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Derechos reservados CAINCO (2024)


Elaborado por el Centro Boliviano de Economía (CEBEC), órgano especializado de la Cámara
de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (CAINCO) en ocasión del Foro
Económico 2024 “PROPUESTAS QUE SUMAN”
Av. Las Américas 7, piso 7.
Santa Cruz de la Sierra, julio de 2024
Cualquier consulta o sugerencia es bienvenida a cebec [at] [Link]

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Las dificultades que enfrenta el país en acciones coordinadas, que involucren
tanto al sector público como al sector
materia económica han alcanzado efectos privado. El deterioro de la balanza de
que se evidencian a múltiples escalas y en pagos, la incertidumbre en los mercados,
este marco, diversos segmentos de la y la falta de acceso a insumos críticos son
sociedad, entre ellos el sector empresarial solo algunos de los problemas que
ha manifestado con creciente enfrentan las empresas y este efecto
preocupación la necesidad de repensar la repercute en millones de familias
economía boliviana de manera integral, bolivianas.
coherente para dar respuesta a los
principales desafíos económicos que Frente a este escenario, resulta
enfrenta el país, Las inquietudes hoy en imprescindible adoptar un enfoque
día, trascienden las cifras pragmático que priorice la estabilidad
macroeconómicas, afectan la estabilidad económica y se base en una
y la sostenibilidad de las empresas y el administración fiscal responsable.
bienestar de millones de familias
bolivianas. Por su parte, el rol del sector privado en la
economía boliviana ha sido, y continúa
Es en este sentido que el presente siendo, fundamental. Este sector
documento presenta un análisis contribuye con más del 70% de la
exhaustivo y un conjunto de propuestas actividad productiva del país y es el
estratégicas que buscan no solo mitigar principal generador de empleo formal.
los efectos de la actual crisis, sino
también establecer un camino claro para No obstante, las empresas enfrentan hoy
repensar la economía nacional y un entorno marcado por restricciones y
encaminar al país hacia una verdadera presiones que limitan su capacidad de
recuperación económica y un crecimiento operar y expandirse. Entre las principales
sostenido. dificultades se destacan las barreras a la
exportación, las limitaciones en el acceso
La serie de propuestas detalladas a biotecnología y la escasez de divisas
responden a desafíos múltiples y para la importación de materias primas
complejos, y decantan en propuestas de esenciales.

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En este sentido, se hace hincapié en la económico del país. Se trata de medidas
necesidad de revisar y ajustar las políticas que, de ser implementadas con decisión y
fiscales vigentes, para asegurar que sean coherencia, pueden revertir la actual
congruentes con las exigencias de la situación de incertidumbre y sentar las
realidad económica actual. Asimismo, se bases para un crecimiento económico
subraya la importancia de fomentar un inclusivo y sostenible.
entorno macroeconómico que favorezca
la inversión, la innovación y la Finalmente, este documento es una
competitividad del sector productivo, invitación al Estado, a los empresarios, y a
elementos esenciales para impulsar el todos los actores relevantes de nuestra
crecimiento económico a largo plazo. sociedad, a unir esfuerzos en un
compromiso común. El éxito de estas
La situación que enfrentamos hoy no iniciativas dependerá de la voluntad de
puede ser abordada con medidas aisladas todas las partes de actuar con
o superficiales. Por el contrario, se responsabilidad y visión de futuro,
requiere de un conjunto de reformas priorizando siempre el bienestar de la
estructurales que promuevan la nación por encima de cualquier interés
estabilidad macroeconómica y creen un particular.
marco de certidumbre para el desarrollo
de las empresas y la protección del Quedamos a disposición para colaborar
empleo. en la implementación de estas
propuestas, confiando en que, con un
Las propuestas aquí presentadas son el trabajo conjunto, podemos superar los
resultado de un análisis profundo y de la desafíos actuales y construir un futuro
experiencia acumulada por el sector próspero para Bolivia.
privado en su contribución al desarrollo

Jean Pierre Antelo Dabdoub


Presidente de CAINCO

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I. Las razones detrás de la propuesta

• Las crisis económicas en Bolivia han sido costosas: El análisis histórico del PIB por
habitante en el país muestra que las crisis asociadas con serios desequilibrios
macroeconómicos son costosas en términos de ingreso.
• La evidencia internacional indica que las crisis de balanza de pagos son costosas
y afectan a los más vulnerables: Varios estudios enfocados en varias decenas de
países por varias décadas indican que las crisis externas son costosas en términos
de actividad, presentan lentas recuperaciones y son adversas en términos de
pobreza y desigualdad.
• El mercado cambiario está cada vez más sobresaltado: La persistente
sobrevaluación del boliviano y la reciente depreciación en el mercado paralelo
indican un riesgo creciente de corrección cambiaria súbita.
• Inequívocamente estamos en una crisis de balanza de pagos: Bolivia está en
medio de una crisis de balanza de pagos de primera generación, donde el tipo de
cambio fijo podría volverse insostenible a mediano plazo.

II. Las Evidencias del Deterioro de la Economía Boliviana

• Reservas internacionales en niveles críticamente bajos: Las reservas


internacionales de Bolivia están en niveles críticos, comprometiendo la estabilidad
económica del país bajo un régimen de tipo de cambio fijo.
• Depreciación del Boliviano y aumento de la inflación: La depreciación de la
moneda está elevando la inflación, especialmente en bienes importados, a través del
efecto "pass-through" o traspaso del tipo de cambio a los precios.
• Colapso de las exportaciones y crisis de balanza de pagos: La contracción en las
exportaciones, especialmente en hidrocarburos y en productos auríferos, está
erosionando las reservas internacionales y aumentando el riesgo de inestabilidad
económica.
• Contracción de las importaciones por escasez de divisas: La caída en las
exportaciones y la reducción de reservas están limitando severamente las
importaciones críticas, afectando la capacidad productiva del país.
• Deterioro fiscal y disminución en la recaudación tributaria: La disminución en los
ingresos fiscales, reflejada en menores recaudaciones de impuestos internos y
aduaneros, está intensificando la presión sobre la sostenibilidad de las finanzas
públicas.

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III. ¿Por qué es Necesario un Programa De Ajuste?

• Las evidencias sobre la crisis muestran que ésta no se puede mitigar sin ajustes
estructurales: El análisis de experiencias internacionales y de casos específicos en
el contexto del Foro Económico 2023 muestra que la única forma de detener la crisis
es mediante un programa de ajuste.
• Es importante un enfoque integral para esta crisis: Se destaca la necesidad de un
ajuste macroeconómico integral (fiscal, monetario, cambiario y productivo) para
evitar una crisis prolongada, similar a la experiencia de países como Argentina y
Venezuela.
• Se requiere restaurar el equilibrio macroeconómico: La moneda nacional debe
depreciarse en términos reales mientras no se incrementen las entradas de recursos
externos, reflejando un exceso de demanda de dólares.
• Un ajuste es inminente; por tanto, se deberán encontrar las maneras más rápidas
y a menor costo posible: Aunque la depreciación mejoraría la competitividad, puede
tener efectos contractivos en el PIB en el corto plazo, especialmente en una
economía dependiente de insumos importados.

IV. Un Ajuste Fiscal Efectivo sin Afectar a los Más Vulnerables

• Inversión pública más eficiente socialmente: La inversión pública en Bolivia tiene


un multiplicador fiscal bajo, lo que justifica la necesidad de reducirla o reorientarla
hacia proyectos con mayor rentabilidad social y económica, en lugar de inversiones
en empresas con bajo impacto productivo.
• Focalizar los subsidios y subvenciones: La falta de focalización en los subsidios,
especialmente en hidrocarburos y de vejez, es insostenible y requiere una reforma
para liberar recursos fiscales y mejorar la sostenibilidad.
• Alinear las remuneraciones en el sector público: Se sugiere enfocar los recortes en
la administración general en lugar de sectores críticos como salud, educación y
seguridad.
• Replantear las empresas públicas: Un alto porcentaje de las empresas públicas en
Bolivia generan pérdidas que impactan negativamente en las finanzas del país y no
tienen rentabilidad social, sugiriendo la necesidad de una reestructuración urgente y
el cierre de las que no son rentables socialmente.
• Reducción de distorsiones impositivas: La remoción parcial del Impuesto a las
Transacciones (IT) podría mejorar la rentabilidad de las empresas formales,
promoviendo la formalización y aumentando la recaudación, junto con un
afianzamiento del programa de reintegro del IVA.
• Restricciones al financiamiento del déficit fiscal: El financiamiento del déficit es
insostenible a largo plazo, aumentando la vulnerabilidad económica, para lo cual se
requiere limitar el financiamiento de pensiones y automatizar el financiamiento
externo aprobado en el Presupuesto General, además de los recaudos respecto al
financiamiento del banco central acordes con la Ley 1670 que se plantean en la parte
monetaria a continuación.
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• A mediano plazo se debe afianzar la disciplina fiscal: Esto incluye pensar en un
Marco Fiscal de Mediano Plazo, considerar reglas fiscales adecuadas para la
estructura del país, prever fondos de estabilización y fondos soberanos y añadir por
Ley un Análisis de Sostenibilidad de la Deuda en la Ley Financial.

V. La Recuperación de la Prudencia Monetaria

• Los riesgos de la emisión monetaria: El aumento de la emisión monetaria,


impulsado por el financiamiento al sector público, representa un riesgo significativo
para la estabilidad económica al depreciar la moneda y generar presiones para la
inflación.
• El costoso crecimiento del crédito al sector público: El aumento sostenido del
crédito del BCB al sector público, especialmente al Gobierno General, refleja
vulnerabilidades en la capacidad de financiamiento del país.
• Estabilización monetaria: Se proponen acciones a corto plazo como limitar el
financiamiento del BCB al TGN a las situaciones contempladas en la Ley 1670 y
cumplir la Ley 1670 en lo que se refiere a la elección en la Asamblea Legislativa de
las autoridades designadas del BCB para dar independencia en el marco de la
Constitución Política.
• En el mediano plazo se debe adoptar un ancla monetaria para la estabilidad de
precios: Entre varias alternativas analizadas, se sugiere que Bolivia pueda adoptar un
régimen monetario de metas explícitas de inflación como lo han hecho exitosamente
otras economías en similares condiciones.

VI. El Camino para una Corrección Cambiaria

• Un ajuste cambiario va de la mano de la elección de régimen cambiario: Sin un


ajuste cambiario, Bolivia seguirá necesitando financiamiento externo, manteniendo
la vulnerabilidad económica. No obstante, esta decisión debe enfocarse no sólo en
el nivel del tipo de cambio, sino en la forma de administrar el tipo de cambio, frente al
agotamiento del sistema prevalente en las últimas décadas.
• La elección del régimen cambiario adecuado debe ser coherente con el régimen
monetario y las características del país: El tipo de cambio ha servido como ancla
para la inflación durante varias décadas, pero el sistema ha mostrado ser
insostenible. Frente a ello un régimen cambiario flexible con metas explícitas de
inflación se ve más favorable para esta nueva etapa.
• En el corto plazo se debe trazar una ruta para el nuevo régimen cambiario: Dada
la imposibilidad de contar rápidamente con recursos externos, es conveniente
permitir las operaciones cambiarias libres en el mercado financiero y cambiario. La
flexibilización cambiaria oficial debe hacerse gradualmente en el momento que se
resuelvan eventuales problemas como el préstamo del sistema financiero privado al
BCB.

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VII. La Condición Necesaria para la Rápida Recuperación

• Un ajuste fiscal, monetario y cambiario en Bolivia, aunque necesario, no es


suficiente para resolver los problemas estructurales. El país continuará
enfrentando necesidades de financiamiento externo, por lo cual se debe impulsar el
sector exportable.
• El crecimiento del sector transable debe ser liderado por el sector privado. El
sector público enfrenta restricciones significativas debido a la crisis de balanza de
pagos. El crecimiento del sector privado es crucial para diversificar la economía,
mejorar la competitividad externa y reducir la vulnerabilidad ante choques externos.
• Es crucial identificar los sectores clave con potencial de diversificación y
victorias tempranas. Los sectores que pueden proveer divisas rápidamente son: a)
la agroindustria; b) el sector cárnico; c) el sector forestal; d) el turismo; y, e) los
servicios digitales. Además de eso, es imperativa la lucha contra el contrabando, en
especial de combustibles.
• Cada sector requiere implementar políticas específicas. El éxito de una
recuperación rápida radica en que se tomen medidas específicas en cada uno de los
potenciales mercados, cuya necesidad ha sido puesta de manifiesto reiteradamente,
pero no así las acciones efectivas.

VIII. Conclusiones

• Este documento surge como un conjunto de propuestas frente al agravamiento


de la crisis de balanza de pagos. La situación económica en general se ha
deteriorado con una amplia brecha cambiaria y escasez de divisas y combustible,
para lo cual se requiere una propuesta integral.
• Esta propuesta se concentra en alternativas que sean técnicamente adecuadas,
políticamente viables y organizacionalmente posibles para resolver la crisis. Más
allá de la discusión ideológica que es totalmente válida, las propuestas siguen el
sentido común económico, promueven su aceptación en la población y, dentro de lo
posible, usan mecanismos que sean fáciles de implementar operativamente.
• Las políticas efectivas a implementarse deben incluir sino todas, la mayoría de
las propuestas consideradas ya sea en su versión original o modificada. La
economía nacional no se recuperará rápidamente sino se implementa un conjunto de
medidas que apunten a los problemas fiscal, monetario y cambiario, a la par de
impulsar el sector productivo para una rápida recuperación.
• La no implementación de un programa de ajuste integral compromete no sólo la
estabilidad, sino el desarrollo económico y social del país. El retraso en la
implementación de un plan integral de ajuste sólo derivará en el agravamiento de la
situación económica, con efectos duraderos en la población vulnerable.

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Las crisis han sido costosas en términos de crecimiento y bienestar en Bolivia. La
revisión de la historia económica boliviana desde inicios del siglo XX muestra que las crisis
han tenido un impacto importante en la calidad de vida de los ciudadanos. Las más costosas
han sido aquellas que han implicado un desequilibrio macroeconómico importante como la
hiperinflación de los años 80 y la alta inflación de los años 50, ambos en el siglo XX.

PIB per cápita, USD constantes de 2010

Fuente: CEBEC con información de (Herranz-Loncan & Peres-Cajías, 2016), Banco Mundial
y Fondo Monetario Internacional

Los estudios especializados muestran que las crisis son costosas e incluso lentas en
términos de recuperación. Existen varios estudios que analizan las crisis en general y las
crisis externas en particular, cuyos resultados indican lo siguiente:

• Una crisis cambiaria implica una caída aguda de la producción y una lenta
recuperación: un estudio específico para 24 economías emergentes en el periodo
1975-97 encuentra que una crisis implica una caída del PIB entre 5% y 8% con un
promedio de recuperación promedio de tres años (Hutchinson & Noy, 2002). Este
patrón lento de recuperación es también encontrado por (Hong & Tornell, 2005) para
100 países emergentes, que además señala implica una recuperación parcial al nivel
pre-crisis. Una visión más general es provista por (Edwards, 2011) que reafirma los
costos de las crisis de balanza de pagos, además de los inconvenientes del tipo de
cambio fijo, incluso en los procesos de estabilización.
• Las crisis implican más pobreza y, a veces, más desigualdad: La investigación de
(Baldacci, de Mello, & Inchauste, 2002) usa una base de 65 países para estudiar los
efectos en la pobreza y la desigualdad, además del análisis de microdatos de la crisis
mexicana de 1994. El análisis muestra un efecto negativo en la pobreza fruto de la

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caída del ingreso y redistribución entre las familias. Estos resultados son
encontrados también para dos crisis en Grecia por (Petrakos, Rontos, Vavoura, &
Vavouras, 2023).

El comportamiento reciente de la emisión monetaria en Bolivia refleja un cambio


preocupante, con un incremento sostenido del crédito doméstico frente a la reducción
de las reservas internacionales, lo que es consistente con una crisis de balanza de
pagos. Desde 2010, la emisión ha mostrado una expansión continua, pero a partir de 2015,
la composición se ha deteriorado significativamente. El gráfico posterior muestra cómo las
Reservas Internacionales Netas (RIN), que tradicionalmente respaldaban la emisión, han
disminuido drásticamente, mientras que la Crédito Interno Neto (CIN), que refleja el
financiamiento interno del déficit a través de la emisión, ha aumentado sustancialmente.
Este cambio en la composición es indicativo de un uso intensivo de la política monetaria para
financiar el déficit fiscal, en un contexto de crisis de balanza de pagos, donde la pérdida de
reservas limita la capacidad del Banco Central para intervenir en el mercado cambiario y
estabilizar la moneda. La disminución de las RIN en combinación con un aumento en la CIN
sugiere una creciente dependencia de la emisión interna para sostener el gasto público, lo
que eleva el riesgo de inflación y devaluación en un contexto de menor confianza en la
sostenibilidad macroeconómica. Este patrón es característico de economías que enfrentan
dificultades en su balanza de pagos y que recurren a la emisión monetaria como último
recurso ante la falta de acceso a financiamiento externo y la caída de ingresos por
exportaciones.

Composición de la Emisión Monetaria, Millones de Bolivianos

Fuente: CEBEC con información del Banco Central de Bolivia

De igual forma, la persistente sobrevaluación del boliviano junto con el reciente ajuste
en el tipo de cambio paralelo, indica un riesgo creciente de una corrección cambiaria
abrupta. Bolivia ha mantenido una sobrevaluación estructural del tipo de cambio oficial,
como lo demuestra la divergencia sostenida entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio
de paridad de poder de compra (PPC), lo que ha generado distorsiones macroeconómicas y
un deterioro en la competitividad externa, contribuyendo a un déficit estructural en la cuenta
corriente. Este anclaje cambiario, mantenido por intervenciones que erosionan las reservas
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internacionales, ha sido cada vez más insostenible en un contexto de escasez de divisas. La
reciente depreciación en el mercado paralelo refleja una corrección parcial de la
sobrevaluación en ese segmento, impulsada no por políticas de ajuste deliberadas, sino por
una severa restricción de liquidez en divisas, acercando el tipo de cambio paralelo al PPC.
Aunque esta corrección ha reducido la brecha entre los tipos de cambio oficial y paralelo, la
sobrevaluación estructural persiste en el mercado oficial, lo que sugiere que una corrección
cambiaria podría ser inevitable. Tal ajuste, si se realiza de manera desordenada debido a un
agotamiento de reservas o presiones inflacionarias derivadas del mercado paralelo, podría
agravar la crisis de balanza de pagos, exacerbada por un eventual creciente traspaso.

Tipos de Cambio en Bolivia, Bolivianos por dólar estadounidense

Fuente: CEBEC con información del BCB, INE y estimaciones propias

Los fenómenos observados, como la sobrevaluación cambiaria persistente, la pérdida


de reservas internacionales, y la creciente monetización del déficit fiscal, son
característicos de una crisis de balanza de pagos. Según los modelos teóricos
desarrollados por Krugman (1979) y Flood y Garber (1984), un régimen de tipo de cambio fijo
se vuelve insostenible cuando las autoridades monetarias financian persistentemente
déficits fiscales a través de la emisión de dinero, lo que lleva a un agotamiento progresivo de
las reservas internacionales. El marco conceptual presentado a continuación, extractado de
De Gregorio (2007), ilustra cómo el crédito interno (CI) y el dinero en circulación (M) crecen
debido al financiamiento del déficit, mientras que las reservas internacionales (R*) se
reducen hasta que se alcanzan niveles críticos, desencadenando una crisis cambiaria. El tipo
de cambio oficial se mantiene fijo (ē) hasta que las reservas son insuficientes para
defenderlo, provocando un ajuste abrupto o una devaluación (es). Este proceso es
típicamente acelerado por expectativas de devaluación, lo que incentiva la fuga de capitales
y presiona aún más las reservas. En el contexto boliviano, la caída de las reservas
internacionales junto con la expansión de la cuenta interna neta sugiere que el país se
encuentra en una fase avanzada de una crisis de balanza de pagos de primera generación,
donde el tipo de cambio fijo podría ser insostenible a mediano plazo, aumentando el riesgo
de un colapso cambiario si no se implementan ajustes macroeconómicos significativos.

