Día Dos: Guevura de Jesed
Dos días del Omer
Bendito eres Tú, Señor nuestro Di-s, Rey del universo, que nos ha
santificado con Sus mandamientos y nos ha instruido sobre la cuenta del
Omer.
Disciplina en el Amor
Estamos en el segundo día del Omer y hoy nuestra Sefirá, nuestro atributo, el rasgo a rectificar es la
Guevurá dentro de la Sefirá de Jésed.
Guevurá es la Sefirá al lado opuesto de Jésed. Habíamos dicho que Jésed es la parte de la influencia
del dar; Guevurá es todo lo contrario, es la parte de la retención, la parte de la contracción de la
influencia.
Mientras que Jésed viene a dar, Guevurá viene a retener, a poner límites para que esta influencia, esta
luz en las Sefirot no se pierda del todo, sino que también se retenga y se de en la medida exacta.
También ya hemos dicho que cuando el Jésed se da sin ningún tipo de medida, se puede convertir en
Jésed no correcto. Porque en vez de dar, esto se convierte en derroche, en un desperdicio de la luz.
Cuando hablamos del límite dentro del dar, Guevurá del Jésed, pensamos siempre en el Tsimtsum,
que significa contracción o auto contracción.
La luz de El Infinito llenaba todo el espacio, se auto contrajo para dejar un lugar a la creación.
Si Dios hubiera dado toda su bondad desde el principio, entonces el hombre lo hubiera recibido
todo, sin que el mismo hubiera trabajado para conseguirlo, lo cual no le hubiera dado al hombre
ningún tipo de autonomía. Y si no le dio autonomía, no le dio ningún tipo de lugar.
El amor sano debe incluir siempre un elemento de disciplina y discernimiento: cierto grado de
distancia respeto por el otro, una evaluación de la capacidad del otro para contener tu amor. El amor
debe ser templado encaminado apropiadamente.
Pregúntaselo a un padre que, en nombre del amor, ha malcriado a su hijo, o alguien que sofoca a su
esposo o esposa con su amor y no le permite al otro un espacio propio para sí mismo.
Es necesario el amor con discreción para evitar la entrega quienes usarán el amor para perpetuar una
conducta negativa.
¿Es mi amor suficientemente disciplinado? ¿Toman otros ventaja de mi naturaleza de dar? ¿Estoy
hiriendo a alguien convirtiéndome en su muleta en nombre del amor? ¿Estoy hiriendo a mis hijos al
imponerles mi sistema de valores porque los amo tanto? ¿Respeto a aquel a quien amo o es un amor
egoísta? ¿Soy sensible a sus necesidades o actitudes? ¿Veo a mi amado como una extensión de mí
mismo y mis necesidades? ¿Tomo en cuenta la capacidad de mi pareja de recibir amor antes de
dárselo? ¿Mi amor está siendo dado apropiadamente?
LA LLUVIA ES UNA BENDICIÓN SOLO PORQUE CAE EN GOTAS QUE NO INUNDAN EL
CAMPO.
EJERCICIO DEL DÍA:
El día de hoy vamos a intentar limitar un Jésed que estemos haciendo con alguien y que esa falta de
límite no nos permita que el Jésed sea completo.
Así pues hoy es el día en el cual vamos a decir no. Vamos a poner límite, ya sea con nuestros hijos o
con alguien que tengas algo pendiente.
Hoy es el día para decir: «para tu bien yo no quiero darte esto» o «para tu bien yo no quiero seguir
hablando tanto tiempo». «Para tu bien yo no puedo seguir dándote esto».
Recordad que no estamos en Guevurá, estamos en Jésed. No estamos haciendo esto por nosotros
mismos, lo cual trabajaremos cuando nos encontremos en la Sefirá de Guevurá.
Ahora lo estamos haciendo por la otra parte, realmente entendemos que para hacerle un Jésed
completo tenemos que limitar ese Jésed.
También debemos entender que si queremos hacer esa bondad con esa persona, no la podremos dar
de esta manera, sino que tenemos que limitarla. Hoy es el día de poner ese límite, para hacer eso
puedes aplicar el siguiente ejercicio:
Piensa con quién estás haciendo todo tipo de bondades, quizás ciertos préstamos, servicios, quizás el
hecho de tener conversaciones o quizás se trate de tus hijos.
Ahora empieza a plantearte a través de la contracción, a través de preguntas si realmente esa bondad
es completa.
Piensa si realmente tendrías que estar haciendo Jésed con tal persona, puede ser que sí o puede ser
que quizás no seas la persona adecuada para hacer que esa persona reciba esa bondad.
Ahora piensa si lo estás haciendo en el tiempo correcto, si lo estás haciendo de la forma correcta, si
habría otras maneras en las cuales podría recibir esto que recibe de ti de una mejor manera y que le
sería más provechoso.
Ahora fíjate bien si la medida de lo que estás dando es una medida correcta o quizás sea demasiado,
quizás si lo recibiera en una medida más concreta esto le resultaría mejor.
Y sobre todo piensa si este Jésed que le estás haciendo pueda tener una mala consecuencia, quizás
esto despierte envidias de otros, quizás esto le acostumbre mal, quizás esa persona va a aprender a
aprovecharse y no espabilarse por sí mismo. Entonces le estaremos acostumbrando a algo malo y no
le estaremos haciendo Jésed.
Este tipo de preguntas, las cuales te puedes hacer con el Jésed que hayas elegido investigar, no son
más que contracciones, Guevurá, que viene a enriquecer el Jésed.
Otro aspecto de la Guevurá del Jésed, es entender que Jésed significa también ese derroche cuando el
Jesed es corrupto, es ese derroche o esos amores no correctos, pasiones caídas.
Podemos trabajar la Guevurá de Jésed cuando ponemos límites a esas pasiones que no son buenas
para nosotros.
Podrías empezar trabajando en aquellas en las cuales sabes que tienes tendencia, por ejemplo comer
demasiados dulces, ver demasiada televisión o estar viendo demasiadas horas algo que no te aporta
nada. Que no dejan de ser formas de derroche ya sea de tiempo, de energía, de salud y no dejan de
ser pasiones caídas.
Así pues hoy es un día para traer Guevurá, para traer límite, para contraer ese derroche y si sueles
comer tres dulces diarios, hoy es el día de comer dos, si sueles estar una hora en redes sociales, hoy es
el día de estar media hora.
Hoy es el día para contraer, traer Guevurá y rectificar Guevurá de Jésed.