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Clases y Conceptos de Posesión en Derecho Civil

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241

DERECHO CIVIL
Convocatoria de 2023

TEMA 24
Sumario:

1. La posesión: concepto y clases.


2. Adquisición, conservación y pérdida.
3. Efectos durante el ejercicio de la posesión y al cesar en la misma.
4. La tutela de la posesión.

1. LA POSESIÓN:
T5 L2 CCCONCEPTO
– Arts. 430-466. Y CLASES.

El Código Civil regula la posesión en el título V del libro II (artículos 430 a 466).

I. Concepto.

Desde el derecho romano y hasta hoy se discute si la posesión es un hecho o un derecho:

1) La posesión como hecho. Los que defienden que la posesión es un simple hecho
argumentan que la protección jurídica que se dispensa a la posesión se apoya en el simple hecho de estar
ostentando un poder o señorío sobre una cosa, con independencia de que exista o no un derecho sobre ella.
La definen como un poder o señorío de hecho sobre una cosa que produce efectos jurídicos.

2) La posesión como derecho. Los que mantienen que la posesión es un derecho afirman
que ostenta todas las características propias de un derecho, pues se trata de un interés jurídicamente
protegido, que es la esencia del derecho. La definen como un poder jurídico sobre una cosa.

3) La posesión como hecho y como derecho. Hay autores que mantienen que, aunque la
posesión originariamente considerada en sí misma es un hecho, tiene también los caracteres de un derecho,
por los efectos jurídicos que produce. La definen como el ejercicio de hecho de un derecho
independientemente de si el derecho pertenece o no a quien lo ejercita como derecho suyo.
242

II. Clases (C1 T5 L2 – Arts. 430-437).

1. Posesión natural y posesión civil (artículo 430).

Según el artículo 430:

— «Posesión natural es la tenencia de una cosa, animal o el disfrute de un derecho por una
persona.

— Posesión civil es esa misma tenencia o disfrute unidos a la intención de haber la cosa,
animal o derecho como suyos».

2. Posesión en nombre propio o en nombre ajeno (artículo 431).

«La posesión se ejerce en las cosas, en los animales o en los derechos por la misma persona que los
tiene y los disfruta por otra en su nombre» (artículo 431).

3. Posesión en concepto de dueño y en concepto distinto del de dueño (artículo 432).

«La posesión en los bienes, en los animales y derechos puede tenerse en uno de dos conceptos: o en
el de dueño, o en el de tenedor de la cosa o derecho para conservarlos o disfrutarlos, perteneciendo el
dominio a otra persona»(artículo 432).

4. Posesión inmediata y mediata.

La doctrina y el TS distinguen entre la posesión mediata y la inmediata:

— La posesión mediata es la que se tiene por mediación de la posesión de otro, y presupone


una relación jurídica entre el poseedor superior y el subposeedor (caso de la que ostenta el usufructuario o el
arrendatario).

— La posesión inmediata es la que se tiene sin mediación posesoria.

5. Posesión de buena y mala fe.

La posesión puede ser justa o injusta. Y la posesión injusta, a su vez, puede ser de buena fe, si el
poseedor la cree justa; y de mala fe, si sabe que es injusta.

El artículo 433 dice: «Se reputa poseedor de buena fe al que ignora que en su título o modo de
adquirir exista vicio que lo invalide. / Se reputa poseedor de mala fe al que se halla en el caso contrario».

Y el artículo 1950, para la usucapión, dispone: «La buena fe del poseedor consiste en la creencia de
que la persona de quien recibió la cosa era dueño de ella y podía transmitir su dominio».
243

6. Posesión exclusiva y coposesión.

La posesión exclusiva la tiene una sola persona física. Hay coposesión cuando varias personas la
tienen conjuntamente.

«La posesión, como hecho, no puede reconocerse en dos personalidades distintas, fuera de los casos
de indivisión. […]» (artículo 445).

