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hacia la equidad de género dentro de las empresas

informales

Reducción de la Pobreza y Gestión Económica


Unidad de gestión a cargo de Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela
Región de América Latina y el Caribe
abreviaciones

AFP Administradoras de Fondos de Initiative (Iniciativa


Pensiones multilateral de alivio de la
AIF Asociación Internacional de deuda)
Fomento MECOVI Encuesta de Medición de
ASOFIN Asociación de Entidades Condiciones de Vida
Financieras Especializadas en NAFIBO Nacional Financiera Boliviana
Micro Finanzas de Bolivia NIT Número de Identificación
BCB Banco Central de Bolivia Tributaria
BID Banco Interamericano de OCDE Organización para la
Desarrollo Cooperación y el Desarrollo
CEPB Confederación de Empresarios Económico
Privados de Bolivia ODM Objetivos de Desarrollo del
CEPROBOL Centro de Promoción Bolivia Milenio
DELP Documento de Estrategia para la OIT Organización Internacional del
Lucha contra la Pobreza Trabajo
DFID Departamento para el Desarrollo ONG Organización no gubernamental
Internacional (Ministerio PIB Producto Interno Bruto
Británico para el Desarrollo PNUD Programa de las Naciones Unidas
Internacional) para el Desarrollo
FFP Fondos Financieros Privados SBEF Superintendencia de Bancos y
FMI Fondo Monetario Internacional Entidades Financieras
FONDESIF Fondo de Desarrollo del Sistema SIG Sistema de Información
Financiero y de Apoyo al Sector Geográfica
Productivo SIN Servicio de Impuestos Nacionales
GC Grupo Consultivo UDAPE Unidad de Análisis de Políticas
INE Instituto Nacional de Económicas y Sociales
Estadísticas USAID United States Agency for
MAS Movimiento al Socialismo International Development
MDRI Iniciativa Multilateral de (Agencia para el Desarrollo
RMultilateral Debt Relief Internacional – Estados Unidos)
Vicepresidenta del banco mundial para américa latina
Pamela Cox

Director para los países andinos


Carlos Felipe Jaramillo

Director, LCSPR
Marcelo Giugale

Gerente Sectorial, LCSPE


Rodrigo Chaves

Líder de Sector, LCSPE


Rossana Polastri

Jefe del Equipo


Seynabou Sakho,
Loli Arribas Banos
Índice

Agradecimientos
Resumen Ejecutivo 11

Capítulo I: Hombres y Mujeres en el Sector Informal de Bolivia 19


I. Tendencias de la informalidad y el empleo femenino 20
II. Factores que moldean las tendencias de la fuerza laboral basadas en el género:
Presiones del hogar, educación, reglamentación 21
III. Origen étnico, educación e informalidad: Efectos compuestos 26
IV. Conclusión: La importancia del género en el mercado laboral boliviano 28

Capítulo II: Género, Formalidad y Rentabilidad 31


I. Diferencias basadas en el género de la formalidad de las empresas 32
II. Diferencias de rentabilidad basadas en el género 35
III. Por qué las empresas de mujeres son más informales y menos rentables 38
IV. Conclusiones sobre las diferencias basadas en el género de la formalidad y la rentabilidad 43

Capítulo III: Obstáculos Específicos del Género a la Productividad 45


I. Opiniones de los hombres y mujeres sobre los obstáculos de la productividad 47
II. Obstáculo basados en el género del acceso a los activos productivos 48
III. Obstáculos del mercado y del hogar a la productividad económica de las mujeres 55

Capítulo IV: Recomendaciones de Política para Incrementar la Formalización y


Productividad de las Empresarias 61
I. Promover el acceso de las mujeres a los activos de producción 64
II. Crear un entorno propicio para las iniciativas empresariales femeninas 69

Bibliografía 78

ANEXOS
Anexo 1: Métodos de Estimación 84
Annex 2: ¿Varía el impacto del NIT (y otros factores) sobre las utilidades en función del género? 86
Anexo 3: ¿Varía el impacto del NIT (y otros factores) sobre las utilidades en función del género? 87
Anexo 4: Tasas de interés de las instituciones de microcrédito de América Latina (Junio de 2005) 88
Anexo 5: Obstáculos que enfrentan las microempresas de mujeres y que se refuerzan mutuamente 89

Gráficos
Gráfico 1.1: Proporción de mujeres en la fuerza laboral, por categoría de empleo 20
Gráfico 1.2: Fuerzas laborales urbanas masculina y femenina, por categoría de empleo 21
Gráfico 1.3: Participación e informalidad de la fuerza laboral femenina en América Latina
y el Caribe (2000-02, para zonas urbanas) 22
Gráfico 1.4: El empleo por cuenta propia como proporción del empleo total, por género y estado
civil, 2005 22
Gráfico 1.5: El empleo informal por cuenta propia como proporción
del empleo total, por edad y género 23
Gráfico 1.6: El empleo informal como proporción del empleo total,
por sector económico y género, 2005 24
Gráfico 1.7: Resultados de empleo, por género y origen étnico 27
Gráfico 2.1: Impacto de tener un NIT sobre la rentabilidad, por tamaño de la empresa 34
Gráfico 2.2: Brechas de género del ingreso mensual promedio, por sector 35
Gráfico 2.3: Brechas de género del salario por hora, por sector 36
Gráfico 2.4: Razones para preferir el trabajo por cuenta propia, hombres y mujeres casados 39
Gráfico 2.5: Brecha de género en los años de instrucción, por sector 40
Gráfico 2.6: Distribución de la muestra masculina y femenina, por sector 41
Gráfico 2.7: Utilidades mensuales, por sector y género 42
Gráfico 3.1: Obstáculos a la productividad, por género 48
Gráfico 3.2: Préstamo bancario y microcrédito, por género 49
Gráfico 3.3: Afiliación de las empresas a asociaciones, por género 56
Gráfico 3.4: Beneficios de las asociaciones, por género 56
Gráfico 3.5: Personal femenino como porcentaje del total, por tamaño
de la empresa y género del propietario 57
Gráfico 3.6: Horas trabajadas por semana, por género y sector 59
Gráfico 3.7: La prevalencia de la violencia sexual y física basada en el género en América Latina
ojo falta
Cuadros
original
Cuadro 1.1: Años de educación por sector (Formal/Informal) y género 24
Cuadro 1.2: Brechas salariales basadas en el género y el origen étnico, por categoría de empleo 27
Cuadro 1.3: Brechas de educación basadas en el género y el origen étnico, por categoría
de empleo 28
Cuadro 2.1: Formalidad por género del propietario y tamaño de la empresa 32
Cuadro 2.2: Porcentaje de encuestados que formalizaron sus empresas para… 33
Cuadro 2.3: Regresiones de los ingresos de los microempresarios 37
Cuadro 2.4: Escala de operaciones según activos y número de empleados, por género 41
Cuadro 3.1: Uso de servicios financieros, por género, y tamaño de la empresa 49
Cuadro 3.2: Tasas internas de rendimiento de la duplicación del capital, por sector y género 53

Recuadros
Recuadro 1.1: Inflexibilidad del Mercado Laboral 25
Recuadro 1.2: Beneficios cuando la mujer produce ingresos y controla los recursos 29
Recuadro 3.1: La metodología de grupos focales y el trabajo con datos basados en percepciones 46
Recuadro 3.2: Percepciones de las mismas empresarias de los obstáculos para acceder
a los servicios financieros 51
Recuadro 3.3: Percepciones de las empresarias de los beneficios de organizarse 55
Recuadro 3.4: ¿Por qué las empresarias prefieren la informalidad? 58
Recuadro 4.1: Diferencias basadas en el género del rendimiento del capital 65
Recuadro 4.2: Títulos de propiedad: ¿Necesarios pero no suficientes para acceder al crédito? 66
Recuadro 4.3: El papel de la capacitación para elevar la autoeficacia de las empresarias 68
Recuadro 4.4: El papel de las asociaciones empresariales para elevar la autoeficacia de las
empresarias 70
Recuadro 4.5: Políticas de apoyo a los artesanos, India 71
Recuadro 4.6: Exportación de artesanías bolivianas por Internet 71
Recuadro 4.7: La Iniciativa Fashion District de Johannesburgo 72
Recuadro 4.8: Cuidado de los niños en Ciudad de Guatemala 74
Recuadro 4.9: Red de Guarderías y Estancias Infantiles 75
Agradecimientos

Este informe fue preparado por un equi- En distintas etapas, el equipo recibió
po dirigido por Yaye Seynabou Sakho (LCSPE) la valiosa orientación de Wendy Cunning-
y Maria Dolores Arriba Banos (LCC6) e inte- ham (LSCHS), Elizabeth Katz (investiga-
grado por Trine Lunde (LCSPR), Julio Loayza dora Asociada, Universidad de California),
(LCCBO), Julio Velasco (LCCBO), Lykke Ander- David McKenzie (DECRG), Marco Scuriatti
sen (INESAD Bolivia), Beatriz Muriel (INESAD (LC6) y Vicente Fretes Cibils (ex econo-
Bolivia), Ruth Llanos (LCCBO) y David McKen- mista principal y Líder Sectorial PREM
zie (DECRG). La revisión del informe estuvo LCSPE).
a cargo de Nadereh Chamlou (coordinadora Agradecimientos sinceros a Carmen Car-
principal, MENA), Elena Bardassi (economista pio y Jorge Gamarra (equipo de gestión del
principal, PREMGE) y Maria Beatriz Orlando conocimiento), a Natalia Torres (Universi-
(economista principal, LCSPR). dad de los Andes, Colombia) y a todo el
El informe fue elaborado bajo la orien- equipo de gestión del conocimiento por los
tación y supervisión de Mauricio Carrizosa extraordinarios esfuerzos realizados para
(economista principal, IEG) Rodrigo Chaves producir el video que apoya la disemina-
(gerente sectorial LCSPE) y Rossana Polastri ción del estudio.
(economista principal a.i. y Líder de Sector Se reconoce también la labor de En-
PREM LCSPE). Carlos Felipe Jaramillo (di- cuestas & Estudios en la recopilación de
rector del BM para la región andina, LCC6A) datos cualitativos y cuantitativos.
vinculó el equipo a la estrategia global del El informe fue preparado sobre la base
Banco Mundial y guió a sus miembros en de dos misiones en Bolivia que tuvieron lu-
esa dirección. gar en octubre de 2006 y febrero de 2007.
El informe se enriqueció con las excelen- El equipo desea agradecer a las autoridades
tes contribuciones de Chris Humphrey (LC- bolivianas, a UDAPE, INE, Viceministerio de
C6A), Mónica Torrelio (LCCBO), Patricia Cha- la Mujer, Ministerio de Planificación, a tra-
cón Holt (LCSPE) y Michael Geller (LCSPE). vés del VIPFE, y al Viceministerio de Plani-
Se reconoce con agradecimiento el ficación y Coordinación por su cooperación
apoyo financiero prestado por el Plan de en delinear el alcance del estudio y facilitar
Acción sobre Género (GAP) para la prepara- el acceso a toda la información necesaria
ción del informe. para su elaboración.
Resumen ejecutivo

RE. 1 En este informe1, trataremos de una mayor tendencia a trabajar por cuenta
explicar las diferencias basadas en el gé- propia que los hombres. En 2005, 77 por
nero en las empresas que tienden hacia la ciento de las mujeres del sector informal
formalidad, y el impacto de la formalidad eran autoempleadas, comparado con 58 por
sobre las utilidades y la productividad de ciento en el caso de los hombres. La mujer
las pequeñas empresas informales. Para boliviana tiene una de las tasas más altas
ello, realizamos un análisis de género de de participación en el mercado laboral y de
la formalidad y productividad de las empre- informalidad de América Latina.
sas en seis diferentes sectores de Bolivia.
Los resultados de este análisis aclaran las RE.3 Las pequeñas y micro empresas
diferencias basadas en el género de los de- de mujeres también tienden a ser más
terminantes de la decisión de una empresa informales y menos rentables que las em-
de formalizarse y las consecuencias de esta presas de hombres. Nuestro análisis empí-
decisión para las utilidades. Los resultados rico señala que sólo 46 por ciento de las
también explican mejor los obstáculos a la empresas de mujeres tienen una licencia
productividad que enfrentan las pequeñas municipal, comparado con 60 por ciento
y micro empresas y las variaciones de los de las empresas de hombres. Además, sólo
mismos en función del género del propieta- 22 por ciento de las empresas de mujeres
rio de la empresa. tienen un número de identificación tribu-
taria, comparado con 33 por ciento de las
RE.2 Las mujeres están sobre repre- empresas que pertenecen a hombres. Las
sentadas en el sector informal, especial- empresarias también ganan menos, con
mente en el autoempleo informal. Casi una utilidad mensual promedio de Bs1.202
dos tercios (65 por ciento) de la fuerza la- comparado con Bs2.127 para los empresa-
boral femenina de las zonas urbanas, tenía rios.
un empleo informal (mujeres empleadas
en una empresa o dirigiendo una empresa RE.4 Uno de los principales objetivos
sin número de identificación tributaria) en de este estudio es determinar las varia-
2005, comparado con sólo 57 por ciento bles responsables de la menor formalidad
de la fuerza laboral masculina. Las muje- de las empresas de mujeres. El estudio
res del sector informal también presentan relacionado (Banco Mundial 2007a) señala

1 Un estudio relacionado con el informe del Banco Mundial “Políticas para incrementar la formalidad y
productividad de las empresas” (2007a).
12
Evaluación de la pobreza en Bolivia

que el sector informal de Bolivia es el más tos cualitativos de grupos focales. El aná-
grande de América Latina, según muchas lisis cuantitativo se basa en datos nuevos
definiciones y medidas. El estudio también provenientes de una encuesta cuantitativa
explica la razón por la que es necesario fo- de 629 empresas formales e informales de
mentar la formalidad, teniendo en cuenta seis sectores diferentes y en la información
los muchos efectos negativos de una tasa de la Encuesta de Hogares 2005. El análi-
de informalidad elevada. Estos efectos ne- sis cualitativo se basa en 20 grupos focales
gativos incluyen una menor capacidad de sostenidas con propietarios y propietarias
crecimiento, ya que las empresas informa- de pequeñas y micro empresas de La Paz,
les tienden a ser menos productivas por la El Alto, Cochabamba y Santa Cruz. La en-
falta de acceso a capital físico, financiero cuesta ofrece pruebas empíricas sobre los
y humano y una menor escala de operacio- determinantes de la formalidad a nivel em-
nes; efectos fiscales negativos, puesto que presa y los efectos de la formalidad sobre
las empresas informales aprovechan los la rentabilidad de las empresas. El análisis
servicios prestados con recursos fiscales sin cualitativo ratifica las conclusiones sobre
pagar por ellos; y externalidades sociales los principales obstáculos a la formaliza-
negativas, incluyendo un imperio de la ley ción y al aumento de la productividad.
e instituciones públicas deficientes, mayor
corrupción y menor capacidad de hacer RE.8 Salvo indicación al contrario, el
cumplir los contratos. número de identificación tributaria sirve
de medida de la formalidad. Concreta-
RE.5 Un segundo objetivo de este mente, los trabajadores empleados en em-
estudio es identificar los obstáculos a la presas que no tienen un número de identi-
productividad basados en el género, que ficación tributaria (NIT) y los trabajadores
impiden el crecimiento de las empresas por cuenta propia que operan empresas sin
de mujeres. En primer lugar, nuestro aná- un NIT, son considerados informales. La
lisis del impacto de la formalidad sobre la fuerza laboral formal está compuesta por
rentabilidad señala que los beneficios de la trabajadores empleados en empresas con
formalización para la mayoría de las em- NIT o en una institución del sector público
presas de mujeres aumentan con el tamaño y trabajadores por cuenta propia que ope-
de la empresa. En segundo lugar, encon- ran sus empresas con NIT. Esta definición
tramos que la menor escala de operacio- se diferencia del enfoque legalista basado
nes de las empresas de mujeres es una de en la cobertura de la seguridad social, así
las principales causas de las diferencias de como de la definición productiva basada en
género en la productividad y rentabilidad. las características del trabajador y el tama-
Sin embargo, la mayoría de las diferencias ño de la empresa. Los resultados de la en-
disminuyen o desaparecen a medida que la cuesta indican que la formalidad sigue un
empresa se hace más grande. continuo que empieza con la obtención de
una licencia municipal, continúa con la ob-
RE.6 Para entender mejor las diferen- tención de un NIT y termina con la inscrip-
cias y los obstáculos basados en el género, ción en el registro nacional de comercio.
combinamos datos cuantitativos de las De las 630 empresas que participaron en
encuestas de empresas y hogares con da- la encuesta—que son representativas en el
13
Evaluación de la pobreza en Bolivia

censo a nivel urbano—, menos de la mitad impiden a las mujeres obtener empleos
eran totalmente informales, 28 por ciento formales, sobre todo en el sector privado.
tenían únicamente una licencia municipal, Las mujeres tienen una semana laboral más
21 por ciento tenían un NIT y una licencia corta, no pueden trabajar de noche y no
municipal y sólo 4 por ciento tenían una pueden compartir con el marido las pres-
licencia, un NIT y estaban inscritas en el taciones de maternidad pagadas por el em-
registro nacional de empresas. pleador. Asimismo, no se cumplen plena-
mente las disposiciones legales en contra
Las mujeres están desproporcionada- de la discriminación en la remuneración y
mente representadas en el sector informal el ascenso por mérito. Las mujeres emplea-
como trabajadoras por cuenta propia das en el sector formal tienen un nivel de
instrucción similar al de los hombres, pero
RE.8 En las últimas décadas se pro- en el sector informal las mujeres tienen, en
dujo una aceleración de la entrada de la promedio, 1,7 años menos de instrucción
mujer boliviana en el mercado laboral, así que los hombres y dos años menos en el
como una rápida contracción del empleo caso de las trabajadoras por cuenta propia.
en los sectores formales y una expansión Sin embargo, estos factores no explican del
del sector informal. El ritmo acelerado de todo el elevado índice de informalidad de
la entrada de la mujer en el mercado laboral la mujer.
de las últimas décadas se debió sobre todo
a una disminución de la tasa de fertilidad y RE.10 La propensión desproporciona-
a la rápida urbanización iniciada en Bolivia da de la mujer hacia el autoempleo es
en los años 50. El rápido proceso de urba- en parte el resultado de sus responsabi-
nización del país también fomentó el de- lidades familiares, que a menudo inter-
sarrollo de un gran sector informal y, para fieren con el horario oficial de trabajo.
mediados de los 70, 57 por ciento del em- Las responsabilidades del hogar y el estado
pleo urbano era informal. En los años 80, civil parecen influir en los resultados del
la contracción del sector público estimuló mercado laboral para las mujeres, al exigir
todavía más el empleo informal, que llegó un cierto grado de flexibilidad que común-
a cerca de 60 por ciento de la fuerza laboral mente se asocia con el trabajo por cuenta
urbana, nivel en el que permaneció hasta el propia informal. Los resultados del empleo
2005. Con un sector público que se hacía de las mujeres son más sensibles al estado
cada vez más pequeño y una tendencia de- civil que en el caso de los hombres. Mien-
creciente a contratar personal femenino en tras que las mujeres casadas y divorciadas
el sector privado formal, aumentó la pro- son más propensas a trabajar en el sector
porción de mujeres en el sector informal. informal que los hombres, los resultados
del mercado laboral para las mujeres sol-
RE.9 El menor grado de instrucción teras son los mismos que para sus colegas
de la mujer y las normas “protectoras” masculinos. Esto señala que las responsa-
del mercado laboral explican algunas de bilidades familiares y del hogar podrían de-
las diferencias de género de la formali- terminar la preferencia de las mujeres casa-
dad, pero no todas. Rígidas normas labo- das por la mayor flexibilidad que ofrece el
rales y un menor aprovechamiento escolar auto empleo informal.
14
Evaluación de la pobreza en Bolivia

RE.11 Las importantes diferencias de sa- presas de hombres tienen el triple de acti-
larios entre hombres y mujeres también se vos que las empresas de mujeres, y emplean
explican por la tendencia de las mujeres a 3.5 personas, comparado con 2.7 para las
concentrarse en empleos y sectores de poca empresas de mujeres. Una menor escala
productividad, junto a su menor aprovecha- de operaciones permite mayor flexibilidad
miento escolar. En general, las diferencias de para cuidar de la familia y para adaptar la
salarios basadas en el género se deben, en empresa a los cambios de la demanda y al
parte, a la concentración de las mujeres en ciclo de ingreso del cónyuge. El hecho de
sectores de baja productividad—por decisión operar desde la casa también permite a las
propia, presión social o estereotipos de gé- mujeres equilibrar las responsabilidades
nero—, mientras que las brechas de género del hogar y del trabajo, lo cual limita su
dentro de los sectores se deben al menor capacidad de expandirse. Las pequeñas y
grado de instrucción de las mujeres y a su micro empresarias tienen el doble de pro-
concentración en empleos menos calificados. babilidades de operar desde la casa que sus
contrapartes varones.
RE.12 Las características de la fuerza
laboral femenina (como ser, mayor infor- RE.14 Las pequeñas y micro empresas
malidad, menor educación, salarios más de mujeres son, por lo general, demasia-
bajos) son más pronunciadas en el caso do pequeñas para sacar mucho provecho
de las mujeres indígenas. Más del 60 por de la formalización. Mientras que la for-
ciento de las mujeres indígenas se dedica malidad está ligada a una mayor rentabi-
al empleo por cuenta propia en el sector lidad en las pequeñas empresas (de tres
informal, comparado con un poco menos y cinco empleados), el impacto de la for-
de 40 por ciento de los hombres indígenas, malidad sobre la rentabilidad es negativo
40 por ciento de las mujeres no indígenas para las microempresas (menos de tres
y sólo 28 por ciento de los hombres no empleados). Para este grupo, el impacto
indígenas. En el autoempleo informal, las negativo sobre la rentabilidad es quizás
mujeres indígenas ganan aproximadamente el “obstáculo” más grande para buscar la
67 por ciento de lo que ganan los hombres formalidad. Las iniciativas para incremen-
indígenas por hora y sólo 60 por ciento de tar la formalidad de las microempresas y
lo que ganan las mujeres no indígenas. La de las empresas grandes deberán, por lo
mayor informalidad y el menor ingreso de tanto, concentrarse en reducir los costos
las mujeres indígenas reflejan, en gran par- de la formalidad y aumentar sus ventajas.
te, los efectos de las brechas de educación En vista de la pequeña proporción de em-
basadas en el género y el origen étnico. presas de mujeres demasiado pequeñas
Las diferencias basadas en el género de para obtener beneficios de la formalidad,
la formalidad y rentabilidad se pueden ex- el hecho de estimular el crecimiento de
plicar por la escala de operación, el sector estas empresas también estimularía sus
de operación, la educación y la motivación incentivos para formalizarse. Muchas dife-
para crear una empresa. rencias basadas en el género de la manera
en que las empresas operan, disminuyen e
RE.13 Las empresas de mujeres operan incluso desaparecen a medida que las em-
a menor escala. Por regla general, las em- presas crecen. Una vez que las empresas
15
Evaluación de la pobreza en Bolivia

de mujeres alcanzan un determinado ta- que los bajos niveles de instrucción consti-
maño, las diferencias basadas en el géne- tuyen un obstáculo para todas las empresas
ro del uso de los servicios financieros, del de mujeres.
acceso al capital físico y de la propensión
a contratar personal femenino parecen RE.17 A diferencia de los hombres,
desaparecer. El tamaño límite donde las las motivaciones de las mujeres para
diferencias de género desaparecen es 11 o trabajar suelen estar determinadas por
más empleados. su necesidad de manejar sus funciones
productivas y reproductivas. Entre las
RE.15 Las mujeres concentran sus ac- razones para trabajar por cuenta propia,
tividades en sectores poco productivos. las empresarias dan más importancia a “la
Noventa y cinco por ciento de las empresas capacidad de cuidar de los niños y ancia-
de mujeres que participaron en la encuesta nos y trabajar al mismo tiempo” que los
operan en cuatro de los seis sectores in- empresarios. Al evaluar los obstáculos a
cluidos en la encuesta: tiendas de comesti- la productividad de la empresa, las mu-
bles, venta de comida, producción de lana jeres también dan más importancia a las
de alpaca, y textiles y fabricación de pren- responsabilidades del hogar que los hom-
das de vestir. A la inversa, 64 por ciento bres. Como dijo una de las empresarias:
de las empresas de hombres que participa- “La mujer tiene que trabajar el triple: en el
ron en la encuesta, operan en los sectores hogar, con los hijos y, además, en la empre-
de fabricación de productos de madera y sa. Este tipo de trabajo me permite cuidar
transporte, donde la presencia de empresas de mi hogar y de mis hijos y no tengo que
de mujeres es de sólo 2 a 3 por ciento. Los salir de mi casa”. Por otro lado, los da-
cuatro sectores de mayor concentración de tos cualitativos revelaron que las mujeres
mujeres son también aquellos en los que casadas tienden a considerar su actividad
sus ganancias son bajas y las diferencias económica como un complemento del in-
de ganancias basadas en el género son muy greso del marido y no como una iniciativa
marcadas. comercial propiamente dicha.

