ELECTROIMÁN
Un electroimán es un imán artificial que presenta un núcleo de hierro con
una bobina a su alrededor, pasando por dicha bobina una corriente eléctrica. El
hierro del electroimán es hierro dulce: es decir, sin impurezas.
El campo magnético
El campo magnético, en este caso, se genera a través el flujo de
la corriente. Si la corriente se interrumpe, el campo magnético del electroimán
desaparece.
A diferencia de lo ocurre con los imanes permanentes, en los electroimanes
es posible modificar el campo magnético con rapidez al actuar sobre la corriente
eléctrica. Es importante tener en cuenta que el mantenimiento del campo demanda
el uso constante de una fuente de alimentación.
Se le atribuye al danés Hans Christian Ørsted el descubrimiento del vínculo
físico que existe entre la electricidad y el magnetismo: es decir, entre
las corrientes eléctricas y los campos magnéticos. El inglés William Sturgeon,
en tanto, fue quien creó el primer electroimán a mediados de la década de 1920.
Funcionamiento y aplicaciones
El funcionamiento de un electroimán se basa en los dominios
magnéticos que se encuentran en el núcleo de hierro. Estos dominios se
comportan como pequeños imanes que, sin la incidencia de la corriente eléctrica, se
distribuyen en diferentes direcciones y se anulan entre sí. Al recibir la corriente, los
dominios magnéticos se alinean y surge el campo magnético.
Los electroimanes se utilizan en múltiples contextos donde se hace necesario
contar con un campo electromagnético variable. Hay grúas; embragues y frenos de
automóviles; interruptores; y motores que recurren a electroimanes. Los trenes de
levitación magnética, por su parte, también usan electroimanes para levitar. Como
se puede apreciar, no todos los electroimanes tienen la misma capacidad de
atracción en cuanto al peso máximo; uno hecho en casa, por ejemplo, solamente
podrá sostener objetos livianos.
Electroimán en pocos pasos
A pesar de lo que pueda parecer al leer una definición demasiado técnica,
construir un electroimán es algo que podemos hacer todos en casa usando
elementos fáciles de conseguir. Los materiales que necesitamos son los siguientes:
una batería estática; un cable de cobre de una extensión que no esté por debajo del
metro; un tornillo de hierro de más de 10 centímetros de largo; cinta adhesiva.
Para armar el electroimán debemos comenzar por enrollar con cuidado el cable
alrededor del tornillo, de manera que cada vuelta quede junto a la anterior, como si
estuviéramos reproduciendo la forma de los antiguos cables de teléfono, pero con
una mayor densidad. Además, debemos hacerlo con la mayor tensión posible. Es
importante dejar un tramo libre tanto al principio como al final, así como un margen
inicial y final de al menos 1 centímetro en el tornillo.