Por otra parte, el artículo 450 señala: «Cada uno de los partícipes de una cosa que se posea en común
se entenderá que ha poseído exclusivamente la parte que al dividirse le cupiere durante todo el tiempo que
duró la indivisión. La interrupción en la posesión del todo o de parte de una cosa poseída en común
perjudicará por igual a todos».

En lo demás, la doctrina estima que habrá que aplicar a la coposesión, por analogía, las reglas de la
copropiedad.

7. Posesión de derechos (cuasiposesión).

JUSTINIANO creó la cuasiposesión, pero solo la aplicó a los derechos reales. Sin embargo, en muchos
códigos modernos, como hace el español en el artículo 430, ha desaparecido la distinción entre la posesión y
la cuasiposesión, al comprenderse bajo el término posesión tanto la de las cosas corporales como la de los
derechos.

Además: «Solo pueden ser objeto de posesión las cosas y derechos que sean susceptibles de
apropiación. También pueden ser objeto de posesión los animales, con las limitaciones establecidas en las
leyes.» (artículo 437).

2. ADQUISICIÓN, CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA.

I. Adquisición (C2 T5 L2 CC – Arts. 438-445).

1º. Formas de adquisición de la posesión (artículo 438).

Según el artículo 438: «La posesión se adquiere

— [1] por la ocupación material de la cosa, animal o derecho poseído,

— [2] o por el hecho de quedar estos sujetos a la acción de nuestra voluntad,

— [3] o por los actos propios y formalidades legales establecidas para adquirir tal derecho».

En cuanto a ellos, cabe decir:

1) La ocupación material de la cosa o derecho poseído: la doctrina critica que el código


hable de ocupación material, cuando los derechos no pueden ser materialmente aprehendidos. Se refiere al
ejercicio directo sobre la cosa del poder de hecho correspondiente al derecho objeto de posesión.
244

2) El hecho de quedar la cosa o el derecho sujeto a la voluntad de una persona: la


doctrina dice que no se trata de un supuesto distinto del anterior, pues la ocupación material implica también
la sujeción de la cosa ocupada a la voluntad del poseedor.

3) Por los actos propios y formalidades legales establecidos para adquirir tal derecho: la
doctrina entiende que en esta expresión quedan comprendidos aquellos supuestos en los que se produce el
traspaso posesorio del antiguo al nuevo poseedor por cualquier procedimiento admitido en derecho. Entre
tales supuestos cabe destacar:

a) La transmisión por la tradición.

b) La transmisión por ministerio de la ley, que tiene lugar cuando, sin necesidad
de tradición, la ley atribuye a una persona la condición de poseedor. Así resulta, por ejemplo, cuando el
código establece en el artículo 440 la denominada posesión civilísima, ya que dice:

«La posesión de los bienes hereditarios se entiende transmitida al heredero sin


interrupción y desde el momento de la muerte del causante, en el caso de que llegue a adirse la herencia.

El que válidamente repudia una herencia se entiende que no la ha poseído en


ningún momento».

c) La transmisión por resolución judicial, a través de los procedimientos regulados


en la Ley de Enjuiciamiento Civil.

2º. Capacidad para la adquisición de la posesión.

Para adquirir la posesión no se exige tener la plena capacidad jurídica; según el artículo 443: «Toda
persona puede adquirir la posesión de las cosas.

Los menores necesitan de la asistencia de sus representantes legítimos para usar de los derechos que
de la posesión nazcan a su favor.

Las personas con discapacidad a cuyo favor se hayan establecido medidas de apoyo pueden usar de
los derechos derivados de la posesión conforme a lo que resulte de estas».

3º. Las distintas personas que pueden adquirir la posesión (artículo 439).

El artículo 439 establece: «Puede adquirirse la posesión

— [1] por la misma persona que va a disfrutarla,

— [2] por su representante legal,

— [3] por su mandatario [realmente es un representante voluntario]

— [4] y por un tercero sin mandato alguno; pero en este último caso no se entenderá
adquirida la posesión hasta que la persona en cuyo nombre se haya verificado el acto posesorio lo ratifique»
(esto concuerda con el artículo 1259).
245
II. Conservación de la posesión.

