La iglesia nos dice…
¿QUE ES PENTECOSTES?
Es la festividad del Espíritu Santo que se posó sobre los apóstoles reunidos con la Virgen María a los 50
días después de la Resurrección de Cristo. Fue una experiencia extraordinaria del primer grupo de
discípulos que les transformó en hombres y mujeres nuevos. El viento y el fuego simboliza la nueva
fuerza de Dios que en adelante le acompañará.
La gente tocada por Dios pregunta a los apóstoles “hermanos, ¿qué hemos de hacer? Pedro le dice
“Convertidos que cada uno se haga bautizar en el nombre de Jesús y así recibiréis el Espíritu Santo
porque la promesa es para vosotros también para los que viene viven de lejos, para todos los que el
Señor nuestro Dios llamará” (He.2,37-39)
JESÚS PROMETE Y ENVÍA EL ESPÍRITU SANTO.
Cuando Jesús anuncia a sus apóstoles que iba a morir, pero luego resucitaría para subir al Padre, ellos
quedaron tristes al pensar en su ausencia Jesús les dice que Él ya ha cumplido su misión en la tierra y
que debe marcharse. Pero les consuela prometiéndoles que les enviaría el Espíritu Santo, el cual llevará
a término la obra proyectada e iniciada por Jesús. El Espíritu Santo será el gran Maestro de obras, guía y
fuerza en la edificación y salvación de la Iglesia, que somos nosotros.
FUNCIÓN QUE LE ATRIBUYE JESÚS AL ESPÍRITU SANTO.
Intercesor, que está siempre con los apóstoles y con nosotros Juan 14, 15.
Intérprete, que el Padre enviará en nombre de Cristo. Juan 14, 25
Espíritu de la verdad, para dar a conocer la verdad Juan 15, 26; 16,13.
Poco después, Jesús fue crucificado y muerto, pero resucitó triunfante. Durante
cuarenta días se apareció muchas
veces a los apóstoles y les dio sus últimos consejos y volvió a prometerles que
enviaría al Espíritu Santo Hechos 1, 8. Finalmente el día de la Ascensión de Jesús al
cielo, desapareció de la vista de sus discípulos y subió al cielo. Allí nos espera a
la derecha de Dios Padre. Diez días después de la Ascensión de Jesús al cielo y
cincuenta días después de su Resurrección viene el Espíritu Santo.
LA VENIDA DEL ESPIRITU SANTO. Hechos 2, 1 –13 Pentecostés es el gran día la recepción del Espíritu
Santo. A los cincuenta días de la Resurrección de Jesús, estando los discípulos con María, la Madre de
Jesús, se derramó sobre ellos el Espíritu Santo como una fuerza impetuosa que los llenó de alegría, de
vigor, de dones espirituales. Este es el día de Pentecostés Mateo 28, 20. Pentecostés quiere decir
cincuenta días de la Pascua de la Resurrección. Es el día que el Espíritu Santo bajó en forma de fuego
sobre la Virgen María, los apóstoles y los discípulos en el Cenáculo. El Espíritu Santo se presenta como
un viento fuerte que arrastra todo lo malo y arranca todo lo débil, y como un fuego que da calor, alegría,
energías y fuerzas. De esta manera los apóstoles se sintieron llenos de una vida nueva capaces de
enfrentar todas las dificultades para cumplir la misión que Cristo les encomendó.
EL ESPÍRITU SANTO.
Es la tercera persona de la Santísima Trinidad que procede del Padre y del Hijo. Fue enviado a los
apóstoles el día de Pentecostés, tal como lo había anunciado Jesús.
Es la fuerza misteriosa de Cristo que enseña, que ilumina nuestras conciencias para que
sepamos obrar el bien y vencer el mal. El Espíritu Santo es uno como el Padre y como el
Hijo, por eso Él nos da a conocer la verdad de Dios.
DONES Y FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO.
El Espíritu Santo, que es el espíritu de Jesús es el que nos fortalece, transforma, renueva para ser
sus testigos e ilumina nuestras conciencias para que sepamos cómo obrar el bien. Los dones del
Espíritu Santo son disposiciones permanentemente que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos
del Espíritu Santo: Estos dones son: ◆ Sabiduría, Inteligencia, Ciencia, Consejo, Fortaleza, Piedad, Temor
de Dios.
Frutos del Espíritu Santo. Los dones del Espíritu Santo producen frutos en nuestro interior.
La Iglesia enumera doce: caridad, gozo, paz, paciencia, comprensión, bondad, felicidad, benignidad,
mansedumbre, modestia, continencia, castidad.