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Política de Precios en Argentina: Guía Esencial

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Política de precios.

Conceptos básicos1

Mabel García2

Francisco Pescio3

Guillermo Cavaganaro4

Cátedra de Economía Agraria


Departamento de Economía y Planeamiento Agrícola
Facultad de Agronomía
Universidad de Buenos Aires

Buenos Aires, marzo de 2015


Índice
1
Esta guía fue elaborada en base a las siguientes publicaciones: Kaminsky, Mario (1972) “Influencia de los
precios y la política de precios en el desarrollo regional pampeano”. INTA- Escuela de Graduados en
Ciencias Agropecuarias, Serie divulgación Nº 1, Buenos Aires; y Lombardo Patricia y Charlot C. (2000);
“Instrumentos de Política de Precios”, guía de trabajos prácticos, Cátedra de Economía Agraria, UBA.
2
Profesora Adjunta. Cátedra de Economía Agraria. FAUBA
3
Jefe de Trabajos Prácticos. Cátedra de Economía Agraria.FAUBA
4
Ayudante de Primera. Cátedra de Economía Agraria. FAUBA
1
1. Introducción......................................................................................................................................................4
2. Instrumentos directos de política de precios.....................................................................................................6
3. Instrumentos indirectos de política de precios...............................................................................................12
Anexo I...................................................................................................................................................................20
Evolución de la política de precios agropecuarios en la Argentina.......................................................................20
4. ANEXO II.......................................................................................................................................................29
5. Bibliografía.....................................................................................................................................................31

Índice de cuadros
Cuadro 1. Algunos ejemplos de la utilización de instrumentos de política de precios en Argentina....................17
Cuadro 2. Algunos ejemplos de la utilización de instrumentos de política de precios en países de Latinoamérica.
.........................................................................................................................................................................19

Índice de figuras
Fig. 1 Precios Máximos...........................................................................................................................................7
Fig. 2. Precios Mínimos...........................................................................................................................................8
Fig. 3. Precios Sostén...............................................................................................................................................9
Fig. 4. Efecto de un impuesto sobre el precio de mercado....................................................................................12
Fig. 5. Efecto de las variaciones del tipo de cambio.............................................................................................14
Fig. 6. Efectos de la promoción sobre la demanda y el precio de mercado.........................................................15
Fig. 7. Efectos de la veda sobre la demanda y el precio de mercado...................................................................16

2
1. Introducción
La política de precios es una de las herramientas de intervención del Estado que
conjuntamente con el resto de los instrumentos definen la política económica de un país. La
utilización de las herramientas políticas disponibles (fiscal, monetaria, tecnológica, de
tierras, etc.) implica tener en cuenta que los resultados dependerán de las características y
formas de la aplicación de cada una de ellas. Algunas herramientas actúan sobre la estructura
económica como por ejemplo la política tecnológica y la de tierras y sus resultados se
visualizarán en el mediano y largo plazo. Otras, en cambio, como la política de precios o la
política fiscal, generan cambios en la coyuntura económica de manera casi inmediata. Sin
embargo, todas las herramientas de política económica se interrelacionan en sus efectos. Por
lo tanto los resultados de la aplicación de un instrumento determinado, como por ejemplo
de la política tecnológica para una región y un momento particular podrán verse afectados
por la aplicación de otros instrumentos de política: precios, impuestos, planes de
financiación, la distribución de la tierra, etc., lo que deberá tenerse en cuenta para alcanzar el
objetivo buscado.
La Política de Precios constituye un subconjunto de herramientas que se caracteriza por basar
los cursos de acción en la manipulación o control de los precios5 de bienes y servicios, ya
sean finales o intermedios, por medio de instrumentos directos o indirectos, en lo que hace a
sus niveles, como a su estabilidad relativa (Kaminsky, 1972). Para el diseño de políticas de
precios es imprescindible conocer las fluctuaciones estacionales y cíclicas y las tendencias
de los mismos.
Los precios relativos6 son los trascendentes desde el punto de vista económico, en lo que
hace a toma de decisiones por las unidades económicas, y consecuentemente al
comportamiento de los agregados de las mismas. Solo si en la economía los ajustes de
precios fueran instantáneos, simultáneos y perfectos TODOS los precios registrarían
aumentos o disminuciones en la misma proporción y por lo tanto no se registrarían
variaciones en las cantidades demandadas y ofrecidas de todos y cada uno de los bienes y
servicios. Sin embargo, en la práctica los ajustes de precios no cumplen siempre con las tres
condiciones enunciadas anteriormente, y entonces el proceso inflacionario no será “neutro”.
Por lo tanto si la inflación -aumento del nivel general de precios- o la deflación -descenso
del mismo- hiciera que el precio del factor trabajo se redujera en relación a los otros
factores (bienes y servicios) tendría un fuerte impacto en la distribución de los ingresos,
pues el salario podría adquirir cada vez menos bienes (Kaminsky, 1972).
La política de precios se plantea la modificación de los precios relativos. Qué precios
relativos pueden modificarse y en qué medida, depende de los objetivos que se persiguen.
Dichos objetivos pueden a su vez aconsejar actuar sobre los niveles de precios, o sobre la
estabilidad de los mismos. Por otro lado los instrumentos que configuran tal accionar pueden
ser de tipo directo o indirecto. Los efectos o consecuencias que se derivan de las políticas
activas de precios pueden clasificarse en tres grupos: cambios en la asignación de recursos

5
Se entiende por precio una tasa o razón de cambio. En una economía monetizada moderna, la moneda o dinero cumple la función de
facilitar las transacciones y de servir como común denominador de los cambios. En este tipo de economía el precio de un producto, bien o
servicio, es simplemente la cantidad de dinero de la que una entidad económica debe desprenderse para adquirir una unidad de un
producto, bien o servicio. Kaminsky (1972).
6
El precio relativo de un bien o servicio A en relación con el de otro bien o servicio B es igual al cociente entre el precio de A y el precio de
B
4
intrasectoriales; cambios en la asignación de recursos intersectoriales; y transferencias de
ingresos inter o intra sectoriales. El impacto de las políticas generales de precios
dependerá en gran medida de los efectos que las mismas produzcan.
Dentro del primer grupo de efectos podrían considerarse cambios en las decisiones de
producción “agricultura vs. ganadería” debido a modificaciones de los precios relativos de
los granos/carne implementando, por ejemplo, impuestos a la hacienda y subsidios a
determinados insumos (por ejemplo, fertilizantes) promoviendo, de este modo una u otra
actividad. Dentro del segundo grupo, por ejemplo, si la política de precios de los alimentos
tiende a deprimir los precios del sector agropecuario en su conjunto, desincentivando la
producción y la inversión dentro del sector, entonces los recursos económicos pueden tender
a migrar hacia otros sectores (industria, servicios no agropecuarios, etc.)..
Finalmente, es necesario considerar algunas características generales del sector agropecuario
y los objetivos que se pretenden alcanzar con la implementación de la política de precios.
1.1. Características del sector agropecuario.
a.- Las elasticidades de oferta y demanda del sector son rígidas en el corto plazo; entonces,
¿Qué influencia puede tener en la oferta global del sector, una variación en el precio? Por
ejemplo, si la elasticidad precio de la oferta (Epo) es 0,15, una variación de 1% en el precio
hará variar proporcionalmente la oferta global un 0,15 %; es decir que si los precios se
incrementaran un 10 % la oferta llegaría a aumentar sólo 1,5% en el corto plazo. En este
ejemplo, la Epo es muy baja porque la oferta global es baja. Por lo tanto la eficacia de una
política de precios debe considerar la elasticidad precio de la oferta y la demanda (Calcagno,
1972).
Si los incrementos en los precios se mantienen durante un largo plazo, como consecuencia se
incrementarán los beneficios y luego se generará una mayor inversión productiva. Por lo
tanto, aunque las políticas de precios suelen ser de corto plazo, en el largo plazo pueden
llevar a un aumento de la producción. Este incremento en la producción puede llegar a elevar
la Epo a 0,4 en el mediano plazo.
Desde el punto de vista de la demanda el sector se caracteriza por tener una elasticidad
rígida, es decir para que ésta se modifique se necesitan variaciones más que proporcionales
de los precios.
b.- La productividad del sector es fluctuante por factores ajenos al manejo económico y
por lo tanto los precios pueden tener fluctuaciones ajenas a los instrumentos de política.
Esas fluctuaciones pueden ser estacionales o cíclicas.
c.- Los precios agropecuarios actúan sobre los productores, sobre los intermediarios y sobre
el consumidor; es decir que la política de precios debe ser aplicada teniendo en cuenta
los efectos sobre estos tres actores. Por otra parte, el consumidor relativiza el precio en
función de su ingreso. Es importante tener en cuenta que los productos agropecuarios

5
son alimentos y son bienes salario, por lo tanto cualquier manipulación de su precio
afectará también otros sectores de la economía a través de esta variable

1.2. Principales objetivos de la política de precios


Es importante que los objetivos que se deseen alcanzar en el marco de las políticas de precios
estén claramente definidos, de manera tal de alcanzar los resultados esperados sin generar
irregularidades en el resto de los actores y/o estructuras. Cabe consignar que en gran parte, los
efectos de las políticas de precios se plasman por medio de la difusión y transmisión de
información entre los consumidores y productores que van a verse afectados de manera
positiva o negativa una vez que las mismas comienzan a ser puestas en práctica. Las políticas
que deseen ponerse en marcha incidirán sobre oferentes y demandantes, ya sea sobre la
producción total a nivel regional-nacional o también sobre algunos productos en particular.
Los objetivos más importantes en materia de políticas de precios pueden resumirse de la
siguiente manera:
a. Aumentar la producción o la oferta total de determinados productos. Este objetivo se
define a partir de la necesidad de: aumentar los saldos exportables; sustituir importaciones
para ahorrar divisas; asegurar el abastecimiento interno; diversificar la producción y, por
último, reorientar recursos hacia las actividades que presentan mayor rentabilidad.
b. Disminuir la producción o la oferta total de determinados productos. En este caso, dos
efectos buscados pueden ser: disminuir los excedentes acumulados de determinados
productos y liberar recursos para producir otros bienes prioritarios.
c. Actuar sobre el nivel de ingreso de los productores. Con niveles de precios agropecuarios
altos se estimularía la inversión en el sector pero disminuiría el consumo interno con el
objetivo de derivar excedentes a la exportación. También se puede buscar p r o m o v e r
d e t e r m i n a d a p r o d u c c i ó n o desarrollar determinadas regiones.
d. Actuar sobre el nivel de ingreso de la población. A través de precios agropecuarios bajos
se puede lograr que disminuyan los costos de los consumidores por la gran incidencia
de los productos agropecuarios en la canasta familiar, desalentar la producción de
determinados productos, transferir recursos del sector agropecuario a otros sectores,
desanimar la inversión en el sector y disminuir la demanda de empleo rural.
e. M e j o r a r la eficiencia económica de los procesos productivos.
f. M e j o r a r la eficiencia económica de los procesos de comercialización. Para ello se puede
facilitar la conservación, el almacenamiento y el transporte; disminuir los costos o márgenes
de la intermediación para transferirlos tanto al productor como al consumidor.
Hasta aquí se h a n analizado las características del sector agropecuario en relación
con la política de precios y los objetivos que esta persigue. A continuación. se describirán
los instrumentos que se utilizan para alcanzar los mencionados objetivos.

