Guión Misa
09 de agosto
Introducción
Queridos hermanos, bienvenidos a esta celebración en la que Dios nos habla a través de su Palabra.
En este encuentro, Él nos invita a seguir a Jesús, renunciar a nosotros mismos y cargar con nuestra
cruz. Que esta Eucaristía sea para todos nosotros un momento de encuentro con el Señor y de
compromiso para vivir como sus discípulos. Nos ponemos de pie para recibir al Padre Eduardo
Casabal y comenzar la celebración. Cantamos.
Monición a la primera lectura
Escuchemos atentamente la Palabra de Dios que anuncia la llegada del mensajero de la paz. El profeta
Nahúm nos habla de la restauración de la viña de Dios, pero también del castigo a la ciudad
corrompida y violenta. Que este mensaje nos ayude a discernir los caminos de la justicia y la paz.
Monición al Salmo
Cantemos juntos el Salmo que nos invita a alabar y confiar en Dios, nuestro refugio y fortaleza.
Monición Evangelio (Mt 25,1-13)
Hermanos, Jesús nos invita a renunciar a nosotros mismos, cargar con nuestra cruz y seguirlo. Él nos
enseña que quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien la pierda por Él, la encontrará.
Escuchemos con atención este mensaje de amor. Nos ponemos de pie para escuchar la palabra del
Santo Evangelio y cantamos el Aleluya.
Intenciones
Oremos con la máxima confianza al Padre en el cielo, quien siempre escucha lo que le pedimos
en nombre de Jesús, y digamos: R ¡Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío!
1. Te pedimos por la Iglesia, para que juntos nos comprometamos a vivir y transmitir los valores
del Evangelio. Oremos.
2. Te rogamos por nuestra comunidad educativa, para que podamos transmitir con amor y
firmeza los valores morales y religiosos que el Padre Coindre y el Hermano Policarpo nos
legaron. Oremos.
3. Te pedimos por los alumnos y docentes, para que juntos construyamos el saber, orientado
siempre a la Verdad dada por Dios. Oremos.
4. Te rogamos que concedas salud a los enfermos, consuelo a los tristes, y paz en nuestra Patria
y en nuestras familias. Oremos.
5. Te pedimos, Señor, que la devoción al Sagrado Corazón de Jesús sea motivo de entrega hacia
los más necesitados, a ejemplo del Padre Coindre. Oremos.
Ofertorio:
Llegó el momento de presentar nuestras ofrendas a Dios. Estas ofrendas de pan y vino representan
nuestras vidas, nuestro estudio, trabajo y nuestras acciones. Al ofrecerlas, ofrezcamos también
nuestros corazones llenos de fe, esperanza y caridad. Que estas ofrendas se conviertan en el Cuerpo y
la Sangre de Cristo, alimento y fortaleza para nuestro camino de discípulos vigilantes y atentos a la
venida del Señor. Unámonos en esta ofrenda que realizamos a Dios con generosidad y disponibilidad.
Cantamos
Comunión:
Preparémonos con humildad y devoción para recibir a Jesús, en la Sagrada Comunión. Que este
alimento celestial fortalezca nuestra fe y nos ayude a permanecer vigilantes.
Despedida:
Hermanos, vayamos en paz a llevar el mensaje de Jesús a nuestras vidas y a nuestro entorno. Que el
Señor los bendiga.
Nos despedimos cantando.
Lectura de la profecía de Nahúm 2, 1-3; 3, 1-3. 6-7
Miren sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia, del que proclama la paz. Celebra tus
fiestas, Judá, cumple tus votos, porque el hombre siniestro no pasará más por ti: ha sido exterminado
por completo. Sí, el Señor ha restaurado la viña de Jacob y la viña de Israel. Los salteadores las
habían saqueado y habían destruido sus sarmientos. ¡Un destructor te ataca de frente! ¡Monta guardia
en la fortaleza, vigila los accesos, cíñete el cinturón, concentra todas tus fuerzas!
¡Ay de la ciudad sanguinaria, repleta de mentira, llena de rapiña, que nunca suelta la presa!
¡Chasquido de látigos, estrépito de ruedas, galope de caballos, rodar de carros, carga de caballería,
centelleo de espadas, relampagueo de lanzas! ¡Multitud de víctimas, cuerpos a montones, cadáveres
por todas partes! ¡Se tropiezan con los cadáveres!
Arrojaré inmundicias sobre ti, te cubriré de ignominia y te expondré como espectáculo. Así, todo el
que te vea huirá lejos de ti, diciendo: «¡Nínive ha sido devastada! ¿Quién se lamentará por ella?
¿Dónde iré a buscar alguien que te consuele?»
Palabra de Dios.
EVANGELIO
¿Qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 16, 24-28
Jesús dijo a sus discípulos:
«El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque
el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará. ¿De qué
le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de
su vida?
Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará
a cada uno de acuerdo con sus obras. Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no
morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su Reino.»
Palabra del Señor.