0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas20 páginas

Teresa Elena Carasa Sintesis

Cargado por

antonio tejada
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas20 páginas

Teresa Elena Carasa Sintesis

Cargado por

antonio tejada
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Teresa Elena Carasa

Síntesis de la Evolución de la danza y su lugar de representación a lo largo de la historia

Desde los inicios de la humanidad hasta las vanguardias de la modernidad

RESÚMEN:

Desde los comienzos de los tiempos y desde que el hombre descubrió que la comunicación era
parte del desarrollo de las comunidades, la danza ha sido un punto muy importante en el
desarrollo cultural religioso e histórico. Con motivo de expresar rituales religiosos, para
relacionarse con las divinidades y lo sobrenatural, los magos y chamanes empleaban repetidos
movimientos corporales para alcanzar la gracia de las divinidades esperando protección.

Este acto siempre se ha empleado con dos finalidades: la primera representar logros de
guerra, actos heroicos mitos y fabulas de la creación. Lo segundo obtener proximidad a lo
intangible a través de los actos religiosos y las plegarias danzas de fecundidad, danzas
guerreras, danzas sacras...

Esta información esta documentada en pinturas rupestres, papiros y gravados de los ritos de
los pueblos antiguos (egipcios, griegos, romanos...).

Con el tiempo, todos estos rituales se fueron convirtiendo en celebraciones populares que
darían lugar al teatro; pero sin un espacio edificado para tal fin, hasta la época clásica, donde
surgieron por primera vez en Grecia los primeros teatros, y siguiendo con el Imperio Romano
la realización de circos, anfiteatros o estadios. Avanzando en la Edad Media y la época
moderna, la danza fue perdiendo en occidente su aire misterioso para transformarse en un
divertimento, evento social, imagen representativa de las características y folclore de los
pueblos. En el siglo XX comienza en Estados Unidos el origen de la mayoría de ritmos y bailes
actuales, expandiéndose gracias los nuevos medios de comunicación.

INDICE:

Introducción

Primeras civilizaciones, danza primitiva y espacios abiertos Egipto, danza acrobática y entorno
físico Grecia y Roma, danzas dionisíacas y arquitecturas efímeras Edad Media, danzas religiosas
y templos Renacimiento, danza teatral y salones de palacio Barroco y s.XVIII, ballet y teatro a la
italiana S. XIX, ballet romántico y técnica escénica Epílogo: A las puertas de la danza moderna
Conclusiones

Bibliografía

Introducción

La danza está reconocida como una de las primeras artes que existieron, por lo que su historia
se encuentra unida con las primeras civilizaciones que se crearon, siendo con siderados los
mismos inicios. Los estilos de movimiento han sido útiles en cada época acorde con las
necesidades de cada civilización. La historia ha influido en el desarrollo de los movimientos de
la danza y sus lugares de representación.

Así, en el presente artículo, se trazará una evolución de la danza y la búsqueda de su lugar de


representación a lo largo de la historia desde su origen en las danzas Tribales hasta las
vanguardias de la modernidad, las cuales rompen con los límites de la escena y con todo lo
anterior. Se realizará un paralelismo entre la danza, los tipos de danza, el espacio escénico y
los tipos de espacio, dependiendo del momento histórico y los condicionantes socioculturales
y religiosos.

Primeras civilizaciones, danza primitiva y espacios abiertos desde tiempos remotos los seres
humanos poseemos un sentido de las acciones corporales, los movimientos y la danza es algo
natural de todos.

Existen registros de su historia desde hace más de 10.000 años, como pinturas, esculturas y
tallados en piedra que demuestran su ejecución y existencia. La danza es una manera de
expresarse tan antigua como la formación de las primeras tribus, donde era un elemento
principal de los rituales para la caza y la supervivencia.

Las pruebas artísticas más antiguas que podemos encontrar datan del Paleolítico Superior,
como la Gruta de LeGabillou o la gruta de Trois-Frères. En el Mesolítico encontramos algunos
ejemplos de pinturas rupestres donde se interpreta como danza algunas desus escenas, como
en la cueva de El Cogul (Las Garrigas), en Cataluña, España.

La danza y el habla diferencian al hombre primitivo del animal. Fig. 1 La Danza del Cogul. Calco
de Henri Breuil. Podemos ver en esta representación una danza de grupo donde varias mujeres
con faldas acampanadas llevan a cabo una ronda en torno a un hombre desnudo. Con la
sedentarización del hombre surge la organización y una consiguiente jerarquización social,
donde el chamán o brujo de la tribu adquiere un mayor protagonismo.

No había espectadores. Cada miembro de la tribu tenía asignado su papel dentro del ritual
coreográfico: danzantes, músicos, testigos. La danza primitiva y la mayor parte de las
actividades que realizaban estos pueblos eran de carácter religioso. La danza surge para
expresar todas las necesidades vitales del ser humano: necesidad de alimento (caza,
recolección...), de tipo social (matrimonio, guerra...), religioso (ritos fúnebres, lluvia, trueno...).
Sin perder nunca su carácter colectivo, se van configurando los diferentes tipos de danza poco
a poco.
En la cultura africana, las danzas tradicionales están relacionadas con las fases de la tierra, los
cambios de estaciones, y las fases de la vida. Dentro de la diversidad de pueblos africanos,
existe multitud de ritmos distintos. Algunos pueblos primitivos actuales, algunos africanos y de
Oceanía, la danza sigue siendo un elemento esencial en sus manifestaciones sociales y religiosa

Fig. 2 Guerreros africanos combinan saltar y estampar en una danza de guerra

Fig. 3 Ronda de baile realizado como parte de las ceremonias de boda en Sudán

Los bailarines improvisaban sus movimientos utilizando sus pies, sus caderas, sus piernas,
cabeza y hombros. En las músicas poli rítmicas, cada tambor marca un ritmo distinto y cada
parte del cuerpo responde a cada uno de ellos. La recepción de ese son rítmico del tambor
está acompañada de una percepción del movimiento del músico que hace sonar el tambor,
siendo un tipo de baile el que se interpreta y se visualiza y llegando a ser un lenguaje de
comunicación a través del continente africano.

