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Prótesis Total Removible

Módulo 4
Prótesis
bases y fundamentos

15
Capítulo 15. introduccion a la PTR
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

¿Cómo se resuelve la rehabilitación En el paciente naturalmente dentado, la propio-


de un paciente desdentado total? cepción derivada de los receptores periodontales
contribuye al control neuromuscular de los movi-
Antes de responder a esta pregunta sería conve- mientos mandibulares y permite que la dentadura
niente saber como se define a un paciente desden- natural funcione sobre una posición intercuspídea
tado total: “empíricamente es simplemente un pa- estable, el paciente desdentado que carece de ese
ciente que ha perdido todas sus piezas dentarias”, control propioceptivo periodontal, no logra dominar
científicamente se sabe que se trata de un individuo los movimientos mandibulares y si se suma la ines-
que tiene interrumpido su sistema estomatognáti- tabilidad propia de este tipo de prótesis, le resulta
co a nivel del componente dentario. Este sistema dificultoso su uso.
comprende todas aquellas estructuras destinadas
a la recepción, masticación y deglución de los ali-
mentos e interviene en forma activa en otras funcio-
nes importantes como la salivación, la fonética, la
respiración, el gusto, el estado postural, etc. Es un
sistema compuesto por el sistema osteodentario,
el sistema neuromuscular, por ambas articulacio-
nes témporo-mandibulares y por todo un sistema
de glándulas, vasos y anexos imprescindibles para
su funcionamiento. Figura 1.

Los objetivos finales de la restauración de la


boca desdentada no difieren de los de otras reha-
bilitaciones protéticas, siempre se trata de restaurar
la estética y la función, siendo en prótesis “función”
sinónimo de oclusión. Sin embargo las diferencias
entre los dientes artificiales y los naturales nos obli-
gan a considerar a las prótesis totales removibles
como un problema con requerimientos diferentes.
Las prótesis totales se diferencian de la dentadura Fig. 3a. Ver como predomina el aspecto senil. Ma-
natural en que carecen de la inervación y del sopor- yor edad.
te del ligamento periodontal. Figura 2.

Fig. 1. Fig. 3b. Ver como predomina el aspecto senil. Me-


diana edad.

Fig. 3c1 y 3c2. Ver como predomina el aspecto


Fig. 2. senil. Niño.

515
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 4. Santiago, 5 años. Displasia Ectodérmica.

Fig. 5. Aspecto senil consecuencia de la pérdida


dentaria. Colapso de tejidos duros y blandos.

La pérdida de las piezas dentarias no es sinó-


nimo de vejez, por lo tanto se podrán encontrar
pacientes desdentados totales de diversas edades,
aún algunos muy jóvenes; ya que existen patologías
sistémicas como por ejemplo la displasia ectodér-
mica que puede conllevar a agenesias parciales o Fig. 6a y 6b. Facies del paciente dentado.
totales. Figura 3 y 4.

No es motivo de esta obra describir las distintas


causas por las cuales se produce la desdentación total, tos pacientes tienen dificultades para su alimentación
pero lo que sí es real, es que sigue existiendo a pesar que acarrean trastornos en el aparato digestivo por la
de los grandes avances de la odontología en cuanto a inadecuada preparación del bolo alimenticio. Figura 5.
la prevención para el paciente naturalmente dentado.

Así es de ver que conjuntamente con la pérdida de Aspecto psicológico


las distintas funciones del sistema estomatognático, lo
más visible es la aparición de las facies seniles, tan típi- Es conveniente contemplar el aspecto psicoló-
cas de ver en el paciente desdentado total; además es- gico del paciente frente a la pérdida total de sus

516
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 6 c-e. Facies del paciente desdentado y su rehabilitación devolviendo funciones estéticas y masticatorias.

Fig. 7 a-d. La diferencia entre las resoluciones será la retención que se logra y a partir de allí una oclusión
más segura y repetible evitando el desplazamiento de las bases protéticas brindando seguridad y confort.

piezas dentarias y el uso de prótesis totales remo- oclusal deficiente produce la movilización de toda
vibles. la base protética, generando dolor, pérdida de
la estabilidad y de la intimidad de contacto entre
La psicología ya ha descripto la importancia y la base protética y el terreno de soporte. Esta si-
significación que para toda persona tiene la boca y tuación sucede con frecuencia en mayor o menor
los dientes a nivel inconsciente, como así también grado de acuerdo al caso clínico. En casos muy
la angustia que produce su pérdida, pues se sabe desfavorables el desplazamiento protético en los
que pierde lo que no puede volver a tener y se ace- tres planos del espacio puede llegar hasta los 10
lera el proceso involutivo (envejecimiento). (diez) milímetros durante la función bucal, siendo
de esta manera imposible lograr contactos oclusa-
les adecuados porque se pierde la dirección axial
Ente protético rehabilitador de la fuerza oclusal. Figura 7.