RE.16 Las empresarias del sector in- RE.18 El deseo de las mujeres de hacer
formal tienen un promedio de aprove- crecer la empresa es fuerte en algunos
chamiento escolar menor que el de sus sectores, aunque es menor que el de los
colegas varones, con cierta variación en hombres por regla general. Por ejemplo,
los distintos sectores. Los empresarios va- las mujeres del sector de textiles expre-
rones tienen, por regla general, 2.2 años saron un fuerte deseo de crecer, lo que
más de instrucción que las mujeres. Esto resulta bastante lógico dado que, según
no es únicamente un obstáculo directo a la estimaciones aproximadas, una duplica-
productividad, sino también un obstáculo ción del capital que poseen las mujeres en
indirecto, pues podría afectar la capacidad este sector, incrementaría las utilidades
de las mujeres de solicitar y utilizar servi- mensuales de cerca de 22 por ciento. Sin
cios financieros. Además, nuestro análisis embargo, este deseo podría verse obsta-
empírico señala que las mujeres tienden a culizado por la falta de acceso al capital
contratar a otras mujeres, de tal manera financiero y físico.
16
Evaluación de la pobreza en Bolivia

RE.19 Los datos cuantitativos revelan regla general, demasiado pequeñas como para
que las diferencias de género del uso de aprovechar plenamente los beneficios de la
los servicios financieros también dismi- formalización, las políticas deberían centrar-
nuyen a medida que las empresas crecen, se en incrementar la productividad y la escala
mientras que los datos cualitativos in- de las empresas de mujeres. Aquí aparecen
dican que los obstáculos de la demanda dos prioridades con respecto a las políticas,
juegan un papel importante en limitar su a saber, promover el acceso de las mujeres a
acceso a las finanzas. Las mujeres tien- los activos productivos, con el fin de facilitar
den a utilizar menos crédito formal y otros el crecimiento y la productividad de las em-
servicios financieros que los hombres. Sin presas de mujeres, y crear un entorno habili-
embargo, los datos cualitativos indican que tante para la iniciativa empresarial femenina,
las mujeres no perciben ninguna discrimi- ampliando las opciones de las mujeres y su
nación basada en el género en contra de capacidad de responder a las oportunidades
ellas con respecto a la oferta de crédito por del mercado. Las iniciativas para incrementar
las instituciones financieras. Más bien, los el acceso a los activos productivos incluyen
obstáculos al acceso de las mujeres al cré- facilitar el acceso de la mujer al crédito, a
dito y uso de servicios financieros parecen los derechos de propiedad, a la capacitación
estar impulsados por la demanda, incluyen- y a la educación. Las iniciativas para crear
do: dificultades para documentar los ingre- un entorno habilitante incluyen promover las
sos y garantías y falta de información sobre actividades asociativas, proveer servicios de
cómo solicitar préstamos. cuidado de los niños y realizar más evalua-
ciones de las causas de la segregación de las
RE.20 Los datos cualitativos indican que mujeres en ciertos sectores y ocupaciones de
las restricciones sobre la autonomía de las baja productividad.
mujeres podrían actuar de manera negati-
va sobre la productividad de las empresas RE.22 Las intervenciones específicas
de mujeres. Las pruebas cualitativas revelan dirigidas a pequeñas y micro empresas de
casos en los que la movilidad de las muje- mujeres son:
res es restringida por los papeles de género
tradicionales, generalmente cuando el marido A corto plazo:
desea que la mujer se quede en la casa. Facilitar el uso por parte de las empre-
sarias del crédito formal y de otros servicios
Las implicaciones de política del aná- financieros, reduciendo para ello los obstá-
lisis indican que la atención debería cen- culos de la demanda mediante campañas de
trarse en aliviar los obstáculos a la pro- información y marketing (cómo llenar los
ductividad basados en el género. formularios de solicitud de préstamo, cómo
reunir los documentos necesarios, etc.).
RE.21 Las implicaciones del incremento Las autoridades también podrían evaluar
de la formalidad y la rentabilidad de las las diferencias de género en la distribución
microempresas de mujeres para las políticas de derechos formales de propiedad sobre la
están centradas en aliviar los obstáculos a tierra y otros bienes—comúnmente utiliza-
la productividad basados en el género. En dos como garantía—, y cómo esto afecta el
vista de que las empresas de mujeres son, por uso de crédito por las mujeres.
17
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Promover las asociaciones comerciales desean aumentar la escala de su nego-


y otras organizaciones en las que las em- cio, pero no pueden por la insuficiencia
presarias desarrollan su capacidad empre- o falta de servicios de cuidado de niños.
sarial y autoeficacia, y crear espacios don- Se debería evaluar el interés por un pro-
de puedan compartir experiencias, discutir grama de este tipo para diseñar un pro-
inquietudes y preocupaciones comunes del yecto piloto y estimar el costo fiscal de
entorno laboral y buscar soluciones. la intervención.

A mediano plazo: De mediano a largo plazo:


Mejorar el acceso a la capacitación ge- Cerrar las brechas de género de la edu-
rencial y a programas de vinculación comer- cación formal que limitan la aptitud em-
cial, y reforzar la asistencia para acceder a presarial de las mujeres y su capacidad
nuevos mercados (por ejemplo, mercados de ingresar al empleo formal. Centrarse
nicho, mercados de exportación, adquisi- especialmente en atender las múltiples
ción pública) con productos competitivos. desigualdades que sufren las mujeres indí-
En todas las áreas de política, habrá que genas.
tener en cuenta consideraciones y solucio- Atacar las causas primordiales de la se-
nes específicas para el sector y prestar una gregación ocupacional basada en el género
atención especial a las necesidades de las y los estereotipos de género, para que la
mujeres indígenas. decisión de ingresar en sectores y ocupa-
Promover el acceso al cuidado de los ciones informales y/o de baja productividad
niños para las madres trabajadoras que sea realmente una cuestión de preferencia.
Capítulo I
Hombres y mujeres del sector
informal de Bolivia

E
l sector informal boliviano es uno de los más grandes de
América Latina, estando las mujeres sobre representadas,
especialmente dentro del autoempleo informal. En este
capítulo, analizaremos las diferencias entre hombres y mujeres
en cuanto al empleo en empresas formales e informales. Nuestro
análisis está basado principalmente en la Encuesta de Hogares 2005
y define la informalidad como el empleo en empresas que no poseen
un número de identificación tributaria (NIT) o por cuenta propia,
sin solicitar un NIT.
20
Evaluación de la pobreza en Bolivia

I. Tendencias de la Si bien la participación de la mujer en


informalidad y el empleo la fuerza laboral creció rápidamente en
femenino las últimas décadas, no estuvo acompa-
ñada por el crecimiento del empleo ni la
El nivel de informalidad de Bolivia es expansión de oportunidades para la mujer
alto y lo ha sido durante los últimos 30 en los sectores formales. Al disminuir la
años. Según la definición legal basada en carga familiar como resultado de la reduc-
la cobertura del sistema de pensiones, 70 ción de la tasa de fertilidad, se aceleró la
por ciento de la fuerza laboral activa de entrada de la mujer en la fuerza de trabajo.
las zonas urbanas de Bolivia pertenece al Para 2005, las mujeres representaban 43,5
sector informal (Banco Mundial 2007a). por ciento de la población activa de Boli-
Junto al Paraguay, es la tasa más alta de via, comparado con 33 por ciento en 1980.2
la región. El rápido proceso de urbaniza- Sin embargo, este crecimiento del empleo
ción que empezó en los años 50 fomentó femenino se concentró en el sector infor-
el desarrollo del sector informal y, para me- mal, mientras que el sector privado formal
diados de los 70, 57 por ciento del empleo seguía excluyendo a las mujeres. En 2005,
urbano ya era informal. En los años 80, una las mujeres representaban casi la mitad del
reestructuración importante, que incluyó la total de empleos del sector informal, pero
privatización de empresas estatales y una sólo el 38 por ciento de los empleos del
reducción significativa del número de em- sector formal (gráfico 1.1).
pleados públicos, estimuló todavía más el
empleo informal, que llegó a alrededor del Las mujeres están sobre representa-
60 por ciento de la población activa de las das en el sector informal, donde la gran
zonas urbanas, nivel que seguía vigente en mayoría trabaja por cuenta propia. Casi
2005. dos tercios (65 por ciento) de la fuerza la-

Gráfico 1.1 - Proporción de mujeres en la fuerza laboral, por categoría de empleo


(2005)

60
53.5
48.5 50.4
45 42.1 43.5

32.7
30 27.0

15

0
total Publico Privado total trabajadora Cta. propia
Formal informal total

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Hogares, 2005.

2 Datos estadísticos de género del Banco Mundial.


21
Evaluación de la pobreza en Bolivia

boral femenina de las zonas urbanas estaba que incluye a las trabajadoras por cuenta
empleada informalmente en 2005, ya sea propia y a las que trabajan en servicios
como trabajadoras asalariadas o por cuenta domésticos y microempresas con menos de
propia, comparado con 57 por ciento de la cinco empleados.
fuerza laboral masculina (Gráfico 1.2). En
2005, 77 por ciento de las mujeres del sec- II. Factores que determinan
tor informal trabajaban por cuenta propia, las tendencias de género de
comparado con 58 por ciento en el caso de la fuerza laboral: Presiones
los hombres. del hogar, educación,
regulación
Gráfico 1.2 - Fuerzas laborales urbanas
masculina y femenina, Las tasas más altas de trabajo infor-
por categoría de empleo (%) mal y trabajo por cuenta propia entre las
mujeres parecen estar impulsadas en su
100%
33.0 49.7 mayor parte por la necesidad de equili-
brar las responsabilidades del hogar y del
80%
trabajo. Las responsabilidades familiares de
la mujer suelen ser inconciliables con los
60% 23.7
horarios de trabajo. En cambio, la flexibili-
43.3 15.1
dad que ofrece el empleo por cuenta propia
40%
ayuda a equilibrar las funciones productivas
35.2 y reproductivas de la mujer (Banco Mundial
20%
2005, Cunningham y Gómez 2004, Tannuri-
Pianto y Pianto 2003). Los resultados del
0%
hombres mujeres empleo para las mujeres son más sensibles
Autónomos informales al estado civil y a la composición del hogar
informales (presencia de niños pequeños). Las tasas de
Formales (Privado y Público) participación de las mujeres solteras son si-
milares a las de los hombres, tanto en el em-
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta pleo formal como en el empleo por cuenta
de Hogares, 2005. propia, confirmando una tendencia regional
con tasas de participación más altas en el
Comparando con las mujeres en otros sector formal para mujeres solteras sin hi-
países latinoamericanos, la mujer boli- jos. En la mayoría de los casos, estas tasas
viana es económicamente más activa. La son iguales a las de los hombres o superio-
mujer boliviana tiene una de las tasas de res (Cunningham 2001). Por otro lado, las
participación en el mercado laboral más mujeres casadas tienen más probabilidades
grandes de América Latina, y lo mismo de trabajar por cuenta propia que los hom-
ocurre con la tasa de informalidad (Gráfico bres casados (gráfico 1.4). Tannuri Pianto et
1.3). Las cifras se basan en la definición al. (2004) concluyen que el hecho de tener
del sector informal o de “baja productivi- hijos pequeños (menores de seis años) au-
dad” utilizada por la Comisión Económica menta la probabilidad de que la mujer boli-
para América Latina y el Caribe (CEPAL), viana trabaje por cuenta propia.
22
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Gráfico 1.3: Participación e informalidad de la fuerza laboral femenina


en América Latina y el Caribe
(2000-02, para zonas urbanas)

80
BoL
70 PE PAR
niC
ECU
60

50 mx BR
CR
40 Ch ARG

30
40 42 44 46 48 50 52 54 56 58
Female labor market participation
(% of female population)
Fuente: CEPAL 2007a.

Gráfico 1.4 - El empleo por cuenta propia reflejar una tendencia de las mujeres a re-
informal como proporción del empleo ducir la intensidad de su participación en el
total, por género y estado civil, 2005 mercado laboral cuando el ingreso laboral
y otros beneficios ligados a la formalidad
60 58.4
54.9 (seguro de salud que cubre a toda la fami-
lia) del marido aumentan. También podría
50
ser que las mujeres pueden asumir el riesgo
40
de tener un trabajo informal (en cuanto,
35.8 por ejemplo, a la seguridad del empleo y
30.1 la variabilidad de las ganancias) cuando el
30 26.7
marido tiene un empleo formal más segu-
20.3
20 ro, o que un marido con un empleo for-
mal regular ofrece mejor acceso al capital
10 para la actividad por cuenta propia de la
esposa. Otros estudios muestran que entre
0
single married divorced la elasticidad del horario de trabajo de la
hombre mujer mujer y las variaciones de salario del espo-
so existe una relación negativa (Mercado y
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta Ríos 2005). Sin embargo, se necesita más
de Hogares, 2005. investigación para verificar las causas sub-
yacentes de esta relación.
Además, los resultados de empleo
para las mujeres casadas se ven afectados Las responsabilidades familiares y del
por la situación de empleo del esposo. Las hogar también desempeñan un papel im-
probabilidades de que la mujer pertenezca portante en los resultados de las mujeres.
al sector informal aumentan cuando el es- Para las mujeres que tienen entre 30 y 40
poso es un empleado formal. Esto podría años de edad, el empleo asalariado, espe-
23
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Gráfico 1.5 - El auto empleo informal como proporción del empleo total,
por edad y género

Fuerza Laboral masculina Urbana Fuerza Laboral Femenina Urbana


80 80
70 70
60 60
50 50
40 40
30 30
20 20
10 10
0 0
15-19

20-24

25-29

30-34

35-39

40-44

45-49

50-54

55-59

60-64

15-19

20-24

25-29

30-34

35-39

40-44

45-49

50-54

55-59

60-64
informal Autónomo Age group
Formal privado Público informal Autónomo
Formal privado Público

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Hogares 2005.

cialmente el empleo asalariado informal, género reflejados en el incremento general


disminuye rápidamente en favor del em- de la participación femenina en la fuerza
pleo por cuenta propia (gráfico 1.5). Esto laboral de las últimas décadas.
coincide con el aumento de las responsa-
bilidades familiares. El auto empleo mas- Las mujeres se concentran en empleos
culino crece más lentamente hasta la edad poco calificados y la tendencia a presen-
de jubilación, entre 60 y 65 años de edad. tar tasas de informalidad más altas es
Los hombres tienden a recurrir al trabajo uniforme en los distintos sectores. Dicho
por cuenta propia porque han acumulado de otra manera, la segregación ocupacio-
el capital financiero y humano necesario nal por género es severa. Las mujeres se
para empezar su propio negocio o porque concentran en ciertas actividades que re-
han sido desplazados por trabajadores más quieren poca calificación, tales como, el
jóvenes y mejor preparados. La jubilación comercio, la venta de comida y los servi-
del empleo formal e informal también fa- cios domésticos, mientras que los hombres
vorece el trabajo por cuenta propia, porque se concentran en la manufactura, la cons-
los que se jubilan migran al auto empleo trucción y el transporte (gráfico 1.6).3 El
informal para seguir produciendo ingresos comercio emplea a un tercio de las mujeres
para sus familias en un sector más flexible. y sólo 15 por ciento de los hombres, con
El gráfico 1.5 también recoge los efectos tasas de informalidad de 95 por ciento y 75
de cohortes y los cambios de los papeles de por ciento, respectivamente. En el sector

3 Políticas para Incrementar la Formalidad y Productividad de las Empresas (Banco Mundial 2007a).
24
Evaluación de la pobreza en Bolivia

manufacturero, la proporción de empleados del hombre, aun en el mismo sector. Las


hombres y mujeres es similar (20 por ciento brechas de género existentes desde hace
de hombres y 15 por ciento de mujeres), mucho tiempo en la educación, podrían
pero las tasas de informalidad son muy di- ayudar a explicar la concentración de mu-
ferentes (40 por ciento de hombres y 70 jeres en ciertos sectores y ocupaciones de
por ciento de mujeres). baja productividad. Por regla general, las
personas que trabajan en el sector infor-
El menor aprovechamiento escolar mal apenas si han terminado la escuela
de las mujeres puede ayudar a explicar primaria (8,6 años de educación, en pro-
tanto las tasas más altas de informali- medio, comparado con 12 años para los
dad, como la concentración en sectores y empleados del sector formal). Tres cuartos
empleos de baja productividad. El gráfico de los trabajadores sin educación trabajan
1.6 muestra que el promedio de años de por cuenta propia, comparado con 60 por
instrucción de la mujer es menor que el ciento de las personas con algo de edu-

Gráfico 1.6 - El empleo informal como proporción del empleo total,


por sector económico y género, 2005

Fuerza Laboral Masculina Fuerza Laboral Femenina

Fuerza Laboral masculina Fuerza Laboral Femenina


120% 120%
100% 100% Comercio
Agricultura
transporte Comercio Restaurantes otros
80% 80%
Agricultura
Bienes raíces servicio personal
60% 60% manufacturas
Construcción manufacturas Bienes raíces
Restaurantes... servicio personal transporte
40% 40%
salud
Construcción
20% 20% salud
otros minería
minería..
Educación
0% 0%
Admin. pública Educación Admin. pública
-20% -20%
0 5 10 15 20 0 5 10 15 20

Años de educación Años de educación


Nota: Las burbujas representan la proporción de la población total empleada en cada sector.
Fuente: Banco Mundial (2007), basado en la Encuesta de Hogares, 2005.

Tabla 1.1 - Años de educación por sector (Formal/Informal) y género

Sector Informal Sector Formal


Asalariados Cuenta propia Total Sector Público Sector Privado Total
Hombres 8.8 9.1 9.0 14.7 11.6 12.3
Mujeres 7.7 7.1 7.3 13.8 12.3 12.8
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Hogares 2005.
25
Evaluación de la pobreza en Bolivia

cación. Aunque en el sector informal, el La mayor informalidad y el menor


nivel de educación de las mujeres es sig- aprovechamiento escolar entre las muje-
nificativamente inferior al de los hombres, res influyen en la brecha salarial basada
esto no ocurre en el sector formal, donde en el género. El ingreso promedio aumen-
las mujeres que trabajan en el sector pri- ta con el nivel de educación y el nivel de
vado tienen 0,7 años de instrucción más formalidad. El salario por hora que perci-
que los hombres (tabla 1.1). ben las mujeres del sector informal es más

Recuadro: 1.1 - Inflexibilidad del Mercado Laboral

En Bolivia, el costo laboral no salarial asciende a 13.7 por ciento del salario del trabajador: 10 por
ciento para las prestaciones de enfermedad, maternidad e incapacidad temporal, 1.7 por ciento para
prestaciones de invalidez permanente y viudez/orfandad y 2 por ciento para vivienda (Banco Mundial
e IFC 2006). Este costo se acerca al promedio regional (12.5), aunque algunos países, como Chile
(3.4), El Salvador (8.9), Perú (9.8) y Uruguay (6.2), tienen costos no salariales más bajos.
Según normas regionales, en Bolivia, es muy difícil despedir a los empleados de una empresa, los
costos de despido son altos y las vacaciones son largas:
> El índice de dificultad para despedir es 100, la clasificación más alta posible, comparada con
26.5 para América Latina y el Caribe, porque en Bolivia no se permite el despido por reducción de
personal, a diferencia de la mayoría de los países de la región. Algunos países, como Brasil, Costa
Rica y El Salvador, no tienen restricciones, mientras que en Chile sólo se exige una notificación a
las autoridades.
> El índice de dificultad para contratar se sitúa muy por encima del promedio regional, porque
en Bolivia los contratos temporales sólo sirven para tareas de período determinado, mientras
que en otros países, como Chile, Colombia, Ecuador y Nicaragua, esta restricción no existe.
Además, en Bolivia, los contratos temporales deben tener una duración máxima de 3 años,
cuando en otros países, como Colombia, Costa Rica, El Salvador y México, no hay un límite
establecido.
> En Bolivia, un empleador formal tiene que pagar el equivalente a 100 semanas de salario para des-
pedir a un trabajador, uno de los costos de despido más altos de la región. Además, el empleador
tiene que dar aviso con 90 días de anticipación en caso de despido por causa injustificada y la
multa por despido por reducción de personal de trabajadores con más de 20 años de antigüedad,
es igual a 21 sueldos mensuales.
> El índice de inflexibilidad del horario es alto, principalmente porque las vacaciones son largas
comparadas con las normas regionales: un empleado con 20 años de antigüedad tiene 30 días
de vacaciones pagadas en Bolivia, 20 en México, 18 en Chile, 15 en Colombia, 12 en Costa Rica
y 11 en El Salvador. Además, la semana laboral de la mujer es más corta y no puede trabajar de
noche.
Fuente: Políticas para Incrementar la Formalidad y Productividad de las Empresas (Banco Mundial 2007a) y Banco
Mundial (2005).
26
Evaluación de la pobreza en Bolivia

bajo que el de los hombres, y las mujeres pleo de las mujeres y su participación en
también tienen un nivel de educación más la fuerza laboral.
bajo.4 También existen grandes brechas sa-
lariales de género en el sector formal, sobre III. Origen étnico, educación
todo en el sector privado. Estas diferencias e informalidad: Efectos
de salario, si bien imitan las tendencias compuestos
regionales, son más pronunciadas en Bo-
livia que en el resto de América Latina y La concentración más alta de em-
el Caribe.5 pleo informal—especialmente el trabajo
por cuenta propia—se observa entre las
La normativa laboral protectora po- mujeres indígenas. Más del 60 por ciento
dría crear desincentivos para contratar de la fuerza laboral femenina indígena se
mujeres en el sector formal. Sin embar- dedica al empleo por cuenta propia en el
go, hace falta más análisis para evaluar sector informal, comparado con menos de
el impacto real sobre la participación 40 por ciento de la fuerza laboral masculina
en la fuerza laboral. La inflexibilidad indígena y la fuerza laboral femenina no
de la normativa laboral y los altos cos- indígena (gráfico 1.7). Sólo 28 por ciento
tos laborales no salariales relacionados de la fuerza laboral masculina no indígena
con la licencia de maternidad y el horario se dedica a trabajar por cuenta propia.
de lactancia disuaden a los empleadores
formales de contratar mujeres (recuadro Las mujeres indígenas que trabajan por
1.1). Según las leyes laborales actualmen- cuenta propia enfrentan la brecha más
te en vigencia, el empleo de la mujer en grande con respecto a sus pares no indí-
el sector formal está restringido por una genas y masculinos. La brecha salarial ét-
semana laboral más corta, la prohibición nica es más grande en el empleo por cuen-
del trabajo nocturno, una reglamenta- ta propia femenino: las mujeres indígenas
ción deficiente del trabajo doméstico (por ganan sólo 60 por ciento de lo que ganan
ejemplo, horario de trabajo irregular) y las mujeres no indígenas (tabla 1.2). Una
prestaciones de maternidad pagadas por mujer no indígena que trabaja por cuen-
el empleador que no se pueden compartir ta propia gana Bs7.08 por hora, compara-
con el marido. Al mismo tiempo, la aplica- do con un salario por hora de sólo Bs4.23
ción de las disposiciones legales en contra para las mujeres indígenas que trabajan por
de la discriminación en la remuneración y cuenta propia. (Los hombres indígenas que
el ascenso por mérito es deficiente (Banco trabajan por cuenta propia ganan Bs6.30
Mundial 2005). Se necesita más investi- y los no indígenas Bs7.48). Sin embargo,
gación para evaluar los efectos de esta la brecha salarial de género es casi inexis-
legislación laboral protectora específica tente cuando se compara los hombres y
del género sobre las oportunidades de em- mujeres no indígenas (los hombres ganan

4 Políticas para Incrementar la Formalidad y Productividad de las Empresas (Banco Mundial 2007a).
5 Según una evaluación reciente de la pobreza en Bolivia, la brecha de empleo que enfrenta la mujer y las
disparidades de los ingresos relacionadas únicamente con el género, están por encima de los promedios
regionales (Banco Mundial 2005).
27
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Gráfico 1.7 - Resultados de empleo, por género y origen étnico

100%

80%

60%
60.8%

40%
38.6% 38.9%

20% 27.8%

0%
masculino Femenino masculino Femenino
indígena no indígena
sector Público Formal Asalariado informal
sector Privado Formal Autónomo informal

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Hogares 2005.