Como parte de un ritual espiritual, la danza se considera como un movimiento que induce al
trance y comunica con el poder natural poniendo al bailarín en el punto de acceso al mundo de
los espíritus. El hombre sentía la necesidad de comunicarse con sus semejantes y con lo
sobrenatural, como ser sociable y religioso, desde sus más antiguos orígenes. Tenía que
recurrir a su propio cuerpo para contactar con las divinidades, mucho antes del dominio del
lenguaje y la expresión oral. Era su modo de rendir culto a la naturaleza y demostrar
instintivamente sus sentimientos, temores o necesidades. La Real Academia de la Lengua
Española define danza como "Acción de bailar" y bailar como "Ejecutar movimientos
acompasados con el cuerpo, brazos y pies."Los seres humanos se expresan a través del
movimiento corporal rítmico, siguiendo un patrón como forma de comunicación.

Estos primeros eventos necesitaban lugares para su realización, espacios que disponían al aire
libre, como al lado de un río, en lo alto de una montaña, o espacios pensados por la
organización de la aldea para ello. La ceremonia se desarrollaba en el punto central y los
habitantes se ubicaban alrededor para poder ser participes todos ellos del ritual. Según la RAE,
escenario es "el lugar donde se representa la obra o el espectáculo".

Las primeras civilizaciones fueron tecnificando la realización de las ceremonias o rituales,


según sus recursos, ya que cada tribu tenía manifestaciones culturales diferentes. Egipto,
danza acrobática y entorno físico En el origen de la historia de Egipto, la música y la danza eran
sagradas, estaban unidas al culto funerario. Desde las dinastías grababan escenas de baile en
las armas y en las primeras tumbas, así como juegos y saltos, y en los bajorrelieves podemos
observar que el baile era imprescindible en las fiestas que celebraban de la vendimia o de la
cosecha.

La danza y la música a lo largo de los años se convirtieron en algo fundamental para la vida
social y espiritual. La danza acrobática era de uno de los gustos preferentes de los antiguos
egipcios. Los bailarines solían bailar prácticamente desnudos y las vestían ropas muy ajustadas
con transparencias. Estos bailes podían ir acompañados de cánticos.
Dentro de varias pirámides se encuentran dibujos de distintas acciones y rituales vinculados
con los bailes que se realizaban en honor a los dioses, principalmente al dios Osiris1, como las
canciones y danzas astronómicas que se realizaban en el desierto y delante o en el interior del
templo, por lo que la historia de la danza y sus inicios tienen una relación directa con las
civilizaciones egipcias.

1 Dios egipcio de la resurrección, símbolo de la fertilidad.

Fig. 4 Fragmento de una pintura encontrada en “La Tumba de las Bailarinas” en Dra Abu el-

Naga, Tebas. Dinastía XVII (1648-1550 a.C.)

Es complicado adivinar cómo eran estas danzas, pero gracias a la observación de restos
artísticos podríamos decir que realizaban sus movimientos con los brazos en oposición, las
rodillas flexionadas, y acrobacias... El lugar de representación de estas danzas y las
características de su cultura, estaban condicionados por el entorno físico, en concreto los
márgenes del río Nilo.

La danza tenía sus propios dioses. Hathor era la diosa de la danza sagrada. Las danzas
hathóricas eran cantos coreografiados en su honor, divididos en funerarios y de fertilidad. Se
encuentran bastantes parecidos con las culturas mediterráneas. La Danza del Antiguo Egipto
alcanzó una gran difusión y perfeccionamiento.

Evolucionó de ser parte del ritual religioso hasta ser parte principal en cualquier fiesta o
acción. Los bailarines, sacerdotes y sacerdotisas, fueron mejorando la danza hasta convertirla
en una profesión respetada a lo largo de la Historia de Egipto.

Grecia y Roma, danzas dionisíacas y arquitecturas efímeras Estas danzas egipcias descritas
influenciaron en los griegos y romanos como rituales festivos para dioses, en especial para el
dios del vino y la embriaguez, Dionisio. Durante la Grecia clásica, la danza aparecía relacionada
normalmente a los juegos y en concreto a los olímpicos. Se podrían diferenciar distintas
modalidades de danzas corales, como las llamadas "Grandes Dionisiacas", que se realizaban a
las afueras de la población, mediante carruajes, rituales y danzas, y para las que se construían
diferentes escenas. Éstas más tarde se convertirían en una orchestra2 con coro y altar. El altar
se ubicaba en el centro de la orchestra para realizar sacrificios en honor a Dionisos, un espacio
circular de tierra lisa y compacta. Estas danzas eran realizadas por unos seres femeninos
llamados "Ménades" y unas criaturas masculinas que vivían en los bosques y eran
representados con patas de macho cabrío llamados "Sátiros". Los personajes bailaban como
experiencia de liberación en honor al dios Dionisos y lo hacían acompañadas de instrumentos
como los tamboriles y los crótalos.

2 Espacio semicircular frente a la escena en el que se sentaban las autoridades, actuaba el

coro y se alzaba un altar.

Fig. 5 Representación de danza dionisíaca Gracias a esculturas como la Ménade danzante


realizada por Scopas, podemos intuir como era el movimiento y el dinamismo de estos seres y
el espacio que ocupaban. Scopas fue un importante escultor y arquitecto clásico griego del
siglo IV a.C. cuya interpretación del espacio del danzante quedó reflejada en su obra.

Fig. 6 Escultura de Ménade danzante de Scopas datada en el s. IV a.C. En esta escultura


podemos apreciar el movimiento del torso, cabeza y cuello hacia atrás, muy característico de
las ménades de las danzas dionisíacas. En el ámbito romano, el baile constituía un elemento
principal en los ritos religiosos. Los antecedentes de la danza romana los encontramos en la
influencia griega y el pueblo etrusco, extendiéndose al resto del arte romano. Heredaron de
los griegos las danzas de armas y la danzas a Dionisos, aunque estas últimas evolucionaron en
danzas orgiásticas de las fiestas del dios Baco3, llamadas Bacanales.

