CPC
CPC
TÍTULO I
REGLAS GENERALES
Art. 1. Las disposiciones de este Código rigen el procedimiento de las contiendas civiles entre
partes y de los actos de jurisdicción no contenciosa, cuyo conocimiento corresponda a los
Tribunales de Justicia.
Art. 2. El procedimiento es ordinario o extraordinario. Es ordinario el que se somete a la
tramitación común ordenada por la ley, y extraordinario el que se rige por las disposiciones
especiales que para determinados casos ella establece.
Art. 3. Se aplicará el procedimiento ordinario en todas las gestiones, trámites y actuaciones
que no estén sometidos a una regla especial diversa, cualquiera que sea su naturaleza.
Art. 3 bis. Es deber de los abogados, de los funcionarios de la administración de justicia y de
los jueces, promover el empleo de métodos autocompositivos de resolución de conflictos, como
la conciliación, la mediación, entre otros. Estos métodos no podrán restringir, sustituir o impedir
la garantía de tutela jurisdiccional.
TÍTULO II
DE LA COMPARECENCIA EN JUICIO
Art 4. (5). Toda persona que deba comparecer en juicio a su propio nombre o como
representante legal de otra, deberá hacerlo en la forma que determine la ley.
Art. 5. (6). Si durante el juicio fallece alguna de las partes que obre por sí misma, quedará
suspenso por este hecho el procedimiento, y se pondrá su estado en noticia de los herederos
para que comparezcan a hacer uso de su derecho en un plazo igual al de emplazamiento para
contestar demandas, que conceden los artículos 258 y 259.
Art. 6. (7). El que comparezca en juicio a nombre de otro, en desempeño de un mandato o en
ejercicio de un cargo que requiera especial nombramiento, deberá exhibir el título que acredite
su representación.
Para obrar como mandatario se considerará poder suficiente: 1° El constituido por escritura
pública otorgada ante notario o ante oficial del Registro Civil a quien la ley confiera esta
facultad; 2° el que conste de un acta extendida ante un juez de letras o ante un juez árbitro, y
subscrita por todos los otorgantes; y 3° el que conste de una declaración escrita del mandante,
autorizada por el secretario del tribunal que esté conociendo de la causa.
Podrá, sin embargo, admitirse la comparecencia al juicio de una persona que obre sin poder en
beneficio de otra, con tal que ofrezca garantía de que el interesado aprobará lo que se haya
obrado en su nombre. El tribunal, para aceptar la representación, calificará las circunstancias
del caso y la garantía ofrecida, y fijará un plazo para la ratificación del interesado.
Los agentes oficiosos deberán ser personas capacitadas para comparecer ante el respectivo
tribunal, en conformidad a la Ley Orgánica del Colegio de Abogados, o, en caso contrario,
deberán hacerse representar en la forma que esa misma ley establece.
Art. 7. (8). El poder para litigar se entenderá conferido para todo el juicio en que se presente, y
aun cuando no exprese las facultades que se conceden, autorizará al procurador para tomar
parte, del mismo modo que podría hacerlo el poderdante, en todos los trámites e incidentes del
juicio y en todas las cuestiones que por vía de reconvención se promuevan, hasta la ejecución
completa de la sentencia definitiva, salvo lo dispuesto en el artículo 4° o salvo que la ley exija
intervención personal de la parte misma. Las cláusulas en que se nieguen o en que se limiten
las facultades expresadas, son nulas. Podrá, asimismo, el procurador delegar el poder
obligando al mandante, a menos que se le haya negado esta facultad.
Sin embargo, no se entenderán concedidas al procurador, sin expresa mención, las facultades
de desistirse en primera instancia de la acción deducida, aceptar la demanda contraria,
absolver posiciones, renunciar los recursos o los términos legales, transigir, comprometer,
otorgar a los árbitros facultades de arbitradores, aprobar convenios y percibir.
Art. 8. (9). El gerente o administrador de sociedades civiles o comerciales, o el presidente de
las corporaciones o fundaciones con personalidad jurídica, se entenderán autorizados para
litigar a nombre de ellas con las facultades que expresa el inciso 1° del artículo anterior, no
obstante cualquiera limitación establecida en los estatutos o actos constitutivos de la sociedad
o corporación.
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Art. 9. (10). Si durante el curso del juicio termina por cualquiera causa el carácter con que una
persona representa por ministerio de la ley derechos ajenos, continuará no obstante la
representación y serán válidos los actos que ejecute, hasta la comparecencia de la parte
representada, o hasta que haya testimonio en el proceso de haberse notificado a ésta la
cesación de la representación y el estado del juicio. El representante deberá gestionar para que
se practique esta diligencia dentro del plazo que el tribunal designe, bajo pena de pagar una
multa de un cuarto a un sueldo vital y de abonar los perjuicios que resulten.
Art. 10 (11). Todo procurador legalmente constituido conservará su carácter de tal mientras en
el proceso no haya testimonio de la expiración de su mandato.
Si la causa de la expiración del mandato es la renuncia del procurador, estará éste obligado a
ponerla en conocimiento de su mandante, junto con el estado del juicio, y se entenderá vigente
el poder hasta que haya transcurrido el término de emplazamiento desde la notificación de la
renuncia al mandante.
Art. 11 (12). Cuando se ausente de la República alguna persona dejando procurador
autorizado para obrar en juicio o encargado con poder general de administración, todo el que
tenga interés en ello podrá exigir que tome la representación del ausente dicho procurador,
justificando que ha aceptado el mandato expresamente o ha ejecutado una gestión cualquiera
que importe aceptación.
Este derecho comprende aun la facultad de hacer notificar las nuevas demandas que se
entablen contra el ausente, entendiéndose autorizado el procurador para aceptar la notificación,
a menos que se establezca lo contrario de un modo expreso en el poder.
Si el poder para obrar en juicio se refiere a uno o más negocios determinados, sólo podrá
hacerse valer el derecho que menciona el inciso precedente respecto del negocio o negocios
para los cuales se ha conferido el mandato.
Art. 12 (13). En los casos de que trata el artículo 19, el procurador común será nombrado por
acuerdo de las partes a quienes haya de representar.
El nombramiento deberá hacerse dentro del término razonable que señale el tribunal.
Art. 13 (14). Si por omisión de todas las partes o por falta de avenimiento entre ellas no se
hace el nombramiento dentro del término indicado en el artículo anterior, lo hará el tribunal que
conozca de la causa, debiendo, en este caso, recaer el nombramiento en un procurador del
número o en una de las partes que haya concurrido.
Si la omisión es de alguna o algunas de las partes, el nombramiento hecho por la otra u otras
valdrá respecto de todas.
Art. 14 (15). Una vez hecho por las partes o por el tribunal el nombramiento de procurador
común, podrá revocarse por acuerdo unánime de las mismas partes, o por el tribunal a petición
de alguna de ellas, si en este caso hay motivos que justifiquen la revocación.
Los procedimientos a que dé lugar esta medida se seguirán en cuaderno separado y no
suspenderán el curso del juicio.
Sea que se acuerde por las partes o que se decrete por el tribunal, la revocación no comenzará
a producir sus efectos mientras no quede constituido el nuevo procurador.
Art. 15 (16). El procurador común deberá ajustar, en lo posible, su procedimiento a las
instrucciones y a la voluntad de las partes que representa; y, en los casos en que éstas no
estén de acuerdo, podrá proceder por sí solo y como se lo aconseje la prudencia, teniendo
siempre en mira la más fiel y expedita ejecución del mandato.
Art. 16 (17). Cualquiera de las partes representadas por el procurador común que no se
conforme con el procedimiento adoptado por él, podrá separadamente hacer las alegaciones y
rendir las pruebas que estime conducentes, pero sin entorpecer la marcha regular del juicio y
usando los mismos plazos concedidos al procurador común. Podrá, asimismo, solicitar dichos
plazos o su ampliación, o interponer los recursos a que haya lugar, tanto sobre las resoluciones
que recaigan en estas solicitudes, como sobre cualquiera sentencia interlocutoria o definitiva.
TÍTULO III
DE LA PLURALIDAD DE ACCIONES O DE PARTES
Art. 17 (18). En un mismo juicio podrán entablarse dos o más acciones con tal que no sean
incompatibles.
Sin embargo, podrán proponerse en una misma demanda dos o más acciones incompatibles
para que sean resueltas una como subsidiaria de otra.
Art. 18 (19). En un mismo juicio podrán intervenir como demandantes o demandados varias
personas siempre que se deduzca la misma acción, o acciones que emanen directa e
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inmediatamente de un mismo hecho, o que se proceda conjuntamente por muchos o contra
muchos en los casos que autoriza la ley.
Art. 19 (20). Si son dos o más las partes que entablan una demanda o gestión judicial y
deducen las mismas acciones, deberán obrar todas conjuntamente, constituyendo un solo
mandatario.
La misma regla se aplicará a los demandados cuando sean dos o más y opongan idénticas
excepciones o defensas.
Art. 20 (21). Si son distintas entre sí las acciones de los demandantes o las defensas de los
demandados, cada uno de ellos podrá obrar separadamente en el juicio, salvo las excepciones
legales.
Se concederá la facultad de gestionar por separado en los casos del artículo anterior desde
que aparezca haber incompatibilidad de intereses entre las partes que litigan conjuntamente.
Art. 21 (22). Si la acción ejercida por alguna persona corresponde también a otra u otras
personas determinadas, podrán los demandados pedir que se ponga la demanda en
conocimiento de las que no hayan ocurrido a entablarla, quienes deberán expresar en el
término de emplazamiento si se adhieren a ella.
Si las dichas personas se adhieren a la demanda, se aplicará lo dispuesto en los artículos 12 y
13; si declaran su resolución de no adherirse, caducará su derecho; y si nada dicen dentro del
término legal, les afectará el resultado del proceso, sin nueva citación. En este último caso
podrán comparecer en cualquier estado del juicio, pero respetando todo lo obrado con
anterioridad.
Art. 22 (23). Si durante la secuela del juicio se presenta alguien reclamando sobre la cosa
litigada derechos incompatibles con los de las otras partes, admitirá el tribunal sus gestiones en
la forma establecida por el artículo 16 y se entenderá que acepta todo lo obrado antes de su
presentación, continuando el juicio en el estado en que se encuentre.
Art. 23 (24). Los que, sin ser partes directas en el juicio, tengan interés actual en sus
resultados, podrán en cualquier estado de él intervenir como coadyuvantes, y tendrán en tal
caso los mismos derechos que concede el artículo 16 a cada una de las partes representadas
por un procurador común, continuando el juicio en el estado en que se encuentre.
Se entenderá que hay interés actual siempre que exista comprometido un derecho y no una
mera expectativa, salvo que la ley autorice especialmente la intervención fuera de estos casos.
Si el interés invocado por el tercero es independiente del que corresponde en el juicio a las dos
partes, se observará lo dispuesto en el artículo anterior.
Art. 24 (25). Las resoluciones que se dicten en los casos de los dos artículos anteriores
producirán respecto de las personas a quienes dichos artículos se refieren los mismos efectos
que respecto de las partes principales.
TÍTULO IV
DE LAS CARGAS PECUNIARIAS A QUE ESTAN SUJETOS LOS LITIGANTES
Art. 25 (26). Todo litigante está obligado a pagar a los oficiales de la administración de justicia
los derechos que los aranceles judiciales señalen para los servicios prestados en el proceso.
Cada parte pagará los derechos correspondientes a las diligencias que haya solicitado, y todas
por cuotas iguales los de las diligencias comunes, sin perjuicio del reembolso a que haya lugar
cuando por la ley o por resolución de los tribunales corresponda a otras personas hacer el
pago.
Art. 26 (27). Los derechos de cada diligencia se pagarán tan pronto como ésta se evacue; pero
la falta de pago no podrá entorpecer en ningún caso la marcha del juicio.
Art. 27 (28). Cuando litiguen varias personas conjuntamente, cada una de ellas responderá
solidariamente del pago de los derechos que a todas afecten en conformidad a los artículos
anteriores, sin perjuicio de que las demás reembolsen a la que haya pagado la cuota que les
corresponda, a prorrata de su interés en el juicio.
Art. 28. Los procuradores judiciales responderán personalmente del pago de las costas
procesales generadas durante el ejercicio de sus funciones, que sean de cargo de sus
mandantes, sin perjuicio de la responsabilidad de éstos.
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TÍTULO V
DE LA FORMACION DEL PROCESO, DE SU CUSTODIA Y DE SU COMUNICACION A LAS
PARTES
Art. 29. Se formará la carpeta electrónica con los escritos, documentos, resoluciones, actas de
audiencias y actuaciones de toda especie que se presenten o verifiquen en el juicio. Estos
antecedentes serán registrados y conservados íntegramente en orden sucesivo conforme a su
fecha de presentación o verificación a través de cualquier medio que garantice la fidelidad,
preservación y reproducción de su contenido, lo que se regulará mediante auto acordado de la
Corte Suprema.
La carpeta electrónica estará disponible en el portal de internet del Poder Judicial, salvo que la
ley establezca lo contrario o habilite al tribunal para restringir su publicidad, o la de alguna parte
de ella.
Ninguna pieza de la carpeta electrónica podrá eliminarse sin que previamente lo decrete el
tribunal que conoce de la causa.
Art. 30. Los escritos y documentos se presentarán por vía electrónica conforme se dispone en
los artículos 5 y 6, respectivamente, de la Ley General sobre Tramitación Electrónica de los
Procedimientos Judiciales.
Los escritos se encabezarán con una suma que indique su contenido o el trámite de que se
trata.
Art. 31 (32). Derogado.
Art. 32 (33). Entregado un escrito al secretario, deberá éste en el mismo día estampar en cada
foja la fecha y su media firma, o un sello autorizado por la respectiva Corte de Apelaciones y
que designe la oficina y la fecha de la presentación. Deberá, además, dar recibo de los
documentos que se le entreguen, siempre que lo exija la parte que los presenta, sin que pueda
cobrar derecho alguno por los servicios a que este artículo se refiere.
Art. 33. Los secretarios letrados de los juzgados civiles podrán dictar por sí solos las
sentencias interlocutorias, autos y decretos, providencias o proveídos, salvo cuando ello
pudiere importar poner término al juicio o hacer imposible su continuación. La reposición que
sea procedente en contra de estas resoluciones, en su caso, será resuelta por el juez.
Art. 34 (35). Todas las piezas que deben formar la carpeta electrónica se irán agregando
sucesivamente según el orden de su presentación. El sistema de tramitación electrónica del
Poder Judicial numerará automáticamente cada pieza de la carpeta electrónica en cifras y
letras. Se exceptúan las piezas que, por su naturaleza, no puedan agregarse o que por motivos
fundados se manden reservar fuera del proceso.
Art. 35 (36). Derogado.
Art. 36. Las piezas que se presenten al tribunal se mantendrán bajo su custodia y
responsabilidad. Éstas no podrán retirarse sino por las personas y en los casos expresamente
contemplados en la ley. Corresponderá al tribunal velar por el estricto cumplimiento de lo
establecido en el artículo 393 del Código Orgánico de Tribunales.
Art. 37. Cuando los tribunales pidan o hayan de oír dictamen por escrito del respectivo fiscal
judicial o de los defensores públicos, les enviarán comunicación de la carpeta electrónica a la
que deben acceder electrónicamente.
Si estos funcionarios retardan dicho dictamen, podrá el tribunal señalarles un plazo razonable
para que lo envíen o agreguen a la carpeta electrónica.
En aquellos casos en que otro tribunal requiera la remisión del expediente original o de algún
cuaderno o pieza del proceso, el trámite se cumplirá enviando la correspondiente comunicación
de la carpeta electrónica a la que deben acceder a través del sistema de tramitación electrónica
del Poder Judicial. Lo mismo se aplicará cada vez que la ley ordene la remisión, devolución o
envío del proceso o de cualquiera de sus piezas a otro tribunal.
TÍTULO VI
DE LAS NOTIFICACIONES
Art. 38 (41). Las resoluciones judiciales sólo producen efecto en virtud de notificación hecha
con arreglo a la ley, salvo los casos expresamente exceptuados por ella.
Art. 39 (42). Para la validez de la notificación no se requiere el consentimiento del notificado.
Art. 40 (43). En toda gestión judicial, la primera notificación a las partes o personas a quienes
hayan de afectar sus resultados, deberá hacérseles personalmente, entregándoseles copia
íntegra de la resolución y de la solicitud en que haya recaído, cuando sea escrita.
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Esta notificación se hará al actor en la forma establecida en el artículo 50.
Art. 41. En los lugares y recintos de libre acceso público, la notificación personal se podrá
efectuar en cualquier día y a cualquier hora, procurando causar la menor molestia posible al
notificado. En los juicios ejecutivos, no podrá efectuarse el requerimiento de pago en público y,
de haberse notificado la demanda en un lugar o recinto de libre acceso público, se estará a lo
establecido en el N° 1° del artículo 443.
Además, la notificación podrá hacerse en cualquier día, entre las seis y las veintidós horas, en
la morada o lugar donde pernocta el notificado o en el lugar donde éste ordinariamente ejerce
su industria, profesión o empleo, o en cualquier recinto privado en que éste se encuentre y al
cual se permita el acceso del ministro de fe.
Si la notificación se realizare en día inhábil, los plazos comenzarán a correr desde las cero
horas del día hábil inmediatamente siguiente, y si se hubiere practicado fuera del territorio
jurisdiccional del tribunal, los plazos se aumentarán en la forma establecida en el art. 259.
Igualmente, son lugares hábiles para practicar la notificación el oficio del secretario, la casa que
sirva para despacho del tribunal y la oficina o despacho del ministro de fe que practique la
notificación. Los jueces no podrán, sin embargo, ser notificados en el local en que desempeñan
sus funciones.
Art. 42 (45). Podrá el tribunal ordenar que se haga la notificación en otros lugares que los
expresados en el artículo anterior, cuando la persona a quien se trate de notificar no tenga
habitación conocida en el lugar en que ha de ser notificada. Esta circunstancia se acreditará
por certificado de un ministro de fe que afirme haber hecho las indagaciones posibles, de las
cuales dejará testimonio detallado en la respectiva diligencia.
Art. 43 (46). La notificación se hará constar en el proceso por diligencia que subscribirán el
notificado y el ministro de fe, y si el primero no puede o no quiere firmar, se dejará testimonio
de este hecho en la misma diligencia.
La certificación deberá, además, señalar la fecha, hora y lugar donde se realizó la notificación
y, de haber sido hecha en forma personal, precisar la manera o el medio con que el ministro de
fe comprobó la identidad del notificado.
Art. 44. Si buscada en dos días distintos en su habitación, o en el lugar donde habitualmente
ejerce su industria, profesión o empleo, no es habida la persona a quien debe notificarse, se
acreditará en el acto que ella se encuentra en el lugar del juicio y cuál es su morada o lugar
donde ejerce su industria, profesión o empleo, bastando para comprobar estas circunstancias
la debida certificación del ministro de fe.
Establecidos ambos hechos, en la segunda búsqueda, el ministro de fe procederá a su
notificación en el mismo día y sin necesidad de nueva orden del tribunal, entregándole las
copias a que se refiere el artículo 40 a cualquiera persona adulta que se encuentre en la
morada o en el lugar donde la persona que se va a notificar ejerce su industria, profesión o
empleo. Si nadie hay allí, o si por cualquiera otra causa no es posible entregar dichas copias a
las personas que se encuentren en esos lugares, se fijará en la puerta un aviso que dé noticia
de la demanda, con especificación exacta de las partes, materia de la causa, juez que conoce
en ella y de las resoluciones que se notifican.
En caso que la morada o el lugar donde pernocta o el lugar donde habitualmente ejerce su
industria, profesión o empleo, se encuentre en un edificio o recinto al que no se permite libre
acceso, el aviso y las copias se entregarán al portero o encargado del edificio o recinto,
dejándose testimonio expreso de esta circunstancia.
Art. 45 (48). La diligencia de notificación, en el caso del artículo precedente, se extenderá en la
forma que determina el artículo 43, siendo obligada a subscribirla la persona que reciba las
copias, si puede hacerlo, dejándose testimonio de su nombre, edad, profesión y domicilio.
Art. 46 (49). Cuando la notificación se efectúe en conformidad al artículo 44, el ministro de fe
deberá dar aviso de ella al notificado, dirigiéndole con tal objeto carta certificada por correo, en
el plazo de dos días contado desde la fecha de la notificación o desde que se reabran las
oficinas de correo, si la notificación se hubiere efectuado en domingo o festivo. La carta podrá
consistir en tarjeta abierta que llevará impreso el nombre y domicilio del receptor y deberá
indicar el tribunal, el número de ingreso de la causa y el nombre de las partes. En el testimonio
de la notificación deberá expresarse, además, el hecho del envío, la fecha, la oficina de correo
donde se hizo y el número de comprobante emitido por tal oficina. Este comprobante deberá
ser agregado al expediente a continuación del testimonio. La omisión en el envío de la carta no
invalidará la notificación, pero hará responsable al infractor de los daños y perjuicios que se
originen y el tribunal, previa audiencia del afectado, deberá imponerle alguna de las medidas
que se señalan en los números 2, 3 y 4 del artículo 532 del Código Orgánico de Tribunales.
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Art. 47 (50). La forma de notificación de que tratan los artículos precedentes se empleará
siempre que la ley disponga que se notifique a alguna persona para la validez de ciertos actos,
o cuando los tribunales lo ordenen expresamente.
Podrá, además, usarse en todo caso.
Art. 48 (51). Las sentencias definitivas, las resoluciones en que se reciba a prueba la causa, o
se ordene la comparecencia personal de las partes, se notificarán por medio de cédulas que
contengan la copia íntegra de la resolución y los datos necesarios para su acertada
inteligencia. Con todo, estas resoluciones y los datos necesarios para su acertada inteligencia
también se podrán notificar por el tribunal al medio de notificación electrónico señalado por las
partes, sus abogados patrocinantes y mandatarios judiciales de conformidad al artículo
siguiente, previa solicitud de la parte interesada y sin que se requiera el consentimiento del
notificado, de lo cual deberá dejarse constancia en el sistema de tramitación electrónica del
Poder Judicial.
Las cédulas a que hace referencia el inciso primero se entregarán por un ministro de fe en el
domicilio del notificado, en la forma establecida en el inciso 2 del artículo 44.
Se pondrá en los autos testimonio de la notificación por cédula con expresión del día y lugar,
del nombre, edad, profesión y domicilio de la persona a quien se haga la entrega. El
procedimiento que establece este artículo podrá emplearse, además, en todos los casos que el
tribunal expresamente lo ordene. También se dejará testimonio en autos de la notificación
efectuada al medio de notificación electrónico señalado por la parte.
Art. 49 (52). Para los efectos del artículo anterior, todo litigante deberá, en su primera gestión
judicial, designar un domicilio conocido dentro de los límites urbanos del lugar en que funcione
el tribunal respectivo. Sus abogados patrocinantes y mandatarios judiciales deberán, además,
designar en su primera presentación un medio de notificación electrónico que el juez califique
como expedito y eficaz, bajo apercibimiento de serles notificadas por estado diario todas las
resoluciones que se dicten en lo sucesivo en el proceso. Estas designaciones se considerarán
subsistentes mientras no haga otra la parte interesada, aun cuando de hecho cambie su
morada o medio de notificación electrónico, según corresponda.
En los juicios seguidos ante los tribunales inferiores el domicilio deberá fijarse en un lugar
conocido dentro de la jurisdicción del tribunal correspondiente, pero si el lugar designado se
halla a considerable distancia de aquel en que funciona el juzgado, podrá éste ordenar, sin más
trámites y sin ulterior recurso, que se designe otro dentro de límites más próximos.
La notificación electrónica se entenderá practicada desde el momento de su envío.
Art. 50. Las resoluciones no comprendidas en los artículos precedentes se entenderán
notificadas a las partes desde que se incluyan en un estado que deberá formarse
electrónicamente, el que estará disponible diariamente en la página web del Poder Judicial con
las indicaciones que el inciso siguiente expresa.
Se encabezará el estado con la fecha del día en que se forme y se mencionarán por el número
de orden que les corresponda en el rol general, expresado en cifras y en letras y, además, por
los apellidos del demandante y del demandado o de los primeros que figuren con dicho
carácter si son varios, todas las causas en que se haya dictado resolución en aquel día y el
número de resoluciones dictadas en cada una de ellas.
Estos estados se mantendrán en la página web del Poder Judicial durante al menos tres días
en una forma que impida hacer alteraciones en ellos. De las notificaciones realizadas en
conformidad a este artículo se dejará constancia en la carpeta electrónica el mismo día en que
se publique el estado.
La notificación efectuada conforme a este artículo será nula en caso que no sea posible la
visualización de la resolución referida en el estado diario por problemas técnicos del sistema de
tramitación electrónica del Poder Judicial, lo que podrá declararse de oficio o a petición de
parte.
Art. 51 (54). Para los efectos del artículo precedente, a todo proceso que se inicie se asignará
un número de orden en la primera resolución que se dicte y con él figurará en el rol del tribunal,
hasta su terminación.
Art. 52 (55). Si transcurren seis meses sin que se dicte resolución alguna en el proceso, no se
considerarán como notificaciones válidas las anotaciones en el estado diario mientras no se
haga una nueva notificación personalmente o por cédula.
Art. 53 (56). La forma de notificación de que trata el artículo 50 se hará extensiva a las
resoluciones comprendidas en el artículo 48, respecto de las partes que no hayan hecho la
designación a que se refiere el artículo 49 y mientras ésta no se haga.
Esta notificación se hará sin necesidad de petición de parte y sin previa orden del tribunal.
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Art. 54 (57). Cuando haya de notificarse personalmente o por cédula a personas cuya
individualidad o residencia sea difícil determinar, o que por su número dificulten
considerablemente la práctica de la diligencia, podrá hacerse la notificación por medio de
avisos publicados en los diarios del lugar donde se sigue la causa, o de la cabecera de la
provincia o de la capital de la región, si allí no los hay. Dichos avisos contendrán los mismos
datos que se exigen para la notificación personal; pero si la publicación en esta forma es muy
dispendiosa, atendida la cuantía del negocio, podrá disponer el tribunal que se haga en
extracto redactado por el secretario.
Para autorizar esta forma de notificación, y para determinar los diarios en que haya de hacerse
la publicación y el número de veces que deba repetirse, el cual no podrá bajar de tres,
procederá el tribunal con conocimiento de causa.
Cuando la notificación hecha por este medio sea la primera de una gestión judicial, será
necesario, además, para su validez, que se inserte el aviso en los números del "Diario Oficial"
correspondientes a los días primero o quince de cualquier mes, o al día siguiente, si no se ha
publicado en las fechas indicadas.
Art. 55 (58). Aunque no se haya verificado notificación alguna o se haya efectuado en otra
forma que la legal, se tendrá por notificada una resolución desde que la parte a quien afecte
haga en el juicio cualquiera gestión que suponga conocimiento de dicha resolución, sin haber
antes reclamado la falta o nulidad de la notificación.
Asimismo, la parte que solicitó la nulidad de una notificación, por el solo ministerio de la ley, se
tendrá por notificada de la resolución cuya notificación fue declarada nula, desde que se le
notifique la sentencia que declara tal nulidad. En caso que la nulidad de la notificación haya
sido declarada por un tribunal superior, esta notificación se tendrá por efectuada al notificársele
el "cúmplase" de dicha resolución.
Art. 56 (59). Las notificaciones que se hagan a terceros que no sean parte en el juicio, o a
quienes no afecten sus resultados, se harán personalmente o por cédula.
Con todo, las notificaciones de las resoluciones en que se efectúen nombramientos, como
ocurre con los peritos y martilleros, se realizarán por el tribunal por un medio de notificación
electrónico, el que será dirigido a la casilla establecida en la nómina respectiva.
Las inscripciones, subinscripciones o cancelaciones dispuestas por resolución judicial, podrán
ser solicitadas al registro correspondiente directamente por la parte interesada, sin necesidad
de receptor judicial, acompañando las copias autorizadas de las resoluciones y actuaciones
obtenidas directamente del sistema informático de tramitación con el correspondiente sello de
autenticidad. En este caso, la institución a cargo del registro deberá cerciorarse, a través de
dicho sistema y bajo su responsabilidad, de la existencia de las resoluciones y que las mismas
causan ejecutoria.
Se exceptúan de lo dispuesto en el inciso anterior las medidas precautorias y los embargos.
Art. 57. Las diligencias de notificación que se agreguen a la carpeta electrónica, no contendrán
declaración alguna del notificado, salvo que la resolución ordene o, por su naturaleza, requiera
esa declaración.
Art. 58 (61). Las funciones que en este Título se encomiendan a los secretarios de tribunales,
podrán ser desempeñadas bajo la responsabilidad de éstos, por el oficial primero de la
secretaría.
En aquellos lugares en que no exista receptor judicial, la notificación podrá ser hecha por el
Notario Público u Oficial del Registro Civil que exista en la localidad. En todo caso, el juez
siempre podrá designar como ministro de fe ad hoc a un empleado del tribunal, para el solo
efecto de practicar la notificación.
TÍTULO VII
DE LAS ACTUACIONES JUDICIALES
Art. 59 (62). Las actuaciones judiciales deben practicarse en días y horas hábiles.
Son días hábiles los no feriados. Son horas hábiles las que median entre las ocho y las veinte
horas.
Art. 60 (63). Pueden los tribunales, a solicitud de parte, habilitar para la práctica de actuaciones
judiciales días u horas inhábiles, cuando haya causa urgente que lo exija.
Se estimarán urgentes para este caso, las actuaciones cuya dilación pueda causar grave
perjuicio a los interesados, o a la buena administración de justicia, o hacer ilusoria una
providencia judicial.
El tribunal apreciará la urgencia de la causa y resolverá sin ulterior recurso.
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Art. 61 (64). De toda actuación deberá dejarse testimonio fidedigno en la carpeta electrónica,
con expresión del lugar, día, mes y año en que se verifique, de las formalidades con que se
haya procedido, y de las demás indicaciones que la ley o el tribunal dispongan.
A continuación y previa lectura, firmarán todas las personas que hayan intervenido; y si alguna
no sabe o se niega a hacerlo, se expresará esta circunstancia. El acta correspondiente se
digitalizará e incorporará a la carpeta electrónica inmediatamente.
La autorización del funcionario a quien corresponda dar fe o certificado del acto es esencial
para la validez de la actuación en todos aquellos casos en que una ley expresamente lo
disponga.
En los casos de contarse con los recursos técnicos necesarios, podrán registrarse las
audiencias en que participe el tribunal mediante audio digital, video u otro soporte tecnológico
equivalente, el que se agregará a la carpeta electrónica inmediatamente.
Art. 62 (65). Siempre que en una actuación haya de tomarse juramento a alguno de los
concurrentes, se le interrogará por el funcionario autorizante al tenor de la siguiente fórmula:
"¿Juráis por Dios decir verdad acerca de lo que se os va a preguntar?", o bien, "¿Juráis por
Dios desempeñar fielmente el cargo que se os confía?", según sea la naturaleza de la
actuación. El interrogado deberá responder: "Sí juro".
Art. 63 (66). Cuando sea necesaria la intervención de intérprete en una actuación judicial, se
recurrirá al intérprete oficial, si lo hay; y en caso contrario, al que designe el tribunal.
Los intérpretes deberán tener las condiciones requeridas para ser peritos, y se les atribuirá el
carácter de ministros de fe.
Antes de practicarse la diligencia, deberá el intérprete prestar juramento para el fiel desempeño
de su cargo.
Art. 64. Los plazos que señala este Código son fatales cualquiera sea la forma en que se
exprese, salvo aquéllos establecidos para la realización de actuaciones propias del tribunal. En
consecuencia, la posibilidad de ejercer un derecho o la oportunidad para ejecutar el acto se
extingue al vencimiento del plazo. En estos casos el tribunal, de oficio o a petición de parte,
proveerá lo que convenga para la prosecución del juicio, sin necesidad de certificado previo.
Las partes, en cualquier estado del juicio, podrán acordar la suspensión del procedimiento
hasta dos veces por instancia, sea o no por períodos iguales, hasta un plazo máximo de
noventa días en cada instancia, sin perjuicio de poder acordarla, además, ante la Corte
Suprema en caso que, ante dicho tribunal, estuvieren pendientes recursos de casación o de
queja en contra de sentencia definitiva. Los plazos que estuvieren corriendo se suspenderán al
presentarse el escrito respectivo y continuarán corriendo vencido el plazo de suspensión
acordado.
Art. 65 (68). Los términos comenzarán a correr para cada parte desde el día de la notificación.
Los términos comunes se contarán desde la última notificación.
Art. 66 (69). Los términos de días que establece el presente Código, se entenderán
suspendidos durante los feriados, salvo que el tribunal, por motivos justificados, haya dispuesto
expresamente lo contrario.
Art. 67 (70). Son prorrogables los términos señalados por el tribunal.
Para que pueda concederse la prórroga es necesario:
1) Que se pida antes del vencimiento del término; y
2) Que se alegue justa causa, la cual será apreciada por el tribunal prudencialmente.
Art. 68 (71). En ningún caso podrá la prórroga ampliar el término más allá de los días
asignados por la ley.
Art. 69 (72). Siempre que se ordene o autorice una diligencia con citación, se entenderá que no
puede llevarse a efecto sino pasados tres días después de la notificación de la parte contraria,
la cual tendrá el derecho de oponerse o deducir observaciones dentro de dicho plazo,
suspendiéndose en tal caso la diligencia hasta que se resuelva el incidente.
Cuando se mande proceder con conocimiento o valiéndose de otras expresiones análogas, se
podrá llevar a efecto la diligencia desde que se ponga en noticia del contendor lo resuelto.
Art. 70 (73). Todas las actuaciones necesarias para la formación del proceso se practicarán por
el tribunal que conozca de la causa, salvo los casos en que se encomienden expresamente por
la ley a los secretarios u otros ministros de fe, o en que se permita al tribunal delegar sus
funciones, o en que las actuaciones hayan de practicarse fuera del lugar en que se siga el
juicio.
Art. 71 (74). Todo tribunal es obligado a practicar o a dar orden para que se practiquen en su
territorio, las actuaciones que en él deban ejecutarse y que otro tribunal le encomiende.
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El tribunal que conozca de la causa dirigirá al del lugar donde haya de practicarse la diligencia
la correspondiente comunicación, insertando los escritos, decretos y explicaciones necesarias.
El tribunal a quien se dirija la comunicación ordenará su cumplimiento en la forma que ella
indique, y no podrá decretar otras gestiones que las necesarias a fin de darle curso y habilitar al
juez de la causa para que resuelva lo conveniente.
Art. 72 (75). Las comunicaciones serán firmadas por el juez, en todo caso; y si el tribunal es
colegiado, por su presidente. A las mismas personas se dirigirán las comunicaciones que
emanen de otros tribunales o funcionarios.
Art. 73 (76). En las gestiones que sea necesario hacer ante el tribunal exhortado, podrá
intervenir el encargado de la parte que solicitó el exhorto, siempre que en éste se exprese el
nombre de dicho encargado o se indique que puede diligenciarlo el que lo presente o
cualquiera otra persona.
Art. 74 (77). Podrá una misma comunicación dirigirse a diversos tribunales para que se
practiquen actuaciones en distintos puntos sucesivamente. Las primeras diligencias
practicadas, junto con la comunicación que las motive, se remitirán por el tribunal que haya
intervenido en ellas al que deba continuarlas en otro territorio.
Art. 75 (78). Toda comunicación para practicar actuaciones fuera del lugar del juicio será
dirigida, sin intermedio alguno, al tribunal o funcionario a quien corresponda ejecutarla, aunque
no dependa del que reclama su intervención.
Art. 76 (79). Cuando hayan de practicarse actuaciones en país extranjero, se dirigirá la
comunicación respectiva al funcionario que deba intervenir, por conducto de la Corte Suprema,
la cual la enviará al Ministerio de Relaciones Exteriores para que éste a su vez le dé curso en la
forma que esté determinada por los tratados vigentes o por las reglas generales adoptadas por
el Gobierno.
En la comunicación se expresará el nombre de la persona o personas a quienes la parte
interesada apodere para practicar las diligencias solicitadas, o se indicará que puede hacerlo la
persona que lo presente o cualquiera otra.
Por este mismo conducto y en la misma forma se recibirán las comunicaciones de los
tribunales extranjeros para practicar diligencias en Chile.
Art. 77. Sin perjuicio de lo señalado en el artículo precedente, toda comunicación dirigida por
un tribunal a otro deberá ser conducida a su destino por vía del sistema de tramitación
electrónica del Poder Judicial, y no siendo posible lo anterior, por el medio de comunicación
idóneo más expedito.
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De la audiencia realizada por vía remota mediante videoconferencia se levantará acta, que
consignará todo lo obrado en ella; la que deberá ser suscrita por las partes, el juez y los demás
comparecientes. La parte que comparezca vía remota podrá firmar el acta mediante firma
electrónica simple o avanzada.
La disponibilidad y correcto funcionamiento de los medios tecnológicos de las partes que
comparezcan remotamente en dependencias ajenas al Poder Judicial será de su
responsabilidad. Con todo, la parte podrá alegar entorpecimiento si el mal funcionamiento de
los medios tecnológicos no fuera atribuible a ella. En caso de acoger dicho incidente, el tribunal
fijará un nuevo día y hora para la continuación de la audiencia, sin que se pierda lo obrado con
anterioridad a dicho mal funcionamiento. En la nueva audiencia que se fije, el tribunal velará
por la igualdad de las partes en el ejercicio de sus derechos.
Lo dispuesto en los incisos anteriores es sin perjuicio de la modalidad de funcionamiento
excepcional a través de audiencias remotas, por razones de buen servicio judicial, regulado en
el artículo 47 D del Código Orgánico de Tribunales.
TÍTULO VIII
DE LAS REBELDIAS
Art. 78. Vencido un plazo judicial para la realización de un acto procesal sin que éste se haya
practicado por la parte respectiva, el tribunal, de oficio o a petición de parte, declarará
evacuado dicho trámite en su rebeldía y proveerá lo que convenga para la prosecución del
juicio, sin certificado previo del secretario.
Art. 79 (82). Podrá un litigante pedir la rescisión de lo que se haya obrado en el juicio en
rebeldía suya, ofreciendo probar que ha estado impedido por fuerza mayor.
Este derecho sólo podrá reclamarse dentro de tres días, contados desde que cesó el
impedimento y pudo hacerse valer ante el tribunal que conoce del negocio.
Art. 80 (83). Si al litigante rebelde no se le ha hecho saber en persona ninguna de las
providencias libradas en el juicio, podrá pedir la rescisión de lo obrado, ofreciendo acreditar
que, por un hecho que no le sea imputable, han dejado de llegar a sus manos las copias a que
se refieren los artículos 40 y 44, o que ellas no son exactas en su parte substancial.
Este derecho no podrá reclamarse sino dentro de cinco días, contados desde que aparezca o
se acredite que el litigante tuvo conocimiento personal del juicio.
Art. 81 (84). Los incidentes a que den lugar las disposiciones contenidas en los dos artículos
anteriores, no suspenderán el curso de la causa principal y se substanciarán en cuaderno
separado.
TÍTULO IX
DE LOS INCIDENTES
Art. 82 (85). Toda cuestión accesoria de un juicio que requiera pronunciamiento especial con
audiencia de las partes, se tramitará como incidente y se sujetará a las reglas de este Título, si
no tiene señalada por la ley una tramitación especial.
Art. 83. La nulidad procesal podrá ser declarada, de oficio o a petición de parte, en los casos
que la ley expresamente lo disponga y en todos aquellos en que exista un vicio que irrogue a
alguna de las partes un perjuicio reparable sólo con la declaración de nulidad.
La nulidad sólo podrá impetrarse dentro de cinco días, contados desde que aparezca o se
acredite que quien deba reclamar de la nulidad tuvo conocimiento del vicio, a menos que se
trate de la incompetencia absoluta del tribunal. La parte que ha originado el vicio o concurrido a
su materialización o que ha convalidado tácita o expresamente el acto nulo, no podrá
demandar la nulidad.
La declaración de nulidad de un acto no importa la nulidad de todo lo obrado. El tribunal, al
declarar la nulidad, deberá establecer precisamente cuáles actos quedan nulos en razón de su
conexión con el acto anulado.
Art. 84 (87). Todo incidente que no tenga conexión alguna con el asunto que es materia del
juicio podrá ser rechazado de plano.
Si el incidente nace de un hecho anterior al juicio o coexistente con su principio, como defecto
legal en el modo de proponer la demanda, deberá promoverlo la parte antes de hacer
cualquiera gestión principal en el pleito.
Si lo promueve después, será rechazado de oficio por el tribunal salvo que se trate de un vicio
que anule el proceso, en cuyo caso se estará a lo que establece el artículo 83, o que se trate
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de una circunstancia esencial para la ritualidad o la marcha del juicio, evento en el cual el
tribunal ordenará que se practiquen las diligencias necesarias para que el proceso siga su
curso legal.
El juez podrá corregir de oficio los errores que observe en la tramitación del proceso. Podrá
asimismo tomar las medidas que tiendan a evitar la nulidad de los actos de procedimiento. No
podrá, sin embargo, subsanar las actuaciones viciadas en razón de haberse realizado éstas
fuera del plazo fatal indicado por la ley.
Art. 85 (88). Todo incidente originado de un hecho que acontezca durante el juicio, deberá
promoverse tan pronto como el hecho llegue a conocimiento de la parte respectiva.