2. Instrumentos directos de política de precios


A continuación se examinarán en forma muy esquemática algunos instrumentos de política
de precios. La importancia relativa de cada uno de ellos dependerá de condiciones empíricas
prevalecientes en épocas y lugares definidos. La mayoría actúa básicamente sobre los
niveles de precios, e implica una respuesta más rápida q u e la que generan los instrumentos
indirectos.
66
2.1. Precio máximo
En este caso el Estado establece que, para un bien o insumo determinado, no se pueden
efectuar transacciones a precios superiores al máximo. En general este tipo de medidas
se ha circunscripto a bienes de consumo final, en especial aquellos llamados de primera
necesidad (por ejemplo, la leche), aunque también podrían establecerse para insumos
agropecuarios (el congelamiento de los arrendamientos, en su época, es un claro ejemplo al
respecto). El hecho de lograrse o no los objetivos perseguidos dependerá de la eficiencia con
que se implemente la medida, y del nivel del precio máximo. Si dicho nivel se establece por
encima de los precios de mercado prevalecientes, simplemente no pasará nada.
Fig. 1 Precios Máximos

Fuente: Elaboración propia en base a Kaminsky (1972)

En l a F i g . 1 , en el punto E1 señala el equilibrio sin precio máximo entre oferta y


demanda. Si el precio máximo se establece a un nivel P2, lo que sucede es que la curva de
demanda se transforma, convirtiéndose en horizontal al eje de cantidad hasta que se topa
con la curva de demanda original, y cuyo curso continúa hacia abajo. A dicho precio
máximo el nuevo punto de equilibrio se desplaza a E2. El precio efectivamente se ubica en
P2 (menor a P1) y la cantidad de equilibrio pasa a ser C2 (menor a C1).
Obsérvese que ahora la cantidad que los productores ponen en el mercado es C2, mientras
que los demandantes están dispuestos a comprar la cantidad C3. En definitiva se crea un
excedente de demanda (de C2 hasta C3), es decir una demanda potencial insatisfecha (al
nuevo nivel de precios), la escasez puede empujar el precio hacia arriba y generar
operaciones del mercado negro, boletas con precios falsos, etc.
Cabe destacar que cuanto más empinada sea la curva de demanda -o sea cuanto más
inelástica sea la demanda-, mejor se cumplirán los objetivos de disminuir las ganancias de
los productores, disminuir los costos a los consumidores, y consecuentemente transferir
ingresos de los primeros a los segundos. Esta es la razón por la cual este tipo de medida
directa se ensaya con cierta regularidad para los artículos de primera necesidad que
reconocidamente tienen una muy baja elasticidad precio de la demanda, siendo además de
consumo masivo por sectores de bajos ingresos relativos.
2.2. Precio mínimo
77
Es precisamente lo opuesto al instrumento anterior. El Estado establece que no se pueden
efectuar transacciones a precios inferiores al mínimo. En general, este tipo de medidas se ha
circunscripto al ámbito de la comercialización de productos agropecuarios: especialmente
para cereales y oleaginosas. De nuevo, la mayor o menor eficiencia en el control de la
medida, y el nivel a que se fija dicho mínimo, influenciarán el grado de cumplimiento de los
objetivos propuestos. Así, si dicho nivel se establece por debajo de los precios prevalecientes
de mercado, simplemente no pasará nada. De lo contrario sucederá lo siguiente:
Fig. 2. Precios Mínimos

Fuente: Elaboración propia en base a Kaminsky (1972)

En la Fig. 2, el punto E1 señala el equilibrio sin precio mínimo entre oferta y demanda. Si el
precio mínimo se establece a un nivel P2, lo que sucede es que la curva de oferta se
transforma, convirtiéndose en horizontal (paralela al eje de cantidad) hasta que se topa con
la curva de oferta original, y cuyo curso continúa hacia arriba. A dicho precio mínimo el
nuevo punto de equilibrio se desplaza a E2. El precio de las transacciones efectivamente se
ubica en P2 (mayor que P1) y la cantidad de equilibrio pasa a ser C2 (menor que C1).
Obsérvese que ahora la cantidad que los productores ponen en el mercado es C3, mientras
que los demandantes están dispuestos a comprar la cantidad C2. En definitiva, al nuevo nivel
de precios se crea un excedente de oferta (de C3 hasta C2), que empujaría el precio efectivo
o real hacia abajo, generando operaciones a precios ficticios, etc., las que son consecuencia
del deseo de los productores de no quedarse con un stock improductivo almacenado, que no
le genera ingresos de inmediato.
Por lo recién mencionado, un esquema de precios mínimos para productos agropecuarios casi
necesariamente debe complementarse con otro esquema que impida las derivaciones nocivas
que se comentaron. Dicho esquema, en la práctica, ha consistido en el establecimiento
simultáneo de precios sostén cuyas características se analizan en el punto siguiente.
Esta combinación de precios mínimos obligatorios y precios sostén, es la que ha
predominado por varios años en la comercialización de los cereales en la Argentina.
2.3. Precio sostén

88
El Estado se declara listo para comprar cualquier cantidad del cereal de que se trate, y
que le sea ofrecida al nivel de precios que el mismo declara como precio sostén7.
De hecho, mientras el precio mínimo actúa como un piso, el sistema de precios sostén actúa
como un colchón que absorbe los excedentes que se manifiestan en el mercado como
consecuencia del establecimiento de precios mínimos, y consecuentemente como una válvula
de seguridad para los productores8.
De lo anterior surge que conceptualmente un sistema de precio sostén diseñado para actuar
como colchón y mecanismo de seguridad, debe esperarse que localice al sostén algo por
debajo del mínimo. Esto en el supuesto de que a niveles de mínimo por encima de lo que de
otra manera sería el precio de mercado, se producirán excedentes de oferta que no
encontrarían ubicación. En el promedio de las transacciones las ofertas que no hallaran
colocación a los niveles de mínimo, la hallarían a niveles de sostén ubicadas por debajo de
tales mínimos. Ambos niveles, sin embargo, si tuvieran el propósito de aumentar los
ingresos y servir como guía para la toma de decisiones de los productores debieran ubicarse
por encima de los niveles esperados de precios de mercado. En este contexto y
circunscribiendo el análisis al efecto del establecimiento de un precio sostén, lo que
sucedería es lo siguiente:
Fig. 3. Precios Sostén

Fuente: Elaboración propia en base a Kaminsky (1972)

En la Fig. 3, el punto E1 señala el equilibrio sin precio sostén entre oferta y demanda. Si el
precio sostén se establece a nivel P2, lo que sucede es que la curva de demanda se
transforma, convirtiéndose en horizontal (paralela al eje de cantidad) desde que la curva de
demanda original se topa con la línea de precio sostén. Con el sistema de precio sostén

7
En Argentina, el mecanismo se realizaba a través de la Junta Nacional de Granos, disuelta en la década de los
90. En los Estados unidos, algo similar ocurre con los pagos contra cíclicos. El Programa de pagos contra
cíclicos (o contra estacionales) fue diseñado para ofrecer a los productores una red de seguridad en materia de
ingresos. Son otorgados cada vez que el precio efectivo de los productos es menor que un precio meta
preestablecido por el gobierno. Los precios meta constituyen verdaderos precios de sostén en la medida en
que aseguran al productor un ingreso mínimo independiente de las fluctuaciones de los precios de mercado
(Basco y otros, 2003)
8
En 1972, se unificó el sistema mínimo-sostén para granos finos y gruesos. Estos precios diferían según las
regiones
99
operando el punto de equilibrio se desplaza a E2. El precio de las transacciones
efectivamente se ubica en P2 (mayor que P1) y la cantidad de equilibrio pasa a ser C2
(mayor que C1).
Nótese que la dirección de los desplazamientos en precios de equilibrio son las
mismas que se han detectado para el caso de un sistema de precios mínimos. Sin embargo,
nótese también que mientras que en el caso que se está analizando es la curva de demanda
la que se modifica, en el caso del establecimiento de precios mínimos se modifica la curva
de oferta respectiva. Esto es lo que provoca un aumento de las cantidades de equilibrio, en
contraposición a una disminución de las cantidades de equilibrio, que se derivaba a partir
de la introducción de precios mínimos.
En muchos de los países en los que se establecen precios mínimos o de sostén, estos se
implementan sobre productos agrícolas básicos en la alimentación en los cuales se desea el
autoabastecimiento y la generación de excedentes. La magnitud de los excedentes depende
de varios factores, pero tienen alta correlación con el nivel del precio mínimo, y en cuanto
éste se aleja por encima del precio de equilibrio. Pueden verse estimulados a participar
productores marginales y aquellos que sustituyen otros productos por el cultivo favorecido
(Mendoza, íbid).
2.4. Precios diferenciales
Los precios diferenciales constituyen otra forma de actuar sobre los precios relativos. La
particularidad de este instrumento reside en que no se trata de precios relativos entre
productos, sino que actúan en otras dimensiones: tiempo y espacio.
a. Entre períodos o estaciones (dimensión tiempo)
El establecimiento de precios diferenciales por períodos o estaciones, se basa en el
reconocimiento de que los costos de producción y procesamiento no se comportan de igual
forma en las diferentes estaciones. El caso de la leche presenta un buen ejemplo al respecto.
El costo promedio de la leche es más alto en invierno que en verano. Ello se debe
básicamente al tipo de explotación lechera en Argentina (sobre pasturas), al estado relativo y
la productividad de las pasturas en invierno y verano, al régimen de lluvias, etc. Si se
pretende reducir el alto grado de variación estacional de la producción, debe proveerse al
productor el incentivo económico necesario para que actúe en concordancia; esto implica
pagar un precio mayor en invierno y menor en verano, de manera tal de compensar los
diferenciales de costos. Debe notarse que tal sistema no choca contra los intereses de la
industria procesadora, la que se halla incentivada para el pago de mayores precios en la
época de baja producción, si ello significa un mejor y más pleno uso de las capacidades
instaladas, con la consiguiente reducción de los costos medios de procesamiento. Cabe
destacar que este tipo de precio no es establecido directamente por el Estado9.
b. Entre regiones (dimensión espacio)
Los diferenciales de precios en la dimensión espacio, son el resultado del ejercicio de cierta
política redistributiva de ingresos entre regiones o mejor dicho entre productores de