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Un esquema estándar de una crisis de balanza de pagos

Fuente y elaboración: (De Gregorio, 2007)

A continuación, se desarrolla el análisis teórico de las crisis de balanza de pagos junto con la
aplicación específica que tendría a nuestro país:

• Modelo de Crisis de Balanza de Pagos de Primera Generación (Krugman, 1979):


o Teoría: Este modelo explica las crisis de balanza de pagos como resultado de
políticas fiscales y monetarias insostenibles. Los déficits fiscales financiados
por emisión monetaria conducen a la pérdida de reservas internacionales y,
eventualmente, a una devaluación de la moneda.
o Aplicación a Bolivia: El déficit fiscal sostenido y su financiamiento mediante
la emisión de dinero han llevado a una disminución de las reservas
internacionales, aumentando el riesgo de una devaluación significativa del
boliviano.
• Efectos de la Brecha Cambiaria en la Economía (Lizondo, 1987):
o Teoría: Una brecha cambiaria significativa puede distorsionar la economía,
afectando la asignación de recursos y la competitividad.
o Aplicación a Bolivia: La brecha cambiaria está distorsionando la economía
boliviana, reduciendo la eficiencia y la competitividad.
• Mercados Paralelos y Eficiencia del Mercado (Ghei & Kamin, 1999):
o Teoría: Los mercados paralelos reflejan las expectativas y la confianza en la
economía.
o Aplicación a Bolivia: El mercado paralelo en Bolivia refleja la falta de confianza
en la política cambiaria oficial.
• Modelos de Evasión de Controles de Capital (Dornbusch, Goldfajn, & Valdés,
1995):
o Teoría: Los agentes económicos buscan evadir controles de capital mediante
el uso de mercados paralelos.

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o Aplicación a Bolivia: Las restricciones cambiarias han llevado a la creación de
un mercado paralelo, similar al "dólar blue" en Argentina.
• Modelos de Sostenibilidad del Tipo de Cambio (Obstfeld & Rogoff, 1995):
o Teoría: Examina la sostenibilidad de los tipos de cambio oficiales bajo
diferentes políticas económicas y condiciones macroeconómicas.
o Aplicación a Bolivia: Las políticas fiscales y monetarias actuales son
insostenibles, lo que hace insostenible el tipo de cambio oficial.

Tomando en cuenta los flujos de divisas previstos, la moneda nacional debe perder valor
mientras no se incrementen las entradas de recursos externos. La oferta de dólares está
compuesta por ingresos provenientes de exportaciones de bienes y servicios, inversión
extranjera directa (IED), remesas, y préstamos externos. Estos flujos de entrada de divisas
fortalecen las reservas internacionales y, en condiciones normales, contribuyen a la
apreciación o estabilidad del tipo de cambio. Por otro lado, la demanda de dólares se genera
a partir de la necesidad de financiar importaciones, realizar pagos de deuda externa, repatriar
beneficios de empresas extranjeras, y la acumulación de activos externos por parte de
residentes nacionales. Cuando la demanda de divisas supera la oferta, se produce una
presión para la depreciación de la moneda local. En un sistema de tipo de cambio fijo, como
el mantenido por Bolivia, este desequilibrio suele llevar a una pérdida de reservas
internacionales, ya que el Banco Central interviene para defender la paridad cambiaria,
limitando el ajuste natural del tipo de cambio. En Bolivia, el desbalance estimado de
USD2.000 millones refleja un exceso de demanda de dólares en relación con la oferta. Este
desbalance, exacerbado por la sobrevaluación del tipo de cambio oficial, ha llevado a una
disminución de las reservas internacionales y ha creado una presión significativa hacia la
depreciación. Basado en las elasticidades de demanda de divisas, se estima que este
desbalance podría traducirse en una depreciación del tipo de cambio real de
aproximadamente 30% en condiciones normales, no de crisis. Esta cifra subraya la magnitud
del ajuste necesario para corregir el déficit en la balanza de pagos y restaurar el equilibrio en
el mercado cambiario.

El tipo de cambio está profundamente influenciado por las expectativas sobre la política
monetaria futura, y el enfoque monetario del tipo de cambio sugiere que, en el caso
boliviano, estas expectativas podrían conducir a una depreciación aún más acentuada.
Este modelo, descrito en (MacDonald, 2007), que se basa en la intuición de que el valor de
una moneda depende de la oferta de dinero y la demanda de saldos reales, postula que, si
los agentes anticipan una política monetaria expansiva continua sin un ajuste fiscal, se
incrementa la demanda de divisas hoy, presionando el tipo de cambio hacia una
depreciación. En Bolivia, donde las políticas recientes han generado una expansión
monetaria sin un correspondiente ajuste fiscal, los agentes económicos podrían esperar que
la inflación futura erosione el valor del boliviano, aumentando así la demanda actual de
divisas como cobertura contra la devaluación. El enfoque de expectativas racionales del
modelo monetario sugiere que, dado el alto nivel de sensibilidad de la demanda de dinero a
cambios en la inflación y las tasas de interés, la depreciación proyectada no se limitaría al
30% estimado bajo el enfoque de flujos en condiciones normales. En cambio, la reacción

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anticipada de los agentes podría generar una depreciación más profunda, potencialmente
por encima del 50%, reflejando un ajuste más severo en el tipo de cambio para equilibrar el
mercado monetario, sin considerar la dolarización que esto provocaría. De ahí la importancia
de ajustar las políticas monetarias y fiscales para anclar las expectativas y evitar una
depreciación desordenada. Sin un cambio en la política que restablezca la confianza en la
estabilidad del valor del boliviano, las expectativas de depreciación podrían convertirse en
una profecía autocumplida, acelerando aún más la caída del tipo de cambio y generando
efectos inflacionarios adicionales.

La depreciación de la moneda se transmitirá gradualmente a la inflación con un efecto


que podría aumentar junto con la variación de los precios. El traspaso de la depreciación
a los precios internos ocurre porque una moneda más débil encarece los bienes importados
y, en consecuencia, aumenta los costos de producción y los precios al consumidor. Este
efecto, sin embargo, no es inmediato; estudios empíricos muestran que el traspaso (pass-
through) puede tardar hasta dos años en desplegarse completamente, ya que las empresas
ajustan sus precios de manera progresiva en respuesta al nuevo costo de reposición de sus
inventarios. Además, la magnitud del pass-through está positivamente correlacionada con el
nivel de inflación preexistente: en economías con alta inflación, los agentes económicos
anticipan devaluaciones futuras y ajustan sus precios más agresivamente, amplificando el
impacto inflacionario de una depreciación. En contextos de inflación elevada, la
depreciación se traslada a los precios con mayor rapidez y en mayor proporción,
exacerbando el ciclo inflacionario. Varios estudios sobre Bolivia, como los que se muestran
en el gráfico de barras contigua, han estimado diferentes coeficientes de pass-through en
distintos periodos, indicando que el efecto del tipo de cambio en la inflación ha variado con
el tiempo, pero sigue siendo significativo. Estos estudios revelan que, en periodos de alta
inflación en Bolivia, el pass-through ha sido considerablemente alto. Esto subraya la
importancia de una política monetaria restrictiva para controlar las expectativas
inflacionarias y mitigar el riesgo de un prolongado periodo de alta inflación inducida por la
depreciación cambiaria.

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Fuente y elaboración: (De Sousa & Zeballos, 2015)

La depreciación de una moneda, aunque puede mejorar la competitividad de las


exportaciones, puede tener efectos contractivos en el PIB si la economía depende en
gran medida de insumos importados. En el caso de Bolivia, donde la producción doméstica
está estrechamente vinculada al acceso a bienes intermedios y capital importados, una
depreciación encarece estos insumos, elevando los costos de producción y reduciendo el
margen de beneficio para las empresas, lo que puede llevar a una contracción en la actividad
económica, tal como lo muestra (Agenor, 2004) en la sección pertinente de devaluación
contractiva. El efecto contractivo de la depreciación se manifiesta a través de varios canales.
Primero, el canal de ingresos: al aumentar los costos de los bienes importados, se reduce el
poder adquisitivo de los consumidores, lo que disminuye la demanda interna. Segundo, el
canal de la riqueza: la depreciación reduce el valor real de los activos en moneda local, lo
que afecta negativamente la riqueza de los hogares y, por ende, su gasto de consumo.
Tercero, el canal financiero: la depreciación puede incrementar el costo del servicio de la
deuda denominada en moneda extranjera, lo que aumenta el riesgo de default y reduce la
inversión. Además, la depreciación afecta la balanza de pagos al aumentar el costo de las
importaciones y empeorar los términos de intercambio si los precios de exportación no
aumentan proporcionalmente. En el contexto boliviano, los efectos de la depreciación ya
observada hasta mediados de 2024 se reflejan en la revisión a la baja del crecimiento
económico para 2025 de casi un punto porcentual en julio de este año.

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HECHO 1: Las reservas internacionales de Bolivia se encuentran en un nivel
críticamente bajo, lo que compromete la estabilidad económica del país, especialmente
bajo un régimen de tipo de cambio fijo. En un país con un tipo de cambio fijo como Bolivia,
las reservas cumplen un rol fundamental: permiten al Banco Central mantener el valor de la
moneda nacional frente a divisas extranjeras, interviniendo en el mercado cambiario para
evitar fluctuaciones bruscas. Además, las reservas respaldan la confianza en el sistema
financiero, permiten la importación de bienes esenciales, y sirven como un colchón frente a
crisis externas, como caídas en los precios de las exportaciones o disminuciones en los
flujos de capital. El criterio ARA (Adequate Reserves Assessment) del Fondo Monetario
Internacional (FMI) es una herramienta diseñada para evaluar si un país tiene suficientes
reservas para enfrentar distintos tipos de crisis: salida de capitales, caída en las
exportaciones, o necesidades de financiamiento externo. Este criterio considera factores
como el nivel de deuda a corto plazo, la amplitud de la base monetaria, y los ingresos por
exportaciones. Para Bolivia, el nivel actual de reservas se encuentra muy por debajo del rango
recomendado por el ARA, lo que implica que el país está expuesto a un alto riesgo de
inestabilidad financiera y no tiene suficiente margen para defender su tipo de cambio fijo ni
para enfrentar choques externos significativos.

Criterio de Reservas Adecuadas del FMI para Bolivia, millones de USD

Fuente y elaboración: (Fondo Monetario Internacional, 2024)

HECHO 2: la depreciación del boliviano está elevando la inflación, especialmente en


bienes importados, a través del "pass-through" cambiario, que mide cómo las
variaciones del tipo de cambio afectan los precios internos. En economías como la
boliviana, con un tipo de cambio fijo y alta dependencia de importaciones, este proceso es
particularmente significativo. En el gráfico de la izquierda se muestra un aumento en los
precios al por mayor, con una tendencia más pronunciada en bienes importados, señalando
que la depreciación está encareciendo las importaciones. Este incremento se refleja

21
rápidamente en los costos de producción y, por ende, posteriormente en los precios al
consumidor. El gráfico de la derecha evidencia un alza en los precios al productor, que
alcanzó un 1.84% en junio de 2024, indicando que los productores ya están trasladando los
costos adicionales derivados de la depreciación a los precios finales. De ambos se concluye
que la depreciación del boliviano está impactando en la inflación al productor y luego al por
mayor, lo cual se trasladará a los precios al consumidor.

Indicadores del Sistema de Precios en Bolivia, porcentaje

Fuente: CEBEC con información del INE

HECHO 3: el colapso en las exportaciones bolivianas está exacerbando la crisis de


balanza de pagos, erosionando las reservas internacionales y aumentando el riesgo de
inestabilidad económica. Desde 2014, Bolivia ha sufrido una significativa contracción en
sus ingresos por exportaciones, particularmente en los sectores de hidrocarburos y minería,
que históricamente han sido los principales contribuyentes al ingreso de divisas. Esta
disminución se debe a una combinación de factores, como la caída en los precios
internacionales de las materias primas y la reducción de la capacidad productiva, lo que ha
mermado la competitividad externa del país. El gráfico posterior muestra una drástica
reducción en las exportaciones de hidrocarburos, reflejando el agotamiento de recursos y la
falta de inversión en exploración y producción. La contracción en las exportaciones mineras,
excluyendo el oro, también indica vulnerabilidades estructurales en el sector, que, junto con
la reducción en las exportaciones industriales y agrícolas, subrayan la falta de diversificación
de la economía boliviana. Esta concentración de las exportaciones en sectores altamente
cíclicos y volátiles implica que cualquier choque negativo externo puede tener efectos
desproporcionadamente adversos en la economía. La drástica caída en los ingresos por
exportaciones está limitando la capacidad del país para mantener su tipo de cambio fijo,
financiar sus importaciones esenciales y sostener la demanda interna, incrementando así la
probabilidad de ajustes macroeconómicos forzados y contracciones económicas.

22
Exportaciones anuales de Bolivia, Millones de USD

Fuente: CEBEC con información del INE


Nota: las cifras de 2024 son anualizadas a junio

HECHO 4: la contracción de las importaciones refleja la escasez de divisas en Bolivia,


limitando severamente las compras externas críticas. Esta disminución se debe a la
caída en las exportaciones y a la reducción de reservas internacionales, que han restringido
la capacidad del país para financiar importaciones esenciales. Los gráficos muestran una
disminución en todos los componentes clave de las importaciones, incluyendo bienes de
capital, insumos intermedios y combustibles, elementos fundamentales para la producción
y el desarrollo económico. La reducción en las importaciones de bienes de capital sugiere
una menor inversión en infraestructura productiva, comprometiendo el crecimiento futuro.
La caída en las importaciones de insumos intermedios impacta directamente en la
capacidad productiva de sectores clave como la industria y la agricultura, mientras que la
disminución en la importación de combustibles podría provocar una escasez energética
que afectaría negativamente la actividad económica. Esta situación destaca la urgencia de
estabilizar la economía, recuperar la confianza y atraer flujos de capital para restaurar la
disponibilidad de divisas y reactivar las importaciones necesarias para sostener el
crecimiento.

23
Importaciones anuales de Bolivia, Millones de USD

Fuente: CEBEC con información del INE


Nota: las cifras de 2024 son anualizadas a junio

HECHO 5: el deterioro fiscal en Bolivia se está agravando, como se evidencia en la


disminución de la recaudación tributaria, lo que intensifica la presión sobre la
sostenibilidad de las finanzas públicas. El cuadro siguiente muestra una caída generalizada
en los ingresos del Tesoro General de la Nación (TGN) en 2024 en comparación con 2023,
destacándose las reducciones en la recaudación de impuestos internos y aduaneros, que
han disminuido un 6% y 12%, respectivamente. Esta caída en la recaudación refleja una
contracción en la actividad económica y una posible reducción en la base imponible, que
compromete la capacidad del Estado para financiar el gasto público sin recurrir a un mayor
endeudamiento o emisión monetaria, ambos con efectos potencialmente
desestabilizadores. La disminución en los ingresos por recaudación aduanera sugiere un
debilitamiento en el comercio exterior, mientras que la caída en los impuestos internos
puede indicar una menor demanda interna, lo que refuerza la necesidad de un ajuste fiscal
integral. Este deterioro fiscal agrava el déficit público, limitando las opciones de política
económica para enfrentar la desaceleración económica sin comprometer aún más la
estabilidad macroeconómica.

24
Información de Cuentas Tributarias en Líquido a julio de 2024, Miles de Bs

Fuente y elaboración: Ministerio de Economía y Finanzas Públicas

25
26
Sin un ajuste macroeconómico adecuado, la situación económica de Bolivia podría
seguir el camino de otras crisis prolongadas, donde la falta de correcciones tempranas
resultó en un deterioro económico más profundo y en la implementación de
restricciones más severas. Los casos de Argentina (2011 en adelante), Venezuela (2013 al
presente) y Nigeria (2016 en adelante) demuestran que la inacción ante desequilibrios
macroeconómicos conduce a una espiral de deterioro económico. En Argentina, la
prolongación de políticas fiscales insostenibles y controles cambiarios estrictos ha
resultado en una crisis económica prolongada. Venezuela ilustra cómo la falta de ajustes
fiscales y monetarios frente a desequilibrios profundos llevó a una hiperinflación
devastadora y una crisis humanitaria sin precedentes. En Nigeria, las políticas de control de
capital y restricciones a las importaciones para contener la crisis de balanza de pagos han
generado distorsiones económicas significativas, agravando los problemas de crecimiento y
aumentando la corrupción. Para Bolivia, la ausencia de un ajuste macroeconómico podría
desencadenar un escenario similar, donde el incremento en las restricciones, como los
controles de capital y la limitación de importaciones, podría ser visto como un intento de
retrasar la crisis de balanza de pagos. Sin embargo, estas medidas suelen tener efectos
contraproducentes, llevando a una contracción económica aún mayor debido a la
interrupción en la cadena de suministro, especialmente en sectores que dependen de
insumos y bienes de capital importados. La experiencia de otros países sugiere que, en lugar
de evitar la crisis, estas políticas tienden a exacerbarla, forzando a la economía hacia un
ajuste más doloroso y prolongado. Por lo tanto, es crucial implementar un ajuste
macroeconómico integral y temprano para evitar seguir el mismo camino de deterioro y
restricciones cada vez más estrictas. La investigación en curso de (Espino, Gauna, &
Neumeyer, 2024) destaca cómo las restricciones a las importaciones y controles de capital,
implementados para retrasar una crisis de balanza de pagos, terminan generando
distorsiones económicas significativas.

Bolivia necesita un programa de ajuste integral que aborde simultáneamente el déficit


fiscal, el financiamiento monetario sin control, el desequilibrio cambiario e impulse
rápidamente la oferta productiva, para restaurar la estabilidad económica y sentar las
bases para un crecimiento sostenible. Estos son los ejes necesarios para una recuperación
rápida de la actividad:

• Primero, el déficit fiscal insostenible debe ser corregido para evitar que el gasto
público continúe siendo financiado por emisión monetaria, lo que genera presiones
inflacionarias y desestabiliza la economía. Un ajuste fiscal que incluya la reducción
del gasto e inversión público y la mejora en la eficiencia de la recaudación tributaria
que incentive la formalidad es esencial para reequilibrar las cuentas públicas y
reducir la dependencia de financiamiento inflacionario.