Si en el proceso consta que el hecho ha llegado al conocimiento de la parte, y si ésta ha
practicado una gestión posterior a dicho conocimiento, el incidente promovido después será
rechazado de plano, salvo que se trate de alguno de los vicios o circunstancias a que se refiere
el inciso 3° del artículo anterior.
Art. 86 (89). Todos los incidentes cuyas causas existan simultáneamente deberán promoverse
a la vez. En caso contrario, se observará, respecto de los que se promuevan después, lo
dispuesto en el inciso 3° del artículo 84.
Art. 87 (90). Si el incidente es de aquellos sin cuya previa resolución no se puede seguir
substanciando la causa principal, se suspenderá el curso de ésta, y el incidente se tramitará en
la misma pieza de autos.
En el caso contrario, no se suspenderá el curso de la causa principal, y el incidente se
substanciará en ramo separado.
Art. 88. La parte que haya promovido y perdido dos o más incidentes en un mismo juicio, no
podrá promover ningún otro sin que previamente deposite en la cuenta corriente del tribunal la
cantidad que éste fije. El tribunal de oficio y en la resolución que deseche el segundo incidente
determinará el monto del depósito. Este depósito fluctuará entre una y diez unidades tributarias
mensuales y se aplicará como multa a beneficio fiscal, si fuere rechazado el respectivo
incidente.
El tribunal determinará el monto del depósito considerando la actuación procesal de la parte y
si observare mala fe en la interposición de los nuevos incidentes podrá aumentar su cuantía
hasta por el duplo. La parte que goce de privilegio de pobreza en el juicio, no estará obligada a
efectuar depósito previo alguno.
El incidente que se formule sin haberse efectuado previamente el depósito fijado, se tendrá por
no interpuesto y se extinguirá el derecho a promoverlo nuevamente.
En los casos que la parte no obligada a efectuar el depósito previo en razón de privilegio de
pobreza interponga nuevos incidentes y éstos le sean rechazados; el juez, en la misma
resolución que rechace el nuevo incidente, podrá imponer personalmente al abogado o al
mandatario judicial que lo hubiere promovido, por vía de pena, una multa a beneficio fiscal de
una a diez unidades tributarias mensuales, si estimare que en su interposición ha existido mala
fe o el claro propósito de dilatar el proceso.
Todo incidente que requiera de depósito previo deberá tramitarse en cuaderno separado, sin
afectar el curso de la cuestión principal ni de ninguna otra, sin perjuicio de lo que se pueda
resolver en el fallo del respectivo incidente.
Las resoluciones que se dicten en virtud de las disposiciones de este artículo, en cuanto al
monto de depósitos y multas se refiere, son inapelables.
Art. 89 (92). Si se promueve un incidente, se concederán tres días para responder y vencido
este plazo, haya o no contestado la parte contraria, resolverá el tribunal la cuestión, si, a su
juicio, no hay necesidad de prueba. No obstante, el tribunal podrá resolver de plano aquellas
peticiones cuyo fallo se pueda fundar en hechos que consten del proceso, o sean de pública
notoriedad, lo que el tribunal consignará en su resolución.
Art. 90 (93). Si es necesaria la prueba, se abrirá un término de ocho días para que dentro de él
se rinda y se justifiquen también las tachas de los testigos, si hay lugar a ellas.
Dentro de los dos primeros días deberá acompañar cada parte una nómina de los testigos de
que piensa valerse, con expresión del nombre y apellido, domicilio y profesión u oficio. Sólo se
examinarán testigos que figuren en dicha nómina.
Cuando hayan de practicarse diligencias probatorias fuera del lugar en que se sigue el juicio,
podrá el tribunal, por motivos fundados, ampliar una sola vez el término por el número de días
que estime necesarios, no excediendo en ningún caso del plazo total de treinta días, contados
desde que se recibió el incidente a prueba.
Las resoluciones que se pronuncien en los casos de este artículo son inapelables.
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Art. 91 (94). Vencido el término de prueba, háyanla o no rendido las partes, y aún cuando éstas
no lo pidan, fallará el tribunal inmediatamente o, a más tardar, dentro de tercero día, la cuestión
que haya dado origen al incidente.
TÍTULO X
DE LA ACUMULACION DE AUTOS
Art. 92 (95). La acumulación de autos tendrá lugar siempre que se tramiten separadamente
dos o más procesos que deban constituir un solo juicio y terminar por una sola sentencia, para
mantener la continencia, o unidad de la causa. Habrá, por tanto, lugar a ella:
1) Cuando la acción o acciones entabladas en un juicio sean iguales a las que se hayan
deducido en otro, o cuando unas y otras emanen directa e inmediatamente de unos
mismos hechos;
2) Cuando las personas y el objeto o materia de los juicios sean idénticos, aunque las
acciones sean distintas; y
3) En general, siempre que la sentencia que haya de pronunciarse en un juicio deba producir
la excepción de cosa juzgada en otro.
Art. 93 (96). Habrá también lugar a la acumulación de autos en los casos de procedimiento
concursal de liquidación.
De esta acumulación se trata en la Ley de Reorganización y Liquidación de Activos de
Empresas y Personas.
Art. 94 (97). La acumulación de autos se decretará a petición de parte; pero si los procesos se
encuentran en un mismo tribunal, podrá éste ordenarla de oficio.
Se considerará parte legítima para solicitarla todo el que haya sido admitido como parte
litigante en cualquiera de los juicios cuya acumulación se pretende.
Art. 95 (98). Para que pueda tener lugar la acumulación, se requiere que los juicios se
encuentren sometidos a una misma clase de procedimiento y que la substanciación de todos
ellos se encuentre en instancias análogas.
Art. 96 (99). Si los juicios están pendientes ante tribunales de igual jerarquía, el más moderno
se acumulará al más antiguo; pero en el caso contrario, la acumulación se hará sobre aquel
que esté sometido al tribunal superior.
Art. 97 (100). Siempre que tenga lugar la acumulación, el curso de los juicios que estén más
avanzados se suspenderá hasta que todos lleguen a un mismo estado.
Art. 98 (101). La acumulación se podrá pedir en cualquier estado del juicio antes de la
sentencia de término; y si se trata de juicios ejecutivos, antes del pago de la obligación. Deberá
solicitarse ante el tribunal a quien corresponda continuar conociendo en conformidad al artículo
96.
Art. 99 (102). Pedida la acumulación, se concederá un plazo de tres días a la otra parte para
que exponga lo conveniente sobre ella. Pasado este término, haya o no respuesta, el tribunal
resolverá, haciendo traer previamente a la vista todos los procesos cuya acumulación se
solicite, si todos están pendientes ante él. En caso contrario, podrá pedir que se le remitan los
que se sigan ante otros tribunales.
Art. 100 (103). De las resoluciones que nieguen la acumulación o den lugar a ella sólo se
concederá apelación en el efecto devolutivo.
TÍTULO XI
DE LAS CUESTIONES DE COMPETENCIA
Art. 101 (104). Podrán las partes promover cuestiones de competencia por inhibitoria o por
declinatoria.
Las que hayan optado por uno de estos medios, no podrán después abandonarlo para recurrir
al otro. Tampoco podrán emplearse los dos simultánea ni sucesivamente.
Art. 102 (105). La inhibitoria se intentará ante el tribunal a quien se crea competente,
pidiéndole que se dirija al que esté conociendo del negocio para que se inhiba y le remita los
autos.
Si el recurrente pretende acreditar con documentos su derecho, deberá acompañarlos a la
solicitud de inhibitoria, o pedir en ella los testimonios correspondientes.
Art. 103 (106). Con sólo el mérito de lo que exponga la parte y de los documentos que
presente o que el tribunal de oficio mande agregar, si lo juzga necesario, se accederá a la
solicitud o se negará lugar a ella.
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Art. 104 (107). Si el tribunal accede, dirigirá al que esté conociendo del negocio la
correspondiente comunicación, con inserción de la solicitud de la parte y de los demás
documentos que estime necesario para fundar su competencia.
Art. 105 (108). Recibida la comunicación, el tribunal requerido oirá a la parte que ante él litigue,
y con lo que ella exponga y el mérito que arrojen los documentos que presente o que el tribunal
mande agregar de oficio, accederá a la inhibición o negará lugar a ella.
Art. 106 (109). Si el tribunal requerido accede a la inhibición y esta sentencia queda
ejecutoriada, remitirá los autos al requirente.
Si la deniega, se pondrá lo resuelto en conocimiento del otro tribunal, y cada uno, con citación
de la parte que gestione ante él, remitirá los autos al tribunal a quien corresponda resolver la
contienda.
Art. 107 (112). Son apelables solamente la resolución que niega lugar a la solicitud de
inhibición a que se refiere el artículo 102 y la que pronuncie el tribunal requerido accediendo a
la inhibición.
Art. 108 (113). Las apelaciones de que trata el artículo anterior se llevarán ante el tribunal a
quien correspondería conocer de la contienda de competencia; pero cuando los tribunales
dependan de diversos superiores, iguales en jerarquía, conocerá de la apelación el superior del
tribunal que haya dictado la sentencia apelada.
Art. 109 (114). El superior que conozca de la apelación o que resuelva la contienda de
competencia declarará cuál de los tribunales inferiores es competente o que ninguno de ellos lo
es.
Para pronunciar resolución, citará a uno y otro litigante, pudiendo pedir los informes que estime
necesarios, y aun recibir a prueba el incidente.
Si los tribunales de cuya competencia se trata ejercen jurisdicción de diferente clase, se oirá
también al fiscal judicial.
Art. 110 (115). Expedida la resolución, el mismo tribunal que la dictó remitirá los autos que ante
él obren al tribunal declarado competente, para que éste comience o siga conociendo del
negocio, y comunicará lo resuelto al otro tribunal.
Art. 111 (116). La declinatoria se propondrá ante el tribunal a quien se cree incompetente para
conocer de un negocio que le esté sometido, indicándole cuál es el que se estima competente y
pidiéndole se abstenga de dicho conocimiento. Su tramitación se sujetará a las reglas
establecidas para los incidentes.
Art. 112 (117). Mientras se halle pendiente el incidente de competencia, se suspenderá el
curso de la causa principal; pero el tribunal que esté conociendo de ella podrá librar aquellas
providencias que tengan el carácter de urgentes.
La apelación de la resolución que desecha la declinatoria de jurisdicción se concederá sólo en
el efecto devolutivo.
La tramitación de la causa, en el caso de inhibitoria, continuará después de notificada la
resolución denegatoria a que se refiere el inciso 2° del artículo 106, sin perjuicio de que esas
gestiones queden sin valor si el tribunal correspondiente declara que el que está conociendo
del juicio es incompetente para ello.
TÍTULO XII
DE LAS IMPLICANCIAS Y RECUSACIONES
Art. 113 (118). Sólo podrá inhabilitarse a los jueces y a los auxiliares de la Administración de
Justicia para que intervengan en un negocio determinado, en los casos y por las causas de
implicancia o recusación que señala el Código Orgánico de Tribunales.
Para inhabilitar a los peritos, la parte a quien pueda perjudicar su intervención, deberá expresar
y probar alguna de las causas de implicancia o recusación determinadas para los jueces, en
cuanto sean aplicables a aquéllos.
Si la recusación afectare a un abogado integrante, el Presidente de la respectiva Corte
procederá de inmediato a formar sala, salvo que ello no fuera posible por causa justificada.
Art. 114 (119). La declaración de implicancia o de recusación cuando haya de fundarse en
causa legal, deberá pedirse antes de toda gestión que ataña al fondo del negocio, o antes de
que comience a actuar la persona contra quien se dirige, siempre que la causa alegada exista
ya y sea conocida de la parte.
Si la causa es posterior o no ha llegado a conocimiento de la parte, deberá proponerla tan
pronto como tenga noticia de ella. No justificándose esta última circunstancia, será desechada
la solicitud, a menos que se trate de una implicancia. En este caso, podrá el tribunal imponer a
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la parte que maliciosamente haya retardado el reclamo de la implicancia una multa que no
exceda de un sueldo vital.
Art. 115 (120). La implicancia de un juez que desempeñe tribunal unipersonal se hará valer
ante él mismo, expresando la causa legal en que se apoya y los hechos en que se funda,
acompañando u ofreciendo presentar las pruebas necesarias y pidiéndole se inhiba del
conocimiento del negocio.
Art. 116 (121). La recusación de los jueces a que se refiere el artículo anterior, y la implicancia
y recusación de los miembros de tribunales colegiados se harán valer, en los términos que
indica dicho artículo, ante el tribunal que, según la ley, deba conocer de estos incidentes.
Art. 117 (122). La implicancia y la recusación de los funcionarios subalternos se reclamarán
ante el tribunal que conozca del negocio en que aquéllos deban intervenir, y se admitirán sin
más trámite cuando no necesiten fundarse en causa legal.
Art. 118 (123). Cuando deba expresarse causa, no se dará curso a la solicitud de implicancia o
de recusación de los funcionarios que a continuación se mencionan, a menos que el ocurrente
haya sido declarado pobre, si no se acompaña testimonio de haber efectuado un depósito en la
cuenta corriente del tribunal que deba conocer de la implicancia o recusación, de las
cantidades que en seguida se expresan, para responder a la multa de que habla el art. 122.
En la implicancia o recusación del Presidente, Ministro o Fiscal de la Corte Suprema, una
unidad tributaria mensual. En la del Presidente, Ministros o Fiscales de una Corte de
Apelaciones, media unidad tributaria mensual. En la de un juez letrado o de un subrogante
legal, juez árbitro, defensor público, relator, perito, secretario o receptor, un cuarto de unidad
tributaria mensual.
La consignación ordenada en este artículo se elevará al doble cuando se trate de la segunda
solicitud de inhabilitación deducida por la misma parte, al triple en la tercera y así
sucesivamente.
Art. 119 (124). Si la causa alegada no es legal, o no la constituyen los hechos en que se funda,
o si éstos no se especifican debidamente, el tribunal desechará desde luego la solicitud.
En el caso contrario, declarará bastante la causal, y si los hechos en que se funda constan al
tribunal o resultan de los antecedentes acompañados o que el mismo tribunal de oficio mande
agregar, se declarará, sin más trámites, la implicancia o recusación.
Cuando no conste al tribunal o no aparezca de manifiesto la causa alegada, se procederá en
conformidad a las reglas generales, de los incidentes, formándose pieza separada.
Art. 120 (125). Una vez aceptada como bastante la causal de inhabilitación, o declarada ésta
con arreglo al inciso 2° del artículo anterior, se pondrá dicha declaración en conocimiento del
funcionario cuya implicancia o recusación se haya pedido, para que se abstenga de intervenir
en el asunto de que se trata mientras no se resuelva el incidente.
Art. 121 (126). Si la inhabilitación se refiere a un juez de tribunal unipersonal, el que deba
subrogarlo conforme a la ley continuará conociendo en todos los trámites anteriores a la
citación para sentencia, y en este estado se suspenderá el curso del juicio hasta que se declare
si ha o no lugar a la inhabilitación.
Si ésta se pide para un juez de tribunal colegiado, continuará funcionando el mismo tribunal,
constituido legalmente, con exclusión del miembro o miembros que se intente inhibir, y se
suspenderá el juicio como en el caso anterior.
Cuando se trate de otros funcionarios, serán reemplazados, mientras dure el incidente, por los
que deban subrogarlos según la ley; y si se rechaza la inhibición, el que la haya solicitado
pagará al funcionario subrogado los derechos correspondientes a las actuaciones practicadas
por el subrogante, sin perjuicio de que éste también los perciba.
Art. 122 (127). Si la implicancia o la recusación es desechada, se condenará en las costas al
que la haya reclamado, y se le impondrá una multa que no baje de la mitad ni exceda del doble
de la suma consignada en conformidad al artículo 118.
Esta multa se elevará al doble cuando se trate de la segunda solicitud de inhabilitación
deducida por la misma parte, al triple en la tercera y así sucesivamente.
El tribunal fijará la cuantía de la multa, tomando en cuenta la categoría del funcionario contra
quien se haya reclamado, la importancia del juicio, la fortuna del litigante y la circunstancia de
haberse procedido o no con malicia.
Sin perjuicio de lo dispuesto en los incisos precedentes, podrán los tribunales, a petición de
parte o de oficio, después de haberse rechazado en la causa dos o más recusaciones
interpuestas por un mismo litigante, fijar a éste y compartes un plazo razonable para que dentro
de él deduzcan todas las que conceptúen procedentes a su derecho, bajo apercibimiento de no
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ser oídos después respecto de aquellas causales que se funden en hechos o circunstancias
que hayan acaecido con anterioridad al decreto que fija dicho plazo.
Las recusaciones que se interpongan por causas sobrevinientes a la fecha de este decreto
serán admitidas previa consignación de la multa, y, en caso de ser desestimadas, pueden
también las Cortes imponer al recurrente, a más de la multa establecida, otra que no deberá
exceder de un sueldo vital por cada instancia de recusación.
Art. 123 (128). Paralizado el incidente de implicancia o de recusación por más de diez días, sin
que la parte que lo haya promovido haga gestiones conducentes para ponerlo en estado de
que sea resuelto, el tribunal lo declarará de oficio abandonado, con citación del recusante.
Art. 124 (129). Antes de pedir la recusación de un juez al tribunal que deba conocer del
incidente, podrá el recusante ocurrir al mismo recusado, si funciona solo, o al tribunal de que
forme parte, exponiéndole la causa en que la recusación se funda y pidiéndole la declare sin
más trámite.
Rechazada esta solicitud, podrá deducirse la recusación ante el tribunal correspondiente.
Art. 125. Producida alguna de las situaciones previstas en el artículo 199 del Código Orgánico
de Tribunales respecto de las causales de recusación, la parte a quien, según la presunción de
la ley, pueda perjudicar la falta de imparcialidad que se supone en el juez, deberá alegar la
inhabilidad correspondiente dentro del plazo de cinco días contados desde que se le notifique
la declaración respectiva. Si así no lo hiciere, se considerará renunciada la correspondiente
causal de recusación. Durante este plazo, el juez se considerará inhabilitado para conocer de la
causa y se estará a lo dispuesto en el artículo 121 de este Código.
Art. 126 (131). Las sentencias que se dicten en los incidentes sobre implicancia o recusación
serán inapelables, salvo la que pronuncie el juez de tribunal unipersonal desechando la
implicancia deducida ante él, aceptando la recusación en el caso del artículo 124 o
declarándose de oficio inhabilitado por alguna causal de recusación.
Toda sentencia sobre implicancia o recusación será transcrita de oficio al juez o tribunal a quien
afecte.
Art. 127 (132). La recusación y la implicancia que deban surtir efecto en diversos juicios de las
mismas partes, podrán hacerse valer en una sola gestión.
Art. 128 (133). Cuando sean varios los demandantes o los demandados, la implicancia o
recusación deducida por alguno de ellos, no podrá renovarse por los otros, a menos de
fundarse en alguna causa personal del recusante.
TÍTULO XIII
DEL PRIVILEGIO DE POBREZA
Art. 129 (137). En las gestiones para obtener privilegio de pobreza, los derechos que se
causen sólo podrán reclamarse en caso de que no se dé lugar a la solicitud.
Art. 130 (138). El privilegio de pobreza podrá solicitarse en cualquier estado del juicio y aún
antes de su iniciación, y deberá siempre pedirse al tribunal a quien corresponda conocer en
única o primera instancia del asunto en que haya de tener efecto.
Podrá tramitarse en una sola gestión para varias causas determinadas y entre las mismas
partes, si el conocimiento de todas corresponde al mismo tribunal en primera instancia.
Art. 131 (139). El privilegio de pobreza se tramitará en cuaderno separado y se expresarán al
solicitarlo los motivos en que se funde. El tribunal ordenará que se rinda información para
acreditarlos, con solo la citación de la parte contra quien litigue o haya de litigar el que solicita
el privilegio.
Art. 132 (140). Si la parte citada no se opone dentro de tercero día a la concesión del privilegio,
se rendirá la información y se resolverá con el mérito de ella y de los demás antecedentes
acompañados o que el tribunal mande agregar.
Si hay oposición, se tramitará el incidente en conformidad a las reglas generales.
La apelación de la sentencia que acepte el privilegio de pobreza se concederá sólo en el efecto
devolutivo.
Art. 133 (141). En la gestión de privilegio de pobreza serán oídos los funcionarios judiciales a
quienes pueda afectar su concesión, si se presentan oponiéndose antes de que el incidente se
resuelva. Cuando sean varios los que deduzcan la oposición, litigarán por una cuerda en los
trámites posteriores a la presentación.
Art. 134 (142). Serán materia de la información, o de la prueba en su caso, las circunstancias
invocadas por el que pide el privilegio, y además la fortuna del solicitante, su profesión o
industria, sus rentas, sus deudas, las cargas personales o de familia que le graven, sus
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aptitudes intelectuales y físicas para ganar la subsistencia, sus gastos necesarios o de lujo, las
comodidades de que goce, y cualesquiera otras que el tribunal juzgue conveniente averiguar
para formar juicio sobre los fundamentos del privilegio.
Art. 135 (143). Se estimará como presunción legal de pobreza la circunstancia de encontrarse
preso el que solicita el privilegio, sea por sentencia condenatoria, sea durante la substanciación
del juicio criminal.
Art. 136 (144). Podrá dejarse sin efecto el privilegio después de otorgado, siempre que se
justifiquen circunstancias que habrían bastado para denegarlo.
Podrá también otorgarse el privilegio después de rechazado, si se prueba un cambio de fortuna
o de circunstancias que autoricen esta concesión.
Art. 137 (136). Cuando el litigante declarado pobre no gestione personalmente ni tenga en el
proceso mandatario constituido en forma legal, entrará a representarlo el procurador de pobres,
sin que sea necesario mandato expreso.
TÍTULO XIV
DE LAS COSTAS
Art. 138 (145). Cuando una de las partes sea condenada a pagar las costas de la causa, o de
algún incidente o gestión particular, se procederá a tasarlas en conformidad a las reglas
siguientes.
Art. 139 (146). Las costas se dividen en procesales y personales.
Son procesales las causadas en la formación del proceso y que correspondan a servicios
estimados en los aranceles judiciales.
Son personales las provenientes de los honorarios de los abogados y demás personas que
hayan intervenido en el negocio, y de los defensores públicos en el caso del artículo 367 del
Código Orgánico de Tribunales.
Los honorarios de los abogados se regularán de acuerdo con el arancel fijado por el respectivo
Colegio Provincial de Abogados y a falta de éste, por el del Consejo General del Colegio de
Abogados.
El honorario que se regule en conformidad al inciso anterior, pertenecerá a la parte a cuyo favor
se decretó la condenación en costas; pero si el abogado lo percibe por cualquier motivo, se
imputará al que se haya estipulado o al que deba corresponderle.
Art. 140 (147). Sólo se tasarán las costas procesales útiles, eliminándose las que
correspondan a diligencias o actuaciones innecesarias o no autorizadas por la ley, y las de
actuaciones o incidentes en que haya sido condenada la otra parte.
El tribunal de la causa, en cada instancia, regulará el valor de las personales, y avaluará
también las procesales con arreglo a la ley de aranceles. Esta función podrá delegarla en uno
de sus miembros, si es colegiado, y en su secretario respecto de las costas procesales.
Art. 141 (148). Hecha la tasación de costas, en la forma prevenida por los artículos anteriores,
y puesta en conocimiento de las partes, se tendrá por aprobada si ellas nada exponen dentro
de tercero día.
Art. 142 (149). Si alguna de las partes formula objeciones, podrá el tribunal resolver de plano
sobre ellas, o darles la tramitación de un incidente.
Art. 143 (150). La tasación de costas, hecha según las reglas precedentes, se entenderá sin
perjuicio del derecho de las personas cuyos honorarios se hayan tasado, para exigir de quien
corresponda el pago de sus servicios en conformidad a la ley.
Art. 144 (151). La parte que sea vencida totalmente en un juicio o en un incidente, será
condenada al pago de las costas. Podrá con todo el tribunal eximirla de ellas, cuando aparezca
que ha tenido motivos plausibles para litigar, sobre lo cual hará declaración expresa en la
resolución.
Lo dispuesto en este artículo se entiende sin perjuicio de lo establecido en otras disposiciones
de este Código.
Art. 145 (152). Podrá el tribunal de segunda instancia eximir de las costas causadas en ella a
la parte contra quien se dicte la sentencia, sea que mantenga o no las que en primera instancia
se hayan impuesto, expresándose en este caso los motivos especiales que autoricen la
exención.
Art. 146 (153). No podrá condenarse al pago de costas cuando se hayan emitido, por los
jueces que concurran al fallo en un tribunal colegiado, uno o más votos favorables a la parte
que pierde la cuestión resuelta.
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Art. 147 (154). Cuando la parte que promueve un incidente dilatorio no obtenga resolución
favorable, será precisamente condenada en las costas.
TÍTULO XV
DEL DESISTIMIENTO DE LA DEMANDA
Art. 148 (155). Antes de notificada una demanda al demandado, podrá el actor retirarla sin
trámite alguno, y se considerará como no presentada. Después de notificada, podrá en
cualquier estado del juicio desistirse de ella ante el tribunal que conozca del asunto, y esta
petición se someterá a los trámites establecidos para los incidentes.
Art. 149 (156). Si se hace oposición al desistimiento o sólo se acepta condicionalmente,
resolverá el tribunal si continúa o no el juicio, o la forma en que debe tenerse por desistido al
actor.
Art. 150 (157). La sentencia que acepte el desistimiento, haya o no habido oposición, extinguirá
las acciones a que él se refiera, con relación a las partes litigantes y a todas las personas a
quienes habría afectado la sentencia del juicio a que se pone fin.
Art. 151 (158). El desistimiento de las peticiones que se formulen por vía de reconvención se
entenderá aceptado, sin declaración expresa, por el hecho de proponerse; salvo que la parte
contraria deduzca oposición dentro del tercero día después de notificada. En este caso se
tramitará la oposición como incidente y podrá su resolución reservarse para la sentencia
definitiva.
TÍTULO XVI
DEL ABANDONO DEL PROCEDIMIENTO
Art. 152. El procedimiento se entiende abandonado cuando todas las partes que figuran en el
juicio han cesado en su prosecución durante seis meses, contados desde la fecha de la última
resolución recaída en alguna gestión útil para dar curso progresivo a los autos.
Art. 153. El abandono podrá hacerse valer sólo por el demandado, durante todo el juicio y
hasta que se haya dictado sentencia ejecutoriada en la causa.
En los procedimientos ejecutivos el ejecutado podrá, además, solicitar el abandono del
procedimiento, después de ejecutoriada la sentencia definitiva o en el caso del artículo 472. En
estos casos, el plazo para declarar el abandono del procedimiento será de tres años contados
desde la fecha de la última gestión útil, hecha en el procedimiento de apremio, destinado a
obtener el cumplimiento forzado de la obligación, luego de ejecutoriada la sentencia definitiva o
vencido el plazo para oponer excepciones, en su caso. En el evento que la última diligencia útil
sea de fecha anterior, el plazo se contará desde la fecha en que quedó ejecutoriada la
sentencia definitiva o venció el plazo para oponer excepciones. En estos casos, si se declara
el abandono del procedimiento sin que medie oposición del ejecutante, éste no será condenado
en costas.
Art. 154 (161). Podrá alegarse el abandono por vía de acción o de excepción, y se tramitará
como incidente.
Art. 155 (162). Si, renovado el procedimiento, hace el demandado cualquiera gestión que no
tenga por objeto alegar su abandono, se considerará renunciado este derecho.
Art. 156 (163). No se entenderán extinguidas por el abandono las acciones o excepciones de
las partes; pero éstas perderán el derecho de continuar el procedimiento abandonado y de
hacerlo valer en un nuevo juicio.
Subsistirán, sin embargo, con todo su valor los actos y contratos de que resulten derechos
definitivamente constituidos.
Art. 157 (164). No podrá alegarse el abandono del procedimiento en los procedimientos
concursales de liquidación, ni en los de división o liquidación de herencias, sociedades o
comunidades.
TÍTULO XVII
DE LAS RESOLUCIONES JUDICIALES
Art. 158 (165). Las resoluciones judiciales se denominarán sentencias definitivas, sentencias
interlocutorias, autos y decretos.
Es sentencia definitiva la que pone fin a la instancia, resolviendo la cuestión o asunto que ha
sido objeto del juicio.
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Es sentencia interlocutoria la que falla un incidente del juicio, estableciendo derechos
permanentes a favor de las partes, o resuelve sobre algún trámite que debe servir de base en
el pronunciamiento de una sentencia definitiva o interlocutoria.
Se llama auto la resolución que recae en un incidente no comprendido en el inciso anterior.
Se llama decreto, providencia o proveído el que, sin fallar sobre incidentes o sobre trámites que
sirvan de base para el pronunciamiento de una sentencia, tiene sólo por objeto determinar o
arreglar la substanciación del proceso.
Art. 159. Los tribunales, sólo dentro del plazo para dictar sentencia, podrán dictar de oficio
medidas para mejor resolver. Las que se dicten fuera de este plazo se tendrán por no
decretadas. Sin perjuicio de lo establecido en el inciso primero del artículo 431, podrán dictar
alguna o algunas de las siguientes medidas:
1) La agregación de cualquier documento que estimen necesario para esclarecer el derecho
de los litigantes;
2) La confesión judicial de cualquiera de las partes sobre hechos que consideren de
influencia en la cuestión y que no resulten probados;
3) La inspección personal del objeto de la cuestión;
4) El informe de peritos;
5) La comparecencia de testigos que hayan declarado en el juicio, para que aclaren o
expliquen sus dichos obscuros o contradictorios; y
6) La presentación de cualesquiera otros autos que tengan relación con el pleito. Esta
medida se cumplirá de conformidad a lo establecido en el inciso 3° del artículo 37.
En este último caso y siempre que se hubiese remitido el expediente original, éste quedará en
poder del tribunal que decrete esta medida sólo por el tiempo estrictamente necesario para su
examen, no pudiendo exceder de ocho días este término si se trata de autos pendientes.
La resolución que se dicte deberá ser notificada por el estado diario a las partes y se aplicará el
artículo 433, salvo en lo estrictamente relacionado con dichas medidas. Las medidas
decretadas deberán cumplirse dentro del plazo de veinte días, contados desde la fecha de la
notificación de la resolución que las decrete. Vencido este plazo, las medidas no cumplidas se
tendrán por no decretadas y el tribunal procederá a dictar sentencia, sin más trámite.
Si en la práctica de alguna de estas medidas aparece de manifiesto la necesidad de esclarecer
nuevos hechos indispensables para dictar sentencia, podrá el tribunal abrir un término especial
de prueba, no superior a ocho días, que será improrrogable y limitado a los puntos que el
mismo tribunal designe. En este evento, se aplicará lo establecido en el inciso segundo del
artículo 90. Vencido el término de prueba, el tribunal dictará sentencia sin más trámite.
Las providencias que se decreten en conformidad al presente artículo serán inapelables, salvo
las que dicte un tribunal de primera instancia disponiendo informe de peritos o abriendo el
término especial de prueba que establece el inciso precedente. En estos casos procederá la
apelación en el solo efecto devolutivo.
Art. 160 (167). Las sentencias se pronunciarán conforme al mérito del proceso, y no podrán
extenderse a puntos que no hayan sido expresamente sometidos a juicio por las partes, salvo
en cuanto las leyes manden o permitan a los tribunales proceder de oficio.
Art. 161 (168). En los tribunales unipersonales el juez examinará por sí mismo los autos para
dictar resolución.
Los tribunales colegiados tomarán conocimiento del proceso por medio del relator o del
secretario, sin perjuicio del examen que los miembros del tribunal crean necesario hacer por sí
mismos.
Art. 162 (169). Las causas se fallarán en los tribunales unipersonales tan pronto como estén en
estado y por el orden de su conclusión. El mismo orden se observará para designar las causas
en los tribunales colegiados para su vista y decisión.
Exceptúanse las cuestiones sobre deserción de recursos, depósito de personas, alimentos
provisionales, competencia, acumulaciones, recusaciones, desahucio, juicios sumarios y
ejecutivos, denegación de justicia o de prueba y demás negocios que por la ley, o por acuerdo
del tribunal fundado en circunstancias calificadas, deban tener preferencia, las cuales se
antepondrán a los otros asuntos desde que estén en estado.
La sentencia definitiva en el juicio ordinario deberá pronunciarse dentro del término de sesenta
días, contados desde que la causa quede en estado de sentencia.
Si el juez no dicta sentencia dentro de este plazo, será amonestado por la Corte de
Apelaciones respectiva, y si a pesar de esta amonestación no expide el fallo dentro del nuevo
plazo que ella le designe, incurrirá en la pena de suspensión de su empleo por el término de
treinta días, que será decretada por la misma Corte.
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El tribunal dejará constancia en el estado diario electrónico a que se refiere el artículo 50 y en
la carpeta electrónica, del hecho de haberse dictado sentencia definitiva, la que será notificada
en la forma correspondiente.
Art. 163 (170). En los tribunales colegiados se formará el día último hábil de cada semana una
tabla de los asuntos que verá el tribunal en la semana siguiente, con expresión del nombre de
las partes, en la forma en que aparezca en la carátula del respectivo expediente, del día en que
cada uno deba tratarse y del número de orden que le corresponda.
Esta tabla se fijará en lugar visible, y antes de que comience a tratar cada negocio, lo anunciará
el tribunal, haciendo colocar al efecto en lugar conveniente el respectivo número de orden, el
cual se mantendrá fijo hasta que se pase a otro asunto.
Art. 164 (171). Las causas se verán en el día señalado. Si concluida la hora de audiencia,
queda pendiente alguna y no se acuerda prorrogar el acto, se continuará en los días hábiles
inmediatos hasta su terminación, sin necesidad de ponerla nuevamente en tabla.
Art. 165. Sólo podrá suspenderse en el día designado al efecto la vista de una causa, o
retardarse dentro del mismo día:
1) Por impedirlo el examen de las causas colocadas en lugar preferente, o la continuación de
la vista de otro pleito pendiente del día anterior;
2) Por falta de miembros del tribunal en número suficiente para pronunciar sentencia;
3) Por muerte del abogado patrocinante, del procurador o del litigante que gestione por sí en
el pleito.
En estos casos, la vista de la causa se suspenderá por quince días contados desde la
notificación al patrocinado o mandante de la muerte del abogado o del procurador, o
desde la muerte del litigante que obraba por sí mismo, en su caso;
4) Por muerte del cónyuge o conviviente civil o de alguno de los descendientes o
ascendientes del abogado defensor, ocurrida dentro de los ocho días anteriores al
designado para la vista;
5) Por solicitarlo alguna de las partes o pedirlo de común acuerdo los procuradores o los
abogados de ellas.
Cada parte podrá hacer uso de este derecho por una sola vez. En todo caso, sólo podrá
ejercitarse este derecho hasta por dos veces, cualquiera que sea el número de partes
litigantes, obren o no por una sola cuerda. La suspensión de común acuerdo procederá
por una sola vez.
La sola presentación del escrito extingue el derecho a la suspensión aun si la causa no se
ve por cualquier otro motivo. Este escrito pagará en la Corte Suprema un impuesto
especial de media unidad tributaria mensual y en las Cortes de Apelaciones, de un cuarto
de unidad tributaria mensual. Este pago se hará electrónicamente a través de un sistema
informático dispuesto al efecto y se asociará a la causa respectiva mediante el
comprobante de pago o código de validación o, en caso que lo anterior no fuere posible
por cualquier motivo, a través de estampillas de impuesto fiscal que se pegarán en el
escrito respectivo que se presentará materialmente.
Para los efectos del artículo 198 del Código Orgánico de Tribunales, el pago de impuestos
para la recusación de abogados integrantes se hará de la misma forma dispuesta en el
párrafo anterior.
El derecho a suspender no procederá respecto del amparo;
6) Por tener alguno de los abogados otra vista o comparecencia a que asistir en el mismo día
ante otro tribunal.
El presidente respectivo podrá conceder la suspensión por una sola vez o simplemente
retardar la vista, atendidas las circunstancias. En caso que un abogado tenga dos o más
vistas en el mismo día y ante el mismo tribunal, en salas distintas, preferirá el amparo,
luego la protección y en seguida la causa que se anuncie primero, retardándose o
suspendiéndose las demás, según las circunstancias; y
7) Por ordenarlo así el tribunal, por resolución fundada, al disponer la práctica de algún
trámite que sea estrictamente indispensable cumplir en forma previa a la vista de la causa.
La orden de traer algún expediente o documento a la vista, no suspenderá la vista de la
causa y la resolución se cumplirá terminada ésta.
Las causas que salgan de tabla por cualquier motivo volverán a ella al lugar que tenían.
Los errores, cambios de letras o alteraciones no substanciales de los nombres o apellidos de
las partes no impiden la vista de la causa.
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Los relatores, en cada tabla, deberán dejar constancia de las suspensiones ejercidas de
conformidad a la causal del N° 5°. y de la circunstancia de haberse agotado o no el ejercicio de
tal derecho.
Art. 166 (173). Cuando haya de integrarse una sala con miembros que no pertenezcan a su
personal ordinario, antes de comenzar la vista, se pondrá por conducto del relator o secretario
en conocimiento de las partes o de sus abogados el nombre de los integrantes, y se procederá
a ver la causa inmediatamente, a menos que en el acto se reclame, de palabra o por escrito,
implicancia o recusación contra alguno de ellos.
Formulada la reclamación, se suspenderá la vista y deberá formalizarse aquélla por escrito de
tercero día, imponiéndose en caso contrario a la parte reclamante, por este solo hecho, una
multa que no baje de medio sueldo vital ni exceda de dos sueldos vitales.
Art. 167 (174). Cuando la existencia de un delito haya de ser fundamento preciso de una
sentencia civil o tenga en ella influencia notoria, podrán los tribunales suspender el
pronunciamiento de ésta hasta la terminación del proceso criminal, si en éste se ha deducido
acusación o formulado requerimiento, según el caso.
Esta suspensión podrá decretarse en cualquier estado del juicio, una vez que se haga constar
la circunstancia mencionada en el inciso precedente.
Si en el caso de los dos incisos anteriores se forma incidente, se tramitará en pieza separada
sin paralizar la marcha del juicio.
Con todo, si en el mismo juicio se ventilan otras cuestiones que puedan tramitarse y resolverse
sin aguardar el fallo del proceso criminal, continuará respecto de ellas el procedimiento sin
interrupción.
Art. 168 (176). En los tribunales colegiados los decretos podrán dictarse por uno solo de sus
miembros. Los autos, las sentencias interlocutorias y las definitivas, exigirán la concurrencia de
tres de sus miembros a lo menos.
Art. 169 (192). Toda resolución, de cualquiera clase que sea, deberá expresar en letras la
fecha y lugar en que se expida, y llevará al pie la firma electrónica avanzada del juez o jueces
que la dicten o intervengan en el acuerdo.
Cuando después de acordada una resolución y siendo varios los jueces se imposibilite alguno
de ellos para firmarla, bastará que se exprese esta circunstancia en el mismo fallo.
Art. 170 (193). Las sentencias definitivas de primera o de única instancia y las de segunda que
modifiquen o revoquen en su parte dispositiva las de otros tribunales, contendrán:
1) La designación precisa de las partes litigantes, su domicilio y profesión u oficio;
2) La enunciación breve de las peticiones o acciones deducidas por el demandante y de sus
fundamentos;
3) Igual enunciación de las excepciones o defensas alegadas por el demandado;
4) Las consideraciones de hecho o de derecho que sirven de fundamento a la sentencia;
5) La enunciación de las leyes, y en su defecto de los principios de equidad, con arreglo a los
cuales se pronuncia el fallo; y
6) La decisión del asunto controvertido. Esta decisión deberá comprender todas las acciones
y excepciones que se hayan hecho valer en el juicio; pero podrá omitirse la resolución de
aquellas que sean incompatibles con las aceptadas.
En igual forma deberán dictarse las sentencias definitivas de segunda instancia que confirmen
sin modificación las de primera cuando éstas no reúnen todos o algunos de los requisitos
indicados en la enunciación precedente.
Si la sentencia de primera instancia reúne estos requisitos, la de segunda que modifique o
revoque no necesita consignar la exposición de las circunstancias mencionadas en los
números 1, 2 y 3 del presente artículo y bastará referirse a ella.
Art. 171 (194). En las sentencias interlocutorias y en los autos se expresarán, en cuanto la
naturaleza del negocio lo permita, a más de la decisión del asunto controvertido, las
circunstancias mencionadas en los números 4° y 5° del artículo precedente.
Art. 172 (195). Cuando en un mismo juicio se ventilen dos o más cuestiones que puedan ser
resueltas separada o parcialmente, sin que ello ofrezca dificultad para la marcha del proceso, y
alguna o algunas de dichas cuestiones o parte de ellas, lleguen al estado de sentencia antes de
que termine el procedimiento en las restantes, podrá el tribunal fallar desde luego las primeras.
En este caso se formará cuaderno electrónico separado con las piezas necesarias para dictar
fallo y ejecutarlo.
Art. 173 (196). Cuando una de las partes haya de ser condenada a la devolución de frutos o a
la indemnización de perjuicios, y se ha litigado sobre su especie y monto, la sentencia
determinará la cantidad líquida que por esta causa deba abonarse, o declarará sin lugar el
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pago, si no resultan probados la especie y el monto de lo que se cobra, o, por lo menos, las
bases que deban servir para su liquidación al ejecutarse la sentencia.
