NUEVAS TEORÍAS DE LA INTELIGENCIA
Si bien hasta el momento pudimos conocer distintos modelos teóricos que concebían la
inteligencia de manera diferente, todos los psicólogos de la época tenían algo en común:
concebían la inteligencia como un aspecto dependiente únicamente de la genética, por
ende, y con esta determinación, las personas nacemos con una inteligencia innata que no
iba a variar y que, como mucho, parte de ella, sería entrenable (como mencionaba Cattell).
A finales del siglo XX entra en auge una de las teorías que mayor repercusión tendrá en
el campo de la psicología cognitiva: la Teoría componencial de Sternberg. Este autor
concibe la inteligencia distinguiendo tres teorías subyacentes:
➢ La teoría componencial: que se encarga de especificar los procesos que subyacen
el procesamiento de la información.
➢ La teoría experiencial: que hace referencia a la capacidad que tenemos las
personas para buscar utilidad a esos aprendizajes que hemos adquirido a lo largo
de la vida y aplicarlo a situaciones novedosas.
➢ La teoría contextual: es la capacidad que tenemos los individuos para
relacionarnos y ajustarnos al contexto, es decir, analizar las diferencias entre
ambientes y poder adecuarnos a los retos.
Con esto, Sternberg no planteó muchos avances en cuanto a la medición de la inteligencia,
pero sí que abrió las puertas a nuevas concepciones mucho más generalistas que no
entendían únicamente la ejecución o rendimiento en tareas aplicadas en ambientes
clínicos, sino que daban cabida a la capacidad que tiene la persona de conocerse a sí
misma, de aprender a aprender y de la importancia que supone adecuarse al ambiente en
el que convivimos.
Finalmente, y en esta misma línea, otra aportación que debemos mencionar es la Teoría
de las Inteligencias Múltiples de Gardner. Este autor, desde la corriente cognitivista
(que se encarga de identificar los “almacenes” por los que el cerebro procesa la
información), explica que las personas somos seres tan complejos que tenemos un sinfín
de capacidades. En sus estudios, trató de identifica las distintas aptitudes humanas,
subrayando que el contexto cultural determina en gran parte el desarrollo de estas
capacidades. Gardner en un primer momento definió:
1. La inteligencia lingüística verbal: es la capacidad de emplear de manera eficaz las
palabras, manipulando la estructura o sintaxis del lenguaje, la fonética, la
semántica y sus dimensiones prácticas. Está más desarrollada en los individuos a
los que les encanta redactar historias, leer, jugar con rimas, trabalenguas y en los
que aprenden con facilidad otros idiomas.
2. La inteligencia lógica-matemática: es la capacidad de manejar números,
relaciones y patrones lógicos de manera eficaz, así como otras funciones y
abstracciones de este tipo. Los individuos que la han desarrollado analizan con
facilidad planteamientos matemáticos y tienen buena comprensión de los
conceptos abstractos.
3. La inteligencia corporal-cenestésica: es la habilidad de utilizar el propio cuerpo
para expresar ideas y sentimientos, y sus particularidades de coordinación,
equilibrio, destreza, fuerza, flexibilidad y velocidad, así como psicomotrices y
táctiles. Se aprecia en los individuos que destacan en actividades deportivas,
danza y expresión corporal.
4. La inteligencia musical: es la capacidad de percibir, distinguir, transformar y
expresar el ritmo, timbre y tono de los sonidos musicales. Los individuos que la
manifiestan se sienten atraídos por los sonidos de la naturaleza y por todo tipo de
melodías.
5. La inteligencia interpersonal: es la habilidad de distinguir y percibir los estados
emocionales y signos interpersonales de los demás, autorregular las propias
emociones para poder expresarlas a los demás de manera adecuada, actuar de
manera responsable y pacífica cuando se producen conflictos, llegar a puntos en
común o saber establecer un buen registro en la comunicación y establecer
acuerdos o negociaciones.
