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Desarrollo Psicológico y Educación.

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Marchesi, A., Palacios, J. & Coll, C. (1999). Desarrollo Psicológico y Educación. (2ª. Ed.

) Madrid:
Alianza Editorial.

La edad mental es el nivel de capacidad general y de aptitudes concretas que un individuo ha


alcanzado según corresponde con el nivel medio propio de una determinada edad (cronológica)
para la mayoría de los individuos. En términos psicométricos se ha venido considerando
deficiencia mental a tal grado de capacidad que en una distribución normal de la inteligencia
dentro de la población dada se halla dos desviaciones típicas por debajo de la media. La
clasificación psicométrica adoptada por la OMS y DSM coloca a este en valores de CI por debajo de
70.

Retraso mental ligero: CI 55 a 70

Retraso mental moderado. CI 40 a 55

Retraso mental Severo: CI 25 a 40

Retraso mental profundo: CI por debajo de 25

En la actualidad predominan dos enfoques en la construcción teórica del retraso mental: por una
parte, un concepto funcional, centrado en el funcionamiento adaptativo de la persona con retraso
en las actividades de la vida diaria; por otra, en el orden de construcción teórica, un análisis al
interior del marco de la Psicologia cognitiva.

La definición propuesta en 1992, en la versión del manual de definición y clasificación de la


American Associatio on Mental Retardation indica:

El retraso mental hace referencia a limitaciones sustanciales en el desenvolvimiento corriente. Se


caracteriza por un funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, que tiene
lugar junto a limitaciones asociadas en dos o mas de las siguientes áreas de habilidades
adaptativas posibles: comunicación, cuidado personal, vida en el hogar, habilidades sociales,
utilización de la comunidad, habilidades académicas, ocio y trabajo. El retraso mental se
manifiesta antes de los 18 años.

Lo cierto es que el retraso mental suele caracterizarse por limitaciones serias no en algunos de
esos ámbitos, sino en todos o casi todos de ellos.

El retraso mental constituye una condición permanente, aunque no inmutable.

El retraso mental alude a limitaciones muy generalizadas en capacidades o aptitudes de la


personas, relativas a procesos básicos de pensamiento, de conocimiento o de aprendizaje.

La persona cpn retraso mental tiene especiales dificultades en adquirir conocimientos. Sus
dificultades parecen tener que ver con todos los procesos cognitivos y parámetros de inteligencia.

a) Si la inteligencia se caracteriza en términos tanto de velocidad como de eficiencia de


procesamientos de aprendizaje, de adquisición de conocimientos, esto quiere decir que
los sujetos con retraso mental son más lentos y tambien menos eficientes en procesar y
aprender.
b) Si en la eficacia de nuevos aprendizajes son relevantes tanto la base y organización de
conocimientos previos como las estrategias tanto de procesar y aprender, en los sujetos
con retraso mental se supone que hay un déficit no sólo en las destrezas y saberes previos,
sino tambien en las estrategias.

Personalidad de los sujetos con retraso

Las personas con retraso mental presentan típicamente otros rasgos además de su limitación
intelectual.

Rigidez comportamental- son capaces de estar y de persistir mucho mas tiempo que otros en una
tarea determinada, por repetitiva que esta sea. La persona con baja capacidad intelectual
encuentra mayores dificultades en esa adaptación y en consecuencia experimenta inseguridad,
ansiedad, ante las situaciones novedosas.

Dependencia afectiva y comportamental respecto a otras personas- esta dependencia es heredera


o, más bien, la forma duradera del apego tiene un alto valor de supervivencia para el niño, se
manifiesta en varios modos, en formas por lo general más infantiles que las correspondientes a su
edad cronológica. Son muy dependientes tanto en su comportamiento y relaciones como en sus
afectos.

Tienen especial dificultad para desarrollar comportamientos autorreferidos, relativos a uno mismo
y que implican una reflexión al menos física, corporal, pero sobre todo mental. Son
comportamientos que integran lo que muchos autores conceptúan como “si mismo” y donde
suelen colocar el núcleo de la personalidad.

Cabe resaltar la necesidad de educar en la expresión de deseos y en la toma de decisiones, por


pequeñas que sean, para favorecer una línea tan importante del desarrollo de la identidad
personal como la idea o el proyecto futuro acerca de uno mismo.

Suelen caracterizarse por una baja autoestima e inestabilidad emocional. Son rasgos en gran
medida aprendidos, muy dependientes de las experiencias vividas y del modo en que les ha
tratado los alumnos. Se limitan a emociones en cuanto a estados de ánimo. La baja autoestima
depende de dos factores: la imagen que de ellos tienen y les trasmiten quienes les rodean y la
percepción que se tiene de la eficacia propia, de los resultados y consecuencias de los propios
actos.

Etiología

El retraso es una característica común de situaciones debidas a una etiología variada. Ha solido
dividirse en dos grandes categorías: el retraso de origen biológico y el de origen ambiental-
psicosocial. Tambien ha sido clásico distinguir entre las causas pre, peri y postnatales.

El retraso mental resulta de la interacción o acumulación de varios factores.

La incidencia de causas concretas es tambien bastante variada. En cada población depdene


crucialmente de circunstancias sanitarias, sobre todo alrededor del embarazo y del parto, y a
menudo tambien de causas sociales.
Ke X, Liu J. Discapacidad intelectual. En Rey JM (ed), Manual de Salud Mental Infantil y
Adolescente de la IACAPAP. Ginebra: Asociación Internacional de Psiquiatría del Niño y el
Adolescente y Profesiones Afines 2017.