En el caso de que no se haya litigado sobre la especie y el monto de los frutos o perjuicios, el
tribunal reservará a las partes el derecho de discutir esta cuestión en la ejecución del fallo o en
otro juicio diverso.
Art. 174 (197). Se entenderá firme o ejecutoriada una resolución desde que se haya notificado
a las partes, si no procede recurso alguno en contra de ella; y, en caso contrario, desde que se
notifique el decreto que la mande cumplir, una vez que terminen los recursos deducidos, o
desde que transcurran todos los plazos que la ley concede para la interposición de dichos
recursos, sin que se hayan hecho valer por las partes. En este último caso, tratándose de
sentencias definitivas, certificará el hecho el secretario del tribunal a continuación del fallo, el
cual se considerará firme desde este momento, sin más trámites.
Art. 175 (198). Las sentencias definitivas o interlocutorias firmes producen la acción o la
excepción de cosa juzgada.
Art. 176 (199). Corresponde la acción de cosa juzgada a aquel a cuyo favor se ha declarado un
derecho en el juicio, para el cumplimiento de lo resuelto o para la ejecución del fallo en la forma
prevenida por el Título XIX de este Libro.
Art. 177 (200). La excepción de cosa juzgada puede alegarse por el litigante que haya obtenido
en el juicio y por todos aquellos a quienes según la ley aprovecha el fallo, siempre que entre la
nueva demanda y la anteriormente resuelta haya:
1) Identidad legal de personas;
2) Identidad de la cosa pedida; y
3) Identidad de la causa de pedir.
Se entiende por causa de pedir el fundamento inmediato del derecho deducido en juicio.
Art. 178 (201). En los juicios civiles podrán hacerse valer las sentencias dictadas en un
proceso criminal siempre que condenen al procesado
Art. 179 (202). Las sentencias que absuelvan de la acusación o que ordenen el sobreseimiento
definitivo, sólo producirán cosa juzgada en materia civil, cuando se funden en alguna de las
circunstancias siguientes: 1ª La no existencia del delito o cuasidelito que ha sido materia del
proceso. No se entenderán comprendidos en este número los casos en que la absolución o
sobreseimiento provengan de la existencia de circunstancias que eximan de responsabilidad
criminal; 2ª No existir relación alguna entre el hecho que se persigue y la persona acusada, sin
perjuicio de la responsabilidad civil que pueda afectarle por actos de terceros, o por daños que
resulten de accidentes, en conformidad a lo establecido en el Título XXXV, Libro IV, del Código
Civil; y 3ª No existir en autos indicio alguno en contra del acusado, no pudiendo en tal caso
alegarse la cosa juzgada sino respecto de las personas que hayan intervenido en el proceso
criminal. Las sentencias absolutorias o de sobreseimiento en materia criminal relativas a los
tutores, curadores, albaceas, síndicos, depositarios, tesoreros y demás personas que hayan
recibido valores u objetos muebles por un título de que nazca obligación de devolverlos, no
producirán en ningún caso cosa juzgada en materia civil.
Art. 180 (203). Siempre que la sentencia criminal produzca cosa juzgada en juicio civil, no será
lícito en éste tomar en consideración pruebas o alegaciones incompatibles con lo resuelto en
dicha sentencia o con los hechos que le sirvan de necesario fundamento.
Art. 181 (204). Los autos y decretos firmes se ejecutarán y mantendrán desde que adquieran
este carácter sin perjuicio de la facultad del tribunal que los haya pronunciado para modificarlos
o dejarlos sin efecto, si se hacen valer nuevos antecedentes que así lo exijan.
Aún sin estos antecedentes, podrá pedirse, ante el tribunal que dictó el auto o decreto su
reposición, dentro de cinco días fatales después de notificado. El tribunal se pronunciará de
plano y la resolución que niegue lugar a esta solicitud será inapelable; sin perjuicio de la
apelación del fallo reclamado, si es procedente el recurso.
Art. 182 (205). Notificada una sentencia definitiva o interlocutoria a alguna de las partes, no
podrá el tribunal que la dictó alterarla o modificarla en manera alguna. Podrá, sin embargo, a
solicitud de parte, aclarar los puntos obscuros o dudosos, salvar las omisiones y rectificar los
errores de copia, de referencia o de cálculos numéricos que aparezcan de manifiesto en la
misma sentencia.
Lo dispuesto en este artículo no obsta para que el rebelde haga uso del derecho que le confiere
el artículo 80.
Art. 183 (206). Hecha la reclamación, podrá el tribunal pronunciarse sobre ella sin más trámite
o después de oír a la otra parte; y mientras tanto suspenderá o no los trámites del juicio o la
ejecución de la sentencia, según la naturaleza de la reclamación.
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Art. 184 (207). Los tribunales, en el caso del artículo 182, podrán también de oficio rectificar,
dentro de los cinco días siguientes a la primera notificación de la sentencia, los errores
indicados en dicho artículo.
Art. 185 (208). Las aclaraciones, agregaciones o rectificaciones mencionadas en los tres
artículos precedentes, podrán hacerse no obstante la interposición de recursos sobre la
sentencia a que aquellas se refieren.
TÍTULO XVIII
DE LA APELACION
Art. 186 (209). El recurso de apelación tiene por objeto obtener del tribunal superior respectivo
que enmiende, con arreglo a derecho, la resolución del inferior.
Art. 187 (210). Son apelables todas las sentencias definitivas y las interlocutorias de primera
instancia, salvo en los casos en que la ley deniegue expresamente este recurso.
Art. 188 (211). Los autos y decretos no son apelables cuando ordenen trámites necesarios
para la substanciación regular del juicio; pero son apelables cuando alteran dicha
substanciación o recaen sobre trámites que no están expresamente ordenados por la ley. Esta
apelación sólo podrá interponerse con el carácter de subsidiaria de la solicitud de reposición y
para el caso que ésta no sea acogida.
Art. 189. La apelación deberá interponerse en el término fatal de cinco días, contados desde la
notificación de la parte que entabla el recurso, deberá contener los fundamentos de hecho y de
derecho en que se apoya y las peticiones concretas que se formulan.
Este plazo se aumentará a diez días tratándose de sentencias definitivas.
En aquellos casos en que la apelación se interponga con el carácter de subsidiaria de la
solicitud de reposición, no será necesario fundamentarla ni formular peticiones concretas,
siempre que el recurso de reposición cumpla con ambas exigencias. En los procedimientos o
actuaciones para las cuales la ley establezca la oralidad, se podrá apelar en forma verbal
siempre que someramente se señalen los fundamentos de hecho y de derecho del recurso y se
formulen peticiones concretas, de todo lo cual deberá dejarse constancia en el acta respectiva.
Las normas de los incisos anteriores no se aplicarán en aquellos procedimientos en que las
partes, sin tener la calidad de letrados, litiguen personalmente y la ley faculte la interposición
verbal del recurso de apelación. En estos casos el plazo para apelar será de cinco días fatales,
salvo disposición especial en contrario.
Art. 190 (213). El término para apelar no se suspende por la solicitud de reposición a que se
refiere el artículo 181.
Tampoco se suspende por la solicitud de aclaración, agregación o rectificación de la sentencia
definitiva o interlocutoria. El fallo que resuelva acerca de dicha solicitud o en que de oficio se
hagan rectificaciones conforme al artículo 184, será apelable en todos los casos en que lo sería
la sentencia a que se refiera, con tal que la cuantía de la cosa declarada, agregada o
rectificada admita el recurso.
Art. 191 (214). Cuando la apelación comprenda los efectos suspensivo y devolutivo a la vez, se
suspenderá la jurisdicción del tribunal inferior para seguir conociendo de la causa.
Podrá, sin embargo, entender en todos los asuntos en que por disposición expresa de la ley
conserve jurisdicción, especialmente en las gestiones a que dé origen la interposición del
recurso hasta que se eleven los autos al superior, y en las que se hagan para declarar desierta
o prescrita la apelación antes de la remisión del expediente.
Art. 192 (215). Cuando la apelación proceda sólo en el efecto devolutivo, seguirá el tribunal
inferior conociendo de la causa hasta su terminación, inclusa la ejecución de la sentencia
definitiva.
No obstante, el tribunal de alzada a petición del apelante y mediante resolución fundada, podrá
dictar orden de no innovar. La orden de no innovar suspende los efectos de la resolución
recurrida o paraliza su cumplimiento, según sea el caso. El tribunal podrá restringir estos
efectos por resolución fundada. Los fundamentos de las resoluciones que se dicten de
conformidad a este inciso no constituyen causal de inhabilidad.
Las peticiones de orden de no innovar serán distribuidas por el Presidente de la Corte,
mediante sorteo, entre las salas en que esté dividida y se resolverán en cuenta. Decretada una
orden de no innovar, quedará radicado el conocimiento de la apelación respectiva en la sala
que la concedió y el recurso gozará de preferencia para figurar en tabla y en su vista y fallo.
Art. 193 (216). Cuando se otorga simplemente apelación, sin limitar sus efectos, se entenderá
que comprende el devolutivo y el suspensivo.
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Art. 194 (217). Sin perjuicio de las excepciones expresamente establecidas en la ley, se
concederá apelación sólo en el efecto devolutivo:
1) De las resoluciones dictadas contra el demandado en los juicios ejecutivos y sumarios;
2) De los autos, decretos y sentencias interlocutorias;
3) De las resoluciones pronunciadas en el incidente sobre ejecución de una sentencia firme,
definitiva o interlocutoria;
4) De las resoluciones que ordenen alzar medidas precautorias; y
5) De todas las demás resoluciones que por disposición de la ley sólo admitan apelación en
el efecto devolutivo.
Art. 195 (218). Fuera de los casos determinados en el artículo precedente, la apelación deberá
otorgarse en ambos efectos.
Art. 196 (219). Si el tribunal inferior otorga apelación en el efecto devolutivo, debiendo
concederla también en el suspensivo, la parte agraviada, dentro del plazo de cinco días
contado desde la fecha de la certificación a que se refiere el artículo 200, podrá pedir al
superior que desde luego declare admitida la apelación en ambos efectos; sin perjuicio de que
pueda solicitarse igual declaración, por vía de reposición, del tribunal que concedió el recurso.
Lo mismo se observará cuando se conceda apelación en ambos efectos, debiendo otorgarse
únicamente en el devolutivo, y cuando la apelación concedida sea improcedente. En este
último caso podrá también de oficio el tribunal superior declarar sin lugar el recurso.
Las declaraciones que haga el superior en conformidad a los dos incisos anteriores, se
comunicarán al inferior para que se abstenga, o siga conociendo del negocio, según los casos.
Art. 197. La resolución que conceda una apelación se entenderá notificada a las partes
conforme al artículo 50. El tribunal remitirá electrónicamente al tribunal de alzada copia fiel de
la resolución apelada, del recurso y de todos los antecedentes que fueren pertinentes para un
acabado pronunciamiento sobre éste.
Recibidos los antecedentes referidos en el inciso anterior, la Corte de Apelaciones procederá a
la asignación de un número de ingreso. Acto seguido, formará un cuaderno electrónico
separado para el conocimiento y fallo del recurso cuando él haya sido concedido en el solo
efecto devolutivo. En el caso que la apelación fuere concedida en ambos efectos, el tribunal de
alzada continuará la tramitación en la carpeta electrónica, la que estará disponible en el
sistema de tramitación electrónica del tribunal de alzada correspondiente.
Art. 198 (221). Derogado.
Art. 199 (222). La apelación de toda resolución que no sea sentencia definitiva se verá en
cuenta, a menos que cualquiera de las partes, dentro del plazo de cinco días contado desde la
certificación a que se refiere el artículo 200, solicite alegatos.
Vencido este plazo, el tribunal de alzada ordenará traer los autos en relación, si se hubieren
solicitado oportunamente alegatos. De lo contrario, el Presidente de la Corte ordenará dar
cuenta y procederá a distribuir, mediante sorteo, la causa entre las distintas salas en que
funcione el tribunal.
Las Cortes deberán establecer horas de funcionamiento adicional para el conocimiento y fallo
de las apelaciones que se vean en cuenta.
Art. 200. El tribunal de alzada deberá certificar en la carpeta electrónica la recepción de la
comunicación a que se refiere el artículo 197 y su fecha.
Art. 201. Si la apelación se ha interpuesto fuera de plazo o respecto de resolución inapelable o
no es fundada o no contiene peticiones concretas, el tribunal correspondiente deberá declararla
inadmisible de oficio. La parte apelada, en todo caso, podrá solicitar la declaración pertinente,
verbalmente o por escrito.
Del fallo que, en estas materias, dicte el tribunal de alzada podrá pedirse reposición dentro de
tercero día.
Art. 202 (225). Derogado.
Art. 203 (226). Si el tribunal inferior deniega un recurso de apelación que ha debido
concederse, la parte agraviada podrá ocurrir al superior respectivo, dentro del plazo de cinco
días contado desde la notificación de la negativa, para que declare admisible dicho recurso.
Art. 204 (227). El tribunal superior pedirá al inferior informe sobre el asunto en que haya
recaído la negativa, y con el mérito de lo informado resolverá si es o no admisible el recurso.
Podrá el tribunal superior ordenar al inferior poner a su disposición la carpeta electrónica
correspondiente, siempre que, a su juicio, ello sea necesario para dictar una resolución
acertada.
Podrá, asimismo, ordenar que no se innove cuando haya antecedentes que justifiquen esta
medida.
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Art. 205 (228). Si el tribunal superior declara inadmisible el recurso, lo comunicará al inferior.
Si el recurso es declarado admisible, el tribunal superior le dará al proceso la tramitación que
corresponda y lo comunicará al inferior según proceda.
Art. 206 (229). En el caso del 2 inciso del artículo precedente, quedarán sin efecto las
gestiones posteriores a la negativa del recurso y que sean una consecuencia inmediata y
directa del fallo apelado.
Art. 207. En segunda instancia, salvo lo dispuesto en el inciso final del artículo 310 y en los
artículos 348 y 385, no se admitirá prueba alguna.
No obstante y sin perjuicio de las demás facultades concedidas por el artículo 159, el tribunal
podrá, como medida para mejor resolver, disponer la recepción de prueba testimonial sobre
hechos que no figuren en la prueba rendida en autos, siempre que la testimonial no se haya
podido rendir en primera instancia y que tales hechos sean considerados por el tribunal como
estrictamente necesarios para la acertada resolución del juicio. En este caso, el tribunal deberá
señalar determinadamente los hechos sobre que deba recaer y abrir un término especial de
prueba por el número de días que fije prudencialmente y que no podrá exceder de ocho días.
La lista de testigos deberá presentarse dentro de segundo día de notificada por el estado la
resolución respectiva.
Art. 208 (231). Podrá el tribunal de alzada fallar las cuestiones ventiladas en primera instancia
y sobre las cuales no se haya pronunciado la sentencia apelada por ser incompatibles con lo
resuelto en ella, sin que se requiera nuevo pronunciamiento del tribunal inferior.
Art. 209 (232). Del mismo modo podrá el tribunal de segunda instancia, previa audiencia del
fiscal judicial, hacer de oficio en su sentencia las declaraciones que por la ley son obligatorias a
los jueces, aun cuando el fallo apelado no las contenga.
Si en virtud de estas declaraciones se establece la incompetencia del tribunal para entender en
la cuestión sometida a su conocimiento, podrá apelarse de la resolución para ante el tribunal
superior que corresponda, salvo que la declaración sea hecha por la Corte Suprema.
Art. 210. (233). Las resoluciones que recaigan en los incidentes que se promuevan en segunda
instancia, se dictarán sólo por el tribunal de alzada y no serán apelables.
Art. 211. (234). Derogado.
Art. 212 (235). Derogado.
Art. 213 (438). Elevado un proceso en apelación, el tribunal superior examinará en cuenta si el
recurso es admisible y si ha sido interpuesto dentro del término legal.
Si encuentra mérito el tribunal para considerar inadmisible o extemporáneo el recurso, lo
declarará sin lugar desde luego o mandará traer los autos en relación sobre este punto.
Art. 214. Si el tribunal superior declara no haber lugar al recurso, pondrá el proceso a
disposición del inferior para el cumplimiento del fallo. En caso contrario mandará que se traigan
los autos en relación.
Art. 215. (440). Derogado.
Art. 216. (441). Puede el apelado adherirse a la apelación en la forma y oportunidad que se
expresa en el artículo siguiente.
Adherirse a la apelación es pedir la reforma de la sentencia apelada en la parte en que la
estime gravosa el apelado.
Art. 217. La adhesión a la apelación puede efectuarse en segunda instancia dentro del plazo
de cinco días desde la fecha de la certificación a la que se refiere el artículo 200. El escrito de
adhesión a la apelación deberá cumplir con los requisitos que establece el artículo 189. Se
aplicará a la adhesión a la apelación lo dispuesto en el artículo 201.
No será, sin embargo, admisible desde el momento en que el apelante haya presentado escrito
para desistirse de la apelación.
La hora de presentación de las solicitudes de adhesión y de desistimiento se registrará por el
sistema de tramitación electrónica del Poder Judicial, o por el tribunal a través del timbre
disponible ante el buzón dispuesto al efecto o mediante la anotación del correspondiente
ministro de fe en los casos excepcionales en que se permite la presentación de los escritos en
soporte papel.
Art. 218. (443). Derogado.
Art. 219. (444). Derogado.
Art. 220. (445). Las cuestiones accesorias que se susciten en el curso de la apelación, se
fallarán de plano por el tribunal, o se tramitarán como incidentes. En este último caso, podrá
también el tribunal fallarlas en cuenta u ordenar que se traigan en relación los autos para
resolver.
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Art. 221 (446). La notificación de las resoluciones que se dicten por el tribunal de alzada se
practicará en la forma que establece el artículo 50, con excepción de la primera, que debe ser
personal.
Podrá, sin embargo, el tribunal ordenar que se haga por otro de los medios establecidos en la
ley, cuando lo estime conveniente.
Art. 222 (447). En cumplimiento de las obligaciones impuestas por el artículo 373 del Código
Orgánico de Tribunales, los relatores darán cuenta de los vicios y omisiones que hayan notado
en las causas del día a fin de que el tribunal resuelva si ha de llenarse previamente algún
trámite.
Las causas que se ordene tramitar, las suspendidas y las que por cualquier motivo no hayan de
verse, serán anunciadas en la tabla antes de comenzar la relación de las demás. Asimismo, en
esa oportunidad deberán señalarse aquellas causas que no se verán durante la audiencia, por
falta de tiempo. La audiencia se prorrogará, si fuere necesario, hasta ver la última de las
causas que resten en la tabla.
Art. 223. La vista de la causa se iniciará con la relación, la que se efectuará en presencia de
los abogados de las partes que hayan asistido y se hubieren anunciado para alegar. Con todo,
cualquiera de las partes podrá solicitar alegatos por vía remota mediante videoconferencia
hasta dos días antes de la vista de la causa, lo que no afectará el derecho de la contraria de
alegar presencialmente. No se permitirá el ingreso a la sala de los abogados una vez
comenzada la relación. Los Ministros podrán, durante la relación, formular preguntas o hacer
observaciones al relator, las que en caso alguno podrán ser consideradas como causales de
inhabilidad.
Concluida la relación, se procederá a escuchar, en audiencia pública, los alegatos de los
abogados que se hubieren anunciado. Alegará primero el abogado del apelante y en seguida el
del apelado. Si son varios los apelantes, hablarán los abogados en el orden en que se hayan
interpuesto las apelaciones. Si son varios los apelados, los abogados intervendrán por el orden
alfabético de aquéllos.
Los abogados tendrán derecho a rectificar los errores de hecho que observaren en el alegato
de la contraria, al término de éste, sin que les sea permitido replicar en lo concerniente a
puntos de derecho.
La duración de los alegatos de cada abogado se limitará a media hora. El tribunal, a petición
del interesado, podrá prorrogar el plazo por el tiempo que estime conveniente.
Durante los alegatos, el Presidente de la sala podrá invitar a los abogados a que extiendan sus
consideraciones a cualquier punto de hecho o de derecho comprendido en el proceso, pero
esta invitación no obstará a la libertad del defensor para el desarrollo de su exposición. Una vez
finalizados los alegatos, y antes de levantar la audiencia, podrá también pedirles que precisen
determinados puntos de hecho o de derecho que considere importantes.
Al término de la audiencia, los abogados podrán dejar a disposición del tribunal una minuta de
sus alegatos. En el caso de los abogados que aleguen por vía remota, podrán presentar dicha
minuta a través del sistema de tramitación electrónica del Poder Judicial tan pronto finalice la
audiencia.
El relator dará cuenta a la sala de los abogados que hubiesen solicitado alegatos o se hubiesen
anunciado para alegar y no concurrieren a la audiencia respectiva para oír la relación ni hacer
el alegato. El Presidente de la sala oirá al interesado, y, si encontrare mérito para sancionarlo,
le aplicará una multa no inferior a una ni superior a cinco unidades tributarias mensuales, la que
se duplicará en caso de reiteración de la falta dentro de un mismo año calendario. El
sancionado no podrá alegar ante esa misma Corte mientras no certifique el secretario de ella,
en el correspondiente expediente, que se ha pagado la multa impuesta.
Art. 223 bis. En los casos en que se decreten alegatos vía remota por videoconferencia, los
abogados deberán anunciar sus alegatos, indicando el tiempo estimado de duración y los
medios necesarios para su contacto oportuno, tales como número de teléfono o correo
electrónico.
Los abogados podrán alegar desde cualquier lugar con auxilio de algún medio tecnológico
compatible con los utilizados por el Poder Judicial e informados por su Corporación
Administrativa. Adicionalmente, para el caso en que se encontrare en una región distinta a la de
la Corte respectiva, la comparecencia remota también podrá realizarse en un edificio de una
Corte de Apelaciones o de cualquier otro tribunal que contare con disponibilidad de medios
electrónicos y dependencias habilitadas.
En estos casos, la constatación de la identidad de los abogados se hará inmediatamente antes
del inicio de la audiencia ante el ministro de fe de la Corte o ante el funcionario que ésta
25
designe, mediante la exhibición de su cédula de identidad o pasaporte, de lo que se dejará
registro.
Si no fuere posible contactar a los abogados que hayan solicitado alegatos vía remota a través
de los medios ofrecidos tras tres intentos, de lo cual se deberá dejar constancia, se entenderá
que no han comparecido a la audiencia.
La disponibilidad y correcto funcionamiento de los medios tecnológicos de las partes que
comparezcan remotamente en dependencias ajenas al Poder Judicial será de su
responsabilidad. Con todo, la parte podrá alegar entorpecimiento si el mal funcionamiento de
los medios tecnológicos no fuera atribuible a ella. En caso de acoger dicho incidente, la Corte
fijará un nuevo día y hora para la continuación de la vista de la causa.
La Corte Suprema regulará mediante auto acordado la forma en que se coordinará y se hará
uso de las dependencias a que hace referencia el inciso segundo.
Art. 224 (449). Si la apelación comprende dos o más puntos independientes entre sí y
susceptibles de resolución aislada, podrá el tribunal alterar la regla del artículo precedente
haciendo que los abogados aleguen separada y sucesivamente sobre cada punto.
Art. 225 (450). En la vista de la causa sólo podrá alegar un abogado por cada parte, y no
podrán hacerlo la parte y su abogado.
Art. 226 (451). Se prohíbe presentar en la vista de la causa defensas escritas.
Se prohíbe igualmente leer en dicho acto tales defensas.
Art. 227 (452). Vista la causa, queda cerrado el debate y el juicio en estado de dictarse
resolución.
Si, vista la causa, se decreta para mejor resolver, alguna de las diligencias mencionadas en el
artículo 159, no por esto dejarán de intervenir en la decisión del asunto los mismos miembros
del tribunal que asistieron a la vista en que se ordenó la diligencia.
Art. 228 (453). Los tribunales podrán mandar, a petición de parte, informar en derecho.
Art. 229 (454). El término para informar en derecho será el que señale el tribunal y no podrá
exceder de sesenta días, salvo acuerdo de las partes.
Art. 230. Los informes en derecho, con las firmas del abogado y de la parte o de su procurador,
y el certificado a que se refiere el número 6º del artículo 372 del Código Orgánico de Tribunales
se agregarán a la carpeta electrónica para conocimiento de los ministros.
TÍTULO XIX
DE LA EJECUCION DE LAS RESOLUCIONES
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carácter de ejecutoria, sea absolutamente o con relación a lo dispuesto en el artículo anterior,
la sentencia que se trate de cumplir, la del artículo 464 número 15 y la del artículo 534, siempre
que ellas, salvo las dos últimas, se funden en antecedentes escritos, pero todas en hechos
acaecidos con posterioridad a la sentencia de cuyo cumplimiento se trata. También podrá
alegarse la falta de oportunidad en la ejecución. Esta excepción y las del artículo 464 N° 15 y
del artículo 534 necesitarán, además, para ser admitidas a tramitación, que aparezcan
revestidas de fundamento plausible. La oposición sólo podrá deducirse dentro de la citación a
que se refiere el artículo precedente.
El tercero en contra de quien se pida el cumplimiento del fallo podrá deducir, además, la
excepción de no empecerle la sentencia y deberá formular su oposición dentro del plazo de
diez días.
La oposición se tramitará en forma incidental, pero si las excepciones no reúnen los requisitos
exigidos por el inciso 1° se rechazará de plano.
Lo dispuesto en este artículo es sin perjuicio de lo prevenido en el artículo 80.
Art. 235. Si no ha habido oposición al cumplimiento de la sentencia solicitado conforme al
artículo 233 o ella ha sido desestimada por sentencia de primera o segunda instancia, se
procederá a cumplirla, siempre que la ley no haya dispuesto otra forma especial, de acuerdo
con las reglas siguientes:
1) Si la sentencia ordena entregar una especie o cuerpo cierto, sea mueble o inmueble, se
llevará a afecto la entrega, haciéndose uso de la fuerza pública si es necesario;
2) Si la especie o cuerpo cierto mueble no es habido, se procederá a tasarlo con arreglo al
Título XII del Libro IV y se observarán en seguida las reglas del número siguiente;
3) Si la sentencia manda pagar una suma de dinero se ordenará, sin más trámite, hacer pago
al acreedor con los fondos retenidos, hecha la liquidación del crédito y de las costas
causadas o se dispondrá previamente la realización de los bienes que estén garantizando
el resultado de la acción de conformidad al Título V del Libro II.
Si no hay bienes que aseguren el resultado de la acción se procederá a embargar y a
enajenar bienes suficientes de la parte vencida de acuerdo con las reglas del
procedimiento de apremio, sin necesidad de requerimiento y deberá notificarse por cédula
el embargo mismo y la resolución que lo ordena;
4) Si la sentencia obliga a pagar una cantidad de un género determinado, se procederá de
conformidad a las reglas del número anterior; pero si es necesario, se practicará
previamente su avaluación por un perito con arreglo al Título XII del Libro IV;
5) Si la sentencia ordena la ejecución o destrucción de una obra material, la subscripción de
un instrumento o la constitución de un derecho real o de una obligación, se procederá de
acuerdo con el procedimiento de apremio en las obligaciones de hacer; pero se aplicará lo
prescrito en el número 3° de este artículo cuando sea necesario embargar y realizar
bienes; y
6) Si la sentencia ha condenado a la devolución de frutos o a la indemnización de perjuicios
y, de conformidad a lo establecido en el inciso segundo del artículo 173, se ha reservado
al demandante el derecho de discutir esta cuestión en la ejecución del fallo, el actor
deberá formular la demanda respectiva en el mismo escrito en que pida el cumplimiento
del fallo. Esta demanda se tramitará como incidente y, de existir oposición al cumplimiento
del fallo, ambos incidentes se substanciarán conjuntamente y se resolverán en una misma
y única sentencia.
En todo lo que no esté previsto en este artículo se aplicarán las reglas que se establecen en el
juicio ejecutivo para el embargo y el procedimiento de apremio; pero la sentencia se cumplirá
hasta hacer entero pago a la parte vencedora sin necesidad de fianza de resultas, salvo lo
dispuesto en el artículo 774 y en otras disposiciones especiales.
Art. 236. Si la sentencia ordena el pago de prestaciones periódicas y el deudor retarda el pago
de dos o más, podrá el juez compelerlo a prestar seguridades para el pago, tal como la de
convertir las prestaciones en los intereses de un capital que se consigna al efecto, en un banco,
Caja de Ahorros y otros establecimientos análogos. Este capital se restituirá al deudor tan
pronto como cese la obligación.
Esta petición se tramitará en forma incidental.
Art. 237. Las sentencias que ordenen prestaciones de dar, hacer o no hacer, y cuyo
cumplimiento se solicite después de vencido el plazo de un año, concedido en el artículo 233,
se sujetarán a los trámites del juicio ejecutivo.
Se aplicará también este procedimiento cuando se solicite el cumplimiento del fallo ante otro
tribunal distinto del indicado en el artículo 233.
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En los juicios a que dé lugar la ejecución de las resoluciones a que se refiere este artículo, no
se admitirá ninguna excepción que haya podido oponerse en el juicio anterior.
Art. 238. Cuando se trate del cumplimiento de resoluciones no comprendidas en los artículos
anteriores, corresponderá al juez de la causa dictar las medidas conducentes a dicho
cumplimiento, pudiendo al efecto imponer multas que no excedan de una unidad tributaria
mensual o arresto hasta de dos meses, determinados prudencialmente por el tribunal, sin
perjuicio de repetir el apremio.
Art. 239. Las reclamaciones que el obligado a restituir una cosa raíz o mueble tenga derecho a
deducir en razón de prestaciones a que esté obligado el vencedor y que no haya hecho valer
en el juicio en que se dictó la sentencia que se trata de cumplir, se tramitarán en forma
incidental con audiencia de las partes, sin entorpecer el cumplimiento de la sentencia, salvo las
excepciones legales.
Art. 240. Cumplida una resolución, el tribunal tendrá facultad para decretar las medidas
tendientes a dejar sin efecto todo lo que se haga en contravención a lo ejecutado.
El que quebrante lo ordenado cumplir será sancionado con reclusión menor en su grado medio
a máximo.
Art. 241. Las apelaciones que se deduzcan contra las resoluciones que se dicten en
conformidad a lo dispuesto en los artículos precedentes de este Título, se concederán sólo en
el efecto devolutivo. Tratándose de juicios de hacienda, estas apelaciones se colocarán de
inmediato en tabla y gozarán de preferencia para su vista y fallo.
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TÍTULO XX
DE LAS MULTAS
Art. 252 (249). Todas las multas que este Código establece o autoriza, se impondrán a
beneficio fiscal enterándose en la cuenta corriente del tribunal respectivo y se entregarán
anualmente a los respectivos Consejos del Colegio de Abogados, para que con ellas atiendan
de preferencia a los fines que señalan la letra m) del artículo 12 y las letras j) y k) del artículo 13
de la Ley N° 4.409, de 11 de Septiembre de 1928.
Las multas deberán pagarse dentro de los quince días siguientes a la fecha de notificación de
la respectiva resolución. El incumplimiento se comunicará a la Tesorería General de la
República y a la Contraloría General de la República para los efectos de su cobranza y de su
inclusión en la lista de deudores fiscales.
LIBRO SEGUNDO
DEL JUICIO ORDINARIO
TÍTULO I
DE LA DEMANDA
Art. 253 (250). Todo juicio ordinario comenzará por demanda del actor, sin perjuicio de lo
dispuesto en el Título IV de este Libro.
Art. 254 (251). La demanda debe contener:
1) La designación del tribunal ante quien se entabla;
2) El nombre, domicilio y profesión u oficio del demandante y de las personas que lo
representen, y la naturaleza de la representación, además de un medio de notificación
electrónico del abogado patrocinante y del mandatario judicial si no lo hubieren designado;
3) El nombre, domicilio y profesión u oficio del demandado;
4) La exposición clara de los hechos y fundamentos de derecho en que se apoya; y
5) La enunciación precisa y clara, consignada en la conclusión de las peticiones que se
sometan al fallo del tribunal.
Art. 255. Los documentos acompañados a la demanda deberán impugnarse dentro del término
de emplazamiento, cualquiera sea su naturaleza.
Art. 256 (253). Puede el juez de oficio no dar curso a la demanda que no contenga las
indicaciones ordenadas en los tres primeros números del artículo 254, expresando el defecto
de que adolece.
Art. 257 (254). Admitida la demanda, se conferirá traslado de ella al demandado para que la
conteste.
Art. 258. El término de emplazamiento para contestar la demanda será de dieciocho días si el
demandado es notificado en el territorio jurisdiccional del tribunal en que se haya presentado la
demanda.
Art. 259 (256). Si el demandado se encuentra en un territorio jurisdiccional diverso o fuera del
territorio de la República, el término para contestar la demanda se aumentará de conformidad
al lugar en que se encuentre. Este aumento será determinado en conformidad a una tabla que
cada cinco años formará la Corte Suprema con tal objeto, tomando en consideración las
distancias y las facilidades o dificultades que existan para las comunicaciones.
Esta tabla se formará en el mes de Noviembre del año que preceda al del vencimiento de los
cinco años indicados, para que se ponga en vigor en toda la República desde el 1° de Marzo
siguiente; se publicará en el "Diario Oficial", y se fijará a lo menos, dos meses antes de su
vigencia, en el portal de internet del Poder Judicial y en los oficios de todos los secretarios de
Cortes y Juzgados de Letras.
Art. 260 (257). Si los demandados son varios, sea que obren separada o conjuntamente, el
término para contestar la demanda correrá para todos a la vez, y se contará hasta que expire el
último término parcial que corresponda a los notificados.
En los casos en que proceda la pluralidad de demandantes de acuerdo al artículo 18, el plazo
para contestar la demanda, determinado según lo dispuesto en los dos artículos anteriores, se
aumentará en un día por cada tres demandantes sobre diez que existan en el proceso. Con
todo, este plazo adicional no podrá exceder de treinta días.
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Art. 261 (258). Notificada la demanda a cualquiera de los demandados y antes de la
contestación, podrá el demandante hacer en ella las ampliaciones o rectificaciones que estime
convenientes.
Estas modificaciones se considerarán como una demanda nueva para los efectos de su
notificación, y sólo desde la fecha en que esta diligencia se practique correrá el término para
contestar la primitiva demanda.
TÍTULO II
DE LA CONCILIACION
Art. 262. En todo juicio civil, en que legalmente sea admisible la transacción, con excepción de
los juicios o procedimientos especiales de que tratan los Títulos I, II, III, V y XVI del Libro III,
una vez agotados los trámites de discusión y siempre que no se trate de los casos
mencionados en el artículo 313, el juez llamará a las partes a conciliación y les propondrá
personalmente bases de arreglo.
Para tales efectos, las citará a una audiencia para un día no anterior al quinto ni posterior al
decimoquinto contado desde la fecha de notificación de la resolución. Con todo, en los
procedimientos que contemplan una audiencia para recibir la contestación de la demanda, se
efectuará también en ella la diligencia de conciliación, evacuado que sea dicho trámite.
El precedente llamado a conciliación no obsta a que el juez pueda, en cualquier estado de la
causa, efectuar la misma convocatoria, una vez evacuado el trámite de contestación de la
demanda.
Art. 263. El juez obrará como amigable componedor. Tratará de obtener un avenimiento total o
parcial en el litigio. Las opiniones que emita no lo inhabilitan para seguir conociendo de la
causa.
Art. 264. A los comparendos de conciliación deberán concurrir las partes por sí o por
apoderado. No obstante, el juez podrá exigir la comparecencia personal de las partes, sin
perjuicio de la asistencia de sus abogados.
En los procesos en que hubiere pluralidad de partes, la audiencia se llevará a efecto aunque no
asistan todas. La conciliación operará entre aquellas que la acuerden y continuará el juicio con
las que no hubieren concurrido o no hubieren aceptado la conciliación.
Art. 265. Si los interesados lo piden, la audiencia se suspenderá hasta por media hora para
deliberar. Si el tribunal lo estima necesario postergará la audiencia para dentro de tercero día,
salvo que las partes acuerden un plazo mayor, y se dejará de ello constancia. A la nueva
audiencia éstas concurrirán sin nueva notificación.
Art. 266. El juez de oficio ordenará agregar aquellos antecedentes y medios probatorios que
estime pertinentes.
Art. 267. De la conciliación total o parcial se levantará acta, que consignará sólo las
especificaciones del arreglo; la cual subscribirán el juez, las partes que lo deseen y el
secretario, y se estimará como sentencia ejecutoriada para todos los efectos legales.
Art. 268. Si se rechaza la conciliación, o no se efectúa el comparendo, el secretario certificará
este hecho de inmediato, y quedará la carpeta electrónica a disposición del juez para que éste,
examinándolos por sí mismo, proceda enseguida a dar cumplimiento a lo señalado en el
artículo 318.
TÍTULO III
DE LA JACTANCIA
Art. 269 (259). Cuando alguna persona manifieste corresponderle un derecho de que no esté
gozando, todo aquél a quien su jactancia pueda afectar, podrá pedir que se la obligue a deducir
demanda dentro del plazo de diez días, bajo apercibimiento, si no lo hace, de no ser oída
después sobre aquel derecho. Este plazo podrá ampliarse por el tribunal hasta treinta días,
habiendo motivo fundado.
Art. 270 (260). Se entenderá haber jactancia siempre que la manifestación del jactancioso
conste por escrito, o se haya hecho de viva voz, a lo menos, delante de dos personas hábiles
para dar testimonio en juicio civil.
Habrá también lugar a deducir demanda de jactancia contra el que haya gestionado como parte
en un proceso criminal de que puedan emanar acciones civiles contra el acusado, para el
ejercicio de estas acciones.
Art. 271 (261). La demanda de jactancia se someterá a los trámites establecidos para el juicio
sumario.
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Si se da lugar a ella, y vence el plazo concedido al jactancioso para deducir su acción sin que
cumpla lo ordenado, deberá la parte interesada solicitar que se declare por el tribunal el
apercibimiento a que se refiere el artículo 269. Esta solicitud se tramitará como incidente.
Art. 272 (262). La acción de jactancia prescribe en seis meses, contados desde que tuvieron
lugar los hechos en que pueda fundarse.
TÍTULO IV
DE LAS MEDIDAS PREJUDICIALES
Art. 273 (263). El juicio ordinario podrá prepararse, exigiendo el que pretende demandar de
aquel contra quien se propone dirigir la demanda:
1) Declaración jurada acerca de algún hecho relativo a su capacidad para parecer en juicio, o
a su personería o al nombre y domicilio de sus representantes;
2) La exhibición de la cosa que haya de ser objeto de la acción que se trata de entablar;
3) La exhibición de sentencias, testamentos, inventarios, tasaciones, títulos de propiedad u
otros instrumentos públicos o privados que por su naturaleza puedan interesar a diversas
personas;
4) Exhibición de los libros de contabilidad relativos a negocios en que tenga parte el
solicitante, sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 42 y 43 del Código de Comercio; y
5) El reconocimiento jurado de firma, puesta en instrumento privado.
La diligencia expresada en el número 5° se decretará en todo caso; las de los otros cuatro sólo
cuando, a juicio del tribunal, sean necesarias para que el demandante pueda entrar en el juicio.
Art. 274 (264). Si, decretada la diligencia a que se refiere el número 1° del artículo anterior, se
rehúsa prestar la declaración ordenada o ésta no es categórica, en conformidad a lo mandado,
podrán imponerse al desobediente multas que no excedan de dos sueldos vitales, o arrestos
hasta de dos meses, determinados prudencialmente por el tribunal; sin perjuicio de repetir la
orden y el apercibimiento.
Art. 275 (265). La exhibición, en el caso del número 2° del artículo 273, se hará mostrando el
objeto que deba exhibirse, o autorizando al interesado para que lo reconozca y dándole
facilidades para ello, siempre que el objeto se encuentre en poder de la persona a quien se
ordene la exhibición.
Si el objeto se halla en poder de terceros, cumplirá la persona a quien se ordene la exhibición,
expresando el nombre y residencia de dichos terceros, o el lugar donde el objeto se encuentre.
Art. 276 (266). Si se rehúsa hacer la exhibición en los términos que indica el artículo
precedente, podrá apremiarse al desobediente con multa o arresto en la forma establecida por
el artículo 274, y aun decretarse allanamiento del local donde se halle el objeto cuya exhibición
se pide.
Iguales apremios podrán decretarse contra los terceros que, siendo meros tenedores del
objeto, se nieguen a exhibirlo.
Art. 277 (267). Siempre que se dé lugar a las medidas mencionadas en los números 3° y 4° del
artículo 273, y la persona a quien incumba su cumplimiento desobedezca, existiendo en su
poder los instrumentos o libros a que las medidas se refieren, perderá el derecho de hacerlos
valer después, salvo que la otra parte los haga también valer en apoyo de su defensa, o si se
justifica o aparece de manifiesto que no los pudo exhibir antes, o si se refieren a hechos
distintos de aquellos que motivaron la solicitud de exhibición. Lo cual se entiende sin perjuicio
de lo dispuesto en el artículo precedente y en el párrafo 2°, Título II, del Libro I del Código de
Comercio.
Art. 278 (268). Si se rehúsa el reconocimiento de firma decretado en el caso del número 5° del
artículo 273, se procederá en conformidad a las reglas establecidas para el reconocimiento
judicial de documentos en el Juicio Ejecutivo.