9
Aproximadamente un 92/93% de la leche se comercializa por empresas que actúan en el mcado formal,
(Nestlé, Mastellone, Milkaut, Sancor, Parmalat, Abolio, Verónica, Molfino y Williner, totalizan un 65% de la
compra). Las empresas e s t a b l e c e n un precio para la producción denominada "base" o de invierno. Es
el precio de los litros producidos entre abril y agosto o septiembre, según la empresa. La producción que
supera al nivel de producción base se denomina "excedente" y recibe un precio menor que l o s litros de la
producción base.
10
10
diferentes regiones. De tal forma se trata de lograr, mediante esta forma especial de precios
relativos, alentar la producción de ciertos cultivos en zonas generalmente consideradas
marginales o pobres. La medida puede traer como consecuencia una redistribución espacial o
interregional de la producción de ciertos cultivos. Así un productor en una zona marginal
puede recibir un diferencial de precio suficientemente alto como para inducirlo a sembrar un
determinado cultivo por primera vez y abandonar otros cultivos tradicionales y/o marginales.
2.5. Acuerdos de precios o precios concertados
Todos los instrumentos directos de política de precios examinados hasta ahora
descansan fundamentalmente sobre el poder del Estado traducido en actividades de tipo
regulatorio. Estas actividades a su vez cobran vigencia a través de incentivos de tipo
negativo, esto es, de penalidades. En la Argentina se han implementado actividades
regulatorias de precios, en forma directa y a través de instrumentos no punitivos: distintas
formas de persuasión y acuerdos.
Estos instrumentos pueden adquirir dos formas: o bien el Estado y las otras partes
acuerdan el establecimiento de ciertos niveles de precios por períodos de tiempo
determinados o bien establecen un mecanismo definido, de acuerdo al cual dichos niveles se
han de mover en el futuro.
El concepto de precios concertados suele utilizarse para las diferentes situaciones en
que los precios no se determinan espontáneamente por los intercambios de mercado. Puede
darse el caso de que varias empresas, actuando como un cártel, traten de establecer un precio
mínimo o un precio fijo para los bienes que venden. Se puede dar el caso también, con
bastante frecuencia, de que el Estado reúna a productores y consumidores para fijar precios,
mediante acuerdos explícitos, que eviten así fluctuaciones bruscas o alzas recurrentes. En este
último caso, se trata de una técnica de concertación empleada para reducir o eliminar los
niveles de inflación que puedan darse en una economía, especialmente cuando ésta presenta
altas tasas de incremento en los precios y se pretende frenar la tendencia hacia un aumento
continuo o sostenido.
En relación con este tipo de medidas directas de política de precios debe notarse
que, por lo general la penalidad en caso de trasgresión al acuerdo, no desaparece
objetivamente; simplemente se reemplaza una pena activa (por ejemplo, una multa) por una
de tipo pasivo (por ejemplo, cortar o reducir el acceso a fuentes de financiación oficial
barata). La otra es que estos acuerdos tácitamente reconocen el carácter monopólico u
oligopólico de ciertas empresas actuando en diferentes mercados de bienes finales, factores o
bienes intermedios; o sea se reconoce la capacidad que tienen estas empresas de fijar precios.
En este tipo de acuerdos generalmente intervienen el Estado por una parte y grandes
empresas por otra, y que implícitamente se espera un comportamiento de seguidores
por parte de otras empresas de menor magnitud y poder operando en el mismo ramo. En la
Argentina podemos mencionar como ejemplos: las negociaciones de los precios de la leche o
el Programa de los Precios Cuidados creado recientemente.
Dicho programa, que es de alcance nacional, “es un compromiso asumido por el Gobierno
Nacional, las empresas comercializadoras, los distribuidores y sus principales proveedores
para una administración de precios flexibles”. El mismo, que comenzó en 2014 y prevé
continuar durante todo el año 2015, “busca brindar previsibilidad, estabilidad y transparencia
en el proceso de formación de precios. Los productos comercializados desde el programa
Precios Cuidados tienen precios determinados a partir del análisis de las cadenas de valor ...
son precios de referencia: sirven para comparar con los otros precios en la góndola, evaluar
11
11
las diferencias y elegir” (http//www.precioscuidados.com/información.html).El acuerdo tiene
una duración de un año y se revisa trimestralmente.

3. Instrumentos indirectos de política de precios


Los instrumentos de carácter indirecto actúan sobre dos dimensiones básicas: niveles y
estabilidad de precios.
3.1. En lo que hace a niveles:

3.1.1. Impuestos y desgravaciones


En mercados competitivos el establecimiento de un nuevo impuesto (o un aumento de
su monto) y la quita de un viejo impuesto (o la reducción de su monto) producen efectos que
pueden visualizarse como corrimientos de las curvas de oferta o de demanda.
El establecimiento de un nuevo impuesto a la venta de algún artículo, puede
visualizarse como un corrimiento de la curva de oferta hacia arriba, en la forma que ilustra
el gráfico Nº 4.
Fig. 4. Efecto de un impuesto sobre el precio de mercado

Fuente: Elaboración propia en base a Kaminsky (1972)

Obviamente lo que le interesa al oferente es el precio neto que recibe de la venta de


cantidades alternativas. Esto se refleja en el gráfico por un desplazamiento de la curva de
oferta de mercado hacia arriba y en una magnitud equivalente al monto del impuesto por
cada unidad de producto. La situación de equilibrio en el mercado respectivo se desplaza de
E1 (transacciones por una cantidad C1 a un precio de mercado de P1) a E2 (transacciones
se reducen a una cantidad C2 y precio bruto se aumenta a P2). Nótese que el precio bruto
que pagan los demandantes es P2, mientras que el precio neto que reciben los productores
es P3; la diferencia P2-P3 es exactamente el monto del impuesto por unidad de producto.
“La carga del impuesto busca trasladarse de los productores a los consumidores y
viceversa, y la mayor proporción corresponderá a unos u otros según la elasticidad de la
demanda. En productos con demanda más inelástica hay tendencia a trasladar la mayor

12
12
proporción del impuesto al consumidor; en cambio, en bienes muy elásticos el productor
debe asumir una mayor parte” (Mendoza, 1990)”.
Los efectos de desgravaciones, eliminación de impuestos, o reducción del monto de
los mismos, se pueden analizar de la misma manera, con la precaución de que los
desplazamientos de las curvas son en el sentido contrario al que se ha efectuado en los
ejemplos anteriores.

3.1.2. Subsidios
Un subsidio, al contrario de un impuesto, es un pago o una concesión que da el
Gobierno a determinados sectores o personas con un fin específico. En vez de extraer un
monto (o porcentaje) fijo por unidad de producto, bien intermedio, o factor dado en ciertas
transacciones, lo que hace es regalar un monto (o porcentaje) fijo por unidad transada.
Según Mendoza; “hay muchos tipos de subsidios y distintas formas de aplicarlos. Los
subsidios a la producción agrícola pueden ser establecidos a partir de un pago específico al
productor por cada unidad que produce o que exporta. También puede establecerse a través
de concesiones o mecanismos que reduzcan los costos de producción”.
La forma que tales subsidios pueden tener dependerá de si lo que se subsidia es la
producción o venta o el consumo de ciertos productos, bienes intermedios o factores. Las
curvas respectivas son en sentido contrario al que se estableció para el caso de introducción
de impuestos.
“Dado que la demanda de los productos agrícolas, en una elevada proporción, tiene un
comportamiento que puede calificarse de inelasticidad relativa, puede suponerse que una
política de subsidios no siempre será efectiva para aumentar la demanda; es probable que
los gobiernos gasten recursos cuantiosos en los subsidios y que los resultados en la
expansión de la demanda no sean muy favorables. Muy distintos resultados tendrá una
medida destinada a subsidiar, en forma discriminada, el consumo a sectores poblacionales
en estado de sub-consumo, para quienes las elasticidades de la demanda son más elevadas
que para el resto de la población” (Mendoza, 1990).