6. La inteligencia intrapersonal: es la capacidad de introspección (es decir, de
autoobservación para poder construirnos y avanzar como personas), reflexión y
elaboración de una autoimagen ajustada, Esta inteligencia es fundamental para
poder tener una vida sana psicológicamente, ser capaz de afrontar los retos vitales
y poder aprender de los propios errores viéndolos como una capacidad para
mejorar. Esta inteligencia también se relaciona con un adecuado desarrollo
emocional que permite al individuo identificar las emociones que le generan
diversas situaciones, saber qué pensamientos están asociados y poder resolver
esas situaciones conflictivas exitosamente.
7. La inteligencia naturalista: es la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar
elementos del medio ambiente, objetos, animales o plantas. Tanto del ambiente
urbano como suburbano o rural. Incluye las habilidades de observación,
experimentación, cuidado, reflexión y valoración del estado de nuestro entorno.
Posteriormente, con diversos estudios del autor, se identificaron tres tipos de inteligencia
adicionales que se han incluido como parte de la Teoría de Inteligencias Múltiples
definitiva:
➢ La inteligencia espiritual: es la inquietud por las cuestiones cósmicas o religiosas,
el logro de un estado del ser y el efecto de sus acciones en los demás. La
sensibilidad hacia los estados y las energías. Esta inteligencia también abarcaría
la capacidad de trascendencia del ser humano, el sentido de lo sagrado o los
comportamientos éticos y morales.
➢ La inteligencia existencial: se entiende como el aspecto cognitivo de lo espiritual,
la inquietud por las cuestiones “esenciales”, la capacidad de situarse uno mismo
en relación con determinadas características existenciales de la condición humana.
Este tipo de inteligencia se manifiesta en aquellas personas que se preocupan por
las cuestiones fundamentales de la vida, las dinámicas y los propósitos vitales.
https://www.rtve.es/play/videos/redes/redes-inteligencias-multiples-educacion-personalizada-
vo/1270214/
LAS ALTAS CAPACIDADES
¿CÓMO SE DEFINEN?
Hace más de 100 años, el término que se usaba para hacer referencia a las altas
capacidades era superdotación, puesto que en ese momento se hacía especial énfasis a las
capacidades que estas personas tenían de obtener un rendimiento superior a la media. Sin
embargo, con el paso del tiempo se ha visto que este prefijo super- puede llegar a ser
peyorativo ya que podría expresar que estas personas tienen una dotación o capacidad por
encima de la media de la población. Lo cual podría generar percepciones o
predisposiciones negativas hacia el colectivo por el hecho de percibirse como superior o
mejor que el resto de las personas.
Posteriormente, el término superdotación se sustituyó por el de sobredotación. Este
término pretendía eliminar el carácter discriminativo hacia las capacidades el resto de la
población por el hecho de ser inferiores. El término sobredotación fue empleado durante
mucho tiempo por considerarse más neutro con el uso del prefijo sobre-, con el que se
pretendía eliminar la percepción de superioridad que se transmitía antes y centrarse en
una valoración de la propia persona, definiendo sus capacidades como superiores o por
encima de la dotación propia.
Actualmente nos referimos a las altas capacidades para hacer referencia a aquellas
personas con capacidades excepcionales. El término en sí, resalta la pluralidad de las áreas
o procesos en las que estas personas suelen tener un rendimiento excelente. Esto ha
ocasionado que a día de hoy se tengan en consideración otros indicadores como la
creatividad o el desarrollo socioafectivo para realizar el diagnóstico. Un CI alto es un
marcador significativo de unas altas capacidades, pero éste no sólo se refleja en pruebas
de rendimiento, sino que un alto cociente intelectual está presente en diferentes procesos
cogntivos que se movilizan en diferentes tareas o actividades.
Además de las altas capacidades, hay otros términos que también aluden a una alta
capacidad intelectual pero que reflejan logros o ejecuciones diferentes en las personas. Es
por ello que se debe hacer una distinción de todos estos términos, puesto que son
cualitativamente diferentes. Por ello, las próximas líneas se dirigirán a la descripción de
las personas con talento, prodigio, precoces o con genialidad. A pesar de que las
diferencias entre los diferentes conceptos parezcan claras, en la práctica su distinción no
es tan sencilla, pues todos están relacionados con la excepcionalidad.