Art. 279 (269). Podrán solicitarse como medidas prejudiciales las precautorias de que trata el
Título V de este Libro, existiendo para ello motivos graves y calificados, y concurriendo las
circunstancias siguientes:
1) Que se determine el monto de los bienes sobre que deben recaer las medidas
precautorias; y
2) Que se rinda fianza u otra garantía suficiente, a juicio del tribunal, para responder por los
perjuicios que se originen y multas que se impongan.
Art. 280 (270). Aceptada la solicitud a que se refiere el artículo anterior, deberá el solicitante
presentar su demanda en el término de diez días y pedir que se mantengan las medidas
decretadas. Este plazo podrá ampliarse hasta treinta días por motivos fundados.
31
Si no se deduce demanda oportunamente, o no se pide en ella que continúen en vigor las
medidas precautorias decretadas, o al resolver sobre esta petición el tribunal no mantiene
dichas medidas, por este solo hecho quedará responsable el que las haya solicitado de los
perjuicios causados, considerándose doloso su procedimiento.
Art. 281 (271). Puede pedirse prejudicialmente la inspección personal del tribunal, informe de
peritos nombrados por el mismo tribunal, o certificado del ministro de fe, cuando exista peligro
inminente de un daño o perjuicio, o se trate de hechos que puedan fácilmente desaparecer.
Para la ejecución de estas medidas se dará previamente conocimiento a la persona a quien se
trata de demandar, si se encuentra en el lugar del asiento del tribunal que las decreta, o donde
deban ejecutarse. En los demás casos se procederá con intervención del defensor de
ausentes.
Art. 282 (272). Si aquel a quien se intenta demandar expone ser simple tenedor de la cosa de
que procede la acción o que es objeto de ella, podrá también ser obligado:
1) A declarar bajo juramento el nombre y residencia de la persona en cuyo nombre la tiene; y
2) A exhibir el título de su tenencia; y si expresa no tener título escrito, a declarar bajo
juramento que carece de él.
En caso de negativa para practicar cualquiera de las diligencias mencionadas en este artículo,
se le podrá apremiar con multa o arresto en la forma dispuesta por el artículo 274.
Art. 283 (273). Siempre que el actor lo exija, se dejará en el proceso copia de las piezas que se
presenten, o de su parte conducente, y una razón de la clase y estado actual de los objetos
exhibidos.
Art. 284 (274). Si hay motivo fundado para temer que una persona se ausente en breve tiempo
del país, podrá exigírsele como medida prejudicial que absuelva posiciones sobre hechos
calificados previamente de conducentes por el tribunal, el que, sin ulterior recurso, señalará día
y hora para la práctica de la diligencia.
Si se ausenta dicha persona dentro de los treinta días subsiguientes al de la notificación sin
absolver las posiciones, o sin dejar apoderado con autorización e instrucciones bastantes para
hacerlo durante la secuela del juicio, se le dará por confesa en el curso de éste, salvo que
aparezca suficientemente justificada la ausencia sin haber cumplido la orden del tribunal.
Art. 285 (275). En el caso del inciso 1° del artículo anterior, podrá también pedirse que aquel
cuya ausencia se teme, constituya en el lugar donde va a entablarse el juicio apoderado que le
represente y que responda por las costas y multas en que sea condenado, bajo apercibimiento
de nombrársele un curador de bienes.
Art. 286 (276). Se podrá, asimismo, solicitar antes de la demanda el examen de aquellos
testigos cuyas declaraciones, por razón de impedimentos graves, haya fundado temor de que
no puedan recibirse oportunamente. Las declaraciones versarán sobre los puntos que indique
el actor, calificados de conducentes por el tribunal.
Para practicar esta diligencia, se dará previamente conocimiento a la persona a quien se trata
de demandar, sólo cuando se halle en el lugar donde se expidió la orden o donde deba tomarse
la declaración; y en los demás casos se procederá con intervención del defensor de ausentes.
Art. 287 (277). Para decretar las medidas de que trata este Título, deberá el que las solicite
expresar la acción que se propone deducir y someramente sus fundamentos.
Art. 288 (278). Toda persona que fundadamente tema ser demandada podrá solicitar las
medidas que mencionan el número 5° del artículo 273 y los artículo 281, 284 y 286, para
preparar su defensa.
Art. 289 (279). Las diligencias expresadas en este Título pueden decretarse sin audiencia de la
persona contra quien se piden, salvo los casos en que expresamente se exige su intervención.
TÍTULO V
DE LAS MEDIDAS PRECAUTORIAS
Art. 290 (280). Para asegurar el resultado de la acción, puede el demandante en cualquier
estado del juicio, aun cuando no esté contestada la demanda, pedir una o más de las
siguientes medidas:
1) El secuestro de la cosa que es objeto de la demanda;
2) El nombramiento de uno o más interventores;
3) La retención de bienes determinados; y
4) La prohibición de celebrar actos o contratos sobre bienes determinados.
Art. 291 (281). Habrá lugar al secuestro judicial en el caso del artículo 901 del Código Civil, o
cuando se entablen otras acciones con relación a cosa mueble determinada y haya motivo de
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temer que se pierda o deteriore en manos de la persona que, sin ser poseedora de dicha cosa,
la tenga en su poder.
Art. 292 (282). Son aplicables al secuestro las disposiciones que el Párrafo 2° del Título I del
Libro III establece respecto del depositario de los bienes embargados.
Art. 293 (283). Hay lugar al nombramiento de interventor:
1) En el caso del inciso 2° del artículo 902 del Código Civil;
2) En el del que reclama una herencia ocupada por otro, si hay el justo motivo de temor que
el citado inciso expresa;
3) En el del comunero o socio que demanda la cosa común, o que pide cuentas al comunero
o socio que administra;
4) Siempre que haya justo motivo de temer que se destruya o deteriore la cosa sobre que
versa el juicio, o que los derechos del demandante puedan quedar burlados; y
5) En los demás casos expresamente señalados por las leyes.
Art. 294 (284). Las facultades del interventor judicial se limitarán a llevar cuenta de las entradas
y gastos de los bienes sujetos a intervención, pudiendo para el desempeño de este cargo
imponerse de los libros, papeles y operaciones del demandado.
Estará, además, el interventor obligado a dar al interesado o al tribunal noticia de toda
malversación o abuso que note en la administración de dichos bienes; y podrá en este caso
decretarse el depósito y retención de los productos líquidos en un establecimiento de crédito o
en poder de la persona que el tribunal designe, sin perjuicio de las otras medidas más rigurosas
que el tribunal estime necesario adoptar.
Art. 295 (285). La retención de dineros o cosas muebles podrá hacerse en poder del mismo
demandante, del demandado o de un tercero, con relación a los bienes que son materia del
juicio, y también respecto de otros bienes determinados del demandado, cuando sus facultades
no ofrezcan suficiente garantía, o haya motivo racional para creer que procurará ocultar sus
bienes, y en los demás casos determinados por la ley.
Podrá el tribunal ordenar que los valores retenidos se trasladen a un establecimiento de crédito
o de la persona que el tribunal designe cuando lo estime conveniente para la seguridad de
dichos valores.
Art. 296 (286). La prohibición de celebrar actos o contratos podrá decretarse con relación a los
bienes que son materia del juicio, y también respecto de otros bienes determinados del
demandado, cuando sus facultades no ofrezcan suficiente garantía para asegurar el resultado
del juicio.
Para que los objetos que son materia del juicio se consideren comprendidos en el número 4°
del artículo 1464 del Código Civil, será necesario que el tribunal decrete prohibición respecto de
ellos.
Art. 297 (287). Cuando la prohibición recaiga sobre bienes raíces se inscribirá en el registro del
Conservador respectivo, y sin este requisito no producirá efecto respecto de terceros.
Cuando verse sobre cosas muebles, sólo producirá efecto respecto de los terceros que tengan
conocimiento de ella al tiempo del contrato; pero el demandado será en todo caso responsable
de fraude, si ha procedido a sabiendas.
Art. 298 (288). Las medidas de que trata este Título se limitarán a los bienes necesarios para
responder a los resultados del juicio; y para decretarlas deberá el demandante acompañar
comprobantes que constituyan a lo menos presunción grave del derecho que se reclama.
Podrá también el tribunal, cuando lo estime necesario y no tratándose de medidas
expresamente autorizadas por la ley, exigir caución al actor para responder de los perjuicios
que se originen.
Art. 299 (289). En casos graves y urgentes podrán los tribunales conceder las medidas
precautorias de que trata este Título, aun cuando falten los comprobantes requeridos, por un
término que no exceda de diez días, mientras se presentan dichos comprobantes, exigiendo
caución para responder por los perjuicios que resulten. Las medidas así decretadas quedarán
de hecho canceladas si no se renuevan en conformidad al art. 280.
Art. 300 (290). Estas providencias no excluyen las demás que autorizan las leyes.
Art. 301 (291). Todas estas medidas son esencialmente provisionales. En consecuencia,
deberán hacerse cesar siempre que desaparezca el peligro que se ha procurado evitar o se
otorguen cauciones suficientes.
Art. 302 (292). El incidente a que den lugar las medidas de que trata este Título se tramitará en
conformidad a las reglas generales y por cuerda separada.
Podrán, sin embargo, llevarse a efecto dichas medidas antes de notificarse a la persona contra
quien se dictan, siempre que existan razones graves para ello y el tribunal así lo ordene.
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Transcurridos cinco días sin que la notificación se efectúe, quedarán sin valor las diligencias
practicadas. El tribunal podrá ampliar este plazo por motivos fundados.
La notificación a que se refiere este artículo podrá hacerse por cédula, si el tribunal así lo
ordena.
TÍTULO VI
DE LAS EXCEPCIONES DILATORIAS
TÍTULO VII
DE LA CONTESTACION Y DEMAS TRAMITES HASTA EL ESTADO DE PRUEBA O DE
SENTENCIA
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Art. 312 (302). En los escritos de réplica y dúplica podrán las partes ampliar, adicionar o
modificar las acciones y excepciones que hayan formulado en la demanda y contestación, pero
sin que puedan alterar las que sean objeto principal del pleito.
Art. 313 (303). Si el demandado acepta llanamente las peticiones del demandante, o si en sus
escritos no contradice en materia substancial y pertinente los hechos sobre que versa el juicio,
el tribunal mandará citar a las partes para oír sentencia definitiva, una vez evacuado el traslado
de la réplica.
Igual citación se dispondrá cuando las partes pidan que se falle el pleito sin más trámite.
Título VIII
DE LA RECONVENCION
TÍTULO IX
DE LA PRUEBA EN GENERAL
Art. 318 (308). Concluidos los trámites que deben preceder a la prueba, ya se proceda con la
contestación expresa del demandado o en su rebeldía, el tribunal examinará por sí mismo los
autos y si estima que hay o puede haber controversia sobre algún hecho substancial y
pertinente en el juicio, recibirá la causa a prueba y fijará en la misma resolución los hechos
substanciales controvertidos sobre los cuales deberá recaer.
Sólo podrán fijarse como puntos de pruebas los hechos substanciales controvertidos en los
escritos anteriores a la resolución que ordena recibirla.
Art. 319. Las partes podrán pedir reposición, dentro de tercero día, de la resolución a que se
refiere el artículo anterior. En consecuencia, podrán solicitar que se modifiquen los hechos
controvertidos fijados, que se eliminen algunos o que se agreguen otros.
El tribunal se pronunciará de plano sobre la reposición o la tramitará como incidente.
La apelación en contra de la resolución del artículo 318 sólo podrá interponerse en el carácter
de subsidiaria de la reposición pedida y para el caso de que ésta no sea acogida. La apelación
se concederá sólo en el efecto devolutivo.
Art. 320 (309). Desde la primera notificación de la resolución a que se refiere el artículo 318, y
hasta el quinto día de la última, cuando no se haya pedido reposición en conformidad al artículo
anterior y en el caso contrario, dentro de los cinco días siguientes a la notificación por el estado
de la resolución que se pronuncie sobre la última solicitud de reposición, cada parte deberá
presentar una minuta de los puntos sobre que piense rendir prueba de testigos, enumerados y
especificados con claridad y precisión.
Deberá también acompañar una nómina de los testigos de que piensa valerse, con expresión
del nombre y apellido, domicilio, profesión u oficio. La indicación del domicilio deberá contener
los datos necesarios a juicio del juzgado, para establecer la identificación del testigo.
35
Si habiéndose pedido reposición ya se hubiere presentado lista de testigos y minuta de puntos
por alguna de las partes, no será necesario presentar nuevas lista ni minuta, salvo que, como
consecuencia de haberse acogido el recurso, la parte que las presenta estime pertinente
modificarlas.
Art. 321 (310). No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, es admisible la ampliación de la
prueba cuando dentro del término probatorio ocurre algún hecho substancialmente relacionado
con el asunto que se ventila.
Será también admisible la ampliación a hechos verificados y no alegados antes de recibirse a
prueba la causa, con tal que jure el que los aduce que sólo entonces han llegado a su
conocimiento.
Art. 322 (311). Al responder la otra parte el traslado de la solicitud de ampliación, podrá
también alegar hechos nuevos que reúnan las condiciones mencionadas en el artículo anterior,
o que tengan relación con los que en dicha solicitud se mencionan.
El incidente de ampliación se tramitará en conformidad a las reglas generales, en ramo
separado, y no suspenderá el término probatorio.
Lo dispuesto en este artículo se entiende sin perjuicio de lo que el artículo 86 establece.
Art. 323 (312). Cuando haya de rendirse prueba en un incidente, la resolución que lo ordene
determinará los puntos sobre que debe recaer, y su recepción se hará en conformidad a las
reglas establecidas para la prueba principal.
La referida resolución se notificará por el estado.
Art. 324 (313). Toda diligencia probatoria debe practicarse previo decreto del tribunal que
conoce en la causa, notificado a las partes.
Art. 325 (314). En los tribunales colegiados podrán practicarse las diligencias probatorias ante
uno solo de sus miembros comisionado al efecto por el tribunal.
Art. 326 (315). Es apelable la resolución en que explícita o implícitamente se niegue el trámite
de recepción de la causa a prueba, salvo el caso del inciso 2° del artículo 313. Es apelable sólo
en el efecto devolutivo la que acoge la reposición a que se refiere el art. 319.
Son inapelables la resolución que dispone la práctica de alguna diligencia probatoria y la que
da lugar a la ampliación de la prueba sobre hechos nuevos alegados durante el término
probatorio.
TÍTULO X
DEL TÉRMINO PROBATORIO
Art. 327. Todo término probatorio es común para las partes y dentro de él deberán solicitar
toda diligencia de prueba que no hubieren pedido con anterioridad a su iniciación.
En los casos contemplados en los artículos 310, 321 y 322 el tribunal, de estimar necesaria la
prueba, concederá un término especial de prueba que se regirá por las normas del artículo 90,
limitándose a quince días el plazo total que establece en su inciso tercero y sin perjuicio de lo
establecido en el artículo 431.
Art. 328 (317). Para rendir prueba dentro del territorio jurisdiccional del tribunal en que se sigue
el juicio tendrán las partes el término de veinte días.
Podrá, sin embargo, reducirse este término por acuerdo unánime de las partes.
Art. 329 (318). Cuando haya de rendirse prueba en otro territorio jurisdiccional o fuera de la
República, se aumentará el término ordinario a que se refiere el artículo anterior con un número
de días igual al que concede el artículo 259 para aumentar el de emplazamiento.
Art. 330 (319). El aumento extraordinario para rendir prueba dentro de la República se
concederá siempre que se solicite, salvo que haya justo motivo para creer que se pide
maliciosamente con el solo propósito de demorar el curso del juicio.
Art. 331 (320). No se decretará el aumento extraordinario para rendir prueba fuera de la
República sino cuando concurran las circunstancias siguientes:
1) Que del tenor de la demanda, de la contestación o de otra pieza del expediente aparezca
que los hechos a que se refieren las diligencias probatorias solicitadas han acaecido en el
país en que deben practicarse dichas diligencias, o que allí existen los medios probatorios
que se pretende obtener;
2) Que se determine la clase y condición de los instrumentos de que el solicitante piensa
valerse y el lugar en que se encuentran; y
3) Que, tratándose de prueba de testigos, se exprese su nombre y residencia o se justifique
algún antecedente que haga presumible la conveniencia de obtener sus declaraciones.
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Art. 332 (321). El aumento extraordinario para rendir prueba deberá solicitarse antes de
vencido el término ordinario, determinando el lugar en que dicha prueba debe rendirse.
Art. 333 (322). Todo aumento del término ordinario continuará corriendo después de éste sin
interrupción y sólo durará para cada localidad el número de días fijado en la tabla respectiva.
Art. 334 (323). Se puede, durante el término ordinario, rendir prueba en cualquier parte de la
República y fuera de ella.
Art. 335 (324). Vencido el término ordinario, sólo podrá rendirse prueba en aquellos lugares
para los cuales se haya otorgado aumento extraordinario del término.
Art. 336 (325). El aumento extraordinario para rendir prueba dentro de la República se otorgará
con previa citación; el que deba producir efecto fuera del país se decretará con audiencia de la
parte contraria.
Los incidentes a que dé lugar la concesión de aumento extraordinario se tramitarán en pieza
separada y no suspenderán el término probatorio.
Con todo no se contarán en el aumento extraordinario los días transcurridos mientras dure el
incidente sobre concesión del mismo.
Art. 337 (326). La parte que haya obtenido aumento extraordinario del término para rendir
prueba dentro o fuera de la República, y no la rinda, o sólo rinda una impertinente, será
obligada a pagar a la otra parte los gastos que ésta haya hecho para presenciar las diligencias
pedidas, sea personalmente, sea por medio de mandatarios.
Esta condenación se impondrá en la sentencia definitiva y podrá el tribunal exonerar de ella a la
parte que acredite no haberla rendido por motivos justificados.
Art. 338 (327). Siempre que se solicite aumento extraordinario para rendir prueba fuera de la
República, exigirá el tribunal, para dar curso a la solicitud, que se deposite en la cuenta
corriente del tribunal una cantidad cuyo monto no podrá fijarse en menos de medio sueldo vital
ni en más de dos sueldos vitales.
Sin perjuicio de lo que dispone el artículo anterior, se mandará aplicar al Fisco la cantidad
consignada si resulta establecida en el proceso alguna de las circunstancias siguientes:
1) Que no se ha hecho diligencia alguna para rendir la prueba pedida;
2) Que los testigos señalados, en el caso del artículo 331, no tenían conocimiento de los
hechos, ni se han hallado en situación de conocerlos; y
3) Que los testigos o documentos no han existido nunca en el país en que se ha pedido que
se practiquen las diligencias probatorias.
Art. 339 (328). El término de prueba no se suspenderá en caso alguno, salvo que todas las
partes lo pidan. Los incidentes que se formulen durante dicho término o que se relacionen con
la prueba, se tramitarán en cuaderno separado.
Si durante él ocurren entorpecimientos que imposibiliten la recepción de la prueba, sea
absolutamente, sea respecto de algún lugar determinado, podrá otorgarse por el tribunal un
nuevo término especial por el número de días que haya durado el entorpecimiento y para rendir
prueba sólo en el lugar a que dicho entorpecimiento se refiera.
No podrá usarse de este derecho si no se reclama del obstáculo que impide la prueba en el
momento de presentarse o dentro de los tres días siguientes.
Deberá concederse un término especial de prueba por el número de días que fije
prudencialmente el tribunal, y que no podrá exceder de ocho, cuando tenga que rendirse nueva
prueba, de acuerdo con la resolución que dicte el tribunal de alzada, acogiendo la apelación
subsidiaria a que se refiere el artículo 319. Para hacer uso de este derecho no se necesita la
reclamación ordenada en el inciso anterior. La prueba ya producida y que no esté afectada por
la resolución del tribunal de alzada tendrá pleno valor.
Art. 340 (329). Las diligencias de prueba de testigos sólo podrán practicarse dentro del término
probatorio.
Sin embargo, las diligencias iniciadas en tiempo hábil y no concluidas en él por impedimento
cuya remoción no haya dependido de la parte interesada, podrán practicarse dentro de un
breve término que el tribunal señalará, por una sola vez, para este objeto. Este derecho no
podrá reclamarse sino dentro del término probatorio o de los tres días siguientes a su
vencimiento.
Siempre que el entorpecimiento que imposibilite la recepción de la prueba sea la inasistencia
del juez de la causa, deberá el secretario, a petición verbal de cualquiera de las partes,
certificar el hecho en el proceso y con el mérito de este certificado fijará el tribunal nuevo día
para la recepción de la prueba.
TÍTULO XI
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DE LOS MEDIOS DE PRUEBA EN PARTICULAR
1) Disposiciones Generales
Art. 341 (330). Los medios de prueba de que puede hacerse uso en juicio son:
- Instrumentos;
- Testigos;
- Confesión de parte;
- Inspección personal del tribunal;
- Informes de peritos; y Presunciones.
2) De Los Instrumentos
Art. 342 (331). Serán considerados como instrumentos públicos en juicio, siempre que en su
otorgamiento se hayan cumplido las disposiciones legales que dan este carácter:
1) Los documentos originales;
2) Las copias dadas con los requisitos que las leyes prescriban para que hagan fe respecto
de toda persona, o, a lo menos, respecto de aquella contra quien se hacen valer;
3) Las copias que, obtenidas sin estos requisitos, no sean objetadas como inexactas por la
parte contraria dentro de los tres días siguientes a aquel en que se le dio conocimiento de
ellas;
4) Las copias que, objetadas en el caso del número anterior, sean cotejadas y halladas
conforme con sus originales o con otras copias que hagan fe respecto de la parte
contraria;
5) Los testimonios que el tribunal mande agregar durante el juicio, autorizados por su
secretario u otro funcionario competente y sacados de los originales o de copias que
reúnan las condiciones indicadas en el número anterior.
6) Los documentos electrónicos suscritos mediante firma electrónica avanzada.
Art. 343 (332). Cuando las copias agregadas sólo tengan una parte del instrumento original,
cualquiera de los interesados en el pleito podrá exigir que se agregue el todo o parte de lo
omitido, a sus expensas, sin perjuicio de lo que se resuelva sobre pago de costas.
Art. 344 (333). El cotejo de instrumentos se hará por el funcionario que haya autorizado la
copia presentada en el juicio, por el secretario del tribunal o por otro ministro de fe que dicho
tribunal designe.
Art. 345 (334). Los instrumentos públicos otorgados fuera de Chile deberán presentarse
debidamente legalizados, y se entenderá que lo están cuando en ellos conste el carácter
público y la verdad de las firmas de las personas que los han autorizado, atestiguadas ambas
circunstancias por los funcionarios que, según las leyes o la práctica de cada país, deban
acreditarlas.
La autenticidad de las firmas y el carácter de estos funcionarios se comprobará en Chile por
alguno de los medios siguientes:
1) El atestado de un agente diplomático o consular chileno, acreditado en el país de donde el
instrumento procede, y cuya firma se compruebe con el respectivo certificado del
Ministerio de Relaciones Exteriores;
2) El atestado de un agente diplomático o consular de una nación amiga acreditado en el
mismo país, a falta de funcionario chileno, certificándose en este caso la firma por
conducto del Ministerio de Relaciones Exteriores del país a que pertenezca el agente o del
Ministro Diplomático de dicho país en Chile, y además por el Ministerio de Relaciones
Exteriores de la República en ambos casos; y
3) El atestado del agente diplomático acreditado en Chile por el Gobierno del país en donde
se otorgó el instrumento, certificándose su firma por el Ministerio de Relaciones Exteriores
de la República.
Art. 345 bis. Los instrumentos públicos otorgados en un Estado Parte de la Convención de La
Haya que Suprime la Exigencia de Legalización de Documentos Públicos Extranjeros, no
deberán ser sometidos al procedimiento de legalización, si respecto de éstos se ha otorgado
apostillas por la autoridad designada por el Estado de que dimana dicho instrumento.
Las certificaciones oficiales que hayan sido asentadas sobre documentos privados, tales como
menciones de registro, comprobaciones para la certeza de una fecha y autenticaciones de
firmas, podrán presentarse legalizadas o con apostillas otorgadas, con arreglo al artículo
precedente y a éste, respectivamente. Pero en estos casos la legalización o apostilla sólo
acreditará la autenticidad de la certificación, sin otorgar al instrumento el carácter de público.
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Según lo dispuesto por la Convención a que se refiere el inciso primero, no podrán otorgarse
apostillas respecto de los documentos expedidos por agentes diplomáticos o consulares y los
documentos administrativos que se refieren directamente a una operación mercantil o
aduanera.
Art. 346 (335). Los instrumentos privados se tendrán por reconocidos:
1) Cuando así lo ha declarado en el juicio la persona a cuyo nombre aparece otorgado el
instrumento o la parte contra quien se hace valer;
2) Cuando igual declaración se ha hecho en un instrumento público o en otro juicio diverso;
3) Cuando, puestos en conocimiento de la parte contraria, no se alega su falsedad o falta de
integridad dentro de los seis días siguientes a su presentación, debiendo el tribunal, para
este efecto, apercibir a aquella parte con el reconocimiento tácito del instrumento si nada
expone dentro de dicho plazo; y
4) Cuando se declare la autenticidad del instrumento por resolución judicial.
Art. 347 (336). Los instrumentos extendidos en lengua extranjera se mandarán traducir por el
perito que el tribunal designe, a costa del que los presente, sin perjuicio de lo que se resuelva
sobre costas en la sentencia.
Si al tiempo de acompañarse se agrega su traducción, valdrá ésta; salvo que la parte contraria
exija, dentro de seis días, que sea revisada por un perito, procediéndose en tal caso como lo
dispone el inciso anterior.
Art. 348 (337). Los instrumentos podrán presentarse en cualquier estado del juicio hasta el
vencimiento del término probatorio en primera instancia, y hasta la vista de la causa en
segunda instancia.
La agregación de los que se presenten en segunda instancia, no suspenderá en ningún caso la
vista de la causa; pero el tribunal no podrá fallarla, sino después de vencido el término de la
citación, cuando haya lugar a ella.
Art. 348 bis. Presentado un documento electrónico, el Tribunal citará para el 6° día a todas las
partes a una audiencia de percepción documental. En caso de no contar con los medios
técnicos electrónicos necesarios para su adecuada percepción, apercibirá a la parte que
presentó el documento con tenerlo por no presentado de no concurrir a la audiencia con dichos
medios.
Tratándose de documentos que no puedan ser transportados al tribunal, la audiencia tendrá
lugar donde éstos se encuentren, a costa de la parte que los presente.
En caso que el documento sea objetado, en conformidad con las reglas generales, el Tribunal
podrá ordenar una prueba complementaria de autenticidad, a costa de la parte que formula la
impugnación, sin perjuicio de lo que se resuelva sobre pago de costas. El resultado de la
prueba complementaria de autenticidad será suficiente para tener por reconocido o por
objetado el instrumento, según corresponda.
Para los efectos de proceder a la realización de la prueba complementaria de autenticidad, los
peritos procederán con sujeción a lo dispuesto por los artículos 417 a 423.
En el caso de documentos electrónicos privados, para los efectos del artículo 346, N°3, se
entenderá que han sido puestos en conocimiento de la parte contraria en la audiencia de
percepción.
En el caso que los documentos electrónicos acompañados puedan ser percibidos directamente
en la carpeta electrónica, el tribunal podrá omitir la citación a audiencia de percepción,
debiéndose entender que han sido puestos en conocimiento de la parte contraria desde que se
notifica la resolución que los tiene por acompañados bajo el apercibimiento correspondiente.
Art. 349 (338). Podrá decretarse, a solicitud de parte, la exhibición de instrumentos que existan
en poder de la otra parte o de un tercero, con tal que tengan relación directa con la cuestión
debatida y que no revistan el carácter de secretos o confidenciales.
Los gastos que la exhibición haga necesarios serán de cuenta del que la solicite, sin perjuicio
de lo que se resuelva sobre pago de costas.
Si se rehúsa la exhibición sin justa causa, podrá apremiarse al desobediente en la forma
establecida por el artículo 274; y si es la parte misma, incurrirá además en el apercibimiento
establecido por el artículo 277.
Cuando la exhibición haya de hacerse por un tercero, podrá éste exigir que en su propia casa u
oficina se saque testimonio de los instrumentos por un ministro de fe.
Art. 350 (339). Podrá pedirse el cotejo de letras siempre que se niegue por la parte a quien
perjudique o se ponga en duda la autenticidad de un documento privado o la de cualquier
documento público que carezca de matriz.
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En este cotejo procederán los peritos con sujeción a lo dispuesto por los artículos 417 hasta
423 inclusive.
Art. 351 (340). La persona que pida el cotejo designará el instrumento o instrumentos
indubitados con que debe hacerse.
Art. 352 (341). Se considerarán indubitados para el cotejo:
1) Los instrumentos que las partes acepten como tales, de común acuerdo;
2) Los instrumentos públicos no tachados de apócrifos o suplantados; y
3) Los instrumentos privados cuya letra o firma haya sido reconocida de conformidad a los
números 1° y 2° del artículo 346.
Art. 353 (342). El tribunal hará por sí mismo la comprobación después de oír a los peritos
revisores y no tendrá que sujetarse al dictamen de éstos.
Art. 354 (343). El cotejo de letras no constituye por sí solo prueba suficiente; pero podrá servir
de base para una presunción judicial.
Art. 355 (344). En el incidente sobre autenticidad de un instrumento o sobre suplantaciones
hechas en él, se admitirán como medios probatorios, tanto el cotejo de que tratan los cinco
artículos precedentes, como los que las leyes autoricen para la prueba del fraude.
En la apreciación de los diversos medios de prueba opuestos al mérito de un instrumento, el
tribunal se sujetará a las reglas generales establecidas en el presente Título, y con especialidad
a las consignadas en el Párrafo 8°.
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Cuando se exija la comparecencia de un testigo a sabiendas de que es inútil su declaración,
podrá imponer el tribunal a la parte que la haya exigido una multa de un décimo a medio sueldo
vital.
Art. 360 (349). No serán obligados a declarar:
1) Los eclesiásticos, abogados, escribanos, procuradores, médicos y matronas, sobre
hechos que se les hayan comunicado confidencialmente con ocasión de su estado,
profesión u oficio;
2) Las personas expresadas en los números 1°, 2° y 3° del artículo 358; y
3) Los que son interrogados acerca de hechos que afecten el honor del testigo o de las
personas mencionadas en el número anterior, o que importen un delito de que pueda ser
criminalmente responsable el declarante o cualquiera de las personas referidas.
Art. 361 (350). Podrán declarar en el domicilio que fijen dentro del territorio jurisdiccional del
tribunal:
1) El Presidente de la República, los Ministros de Estado, los Senadores y Diputados, los
Subsecretarios; los Delegados Presidenciales Regionales, Delegados Presidenciales
Provinciales y los Alcaldes, dentro del territorio de su jurisdicción; los jefes superiores de
Servicios, los miembros de la Corte Suprema o de alguna Corte de Apelaciones, los
Fiscales Judiciales de estos Tribunales, los Jueces Letrados, el Fiscal Nacional y los
fiscales regionales; los Oficiales Generales en servicio activo o en retiro, los Oficiales
Superiores y los Oficiales Jefes;
2) Derogado;
3) Eliminado.
4) Las mujeres, siempre que por su estado o posición no puedan concurrir sin grave
molestia; y
5) Los que por enfermedad u otro impedimento, calificado por el tribunal, se hallen en la
imposibilidad de hacerlo.
Para este efecto, dentro del tercer día hábil siguiente a su notificación, las personas
mencionadas propondrán al tribunal el lugar y la fecha, comprendida dentro del término
probatorio, de realización de la audiencia respectiva. El juez los fijará sin más trámite si el
interesado así no lo hiciere ni comunicare su renuncia al derecho que le confiere este artículo.
Con todo, los miembros y fiscales judiciales de las Cortes y los jueces letrados que ejerzan sus
funciones en el asiento de éstas, no declararán sin previo permiso de la Corte Suprema,
tratándose de algún miembro o fiscal judicial de este tribunal, o de la respectiva Corte de
Apelaciones en los demás casos. Este permiso se concederá siempre que no parezca que sólo
se trata de establecer, respecto del juez o fiscal judicial presentado como testigo, una causa de
recusación.
Art. 362 (351). No están obligados a declarar ni a concurrir a la audiencia judicial los chilenos o
extranjeros que gocen en el país de inmunidad diplomática, en conformidad a los tratados
vigentes sobre la materia.
Estas personas declararán por informe, si consintieran a ello voluntariamente. Al efecto, se les
dirigirá un oficio respetuoso, por medio del Ministerio respectivo.
Art. 363 (352). Antes de examinar a cada testigo, se le hará prestar juramento al tenor de la
fórmula siguiente: "¿Juráis por Dios decir verdad acerca de lo que se os va a preguntar?". El
interrogado responderá:
"Sí juro", conforme a lo dispuesto en el artículo 62.
Art. 364 (353). Los testigos de cada parte serán examinados separada y sucesivamente,
principiando por los del demandante, sin que puedan unos presenciar las declaraciones de los
otros.
El tribunal adoptará las medidas conducentes para evitar que los testigos que vayan
declarando puedan comunicarse con los que no hayan prestado declaración.
Art. 365 (354). Los testigos serán interrogados personalmente por el juez, y si el tribunal es
colegiado, por uno de sus ministros a presencia de las partes y de sus abogados, si concurren
al acto.
Las preguntas versarán sobre los datos necesarios para establecer si existen causas que
inhabiliten al testigo para declarar y sobre los puntos de prueba que se hayan fijado. Podrá
también el tribunal exigir que los testigos rectifiquen, esclarezcan o precisen las aseveraciones
hechas.
Art. 366 (355). Cada parte tendrá derecho para dirigir, por conducto del juez, las
interrogaciones que estime conducentes a fin de establecer las causales de inhabilidad legal
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que puedan oponerse a los testigos, y a fin de que éstos rectifiquen, esclarezcan o precisen los
hechos sobre los cuales se invoca su testimonio.
En caso de desacuerdo entre las partes sobre la conducencia de las preguntas resolverá el
tribunal y su fallo será apelable sólo en lo devolutivo.
Art. 367 (356). Los testigos deben responder de una manera clara y precisa a las preguntas
que se les hagan, expresando la causa por qué afirman los hechos aseverados. No se les
permitirá llevar escrita su declaración.
Art. 368 (357). La declaración constituye un solo acto que no puede interrumpirse sino por
causas graves y urgentes.
Art. 369 (358). El tribunal, atendido el número de testigos y el de los puntos de prueba,
señalará una o más audiencias para el examen de los que se encuentren en el departamento.
Procurará también, en cuanto sea posible, que todos los testigos de cada parte sean
examinados en la misma audiencia.
Art. 370 (359). Las declaraciones se consignarán por escrito, conservándose en cuanto sea
posible las expresiones de que se haya valido el testigo, reducidas al menor número de
palabras.
Después de leídas por el receptor en alta voz y ratificadas por el testigo, serán firmadas por el
juez, el declarante, si sabe, y las partes, si también saben y se hallan presentes, autorizándolas
un receptor, que servirá también como actuario en las incidencias que ocurran durante la
audiencia de prueba.
Art. 371 (360). Si han de declarar testigos que residan fuera del territorio jurisdiccional en que
se sigue el juicio, se practicará su examen por el tribunal que corresponda, a quien se remitirá
copia, en la forma que señala el artículo 77, de los puntos de prueba fijados.
El examen se practicará en la forma que establecen los artículos anteriores, pudiendo las
partes hacerse representar por encargados, en conformidad al artículo 73.
Art. 372 (361). Serán admitidos a declarar solamente hasta seis testigos, por cada parte, sobre
cada uno de los hechos que deban acreditarse.
Sólo se examinarán testigos que figuren en la nómina a que se refiere el inciso final del artículo
320. Podrá, con todo, el tribunal admitir otros testigos en casos muy calificados, y jurando la
parte que no tuvo conocimiento de ellos al tiempo de formar la nómina de que trata el inciso
anterior.
Art. 373 (362). Solamente podrán oponerse tachas a los testigos antes de que presten su
declaración. En el caso del inciso final del artículo anterior, podrán también oponerse dentro de
los tres días subsiguientes al examen de los testigos.
Sólo se admitirán las tachas que se funden en alguna de las inhabilidades mencionadas en los
artículos 357 y 358, y con tal que se expresen con la claridad y especificación necesarias para
que puedan ser fácilmente comprendidas.
Art. 374 (363). Opuesta la tacha y antes de declarar el testigo, podrá la parte que lo presenta
pedir que se omita su declaración y que se reemplace por la de otro testigo hábil de los que
figuran en la nómina respectiva.
Art. 375 (364). Las tachas opuestas por las partes no obstan al examen de los testigos
tachados; pero podrán los tribunales repeler de oficio a los que notoriamente aparezcan
comprendidos en alguna de las que señala el artículo 357.
La apelación que se interponga en este caso se concederá sólo en el efecto devolutivo.
Art. 376 (365). Cuando el tribunal lo estime necesario para resolver el juicio, recibirá las tachas
a prueba, la cual se rendirá dentro del término concedido para la cuestión principal. Pero si éste
está vencido o lo que de él reste no sea suficiente, se ampliará para el solo efecto de rendir la
prueba de tachas hasta completar diez días, pudiendo además solicitarse el aumento
extraordinario que concede el artículo 329 en los casos a que él se refiere.
Art. 377 (366). Son aplicables a la prueba de tachas las disposiciones que reglamentan la
prueba de la cuestión principal.
Art. 378 (367). No se admitirá prueba de testigos para inhabilitar a los que hayan declarado
sobre las tachas deducidas. Lo cual no obsta para que el tribunal acepte otros medios
probatorios, sin abrir término especial, y tome en cuenta las incapacidades que contra los
mismos testigos aparezcan en el proceso.
Art. 379 (368). Las resoluciones que ordenan recibir prueba sobre las tachas opuestas son
inapelables.
No obstante lo dispuesto en el inciso anterior, la legalidad de las tachas y su comprobación
serán apreciadas y resueltas en la sentencia definitiva.
42
Art. 380 (369). Siempre que lo pida alguna de las partes, mandará el tribunal que se cite a las
personas designadas como testigos en la forma establecida por el artículo 56, indicándose en
la citación el juicio en que debe prestarse la declaración y el día y hora de la comparecencia.
El testigo que legalmente citado no comparezca podrá ser compelido por medio de la fuerza a
presentarse ante el tribunal que haya expedido la citación, a menos que compruebe que ha
estado en imposibilidad de concurrir.
Si compareciendo se niega sin justa causa a declarar, podrá ser mantenido en arresto hasta
que preste su declaración.
Todo lo cual se entiende sin perjuicio de la responsabilidad penal que pueda afectar al testigo
rebelde.
Art. 381 (370). Tiene el testigo derecho para reclamar de la persona que lo presenta, el abono
de los gastos que le imponga la comparecencia.
Se entenderá renunciado este derecho si no se ejerce en el plazo de veinte días, contados
desde la fecha en que se presta la declaración.
En caso de desacuerdo, estos gastos serán regulados por el tribunal sin forma de juicio y sin
ulterior recurso.
Art. 382 (372). Si el testigo no supiere el idioma castellano, será examinado por medio de un
intérprete mayor de dieciocho años, quien prometerá bajo juramento desempeñar bien y
fielmente el cargo.
Por conducto del intérprete se interrogará al testigo y se recibirán sus contestaciones, las
cuales serán consignadas en el idioma del testigo, si éste no entendiere absolutamente el
castellano. En tal caso, se pondrá al pie de la declaración la traducción que de ella haga el
intérprete.
Si el testigo fuere sordo, las preguntas le serán dirigidas por escrito; y si fuere mudo, dará por
escrito sus contestaciones.
Si no fuere posible proceder de esta manera, la declaración del testigo será recibida por
intermedio de una o más personas que puedan entenderse con él por medio de la lengua de
señas, por signos, o que comprendan a los sordos o sordomudos. Estas personas prestarán
previamente el juramento de que trata el inciso primero.
Art. 383 (373). Los testimonios de oídas, esto es, de testigos que relatan hechos que no han
percibido por sus propios sentidos y que sólo conocen por el dicho de otras personas,
únicamente podrán estimarse como base de una presunción judicial.
Sin embargo, es válido el testimonio de oídas cuando el testigo se refiere a lo que oyó decir a
alguna de las partes, en cuanto de este modo se explica o esclarece el hecho de que se trata.
Art. 384 (374). Los tribunales apreciarán la fuerza probatoria de las declaraciones de los
testigos conforme a las reglas siguientes:
1) La declaración de un testigo imparcial y verídico constituye una presunción judicial cuyo
mérito probatorio será apreciado en conformidad al artículo 426;
2) La de dos o más testigos contestes en el hecho y en sus circunstancias esenciales, sin
tacha, legalmente examinados y que den razón de sus dichos, podrá constituir prueba
plena cuando no haya sido desvirtuada por otra prueba en contrario;
3) Cuando las declaraciones de los testigos de una parte sean contradictorias con las de los
testigos de la otra, tendrán por cierto lo que declaren aquellos que, aun siendo en menor
número, parezca que dicen la verdad por estar mejor instruidos de los hechos, o por ser
de mejor fama, más imparciales y verídicos, o por hallarse más conformes en sus
declaraciones con otras pruebas de proceso;
4) Cuando los testigos de una y otra parte reúnan iguales condiciones de ciencia, de
imparcialidad y de veracidad, tendrán por cierto lo que declare el mayor número;
5) Cuando los testigos de una y otra parte sean iguales en circunstancias y en número, de tal
modo que la sana razón no pueda inclinarse a dar más crédito a los unos que a los otros,
tendrán igualmente por no probado el hecho; y
6) Cuando sean contradictorias las declaraciones de los testigos de una misma parte, las que
favorezcan a la parte contraria se considerarán presentadas por ésta, apreciándose el
mérito probatorio de todas ellas en conformidad a las reglas precedentes.
