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Aerofagia y Meteorismo: Causas y Tratamiento

Aerofagia
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AEROFAGIA, FLATULENCIA Y METEORISMO

1. ¿Qué entendemos por flatulencia?


Los términos aerofagia, meteorismo y flatulencia hacen referencia a la presencia de gas
en distintas porciones del aparato digestivo. Por aerofagia entendemos la deglución
excesiva, voluntaria o involuntaria, de aire que se acumula en el estómago produciendo
eructos frecuentes y que puede causar distensión, dispepsia y dolor
abdominal. Meteorismo y flatulencia aluden al aumento del gas intestinal que puede
producir distensión abdominal, que se manifiesta por timpanismo en la percusión, y a su
expulsión por el ano por medio de ventosidades. El intestino contiene de manera habitual
unos 200 ml de gas que se encuentran en constante producción y movimiento, con una
eliminación de más de 500 ml al día en 10 a 20 flatos como consecuencia de la fermentación
de los diversos nutrientes de los alimentos.

Una variedad de quejas gastrointestinales, como eructos, hinchazón, dolor abdominal y


flatulencia, son comúnmente atribuidas por el paciente al "exceso de gases", aunque esta
percepción suele ser incorrecta. Cuando se produce un exceso de gases intestinales, puede
deberse a una ingestión excesiva de aire, aumento de la producción intraluminal de
nutrientes mal absorbidos, disminución de la absorción de gas debido a obstrucción o
eliminación disfuncional de gas, o expansión del gas intraluminal debido a cambios en la
presión atmosférica.

Hasta un 30 % de la población experimenta con alguna frecuencia molestias asociadas a la


acumulación de gases intestinales. Los lactantes tienen una marcada tendencia a acumular
gases y a experimentar molestias de grado diverso, debido a la limitada funcionalidad de su
aparato digestivo, especialmente el intestino delgado. La aerofagia en bebés suele ser una
consulta muy frecuente entre las madres que acuden al pediatra, de hecho, más del 30 % de
los menores de un año la padece.

2. ¿Cuáles son las causas más frecuentes?

Las causas más frecuentes del acúmulo de gas en el tubo digestivo son la aerofagia, el tipo
de alimento ingerido y su fermentación causada por la flora bacteriana. Se debe intentar
disminuir la cantidad de aire que se traga y hacer pequeños cambios en la dieta tratando de
evitar o disminuir la ingesta de alimentos flatulentos.

La flatulencia y el meteorismo dejan de ser fisiológicos cuando se asocian a hinchazón y/o


dolor abdominal. La alteración en la motilidad intestinal no permite que se absorban los
gases que se acumulan en el intestino, produciendo una distensión en las paredes de la
cavidad intestinal y ocasionando dolor.

Si la propensión a tener gases es continua, los síntomas son muy molestos y afectan a la
calidad de vida o bien se acompañan de otras manifestaciones (vómitos, pérdida de
apetito…) será necesario un examen médico exhaustivo para descartar parasitosis
intestinales, intolerancias alimentarias, síndromes de malabsorción (especialmente de
hidratos de carbono y grasas), celiaquía, infección por Helicobacter Pylori, trastornos
dispépticos y otras patologías.

También existen medicamentos que pueden provocar flatulencia (tabla 1).


3. ¿Cuándo debemos derivar al médico o a otros profesionales o servicios?

Tabla 2. Criterios de derivación al médico

4. ¿Qué recomendaciones podemos realizar al usuario? Prevención y tratamiento


Prevención y tratamiento no farmacológico
Estos trastornos son generalmente producidos por unos hábitos dietéticos inapropiados y con
frecuencia ceden al realizar una serie de cambios en las rutinas relacionadas con la
alimentación y/o con el estilo de vida. Es importante aconsejar al paciente una serie de
pautas para corregir los hábitos perjudiciales, como:

 Evitar comer en gran cantidad o demasiado deprisa. Masticar y


ensalivar bien los alimentos antes de ser tragados.
 Evitar comer de pie.
 Evitar comer bajo presión emocional.
 Evitar hablar o reírse en exceso al comer.
 Beber poca cantidad de líquido durante las comidas, siempre sin gas y
sin utilizar dispositivos para su ingestión (porrón, bota, botijo o pajitas
para chupar). No beber directamente de latas ni botellas.
 Evitar alimentos flatulentos (tabla 3). Si fuera necesario incrementar la
ingesta de fibra deberá hacerse de forma gradual para favorecer su
asimilación. En el caso de que se consuma una gran cantidad y esta le
produzca flatulencia, puede recomendarse una disminución brusca
seguida de una reintroducción paulatina.
 No fumar, mascar chicle (algunos contienen xilitol y es muy dispéptico)
ni consumir caramelos, puesto que aumenta la producción de saliva
incrementando la deglución excesiva de aire al masticar.
 Evitar la posición recostada después de las comidas, dejar un tiempo
para hacer la digestión e incluso pasear un poco.
 Repartir las comidas durante el día (cinco es lo recomendable). Los
periodos prolongados en ayunas facilitan la formación de gases.
 Consumir preferentemente frutas frescas maduras y peladas.
 Sustituir el azúcar por sacarina u otro edulcorante no glucídico,
limitando al máximo los dulces y la bollería industrial.
 Prestar atención a defectos físicos que interfieran en la respiración y
deglución normales, como pueden ser desviaciones del tabique nasal,
obstrucción de la nariz, adenoides o rinitis, defectos en la dentadura,
dentaduras postizas mal colocadas, etc.
 Evitar el estreñimiento crónico, ya que puede facilitar la acumulación de
gases intestinales.
 Tratar los estados de ansiedad ya que en ocasiones pueden provocar
una respiración entrecortada y suspiros.