En cuanto a la conservación de la posesión, el Código Civil no contiene normas específicas. La


doctrina tampoco se suele ocupar particularmente de esta materia.

Pero el código sí contiene algunos preceptos que hacen referencia de forma indirecta a la
conservación de la posesión:

— Actos que no afectan a la posesión (artículo 444). «Los actos meramente tolerados y
los ejecutados clandestinamente y sin conocimiento del poseedor de una cosa, o con violencia, no afectan a
la posesión» (artículo 444).

— Presunciones. También se protege la posesión a través del establecimiento de varias


presunciones, que se verán más adelante.

III. Pérdida de la posesión (artículo 460).

El artículo 460 dice: «El poseedor puede perder su posesión:

1º. Por abandono de la cosa o del animal.

2º. Por cesión hecha a otro por título oneroso o gratuito.

3º. Por destrucción o pérdida total de la cosa, por muerte o pérdida del animal, o por quedar
la cosa o el animal fuera del comercio.

4º. Por la posesión de otro, aun contra la voluntad del antiguo poseedor, si la nueva posesión
hubiese durado MÁS de un año».

3. EFECTOS DURANTE EL EJERCICIO DE LA POSESIÓN Y AL CESAR


EN LA MISMA.
Los efectos de la posesión están regulados en el capítulo III del título V del libro II
(artículos 446 a 466).

No hay unos efectos comunes a toda posesión, pues dependen del derecho en cuyo concepto se posee.
Pero, con carácter general, cabe señalar los siguientes:

1. Efectos durante su ejercicio.

Los efectos de la posesión durante su ejercicio abarcan dos aspectos:

1) La posibilidad de adquirir la propiedad de la cosa por usucapión, por la posesión


continuada, pública, pacífica, no interrumpida y en concepto de dueño, por el tiempo exigido por la ley. El
artículo 447 señala: «Solo la posesión que se adquiere y se disfruta en concepto de dueño puede servir de
título para adquirir el dominio».

2) La protección legal que se concede al poseedor, a través de las presunciones posesorias y


las acciones posesorias (que se estudian al final del tema).
246
1 bis. Presunciones posesorias.

1) Presunciones de buena fe (artículos 434 a 436):

— Artículo 434: «La buena fe se presume SIEMPRE, y al que afirma la mala fe de


un poseedor corresponde la prueba».

— Artículo 435: «La posesión adquirida de buena fe no pierde este carácter sino en
el caso y desde el momento en que existan actos que acrediten que el poseedor no ignora que posee la cosa
indebidamente».

2) Presunción del disfrute de la posesión en el mismo concepto en que se adquirió


(artículo 436). «Se presume que la posesión se sigue disfrutando en el mismo concepto en que se adquirió,
mientras no se pruebe lo contrario» (artículo 436).

3) Presunción de título (artículo 448). «El poseedor en concepto de dueño tiene a su favor
la presunción legal de que posee con justo título, y no se le puede obligar a exhibirlo» (artículo 448).

Esta presunción no se aplica para la usucapión, en la que el justo título debe probarse y no se
presume nunca (artículo 1954).

4) Presunción de posesión de muebles dentro del inmueble que se posee (artículo 449).
«La posesión de una cosa raíz supone la de los muebles y objetos que se hallen dentro de ella, mientras no
conste o se acredite que deben ser excluidos» (artículo 449).

5) Presunción de continuidad en la posesión (artículos 459 y 466):

— Artículo 459: «El poseedor actual que demuestre su posesión en [una] época
anterior se presume que ha poseído durante el tiempo intermedio, mientras no se pruebe lo contrario».

— Artículo 466: «El que recupera, conforme a derecho, la posesión indebidamente


perdida, se entiende para todos los efectos que puedan redundar en su beneficio que la ha disfrutado sin
interrupción».

6) Presunción de posesión de cosas perdidas (artículos 461 y 462).