4) De La Confesión En Juicio
Art. 385 (375). Fuera de los casos expresamente previstos por la ley, todo litigante está
obligado a declarar bajo juramento, contestada que sea, la demanda, sobre hechos
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pertenecientes al mismo juicio, cuando lo exija el contendor o lo decrete el tribunal en
conformidad al artículo 159.
Esta diligencia se podrá solicitar en cualquier estado del juicio y sin suspender por ella el
procedimiento, hasta el vencimiento del término probatorio en primera instancia, y hasta antes
de la vista de la causa en segunda. Este derecho sólo lo podrán ejercer las partes hasta por
dos veces en primera instancia y una vez en segunda; pero, si se alegan hechos nuevos
durante el juicio, podrá exigirse una vez más.
Art. 386 (376). Los hechos acerca de los cuales se exija la confesión podrán expresarse en
forma asertiva o en forma interrogativa, pero siempre en términos claros y precisos, de manera
que puedan ser entendidos sin dificultad.
Art. 387 (377). Mientras la confesión no sea prestada, se mantendrán en reserva las
interrogaciones sobre que debe recaer.
Art. 388 (378). Si el tribunal no comete al secretario o a otro ministro de fe la diligencia,
mandará citar para día y hora determinados al litigante que ha de prestar la declaración.
Siempre que alguna de las partes lo pida, debe el tribunal recibir por sí mismo la declaración
del litigante.
Si el litigante se encuentra fuera del territorio del tribunal que conoce de la causa, será tomada
su declaración por el tribunal competente, quien procederá en conformidad a los dos incisos
anteriores.
Art. 389 (379). Están exentos de comparecer ante el tribunal a prestar la declaración de que
tratan los artículos precedentes:
1) El Presidente de la República, los Ministros de Estado, los Senadores y Diputados, los
Delegados Presidenciales Regionales dentro de la región en que ejercen sus funciones;
los miembros de la Corte Suprema o de alguna Corte de Apelaciones, los Fiscales
Judiciales de estos tribunales, el Fiscal Nacional y los fiscales regionales;
2) Los que por enfermedad o por cualquier otro impedimento calificado por el tribunal se
hallen en imposibilidad de comparecer a la audiencia en que hayan de prestar la
declaración; y
3) Las mujeres, en caso que el tribunal estime prudente eximirlas de esta asistencia.
Cuando haya de prestar esta declaración alguna de las personas exceptuadas en los números
precedentes, el juez se trasladará a casa de ella con el objeto de recibir la declaración o
comisionará para este fin al secretario.
En los tribunales colegiados se comisionará para esta diligencia a alguno de los ministros del
mismo o al secretario.
Si la persona que haya de prestar declaración en la forma prevenida en este artículo, se
encuentra fuera del territorio del tribunal que conoce de la causa, encargará éste la diligencia al
juez competente de la residencia actual del litigante. El juez exhortado practicará por sí mismo
la diligencia o la cometerá a su secretario.
No se podrá comisionar al secretario para tomar la confesión cuando la parte haya solicitado
que se preste ante el tribunal.
Art. 390 (380). Antes de interrogar al litigante, se le tomará juramento de decir verdad en
conformidad al artículo 363.
Art. 391 (381). La declaración deberá prestarse inmediatamente, de palabra y en términos
claros y precisos. Si el confesante es sordo o sordo-mudo, podrá escribir su confesión delante
del tribunal o ministro de fe encargado de recibirla o, en su caso, se aplicará lo dispuesto en el
artículo 382.
Si se trata de hechos personales, deberá prestarse afirmándolos o negándolos. Podrá, sin
embargo, el tribunal admitir la excusa de olvido de los hechos, en casos calificados, cuando ella
se funde en circunstancias verosímiles y notoriamente aceptables.
En todo caso podrá el confesante añadir las circunstancias necesarias para la recta y cabal
inteligencia de lo declarado.
Art. 392 (382). Puede todo litigante presenciar la declaración del contendor y hacer al tribunal
las observaciones que estime conducentes para aclarar, explicar o ampliar las preguntas que
han de dirigírsele.
Puede también, antes que termine la diligencia y después de prestada la declaración, pedir que
se repita si hay en las respuestas dadas algún punto obscuro o dudoso que aclarar.
Art. 393 (383). Si el litigante citado ante el tribunal para prestar declaración no comparece, se
le volverá a citar bajo los apercibimientos que expresan los artículos siguientes.
Art. 394 (384). Si el litigante no comparece al segundo llamado, o si, compareciendo, se niega
a declarar o da respuestas evasivas, se le dará por confeso, a petición de parte, en todos
44
aquellos hechos que estén categóricamente afirmados en el escrito en que se pidió la
declaración.
Si no están categóricamente afirmados los hechos, podrán los tribunales imponer al litigante
rebelde una multa que no baje de medio sueldo vital ni exceda de un sueldo vital, o arrestos
hasta por treinta días sin perjuicio de exigirle la declaración. Si la otra parte lo solicita, podrá
también suspenderse el pronunciamiento de la sentencia hasta que la confesión se preste.
Cuando el interrogado solicite un plazo razonable para consultar sus documentos antes de
responder, podrá otorgársele, siempre que haya fundamento plausible para pedirlo y el tribunal
lo estime indispensable, o consienta en ello el contendor. La resolución del tribunal que
conceda plazo será inapelable.
Art. 395 (385). Lo dicho en el artículo 370 es aplicable a la declaración de los litigantes.
Art. 396 (386). Podrá exigirse confesión al procurador de la parte sobre hechos personales de
él mismo en el juicio aun cuando no tenga poder para absolver posiciones.
Art. 397 (387). El procurador es obligado a hacer comparecer a su mandante para absolver
posiciones en el término razonable que el tribunal designe y bajo el apercibimiento indicado en
el artículo 394.
La comparecencia se verificará ante el tribunal de la causa si la parte se encuentra en el lugar
del juicio; en el caso contrario, ante el juez competente del territorio jurisdiccional en que resida
o ante el respectivo agente diplomático o consular chileno, si ha salido del territorio de la
República.
Art. 398 (388). La confesión extrajudicial es sólo base de presunción judicial, y no se tomará en
cuenta, si es puramente verbal, sino en los casos en que sería admisible la prueba de testigos.
La confesión extrajudicial que se haya prestado a presencia de la parte que la invoca, o ante el
juez incompetente, pero que ejerza jurisdicción, se estimará siempre como presunción grave
para acreditar los hechos confesados. La misma regla se aplicará a la confesión prestada en
otro juicio diverso; pero si éste se ha seguido entre las mismas partes que actualmente litigan,
podrá dársele el mérito de prueba completa, habiendo motivos poderosos para estimarlo así.
Art. 399 (389). Los tribunales apreciarán la fuerza probatoria de la confesión judicial en
conformidad a lo que establece el artículo 1713 del Código Civil y demás disposiciones legales.
Si los hechos confesados no son personales del confesante o de la persona a quien
representa, producirá también prueba la confesión.
Art. 400 (390). La confesión tácita o presunta que establece el artículo 394, producirá los
mismos efectos que la confesión expresa.
Art. 401 (391). En general el mérito de la confesión no puede dividirse en perjuicio del
confesante.
Podrá, sin embargo, dividirse:
1) Siempre que comprenda hechos diversos enteramente desligados entre sí; y
2) Cuando, comprendiendo varios hechos ligados entre sí o que se modifiquen los unos a los
otros, el contendor justifique con algún medio legal de prueba la falsedad de las
circunstancias que, según el confesante, modifican o alteran el hecho confesado.
Art. 402 (392). No se recibirá prueba alguna contra los hechos personales claramente
confesados por los litigantes en el juicio.
Podrá, sin embargo, admitirse prueba en este caso y aun abrirse un término especial para ella,
si el tribunal lo estima necesario y ha expirado el probatorio de la causa, cuando el confesante
alegue, para revocar su confesión, que ha padecido error de hecho y ofrezca justificar esta
circunstancia.
Lo dispuesto en el inciso precedente se aplicará también al caso en que los hechos confesados
no sean personales del confesante.
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Art. 405 (407). Se llevará a efecto la inspección con la concurrencia de las partes y peritos que
asistan, o sólo por el tribunal en ausencia de aquéllas.
Si el tribunal es colegiado, podrá comisionar para que practique la inspección a uno o más de
sus miembros.
Art. 406 (408). La parte que haya solicitado la inspección depositará antes de proceder a ella,
en manos del secretario del tribunal, la suma que éste estime necesaria para costear los gastos
que se causen. Cuando la inspección sea decretada de oficio u ordenada por la ley, el depósito
se hará por mitad entre demandantes y demandados.
Art. 407 (409). De la diligencia de inspección se levantará acta, en la cual se expresarán las
circunstancias o hechos materiales que el tribunal observe, sin que puedan dichas
observaciones reputarse como una opinión anticipada sobre los puntos que se debaten.
Podrán también las partes pedir, durante la diligencia, que se consignen en el acta las
circunstancias o hechos materiales que consideren pertinentes.
Art. 408 (410). La inspección personal constituye prueba plena en cuanto a las circunstancias o
hechos materiales que el tribunal establezca en el acta como resultado de su propia
observación.
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Art. 415 (417). Se presume que no están de acuerdo las partes cuando no concurren todas a la
audiencia de que trata el artículo anterior; y en tal caso habrá lugar a lo dispuesto en el 2°
inciso del mismo artículo.
Art. 416 (418). Cuando el nombramiento se haga por el tribunal, lo hará de entre los peritos de
la especialidad requerida que figuren en las listas a que se refiere el artículo siguiente y la
designación se pondrá en conocimiento de las partes para que dentro de tercero día deduzcan
oposición, si tienen alguna incapacidad legal que reclamar contra el nombrado. Vencido este
plazo sin que se formule oposición, se entenderá aceptado el nombramiento.
Art. 416 bis. Las listas de peritos indicadas en el artículo precedente serán propuestas cada
dos años por la Corte de Apelaciones respectiva, previa determinación del número de peritos
que en su concepto deban figurar en cada especialidad.
En el mes de octubre del final del bienio correspondiente, se elevarán estas nóminas a la Corte
Suprema, la cual formará las definitivas, pudiendo suprimir o agregar nombres sin expresar
causa.
Para formar las listas, cada Corte de Apelaciones convocará a concurso público, al que podrán
postular quienes posean y acrediten conocimientos especiales de alguna ciencia, arte o
especialidad, para lo cual tendrán especialmente en cuenta la vinculación de los candidatos
con la docencia y la investigación universitarias. El procedimiento para los concursos, su
publicidad y la formación de las nóminas de peritos serán regulados mediante un Auto
Acordado de la Corte Suprema, que se publicará en el Diario Oficial.
Art. 417 (419). El perito que acepte el cargo deberá declararlo así, jurando desempeñarlo con
fidelidad.
De esta declaración, que habrá de hacerse por escrito dentro de los tres días siguientes a la
notificación, presencialmente o por vía remota mediante videoconferencia ante un ministro de
fe del tribunal, se dejará testimonio en los autos a través del sistema de tramitación electrónica
del Poder Judicial.
El perito encargado de practicar un reconocimiento deberá citar previamente a las partes para
que concurran si quieren.
Art. 418 (420). Cuando sean varios los peritos procederán unidos a practicar el reconocimiento,
salvo que el tribunal los autorice para obrar de otra manera.
Art. 419 (421). Las partes podrán hacer en el acto del reconocimiento las observaciones que
estimen oportunas. Podrán también pedir que se hagan constar los hechos y circunstancias
que juzguen pertinentes; pero no tomarán parte en las deliberaciones de los peritos, ni estarán
en ellas presentes.
De todo lo obrado se levantará acta, en la cual se consignarán los acuerdos celebrados por los
peritos.
Art. 420 (422). Los tribunales señalarán en cada caso el término dentro del cual deben los
peritos evacuar su encargo; y podrán, en caso de desobediencia, apremiarlos con multas,
prescindir del informe o decretar el nombramiento de nuevos peritos, según los casos.
Art. 421 (423). Cuando los peritos discorden en sus dictámenes, podrá el tribunal disponer que
se nombre un nuevo perito, si lo estima necesario para la mejor ilustración de las cuestiones
que deban resolver.
El nuevo perito será nombrado y desempeñará su cargo en conformidad a las reglas
precedentes.
Art. 422 (424). Si no resulta acuerdo del nuevo perito con los anteriores, el tribunal apreciará
libremente las opiniones de todos ellos, tomando en cuenta los demás antecedentes del juicio.
Art. 423 (425). Los peritos podrán emitir sus informes conjunta o separadamente.
Art. 424 (426). Los incidentes a que dé lugar el nombramiento de los peritos y el desempeño
de sus funciones se tramitarán en ramo separado.
Art. 425 (427). Los tribunales apreciarán la fuerza probatoria del dictamen de peritos en
conformidad a las reglas de la sana crítica.
7) De Las Presunciones
Art. 426 (428). Las presunciones como medios probatorios, se regirán por las disposiciones del
artículo 1712 del Código Civil.
Una sola presunción puede constituir plena prueba cuando, a juicio del tribunal, tenga
caracteres de gravedad y precisión suficientes para formar su convencimiento.
Art. 427 (429). Sin perjuicio de las demás circunstancias que, en concepto del tribunal o por
disposición de la ley, deban estimarse como base de una presunción, se reputarán verdaderos
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los hechos certificados en el proceso por un ministro de fe, a virtud de orden de tribunal
competente, salvo prueba en contrario.
Igual presunción existirá a favor de los hechos declarados verdaderos en otro juicio entre las
mismas partes.
TÍTULO XII
DE LOS PROCEDIMIENTOS POSTERIORES A LA PRUEBA
Art. 430 (433). Vencido el término de prueba, y dentro de los diez días siguientes, las partes
podrán hacer por escrito las observaciones que el examen de la prueba les sugiera.
Art. 431. No será motivo para suspender el curso del juicio ni será obstáculo para la dictación
del fallo el hecho de no haberse devuelto la prueba rendida fuera del tribunal, o el de no
haberse practicado alguna otra diligencia de prueba pendiente, a menos que el tribunal, por
resolución fundada, la estime estrictamente necesaria para la acertada resolución de la causa.
En este caso, la reiterará como medida para mejor resolver y se estará a lo establecido en el
artículo 159.
En todo caso, si dicha prueba se recibiera por el tribunal una vez dictada la sentencia, ella se
agregará al expediente para que sea considerada en segunda instancia, si hubiere lugar a ésta.
Art. 432. Vencido el plazo a que se refiere el artículo 430, se hayan o no presentado escritos y
existan o no diligencias pendientes, el tribunal citará para oír sentencia.
En contra de esta resolución sólo podrá interponerse recurso de reposición, el que deberá
fundarse en error de hecho y deducirse dentro de tercero día. La resolución que resuelva la
reposición será inapelable.
Art. 433 (437). Citadas las partes para oír sentencia, no se admitirán escritos ni pruebas de
ningún género.
Lo cual se entiende sin perjuicio de lo dispuesto por los artículos 83, 84, 159 y 290. Los plazos
establecidos en los artículos 342 N° 3, 346 N° 3 y 347 que hubieren comenzado a correr al
tiempo de la citación para oír sentencia, continuarán corriendo sin interrupción y la parte podrá
dentro de ellos, ejercer su derecho de impugnación. De producirse ésta, se tramitará en
cuaderno separado y se fallará en la sentencia definitiva, sin perjuicio de lo dispuesto en el
artículo 431.
LIBRO TERCERO
DE LOS JUICIOS ESPECIALES
TÍTULO I
DEL JUICIO EJECUTIVO EN LAS OBLIGACIONES DE DAR
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4) Instrumento privado, reconocido judicialmente o mandado tener por reconocido. Sin
embargo, no será necesario este reconocimiento respecto del aceptante de una letra de
cambio o subscriptor de un pagaré que no hayan puesto tacha de falsedad a su firma al
tiempo de protestarse el documento por falta de pago, siempre que el protesto haya sido
personal, ni respecto de cualquiera de los obligados al pago de una letra de cambio,
pagaré o cheque, cuando, puesto el protesto en su conocimiento por notificación judicial,
no alegue tampoco en ese mismo acto o dentro de tercero día tacha de falsedad.
Tendrá mérito ejecutivo, sin necesidad de reconocimiento previo, la letra de cambio,
pagaré o cheque, respecto del obligado cuya firma aparezca autorizada por un notario o
por el Oficial del Registro Civil en las comunas donde no tenga su asiento un notario.
5) Confesión judicial;
6) Cualesquiera títulos al portador, o nominativos, legítimamente emitidos, que representen
obligaciones vencidas, y los cupones también vencidos de dichos títulos, siempre que los
cupones confronten con los títulos, y éstos, en todo caso, con los libros talonarios.
Resultando conforme la confrontación, no será obstáculo a que se despache la ejecución
la protesta de falsedad del título que en el acto haga el director o la persona que tenga la
representación del deudor, quien podrá alegar en forma la falsedad como una de las
excepciones del juicio; y
7) Cualquiera otro título a que las leyes den fuerza ejecutiva.
Art. 435 (457). Si, en caso de no tener el acreedor título ejecutivo, quiere preparar la ejecución
por el reconocimiento de firma o por la confesión de la deuda, podrá pedir que se cite al deudor
a una audiencia dentro de quinto día contado desde la fecha de la última notificación, con el fin
de que practique estas diligencias.
La obligación deberá consistir en una cantidad de dinero líquida o liquidable mediante una
simple operación aritmética, encontrarse vencida, ser actualmente exigible y constar en un
antecedente escrito. A su vez, la acción no podrá estar prescrita.
El juez, de oficio, no dará curso a la solicitud, cuando no concurran los requisitos previstos en el
inciso segundo.
Si el citado no comparece a la audiencia sin razón que lo justifique, o sólo da respuestas
evasivas, se dará por reconocida la firma o por confesada la deuda.
Art. 436 (458). Reconocida la firma, quedará preparada la ejecución, aunque se niegue la
deuda.
Art. 437 (459). Para que proceda la ejecución, se requiere además que la obligación sea
actualmente exigible.
Art. 438 (460). La ejecución puede recaer:
1) Sobre la especie o cuerpo cierto que se deba y que exista en poder del deudor;
2) Sobre el valor de la especie debida y que no exista en poder del deudor, haciéndose su
avaluación por un perito que nombrará el tribunal; y
3) Sobre cantidad líquida de dinero o de un género determinado cuya avaluación pueda
hacerse en la forma que establece el número anterior.
Se entenderá cantidad líquida, no sólo la que actualmente tenga esta calidad, sino también la
que pueda liquidarse mediante simples operaciones aritméticas con sólo los datos que el
mismo título ejecutivo suministre.
El acreedor expresará en la demanda ejecutiva la especie o la cantidad líquida por la cual pide
el mandamiento de ejecución.
Sin embargo, tratándose de moneda extranjera, no será necesario proceder a su avaluación,
sin perjuicio de las reglas que para su liquidación y pago se expresan en otras disposiciones de
este Código.
Art. 439 (461). Si del título aparece una obligación en parte líquida e ilíquida en otra, podrá
procederse ejecutivamente por la primera, reservándose al acreedor su derecho para reclamar
el resto en vía ordinaria.
Art. 440 (462). La avaluación que, en conformidad al artículo 438, se haga para determinar el
monto de la ejecución, se entenderá sin perjuicio del derecho de las partes para pedir que se
aumente o disminuya.
Art. 441 (463). El tribunal examinará el título y despachará o denegará la ejecución, sin
audiencia ni notificación del demandado, aun cuando se haya éste apersonado en el juicio.
Las gestiones que en tal caso haga el demandado no embarazarán en manera alguna el
procedimiento ejecutivo, y sólo podrán ser estimadas por el tribunal como datos ilustrativos
para apreciar la procedencia o improcedencia de la acción.
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Si denegado el mandamiento de ejecución, se interpone apelación de este fallo y ha lugar a
ella, el tribunal elevará el proceso al superior, también sin notificación del demandado.
Art. 442 (464). El tribunal denegará la ejecución cuando la acción ejecutiva se encuentre
prescrita; salvo que se compruebe su subsistencia por alguno de los medios que sirven para
deducir esta acción en conformidad al artículo 434.
Art. 443 (465). El mandamiento de ejecución contendrá:
1) La orden de requerir de pago al deudor. Este requerimiento debe hacérsele
personalmente; pero si no es habido, se procederá en conformidad al artículo 44,
expresándose en la copia a que dicho artículo se refiere, a más del mandamiento, la
designación del día, hora y lugar que fije el ministro de fe para practicar el requerimiento.
No concurriendo a esta citación el deudor, se hará inmediatamente y sin más trámite el
embargo.
Cuando el deudor haya sido notificado personalmente o con arreglo al artículo 44 para otra
gestión anterior al requerimiento, se procederá a éste y a los demás trámites del juicio, en
conformidad a lo establecido en los artículos 48 a 53. La designación del domicilio, exigida
por el artículo 49, deberá hacerse en tal caso por el deudor dentro de los dos días
subsiguientes a la notificación, o en su primera gestión si alguna hace antes de vencido
este plazo;
2) La de embargar bienes del deudor en cantidad suficiente para cubrir la deuda con sus
intereses y las costas, si no paga en el acto; y
3) La designación de un depositario provisional que deberá recaer en la persona que, bajo su
responsabilidad, designe el acreedor o en persona de reconocida honorabilidad y
solvencia, si el acreedor no la ha indicado. El acreedor podrá designar como depositario al
mismo deudor o pedir que no se designe depositario.
No podrá recaer esta designación en empleados o dependientes a cualquier título del tribunal ni
en persona que desempeñe el cargo de depositario en tres o más juicios seguidos ante el
mismo juzgado.
Si la ejecución recae sobre cuerpo cierto, o si el acreedor en la demanda ha señalado, para
que se haga el embargo, bienes que la ley permita embargar, el mandamiento contendrá
también la designación de ellos.
Siempre que en concepto del tribunal haya fundado temor de que el mandamiento sea
desobedecido, podrá solicitar, a petición de parte, el auxilio de la fuerza pública para proceder a
su ejecución.
Art. 444 (466). Si la ejecución recae sobre una empresa o establecimiento mercantil o
industrial, o sobre cosa o conjunto de cosas que sean complemento indispensable para su
explotación, podrá el juez, atendidas las circunstancias y la cuantía del crédito, ordenar que el
embargo se haga efectivo, o en los bienes designados por el acreedor, o en otros bienes del
deudor, o en la totalidad de la industria misma, o en las utilidades que ésta produzca, o en
parte de cualquiera de ellas.
Embargada la industria o las utilidades, el depositario que se nombre tendrá las facultades y
deberes de interventor judicial; y para ejercer las que correspondan al cargo de depositario,
procederá en todo caso con autorización del juez de la causa.
Si la ejecución recae sobre el simple menaje de la casa habitación del deudor, el embargo se
entenderá hecho permaneciendo las especies en poder del mismo deudor, con el carácter de
depositario, previa facción de un inventario en que se expresen en forma individual y detallada
el estado y la tasación aproximada de las referidas especies que practicará el ministro de fe
ejecutor. La diligencia que deberá extenderse será firmada por el ministro de fe que la
practique, por el acreedor, si concurre, y por el deudor, quien, en caso de substracción,
incurrirá en la sanción prevista en el número 1° del artículo 471 del Código Penal.
Art. 445 (467). No son embargables:
1) Los sueldos, las gratificaciones y las pensiones de gracia, jubilación, retiro y montepío que
pagan el Estado y las Municipalidades.
Sin embargo, tratándose de deudas que provengan de pensiones alimenticias decretadas
judicialmente, podrá embargarse hasta el 50% de las prestaciones que reciba el
alimentante en conformidad al inciso anterior;
2) Las remuneraciones de los empleados y obreros en la forma que determinan los artículos
40 y 153 del Código del Trabajo;
3) Las pensiones alimenticias forzosas;
4) Las rentas periódicas que el deudor cobre de una fundación o que deba a la liberalidad de
un tercero, en la parte que estas rentas sean absolutamente necesarias para sustentar la
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vida del deudor, de su cónyuge o conviviente civil y de los hijos que viven con él y a sus
expensas;
5) Los fondos que gocen de este beneficio, en conformidad a la Ley Orgánica del Banco del
Estado de Chile y en las condiciones que ella determine;
6) Las pólizas de seguro sobre la vida y las sumas que, en cumplimiento de lo convenido en
ellas, pague el asegurador. Pero, en este último caso, será embargable el valor de las
primas pagadas por el que tomó la póliza;
7) Las sumas que se paguen a los empresarios de obras públicas durante la ejecución de los
trabajos. Esta disposición no tendrá efecto respecto de lo que se adeude a los artífices u
obreros por sus salarios insolutos y de los créditos de los proveedores en razón de los
materiales u otros artículos suministrados para la construcción de dichas obras;
8) El bien raíz que el deudor ocupa con su familia, siempre que no tenga un avalúo fiscal
superior a cincuenta unidades tributarias mensuales o se trate de una vivienda de
emergencia, y sus ampliaciones, a que se refiere el artículo 5° del decreto ley N°2552, de
1979; los muebles de dormitorio, de comedor y de cocina de uso familiar y la ropa
necesaria para el abrigo del deudor, su cónyuge o conviviente civil y los hijos que viven a
sus expensas.
La inembargabilidad establecida en el inciso precedente no regirá para los bienes raíces
respecto de los juicios en que sean parte el Fisco, Las Cajas de Previsión y demás
organismos regidos por la ley del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo;
9) Los libros relativos a la profesión del deudor hasta el valor de cincuenta unidades
tributarias mensuales y a elección del mismo deudor;
10) Las máquinas e instrumentos de que se sirve el deudor para la enseñanza de alguna
ciencia o arte, hasta dicho valor y sujetos a la misma elección;
11) Los uniformes y equipos de los militares, según su arma y grado;
12) Los objetos indispensables al ejercicio personal del arte u oficio de los artistas, artesanos y
obreros de fábrica; y los aperos, animales de labor y material de cultivo necesarios al
labrador o trabajador de campo para la explotación agrícola, hasta la suma de cincuenta
unidades tributarias mensuales y a elección del mismo deudor;
13) Los utensilios caseros y de cocina, y los artículos de alimento y combustible que existan
en poder del deudor, hasta concurrencia de lo necesario para el consumo de la familia
durante un mes;
14) La propiedad de los objetos que el deudor posee fiduciariamente;
15) Los derechos cuyo ejercicio es enteramente personal, como los de uso y habitación;
16) Los bienes raíces donados o legados con la expresión de no embargables, siempre que se
haya hecho constar su valor al tiempo de la entrega por tasación aprobada judicialmente;
pero podrán embargarse por el valor adicional que después adquieran;
17) Los bienes destinados a un servicio que no pueda paralizarse sin perjuicio del tránsito o de
la higiene pública, como los ferrocarriles, empresas de agua potable o desagüe de las
ciudades, etc.; pero podrá embargarse la renta líquida que produzcan, observándose en
este caso lo dispuesto en el artículo anterior; y
18) Los demás bienes que leyes especiales prohíban embargar.
Son nulos y de ningún valor los contratos que tengan por objeto la cesión, donación o
transferencia en cualquier forma, ya sea a título gratuito u oneroso, de las rentas expresadas
en el número 1 de este artículo o de alguna parte de ellas.
Art. 446. (468). Aunque pague el deudor antes del requerimiento, serán de su cargo las costas
causadas en el juicio.
Art. 447 (469) Puede el acreedor concurrir al embargo y designar, si el mandamiento no lo
hace, los bienes del deudor que hayan de embargarse, con tal que no excedan de los
necesarios para responder a la demanda, haciéndose esta apreciación por el ministro de fe
encargado de la diligencia, sin perjuicio de lo que resuelva el tribunal a solicitud de parte
interesada.
Art. 448. (470). No designando el acreedor bienes para el embargo, se verificará éste en los
que el deudor presente, si, en concepto del ministro de fe encargado de la diligencia, son
suficientes o si, no siéndolo, tampoco hay otros conocidos.
Art. 449. (471). Si no designan bienes el acreedor ni el deudor, el ministro de fe guardará en el
embargo el orden siguiente:
1) Dinero;
2) Otros bienes muebles;
3) Bienes raíces; y
51
4) Salarios y pensiones.
Art. 450. El embargo se entenderá hecho por la entrega real o simbólica de los bienes al
depositario que se designe, aunque éste deje la especie en poder del mismo deudor. A falta de
depositario designado por el juez, hará las veces de tal el propio deudor hasta tanto se designe
un depositario distinto.
El ministro de fe que practique el embargo deberá levantar un acta de la diligencia, la que
señalará el lugar y hora en que éste se trabó, contendrá la expresión individual y detallada de
los bienes embargados e indicará si fue necesario o no el auxilio de la fuerza pública para
efectuarlo y de haberlo sido, la identificación del o de los funcionarios que intervinieron en la
diligencia. Asimismo, dejará constancia de toda alegación que haga un tercero invocando la
calidad de dueño o poseedor del bien embargado.
Tratándose del embargo de bienes muebles, el acta deberá indicar su especie, calidad y estado
de conservación y todo otro antecedente o especificación necesarios para su debida
singularización, tales como, marca, número de fábrica y de serie, colores y dimensiones
aproximadas, según ello sea posible. En el embargo de bienes inmuebles, éstos se
individualizarán por su ubicación y los datos de la respectiva inscripción de dominio.
El acta deberá ser suscrita por el ministro de fe que practicó la diligencia y por el depositario,
acreedor o deudor que concurra al acto y que desee firmar.
Sin que ello afecte la validez del embargo, el ministro de fe deberá enviar carta certificada al
ejecutado comunicándole el hecho del embargo, dentro de los dos días siguientes de la fecha
de la diligencia o del día en que se reabran las oficinas de correo, si ésta se hubiere efectuado
en domingo o festivo. El ministro de fe deberá dejar constancia en el proceso del cumplimiento
de esta obligación, en los términos del artículo 46.
Toda infracción a las normas de este artículo hará responsable al ministro de fe de los daños y
perjuicios que se originen y el tribunal, previa audiencia del afectado, deberá imponerle alguna
de las medidas que se señalan en los números 2, 3 y 4 del artículo 532 del Código Orgánico de
Tribunales.
Art. 451. (473). Los bienes embargados se pondrán a disposición del depositario provisional y
éste, a su vez, los entregará al depositario definitivo que nombrarán las partes en audiencia
verbal o el tribunal en caso de desacuerdo.
Si los bienes embargados se encuentran en territorios jurisdiccionales distintos o consisten en
especies de distinta naturaleza, podrá nombrarse más de un depositario.
Cualquiera de las partes que ofrezca probar que el depositario no tiene responsabilidad
bastante, será oída.
Si el embargo recae sobre dinero, alhajas, especies preciosas, o efectos públicos, el depósito
deberá hacerse en un Banco o Caja Nacional de Ahorros a la orden del juez de la causa y el
certificado del depósito se agregará a los autos.
Art. 452. (474). Si el deudor no concurre a la diligencia de embargo o si se niega a hacer la
entrega al depositario, procederá a efectuarla el ministro de fe.
Art. 453. (475). Si el embargo recae sobre bienes raíces o derechos reales constituidos en
ellos, no producirá efecto alguno legal respecto de terceros, sino desde la fecha en que se
inscriba en el respectivo registro conservatorio en donde estén situados los situados los
inmuebles.
El ministro de fe que practique el embargo, requerirá inmediatamente su inscripción y firmará
con el conservador respectivo y retirará la diligencia en el plazo de veinticuatro horas.
Art. 454. (476). Cuando la cosa embargada se halle en poder de un tercero que se oponga a la
entrega alegando el derecho de gozarla a otro título que el de dueño, no se hará alteración en
este goce hasta el momento de la enajenación, ejerciendo mientras tanto el depositario sobre la
cosa los mismos derechos que ejercía el deudor.
Lo cual se entiende sin perjuicio del derecho que corresponda al tenedor de la cosa embargada
para seguir gozándola aún después de su enajenación.
Art. 455. (477). Verificado el embargo, el ministro de fe ejecutor entregará inmediatamente la
diligencia en la secretaría, y el secretario pondrá testimonio del día en que la recibe.
En el caso del artículo 453, esta entrega se verificará inmediatamente después de practicada la
inscripción de que dicho artículo trata.
El retiro de las especies no podrá decretarse sino hasta transcurridos que sean diez días desde
la fecha de la traba de embargo, a menos que el juez, por resolución fundada, ordene otra
cosa.
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Art. 456. (478). Puede el acreedor pedir ampliación del embargo en cualquier estado del juicio,
siempre que haya justo motivo para temer que los bienes embargados no basten para cubrir la
deuda y las costas.
El haber recaído el embargo sobre bienes difíciles de realizar, será siempre justo motivo para la
ampliación. Lo será también la introducción de cualquier tercería sobre los bienes embargados.
Pedida la ampliación después de la sentencia definitiva, no será necesario el pronunciamiento
de nueva sentencia para comprender en la realización los bienes agregados al embargo.
Art. 457. (479). Puede el deudor en cualquier estado del juicio substituir el embargo,
consignando una cantidad suficiente para el pago de la deuda y las costas, siempre que éste
no recaiga en la especie o cuerpo cierto a que se refiere la ejecución.
Art. 458. (480). Se formará ramo separado con las diligencias relativas al embargo, a su
ampliación y al procedimiento de apremio, que tiene por objeto realizar los bienes embargados
y hacer pago al acreedor.
Se pondrá testimonio en el ramo principal, de la fecha en que se practique el embargo y la
ampliación.
Este cuaderno se tramitará independientemente del cuaderno ejecutivo, sin que la marcha del
uno se retarde por los recursos que en el otro se deduzcan.
Art. 459. (481). Si el deudor es requerido de pago en el territorio jurisdiccional del tribunal en
que se interpuso la demanda, tendrá el término de ocho días útiles para oponerse a la
ejecución.
Art. 460. (482). Si el requerimiento se hace en territorio jurisdiccional de otro tribunal de la
República, la oposición podrá presentarse ante el el tribunal que haya ordenado cumplir el
exhorto del que conoce en el juicio o ante este último tribunal. En el primer caso, los plazos
serán los mismos que establece el artículo anterior. En el segundo, el ejecutado deberá
formular su oposición en el plazo fatal de ocho días, más el aumento del término de
emplazamiento en conformidad a la tabla de que trata el artículo 259.
El tribunal exhortado se limitará a remitir la solicitud de oposición al exhortante para que éste
provea sobre ella lo que sea de derecho.
Art. 461. (483). Si se verifica el requerimiento fuera del territorio de la República, el término
para deducir oposición será el que corresponda según la tabla a que se refiere el artículo 259,
como aumento extraordinario del plazo para contestar una demanda.
Art. 462. (484). El término para deducir la oposición comienza a correr desde el día del
requerimiento de pago.
Si el requerimiento se verifica dentro de la República, el ministro de fe hará saber al deudor, en
el mismo acto, el término que la ley concede para deducir la oposición y dejará testimonio de
este aviso en la diligencia. La omisión del ministro de fe le hará responsable de los perjuicios
que puedan resultar, pero no invalidará el requerimiento.
Art. 463. (485). Los términos que se expresan en los cuatro artículos anteriores son fatales.
Art. 464. (486). La oposición del ejecutado sólo será admisible cuando se funde en alguna de
las excepciones siguientes:
1) La incompetencia del tribunal ante quien se haya presentado la demanda;
2) La falta de capacidad del demandante o de personería o representación legal del que
comparezca en su nombre;
3) La Litis pendencia ante tribunal competente, siempre que el juicio que le da origen haya
sido promovido por el acreedor, sea por vía de demanda o de reconvención;
4) La ineptitud de libelo por falta de algún requisito legal en el modo de formular la demanda,
en conformidad a lo dispuesto en el artículo 254;
5) El beneficio de excusión o la caducidad de la fianza;
6) La falsedad del título;
7) La falta de alguno de los requisitos o condiciones establecidos por las leyes para que
dicho título tenga fuerza ejecutiva, sea absolutamente, sea con relación al demandado;
8) El exceso de avalúo en los casos de los incisos 2° y 3° del artículo 438;
9) El pago de la deuda;
10) La remisión de la misma;
11) La concesión de esperas o la prórroga del plazo;
12) La novación;
13) La compensación;
14) La nulidad de la obligación;
15) La pérdida de la cosa debida, en conformidad a lo dispuesto en el Título XIX, Libro IV del
Código Civil;
53
16) La transacción;
17) La prescripción de la deuda o sólo de la acción ejecutiva; y
18) La cosa juzgada.
Estas excepciones pueden referirse a toda la deuda o a una parte de ella solamente.
Art. 465. (487). Todas las excepciones deberán oponerse en un mismo escrito, expresándose
con claridad y precisión los hechos y los medios de prueba de que el deudor intente valerse
para acreditarlas. No obstará para que se deduzca la excepción de incompetencia, el hecho de
haber intervenido el demandado en las gestiones del demandante para preparar la acción
ejecutiva.
Deducida esta excepción, podrá el tribunal pronunciarse sobre ella desde luego, o reservarla
para la sentencia definitiva.
Art. 466. (488). Del escrito de oposición se comunicará traslado al ejecutante, dándosele copia
de él, para que dentro de cuatro días exponga lo que juzgue oportuno.
Vencido este plazo, haya o no hecho observaciones el demandante, se pronunciará el tribunal
sobre la admisibilidad o inadmisibilidad de las excepciones alegadas.
Si las estima inadmisibles, o si no considera necesario que se rinda prueba para resolver,
dictará desde luego sentencia definitiva. En caso contrario, recibirá a prueba la causa.
Art. 467. (489). El ejecutante podrá sólo dentro del plazo de cuatro días que concede el inciso
1 del artículo anterior, desistirse de la demanda ejecutiva, con reserva de su derecho para
entablar acción ordinaria sobre los mismos puntos que han sido materia de aquélla.
Por el desistimiento perderá el derecho para deducir nueva acción ejecutiva, y quedarán ipso
facto sin valor el embargo y demás resoluciones dictadas.
Responderá el ejecutante de los perjuicios que se hayan causado con la demanda ejecutiva,
salvo lo que se resuelva en el juicio ordinario.
Art. 468. (490). Cuando haya de recibirse a prueba la causa, el término para rendirla será de
diez días.
Podrá ampliarse este término hasta diez días más, a petición del acreedor. La prórroga deberá
solicitarse antes de vencido el término legal, y correrá sin interrupción después de éste.
Por acuerdo de ambas partes, podrán concederse los términos extraordinarios que ellas
designen.
Art. 469. (491). La prueba se rendirá del mismo modo que en el juicio ordinario, y el fallo que
dé lugar a ella expresará los puntos sobre que deba recaer. Vencido el término probatorio,
tendrán las partes seis días para hacer por escrito las observaciones que el examen de la
prueba sugiera. Vencido este plazo, háyanse o no presentado escritos, y sin nuevo trámite, el
tribunal citará a las partes para oír sentencia.
Art. 470. (492). La sentencia definitiva deberá pronunciarse dentro del término de diez días,
contados desde que el pleito quede concluso.
Art. 471. (493). Si en la sentencia definitiva se manda seguir adelante en la ejecución, se
impondrán las costas al ejecutado.
Y, por el contrario, si se absuelve al ejecutado, se condenará en las costas al ejecutante.
Si se admiten sólo en parte una o más excepciones, se distribuirán las costas
proporcionalmente; pero podrán imponerse todas ellas al ejecutado cuando en concepto del
tribunal haya motivo fundado.
Art. 472. (494). Si no se oponen excepciones, se omitirá la sentencia y bastará el mandamiento
de ejecución para que el acreedor pueda perseguir la realización de los bienes embargados y
el pago, de conformidad a las disposiciones del procedimiento de apremio.
Art. 473. (495). Si, deduciendo el ejecutado oposición legal, expone en el mismo acto que no
tiene medios de justificarla en el término de prueba, y pide que se le reserve su derecho para el
juicio ordinario y que no se haga pago al acreedor sin que caucione previamente las resultas de
este juicio, el tribunal dictará sentencia de pago o remate y accederá a la reserva y caución
pedidas.
Art. 474. (496). Si, en el caso del artículo precedente, no entabla el deudor su demanda
ordinaria en el término de quince días, contado desde que se le notifique la sentencia definitiva,
se procederá a ejecutar dicha sentencia sin previa caución, o quedará ésta ipso facto
cancelada, si se ha otorgado.
Art. 475. (497). Si se interpone apelación de la sentencia de pago, no podrá procederse a la
ejecución de esta sentencia, pendiente el recurso, sino en caso que el ejecutante caucione las
resultas del mismo.
Art. 476. (498). Derogado.
54
Art. 477. (499). La acción ejecutiva rechazada por incompetencia del tribunal, incapacidad,
ineptitud del libelo o falta de oportunidad en la ejecución, podrá renovarse con arreglo a los
preceptos de este Título.
Art. 478. (500). La sentencia recaída en el juicio ejecutivo produce cosa juzgada en el juicio
ordinario, tanto respecto del ejecutante como del ejecutado.