• El talento se define como aquella ejecución o rendimiento elevado en una o más
áreas específicas, pero no en todas, como en el caso de la persona con altas
capacidades. Esto explica que la persona tenga una estructura cognitiva muy
desarrollada que le permite realizar una serie de tareas concretas de manera
excepcional. Por ejemplo, el talento matemático podría relacionarse con una
buena adquisición de la noción de magnitud y de número, rapidez en el cálculo
mental, así como buena capacidad de rotación mental numérica. Este concepto
está estrechamente relacionado con la Teoría de las Inteligencias Múltiples
mencionado anteriormente.
• El término precocidad hace alusión al desarrollo mayor de lo esperado de una
persona respecto a un logro o aprendizaje de carácter evolutivo teniendo en cuenta
su edad cronológica. En ocasiones, la precocidad parece estar relacionada con las
altas capacidades porque la segunda condición es causa de la primera. No es muy
difícil adivinar que gracias a una alta capacidad para la expresión verbal, un niño
puede empezar a hablar antes que el resto de niños de su misma edad. No obstante,
también es posible que exista una alta capacidad sin haber signos de precocidad
• La genialidad se describe como una capacidad excepcional de inteligencia y
creatividad. Se consideran genios a aquellas personas que han realizado
aportaciones que han tenido trascendencia a nivel social o cultural en un
determinado momento de la vida. Una persona puede tener altas capacidades sin
necesidad de ser genio.
PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS
Como se ha podido observar anteriormente, existen muchas ambigüedades
entorno a la definición de las altas capacidades y su diagnóstico. No obstante, parece
existir un mayor consenso cuando se trata de mencionar algunos rasgos que a menudo
suelen estar presentes en las personas con altas capacidades. Es importante no caer en el
error de estereotipar a las personas con altas capacidades, pero también es necesario tener
en cuenta algunos aspectos que pueden ayudarnos en la identificación de jóvenes con
altas capacidades. Por ello, en el siguiente apartado se exponen algunos aspectos que
parecen ser característicos de las personas con altas capacidades, sin que estos sean
condición necesaria para tener altas capacidades.
Perfeccionismo
Este concepto se refiere a los comportamientos y pensamientos que una tiene
asociadas a unas altas expectativas respecto a su propio desempeño. A menudo las
personas con altas capacidades suelen mostrar una baja tolerancia ante los errores propios
y de los otros. Esto hace que las ejecuciones de una persona con alta capacidad sean
extraordinarias debido a su nivel de autoexigencia. Sin embargo, esto también puede tener
un impacto negativo y desembocar en ansiedad o culpabilidad cuando se cometen errores
además de tener un impacto negativo en el proceso de crecimiento y aprendizaje.
El perfeccionismo se ha categorizado de muchas maneras. Una de ellas pasa por
distinguir una dimensión personal y otra social. El perfeccionismo de uno mismo se
entiende como como el establecimiento de estándares exigentes y la supervisión de su
trabajo además de un componente motivacional por alcanzar la perfección según se
considere. El perfeccionismo social se entiende como una necesidad de alcanzar los
estándares y expectativas que los otros consideran importantes. Estos niveles de
perfeccionismo son percibidos por la persona como excesivos e inalcanzables, lo cual
puede estar asociado a emociones negativas. En general, las personas con altas
capacidades tienen una tendencia hacia el perfeccionismo en la dimensión personal y el
perfeccionismo social suscita aspectos negativos como la excesiva autocrítica, la
generalización, la culpa, la búsqueda de aprobación social o el miedo ante la evaluación
social.
Sobreexcitabilidad
Este término alude a la actividad superior que tienen los individuos con altas
capacidades y que se refleja de diferentes maneras y en diferentes grados. La
sobreexcitabilidad se define como un modo exacerbado e intenso de reaccionar ante
estímulos tanto externos como internos.
A continuación, se describen las sobreexcitabilidades de una manera
esquematizada. Estas sobreexcitabilidades se ven tanto en los niños como en los adultos
y se conciben como entidades independientes, que no guardan una relación interactiva
unas con otras. Esta característica hace que los estímulos se perciban de forma más
compleja, la emocionalidad sea vivida más intensamente y la experiencia sea más
enriquecedora.