— Artículo 461: «La posesión de la cosa mueble no se entiende perdida mientras se


halle bajo el poder del poseedor, aunque este ignore accidentalmente su paradero».
— Artículo 462: y para la posesión de los inmuebles, el artículo 462 remite a la Ley
Hipotecaria, la cual establece en el artículo 38: «… se presumirá que quien tenga inscrito el dominio de los
inmuebles o derechos reales tiene la posesión de los mismos».
— Artículo 463: «Los actos relativos a la posesión, ejecutados o consentidos por el que posee una
cosa ajena como mero tenedor para disfrutarla o retenerla en cualquier concepto, no obligan ni perjudican al dueño, a no ser que
este hubiese otorgado a aquel facultades expresas para ejecutarlos o los ratificare con posterioridad».

2. Efectos de la posesión al cesar en la posesión (artículos 451 a 458).

Los artículos 451 a 458 regulan el destino de los frutos y el régimen de los gastos y mejoras cuando
se liquida un estado posesorio, cuando el poseedor ha de entregar la cosa al que le hubiese vencido en su
posesión, dice el artículo 453, sin concretar la causa por la que se le vence.

Tales artículos tienen un valor general y cederán cuando exista una regulación legal y concreta
de la liquidación de un determinado estado posesorio. La normativa parte de una distinción fundamental: la
buena o mala fe del poseedor.
247
1) Posesión de buena fe.

i) Derechos:

a) Frutos (artículos 451 a 454). Tiene derecho a:

1. º Frutos percibidos (artículo 451). Hacer suyos los frutos


percibidos mientras no sea legalmente interrumpida la posesión (artículo 451):

— Los frutos naturales e industriales se entienden


percibidos desde que se alzan o separan.

— Los frutos civiles «se consideran producidos por días y


pertenecen al poseedor de la buena fe en esa proporción».

2. º Frutos pendientes (artículo 452). Tiene derecho a ser


indemnizado, en el caso de hallarse pendientes algunos frutos naturales o industriales al tiempo de cesar la
buena fe, por los gastos que hubiese hecho para la producción y percibir el producto líquido en proporción al
tiempo de su posesión (artículo 452, párrafo 1.º). No obstante, el dueño puede concederle la facultad de
concluir el cultivo y recolectar los frutos pendientes; y el poseedor perderá el derecho a ser indemnizado si
no acepta esta concesión (artículo 452, párrafo 3.º).

b) Gastos (artículo 453). Tiene derecho a ser indemnizado de los gastos


necesarios y de los gastos o mejoras útiles, y puede retener la cosa hasta que se le abonen (artículo 453).

c) Mejoras (artículo 454). Tiene derecho a retirar las mejoras de lujo o


recreo que haya introducido en la cosa, SIEMPRE que esta NO sufra deterioro y en este caso el vencedor en la
posesiónno prefiera hacerlas suyas e indemnizarle el importe de lo gastado (artículo 454).

ii) Obligaciones (artículos 452 y 457):

1. ª Contribuir, en el caso de que haya frutos pendientes al tiempo de cesar la


buena fe, al levantamiento de las cargas en proporción al tiempo de la posesión (artículo 452, párrafo 2.º).
2. ª Responder del deterioro o pérdida de la cosa poseída en el caso de que
haya procedido con DOLO (artículo 457).

2) Posesión de mala fe.

i) Derechos (artículos 453 y 455):

1. º Ser indemnizado de los gastos necesarios que haya realizado en la cosa


poseída (artículos 455 y 453 en sentido contrario), pero sin poder ejercitar el derecho de retención.

2. º No tiene, en cambio, derecho al abono de los gastos útiles, ni derecho


alguno sobre los frutos, SALVO el de que se le abonen los gastos hechos para su producción, por el principio
general que rige los gastos necesarios y por la máxima que veda el enriquecimiento injusto en perjuicio de
terceros.