3.1.3. Cambios Exteriores. Devaluaciones


El régimen de cambios exteriores es un instrumento indirecto de política de precios
de la mayor trascendencia. Su importancia deriva del hecho que por su manipulación se
afectan no solamente los niveles de precios que rigen para productores, sino que también se
afectan los niveles generales de precios internos.
Las transacciones efectuadas con el exterior se traducen en ingresos de divisas
(simplemente moneda extranjera). Dado que en el país todas las transacciones deben
conducirse en moneda nacional, los ingresos de divisas deben canjearse por su equivalente en
moneda nacional. El valor de las exportaciones se ve así afectado por la tasa de cambio
(precio) de la moneda extranjera por moneda nacional. De ello se desprende que los niveles
de los cambios exteriores afectan los precios netos en moneda nacional que se obtienen en
actividades de exportación.
Por lo tanto, una devaluación del peso puede verse analíticamente como un
corrimiento de la curva de oferta de exportaciones hacia la derecha (abajo); esto en el caso

13
13
de que el precio venga expresado en moneda extranjera. El efecto en definitiva es el mismo
que surge de la introducción de un subsidio a la venta.
Supóngase en la figura siguiente (Fig. 5)que la demanda por exportaciones
argentinas de un producto particular sea perfectamente elástica (horizontal). Una devaluación
del peso incentivaría la exportación, resultando una cantidad de equilibrio C2, mayor
que la originaria C1. El precio en dólares no cambiaría, pero sí el precio neto en
pesos que recibiría el exportador. De hecho, esto último es lo que ha incentivado la
mayor exportación. Una revaluación del peso surtiría el efecto contrario, que se visualizaría
como un corrimiento de la curva de oferta hacia la izquierda (arriba).
Fig. 5. Efecto de las variaciones del tipo de cambio.

Fuente: Elaboración propia en base a Kaminsky (1972)

En muchas de las devaluaciones del peso argentino, se adoptó el criterio de no


permitir que el sector exportador se apropie de la ganancia que proporcionaría a los
productores la devaluación. La forma en que se ha logrado este propósito fue mediante la
imposición de un tributo especial que acompañaba a la devaluación, denominado “derecho
de exportación”. Estas “retenciones” se implementan en períodos de crisis para obtener
recursos fiscales y para impedir que los precios internos de los bienes transables se
incrementen al mismo ritmo que la depreciación de la moneda doméstica.
De lo expuesto también surge que otra forma que tiene el Estado de actuar
indirectamente sobre los niveles de precios, es mediante la introducción de impuestos a la
exportación (importación) o el levantamiento o reducción de los ya establecidos.

3.1.4. Control de Márgenes de Comercialización


En general, el margen de comercialización indica la diferencia existente entre
niveles de precios de mercado y los niveles de precios efectivamente recibidos por el
productor primario.
Un instrumento indirecto de política de precios al que el Estado recurre con cierta frecuencia
para alterar parcialmente las situaciones prevalecientes de precios, es el control sobre
márgenes de comercialización. Para ello puede fijar márgenes porcentuales de
comercialización con carácter de máximo o, bien puede actuar más indirectamente aún,
14
14
tratando de mejorar el nivel generalizado de eficiencia con que actúa el sistema de
intermediación. También puede actuar mediante una combinación de ambos métodos.
El objetivo final de tales intentos es lograr, simultáneamente, una reducción de los
niveles de precios que paga el consumidor final, y un aumento de los incentivos netos que
recibe el productor primario, vía aumento de su participación global en el gasto final del
consumidor.

3.1.5. Control de Monopolios y prácticas Mono y Oligopólicas


Este instrumento trata en definitiva de restaurar en lo posible la función orientadora
que los precios tienen en una economía competitiva en lo que hace a una asignación eficiente
de recursos. Cuando los precios no vienen dados por el mercado, sino que son fijados por
empresas poderosas, los mismos no cumplen c o n el supuesto de la función orientadora y
optimizadora del bienestar generalizado. Por el contrario, los mismos son meros
instrumentos para la maximización de beneficios de empresas particulares, que no se
difunden a través de la comunidad.
Los instrumentos particulares empleados para ejercer tal control son muy variados,
yendo desde la simple exhortación y persuasión, pasando por aprobaciones de listas de
precios, y llegando por último a procesos de nacionalización de empresas.

3.1.6. Propaganda y promoción


Cuando el Estado se halla interesado en aumentar el consumo de ciertos productos y
simultáneamente incentivar la producción de los mismos vía precio, puede directamente
encarar o, de lo contrario, apoyar esfuerzos privados consistentes en el lanzamiento y
mantenimiento de campañas de propaganda y promoción.
El objetivo de tales campañas es modificar la estructura de gustos y preferencias
de los consumidores, de forma tal que los mismos se hallen dispuestos a aumentar el
consumo de ciertos productos, para cualquier nivel de precios alternativos. En este caso la
curva de demanda agregada se desplaza hacia la derecha es la misma cosa. Los efectos
esperados se ilustran en el siguiente gráfico (Fig. 6).
Fig. 6. Efectos de la promoción sobre la demanda y el precio de mercado

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Fuente: Elaboración propia en base a Kaminsky (1972)

En condiciones normales, entonces, se espera que una campaña de promoción


resulte en desplazamientos de equilibrios de forma tal que se aumente el consumo-
producción de bienes (de C1 a C2 en el gráfico anterior), y se aumente el precio
prevaleciente (de P1 a P2).

3.1.7. Vedas y cuotas


Es otra forma de actuar sobre la demanda. Al contrario de lo que sucede con las
campañas de promoción, lo que se pretende mediante el establecimiento de vedas y cuotas
es reducir los niveles de demanda interna para todo nivel de precios alternativos. O sea
que se pretende un desplazamiento de la curva de demanda agregada hacia la izquierda
(abajo).
Los objetivos que el Estado persigue mediante la implementación de este instrumento
pueden ser variados. En el caso de las vedas de carne en Argentina, los mismos pueden ser
dos: reducir los niveles de precios internos (por su gran incidencia sobre el nivel de costo de
vida) y lograr una liberación creciente de cantidades para que quedasen así disponibles para
exportación (por su gran incidencia sobre los saldos de las balanzas comercial y de
pagos). En forma muy simplificada, lo que se espera que suceda se ilustra en la Fig. 7
Fig. 7. Efectos de la veda sobre la demanda y el precio de mercado

Fuente: Elaboración propia en base a Kaminsky (1972)

El establecimiento de vedas liberaría una cantidad equivalente a la distancia C1-C2


que podría destinarse a exportación. A su vez los precios internos se reducirían en un monto
equivalente a la distancia P1-P2, aflojando así la tensión sobre el nivel de costo de vida.
3.2. En lo que hace a Estabilidad
Todos los instrumentos directos e indirectos de política de precios examinados hasta
ahora, actúan principalmente sobre la dimensión niveles de precios. La política de precios
también puede actuar sobre la dimensión estabilidad. El supuesto subyacente detrás de las
medidas de estabilización es que precios más estables resultan en ingresos netos más
estables.

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3.2.1 Fondos de Compensación
Este esquema no actúa sobre cantidades, debido a que se trata de productos
perecederos en alto grado que admiten poco o ningún almacenamiento, sino que actúa
indirectamente sobre precios.
Los mecanismos específicos utilizados pueden diferir, pero esencialmente se trata
de extraer mediante un impuesto aquella parte de los ingresos brutos que se deben a precios
superiores a lo normal y destinarlos a un fondo especial. Tal fondo a su vez se utilizaría
para distribuir subsidios que suplementarían ingresos brutos reducidos como consecuencia de
precios inferiores a lo normal, cerrando de tal forma el ciclo.

3.2.2. Almacenamiento
En vez de actuar sobre los precios, este esquema emplea operaciones de mercado
abierto (compra y venta del producto respectivo); o sea que se acciona directamente sobre
cantidades de productos que son susceptibles de ser almacenados. Los mecanismos
específicos utilizados pueden diferir, pero esencialmente se trata de que un organismo
investido de tales poderes compre cantidades del producto en cuestión para evitar que su
precio caiga por debajo de lo que se considera normal. El paralelo con las tradicionales
operaciones de mercado abierto en los mercados cambiarios, conducidas por los bancos
centrales, es claro y total. Obsérvese que el producto divisas es fácil y económicamente
almacenable.
Cuadro 1. Algunos ejemplos de la utilización de instrumentos de política de precios en Argentina.

Instrumento Ejemplo

Entre abril de 2006 y mayo de 2007 se impusieron precios máximos para doce cortes de
Precio máximo carne vacuna y para el ganado en pie, además se estableció el sistema de permisos de
exportación (ROE), y se suspendieron las exportaciones de carne vacuna.
Salarios fijados por ley comisión nacional del trabajo agrario. La Comisión Nacional
Precio mínimo de Trabajo Agrario (CNTA) es un organismo autárquico, autónomo, tripartito y normativo,
creado por la Ley N° 22. Mediante resoluciones fija las remuneraciones mínimas para el
personal permanente agrario en el ámbito de todo el país
Aplicados por la JNG en períodos anteriores (1933) como precios básicos a los cuales se
Precio sostén
comprometía a adquirir la producción de granos básicos.

Las provincias patagónicas argentinas han sido objeto de diversas políticas


orientadas al desarrollo económico. Entre los beneficios especiales se encuentra el régimen de
Precios diferenciales reembolso adicional por uso de puertos patagónicos que funciona en la práctica como precio
diferencial para productos exportables. Los porcentajes establecidos para los puertos serán
(regiones) objeto de una reducción anual equivalente al 1% hasta llegar a cero. La desgravación
continuará hasta el año 2012. El puerto de Ushuaia será el último que dejará de contar con este
beneficio.

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La ley 25.080, prevé un régimen de promoción a las inversiones que se realicen en nuevos
emprendimientos forestales, siempre y cuando estos impliquen la implantación de nuevos
bosques (art.1). El régimen de promoción se basa en exenciones impositivas y otorgamiento
de créditos no reintegrables. Un beneficio es la estabilidad fiscal que se acuerda a los
Impuestos y emprendimientos descriptos por la ley por un término de 30 años, prorrogable a 50 por la
Desgravaciones autoridad de aplicación. Implica que la carga tributaria determinada al momento de la
presentación del proyecto no podrá verse incrementada por ningún tipo de tributo nuevo o
aumento de los existentes durante el plazo determinado.
Retenciones a las exportaciones de granos y mecanismos de compensación (devolución)
para pequeños productores.

