FILOSOFIA MODERNA
El siglo XVII es conocido como el siglo de la crisis de la conciencia europea. Se
produjo a raíz de la fragmentación del cristianismo como consecuencia de la
Reforma; las continuas guerras de los Estados y por la creciente división social
entre nobles y burgueses, señores y campesinos.
En aquel tiempo los grandes científicos llevaron a cabo sus investigaciones por
fuera del ámbito académico de las universidades.
Dio origen al nacimiento de comunidades científicas que permitieron el
enriquecimiento mutuo y la comunicación entre diferentes científicos del mundo.
Los teólogos de la Contrarreforma seguían imponiendo un control doctrinal a las
nuevas teorías. Allí, estudiosos como Descartes debían pedir autorización a la
Facultad de Teología de dicha universidad para publicar sus escritos.
Los cambios operados en la cultura durante los tres siglos anteriores habían
conducido a una especie de separación entre el mundo y Dios, en un intento por
hallar sentido a la existencia humana a partir de los productos ciertos y seguros de
la razón.
RENE DESCARTES Y EL RACIONALISMO
VIDA Y OBRA:
René Descartes, nació en 1596 en La Haye, Francia. Viajó por varios países de
Europa y tras su regreso a París comenzó a escribir en latín las Reglas para la
dirección del espíritu (1628). Luego se trasladó a Holanda (1629) y comenzó a
trabajar en el Discurso del método. En 1637 publicó en francés el Discurso del
método como introducción a tres estudios científicos: la dióptrica, los meteoros y la
geometría. En 1641 escribió las Meditaciones metafísicas, considerada como su
obra fundamental. Tres años después publicó los Principios de la filosofía en
Utrecht. En 1649 se trasladó a Estocolmo, invitado como profesor de filosofía por
la reina Cristina de Suecia. Allí publicó e l Tratado de las pasiones del alma. Murió
en esa ciudad en 1650, cuando contaba con 54 años de edad.
OBRAS PRINCIPALES
● Reglas para la dirección del espíritu (1628).
● Tratado del mundo (1633).
● Discurso del método (1637).
● Meditaciones metafísicas (1644).
● Tratado de las pasiones del alma (1649).
EL PROBLEMA DEL MÉTODO: Considera que las ciencias conforman una
unidad. La separación de lo verdadero de lo falso es obra de la razón y, como tal,
debe obedecer a unos mismos principios universales comunes a todos los
hombres. La falta de unidad de los conocimientos la falta de claridad, son signos
claros de la falta de un método universal racional.
LA IDEA DE UNA MATEMÁTICA UNIVERSAL: Descartes descubrió que el
método matemático podía ser reducido a dos procedimientos o fuentes de
conocimiento:
● La intuición: nace de la captación de los conceptos por parte de la
inteligencia pura y considera que los axiomas son verdades autoevidentes
que son ciertas de manera intuitiva, es decir, cuya verdad no requiere
demostración.
● La deducción o demostración: es decir, conocer demostrativamente algo
es derivar su verdad a partir de otras verdades.
LA DUDA METÓDICA: Encontrar una certeza primera y absoluta que sea
inmune al error y a la duda. La búsqueda de la certeza implica refutar las
opiniones de los escépticos, quienes consideran que el conocimiento no es
posible, pues siempre es probable que seamos engañados y tomemos lo falso por
verdadero.
Desarrolló entonces una estrategia que consiste en dudar de todo y en radicalizar
esta duda considerando que todo lo que es dudoso es simplemente falso.
La duda cartesiana es metódica, radical y metafísica, y tiene tres niveles:
● La duda de los sentidos: los sentidos a veces nos engañan, es preciso no
fijarse de ellos.
● El argumento del sueño: si no podemos demostrar que no estamos
soñando, es imposible que tengamos un conocimiento cierto acerca del
mundo externo.
● El argumento del genio maligno: descartes imagina, un ser poderoso y
maligno que nos engaña cada vez, en consecuencia, ni las verdades más
evidentes de la matemática poseen una certeza absoluta.
SUPERACION DE LA DUDA
Encontrar un principio que sea inmune a esta duda radical, dicho principio debe
ser la verdad más cierta y más evidente que se pueda hallar, y sobre la cual puede
fundamentar el conocimiento. Pero ¿cuál es ese principio?
Pienso, luego existo, era tan firme y segura aceptarla sin escrúpulo como el primer
principio de la filosofía que andaba buscando.