3. º Retirar los objetos en que se hayan invertido los gastos hechos en


mejoras de lujo o recreo, siempre que la cosa poseída no sufra deterioro y el vencedor en la posesión no
prefiera quedarse con ellos y abonarle el valor que tengan en el momento de entrar en la posesión (artículo
455) (es igual que en buena fe).
248
ii) Obligaciones (artículos 455 y 457):

1. ª Devolver los frutos percibidos y los que el poseedor legítimo hubiese


podido percibir (artículo 455).

2. ª Responder del deterioro o pérdida en todo caso, y aun de los


ocasionados por fuerza mayor cuando maliciosamente haya retrasado la entrega de la cosa al poseedor
legítimo (artículo 457, párrafo 2.º).

4. LA TUTELA DE LA POSESIÓN.
El ordenamiento jurídico-procesal arbitra dos acciones sumarias para la tutela de la posesión:

I. Acciones posesorias o para la tutela sumaria de la posesión (artículo 250.1.4.º de la LEC).

Las acciones posesorias protegen el simple hecho de la posesión, y amparan al poseedor contra
cualquier perturbador, pero sin recabar una declaración acerca de derecho alguno.

«Todo poseedor tiene derecho a ser respetado en su posesión; y si fuere inquietado en ella, deberá ser
amparado o restituido en dicha posesión por los medios que las leyes de procedimiento establecen»
(artículo 446).

Estos medios se encuentran regulados en la LEC de 7 de enero de 2000, que dispone en el


artículo 250.1.4.º: «Se decidirán en juicio verbal, cualquiera que sea su cuantía, las demandas que
pretendan: 4.º La tutela sumaria de la tenencia o de la posesión de una cosa o derecho por quien haya sido
despojado de ella o perturbado en su disfrute».

Para la admisibilidad de la demanda, deberá presentarse antes de haber transcurrido 1 año, a contar
desde el acto de la perturbación o el despojo (artículos 439 de la LEC y 460.4.º y 1968.1.º del CC).

II. Acción para la tutela de los derechos reales inscritos (artículos 41 de la LH y 250.1.7.º de la LEC).

El artículo 41 de la Ley Hipotecaria dice: «Las acciones reales procedentes de los derechos inscritos
podrán ejercitarse a través del juicio verbal regulado en la Ley de Enjuiciamiento Civil contra quienes, sin
título inscrito, se opongan a aquellos derechos o perturben su ejercicio. […] ».
24-9

1. Resumen de la liquidación de la posesión (arts. 451-458).


Buena fe
Derechos del antiguo poseedor: Mala fe
Indemnización, Solo tiene derecho a que se le
proporcionalmente al tiempo de abonen los gastos para su
Frutos posesión (452.I). Salvo que el producción (no lo recoge el CC,
dueño le deje acabar el cultivo pero se deduce de la
y recoger la cosecha ([Link]) prohibición del enriquecimiento
injusto)
Indemnización Indemnización SIN RETENCIÓN (455
Necesarios
+ y 453 en sentido contrario)
Retención
Gastos o mejoras útiles EN AMBOS CASOS (453)
No tiene derecho a NADA
Retirada sin deterioro de la cosa
que se ha perdido, pero el
Gastos vencedor puede optar por
Igual que en buena fe (455)
indemnizarle y quedarse con las
Mejoras de lujo o recreo mejoras (454) (la
indemnización es solo opción
para el vencedor)
Salvo que las mejoras hayan desaparecido al entregar la cosa
al vencedor, en cuyo caso no tiene derecho a nada (458)

Obligaciones del antiguo


Buena fe Mala fe
Debe contribuir al
Debe devolver los frutos percibidos
levantamiento de las cargas por
Frutos y los que el poseedor legítimo
haber frutos
debió percibir (455)
pendientes, en proporción a su
posesión ([Link])
Responde SIEMPRE.
Responde también en caso de
Deterioro o pérdida Solo responde por DOLO (457)
FUERZA MAYOR si retrasó
maliciosamente la entrega ([Link])

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