Por la resolución Nº 513/2009, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y


Alimentos otorgaba aportes no reintegrables a los productores tamberos con el fin de
promover el crecimiento sostenido del sector, mejorar los ingresos de los productores,
asegurar el abastecimiento al mercado interno, generar precios razonables para productos de
consumo masivo y, a la vez, fortalecer la inserción de la lechería argentina en el mercado
Subsidios internacional. El aporte era de $0,20 por litro de leche para los primeros 3 mil litros
producidos para aquellos establecimientos que produzcan hasta 12 mil litros diarios. El
depósito se realizaba directamente a los productores tamberos a través de su CBU y el periodo
comprendido para el cálculo de la compensación es entre agosto y diciembre de 2009. Los
Beneficiarios eran productores tamberos cuyo promedio de producción diario no superara
los 12 mil litros. Dicho promedio se calculó por el período comprendido entre junio y
septiembre de 2008 por unidad productiva (tambo).

La operada en 2002 en el tipo de cambio que pasó de la paridad con el dólar (1/1) fijada
Devaluaciones
por la ley de convertibilidad, a la libre flotación con la intervención del BCRA

Básicamente a través de la difusión de precios de productos cárnicos. Ej. Resolución


Control de SAGPYA Nº 144/2005, Disposición ONCCA Nº 1797/2005, Disposición ONCCA Nº
monopolios 2726/2005 y Resolución ONCCA Nº 1445/2006, los Matarifes Abastecedores Porcinos
deberán utilizar un aplicativo para informar los precios abonados por la compra de animales
en pie con destino a faena.

El acuerdo de los actores de la cadena cárnica argentina ha dado lugar a la creación del
Instituto de promoción de la Carne vacuna (IPCVA), ente de derecho público no estatal
(creado por ley 25.507, promulgada el 11 de Diciembre de 2001). El IPCVA mantiene un
Fondo de Promoción. Funciona con fondos privados que aportan de manera conjunta
productores ganaderos y frigoríficos de todo el país. La ley establece que los productores
efectúen una contribución equivalente a 20 céntimos por ciento del valor índice de res vacuna
en plaza de faena ($1,25), y la industria 9 céntimos por ciento de dicho valor ($ 0,55),
Propaganda y totalizando hoy $ 1.80 por animal destinado a faena. El rol del Instituto se orienta a mejorar y
promoción consolidar la imagen de los productos cárnicos argentinos, aprovechando la historia y
tradición del país en la materia y el prestigio ganado en los mercados internacionales.
El IPCVA asume un compromiso total para incrementar la competitividad de la cadena
cárnica en su conjunto. Para ello, aporta conocimientos e información sectorial para la
toma de decisiones en el ámbito empresarial y contribuye a la creación de mejores
condiciones en el entorno de los negocios, tanto en el mercado interno como en el escenario
internacional.

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ROEL Registro de operaciones de exportaciones lácteas. Por la Resolución 61/2007 del
Ministerio de Economía y Producción, se creó el "Programa de Estabilización de Precios
de Productos del Sector Lácteo Destinados al Mercado Interno". Para cumplir con este
plan la ONCCA, implementó un registro de contratos de compraventa al exterior de
Vedas y cuotas productos lácteos (ROEL), de inscripción obligatoria para todos aquellos que deseen
participar de dicho mercado.
Las autorizaciones de ROEL estarán sujetas a la garantía de un stock de 25.000 toneladas
de leche en polvo por parte de las usinas lácteas, a fin de garantizar el abastecimiento del
mercado interno.
A través de una resolución conjunta de los Ministerios de Agricultura y Economía, se creó
un mecanismo de compensación destinado a operativizar la devolución de retenciones, para
Fondos de pequeños productores de trigo y maíz que produzcan hasta 800 tn y 1240 tn. anuales
compensación respectivamente. La autoridad de aplicación tendrá la responsabilidad de realizar los pagos y
dictar las normas complementarias e interpretativas que resulten necesarias a fin de lograr los
objetivos establecidos en el mecanismo.
Fuente: Elaboración propia

Cuadro 2. Algunos ejemplos de la utilización de instrumentos de política de precios en países de Latinoamérica.

País Instrumento

El país mantiene amplias reservas públicas de alimentos básicos (maíz, trigo, arroz) y
las subasta periódicamente para influir en formación de precios al consumidor.
Brasil.
Compras públicas de productos a 90.000 agricultores familiares y abastecimiento a
grupos poblacionales vulnerables a la inseguridad alimentaria a través de la CONAB
(www.conab.gov.br)
Autoriza la importación, con arancel cero, de arroz, maíz, aceite de soya y
Bolivia
fracciones, trigo y derivados, carne de res.

Incentiva la formación de inventarios privados de arroz con la condición que


garanticen un precio mínimo a los productores y lo liberen en determinadas
condiciones del mercado. (www.minagricultura.gov.co)
Colombia
Adquisición pública temporal de excedentes en la producción de leche para su
distribución a través del Instituto de Bienestar Familiar (www.icbf.gov.co)
Regula temporalmente los precios máximos de venta al público del litro de leche
(www.presidencia.gov.ec).
Ecuador
Elimina el IVA a productos de la canasta básica; exonera de impuesto a la renta 2008-
2009 a empresas agrícolas alimenticias que reinviertan sus utilidades, medidas parte
del “Mandato Agrícola” (www.asambleaconstituyente.gov.ec )
Constituye de una reserva estratégica de granos básicos y reforzamiento del Instituto
Hondureño de Mercadeo Agrícola (IMHA)
Honduras
Los principales distribuidores de granos básicos deberán brindar información a la
Defensoría del Consumidor, sobre inventarios e historial de ventas de los últimos 3 años
para desincentivar el acaparamiento.

Promueve negociaciones público-privadas buscando atenuar alzas en los precios


internos. Arroceros acordaron con la Secretaria de Agricultura (SAGARPA) entregar a la
México industria 420,000 toneladas a un precio 10% menor al internacional.
Elimina aranceles para importar trigo, arroz, maíz blanco y productos forrajeros como
sorgo, pasta de soja y maíz amarillo (www.presidencia.gob.mx).

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Acuerdos entre el Gobierno y la industria de la carne vacuna para entregar a
minoristas productos a precios menores.
Uruguay
Habilita temporalmente importación de frutas y hortalizas y elimina temporalmente IVA
a la carne ovina, aviar y de cerdo y a las frutas y verduras. (
http://www.presidencia.gub.uy ).
Compras públicas de frijol a más de 30,000 pequeños productores, garantizándoles
precios mínimos y compromisos de compras futuras, a través de la Empresa Nacional
Nicaragua de Abastecimiento (www.enabas.gob.ni)
Elimina aranceles a la importación de frijoles, aceites y autoriza cuota de
importación de 1,000 toneladas de partes de pollo. (www.mific.gob.ni).
Mercados de alimentos (MERCAL) comercializa al por mayor y al detalle a precios
Venezuela subvencionados productos básicos a población de menores ingresos
www.mercal.gob.ve).

Fuente: Elaboración propia en base a Soto Baquero (2008).

Anexo I.