Fig. 7 Pintura fresco etrusco de la tumba de Triclinio s. V a.C.

En esta pintura etrusca ubicada en la Necrópolis de Tarquinia podemos ver representados los
bailarines y sus movimientos y posiciones. Más adelante se produjo una fuerte remisión de
estas celebraciones, debido a la consolidación del cristianismo, apareciendo la danza popular
en las fiestas cristianas, representándose en el interior de los templos.

Por otro lado, también influenciados por los griegos, las festividades se basaban en los juegos,
admirados por los espectaculares eventos que se llevaban a cabo. Los lugares para las
representaciones eran provisionales, debido al carácter efímero del espectáculo. Se construían
principalmente en madera y se desmontaban cuando terminaba la función. El teatro de
Pompeyo, fue el primer teatro de piedra construido en el año 55 a.C., donde emplearon
fábrica, arcos, bóvedas y galerías semicirculares y una orchestra semicircular.

3 Dios de la agricultura y el teatro, también conocido como Dionisio.

Fig. 8 Recreación del exterior del Teatro de Pompeyo

El teatro romano era una forma urbana, el fondo de la scaena4 representaba normalmente
una casa, con entradas laterales. Era común la construcción de anfiteatros junto a los teatros
en las ciudades romanas. Estaban destinados a los juegos de los gladiadores, así como edificios
para los circos donde se realizaban carreras de caballos.

Edad Media, danzas religiosas y templos Con el paso de los siglos, la danza se fue
perfeccionando, a finales de la Antigüedad fue perdiendo su carácter ritual para ser un
divertimento y en la Edad Media adoptó nuevas formas estéticas, de ritmos y movimientos. El
cristianismo impulsado por el emperador Constantino5 influyó en las representaciones
durante la época medieval, prohibiendo las manifestaciones de dioses falsos o espectáculos
paganos. Por lo que el teatro y la danza medieval se originaron a partir del culto religioso,
aunque más adelante aparecerían elementos burlescos. Durante la Edad Media la danza fue
una actividad fundamental.

Los primeros términos de danzas medievales no aparecieron hasta el siglo XI como la "tresca"
o en el siglo XII, la "estampie". Y en el siglo XIII aparecieron otras danzas como "nota",
"saltarello", " rotta", "ductia", "trotto", "danse royale" entre otras...
Desconocemos las coreografías de estos bailes, pero gracias a los dibujos y representaciones
de la época tenemos referencias del carácter y la velocidad a la que se ejecutaban, así como las
posiciones de los pies, las piernas, y como se diferenciaban los movimientos de los hombres
más pronunciados y los de las mujeres más pequeños. Si analizamos todos estos datos
podemos tener una idea del espacio que ocupaban estas danzas.

4 Frente escénico. Espacio situado al otro lado de la orchestra donde se desarrolla la acción
teatral.

5 Emperador de los romanos, legalizador de la religión cristiana por el Edicto de Milán en el


año 313 d.C.

Fig. 9 Ilustración de Bartolomeu Pinelli de la danza "Saltarello"

Las actuaciones se realizaban generalmente en el coro de las iglesias, instalando tablados


provisionales y púlpitos6. En las naves se realizaban las ceremonias y las procesiones.

Cuando hacía buen tiempo los espectáculos se realizaban en el exterior, comenzaron en los
pórticos de las iglesias y catedrales, hasta extenderse a la calle, plazas, campos, patios,
jardines... Se realizaban procesiones con estaciones donde se hacían representaciones
religiosas por las calles. Por otro lado apareció la nueva figura de un personaje polifacético
conocido como el juglar, el cuál convirtió el espectáculo callejero en la ejecución de acrobacias,
canciones, recitales. Fue el primer "profesional" cuya función era distraer a los señores,
componer danzas y bailarlas, cantar versos, hacer acrobacias, exaltar la belleza y el amor a la
vez que viajaba por los distintos reinos. Su profesión fue esencial para la transmisión de la
cultura popular.

6 Del latín pulpitum (tribuna), plataforma elevada en las iglesias desde la que se predica.

Fig. 10 Músicos de rabel y laúd

Los decorados adquirieron mucha importancia, cuando los espectáculos se daban en el interior
de los templos, los mismos retablos hacían de escenografías, pero al salir las actuaciones a la
calle, los decorados se montaban en carros, por lo que podía haber diferentes carros y
diferentes escenas al mismo tiempo. Esto llevó a una solución doble innovadora para las
representaciones: el uso de carros y la unión de espacios simultáneos para representar las
escenas que tenían que detenerse ante los espectadores.

Renacimiento, danza teatral y salones de palacio El Renacimiento se inicia en Italia, en


concreto en Florencia, gracias al impulso a las manifestaciones artísticas de la familia Medicis7,
los grandes mecenas del arte italiano, junto con el desarrollo de la perspectiva, la recuperación
de los legados clásicos y la búsqueda del humanismo. La danza teatral renació en los
escenarios palaciegos y cortesanos. Fue a partir del siglo XVI cuando empezaron a elaborarse
tratados sobre la danza. El modelo estético de esta época fue más allá de las cortes italianas
donde nació, y se extendió por el resto de Europa. Podemos considerar una primera época de
desarrollo de la danza moderna gracias a la importancia que adoptó la pantomima en este
periodo. Las cortes europeas fueron creando sus propias formas de danza. Algunos ejemplos
podrían ser el branle8 francés, un baile de corro, la zarabanda9, la chacona10 y el pasacalle11
españoles. Grandes compositores musicales como Johann Sebastian Bach o Wolfgang
Amadeus Mozart, introdujeron ritmos folclóricos a sus obras.

7 Familia poderosa e influyente del Renacimiento en Florencia que ejerció el mecenazgo.

8 Estilo de danza originario de Francia del s. XVI en el que el movimiento principal es lateral.

9 Danza lenta escrita en un compás ternario del s. XVI de origen incierto, aunque algunos auto-

res le otorgan un origen español.