Tabla 1.2 - Brechas salariales de género y origen étnico, por categoría de empleo

Brecha Salarial de Género Brecha Salarial Étnica


(salario femenino como proporción (salario indígena como propor-
del masculino) ción del no indígena)
No Indígenas Indígenas Mas. Fem.
Asalariado Informal 71% 62% 86% 76%
Autónomo Informal 95% 67% 84% 60%
Sector Público Formal 75% 89% 85% 85%
Sector Privado Formal 79% 67% 78% 67%
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Hogares 2005.

sólo Bs0.40 más por hora que las mujeres), hombres indígenas han visto sus ganancias
mientras que sigue siendo severa entre los crecer con respecto a las mujeres.
indígenas (los hombres ganan Bs2.07 más
por hora que las mujeres). Según un estu- La tasa de informalidad más alta y
dio de los cambios de los ingresos relati- los ingresos más bajos de las mujeres in-
vos de los indígenas, comparados con los dígenas reflejan principalmente los efec-
no indígenas, en Bolivia, las ganancias de tos compuestos de las brechas de edu-
los indígenas han ido disminuyendo con el cación basadas en el género y el origen
tiempo (Tzannatos 2004), mientras que los étnico.6 Las brechas de educación basadas

6 En lo que se refiere a la matriculación y asistencia a la escuela, la situación de la población quechua es


muy mala, mientras que la de la población aymara es ligeramente mejor (Banco Mundial 2006).
28
Evaluación de la pobreza en Bolivia

en el género son considerables, especial- los empleos para mujeres por su raza y de
mente entre los indígenas (tabla 1.3). Los los empleos para hombres por ser mujeres, y
hombres indígenas que trabajan por cuenta sufren de discriminación en cuanto al salario
propia tienen, por regla general, 2.2 años por ser indígenas y mujeres (Crenshaw 2000,
más de instrucción que las mujeres indíge- Buvinic y Mazza 2005).
nas que trabajan por cuenta propia. Ade-
más, las mujeres indígenas están rezagadas IV. La importancia del género
con respecto a las no indígenas; las muje- en el mercado laboral
res no indígenas que se dedican al trabajo boliviano
por cuenta propia tienen, en promedio, 2.1
años más de instrucción que las mujeres in- Hacemos ahora un análisis más exhaus-
dígenas en la misma situación de empleo. tivo de las diferencias de género en los mer-
cados laborales. Nuestro análisis confirma
La precariedad del empleo y de los in- que a las mujeres, especialmente a las mu-
gresos de las mujeres indígenas de Bolivia jeres indígenas, les va bastante peor que a
confirman las tendencias regionales. La evi- los hombres en cuanto a calidad del empleo
dencia de otros países de la región, confirma y ganancias. El análisis también describe con
que las oportunidades económicas son meno- mayor detalle la estrecha relación que existe
res y los resultados socioeconómicos mucho entre el empleo y las ganancias de la mujer y
peores entre las poblaciones indígenas y ne- su menor grado de instrucción.
gras, en comparación con los promedios na-
cionales (Hall y Patrinos 2006, Patrinos et al. Incrementar la productividad y los
2007). Sin embargo, dentro de estos grupos, ingresos de las mujeres que trabajan por
las mujeres suelen sufrir niveles más eleva- cuenta propia es un objetivo meritorio y
dos de exclusión, lo cual indica la existencia también una herramienta potencialmen-
de “desventajas acumuladas”, basadas tanto te eficaz para luchar contra la pobreza
en el género como en la raza u origen étni- en Bolivia. Incrementar los ingresos de
co. Esto está de acuerdo con otros estudios las mujeres también podría contribuir al
que demuestran cómo las mujeres indígenas crecimiento económico general del país y
y de descendencia africana son excluidas de a la reducción de la pobreza. Las pruebas

Tabla 1.3 - Brechas de educación basadas en el género y el origen étnico,


por categoría de empleo

Brecha Educativa de Género Brecha Educativa Étnica


(años de educación menos para (años de educación menos para
mujeres) indígenas)
No Indígenas Indígenas Mas. Fem.
Asalariado Informal 0.4 1.7 0.1 1.4
Autónomo Informal 1.5 2.2 1.4 2.1
Sector Público Formal -0.8 -0.2 1.3 1.9
Sector Privado Formal 0.6 1.6 1.0 2.0
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Hogares 2005.
29
Evaluación de la pobreza en Bolivia

internacionales señalan que el aumentar la dores del bienestar familiar (Recuadro 1.2).
rentabilidad de las mujeres tiene impactos Asimismo, aun controlando por diferencias
de desarrollo que van mucho más allá de de educación y experiencia, las mujeres bo-
los efectos sobre el ingreso del hogar, es- livianas ganan, en promedio, 20 a 30 por
pecialmente en lo que se refiere a la salud ciento menos que los hombres (Andersen y
y educación de los niños y a otros indica- Muriel 2002).

Recuadro 1.2: Beneficios cuando la mujer produce ingresos y controla los recursos

El último Informe sobre Seguimiento Mundial presenta los impactos de la autonomía económica de
la mujer y concluye que “cuando la madre ejerce mayor control sobre los recursos del hogar, éstos
se asignan en mayor grado a la salud, la nutrición y la educación y en menor grado a la compra de
productos como, por ejemplo, los cigarrillos y el alcohol”. Vale decir que, una mayor capacidad de
generar ingresos de la mujer afecta los niveles y el control de los recursos, además de cambiar la
composición de los gastos en favor de aquellos que podrían ayudar a romper el ciclo de pobreza (por
ejemplo, la salud y la educación de los niños).
Existe una abundancia de pruebas que confirman esta conclusión. Estudios realizados en varios
países africanos han señalado que un incremento de los recursos e ingresos en efectivo de la madre,
aumenta los gastos en alimentos y educación de los niños y disminuye la suma utilizada para el
consumo por los hombres de productos como el alcohol y los cigarrillos (Levine, Ruel y Morris 1999,
Doss 2005, Hoddinott y Haddad 1995). En Ghana, cuando aumenta la producción de los cultivos que
plantan las mujeres, el hogar gasta una parte importante de su presupuesto en alimentos y efectos
personales de la mujer, y cuando aumenta la producción de los cultivos que plantan los hombres, el
hogar gasta más en productos que consumen los hombres (Duflo y Udry 2004).
Otros estudios señalan que cuando las mujeres controlan más dinero, mejoran todos los indicadores
de bienestar del hogar. En Malawi y en Bangladesh, cuando la mujer es la beneficiaria directa del
crédito y no el hombre, el crédito tiene mayor impacto sobre los distintos indicadores del bienestar
dentro del hogar (Diagne et al. 2000). Pitt y Khandker (1998) señalan que los préstamos a mujeres de
los programas de microcrédito tienen mayor impacto sobre la matriculación de los niños en la escuela
que los préstamos a hombres. Según Duflo (2003), las niñas que viven con una abuela que tiene
derecho a pensión son más sanas que las que viven con una abuela que no lo tiene. En contraste, los
efectos en el caso de hogares en los que la pensión la recibía un hombre no eran estadísticamente
significativos. Thomas (1990) señala que los resultados de salud familiar de Brasil, por ejemplo, la
probabilidad de supervivencia infantil, mejoran mucho más con el incremento de los ingresos no
laborales de la madre por contraposición a los del padre. Según Handa (1996), en Jamaica, cuando la
madre es la que toma las decisiones dentro del hogar, generalmente aumenta la cantidad de recursos
asignados a artículos para los niños y para el hogar.
Fuente: Global Monitoring Report (Banco Mundial 2007b).
Capítulo II
género, formalidad y
rentabilidad

E
n el capítulo 1 vimos que las mujeres tienen tasas de
participación más elevadas que los hombres en el sector informal
y en el autoempleo informal, en particular. En efecto, el 55 por
ciento de las mujeres del mercado laboral boliviano tiene su propia
empresa. Este capítulo dirige su atención a los que trabajan por cuenta
propia, es decir, a los micro y pequeños empresarios y empresarias,
y utiliza datos cuantitativos de una encuesta de aproximadamente
640 micro y pequeñas empresas realizada en 2007 para examinar las
diferencias basadas en el género de la formalidad de las empresas y
cómo afecta a la rentabilidad. La encuesta comprende empresas de
seis sectores como productos de camélidos, tiendas de comestibles,
vendedores callejeros, fabricación de prendas de vestir, productos de
madera, y transporte.7 Una vez más, la definición de informalidad está
basada en la posesión de un número de identificación tributaria (NIT).
Las empresas informales son aquellas que no tienen un NIT.

7 La selección de los seis sectores se hizo para equilibrar la representatividad de la población activa ocupada
en el sector informal. Las empresas se escogieron para garantizar la participación de una diversidad de
industrias, tanto del sector formal como del informal y de zonas urbanas y rurales. Es así que dentro del
grupo de industrias seleccionadas, están cuatro de las cinco industrias que encabezan la lista de informali-
dad urbana. Los otros dos sectores escogidos fueron la madera y los camélidos, porque: (i) están vinculados
al sector agrícola (que representa la mayor parte de la informalidad rural), (ii) toman en consideración
encuestas de las zonas urbanas y rurales, y (iii) se dedican a algunas actividades de exportación. Además,
forman parte de los sectores prioritarios de la inversión pública estratégica (complejos productivos).
32
Evaluación de la pobreza en Bolivia

I. Diferencias basadas en el Las diferentes características de los


género de la formalidad de empresarios y empresarias y las operacio-
las empresas nes que dirigen, explican los niveles más
bajos de formalidad de las empresas de
Sin tener en cuenta la manera de me- mujeres. Según los resultados de la regre-
dir la informalidad, las mujeres tienen me- sión (anexos 1 y 2), las mujeres están me-
nos probabilidades de tener una empresa nos involucradas en el sector formal debido
formal que los hombres. Menos empresarias a diferencias en las características de las
han solicitado una licencia municipal de fun- empresas y de los empresarios. Éstas inclu-
cionamiento (47 por ciento comparado con yen diferencias en las motivaciones para
61 por ciento para los varones) y sólo 22 por dedicarse a trabajar por cuenta propia (las
ciento de las mujeres de la muestra tenían mujeres suelen valorar más la posibilidad
un número de identificación tributaria, com- de cuidar de sus familias), diferencias de
parado con 33 por ciento de los hombres. autoeficacia8 (las mujeres de la muestra
Además, sólo 1.6 por ciento de las empresa- tienen menor fortaleza empresarial que los
rias están inscritas en FundEmpresa, compa- hombres), diferencias en el tamaño de la
rado con 8.3 por ciento de los empresarios empresa y diferencias en los sectores con
varones. La mayor tendencia de las mujeres mayor concentración de hombres y muje-
hacia la informalidad se confirma también res. Si bien las personas con más educación
cuando se comparan empresas de tamaño tienen más probabilidades de ser formales,
parecido (tabla 2.1). Sólo cuando las empre- la capacidad del propietario y las razones
sas tienen más de 11 empleados las empre- para operar la empresa importan más que
sas de mujeres son más formales que las de el nivel de instrucción para decidir si for-
los hombres (Banco Mundial 2007). malizarse o no.

Tabla 2.1 - Formalidad por género del propietario y tamaño de la empresa (%)

Inscrita en Fun- Licencia Muni-


NIT
dempresa cipal
Empleados - 7.5 34.0
Empresas de

1-4 - 10.8 38.9


mujeres

5 - 10 4.3 52.9 71.0


> 11 28.6 100.0 100.0
Total 1.6 21.6 46.6
Empleados - - 29.6
Empresas de

1-4 5.0 22.9 57.0


hombres

5 - 10 9.5 54.1 73.0


> 11 34.5 72.4 79.3
Total 8.4 33.0 60.5
Fuente: Banco Mundial (2007), Encuesta de Microempresas del Banco Mundial, 2007.

8 En este caso, una combinación de capacidad y confianza en sí necesarias para operar un negocio, véase
de Mel, McKenzie y Woodruff 2007 para más referencia.
33
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Tras controlar estas diferencias, los El impacto de la formalidad sobre la


hombres y mujeres responden de mane- rentabilidad9 depende del tamaño de la
ra similar a los incentivos para formali- empresa, sin tener en cuenta si el due-
zarse. Las estimaciones de una ecuación ño es hombre o mujer. Para examinar el
probit que examina los determinantes de efecto del tamaño de la empresa sobre la
la formalidad para hombres y mujeres se- formalidad y, por lo tanto, sobre la ren-
ñalan que ambos formalizan sus empresas tabilidad, el estudio relacionado (Banco
por razones similares, una vez controla- Mundial 2007) llega a estimaciones de
das las diferencias de las características propensity-score-matching del efecto del
de las empresas y de sus dueños (anexos número de identificación tributaria según
1 y 2). Las tres razones principales para el tamaño de la empresa (anexo 1). Los
formalizarse tanto para hombres como resultados (gráfico 2.1) muestran que las
mujeres son (tabla 2.2): acatar la ley, ventajas de contar con un NIT son más
incrementar el número de clientes y evi- evidentes en el caso de las empresas de
tar las multas. La única diferencia entre tamaño mediano, es decir, aquellas que
hombres y mujeres se manifiesta en em- tienen un capital de entre 8.000 y 34.000
presas con licencia municipal, donde las bolivianos y entre tres y cinco emplea-
mujeres suelen citar acatar la ley, mien- dos. Para estas empresas, la formalidad
tras que los hombres se preocupan más aumentó la rentabilidad de hasta 36 por
por evitar las multas. ciento. En cambio, la formalidad disminu-

Tabla 2.2 - Porcentaje de encuestados que formalizaron sus empresas para …

Empresas con NIT Empresas c/licencia Municipal


Total Mas. Fem. Total Mas. Fem.
...acatar la ley 48 46 47 58 44 52
...incrementar clientela 26 24 25 6 10 8
...evitar multas 16 21 18 25 34 29
...reducir coimas 2 1 2 4 5 5
...acceder al crédito 4 0 2 3 1 2
Ningún beneficio o n.s. 5 9 7 4 6 5
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).

9 Este análisis se centra en la rentabilidad de las empresas en lugar de la productividad, por varias
razones. Primero, la rentabilidad es la medida más importante para los dueños de empresa a la hora de
decidir si formalizarse o no, sin tener en cuenta si la formalidad aumenta las utilidades mediante una
mayor productividad, un mayor acceso a mejores precios de los insumos, economías de escala u otros ca-
nales. En segundo lugar, en vista de que los trabajadores por cuenta propia retiran gran parte de las uti-
lidades del negocio como ingresos, las utilidades son la medida de interés para considerar la disminución
de la pobreza. Estimar la productividad de las empresas es técnicamente muy difícil, y puede llegar a
producir resultados erróneos (Katayama, Lu y Tybout 2006). Véase también Banco Mundial (2007).
34
Evaluación de la pobreza en Bolivia

yó la rentabilidad de las microempresas La relación no lineal entre la forma-


(menos de 8.000 bolivianos de capital y lidad y la rentabilidad se explica por la
menos de tres empleados) y de las em- manera en que las empresas de diferente
presas más grandes (más de 34.000 boli- tamaño hacen frente a los diferentes cos-
vianos y más de cinco empleados) de 22 tos y beneficios de la formalización. Las
por ciento (gráfico 2.1). Las estimaciones empresas más pequeñas podrían no bene-
de propensity-score-matching por género ficiarse de la formalización por la subida
muestran que las estimaciones puntuales inmediata de los costos, mientras que los
correspondientes a las empresas de muje- beneficios en cuanto a mayor cantidad de
res, están generalmente de acuerdo con clientes o mejor acceso al crédito, siguen
los resultados agrupados para hombres siendo difíciles de determinar en vista del
y mujeres. Los resultados señalan que el pequeño tamaño de las operaciones de estas
valor de un NIT es negativo para las em- empresas. El estudio relacionado también
presas de mujeres que tienen un emplea- revela que el principal beneficio de tener
do o menos, pero positivo para las que un NIT parece ser la posibilidad de ampliar
tienen entre dos y cinco empleados. La la base de clientes al emitir facturas. Para
muestra de empresas de mujeres con más las pequeñas empresas interesadas en cre-
de seis empleados es demasiado pequeña cer, el costo de la formalización estaría por
(11 observaciones) como para producir lo tanto compensado por los beneficios que
estimaciones significativas. les espera al ser ligeramente más grandes.
Como un reflejo de esto último, el informe
Gráfico 2.1 - Impacto promedio de tener un relacionado encuentra que los empresarios
NIT sobre la rentabilidad, que se formalizan cuando la empresa es to-
por tamaño de la empresa davía pequeña, tienden a ser también los
que tienen mayor capacidad empresarial y
100
planes de crecimiento mejor desarrollados.
80
<8000Bs.
60 Capital La rentabilidad de las empresas infor-
<3 trabajadores <34000Bs.
% cambio de utilidades

40 males más grandes se ve afectada en for-


Capital
20 6+ trabajadores ma negativa por la obtención del NIT. Las
0 empresas informales más grandes tienden
-20 a tener dueños con menos instrucción for-
-40 8000-34000Bs. mal, pero mayor habilidad empresarial que
Capital
-60 2-5 trabajadores
las empresas del mismo tamaño que tienen
-80 NIT. Las empresas informales más grandes
-100 tienen un acceso similar a préstamos y ca-
-120 pital de trabajo de los bancos o de otras
instituciones financieras, que las empresas
Fuente: Banco Mundial (2007a) basado en la Encuesta formales del mismo tamaño. Por consi-
de Microempresas del Banco Mundial 2007. guiente, para una empresa que ha logrado
Nota: Las barras indican estimaciones por puntos del crecer hasta alcanzar este tamaño, mante-
Propensity Score Matching. Las líneas indican interva- niéndose informal, el principal impacto de
los de confianza de 95 por ciento. obtener un NIT es únicamente pagar más
35
Evaluación de la pobreza en Bolivia

impuestos. La mayoría (71 por ciento) de ducido tamaño de las muestras al desglosar
estas empresas informales más grandes, por género y sector, sólo presentamos re-
aunque no tienen un NIT, sí cuentan con sultados para tres de los seis sectores. Se
una licencia municipal. Esto les permite observan brechas de género similares en los
presentarse como empresas formales ante sectores de venta de comida y textiles. En
las autoridades municipales y posiblemente cambio, los dueños de tiendas de comes-
las instituciones financieras. tibles varones ganan aproximadamente 14
por ciento menos por mes que las mujeres.
II. Diferencias de La brecha de género más grande es la del
rentabilidad basadas en el sector de textiles, donde las operaciones
género dirigidas por hombres ganan casi tres veces
más que las dirigidas por mujeres.
Las empresarias ganan bastante me-
nos que los hombres, independientemente Tras controlar por horas trabajadas,
de su situación de formalidad. Las utilida- los empresarios siguen ganando más que
des mensuales de las empresas de hombres las empresarias. Los empresarios informan
son 1.7 veces superiores a las de las em- trabajar, en promedio, 62 horas por sema-
presas de mujeres (gráfico 2.2). La utilidad na, comparado con 58 horas por semana
mensual promedio para las propietarias de para las mujeres. El ingreso por hora de
empresa era Bs962 en 2005, comparado con los empresarios es, en promedio, 1.3 veces
Bs1.605 para los empresarios. Debido al re- más que el de sus colegas del sexo femeni-

Gráfico 2.2 - Brechas de género del ingreso mensual promedio, por sector
(ingresos de los hombres como proporción de los ingresos de las mujeres)

total, 1.7

transporte, 0.7

tiendas, 0.9

madera, 1.4

Camélidos, 1.8

Venta comida, 1.9

textiles, 2.7

0.5 1.0 1.5 2.0 2.5 3.0

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
Nota: Hay sólo seis observaciones de empresarios varones en el sector de camélidos, tres observaciones de empresa-
rias mujeres en el sector transporte y nueve observaciones de empresarias en el sector de productos de madera.
36
Evaluación de la pobreza en Bolivia

no (gráfico 2.3). Por regla general, las em- las causas subyacentes, utilizamos un
presarias ganan Bs6.5 por hora, comparado análisis de regresión de mínimos cuadra-
con Bs8.3 para los hombres. Las diferencias dos ordinarios (MCO) para descomponer
más marcadas se encuentran en los secto- la brecha de género en ingresos por hora.
res de productos de madera y camélidos. Sólo incluimos empresas de propiedad ab-
Sin embargo, el número de observaciones, soluta de la familia del gerente-propieta-
al desglosar los datos por género y sector, rio. Contamos con información suficiente
es demasiado bajo en estos dos sectores como para llevar a cabo un análisis de
para que las estimaciones sean significati- regresión para unas 446 empresas, la mi-
vas. Como vendedores de comida o dueños tad de las cuales son administradas por
de pequeños restaurantes, los hombres ga- mujeres. Las estimaciones MCO señalan lo
nan 60 por ciento más que las mujeres. El siguiente (tabla 2.3):
único sector en el que a las mujeres les va > En promedio, las mujeres ganan 38 por
mejor que a los hombres, es en el de tien- ciento menos que los hombres, después
das de comestibles, donde ganan cerca del de dar cuenta de las horas trabajadas
doble por hora. (columna 1).10
> Al controlar por educación y experien-
Las brechas de género en la educación cia, la brecha de género disminuye lige-
y experiencia sólo explican alrededor de ramente, pero las mujeres todavía ganan
un sexto de la diferencia de rentabilidad 33 por ciento menos que los hombres
entre hombres y mujeres. Para entender (columna 2).

Gráfico 2.3 - Brechas de género del salario por hora, por sector
(ingresos de los hombres como proporción de los ingresos de las mujeres)

total, 1.3
tiendas de
Comestibles, 0.5
transporte, 0.9

textiles, 1.4

Comida, 1.6

madera, 1.8

Camélidos, 2.6

0.0 0.5 1.0 1.5 2.0 2.5 3.0


Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
Nota: Hay sólo seis observaciones de empresarios varones en el sector de camélidos, tres observaciones de empresa-
rias mujeres en el sector transporte y nueve observaciones de de empresarias en el sector de productos de madera.

10 El coeficiente de –0.481 sobre la variable ficticia de género, implica que las mujeres ganan, en promedio,
38% menos que los hombre (1 – exp(-0.481)).
37
Evaluación de la pobreza en Bolivia

> Controlando por tamaño (capital pro- res, pero estadísticamente indiferente de
ductivo11 y número de empleados de la 0 (columna 4). Esto refleja el hecho de
empresa), la brecha de género se vuelve que las mujeres tienden a escoger sectores
estadísticamente insignificante (columna cuyo rendimiento relativo es bajo, como las
3). Dicho de otro modo, la brecha de gé- tiendas de comestibles, los camélidos y los
nero de 33 por ciento, calculada después textiles (la venta de comida, por otro lado,
de controlar por educación y experiencia, es un sector relativamente atractivo).
se puede explicar en su totalidad por di- > Como ya lo han señalado otros estudios,
ferencias de capital productivo. el tener un número de identificación tri-
> Añadir variables ficticias para los sectores butaria (es decir, ser una empresa for-
de operación hace que la brecha de género mal), no afecta la brecha de género de
se vuelva positiva, en favor de las muje- la rentabilidad.