Evolución de la política de precios agropecuarios en la Argentina


Se presenta un extracto del trabajo “Sobre Política Agraria Argentina en el Período
1933-2007” realizado por el profesor investigador Rinaldo Antonio Colomé del
Departamento Instituto de Economía y Finanzas,de la Universidad Nacional de Córdoba.
En el mismo se describen cinco períodos: 1933-1945; 1945-1955; 1955-1989; 1989-
2002; y 2002-2007.
Introducción.
La política económica cambió en el mundo luego del colapso de la Bolsa de Nueva
York, de octubre de 1929, seguido por la crisis del año treinta y la gran depresión.
Argentina no podía escapar a la crisis debido a su inserción en el comercio internacional de
productos agrícolas y en el flujo de capitales, y tomó medidas similares a las de los
principales países del mundo para contrarrestarla.
La primera de esas medidas fue el cierre de la Caja de Conversión, en octubre de 1929. La
segunda de trascendencia es el inicio del control de cambios, en 1931, a través de la
Comisión de Control de Cambios, la cual fijaba diariamente los tipos para la compra y
venta. Los exportadores y agentes o representantes de casas extranjeras debían negociar las
divisas exclusivamente en los bancos autorizados.
El Plan de Acción Económica Nacional puede considerarse como origen a la política
económica argentina en relación con la agricultura. La Política Agraria Específica se inicia
en 1933 con la creación de la Dirección Nacional de Elevadores de Granos y la Junta
Nacional de Carnes.
Las políticas específicas del Plan fueron la fijación de “precios básicos” para trigo,
maíz y lino; la creación de la Junta Reguladora de Granos; y el control de cambios. Estas
medidas constituyen el inicio de las políticas de precios, comercial, y cambiaria
El período 1933-1945.
En 1933, el peso estaba sobrevaluado, lo que disminuía el potencial valor de la
producción agropecuaria e incentivaba las importaciones. Por ello, se estableció un doble
20
20
mercado de cambios: el oficial y el libre. En el oficial se negociaban las divisas
provenientes de la mayoría de las exportaciones, que debían ser entregadas al tipo oficial de
cambios a los bancos, que las ponían a disposición de la Oficina de Control de Cambios.
Ésta, a su vez, las ofrecía en venta a una tasa libre, mediante un sistema de licitación por el
cual los importadores y demás interesados que contaban con permisos debían proponer la
cantidad de moneda extranjera que deseaban y el precio que estaban dispuestos a pagar.
Este precio era, obviamente, mayor que el del tipo de cambio oficial, por lo que se
producía una diferencia a favor del estado, con lo que se constituyó un Fondo de Cambios,
debiendo invertirse este Fondo en beneficio del productor (en la forma que se verá más
adelante), luego de resarcir al gobierno el mayor costo de los servicios de la deuda pública.
Paralelamente, con el fin de incrementar los ingresos de los productores
agropecuarios y acercarlos más al valor que les correspondería percibir de acuerdo con el
mercado internacional, el tipo oficial de cambio establecido para la venta de las divisas
provenientes de la exportación se elevó en un 20 %, fijándose en función de la libra
esterlina (m$n.15 por libra esterlina). Esta medida, que tiene que ver con el funcionamiento
de la economía como un todo, afectaba específicamente al sector agropecuario, ya que
las divisas provenían casi con exclusividad de las exportaciones de este sector.
Para regular las ventas externas se crea la Junta Reguladora de Granos. Al comenzar
el funcionamiento de ésta, se fijaron los llamados precios básicos para el trigo, lino y maíz,
tomando como punto de partida los precios que correspondían en nuestro mercado a los del
mercado internacional (esto es, descontándoles el flete y demás gastos) y aumentándolos en
la misma proporción en que se eleva el precio de compra de las letras de exportación10, a
saber, en 20%. El financiamiento lo hacía el Banco de la Nación Argentina. Cuando la
Junta compraba a precios mayores a los del mercado internacional, la diferencia era
cubierta por el Fondo de Cambios. La Junta no tenía el monopolio en la compra, por lo que
cuando estos precios fueran superiores a los precios básicos, los productores podían optar por
venderlos libremente. Y los precios básicos operaban como precios mínimos o como precios
sostén, de la misma manera que la Loan Rate, el instrumento de la política agrícola más
difundido de los Estados Unidos.
En 1935 se dicta la “Ley de Granos” N°12.253, referente al control o policía del
comercio de granos, creándose la Comisión Nacional de Granos y Elevadores, que absorbió
las funciones que cumplía la Dirección Nacional de Elevadores de Granos. La Comisión
debía ejercer las siguientes funciones: el control del comercio de granos en todas sus
etapas; efectuar la inspección de embarques; la clasificación y tipificación de los granos
que, a la par que tendiese a mejorar su producción y calidad, facilitase su comercialización y
asegurase a los productores la percepción del precio correspondiente al valor de su
mercadería; la emisión de certificados y warrants. Es interesante señalar que el principal
recurso de la Comisión era una contribución a cargo del exportador de un centavo por
quintal de grano embarcado. Para fines de 1936, debido a la gran mejora de los precios en
los mercados internacionales, los “precios básicos” fueron suspendidos considerando que
no era necesario fijarlos para la siguiente cosecha. Se pensó también en disolver la Junta,
sin embargo, se decidió mantenerla para eventuales contingencias.
A fines de 1938 el gobierno dispuso establecer nuevamente precios básicos,
debido a la baja de los precios en el mercado internacional, abarrotado sobre todo de trigo.
En los años inmediatamente siguientes debió seguir interviniendo la Junta, por las razones
10 11
Instrumento de pago empleado con frecuencia en el comercio internacional. Se trata de una orden incondicional escrita firmada por el
exportador y destinada a que el importador le pague un monto estipulado, a pedido o en una fecha posterior determinada
21
21
que se verán. Según Martínez de Hoz, el beneficio del Fondo de Cambios fue necesario sólo
en una minúscula proporción en esos tres años de operatoria de la Junta, por lo que quedó
para el Estado que lo aprovechó para otros fines. Por ello, esta medida de política económica
–el control de cambios- que se inició con el propósito de sostener los ingresos de los
productores agrarios, a través de la utilización del Fondo de Cambios para pagar eventuales
diferencias entre los “precios básicos” y los precios internacionales de los tres principales
granos, se constituye en el inicio del uso del tipo de cambio como uno de los dos
instrumentos fundamentales de la política económica que se utilizaron para la
desprotección del sector.
En relación con la ganadería, el gobierno accedió a fines de 1932 al pedido de los
ganaderos argentinos y envió una misión encabezada por el vicepresidente Julio A. Roca
con el objeto de negociar con el Reino Unido las condiciones del comercio bilateral de
carne entre los dos países. Las negociaciones finalizaron el 1 de mayo de 1933 con la firma
de la Convención entre la República Argentina y el Reino Unido de la Gran Bretaña e
Irlanda del Norte, en el llamado Tratado Roca-Runciman.
Se crea la Junta Nacional de Carnes –organismo autárquico, integrado en mayoría por
representantes del sector privado–encargado de ejercer el control del comercio de
carnes y de establecer normas de clasificación y tipificación de las mismas. Además,
autorizaba la creación de instituciones comerciales e industriales para la defensa de la
ganadería. En cumplimiento de ello se crea en el año 1934 la Corporación Argentina de
Productores de Carnes (CAP), de la cual eran dueños los productores a través de aportes
porcentuales obligatorios aplicados por cada venta con destino al consumo interno como a la
exportación. La CAP tuvo luego una acción provechosa en defensa de la producción
nacional, adquiriendo ganado en los mercados de hacienda en competencia con los
12
frigoríficos, quebrando así el trust11 , para luego industrializarlos en frigoríficos propios o
arrendados y comercializarlos en el orden interno e internacional.
La agricultura destinada al mercado doméstico se vio favorecida en términos relativos
por el modelo de sustitución de importaciones. Así, se elevaron aranceles para favorecer la
industrialización de aceites comestibles. Para instrumentar políticas agrícolas específicas se
crearon la Junta Reguladora de Vinos (leyes 12.137 y 12.355) y la Comisión Reguladora de
la Producción y Comercio de la Yerba Mate (ley 12.236).
El inicio de la Segunda Guerra Mundial complicó enormemente el comercio de
granos, pues los países de la Europa Occidental (además de Brasil) eran los clientes de
Argentina en trigo y maíz (perdiendo totalmente las ventas a esos países en el período
bélico), mientras los EE.UU. era nuestro principal comprador de lino. El índice del
volumen físico de las exportaciones bajó a 45, sobre la base 100 para 1939. Ello obligó a
adoptar otras políticas específicas relacionadas especialmente con los excedentes de trigo,
maíz y lino. Quizá la más importante fue la construcción de silos subterráneos en gran
cantidad de pueblos en lugares próximos a las estaciones de los ferrocarriles. Por otro lado,
en el caso del maíz, se buscó incrementar sus usos en el mercado doméstico, ya sea a través
del consumo tanto humano como forrajero y, aún, como combustible para las calderas de
las máquinas de trenes –a vapor– y generadoras de energía eléctrica. Se fomentó también el
uso del maíz como forraje y del lino combustible en sustitución del fuel-oil, gas-oil y
diesel-oil1. Quizá esto pueda considerarse como el inicio en el uso de biocombustibles. En
este contexto, se establece por primera (y única en la historia económica argentina) la
11
Es la unión de empresas distintas bajo una misma dirección central con la finalidad de ejercer un control de
las ventas y la comercialización de los productos.
22
22
exigencia de que el productor debía disminuir la superficie sembrada con los granos que
adquiría la Junta, como condición para su adquisición. Esto se asemeja al retiro de tierras
(set aside) de la política agrícola de los Estados Unidos, aunque con una diferencia muy
importante. En los Estados Unidos el set aside es como condición para adherir al programa
de “precio objetivo” (target price), muy por encima del precio de equilibrio del mercado,
mientras que en Argentina los precios básicos eran mínimos, fijados alrededor de los
precios internacionales, tal como ocurre con la Loan Rate.
El panorama se complicó aún más para el país, pero sobre todo para el sector pues,
al mismo tiempo, el deterioro de los términos de intercambio fue enorme, disminuyendo así
el valor de las exportaciones y aumentando el de las importaciones. Todo lo anterior agravó
el problema de los bajos precios para estos granos, con un fuerte deterioro de los ingresos y
descapitalización del sector.
El período 1945-1955
Este período se caracteriza por el dirigismo económico. En lo macroeconómico, el
modelo económico de sustitución de importaciones “forzado” durante los años de la guerra
se continuó en forma deliberada. Quizá la medida emblemática haya sido la
“nacionalización de los depósitos” a través del Banco Central de la República Argentina
(BCRA). Las consecuencias de este modelo fue la generación de precios relativos entre
exportables y no exportables a favor de estos últimos, con la consiguiente asignación de
recursos a favor de estos bienes favoreciendo los salarios urbanos y dificultando las
condiciones de contratación, sobre todo la mano de obra rural.
Con respecto al sector agropecuario, a partir de 1945 se dictaron una serie de
normas, más específicamente relacionadas con las exportaciones; específicamente la
compra de la cosecha de diversos cultivos, la utilización de un porcentaje de lo generado
por las exportaciones para estímulos industriales y la grabación de un monto a la
exportación de cereales y oleaginosas. Es conveniente aclarar que estos valores cargados
sobre las ventas de productos agrícolas no significaron “retenciones” en la forma impositiva
que tuvieron posteriormente, sino que fueron detracciones correspondientes a solventar el
funcionamiento de servicios específicos brindados por el Estado, es decir, cumplieron la
función de tasas de servicios.
En cuanto al sistema de elevadores existente, se tomaron drásticas medidas
intervensionistas. Se declaró de utilidad pública los elevadores de granos, cargadores,
galpones, tinglados, etc., ubicados en los recintos portuarios o en sus inmediaciones. Se
caducaron los arrendamientos de dichas instalaciones y se expropiaron el de empresas
privadas, encomendándole su explotación a la Comisión Nacional de Granos y Elevadores
La principal medida relacionada con la política comercial externa dentro de este
período fue la creación en 1946 del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio
(IAPI), que monopolizó la compra y exportación de toda la producción agropecuaria. En
opinión de Gómez Morales (1951) en de Pablo (2005), este Instituto buscaba aplicar la idea
de que al comprador único se le debía oponer un vendedor único, el IAPI, y así mejorar la
capacidad de negociación en el exterior. El gobierno fijaba un precio oficial único para
cada producto y no un precio básico o mínimo, con lo cual el mercado quedó totalmente
intervenido. Los precios se fijaban sobre la base del precio internacional al tipo de cambio
oficial para exportaciones básicas, que era muy inferior al del mercado libre. El deterioro de
los precios del sector agropecuario en relación con los no agropecuarios y, especialmente,
el de cereales y lino en relación con los no agropecuarios, y con los “precios de paridad”
23
23
(período 1940-1960/63) tuvo efectos negativos sobre la producción, aumentando la
descapitalización y el deterioro tecnológico del sector.
El período 1955-1989
A partir de septiembre de 1955 se comenzaron a revertir estas políticas, siguiendo
los lineamientos del Plan de Restablecimiento Económico, redactado por Raúl Prebisch,
conocido como “Plan Prebisch”. Se disolvió el IAPI, las “Juntas” retomaron sus autarquías y
se comenzó con la desregulación del comercio tanto exterior como interior de los
productos agropecuarios.
En cuanto a la sobrevaluación de los tipos de cambio, Prebisch afirmaba que la
política agraria generó una retracción en la adquisición de maquinaria e insumos
agropecuarios. Por lo tanto, el goberino dispuso la unificación de los tipos de cambio y un
reajuste de la paridad cambiaria. Paralelamente se creó un mercado libre de cambios
sujeto al juego de la oferta y la demanda, en el cual podrían negociarse las divisas
provenientes de operaciones de exportación y de importación no sujetas al cambio oficial, así
como las transferencias financieras.
Prebisch aconseja al Gobierno Nacional un impuesto de hasta un 25 % sobre el
valor de las exportaciones de los principales productos agropecuarios. Esta recomendación
fue aceptada por el Poder Ejecutivo Nacional. Estos fondos deberían ser destinados al
“adelanto tecnológico y económico de la producción agropecuaria argentina y al pago de
subsidios transitorios que eventualmente se establezcan para atenuar la incidencia de los
precios de aquélla sobre el nivel del costo de vida”.
Se creaba de esta manera, mediante un impuesto a la exportación, el instrumento de
política económica –catalogado como de política comercial externa– conocido en la jerga
comercial, económica y de los productores agropecuarios como “Retenciones”. Éste es
quizá el instrumento que ha sido utilizado en forma casi permanente desde su creación,
conjuntamente con cada devaluación significativa de la moneda. El Presidente Frondizi
vuelve a aplicar Retenciones conjuntamente con la devaluación de fines de 1958. Los
fundamentos de la aplicación de un margen sobre las importaciones y exportaciones
nuevamente fueron –y lo seguirán siendo– los beneficios que el gobierno supone obtendrá el
productor privado derivado de la devaluación cambiaria y “que los recursos que se obtendrán
con los mencionados recargos y retenciones serán destinados a la ejecución del programa de
estabilización para evitar los efectos de un impacto demasiado brusco en los distintos
sectores de la economía del país”.
Durante la presidencia de Arturo Illia, se introduce una innovación en el manejo del
mercado cambiario, a saber, el sistema “crawling peg”. Este mecanismo implicaba que el
tipo de cambio quedaba bajo control del gobierno, pero no era fijo, es decir, le brindaba al
gobierno el control cambiario a la vez que evitaba la rigidez del tipo de cambio fijo de
ocasiones anteriores. Este sistema fue posteriormente utilizado por el gobierno del llamado
Proceso de R eorganización Nacional, siendo ministro de economía José A. Martínez de
Hoz, finalizando la innovación en cuanto a instrumentos destacables de política
relacionados con el sector agropecuario.
El período 1989-2002
A partir del segundo semestre de 1989 –inicio de la primera presidencia de Carlos Menem–
comienza un rápido proceso de eliminación de las retenciones, desapareciendo el principal
instrumento de discriminación directa de los ingresos agropecuarios. Desde la incorporación
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de este instrumento en octubre de 1955, este es el período más largo en que no es utilizado
(a excepción de las oleaginosas soja y girasol que quedaron finalmente con un 3%, para
favorecer a la industria del aceite). Simultáneamente comienza la privatización de las
empresas del Estado y la apertura de la economía. Este plan avanza con la sanción de ley de
convertibilidad, fijando un tipo de cambio único para toda la economía a partir del 1° de abril
de 1991, consolidando por ley la no discriminación ex-profeso a través del tipo de cambio al
sector agropecuario. El plan queda finalmente estructurado con la desregulación económica.
Los cuatro pilares del llamado “Plan de Convertibilidad” son pues: privatización
de las empresas del Estado; apertura de la economía; convertibilidad del peso a un tipo de
cambio fijo; y desregulación.
De los cuatro, la fundamental en cuanto a política económica en relación con el sector
agropecuario es la desregulación comercial y administrativa de la economía. Lo más
destacable en cuanto al sector –la política agraria específica– es la disolución de todas las
entidades relacionadas con la comercialización de productos agropecuarios, pero
especialmente la disolución de las emblemáticas Junta Nacional de Granos y Junta Nacional
de Carnes, que podían intervenir directamente en el comercio de esos productos,
transfiriendo esas funciones a la actividad privada.
Además, se privatiza el Mercado de Hacienda de Liniers, se privatizan los puertos y se
liquida la Corporación Argentina de Productores de Carnes (CAP), dedicada a la
industrialización y comercialización de carnes. Avanzado este período se establece una
oficina de regulación del comercio de productos agropecuarios denominada Oficina Nacional
de Control Comercial Agropecuario (ONCCA)
Además de los entes reguladores que fueron suprimidos después de la desregulación en
noviembre de 1991, mencionados en el trabajo de Colomé, se destacan algunos otros:
a- Corporación reguladora de la Yerba Mate (CRYM) que, entre otras funciones,
intervenía en el mercado fijando precios y manteniendo stocks.
b- Dirección Nacional del Azúcar con funciones similares a la anterior.
c- Fondo Promotor de la Actividad Lechera (FOPAL) que intervenía en la transferencia de
precios del período invernal (menor oferta y más precio) al estival y la Comisión de
Concertación de políticas Lecheras (COCOPOLE), La intervención estatal fijando
precios máximos o concertados fue una constante histórica, especialmente en períodos de
alta inflación.
Siguiendo la discusión de Scott et al. (2001) sobre las reglas de governance, estaríamos en
presencia de la visión neo-liberal en la cual se sustituye la confrontación entre intereses
públicos y privados mediante un abordaje tecnocrático relativo, en este caso, a la creación de
un "clima de negocios" positivo. Se considera, entonces, que lo que es bueno para las
empresas es necesariamente bueno para la sociedad (nacional, local, regional).
Es importante destacar que el modelo de la economía desregulada no está generalizado en el
resto de los países. Las producciones agropecuarias y alimentarias de países de la CEE están
sujetos a grandes regulaciones, tanto nacionales como comunitarias. La Política
Agrícola Común se pone en marcha en una época en que existían fuertes déficits
agropecuarios en Europa y por lo tanto toma como eje central el sistema de precios de
soporte a la producción. Esencialmente, interviniendo los mercados y con protección
fronteriza, sostuvieron los precios e ingresos internos. A expensas de precios internos
superiores a los internacionales, soportados tanto por los consumidores como por las
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industrias alimenticias, la CEE se transforma en autosuficiente en materia alimentaria y
luego logra ser una región superavitaria y exportadora de gran parte de su producción a
precios subsidiados
El período 2002 -2007
El abandono de la convertibilidad en febrero del año 2002 y la implantación nuevamente de
las Retenciones, retrotrae la política agrícola al uso de uno de los instrumentos clásicos de la
política de desprotección del sector. Por ley se facultó al Poder Ejecutivo Nacional a
determinar el funcionamiento del sistema cambiario, el que estableció, adicionalmente
al mercado libre, un mercado oficial de cambio por el cual el