27
• Segundo, el financiamiento monetario sin control está erosionando la confianza en
la moneda y exacerbando las presiones sobre el tipo de cambio. Es crucial
implementar una política monetaria restrictiva que limite la emisión y restablezca la
credibilidad del Banco Central, anclando las expectativas inflacionarias y
estabilizando el tipo de cambio.
• Tercero, el desequilibrio externo debe ser abordado mediante la corrección del tipo
de cambio, que ha estado artificialmente sobrevaluado. Una devaluación controlada,
acompañada de políticas para fomentar las exportaciones y sustituir importaciones,
puede ayudar a corregir la balanza de pagos y mejorar la competitividad externa.
• Finalmente, la oferta productiva necesita ser impulsada mediante reformas
estructurales que mejoren el entorno empresarial, eliminen barreras a la inversión, y
fortalezcan el capital humano. Estas medidas son necesarias para aumentar la
productividad y diversificar la economía, reduciendo la dependencia de sectores
volátiles como los hidrocarburos.

Un ajuste integral que abarque estos cuatro ejes no solo estabilizaría la economía a corto
plazo, sino que también sentaría las bases para un crecimiento más robusto y sostenible en
el largo plazo, evitando las trampas que han atrapado a otras economías en crisis
prolongadas.

Un ajuste macroeconómico debe tomar los mejores elementos de experiencias pasadas


similares y las buenas prácticas para una rápida recuperación y menor costo social. El
Foro Económico CAINCO 2023 “Propuestas que suman” fue concebido con la intención de
conocer experiencias de ajuste fiscal, monetario y cambiario desde la perspectiva de
expertos y representantes de organismos internacionales. A continuación, se resumen los
principales puntos planteados y discutidos, que no necesariamente reflejan la posición
oficial de las entidades a las que pertenecen los expositores y panelistas:

• “Situación Económica en Bolivia y Opciones de Ajuste” (Alejandro Werner,


Georgetown University):
o El impacto del boom de materias primas en América Latina (2003-2015): La
presentación analizó cómo el boom de las materias primas impulsó las
economías de América Latina, incluyendo Bolivia, durante este período. Sin
embargo, también resaltó cómo la caída de los precios después del boom ha
dejado a muchos países, incluido Bolivia, en situaciones económicas
precarias, con desafíos para mantener el crecimiento y la estabilidad
económica.
o Indicadores macroeconómicos de Bolivia: Werner detalló varios indicadores
clave de la economía boliviana, como la producción y exportación de gas
natural, y las reservas internacionales. Estos datos muestran una economía
que dependió fuertemente de las exportaciones de recursos naturales, pero
que ahora enfrenta problemas significativos debido a la disminución de estas
exportaciones y a la erosión de las reservas internacionales.

28
o Opciones de ajuste económico: Werner propuso varias medidas para
enfrentar la crisis económica actual, incluyendo un ajuste fiscal para reducir
el déficit, la eliminación de subsidios energéticos, la reforma del gasto
público, y ajustes monetarios como el aumento de tasas de interés y la
devaluación del tipo de cambio. Estas medidas son necesarias para
estabilizar la economía, pero podrían tener costos significativos a corto plazo.
o Lecciones de otros países latinoamericanos: La presentación también analizó
experiencias pasadas de ajuste en países como México y Chile, sugiriendo
que Bolivia podría aprender de estos casos para implementar un ajuste
económico eficaz. Se discutieron las políticas adoptadas por estos países en
sus momentos de crisis, como ajustes fiscales drásticos y programas con el
FMI.
o Recomendaciones para el futuro: Finalmente, Werner sugirió un conjunto de
políticas estructurales para corregir los desbalances externos de Bolivia,
fomentar sectores como el turismo, la agroindustria, y la ganadería, y atraer
inversiones privadas. También mencionó la importancia de combatir el
contrabando y mejorar las leyes de hidrocarburos y minería para incentivar la
inversión. La transición energética se presenta como una oportunidad para
diversificar la economía boliviana y reducir su dependencia de los recursos
naturales.
• “La Trampa de los Dos Tipos de Cambio” (Eduardo Levy-Yeyati, Universidad
Torcuato Di Tella):
o Estrés cambiario y su impacto en la economía: La presentación abordó cómo
pensar un episodio de estrés cambiario en el contexto de Bolivia, comparando
situaciones de dolarización en América Latina. Se analizó cómo el tipo de
cambio afecta distintos aspectos económicos, desde la competitividad hasta
la inflación, y cómo los diferenciales de tasas de interés y el riesgo país
pueden desencadenar crisis financieras.
o Tres versiones del tipo de cambio y su efecto en la dolarización: Levy Yeyati
describió tres formas de dolarización de facto: la sustitución de la moneda, la
dolarización real y la financiera. Cada una de estas formas tiene distintos
impactos en la política monetaria y la economía, influyendo en la inflación, la
indexación de precios y salarios, y la exposición de los balances a las
fluctuaciones cambiarias.
o Desdolarización en América Latina y Bolivia: Se discutió las herramientas
utilizadas en la región para fomentar la desdolarización, tales como la
regulación de las cotizaciones en moneda local, la estabilización
macroeconómica y el desarrollo de alternativas en moneda doméstica. Para
Bolivia, se hace un análisis tentativo sobre su proceso de desdolarización,
resaltando la dependencia del gas y los desafíos en la balanza comercial.
o Lecciones de Argentina y su aplicación a Bolivia: La presentación comparó las
crisis cambiarias de Argentina en 2001 y 2018, resaltando cómo la
procrastinación fiscal y cambiaria contribuyó a estas crisis. Para Bolivia, se
proponen soluciones clásicas como la corrección cambiaria acompañada de

29
un ancla fiscal y monetaria, pero también se mencionan riesgos y la necesidad
de una buena comunicación y estabilidad política para evitar un descalabro
económico.
o Opciones de política económica para Bolivia: Finalmente, se sugirieron varias
opciones para Bolivia en caso de que no sea viable una solución clásica de
ajuste cambiario. Entre estas se incluyen intervenciones en el mercado
cambiario, controles sobre las importaciones y una posible transición hacia
un sistema de tipos de cambio múltiples, todo ello acompañado de la
necesidad de un ajuste fiscal para estabilizar la economía.
• “Corrección de Desequilibrios Macroeconómicos” (Sebastián Franco-Bedoya,
Grupo del Banco Mundial):
o Contexto Global y Desafíos Fiscales: La presentación destacó cómo la
pandemia elevó significativamente los niveles de deuda a nivel mundial.
Aunque algunos países están comenzando a estabilizarse y recuperar el
acceso a mercados internacionales de capital, las tasas de interés siguen
altas, lo que genera necesidades de financiamiento elevadas y pone presión
sobre la sostenibilidad fiscal.
o Estrategias de Ajuste Fiscal: Se analizaron diferentes enfoques para realizar
ajustes fiscales, subrayando la importancia de corregir ineficiencias en el
gasto público como una manera de reducir déficits sin recurrir a ajustes
drásticos. La literatura sugiere que las reducciones de gasto suelen ser más
efectivas que los aumentos de ingresos, aunque ambos pueden ser
necesarios dependiendo del contexto.
o Recomendaciones para Bolivia: La presentación concluyó con la importancia
de aplicar lecciones de otros países en el contexto boliviano, priorizando la
eficiencia en la gestión fiscal, un enfoque en el crecimiento económico a largo
plazo, y la implementación de medidas que minimicen el costo social del
ajuste fiscal.
• “Reglas Fiscales para la Recuperación en ALC” (Horacio Valencia, CAF- Banco
de Desarrollo de Latinoamérica):
o Importancia de la Estabilidad Macroeconómica: La presentación subrayó el
consenso sobre la estabilidad macroeconómica como esencial para el
crecimiento sostenido en América Latina y el Caribe (ALC). Las reglas fiscales
han sido fundamentales para reducir la inflación y la volatilidad económica,
especialmente tras el súper-ciclo de materias primas y la pandemia.
o Ventajas de las Reglas Fiscales: Se destacaron los beneficios de las reglas
fiscales, como promover la estabilidad económica, aumentar la credibilidad
y la eficiencia del gasto público, y proporcionar una respuesta más efectiva a
los ciclos económicos. Estas reglas también contribuyen a la sostenibilidad
fiscal a largo plazo, lo cual es crucial para países con economías
dependientes de los recursos naturales.
o Desafíos y Buenas Prácticas: La presentación mencionó que, aunque las
reglas fiscales pueden ser efectivas, deben estar bien definidas, ser
transparentes, sencillas y flexibles para ser realmente útiles. Además, se

30
recomienda complementar estas reglas con marcos fiscales de mediano
plazo y consejos fiscales independientes para garantizar su efectividad y
credibilidad.
• “Evolución Histórica del Ajuste Macroeconómico en Ecuador” (Wladimir Zanoni,
Banco Interamericano de Desarrollo):
o Crisis Petrolera y Fragilidad Fiscal (2014-2015): Ecuador, una economía
altamente dependiente del petróleo, enfrentó una caída significativa en los
precios del petróleo en 2014-2015, lo que reveló la insostenibilidad de su
modelo económico basado en subsidios y baja diversificación. Esta situación
expuso la necesidad de aumentar ingresos fiscales y redefinir el modelo de
desarrollo.
o Reformas Fiscales y Ajuste (2015-2019): Ante la crisis, el gobierno
implementó varias reformas fiscales, incluyendo la reducción de subsidios y
la firma de un convenio con el FMI en 2019. Estas reformas buscaron
estabilizar la economía, mejorar la transparencia fiscal y fortalecer la
dolarización, aunque no estuvieron exentas de tensiones sociales y crisis
políticas.
o Desafíos Continuos y Reformas Recientes (2020-2024): La pandemia de
COVID-19 agravó la crisis fiscal, llevando a Ecuador al borde del default. Sin
embargo, la renegociación de la deuda y nuevas reformas, como el
incremento del IVA y la mejora en la transparencia y manejo de finanzas
públicas, han sido claves para la estabilización fiscal reciente, a pesar de las
múltiples crisis que persisten en el país.

31
32
Un ajuste fiscal en Bolivia debe enfocarse en corregir las ineficiencias más significativas
en el gasto público, especialmente en áreas como transferencias, compras públicas y
remuneraciones. El estudio del BID "Mejor Gasto para Mejores Vidas" (Izquierdo, Pessino,
& Vuletin, 2018) revela que Bolivia presenta un nivel alarmante de ineficiencia técnica en el
uso de recursos fiscales, estimado en un 6,3% del PIB. Esta ineficiencia se distribuye en tres
áreas principales: filtraciones en transferencias sociales, malgasto en compras públicas, y
remuneraciones excesivas a empleados públicos. Las filtraciones en transferencias indican
que una parte significativa de los recursos destinados a programas sociales no llega a los
beneficiarios previstos, mientras que el malgasto en compras públicas sugiere sobrecostos
y procesos de adquisiciones ineficientes. Las remuneraciones a empleados públicos
también reflejan un gasto elevado que no corresponde necesariamente con mejoras en la
eficiencia o productividad del sector público. La concentración del ajuste en estas áreas es
crucial para mejorar la eficiencia del gasto público sin necesidad de recortes indiscriminados
que podrían afectar el bienestar social. Al dirigir las reformas hacia la reducción de las
filtraciones y la mejora de la transparencia y la competitividad en las compras públicas,
Bolivia podría liberar recursos significativos para la reducción del déficit fiscal. Además,
alinear las remuneraciones en el sector público con la productividad real también podría
generar ahorros fiscales sin comprometer la calidad de los servicios públicos. El estudio
mencionado del BID subraya que un ajuste bien focalizado no solo contribuiría a la
sostenibilidad fiscal, sino que también mejoraría la calidad del gasto público, lo que es
fundamental para asegurar un crecimiento económico inclusivo y sostenible a largo plazo.

Estimaciones de la Ineficiencia Técnica, Porcentaje del PIB

Fuente y elaboración: (Izquierdo, Pessino, & Vuletin, 2018)

33
Las cuentas fiscales de Bolivia revelan un cuadro de deterioro significativo, con
debilidades tanto en los ingresos como en los gastos que han llevado a un déficit fiscal
creciente e insostenible. A continuación, se detalla un análisis exhaustivo de cada una de
las cuentas fiscales destacadas.

• Ingresos fiscales:
o Renta Interna: Ha mostrado un crecimiento moderado, pasando de Bs41,024
millones en 2014 a una proyección de Bs46 mil millones en 2023. Sin
embargo, este aumento no ha sido suficiente para compensar las caídas en
otras fuentes de ingresos. La base tributaria sigue siendo limitada, con una
dependencia excesiva en impuestos específicos que dejan al sistema fiscal
vulnerable ante choques económicos.
o Renta Aduanera: Los ingresos aduaneros han disminuido significativamente
desde 2014 (Bs2,952 millones) hasta alcanzar una proyección de solo
Bs3,000 millones en 2023. Esta reducción refleja una combinación de menor
actividad en el ámbito externo.
o Regalías Mineras: Han mostrado cierta recuperación desde el punto bajo de
Bs1,004 millones en 2020 a una proyección de Bs1,500 millones en 2023,
aunque siguen siendo inferiores a los niveles de 2014 (Bs1,303 millones).
Esto indica la volatilidad del sector minero y la necesidad de diversificar las
fuentes de ingresos más allá de los recursos extractivos.
o Impuestos y Regalías (Hidrocarburos): Los ingresos por hidrocarburos han
sido extremadamente volátiles, con ingresos del mercado externo cayendo
de Bs34,094 millones en 2014 a una proyección de Bs14,000 millones en
2023. Esta caída refleja tanto la disminución de la producción como la baja en
los precios internacionales. Los ingresos del mercado interno han mostrado
mayor estabilidad, pero no son suficientes para compensar las pérdidas en
las exportaciones.
o Otras Empresas: Los ingresos provenientes de otras empresas, que incluyen
utilidades de empresas estatales y otras contribuciones, se han más que
duplicado desde 2014 (Bs7,520 millones) hasta una proyección de Bs11,000
millones en 2023. Sin embargo, este aumento es insuficiente para cubrir el
creciente déficit fiscal.
o Transferencias Corrientes: Este ítem, incluyendo fondos recibidos del
gobierno central o de otras entidades, han disminuido ligeramente, pasando
de Bs2,698 millones en 2014 a Bs3,000 millones proyectados para 2023. La
eficiencia en la distribución y el uso de estas transferencias es crítica para
asegurar que los fondos se utilicen efectivamente.
• Gastos
o Servicios Personales: El gasto en servicios personales ha aumentado
considerablemente, de Bs25,382 millones en 2014 a una proyección de
Bs43,000 millones en 2023. Este crecimiento refleja una estructura de gasto
rígida, donde los salarios y beneficios representan una proporción
significativa del gasto total, limitando la flexibilidad fiscal.

34
o Bienes y Servicios: Los gastos en bienes y servicios han visto un aumento
notable, de Bs36,843 millones en 2014 a Bs55,000 millones proyectados
para 2023. Este incremento sugiere una expansión del gasto corriente sin
mejoras proporcionales en eficiencia, lo que podría estar contribuyendo a una
asignación ineficiente de recursos.
o Intereses de la Deuda: Los costos de servicio de la deuda han aumentado
significativamente. Los intereses de la deuda externa subieron de Bs996
millones en 2014 a Bs4,000 millones en 2023, mientras que los intereses de
la deuda interna crecieron de Bs892 millones a Bs2,000 millones en el mismo
período. Este incremento refleja un mayor endeudamiento público,
aumentando la carga fiscal y limitando los recursos disponibles para otros
fines.
o Transferencias al Sector Privado y Rentistas: Las transferencias al sector
privado y a rentistas han mostrado una estabilidad relativa, pero con niveles
aún elevados (Bs14,522 millones en 2020 frente a Bs7,597 millones
proyectados en 2023). Estas transferencias, aunque necesarias para la
cohesión social, deben ser manejadas cuidadosamente para evitar que se
conviertan en una carga fiscal insostenible.
o Egresos de Capital: Estos egresos, compuestos principalmente por inversión
pública, han disminuido considerablemente, pasando de Bs44,277 millones
en 2014 a una proyección de Bs22,000 millones en 2023, reflejando la
restricción de divisas que enfrenta el país. Esta reducción es preocupante
porque, aunque alivia temporalmente la presión fiscal, compromete las
inversiones en infraestructura y desarrollo, esenciales para el crecimiento a
largo plazo. Pero es necesaria porque implica menos gasto en empresas
públicas que son deficitarias. Además, aunque han bajado, estos egresos
siguen representando una carga significativa en el presupuesto, limitando la
capacidad del gobierno para financiar otros sectores prioritarios sin
incrementar aún más el déficit fiscal.
• Resultado Fiscal:
o El déficit fiscal total ha crecido de manera alarmante, pasando de Bs7,669
millones en 2014 a una proyección de Bs34,000 millones para 2023. Este
déficit creciente es insostenible y refleja un desequilibrio estructural entre
ingresos y gastos. Sin una estrategia de ajuste fiscal, este déficit continuará
erosionando la estabilidad macroeconómica de Bolivia, aumentando la
presión sobre las finanzas públicas y limitando la capacidad del gobierno para
responder a futuras crisis económicas.
o El déficit primario es la diferencia entre los ingresos y gastos del gobierno,
excluyendo el pago de intereses sobre la deuda. Un déficit primario indica que
el gobierno está gastando más de lo que recauda, incluso antes de considerar
los costos del endeudamiento. En el caso de Bolivia, el déficit primario
proyectado para 2023 es de Bs28,000 millones de bolivianos, lo que refleja
un gasto público que sigue siendo insostenible, independientemente de las
obligaciones de deuda. Este déficit primario persistente sugiere que Bolivia

35
está financiando una parte significativa de su gasto corriente y de capital
mediante endeudamiento, lo que agrava la carga fiscal y aumenta el riesgo de
un deterioro en la sostenibilidad fiscal a largo plazo.
• En conclusión, las cuentas fiscales de Bolivia muestran una situación precaria, con
debilidades en la recaudación de ingresos y un gasto público que ha crecido de
manera desproporcionada en relación con los ingresos. La necesidad de una reforma
fiscal integral es urgente para corregir estos desequilibrios y asegurar la
sostenibilidad fiscal a largo plazo.

Ingresos y Egresos del Sector Público No Financiero, Miles de millones de Bs

Fuente: CEBEC con información del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y


estimaciones propias

Frente a este panorama se sugiere una estrategia fiscal que se basa en la necesidad de
restaurar la sostenibilidad fiscal a través de una serie de reformas estructurales que
optimicen el uso de los recursos públicos y mejoren la eficiencia del gasto. A
continuación, se detallan los elementos clave:

36
• Optimizar la inversión pública: Dirigir los recursos hacia proyectos de alta
rentabilidad social y económica, priorizando inversiones que fomenten el crecimiento
sostenible, mientras se eliminan proyectos redundantes o de bajo impacto.
• Focalizar los subsidios y subvenciones: Reformar los esquemas de subsidios para
asegurar que solo los sectores más vulnerables se beneficien, reduciendo así las
filtraciones y mejorando la eficiencia del gasto social.
• Alinear las remuneraciones del sector público: Ajustar los salarios y beneficios del
sector público para que reflejen la productividad y contribuyan a una administración
más eficiente, reduciendo el gasto en servicios personales y mitigando la rigidez del
presupuesto.
• Mejorar las cuentas de empresas públicas: Implementar reformas para aumentar
la eficiencia operativa de las empresas estatales, reduciendo las pérdidas y
eliminando dependencias de subsidios, lo que aliviaría la carga sobre el presupuesto
público.
• Reducir las distorsiones impositivas: Simplificar el sistema tributario y eliminar
exenciones fiscales innecesarias que distorsionan la economía, con el objetivo de
ampliar la base tributaria y aumentar los ingresos sin recurrir a aumentos en las tasas
impositivas.
• Reducir el financiamiento insostenible: Limitar el financiamiento del gasto
corriente mediante emisión monetaria, enfocándose en un ajuste fiscal que reduzca
la necesidad de endeudamiento, mejorando la confianza en la estabilidad económica
y evitando presiones inflacionarias adicionales.