Tabla 2.3 - Regresiones de los ingresos de los microempresarios

(1) (2) (3) (4) (5)


ln(salario ln(salario ln(salario por ln(salario ln(salario
Variables Explicativas
por hora) por hora) hora) por hora) por hora)
Mujer (ficticia) -0.481 *** -0.404 *** -0.146 - 0.031 - 0.171 -
Educación (años) 0.027 ** 0.015 - 0.024 * 0.019 -
Experiencia (años) 0.011 * 0.006 - 0.009 - 0.006 -
ln(total activos) 0.084 *** 0.072 *** 0.054 **
Número de empleados 0.100 *** 0.103 *** 0.101 ***
Variables ficticias de sector
- Transporte -0.075 - -0.089 -
- Tiendas de comestibles -0.896 *** -0.908 ***
- Venta comida 0.211 - 0.233 -
- Madera 0.001 - -0.002 -
- Camélidos -0.454 ** -0.020 -
Préstamos bancarios 0.272 **
Microcrédito 0.066 -
NIT 0.046 -
Exportación -0.473 -
Proporción personal fe-
-0.351 -
menino
Dueño indígena 0.152 -

11 La medida utilizada es el logaritmo de capital productivo, excluyendo edificios y terrenos, pero incluyendo
el costo de reemplazo del inventario. La exclusión de terrenos y edificios se debe a las siguientes razones:
i) muchas empresas operan desde la casa, de manera que el valor de estos activos recoge también el uso
del hogar; ii) como los edificios y terrenos no aumentan en valor, pero son, de por sí, una fuente de inver-
sión, su rendimiento para la empresa es menor que el de los equipos e inventario; y iii) el financiamiento
para equipos e inventario tiende a ser diferente que el financiamiento para edificios y terrenos.
38
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Mujer soltera 0.205 -


Lleva contabilidad 0.103 -
Variables ficticias de ubi-
cación
0.705 **
- Zona urbana
-0.077 -
- Santa Cruz
-0.181 -
- Cochabamba
-0.459 ***
- El Alto
Constante 1.429 *** 0.999 *** 0.449 ** 0.556 ** 0.172 -
450 444 444 444 4 4 0
Número de observaciones.
R2
0.0353 0.0462 0.1416 0.2180 0.2607
Notas: La muestra incluye únicamente empresas con menos de 25 empleados, de propiedad absoluta del encues-
tado de la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial 2007.
*** Significativo al nivel de 1%, ** Significativo al nivel de 5%, * Significativo al nivel de 10%, - No significativo.

El análisis suplementario no ofrece III. Por qué las empresas de


pruebas de que existan diferencias ba- mujeres son más informales y
sadas en el género en el impacto de la menos rentables
formalidad sobre la rentabilidad, y los in-
gresos más bajos de las empresas de mu- Las principales variables que contribu-
jeres se explican plenamente por las dife- yen a la menor rentabilidad y mayor infor-
rencias de escala y sector de operación, malidad de las empresas de mujeres están
así como las características del dueño de relacionadas con las diferentes razones
empresa (relacionadas con la educación y para estar en el negocio, el menor grado
la experiencia). Los resultados estimados de instrucción y capacidad (autoeficacia)
de una ecuación probit que examina el im- de las mujeres, el tamaño más pequeño de
pacto de tener un número de identificación las empresas de mujeres y la concentración
tributaria (NIT) y otras características so- de las mujeres empresarias en sectores de
bre la rentabilidad, no significan que la for- poca rentabilidad.
malidad tiene el mismo impacto sobre las
empresas que pertenecen a hombres que a) Diferencias de las razones
sobre las empresas de mujeres (Anexos 1 para dedicarse a trabajar por
y 3). Además, estos resultados no excluyen cuenta propia
la posibilidad de que la función de produc- La necesidad de cuidar de la familia
ción para las utilidades sea la misma para es tanto la razón principal por la que las
hombres y mujeres. Los resultados de la re- mujeres deciden trabajar por cuenta pro-
gresión sugieren que el rendimiento de las pia como un obstáculo para aumentar la
mujeres es peor por las diferencias con los productividad de sus empresas. Como ya
empresarios varones en el sector y escala se mencionó en el capítulo 1, las mujeres
de operaciones, en las motivaciones para suelen recurrir al empleo informal y autoe-
dedicarse a trabajar por cuenta propia y en mpleo porque buscan mayor flexibilidad
la habilidad empresarial. para poder equilibrar sus responsabilidades
39
Evaluación de la pobreza en Bolivia

del hogar y del trabajo. En la encuesta de Capítulo 1 reveló cómo las diferencias de
empresas, 73 por ciento de las empresarias los resultados de empleo durante el ciclo
casadas, respondieron que la posibilidad de vida de hombres y mujeres reflejan la
de cuidar de los miembros de la familia era mayor importancia de las responsabilidades
una razón muy importante para dedicarse a familiares y del hogar para los resultados
trabajar por cuenta propia, comparado con correspondientes a las mujeres. Las muje-
sólo 45 por ciento de los hombres casados. res son mucho más propensas que los hom-
Asimismo, casi 70 por ciento de las mujeres bres a decir que se dedicaron a trabajar por
casadas buscan principalmente un horario cuenta propia para complementar el ingre-
de trabajo flexible, mientras que sólo 45 so familiar después de los 19 años de edad
por ciento de los hombres casados lo hace (aproximadamente 60 por ciento, compa-
(gráfico 2.4). Las razones más importantes rado con unos 15 por ciento en el caso de
en el caso de las mujeres solteras eran el no los hombres). Asimismo, cerca de 25 por
tener que depender de otros (82 por ciento) ciento de las mujeres de más de 19 años de
y agrandar sus empresas (76 por ciento). edad, respondieron que decidieron trabajar
por cuenta propia para poder ocuparse del
Además, las razones para dedicarse hogar, mientras que ningún hombre dio esa
a trabajar por cuenta propia también se respuesta. Al estudiar el flujo de personas
relacionan con el estado civil y la edad entre el empleo formal e informal en Ar-
(ciclo de vida) de las empresarias. El gentina, Brasil y México, Perry et al. (2007)

Gráfico 2.4 - Razones para preferir el trabajo por cuenta propia,


hombres y mujeres casados
(% que respondió “Muy Importante”)

no depender de otros

Cuidar a los hijos y trabajar

trabajar más horas si necesario

tener un horario de trabajo flexible

Agrandar el negocio

Cuidar a los padres y trabajar

menos aburrido que el trabajo asalariado

dificultad para encontrar empleo asalariado

trabajar menos horas si necesario

no tener que aportar al fondo de pensiones

0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
hombre mujer

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
40
Evaluación de la pobreza en Bolivia

señalan que existe un corredor de movili- género más grande en lo que respecta a la
dad especialmente dinámico compuesto educación se encuentra en el sector de la
por mujeres, la mayoría casadas, que se venta de comida, donde los hombres tienen
mueven entre estar fuera de la fuerza labo- en promedio 4,2 años más de instrucción
ral y el auto empleo informal. Los autores que las mujeres.
concluyen que el objetivo de este grupo de
trabajadoras por cuenta propia, probable- c) Menor escala de operaciones
mente sea complementar el ingreso fami- Las empresarias operan a una esca-
liar y no desarrollar una empresa. la bastante menor que los hombres. Por
regla general, las empresas de hombres
b) Menor grado de instrucción tienen tres veces los activos de las empre-
El nivel de instrucción de las mujeres sas de mujeres, y emplean un promedio de
empresarias es, por regla general, menor 3.5 personas, comparado con 2.7 para las
que el de sus colegas varones, aunque empresas que pertenecen a mujeres (tabla
hay diferencias en los distintos sectores. 2.4). Las diferencias sectoriales son sig-
Los empresarios tienen, por término me- nificativas. La brecha de género es espe-
dio, 2.2 años más de instrucción que las cialmente pronunciada en el sector de los
empresarias (gráfico 2.5). La brecha de textiles, donde los hombres tienen 5.4 em-
género varía dependiendo del sector, pero pleados y activos productivos por valor de
aun en el sector con menos diferencias, los Bs46.642, en promedio, mientras que las
empresarios tienen casi dos años más de mujeres operan con dos empleados y acti-
instrucción que las mujeres. La brecha de vos productivos de sólo Bs7.267.

Gráfico 2.5 - Brecha de género en los años de instrucción, por sector


(Años de instrucción para los hombres menos años de instrucción para las mujeres)

total, 2.2

madera, -1.5

transporte, -3.8

tiendas de Comestibles, 1.8

textiles, 2.2

Venta comida, 4.2


Camélidos, 9.3

-6.0 -4.0 -2.0 0.0 2.0 4.0 6.0 8.0 10.0

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
Nota: Hay sólo seis observaciones de empresarios varones en el sector de camélidos, tres observaciones de em-
presarias mujeres en el sector transporte y nueve observaciones de empresarias en el sector de productos de
madera.
41
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Tabla 2.4 - Escala de operaciones según activos y número de empleados,


por género

Tiendas
Textiles Transporte Comida Madera Camélidos Total
comest.
Activos1 (Bs.) Hombres 46.642 113.702 13.099 16.715 48.114 24.194 64.690
Mujeres 7.267 258.800 47.050 7.661 30.277 5.810 20.969
Brecha
6.4 0.4 0.3 2.2 1.6 4.2 3.1
género2
Empleados Hombres 5.4 1.2 3.5 4.9 4.6 6.2 3.1
Mujeres 2 6.7 2.8 2.6 6.2 2.3 2.7
Brecha género 2.7 0.2 1.3 1.9 0.7 2.7 1.3
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
1 Excluyendo bienes raíces.
2 Para calcular las brechas de género se consideran los activos de los hombres como proporción de los de las
mujeres, y el número de empleados de las empresas de hombres como proporción del número de empleados de las
empresas de mujeres.

Algunas empresarias eligen operar a depender de los demás, poder cuidar de los
menor escala. En algunos casos, las muje- niños simultáneamente y tener un horario
res deciden operar a menor escala para po- flexible de trabajo. Cuando se les preguntó
der atender las labores del hogar. Con una a las mujeres cuál sería el número ideal de
escala de operaciones más grande, perde- empleados para su empresa dentro de cinco
rían algunas de las ventajas que les ofrecen años, la respuesta promedio fue 6.9, com-
las microempresas, incluyendo no tener que parado con 9.2 para los hombres.

Gráfico 2.6 - Distribución de la muestra masculina y femenina, por sector

40%
35%

30% 29%
27% 26% 25%

20% 17%
14%
10%
10%
5% 6%
3% 2%
0%
tiendas de Venta Camélidos textiles muebles transporte
comestible comidas
hombre mujer

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
42
Evaluación de la pobreza en Bolivia

d) Concentración en sectores de probabilidad de recibir la visita de los ins-


poca rentabilidad pectores de impuestos. Asimismo, la mayor
Las empresas de mujeres se concentran tendencia a trabajar desde la casa refleja el
en ciertos sectores. Noventa y cinco por sector en el que se desarrollan las activi-
ciento de las empresas de mujeres pertene- dades económicas. Al controlar por sector
cen a cuatro sectores de los seis incluidos de trabajo, los hombres y mujeres tienen
en la encuesta: tiendas de comestibles (27 la misma probabilidad de trabajar desde
por ciento), venta de comida (26 por cien- la casa. Es la composición sectorial de las
to), camélidos (25 por ciento) y textiles o actividades de las mujeres entonces la que
fabricación de prendas de vestir (17 por afecta claramente la forma en que operan
ciento) (gráfico 2.6). A la inversa, 64 por sus empresas.
ciento de las empresas de hombres operan
en los sectores de productos de madera y Las empresarias también operan en
transporte, donde la presencia de empresas sectores de poca rentabilidad. Los cuatro
de mujeres se sitúa entre 2 y 3 por ciento. sectores en los que se concentran las mu-
jeres también son los que producen las uti-
Las empresas de mujeres tienen el lidades mensuales más bajas (Gráfico 2.7).
doble de probabilidades de operar desde Esto es más evidente aún en los sectores
la casa que las empresas de hombres. El de camélidos y textiles, donde las utilida-
hecho de operar desde la casa está asocia- des mensuales son de sólo Bs651 y Bs755,
do con una mayor flexibilidad y una menor respectivamente.

Gráfico 2.7: Utilidades mensuales, por sector y género

2.500
2.236
2.063
2.000 1.858
1.833

1.500 1.366
1.228 1.181 1.174
1.065
1.000 931
755
651
500

0
transporte madera Comida tiendas textiles Camélidos
hombre mujer

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
Nota: Hay sólo seis observaciones de empresarios varones en el sector de camélidos, tres observaciones de em-
presarias mujeres en el sector transporte y nueve observaciones de empresarias en el sector de productos de
madera.
43
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Las características específicas del sec- IV. Conclusiones sobre las


tor (por ejemplo, sectores de baja cali- diferencias basadas en el
ficación o de gran flexibilidad) podrían género de la formalidad y la
explicar la concentración de mujeres en rentabilidad
los sectores menos rentables.
− El sector de venta de comida está do- Las empresarias son menos propen-
minado por mujeres y requiere relati- sas que sus colegas varones a operar
vamente poca inversión e instrucción, formalmente, debido a diferencias socio-
pero produce utilidades relativamente demográficas y las características de las
altas. empresas. Una diferencia clave es la me-
− Las tiendas de comestibles son atrac- nor escala de las operaciones dirigidas por
tivas para las mujeres a pesar de las mujeres, factor sumamente importante ya
largas horas de trabajo, porque les per- que los beneficios en productividad de la
miten no depender de otros (ni jefes ni formalización dependen del tamaño de la
empleados) y pueden cuidar de su hogar empresa. Aparte de las diferencias en es-
e hijos al mismo tiempo. tas características, no hay pruebas de que
− El sector de productos de camélidos existan diferencias basadas en el género
paga menos por mes que los otros sec- en los determinantes de la formalización.
tores, pero las mujeres que se dedican Además, los empresarios hombres y mujeres
a esta actividad tienen menos instruc- que han formalizado sus operaciones dan
ción e invierten mucho menos tiempo las mismas razones para hacerlo
y capital. También se lo considera co-
múnmente como complementario de las Las empresarias también obtienen
actividades agrícolas. utilidades significativamente más bajas
− El sector textil se divide casi en partes que sus colegas varones, nuevamente
iguales entre empresas de hombres y de debido a diferencias de características
mujeres, pero las mujeres ganan mucho entre empresarios hombres y mujeres y
menos que los hombres. Aquí también la entre negocios dirigidos por hombres y
razón es la menor escala de las operacio- mujeres. Según los resultados de los aná-
nes. Las mujeres trabajan, en promedio, lisis de regresión, las diferencias de renta-
19 horas menos que los hombres por se- bilidad entre las empresas de hombres y de
mana, invierten menos de la mitad del mujeres se explican principalmente por las
capital y tienen menos de la mitad del diferencias de tamaño de la empresa y tam-
número de empleados, de manera que es bién son afectadas por las diferencias en
lógico que las utilidades mensuales tam- los sectores de operación y en el grado de
bién sean la mitad de las de los hombres instrucción y la experiencia de los empresa-
del sector. Sin embargo, el salario por rios. Una vez controlados estos factores, el
hora es relativamente alto: Bs7.5, su- impacto de la informalidad sobre la renta-
perior al de las mujeres que trabajan en bilidad se vuelve similar para las empresas
cualquier otro sector, salvo el de venta de hombres y las empresas de mujeres.
de comida.
Capítulo III
obstáculos específicos del género
a la productividad

E
n este capítulo examinaremos un conjunto de obstáculos
relacionados con el género que enfrentan las mujeres en
cuanto a la productividad de sus empresas. Primero nos
concentramos en las variables que reducen el acceso de las mujeres
a los activos productivos, incluyendo capital financiero, físico y
humano. Luego analizamos otros factores que impiden que las
mujeres participen en la actividad económica, tanto en el mercado,
como en el hogar.
46
Evaluación de la pobreza en Bolivia

El análisis de este capítulo está basa- ron 20 grupos focales conformados por
do en datos de la encuesta de micro y pe- trabajadoras por cuenta propia de cuatro
queñas empresas, combinados con datos sectores (camélidos, tiendas de comesti-
cualitativos reunidos durante las discu- bles, venta de comida y textiles). En el
siones de grupos focales con mujeres de Recuadro 3.1 se presentan las fortalezas
cuatro ciudades importantes de Bolivia. y debilidades de los datos reunidos en los
En febrero y junio de 2007, se organiza- grupos focales.

Recuadro 3.1 - La metodología de grupos focales y el trabajo con datos basados en


percepciones

Para identificar los obstáculos al aumento de la productividad y la formalización, percibidos por


mujeres empresarias del sector informal boliviano, este estudio realizó ocho discusiones de grupos
focales en El Alto, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz con trabajadoras por cuenta propia de cuatro
sectores: tiendas de comestibles, restaurantes y venta de comida, textiles (fabricación de prendas de
vestir de lana y tela), y camélidos (fabricación de prendas de vestir de lana de llama y alpaca).12
Además de las entrevistas de grupos focales, empleamos datos de la evaluación del ambiente de in-
versión de 2006 para Bolivia (2006 Investment Climate Assessment - ICA), así como de las encuestas
de microempresas de 2007 de empresas formales e informales. El hecho de analizar datos cualitativos
de las tres fuentes ofrece una visión amplia de por qué las empresas entraron en su rubro, qué tipo
de obstáculos enfrentan y qué se puede hacer para disminuir los obstáculos. La muestra entrevistada
no es estadísticamente representativa en los grupos focales, pero sí es representativa para el ICA y
la encuesta de microempresas. Sin embargo, la metodología de grupos focales reveló nuevas pruebas
sobre las percepciones y ayudó a revelar las razones detrás del comportamiento de las empresas.
Las principales limitaciones del uso de datos basados en la percepción de las empresas de los obstá-
culos que enfrentan (como en el ICA o la encuesta de microempresas) están relacionadas con cuatro
variables: el optimismo o pesimismo relativo de cada empresa respecto a su entorno; la manera en que
cada empresa entiende cada pregunta, lo cual, dadas las diferencias de conocimiento, provoca una po-
sible heterogeneidad excesiva de las respuestas; existe una causalidad inversa entre las características
propias de las empresas con respecto a la productividad y la formalidad—lo que significa, por ejemplo,
que las empresas más productivas tienden a percibir menos obstáculos; y los datos no siempre reflejan
la estrecha correlación que se supone existe entre los obstáculos y las consecuencias de los mismos
para las empresas. Por ejemplo, debería existir una correlación estrecha entre las empresas que se
quejan de la corrupción y la cantidad o la frecuencia del pago de sobornos. Todas estas limitaciones se
pueden verificar en los datos antes de abordarlas.

12 La empresa consultora Encuestas y Estudios realizó las entrevistas en junio de 2007. La empresa envió
directamente invitaciones a una muestra de empresas que cumplían las especificaciones necesarias.
Véase Encuestas y Estudios (2007). Para más información sobre el proceso de selección, véase Banco
Mundial (2007).
47
Evaluación de la pobreza en Bolivia

La ventaja principal de los datos de percepción es que las personas toman decisiones basadas en su
manera de percibir las oportunidades y obstáculos que enfrentan. Además, los datos ponen de relieve
la manera en que cada obstáculo afecta la productividad de cada empresa. De ahí que la percepción
del obstáculo esté directamente ligada a una consecuencia práctica para la productividad y no a una
afirmación vaga. A la luz de estos méritos y limitaciones, el análisis comparativo de los obstáculos
que enfrentan las empresas informales versus las formales, las empresas pequeñas versus las microe-
mpresas o las empresas de un sector versus las de otro sector, por ejemplo, debería ayudar a entender
mejor el tema de la productividad y la formalización.
Fuente: Banco Mundial (2007).

I. Opiniones masculinas ción significativamente mayor de mujeres


y femeninas sobre que hombres, fueron el cuidado de los ni-
los obstáculos de la ños y los quehaceres domésticos. Mientras
productividad que para una de cada cuatro mujeres los
quehaceres domésticos representaban un
Los propietarios de empresas formales obstáculo muy importante a la productivi-
e informales, sean éstos hombres o muje- dad, sólo uno de cada diez hombres opinó
res, clasifican los obstáculos de la produc- lo mismo. Y mientras que 17 por ciento de
tividad de manera parecida. Cuando se les las mujeres opinó que la necesidad de cui-
preguntó acerca de la importancia de una dar de los hijos era un obstáculo importan-
serie de obstáculos, los propietarios de em- te, sólo 8 por ciento de los hombres opinó
presa clasificaron los siguientes obstáculos lo mismo. Dejando de lado las diferencias,
como los más importantes: obstáculos de las proporciones tanto de hombres como de
la economía en general, como el crimen, mujeres preocupados por estos dos aspec-
la corrupción y la inestabilidad; obstáculos tos fueron pequeñas en comparación con
específicos del sector ligados a la compe- otros obstáculos a la productividad.
tencia y al tamaño del mercado; y barreras
del acceso al crédito (gráfico 3.1). Más de la II. Obstáculo basados en
mitad de los hombres y mujeres de la mues- el género del acceso a los
tra pensaban que el crimen y la corrupción activos productivos
plantean obstáculos muy importantes para
la productividad. Entre 40 y 50 por ciento Si bien los empresarios y empresarias es-
de los hombres y mujeres identificaron el tán de acuerdo en muchos de los obstáculos
costo del crédito y los requisitos necesarios a la productividad, es posible que existan
para obtener crédito como obstáculos muy diferencias entre los mecanismos a través de
importantes a la productividad. Los resul- los cuales se manifiestan estos obstáculos,
tados fueron similares para la competencia entre hombres y mujeres. En el análisis que
informal y el tamaño del mercado. sigue, sobre el acceso a los servicios finan-
cieros—obstáculo clasificado como impor-
Los únicos obstáculos clasificados tante por hombres y mujeres—, ilustramos
como muy importantes por una propor- este hecho, para luego pasar a analizar los
48
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Gráfico 3.1 - Obstáculos a la productividad, por género


(% que catalogó el problema como muy importante)

Crimen

Corrupción

Competencia informal

tamaño del mercado

inestabilidad macro

Costo de crédito

Requisitos del crédito

Equipos

inestabilidad política

transporte

Quehaceres domésticos

Política económica

tierra

materia prima

impuestos

monopolios

Educación mano de obra

Cuidado de niños

Regalmento aduanero

Cumplimiento contratos

Ley de trabajo

0.0 10.0 20.0 30.0 40.0 50.0 60.0 70.0


hombre mujer

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).

obstáculos basados en el género relaciona- nanciamiento que las empresas de hom-


dos con el capital físico, social y humano. bres. En Bolivia, las empresarias tienen
menos probabilidades de recurrir al sector
a) Acceso a servicios financieros bancario formal: 19 por ciento tienen prés-
para las empresas de mujeres tamos bancarios, comparado con 29 por
Las empresas de mujeres dependen ciento de los varones (gráfico 3.2). Incluso
menos de los mecanismos formales de fi- en el caso del microcrédito, un sector que
49
Evaluación de la pobreza en Bolivia

incluye instituciones cuyo mercado objeti- cialmente notorias a escalas de opera-


vo son las mujeres, los varones tienen una ciones más bajas. Las principales fuentes
probabilidad ligeramente superior de obte- de financiamiento de las empresarias, es-
ner crédito (7 por ciento) que las mujeres pecialmente en el caso de las escalas de
(6 por ciento). operaciones más bajas, son los ahorros,
la familia y los amigos, y los sistemas de
Las diferencias de género en la de- ahorro rotatorio llamados pasanaku (tabla
pendencia de fuentes formales versus 3.1). En las empresas que tienen entre uno
informales de financiamiento son espe- y cuatro empleados, sólo 20 por ciento de

Gráfico 3.2 - Préstamos bancarios y microcrédito, por género

30 29.0

20 19.0

10
7.1
5.9

0
Empresas Empresas Empresas Empresas
de hombres de mujeres de hombres de mujeres
(%) Préstamo bancario (%) microcrédito

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).

Tabla 3.1 - Uso de servicios financieros, por género y tamaño de la empresa

Capital de Préstamo
Crédito ban. Cuenta
trabajo de de instit. Pasanaku1
p/arrancar Ahorro
banco financiera
Empleados 13. 1.9 7.5 13. 17.
1-4 20. 5.9 14. 22. 23.
mujeres
Empr.

5-10 32. 11. 33. 40. 25.


>11 28. 14. 71. 42. 14.
Total 21. 6.7 18. 25. 22.
Empleados 22. 3.7 18. 11. 11.
1-4 29. 6.7 27. 35. 10.
hombres
Empr.

5-10 31. 9.5 44. 35. 10.