En caso de un episodio muy doloroso, puede resultar efectiva la aplicación de calor


seco local sobre el abdomen, reclinar el cuerpo hacia delante sobre las rodillas,
practicar la respiración abdominal y masajear la zona para movilizar los gases y
reducir la tensión. También existen series de ejercicios específicos para prevenir la
aparición de los síntomas.
También existen numerosos suplementos nutricionales y productos sanitarios indicados para
estos casos. Se encuentran agrupados en el grupo A01A de la Clasificación ATC:

 A01AB – Complementos para los gases.


 A01AD – Complementos adsorbentes intestinales.
 A01AK – Complementos a base de enzimas digestivas

Su actividad se debe a que contienen los principios activos que se mencionan posteriormente
en el apartado de tratamiento farmacológico (carbón activado vegetal, simeticona y varios
tipos de enzimas: lactasa, amilasa, celulasa…) así como una variedad de plantas medicinales
en distintas proporciones y formulaciones a las que se les atribuyen propiedades
carminativas: anís, hinojo, manzanilla, nepeta, regaliz, etc.
Tratamiento farmacológico

El tratamiento farmacológico deberá ser lo más corto posible y generalmente se prolongará


hasta resolver la sintomatología.

Los fármacos antiflatulentos o carminativos son aquellos que se utilizan para combatir el
exceso de gases. Sin embargo, su utilidad es cuestionable y los estudios clínicos realizados
han tenido en muchas ocasiones resultados contradictorios.

Se pueden usar siliconas y adsorbentes.

 Embarazadas y madres lactantes: solo se podrá recomendar la utilización de


siliconas después de las comidas o adsorbentes ya que no existe absorción intestinal.

 Niños: se pueden recomendar siliconas, pero no los adsorbentes en menores de tres


años ya que pueden interferir en la absorción de algunos nutrientes.

La utilización de adsorbentes no se recomienda durante tiempo prolongado ya que puede


interferir en la absorción de ciertos nutrientes. Además, puede disminuir la absorción de
algunos medicamentos (antiepilépticos, etc.) por lo que se deberá dejar transcurrir dos horas
entre ambos. También es recomendable advertir al paciente de que puede provocar
coloración negra de las heces. Bebidas como el café, vino o té, y los helados o sorbetes
pueden reducir la acción del carbón, por lo que las cápsulas deben tragarse con agua (no
utilizar otra bebida), dos horas antes de las comidas.

Adsorbentes : Carbón activado Siliconas: Simeticona Combinaciones con siliconas


Indicaciones: Indicaciones: Dimeticona/Pancreatina
Indicaciones:

 Aerofagia, flatulencia y meteorismo. 1. Aerofagia, flatulencia y


 Diarrea aguda. meteorismo.  Aerofagia, flatulencia y
meteorismo.

Posología: Posología:
Posología:

 Adultos y niños > 12 años: 500 - 1500 mg en  Niños <2 años: 20 mg 3 veces
dosis única. Se puede repetir cada 6 - 8 h. al día. Dosis máxima: 200 mg  Adultos: 80 mg/6000 U –
al día. 160 mg/12000 U con las
 Niños 2 - 12 años: 40 mg 3 comidas.
veces al día. Dosis máxima:
Interacciones: 200 mg al día.
 Adultos y niños >12 años: 80 - No existen interacciones de
240 mg tras las principales riesgo elevado.
 Hipoglucemiantes (acarbosa,
comidas. Dosis máxima: 480 Contraindicaciones: hipersensibili
glibenclamida, glipizida, miglitol). dad al principio activo, pancreatitis.
mg/día.
 Inmunosupresores (leflunomida). No existen reacciones
adversas muy frecuentes.
No existen interacciones de riesgo
Contraindicaciones: hipersensibilidad al principio elevado. La Dimeticona/Pancreatina es lo
activo, pacientes con ausencia de ruidos intestinales, Contraindicaciones: hipersensibilida mismo a:
perforación intestinal, obstrucción intestinal, cirugías d al principio activo, perforación y Dimeticona/Lipasa/Amilasa/
digestivas recientes o riesgo de hemorragia obstrucción intestinal. Proteasa
gastrointestinal. No existen reacciones adversas muy
No existen reacciones adversas muy frecuentes. frecuentes.

Plantas:
Carraspique blanco, manzanilla, cilantro, diente de león, hinojo, melisa, anís.

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