10 Danza en tres tiempos de origen español que se difundió por Europa en el s. XVII.

11 Forma musical de ritmo vivo y origen popular español interpretado por músicos
ambulantes.

. 10 Escena de danza del Renacimiento

Desde un punto de vista escénico, durante el Renacimiento, el teatro presenta grandes


avances esceno-técnicos, convirtiendo los tablados fijos ubicados en espacios interiores en
amplios y profundos espacios escénicos. El escenario se dividía en dos partes: una más
próxima al público para la acción de los actores y otra más alejada al fondo donde se ubicaba
toda la decoración.

Fig. 11 Interior Teatro Olímpico de Vicenza diseñado por Andrea Palladio en 1580

Vitrubio12 recogía tres clases de escenas que fueron incorporadas al teatro re-

nacentista. Así comenzaba el inicio del ilusionismo óptico, del trampantojo13,

cuyo realismo en perspectiva conseguía hacer del escenario un cuadro vivo. Este teatro se
desarrolló también en otros países europeos como Inglaterra o España. En estos momentos se
empieza a estudiar y ejecutar el ballet y surgen las primeras expresiones más perfeccionadas.
Esto lleva al Renacimiento a ser uno de los mejores periodos de la historia de la danza. El
origen del llamado Ballet de Corte se encuentra en 1581 en el Ballet Comique de la Reine como
evolución de los espectáculos de finales de la Edad Media. Con el tiempo esta danza se
convertiría en el ballet (término italiano que procede de balletti cuyo significado es
"representación de baile de corte"). El ballet es el conjunto de la forma de expresión terrenal y
espiritual. Los bailarines consiguen mostrar mediante delicados y seductores movimientos lo
bello de la danza.

En estos primeros ballets de corte no existía la escena. Se representaban en el centro de los


salones de palacio donde entraban con carros decorados que al finalizar el baile se retiraban
de nuevo. Era un género totalmente visual y cuya prioridad era el diseño espacial basado en un
trazado planimétrico de la coreografía.
Fig. 12 Ballet cómico de la Reina, París, 1581

12 Los Diez libros de arquitectura, Lib. V, cap. VIII «De las tres clases de escenas y de los
teatros griegos».

13 De «trampa ante ojo», técnica pictórica que intenta engañar la vista jugando con el entorno
arquitectónico, la perspectiva y otros efectos ópticos.

Barroco y s.XVIII, ballet y teatro a la italiana Como contraposición al Renacimiento, surge el


Barroco, periodo de elementos recargados, uso excesivo del maquillaje, las máscaras. A Luis
XIV, el rey Sol, le gustaba mucho bailar, por lo que llevó los ballets a los salones y fundó la
Academia Real de la Danza en 1661. Más tarde los ballets comenzaron a interpretarse en los
teatros, y desaparecieron de la corte. Esta academia es fundamental en la historia de la danza,
es la antecesora del actual Ballet de la Ópera de París. Pierre Beauchamps14 fue el primer
maestro que basó sus fundamentos en el ordenamiento de los pasos de ballet y las cinco
posiciones del ballet clásico. Es importante distinguir en este periodo barroco la existencia de
dos tipos de teatro: el teatro a la española representado en el corral de comedias,
característico del teatro renacentista inglés y español, y el teatro a la italiana, relacionado de
forma directa con el desarrollo de la ópera. Su planta adopta una forma oval o de elipse
longitudinal truncada, por razones ópticas y acústicas.

La introducción en Francia del espacio escénico a la italiana en el siglo XVII transformó la


representación con una nueva dimensión de la escena en la que se introducían efectos de
perspectiva, maquinarias... La danza pasó a ser vista de frente, acentuándose las coreografías
en las simetrías de los grupos. Con este nuevo espacio de representación heredado del teatro
los bailarines tenían menos espacios para bailar, por lo que se desarrollaba una coreografía
más vertical y aérea. El telón se incorporó como elemento nuevo a la escena separando el
escenario del público y provocando así gran expectación al levantarse y mostrar la sorpresa del
decorado.

Fig. 13 Teatro de Corral de comedias en Almagro, Ciudad Real, España.

14 Coreógrafo y bailarín francés, director de la Academia Real de la Danza en 1671, gran figura

de la «belle danse» francesa del s.XVII.

Durante este periodo, la danza se introdujo en los géneros teatrales, integrándose en el


argumento de la obra y representada por bailarines profesionales. Algunas de estas piezas
fueron: la Comedia-ballet, la Tragicomendia-ballet, la Tragedia-ballet o la Ópera-ballet.

Fig. 14 Alceste, Ópera-ballet representada en un patio exterior del palacio de Versalles en

1676, Jean Baptiste Lully y Philippe Quinault.

A principios del siglo XVIII se creó por primera vez un vocabulario con los términos italianos de
la danza. Después del Barroco, el arte del siglo XVIII retomará las influencias de las danzas
griegas y romanas generando un nuevo estilo neoclásico.
En este periodo la danza se profesionalizó haciendo gala de su virtuosismo, siendo sus
principios el orden, el equilibrio, la armonía, la simetría, la precisión... Los decorados, la
maquinaria y la escena se perfeccionaron gracias a los arquitectos italianos.

Un ejemplo fue el minué o minuetto. Una de las danzas europeas más complicadas en su
ejecución, y que representa el refinamiento de la corte del siglo XVIII. Más tarde la danza
cortesana más importante fue el vals con el cual la danza evolucionó del baile en grupo al baile
en parejas.

S. XIX, ballet romántico y técnica escénica

A finales del siglo XVIII, el año de la Revolución Francesa en 1789, comienza la Edad
Contemporánea. Tanto las revoluciones norteamericana y francesa marcaron el inicio de la
difusión de la democracia liberal. Empezaba una nueva época de progreso con la
industrialización.