>11 31. 13. 67. 44. 17.
Total 29. 7.8 34. 34. 11.
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
1Pasanaku se refiere a asociaciones de ahorro y crédito rotatorio informales.
50
Evaluación de la pobreza en Bolivia

las empresarias reciben crédito bancario La brecha de género del uso de servicios
para empezar un negocio, comparado con financieros se achica con el tamaño de la
29 por ciento en el caso de los hombres, empresa y prácticamente desaparece cuan-
y sólo 23 por ciento de las empresarias do la empresa alcanza cierto tamaño. El uso
tienen crédito de una institución formal, del crédito y de otros servicios financieros
comparado con 36 por ciento de los hom- aumenta con el tamaño de la empresa, sin
bres. La dependencia de los mecanismos importar si el propietario es hombre o mujer.
de ahorro informales (pasanaku) también Una vez que la empresa tiene cinco emplea-
es significativamente mayor entre las mu- dos o más, las empresarias parecen tener el
jeres, mientras que los hombres suelen mismo acceso al crédito que los empresarios
operar con una cuenta de ahorros formal. y, en algunos casos, incluso mejor (tabla
La excesiva dependencia de los préstamos 3.1). A esta escala de operaciones, casi 29
informales de las microempresas encabe- por ciento de las empresas de mujeres tienen
zadas por mujeres, es considerada como crédito bancario para empezar a funcionar,
una indicación de los obstáculos específi- comparado con 31 por ciento de los hombres,
cos del género del mercado en el crédito mientras que más mujeres que hombres reci-
formal en estudios similares de otros paí- ben capital de trabajo financiado por el ban-
ses latinoamericanos (por ejemplo, Pagan co o préstamos de instituciones financieras.
y Sánchez 2001 para México). Esto tiene
un costo económico, ya que la dependen- La menor dependencia de las mujeres
cia exclusiva de fuentes internas o infor- empresarias de los servicios financieros,
males de financiamiento podría impedir el especialmente los formales, se debe princi-
desarrollo de la empresa (Ayyagari et al. palmente a los obstáculos de la demanda,
2006). tales como, el bajo nivel de instrucción y
una gran aversión por el crédito. Las mu-
La mayoría de las mujeres operan a jeres tienen más dificultades para solicitar
una escala menor de operaciones, donde préstamos comerciales por su menor grado
las diferencias basadas en el género en de instrucción y su falta de conocimientos
el acceso a los servicios financieros son financieros y habilidades empresariales.
las más marcadas. Noventa y cinco por Para las empresarias, los procedimientos
ciento de las mujeres empresarias traba- burocráticos representan un gran obstáculo
jan en cuatro sectores (textiles, comida, para solicitar préstamos (Recuadro 3.2). En
camélidos y tiendas de comestibles), vista del carácter informal del trabajo de las
donde el tamaño promedio de las empre- mujeres y su menor grado de instrucción,
sas encabezadas por mujeres es de dos a las trabajadoras por cuenta propia también
tres empleados. Es decir, las diferencias tienen menos probabilidades de producir,
basadas en el género del uso de servicios mantener y suministrar los documentos ne-
financieros más marcadas se observan en cesarios (por ejemplo, estados financieros
las escalas donde operan la mayoría de auditados, certificado de inscripción, licen-
las empresas de mujeres, disminuyendo cias o planes de negocios) para obtener un
así la capacidad de las mujeres de au- préstamo. Los datos cualitativos también
mentar la productividad y agrandar sus señalan que las mujeres empresarias sien-
empresas. ten gran aversión por el crédito.
51
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Recuadro 3.2 - Percepciones de las micro y pequeñas empresarias de los obstáculos del
acceso al financiamiento

El principal obstáculo que enfrentan las mujeres de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz para
hacer crecer sus negocios, es la falta de capital de operación. La opinión fue uniforme entre las
participantes de los seis diferentes sectores incluidos en la encuesta, pero fueron las mujeres dueñas
de tiendas de comestibles y las vendedoras de comida las más enfáticas. Las mujeres de los sectores
de camélidos y textiles se lamentaron de la falta de capital físico, mencionando sobre todo la falta
de maquinaria.
En vista del nivel de desarrollo del sector microfinanciero en Bolivia, y la cantidad de organizacio-
nes que ofrecen acceso directo al crédito a la población pobre, en particular a las mujeres, obtener
pequeños préstamos parecería ser la solución obvia para las empresarias que necesitan efectivo y
equipos. Sin embargo, las mujeres que participaron en las discusiones de grupos focales no estuvie-
ron de acuerdo.
Por el contrario, las mujeres manifestaron no tener confianza en las instituciones crediticias y tener
miedo de las consecuencias del endeudamiento. Estas percepciones negativas estaban relacionadas
tanto con los bancos formales, como con las instituciones microfinancieras y se basaban en sus
propias experiencias y las de sus colegas. Muchas mujeres aludieron a la dificultad de reembolsar los
préstamos (“He tenido que trabajar tres veces más para pagar al banco”) y otras relataron historias
personales de incumplimiento y pérdida de bienes. Las mujeres coincidieron en que las tasas de inte-
rés eran excesivamente altas y que “al final, uno termina trabajando para pagar lo que debe”. Algunas
mujeres se mostraron incluso más pesimistas: “He visto lo que le hicieron a mis amistades... prefiero
no solicitar préstamos, porque al final se pierde todo lo que uno tiene”.
En la mayoría de los grupos, había un pequeño porcentaje de mujeres que sí consideraban el crédito
como una posible manera de agrandar sus empresas. Sin embargo, agregaban que no bastaba con
querer un préstamo, sino que también había que superar una serie de obstáculos, como la falta de
documentos legales y de garantías. “Los bancos piden muchos papeles y garantías. Piden papeles y
títulos de la casa, documentos sobre los ingresos, avales, preguntan cuántos hijos uno tiene y muchas
otras cosas”, afirmó una de las mujeres entrevistadas.
Finalmente, con la excepción de las mujeres solteras, quienes observaron que los bancos solían pedir
que el marido firmara el documento de préstamo también, las mujeres dijeron no recibir un trato
diferente al que recibían los hombres cuando solicitaban crédito. Cualquier diferencia que pudiera
existir, explicaron, se debía a otras diferencias: “Prestan menos dinero a las mujeres, pero es porque
tenemos menos ingresos”.
Fuente: Informe Estudio Cualitativo: Informalidad y Productividad, Encuestas y Estudios (2007).

A pesar de que la aversión de las mu- mente, mientras más informal sea el crédi-
jeres por el crédito es atribuible, en par- to, más caro es, y las mujeres dependen en
te, a su percepción de las tasas de interés gran medida de las fuentes informales de
como excesivamente altas, éstas son bas- crédito. Comparando los préstamos banca-
tante razonables para la región. Natural- rios formales y los préstamos de microcré-
52
Evaluación de la pobreza en Bolivia

dito, y considerando que es más caro y más lo que la mayor parte de las empresarias
peligroso prestar a las pequeñas empresas sostuvo es que simplemente “prestan me-
informales que a las más grandes, la dife- nos dinero a las mujeres porque nuestros
rencia de tasa de interés entre los dos es ingresos son menores”. Como se mencionó
relativamente pequeña en Bolivia (Banco anteriormente, la vibrante industria mi-
Mundial 2007). Además, según una compa- crofinanciera boliviana está dominada por
ración de las tasas cobradas por diferentes mujeres y existe muy poca discriminación
instituciones microfinancieras de la región, contra la mujer en este sector. Las pocas
las instituciones bolivianas operan con ta- mujeres que mencionaron la existencia de
sas de interés más bajas (anexo 4). prácticas injustas y de mala voluntad con
ellas por parte de los bancos, eran solteras
La falta de títulos de propiedad, que o divorciadas. Estas mujeres dijeron que los
con frecuencia son necesarios para garan- bancos las excluían al exigir la firma o una
tizar los préstamos, también podría influir garantía del marido.
negativamente sobre la demanda de crédi-
to de las mujeres. En los grupos focales se Según los grupos focales, el obstá-
debatió sobre cómo la falta de documentos culo más importante de la oferta es la
de propiedad de la tierra o de la casa, difi- “impropiedad” de los servicios financie-
cultaba la constitución de garantías. Aunque ros ofrecidos a las mujeres. Varios grupos
actualmente, en Bolivia, se están cambiando focales observaron que los instrumentos
las prácticas de titulación de tierras y hay financieros que ofrecen los bancos o las
muchos más títulos extendidos a nombre instituciones microfinancieras no son lo
de la pareja (58 por ciento), siguen siendo suficientemente flexibles como para que
raros los títulos concedidos exclusivamen- las mujeres respondan a los cambios de
te a la mujer (6 por ciento) con respecto las oportunidades o no satisfacen sus ne-
a los títulos otorgados a hombres (24 por cesidades específicas. Esta preocupación
ciento).13 Al examinar una muestra de países era particularmente fuerte en grupos fo-
latinoamericanos, Deere y León (2003) en- cales con mujeres de ciertos sectores. Por
cuentran que aproximadamente 70 a 90 por ejemplo, a las mujeres que tienen tiendas
ciento de los propietarios formales de tierras de comestibles o que venden comida y
de labrantío son hombres y que cuando las necesitan dinero en efectivo diariamente,
mujeres sí poseen tierras, son menos exten- les convendría tener acceso a servicios fi-
sas que las de los hombres.14 nancieros como las líneas de crédito de
capital de trabajo. Otros sectores mencio-
En lo que se refiere a los obstáculos de naron la necesidad de invertir en maqui-
la oferta, en los datos cualitativos no hay naria nueva (camélidos y textiles) y por
pruebas de discriminación por género en ende la necesidad de obtener regularmen-
el acceso al crédito. Hubo muy pocas que- te crédito de inversión. En estos sectores,
jas en el sentido de que las instituciones la preocupación más importante eran las
financieras discriminan contra las mujeres, tasas de interés altas percibidas.

13 Banco Mundial (2005).


14 La muestra incluye Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, México, Paraguay y Perú.
53
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Las estimaciones sugieren que el hecho pero tiende a ser menos fuerte que el de
de eliminar los obstáculos al capital que los hombres. Los resultados de la encuesta
enfrentan las empresarias, puede ser muy de microempresas señalan que las mujeres
rentable, dependiendo del sector de acti- que manejan una tienda de comestibles no
vidad. Al estimar la tasa interna de retorno tienen ningún deseo de agrandar su nego-
que se obtendría al doblar el capital de la cio, mientras que los hombres que se des-
empresa en cada uno de los seis sectores, por empeñan en este sector sí. Por otro lado,
género, vemos que en el caso de la venta de las mujeres del sector de textiles expresa-
comida, los textiles y los productos de camé- ron un fuerte deseo de crecer, estimando
lidos, el rendimiento es alto para las mujeres, el tamaño ideal de sus operaciones en 13
siendo incluso más alto que para los hombres empleados, comparado con el actual pro-
(tabla 3.2). En cambio, aumentar la inversión medio de dos empleados. Según estimacio-
en los sectores de transporte y de tiendas de nes aproximadas, al doblar el capital que
comestibles no parece ser atractivo para las poseen las mujeres en este sector, las uti-
empresarias. Aunque son aproximaciones, lidades mensuales aumentarían de cerca de
estas estimaciones ponen de manifiesto la 22 por ciento, lo cual implica una tasa de
necesidad de adoptar un enfoque específico retorno sobre la inversión necesaria de 27
para el sector de las intervenciones dirigidas por ciento, aproximadamente.
a expandir empresas de mujeres. Los resul-
tados también reflejan la actual subinver- b) Acceso al capital físico, social
sión en empresas de mujeres con respecto a y humano
empresas que pertenecen a hombres, en los Las inquietudes que manifiestan las
sectores de productos de camélidos y textiles. mujeres respecto del acceso al capital fí-
Como se mencionó anteriormente, en estos sico varían según el sector, dirigiéndose
dos sectores los hombres operan con cuatro a a la maquinaria en algunos sectores y
seis veces la cantidad de activos productivos en la necesidad de contar con inventa-
de las mujeres. rios más grandes, en otros. Los grupos
focales de los sectores de textiles y ca-
El deseo de las mujeres de hacer crecer mélidos subrayaron la necesidad de contar
su negocio también varía según el sector, con más maquinaria y equipos. Las mu-

Tabla 3.2 - Tasas internas de rendimiento de la duplicación del capital,


por sector y género

Tiendas de Ventas de Productos de Productos


Textiles Transporte
comestibles comida madera de camélidos
Hombres 9 -10 4 32 2 4
Mujeres 27 -13 -7 37 4 18

Fuente: Estimación del autor, basada en información de la encuesta de micro y pequeñas empresas de 2007.
Nota: Hay sólo seis observaciones de empresarios varones en el sector de camélidos, tres observaciones de em-
presarias mujeres en el sector transporte y nueve observaciones de empresarias en el sector de productos de
madera.
54
Evaluación de la pobreza en Bolivia

jeres operan con menos activos que los mujeres, esta posibilidad no parecía ser una
hombres en ambos sectores, mientras que estrategia de crecimiento viable. Las muje-
las estimaciones revelan tasas de retorno res afirmaron enfáticamente que preferían
internas especialmente elevadas sobre las operar a pequeña escala y dentro de una
inversiones suplementarias en las empre- estructura familiar, que asociarse con otras
sas de mujeres. Para los grupos focales de mujeres. Los grupos focales de los distintos
mujeres dueñas de tiendas de comestibles sectores expresaron la misma falta de con-
o dedicadas a la venta de comida, el pro- fianza (recuadro 3.3).
blema era acumular y mantener una canti-
dad adecuada de suministros. Las empresarias son más propensas
a participar en asociaciones, pero son
Las mujeres operan con menos activos muchas las que piensan que carecen de
físicos por su menor dependencia de los ser- utilidad. Las mujeres tienen mayor ten-
vicios financieros, sus diferentes motivacio- dencia a participar en una asociación, aun
nes para trabajar y su tendencia a operar cuando las ventajas prometidas no sean
la empresa desde la casa. Las empresas de muy claras (gráfico 3.3). Cuarenta y cinco
mujeres son menos propensas a depender de por ciento de las mujeres y 32 por ciento
los servicios financieros, lo cual restringe na- de los hombres piensan que participar en
turalmente su capacidad de crecer e invertir una asociación no tiene ningún beneficio
en activos físicos. Además, si la motivación (gráfico 3.4). En el caso de las mujeres,
del negocio es únicamente complementar el la razón más importante para asociarse es
ingreso del marido cuando es necesario, tiene proteger la ubicación de su negocio (men-
sentido mantener un nivel bajo de inversión cionado por 16 por ciento de las mujeres),
en maquinaria y poco inventario para poder mientras que los hombres se asocian con el
variar las operaciones en función de la acti- fin de tener acceso al financiamiento (15
vidad económica del cónyuge. Por otro lado, por ciento) y poder negociar con las auto-
muchos de estos negocios funcionan en la ridades (13 por ciento).
casa y, por consiguiente, no pueden agran-
darse demasiado. Finalmente, como las mu- En lo que se refiere al capital humano,
jeres trabajan comúnmente desde la casa, el las empresarias enfrentan grandes obstá-
capital físico se vuelve intercambiable entre culos a la productividad debido a su me-
la familia y el negocio, lo que podría restar nor grado de instrucción, obstáculo que
claridad a su forma de responder a las pre- es especialmente difícil de superar para
guntas de la encuesta. las mujeres indígenas. El hecho de que las
mujeres, sobre todo las mujeres indígenas,
No existe mucha confianza ni capital tengan un menor grado de instrucción que
social entre las mujeres en términos de sus contrapartes varones les impide adoptar
actitud hacia la asociación con otras mu- los mejores procedimientos para agrandar
jeres. Una manera de compartir los costos sus empresas, tales como solicitar présta-
de invertir en maquinaria nueva, alcanzar mos o formalizarse. Las mujeres indígenas
economías de escala en las operaciones y de El Alto mencionaron además la dificul-
ampliar el negocio, sería asociarse con otras tad de conseguir y entender la información
pequeñas empresas. Sin embargo, para las necesaria para exportar.
55
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Recuadro 3.3 - Percepciones de las empresarias de los beneficios de organizarse

Muchas mujeres no creen en la utilidad de las asociaciones. Las empresarias de los grupos focales
de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz creían que lo mejor para sus empresas era mantener una
postura individualista. Ellas rechazaban la opción de crear asociaciones y cooperativas o pertenecer
a alguna por tres razones: En primer lugar, tenían poca confianza en la honestidad de los demás y en
trabajar juntos en pos de un bien común. En segundo lugar, tendían a asociar la afiliación a una aso-
ciación con la pérdida de independencia y una posible pérdida del control sobre sus propios recursos.
En tercer lugar, no veían la utilidad de las asociaciones para agrandar el negocio.
Algunas mujeres reconocieron que trabajar con otras mujeres para buscar soluciones a ciertos
problemas, como el acceso al mercado, la seguridad o la capacitación, podría ayudar, pero nin-
guna estaba dispuesta a compartir recursos productivos o activos si esto reducía las posibilida-
des de agrandar la empresa. Las tres razones mencionadas en el párrafo anterior fueron debatidas
por unas cuantas mujeres en cada grupo, quienes hicieron hincapié en ciertas áreas, como la capa-
citación, donde el agruparse con otras mujeres no representaba un peligro para su negocio y podría
ser una buena opción. Sin embargo, todas convinieron en que era completamente imposible pensar
en la propiedad colectiva o en alguna manera de compartir los activos. Una de las mujeres resumió la
opinión general diciendo: “Es mejor tener un negocio pequeño, pero que sea de uno mismo”.
Fuente: Informe Estudio Cualitativo: Informalidad y Productividad, Encuestas y Estudios (2007).

Debido a su menor grado de instruc- verían con buenos ojos que tengan emplea-
ción, el acceso a mano de obra calificada dos hombres. Un dato interesante es que la
también podría ser un obstáculo para las propensión de las mujeres a contratar mu-
empresarias, ya que las mujeres prefieren jeres, parece disminuir con el tamaño de la
contratar personal femenino y los sectores empresa (gráfico 3.5). Una vez más, tene-
donde trabajan, tienden a estar poblados mos en cuenta las influencias sectoriales
por mujeres. Mientras que el menor grado sobre los sistemas de contratación.
de instrucción de las empresarias limita la
productividad, su propensión a contratar III. Obstáculos del mercado y
personal femenino se traduce en una fuer- del hogar a la productividad
za laboral que generalmente también tiene económica de las mujeres.
menos educación y es menos productiva.
Está de más decir que las mujeres que tra- En algunos sectores, las mujeres en-
bajan en sectores dominados por mujeres frentan barreras para acceder a nuevos
tienden a no contratar hombres. Pero apar- mercados; en otros, el problema principal
te de las razones obvias para esto, existen es la intensa competencia de precios. Las
otras que son más de índole cultural. Algu- empresarias que participaron en nuestros
nas mujeres dijeron que los hombres po- grupos focales señalaron que el pequeño
drían no sentirse cómodos trabajando para tamaño de los mercados y la intensidad de
una mujer; otras dijeron que sus maridos no la competencia eran obstáculos para agran-
56
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Gráfico 3.3 - Afiliación de las empresas a asociaciones, por género


(% de empresas)
70
64

60

50

43
40
35 35
33
30
30
24
20
20 18
14 15
13
10 8
5

0
transporte Camélidos madera Venta Ropa tiendas total
comidas
hombre mujer

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
Nota: Hay sólo seis observaciones de empresarios varones en el sector de camélidos, tres observaciones de em-
presarias mujeres en el sector transporte y nueve observaciones de empresarias en el sector de productos de
madera.

Gráfico 3.4 - Beneficios de las asociaciones, por género


(% de empresas)

negociar con el gobierno

obtener mejores precios

obtener financiamiento

Evitar multas

Proteger ubicación

ningún beneficio

0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50
hombre mujer
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
57
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Gráfico 3.5 - Personal de sexo femenino como porcentaje del total,


por tamaño de empresa y género del propietario

Gráf. 3.5
100

80 77.3

60 53.9
39.2
40
28.9 28.1
20 17.5

0
1-4 5-10 >11
tamaño de la empresa (número de empleados)
Empresas de mujeres Empresas de hombres

Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
Nota: Hay sólo seis observaciones de empresarios varones en el sector de camélidos.

dar sus empresas. Muchas de ellas también éxito obtenido por algunas empresas pe-
mencionaron que estos factores dan como ruanas de exportación de alpaca y produc-
resultado flujos de ingresos muy variables tos derivados.
e inseguros. Los problemas de acceso al
mercado y de competencia parecen ser es- En algunos sectores, las mujeres con-
pecíficos del sector, afectando a hombres y sideraban la extorsión y el hostigamiento
mujeres por igual. Las mujeres que venden por parte de la policía y otros funciona-
comida o tienen una tienda de comestibles rios como un obstáculo a la productivi-
hicieron hincapié en la importancia de la dad y un desincentivo para formalizar sus
presión de la competencia. En el sector de empresas. Según las mujeres que venden
textiles, el problema más grande era la im- comida preparada, la presión de la compe-
portación de ropa usada, que hacía bajar tencia era motivo para que los funcionarios
los precios.15 Las empresarias del sector de públicos exigieran una “contribución” a los
productos de camélidos manifestaron que vendedores para poder conservar su puesto
la falta de información y apoyo por parte en un determinado mercado o en la calle.
del gobierno era una traba para acceder a Las mujeres que venden sus productos de
los mercados de exportación. Este sector camélidos en la calle, hicieron alusión a
demostró tener grandes aspiraciones de problemas similares. Ellas pensaban que si
exportar, aparentemente estimuladas por el formalizaban su negocio, el problema de

15 Según un estudio realizado por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), la importación de ropa
usada le cuesta a Bolivia alrededor de 15.300 empleos por año. El estudio también señala que 93 por
ciento de las importaciones son ilegales (Vidaurre 2005).
58
Evaluación de la pobreza en Bolivia

corrupción y extorsión sólo aumentaría, dad obtenidas al aumentar la escala de las


porque se las vigilaría mucho más. En los operaciones.
grupos focales, era común oír comentarios
como: “La policía siempre nos extorsiona y Con excepción del sector textil, las
nos presiona por las cosas más pequeñas. Si mujeres no trabajan menos horas que los
nos formalizamos, seguramente será peor.” hombres (gráfico 3.6). Cuando las mujeres
“La municipalidad nos amedrenta, si nos dicen tener “doble” trabajo, porque tienen
formalizamos, vendrán cosas peores.” que equilibrar las responsabilidades del ho-
gar y del trabajo, es totalmente cierto. Su
Las responsabilidades del hogar deter- necesidad de contar con un horario flexible
minan las motivaciones para formar una y tener autonomía en el lugar de trabajo es
empresa y pueden ahogar las aspiraciones grande y crea barreras para pasar al empleo
de las empresarias y su capacidad de ex- formal o a sectores más productivos. Tam-
pandirse. Como se mencionó en el capítulo bién podría hacer que las mujeres abando-
2, la preferencia de las mujeres por el tra- nen sus aspiraciones de aumentar la escala
bajo por cuenta propia refleja su necesidad de sus operaciones. Los datos cualitativos
de acomodar el cuidado de los hijos, los no explican las diferencia de género en las
quehaceres domésticos y la actividad del horas trabajadas en el sector textil.
marido. Y las mujeres que escogen trabajar
desde la casa por su flexibilidad para ocu- Las pruebas demuestran que al relajar
parse de la familia y del hogar, podrían no los obstáculos del cuidado de los niños,
estar buscando agrandar su negocio, y esto la participación de la mujer en la fuerza
limita, a su vez, las mejoras de productivi- laboral y su actividad económica aumen-

Recuadro 3.4 - ¿Por qué las empresarias prefieren la informalidad?