La DI es entendida como la adquisición lenta e incompleta de las habilidades


cognitivas durante el desarrollo humano, que implica que la persona pueda
tener dificultades para comprender, aprender y recordar cosas nuevas, que se
manifiestan durante el desarrollo, y que contribuyen al nivel de inteligencia
general, por ejemplo, habilidades cognitivas, motoras, sociales y de lenguaje
(Organización Mundial de la Salud, 1992).
La Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo
(AAIDD), describe la DI como una serie de limitaciones significativas tanto en el
funcionamiento como en la conducta
adaptativa, tal y como se manifiestan en las habilidades adaptativas
conceptuales, sociales y prácticas. Esta discapacidad se origina antes de los 18
años
La etiología de la DI es heterogénea. Como consecuencia del progreso en el
cuidado prenatal, lesiones, infecciones y toxinas son causas menos frecuentes.
Por el contrario, los factores genéticos se han vuelto predominantes.
La DI se caracterizan por un retraso en el desarrollo del funcionamiento
intelectual y dificultades en el funcionamiento social adaptativo. De acuerdo
con la gravedad del retraso en el funcionamiento intelectual, las dificultades en
el funcionamiento adaptativo y social, y el CI, las clasificaciones psiquiátricas
describen cuatro niveles de gravedad:
• Profunda
El CI está por debajo de 20. La discapacidad intelectual profunda representa
del 1% al 2% de todos los casos. Estos individuos no pueden cuidar de sí
mismos y no tienen lenguaje. Su capacidad para expresar emociones es
limitada y difícil de comprender (Adams & Oliver, 2011).
Son frecuentes las convulsiones, las discapacidades físicas y tienen una
expectativa de vida reducida.
• Grave
Un CI entre 20 y 34. La discapacidad intelectual grave representa entre el 3% y
el 4% de todos los casos. Todos los aspectos del desarrollo están retrasados,
tienen dificultad para pronunciar palabras y tienen un vocabulario muy
limitado. Con práctica y tiempo considerable, pueden adquirir habilidades
básicas de cuidar de sí mismos, pero todavía necesitan apoyo en la escuela, en
casa y en la comunidad.
Moderada
CI entre 35 y 49, representando aproximadamente el 12% de todos los casos.
Son lentos en alcanzar los hitos del desarrollo intelectual; su capacidad para
aprender y pensar lógicamente está disminuida, pero son capaces de
comunicarse y cuidar de sí mismos con algún apoyo. Con
supervisión, pueden realizar trabajos no calificados o semi-especializados.
• Leve
El CI suele estar entre 50 y 69 y representan aproximadamente el 80% de
todos los casos. El desarrollo durante los primeros años es más lento que en
niños de la misma edad y los hitos del desarrollo se retrasan. Sin embargo, son
capaces de comunicarse y aprender habilidades básicas. Su capacidad de usar
conceptos abstractos, analizar y sintetizar está afectada, pero pueden llegar a
leer y calcular a un nivel de tercer a sexto grado. Pueden hacer tareas
domésticas, cuidarse a sí mismos y realizar trabajos no calificados o semi-
especializados. Por lo general, requieren algún apoyo
CLÍNICOS
Lenguaje
Los niños con DI generalmente presentan un retraso en la adquisición del
lenguaje y dificultades para hablar y expresarse. La gravedad depende del
nivel de la capacidad intelectual. Los casos leves pueden alcanzar un desarrollo
del lenguaje que es sólo un poco menor que el de los niños con un desarrollo
típico. Los casos graves o profundos casi no pueden comunicarse, o sólo
pueden decir algunas palabras.
Percepción
Los niños con DI son lentos en percibir y reaccionar a los estímulos
ambientales. Tienen dificultades para distinguir pequeñas diferencias en el
tamaño, forma y color.
Cognición
La capacidad de analizar, razonar, comprender y calcular, y de pensamiento
abstracto están afectadas en mayor o menor medida según la gravedad. Los
niños con DI leve son capaces de alcanzar habilidades de lectura y
matemáticas aproximadamente al nivel de un niño de 9 a 12 años (Daily et al,
2000). Las personas con DI grave o profunda son incapaces de leer, calcular o
incluso entender lo que otros dicen.
Concentración y Memoria
La capacidad de concentración es baja y restringida. En general, la memoria es
pobre y demoran mucho tiempo en recordar, aunque hay excepciones (por
ejemplo, niños sabios o savants). También tienen dificultades para recordar y a
menudo sus recuerdos son inexactos.
Emoción
Frecuentemente las emociones son ingenuas e inmaduras, pero pueden
mejorar con la edad. La capacidad para el autocontrol es pobre y el
comportamiento impulsivo y agresivo no es infrecuente. Algunos son tímidos y
retraídos.
Movimiento y Conducta
Los niños con DI a menudo tienen dificultades importantes en la coordinación,
y pueden ser torpes, o mostrar movimientos excesivos. En casos graves, es
frecuente observar movimientos sin finalidad o estereotipados (p.e., balanceo,
golpearse la cabeza, morder, gritar, romper su ropa, tirar del cabello, jugar con
sus genitales). También se pueden observar comportamientos destructivos,
agresivos y violentos. En el caso de la DI moderada y grave, pueden
presentarse
conductas autolesivas (p.e. golpearse o morderse).

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