1. Optimizar la inversión pública

La inversión pública en Bolivia tiene un multiplicador fiscal relativamente bajo en


comparación con otros países de la región, lo que indica que su impacto en el
crecimiento económico es limitado. Mientras que en países como Chile y Panamá el gasto
de capital genera un retorno económico significativo, en Bolivia el efecto es mucho menor,
acercándose a la línea de uno, lo que implica que cada boliviano invertido genera apenas un
boliviano de crecimiento adicional. Este bajo rendimiento sugiere ineficiencias en la
asignación y ejecución de la inversión pública, y justifica la necesidad de reducirla o
reorientarla hacia proyectos con mayor rentabilidad social y económica. En un contexto de
limitaciones fiscales y restricción de divisas, Bolivia debe priorizar la eficiencia del gasto,
enfocándose en áreas que ofrezcan un mayor retorno económico para maximizar el impacto
del uso de recursos públicos.

37
Multiplicadores del Gasto e Inversión Pública, 2019

Fuente y elaboración: (Izquierdo, Pessino, & Vuletin, 2018)

La inversión pública en Bolivia debe enfocarse más en infraestructura y sectores


sociales para maximizar su impacto positivo. La inversión pública en Bolivia para 2024
estaba proyectada en USD 4,274 millones, con una distribución que prioriza el sector
productivo (56%) y, en menor medida, la infraestructura (16%) y el sector social (22%). Sin
embargo, esta asignación refleja un enfoque que podría no ser el más eficiente para el
contexto actual de Bolivia. El fuerte énfasis en el sector productivo, que incluye inversiones
en hidrocarburos, minería, y agropecuario, puede estar dirigido a sectores dominados por
empresas públicas que han demostrado ser ineficientes y con bajo retorno económico. Estos
sectores han absorbido grandes cantidades de recursos en el pasado sin generar los
beneficios esperados en términos de crecimiento económico sostenible. Además, la
inversión multisectorial (6%), que incluye administración, defensa, y comercio, podría estar
mejor redistribuida hacia áreas con un impacto social más directo y necesario. Por otro lado,
la inversión en infraestructura y en el sector social debería recibir mayor prioridad. Invertir en
infraestructura, como transporte, comunicaciones y recursos hídricos, no solo impulsa la
productividad a largo plazo, sino que también mejora el bienestar general de la población y
facilita la integración económica. Asimismo, la inversión en áreas sociales como educación,
salud y saneamiento básico es crucial para mejorar el capital humano y reducir las
desigualdades, sentando así las bases para un crecimiento inclusivo. Por lo tanto, una
reorientación de la inversión pública hacia la infraestructura y lo social, alejándose de
sectores productivos y multisectoriales ineficientes, podría aumentar la rentabilidad social
de las inversiones, maximizando el impacto positivo en la economía y la sociedad boliviana.

38
Inversión Pública Presupuestada 2024, Millones de USD y porcentaje

Fuente y elaboración: Ministerio de Economía y Finanzas Públicas

Un ajuste en la inversión pública podría liberar recursos significativos y reducir la


presión sobre las reservas de divisas en Bolivia. La estrategia de ajuste propuesta,
reflejada en los gráficos adyacentes, implica una reducción sustancial en la inversión en
empresas públicas, especialmente en los sectores productivo y multisectorial, liberando así
aproximadamente mil millones de dólares estadounidenses. En los gráficos se observa
cómo la inversión en infraestructura y en sectores sociales se mantendría constante,
mientras que la inversión productiva y multisectorial disminuiría drásticamente para 2025,
reflejando la aplicación de este ajuste. Éste permitiría redirigir los recursos hacia sectores
con mayor rentabilidad social, optimizando el impacto económico y social de la inversión
pública. Además, al disminuir la necesidad de financiar proyectos de baja productividad, se
reduciría el requerimiento de divisas, lo que aliviaría la presión sobre las reservas
internacionales. Esto también permitiría reencauzar el financiamiento externo hacia
sectores más estratégicos, sin depender de la emisión monetaria o de presión adicional
sobre el Banco Central.

39
Inversión Pública por Sector, Miles de millones de USD

Fuente: CEBEC con información del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y


estimaciones propias

Inversión Pública por Fuente de Recursos, Miles de millones de USD

Fuente: CEBEC con información del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y


estimaciones propias

La política de optimización de la inversión pública tendría un impacto significativo en las


cuentas fiscales del país. El ajuste propuesto reduciría los egresos totales de Bs144,000
millones a Bs136,000 millones, principalmente a través de una disminución de Bs8,000
millones en los egresos de capital. Esta reducción sería posible al recortar inversiones en
sectores productivos y multisectoriales con bajo retorno económico y social. Este ajuste
permitiría mejorar el resultado global de las cuentas fiscales, reduciendo el déficit calculado
de Bs34,000 millones de bolivianos a Bs26,000 millones. Adicionalmente, la disminución en
la necesidad de financiar proyectos de baja rentabilidad liberaría recursos que podrían ser
reorientados hacia áreas con mayor impacto social, como infraestructura y servicios
sociales, al tiempo que reduciría la presión sobre las reservas internacionales y la necesidad
de endeudamiento externo. En resumen, la política propuesta contribuiría a estabilizar las
finanzas públicas, mejorar la sostenibilidad fiscal y aumentar la eficiencia del gasto público
en Bolivia.

40
2. Focalizar los subsidios y subvenciones

Los subsidios y subvenciones son herramientas útiles, pero es crucial focalizarlos para
maximizar su impacto y eficiencia. Uno de los ejes principales del presupuesto 2024 de
Bolivia es la provisión de subsidios y subvenciones, que alcanzan un total de Bs10.503
millones, con un enfoque notable en hidrocarburos (Bs9.803 millones) y alimentos (Bs700
millones). Aunque estas políticas buscan aliviar los costos para la población y sectores
productivos, la falta de focalización representa un desafío significativo. Subsidios amplios,
como los destinados al diésel y otros hidrocarburos, tienden a beneficiar
indiscriminadamente tanto a quienes los necesitan como a quienes no, generando
ineficiencias y una carga fiscal insostenible. Técnicamente, la focalización de estos recursos
hacia los sectores y poblaciones más vulnerables no solo mejoraría la equidad, sino que
también permitiría liberar recursos para otras áreas prioritarias, mejorando la sostenibilidad
fiscal a largo plazo. En resumen, aunque los subsidios y subvenciones son fundamentales,
su eficacia depende de una adecuada focalización que maximice su impacto social y
económico.

Subvención e Incentivo a los Hidrocarburos 2024, Millones de Bs

Fuente y elaboración: Ministerio de Economía y Finanzas Públicas

La subvención de hidrocarburos en Bolivia se ha vuelto insostenible debido a la caída en


la producción y exportación de gas, y la falta de inversión en el sector, lo cual implica
desafíos inmediatos. La política de subvenciones a los hidrocarburos en Bolivia, aunque
originalmente concebida como una medida para apoyar la economía doméstica, ha
demostrado ser insostenible en el contexto actual. Esto se debe a la reducción drástica de

41
las exportaciones de gas, que eran una fuente clave de ingresos en divisas. La falta de
inversiones adecuadas en la exploración y explotación de nuevos yacimientos ha llevado a
una caída constante en la producción, lo que ha reducido los ingresos por exportaciones de
gas. Este declive ha hecho que Bolivia dependa cada vez más de la importación de
combustibles, los cuales deben pagarse en dólares, exacerbando la presión sobre las
reservas internacionales del país. En este contexto, la subvención masiva al consumo
interno de hidrocarburos no solo agota recursos fiscales, sino que también aumenta la
vulnerabilidad económica del país, ya que se financia con divisas escasas y cada vez más
costosas de obtener.

Exportaciones e importaciones de hidrocarburos, Millones de USD

Fuente: CEBEC con información del Instituto Nacional de Estadística


Nota: las cifras de 2024 son anualizadas a junio

La producción de combustibles en Bolivia ha disminuido significativamente,


aumentando la dependencia de importaciones, lo que genera una presión creciente
sobre las reservas de divisas. La imagen posterior muestra la evolución de la producción e
importación de diésel y gasolina en Bolivia, destacando un aumento en la dependencia de
importaciones. A partir de los datos de producción y demanda energética, se observa que la
producción interna ha disminuido en más de un 40% para ambos combustibles, mientras
que las importaciones han aumentado, alcanzando niveles récord en 2022 y 2023. Este
fenómeno evidencia una creciente vulnerabilidad económica, ya que las importaciones de
estos combustibles requieren el uso de divisas extranjeras, lo que agrava la situación de
reservas internacionales, ya debilitadas. La falta de inversión en el sector energético es un
factor clave que ha llevado a esta situación, limitando la capacidad de autosuficiencia
energética del país y aumentando su dependencia del mercado externo.

42
Comercialización de combustible, Millones de litros por año
a) Gasolina b) Diésel

Fuente: CEBEC con información del Instituto Nacional de Estadística

La estructura de precios de los combustibles en Bolivia refleja un proceso detallado de


acumulación de costos desde la producción hasta la venta al consumidor, integrando
márgenes de refinación, transporte, y diferentes impuestos. La imagen posterior
descompone el precio final de los combustibles, comenzando desde el precio del petróleo
crudo puesto en la refinería, que varía entre USD27,11 y USD24,53 por barril. Este es el costo
base sobre el cual se van sumando diversos componentes:

• Margen de Refinación: Este ítem, que es de USD6,02 por barril más IVA, cubre los
costos asociados al proceso de convertir el petróleo crudo en productos refinados
como gasolina y diésel.
• Margen de Compensación: Con un valor de USD1,57 por barril más IVA, este margen
se utiliza para compensar las diferencias entre el costo de refinación y los ingresos
obtenidos por la venta de los derivados del petróleo, asegurando la viabilidad
financiera de las refinerías.
• El resultado de sumar estos márgenes al precio base es el Precio Ex-Refinería, que
representa el costo del combustible al salir de la refinería. A este precio, se le añaden
los costos que se describen a continuación.
• Margen de Transporte por Poliductos: Este ítem de USD0,81 por barril cubre el
costo del transporte de los combustibles a través de ductos desde la refinería hasta
las terminales de distribución.
• Margen de Transportes Diferentes: Con un costo de USD1,45 por barril más IVA,
este margen cubre el transporte adicional necesario para llegar a zonas que no están
conectadas por poliductos, utilizando medios alternativos como camiones cisterna.
• IEHD (Impuesto Especial a los Hidrocarburos y Derivados): Es un impuesto que se
aplica al consumo de combustibles y tiene un valor de USD24,32 por barril para el
diésel oil y USD24,65 por barril para la gasolina especial. Este impuesto es una fuente
importante de ingresos fiscales.
• Estos costos y márgenes resultan en el Precio Pre-Terminal de USD36,96 por barril.
A partir de aquí, se agregan los costos de distribución final:

43
• Margen de Almacenaje: Este costo, de USD0,77 por barril más IVA, cubre los gastos
de almacenamiento del combustible en las terminales antes de su distribución final.
• Margen Mayorista: De USD1,58 por barril más IVA, este margen es el beneficio que
obtienen los distribuidores mayoristas al vender el combustible a los minoristas.
• Margen Minorista: También de USD1,58 por barril más IVA, este margen representa
el beneficio que obtienen los puntos de venta finales al consumidor.
• Finalmente, todos estos costos y márgenes se suman para determinar el Precio Final
que paga el consumidor, el cual es de USD3,72 por litro para el diésel oil y USD3,74
por litro para la gasolina especial.

El precio final al consumidor ha sido regulado desde 2004, con el objetivo de mantener la
estabilidad de los precios internos. Esto implica que el Estado debe absorber la diferencia
entre los costos reales de producción y los precios fijados, generando un costo fiscal
significativo debido a la necesidad de subsidios para cubrir esta brecha.

Formación de Precios en el Mercado Interno, USD por barril

Fuente: CEBEC sobre la base de la normativa sectorial

El diseño complejo del precio también se transmite al cálculo de la subvención para la


gasolina en Bolivia, considerando todos los costos involucrados en la producción y
distribución de combustible en el mercado interno. La fórmula de la imagen posterior
desglosa el cálculo de la subvención que YPFB otorga para la gasolina en Bolivia. Para
determinar este subsidio, se comienza con el costo de importación de la gasolina, que
incluye el precio de adquisición en el mercado internacional y otros costos adicionales, como
el transporte y los seguros. A este costo se le resta el precio al cual se vende el crudo en la
refinería en Bolivia. Los principales componentes de este precio de crudo incluyen:

44
• Margen de refinería: Es el costo asociado con la refinación del petróleo crudo en
gasolina, establecido en USD6,02 por barril.
• Margen de compensación: Se refiere a una compensación adicional que se añade al
costo, que en este caso es USD1,57 por barril.
• Margen de transporte por poliductos y transporte diverso: Representa los costos
de transportar el crudo y los productos refinados a través de los poliductos y otros
medios de transporte, con valores de USD0,81 y USD1,45 por barril respectivamente.
• Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD): Un impuesto
aplicado que puede ser Bs0 por litro en algunos casos, pero normalmente es parte
del costo total en la cadena de producción.
• Finalmente, para calcular la subvención, se suman todos estos componentes, y el
resultado se compara con el Precio Final de Venta al Público. La diferencia entre
estos costos y el precio de venta al consumidor es lo que constituye la subvención
que el Estado boliviano debe cubrir. Esta subvención permite que los precios de los
combustibles en Bolivia se mantengan más bajos que los costos reales de
producción e importación, lo que tiene un impacto significativo en las finanzas
públicas del país.

Cálculo de la Subvención a la Gasolina, USD por litro

Fuente: CEBEC sobre la base de la normativa sectorial

La importación de combustible ha subido estos años y, con ello, el costo fiscal de la


subvención. En términos de volumen, la importación de combustible aumentó más de 50%
en los últimos cinco años y en valor se ha duplicado. Y el costo fiscal se ha más que
duplicado, llegando a ser casi 5% del PIB, lo cual es casi la mitad del déficit fiscal estimado
para el año pasado.

45
Impacto Fiscal de la Subvención de Combustible
Millones de litros por año, USD y porcentaje del PIB

Fuente: CEBEC con información del INE, FMI y Agencia Internacional de Energía

Existen alternativas que pueden analizarse para la reducción de la subvención en


función a su viabilidad política y factibilidad operativa. La reducción de las subvenciones
a los combustibles es beneficiosa fiscalmente, pero requiere dos elementos: viabilidad
política que reduzca la resistencia de diversos grupos sociales y sectores económicos
eventualmente afectados, pero también la capacidad de implementarla operativamente.
Acá se presentan dos escenarios:

• Escenario 1 de subsidio solo al diésel: Este escenario podría liberar USD929


millones al eliminar el subsidio a la gasolina, permitiendo un uso más eficiente de los
recursos públicos. De esta forma el transporte público, que principalmente usa
diésel y gas natural vehicular no se vería afectado.
• Escenario 2 de subsidio al diésel solo para vehículos pesados: Este enfoque
ahorra USD925 millones y apoya sectores críticos como el transporte de mercancías
y la agricultura.
• Escenario 3 de eliminación combinada del subsidio a la gasolina y diésel para
categorías seleccionadas: Este escenario ofrece el mayor ahorro fiscal, USD1,854
millones, al eliminar de manera combinada y focalizada los subsidios.

En resumen, aunque estos escenarios de reducción de subsidios son económicamente


beneficiosos, no están exentos de riesgos de economía política. La clave para mitigar estos
riesgos es una comunicación efectiva, la implementación gradual de los cambios y el
acompañamiento con medidas compensatorias que protejan a los grupos más vulnerables.
Sin estas precauciones, las reformas corren el riesgo de ser revertidas o de generar
inestabilidad social significativa.

46
Escenarios de Reducción Parcial de la Subvención de Hidrocarburos

Fuente: Cálculos propios de CEBEC con información del INE

La focalización de las subvenciones a los combustibles podría mejorar


significativamente las finanzas públicas de Bolivia, aumentando los ingresos y
reduciendo el déficit fiscal. Se observaría un aumento en los ingresos totales del sector
público no financiero, pasando de Bs110,000 millones a Bs122,900 millones. Este
incremento de Bs12,900 millones se debe principalmente a la remoción de subsidios a los
hidrocarburos, lo que reduciría la carga fiscal del Estado. Con la eliminación de los subsidios,
el déficit se reduce, lo cual resalta la importancia de una política de subsidios más focalizada
y eficiente para mejorar la sostenibilidad fiscal del país.

La experiencia en Bolivia muestra que el impacto en la inflación general, cuando se


incrementan los precios de los combustibles, es limitado y manejable, según episodios
históricos. El gráfico a continuación muestra cómo los incrementos en los precios de los
hidrocarburos han afectado la inflación en Bolivia durante diferentes momentos históricos.
Aunque la variación en los precios de los hidrocarburos puede ser significativa (por ejemplo,
un 18.9% en diciembre de 1997), la inflación adicional causada por este ajuste en el Índice
de Precios al Consumidor (IPC) es relativamente baja. En la mayoría de los casos, el impacto
directo en la inflación mensual no superó el 1.7%, lo que sugiere que un ajuste de precios de
los combustibles, aunque visible, no desata una inflación incontrolada. Esto refuerza la
viabilidad de focalizar las subvenciones a los combustibles sin temor a un aumento
significativo en la inflación.

47
Alza Significativas de Precios de Hidrocarburos, 1993-2005

Fuente y elaboración: (Banco Central de Bolivia, 2006)

Para mitigar el impacto negativo de la eliminación de subsidios se puede implementar


transferencias en moneda nacional a la población vulnerable. Un esquema de
transferencias directas a los hogares más vulnerables durante el período de ajuste podría
ayudar a compensar el aumento temporal de precios resultante de la eliminación de los
subsidios a los combustibles. Esto es especialmente importante desde una perspectiva de
economía política, ya que hace que el ajuste sea más aceptable socialmente. Además, como
estas transferencias se realizarían en bolivianos, el gobierno no tendría que emplear divisas
extranjeras, a diferencia de lo que ocurre con la subvención actual de combustibles, que sí
requiere de reservas internacionales para la importación de combustibles. Esto no solo
mejora la viabilidad política del ajuste, sino que también fortalece la sostenibilidad fiscal a
largo plazo. Tomando en cuenta la población pobre y el gasto estimado en transporte, esto
implicaría un egreso aproximado de Bs5.500 millones por año, que puede financiarse
mediante un ajuste en otras transferencias como la que se expone a continuación.

Desde una perspectiva más amplia, la política social de Bolivia destina la mayor parte
de su presupuesto a la Renta Dignidad, un programa no focalizado que es adecuado para
la población vulnerable, pero está mal focalizado y llega a toda la población. En la
asignación presupuestaria para políticas sociales de 2024, se observa que el mayor egreso
corresponde a la Renta Dignidad, con Bs5.250 millones, lo cual representa más del 60% del
presupuesto destinado a transferencias sociales. Este programa beneficia a 1.232.280
personas mayores de 60 años. Aunque la Renta Dignidad contribuye al bienestar de los
adultos mayores, su naturaleza universal hace que una proporción significativa del gasto
social no esté dirigida específicamente a quienes más lo necesitan, lo que podría cuestionar
la eficiencia del uso de estos recursos en comparación con programas más focalizados.