Surge el romanticismo en Inglaterra y Alemania, extendiéndose por el resto de Europa como


movimiento artístico e intelectual, como reacción a la corriente racional de la ilustración. Se
desarrolló gracias a la figura de grandes escritores como Victor Hugo, Lord Byron, Goethe...
que trasladaron al arte de la pintura y la música. Empleaban el arte como medio de expresión
personal y daban mucha importancia a la individualidad del artista.

El inicio del siglo XIX estuvo marcado por la expansión de este movimiento. En el ámbito de la
danza en este periodo fue importante la figura masculina del siglo anterior como Pierre Gardel,
Augusto Vestris, Charles-Louis Didelot... con alumnos como Jules Perrot o Marius Petipa, a la
vez que las bailarinas comenzaban a trabajar y definir más los saltos, los recorridos y la
elevación en el espacio. En la producción teórica destacó el coreógrafo y bailarín italiano Carlo
Blassis, teórico y célebre maestro conocido por la creación de tratados de danza donde fijaba
los principios estéticos y didácticos: "Tratado elemental teórico y práctico del arte de la danza"
de 1820, "El Código de Terpsícore" de 1828 y el "Manual completo de danza"de 1830. Las
líneas y equilibrios junto con una ejecución impecable y con variedad de piruetas y pasos,
adquirieron una gran importancia. Blassis establece las bases teóricas de algunos métodos de
danza del siglo XX. En 1812 se fundó la Escuela de danza de la Scala de Milán y la del teatro San
Carlo de Nápoles. El estilo italiano demostraba un gran virtuosismo y ligereza en el espacio.

Fig. 15 Traité élémentaire théorique et pratique de l'art de la danse de Carlo Blasis en 1820
Con el romanticismo surgió un nuevo estilo de ballet llamado "ballet romántico" introduciendo
nuevas técnicas con saltos y zapatillas de puntas. Se desarrolló a partir de las óperas parisinas
como parte fundamental de la obra. La obra que marcó el inicio del ballet romántico fue "La
Sílfide" de Filippo Taglioni, representada por María Taglioni en 1832, donde la bailarina se
transforma en algo etéreo y adquiere todo el protagonismo. Por primera vez usa las zapatillas
de punta durante toda la obra, limitando así el contacto de los pies de la bailarina con el plano
del suelo. Todo está al servicio de la "prima ballerina". Fig. 15 María Taglioni en la Sílfide de
Filippo Taglioni en 1832 En cuanto al concepto escénico, con la industrialización, fue relevante
la introducción de luz con lámparas de aceite a los teatros, permaneciendo toda la sala de
espectadores en oscuridad, la escena iluminada y creando así una atmósfera especial del
espíritu romántico. Emplearon maquinaria teatral con tramoyas, hilos de latón, arneses, si-
guiendo la técnica de Jacques Daguerre15 en superposición con la finalidad de alcanzar el
mundo romántico, de las ensoñaciones y la fantasía frente al mundo terrenal, representando
un espacio ideal en el que se podían percibir ambos.

El ballet romántico en su estructura temática divide la obra en dos actos. El primer acto es
terrenal, lleno de alegría y luz, realista, donde aparece la figura de una aldeana que se siente
llamada por el amor. El segundo acto se caracteriza por un ambiente irreal, a la luz de la luna,
en un bosque misterioso con seres sobrenaturales, donde el amado no puede alcanzar el amor
de su heroína. En esta segunda parte confluyen todos los elementos nuevos del ballet
romántico, el tutú blanco, la elevación sobre las puntas, la iluminación y los aparatos
escénicos. A finales del s.XIX surgen otros espectáculos como el "music-hall" o espectáculo de
variedades, canción con baile, teatro o circo, ofreciéndolo al público con un nuevo gusto en la
danza más divertida y popular. 15 Nacido en 1789, fallecido en 1851, pintor de decorados para
óperas, conocido en 1822 por la creación del diorama.

Epílogo: a las puertas de la danza moderna a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX,
Estados Unidos se consolidó como nuevo foco cultural y artístico. Fue el origen de la mayoría
de ritmos y bailes actuales, cuya difusión se valió de nuevos medios de comunicación de masas
como la radio, el cine o la televisión. Se produjo una gran actividad artística: manifiestos y
movimientos, cambios de estilos, muchos artistas en todas las disciplinas... Los países
industrializados del mundo tuvieron un periodo largo y feliz que llamaron la "Belle époque". El
arte vivió una gran revolución y prueba de ello fue el surgimiento de la danza de expresión,

la danza libre, la danza moderna...

La historia de la danza en esta época está relacionada con la expresión de libertad de


pensamiento y movimiento. Con ella se expresan los sentimientos de la humanidad a través
del cuerpo, aceptándose muchas expresiones artísticas que antes no eran valoradas. Estas
nuevas corrientes introducen un mayor número de pasos de baile, mayor contacto entre
bailarines, nuevas coreografías más arriesgadas, depuración de técnicas... etc. El ejercicio de la
danza se llevaba a cabo en espacios no convencionales.

Podríamos decir que la danza contemporánea es la evolución natural de la danza clásica. A


finales del siglo XIX, se cuestiona por primera vez el ballet clásico, abandonando los aspectos
más técnicos y rígidos para dar lugar a otras vertientes. Esta danza incorpora nuevos
movimientos, es mucho más abierta a la creatividad y puesta al servicio de los espectáculos,
añadiendo nuevos factores estéticos. Todo esto tiene mucho que ver si volvemos al origen de
la historia de la danza, las danzas tribales.

Como hemos visto anteriormente, a lo largo de la historia y la evolución de la danza, los


lugares de representación también se han transformado para adaptarse a cada momento. La
danza contemporánea en su búsqueda de innovación y creación rompe los límites de la
escena, los puntos de mira, las coreografías... necesita nuevos espacios más diversificados para
su interpretación. Aunque se siguen utilizando los antiguos teatros para las representaciones,
también se crean otros nuevos de usos múltiples. La danza actual busca espacios no
convencionales, sale a la calle y utiliza como recurso la tecnología para transformar los
antiguos espacios y escenarios, adaptándolos a las nuevas necesidades artísticas.
Conclusiones
La historia ha influido en la evolución de la danza, abandonando su sentido religioso y
avanzando en una finalidad estética y de divertimento, que a lo largo de los siglos y por
distintas fusiones derivó en lo que se conoce como el espectáculo.