Con todo, si antes de dictarse sentencia en el juicio ejecutivo, el actor o el procesado piden que
se les reserven para el ordinario sus acciones o excepciones, podrá el tribunal declararlo así,
existiendo motivos calificados. Siempre se concederá la reserva respecto de las acciones y
excepciones que no se refieran a la existencia de la obligación misma que ha sido objeto de la
ejecución.
En los casos del inciso precedente, la demanda ordinaria deberá interponerse dentro del plazo
que señala el artículo 474, bajo pena de no ser admitida después.
55
Art. 489. El remate, con el señalamiento del día y hora en que debe tener lugar, se anunciará
por medio de avisos publicados, a lo menos por cuatro veces en un diario de la comuna en que
tenga su asiento el tribunal, o de la capital de la provincia o de la capital de la región, si en
aquélla no lo hubiere. Los avisos podrán publicarse también en días inhábiles. El primero de los
avisos deberá ser publicado con quince días de anticipación, como mínimo, sin descontar los
inhábiles, a la fecha de la subasta.
Si los bienes están en otra comuna, el remate se anunciará también en ella o en la capital de la
respectiva región, si fuere el caso, por el mismo tiempo y en la misma forma.
Los avisos serán redactados por el secretario y contendrán los datos necesarios para identificar
los bienes que van a rematarse.
Art. 490. (512). Antes de verificarse el remate, puede el deudor libertar sus bienes pagando la
deuda y las costas.
Art. 491. (513). El precio de los bienes que se rematen deberá pagarse de contado, salvo que
las partes acuerden o que el tribunal, por motivos fundados, resuelva otra cosa.
Las demás condiciones para la subasta se propondrán por el ejecutante, con citación de la
contraria. La oposición que se formule será resuelta de plano por el tribunal, consultando la
mayor facilidad y el mejor resultado de la enajenación.
Art. 492. (514). Si por un acreedor hipotecario de grado posterior se persigue una finca
hipotecada contra el deudor personal que la posea, el acreedor o los acreedores de grado
preferente, citados conforme al artículo 2428 del Código Civil, podrán, o exigir el pago de sus
créditos sobre el precio del remate según sus grados, o conservar sus hipotecas sobre la finca
subastada, siempre que sus créditos no estén devengados.
No diciendo nada, en el término del emplazamiento, se entenderá que optan por ser pagados
sobre el precio de la subasta.
Si se ha dictado la resolución de reorganización que incluya los bienes del poseedor de la finca
perseguida, o ha sido sometido a un procedimiento concursal de liquidación, se estará a lo
prescrito en el artículo 2477 de dicho Código.
Los procedimientos a que den lugar las disposiciones anteriores, se verificarán en audiencias
verbales con el interesado o los interesados que concurran.
Art. 493. (515). Salvo el caso de convenio expreso de las partes, no se admitirá postura que
baje de los dos tercios de la tasación.
Art. 494. (516). Todo postor, para tomar parte en el remate, deberá rendir caución suficiente,
calificada por el tribunal, sin ulterior recurso, para responder de que se llevará a efecto la
compra de los bienes rematados. La caución será equivalente al diez por ciento de la
valoración de dichos bienes y subsistirá hasta que se otorgue la escritura definitiva de
compraventa, o se deposite a la orden del tribunal el precio o parte de él que deba pagarse de
contado.
Si no se consigna el precio del remate en la oportunidad fijada en las bases, las que el
secretario hará saber en el momento de la licitación, o el subastador no suscribe la escritura
definitiva de compraventa, el remate quedará sin efecto y se hará efectiva la caución. El valor
de ésta, deducido el monto de los gastos del remate, se abonará en un cincuenta por ciento al
crédito y el cincuenta por ciento restante quedará a beneficio de la Junta de Servicios
Judiciales.
Se concederán sólo en el efecto devolutivo las apelaciones que interponga el subastador de los
bienes embargados.
Art. 495. (517). El acta de remate de la clase de bienes a que se refiere el inciso 2° del artículo
1801 del Código Civil, se extenderá en el registro del secretario que intervenga en la subasta, y
será firmada por el juez, el rematante y el secretario.
En caso que el remate se verifique en forma remota, el acta deberá ser firmada por el
adjudicatario mediante firma electrónica avanzada o, en su defecto, mediante firma electrónica
simple.
Esta acta valdrá como escritura pública, para el efecto del citado artículo del Código Civil; pero
se extenderá sin perjuicio de otorgarse dentro de tercero día la escritura definitiva con inserción
de los antecedentes necesarios y con los demás requisitos legales.
Los secretarios que no sean también notarios llevarán un registro de remates, en el cual
asentarán las actas de que este artículo trata.
Art. 496. (518). En el acta de remate podrá el rematante indicar la persona para quien
adquiere; pero mientras ésta no se presente aceptando lo obrado, subsistirá la responsabilidad
del que ha hecho las posturas.
56
Subsistirá también la garantía constituida para tomar parte en la subasta, de conformidad al
artículo 494.
Art. 497. (519). Para los efectos de la inscripción, no admitirá el conservador sino la escritura
definitiva de compraventa. Dicha escritura será subscrita por el rematante y por el juez, como
representante legal del vendedor, y se entenderá autorizado el primero para requerir y firmar
por sí solo la inscripción en el Conservador, aun sin mención expresa de esta facultad.
Sin perjuicio de lo anterior, dicha escritura también podrá ser otorgada por el notario a través de
documento electrónico, empleando medios tecnológicos que permitan su suscripción por el
rematante y el juez, como representante legal del vendedor, siempre que el sistema electrónico
permita garantizar debidamente la identidad de los mismos, así como la autenticidad de los
datos asociados a la firma electrónica, tales como fecha y hora de suscripción. En ese caso, el
juez y el rematante deberán suscribir la escritura mediante firma electrónica avanzada. A su
vez, el notario deberá rubricarla mediante firma electrónica avanzada.
Con todo, si el adjudicatario no contare con firma electrónica avanzada, el notario deberá firmar
la escritura a su solicitud de conformidad al inciso anterior, dejando constancia en ella que la
suscribe por sí y a requerimiento del adjudicatario. Estampada que sea la firma electrónica
avanzada del notario en los términos referidos, se entenderá suscrita por el adjudicatario para
todos los efectos legales.
La escritura pública electrónica será inscrita por el Conservador de Bienes Raíces respectivo,
de conformidad a lo dispuesto en el Título IV del Reglamento del Registro Conservatorio de
Bienes Raíces.
Los documentos que se insertaren a la escritura, de conformidad con el inciso tercero del
artículo 495, serán agregados al final de un protocolo electrónico que tendrá el notario para
estos efectos.
Art. 498. (520). En todo caso, se dejará en el proceso un extracto del acta de remate.
Art. 499. (521). Si no se presentan postores en el día señalado, podrá el acreedor solicitar
cualesquiera de estas dos cosas, a su elección:
1) Que se le adjudiquen por los dos tercios de la tasación los bienes embargados; y
2) Que se reduzca prudencialmente por el tribunal el avalúo aprobado. La reducción no podrá
exceder de una tercera parte de este avalúo.
Art. 500. (522). Si puestos a remate los bienes embargados por los dos tercios del nuevo
avalúo, hecho de conformidad al número 2° del artículo anterior, tampoco se presentan
postores, podrá el acreedor pedir cualquiera de estas tres cosas, a su elección:
1) Que se le adjudiquen los bienes por los dichos dos tercios;
2) Que se pongan por tercera vez a remate, por el precio que el tribunal designe; y
3) Que se le entreguen en prenda pretoria.
Si la ejecución fuere en moneda extranjera, para hacer uso del derecho que confiere el número
1 del art. anterior e igual número del presente artículo, el ejecutante deberá hacer liquidar su
crédito en moneda nacional, al tipo medio de cambio libre que certifique un Banco de la plaza.
Art. 501. (523). Cuando el acreedor pida, conforme a lo dispuesto en el artículo anterior, que se
le entreguen en prenda pretoria los bienes embargados, podrá el deudor solicitar que se
pongan por última vez a remate. En este caso no habrá mínimum para las posturas.
Art. 502. (524). Cuando haya de procederse a nuevo remate en los casos determinados por los
tres artículos precedentes, se observará lo dispuesto en el artículo 489, reduciéndose a la
mitad los plazos fijados para los avisos. No se hará, sin embargo, reducción alguna de estos
plazos, si han transcurrido más de tres meses desde el día designado para el anterior remate
hasta aquel en que se solicite la nueva subasta.
Art. 503. (525). La entrega de los bienes en prenda pretoria se hará bajo inventario solemne.
Art. 504. (526). El acreedor a quien se entreguen bienes muebles o inmuebles en prenda
pretoria, deberá llevar cuenta exacta, y en cuanto sea dable documentada, de los productos de
dichos bienes. Las utilidades líquidas que de ellos obtenga se aplicarán al pago del crédito, a
medida que se perciban.
Para calcular las utilidades se tomarán en cuenta, a más de los otros gastos de legítimo abono,
el interés corriente de los capitales propios que el acreedor invierta y la cantidad que el tribunal
fije como remuneración de los servicios que preste como administrador. No tendrá, sin
embargo, derecho a esta remuneración el acreedor que no rinda cuenta fiel de su
administración, o que se haga responsable de dolo o culpa grave.
Art. 505. (527). Salvo estipulación en contrario, podrá el deudor, en cualquier tiempo, pedir los
bienes dados en prenda pretoria pagando la deuda y las costas, incluso todo lo que el acreedor
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tenga derecho a percibir de conformidad a lo dispuesto en el último inciso del artículo
precedente.
Podrá también el acreedor, en cualquier tiempo, poner fin a la prenda pretoria y solicitar su
enajenación o el embargo de otros bienes del deudor, de conformidad a las reglas de este
Título.
Art. 506. (528). El acreedor que tenga bienes en prenda pretoria, deberá rendir cuenta de su
administración, cada año si son bienes inmuebles y cada seis meses si se trata de muebles,
bajo la pena, si no lo hace, de perder la remuneración que le habría correspondido, de
conformidad al inciso final del artículo 504, por los servicios prestados durante el año.
Art. 507. (529). Salvo lo dispuesto en los cuatro artículos precedentes, la prenda pretoria queda
sujeta a las reglas del Título XXXIX, Libro IV del Código Civil.
Cuando se constituya en bienes muebles, tendrá además, sobre ellos, el que los reciba, los
derechos y privilegios de un acreedor prendario.
Art. 508. (530). Si los bienes embargados consisten en el derecho de gozar una cosa o percibir
sus frutos, podrá pedir el acreedor que se dé en arrendamiento o que se entregue en prenda
pretoria este derecho.
El arrendamiento se hará en remate público, fijadas previamente por el tribunal, con audiencia
verbal de las partes, las condiciones que hayan de tenerse como mínimum para las posturas.
Se anunciará al público el remate con anticipación de veinte días, en la forma y en los lugares
expresados por el artículo 489.
Art. 509. (531). Los fondos que resulten de la realización de los bienes embargados se
consignarán directamente por los compradores, o por los arrendatarios en el caso del artículo
anterior, a la orden del tribunal que conozca de la ejecución, en la forma dispuesta en el
artículo 507 del Código Orgánico de Tribunales.
Si se ha interpuesto apelación de la sentencia, no podrá procederse al pago al ejecutante,
pendiente el recurso, sino en caso de que caucione las resultas del mismo.
Art. 510. (532). Ejecutoriada la sentencia definitiva y realizados los bienes embargados, se
hará la liquidación del crédito y se determinarán, de conformidad al artículo 471, las costas que
deben ser de cargo al deudor, incluyéndose las causadas después de la sentencia.
Lo dispuesto en este artículo tendrá también aplicación en el caso previsto en el inciso 2° del
artículo 509.
Art. 511. (533). Practicada la liquidación a que se refiere el artículo precedente, se ordenará
hacer pago al acreedor con el dinero embargado o con el que resulte de la realización de los
bienes de otra clase comprendidos en la ejecución.
Si la ejecución fuere en moneda extranjera, el tribunal pondrá a disposición del depositario los
fondos embargados en moneda diferente a la adeudada sobre los cuales hubiere recaído el
embargo y los provenientes de la realización de bienes del ejecutado en cantidad suficiente, a
fin de que, por intermedio de un Banco de la plaza, se conviertan en la moneda extranjera que
corresponda. Esta diligencia podrá también ser cometida al secretario.
Art. 512. (534). Si el embargo se ha trabado sobre la especie misma que se demanda, una vez
ejecutoriada la sentencia de pago, se ordenará su entrega al ejecutante.
Art. 513. (535). Sin estar completamente reintegrado el ejecutante, no podrán aplicarse las
sumas producidas por los bienes embargados a ningún otro objeto que no haya sido declarado
preferente por sentencia ejecutoriada.
Las costas procedentes de la ejecución gozarán de preferencia aun sobre el crédito mismo.
Art. 514. (536). Luego que expire por cualquiera causa el cargo del depositario, éste rendirá
cuenta de su administración en la forma que la ley establece para los tutores y curadores.
Podrá, sin embargo, el tribunal, a solicitud de parte, ordenarle que rinda cuentas parciales
antes de la terminación del depósito.
Presentada la cuenta, general o parcial, por el depositario, tendrán las partes el término de seis
días para examinarla; y si se hacen reparos, se tramitarán como un incidente.
Art. 515. (537). El depositario deberá consignar a la orden del tribunal, en la forma expresada
en el artículo 509, los fondos líquidos que obtenga correspondientes al depósito, tan pronto
como lleguen a su poder; y abonará intereses corrientes por los que no haya consignado
oportunamente.
Art. 516. (538). Al pronunciarse sobre la aprobación de la cuenta, fijará el tribunal la
remuneración del depositario, si hay lugar a ella, teniendo en consideración la responsabilidad
y trabajo que el cargo le haya impuesto.
La preferencia establecida por el inciso 2 del artículo 513 se extiende a la remuneración del
depositario.
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Art. 517. (539). No tienen derecho a remuneración:
1) El depositario que, encargado de pagar el salario o pensión embargados, haya retenido a
disposición del tribunal la parte embargable de dichos salarios o pensión; y
2) El que se haga responsable de dolo o culpa grave.
3) De Las Tercerías
Art. 518. En el juicio ejecutivo sólo son admisibles las tercerías cuando el reclamante pretende:
1) Dominio de los bienes embargados;
2) Posesión de los bienes embargados;
3) Derecho para ser pagado preferentemente; o
4) Derecho para concurrir en el pago a falta de otros bienes.
En el primer caso la tercería se llama de dominio, en el segundo de posesión, en el tercero de
prelación y en el cuarto de pago.
Art. 519. (541). Se substanciará en la forma establecida para las tercerías de dominio la
oposición que se funde en el derecho del comunero sobre la cosa embargada.
Se tramitará como incidente la reclamación del ejecutado para que se excluya del embargo
alguno de los bienes a que se refiere el artículo 445.
Art. 520. (542). Podrán también ventilarse conforme al procedimiento de las tercerías los
derechos que haga valer el ejecutado invocando una calidad diversa de aquella en que se le
ejecuta. Tales serían, por ejemplo, los casos siguientes:
1) El del heredero a quien se ejecute en este carácter para el pago de las deudas
hereditarias o testamentarias de otra persona cuya herencia no haya aceptado;
2) El de aquél que, sucediendo por derecho de representación, ha repudiado la herencia de
la persona a quien representa y es perseguido por el acreedor de ésta;
3) El del heredero que reclame del embargo de sus bienes propios efectuado por acción de
acreedores hereditarios o testamentarios que hayan hecho valer el beneficio de
separación de que trata el Título XII del Libro III del Código Civil, y no traten de pagarse
del saldo a que se refiere el artículo 1383 del mismo Código. Al mismo procedimiento se
sujetará la oposición cuando se deduzca por los acreedores personales del heredero; y
4) El del heredero beneficiario cuyos bienes personales sean embargados por deudas de la
herencia, cuando esté ejerciendo judicialmente alguno de los derechos que conceden los
artículos 1261 a 1263 inclusive del Código Civil.
El ejecutado podrá, sin embargo, hacer valer su derecho en estos casos por medio de la
excepción que corresponda contra la acción ejecutiva, si a ello ha lugar.
Art. 521. La tercería de dominio se seguirá en ramo separado con el ejecutante y el ejecutado,
por los trámites del juicio ordinario, pero sin escrito de réplica y dúplica. Las tercerías de
posesión, de prelación y de pago se tramitarán como incidente.
El tercerista tendrá el mismo derecho que el artículo 457 concede al deudor principal.
Art. 522. La interposición de una tercería no suspenderá en caso alguno el procedimiento
ejecutivo. El procedimiento de apremio se suspende únicamente en el caso contemplado en el
inciso primero del artículo 523 y, tratándose de una tercería de posesión, sólo si se acompañan
a ella antecedentes que constituyan a lo menos presunción grave de la posesión que se invoca.
Art. 523. (545). No se dará curso a la tercería de dominio si no contiene las enunciaciones que
indica el artículo 254; ni se suspenderá por su interposición el procedimiento de apremio, salvo
que se apoye en instrumento público otorgado con anterioridad a la fecha de la presentación de
la demanda ejecutiva.
En los demás casos el remate se llevará a cabo, entendiéndose que la subasta recaerá sobre
los derechos que el deudor tenga o pretenda tener sobre la cosa embargada.
Las resoluciones que se dicten son apelables y la apelación se concederá en el efecto
devolutivo.
Art. 524. (546). En el caso del inciso 1° del artículo 519, podrá el acreedor dirigir su acción
sobre la parte o cuota que en la comunidad corresponda al deudor para que se enajene sin
previa liquidación, o exigir que con intervención suya se liquide la comunidad. En este segundo
caso, podrán los demás comuneros oponerse a la liquidación, si existe algún motivo legal que
la impida, o si, de procederse a ella, ha de resultar grave perjuicio.
Art. 525. (547). Si la tercería es de prelación, seguirá el procedimiento de apremio hasta que
quede terminada la realización de los bienes embargados.
Verificado el remate, el tribunal mandará consignar su producto hasta que recaiga sentencia
firme en la tercería.
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Art. 526. (548). Si se han embargado o se embargan bienes no comprendidos en la tercería,
seguirá sin restricción alguna respecto de ellos el procedimiento de apremio.
Art. 527. (549). Si no teniendo el deudor otros bienes que los embargados, no alcanzan a
cubrirse con ellos los créditos del ejecutante y del tercerista, ni se justifica derecho preferente
para el pago, se distribuirá el producto de los bienes entre ambos acreedores,
proporcionalmente al monto de los créditos ejecutivos que hagan valer.
Art. 528. (550). Cuando la acción del segundo acreedor se deduzca ante diverso tribunal,
podrá pedir se dirija oficio al que esté conociendo de la primera ejecución para que retenga de
los bienes realizados la cuota que proporcionalmente corresponda a dicho acreedor.
Si existe depositario en la primera ejecución, no valdrá el nombramiento en las otras
ejecuciones. El ejecutante que a sabiendas de existir depositario, o no pudiendo menos de
saberlo, hace retirar las especies embargadas en la segunda ejecución por el nuevo
depositario, será sancionado con las penas asignadas al delito de estafa.
Art. 529. (551). El tercerista de pago podrá solicitar la remoción del depositario alegando
motivo fundado; y, decretada la remoción, se designará otro de común acuerdo por ambos
acreedores, o por el tribunal si no se avienen.
Podrá también el tercerista intervenir en la realización de los bienes, con las facultades de
coadyuvante. Con las mismas facultades podrá obrar el primer acreedor en la ejecución que
ante otro tribunal deduzca el segundo.
TÍTULO II
DEL PROCEDIMIENTO EJECUTIVO EN LAS OBLIGACIONES DE HACER Y DE NO HACER
Art. 530. (557). Hay acción ejecutiva en las obligaciones de hacer, cuando, siendo
determinadas y actualmente exigibles, se hace valer para acreditarlas algún título que traiga
aparejada ejecución de conformidad al artículo 434.
Art. 531. (558). Las reglas del párrafo 1° del Título anterior tendrán cabida en el procedimiento
de que trata el presente Título, en cuanto sean aplicables y no aparezcan modificadas por los
artículos siguientes.
Art. 532. (559). Si el hecho debido consiste en la suscripción de un instrumento o en la
constitución de una obligación por parte del deudor, podrá proceder a su nombre el juez que
conozca del litigio, si, requerido aquél, no lo hace dentro del plazo que le señale el tribunal.
Art. 533. (560). Cuando la obligación consista en la ejecución de una obra material, el
mandamiento ejecutivo contendrá:
1) La orden de requerir al deudor para que cumpla la obligación; y
2) El señalamiento de un plazo prudente para que dé principio al trabajo.
Art. 534. (561). A más de las excepciones expresadas en el artículo 464, que sean aplicables
al procedimiento de que trata este Título, podrá oponer el deudor la de imposibilidad absoluta
para la ejecución actual de la obra debida.
Art. 535. (562). Si no se oponen excepciones, se omitirá la sentencia de pago, y bastará el
mandamiento ejecutivo para que el acreedor haga uso de su derecho de conformidad a las
disposiciones de los artículos siguientes.
Art. 536. (563). El acreedor podrá solicitar que se le autorice para llevar a cabo por medio de
un tercero, y a expensas del deudor, el hecho debido, si a juicio de aquél es esto posible,
siempre que no oponiendo excepciones el deudor se niegue a cumplir el mandamiento
ejecutivo; y cuando desobedezca la sentencia que deseche las excepciones opuestas o deje
transcurrir el plazo a que se refiere el número 2° del artículo 533, sin dar principio a los
trabajos.
Igual solicitud podrá hacerse cuando, comenzada la obra, se abandone por el deudor sin causa
justificada.
Art. 537. (564). Siempre que haya de procederse de conformidad al artículo anterior,
presentará el demandante, junto con su solicitud, un presupuesto de lo que importe la ejecución
de las obligaciones que reclama.
Puesto en noticia del demandado el presupuesto, tendrá el plazo de tres días para examinarlo,
y si nada observa dentro de dicho plazo, se considerará aceptado.
Si se deducen objeciones, se hará el presupuesto por medio de peritos, procediéndose en la
forma que establecen los artículos 486 y 487 para la estimación de los bienes en el caso de
remate.
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Art. 538. (565). Determinado el valor del presupuesto del modo que se establece en el artículo
anterior, será obligado el deudor a consignarlo dentro de tercero día a la orden del tribunal,
para que se entreguen al ejecutante los fondos necesarios, a medida que el trabajo lo requiera.
Art. 539. (566). Agotados los fondos consignados, podrá el acreedor solicitar aumento de ellos,
justificando que ha habido error en el presupuesto o que han sobrevenido circunstancias
imprevistas que aumentan el costo de la obra.
Art. 540. (567). Una vez concluida la obra, deberá el acreedor rendir cuenta de la inversión de
los fondos suministrados por el deudor.
Art. 541. (568). Si el deudor no consigna a la orden del tribunal los fondos decretados, se
procederá a embargarle y enajenar bienes suficientes para hacer la consignación, con arreglo a
lo establecido en el Título precedente, pero sin admitir excepciones para oponerse a la
ejecución.
Art. 542. (569). Si el acreedor no puede o no quiere hacerse cargo de la ejecución de la obra
debida, de conformidad a las disposiciones que preceden, podrá usar de los demás recursos
que la ley concede para el cumplimiento de las obligaciones de hacer, con tal que no haya el
deudor consignado los fondos exigidos para la ejecución de la obra, ni se hayan rematado
bienes para hacer la consignación en el caso del artículo 541.
Art. 543. (570). Cuando se pida apremio contra el deudor, podrá el tribunal imponerle arresto
hasta por quince días o multa proporcional, y repetir estas medidas para obtener el
cumplimiento de la obligación.
Cesará el apremio si el deudor paga las multas impuestas y rinde además caución suficiente, a
juicio del tribunal, para asegurar la indemnización completa de todo perjuicio al acreedor.
Art. 544. (571). Las disposiciones que preceden se aplicarán también a la obligación de no
hacer cuando se convierta en la de destruir la obra hecha, con tal que el título en que se apoye
consigne de un modo expreso todas las circunstancias requeridas por el inciso 2° del artículo
1555 del Código Civil, y no pueda tener aplicación el inciso 3° del mismo artículo.
En el caso en que tenga aplicación este último inciso, se procederá en forma de incidente.
TÍTULO III
DE LOS EFECTOS DEL DERECHO LEGAL DE RETENCION
Art. 545. (697). Para que sea eficaz el derecho de retención que en ciertos casos conceden las
leyes, es necesario que su procedencia se declare judicialmente a petición del que pueda
hacerlo valer.
Podrá solicitarse la retención como medida precautoria del derecho que garantiza, y, en tal
caso, se procederá conforme a lo dispuesto en los artículos 299, 300 y 302.
Art. 546. (698). Los bienes retenidos por resolución ejecutoriada serán considerados, según su
naturaleza, como hipotecados o constituidos en prenda para los efectos de su realización y de
la preferencia a favor de los créditos que garantizan. El decreto judicial que declare procedente
la retención de inmuebles deberá inscribirse en el Registro de Hipotecas.
Art. 547. (699). De la misma preferencia establecida en el artículo anterior gozarán las
cauciones legales que se presten en substitución de la retención.
Art. 548. (700). Podrá el juez, atendidas las circunstancias y la cuantía del crédito, restringir la
retención a una parte de los bienes muebles que se pretenda retener, que basten para
garantizar el crédito mismo y sus accesorios.
TÍTULO IV
DE LOS INTERDICTOS
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En el primer caso, el interdicto se llama querella de amparo; en el segundo, querella de
restitución; en el tercero, querella de restablecimiento; en el cuarto, denuncia de obra nueva; en
el quinto, denuncia de obra ruinosa; y en el último, interdicto especial.
Art. 550. (703). Las apelaciones en los juicios posesorios se concederán sólo en el efecto
devolutivo, salvo que la ley expresamente las mande otorgar en ambos efectos o que el fallo
apelado no dé lugar al interdicto; y en todo caso su tramitación se ajustará a las reglas
establecidas para los incidentes.
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Art. 562. (715). Si se da lugar a la querella, se condenará en costas al demandado.
En el caso contrario, al actor.
Art. 563. (716). Cualquiera que sea la sentencia, queda siempre a salvo a los que resulten
condenados el ejercicio de la acción ordinaria que corresponda con arreglo a derecho,
pudiendo comprenderse en dicha acción el resarcimiento de las costas y perjuicios que hayan
pagado o que se les hayan causado con la querella.
No será admisible ninguna otra demanda que tienda a enervar lo resuelto en el interdicto.
Art. 564. (721). La sentencia pronunciada en la querella de restablecimiento deja a salvo a las
partes, no sólo el ejercicio de la acción ordinaria en conformidad al artículo 563, sino también el
de las acciones posesorias que les correspondan.
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nombrado por él mismo y con notificación de las partes y asistencia de la que concurra, una
inspección personal de la construcción o árboles denunciados. Podrá también cada parte, si lo
estima conveniente, asociarse para este acto de un perito; y en el acta que de lo obrado se
levante se harán constar las opiniones o informes periciales, las observaciones conducentes
que hagan los interesados y lo que acerca de ello note el juez que practica la diligencia.
Cuando el reconocimiento haya de practicarse a más de cinco kilómetros de distancia de los
límites urbanos de la población en que funciona el tribunal, podrá éste cometer la diligencia al
juez inferior que corresponda o a otro ministro de fe, quienes procederán asociados del perito
que el tribunal designe y en la forma que dispone el inciso anterior.
Art. 572. Con el mérito de la diligencia ordenada por el artículo precedente, el tribunal en el
acto citará a las partes a oír sentencia, la que deberá dictar de inmediato o en el plazo de los
tres días subsiguientes, sea denegando lo pedido por el querellante, sea decretando la
demolición, enmienda, afianzamiento o extracción a que haya lugar.
Cuando la diligencia de reconocimiento no haya sido practicada por el tribunal, podrá éste,
como medida para mejor resolver, disponer que se rectifique o amplíe en los puntos que estime
necesarios.
Art. 573. (730). Es aplicable a la denuncia de obra ruinosa lo dispuesto en el artículo 553.
Art. 574. (731). En la misma sentencia que ordena la demolición, enmienda, afianzamiento o
extracción, puede el tribunal decretar desde luego las medidas urgentes de precaución que
considere necesarias, y además que se ejecuten dichas medidas, sin que de ello pueda
apelarse.
Art. 575. (732). Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo precedente, la apelación de la
sentencia definitiva en este interdicto se concederá en ambos efectos.
Art. 576. (733). Cuando se dé lugar al interdicto, no se entenderá reservado el derecho de
ejercer en vía ordinaria ninguna acción que tienda a dejar sin efecto lo resuelto.
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Art. 583. (741). Lo dispuesto en los párrafos 4° y 5° de este Título se entiende sin perjuicio de
las medidas administrativas o de policía a que haya lugar según las leyes.
TÍTULO V
DE LA CITACION DE EVICCION
TÍTULO VI
DE LOS JUICIOS ESPECIALES DEL CONTRATO DE ARRENDAMIENTO
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Art. 596. (754). Si el arrendatario desahuciado retarda la restitución de la cosa mueble
arrendada, o si se trata de un desahucio de arrendamiento de servicios, se procederá a la
ejecución de la sentencia de conformidad a las reglas generales.
Art. 597. (755). Cuando el arrendatario desahuciado reclame indemnizaciones, haciendo valer
el derecho de retención que otorga el artículo 1937 del Código Civil, deberá interponer su
reclamo dentro del plazo de diez días que concede el artículo 590 del presente Código, y se
tramitará y fallará en la misma forma que la oposición al desahucio. El tribunal, sin perjuicio de
lo que se establezca sobre el desahucio, resolverá si hay o no lugar a la retención solicitada.
Art. 598. (756). Si el arrendatario pretendiera burlar el derecho de retención que concede al
arrendador el artículo 1942 del Código Civil extrayendo los objetos a que dicho artículo se
refiere, podrá el arrendador solicitar el auxilio de cualquier funcionario de policía para impedir
que se saquen esos objetos de la propiedad arrendada.
El funcionario de policía prestará este auxilio sólo por el término de dos días, salvo que
transcurrido este plazo le exhiba el arrendador copia autorizada de la orden de retención
expedida por el tribunal competente.
Art. 599. (757). Los gastos hechos por el arrendatario en la cosa arrendada con posterioridad
al desahucio no le autorizarán para pedir su retención.
Art. 600. (758). Si, ratificado el desahucio y llegado el momento de la restitución, existe
retención decretada a favor del arrendatario, y el arrendador no ha caucionado el pago de las
indemnizaciones debidas, no podrá éste pedir lanzamiento sin que previamente pague dichas
indemnizaciones o asegure su pago a satisfacción del tribunal.
Art. 601. (759). Si hay labores o plantíos que el arrendatario reclame como de su propiedad, o
mejoras útiles cuyos materiales puede separar y llevarse sin detrimento de la cosa arrendada,
se extenderá diligencia expresiva de la clase, extensión y estado de las cosas reclamadas.
Esta reclamación no será un obstáculo para el lanzamiento.
Art. 602. (760). En los casos a que se refiere el artículo precedente, se procederá al avalúo de
las labores, plantíos o materiales reclamados, por peritos nombrados en la forma que expresa
el artículo 414.
Art. 603. (761) Practicada esta diligencia, podrá el arrendatario reclamar el abono de la
cantidad en que haya sido apreciado lo que crea corresponderle, o que se le permita separar y
llevarse los materiales.
Esta reclamación se tramitará como incidente.
Art. 604. (762). El procedimiento establecido en este párrafo se observará también cuando se
exija la restitución de la cosa arrendada por la expiración del tiempo estipulado para la duración
del arrendamiento, o por la extinción del derecho del arrendador.
El plazo para oponerse a la restitución o para hacer valer el derecho de retención por
indemnizaciones debidas, correrá desde que el que pide la terminación del arrendamiento haga
saber a la otra parte su intención de exigirla.
Cuando se trate de bienes inmuebles, la misma sentencia que deseche la reclamación,
ordenará además el lanzamiento, si está vencido el plazo del contrato; salvo que existan
retenciones decretadas a favor del arrendatario por no haberse otorgado las cauciones a que
se refiere el artículo 600.
Art. 605. (763). Cuando la terminación del arrendamiento resulte de sentencia judicial, en los
casos previstos por la ley, podrá adoptarse el procedimiento del artículo anterior o el que
corresponda para la ejecución de dicha sentencia, a elección de la parte a quien ella favorezca.
Art. 606. (764). Las sentencias en que se ratifique el desahucio o se ordene el lanzamiento, las
que den lugar a la retención, y las que dispongan la restitución de la cosa arrendada, en los
casos de los dos artículos anteriores, sólo serán apelables en el efecto devolutivo, y la
apelación se tramitará como en los incidentes.
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Art. 609. (767). Cuando el tribunal lo estime necesario podrá, antes de dictar sentencia,
nombrar un perito que informe sobre los hechos alegados o practicar una inspección personal.
Art. 610. (768). Terminada la audiencia o practicadas las diligencias a que se refiere el artículo
anterior, el tribunal citará de inmediato a las partes para oír sentencia, la que dictará, a más
tardar, dentro de tercero día.
Art. 611. (769). Cuando la terminación del arrendamiento se pida por falta de pago de la renta,
de conformidad a lo dispuesto por el artículo 1977 del Código Civil, la segunda de las
reconvenciones a que dicho artículo se refiere, se practicará ocurriendo al tribunal respectivo,
quien citará a las partes a una audiencia inmediata y procederá en lo demás con arreglo a lo
establecido en los artículos precedentes.
Al ejercitarse la acción a que se refiere el inciso precedente podrá deducirse también la de
cobro de las rentas insolutas en que aquélla se funde y la de los consumos de luz, gas, energía
eléctrica, agua potable, riego u otras prestaciones análogas que se adeuden.
Tales peticiones se substanciarán y fallarán conjuntamente con la cuestión principal.
Demandadas estas prestaciones, se entenderán comprendidas en la acción las de igual
naturaleza a las reclamadas que se devenguen durante la tramitación del juicio hasta la
expiración del plazo que se haya fijado para la restitución o para el pago.
Art. 612. (770). El arrendador que pretenda hacer uso de los derechos concedidos por el
artículo 1979 del Código Civil, se ajustará a lo establecido en el Título XI de este Libro sobre el
procedimiento sumario.
Art. 613. (771). En los casos de los artículos 1989 y 2009 del Código Civil, la terminación del
arrendamiento se someterá a las disposiciones del artículo 604.
Art. 614. (772). Cuando las sentencias dictadas en los casos de que trata el presente párrafo
dieren lugar a la terminación del arrendamiento, sólo serán apelables en el efecto devolutivo, y
el recurso se tramitará como en los incidentes.
TÍTULO VII
DE LOS JUICIOS SOBRE CONSENTIMIENTO PARA EL MATRIMONIO
TÍTULO VIII
DEL JUICIO ARBITRAL
67
Por motivos de manifiesta conveniencia podrán los tribunales autorizar la concesión al árbitro
de derecho de las facultades de que trata el inciso anterior, aun cuando uno o más de los
interesados en el juicio sean incapaces.
Art. 629. (786). En los juicios arbitrales se harán las notificaciones personalmente o por cédula,
salvo que las partes unánimemente acuerden otra forma de notificación.
Art. 630. (787). Si los árbitros son dos o más, todos ellos deberán concurrir al pronunciamiento
de la sentencia y a cualquier acto de substanciación del juicio, a menos que las partes
acuerden otra cosa.
No poniéndose de acuerdo los árbitros, se reunirá con ellos el tercero, si lo hay, y la mayoría
pronunciará resolución.
Art. 631. (788). En caso de no resultar mayoría en el pronunciamiento de la sentencia definitiva
o de otra clase de resoluciones, siempre que ellas no sean apelables, quedará sin efecto el
compromiso, si éste es voluntario. Si es forzoso, se procederá a nombrar nuevos árbitros.
Cuando pueda deducirse el recurso, cada opinión se estimará como resolución distinta, y se
elevarán los antecedentes al tribunal de alzada, para que resuelva como sea de derecho sobre
el punto que haya motivado el desacuerdo de los árbitros.
Art. 632. (789). Toda la substanciación de un juicio arbitral se hará ante un ministro de fe
designado por el árbitro, sin perjuicio de las implicancias o recusaciones que puedan las partes
reclamar; y si está inhabilitado o no hay ministro de fe en el lugar del juicio, ante una persona
que, en calidad de actuario, designe el árbitro.
Cuando el árbitro deba practicar diligencia fuera del lugar en que se siga el compromiso, podrá
intervenir otro ministro de fe o un actuario designado en la forma que expresa el inciso anterior
y que resida en el lugar donde dichas diligencias han de practicarse.
Art. 633. (790). No podrá el árbitro compeler a ningún testigo a que concurra a declarar ante él.
Sólo podrá tomar las declaraciones de los que voluntariamente se presten a darlas en esta
forma.
Cuando alguno se niegue a declarar, se pedirá por conducto del árbitro al tribunal ordinario
correspondiente que practique la diligencia, acompañándole los antecedentes necesarios para
este objeto.
Los tribunales de derecho podrán cometer esta diligencia al árbitro mismo asistido por un
ministro de fe.
Art. 634. (791). Para el examen de testigos y para cualquiera otra diligencia fuera del lugar del
juicio, se procederá en la forma dispuesta por el inciso 2° del artículo precedente, dirigiéndose
por el árbitro la comunicación que corresponda al tribunal que deba entender en dichas
diligencias.
Art. 635. (792). Para la ejecución de la sentencia definitiva se podrá ocurrir al árbitro que la
dictó, si no está vencido el plazo por el que fue nombrado, o al tribunal ordinario
correspondiente, a elección del que pida su cumplimiento.
Tratándose de otra clase de resoluciones, corresponde al árbitro ordenar su ejecución.
Sin embargo, cuando el cumplimiento de la resolución arbitral exija procedimientos de apremio
o el empleo de otras medidas compulsivas, o cuando haya de afectar a terceros que no sean
parte en el compromiso, deberá ocurrirse a la justicia ordinaria para la ejecución de lo resuelto.
68
Las diligencias probatorias concernientes al juicio de compromiso que se practiquen ante los
tribunales ordinarios se someterán a las reglas establecidas para éstos.
Art. 640. (797). La sentencia del arbitrador contendrá:
1) La designación de las partes litigantes;
2) La enunciación breve de las peticiones deducidas por el demandante;
3) La misma enunciación de la defensa alegada por el demandado;
4) Las razones de prudencia o de equidad que sirven de fundamento a la sentencia; y
5) La decisión del asunto controvertido.
La sentencia expresará, además, la fecha y el lugar en que se expide; llevará al pie la firma del
arbitrador, y será autorizada por un ministro de fe o por dos testigos en su defecto.
Art. 641. (798). Si son dos o más los arbitradores, deberán todos ellos concurrir al
pronunciamiento de la sentencia y a cualquier otro acto de substanciación, salvo que las partes
acuerden otra cosa.
Cuando no haya acuerdo entre los arbitradores, se llamará al tercero, si lo hay; y la mayoría
formará resolución.
No pudiendo obtenerse mayoría en el pronunciamiento de la sentencia definitiva o de otra clase
de resoluciones, quedará sin efecto el compromiso si no puede deducirse apelación. Habiendo
lugar a este recurso, se elevarán los antecedentes a los arbitradores de segunda instancia,
para que resuelvan como estimen conveniente sobre la cuestión que motiva el desacuerdo.
Art. 642. (799). Sólo habrá lugar a la apelación de la sentencia del arbitrador cuando las partes,
en el instrumento en que constituyen el compromiso, expresen que se reservan dicho recurso
para ante otros árbitros del mismo carácter y designen las personas que han de desempeñar
este cargo.
Art. 643. (800). La ejecución de la sentencia de los arbitradores se sujetará a lo dispuesto en el
artículo 635.
TÍTULO IX
DE LOS JUICIOS SOBRE PARTICIÓN DE BIENES
69
menos que se trate de revocar acuerdos ya celebrados, o que sea necesario el consentimiento
unánime en conformidad a la ley o a los acuerdos anteriores de las partes.
Modificada la designación de día para las audiencias ordinarias, no producirá efecto mientras
no se notifique a todos los que tengan derecho de concurrir.
Art. 651. (808). Entenderá el partidor en todas las cuestiones relativas a la formación e
impugnación de inventarios y tasaciones, a las cuentas de los albaceas, comuneros y
administradores de los bienes comunes, y en todas las demás que la ley especialmente le
encomiende, o que, debiendo servir de base para la repartición, no someta la ley de un modo
expreso al conocimiento de la justicia ordinaria.
Lo cual se entiende sin perjuicio de la intervención de la justicia ordinaria en la formación de los
inventarios, y del derecho de los albaceas, comuneros, administradores y tasadores para
ocurrir también a ella en cuestiones relativas a sus cuentas y honorarios, siempre que no hayan
aceptado el compromiso, o que éste haya caducado o no esté constituido aún.
Art. 652. (809). Podrá el partidor fijar plazo a las partes para que formulen sus peticiones sobre
las cuestiones que deban servir de base a la partición.
Cada cuestión que se promueva será tramitada separadamente, con audiencia de todos los
que en ella tengan intereses, sin entorpecer el curso de las demás y sin que se paralice en
unas la jurisdicción del partidor por los recursos que en otras se deduzcan. Podrán, sin
embargo, acumularse dos o más de dichas cuestiones cuando sea procedente la acumulación
en conformidad a las reglas generales.
