en una
herrería; las hojas de palma (mariwó) se emplean para señalar y
con¬sagrar las entradas a su santuario. Se dice que el mari¬wó es la ropa
de Ogún y que la imagen que lo representa es un árbol de algodón
especialmente sembrado, bajo el cual se pone una piedra a la que se echa
aceite de palma (manteca de corojo) y lo que se le da de comer.
Debido a que Ogún se le asocia con limpiar el camino o quitar barreras, los
Yorubás creen que se debe apelar a Ogún para que ayude a suavizar el
camino, de la misma forma en que lo hizo para deidades, al principio de la
creación de la Tierra.

Ogún y el Rey de la Muerte (Ikú) son los únicos capaces de enfrentarse a los
seres humanos y a veces se les ve muy asociados, aunque Ogún es mucho
más fuerte y preci¬so que la Muerte. Su mirada es insostenible, tiene ojos
de fuego.

Es factible destacar que en ausencia de Obatalá, nom¬brado presidente del


Consejo Divino por Olodumare, Ogún es el que asume la presidencia de la
asamblea, por ser la deidad más vieja y mayor (según señala el Odu Babá
Ejiogbe)

Ogún tiene como tabú: el aceite de sémola de maíz (Adin) y la


menstruación.

Entre las ofrendas que recibe con agrado están, vino de palma, el ñame
asado, las babosas, los frijoles blancos, las ciruelas, las nueces de kolá, las
salsas basándose en legumbres preparadas en aceite, los bollitos de frijoles
de carita, los pescados, los cocos y los melones rojos.

La planta que corresponde a este Orisha es el peregún, una de las plantas


más importantes del omiero (zumo extraído de las hierbas sagradas que
yacen en un reci¬piente de barro), es una de las primeras de las dieciséis
principales plantas de cada Orisha, que se pone en la cabeza del Iyawó. Sus
hojas suministran una materia textil excelente para determinadas
aplicaciones.
El peregún simboliza la obtención del fruto después de un gran esfuerzo
realizado, debido a lo difícil que resulta obtener esta planta por su posición
inaccesi¬ble.

El Eshu que acompañó a Ogún cuando viajó del cielo a la tierra se llama
Eshu Elegbara, el cual es el controlador de los sacrificios (ebo), o sea,
cuando alguna persona realiza alguno , Eshu Elegbara se encarga de hacer
llegar el mensaje para que dicha persona resuelva el problema por el cual
sacrifico.

Ogún es una deidad de origen africano, específicamente de la religión


yoruba. Es conocido además como Ogún guerrero. Simboliza los comienzos,
el principio, la mañana, la primavera, los animales carnívoros, los jefes, el
mando, la fuerza, la violencia, el impulso, la autoridad, la virilidad, la
juventud, los accidentes en la cabeza, el peligro por hierro, el fuego y las
armas.

Ogún es el orisha que representa la fortaleza, el trabajo y la fuerza áspera e


inicial, es la fuerza que encierra la caja del cuerpo humano, el tórax, donde
están todos los órganos vitales. En la naturaleza está simbolizado por el
hierro, todos los metales y la virilidad descomunal en el ser humano, es
dueño de las herramientas y de las cadenas.

Ogún es un osha del grupo de orisha Oddé, comúnmente denominados los


guerreros. Este grupo lo conforman Eleguá, Ogún, Oshosi y Osun. Es uno de
los primeros orishas que recibe cualquier individuo. Ogún el orisa decisivo
en el ceremonial de la confirmación de los olorisas (Pinaldo) y en la
ceremonia de confirmación de los Awó ni Orunmila (Kuanaldo). Ogún es el
que tiene el derecho preferente de sacrificar, ya que le pertenece el cuchillo
que es el objeto con el que generalmente se sacrifica.

Se asienta en yoko osha. Es dueño del monte junto con Ochosi y de los
caminos junto con Elegguá. A Oggún le pertenecen los metales, es el
regente de los herreros, de las guerras, vigía de los seres humanos. Su
nombre proviene del yoruba Ogún (guerra). Proviene de Ileshá y fue rey de
Iré.
El receptáculo de Ogún es un caldero de hierro de tres patas y lleva una otá
(piedra) recogida en el monte o en las vías del tren.
Sus atributos son las herraduras, los clavos de línea, un trozo de vía de
tren, freno de caballo, espadas, picos, palas, machete, masa, el conjunto de
yunque y martillo que representa el trabajo del forjado del hierro,
herramientas de trabajo en general, cadenas, revólveres, rifle, cuchillos (del
cual es dueño), achabbá (cadena con 21 piezas), sombrero de guano,
mariwó, lanzas, imán, etc.