Por un lado, su carácter de representación colectiva ayudó a su consolidación como una de las
herramientas mas utilizada para expresar los movimientos folclóricos de los pueblos, mientras
que por otra parte, sus características estéticas llevaron a una danza más teatral, como el
ballet, en la cual se distingue el espectador, como observador y el bailarín, personaje que
interpreta la danza con la música.

Hay que entender la danza y los espacios escénicos como los resultados artísticos de una
evolución histórica, de unas civilizaciones en constante cambio, con sus rituales religiosos, sus
tradiciones, sus relaciones sociales... entendiéndolos también como la muestra de la capacidad
de expresión de los pueblos.

Siendo la danza una herencia del pasado artístico y cultural, también debe ser un espectáculo
innovador, continuando con la incorporación de nuevos elementos expresivos, rítmicos, y
técnicos, acorde con los nuevos tiempos, y nuevos espacios de representación adaptados a las
necesidades del momento por lo que debemos entender que la danza es dinámica cambia y se
adapta constantemente.

Bibliografía
ABAD CORTÉS, Ana (2004): Historia del ballet y de la danza moderna, Alianza editorial, Ma-

drid.

ALEMANY LÁZARO, Mª José (2009): Historia de la danza I: Recorrido por la evolución de la

danza desde los orígenes hasta el siglo XIX. Piles, Editorial de música S.A., Valencia.

ALONSO PEREIRA, José Ramón (2005): Introducción a la historia de la arquitectura: de los

orígenes del siglo XX1, Editorial Reverte, Barcelona.

AU, Susan (1988): Ballet and Modern Dance, Thames & Hudson World of Art, London.

BRIOSO, Máximo / VILLARRUBIA, Antonio (2005): Aspectos del Teatro griego antiguo, Univer-

sidad de Sevilla, España.

BUCKMAN, Peter (1978): Let's dance. Social, Ballroom & Folk Dancing. Penguin Books, United

States of America, New York.

COLOMÉ, Delfín (2007): Pensar la danza, Turner, Madrid.

COPEAU, Jacques (1970): Investigación sobre el espacio escénico, Alberto Corazón, Madrid.

FRANCESC, Massip Jesús (1992): El teatro medieval: Voz de la divinidad cuerpo de histrión,

Editorial Montesinos.

HICKMAN, Hans (1956): La danse aux miroirs, Cahiers d'histoire Egyptienne, El Cairo.

LABAN, Rudolf (2006): El Dominio del movimiento, Editorial Fundamentos, 2ª edición, Madrid.

(Título original The Mastery of Movement)

MARKESSINIS, Artemis (1995): Historia de la danza desde sus orígenes, Esteban Sanz Martí-
nez Editorial, Madrid.

MERINO, Esther (2005): El reino de la ilusión: breve historia y tipos de espectáculo: el arte

efímero y los orígenes de la escenografía, Universidad de Alcalá, Servicio de Publicacio-

nes, Alcalá de Henares.

OLIVA, César (2006): Historia básica del arte escénico, Cátedra, Madrid.

TRASTOY, Beatriz / ZAYAS, Perla (2006): Lenguajes escénicos, Prometeo Libros Editorial.

VITRUBIO POLIÓN, Marco (1985): Los Diez libros de arquitectura, Iberia, Madrid.

Acerca del origen de las danzas folklóricas argentinas

Revista del Instituto de Investigación Musicológica “Carlos Vega”Año XXVIII, Nº 28, 2014

Este documento está disponible en la Biblioteca Digital de la Universidad Católica Argentina,


repositorio institucional desarrollado por la Biblioteca Central “San Benito Abad”. Su objetivo
es difundir y preservar la producción intelectual de la Institución.

La Biblioteca posee la autorización del autor para su divulgación en línea.

Cómo citar el documento: Revista del Instituto de Investigación Musicológica “Carlos Vega”

Año XXVIII, Nº 28, Buenos Aires, 2014, pág. 357 ACERCA DEL ORIGEN DE LAS DANZAS

FOLKLÓRICAS ARGENTINAS 1 CARLOS VEGA

En toda América se concibieron y reprodujeron, casi con las mismas palabras, pocas teorías
espontáneas sobre el origen de estos bailes. Nunca hubo más general acuerdo. Los autores
“eclécticos” coincidieron en una fórmula que separando y numerando las afirmaciones
parciales podemos enunciar así:

1) Nuestras danzas fueron las danzas populares (folklóricas) españolas; 2) llegaron de España;
3) con los soldados y con los colonos; 4) directamente a cada lugar; 5) se mezclaron con los
bailes indios y con los africanos; 6) son sus híbridos; 7) sintieron la influencia del medio
ecográfico; 8) sobrevivieron hasta hoy; 9) siempre fueron populares.

Los autores “sistemáticos” añadieron cuatro fórmulas recíprocamente

reflexión, sin documentación. Sin la pretensión de haber conquistado la definitiva verdad,


creemos que pocas veces, como en este caso, se puede palpar mejor el resultado del esfuerzo:
ninguna de esas afirmaciones resultó exacta. Hace ya más de quince años 2 , en nuestro libro
Danzas y canciones argentinas, denunciamos las tesis espontáneas; en una serie de dieciséis
artículos (1938-1939), y en nuestra publicada conferencia El origen de los bailes criollos
distendimos la negación; hoy confirmamos nuestra proposición de entonces y añadimos
precisiones:
1 Este artículo fue publicado en la Revista del Instituto de Investigación Musicológica “Carlos
Vega” Año 1 Nª 1, Buenos Aires, Argentina, 1977. 2 N.E.: Cabe recordar que la publicación de
este artículo es del año 1977. Carlos Vega 358

1) Nuestras danzas no son las folklóricas españolas. Los bailes criollos son los antiguos bailes
cortesanos europeos americanizados. La corriente de los salones y la del teatro son las
principales vías de transporte y penetración.