Manifestación Conflicto interno
- Entusiasmo
Sobreexcitabilidad Necesidad de eliminar el exceso de
psicomotora - Impulsividad energía o necesidad de expresar la
tensión emocional
- Inquietud física
- Preguntarse sobre el sentido del Inquietud por conocer el mundo,
mundo resolver cuestiones sobre la vida y las
Sobreexcitabilidad personas y entender sus límites. Pasión
- Trasladar a los demás sus preguntas por aprender.
intelectual
- Buscar solución o respuesta a sus
dudas
- Gusto u «obsesión» por Gusto o placer por medio de diferentes
determinados sabores, música, niveles perceptivos (gusto, sentido,
Sobreexcitabilidad texturas, etc. tacto…) y rechazo hacia todos aquellos
sensitiva aspectos que no produzcan gusto por la
sensación tan displacentera que se
experimenta.
- Gran capacidad de inventiva Necesidad de eliminar el exceso de
tensión emocional empleando recursos
- Combinación de imágenes, mentales que dan lugar a productos
Sobreexcitabilidad metáforas así como figuras creativos.
imaginativa lingüísticas
-Baja tolerancia al aburrimiento
-Abstracción a un mundo de fantasía
-Buena memoria afectiva Necesidad por preguntarse cuestiones
Sobreexcitabilidad con importancia emocional (la muerte,
-Preocupaciones relacionadas con la vida, la amistad, el amor…)
emocional situaciones que suponen un impacto
emocional para la persona
Algunos psicólogos consideran estas sobreexcitabilidades pueden ser tanto
positivas como negativas, puesto que un niño puede ser muy energético debido a su
sobreexcitabilidad psicomotora, pero esto puede a su vez impedir que el niño se mantenga
quieto por un momento.
Sentido de justicia
Los jóvenes con altas capacidades se caracterizan por tener un pensamiento ético a través
de lo que valoran cuestiones muy abstractas sobre el sentido humano y el mundo. De ahí
que estos niños se preocupen por conceptos como el bien o el mal, lo justo e injusto, lo
correcto y lo incorrecto.
De todas formas, que los jóvenes con altas capacidades ya muestren interés desde
pequeños por interpretar lo que es bueno y lo malo no determina que ellos se comporten
conforme a una conducta moral, pues a menudo sus creencias difieren de sus
comportamientos.
Funcionamiento cognitivo
Como se ha comentado anteriormente, las altas capacidades ahora se conciben de modo
integral, puesto que una alta capacidad no es algo que solo se pueda observar mediante
los test de inteligencia, sino que el funcionamiento cognitivo de los jóvenes con altas
capacidades es cualitativamente diferente del funcionamiento normal.
La capacidad intelectual de los alumnos con altas capacidades se representa, entre otros
modos, a través de diferentes tareas que requieren ciertos esfuerzos cognitivos. Se ha visto
que, en general, los jóvenes con altas capacidades tienen facilidad para: aprender
tempranamente y sin ayuda, comprender y asimilar información y conceptos nuevos
además de conectarlos, capacidad para enfrentarse a situaciones novedosas partiendo de
los conocimientos previos, comprender ideas complejas y abstractas, o habilidad para
argumentar y razonar.
Por otra parte, también se observa que las personas con altas capacidades tienen un acceso
rápido a los contenidos almacenados en la memoria, tienen gran capacidad de
metaconocimiento que lo emplean para aprender de los errores y dedican más tiempo a la
fase de la planificación cuando se trata de realizar tareas porque lo compensan con la
rapidez en su ejecución y autorregulan su aprendizaje.
En lo que respecta a sus aprendizajes, debido a su capacidad metacognitiva, pueden
realizar de forma rápida generalizaciones cuando descubren algo nuevo y además tienen
gran capacidad de abstracción de los símbolos, lo que hace que la comprensión de los
mismos sea mejor.
Motivación intrínseca y curiosidad hacia los reto
Siguiendo algunas teorías famosas sobre motivación, actualmente distinguimos dos
principales: la intrínseca y la extrínseca. La motivación intrínseca se entiende como una
tendencia inherente de buscar la novedad y el desafío, ampliar las propias capacidades,
explorar y aprender. La motivación intrínseca persigue alcanzar el dominio a través del
interés espontáneo, algo esencial para que el desarrollo cognitivo se experimente con
disfrute.