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BCRA compraría dólares bajo la paridad 1,40 pesos por dólar. Esta disposición fue de corta
duración, liberándose posteriormente el mercado cambiario con “flotación sucia”.
Esta política comercial externa se justificaba en la caótica situación en que se encontraban
los fondos del gobierno y, adicionalmente, se fundamentaba en la necesidad de
contrarrestar el efecto sobre los precios internos que producía la devaluación.
Tan solo un mes después de la aplicación de dichas resoluciones, se elevó al 20% las
retenciones a los productos vegetales y aceites derivados. Esta resolución se fundamentó en la
necesidad de restringir el impacto de la devaluación sobre los precios internos de una serie
de productos con fuerte incidencia en la canasta de consumo.
Cuadro 3: Esquema de las Políticas de Precios en la Argentina.
Period
Contexto Políticas Objetivos - Resultados
o

Apertura de la economía. Cierre de Caja de Conversión Fijación de precios básicos para cereales y lanas sin valor agregado,
Culmina la ocupación territorial. Control de Cambios. Política Agraria Específica.
Nacimiento de las primeras cooperativas de
Crédito bancario y otros a firmas comerciales que prestaban a
Importación de manufacturas industriales. comercialización en áreas pampeanas y
pequeños productores.
1980 - 1930

extrapampeanas.
Inversiónes en infraestructura (puertos,
Ley Avellaneda de Inmigración y colonización Derechos aduaneros
ferrocarriles) y financieras. Crecimiento del PBI
Por la aftosa, el Reino Unido prohibió exportar Tala de caldén en para ganar tierras y abastecer de
ganado en pie. carbón (faltante por la guerra)
Rebelión de los chacareros por el precio de los
Primeros frigoríficos de carnes vacunas enfriadas.
arrendamientos (Grito de Alcorta).
Crisis del 30’.