2) Nuestros bailes llegaron de España pero también a través de España, y directamente de


Francia.

3) Las danzas de los soldados y de los colonos, esto es, las folklóricas españolas, inseparables
de su patrimonio espiritual en marcha, murieron en América con ellos o con sus hijos. No
llegaron los bailes en bloque y al comienzo, sino en todos los tiempos, como hasta hoy. He
escrito antes que “América folklórica no es España folklórica sino España culta, Europa culta.
América folklórica es una retardada selección de la Europa superior”.

4) Las danzas no llegaron con la masa directamente a cada lugar. Los bailes cortesanos
europeos se instalaron en las ciudades virreinales y se crearon en ellas focos independientes
de transformación y difusión. Tres ciudades asumieron en Sudamérica el control, la promoción
y la difusión: Lima, primero, y durante siglos; Río de Janeiro y Buenos Aires, después. Varias
ciudades se convirtieron en subfocos de promoción e irradiación. escrito antes “vitalizan el
ambiente americano con imponderable inyección de temperamento, de aptitudes, de maneras
de hacer”… No de formas. Me refiero al ambiente criollo por excelencia, al criollo europeo, y
no a los reductos africanos suigeneris de enquistado patrimonio, de persistencia sin influjo.

6) No se socializó en América ningún baile cuya forma sea o haya sido híbrida de español e
indio o negro, hasta donde alcanza nuestra documentación.

7) El medio geográfico no influye en las danzas.

8) Concretamente, se ha pretendido que las danzas de la primera importación colonial se


conservaron hasta hoy. Muchos siglos para bailes que navegan por la superficie en
efervescencia. Una danza puede enorgullecerse del éxito si conquista plena boga en los
salones durante treinta, cuarenta o cincuenta años. Las hay que han Acerca del origen de las
danzas folklóricas argentinas 359 durado más; pero cuando su aceptación supera el término de
un siglo, lo general es que sobreviva el nombre solo como rótulo de una coreografía que se ha
ido transformando. El nombre del río es el nombre del lecho; que el agua nunca es la misma. A
esas duraciones hay que añadir el proporcional tiempo de la agonía folklórica. Casi todas las
danzas argentinas que hoy conocemos aparecieron después de 1800 y entraron en decadencia
poco después de 1850.

9) Nuestros bailes no fueron siempre populares. Se difundió la idea de una marcha paralela
entre danzas de salón y danzas folklóricas. Nuestra labor puso en claro que las danzas de los
salones urbanos y las de la campaña son generalmente las mismas. La Polca del emperador de
Francia y el Huaino del emperador de los Incas coincidieron alguna vez en la cabaña rural. En
cuanto a las cuatro fórmulas —todas españolas, o africanas, o indias, o criollas— de los autores
ortodoxos, baste con decir que representan exacerbadas tendencias. Además, lo antedicho
implica la correspondiente réplica. Las danzas criollas, pues, no son todas españolas, todas
indias, todas africanas, todas criollas. Y en cuanto a su creación por los propios campesinos,
importa admitir, en principio, si no creaciones absolutas, la posibilidad de limitadas
modificaciones locales por hibridación, por deturpación, por simple y llano cambio; pero estos
detalles mueren donde nacen, sin fuerza de expansión. En circunstancias especiales, tomadas y
adoptadas por las ciudades, pueden reanimarse y, ya en el ambiente de los altos círculos,
difundirse. Ha ocurrido. Tal es nuestra síntesis. Con nuevos documentos se podrá mañana
admitir tal o cual excepción, pero con toda seguridad, nunca podrá afirmarse lo contrario.

* * *Vega, Carlos Acerca del origen de las danzas folklóricas argentinas Revista del Instituto de
Investigación Musicológica “Carlos Vega” Año XXVIII, Nº 28, 2014 Este documento está
disponible en la Biblioteca Digital de la Universidad Católica Argentina, repositorio institucional
desarrollado por la Biblioteca Central “San Benito Abad”. Su objetivo es difundir y preservar la
producción intelectual de la Institución. La Biblioteca posee la autorización del autor para su
divulgación en línea. Cómo citar el documento:

Vega, Carlos. “Acerca del origen de las danzas folklóricas argentinas” [en línea]. Revista del
Instituto de Investigación Musicológica “Carlos Vega”, 28.28 (2014). Disponible en:

http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/acerca-origen-danzas-folkloricas.pdf
[Fecha de consulta:.......] Revista del Instituto de Investigación Musicológica “Carlos Vega” Año
XXVIII, Nº 28, Buenos Aires, 2014, pág. 357

Vega, Carlos

Acerca del origen de las danzas folklóricas

argentinas

Revista del Instituto de Investigación Musicológica “Carlos Vega”

Año XXVIII, Nº 28, 2014

Este documento está disponible en la Biblioteca Digital de la Universidad Católica Argentina,


repositorio institucional

desarrollado por la Biblioteca Central “San Benito Abad”. Su objetivo es difundir y preservar la
producción intelectual

de la Institución.

La Biblioteca posee la autorización del autor para su divulgación en línea.

Cómo citar el documento:

Vega, Carlos. “Acerca del origen de las danzas folklóricas argentinas” [en línea]. Revista del
Instituto de Investigación

Musicológica “Carlos Vega”, 28.28 (2014). Disponible en:


http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/acerca-origen-danzas-folkloricas.pdf
[Fecha de consulta:.......]

Revista del Instituto de Investigación Musicológica “Carlos Vega”

Año XXVIII, Nº 28, Buenos Aires, 2014, pág. 357

ACERCA DEL ORIGEN DE LAS DANZAS

FOLKLÓRICAS ARGENTINAS1

CARLOS VEGA

En toda América se concibieron y reprodujeron, casi con las mismas

palabras, pocas teorías espontáneas sobre el origen de estos bailes. Nunca

hubo más general acuerdo. Los autores “eclécticos” coincidieron en una

fórmula que – separando y numerando las afirmaciones parciales –

podemos enunciar así:

1) Nuestras danzas fueron las danzas populares (folklóricas)

españolas;

2) llegaron de España;

3) con los soldados y con los colonos;

4) directamente a cada lugar;

5) se mezclaron con los bailes indios y con los africanos;

6) son sus híbridos;

7) sintieron la influencia del medio geográfico;

8) sobrevivieron hasta hoy;

9) siempre fueron populares.