Las mujeres ven la informalidad como una manera de equilibrar sus funciones productivas y
reproductivas y de complementar el ingreso del hogar. Si bien el tema de equilibrar la responsa-
bilidad familiar y doméstica no surgió en las discusiones de grupos focales organizadas predominan-
temente con hombres, sí fue el tema central entre las mujeres que participaron en los grupos focales
femeninos. Como dijo una mujer: “La mujer tiene que trabajar el triple: en el hogar, con los hijos y,
además, en la empresa. Con esta actividad en particular, puedo ocuparme de mi hogar y de mis hijos,
sin salir de la casa.” La otra razón principal para trabajar por cuenta propia que surgió de los datos
cualitativos fue la necesidad de complementar los ingresos del hogar.
Algunas mujeres también manifestaron que optaron por trabajar por cuenta propia por los
obstáculos de movilidad impuestos por el marido. En otras palabras, los roles de género también
restringen la movilidad de la mujer, como lo confirman afirmaciones como la siguiente: “Mi marido
no me deja trabajar fuera de la casa”. Del mismo modo, algunas mujeres se refirieron a los celos y al
machismo como obstáculos importantes para trabajar fuera de la casa.
Fuente: Informe Estudio Cualitativo: Informalidad y Productividad, Encuestas y Estudios (2007).
59
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Gráfico 3.6 - Horas trabajadas por semana, por género y sector

100
86 84
79
80
66
63 60 62
60 57 58
54 54
47 44
42
40

20

0
textiles transporte tiendas Venta madera Camélidos total
comidas
hombre mujer
Fuente: Estimaciones del autor basadas en la Encuesta de Microempresas del Banco Mundial (2007).
Nota: Hay sólo seis observaciones de empresarios varones en el sector de camélidos

tan. Pruebas empíricas de Colombia (Peña- En Bolivia existe mucha violencia in-
Parga y Glassman 2004, Ribero 2003) y de trafamiliar y ésta afecta la autonomía y
Chile (Acosta, Perticara y Ramos 2005) dan las capacidades productivas de las mu-
cuenta de una relación estrecha entre el jeres.16 Los resultados de una encuesta re-
acceso al cuidado de los niños y la par- ciente de violencia intrafamiliar llevada a
ticipación femenina en la fuerza laboral, cabo por el Ministerio de Salud y Deportes
mientras que las pruebas de México (Wong y la Organización Panamericana de Salud
y Levine 1992, Gong y van Soest 2002) re- (OPS) señalan que 55.4 por ciento, 5 de
velan que la participación de las mujeres cada 10 participantes en la encuesta, ha-
que tienen hijos pequeños en el mercado bían sido víctimas de violencia intrafami-
laboral, aumenta cuando éstas viven en liar (Programa Nacional Genero y Violencia
hogares con otras mujeres adultas que pue- 2004). Una mirada rápida a las estimacio-
den cuidar de sus hijos durante las horas de nes de otros países señala que, en Bolivia,
trabajo. El Capítulo 4 destaca el incremento la prevalencia de la violencia de género es
notable de la actividad de las mujeres como alta para la región (CEPAL 2007b).17 El im-
resultado de la expansión de los servicios pacto de este tipo de violencia fue men-
de cuidado de los niños para hogares de cionado por algunas participantes de los
ingreso bajo en Guatemala y México. grupos focales, sobre todo por las vende-

16 La prevalencia de la violencia intrafamiliar es elevada en Bolivia, también en función de las tasas de


prevalencia de la región en general, y es preciso realizar más estudios para evaluar el impacto de esto
sobre la autonomía y las capacidades productivas de la mujer.
17 Las estimaciones de la violencia de género no suelen ser comparables en lo que se refiere estrictamente a
la metodología, pues provienen de distintos instrumentos de encuesta.
60
Evaluación de la pobreza en Bolivia

doras de comida que operan en las calles. Latina muestran que la violencia de géne-
Como estas mujeres dependen de la lealtad ro no sólo disminuye la productividad y los
de sus clientes, ofrecer un servicio cordial ingresos de las mujeres (Morrison y Orlando
es importante para éxito del negocio.18 Se- 1999, 2004), sino que también afecta las
gún las mujeres, hacer esto sin provocar tasas de acumulación de capital humano
los celos del marido puede ser una tarea y social (Morrison et al., en preparación).
bastante difícil. Las discusiones de grupos Las restricciones sobre la autonomía de la
focales también revelaron que a algunas mujer impuestas por el marido, por ejemplo
mujeres no se les permite trabajar fuera en cuanto a movilidad y “conducta”, dismi-
de la casa. Las estimaciones para América nuyen aún más su capacidad productiva.

18 El sector de venta de comida es heterogéneo e incluye mujeres que llevan almuerzos baratos al lugar de
trabajo de los clientes (obreros de la construcción, policías y otros vendedores callejeros) o vendedoras
callejeras con puestos de comida especializada, así como dueñas de restaurantes. Crear una base de
clientes leales es la clave de todos estos negocios.
Capítulo IV
Implicaciones de las políticas
destinadas a incrementar la
formalización y productividad de
las micro y pequeñas empresarias

E
n es
62
Evaluación de la pobreza en Bolivia

En este capítulo, analizaremos las op- nancieros, capital humano, tecnología, ma-
ciones de política dirigidas a fomentar un teria prima y maquinaria), sea a disminuir
mayor crecimiento y productividad de las los obstáculos que pesan sobre la partici-
pequeñas y microempresas de mujeres de pación productiva de las mujeres en las ac-
Bolivia, en vez de promover la formaliza- tividades económicas en el mercado (como
ción como único objetivo. Esto se debe a barreras para entrar a los mercados, obstá-
que, como se mencionó en el capítulo 1, culos de movilidad atribuibles al crimen o
la gran mayoría de las empresas informa- a la corrupción y abuso de los funcionarios
les de mujeres son simplemente demasia- públicos) y dentro del hogar (doble carga
do pequeñas como para beneficiarse de la de trabajo causada por los quehaceres do-
formalización, y las desventajas (pago de mésticos y el cuidado de los hijos, violencia
impuestos y licencias, requisitos burocrá- basada en el género y otros obstáculos a la
ticos, etc.) son demasiado grandes para un autonomía de la mujer).
pequeño negocio que trata de abrirse ca-
mino. Siendo así, las políticas destinadas Algunas de las políticas destinadas a
a facilitar la expansión de las empresas de incrementar la productividad y el creci-
mujeres y a aumentar su rentabilidad, para miento pueden combinarse con medidas
que puedan aprovechar los beneficios de para aumentar los beneficios de la for-
la formalización, son las que más proba- malización, como un incentivo adicional
bilidades de éxito tienen. Sin embargo, los para que las empresarias se formalicen.
responsables de formular políticas también Existen varias formas de reforzar los be-
deberían sostener y acelerar medidas adi- neficios de la formalización, por ejemplo,
cionales relacionadas con la simplificación ofrecer servicios de desarrollo empresarial
administrativa y el flujo de información y capacitación a las empresas formales,
respecto de la formalización, paralelamente ampliar sus oportunidades de adquisición
a las opciones de política que proponemos pública, desarrollar mercados internos con
a continuación.19 productos de mejor calidad y precio, me-
jorar los programas de promoción de las
Las empresas de mujeres son, por re- exportaciones formales y apoyar progra-
gla general, demasiado pequeñas como mas de desarrollo de proveedores dirigidos
para aprovechar las ventajas de la for- a reforzar la vinculación comercial con las
malización y las políticas deberían con- empresas privadas más grandes. Otras ma-
centrarse en aligerar los obstáculos a la neras de hacer que la formalidad sea más
productividad y al crecimiento. En vista atractiva son vincular la formalización al
de la concentración de mujeres en este acceso al crédito y mejorar la calidad de
segmento, las microempresas son el punto los servicios legales a disposición de las
de atención principal de este capítulo. Las pequeñas empresas. Para poder llegar a las
opciones de política que identificamos, es- empresarias, las intervenciones destinadas
tán orientadas sea a reforzar el acceso a los a mejorar los beneficios de la formalidad
insumos de producción (como servicios fi- tienen que adaptarse a los sectores en

19 El informe del Banco Mundial, “Políticas para Incrementar la Formalidad y Productividad de las Empresas”
(2007a), contiene una presentación detallada de estas medidas.
63
Evaluación de la pobreza en Bolivia

donde las mujeres tienden a operar. Sin > De mediano a largo plazo: Abordar las
embargo, la prioridad deberá ser facilitar desigualdades de género de la educa-
la productividad y el crecimiento del ne- ción formal, haciendo hincapié en las
gocio y, en este sentido, las autoridades mujeres indígenas. Como las mujeres
habrán de tener cuidado de no excluir al tienden a contratar personal femenino,
sector informal de los programas de capa- el hecho de cerrar las brechas de gé-
citación, vinculación comercial y acceso nero de la dotación de capital humano
al crédito. también aumenta la productividad de la
fuerza laboral de las empresas encabe-
Las políticas destinadas a facilitar el zadas por mujeres.
crecimiento y la mayor productividad de
las empresas de mujeres, tienen dos ob- Tres áreas prioritarias de intervención
jetivos principales: promover la igualdad para aumentar las opciones de las mujeres
de género en el acceso a los activos pro- y crear un entorno habilitante para que las
ductivos y crear un entorno propicio para mujeres puedan responder a las oportuni-
la iniciativa empresarial femenina. dades del mercado son:
> De corto a mediano plazo: Aliviar los
Tres áreas prioritarias de intervención obstáculos relacionados con el hogar,
para promover el acceso de las mujeres a en particular los que plantea el cuidado
los activos de producción son: de los niños, facilitando una cobertu-
> A corto plazo: Ampliar y mejorar el uso ra ampliada de los servicios de cuidado
del crédito y servicios financieros por de niños y/o adaptando los servicios ya
las mujeres, concentrándose en los obs- existentes a las necesidades de las ma-
táculos de la demanda (aversión por el dres que trabajan.
crédito, falta de información y de las > A mediano plazo: Ayudar a las empresas
habilidades necesarias para realizar el de mujeres a acceder a nuevos mer-
proceso de solicitud de préstamo, falta cados (por ejemplo, mercados nicho,
de confianza en los beneficios de las ini- mercados de exportación) y aumentar
ciativas de asociación con otras mujeres su competitividad en los mercados ya
y garantías solidarias para préstamos) y existentes.
en los obstáculos de la oferta (garan- > A largo plazo: Atacar las causas primor-
tías y otros requisitos de la obtención diales de la segregación ocupacional
de préstamos, documentos de identidad, basada en el género para hacer que la
avales, estado de resultados, etc.). Asi- decisión de ingresar en un sector o una
mismo es preciso evaluar las diferencias ocupación de baja productividad, sea
de género en el acceso a títulos de pro- una cuestión de preferencia “real”.
piedad formales y el uso de éstos como
garantía. Las políticas no pueden adoptar un
> De corto a mediano plazo: Proveer ca- enfoque único. Los obstáculos de produc-
pacitación a las mujeres, dirigida a sus tividad a la iniciativa empresarial femenina
áreas de actividad económica, con el fin adoptan diferentes formas y afectan a las
de crear capacidad empresarial y con- mujeres de diferentes maneras, dependien-
fianza en sí mismas (autoeficacia). do de una serie de características indivi-
64
Evaluación de la pobreza en Bolivia

duales y de la empresa. Los obstáculos y a) Crédito y otros servicios


los requisitos del crecimiento varían según financieros
el sector, señal de que es necesario contar Mejorar el acceso a los servicios finan-
con evaluaciones y soluciones específicas cieros puede incrementar la productividad
para el sector (lo cual no forma parte del de algunas empresas de mujeres. El acceso
alcance de este informe). Las necesida- a las finanzas supone mejores insumos, más
des de las mujeres en lo que se refiere al capital de trabajo, financiamiento para nue-
acceso a activos financieros y físicos, y a vas inversiones, mantenimiento de equipos
mercados, varían en los distintos sectores y capacitación para empleadores. Sin em-
y según las características de la empresa, bargo, las empresarias forman un grupo
en particular su escala de operaciones. Los heterogéneo, con diferentes aspiraciones y
obstáculos de capital humano—en educa- capacidades, y las pruebas internacionales
ción formal y conocimientos comerciales— señalan que existe una gran variación del
están más generalizados en Bolivia, pero se rendimiento del capital entre ellas. Según
necesitan políticas especiales tanto aquí, los resultados de un experimento realiza-
como para abordar los múltiples obstácu- do recientemente con microempresas en
los que enfrentan las mujeres indígenas. Sri Lanka, aunque el rendimiento mensual
Finalmente, la importancia de los obstácu- promedio de las empresarias era cero o ne-
los basados en el hogar depende, en gran gativo, más de 40 por ciento de las mujeres
medida, del estado civil y la composición igual obtenían un rendimiento promedio de
de la familia (número de niños pequeños 5 por ciento o más (Recuadro 4.1).
y ancianos), variables que deberán ser to-
madas en cuenta en el diseño de cualquier Fomentar la demanda de crédito entre
intervención. las mujeres se puede lograr con mayor efi-
cacia mediante tácticas sencillas de mar-
I. Promover el acceso de las keting, en vez de disminuyendo las tasas
mujeres a los activos de de interés. Según los datos cualitativos,
producción los grupos focales de mujeres consideraban
que las tasas de interés eran excesivamen-
Las siguientes opciones de política te altas y que posiblemente restringían la
están dirigidas a cerrar las brechas de la solicitud de préstamos. En Sudáfrica, una
dotación de activos productivos de los em- institución de préstamos para el consu-
presarios y empresarias. Las políticas se mo estimó la sensibilidad a las tasas de
dividen en dos áreas, a saber, el mejora- interés (Karlan y Zinman 2006c; Karlan y
miento del acceso de las mujeres al cré- Zinman 2006a), así como los efectos de
dito y a otros servicios financieros, y la diferentes métodos de marketing sobre la
promoción de una mayor acumulación de probabilidad de que los individuos soliciten
capital humano y social por las mujeres. En préstamos. Los autores descubrieron que
la práctica, algunas de estas opciones de algunos métodos de marketing sin costo,
política podrían combinarse, por ejemplo, como presentar un préstamo y no varios,
mediante programas que vinculen el mayor o incluir la foto de una mujer en el mailer,
acceso al crédito bancario a la capacitación eran igualmente eficaces que disminuir la
comercial. tasa de interés hasta 4 puntos porcentua-
65
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Recuadro 4.1 - Diferencias basadas en el género del rendimiento del capital

Según un experimento realizado recientemente con microempresas de Sri Lanka, existen gran-
des diferencias del rendimiento por género. Mientras que el empresario varón promedio disfruta
de un rendimiento medio que supera el 9 por ciento por mes, el rendimiento medio para las empre-
sarias es cero e incluso negativo. Este rendimiento es evidentemente insuficiente como para cubrir el
costo relativamente alto del microcrédito. Como observaron los autores del estudio, esto indica que
aumentar permanentemente el ingreso de las mujeres que dirigen una microempresa, podría ser más
difícil que aumentar el ingreso de los hombres en condiciones similares.
La segregación sectorial basada en el género parece ser la principal explicación de la falta de
ganancias entre las empresarias. El bajo rendimiento no era producto del retiro de los subsidios del
negocio para luego gastarlos en el hogar, ni el resultado de las diferencias de capacidad entre empre-
sarios y empresarias. El estudio señala que parte del efecto es porque las mujeres no se concentran
en los mismos rubros que los hombres. Sin embargo, aun cuando las mujeres trabajan en los mismos
rubros que los hombres, sus ganancias tienden a ser menores.
Sin embargo, el rendimiento promedio de cero no implica que no existan empresas de mujeres
que obtengan buenas ganancias. Cuarenta por ciento de las empresas de mujeres obtenían un ren-
dimiento promedio de 5 por ciento o más. Por lo tanto, igual existe un subconjunto de empresas de
mujeres que genera suficientes ganancias como para cubrir el costo de los préstamos.
Fuente: De Mel, McKenzie y Woodruff (2007).

les por mes, a partir de una tasa promedio ro en la regularización de las tierras. Por
de 8 por ciento en toda la muestra, para ejemplo, los títulos de propiedades rurales,
incrementar la demanda (Bertrand, Karlan, resultantes del registro y la distribución de
Mullainathan, et al. 2005). las tierras, llevan ahora el nombre del jefe
de familia y el nombre de la esposa, éste
El acceso al crédito es afectado por último en primer lugar. Sin embargo, al
las desigualdades de género en la dis- menos que las mujeres y el personal de las
tribución de los derechos de propiedad y instituciones microfinancieras sepan cómo
otros obstáculos prácticos, como la falta utilizar los títulos conjuntos como garan-
de identificación y, en el caso de las mu- tía para los préstamos, el simple hecho de
jeres indígenas, las barreras del idioma y agregar el nombre de la mujer en el título
culturales. En América Latina, los hombres no aumentará el acceso de las mujeres al
tienen la mayoría de los títulos formales crédito. La necesidad de información es es-
de propiedad y los títulos que tienen las pecialmente apremiante entre las mujeres
mujeres, tienden a ser de propiedades más indígenas, que tienen menos educación.
pequeñas. Esto limita la capacidad de las Algunas mujeres—otra vez, predominan-
mujeres de utilizar los títulos de propie- temente mujeres indígenas—ni siquiera
dad para garantizar préstamos. El Gobierno tienen una cédula de identidad válida. Por
adoptó recientemente medidas adicionales último, las evaluaciones del impacto de los
para hacer respetar la igualdad de géne- programas de titulación de tierras de la re-
66
Evaluación de la pobreza en Bolivia

gión, señalan que los títulos de propiedad de crédito y de otros servicios financieros
son necesarios, pero no siempre suficientes con capacitación y promover la actividad
para acceder al crédito (recuadro 4.2). asociativa para reforzar la autoeficacia
de las empresarias y darles un medio para
Los efectos positivos de una amplia- expresar sus inquietudes. Se necesita con
ción del crédito podrían seguir siendo li- urgencia intervenciones para elevar el grado
mitados si no se mejora el acceso de las de instrucción formal de las mujeres, sobre
mujeres a recursos complementarios y se todo de las mujeres indígenas, y el rendi-
superan los obstáculos adicionales. El he- miento es importante, especialmente a largo
cho de aliviar los obstáculos atribuibles a plazo. Se ha demostrado que proveer capa-
las imperfecciones del mercado, la falta de citación en aptitudes comerciales, junto con
capital humano y social, y la pesada car- crédito, trae beneficios tanto para los pres-
ga de los quehaceres domésticos, ayudaría tamistas como los prestatarios. Fomentar la
a facilitar la movilidad de recursos y, por actividad asociativa de las mujeres también
consiguiente, a mejorar la eficacia de la ex- podría producir resultados importantes a
pansión del crédito. corto y mediano plazo, pero el papel del go-
bierno, más allá de crear un entorno habili-
b) Crear capital humano y social tante, no está claro.
Las políticas destinadas a crear capital
humano y social son: abordar las brechas Las brechas de la educación formal
de la educación formal, juntar la concesión tienden a segregar a las mujeres en secto-

Recuadro 4.2 - Títulos de propiedad: ¿Necesarios pero no suficientes


para acceder al crédito?

En América Latina se ha ejecutado una serie de programas de titulación de tierras en las últimas
décadas, muchos de ellos con el objetivo primario de promover el acceso al crédito. Al tener sus
títulos de propiedad, se esperaba que las familias obtuvieran acceso al crédito bancario utilizándolos
como garantía. Sin embargo, las evaluaciones del impacto de estos programas han arrojado resul-
tados diversos. En Argentina, las evaluaciones revelaron que aun después de obtener los títulos de
propiedad sobre la tierra, otros requisitos de la obtención de préstamos, tales como, tener un empleo
formal y documentación personal, seguían impidiendo el acceso de los hogares al crédito (Galiani y
Schargrodsky, 2005). En Perú, el proyecto de titulación de tierras efectivamente redujo la proporción
de hogares descritos como carentes de garantías, pero eso, había sido, no era el principal obstáculo
al crédito de los hogares. En cambio, la exposición al riesgo determinaba el acceso al crédito, sin que
esto afectara la capacidad de administrar el riesgo (Boucher et al. 2007). Finalmente, en Uruguay,
Gandelman (2007) demuestra que el título de propiedad no mejora el acceso al crédito ni de las ins-
tituciones financieras formales ni de las informales. Los principales requisitos eran un documento de
identificación personal y algún tipo de certificación del sueldo; sólo 4 por ciento de los solicitantes
de crédito tuvieron que presentar un título de propiedad.
Fuente: ¿Los de afuera? Patrones cambiantes de exclusión en América Latina y el Caribe (BID 2007).
67
Evaluación de la pobreza en Bolivia

res y ocupaciones de baja productividad racional para extender este programa a los
y limitan la rentabilidad de las empresas alumnos de la secundaria, con el fin de in-
de mujeres y la autoeficacia de las em- crementar la asistencia y los resultados de
presarias. Los resultados de los estudios educación de los niños, en general, y de
publicados sobre el impacto de la educa- las niñas indígenas, en particular. Si bien
ción son irrefutables: a mayor educación, este tipo de medida podría ayudar a nive-
mayor participación de la mujer en la fuer- lar los resultados de educación, la calidad
za laboral, más ganancias y mejor prepa- de la educación ofrecida es otro problema
ración para hacer frente a los desafíos de acuciante y posible origen de ciertas injus-
dirigir su propia empresa.20 También exis- ticias.
ten dimensiones étnicas importantes de
la distribución de años de instrucción en Los programas de capacitación bien
la población, confirmándose que las mu- diseñados pueden fortalecer la autoefi-
jeres indígenas reciben menos educación cacia de las empresarias e intensificar el
que cualquier otro grupo. Así, las políticas impacto del crédito. Las políticas podrían
deberían abordar no sólo las brechas entre tener como objetivo fortalecer la auto-
hombres y mujeres, sino también las bre- eficacia de las empresarias mediante la
chas entre indígenas y no indígenas, con capacitación, incluyendo dentro de ésta,
el objetivo de mejorar los rezagos que to- el recurrir a empresarias exitosas para que
davía sufren las mujeres indígenas y que compartan ideas con otras empresarias
en algunos casos son abismales. En este y hagan las veces de mentoras. Como se
informe no se analizan las políticas rela- observa en Banco Mundial (2007), incre-
tivas a la educación formal. Sin embargo, mentar la autoeficacia de las empresarias
en evaluaciones anteriores de los desafíos podría influir en la motivación para agran-
que enfrenta Bolivia en materia de educa- dar el negocio. La capacitación también
ción, se subraya la necesidad de realizar puede ayudar a intensificar el impacto del
intervenciones de la oferta, especialmen- crédito, concentrándose en la formación
te en zonas rurales e indígenas, así como financiera y el desarrollo de otras aptitu-
de la demanda, tales como, transferencias des comerciales de las prestatarias, para
de efectivo condicionales (Banco Mundial que éstas puedan aprovechar mejor el cré-
2006). Estas últimas han probado ser efica- dito. Este es un buen argumento para jun-
ces para elevar la matriculación de las ni- tar la provisión de servicios financieros y
ñas (Schultz 2004, Skoufias y Parker 2001), el fortalecimiento de capacidades. Ofrecer
así como de los niños y niñas indígenas capacitación junto a pequeños préstamos
(Bando et al 2005). La introducción por el mejora los resultados económicos de las
gobierno de Evo Morales de una transferen- prestatarias y de la institución crediticia.
cia de efectivo para los grados 1 a 5 de la El Servicio Nacional de Desarrollo Pro-
escuela primaria (el Bono Juancito Pinto), ductivo del Pequeño Productor (SENADE-
es una primera medida dirigida a cerrar las PRO) y préstamos subvencionados por el
brechas de género y de origen étnico de la gobierno, está desarrollando actualmente
educación. Es posible que exista una base un conjunto de servicios, ofreciendo capa-

20 Para una reseña de estas publicaciones, véase Schultz (2002).


68
Evaluación de la pobreza en Bolivia

citación y fortalecimiento de capacidades tos adquiridos. Algunos investigadores han


junto al Banco de Desarrollo Producti- señalado que los sistemas de generación de
vo (BDP). Sin embargo, estos programas contactos y de intercambio de información,
no están específicamente dirigidos a las podrían ser intervenciones más eficaces que
mujeres. El programa FINCA de Perú (re- la capacitación comercial a solas (Mayoux
cuadro 4.3) es un ejemplo de provisión de 1995). Carr y Chen (2004) observan que si
servicios combinados para mujeres. Este bien hasta hace muy poco, los trabajadores
programa tenía como objetivo mejorar las de la economía informal eran considerados
prácticas comerciales básicas (por ejem- desorganizados por definición, las pruebas
plo, cómo tratar a los clientes) y los bienes recientes señalan que la fuerza laboral in-
y servicios producidos. También enseñaba formal está siendo organizada por sindi-
a las mujeres a utilizar las ganancias, dón- catos oficiales, sindicatos alternativos y
de vender y cómo utilizar los descuentos ONG que abogan por los derechos de los
especiales y las ventas a crédito. trabajadores. Algunos ejemplos son la Aso-
ciación de Auto Empleadas de India (Re-
Fortalecer los sistemas formales o in- cuadro 4.4) y la alianza internacional de
formales de organización, de generación vendedores callejeros, StreetNet. Las coo-
de contactos y de aprovechamiento com- perativas son otra forma a través de la cual
partido de la información de las mujeres las auto empleadas se organizan y crean
es otra manera de superar la brecha de sistemas de apoyo mutuo e intercambio de
capacidad entre hombres y mujeres y pro- información. En Bolivia también existen
mover la autoeficacia. Aunque los benefi- algunos ejemplos, como la Federación de
cios potenciales de la capacitación parecen Trabajadoras del Hogar. Es preciso evaluar
evidentes, muchas mujeres pobres, espe- cuidadosamente el papel de estas redes con
cialmente las productoras muy pequeñas y respecto al fortalecimiento de capacidades
las vendedoras de los mercados, son inca- de las empresarias y apoyarlo cuando sea
paces de poner en práctica los conocimien- apropiado.