48
Asignación Presupuestaria para Políticas Sociales 2024
Millones de Bs y número de beneficiarios

Fuente y elaboración: Ministerio de Economía y Finanzas Públicas

El financiamiento a la Renta Dignidad se ha vuelto cada vez más difícil de sostener


debido a la reducción en los ingresos provenientes de los hidrocarburos, lo que ha
obligado al gobierno a buscar otras fuentes de financiamiento. La Renta Dignidad es el
mayor programa de subsidios sociales en Bolivia, representando más de Bs5.100 millones
en 2023, con un número creciente de beneficiarios que supera el millón. Originalmente, este
programa se financió principalmente con ingresos de los hidrocarburos, una fuente que ha
disminuido significativamente en los últimos años, pasando de picos de Bs16 mil millones
en 2013 y 2014, a solo Bs6 mil millones en 2023. Esta caída en la principal fuente de
financiamiento ha llevado al gobierno a recurrir a otros mecanismos, como la Ley 1493, que
transfiere recursos de las empresas eléctricas al Tesoro General de la Nación (TGN) para
sostener este subsidio. La creciente carga financiera y la dependencia de fuentes de ingreso
cada vez más reducidas subrayan la insostenibilidad a largo plazo del programa en su forma
actual.

Renta Dignidad, Millones de Bs y miles de beneficiarios

Fuente: CEBEC con información del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas

49
Focalizar la Renta Dignidad podría generar un ahorro fiscal significativo, mejorando la
sostenibilidad fiscal del país sin perjudicar a la población vulnerable. La focalización de
la Renta Dignidad, actualmente el mayor gasto en políticas sociales de Bolivia, a únicamente
los adultos mayores en situación de pobreza permitiría reducir el gasto total del programa en
aproximadamente Bs3.000 millones. Este ajuste contribuiría a mejorar el resultado global de
las cuentas fiscales. Al reducir la cobertura a los más necesitados, se optimizaría el uso de
recursos, manteniendo el apoyo esencial para los sectores vulnerables, mientras se alivia la
carga fiscal del Estado.

3. Alinear las remuneraciones del sector público

Desde la pandemia, los ingresos laborales en Bolivia han disminuido significativamente


y no han logrado recuperarse, en gran parte debido a la alta informalidad del mercado
laboral. El gráfico subsecuente muestra una clara caída en los ingresos laborales promedio
a partir de la pandemia de COVID-19, con una reducción notable en 2020, donde el ingreso
promedio mensual bajó a Bs2.753. Esta disminución refleja el impacto profundo de la
pandemia, particularmente en sectores informales que constituyen una gran parte de la
economía boliviana. A pesar de algunas mejoras posteriores, los ingresos aún no han vuelto
a los niveles previos a la crisis, destacando la vulnerabilidad del mercado laboral informal,
donde la recuperación es más lenta y los empleos son más precarios.

Ingreso Laboral Promedio, Bolivianos por mes

Fuente: CEBEC con información del Instituto Nacional de Estadística

La mayor parte del gasto en sueldos en Bolivia se destina a salud, educación y seguridad,
lo que dificulta su reducción, la cual debería enfocar los recortes en la administración
general. En Bolivia, los sectores de salud, educación y seguridad concentran la mayor
cantidad de ítems en el sector público, representando el 74% del total de empleos y más del
54% del presupuesto destinado a sueldos y salarios. Dada la importancia de estos sectores
50
en la prestación de servicios esenciales, recortar su financiamiento podría afectar
negativamente la provisión de salud pública, la calidad educativa y la seguridad ciudadana,
por lo que resulta inviable reducir estos rubros sin comprometer la calidad de vida de la
población. En lugar de reducir el presupuesto en estos sectores críticos, la propuesta sugiere
concentrar los esfuerzos de reducción en la administración general, que representa un
menor porcentaje del total de empleos y gastos. Se estima que una reducción enfocada en
estos ítems menos críticos podría ahorrar al país Bs1.700 millones. Esta estrategia busca
mantener la estabilidad en los servicios públicos esenciales mientras se optimiza la
eficiencia en áreas administrativas, contribuyendo a un ajuste fiscal más sostenible sin
sacrificar el bienestar de la ciudadanía.

4. Mejorar las cuentas de empresas públicas

La situación de las empresas públicas en Bolivia refleja una tendencia preocupante,


donde el resultado global de las mismas ha sido consistentemente negativo desde 2013.
A pesar de que el resultado corriente de estas empresas ha mostrado valores positivos en
algunos años, los resultados de capital, que reflejan las pérdidas acumuladas, han sido
marcadamente negativos, especialmente desde 2009. Empresas clave como YPFB,
COMIBOL y ENDE han tenido fluctuaciones significativas, con YPFB presentando pérdidas
considerables en varios años recientes. El resultado global de las empresas restantes
también ha sido mayormente deficitario, mostrando una tendencia a la baja y destacando la
ineficiencia generalizada en el sector público empresarial. Esto sugiere la necesidad de una
reestructuración urgente para mejorar la eficiencia y sostenibilidad de estas entidades, que
actualmente representan una carga significativa para las finanzas públicas.

Balance Global de Empresas Públicas, Millones de Bolivianos

Fuente: CEBEC con información del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas

Las empresas públicas en Bolivia están generando pérdidas significativas que impactan
negativamente en las finanzas del país. Las empresas públicas en Bolivia han mostrado un
rendimiento financiero deficitario, con pérdidas acumuladas que superan los Bs4.000

51
millones en el periodo reciente según (Linares, 2023). Estas pérdidas no solo afectan los
ingresos del Estado, sino que también representan una carga fiscal considerable que limita
la capacidad del gobierno para invertir en otras áreas prioritarias. Mediante una revisión
integral de estas empresas, es posible reducir tanto los ingresos como los gastos asociados,
logrando así una mayor eficiencia económica. Esto implicaría una reestructuración que,
además de disminuir los costos operativos, podría mejorar la sostenibilidad financiera a largo
plazo de estas empresas, contribuyendo al equilibrio de las cuentas fiscales del país.

5. Reducir las distorsiones impositivas

La estructura tributaria y las barreras institucionales en Bolivia dificultan el desarrollo


empresarial y fomentan la informalidad y el contrabando. La complejidad del sistema
tributario boliviano, junto con una institucionalidad frágil y procedimientos legales costosos,
impone barreras significativas para las empresas formales. Uno de los mayores desafíos es
el Impuesto a las Transacciones (IT), que opera como un impuesto en cascada y afecta
desproporcionadamente a las empresas con márgenes bajos y alta rotación de inventario,
complicando su operatividad. Además, la carga fiscal inicial para una nueva empresa, donde
el gobierno toma un 84% de sus ingresos en el primer año, junto con la necesidad de realizar
42 pagos tributarios anuales (frente a un promedio de 28 en América Latina y el Caribe),
desalienta la formalidad. Estos factores, sumados a la desproporcionalidad de las multas,
crean un entorno que promueve la informalidad y el contrabando, ya que operar fuera de la
legalidad puede parecer más viable que cumplir con las onerosas obligaciones fiscales y
administrativas.

La remoción parcial del IT mejoraría la rentabilidad de las empresas formales. EL cuadro


compara la rentabilidad de un negocio bajo diferentes escenarios tributarios, destacando
cómo el IT impacta significativamente en la rentabilidad.

• Régimen Simplificado: Aquí, el negocio no paga IT ni IVA, lo que le permite tener una
utilidad neta mucho más alta, alcanzando un 140% de rentabilidad. El único
impuesto que paga es el del régimen simplificado, que es mínimo.
• Régimen General (Con IT): Este es el escenario más gravoso para el negocio. Con el
IT en vigor, el negocio enfrenta una triple carga: IVA, IT e IUE. La rentabilidad se reduce
drásticamente, alcanzando solo un 7%. El IT se convierte en una carga adicional que
grava las ventas sin permitir deducciones, lo que impacta de manera
desproporcionada a los negocios con márgenes bajos.
• Régimen General (Sin IT): En este escenario, el negocio paga IVA e IUE, pero no paga
IT. La rentabilidad sube al 88%. Aquí, el crédito fiscal del IVA permite reducir la base
imponible y, aunque se paga un impuesto a las utilidades (25%), la estructura
impositiva es más equitativa y menos distorsionante.

52
La comparación evidencia que el IT actúa como un fuerte desincentivo para la formalización,
ya que su impacto en la rentabilidad neta es considerable. Eliminar el IT haría más atractivo
el régimen general para las empresas, que podrían beneficiarse de deducciones fiscales
justas, como el crédito del IVA, y contribuir al IUE, un impuesto basado en las utilidades
reales. Esto no solo promovería la formalización, sino que también mejoraría la
competitividad del sector empresarial formal en Bolivia, con una pérdida estimada de
Bs1.500 millones en recaudación.

Resumen del análisis hipotético de las operaciones de una empresa


Miles de Bolivianos y porcentaje

Fuente: Cálculos propios de CEBEC


Nota: Corresponde a la simulación de los flujos de un emprendimiento (tienda de abarrotes)
en el sector de alimentos.

La informalidad en Bolivia es un problema estructural que obstaculiza el desarrollo


económico, debilitando la recaudación fiscal, la productividad, y el crecimiento
económico a largo plazo. En 2019, el 80% de la fuerza laboral en Bolivia se encontraba en
la informalidad, lo que significa que solo el 20% de los trabajadores estaban en empleos con
adecuados grados de seguridad social (de corto y largo plazo) e industrial. Este alto nivel de
informalidad tiene múltiples repercusiones negativas. En términos fiscales, la informalidad
reduce significativamente la base imponible, lo que provoca una menor recaudación de
impuestos. Por ejemplo, solo el 30% del consumo de ciertos productos, como textiles y
calzados, proviene de importaciones legales, mientras que el resto se atribuye al
contrabando y a la informalidad. Esta situación también afecta gravemente a la productividad
y competitividad de la economía boliviana. Los trabajadores informales suelen recibir

53
ingresos más bajos y tienen menos acceso a protección social, lo que contribuye a una alta
vulnerabilidad económica y social. Además, la informalidad perpetúa la baja productividad,
ya que las empresas informales no suelen invertir en capacitación ni en tecnología, lo que
limita el crecimiento potencial del país.

Un programa de devolución tributaria que incluya incentivos para el sector informal


podría aumentar significativamente la recaudación y mejorar la formalidad en Bolivia. La
informalidad en Bolivia es un desafío considerable, afectando tanto la recaudación fiscal
como la estructura económica. Un enfoque para abordar este problema es la
implementación de un programa de devolución tributaria que incentive a los trabajadores y
empresas informales a integrarse al sistema formal. Según los datos presentados a
continuación, una política de formalización que incorpore facturas por efectivo informal
podría impactar en aproximadamente 2,260,000 personas, generando ventas adicionales en
el sector formal de Bs18,000 millones, equivalente en términos relativos del PIB en un 6.5%.
Además, la recaudación tributaria podría incrementarse en Bs3,700 millones, representando
un aumento del 8.8% en la recaudación total. Esta medida no solo facilitaría un crecimiento
más inclusivo y equitativo, sino que también permitiría al Estado aumentar sus ingresos
fiscales, reduciendo la dependencia de fuentes de financiamiento volátiles y permitiendo una
mejor asignación de recursos para el desarrollo socioeconómico.

Resumen de los efectos estimados de las propuestas de formalización por el lado de la


demanda, Miles de personas, millones de Bs y porcentaje

Fuente: Cálculos propios de CEBEC con el uso de la Encuesta Continua de Hogares y de


Empleo del INE

El programa de devolución impositiva puede compensar la reducción en la recaudación


del Impuesto a las Transacciones (IT) y, al mismo tiempo, incentivar la formalización de
la economía boliviana. La propuesta de eliminación del IT, que genera distorsiones
significativas, podría causar inicialmente una reducción de Bs1.500 millones en la
recaudación tributaria. Sin embargo, un programa bien diseñado y más amplio de devolución
impositiva podría más que compensar esta pérdida al incrementar la recaudación en
Bs3.700 millones. Esto se logra incentivando a los actores económicos a formalizarse, ya

54
que tendrían beneficios fiscales directos, y permitiría que un mayor número de transacciones
económicas sean registradas oficialmente, ampliando así la base tributaria. Este enfoque no
solo tiene el potencial de aumentar los ingresos fiscales, sino también de mejorar la
eficiencia económica al reducir la evasión y fomentar una mayor transparencia en las
operaciones comerciales.

6. Reducir el financiamiento insostenible

El financiamiento del déficit fiscal mediante créditos externos e internos es insostenible


a largo plazo, como lo demuestra la creciente dependencia de estos mecanismos y el
aumento del endeudamiento. Desde 2017, Bolivia ha experimentado un incremento
significativo en la utilización de crédito interno para financiar su déficit fiscal, pasando de
Bs7,7 mil millones en 2016 a un estimado de Bs33 mil millones para 2023. Este incremento
no solo eleva el servicio de la deuda (intereses y amortizaciones), sino que también
incrementa la vulnerabilidad económica ante posibles cambios en las tasas de interés o en
el tipo de cambio. En el plano externo, en 2023 la deuda de mediano y largo plazo alcanzó
USD13.588,4 millones, con un crecimiento de USD288,1 millones debido a nuevas
amortizaciones y los efectos de la variación cambiaria. Esta tendencia muestra la dificultad
creciente de sostener un esquema económico basado en endeudamiento continuo, lo que
puede llevar a restricciones severas en la capacidad del Estado para financiar políticas
públicas esenciales en el futuro.

Financiamiento del Déficit Fiscal, Miles de millones de Bs

Fuente: Cálculos de CEBEC con información del MEFP, del BCB y estimaciones propias

Además de hacer los ajustes presupuestarios señalados, se debe garantizar que el


financiamiento al sector público no ponga en riesgo la estabilidad macroeconómica y la
sostenibilidad de los fondos de pensiones. Como se planteará en la parte monetaria, al
limitar el financiamiento del BCB a las condiciones estipuladas en la Ley 1670 se evitaría la
creación de dinero sin respaldo, disminuyendo el riesgo de inflación y preservando la
estabilidad macroeconómica. No obstante, existen dos puntos que son relevantes para el
SPNF:

55
• Al eliminar el financiamiento de la Gestora Pública de Pensiones (GPP) al TGN, se
liberarían en el extremo Bs12.000 millones anuales que podrían destinarse a
inversiones más productivas y rentables para el resto del sistema financiero.
• También se debe permitir la entrada automática de créditos aprobados en el
Presupuesto General del Estado (PGE), asegurando un flujo de fondos más
predecible y estable para el gobierno, lo que fortalecería la confianza en la política
fiscal del país.

El programa de ajuste fiscal propuesto tiene un impacto positivo neto para las finanzas
públicas, aumentando los ingresos y reduciendo los egresos sin perjudicar a los
sectores más vulnerables. La implementación de este programa de ajuste fiscal resultaría
en un incremento de los ingresos totales en Bs13.100 millones, principalmente a través de
medidas que amplían la base tributaria y mejoran la eficiencia recaudatoria. Paralelamente,
los egresos se reducirían en Bs9.400 millones, gracias a la optimización del gasto público,
especialmente en áreas donde se identifican ineficiencias, como en los servicios personales
y la reducción de distorsiones impositivas. Esto generaría un resultado global positivo de
Bs22.500 millones, fortaleciendo significativamente la posición fiscal del país sin afectar
negativamente a los grupos más vulnerables. De esta forma, se garantiza la sostenibilidad de
las finanzas públicas a mediano y largo plazo, al mismo tiempo que se protege la equidad
social.

Ingresos y Egresos del SPNF con ajuste fiscal, Miles de millones de Bs

56
Fuente: CEBEC con información del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y
estimaciones propias

Se debe aprovechar este ajuste en las finanzas públicas para establecer un marco fiscal
de mediano plazo porque es crucial para garantizar la sostenibilidad fiscal y evitar crisis
futuras. La implementación de reglas fiscales, como límites al déficit y la deuda pública,
puede crear un marco de disciplina que asegure la estabilidad macroeconómica a largo
plazo. Estos mecanismos han demostrado ser efectivos en países como Chile y Perú, donde
las reglas fiscales y los fondos de estabilización han permitido manejar los ingresos
derivados de recursos naturales de manera eficiente, evitando ciclos de gasto excesivo y
manteniendo reservas para periodos de crisis. Además, la creación de fondos soberanos
puede ayudar a diversificar la inversión de las reservas y generar ingresos adicionales para el
Estado. Por último, la inclusión de un Ancla de Sostenibilidad de la Deuda (ASD) en la Ley
Financial sería una medida preventiva importante, que permitiría ajustar las políticas fiscales
en respuesta a cambios en el entorno económico, asegurando la viabilidad a largo plazo de
las finanzas públicas.

57
58
El aumento sostenido de la emisión monetaria representa un riesgo significativo para la
estabilidad económica. Históricamente, Bolivia ha experimentado los efectos adversos de
la emisión descontrolada, como en la década de 1980, cuando una hiperinflación redujo el
poder adquisitivo y desestabilizó la economía. La emisión excesiva de dinero sin respaldo en
el crecimiento de la producción de bienes y servicios tiende a incrementar la oferta monetaria
de manera desproporcionada frente a la demanda, lo que puede traducirse en un aumento
de los precios internos. Además, si los agentes económicos perciben que la emisión se
mantendrá en el tiempo, puede haber una fuga de capitales y una depreciación acelerada de
la moneda, exacerbando los problemas inflacionarios. Por lo tanto, es fundamental
mantener un control estricto sobre la emisión monetaria y vincularla a una política fiscal y
monetaria coherente que evite caer en los errores del pasado.

Emisión Monetaria, Miles de millones de Bolivianos

Fuente: CEBEC con información del Banco Central de Bolivia

El aumento significativo de la emisión monetaria en Bolivia, impulsado por el


financiamiento al sector público, representa un riesgo de inflación y otros desequilibrios
macroeconómicos. En los últimos años, la emisión monetaria en Bolivia ha experimentado
un crecimiento notable, impulsada en gran medida por el incremento del crédito interno neto
(CIN) hacia el sector público. En 2023, el crédito neto al sector público habría alcanzado los
Bs85 mil millones, mientras que el uso de depósitos del sector público fue de Bs34 mil
millones. Estos factores contribuyeron a un incremento total en la emisión de Bs119 mil
millones. Este comportamiento refleja una mayor dependencia del financiamiento del Banco
Central de Bolivia (BCB) para cubrir el déficit fiscal. Si no se controla adecuadamente, este
incremento en la oferta de dinero puede desestabilizar la economía, generando un aumento
en los precios que afecta el poder adquisitivo de la población. Es esencial, por tanto,
gestionar con cautela el crédito al sector público para evitar desequilibrios
macroeconómicos significativos.