Por el contrario, la motivación extrínseca se refiere a la realización de una tarea con el fin
de obtener una recompensa ajena a dicha tarea. Este otro tipo de motivación se vincula a
la aceptación personal y a un sentimiento de elección, puesto que no existe una necesidad
natural de llevar a cabo dicha tarea por sí misma, sino que lo que se desea es obtener los
beneficios derivados de ella.
En los jóvenes con altas capacidades, se ha podido observar en algunos estudios que
tienden a mostrar mayor motivación intrínseca, lo que les lleva comprometerse con las
tareas por la satisfacción que sienten cuando se implican en ellas. Las personas con altas
capacidades suelen mostrar preferencia por aquellos problemas que requieren
pensamiento divergente o que tienen más de una solución correcta. Si bien a la población
general tiende a experimentar frustración, desmotivación o inseguridad cuando se
enfrentan a tareas que a corto plazo no serán capaces de resolver, las personas con altas
capacidades parecen tener una mayor resistencia a la frustración, porque, de hecho,
percibir que los problemas son costosos o irresolubles es lo que les lleva a implicarse más
y motivarse por tratar de resolverla.
El desarrollo asincrónico
Una singularidad de los jóvenes con altas capacidades es el Síndrome de asincronía
planteado. Este síndrome alude a los diferentes ritmos de desarrollo de ciertas áreas de
los individuos con altas capacidades. Al parecer, la evolución de distintas facetas del
desarrollo parece no ser lineal. Esto hace que ciertas capacidades se desarrollen con más
antelación que otras, dando lugar a disincronías internas y externas.
Algunos psicólogos a lo largo del tiempo han podido identificar varios tipos de
disincronías que se producen a diferentes niveles del individuo con altas capacidades:
- Las disincronías internas, que se producen dentro del seno del propio individuo.
Estas disincronías suelen contrastarse por el gran desfase entre el nivel intelectual
y la capacidad de lectura frente a las grandes dificultades de escritura. De hecho,
muchos de los niños con altas capacidades aprenden a leer por sí mismos, sin que
se les haya instruido en el aula. Sin embargo, presentan una mano aparentemente
inhábil para seguir el ritmo de la programación mental. Esta disincronía interna
revela una falta de igualdad entre el desarrollo intelectual y el desarrollo
psicomotor, pues este segundo suele estar mucho menos avanzado que el primero.
- Además, también se han podido identificar dificultades que los jóvenes con altas
capacidades presentaban en el ámbito afectivo. A pesar de que los niños con altas
capacidades presenten a menudo razonamientos complejos y lógicos, presentan
ansiedad y miedo propios de niños infantiles. Algunas dificultades que se derivan
de este hecho se relacionan con las reacciones que los padres pueden tener para
aceptar los comportamientos tan inmaduros que un niño con tal inteligencia puede
tener. Estas serían las disincronías afectivas características de los jóvenes con
altas capacidades.
- Por último, también mencionamos las disincronías sociales, que se extienden a
diferentes contextos relacionales donde el individuo con altas capacidades se
desarrolla. En lo que respecta al colegio, la disincronía se encuentra entre el
desfase del desarrollo intelectual de los niños con altas capacidades y el desarrollo
intelectual medio del resto de niños que se encuentran en su aula. Esta disincronía
produce a menudo una inadaptación al entorno escolar que puede ser perjudicial
para su desarrollo. Otra disincronía social también se observa con los progenitores
de los niños con altas capacidades. Los padres son quienes más conocen las
características personales y las capacidades de sus hijos, pero a menudo no son
capaces de aceptar y afrontar su peculiaridad. A menudo suelen producirse una de
estas dos alternativas: esperar que el niño se comporte conforme a su edad y
rechazar las aportaciones que éste hace mediante razonamientos o debates o
generar expectativas demasiado altas acorde a su desarrollo intelectual olvidando
la importancia de otros aspectos como el juego, los amigos o la socialización
igualmente importantes en un niño.
https://www.youtube.com/watch?v=mPoVx_De0P8