El modelo de conocimiento basado en la idea de representación. Los seres
humanos conocemos el mundo a través de representaciones de los objetos, pero
no tenemos un conocimiento directo de los objetos mismos. No podemos estar
seguros de que el mundo es tal como la mente se lo representa. Demostrar cómo
a partir de la certeza del cogito ergo sum, es decir, pienso, luego existo, y del
criterio de verdad que obtiene de él, claridad y distinción, esta demostración se
realiza en tres pasos:
1. De la evidencia del cogito a la sustancia pensante
A partir de la evidencia del cogito una cosa cuyo atributo esencia es el
pensamiento. La verdad del cogito le permite a Descartes demostrar la existencia
de inmortalidad del alma, pues el alma existe de manera independiente el cuerpo y
no es corruptible como él.
2. De la sustancia pensante a la sustancia infinita
Es preciso, entonces, demostrar la existencia y bondad de Dios. Para ello clasifica
las ideas que contiene su pensamiento en:
● Ideas adventicias: las que parecen provenir de los objetos externos, pero
sin ninguna certeza de que así sea.
● Ideas ficticias: las que produce la mente por sí misma a partir de otras
ideas previas.
● Ideas innatas: son las que no son producidas por la mente ni provienen del
mundo externo.
Para la existencia de Dios, Descartes señala las siguientes pruebas:
- Primera prueba. Se toma como punto de partida la idea de perfección,
puede provenir de un ser imperfecto. Por lo tanto, Dios en tanto ser infinito
debe ser la causa de dicha idea.
- Segunda prueba. De ello deduce que debe haber una causa que lo
conserva en la existe{´POPOKncia. Complementa estas pruebas diciendo
que Dios existe porque es perfecto y existir es una perfección.
3. De la sustancia infinita a la sustancia extensa
Descartes ha demostrado que el alma existe, sustancia pensante, y que Dios
existe, sustancia infinita, pero no ha demostrado la realidad del mundo externo.
En conclusión, el conocimiento del mundo externo y las verdades matemáticas
está asegurado de manera metafísica en la bondad de Dios.
EL CONOCIMIENTO
Para Descartes, el conocimiento presenta el siguiente orden: en primer lugar, la
existencia de la sustancia pensante. A partir de esta evidencia se demuestra que
Dios existe a partir de la idea de Dios y de la existencia de la sustancia pensante.
Finalmente conocemos que el mundo exterior existe y que hay un conocimiento
objetivo de él.
Las propiedades de un objeto pueden variar desde el punto de vista de los
sentidos, pero, desde el punto de vista de la razón, el objeto sigue siendo el
mismo.
La distinción entre cualidades primarias y secundarias, distinción clave a la hora
de hacer física.
● Cualidades primarias. Cualidades de un objeto que pueden conocerse de
manera objetiva, pues no dependen del sujeto.
● Cualidades secundarias. Cualidades de un objeto que dependen de la
constitución del sujeto. Se las llama cualidades subjetivas.
EL MECANICISMO CARTESIANO: Descartes ha logrado reducir todo el universo
material a su atributo más importante: Esto conduce a una visión mecanicista del
universo, es decir, a considerar que el universo es un inmenso mecanismo que
puede describirse por medio de ecuaciones algebraicas. La idea de Galileo según
la cual el universo está escrito en símbolos matemáticos, queda confirmada y
fundamentada desde un punto de vista metafísico.
La ciencia viene a ser “como un árbol cuya raíces son la metafísica, el tronco es la
física y las ramas son la medicina, la mecánica y la moral”.
EL DUALISMO CARTESIANO: Los seres humanos son almas encarnadas en un
cuerpo: poseen un cuerpo, que como tal tiene los atributos propios de las
sustancias extensas. Por otra parte poseen un alma inmaterial, que no posee
ninguno de los atributos que definen a las sustancias extensas.
LA MORAL CARTESIANA: Yo juzgo como la más alta y perfecta moral la que
presuponiendo un entero conocimiento de las otras ciencias es el último grado de
la sabiduría.
LAS NORMAS DE LA MORAL PROVISIONAL
La moral provisional de Descartes viene definida por tres reglas:
● La primera regla. Consiste en obedecer las leyes y costumbres de mi país,
conservando la religión y siguiendo las opiniones más moderadas de los
hombres más prudentes.
● La segunda regla. “Ser lo más firme y resuelto que pudiese ser en mis
acciones”.
● La tercera regla. “Tratar de vencerme siempre a mí mismo antes que a la
fortuna”.
LA LIBERTAD CARTESIANA
El error depende de un mal uso de la libertad. Dios crea al hombre libre, pero el
mal uso de la libertad es lo que explica el origen del mal en el mundo.
La libertad se relaciona con el hecho de que el hombre es más libre en tanto
dependa cada vez menos de sus apetitos y deseos, es decir, de que su voluntad
esté sometida la razón.