Fin del libre cambio y cambio del rol Estado Inicio sustitución de
Sobrevaluación del peso Primeras leyes de impuesto a la renta (1932) importaciones Generación de saldos por diferencia entre cambio
oficial y libre para inversión productiva

Fondo de Cambios. Cambio oficial para venta de


divisas de exportación Creación Junta Reguladora de
Bajo valor de productos agropecuarios
Granos, Junta Nacional de Carnes Tipificación oficial
de la carne (JNC)
1930 - 1955

Regulación producción y precios Se crea el Banco Central


Crecimiento industrial y de las producciones
regionales sustitutivas “Década Infame” (1930 Creación del Consejo Agrario Nacional Incremento en precios recibidos por el productor
- 1940)
Rebaja del 20 % en los arrendamientos Estatización
Profundización de sustitución de importaciones Establecimiento de precios sostén
del comercio externo e interno. Creación del IAPI
Crecimiento del PBI y PBI per cápita Control de precios en todas las etapas
Éxodo rural, con pleno empleo Ley de Arrendamientos Congelamiento del precio de los arrendamientos
Crecimiento de la clase media urbana
Planificación estatal industrial, agropecuaria y
servicios.
Estatuto del Peón Rural, regulando por primera vez derechos del
Crecimiento economías extrapampeanas.
trabajador rural
A mediados de esta etapa fin del congelamiento
arrendamientos (ley Raggio). Desaparición de
Fijación de retenciones sobre exportación
arrendatarios; aparición de contratistas rurales.
Mecanización por créditos (tractorización).

Liberación gradual del comercio de granos, precios mínimos


1955 - 1989

elevados. Eliminación del IAPI. Se liberan precios granos y carnes.


Sin crisis balanza de pagos hasta mediados de Crédito abundante en 1955/58, luego se reduce. Tasas
Se enfatiza el esfuerzo tecnológico. Profundización de los
1975. de interés negativas.
diagnósticos regionales y por cadena. Preocupación por chacareros y
minifundistas

1958 Creación del INTA. Devaluaciones intensas


Cierre mercados C.E.E. altos precios externos.
desde julio
Desde 1983, crisis y reestructuraciones 1975. Finalizando esta etapa debilitamiento de los
continuas condicionadas por la deuda externa. organismos de regulación y control
Hiperinflación y devaluación
Concentración económica Desregulación Sin retenciones
1989 - 2002

Ingreso masivo insumos y equipos importados Estatal Disolución de Órganos de regulación de


Apertura unilateral de la economía
Profundización del proceso de agriculturización Mercados (Juntas) Privatización Puertos Liberación

Primer quinquenio hay toma masiva de créditos


Cambiaria. Autorización de los OGM. Política de
Tasas reales muy elevadas a partir del segundo Retiro del Estado de funciones básicas Desregulación económica
convertibilidad
quinquenio. Endeudamiento
Devaluación favorece producciones sustitutivas
Regulación por retenciones y reintegros Generación de divisas
de importaciones
2002 - 2007

Altos precios externos para “commodities” Reducir impacto de devaluación en precios internos en bienes
Relanzamiento del MERCOSUR
Reactivación algunos sectores. salario
Sin crédito bancario Canje insumo- producto
agroindustrias y exportadores
Nuevas formas no bancarias
Fuente: Elaboración propia en base a Colomé R.A. (2007) y a Carballo (2007)
4. ANEXO II.
Precios utilizados en el comercio internacional
En el comercio internacional existen distintos términos (International Comercial Terms-
INCOTERMS-) que se utilizan en las transacciones comerciales y han sido aceptadas
como reglas de uso y costumbre. Estas reglas constituyen una terminología internacional
fijada por la Cámara de Comercio Internacional que hace referencia a las obligaciones tanto del
comprador como del vendedor en el tipo de negociación pactada de antemano y de común
acuerdo entre las partes. Los Incoterms regulan: la entrega de mercancías, la transmisión de
riesgos, la distribución de los costos y la documentación de los trámites. Es importante señalar
que no regulan la forma de pago ni la legislación aplicable. Cabe aclarar que su uso no es
obligatorio.
Según el momento en el que se quieran realizar los cálculos, el precio que se tomará sufre
variaciones desde el origen hasta el destino. Hay 13 términos: EXW, FAS, FOB, CFR, CIF,
DES, DEQ, DAF, DDP, DDU, FCA, CPT, CIP.
A continuación se presenta un listado que contiene los tipos de INCOTERMS más
utilizados en el sector agropecuario clasificados en sus grupos respectivos:
Grupo F: Según la última revisión de los Incoterms los términos FOT y FOR utilizados para el
transporte terrestre por camión o ferrocarril, respectivamente, se dejaron de usar y en su lugar se
define el término FCA valido para cualquier tipo de transporte, incluido el multimodal.
FCA: "Free Carrier" ("Franco transportista")
FAS: "Free Alongside Ship" ("Franco al costado del buque") FOB: "Free On Board" ("Franco a
bordo")
Grupo C: Según la última revisión de los Incoterms el término C&F se remplazó por
CFR.
CFR: "Cost and Freight" ("Coste y flete)
CIF: "Cost, Insurance and Freight" ("Coste, seguro y flete") CPT: "Carriage Paid To…"
("Transporte pagado hasta…")
CIP: "Carriage and Insurance Paid to…" ("Transporte y seguro pagados hasta…")
A continuación se definen los principales Incoterms utilizados en el comercio agropecuario
internacional:
FCA "FREE CARRIER" (franco transportista, lugar convenido):
El vendedor entrega la mercancía y la despacha para la exportación al transportista nombrado por
el comprador en el lugar convenido. El lugar de entrega elegido determina las obligaciones de
carga y descarga de la mercancía en ese lugar: si la entrega tiene lugar en los locales de
vendedor, éste es responsable de la carga; si la entrega ocurre en cualquier otro lugar, el vendedor
no es el responsable de la descarga. Desde el momento de la entrega al transportista principal de
la operación, el importador (comprador) se hará cargo de los riesgos y costos necesarios para
trasladar la mercadería a sus instalaciones. El exportador(vendedor) deberá aportar la factura
comercial y la documentación que acredita que se ha realizado la entrega al transportista
seleccionado por el comprador.
F.A.S ("Free Alongside Ship"):
Significa Libre al Costado del Vapor. Este término implica que las obligaciones del vendedor se
cumplen cuando la mercadería ha sido puesta a disposición del comprador al costado del vapor
para proceder a su embarque (provisión de un comprobante de entrega de la mercadería). Esto
quiere decir que, a partir de ese momento, el comprador se hace cargo de todos los costos y
riesgos de pérdida o daño de la mercadería. Cabe destacar que el comprador debe preparar la
mercadería para estar en condiciones de exportación, contratar el embarque, pagar el flete,
obtener la licencia de exportación y pagar los impuestos correspondientes. A este precio se lo
conoce como precio interno, es decir es el precio internacional menos las retenciones y los gastos
de embarque en el puerto.
F.O.B. ("Free on Board"):
Significa Libre a Bordo o sobre Cubierta de Vapor. La mercadería es puesta a bordo del vapor
por el vendedor, en el puerto de embarque estipulado en el contrato de venta. En este tipo de
transacción, el riesgo de pérdida o daño de la mercadería es transferido del vendedor al
comprador cuando la mercadería traspasa la línea de la bodega del vapor. El vendedor -que debe
tener licencia de exportador- tiene que pagar los costos de embarque de acuerdo a lo estipulado en
cada puerto. En tanto que el comprador debe contratar la carga, pagar el flete, los costos
inherentes al embarque hasta la extensión que se incluye en el flete y el costo de la descarga. Se
suele utilizar como precio de exportación para comparar la competitividad entre países
exportadores de un mismo producto.
CFR. ("Cost and Freight"):
Significa Costo y Flete al puerto destino convenido. El vendedor debe pagar los costos y el flete
necesarios para llevar la mercadería al lugar de destino final, pero el riesgo de pérdida o daño de
la mercadería, así como cualquier otro incremento de los costos, es transferido del vendedor al
comprador cuando la mercadería pasa la línea de la bodega en el puerto de embarque. Para el
vendedor los alcances son los mismos que la cotización FOB con la única diferencia de que la
empresa debe encargarse de contratar la bodega del barco y pagar el flete hasta destino. El riesgo
de pérdida o daño de las mercaderías así como cualquier costo adicional debido a eventos
ocurridos después del momento de la entrega, se transmiten del vendedor al comprador. El
término CFR exige al vendedor despachar las mercaderías para la exportación.
C.I.F. ("Cost, Insurance and Freight"):
Cuya traducción es "Costo, Seguro y Flete" al puerto destino convenido. Este término es
básicamente el mismo que el anterior, pero con la diferencia que el vendedor debe hacerse
cargo del costo del seguro marítimo para proteger a la mercadería de posibles daños o pérdidas
durante el transporte. El vendedor contrata a la compañía aseguradora y paga laprima de seguro.
El comprador debe tener en cuenta que el vendedor está obligado a conseguir un seguro sólo con
cobertura mínima. Si el comprador desea mayor cobertura necesitará acordarlo expresamente
con el vendedor o bien concertar su propio seguro adicional. El término CIF exige al
vendedor despachar las mercaderías para la exportación.
= FAS Precio Interno
+ Gastos de embarque y retenciones
+ Fobbing (comisiones, carga y descarga, almacenaje y gastos aduaneros)
= FOB Precio de exportación
+ Seguro, costos de desembarque y flete
= CIF Destino final

5. Bibliografía
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agrícola de los Estados Unidos Revista de la CEPAL 81 • Chile, Diciembre de 2003
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Carballo, C. (2007) “Desarrollo y política agraria”. Ficha de la cátedra de Economía Agraria,
CEABA, Buenos Aires
Colomé, R. (2007) “ S o b r e p o l í t i c a a g r a r i a a r g e n t i n a e n e l p e r í o d o 1 9 3 3 - 2 0 0 7 ” .
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INDEC (2002). “Cómo usar un índice de precios”.
Kaminsky, Mario (1972) “Influencia de los precios y la política de precios en el desarrollo
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Laveglia Fernando H. Facultad de ciencias económicas. Economía II. Notas de cátedra
Mendoza, Gilberto (1990) “Compendio de mercadeo de productos agropecuarios”. IICA Prebisch,
Raúl (1991), Raúl Prebisch. Obras 1919-1948, Fundación Raúl Prebisch, Buenos Aires.
Soto Baquero Fernando (2008) Políticas Públicas y la nueva situación en los precios
internacionales de los alimentos. Organización de las naciones unidas para la agricultura y la
alimentación. Oficina regional para América Latina y el Caribe.

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