Las cuestiones parciales podrán fallarse durante el juicio divisorio o reservarse para la
sentencia final.
Art. 653. (810). Mientras no se haya constituido el juicio divisorio o cuando falte el árbitro que
debe entender en él, corresponderá a la justicia ordinaria decretar la forma en que han de
administrarse pro indiviso los bienes comunes y nombrar a los administradores, si no se ponen
de acuerdo en ello los interesados.
Organizado el compromiso y mientras subsista la jurisdicción del partidor, a él corresponderá
entender en estas cuestiones, y continuar conociendo en las que se hayan ya promovido o se
promuevan con ocasión de las medidas dictadas por la justicia ordinaria para la administración
de los bienes comunes.
Art. 654. (811). Para acordar o resolver lo conveniente sobre la administración pro indiviso, se
citará a todos los interesados a comparendo, el cual se celebrará con sólo los que concurran.
No estando todos presentes, sólo podrán acordarse, por mayoría absoluta de los concurrentes,
que represente a lo menos la mitad de los derechos de la comunidad, o por resolución del
tribunal a falta de mayoría, todas o algunas de las medidas siguientes:
1) Nombramiento de uno o más administradores, sea de entre los mismos interesados o
extraños;
2) Fijación de los salarios de los administradores y de sus atribuciones y deberes;
3) Determinación del giro que deba darse a los bienes comunes durante la administración pro
indiviso y del máximum de gastos que puedan en ella hacerse; y
4) Fijación de las épocas en que deba darse cuenta a los interesados, sin perjuicio de que
ellos puedan exigirlas extraordinariamente, si hay motivo justificado, y vigilar la
administración sin embarazar los procedimientos de los administradores.
Art. 655. (812). Para poner término al goce gratuito de alguno o algunos de los comuneros
sobre la cosa común, bastará la reclamación de cualquiera de los interesados; salvo que este
goce se funde en algún título especial.
Art. 656. (813). Los terceros acreedores que tengan derechos que hacer valer sobre los bienes
comprendidos en la partición, podrán ocurrir al partidor o a la justicia ordinaria, a su elección.
Art. 657. (814). Para adjudicarse o licitar los bienes comunes, se apreciarán por peritos
nombrados en la forma ordinaria.
Podrá, sin embargo, omitirse la tasación, si el valor de los bienes se fija por acuerdo unánime
de las partes, o de sus representantes, aun cuando haya entre aquéllas incapaces, con tal que
existan en los autos antecedentes que justifiquen la apreciación hecha por las partes, o que se
trate de bienes muebles, o de fijar un mínimum para licitar bienes raíces con admisión de
postores extraños.
Art. 658. (815). Para proceder a la licitación pública de los bienes comunes bastará su anuncio
por medio de avisos en un diario de la comuna o de la capital de la provincia o de la capital de
la región, si en aquélla no lo hubiere.
Cuando entre los interesados haya incapaces, la publicación de avisos se hará por cuatro
veces a lo menos, mediando entre la primera publicación y el remate un espacio de tiempo que
70
no baje de quince días. Si por no efectuarse el remate, es necesario hacer nuevas
publicaciones, se procederá en conformidad a lo establecido en el artículo 502. Los avisos
podrán publicarse también en días inhábiles, los que no se descontarán para el cómputo del
plazo señalado en el inciso anterior.
Si los bienes están en otra comuna, el remate se anunciará también en ella, por el mismo
tiempo y en la misma forma.
Art. 659. (816). En las enajenaciones que se efectúen por conducto del partidor se considerará
a éste representante legal de los vendedores, y en tal carácter suscribirá los instrumentos que,
con motivo de dichas enajenaciones, haya necesidad de otorgar. Podrá también autorizar al
comprador o adjudicatario o a un tercero para que por sí solo suscriba la inscripción de la
transferencia en el conservador respectivo.
Todo acuerdo de las partes o resolución del partidor que contenga adjudicación de bienes
raíces se reducirá a escritura pública, y sin esta solemnidad no podrá efectuarse su inscripción
en el conservador.
Art. 660. (817). Salvo acuerdo unánime de las partes, los comuneros que durante el juicio
divisorio reciban bienes en adjudicación, por un valor que exceda del ochenta por ciento de lo
que les corresponda percibir, pagarán de contado dicho exceso. La fijación provisional de éste
se hará prudencialmente por el partidor.
Art. 661. (818). Los valores que reciban los comuneros durante la partición a cuenta de sus
derechos devengarán el interés que las partes fijen, o el legal cuando tal fijación no se haya
hecho, sin perjuicio de lo que en casos especiales dispongan las leyes.
Art. 662. (819). En las adjudicaciones de propiedades raíces que se hagan a los comuneros
durante el juicio divisorio o en la sentencia final, se entenderá constituida hipoteca sobre las
propiedades adjudicadas, para asegurar el pago de los alcances que resulten en contra de los
adjudicatarios, siempre que no se pague de contado el exceso a que se refiere el artículo 660.
Al inscribir el conservador el título de adjudicación, inscribirá a la vez la hipoteca por el valor de
los alcances.
Podrá reemplazarse esta hipoteca por otra caución suficiente calificada por el partidor.
Art. 663. (820). Los resultados de la partición se consignarán en un laudo o sentencia final, que
resuelva o establezca todos los puntos de hecho y de derecho que deben servir de base para
la distribución de los bienes comunes, y en una ordenata o liquidación, en que se hagan los
cálculos numéricos necesarios para dicha distribución.
Art. 664. (821). Se entenderá practicada la notificación del laudo y ordenata desde que se
notifique a las partes el hecho de su pronunciamiento, salvo el caso previsto en el artículo 666.
Los interesados podrán imponerse de sus resoluciones en la oficina del actuario y deducir los
recursos a que haya lugar dentro del plazo de quince días.
Art. 665. (822). En el laudo podrá hacer el partidor la fijación de su honorario, y cualquiera que
sea su cuantía, habrá derecho para reclamar de ella. La reclamación se interpondrá en la
misma forma y en el mismo plazo que la apelación, y será resuelta por el tribunal de alzada en
única instancia.
Art. 666. (823). Cuando la partición deba ser aprobada por la justicia ordinaria, el término para
apelar será también de quince días, y se contará desde que se notifique la resolución del juez
que apruebe o modifique el fallo del partidor.
TÍTULO X
DE LOS JUICIOS SOBRE DISTRIBUCIÓN DE AGUAS
71
TÍTULO XI
DEL PROCEDIMIENTO SUMARIO
Art. 680. (838). El procedimiento de que trata este Título se aplicará en defecto de otra regla
especial a los casos en que la acción deducida requiera, por su naturaleza, tramitación rápida
para que sea eficaz.
Deberá aplicarse, además, a los siguientes casos:
1) A los casos en que la ley ordene proceder sumariamente, o breve y sumariamente, o en
otra forma análoga;
2) A las cuestiones que se susciten sobre constitución, ejercicio, modificación o extinción de
servidumbres naturales o legales y sobre las prestaciones a que ellas den lugar;
3) A los juicios sobre cobro de honorarios, excepto el caso del artículo 697;
4) A los juicios sobre remoción de guardadores y a los que se susciten entre los
representantes legales y sus representados;
5) Derogado;
6) A los juicios sobre depósito necesario;
7) A los juicios en que se deduzcan acciones ordinarias a que se hayan convertido las
ejecutivas a virtud de lo dispuesto en el artículo 2515 del Código Civil;
8) A los juicios en que se persiga únicamente la declaración impuesta por la ley o el contrato,
de rendir una cuenta, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 696;
9) A los juicios en que se ejercite el derecho que concede el artículo 945 del Código Civil
para hacer cegar un pozo;
10) A los juicios en que se deduzcan las acciones civiles derivadas de un delito o cuasidelito,
de conformidad con lo dispuesto en el artículo 59 del Código Procesal Penal y siempre
que exista sentencia penal condenatoria ejecutoriada.
Art. 681. (839). En los casos del inciso 1° del artículo anterior, iniciado el procedimiento
sumario podrá decretarse su continuación conforme a las reglas del juicio ordinario, si existen
motivos fundados para ello.
Por la inversa, iniciado un juicio como ordinario, podrá continuar con arreglo al procedimiento
sumario, si aparece la necesidad de aplicarlo.
La solicitud en que se pida la substitución de un procedimiento a otro se tramitará como
incidente.
Art. 682. (840). El procedimiento sumario será verbal; pero las partes podrán, si quieren,
presentar minutas escritas en que se establezcan los hechos invocados y las peticiones que se
formulen.
Art. 683. (841). Deducida la demanda, citará el tribunal a la audiencia del quinto día hábil
después de la última notificación, ampliándose este plazo, si el demandado no está en el lugar
del juicio, con todo el aumento que corresponda en conformidad a lo previsto en el artículo 259.
A esta audiencia concurrirá el defensor público, cuando deba intervenir conforme a la ley, o
cuando el tribunal lo juzgue necesario. Con el mérito de lo que en ella se exponga, se recibirá
la causa a prueba o se citará a las partes para oír sentencia.
Art. 684. (842). En rebeldía del demandado, se recibirá a prueba la causa, o, si el actor lo
solicita con fundamento plausible, se accederá provisionalmente a lo pedido en la demanda.
En este segundo caso, podrá el demandado formular oposición dentro del término de cinco
días, contados desde su notificación, y una vez formulada, se citará a nueva audiencia,
procediéndose como se dispone en el artículo anterior, pero sin que se suspenda el
cumplimiento provisional de lo decretado con esta calidad, ni se altere la condición jurídica de
las partes.
Art. 685. No deduciéndose oposición, el tribunal recibirá la causa a prueba, o citará a las partes
para oír sentencia, según lo estime de derecho.
Art. 686. (844). La prueba, cuando haya lugar a ella, se rendirá en el plazo y en la forma
establecida para los incidentes.
Art. 687. Vencido el término probatorio, el tribunal, de inmediato, citará a las partes para oír
sentencia.
Art. 688. Las resoluciones en el procedimiento sumario deberán dictarse, a más tardar, dentro
de segundo día.
La sentencia definitiva deberá dictarse en el plazo de los diez días siguientes a la fecha de la
resolución que citó a las partes para oír sentencia.
Art. 689. (847). Cuando haya de oírse a los parientes, se citará en términos generales a los
que designa el artículo 42 del Código Civil, para que asistan a la primera audiencia o a otra
72
posterior, notificándose personalmente a los que puedan ser habidos. Los demás podrán
concurrir aun cuando sólo tengan conocimiento privado del acto.
Compareciendo los parientes el tribunal les pedirá informe verbal sobre los hechos que
considere conducentes.
Si el tribunal nota que no han concurrido algunos parientes cuyo dictamen estime de influencia
y que residan en el lugar del juicio, podrá suspender la audiencia y ordenar que se les cite
determinadamente.
Art. 690. (848). Los incidentes deberán promoverse y tramitarse en la misma audiencia,
conjuntamente con la cuestión principal, sin paralizar el curso de ésta. La sentencia definitiva
se pronunciará sobre la acción deducida y sobre los incidentes, o sólo sobre éstos cuando sean
previos o incompatibles con aquélla.
Art. 691. (849). La sentencia definitiva y la resolución que dé lugar al procedimiento sumario en
el caso del inciso 2° del artículo 681, serán apelables en ambos efectos, salvo que, concedida
la apelación en esta forma, hayan de eludirse sus resultados.
Las demás resoluciones, inclusa la que acceda provisionalmente a la demanda, sólo serán
apelables en el efecto devolutivo.
La tramitación del recurso se ajustará en todo caso a las reglas establecidas para los
incidentes.
Art. 692. (850). En segunda instancia, podrá el tribunal de alzada, a solicitud de parte,
pronunciarse por vía de apelación sobre todas las cuestiones que se hayan debatido en
primera para ser falladas en definitiva, aun cuando no hayan sido resueltas, en el fallo apelado.
TÍTULO XII
JUICIOS SOBRE CUENTAS
Art. 693. (851). El que deba rendir una cuenta la presentará en el plazo que la ley designe o
que se establezca por convenio de las partes o por resolución judicial.
Art. 694. (852). Presentada la cuenta, se pondrá en conocimiento de la otra parte,
concediéndole el tribunal un plazo prudente para su examen. Si, vencido el plazo, no se ha
formulado observación alguna, se dará la cuenta por aprobada.
En caso de haber observaciones, continuará el juicio sobre los puntos observados con arreglo
al procedimiento que corresponda según las reglas generales, considerándose la cuenta como
demanda y como contestación las observaciones.
Art. 695. (853). Si el obligado a rendir cuenta no la presenta en los plazos a que se refiere el
artículo 693, podrá formularla la otra parte interesada. Puesta en noticia del primero, se tendrá
por aprobada si no la objeta dentro del plazo que el tribunal le conceda para su examen.
Si se formulan observaciones, continuará el juicio como en el caso del inciso 2° del artículo
anterior.
En la apreciación de la prueba, el tribunal estimará siempre la omisión del que debe presentar
la cuenta como una presunción grave para establecer la verdad de las partidas objetadas.
Art. 696. (854). Lo establecido en el inciso 1° del artículo anterior se entenderá sin perjuicio del
derecho que corresponda para exigir por acción ejecutiva el cumplimiento de la obligación de
presentar la cuenta, cuando dicha acción sea procedente.
TÍTULO XIII
DE LOS JUICIOS SOBRE PAGO DE CIERTOS HONORARIOS
Art. 697. (859). Cuando el honorario proceda de servicios profesionales prestados en juicio, el
acreedor podrá, a su arbitrio, perseguir su estimación y pago con arreglo al procedimiento
sumario, o bien interponiendo su reclamación ante el tribunal que haya conocido en la primera
instancia del juicio.
En este último caso la petición será substanciada y resuelta en la forma prescrita para los
incidentes.
TÍTULO XIV
DE LOS JUICIOS DE MENOR Y DE MINIMA CUANTIA
73
procedimiento especial, se someterán al procedimiento ordinario de que trata el Libro II con las
modificaciones siguientes:
1) Se omitirán los escritos de réplica y dúplica.
Si se deduce reconvención, se dará traslado de ella al demandante por seis días, y con lo
que éste exponga o en su rebeldía, se recibirá la causa a prueba;
2) El término para contestar la demanda será de ocho días, que se aumentará de
conformidad a la tabla de emplazamiento. Este aumento no podrá exceder de veinte días,
y no regirá para estos juicios la disposición del inciso 2° del artículo 258.
En el caso del artículo 308, el plazo para contestar la demanda será de seis días;
3) Se citará a la audiencia de conciliación para un día no anterior al tercero ni posterior al
décimo contado desde la fecha de notificación de la resolución.
4) El término de prueba será de quince días y podrá aumentarse, extraordinariamente, de
conformidad a lo dispuesto en el número anterior;
5) El término a que se refiere el artículo 430 será de seis días;
6) La sentencia se dictará dentro de los quince días siguientes al de la última notificación de
la resolución que cita a las partes para oírla; y
7) Deducida apelación contra resoluciones que no se refieran a la competencia o a la
inhabilidad del tribunal, ni recaigan en incidentes sobre algún vicio que anule el proceso, el
juez tendrá por interpuesto el recurso para después de la sentencia que ponga término al
juicio. El apelante deberá reproducirlo dentro de los cinco días subsiguientes al de la
notificación de la sentencia y en virtud de esta reiteración, lo concederá el tribunal.
En los casos de excepción a que se refiere el inciso anterior de este número, como también en
los incidentes sobre medidas prejudiciales o precautorias, el recurso se concederá al tiempo de
su interposición.
Art. 699. La apelación de la sentencia definitiva se tramitará como en los incidentes y se verá
conjuntamente con las apelaciones que se hayan concedido en conformidad al inciso 1 del N° 5
del artículo anterior.
Los alegatos no podrán exceder de 15 minutos, salvo que el tribunal acuerde prorrogar este
tiempo hasta el doble.
Art. 700. Derogado.
Art. 701. El tribunal destinará, por lo menos, un día de cada semana a la vista preferente de
estas causas.
Art. 702. La sentencia deberá dictarse dentro del plazo de 15 días, contado desde el término
de la vista de la causa.
74
Art. 706. La sentencia definitiva, la resolución que reciba la causa a prueba y las resoluciones
que ordenen la comparecencia personal de las partes se notificarán por cédula, en conformidad
al artículo 48, por alguna de las personas indicadas en el artículo anterior.
Para estos efectos, el demandante al tiempo de su presentación y el demandado en su primera
comparecencia, deberán designar su domicilio en la forma indicada en el inciso 2 del art. 49.
Se hará saber al demandante cuando presente su demanda y al demandado al tiempo de
notificarlo, la disposición precedente. Se pondrá testimonio de esta diligencia en los autos.
La misma regla se observará con respecto a los mandatarios que constituyan las partes. El
domicilio deberá designarse al tiempo de presentarse o constituirse el poder.
Si la demanda ha sido notificada personalmente al demandado, y éste no designa domicilio, se
tendrá por tal el que se haya señalado en la demanda y si aquélla ha sido notificada en la forma
prevista en el artículo 44, se considerará como domicilio la morada en que se haya practicado
dicha notificación. Lo dispuesto en este inciso tendrá lugar siempre que el domicilio en donde
se practicó la notificación esté dentro de la jurisdicción del tribunal correspondiente; en caso
contrario, regirá lo dispuesto en el artículo siguiente.
Art. 707. Las demás resoluciones se notificarán en la forma dispuesta en el artículo 50, aunque
las partes no hayan fijado domicilio al cual deban dirigírseles las cartas a que se refiere el
inciso 2° del artículo 46; pero dichas resoluciones deberán notificarse por carta certificada en el
domicilio a que se refiere el artículo anterior cuando el juicio se tramite ante jueces inferiores.
En este último caso, a falta de ese domicilio, se entenderán notificadas desde que se extiendan
en el proceso las respectivas resoluciones.
La carta certificada deberá contener exclusivamente el aviso de haberse dictado resolución en
la causa.
Art. 708. Para practicar notificaciones en estos juicios serán hábiles las horas comprendidas
entre las seis y las veinte horas de todos los días del año.
Art. 709. El plazo para que se declare abandonado el procedimiento en estos juicios, será de
tres meses.
Art. 710. La audiencia de contestación se celebrará con la parte que asista. En caso de
inconcurrencia del demandado, podrá el tribunal suspender la audiencia si estima que la
demanda no le ha sido notificada mediando el tiempo prudencial a que se refiere el artículo
704; o si habiéndosele notificado en la forma prevista en el artículo 44 haya motivo para creer
que la copia correspondiente no ha llegado con oportunidad a su poder. En tales casos deberá
dictarse una resolución fundada en la cual se señalará nuevo día y hora para la celebración de
la audiencia.
Art. 711. En la audiencia de contestación el demandado deberá oponer las excepciones
dilatorias y perentorias que pueda hacer valer en contra de la demanda.
El tribunal después de oír al demandado llamará a las partes a avenimiento y producido éste,
se consignará en un acta.
En la misma audiencia el tribunal entregará a cada parte copia íntegra autorizada de la referida
acta.
El avenimiento pondrá fin al juicio y tendrá la autoridad de cosa juzgada.
Si no se produce avenimiento, el tribunal se limitará a dejar constancia de este hecho.
Art. 712. Todas las excepciones se tramitarán conjuntamente y se fallarán en la sentencia
definitiva, pero el tribunal podrá acoger, desde luego, o tramitar separadamente en conformidad
al artículo 723, las dilatorias de incompetencia, de falta de capacidad o de personería del
demandante, o aquella en que se reclame del procedimiento siempre que aparezcan
manifiestamente admisibles.
Art. 713. El demandado podrá también deducir reconvención en la audiencia de contestación
cuando el tribunal sea competente para conocer de ella y siempre que no esté sometida a un
procedimiento especial y tenga por objeto enervar la acción deducida o esté íntimamente ligada
con ella. En caso contrario no se admitirá a tramitación.
Es aplicable a la reconvención lo dispuesto en el artículo anterior.
La reconvención se tramitará conjuntamente con la demanda.
Art. 714. La práctica de toda diligencia probatoria deberá solicitarse en la audiencia de
contestación so pena de no ser admitida después, sin perjuicio de que el tribunal pueda de
oficio, para mejor resolver, en cualquier estado de la causa, decretar todas las diligencias y
actuaciones conducentes a la comprobación de los hechos discutidos, debiendo emplear para
ello el mayor celo posible.
Los instrumentos sólo podrán presentarse conjuntamente con la demanda o en las audiencias
de contestación o de prueba y las partes deberán formular las observaciones y las
75
impugnaciones que procedan en la audiencia en que se acompañen o en la inmediatamente
siguiente. Los incidentes a que den lugar las observaciones e impugnaciones deberán
tramitarse y probarse al mismo tiempo que la cuestión principal. Los que se formulen en la
audiencia de prueba se deberán probar en esa misma audiencia, salvo que el tribunal por
motivos fundados fije una nueva audiencia para ello.
Art. 715. Contestada la demanda o en rebeldía del demandado, el juez resolverá si debe o no
recibirse la causa a prueba. En caso afirmativo fijará los puntos sobre los cuales debe recaer y
señalará una audiencia próxima para recibirla. En caso contrario, citará a las partes para oír
sentencia, la que deberá dictar a más tardar en el plazo de los ocho días subsiguientes. La
resolución que reciba la causa a prueba es inapelable.
Art. 716. Si las partes desean rendir prueba testimonial, deberán, en la audiencia de
contestación o dentro de los tres días siguientes a la notificación de la resolución que reciba la
causa a prueba, hacer anotar en el proceso el nombre, profesión u oficio y domicilio de los
testigos que ofrezcan presentar y si los testigos deben o no ser citados por el tribunal. En la
audiencia indicada el juez hará saber a las partes estas circunstancias.
Sólo podrán declarar cuatro testigos por cada parte sobre cada uno de los puntos de prueba
que fije el juez.
Art. 717. La declaración de testigos se presentará bajo juramento, en presencia de las partes
que asistan, quienes podrán dirigir preguntas al deponente por conducto del juez.
Antes de la declaración de cada testigo, la parte contra quien deponga podrá deducir las tachas
de los artículos 357 y 358, que a su juicio le inhabiliten para declarar. El juez, si lo estima
necesario, proveerá lo conducente al establecimiento de las inhabilidades invocadas, las que
apreciará en conciencia en la sentencia definitiva.
Las inhabilidades que se hagan valer en contra de los testigos no obstan a su examen; pero el
tribunal podrá desechar de oficio a los que, según su criterio, aparezcan notoriamente
inhábiles.
Art. 718. La confesión judicial de la partes podrá pedirse por una sola vez en el juicio y deberá
solicitarse en la audiencia de contestación. También podrá pedirse, en la audiencia de prueba,
siempre que se encuentre presente la persona que deba declarar.
Lo dicho en el inciso anterior es sin perjuicio de lo dispuesto en el inciso 1 del art. 714.
Decretada la confesión, el juez la tomará de inmediato si está presente la parte que deba
prestarla. En caso contrario, procederá a tomarla en la audiencia de prueba o en otra que
señale para este solo efecto. Si el absolvente se niega a declarar o da respuestas evasivas, el
juez podrá dar por confesados los hechos materia de la respectiva pregunta.
Si el absolvente no concurre el día y hora fijados y siempre que al pedir la diligencia la parte
haya acompañado pliego de posiciones, se darán éstas por absueltas en rebeldía, sin
necesidad de nueva citación, teniéndose al absolvente por confeso de todos aquellos hechos
que estén categóricamente afirmados en dicho pliego, y que a juicio del tribunal sean
verosímiles.
La comparecencia se verificará ante el tribunal de la causa si la parte se encuentra en el lugar
del juicio; en caso contrario, ante el juez competente del lugar en que resida, pero no se podrá
ejercitar este derecho si existe en el juicio mandatario con facultad de absolver posiciones a
menos que el tribunal estime absolutamente necesaria la diligencia para el fallo.
Art. 719. Cuando hayan de practicarse diligencias probatorias fuera de la sala de despacho,
podrá el tribunal proceder por sí solo o con notificación de las partes, según lo estime
conveniente.
Art. 720. Siempre que el tribunal decrete informe de peritos, designará preferentemente para el
cargo al empleado público, municipal o de institución semifiscal que estime competente, quien
estará obligado a desempeñarlo gratuitamente.
Los informes periciales se presentarán por escrito, pero el juez podrá pedir informes verbales
que se consignarán en los autos con las firmas de quienes los emitan. De ellos deberá darse
cuenta en la audiencia de prueba siempre que sea posible.
Art. 721. De todo lo obrado en la primera audiencia y en las demás que se celebren, se
levantará acta firmada por el juez, las partes asistentes, los testigos que hayan declarado y el
secretario, si lo hay, o en defecto de éste, un ministro de fe o una persona que, en calidad de
actuario, nombre el tribunal.
Si alguno de los comparecientes no sabe o no puede firmar estampará su impresión digital, y si
se niega a firmar, se dejará constancia de ello.
Las resoluciones se extenderán en el mismo expediente.
76
Art. 722. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 715, el tribunal citará a las partes para oír
sentencia y la dictará dentro de los sesenta días contados desde la celebración de la audiencia
de contestación, salvo que lo impidan circunstancias insuperables, de las cuales dejará
constancia en la sentencia y de ello dará cuenta oportunamente en estados mensuales a que
se refiere el artículo 586 N° 4° del Código Orgánico de Tribunales.
Art. 723. Los incidentes deberán formularse y tramitarse en las audiencias de contestación y
prueba y su fallo se reservará para la sentencia definitiva, la que será inapelable.
Podrá el tribunal, atendida la naturaleza del incidente, tramitarlo separadamente, con audiencia
verbal de la parte contraria, y decretar las diligencias adecuadas a su acertada resolución.
De igual modo, podrán tramitarse los incidentes especiales de que tratan los artículos 79, 80 y
81; los Títulos X, XI, XII, XIII, XIV, XV y XVI del Libro Primero y los Títulos IV y V del Libro
Segundo.
Las resoluciones que se dicten en todo procedimiento incidental, cualquiera sea su naturaleza,
serán inapelables.
Art. 724. La prueba se apreciará en la forma ordinaria. Pero podrá el tribunal, en casos
calificados, estimarla conforme a conciencia, y según la impresión que le haya merecido la
conducta de las partes durante el juicio y la buena o mala fe con que hayan litigado en él.
Art. 725. La sentencia definitiva deberá expresar:
1) La individualización de los litigantes;
2) La enunciación brevísima de las peticiones del demandante y de las defensas del
demandado y de sus fundamentos respectivos;
3) Un análisis somero de la prueba producida;
4) Las razones de hecho y de derecho, que sirven de fundamento al fallo; y
5) La decisión del asunto.
Si en la sentencia se da lugar a una excepción dilatoria, se abstendrá el tribunal de
pronunciarse sobre la cuestión principal.
Deberá dejarse copia íntegra de la sentencia definitiva y de todo avenimiento o transacción que
ponga término al juicio en el libro de sentencias que se llevará con este objeto.
Art. 726. La regulación de las costas, cuando haya lugar a ellas, se hará en la sentencia
misma.
Art. 727. Derogado.
Art. 728. Derogado.
Art. 729. Si la acción es ejecutiva y legalmente procedente, el acta a que se refiere el art. 704,
terminará con la orden de despachar mandamiento de ejecución en contra del deudor.
El mandamiento dispondrá el embargo de bienes suficientes y designará un depositario que
podrá ser el mismo deudor. El depositario nombrado tendrá carácter de definitivo.
Si la acción deducida no procede como ejecutiva, el tribunal lo declarará así y dará curso a la
demanda en conformidad al procedimiento ordinario de mínima cuantía.
Art. 730. El requerimiento de pago se efectuará en la forma prescrita en el artículo 705. En el
caso del inciso 2, el encargado de la notificación deberá indicar, en la copia respectiva, el lugar,
día y hora que designe para la traba de embargo, a la que procederá sin otro trámite. De la
diligencia se levantará acta individualizando suficientemente los bienes embargados y el lugar
en que se encuentran. Si el deudor no está presente, quien practique la diligencia dejará copia
del acta en el domicilio de aquél.
Art. 731. La misma persona que practique el requerimiento, podrá efectuar el embargo, en su
caso.
Si el depositario es el deudor, aunque no esté presente, se entenderá que ha quedado en
posesión de la cosa embargada al trabarse el embargo. El encargado de la diligencia indicará
en el acta el lugar en que ordinariamente deberá mantenerse aquélla.
Art. 732. El deudor depositario incurrirá en las penas contempladas en el artículo 471 del
Código Penal cuando con perjuicio del acreedor falte a sus obligaciones de depositario,
desobedezca o entorpezca las resoluciones judiciales para la inspección de los bienes
embargados, o abandone, destruya o enajene dichos bienes.
Se presumirá que el deudor depositario ha faltado a sus obligaciones con perjuicio del acreedor
cuando, sin permiso escrito de éste o autorización del juez, cambie la cosa embargada del
lugar a que se refiere el artículo anterior.
Art. 733. El ejecutado tendrá el plazo fatal de cuatro días más el término de emplazamiento a
que se refiere el artículo 259 contados desde el requerimiento, para oponerse a la demanda.
La oposición sólo podrá fundarse en algunas de las excepciones indicadas en los artículos 464
y 534.
77
El tribunal citará, en este caso, a las partes a una audiencia próxima y se procederá como se
dispone en el artículo 710 y siguientes, hasta dictar sentencia mandando llevar adelante la
ejecución o absolviendo al demandado.
La citación se notificará al ejecutado en el acto mismo de formular su oposición y el ejecutante
en la forma prescrita en el artículo 706.
Si las excepciones opuestas no son legales, se procederá como lo dispone el artículo 472.
Art. 734. Los bienes embargados serán tasados por el juez, quien podrá, si lo estima
necesario, oír peritos designados en conformidad al artículo 720.
Art. 735. Establecido el valor de los bienes embargados, el juez ordenará que se rematen,
previa citación de las partes.
Si se trata de bienes raíces o de derechos reales constituidos en ellos, deberán, además,
publicarse tres avisos en un diario de la comuna en que se encuentre situado el inmueble o, si
allí no lo hubiere, en uno de la capital de la provincia o de la capital de la respectiva región.
Los remates se efectuarán solamente en los días 1 y 15 de cada mes, o en el día siguiente
hábil si alguna de esas fechas corresponde a día inhábil.
Las posturas empezarán por los dos tercios de la tasación.
Art. 736. Cuando se enajenen bienes raíces, el acta de remate se extenderá en el libro
copiador de sentencias y será subscrita por el juez y el secretario, si lo hay, y en su defecto por
una persona que en calidad de actuario nombre el tribunal.
La escritura definitiva se otorgará en el registro de un notario y será subscrita por el juez ante
quien se haya hecho el remate y por el subastador, o en defecto de aquél, por la persona a
quien él comisione con tal objeto en el acta de remate.
Art. 737. Regirán también en el juicio de mínima cuantía las disposiciones del Título XIX del
Libro I; pero las peticiones de las partes, las notificaciones y el procedimiento de apremio
deberán ajustarse a las reglas de este Título. La oposición del demandado cuando sea
procedente en conformidad al artículo 234, se proveerá citando a las partes a una audiencia
próxima para que concurran a ella con todos sus medios de prueba.
Art. 738. En los casos no previstos por los artículos precedentes, serán aplicables las reglas
del juicio ejecutivo de mayor cuantía si la cuestión deducida es también ejecutiva.
TÍTULO XV
DEL JUICIO SOBRE ARREGLO DE LA AVERÍA COMÚN
TÍTULO XVI
DE LOS JUICIOS DE HACIENDA
Art. 748. (922). Los juicios en que tenga interés el Fisco y cuyo conocimiento corresponda a los
tribunales ordinarios, se substanciarán siempre por escrito, con arreglo a los trámites
establecidos para los juicios del fuero ordinario de mayor cuantía, salvo las modificaciones que
en los siguientes artículos se expresan.
Art. 749. (923). Se omitirán en el juicio ordinario los escritos de réplica y dúplica, siempre que
la cuantía del negocio no pase de quinientas unidades tributarias mensuales.
Art. 750. (924). Derogado.
Art. 751. (925). Toda sentencia definitiva pronunciada en primera instancia en juicios de
hacienda y de que no se apele, se elevará en consulta a la Corte de Apelaciones respectiva,
previa notificación de las partes, siempre que sea desfavorable al interés fiscal. Se entenderá
que lo es, tanto la que no acoja totalmente la demanda del Fisco o su reconvención, como la
que no deseche en todas sus partes la demanda deducida contra el Fisco o la reconvención
promovida por el demandado.
78
Recibidos los autos, el tribunal revisará la sentencia en cuenta para el solo efecto de ponderar
si ésta se encuentra ajustada a derecho. Si no mereciere reparos de esta índole, la aprobará
sin más trámites. De lo contrario, retendrá el conocimiento del negocio y, en su resolución,
deberá señalar los puntos que le merecen duda, ordenando traer los autos en relación. La
vista de la causa se hará en la misma sala y se limitará estrictamente a los puntos de derecho
indicados en la resolución.
Las consultas serán distribuidas por el Presidente de la Corte, mediante sorteo, entre las salas
en que ésta esté dividida.
Art. 752. (926). Toda sentencia que condene al Fisco a cualquiera prestación, deberá
cumplirse dentro de los sesenta días siguientes a la fecha de recepción del oficio a que se
refiere el inciso segundo, mediante decreto expedido a través del Ministerio respectivo.
Ejecutoriada la sentencia, el tribunal remitirá oficio al ministerio que corresponda, adjuntando
fotocopia o copia autorizada de la sentencia de primera y de segunda instancia, con certificado
de estar ejecutoriada.
Se certificará en el proceso el hecho de haberse remitido el oficio y se agregará al expediente
fotocopia o copia autorizada del mismo. La fecha de recepción de éste se acreditará mediante
certificado de ministro de fe que lo hubiese entregado en la Oficina de Partes del Ministerio o, si
hubiese sido enviado por carta certificada, transcurridos tres días desde su recepción por el
correo.
En caso que la sentencia condene al Fisco a prestaciones de carácter pecuniario, el decreto de
pago deberá disponer que la Tesorería incluya en el pago el reajuste e intereses que haya
determinado la sentencia y que se devenguen hasta la fecha de pago efectivo. En aquellos
casos en que la sentencia no hubiese dispuesto el pago de reajuste y siempre que la cantidad
ordenada pagar no se solucione dentro de los sesenta días establecidos en el inciso primero,
dicha cantidad se reajustará en conformidad con la variación que haya experimentado el Índice
de Precios al Consumidor entre el mes anterior a aquel en que quedó ejecutoriada la sentencia
y el mes anterior al del pago efectivo.
TÍTULO XVII
DE LOS JUICIOS DE NULIDAD DE MATRIMONIO Y DE DIVORCIO
TÍTULO XVIII
DE LA ACCION DE DESPOSEIMIENTO CONTRA TERCEROS POSEEDORES DE LA FINCA
HIPOTECADA O ACENSUADA
Art. 758. (932). Para hacer efectivo el pago de la hipoteca, cuando la finca gravada se posea
por otro que el deudor personal, se notificará previamente al poseedor, señalándole un plazo
de diez días para que pague la deuda o abandone ante el juzgado la propiedad hipotecada.
Art. 759. (933). Si el poseedor no efectúa el pago o el abandono en el plazo expresado en el
artículo anterior, podrá desposeérsele de la propiedad hipotecada para hacer con ella pago al
acreedor.
Esta acción se someterá a las reglas del juicio ordinario o a las del ejecutivo, según sea la
calidad del título en que se funde, procediéndose contra el poseedor en los mismos términos en
que podría hacerse contra el deudor personal.
Art. 760. (934). Efectuado el abandono o el desposeimiento de la finca perseguida, se
procederá conforme a lo dispuesto en los artículos 2397 y 2424 del Código Civil, sin necesidad
de citar al deudor personal. Pero si éste comparece a la incidencia, será oído en los trámites de
tasación y de subasta.
Art. 761. (935). Si el deudor personal no es oído en el trámite de tasación esta diligencia
deberá hacerse por peritos que nombrará el juez de la causa en la forma prescrita por este
Código. La tasación, en este caso, no impide que el deudor personal pueda objetar la
determinación del saldo de la obligación principal por el cual se le demande, si comprueba en el
juicio correspondiente que se ha procedido en fraude de sus derechos.
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Art. 762. (936). Lo dispuesto en el artículo 492 se aplicará también al caso en que se persiga la
finca hipotecada contra terceros poseedores.
Art. 763. (937). La acción del censualista sobre la finca acensuada se rige por las disposiciones
del presente Título.
TÍTULO XIX
DEL RECURSO DE CASACION
1) Disposiciones Generales
Art. 764. El recurso de casación se concede para invalidar una sentencia en los casos
expresamente señalados por la ley.
Art. 765. El recurso de casación es de dos especies: de casación en el fondo y de casación de
la forma.
Es de casación en el fondo en el caso del artículo 767.
Es de casación en la forma en los casos del artículo 768.
Art. 766. El recurso de casación en la forma se concede contra las sentencias definitivas,
contra las interlocutorias cuando ponen término al juicio o hacen imposible su continuación y,
excepcionalmente, contra las sentencias interlocutorias dictadas en segunda instancia sin
previo emplazamiento de la parte agraviada, o sin señalar día para la vista de la causa.
Procederá, asimismo, respecto de las sentencias que se dicten en los juicios o reclamaciones
regidos por leyes especiales, con excepción de aquéllos que se refieran a la constitución de las
juntas electorales y a las reclamaciones de los avalúos que se practiquen en conformidad a la
Ley N° 17.235, sobre Impuesto Territorial y de los demás que prescriban las leyes.
Art. 767. El recurso de casación en el fondo tiene lugar contra sentencias definitivas
inapelables y contra sentencias interlocutorias inapelables cuando ponen término al juicio o
hacen imposible su continuación, dictadas por Cortes de Apelaciones o por un tribunal arbitral
de segunda instancia constituido por árbitros de derecho en los casos en que estos árbitros
hayan conocido de negocios de la competencia de dichas Cortes, siempre que se hayan
pronunciado con infracción de ley y esta infracción haya influido substancialmente en lo
dispositivo de la sentencia.
Art. 768. El recurso de casación en la forma ha de fundarse precisamente en alguna de las
causas siguientes:
1) En haber sido la sentencia pronunciada por un tribunal incompetente o integrado en
contravención a lo dispuesto por la ley;
2) En haber sido pronunciada por un juez, o con la concurrencia de un juez legalmente
implicado, o cuya recusación esté pendiente o haya sido declarada por tribunal
competente;
3) En haber sido acordada en los tribunales colegiados por menor número de votos o
pronunciadas por menor número de jueces que el requerido por la ley o con la
concurrencia de jueces que no asistieron a la vista de la causa, y viceversa;
4) En haber sido dada ultra petita, esto es, otorgando más de lo pedido por las partes, o
extendiéndola a puntos no sometidos a la decisión del tribunal, sin perjuicio de la facultad
que éste tenga para fallar de oficio en los casos determinados por la ley;
5) En haber sido pronunciada con omisión de cualquiera de los requisitos enumerados en el
artículo 170;
6) En haber sido dada contra otra pasada en autoridad de cosa juzgada, siempre que ésta se
haya alegado oportunamente en el juicio;
7) En contener decisiones contradictorias;
8) En haber sido dada en apelación legalmente declarada desistida, y
9) En haberse faltado a algún trámite o diligencia declarados esenciales por la ley o a
cualquier otro requisito por cuyo defecto las leyes prevengan expresamente que hay
nulidad.
En los negocios a que se refiere el inciso segundo del artículo 766 sólo podrá fundarse el
recurso de casación en la forma en alguna de las causales indicadas en los números 1, 2, 3, 4,
6, 7 y 8 de este artículo y también en el número 5° cuando se haya omitido en la sentencia la
decisión del asunto controvertido.
No obstante lo dispuesto en este artículo, el tribunal podrá desestimar el recurso de casación
en la forma, si de los antecedentes aparece de manifiesto que el recurrente no ha sufrido un
perjuicio reparable sólo con la invalidación del fallo o cuando el vicio no ha influido en lo
dispositivo del mismo.
80
El tribunal podrá limitarse, asimismo, a ordenar al de la causa que complete la sentencia
cuando el vicio en que se funda el recurso sea la falta de pronunciamiento sobre alguna acción
o excepción que se haya hecho valer oportunamente en el juicio.
Art. 769. Para que pueda ser admitido el recurso de casación en la forma es indispensable que
el que lo entabla haya reclamado de la falta, ejerciendo oportunamente y en todos sus grados
los recursos establecidos por la ley.
No es necesaria esta reclamación cuando la ley no admite recurso alguno contra la resolución
en que se haya cometido la falta, ni cuando ésta haya tenido lugar en el pronunciamiento
mismo de la sentencia que se trata de casar, ni cuando dicha falta haya llegado al conocimiento
de la parte después de pronunciada la sentencia.
Es igualmente innecesario para interponer este recurso contra la sentencia de segunda
instancia por las causales cuarta, sexta y séptima del artículo 768, que se haya reclamado
contra la sentencia de primera instancia, aun cuando hayan afectado también a ésta los vicios
que lo motivan.
La reclamación a que se refiere el inciso primero de este artículo deberá hacerse por la parte o
su abogado antes de verse la causa, en el caso del número 1° del artículo 768.