Los autores “sistemáticos” añadieron cuatro fórmulas recíprocamente

excluyentes: 1) nuestras danzas son todas españolas; 2) todas africanas; 3)

todas indias; 4) todas fueron creadas por el gaucho, el huaco, el cholo, el

llanero, etc., es decir, por las clases rurales americanas. Lo cual significa

que los autores agotaron todas las posibilidades imaginables sin estudio, sin

reflexión, sin documentación.


Sin la pretensión de haber conquistado la definitiva verdad, creemos que

pocas veces, como en este caso, se puede palpar mejor el resultado del

esfuerzo: ninguna de esas afirmaciones resultó exacta.

Hace ya más de quince años 2 , en nuestro libro Danzas y canciones

argentinas, denunciamos las tesis espontáneas; en una serie de dieciséis

artículos (1938-1939), y en nuestra publicada conferencia El origen de los

bailes criollos distendimos la negación; hoy confirmamos nuestra

proposición de entonces y añadimos precisiones:

1 Este artículo fue publicado en la Revista del Instituto de Investigación

Musicológica “Carlos Vega” Año 1 Nª 1, Buenos Aires, Argentina, 1977.

2 N.E.: Cabe recordar que la publicación de este artículo es del año 1977.

Carlos Vega

358

1) Nuestras danzas no son las folklóricas españolas. Los bailes criollos

son los antiguos bailes cortesanos europeos americanizados. La

corriente de los salones y la del teatro son las principales vías de

transporte y penetración.

2) Nuestros bailes llegaron de España pero también a través de España,

y directamente de Francia.

3) Las danzas de los soldados y de los colonos, esto es, las folklóricas

españolas, inseparables de su patrimonio espiritual en marcha,

murieron en América con ellos o con sus hijos. No llegaron los

bailes en bloque y al comienzo, sino en todos los tiempos, como

hasta hoy. He escrito antes que “América folklórica no es España

folklórica sino España culta, Europa culta. América folklórica es

una retardada selección de la Europa superior”.

4) Las danzas no llegaron con la masa directamente a cada lugar. Los


bailes cortesanos europeos se instalaron en las ciudades virreinales y

se crearon en ellas focos independientes de transformación y

difusión. Tres ciudades asumieron en Sudamérica el control, la

promoción y la difusión: Lima, primero, y durante siglos; Río de

Janeiro y Buenos Aires, después. Varias ciudades se convirtieron en

subfocos de promoción e irradiación.

5) Los bailes europeos no se mezclaron con los indios y los africanos

para elaborar los bailes criollos; descendieron de los salones

superiores a todos los grupos que los sociólogos llaman “inferiores”,

pero no consta que los híbridos así formados, ascendieran de nuevo

de alguna aldea a los salones para alcanzar dispersión continental.

No hay en nuestras danzas formas indias o africanas generalizadas

(el Carnavalito vive en un islote); las influencias negra e indígena se

sienten a veces en el estilo. Los negros, en particular – hemos

escrito antes – “vitalizan el ambiente americano con imponderable

inyección de temperamento, de aptitudes, de maneras de hacer”…

No de formas. Me refiero al ambiente criollo por excelencia, al

criollo europeo, y no a los reductos africanos suigeneris de

enquistado patrimonio, de persistencia sin influjo.

6) No se socializó en América ningún baile cuya forma sea o haya sido

híbrida de español e indio o negro, hasta donde alcanza nuestra

documentación.

7) El medio geográfico no influye en las danzas.

8) Concretamente, se ha pretendido que las danzas de la primera

importación colonial se conservaron hasta hoy. Muchos siglos para

bailes que navegan por la superficie en efervescencia. Una danza

puede enorgullecerse del éxito si conquista plena boga en los


salones durante treinta, cuarenta o cincuenta años. Las hay que han

Acerca del origen de las danzas folklóricas argentinas

359

durado más; pero cuando su aceptación supera el término de un

siglo, lo general es que sobreviva el nombre solo como rótulo de

una coreografía que se ha ido transformando. El nombre del río es el

nombre del lecho; que el agua nunca es la misma. A esas duraciones

hay que añadir el proporcional tiempo de la agonía folklórica. Casi

todas las danzas argentinas que hoy conocemos aparecieron después

de 1800 y entraron en decadencia poco después de 1850.

9) Nuestros bailes no fueron siempre populares. Se difundió la idea de

una marcha paralela entre danzas de salón y danzas folklóricas.

Nuestra labor puso en claro que las danzas de los salones urbanos y

las de la campaña son generalmente las mismas. La Polca del

emperador de Francia y el Huaino del emperador de los Incas

coincidieron alguna vez en la cabaña rural.

En cuanto a las cuatro fórmulas —todas españolas, o africanas, o indias,

o criollas— de los autores ortodoxos, baste con decir que representan

exacerbadas tendencias. Además, lo antedicho implica la correspondiente

réplica. Las danzas criollas, pues, no son todas españolas, todas indias,

todas africanas, todas criollas. Y en cuanto a su creación por los propios

campesinos, importa admitir, en principio, si no creaciones absolutas, la

posibilidad de limitadas modificaciones locales por hibridación, por

deturpación, por simple y llano cambio; pero estos detalles mueren donde

nacen, sin fuerza de expansión. En circunstancias especiales, tomadas y

adoptadas por las ciudades, pueden reanimarse y, ya en el ambiente de los

altos círculos, difundirse. Ha ocurrido.


Tal es nuestra síntesis. Con nuevos documentos se podrá mañana

admitir tal o cual excepción, pero con toda seguridad, nunca podrá

afirmarse lo contrario.

***

También podría gustarte