59
Crédito Interno Neto, Miles de millones de Bolivianos

Fuente: CEBEC con información del Banco Central de Bolivia

Crédito Bruto al Sector Público, Miles de millones de Bolivianos

Fuente: CEBEC con información del Banco Central de Bolivia

El crédito al sector público en Bolivia creció sostenidamente y se estabilizó en varios de


sus componentes, con una notable excepción en el crédito al Gobierno General. El sector
público boliviano comprende varios componentes de crédito, incluyendo la Seguridad Social
(CIN SP SS), las Empresas Públicas (CIN SP EP), y los Gobiernos Subnacionales (CIN SP GS),
además del crédito otorgado al Gobierno General (CIN SP GG). Según los datos existentes a
la fecha, la suma total de crédito interno neto (CIN) y reservas internacionales netas (RIN)
alcanza un nivel de emisión de Bs61 mil millones. De estos, Bs12 mil millones provienen de
las RIN y Bs49 mil millones del CIN. Sin embargo, al descomponer el CIN, se observa que los
créditos destinados a la Seguridad Social y los Gobiernos Subnacionales han disminuido
(caída de Bs7 y Bs8 mil millones respectivamente), mientras que el crédito al Gobierno
General y las Empresas Públicas han crecido, especialmente este último, alcanzando un
crédito bruto de Bs37 mil millones, de los cuales Bs35 mil millones son netos. Esto refleja
una tendencia en la cual, aunque el crédito total al sector público ha aumentado y se ha

60
estabilizado en ciertos sectores, el Gobierno General sigue presentando vulnerabilidades en
su capacidad de financiamiento.

Depósitos en el Banco Central de Bolivia, Miles de millones de Bolivianos

Fuente: CEBEC con información del Banco Central de Bolivia

Crédito Bruto a Empresas Públicas, Miles de millones de Bolivianos

Fuente: CEBEC con información del Banco Central de Bolivia y del MEFP

Crédito al Gobierno General, Miles de millones de Bolivianos

Fuente: CEBEC con información del Banco Central de Bolivia

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Pese a que la reducción del déficit fiscal ya es una garantía para limitar el financiamiento
monetario, se deben tomar acciones de corto y mediano plazo para la estabilización
monetaria:

• Corto plazo: asentar las medidas para que el financiamiento monetario sea la
excepción y no la regla.
• Mediano plazo: adoptar un régimen monetario que esté enfocado en el control de
la inflación.

1. Garantizar la caída del financiamiento monetario

Es necesario adoptar medidas inmediatas para estabilizar la situación monetaria y


preservar la salud económica. Para estabilizar la parte monetaria en Bolivia, es imperativo

• limitar el financiamiento del Banco Central de Bolivia (BCB) al Tesoro General de


la Nación (TGN) exclusivamente a las situaciones contempladas en la Ley 1670.
Esta acción reducirá la presión sobre la emisión monetaria, que ha mostrado un
incremento significativo, lo que podría generar riesgos inflacionarios; y,
• el estricto cumplimiento de la Ley 1670 sobre la designación de autoridades del
BCB por la Asamblea, garantizando la independencia del banco en línea con la
Constitución Política, lo que fortalecerá la credibilidad de la política monetaria y
facilitará una mayor estabilidad económica.

2. Promover un régimen monetario centrado en la inflación

Existen diversas alternativas de regímenes monetarios, cada una con sus ventajas y
desafíos específicos. En el espectro de regímenes monetarios, se identifican
principalmente dos tipos: los regímenes no autónomos y los autónomos. Los regímenes no
autónomos, como el de Panamá, Ecuador y la Argentina durante el período de 1992 a 2001,
implican un mayor compromiso con la estabilidad al costo de reducir la discreción en la
política monetaria. Estos regímenes suelen estar vinculados a la dolarización o a un tipo de
cambio fijo, lo que ancla la estabilidad monetaria a una moneda fuerte, aunque limita la
capacidad del país para responder a shocks externos. Por otro lado, los regímenes
autónomos permiten a los países manejar su política monetaria con mayor flexibilidad.
Dentro de este grupo, se destacan las metas de inflación "ligera" como las implementadas
por Bolivia entre 1999 y 2005, y Argentina entre 2002 y 2003. Estos enfoques buscan
controlar la inflación mediante políticas que no comprometan tanto la estabilidad cambiaria,
permitiendo mayor ajuste a las condiciones económicas internas. Avanzando en autonomía,
se encuentran las metas de inflación "plena", utilizadas por países como Chile y Brasil desde
1999, donde la autoridad monetaria se enfoca exclusivamente en mantener la inflación
dentro de un rango objetivo, lo que mejora la credibilidad y eficacia de la política
antiinflacionaria. Finalmente, la estabilidad de precios implícita, adoptada por economías
avanzadas como Estados Unidos y la Zona Euro, no requiere un ancla explícita, confiando en
la credibilidad institucional y en una política monetaria discrecional para mantener la

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estabilidad económica. Cada régimen ofrece herramientas y limitaciones que deben ser
cuidadosamente evaluadas según las necesidades y contextos específicos de cada
economía.

Alternativas sobre Regímenes Monetarios

Fuente: CEBEC basado en (Stone & Bundia, 2004)

Las alternativas de regímenes monetarios como la dolarización, la meta de inflación


ligera y el ancla cambiaria, no son adecuadas para Bolivia dadas sus condiciones
macroeconómicas actuales; la única opción viable sería la adopción de metas de
inflación plena. Las alternativas de regímenes monetarios, como la dolarización, implican la
renuncia total a la autonomía monetaria, lo cual es riesgoso para Bolivia debido a su
necesidad de flexibilidad en la política monetaria para enfrentar choques externos. La meta
de inflación ligera, que combina cierto nivel de compromiso con discreción, podría no ser
suficiente para anclar las expectativas inflacionarias en un entorno de vulnerabilidad
financiera. Finalmente, el régimen de ancla cambiaria, aunque útil para estabilizar la
inflación, podría resultar insostenible a largo plazo debido a la presión sobre las reservas
internacionales y la rigidez que impone al tipo de cambio en un entorno de volatilidad global.
La meta de inflación plena emerge como la alternativa más adecuada, ya que permite al
Banco Central concentrarse en un solo objetivo (inflación), mejorar su credibilidad y
efectividad, y facilitar paralelamente reformas fiscales y estructurales.

En el régimen de metas de inflación las autoridades se comprometen a controlar la


inflación de forma creíble. Las principales características de este régimen son:

• El Banco Central se compromete a utilizar los instrumentos a su alcance para que la


inflación alcance la meta.

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• La inflación en promedio debe estar en torno a la meta, aunque puede alejarse
temporalmente.
• Dados los rezagos con los que actúa la política monetaria, la autoridad necesita
anticiparse al comportamiento de las variables que afectan la inflación.

La adopción de metas de inflación podría ofrecer a Bolivia la estabilidad y credibilidad


necesarias para manejar mejor su economía en el contexto actual. Implementar un
régimen de metas de inflación (MI) es particularmente ventajoso para Bolivia en su situación
actual, marcada por la necesidad de fortalecer la credibilidad del Banco Central y manejar
adecuadamente las expectativas inflacionarias. En primer lugar, las metas de inflación
proporcionarían una mayor transparencia y previsibilidad en la política monetaria, lo que es
crucial para recuperar la confianza después de periodos de volatilidad económica. Esto
también permitiría un mejor anclaje de las expectativas inflacionarias, crucial en un entorno
de choques externos y desequilibrios fiscales. Además, como lo han demostrado casos de
éxito en países como Brasil y Suecia, las metas de inflación pueden ayudar a restaurar la
credibilidad tras una crisis cambiaria, proporcionando un marco claro y disciplinado para la
política monetaria. Para Bolivia, esto no solo facilitaría la estabilización de la inflación, sino
que también permitiría ajustes estructurales necesarios sin los costos económicos
asociados a otros regímenes menos flexibles.

Adoptar metas de inflación en Bolivia puede fortalecer la estabilidad económica y


mejorar la capacidad del Banco Central para manejar la economía, especialmente en
tiempos de crisis. Implementar un régimen de metas de inflación permitiría al Banco Central
de Bolivia (BCB) enfocarse en un solo objetivo claro: controlar la inflación. Este enfoque
consolidado aumentaría la credibilidad del BCB, facilitando una política contra-cíclica más
efectiva, especialmente en un contexto de vulnerabilidad económica. Además, al establecer
metas claras, se incentivaría la implementación de reformas fiscales y estructurales
necesarias para fortalecer la economía en el mediano y largo plazo. Aunque este cambio es
idealmente parte de un plan de salida ordenada durante una crisis, incluso en situaciones de
fragilidad financiera, la flexibilidad del régimen de metas de inflación (MI+Flex) ofrece una
alternativa preferible a un tipo de cambio fijo. Es importante señalar que este cambio no
implica abandonar por completo la consideración del tipo de cambio o las reservas
internacionales en las decisiones de política monetaria, sino integrarlos de manera
complementaria para lograr una estabilidad macroeconómica más robusta.

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Aunque Bolivia implemente ajustes fiscales y monetarios, sin un ajuste cambiario,
seguirá siendo necesario recurrir a financiamiento externo para financiar los pagos
externos, lo cual mantendrá la vulnerabilidad económica. Los ajustes fiscales y
monetarios en Bolivia, si bien esenciales para estabilizar las finanzas públicas y controlar la
inflación, no garantizan por sí solos un ajuste externo efectivo. La economía boliviana sigue
dependiendo en gran medida del financiamiento externo para cubrir las crecientes
importaciones, en especial de combustibles, lo que mantiene la presión sobre la balanza de
pagos y dificulta la acumulación de reservas internacionales suficientes. Esta situación
sugiere que, además de los ajustes fiscales y monetarios, será necesario implementar un
ajuste cambiario. Una devaluación controlada del tipo de cambio podría aliviar la demanda
de divisas al encarecer las importaciones y mejorar la competitividad de las exportaciones,
reduciendo así la necesidad de financiamiento externo. Sin embargo, este ajuste cambiario
debe manejarse con cautela para evitar un impacto inflacionario significativo y proteger a los
sectores más vulnerables.

La corrección cambiaria en Bolivia debe estar estrechamente vinculada a la elección de


un régimen cambiario adecuado, una decisión debatida durante décadas en el mundo.
La implementación de una corrección cambiaria en Bolivia no puede ser vista de forma
aislada; debe integrarse dentro de un marco coherente que defina el régimen cambiario a
adoptar. Existen múltiples alternativas para el régimen cambiario, desde regímenes de
anclaje rígido (como la dolarización formal y los arreglos de junta monetaria) hasta regímenes
flotantes independientes. Estos diferentes enfoques ofrecen diversos grados de
compromiso y discreción en la política monetaria, lo cual ha sido objeto de un extenso debate
en la literatura económica. La elección del régimen adecuado es fundamental para garantizar
la estabilidad macroeconómica a largo plazo, especialmente en un contexto donde la
volatilidad externa y la dependencia de financiamiento externo siguen siendo desafíos
significativos. Este tema no es nuevo; ha sido discutido por economistas y formuladores de
políticas durante décadas

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Alternativas sobre Regímenes Cambiarios
Dolarización
Sin moneda de
curso legal
Fijación dura Unión Monetaria
Caja de
convertibilidad

Libre
Flotación
Administrada

Tipo de cambio
fijo

Bandas
cambiarias
Intermedio
Tipo de cambio
deslizante

Bandas
deslizantes
Fuente: CEBEC basado en (Bubula & Ötker-Robe, 2002)

Un régimen de cambio fijo tiende a mantener baja la inflación, mientras que un régimen
flexible reduce la vulnerabilidad a las crisis. Los regímenes de tipo de cambio fijo, como lo
indican múltiples estudios, están asociados con menores tasas de inflación, lo que refuerza
la credibilidad de la política monetaria al anclar las expectativas de precios. Sin embargo, un
tipo de cambio fijo puede aumentar la fragilidad financiera al limitar la capacidad de ajuste
ante shocks externos. A su vez, existen varios autores que argumentan que los regímenes de
cambio flexible permiten un ajuste más efectivo a los shocks externos, actuando como
amortiguadores que reducen la volatilidad económica. Por lo tanto, la elección entre un
régimen de tipo de cambio fijo o flexible implica una disyuntiva clave entre priorizar la
estabilidad de precios o la estabilidad financiera y económica.

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Régimen Cambiario y Volatilidad de la Producción

Fuente: CEBEC basado en (Larraín & Parro, 2003)

La flexibilidad cambiaria es adecuada para Bolivia en la situación actual de crisis de


balanza de pagos, siempre que se implemente en un contexto de metas de inflación y
con una secuencia correcta. En un entorno de incertidumbre externa y vulnerabilidad
financiera, un tipo de cambio flexible permite al país absorber shocks externos, ajustando el
valor de la moneda de manera que se proteja la economía real de fluctuaciones abruptas en
los mercados internacionales. Esta flexibilidad, sin embargo, debe estar acompañada de un
régimen de metas de inflación, donde el BCB se enfoque en mantener la estabilidad de
precios. Al hacerlo, se puede evitar que la eventual depreciación de la moneda se traduzca
en un aumento sostenido de la inflación, preservando la credibilidad de la política monetaria.
Países como Chile y Brasil, que han adoptado metas de inflación junto con tipos de cambio
flexibles, han logrado combinar estabilidad de precios con la capacidad de ajustar su
economía a cambios en el entorno global, lo que sugiere que un enfoque similar podría ser
ventajoso para Bolivia.

El primer paso para aliviar la tensión en el mercado cambiario es permitir las


operaciones a tipo de cambio paralelo. En situaciones donde el mercado oficial de divisas
está distorsionado, usualmente por restricciones que no reflejan la verdadera oferta y
demanda de divisas, surge un mercado paralelo o mercado negro con un tipo de cambio
distinto. Permitir estas transacciones puede llevar a una corrección en la oferta y demanda
de divisas, reduciendo el precio en el mercado paralelo y aumentando la disponibilidad de
dólares. El diferencial de 6% aproximadamente entre el tipo de cambio paralelo en casas de
cambio y el paralelo en el mercado de criptomonedas evidencia la presión existente; al
legitimar este mercado, se alivia la escasez de divisas en la economía formal, y se reduce la
volatilidad que afecta a los actores económicos. Esta medida permite una transición más
suave hacia un equilibrio cambiario, evitando ajustes bruscos que puedan desencadenar
crisis mayores.

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El segundo paso crucial es diseñar una estrategia para devolver las divisas utilizadas por
el BCB a través de un swap con las entidades financieras. Según el balance mostrado, las
entidades financieras tienen obligaciones significativas con el público que suman USD2,350
millones, mientras que sus inversiones en el BCB ascienden a USD407 millones. Esta
situación subraya la necesidad de un plan integral que permita al BCB restituir estos fondos
de manera efectiva, asegurando la liquidez y estabilidad del sistema financiero. Una posible
estrategia podría involucrar la creación de bonos soberanos o instrumentos financieros
respaldados por el Estado, que las entidades financieras puedan adquirir en lugar de las
divisas actualmente comprometidas. Este mecanismo de swap permitiría un intercambio
gradual y ordenado, aliviando la presión sobre las reservas internacionales, que ya se
encuentran en niveles críticos. Además, se podría considerar un calendario de pagos que
esté alineado con la capacidad del BCB de generar ingresos o captar nuevas fuentes de
divisas, minimizando así el impacto negativo en el mercado financiero y fortaleciendo la
confianza en la política monetaria del país. Finalmente, es crucial que esta estrategia sea
transparente y cuente con el respaldo legislativo necesario para garantizar su viabilidad a
largo plazo, evitando que situaciones similares vuelvan a poner en riesgo la estabilidad
financiera del país.

El tercer paso es implementar un régimen de flexibilidad cambiaria dentro del marco de


metas de inflación, siguiendo las prácticas internacionales exitosas. Este enfoque
implica una transición ordenada desde un tipo de cambio fijo hacia uno más flexible,
permitiendo que el valor de la moneda se ajuste a las condiciones del mercado. La transición
consta de varias etapas críticas, como se muestra en la imagen adjunta, donde se enfatiza la
necesidad de preparar el terreno para la fijación de metas de inflación, fortalecer la gestión
del riesgo cambiario y desarrollar el mercado de divisas. Países que han adoptado este
enfoque han comenzado con una flexibilidad limitada del tipo de cambio, que gradualmente
se amplía mientras se introducen y consolidan políticas de intervención y regulación del
mercado. Esto no solo ayuda a amortiguar los choques externos, sino que también permite a
la autoridad monetaria enfocarse en la estabilidad de precios como su principal objetivo. Al
adoptar esta estrategia, Bolivia puede mejorar la resiliencia de su economía frente a
perturbaciones externas, garantizar una transición ordenada y evitar los problemas
asociados con un cambio abrupto en su régimen cambiario.

69
70
Un ajuste fiscal, monetario y cambiario en Bolivia, aunque necesario, no es suficiente
por sí solo para resolver los problemas económicos estructurales, ya que el país
continuará enfrentando necesidades de financiamiento externo por lo cual se debe
impulsar el sector exportable. Por lo general un ajuste macroeconómico podría resultar en
una contracción temporal de la producción, un aumento en el tipo de cambio (depreciación
de la moneda) y una subida transitoria de la inflación. Este escenario refleja la complejidad
del ajuste macroeconómico y su capacidad limitada para corregir desequilibrios externos de
manera autosuficiente. La historia económica de Bolivia muestra que el país ha dependido
crónicamente del financiamiento externo para sostener su balanza de pagos, especialmente
debido a la necesidad de importar combustibles. Esta situación se ha visto exacerbada por
la caída de los ingresos por exportaciones en sectores claves como los hidrocarburos y los
minerales. Por lo tanto, para complementar los ajustes mencionados, es esencial
implementar políticas orientadas a revitalizar y expandir el sector transable, particularmente
el exportador. El crecimiento del sector transable no solo proporcionaría las divisas
necesarias para estabilizar la economía, sino que también reduciría la vulnerabilidad del país
a los shocks externos y mejoraría la sostenibilidad de la balanza de pagos a largo plazo. Las
políticas que se deben considerar incluyen incentivos para la diversificación de las
exportaciones, mejoras en la infraestructura para facilitar el comercio internacional, y
reformas regulatorias que aumenten la competitividad.

Trayectoria Estándar después de una Depreciación de la Moneda


Crecimiento del PIB Depreciación de la moneda Inflación

Fuente: CEBEC tomando sólo como referencia el ejercicio de (Fondo Monetario


Internacional, 2022)

El impulso de crecimiento del sector transable en Bolivia debe ser promovido por el
sector privado, ya que el sector público enfrenta restricciones significativas debido a la

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crisis fiscal y externa. A lo largo de los años, el PIB del sector privado ha mostrado un
crecimiento constante y sólido, superando con creces el aporte del sector público, como se
evidencia en las cifras recientes que destacan la contribución del sector privado al PIB total.
Este contexto es particularmente relevante considerando la crisis de balanza de pagos que
enfrenta el país, la cual limita la capacidad del sector público para expandir la producción
transable. La necesidad de financiamiento externo, combinada con las restricciones fiscales
y monetarias, subraya la importancia de generar un entorno favorable para la inversión
privada, especialmente en actividades orientadas a la exportación. La expansión del sector
privado es crucial no solo para diversificar la economía, sino también para mejorar la
competitividad externa del país y reducir la vulnerabilidad ante choques externos. Por lo
tanto, las políticas públicas deben enfocarse en fortalecer el marco institucional y regulatorio
que permita al sector privado asumir un papel más protagónico en la generación de divisas y
en la recuperación económica sostenida.