Su festividad se celebra el día 23 de abril, se le atribuye el poder sobre los


metales y es el dueño de los caminos, así como de los montes, es además
un mensajero directo de Obatalá, lo que lo hace una de las deidades más
influyentes dentro de la religión.

Es el Orisha que representa o es el patrón de los herreros, de las guerras,


de la tecnología, de los cirujanos del ejército y de todo aquel que trabaje o
que de alguna u otra manera tenga que ver con los metales o algún metal
en particular.

Ogún el orisha guerrero se caracteriza por tener un carácter fuerte y


violento, pero sobre todo con sus enemigos, su símbolo es el machete,
herramienta con la que se enfrenta a todos y cada uno de sus enemigos,
pero que también utiliza para abrirse paso, entre la abundante vegetación y
flora que puede existir en una selva o en un monte.

Cuando su hermano Elegua abre caminos, es él (Ogún) el gran guerrero


encargado de proteger y de asegurar esos caminos o aquellas
oportunidades que se presentan a los practicantes y creyentes de la
religión.

Su vestimenta consta de un chaleco y pantalones púrpuras, lleva un gorro


achatado, también lleva un cinturón adornado con largas fibras de palma y
en su hombro un bolso de piel de tigre que además está adornado con
caracoles. El número predilecto de Ogún es el 3 así como sus múltiplos, su
día preferido es el martes, así como los días 4 de cada mes. Se le saluda
¡Oke Oggun! ¡Oggun Kobú Aguanilé!
El orisha Oggun es el segundo en la religión yoruba, esto debido a que éste
(Ogún) es el dueño del machete (Embelebobo) y viene justamente por
detrás de Elegua, quien como ya dijimos es su hermano y es quien abre los
caminos.

Se dice que Ogún es quien se encarga de tomar justicia por sus propias
manos, sin importarle lo que dirán los demás o lo que éstos puedan pensar,
todo ello gracias a su gran y fuerte carácter y a esa actitud de gran
violencia para con sus enemigos, lo que lo hace una deidad impulsiva que
cuando se enfurece pierde el control y es sumamente severo.

Características de sus hijos


Tienen un temperamento un tanto violento, son impulsivos y les cuesta
perdonar las ofensas de otros. No son muy exigentes con el vestir, tampoco
con la morada salvo raras excepciones. Son amigos, pueden estar siempre
envueltos en demandas, divertidos, siempre despiertan el interés de las
mujeres, tienen variadas relaciones sexuales, pero no se aferran mucho a
una sola persona

Ofrendas y bailes

Se suele ofrecer a esta deidad la miel, el pescado ahumado, la manteca de


corojo, así como el maíz tostado y licor, siendo éste, preferiblemente la
ginebra, ya que es la bebida alcohólica más parecida a la cual es utilizada
por los yorubas.

A éste se lo conoce por dos bailes característicos, la danza del guerrero, así
como la danza del trabajador, en la primera rompe al aire con su machete
tirándolo hacia abajo, mientras avanza con un pie y va arrastrando el otro y
en la segunda, en la cual hace la mímica como si estuviera martillando con
el machete como un herrero o como si estuviera cosechando con su
herramienta.
Ogún, la divinidad del hierro y la mas antigua de las divinidades creada por
Dios, fue llamado también, físicamente, la mas fuerte de las 200
divinidades, frecuentemente se hace referencia a el como el descubridor
del camino, porque encabezo la segunda misión de reconocimiento del cielo
a la tierra, fue a causa de sus atributos físicos fue que Dios lo designo para
marcar el camino, a Ogún se le conoce por ser egoísta, engreído y poco
dado a consultar con alguien para pedir consejo. Se apoya casi
exclusivamente en sus habilidades para la manufactura y su fuerza física,
esto explica porque nunca se molesto en ir con los adivinadores o en
consultar a ninguna otra persona cuando fue nombrado por Dios para
cumplir la tarea de establecer morada en la tierra.

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