Recuadro 4.3 - El papel de la capacitación en el fortalecimiento de la autoeficacia de


las trabajadoras por cuenta propia en Perú

Karlan y Valdivia (2006) estimaron el impacto marginal de enseñar aptitudes comerciales bási-
cas a mujeres emprendedoras peruanas, inscritas en el programa de crédito a grupos solidarios
de FINCA. La estimación estuvo basada en un ensayo de control aleatorio, en donde grupos de
crédito preexistentes fueron asignados aleatoriamente sea al crédito con educación (capacitación
comercial únicamente) o al crédito solamente (es decir, sin cambiar sus servicios). La evaluación
revela que la capacitación mejora los conocimientos y prácticas comerciales y las ganancias de las
empresarias y produce un alza de las tasas de reembolso y retención de clientes para la institución
crediticia. En suma, proveer capacitación empresarial junto al crédito, tiene un impacto positivo
sobre los resultados económicos de las empresarias y de las instituciones de microcrédito.
Fuente: Kaplan y Valdivia (2006), Banco Mundial (2007).
69
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Las intervenciones deben tener en cuen- sobre el gobierno para que solucione el
ta las preferencias y aficiones locales y na- tema del crimen y la corrupción y ayude
cionales por la actividad asociativa. Tanto a crear un entorno de trabajo seguro, li-
las discusiones de grupos focales, como la bre de hostigamiento. Las trabajadoras por
encuesta de empresas, revelan una falta de cuenta propia (por ejemplo, las comercian-
confianza entre las mujeres bolivianas en los tes de camélidos y las vendedoras de comi-
beneficios de la organización. Si bien el tra- da callejeras) informaron sobre incidentes
bajar con otras mujeres para enfrentar ciertos de abuso y extorsión por parte de las au-
problemas como el acceso al mercado, la segu- toridades municipales y funcionarios públi-
ridad o la capacitación, podría ser una opción cos. Como resultado de ello, las mujeres no
para algunas de ellas, ninguna estaba dispues- tienen mucha confianza en el gobierno. Las
ta a compartir recursos o activos productivos vendedoras de comida también se quejaron
si eso significaba renunciar a la posibilidad de de la falta de limpieza de los espacios pú-
agrandar su negocio. Asimismo, el papel del blicos donde comercian. Fortalecer las aso-
gobierno en fomentar dichas asociaciones y su ciaciones de comerciantes y vendedoras de
eficacia para hacerlo no están claras. Un pri- comida callejeras, puede ser una iniciativa
mer paso sería crear espacios públicos en don- eficaz para mejorar los entornos de traba-
de las trabajadoras por cuenta propia puedan jo abusivos (Levine et al. 1999, Tokman
reunirse para intercambiar ideas y aprender de 2001). Estas asociaciones pueden ayudar a
las experiencias de cada una, asociándose con las empresas informales y contribuir a la
ONG locales o internacionales. salud y seguridad públicas dando una voz
política a las preocupaciones de las peque-
II. Crear un entorno ñas empresarias y facilitando un contacto
propicio para las iniciativas más eficaz con las autoridades locales, y
empresariales femeninas creando mecanismos de autorregulación
para las actividades del comercio informal.
Las tres intervenciones para aumentar Las asociaciones SEWA de India y SEWU de
las opciones de las mujeres y crear un en- Sudáfrica son ejemplos del poder de este
torno propicio para que puedan responder a tipo de iniciativas (recuadro 4.4). Como se
las oportunidades son: aliviar los obstácu- mencionó anteriormente, el papel que des-
los relacionados con el hogar, en particular empeñan aquí las políticas del gobierno, se
los planteados por el cuidado de los hijos, limita principalmente a ayudar a incremen-
ayudar a las empresas de mujeres a acceder tar el flujo de información sobre los benefi-
a nuevos mercados (por ejemplo, mercados cios de la asociación.
nicho, mercados de exportación) y atacar
las causas primordiales de la segregación El gobierno boliviano debería estudiar
ocupacional basada en el género. formas específicos para el sector de abor-
dar los problemas de acceso al mercado y
a) Superar los obstáculos de competitividad, con miras a facilitar
del acceso al mercado y la la participación de las mujeres en merca-
competitividad dos nicho y/o de exportación. Un obstácu-
Asociarse con otras mujeres puede lo importante mencionado en las discusio-
ayudar a las mujeres a poner más presión nes de grupos focales fue la competencia
70
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Recuadro 4.4 - El papel de las asociaciones empresariales en el fortalecimiento


de la autoeficacia de las trabajadoras por cuenta propia

La Asociación de Auto Empleadas (Self-Employed Women’s Association - SEWA) de India, es un


excelente ejemplo de organización exitosa de mujeres que trabajan por cuenta propia. Fundada por
una organizadora de sindicatos en 1972, como un sindicato de trabajadoras de la economía informal,
SEWA tuvo que esperar más de dos años para registrarse como sindicato, más de diez años para ser
reconocida por algunos de los Secretariados Profesionales Internacionales, más de 20 años para
ser invitada a unirse al Congreso Nacional del Trabajo de India y 30 años para formar parte de la
delegación de trabajadores de India ante la Conferencia Internacional del Trabajo. En su lucha por
ser reconocida oficialmente dentro del movimiento internacional del trabajo, SEWA ha servido de
inspiración mundial para el movimiento de mujeres, el movimiento del microcrédito y un creciente
movimiento de trabajadores y productores informales.
En Durban, Sudáfrica, la Unión de Auto Empleadas (Self-Employed Women’s Union - SEWU) ha
forzado activamente medidas progresivas y sensibles al género en las políticas de la ciudad hacia la
economía informal. SEWU se dedica a fomentar la autonomía de sus miembros y organiza talleres para
desarrollar aptitudes, como por ejemplo, conducir reuniones, resolver conflictos, dirigir organizacio-
nes y entender las operaciones de los gobiernos locales. Otras ciudades más pequeñas de Sudáfrica
han establecido sistemas de uso fácil para resolver los conflictos que surgen entre las autoridades
locales y los comerciantes informales. En virtud de este sistema, si un comerciante se siente agra-
viado por una decisión municipal, puede acudir a un comité de apelación de cinco miembros, de los
cuales uno, por lo menos, tiene que ser un comerciante callejero.
Fuentes: Carr y Chen (2004), Lund y Skinner (2003), Skinner (2006).

intensa, y consiguiente disminución del desplazarse hacia mercados nicho (manu-


margen de ganancia, unida al acceso res- factura de textiles y venta de comida). El
tringido a los mercados nicho y de expor- gobierno de India ha creado un entorno
tación. Las mujeres percibían sus mercados propicio para la exportación en el sector
como demasiado pequeños y competitivos. de artesanías, poniendo investigación,
Un importante objetivo de política para tecnología y financiamiento a disposición
promover el crecimiento y la productividad inmediata de los artesanos (recuadro 4.5).
de las pequeñas empresas, en general, y de Vincular estos programas a aquellos que fa-
las empresas de mujeres, en particular, es cilitan la formalización (por ejemplo, ofre-
establecer sistemas de apoyo adecuados cer más capacitación, servicios y oportuni-
con información útil, asistencia técnica, dades de mercado a las empresas formales),
asesoría y orientación. Estos sistemas de podría fortalecer aún más su impacto.21 El
apoyo pueden adaptarse, por un lado, a los gobierno, a través del Viceministerio de Mi-
sectores que buscan exportar (camélidos), cro y Pequeñas Empresas, está estudiando la
y, por otro, a los sectores donde convendría posibilidad de aumentar los beneficios que

21 Políticas para Incrementar la Formalidad y Productividad de las Empresas (Banco Mundial 2007a).
71
Evaluación de la pobreza en Bolivia

reciben las empresas formales, con el fin tativo y las iniciativas de exportación del
de incentivar la formalización. Los progra- sector privado pueden ayudar a crear ca-
mas previstos deberán tener en cuenta que nales para que las mujeres accedan a los
los incentivos a la formalización dependen mercados nicho y de exportación. Las ONG
en gran medida del tamaño de la empresa. y las organizaciones de comercio equita-
También podrían incluir beneficios adapta- tivo ofrecen canales alternativos a través
dos a las necesidades de los sectores en los de los cuales los pequeños productores, a
que se concentran las empresas dirigidas menudo pobres, pueden llegar a los mer-
por mujeres. cados de exportación. Es común que las
organizaciones de comercio equitativo se
Las organizaciones no gubernamenta- concentren en los grupos especialmente
les, las organizaciones de comercio equi- desfavorecidos, como las mujeres o los

Recuadro 4.5 - Políticas de apoyo a los artesanos, India

Con una rica tradición de producción artesanal, India ha diseñado, a lo largo de los últimos 40 años,
una serie de políticas destinadas a promover el sector. La mayoría de la asistencia que ofrece el go-
bierno es para los maestros artesanos, que venden internamente y en los mercados internacionales.
Algunas medidas específicas adoptadas por el gobierno son: crear ministerios de artesanías, reservar
materia prima y mercados para determinados productos, realizar investigación sobre diseños y tecno-
logías, y establecer varias formas de financiamiento y subsidios.
Tras la liberalización de la economía en India, muchos artesanos aprovecharon los mercados mun-
diales y el sector prácticamente duplicó su actividad entre 1991 y 1998. Según las últimas estima-
ciones, los artesanos contribuyen US$ 5.600 millones al PIB y una parte importante de los ingresos
de exportación del país.
Fuente: WIEGO 2002, citado en Chen et al 2004.

Recuadro 4.6 - Exportación de artesanías bolivianas por Internet

[Link] es la empresa líder en Bolivia en comercio electrónico, exportando más de 6.000 pro-
ductos bolivianos de 750 pequeños vendedores y artesanos a más de 70 país alrededor del mundo. La
compañía, basada totalmente en Internet, ha crecido 5.000 por ciento en los últimos seis años. Cerca
de 98 por ciento de sus proveedores son informales. La mayoría de los artesanos son hombres, pero
con frecuencia son las esposas las que manejan la empresa, negocian con la compañía y se encargan
de las finanzas. En marzo de 2007, Bolivia Mall participó en el foro “Las Naciones Unidas se reúnen
con Silicon Valley”, organizado por Intel y la Alianza Global para la Tecnología de la Información y las
Telecomunicaciones, para mostrar cómo la tecnología puede ayudar a los pobres.
Fuente: Comunicado de prensa de BoliviaMall del 9 de marzo de 2007, así como una comunicación personal con el
Gerente General, Percy Prieto, el 19 de junio de 2007.
72
Evaluación de la pobreza en Bolivia

pueblos indígenas, y algunos estiman que comercial es una concentración geográfica


entre 70 y 80 por ciento de los producto- de empresas interconectadas, proveedores
res de artesanías del comercio equitativo e instituciones asociadas en un rubro parti-
son mujeres (Redfern y Snedker 2002). Por cular. Los clusters estimulan la competencia
lo general, las organizaciones de comer- y la colaboración entre empresas, y pueden
cio equitativo y las ONG ofrecen servicios ser de gran beneficio para las pequeñas
incluidos (por ejemplo, capacitación, in- empresas, pues mejoran su capacidad de
formación de mercado, asistencia para la competir en los mercados mundiales. Nad-
exportación), que estos productores no vi y Barrientos (2004) concluyen que los
hubieran podido obtener localmente ni clusters pueden ayudar a crear empleos y
tampoco pagar. Sin embargo, los canales promover la generación de ingresos de los
de exportación no tienen que ser sin fines pobres, especialmente en los segmentos
de lucro para beneficiar a las mujeres po- marginados de la fuerza laboral, como las
bres del sector informal, como lo demues- mujeres, los migrantes y los trabajadores
tra el éxito del sitio de venta por Internet, no calificados, primero, ayudando a las
[Link] (Recuadro 4.6). pequeñas y microempresas a movilizar los
limitados recursos y, en segundo lugar,
La formación de clusters comerciales ofreciendo las vías necesarias para acciones
es otra manera de fortalecer la capaci- colectivas. Un ejemplo de la industria textil
dad y facilitar la participación en mer- de Johannesburgo destaca éste y otros te-
cados nicho o de exportación. Un cluster mas (recuadro 4.7).

Recuadro 4.7 - La Iniciativa Fashion District de Johannesburgo

La Iniciativa Fashion District de Johannesburgo es la estrategia de la ciudad para integrar un aglome-


rado de empresas informales de prendas de vestir en la economía formal, basada en torno a la pro-
visión de almacenes y oficinas a estas empresas en un distrito de la ciudad llamado Fashion District.
El distrito abarca 20 cuadras de la ciudad y en la iniciativa han participado unos 1.000 fabricantes
de ropa. La ciudad también ofreció capacitación y asesoría en marketing y desarrollo comercial a las
empresas participantes. Las intervenciones adoptaron la forma de una asociación entre la ciudad, el
gobierno provincial y nacional, el sector privado y una institución de capacitación terciaria. Entre las
actividades realizadas cabe destacar la creación de un centro de capacitación y la formación de una
red de producción y de una asociación de operadores.
Según evaluaciones basadas en una comparación controlada, las intervenciones produjeron un au-
mento de la producción y del empleo, así como la diversificación y perfeccionamiento competitivo
de los productos. Las empresas participantes se han enfocado hacia los mercados nicho, penetrando
nuevos mercados tanto local como internacionalmente. La producción de las empresas participantes
aumentó de manera importante, como también lo hicieron las oportunidades de empleo. Según algu-
nas estimaciones, se crearon más de 1.000 empleos. También mejoraron los contactos entre empresas
y se estimuló la tercerización y la integración de trabajadores migrantes.
Fuente: Kenyon 2007, Rogerson 2004.
73
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Finalmente, es necesario abordar el voluntariamente y no porque necesitan


tema de la rigidez de las normas labo- equilibrar sus funciones productivas y re-
rales, que desincentiva la contratación productivas. Pruebas de Guatemala (recua-
de mujeres en el sector formal. Como ya dro 4.8) señalan cómo el acceso al cuidado
se mencionó en el Capítulo 2, las leyes de los niños afecta no sólo la decisión de
laborales en vigencia disponen una se- las mujeres de trabajar, sino también el
mana laboral más corta para las mujeres, tipo de trabajo que eligen y el tiempo que
la prohibición del trabajo nocturno, una pueden dedicar al trabajo asalariado. Las
reglamentación deficiente del trabajo do- pruebas del nuevo programa comunitario
méstico (por ejemplo, horario de trabajo de México muestran la posibilidad de obte-
irregular) y prestaciones de maternidad ner resultados rápidos en cuanto a elevar la
pagadas por el empleador que no se pue- participación económica de las beneficia-
den compartir con el marido. Al mismo rias. Después de sólo nueve meses de ope-
tiempo, las disposiciones legales en contra ración, casi 80 por ciento de las mujeres
de la discriminación en la remuneración y que al inicio del programa no trabajaban
el ascenso por mérito prácticamente no fuera del hogar, habían ingresado a la fuer-
se cumplen. Todo esto hace que los em- za laboral (recuadro 4.9).
pleadores del sector formal estén menos
dispuestos a contratar personal femenino. Los gobiernos de América Latina es-
Los responsables de formular políticas de- tán implementando una nueva genera-
berían estudiar la posibilidad de eliminar ción de programas comunitarios de cui-
las disposiciones legales protectoras espe- dado de los niños, para responder a la
cíficas del sexo y tratar más bien de pro- necesidad de contar con una asistencia
teger a los trabajadores de ambos sexos, al niño más inclusiva y de menor costo,
imponiendo límites al tiempo extra. Al que se adapte a las necesidades locales.
mismo tiempo, es posible mitigar el efec- En las últimas décadas, en toda América
to negativo que tienen los beneficios de Latina han brotado programas de cuidado
maternidad financiados por el empleador de los niños dirigidos a madres trabajado-
sobre la participación de las mujeres en la ras con niños pequeños (de 0 a 4 años de
fuerza laboral, mediante la participación edad). Los programas Wawa Wasi de Perú y
de empleadores, empleados y gobierno en Bolivia, los Hogares Comunitarios de Bien-
los costos, y permitiendo que se comparta estar de Colombia y, más recientemente, la
la licencia de maternidad con el marido Red de Guarderías y Estancias Infantiles de
(Banco Mundial 2004). México, son ejemplos de este fenómeno.
Los programas varían en tamaño y alcan-
b) Superar los obstáculos ce, pero comparten importantes atributos
específicos del género en el hogar de diseño, pues todos ellos se dirigen a
Un sistema público de cuidado de ni- madres trabajadoras de ingreso bajo, se
ños puede dar a las mujeres más tiempo centran en la participación de la comu-
para agrandar sus negocios o buscar me- nidad, se basan en algún tipo de sistema
jores oportunidades de empleo; también de corresponsabilidad en el que el Estado
puede asegurar que las mujeres que esco- subvenciona el servicio y los padres pagan
gen trabajar por cuenta propia lo hacen una determinada suma, dependiendo de sus
74
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Recuadro 4.8 - Cuidado de los niños en Ciudad de Guatemala

En las zonas pobres de Ciudad de Guatemala, encontrar servicios de cuidado de niños asequibles es un
problema, especialmente porque muchas madres pobres son migrantes, que viven lejos de la familia
extendida, y tienen menos acceso a otras posibilidades de cuidado informales.
En Guatemala, el programa de Hogares Comunitarios, un programa de guarderías financiado por el
gobierno, ayuda a los padres que trabajan y, en particular, a las madres que son las principales gene-
radoras de ingreso. El programa beneficia a dos grupos diferentes de mujeres, a saber:
> Las madres de los niños participantes. Son en su mayoría madres trabajadoras jóvenes, muchas
de ellas solteras. Estas madres mejoraron sus probabilidades de dedicarse a un empleo estable
formal, posiblemente como resultado de haber conseguido cuidado accesible y confiable por hora-
rios extendidos. También tienen salarios más altos y gozan de una mayor cantidad de prestaciones
laborales, que las madres trabajadoras que recurren a otras formas de cuidado de los niños.
> Madres nodrizas. Son mujeres de más edad y menos educación, que no tienen muchas posibili-
dades de trabajar fuera del hogar. Se encargan de la atención de niños en su propia vivienda, a
cambio de un pequeño ingreso.
Aunque los servicios de cuidado de niños ofrecidos en virtud del programa son los más baratos de las
zonas donde opera, sólo 4 por ciento de los hogares admisibles los utilizan. Según la evaluación del
programa, este resultado se debe, principalmente, a la limitación de la oferta. El programa también
tuvo un efecto positivo sobre la inseguridad alimentaría y la desnutrición, gracias a las transferencias
en efectivo a las madres cuidadoras para la compra de alimentos.
Fuente: Hallman et al. 2003.

posibilidades, y capacitan a los cuidadores sobre la actividad económica de los padres,


en salud, nutrición e higiene, así como en sobre todo de las madres trabajadoras, no
actividades psicopedagógicas y estimula- está bien documentado.
ción precoz.
Existe poca investigación, sobre todo
Es necesario evaluar la provisión y de índole comparativa, sobre el impacto
ampliación programada de los servicios de las diferentes estrategias de cuidado
de cuidado de los niños para saber si res- de los niños sobre la actividad económica
ponden a las necesidades de las mujeres de las mujeres. Los impactos diferenciales
que trabajan, especialmente aquellas de del diseño de programas o de los mecanis-
hogares de ingreso bajo. En Bolivia, el mos de financiamiento sobre la actividad
gobierno y las ONG internacionales han económica de las madres están particular-
operado con distintos tipos de servicios de mente mal documentados. El programa de
cuidado de los niños (por ejemplo, Wawa México es una excepción, pues justamente
Wasi de UNICEF y el Proyecto Integral de hace hincapié en evaluar el impacto sobre
Desarrollo Infantil del gobierno). Como los padres que trabajan, mientras que el
estos programas están centrados en el de- componente de cuidado de los niños del
sarrollo de la primera infancia, el impacto programa Puente de Chile, será evaluado
75
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Recuadro 4.9 - Red de Guarderías y Estancias Infantiles, México

En enero de 2007, México estableció la Red de Guarderías y Estancias Infantiles para niños de 1 año a
4 años de edad, en riesgo, cuyas madres o padres solos trabajan, están buscando trabajo o estudian.
Actualmente, en su primer año de operación, 97 por ciento de los beneficiarios son mujeres.
El sistema de financiamiento de corresponsabilidad que ha desarrollado este programa se basa en
subsidios para los proveedores y los usuarios, con aportaciones mensuales de los hogares beneficia-
rios:
• La cabeza del hogar recibe un subsidio de hasta US$ 64 por niño, dependiendo del ingreso del
hogar.
• La cabeza del hogar hace una aportación al proveedor de los servicios de cuidado infantil. Esta
aportación varía según el subsidio recibido (crece a medida que disminuye el subsidio).
• Las personas o asociaciones que desean crear una guardería reciben un subsidio para preparar y
equipar el lugar en el que planean proveer los servicios. Las personas o asociaciones que ya tienen
una guardería y que desean unirse a la red, reciben un subsidio para ayudarles a garantizar que
las instalaciones cumplen con las normas establecidas.
En septiembre de 2007, se llevó a cabo una encuesta de 1.000 beneficiarios y casi 300 guarderías.
Los resultados señalan impactos potencialmente importantes del programa en cuanto a facilitar la
participación económica de las mujeres.
• Cuando las guarderías comenzaron a funcionar en enero de 2007, 29 por ciento de los beneficia-
rios no trabajaban. Nueve meses después, 79 por ciento de los que no trabajaban habían ingresa-
do en la fuerza laboral.
• Para septiembre de 2007, un cuarto de los beneficiarios informaron estar en su primer trabajo y de
éstos, 75 por ciento afirmaron que la falta de servicios de cuidado de los niños les había impedido
trabajar anteriormente.
• En total, 91 por ciento de los beneficiarios trabajan, 2 por ciento estudian y el resto está buscan-
do trabajo. Casi 15 por ciento eran trabajadores por cuenta propia y más de 70 por ciento tenían
un empleo formal.
Durante 2007, la Red de Estancias Infantiles creó 5.504 guarderías nuevas y prestó servicios a
115.100 niños y 106.592 madres. El programa planea abrir otras 2.500 guarderías para atender a
85.000 niños más. El presupuesto asignado para 2008 es de US$ 132,6 millones. Los principales de-
safíos que prevé la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) durante la ampliación de la cobertura,
son la capacitación de los cuidadores y el control de calidad.
Fuente: [Link], Exposición de SEDESOL durante el taller virtual del Banco Mundial
sobre políticas de cuidado de los niños e igualdad de género, 16 de enero de 2008.