PIB público y privado calculado mediante el método de gasto, Millones de USD

Fuente: Estimaciones de CEBEC con información del INE, BCB y MEFP

Las acciones para fomentar el sector privado en Bolivia están claramente delineadas en
la propuesta del Foro Económico de CAINCO de 2023, el cual proporciona un análisis
detallado y propuestas concretas para enfrentar la actual crisis económica. El
documento de CAINCO de 2023 “De la Bolivia que tenemos a la Bolivia que queremos: Una
propuesta para prevenir la crisis y promover el desarrollo” ofrece un análisis profundo de las
acciones necesarias para fortalecer el sector privado en Bolivia como motor de la
recuperación económica. Ante la falta de implementación de las sugerencias previas, es
crucial describir y adoptar las medidas propuestas en este informe. El documento destaca
la importancia de generar divisas a través de sectores como la agroindustria, el turismo y los
servicios no tradicionales, proponiendo estrategias específicas para cada uno de ellos. Estas
incluyen la mejora en la infraestructura, la liberalización de exportaciones, el uso de
tecnología avanzada, y la atracción de inversiones. La implementación de estas acciones es
esencial para superar la crisis de balanza de pagos y fomentar un crecimiento económico
sostenible. A continuación, se añade la sección pertinente del documento.

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Más que una discusión ideológica, la urgencia requiere un enfoque que se técnicamente
correcto, políticamente viable y organizacionalmente posible. Cada crisis requiere un
enfoque particular para superarla. La actual requiere concentrarse en las necesidades de
financiamiento externo; es decir, en la mayor entrada de divisas frescas. Debe ser lo
suficiente pragmática como para superar las discusiones ideológicas que polarizan al país
en este momento.

Esta propuesta concentra esos ejes y provee una base cuantitativa en cuanto sea
posible. Se concentra en dos ejes: i) las victorias tempranas que proveerán los recursos en
el corto plazo; y, ii) los fundamentos firmes para generar valor de fines de la década actual
y asegurar la continuidad y expansión de las actividades productivas y económicas para un
mayor bien común.

En primer lugar, se pueden tener victorias tempranas en sectores específicos que


coadyuven a la ganancia de divisas. Por ejemplo, el sector turismo tiene potencial, puesto
que actualmente la rúbrica de Viajes en la Balanza de Servicios solo alberga USD545
millones en el débito y si no se hace nada los siguientes años es posible que los influjos de
divisas crezcan modestamente. En el corto plazo el sector al menos podría generar USD300
millones adicionales volviendo a niveles prepandemia y duplicarse hasta fin de la década
como se expondrá más adelante.

También es importante no dejar de construir los fundamentos firmes para la entrada de


divisas en el mediano y largo plazo. Uno de los riesgos que se advierte de la declinación del
sector de hidrocarburos es que su uso en el mercado interno es crucial para mantener
funcionando el aparato productivo y las actividades cotidianas. La mayor parte del gas se usa
para la generación de energía eléctrica. Al respecto se tienen tres opciones: i) revertir
inmediatamente la declinación para asegurar la provisión futura; ii) comenzar a ver otras
fuentes de energía, como hídricas y alternativas; y, iii) crear las bases para más entradas
netas de divisas para la compra futura de gas. Por tanto, no se debe descuidar este sector,
como tampoco otros que requieren mayor maduración (litio y minería). Estas se describen
en el documento de 2023.

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74
1. El Aliento a la Agroindustria
Es uno de los sectores con más potencial y rápida respuesta comparado con otros
rubros de exportación. La mayor parte de los otros sectores productivos implica inversiones
y retornos de mediano o largo plazo, en especial los de extracción de recursos naturales no
renovables como se verá en la siguiente sección. En cambio, el sector agroindustrial posee
un potencial importante de explotación de forma sostenible. La contabilización de las áreas
permitidas para la agroindustria que no son áreas protegidas internacionales (RAMSAR),
nacionales, subnacionales y territorios indígenas apunta a 61 mil kilómetros cuadrados para
ser aprovechados (CAINCO, 2020).

Bolivia: superficie apta para actividad agropecuaria

Fuente: CAINCO (2020). No toma en cuenta el nuevo Plan de Uso de Suelos


del Beni

Otra característica ponderable del sector es el uso intensivo de la fuerza laboral y un alto
efecto multiplicador en el empleo y la inversión. Las estadísticas oficiales del INE
respecto indican que uno de cada cuatro empleos está ligado al sector agropecuario (1,6
millones de personas). A eso se debe sumar 130 mil personas que están en las
agroindustrias y un número importante de otras ramas de apoyo como transporte, comercio
y servicios. También implica una importante movilización de capital operativo y de inversión,
según las estimaciones sectoriales (Cámara Agropecuaria del Oriente, 2020).

75
Proyección de producción agropecuaria al 2030

Fuente y elaboración: (Cámara Agropecuaria del Oriente, 2020)

También existe espacio para mejorar la productividad y, de esa forma, atraer más
divisas. Por ejemplo, en el caso específico de la soya, el estudio de (CAINCO, 2020) indica
que en ese año la superficie apta para el cultivo era 1,7 millones y que ésta podría ampliarse
potencialmente a 4,1 millones de forma sostenible y sustentable. Manteniendo constantes
los rendimientos o la productividad, esto implicaría triplicar la producción de esta materia
prima para la agroindustria a un total de 8,6 millones de toneladas métricas (TM). Si
adicionalmente se mejorase el rendimiento de la cosecha de 2,1 TM por hectárea a 3 TM en
similar extensión, que corresponde al promedio latinoamericano observado en los últimos
años según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la producción se
incrementaría a 12,4 millones de TM. Esta mejora se puede conseguir mediante el análisis
de los suelos y los componentes que necesitaría en términos de fertilizante, riego y tipo de
semillas.
Tomando supuestos conservadores se calcula que implicaría hasta USD3.000 millones
anuales, netos de insumos externos. Tal proyección considera un aumento del valor bruto
de producción de 8,5% por año hasta 2030, consistente con las proyecciones de (Cámara
Agropecuaria del Oriente, 2020), mientras que se supone que el valor consumido a precios
corrientes crece a un promedio anual de 6,6%. Con esos datos, se infiere que el valor
exportado podría crecer por encima de dos dígitos (10,5%) hasta llegar a USD7 mil millones
en 2030. Para conocer el monto de divisas que podría aportar el sector se le restan los
insumos agrícolas e industriales imputados, además de la estimación del combustible usado
en este sector. De esa forma, se obtiene que los ingresos netos de divisas serían de USD3
mil millones al 2030.

76
Producción, exportaciones, importaciones de insumos e ingresos netos de divisas del
sector agroindustrial

Fuente: CEBEC con información del INE y estimaciones propias

Este escenario se podrá plasmar con medidas enfocadas en la normativa y tecnología.


Los principales aspectos que pueden hacer realidad esta visión son (Fundación Konrad
Adenauer y Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, 2020), (Banco
Interamericano de Desarrollo, 2023) y Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), que se
pueden condensar en:

• El uso de tecnología, incluida la biotecnología, porque permitirá un mejor manejo de


suelos y cultivos. Además, conectar el campo permitirá la implementación de
agricultura predictiva.
• Seguridad jurídica para las propiedades y las inversiones.
• Liberar exportaciones de manera irrestricta, lo cual permitirá capturar mercados y
traer divisas que hacen falta en las actuales circunstancias.
• Mejor control de las fronteras y pasos ilegales para atenuar el contrabando.
• Institucionalización de los equipos técnicos del Servicio Nacional de Seguridad
Agropecuaria e Inocuidad alimentaria (SENASAG) y del Instituto Nacional de
Innovación Agrícola y Forestal (INIAF).
• Mayor y mejor infraestructura para el sector agrícola enfocada en caminos que
conecten los nodos productivos y más acceso a la energía eléctrica, priorizando la
grava para trayectos cortos y pavimento para largas distancias.
La ampliación de la capacidad productiva y exportadora es y debe ser compatible con la
preservación de la naturaleza. La deforestación en Bolivia ha aumentado y ha hecho que el
país sea emisor neto de carbono. Esto ha ocurrido principalmente por la amplia ilegalidad en

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nuevas áreas cultivadas y avasallamientos ilegales. Al respecto, el problema no es la falta de
leyes, sino su cumplimiento y la mejor institucionalidad de las entidades reguladoras.
2. El Reimpulso a la Industria Forestal
Bolivia tiene un potencial forestal importante. El país posee 28 millones de hectáreas para
producción forestal permanente, de las cuales 11 millones están bajo producción, que
equivale a un sexto del total (Grupo del Banco Mundial, 2021). En contraposición, su
contribución actual al empleo es de 90 mil empleos directos y 210 mil indirectos, con un
aporte al PIB de 3% en promedio desde 1997, pese a la cantidad de 34 mil hectáreas
disponibles para plantaciones forestales (Banco Interamericano de Desarrollo, 2023).
Área de bosques y plantaciones forestales en los países andinos

Fuente y elaboración: (Banco Interamericano de Desarrollo, 2023)

Fue un sector importante en la producción y exportación por la calidad de la madera.


Una de las exportaciones industriales relevantes hace tres décadas fue la madera, que
representó 17% del total en sus mejores años.1 Sin embargo, el sector ha declinado en su
producción exportable hasta representar 2% de este subgrupo, manteniendo su valor
exportado en promedio en torno a USD70 millones. En los años 2021 y 2022, experimentó
un incremento superando los USD100 millones.

1
Este cálculo no incluye el oro metálico en el total exportado, por la distorsión comentada
previamente.

78
Contribución del sector forestal a las exportaciones industriales (excepto oro), %

Fuente: CEBEC con información del INE


Puede proveer hasta USD1.200 millones de divisas si es aprovechado plenamente.
Según (Grupo del Banco Mundial, 2021), el sector puede cuadruplicar su aporte al PIB
satisfaciendo con hasta USD450 millones al consumo interno y supliendo hasta USD1.200
millones en exportaciones, con un incremento de 18 mil unidades productivas y 126 mil
nuevos puestos de trabajo.2 A eso, se le debe deducir al menos el componente importado de
combustibles, con lo cual el aporte continúa por encima de los mil millones de dólares
estadounidenses.
Exportaciones e ingresos de divisas netos del sector forestal, observados y
proyectados

Fuente: CEBEC con información del INE, Banco Mundial y estimaciones propias

2
Según actores relevantes del gremio, el consumo doméstico actual se encuentra en torno a USD600
millones y se puede aumentar hasta 32 mil unidades productivas y 419 mil empleos directos e
indirectos.

79
Debe continuar con su enfoque amigable con el medio ambiente La deforestación y las
quemas forestales en Bolivia han hecho que en lugar de que los bosques aporten a la
descarbonización, sean en realidad emisores netos de dióxido de carbono. Sin embargo, esto
no se debe a la producción legal del sector agropecuario o forestal, sino a las incursiones
ilegales, avasallamientos, tomas y malas prácticas de algunos productores del sector
agropecuario de todo tamaño. La producción forestal formal es desarrollada con prácticas
amigables con el medio ambiente.
Adicionalmente, tiene potencial de diversificación por mayor complejidad. Según los
estudios hechos por el Centro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard como
(Hausmann & Hidalgo, 2010), la diversificación productiva se hace en función a la
adquisición de habilidades para luego producir nuevos bienes y servicios. En el diagrama
espacio-producto de complejidad, el sector forestal aparece como uno de los más
prometedores en materia de diversificación. En la experiencia internacional, Finlandia es
citada como uno de los ejemplos donde el interés inicial en el sector forestal fue clave para
su posterior diversificación.
Posibilidades de diversificación con victorias tempranas para Bolivia

Fuente y elaboración: (Centro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard,


2023)
Para aprovechar el potencial se requiere de una agenda políticas y medidas para
producir más de forma sostenible. Los estudios más detallados hechos por organismos
internacionales3 con diversas consultas a autoridades y empresarios apuntan a:

• Perfeccionamiento del derecho a aprovechar las áreas forestales y ser sujetos de


crédito.

3
Específicamente nos referimos a (Grupo del Banco Mundial, 2021) y (Banco Interamericano de
Desarrollo, 2023)

80
• Institucionalización de las entidades relacionadas al sector, principalmente la
Autoridad de Bosques y Tierras (ABT).
• Creación de instrumentos financieros (como fondos de garantía) para la ampliación
de la maquinaria del sector.
• Mejorar la cobertura de los estándares de calidad para la madera procesada para su
acceso a mercados internacionales.
• Firma de convenios con otros países y regiones para permitirá la ampliación de
mercados, en especial con la Unión Europea.4
3. El Mercado Casi Infinito del Sector Pecuario
Se tienen las primeras incursiones en mercados internacionales. Hasta 2019 los envíos
al exterior de carne bovina procesada fueron inferiores a las 5 toneladas métricas e ingresos
a lo sumo de USD25 millones. Gracias a la mejora en la genética bovina en el país y a la
habilitación del mercado chino, este volumen subió en 2022 a 20 toneladas con un ingreso
de divisas de USD124 millones.
Valor y volumen de las exportaciones de carne bovina, millones de USD y TM

Fuente: CEBEC con información del INE

4
Expertos en el área también señalan que se debe: i) generar un marco regulatorio para la promoción
de las plantaciones forestales industriales; ii) la necesidad de una reconversión industrial a diferente
escala, puesto que las exportaciones se han concentrado cada vez más en productos de madera sin
valor agregado; iii) la complementariedad para la ampliación de la reforestación con fines
comerciales para la producción a escala de maderas blandas (fabricación de tableros); iv) el desarrollo
conjunto de una agenda con el agro, dado a que las principales causas de deforestación y degradación
de bosques es la agricultura tanto mecanizada como de baja escala. Ello implica implementar políticas
de mejora de rendimientos de cultivos extensivos, como la soya, por ejemplo, para reducir la presión
sobre el bosque; v) el saneamiento de tierras, la titulación y la otorgación de tierras de uso agrícola para
la agricultura. (existe una gran cantidad de hectáreas de bosque convertidas a agricultura, en tierras no
aptas, que luego generan la desertificación de tierras; y, vi) aprovechar los acuerdos climáticos
recientes que han definido la financiación de miles de millones de dólares para acciones que apunten
al cambio climático.

81
Tiene un mercado potencial importante en el creciente consumo de los mercados
emergentes. El mercado mundial de carne congelada implica 21 mil millones de toneladas
netas en el comercio internacional, de las cuales más de un tercio está dirigida a China, de
un total de 91% que está destinado a Asia. En este mercado, Bolivia tiene una participación
todavía ínfima (0,25%), la cual puede crecer dada la calidad de la carne que oferta.
Mercado importador neto de carne congelada

Fuente y elaboración: Atlas de Complejidad Económica del CID de Harvard


Tiene la capacidad de generar mayor producción y, consecuentemente, más divisas. En
estos años el hato ganadero ha crecido a una tasa cercana al 3% y el valor agregado de la
producción pecuaria y cárnica lo ha hecho a un promedio de 5%. Cálculos del sector indican
que el hato ganadero podría aumentar de 11 millones de cabezas a 17 millones al final de la
década (Cámara Agropecuaria del Oriente, 2020). Con este aumento, que implica un
crecimiento promedio de 6%, las exportaciones podrían llegar a más de USD600 millones al
final del periodo.
Comportamiento observado y esperado de las variables económicas pecuarias
Índices 2000-2019=100

Fuente y elaboración: CEBEC con información del INE y estimaciones propias

82
La agenda de políticas apunta sobre todo a la mejora en los procesos y apertura de
mercados. Para conseguir ese resultado se requieren las siguientes medidas:5

• Remoción de las barreras de exportación en el marco de una estrategia de


exportación sostenible de carne vacuna.
• Apuntar a nuevos mercados, en especial asiáticos, para lo cual se debe ver cómo
continuar mejorando los aspectos fitosanitarios.
• Mejora en la eficiencia reproductiva, de extracción y de conversión de carne.
• Perfeccionar y ampliar la logística e infraestructura para una adecuada cadena de frío
que garantice la calidad de la carne enviada.
Al igual que la agricultura y el sector forestal, la actividad pecuaria debe tener una
estrategia de sostenibilidad ambiental. El planteamiento que acá se hace de aumentar la
producción pecuaria y cárnica para conseguir más divisas apunta a la forma sostenible de
administrar los recursos hídricos y naturales asociados con esta actividad. Una estrategia de
referencia es la que plantea Paraguay que implica optimizar la alimentación, gestionar
adecuadamente el uso del suelo y del manejo predial, las cuales a su vez comprenden el uso
de cortinas, rompevientos y servidumbres ecológicas como lo sugieren los expertos.
4. La Industria Sin Chimeneas como Proveedor de Recursos
La pandemia significó un golpe fuerte al sector y a la entrada de divisas. La imposición de
restricciones nacionales e internacionales de movilidad perjudicó de forma importante al
turismo. En el mundo, Latinoamérica y el país la pandemia implicó una disminución de las
llegadas de turistas internacionales en torno a 70%. Sin embargo, los efectos en el país
fueron más agudos porque en 2021 las llegadas siguieron cayendo. Esto afectó a la entrada
de recursos externos porque el sector implicaba antes de la pandemia un ingreso bruto de
USD837 millones en 2019, que se recuperaron muy parcialmente a USD545 millones en
2022.

5
Para más detalles, ver las conclusiones de la Conferencia Ganadería de exportación en el marco de
Agropecruz 2022

83
Llegadas internacionales a Bolivia (índice 2019=100)

Fuente: CEBEC con información del INE


Llegadas internacionales a Bolivia, Américas y el Mundo (2019=100)

Fuente: CEBEC con información del INE y de la Organización Mundial de Turismo


El desempeño turístico en Bolivia es menor respecto a sus pares sudamericanos. Bolivia
recibió 1,2 millones de personas en 2019, el año previo de la pandemia y los ingresos
implicaron 9,5% del total de las exportaciones, por encima del promedio latinoamericano
según el Banco Mundial. Sin embargo, esta entrada es pequeña en comparación al promedio
de ingresos externos de los países circundantes (5,8 millones de visitantes extranjeros y 6
veces el ingreso monetario en dólares). Incluso ciudades cercanas como Cuzco recibieron
1,4 millones de visitantes en 2021 y, por su parte, 700 mil turistas llegaron a Salta en el norte
argentino en 2022.

84
Ingresos del turismo en millones de USD y porcentaje de las exportaciones (2019)

Fuente: CEBEC con información del Banco Mundial


La recuperación plena del turismo receptivo y una estrategia de captación de visitantes
podría generar más ingresos. El país todavía tiene margen para recuperar los ingresos
externos por turismo. Entre el primer bimestre de 2020 (antes de la pandemia) y el primero
de 2023 han ingresado 13% menos de visitantes al país y el número de huéspedes
extranjeros en hoteles en similar periodo es 48% más bajo. Sólo por recuperación plena del
turismo extranjero en Bolivia se pueden tener USD300 millones adicionales, tomando en
cuenta que se tiene la capacidad instalada de 44 mil camas en 27 mil habitaciones ubicadas
en 1.270 establecimientos de hospedaje. Si a esto se tiene una política apuntada a captar los
visitantes extranjeros que llegan a ciudades cercanas al país como Cuzco o Salta, los
ingresos podrían haber sido más de mil millones de dólares en 2019, con un aporte adicional
de un tercio de las divisas frescas.
Las políticas públicas son cruciales para promover el turismo. Este sector puede llegar a
ese potencial mediante algunas políticas específicas:

• Disminución de los costos implícitos de viaje incluidos en el transporte y el visado a


extranjeros.
• Política de contratación a tiempo parcial en el sector para promover la captación de
mano de obra según las temporadas turísticas.
• Promoción agresiva del país para su inclusión en los programas turísticos a países
vecinos como Perú, Argentina, Chile y Brasil.
• Apoyo a otros tipos de turismo (sostenible, de convenciones, de aventura, etc.) que
permitan atraer más visitantes.
• Mejora en la conectividad aérea con la implementación del hub de Viru-Viru con un
enfoque más amplio que sólo la infraestructura, sino en la conectividad aérea.