Art. 770. El recurso de casación deberá interponerse dentro de los quince días siguientes a la
fecha de notificación de la sentencia contra la cual se recurre, sin perjuicio de lo establecido en
el artículo 791. En caso que se deduzca recurso de casación de forma y de fondo en contra de
una misma resolución, ambos recursos deberán interponerse simultáneamente y en un mismo
escrito.
El recurso de casación en la forma contra sentencia de primera instancia deberá interponerse
dentro del plazo concedido para deducir el recurso de apelación, y si también se deduce este
último recurso, conjuntamente con él.
Art. 771. El recurso debe interponerse por la parte agraviada ante el tribunal que haya
pronunciado la sentencia que se trata de invalidar y para ante aquel a quien corresponde
conocer de él conforme a la ley.
Art. 772. El escrito en que se deduzca el recurso de casación en el fondo deberá:
1) Expresar en qué consiste el o los errores de derecho de que adolece la sentencia
recurrida, y
2) Señalar de qué modo ese o esos errores de derecho influyen sustancialmente en lo
dispositivo del fallo.
Si el recurso es en la forma, el escrito mencionará expresamente el vicio o defecto en que se
funda y la ley que concede el recurso por la causal que se invoca.
En uno y otro caso, el recurso deberá ser patrocinado por abogado habilitado, que no sea
procurador del número.
Art. 773. El recurso de casación no suspende la ejecución de la sentencia, salvo cuando su
cumplimiento haga imposible llevar a efecto la que se dicte si se acoge el recurso, como sería
si se tratare de una sentencia que declare la nulidad de un matrimonio o permita el de un
menor.
La parte vencida podrá exigir que no se lleve a efecto la sentencia mientras la parte vencedora
no rinda fianza de resultas a satisfacción del tribunal que haya dictado la sentencia recurrida,
salvo que el recurso se interponga por el demandado contra la sentencia definitiva pronunciada
en el juicio ejecutivo, en los juicios posesorios, en los de desahucio y en los de alimentos.
El recurrente deberá ejercer este derecho conjuntamente con interponer el recurso de casación
y en solicitud separada que se agregará a la carpeta electrónica a que se refiere el artículo 29.
El tribunal a quo se pronunciará de plano y en única instancia a su respecto y fijará el monto de
la caución antes de enviar la comunicación correspondiente al tribunal superior.
En este caso, se formará cuaderno electrónico separado con las piezas necesarias.
El tribunal a quo conocerá también en única instancia en todo lo relativo al otorgamiento y
subsistencia de la caución.
Art. 774. Interpuesto el recurso, no puede hacerse en él variación de ningún género.
Por consiguiente, aun cuando en el progreso del recurso se descubra alguna nueva causa en
que haya podido fundarse, la sentencia recaerá únicamente sobre las alegadas en tiempo y
forma.
Art. 775. (949). No obstante lo dispuesto en los artículos 769 y 774, pueden los tribunales,
conociendo por vía de apelación, consulta o casación o en alguna incidencia, invalidar de oficio
las sentencias cuando los antecedentes del recurso manifiesten que ellas adolecen de vicios
que dan lugar a la casación en la forma, debiendo oír sobre este punto a los abogados que
81
concurran a alegar en la vista de la causa e indicar a los mismos los posibles vicios sobre los
cuales deberán alegar.
Si el defecto que se advierte es la omisión del fallo sobre alguna acción o excepción que se
haya hecho valer en el juicio, el tribunal superior podrá limitarse a ordenar al de la causa que
complete la sentencia, dictando resolución sobre el punto omitido, y entre tanto, suspenderá el
fallo del recurso.
Art. 776. Presentado el recurso, el tribunal examinará si ha sido interpuesto en tiempo y si ha
sido patrocinado por abogado habilitado. En el caso que el recurso se interpusiere ante un
tribunal colegiado, el referido examen se efectuará en cuenta.
Si el recurso reúne estos requisitos, dará cumplimiento a lo establecido en el inciso primero del
artículo 197.
Inciso Eliminado.
Art. 777. Derogado.
Art. 778. Si el recurso no cumple con los requisitos establecidos en el inciso primero del
artículo 776, el tribunal lo declarará inadmisible, sin más trámite.
En contra del fallo que se dicte, sólo podrá interponerse el recurso de reposición, el que deberá
fundarse en error de hecho y deducirse en el plazo de tercero día. La resolución que resuelva
la reposición será inapelable.
Art. 779. Es aplicable al recurso de casación lo dispuesto en el artículo 200.
Inciso Eliminado.
Art. 780. Interpuesto el recurso de casación en el fondo, cualquiera de las partes podrá
solicitar, dentro del plazo para hacerse parte en el tribunal ad quem, que el recurso sea
conocido y resuelto por el pleno del tribunal. La petición sólo podrá fundarse en el hecho que la
Corte Suprema, en fallos diversos, ha sostenido distintas interpretaciones sobre la materia de
derecho objeto del recurso.
Art. 781. Elevado un proceso en casación de forma, el tribunal examinará en cuenta si la
sentencia objeto del recurso es de aquéllas contra las cuales lo concede la ley y si éste reúne
los requisitos que establecen los artículos 772, inciso segundo, y 776, inciso primero.
Si el tribunal encuentra mérito para considerarlo inadmisible, lo declarará sin lugar desde luego,
por resolución fundada.
En caso de no declarar inadmisible desde luego el recurso, ordenará traer los autos en
relación, sin más trámite. Asimismo, podrá decretar autos en relación, no obstante haber
declarado la inadmisibilidad del recurso, cuando estime posible una casación de oficio.
La resolución por la que el tribunal de oficio declare la inadmisibilidad del recurso, sólo podrá
ser objeto del recurso de reposición, el que deberá ser fundado e interponerse dentro de
tercero día de notificada la resolución.
Art. 782. Elevado un proceso en casación de fondo, el tribunal examinará en cuenta si la
sentencia objeto del recurso es de aquéllas contra las cuales lo concede la ley y si éste reúne
los requisitos que se establecen en los incisos primeros de los artículos 772 y 776.
La misma sala, aun cuando se reúnan los requisitos establecidos en el inciso precedente,
podrá rechazarlo de inmediato si, en opinión unánime de sus integrantes, adolece de manifiesta
falta de fundamento.
Esta resolución deberá ser, a lo menos, someramente fundada y será susceptible del recurso
de reposición que establece el inciso final del artículo 781.
En el mismo acto el tribunal deberá pronunciarse sobre la petición que haya formulado el
recurrente, en cuanto a que el recurso sea visto por el pleno de la Corte Suprema, de
conformidad a lo establecido en el artículo 780. La resolución que deniegue esta petición será
susceptible del recurso de reposición que se establece en el inciso final del art. 781.
Es aplicable al recurso de casación de fondo lo dispuesto en los incisos segundo, tercero y
cuarto del artículo 781.
Art. 783. En la vista de la causa se observarán las reglas establecidas para las apelaciones.
La duración de las alegaciones de cada abogado se limitará, a una hora en los recursos de
casación en la forma y a dos horas en los de casación en el fondo. En los demás asuntos que
conozca la Corte Suprema, las alegaciones sólo podrán durar media hora.
El tribunal podrá, sin embargo, por unanimidad, prorrogar por igual tiempo la duración de las
alegaciones. Con todo, si se tratare de una materia distinta de la casación, el tribunal podrá
prorrogar el plazo por simple mayoría.
Las partes podrán, hasta el momento de verse el recurso, consignar en escrito firmado por un
abogado, que no sea procurador del número, las observaciones que estimen convenientes para
el fallo del recurso.
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Art. 784. El recurso de casación se sujetará, además, a las disposiciones especiales de los
Párrafos 2, 3 y 4 de este Título, según sea la naturaleza del juicio en que se haya pronunciado
la sentencia recurrida.
Art. 785. Cuando la Corte Suprema invalide una sentencia por casación en el fondo, dictará
acto continuo y sin nueva vista, pero separadamente, sobre la cuestión materia del juicio que
haya sido objeto del recurso, la sentencia que crea conforme a la ley y al mérito de los hechos
tales como se han dado por establecidos en el fallo recurrido, reproduciendo los fundamentos
de derecho de la resolución casada que no se refieran a los puntos que hayan sido materia del
recurso y la parte del fallo no afectada por éste.
En los casos en que desechare el recurso de casación en el fondo por defectos en su
formalización, podrá invalidar de oficio la sentencia recurrida, si se hubiere dictado con
infracción de ley y esta infracción haya influido substancialmente en lo dispositivo de la
sentencia. La Corte deberá hacer constar en el fallo de casación esta circunstancia y los
motivos que la determinan, y dictará sentencia de reemplazo con arreglo a lo que dispone el
inciso precedente.
Art. 786. En los casos de casación en la forma, la misma sentencia que declara la casación
determinará el estado en que queda el proceso, el cual se remitirá para su conocimiento al
tribunal correspondiente.
Este tribunal es aquel a quien tocaría conocer del negocio en caso de recusación del juez o
jueces que pronunciaron la sentencia casada.
Si el vicio que diere lugar a la invalidación de la sentencia fuere alguno de los contemplados en
las causales 4a, 5a, 6a y 7a del artículo 768, deberá el mismo tribunal, acto continuo y sin
nueva vista, pero separadamente, dictar la sentencia que corresponda con arreglo a la ley.
Lo dispuesto en el inciso precedente regirá, también, en los casos del inciso primero del
artículo 776, si el tribunal respectivo invalida de oficio la sentencia por alguna de las causales
antes señaladas.
Art. 787. Derogado
83
7) La citación para oír sentencia definitiva, salvo que la ley no establezca este trámite.
Art. 796. (968). En los juicios de mayor cuantía seguidos ante arbitradores son trámites
esenciales los que las partes expresen en el acto constitutivo del compromiso, y, si nada han
expresado acerca de esto, sólo los comprendidos en los números 1° y 5° del artículo
precedente.
Art. 797. (969). Regirán también para los recursos de casación, en los juicios de menor
cuantía, lo dispuesto en el inciso 2° del artículo 699, y en los artículos 701 y 702.
Art. 798. El recurso de casación en la forma contra la sentencia de primera instancia se verá
conjuntamente con la apelación. Deberá dictarse una sola sentencia para fallar la apelación y
desechar la casación en la forma.
Cuando se dé lugar a este último recurso, se tendrá como no interpuesto el recurso de
apelación.
Si sólo se ha interpuesto recurso de casación en la forma, se mandarán traer los autos en
relación.
Art. 799. (970). Cuando la causa alegada necesite de prueba, el tribunal abrirá para rendirla un
término prudencial que no exceda de treinta días.
84
TÍTULO XX
DEL RECURSO DE REVISION
Art. 810. (981). La Corte Suprema de Justicia podrá rever una sentencia firme en los casos
siguientes:
1) Si se ha fundado en documentos declarados falsos por sentencia ejecutoria, dictada con
posterioridad a la sentencia que se trata de rever;
2) Si pronunciada en virtud de pruebas de testigos, han sido éstos condenados por falso
testimonio dado especialmente en las declaraciones que sirvieron de único fundamento a
la sentencia;
3) Si la sentencia firme se ha ganado injustamente en virtud de cohecho, violencia u otra
maquinación fraudulenta, cuya existencia haya sido declarada por sentencia de término; y
4) Si se ha pronunciado contra otra pasada en autoridad de cosa juzgada y que no se alegó
en el juicio en que la sentencia firme recayó.
El recurso de revisión no procede respecto de las sentencias pronunciadas por la Corte
Suprema, conociendo en los recursos de casación o de revisión.
Art. 811. (982). El recurso de revisión sólo podrá interponerse dentro de un año, contado desde
la fecha de la última notificación de la sentencia objeto del recurso.
Si se presenta pasado este plazo, se rechazará de plano.
Sin embargo, si al terminar el año no se ha aún fallado el juicio dirigido a comprobar la falsedad
de los documentos, el perjurio de los testigos o el cohecho, violencia u otra maquinación
fraudulenta a que se refiere el artículo anterior, bastará que el recurso se interponga dentro de
aquel plazo, haciéndose presente en él esta circunstancia, y debiendo proseguirse
inmediatamente después de obtenerse sentencia firme en dicho juicio.
Art. 812. (983). Derogado.
Art. 813. (984). Presentado el recurso, el tribunal ordenará que se traigan a la vista todos los
antecedentes del juicio en que recayó la sentencia impugnada y citará a las partes a quienes
afecte dicha sentencia para que comparezcan en el término de emplazamiento a hacer valer su
derecho.
Los trámites posteriores al vencimiento de este término se seguirán conforme a lo establecido
para la substanciación de los incidentes, oyéndose al fiscal judicial antes de la vista de la
causa.
Art. 814. (985). Por la interposición de este recurso no se suspenderá la ejecución de la
sentencia impugnada.
Podrá, sin embargo, el tribunal, en vista de las circunstancias, a petición del recurrente, y oído
el fiscal judicial, ordenar que se suspenda la ejecución de la sentencia, siempre que aquél dé
fianza bastante para satisfacer el valor de lo litigado y los perjuicios que se causen con la
inejecución de la sentencia, para el caso de que el recurso sea desestimado.
Art. 815. (986). Si el tribunal estima procedente la revisión por haberse comprobado, con
arreglo a la ley, los hechos en que se funda, lo declarará así, y anulará en todo o en parte la
sentencia impugnada.
En la misma sentencia que acepte el recurso de revisión declarará el tribunal si debe o no
seguirse nuevo juicio. En el primer caso determinará, además, el estado en que queda el
proceso, el cual se remitirá para su conocimiento al tribunal de que proceda.
Servirán de base al nuevo juicio las declaraciones que se hayan hecho en el recurso de
revisión, las cuales no podrán ser ya discutidas.
Art. 816. (987). Cuando el recurso de revisión se declare improcedente, se condenará en las
costas del juicio al que lo haya promovido y se ordenará que sean devueltos al tribunal que
corresponda los autos mandados traer a la vista.
LIBRO CUARTO
DE LOS ACTOS JUDICIALES NO CONTENCIOSOS
TÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Art. 817. (989). Son actos judiciales no contenciosos aquellos que según la ley requieren la
intervención del juez y en que no se promueve contienda alguna entre partes.
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Art. 818. (990). Aunque los tribunales hayan de proceder en algunos de estos actos con
conocimiento de causa, no es necesario que se les suministre este conocimiento con las
solemnidades ordinarias de las pruebas judiciales.
Así, pueden acreditarse los hechos pertinentes por medio de informaciones sumarias.
Se entiende por información sumaria la prueba de cualquiera especie, rendida sin notificación
ni intervención de contradictor y sin previo señalamiento de término probatorio.
Art. 819. (991). Los tribunales en estos negocios apreciarán prudencialmente el mérito de las
justificaciones y pruebas de cualquiera clase que se produzcan.
Art. 820. (992). Asimismo decretarán de oficio las diligencias informativas que estimen
convenientes.
Art. 821. (993). Pueden los tribunales, variando las circunstancias, y a solicitud del interesado,
revocar o modificar las resoluciones negativas que hayan dictado, sin sujeción a los términos y
formas establecidos para los asuntos contenciosos.
Podrán también en igual caso revocar o modificar las resoluciones afirmativas, con tal que esté
aún pendiente su ejecución.
Art. 822. (994). Contra las resoluciones dictadas podrán entablarse los recursos de apelación y
de casación, según las reglas generales. Los trámites de la apelación serán los establecidos
para los incidentes.
Art. 823. (995). Si a la solicitud presentada se hace oposición por legítimo contradictor, se hará
contencioso el negocio y se sujetará a los trámites del juicio que corresponda.
Si la oposición se hace por quien no tiene derecho, el tribunal, desestimándola de plano, dictará
resolución sobre el negocio principal.
Art. 824. (996). En los negocios no contenciosos que no tengan señalada una tramitación
especial en el presente Código, procederá el tribunal de plano, si la ley no le ordena obrar con
conocimiento de causa.
Si la ley exige este conocimiento, y los antecedentes acompañados no lo suministran, mandará
rendir previamente información sumaria acerca de los hechos que legitimen la petición, y oirá
después al respectivo defensor público.
Art. 825. (997). En todos los casos en que haya de obtenerse el dictamen por escrito de los
oficiales del fiscal judicial o de los defensores públicos, se les pasará al efecto el proceso en la
forma establecida en el artículo 37.
Art. 826. (998). Las sentencias definitivas en los negocios no contenciosos expresarán el
nombre, profesión u oficio y domicilio de los solicitantes, las peticiones deducidas y la
resolución del tribunal. Cuando éste deba proceder con conocimiento de causa, se
establecerán además las razones que motiven la resolución.
Estas sentencias, como las que se expiden en las causas entre partes, se copiarán en el libro
respectivo que llevará el secretario del tribunal.
Art. 827. (999). En los asuntos no contenciosos no se tomará en consideración el fuero
personal de los interesados para establecer la competencia del tribunal.
Art. 828. (1000). Los procesos que se formen sobre actos no contenciosos quedarán en todo
caso archivados, como los de negocios contenciosos.
Si se da copia de todo o parte del proceso, se dejará en él testimonio de este hecho con
expresión del contenido de las copias que se hayan dado.
TÍTULO II
DE LA HABILITACION PARA COMPARECER EN JUICIO
Art. 829. (1001). En los casos en que la ley autorice al juez para suplir la autorización del
marido a fin de que la mujer casada pueda parecer en juicio, ocurrirá ésta ante el tribunal
correspondiente manifestándole, por escrito, el juicio o juicios en que necesite actuar como
demandante o demandada, los motivos que aconsejan su comparecencia y el hecho de que el
marido le niegue la autorización o el impedimento que lo imposibilita para prestarla.
El tribunal concederá o negará la habilitación, con conocimiento de causa, si la estima
necesaria, y oyendo en todo caso al defensor de menores. Citará además al marido cuando
esté presente y no esté inhabilitado.
Art. 830. (1002). Lo dispuesto en el artículo anterior se aplicará al caso en que el hijo de familia
tenga que litigar como actor contra su padre o éste le niegue o no pueda prestarle su
consentimiento o representación para parecer en juicio contra un tercero, ya sea como
demandante o demandado.
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En el auto en que se conceda la habilitación se dará al hijo de familia un curador para la litis,
con arreglo a lo dispuesto en el artículo 852.
Art. 831. (1003) El juicio que tenga por objeto la habilitación, por negarse el padre o el marido a
representar o a autorizar al hijo o a la mujer para parecer en juicio, se substanciará en
conformidad a los trámites establecidos para los incidentes.
Lo mismo sucederá cuando, antes de otorgarse la que se haya pedido por ausencia o ignorado
paradero del padre o marido, comparece alguno de éstos oponiéndose.
Art. 832. (1004). Si la presentación del padre o marido tiene lugar después de concedida la
habilitación, su oposición se tramitará también como un incidente, y mientras no recaiga
sentencia firme, surtirá todos sus efectos la habilitación.
TÍTULO III
DE LA AUTORIZACION JUDICIAL PARA REPUDIAR LA LEGITIMACION DE UN
INTERDICTO
Art. 833. (1005). Cuando deba obtenerse la autorización judicial para repudiar una legitimación,
se expresarán las causas o razones que justifiquen el repudio, se acompañarán los
documentos necesarios y se ofrecerá información sumaria para acreditarlas si fuere menester.
En todo caso se oirá el dictamen del respectivo defensor.
Art. 834. (1006). Derogado.
Art. 835. (1007). El tribunal ordenará que se extienda la escritura de repudio, y que se
practique la anotación exigida por el artículo 209 del Código Civil.
En dicha escritura se insertará, además del discernimiento de la curaduría, la resolución que
autorizó el repudio.
TÍTULO IV
DE LA EMANCIPACIÓN VOLUNTARIA
TÍTULO V
DE LA AUTORIZACIÓN JUDICIAL PARA REPUDIAR EL RECONOCIMIENTO DE UN
INTERDICTO COMO HIJO NATURAL
Art. 837. (1009). La autorización judicial para repudiar el reconocimiento de un hijo natural que
se encuentre bajo interdicción, se sujetará a lo dispuesto en los artículos 833 y 835.
TÍTULO VI
DEL NOMBRAMIENTO DE TUTORES Y CURADORES Y DEL DISCERNIMIENTO DE
ESTOS CARGOS
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Art. 840. (1019). Cuando haya de nombrarse tutor o curador dativo, se acreditará la
procedencia legal del nombramiento, designando el menor la persona del curador si le
corresponde hacer esta designación, y se observarán en lo demás las disposiciones de los
cuatro últimos incisos del artículo anterior.
Art. 841. (1020). Pueden en todo caso provocar el nombramiento de tutor el defensor de
menores y cualquiera persona del pueblo, por intermedio de este funcionario.
Si el nombramiento de curador dativo no es pedido por el menor sino por otra de las personas
que según la ley tienen derecho a hacerlo, se notificará a aquél para que designe al que haya
de servir el cargo, cuando le corresponda hacer tal designación, bajo apercibimiento de que
ésta se hará por el tribunal si el menor no la hace en el plazo que al efecto se le fije.
Art. 842. (1021). En los casos del artículo 371 del Código Civil, pueden los tribunales nombrar
de oficio tutor o curador interino para el menor.
No es necesaria para este nombramiento la audiencia del defensor de menores ni la de los
parientes del pupilo.
Art. 843. (1022). Declarada por sentencia firme la interdicción del disipador, del demente o del
sordomudo, se procederá al nombramiento de curador, en la forma prescrita por el artículo 839.
Pueden pedir este nombramiento el defensor de menores y las mismas personas que,
conforme a los artículos 443, 444 y 459 del Código Civil, pueden provocar el respectivo juicio
de interdicción.
Declarada la interdicción provisional, habrá lugar al nombramiento de curador, conforme a las
reglas establecidas en el Código Civil.
Art. 844. (1023). Habrá lugar al nombramiento de curador de bienes del ausente, fuera de los
casos expresamente previstos por la ley, en el que menciona el artículo 285 del presente
Código.
Art. 845. (1024). La primera de las circunstancias expresadas en el artículo 473 del Código
Civil para el nombramiento de curador de bienes del ausente, se justificará a lo menos con
declaración de dos testigos contestes o de tres singulares, que den razón satisfactoria de sus
dichos. Podrá también exigir el tribunal, para acreditar esta circunstancia, que se compruebe
por medio de información sumaria cuál fue el último domicilio del ausente, y que no ha dejado
allí poder a ninguno de los procuradores del número, ni lo ha otorgado ante los notarios de ese
domicilio durante los dos años que precedieron a la ausencia, o que dichos poderes no están
vigentes.
Las diligencias expresadas se practicarán con citación del defensor de ausentes; y si este
funcionario pide que se practiquen también algunas otras para la justificación de las
circunstancias requeridas por la ley, el tribunal accederá a ello, si las estima necesarias para la
comprobación de los hechos.
Art. 846. (1025). Siempre que el mandatario de un ausente cuyo paradero se ignora, carezca
de facultades para contestar nuevas demandas, asumirá la representación del ausente el
defensor respectivo, mientras el mandatario nombrado obtiene la habilitación de su propia
personería o el nombramiento de otro apoderado especial para este efecto, conforme a lo
previsto en el artículo 11.
Art. 847. (1026). La ocultación a que se refiere el inciso final del artículo 474 del Código Civil,
se hará constar, con citación del defensor de ausentes, a lo menos en la forma que expresa el
inciso 1° del artículo 845.
Art. 848. (1027). Se sacarán de los bienes del ausente las expensas de la litis, así como los
fondos necesarios para dar cumplimiento a los fallos que se expidan en su contra y para cubrir
los gastos que ocasione la curaduría.
Art. 849. (1028). Declarada yacente la herencia en conformidad a lo prevenido en el párrafo
respectivo de este Libro, se procederá inmediatamente al nombramiento de curador de la
misma cumplidas en su caso las disposiciones de los artículos 482 y 483 del Código Civil.
Art. 850. (1029). Para proceder al nombramiento de curador de los derechos eventuales del
que está por nacer, bastará la denunciación o declaración de la madre que se crea
embarazada, y en el caso de haberse nombrado ese curador por el padre, bastará el hecho del
testamento y la comprobación de la muerte de éste.
Art. 851. (1030). El nombramiento de curador adjunto se hará como el de curador dativo.
El nombramiento recaerá en la persona designada por el donante o testador, con tal que sea
idónea, siempre que haya de nombrarse curador para la administración particular de bienes
donados o asignados por testamento con la condición de que no los administre el padre,
marido o guardador general del donatario o asignatario.
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Art. 852. (1031). Los curadores especiales serán nombrados por el tribunal, con audiencia del
defensor respectivo, sin perjuicio de la designación que corresponda al menor en conformidad
a la ley.
TÍTULO VII
DEL INVENTARIO SOLEMNE
Art. 858. (1037). Es inventario solemne el que se hace, previo decreto judicial, por el
funcionario competente y con los requisitos que en el artículo siguiente se expresan.
Pueden decretar su formación los jueces árbitros en los asuntos de que conocen.
Art. 859. (1038). El inventario solemne se extenderá con los requisitos que siguen:
1) Se hará ante un notario y dos testigos mayores de dieciocho años, que sepan leer y
escribir y sean conocidos del notario. Con autorización del tribunal podrá hacer las veces
de notario otro ministro de fe o un juez de menor cuantía;
2) El notario o el funcionario que lo reemplace, si no conoce a la persona que hace la
manifestación, la cual deberá ser, siempre que esté presente, el tenedor de los bienes, se
cerciorará ante todo de su identidad y la hará constar en la diligencia;
3) Se expresará en letras el lugar, día, mes y año en que comienza y concluye cada parte del
inventario;
4) Antes de cerrado, el tenedor de los bienes o el que hace la manifestación de ello,
declarará bajo juramento que no tiene otros que manifestar y que deban figurar en el
inventario; y
5) Será firmado por dicho tenedor o manifestante, por los interesados que hayan asistido, por
el ministro de fe y por los testigos.
Art. 860. (1039). Se citará a todos los interesados conocidos y que según la ley tengan derecho
de asistir al inventario.
Esta citación se hará personalmente a los que sean condueños de los bienes que deban
inventariarse, si residen en el mismo territorio jurisdiccional. A los otros condueños y a los
demás interesados, se les citará por medio de avisos publicados durante tres días en un diario
de la comuna, o de la capital de la provincia o de la capital de la región, cuando allí no lo haya.
En representación de los que residan en país extranjero se citará al defensor de ausentes, a
menos que por ellos se presente procurador con poder bastante.
El ministro de fe que practique el inventario dejará constancia en la diligencia de haberse hecho
la citación en forma legal.
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Art. 861. (1040). Todo inventario comprenderá la descripción o noticia de los bienes
inventariados en la forma prevenida por los artículos 382 y 384 del Código Civil.
Pueden figurar en el inventario los bienes que existan fuera del territorio jurisdiccional, sin
perjuicio de lo dispuesto en el artículo siguiente.
Art. 862. (1041). Si hay bienes que inventariar en otro territorio jurisdiccional y lo pide algún
interesado presente, se expedirán exhortos a los jueces respectivos, a fin de que los hagan
inventariar y remitan originales las diligencias obradas para unirlas a las principales.
Art. 863. (1042) Concluido el inventario, se protocolizará en el registro del notario que lo haya
formado, o en caso de haber intervenido otro ministro de fe, en el protocolo que designe el
tribunal.
El notario deberá dejar constancia de la protocolización en el inventario mismo.
Art. 864. (1043). Es extensiva a todo inventario la disposición del art. 383 del Código Civil.
Art. 865. (1044). Cuando la ley ordene que al inventario se agregue la tasación de los bienes,
podrá el tribunal, al tiempo de disponer que se inventaríen, designar también peritos para que
hagan la tasación, o reservar para más tarde esta operación.
Si se trata de objetos muebles podrá designarse al mismo notario o funcionario que haga sus
veces para que practique la tasación.
TÍTULO VIII
DE LOS PROCEDIMIENTOS A QUE DA LUGAR LA SUCESION POR CAUSA DE MUERTE
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Art. 874. (1053). Puede el tribunal, siempre que lo estime conveniente, eximir también el dinero
y las alhajas de la formalidad de la guarda y aposición de sello. En tal caso mandará depositar
estas especies en un banco o en las arcas del Estado, o las hará entregar al administrador o
tenedor legítimo de los bienes de la sucesión.
Art. 875. (1054). Decretada la guarda y aposición de sellos, se pueden practicar estas
diligencias aun cuando no esté presente ninguno de los interesados.
Art. 876. (1055). La ruptura de los sellos deberá hacerse en todo caso judicialmente, con
citación de las personas que pueden tomar parte en la facción del inventario, citadas en la
forma que dispone el artículo 860; salvo que por la urgencia del caso el tribunal ordene
prescindir de este trámite.
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Las adiciones, supresiones o modificaciones que se hagan al inventario cuando se trate de
bienes raíces, deberán protocolizarse en la misma notaría en que se protocolizó el inventario y
anotarse en el Registro Conservatorio, al margen de la inscripción primitiva.
Art. 884. Derogado.
TÍTULO IX
DE LA INSINUACION DE DONACIONES
Art. 889. (1066). El que pida autorización judicial para una donación que deba insinuarse,
expresará:
1) El nombre del donante y del donatario, y si alguno de ellos se encuentra sujeto a tutela o
curaduría o bajo potestad de padre o marido;
2) La cosa o cantidad que se trata de donar;
3) La causa de la donación, esto es, si la donación es remuneratoria o si se hace a título de
legítima, de mejora, de dote o sólo por liberalidad; y
4) El monto líquido del haber del donante y sus cargas de familia.
Art. 890. (1067). El tribunal, según la apreciación que haga de los particulares comprendidos
en el artículo precedente, concederá o denegará la autorización, conforme a lo dispuesto en el
artículo 1401 del Código Civil.
TÍTULO X
DE LA AUTORIZACION JUDICIAL PARA ENAJENAR, GRAVAR O DAR EN
ARRENDAMIENTO POR LARGO TIEMPO BIENES DE INCAPACES, O PARA OBLIGAR O
ESTOS COMO FIADORES
Art. 891. (1068). Cuando deba obtenerse autorización judicial para obligar como fiador a un
incapaz, o para enajenar, gravar con hipoteca, censo o servidumbre, o para dar en
arrendamiento sus bienes, se expresarán las causas o razones que exijan o legitimen estas
medidas, acompañando los documentos necesarios u ofreciendo información sumaria para
acreditarlas.
En todo caso se oirá el dictamen del respectivo defensor antes de resolverse en definitiva.
Si se concede la autorización fijará el tribunal un plazo para que se haga uso de ella.
En caso de no fijar plazo alguno, se entenderá caducada la autorización en el término de seis
meses.
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TÍTULO XI
DE LA VENTA EN PÚBLICA SUBASTA
Art. 892. (1069). La venta voluntaria en pública subasta, en los casos en que la ley ordene esta
forma de enajenación, se someterá a las reglas establecidas en el Título IX del Libro III para la
venta de bienes comunes, procediéndose ante el tribunal ordinario que corresponda.
Art. 893. (1070). Si no se hacen posturas admisibles, podrán los interesados pedir que se
señale otro día para la subasta, manteniendo el valor asignado a los bienes, o reduciéndolo, o
modificando como se estime conveniente la forma o condiciones del pago.
Si para autorizar la venta ha debido oírse a alguno de los defensores públicos, se le oirá
también para aprobar la reducción o modificación indicada.
Art. 894. (1071). Se observarán también en la venta voluntaria en pública subasta las
disposiciones de los artículos 494, 495, 496 y 497; pero la escritura definitiva de compraventa
será subscrita por el rematante y por el propietario de los bienes, o su representante legal si es
incapaz.
TÍTULO XII
DE LAS TASACIONES
Art. 895. (1072). Las tasaciones que ocurran en los negocios no contenciosos y las que se
decreten en los contenciosos, se harán por el tribunal que corresponda, oyendo a peritos
nombrados en la forma establecida por el artículo 414.
Art. 896. (1073). Practicada la tasación, se depositará en la oficina a disposición de los
interesados, los cuales serán notificados de ella por el secretario o por otro ministro de fe, sin
necesidad de previo decreto del tribunal.
Art. 897. (1074). Los interesados tendrán el término de tres días para impugnar la tasación.
Art. 898. (1075). De la impugnación de una de las partes se dará traslado a la otra, por el
término de tres días.
Art. 899. (1076). Oída la contestación, el tribunal resolverá sobre la impugnación, sea
aprobando la operación, sea mandando rectificarla por el mismo u otro perito, sea fijando por sí
mismo el justiprecio de los bienes.
Si el tribunal manda rectificar la operación, expresará los puntos sobre los cuales debe recaer
la rectificación.
Presentada la operación por el perito, hará el tribunal el justiprecio sin más trámite.
Art. 900. (1077). En el caso del número 16 del artículo 445 de este Código, podrá el tribunal,
aunque el interesado no reclame, negar su aprobación a la tasación y nombrar otro perito que
la rectifique.
Se observará también en este caso lo dispuesto en el artículo precedente.
TÍTULO XIII
DE LA DECLARACION DEL DERECHO AL GOCE DE CENSOS
Art. 901. (1078). El que pretenda entrar en el goce de un censo de transmisión forzosa pedirá
al tribunal competente que le declare su derecho, previa la comprobación de los requisitos
legales y de las formalidades necesarias.
Art. 902. (1079). Son requisitos legales para la declaración de este derecho:
1) El fallecimiento del último censualista; y
2) El llamamiento establecido a favor del compareciente por el acto constitutivo del censo o
de la antigua vinculación que se haya convertido en él, o por la ley.
Art. 903. (1080). Reclamado este derecho, el tribunal llamará por medio de tres avisos que se
publicarán de ocho en ocho días a lo menos en un diario de la comuna, si lo hay, o de la capital
de la región, en el caso contrario, a los que se crean llamados al goce del censo, a fin de que
hagan uso de su derecho.
Art. 904. (1081). Transcurridos ocho días después del último aviso de los indicados en el
artículo anterior, el tribunal abrirá un término de prueba para que el compareciente acredite su
derecho.
Se rendirá esta prueba con citación del defensor de obras pías, cuando a éste corresponda
intervenir.
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Art. 905. (1082). Comprobada la constitución del censo y no presentándose contradictor, lo que
certificará antes del último decreto el secretario, el tribunal decretará el derecho del
compareciente, si acredita los requisitos establecidos en el artículo 902.
Art. 906. (1083). Compareciendo uno o más contradictores, se seguirá con ellos el juicio sobre
mejor derecho a censo, sirviendo de demanda la solicitud de denuncia, y con las
especialidades siguientes:
1) Serán admitidos en cualquier estado del juicio; y, salvo lo dispuesto en el número 5° del
presente artículo, cada contradictor lo tomará en el estado que se encuentre;
2) En la solicitud de oposición fundará su derecho el que la presente;
3) Transcurrido el plazo a que se refiere el inciso 1° del artículo 904, se recibirá la causa a
prueba sin previa discusión sobre el derecho de los comparecientes;
4) Las pruebas legales rendidas por cualquiera de los interesados, aun cuando lo hayan sido
antes de formulada alguna oposición, afectarán a todos, como si efectivamente se
hubieran producido con su citación;
5) A los que se presenten después del término de prueba, se les concederá uno nuevo, que
no excederá de la mitad del primero. Durante este término podrán también los otros
interesados rendir prueba dirigida a destruir el derecho para cuya justificación se haya
concedido aquél;
6) La prueba se rendirá en la forma establecida para los juicios ordinarios de mayor cuantía,
fijándose por el tribunal los puntos sobre que debe recaer, al tiempo de decretarla; y
7) Terminada la prueba, cada parte tendrá el plazo de seis días para presentar su alegato, lo
que harán en el orden en que hayan comparecido al juicio.
Art. 907. (1084). Todo lo dicho en este Título se aplica a las capellanías laicales a que esté
afecto algún censo.
Art. 908. (1085). Queda vigente el procedimiento establecido por las leyes de la materia sobre
exvinculaciones.
TÍTULO XIV
DE LAS INFORMACIONES PARA PERPETUA MEMORIA
Art. 909. (1086). Los tribunales admitirán las informaciones de testigos que ante ellos se
promuevan, con tal que no se refieran a hechos de que pueda resultar perjuicio a persona
conocida y determinada.
Art. 910. (1087). En el mismo escrito en que se pida que se admita la información, se
articularán los hechos sobre los cuales hayan de declarar los testigos.
Art. 911. (1088). Derogado.
Art. 912. (1089). Admitida la información, serán examinados los testigos que el interesado
presente.
Si los testigos son conocidos del juez o del ministro de fe que autoriza la diligencia, se dejará
en ella testimonio de esta circunstancia.
Si no lo son, se les exigirá que comprueben su identidad con dos testigos conocidos.
Art. 913. (1090). Concluida la información, se pasará al defensor público para que examine las
cualidades de los testigos y si se ha acreditado su identidad por alguno de los medios
expresados.
Art. 914. (1091). Los tribunales aprobarán las informaciones rendidas con arreglo a lo
dispuesto en este Título, siempre que los hechos aparezcan justificados con la prueba que
expresa el número 2° del artículo 384, y mandarán archivar los antecedentes, dándose copia a
los interesados.
Estas informaciones tendrán el valor de una presunción legal.
TÍTULO XV
DE LA EXPROPIACIÓN POR CAUSA DE UTILIDAD PUBLICA
Art. 915. (1092). Autorizada la expropiación en la forma que dispone el número 10 del artículo
10 de la Constitución, el juez letrado dentro de cuya jurisdicción se encontraren los bienes que
han de expropiarse, a solicitud escrita del que pida la expropiación, citará a éste y al propietario
de los bienes a un comparendo, con el fin de nombrar peritos que hagan el justiprecio ordenado
por dicho artículo.
Art. 916. (1093). El comparendo tendrá lugar aun cuando sólo concurra el que pide la
expropiación. Cada parte nombrará un perito, y de común acuerdo al que deba hacer las veces
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de tercero en discordia. No habiendo acuerdo para este nombramiento, lo hará el juez, al cual
corresponderá también designar perito a nombre del propietario de los bienes, si éste no
concurre al comparendo.
Art. 917. (1094). Reunidos los peritos y el tercero en el día y hora que designe el tribunal, bajo
una multa de un sueldo vital en caso de inasistencia, harán un avalúo circunstanciado de los
bienes que se trata de expropiar y de los daños y perjuicios que con la expropiación se causen
al propietario. No se tomará en cuenta para este avalúo el mayor valor que puedan obtener los
bienes expropiados a consecuencia de las obras a que esté destinada la expropiación.
Art. 918. (1095). Si la estimación de los dos peritos es idéntica, o si lo es la de uno de los
peritos y la del tercero, se aceptará como valor de los bienes el que establezcan las dos
avaluaciones conformes.
No existiendo esta conformidad, se tendrá como valor de los bienes el tercio de la suma de las
tres operaciones; pero si entre ellas hay notable diferencia, podrá el tribunal modificar
prudencialmente ese valor.
Art. 919. (1096). Declarado por el tribunal el valor de los bienes y perjuicios con arreglo al
artículo anterior, se mandará publicar esta declaración por medio de cinco avisos que se
insertarán de tres en tres días, a lo menos, en un periódico del departamento, si lo hay, o de la
cabecera de la provincia, en caso contrario, a fin de que los terceros a que se refieren los
artículos 923 y 924 puedan solicitar las medidas precautorias que en dichos artículos se
mencionan. Transcurridos tres días después del último aviso y no habiendo oposición de
terceros, el tribunal ordenará que el precio de la expropiación se entregue al propietario, o si
está él ausente del departamento o se niega a recibir que se consigne dicho valor en un
establecimiento de crédito.
Verificado el pago o la consignación, se mandará poner inmediatamente al interesado en
posesión de los bienes expropiados, si son muebles, y si son raíces, se ordenará el
otorgamiento dentro del segundo día de la respectiva escritura, la cual será firmada por el juez
a nombre del vendedor, si éste se niega a hacerlo o está ausente del departamento.
Art. 920. (1097). Las notificaciones en esta gestión se harán en la forma que establece el
artículo 48.
Art. 921. (1098). Las apelaciones que se interpongan se concederán sólo en el efecto
devolutivo.
Art. 922. (1099). En segunda instancia podrá hacerse nueva estimación pericial en la forma
dispuesta por los artículos 915 a 918 inclusive, si el tribunal lo juzga necesario.
Art. 923. (1100). Los juicios pendientes sobre la cosa expropiada no impedirán el
procedimiento que este Título establece.
En este caso, el valor de la expropiación se consignará a la orden del tribunal, para que sobre
él se hagan valer los derechos de los litigantes.
Aun cuando el actual poseedor de los bienes expropiados resulte vencido en el juicio de
propiedad, se considerará firme la enajenación a favor del expropiante, pudiendo el que sea
declarado dueño ejercer los derechos a que se refiere el inciso anterior y las demás acciones
que le correspondan.
Art. 924. (1101). Tampoco será obstáculo para la expropiación la existencia de hipoteca u otros
gravámenes que afecten a la cosa expropiada; sin perjuicio de los derechos que sobre el precio
puedan hacer valer los interesados. Las gestiones a que dé lugar el ejercicio de estos derechos
se tramitarán como incidentes en ramo separado y no entorpecerán el cumplimiento de la
expropiación.
Art. 925. (1102). Las gestiones para reclamar la expropiación deberán iniciarse dentro de los
seis meses subsiguientes a la ley que la autorice, salvo que la misma ley fije un plazo diverso.
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