también en cuanto a su impacto sobre la ca de las mujeres a través de una mayor


participación femenina en la fuerza labo- participación en la fuerza laboral o acti-
ral. La demanda de servicios de cuidado de vidad empresarial, depende de las caracte-
los niños de los hogares y, por consiguien- rísticas del diseño, como el tipo de pro-
te, el impacto sobre la actividad económi- veedor (comunitario vs. institucional), de
76
Evaluación de la pobreza en Bolivia

los sistemas de contribución (subvenciones más amplias de este tipo de violencia. Para
públicas vs. fondos privados) y de las espe- velar por la coherencia de estos enfoques
cificidades operativas (horarios, ubicación, multisectoriales, conviene agrupar todas
etc.). Aunque las lecciones aprendidas a las intervenciones, sean éstas de carácter
nivel regional en materia de diseño de pro- preventivo o dirigidas a ayudar a las víc-
grama siguen siendo difíciles de encontrar, timas (por ejemplo, refugios y grupos de
la experiencia europea señala que mientras apoyo), en un plan nacional. La experiencia
más flexibles sean los servicios, sobre todo de América Latina señala que un sistema
en cuanto a horario, más fácil es para las de justicia sensible a los problemas relacio-
mujeres equilibrar maternidad y trabajo nados con la violencia de género y revita-
(Vegas et al. 2006). Además, un control de lizado por leyes nuevas sobre los derechos
calidad estricto, unido a campañas de in- de la mujer, puede actuar con éxito como
formación sobre los efectos positivos de los agente de prevención, especialmente cuan-
servicios de cuidado de alta calidad sobre do se anuncia la aplicación de nuevas leyes
el desarrollo del niño, pueden ayudar a ali- (Morrison et al 2004).
viar la preocupación de los padres por dejar
a sus hijos en una guardería. Más difícil de c) Superar la segregación
combatir resultan las actitudes culturales ocupacional basada en el género
de crítica contra las mujeres que trabajan El objetivo a largo plazo de las po-
fuera del hogar mientras sus hijos son to- líticas que abordan la concentración de
davía pequeños. las mujeres en empleos informales de
baja productividad, es hacer que las mu-
Las políticas de prevención son esen- jeres puedan escoger voluntariamente el
ciales para atacar las causas primordiales sector donde trabajan y su ocupación.
de la violencia basada en el género, otro Si bien parte de la segregación ocupacio-
obstáculo a la productividad basado en nal refleja las preferencias de las mujeres
el hogar. Un examen reciente de las inter- por ciertos sectores y ocupaciones, éstas
venciones para combatir la violencia basa- no pueden explicar, por sí solas, la razón
da en el género en América Latina, con- por la que la vasta mayoría de las muje-
cluyó que la mejor manera de prevenir es res bolivianas se concentran en empleos
promoviendo la autonomía de la mujer y de baja productividad y mal pagados. Las
disminuyendo las disparidades de género, intervenciones destinadas a fomentar la
y cambiando las normas y actitudes que fo- participación de las mujeres en la fuerza
mentan la violencia (Morrison et al 2004). laboral (superar las brechas de género de
Las políticas preventivas van desde la mo- la educación, proveer atención de salud,
vilización de la comunidad y las campañas reformar las leyes laborales que desincen-
de los medios para cambiar las actitudes tivan la contratación de mujeres, etc.),
y comportamientos, hasta los programas son importantes para reducir la segrega-
escolares enfocados a cambiar las normas ción ocupacional involuntaria. En vista
de género masculinas y la capacitación del de que la segregación ocupacional es más
personal encargado de hacer cumplir la ley pronunciada entre las mujeres de poca
sobre las reformas legales relacionadas con educación, las políticas tienen que estar
la violencia de género y las implicaciones dirigidas especialmente a este grupo.
77
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Adicionalmente, se necesitan más pleo de emergencia que ofrece empleos


políticas activistas para responder a de tres semanas en obras públicas, en
los estereotipos de género (Deutsch et base a sorteo). Aunque inicialmente el
al 2005). Un primer conjunto de inter- programa no estaba dirigido a mujeres,
venciones tiene como objetivo los alum- evaluaciones recientes señalan que la
nos de primaria y secundaria en el mo- gran mayoría de los beneficiarios (85 por
mento en que sus decisiones comienzan ciento) son mujeres (Sierra y Calle 2006).
a afectar su capacidad futura de entrar En muchos casos, para las mujeres es su
en ciertas ocupaciones y vela por que primer empleo formal con salario, y des-
los manuales escolares y los maestros pués de adquirir experiencia con PLANE,
enseñen actitudes y roles de género no muchas de ellas han pasado a trabajar en
sexistas. Un segundo conjunto de inter- pequeñas obras de construcción munici-
venciones se dirige a las mujeres adultas pales o en proyectos de mantenimiento.
(especialmente las de menor educación) Como efecto secundario importante, las
con programas para facilitar su entra- mujeres también aprenden a organizar el
da a empleos no tradicionales. Un buen cuidado de sus hijos durante el día y a
ejemplo en Bolivia de este tipo de pro- solucionar otros problemas de las mujeres
gramas es PLANE (un programa de em- trabajadoras (Sierra y Calle 2006).
78
Evaluación de la pobreza en Bolivia

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ANEXOS
84
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Anexo 1: Métodos de Estimación

Consideramos tres métodos para medir el impacto de la formalidad sobre la


rentabilidad. Nuestros métodos son: (i) una regresión de mínimos cuadrados ordinarios
(MCO); (ii) una regresión de efectos de tratamiento, que trata de tener en cuenta la po-
sible endogeneidad de la formalidad y (iii) una estimación que utiliza el propensity score
matching
Metodología para la regresión MCO. La regresión de mínimos cuadrados ordinarios
está basada en la siguiente ecuación:

(1)

El resultado de interés aquí es θ, que deberíamos esperar, nuevamente, que esto


mide el incremento promedio del logarit- ocasione un sesgo por exceso en θ. Esto es
mo de las ganancias asociadas con ser una lo que encontramos entre las empresas más
empresa formal, controlando por las otras pequeñas. Sin embargo, entre las empresas
variables incluidas en la regresión. Asignar más grandes, pareciera existir una relación
una interpretación causal a la formalidad, negativa entre la capacidad (medida) y la
sobre la base de esta estimación, exige formalidad. Para estas empresas, la capaci-
suponer que la selección de las variables dad podría ser un sustituto de la formali-
observables y la forma funcional lineal ex- dad. Los dueños capaces no tienen proble-
plican adecuadamente el comportamiento mas en atraer clientes y financiamiento y
de las ganancias. quizás tengan, además, más éxito en evitar
Una preocupación importante que sus- las multas. Por lo tanto, entre las empresas
cita la estimación MCO de la ecuación (2), más grandes, podríamos esperar un sesgo
es que el término de error ε tiene correla- por defecto en θ. El sesgo global cuando
ción con la formalidad. Son varias las posi- agrupamos a las empresas es, por lo tanto,
bles razones para esta inquietud. Primero, poco claro.
si excluimos el tamaño de la empresa de
(2), esperaríamos ver un sesgo positivo, Metodología para la regresión de tra-
debido a que las empresas más grandes ob- tamiento de efectos. Un segundo método
tienen mayores ganancias y también tienen de estimación es tratar de tener en cuenta
más probabilidades de ser formales. En los la posible endogeneidad de la formalidad,
resultados de la regresión MCO deberíamos, instrumentando el estatus de formalidad
por lo tanto, esperar que la estimación de al estimar (2). Como la formalidad es una
θ sea menos positiva cuando incluimos el variable binaria, utilizamos el comando
tamaño de la empresa. En segundo lugar, treatreg de STATA para ajustar un mode-
preocupa también que ε podría llegar a in- lo de tratamiento de efectos de máximo
cluir una capacidad no medida de la empre- de verosimilitud. El instrumento en el que
sa, con una capacidad mayor dando lugar nos apoyamos es la distancia desde la
a más utilidades e influyendo asimismo en empresa hasta la ubicación de la oficina
la decisión de volverse formal. Si la capa- donde la empresa tendría que registrarse.
cidad es un complemento de la formalidad, Como se mostró en la sección anterior, la
85
Evaluación de la pobreza en Bolivia

distancia a la oficina del SIN es un buen de impuestos en la ciudad y sector de la


indicador de la posesión de un número empresa, la distancia a la oficina del SIN
de identificación tributaria.22 Sin embar- no tiene ningún impacto directo sobre la
go, la distancia a la oficina de la Alcaldía rentabilidad. Una posible razón para violar
no es un buen indicador de la posesión este supuesto, sería que las empresas esco-
de una licencia municipal, controlando jan dónde operar pensando en la ubicación
por las otras variables incluidas en esta de la oficina del SIN. Sin embargo, como se
regresión. Una posible razón para esto, mencionó anteriormente, la mayoría de las
es que la municipalidad es más activa a empresas no saben dónde queda la oficina
la hora de difundir información sobre el del SIN y muchas empresas operan dentro
proceso de registro y también con respec- del hogar. En una ciudad grande, parece
to al cumplimiento. En contraste, muchas que la ubicación de la oficina de impuestos
empresas carecen de información sobre la no es una preocupación mayor al decidir
ubicación de la oficina del SIN o sobre los dónde ubicarse.
trámites para obtener un NIT. Por lo tan-
to, sólo podemos utilizar este modelo de Metodología para el propensity score
tratamiento de efectos para modelizar el matching. Finalmente, para complementar
impacto de un NIT y no el impacto de una la regresión MCO y las regresiones de tra-
licencia municipal. tamiento de efectos, también damos esti-
El valor del estadístico t del log de la maciones del impacto de ser una empresa
distancia a la oficina del SIN es aproxima- formal sobre las utilidades, empleando un
damente 3.8, después de condicionar sobre propensity score matching. El propensity
las otras variables de la regresión. Si nos score matching supone que toda la selec-
restringimos a empresas dentro de un ra- ción ocurre sobre variables observables,
dio de 10 kilómetros de la oficina del SIN, pero no exige suponer una forma funcional
este valor baja a 3.5, que sigue siendo sig- lineal. Adicionalmente, el uso de un pro-
nificativo. Por lo tanto, este instrumento pensity score matching nos permite estimar
de distancia constituye una primera etapa el impacto de una licencia municipal, para
bastante sólida. la que no tenemos una variable instrumen-
La restricción de exclusión en la que tal. Al realizar la asociación, utilizamos las
nos basamos aquí, es que, controlando mismas variables que para las regresiones
por la distancia de la empresa al centro de MCO, junto a términos de interacción de
la ciudad y el control promedio del pago orden superior

22 Una prueba adicional de la validez del supuesto de que la distancia a la oficina del SIN está recogiendo
información sobre la obtención del NIT y no una característica de ubicación general, que afecta los
incentivos de la formalidad, es el hecho de que la distancia a la oficina del SIN no es un indicador
significativo de las empresas que obtienen una licencia municipal o se registran en Fundempresa.
86
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Anexo 2: Los factores que influyen sobre la formalidad


¿varían según el género?
Licencia Municipal NIT
s/control de tamaño c/control de tamaño s/control de tamaño c/control de tamaño
(1) (2) (3) (4) (1) (2) (3) (4)
Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres
Edad 0.00113 0.00631* 0.00194 0.00478 0.00662* * 0.000564 0.00682** 0.000652
(0.0030) (0.0035) (0.0033) (0.0039) (0.0029) (0.0018) (0.0028) (0.00070)
Casados 0.0991 0.0597 0.0640 0.119 0.0964 -0.0139 0.00586 -0.00697
(0.077) (0.077) (0.083) (0.083) (0.069) (0.042) (0.072) (0.016)
Lengua indígena de niño 0.0868 -0.0845 0.0536 -0.110 0.0464 -0.0345 0.0531 -0.0183
(0.087) (0.088) (0.098) (0.094) (0.088) (0.047) (0.091) (0.018)
Educación postsecundaria 0.0844 -0.106 0.0681 -0.0587 0.110 -0.0344 0.0632 -0.0104
(0.076) (0.091) (0.084) (0.10) (0.076) (0.040) (0.075) (0.013)
Educación básica 0.0748 0.0228 0.115 0.0765 0.0769 -0.0756 0.0741 -0.0203
(0.10) (0.095) (0.11) (0.10) (0.11) (0.046) (0.11) (0.019)
Autoeficacia 0.0225 0.0285 0.0173 0.0293 0.0441** 0.0213* 0.0282 0.00531
(0.019) (0.021) (0.020) (0.024) (0.018) (0.012) (0.018) (0.0055)
Trabaja para cuidar de la familia -0.175** -0.0367 -0.156* -0.130 -0.171** -0.00637 -0.124* 0.0122
(0.074) (0.090) (0.081) (0.10) (0.070) (0.046) (0.070 (0.014)
Trabaja por el horario flexible 0.0565 0.00537 0.0592 0.110 -0.0112 -0.0469 -0.0258 -0.00400
(0.073) (0.080) (0.081) (0.085) (0.072) (0.046) (0.071) (0.015)
Trabaja para crecer -0.0796 0.129* -0.124 0.0877 0.161*** 0.0318 0.0811 -0.00754
(0.072) (0.078) (0.077) (0.086) (0.062) (0.041) (0.062) (0.017)
Pobre de niño 0.00395 -0.0410 -0.00592 -0.0211 -0.0208 -0.00577 -0.0289 0.00204
(0.029) (0.032) (0.031) (0.036) (0.027) (0.016) (0.026) (0.0058)
Padre dueño de empresa 0.140** 0.00152 0.0975 0.0136 0.0574 0.0226 -0.0174 0.00305
(0.071) (0.081) (0.078) (0.089) (0.072) (0.044) (0.066) (0.016)
Prom. inspecciones tributarias 0.104 0.543 -0.212 0.653 2.312*** 0.480 2.005*** 0.196
(0.58) (0.63) (0.62) (0.71) (0.61) (0.33) (0.58) (0.16)
El Alto -0.254** 0.00275 -0.159 0.0988 -0.0603 -0.119*** 0.104 -0.0253
(0.11) (0.12) (0.12) (0.14) (0.094) (0.046) (0.12) (0.023)
La Paz -0.0987 -0.0199 -0.0291 0.137 -0.201** -0.0916* -0.137 -0.0104
(0.13) (0.14) (0.13) (0.17) (0.091) (0.053) (0.084) (0.022)
Cochabamba -0.0634 0.161 -0.0244 0.285** -0.174* -0.0167 -0.124 0.00492
(0.13) (0.12) (0.13) (0.13) (0.093) (0.059) (0.085) (0.023)
Comida -0.0391 -0.210** -0.0792 -0.317*** 0.217 -0.0156 0.0704 -0.0130
(0.19) (0.082) (0.25) (0.088) (0.19) (0.044) (0.21) (0.015)
Ropa -0.200 -0.339*** -0.337 -0.413*** 0.189 -0.0530 -0.0333 -0.00893
(0.20) (0.098) (0.22) (0.087) (0.19) (0.061) (0.16) (0.021)
Madera -0.240 0.358* -0.401* -0.0501 0.221 0.502** -0.0432 0.143
(0.20) (0.21) (0.22) (0.27) (0.19) (0.24) (0.16) (0.21)
Camélidos -0.582*** -0.450** -0.575*** -0.530*** 0.684*** 0.0879 0.802*** 0.0286
(0.13) (0.19) (0.13) (0.16) (0.17) (0.20) (0.15) (0.092)
Transporte -0.183 -0.365 0.543** 0.133 0.378
(0.24) (0.26) (0.21) (0.25) (0.28)
Log distancia ciudad 0.0259 -0.180*** 0.0280 -0.211*** 0.167*** -0.0148 0.148** -0.00841
(0.052) (0.056) (0.058) (0.067) (0.062) (0.031) (0.063) (0.011)
Log distancia alcaldía -0.0478 0.149** -0.0319 0.234***
(0.053) (0.058) (0.059) (0.072)
Log distancia SIN -0.237*** -0.0499* -0.211*** -0.0136
(0.063) (0.029) (0.063) (0.011)
1 a 4 empleados 0.147* 0.248** 0.311*** 0.0340
(0.085) (0.096) (0.089) (0.030)
5 a 10 empleados 0.243** 0.313** 0.607*** 0.321**
(0.10) (0.14) (0.13) (0.16)
Log Capital 0.0498* 0.0470** 0.0801*** 0.0141*
(0.028) (0.022) (0.026) (0.0085)
11 o más empleados 0.156 0.549**
(0.20) (0.25)
Observaciones 266 286 242 252 266 291 242 252
Errores estándares entre paréntesis
*** p<0.01, ** p<0.05, * p<0.1
87
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Anexo 3: El impacto de un NIT (y otros factores) sobre las


utilidades ¿varían según el género?

Resultados MCO Resultados Máxima Verosimilitud


s/control tamaño c/control tamaño s/control tamaño c/control tamaño
(1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8)
Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres
NIT 0.359 0.504 -0.047 0.194 0.507 0.198 0.045 0.536
(2.54)* (2.54)* (0.37) (0.85) (1.29) (0.32) (0.15) (1.24)
Edad -0.009 -0.002 -0.001 -0.005 -0.010 -0.003 -0.002 -0.005
(1.73) (0.37) (0.24) (0.73) (1.74) (0.44) (0.31) (0.76)
Emp. joven -0.077 -0.225 0.032 -0.135 -0.066 -0.268 0.034 -0.095
(0.55) (1.32) (0.25) (0.79) (0.49) (1.59) (0.29) (0.61)
Casados 0.208 0.010 0.094 0.104 0.193 0.011 0.091 0.096
(1.42) (0.07) (0.69) (0.69) (1.40) (0.07) (0.76) (0.67)
Lengua indígena 0.230 0.001 0.241 -0.007 0.221 -0.015 0.239 0.015
(1.32) (0.01) (1.41) (0.04) (1.43) (0.09) (1.69) (0.09)
Educación postsecundaria 0.268 0.108 0.202 0.151 0.250 0.088 0.197 0.179
(1.99)* (0.52) (1.53) (0.78) (1.79) (0.49) (1.61) (1.00)
Educación básica -0.115 0.223 0.011 0.275 -0.116 0.198 0.005 0.295
(0.54) (1.27) (0.06) (1.54) (0.61) (1.17) (0.03) (1.83)
Pobre de niño 0.001 -0.139 -0.052 -0.078 0.002 0.098 -0.050 -0.084
(0.01) (2.54)* (3.28)** (1.41) (0.03) (2.26)* (1.13) (1.96)*
Autoeficacia 0.123 0.086 0.091 0.084 0.116 -0.136 0.088 0.076
(4.00)** (2.05)* (1.03) (2.00)* (3.12)** (2.29)* (2.84)** (1.40)
Trabaja para cuidar de familia -0.215 -0.265 -0.099 -0.280 -0.199 -0.263 -0.093 -0.290
(1.60) (1.65) (0.79) (1.68) (1.45) (1.70) (0.78) (1.87)
Trabaja por el horario flexible -0.146 0.058 -0.118 0.160 -0.150 0.058 -0.122 0.151
(1.09) (0.38) (0.93) (1.00) (1.18) (0.41) (1.05) (1.04)
Trabaja para crecer -0.092 0.179 -0.054 0.107 -0.114 0.176 -0.062 0.110
(0.71) (1.18) (0.45) (0.70) (0.81) (1.25) (0.52) (0.78)
Padre dueño de empresa -0.203 -0.231 -0.317 -0.223 -0.205 -0.239 -0.316 -0.210
(1.57) (1.53) (2.71)** (1.41) (1.61) (1.61) (2.76)** (1.42)
Log distancia ciudad 0.012 -0.101 0.057 -0.067 0.016 -0.116 0.059 -0.055
(0.27) (2.19)* (1.33) (1.38) (0.35) (2.09)* (1.39) (1.10)
Prom. inspecciones tribut. -1.798 -1.163 -1.822 -1.056
(1.88) (0.98) (2.35)* (0.87)
1 a 4 trabajadores 0.183 0.195 0.169 0.163
(1.15) (1.14) (1.24) (1.07)
5 a 10 trabajadores 0.796 0.673 0.773 0.546
(3.69)** (2.66)** (4.01)** (1.94)
11 0 más trabajadores 0.719 1.037 0.696 0.822
(2.01)* (1.62) (2.23)* (1.14)
Log capital 0.202 0.102 0.194 0.094
(4.17)** (2.82)** (3.91)** (2.83)**
Constante 8.036 7.015 5.378 5.959 8.085 7.035 5.495 6.041
(17.67)** (14.39)** (8.82)** (10.56)** (17.52)** (14.54)** (7.74)** (10.88)**
Observaciones 244 244 224 223 244 244 224 223
R cuadrado 0.31 0.26 0.47 0.32
Estadísticas t robustas entre paréntesis
* significativas a 5%; ** significativas a 1%
88
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Anexo 4: Tasas de interés de las instituciones de microcrédito de


América Latina (Junio de 2005)

FINCOMUN México 114,26%


COMPARTAMOS México 100,18%
FDD Rep. Dominicana 83,65%
ADOPEM Rep. Dominicana 67,07%
IDESI LA LIBERTAD Perú 63,05%
FRAC México 61,24%
PROMUJER Nicaragua 58,34%
ADRA PERU Perú 57,86%
PROMUJER PERU Perú 56,67%
D-MIRO Ecuador 46,08%
CREAR AREQUIPA Perú 45,34%
PROCREDIT Nicaragua 43,68%
MIDE Perú 43,22%
EL COMERCIO Paraguay 43,00%
CONFIANZA Perú 42,36%
WWB POPAYAN Colombia 41,84%
CMAC SULLANA Perú 41,73%
WWB BOGOTA Colombia 41,68%
EDIFICAR Perú 41,15%
PROMUJER BOLIVIA Bolivia 39,83%
PROEMPRESA Perú 39,74%
NIEBOROWSKI Nicaragua 39,25%
NUEVA VISION Perú 39,11%
CREAR TACNA Perú 39,00%
CMAC ICA Perú 38,84%
WWB CALI Colombia 37,55%
WWB BUCARAMANGA Colombia 35,60%
AMC El Salvador 35,54%
FUNDESER Nicargua 34,89%
CMAC AREQUIPA Perú 32,63%
CMAC TRUJILLO Perú 31,50%
WWB MEDELLIN Colombia 31,41%
CMAC TACNA Perú 30,06%
D-FRIF Bolivia 29,71%
CMAC CUSCO Perú 28,15%
BANCO PROCREDIT El Salvador 21,53%
ASOFIN (1) Bolivia 21,23%
FADES Bolivia 20,71%
Fuente: Banco Mundial 2007.
89
Evaluación de la pobreza en Bolivia

Anexo 5: Obstáculos que enfrentan las microempresas de mujeres


y que se refuerzan mutuamente

Nivel Macro Nivel del Hogar Nivel Individual


> Leyes de herencia desiguales, des- > Apropiación por el
Recursos > Falta de bienes
igualdad en contratos matrimonia- hombre de los bienes
y propiedades individuales
les y acceso a la tierra del hogar/familia
> Sistemas legales que tratan a la > Falta de control
mujer como dependiente y no como > Apropiación por el sobre ingresos
persona, también se refleja en siste- hombre del ingreso.
> Priorización de
Responsabilidad de
mas impositivos y de beneficios inversión en el
Ingreso la mujer de abasteci-
> Falta de provisión pública de bien- hogar
miento de la familia y
estar o reconocimiento público de retiro del ingreso por > Ingresos bajos
costos de servicios reproductivos el hombre para la inver-
> Bajos salarios para la mujer sión
> Sistema financiero que discrimina > Apropiación por el > Falta de ga-
Crédito
contra la mujer hombre del crédito rantías

> Falta de oportunidades de aprendizaje > Falta de inversión > Falta de con-
Estereotipos de género en capacita- en la educación y la fianza y ca-
ción y educación que desvalorizan a adquisición de habi- pacidad para
Habilidades
la mujer. Discriminación en el acceso lidades de la mujer entrar en nue-
al sistema de educación y capacita- Poca valorización de vas áreas de
ción. habilidades de la mujer actividad

> Falta de acceso a apoyo de marke-


ting > Preocupación por el
> Falta de in-
> Falta de apoyo de marketing para honor de la familia y
Marketing formación y
industrias dominadas por mujeres restricciones sobre la
redes
> Hostigamiento de trabajadoras del movilidad de la mujer
sector informal

> Derecho limitado sobre


> Poca voluntad de los hombres de trabajo familiar mas- > Falta de redes
culino no remunerado y autoridad
Trabajo trabajar para una empresaria mu-
Responsabilidad de la > Falta de tiem-
jer mujer por trabajo fami- po
liar no remunerado

> Discriminación y violencia institu- > Oposición a la inde- > Falta de auto-
Obstáculos
cionalizadas pendencia y autono- nomía
subyacentes
> Falta de participación de la mujer mía de la mujer > Falta de con-
generales
en la toma de decisiones > Violencia intrafamiliar fianza
Fuente: Mayoux, 2001, Chen et al 2004.

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