85
• Concordante con el punto anterior, política de cielos abiertos para la aviación
internacional que mejore la conectividad y reduzca los costos de transporte aéreo.
• En casos particulares, seguridad jurídica para que los empresarios puedan invertir en
establecimientos de hospedaje y de servicios auxiliares.

Pesa a su rápida respuesta, también existen medidas que deben fortalecer en el


mediano plazo al sector. Los destinos turísticos reconocidos en Sudamérica tuvieron un
desarrollo que se plasmó gradualmente. En principio se optó por fomentar el turismo interno,
en especial de estudiantes, para ir construyendo la infraestructura y las capacidades para
luego captar al turismo externo. Por su parte, los gobiernos locales pueden comenzar a
promover complementos indispensables al turismo como museos y atracciones de interés
internacional, los cuales pueden aumentar la permanencia de los turistas en el país.
5. La Apuesta por la Exportación de Servicios Digitales
Con poco apoyo real y sin haber sido anteriormente identificado como un sector de gran
potencial, las exportaciones de servicios no tradicionales igualan a las exportaciones de
joyas de metales preciosos. Excluidos el transporte y los viajes, las exportaciones
alcanzaron a USD100 millones (1,4% del total de las exportaciones nacionales y 16,5% de
las exportaciones de servicios). Este tipo de servicios incluyen a los servicios de
terciarización6 de tecnologías de información – ITO, procesos de negocios – BPO y Procesos
basados en conocimiento – KPO.
Exportaciones de Bolivia 2020 (en %)

Fuente y elaboración: Atlas de Complejidad Económica del CID de Harvard

6 (i) tecnologías de información (desarrollo de software, aplicaciones, software como servicios,


servicios de nube, ciberseguridad, diseño y mantenimiento de sitios web, entro otros); Proceso de
negocios – BPO (telecentros, automatización, fintech, gestión empresarial y de RRHH, marketing,
entre otros) y (iii) Procesos basados en conocimiento – KPO (Ingenieria, arquitectura, animación
multimedia, videojuegos, educación, biotecnología, entre otros).

86
Bolivia ha experimentado un notable crecimiento en la exportación de servicios
digitales, lo cual se ha convertido en una oportunidad tangible para el país. Esta industria
ha demostrado una menor exposición a la volatilidad de los precios, lo cual es especialmente
valioso en un contexto de alta y variable inflación mundial. De hecho, mientras que los
sectores tradicionales han representado menos del 90% de crecimiento acumulado en las
exportaciones basadas en el conocimiento entre 2005 y 2018, el sector de servicios digitales
ha logrado un impresionante crecimiento del 145% en el mismo período en la región
latinoamericana.
El sector de servicios es un importante generador de empleo y de allí́ la importancia
para Bolivia. Según los microdatos de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto
Nacional de Estadística – INE, al tercer trimestre los servicios (excluyendo administración
pública, salud y educación) generaron 2,9 millones de puestos de trabajo. La exportación
de servicios digitales en Bolivia tiene un impacto significativo en la generación de empleo.
Es importante destacar que los servicios digitales basados en el conocimiento han
demostrado ser más productivos que sus contrapartes de bienes en un 7%, gracias al papel
determinante de los componentes digitales.
La exportación de servicios puede tener como mercado de destino a economías
emergentes. Los países de la región importan USD58 mil millones, siendo los más
relevantes Brasil (58%), Argentina (12%), Chile (9%), Colombia (7%), y Perú (5%). Este
mercado representa una gran oportunidad para empresas bolivianas que pueden desarrollar
sus capacidades atendiendo a estos mercados, sobre todo en los servicios de menor
complejidad tecnológica, tales como algunos servicios BPO o servicios profesionales en las
áreas de contabilidad, ingeniería y arquitectura, para luego incursionar en otros de mayor
sofisticación tecnológica tales como desarrollo de software (a medida o como maquila),
servicios prestados a través de un software (SAAS), o incluso producción audiovisual,
animación o videojuegos.

87
Mercado de importaciones de servicios digitales en Sudamérica

Fuente y elaboración: Atlas de Complejidad Económica del CID de Harvard


El desarrollo de este sector implicará una estrategia de coordinación para mejorar la
oferta, la atracción de inversiones para mejorar la infraestructura tecnológica y el
desarrollo de las capacidades del recurso humano especializado. A medida que la
naturaleza del comercio de servicios continúa evolucionando gracias al cambio tecnológico
y la mayor conectividad, es crucial comprender y abordar las barreras que obstaculizan
específicamente el comercio en este sector. Estas barreras se clasifican en áreas como
infraestructura y conectividad, transacciones electrónicas, sistemas de pago, derechos de
propiedad intelectual, y otras barreras que afectan el comercio en servicios habilitados
digitalmente. La implementación de políticas menos restrictivas puede conducir a una
reducción significativa de los costos comerciales y un mayor impulso a la exportación de
servicios digitales en Bolivia. Según un estudio del BID7, políticas más restrictivas generan
costos comerciales más altos para el sector de los servicios para exportación. Los estudios
señalan que un aumento del 10% en las restricciones se asocia con alzas del 2.7% y 3.1%
en los costos comerciales para los servicios finales e intermedios, respectivamente. Por el
contrario, en una reducción del 10% en las restricciones podrían generar un impacto positivo
de hasta en un 78% de los costos. Por ello se requiere:

7
Trade in services in Latin America and the Caribbean: an overview of trends, costs, and policies /
Paolo Giordano, Cloe Ortiz de Mendívil. 2021.

88
• Normativa tributaria que promueva la exportación de software, equiparando a la
exportación de bienes.
• Acuerdos internacionales en los que se incorpore la exportación de servicios y la
homologación profesional, acuerdos de doble tributación y las regulaciones eficaces
de protección de datos, propiedad intelectual y habeas data.
• Reconocimiento del régimen laboral a tiempo parcial o por proyectos específicos que
otorguen a los trabajadores los beneficios que la formalidad otorgan y a las empresas
las condiciones de trabajar por proyectos.
• Seguridad jurídica a la inversión de infraestructura informática y de computación en
la nube de alta velocidad.
• Condiciones para el desarrollo de innovaciones, tales como los Sandbox para el
desarrollo de soluciones Fintech.
• Fortalecimiento de los programas de formación y capacitación en que supone el
desarrollo de conocimientos y destrezas de automatización, Inteligencia Artificial (IA)
y de realidad virtual, la oferta de capital humano a corto y largo plazo.
• Marco normativo e incentivos para el desarrollo de un mercado de capitales de riesgo
(venture capital) para emprendimientos en etapa temprana.
Basado en la experiencia de otros países, tiene potencial de generar USD500 millones
en los próximos cinco años. El desarrollo y la exportación de servicios digitales en Bolivia
presentan una ventaja comparativa significativa, con un crecimiento notable a lo largo de
los años. Para aprovechar al máximo este potencial, es esencial contar con un entorno
regulatorio propicio y una infraestructura tecnológica adecuada, incluso para atraer
inversiones extranjeras y fomentar la competitividad en el mercado global de servicios
digitales. En Latinoamérica las exportaciones se cuadruplicaron en los últimos 10 años 8,
abriendo un mercado regional muy importante.
6. La Lucha contra el Contrabando como una Victoria Temprana
El contrabando es muy costoso para el país. A nivel global estudios cuantifican el
contrabando entre los $us3.300 millones y los $us2.300 millones, cifras que representa
entre el 7% y 5% del PIB. Considerando diecisiete categorías de productos CEBEC estimó
un valor cercano a los $us1.500 millones de contrabando, equivalentes a 3,2% del PIB.
Afecta de manera directa a varios sectores. El contrabando genera precios difíciles de
igualar e impacta las ventas de las empresas en distintos sectores. El diferencial de precio
entre los bienes producidos por la industria nacional o importados formalmente versus
aquellos importados por la vía del contrabando es actualmente significativo. Por ejemplo,
para el caso del azúcar, la harina de trigo y fideos, los productos importados por la vía del
contrabando se venden aproximadamente 25% más baratos. La industria láctea enfrenta

8
[Link]
las-exportaciones-de-servicios-de-america-latina-y-el-caribe%EF%BF%BC/

89
una competencia desleal cercana al 40%. En el ámbito del comercio de artículos de cuidado
del bebé, higiene o limpieza del hogar, el diferencial de precio llega hasta un 87%. Por
principio económico el consumidor casi siempre compra el bien más barato. En
consecuencia, el consumo de bienes importados por la vía ilegal desplaza la producción de
la industria nacional y las ventas de la industria y las empresas formales. Esta competencia
desigual impactó de manera importante las ventas de las empresas formales. Empresas
asociadas reportan una caída en las ventas, que dependiendo los sectores va desde 30% a
40% en caso de la molinería; 40% en promedio para el caso de lácteos y entorno al 12% para
productores y/o importadores de otros alimentos en este período.
Diferencial en precio
Industria/ 1/
Producto(s)
Empresa Min - Max
(%)
Sucro-alcoholera 25

Molinería 9 - 25
Lácteos 19 - 38
Alimentos varios 17 - 60
Bebidas 27 - 30
No alcohólicas 27
Con alcohol 30
Comercio 36 - 87
Línea blanca 22 - 45
Lubricantes 27
1/ Diferencia en precio del producto nacional (o importado formal)
con respecto al producto sustituto (o mismo producto)
importado por la vía ilegal.
Es un problema para la economía en su conjunto. El tejido industrial demanda insumos
de otras industrias/rubros (encadenamiento hacia atrás) e incide en la logística y comercio
de sus productos (encadenamientos hacia adelante). La caída en las ventas de los rubros
afectados por el contrabando de manera directa induce una reducción en la demanda de
insumos y el efecto directo del contrabando en ciertos sectores, se transmite a otros
sectores económicos. A manera de ejemplo, la producción de achocolatados que nos
acompañan a la hora del desayuno o del té demanda no sólo el cacao o la caña de azúcar
que provienen de la actividad agrícola, sino también otros insumos como envases,
envolturas de plástico y cajas de cartón para el envase; energía que alimenta líneas de
producción y otros procesos industriales. Asimismo, demanda otros insumos para la
producción como metalmecánica, servicios de mantenimiento, lubricantes, partes
industriales y ropa de trabajo; insumos para la administración del negocio como papelería,
mueblería, alimentación, comunicaciones y toda una logística que va desde el envasado, la
distribución y el transporte. Finalmente, estas actividades requieren financiamiento que

90
generalmente se canaliza por medio del sistema bancario. El efecto del contrabando tan
sólo en el rubro de alimentos y bebidas estimado se muestra en el cuadro a continuación.
Impacto en Impacto en Impacto en
Alimentos Bebidas Total
empleo empleo empleo
Industria (valor agregado) 95 20 63 13 158 33
Consumo intermedio 246 61 65 13 311 75
- Insumos agricolas/pecuarios 137 40 6 2 144 43
- Insumos industriales 56 12 17 3 73 15
- Energía 7 2 2 1 10 2
- Otros suministros 29 5 24 4 53 9
- Financiamiento 2 0 1 0 3 0
- Transporte formal 11 2 5 1 17 3
- [Link] 3 1 8 2 11 2
Comercio formal 63 13 19 4 83 17
TOTAL 405 95 147 31 551 125
FUENTE: Centro Boliviano de Economía (CEBEC) con información del Instituto Nacional de
Estadística.
El contrabando posterga la creación del empleo y se constituye en un freno a la
reactivación. Una de las decisiones más importantes en el ámbito empresarial se refiere a
la creación de nuevos puestos de trabajo. En el escenario de ajuste a la baja en las
previsiones de venta en los sectores afectados directamente por el contrabando y en otros
relacionados, se esperaría dicho ajuste vaya acompañado de una menor demanda de
trabajo. El cuadro anterior estima un impacto en el empleo de aproximadamente 125.000
puestos de trabajo originados en una estimación de $us400 millones en alimentos y $us150
millones en bebidas alcohólicas y no alcohólicas. La postergación en creación de empleo es
una consecuencia natural y racionales en un escenario de caía en las ventas. Toda vez que la
realización de ventas estaría por debajo de las previsiones inicialmente establecidas, la
reacción natural y racional es la de mantener el equilibrio entre los ingresos y los gastos. En
esa línea, se prevé que la creación de empleo y las inversiones se posterguen.
La lucha contra el contrabando no requiere una medida, sino una estrategia. El
contrabando es un problema complejo. Si bien este delito puede tener orígenes en causas
transversales como la permeabilidad de los más de siete mil kilómetros con las que cuenta
el país, están presentes también causas inherentes a cada mercado. Por ejemplo, el
impuesto a las transacciones (IT) en el comercio de víveres y abarrotes genera incentivos
perversos que imponen una barrera a la inscripción del comerciante en el Régimen General:
este impuesto reduciría la rentabilidad de manera significativa. El IT tiene este efecto
perverso en negocios de márgenes bajos y alta rotación. Un segundo ejemplo se refiere al
mercado de lubricantes. El notable crecimiento del parque automotor impulsó la demanda
de lubricantes para automóviles. Sin embargo y pese a que la importación desde Argentina
(uno de los principales proveedores) está liberada del gravamen arancelario en el marco del
Acuerdo de Complementación Económica (ACE N°36) Bolivia – MERCOSUR, más del 80%
del crecimiento del mercado entre 2013 y 2019 fue absorbido por el comercio informal. En

91
este caso y porque el lubricante es un producto regulado en el ámbito de los hidrocarburos,
el canal formal debe incorporar las respectiva alícuota de IEHD, incrementando el precio al
consumidor final. Un último ejemplo (no menos importante), es el mercado de cigarrillos.
Uno de los principales problemas en este mercado, si no el más importante, es el hecho que
la industria tabacalera en Paraguay tiene una capacidad instalada 35 veces superior al
mercado interno. Ya para 2013, se estimaba que la producción de ese país bordeaba los 60
billones de cigarrillos, el consumo interno los 3 billones y la exportación formal, los 6
billones; el resto, fluye hacia los países de la región, a través de nuestro país. En este sentido,
las políticas orientadas a mitigar el contrabando requieren de acciones orientadas a crear los
incentivos correctos en cada mercado. El cuadro a continuación resume algunas propuestas
para cada rubro.

Sector Estrategia (IT) a las unidades


Eliminar el Impuesto a las Transacciones
productivas en esta cadena: productores, importadores formales y
Alimentos:
el comercio.
Coordinación Importador - Aduana - Regulador - Telefónica. Esta
Celulares:
línea es independiente al nivel de Gravamen Arancelario.
Insumos médicos: GA cero para productos que figuran en la Lista Nacional de
Medicamentos: Medicamentos Esenciales (LINAME) y que el país no produce.
Televisores: Gravamen Arancelario cero.
Lubricantes: IEHD cero para los lubricantes importados.
Control aleatorio y sistemático en la frontera Bolivia - Paraguay y,
Cigarrillos:
Bolivia - Argentina.

FUENTE: Centro Boliviano de Economía (CEBEC).


También es importante reducir el contrabando de salida de carburantes. La subvención
a carburantes para uso doméstico se ha mantenido sin modificaciones desde al año 2004.
El precio, que se ha mantenido bajo representa un incentivo para su contrabando hacia otros
países. La comparación entre las cifras de importaciones y consumo interno indican que en
torno a USD900 millones de los USD4.000 millones importados no habrían ingresado al país.
Una lucha frontal contra este flagelo reduciría la sangría de divisas en el país.

92
Estimación del contrabando de combustibles desde Bolivia

Fuente: estimaciones de CEBEC con información del INE


Además, reduciría el costo fiscal para el gobierno y el país. Según nuestros cálculos el
costo fiscal del subsidio fue 4% del PIB (USD1.745 millones), que podría ser menor con la
lucha de contrabando de combustibles. Otra opción es importar hidrocarburos líquidos para
su refinación en el país, que no tendría los incentivos de contrabando para los combustibles
finales.
Una Síntesis de las Victorias Tempranas
Con los sectores mencionados se podría cerrar la brecha de divisas en el mediano plazo.
En el muy corto plazo la prioridad sería la de luchar contra el contrabando de combustible
como una forma de ahorrar hasta USD500 millones. La parcial activación de los diversos
sectores mencionados podría generar un valor adicional de recursos de hasta casi de
USD5.000 millones en 2030.
Divisas adicionales de la activación de victorias tempranas, millones de USD

Fuente: estimaciones propias de CEBEC

93
El valor adicional de divisas puede ampliar la capacidad de endeudamiento para
enfrentar el muy corto plazo. Dado que por año se requerirían aproximadamente USD2.500
millones para cerrar la brecha de divisas, en el muy corto plazo se requeriría recurrir al
endeudamiento externo. En la actual situación la tasa de préstamo soberano está en torno a
15%. Incluso tomando una tasa de 20%, se puede hablar de un valor presente adicional de
USD9 mil millones si se activan estos sectores, los cuales podrían cubrir los USD6 mil
millones que podrían requerirse para enfrentar el muy corto plazo.

94
95
Este documento surge como un conjunto de propuestas frente al agravamiento de la
crisis de balanza de pagos. La situación cambiaria y externa se ha puesto más tensa en lo
que va de 2024, con un alza del tipo de cambio paralelo hasta 100% del tipo de cambio
oficial, lo que equivale a una depreciación de la moneda a la mitad. De igual forma, se ha visto
que la escasez de divisas ha repercutido en una contracción de las importaciones, con
efectos negativos en la producción y comercialización, en especial de bienes durables.
Frente a esta situación, este documento incluye un conjunto integral de propuestas en el área
fiscal, monetaria, cambiaria y productiva para enfrentar la crisis y salir lo antes posible de
ella.

Esta propuesta se concentra en alternativas que sean técnicamente adecuadas,


políticamente viables y organizacionalmente posibles para resolver la crisis. El énfasis
en la construcción del documento ha sido establecer cuáles son las alternativas técnicas
que corresponden para enfrentar la crisis y para promover una pronta recuperación.
Adicional a ello, se han visto los mecanismos que permitirían su implementación sin afectar
a la población vulnerable con esquemas de transferencia que focalicen y optimicen la
política social. Y también se ha optado por ver las alternativas que se pueden implementar
rápidamente desde la parte operativa u organizacional.

Las políticas efectivas para implementarse deben incluir sino todas, la mayoría de las
propuestas consideradas ya sea en su versión original o modificada. Esta crisis tiene un
origen fiscal y debe contener elementos fiscales que limiten el exceso de egresos públicos,
reduzcan el financiamiento monetario que compromete la estabilidad económica,
promuevan un ajuste cambiario controlado e impulsen la rápida recuperación del aparato
productivo, en especial transable. A la luz de la experiencia histórica y de las buenas
prácticas al respecto, una política frente a la crisis de balanza de pagos debe contener al
menos estos elementos para ser efectiva en su resolución.

La no implementación de un programa de ajuste integral compromete no sólo la


estabilidad, sino el desarrollo económico y social del país. La situación actual es
insostenible por los efectos que está teniendo en la provisión de insumos intermedios a la
producción, en especial combustible. Retrasar la implementación de un plan de ajuste como
la propuesta sólo implicará la imposición de más restricciones negativas para el bienestar
común y el deterioro progresivo de las condiciones de vida, en especial de la población pobre
y la clase media vulnerable.

96
97
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