La rehabilitación de este tipo de pacientes se Por lo expuesto muchos autores consideran a


realizará con una prótesis total removible que va a la prótesis total removible (prótesis de carga neta-
restituir las funciones y el volumen perdido por el mente mucosa) como una rehabilitación de las más
colapso de los tejidos duros (reabsorción ósea) y inconfortables para su uso. Esto no es más que la
blandos (pérdida de la plenitud facial con el consi- síntesis de la problemática del desdentado total.
guiente aspecto senil). Figura 6.
Entonces ¿qué hacer? Se verá uno de los cami-
A diferencia de otros tipos de prótesis, la pró- nos posibles a seguir.
tesis total removible tiene comprometido el sopor-
te, la retención y la estabilidad, dado que el tejido El desafío para el profesional será trabajar con
de soporte no es rígido, ni estable, un contacto precisión para lograr el mejor ajuste de la base pro-

517
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 8 a-d. Poniendo a prueba parámetros perdidos. Dimensión Vertical Disminuida.

tética y el mantenimiento de esa intimidad de con-


tacto entre la base protética y el terreno de soporte
a través del tiempo y obtener contactos oclusales
correctos, repetibles y en equilibrio con ambas ar-
ticulaciones témporo-mandibulares para lograr la
estabilidad protética.

Para esto el profesional deberá conocer los pa-


rámetros de referencia a tomar para ubicar los dien-
tes artificiales en equilibrio con el resto del sistema
estomatognático. “Tras la pérdida de las piezas
dentarias se dispone de pocos o ningún punto de
referencia sobre la forma y el color de los dientes, Fig. 9.
su distribución en las tres dimensiones y la relación
entre los maxilares y la forma de oclusión del com-
plejo masticatorio”.

Por todo lo enunciado se puede inferir que la re-


habilitación de un paciente desdentado total es una
tarea compleja, por la multiplicidad de funciones a
restituir.

Compromiso del paciente

El paciente deberá comprender la envergadura


del tratamiento que se va a realizar, las limitaciones
del mismo, el tiempo que va a demandar la rehabi-
litación, como así también el tiempo de adaptación
al nuevo ente protético que se le instalará. De acá
surge la importancia de la colaboración y el compro-
miso que éste deberá asumir. La literatura odonto-
lógica remite a la adaptación neuromuscular, la cual
se encuentra disminuida en los pacientes de mayor
edad y en aquellos psicológicamente afectados. Fig. 10 a-b. Paciente dentado.

518
Osvaldo Tomás Cacciacane

Clasificación de la prótesis total re- ¿Por qué es necesario plantearse esta pregun-
movible ta? Simplemente por la necesidad de establecer
una conducta preventiva.
La rehabilitación con prótesis total removible se
puede clasificar de la siguiente forma: El tiempo de duración de una prótesis total re-
movible es aquel durante el cual se mantengan
Prótesis diagnóstica: es aquella que se realiza vigentes los parámetros de soporte, retención y
con la finalidad de poner a prueba alguno de los estabilidad, para lo cual el operador deberá reali-
parámetros perdidos, por ejemplo la dimensión ver- zar controles periódicos después de la adaptación
tical. Figura 8. neuromuscular de las prótesis cada seis meses,
evaluando la necesidad de correcciones del ente
Prótesis de mediana duración: es la prótesis que
protético, fundamentalmente chequeando la oclu-
forma parte de un tratamiento más complejo y se va
sión estática y dinámica en boca del paciente, dado
a utilizar en forma transitoria, ejemplos: prótesis to-
tal removible inmediata, sobre implantes durante la que la misma sufre alteraciones por desgastes que
etapa de oseointegración (6 a 9 meses). Figura 9. son propios de los dientes artificiales. Estos des-
gastes se verán incrementados en pacientes que
Prótesis de mayor duración: es la que se cons- tienen algún tipo de parafunción, como por ejemplo
truye sobre un terreno de soporte estable y cuando el bruxismo. Figura 11 y 12.
no hay necesidad de modificar parámetros protéti-
cos. Figura 10. Si bien la literatura odontológica describe méto-
dos extraorales para el control de la oclusión de una
¿Qué tiempo de duración tiene una prótesis to- prótesis (remonta), consideramos que es suficiente
tal removible? con el control en boca del paciente.

Fig. 10 c-e. Rehabilitación de mayor duración.

Fig. 11 a-c. Prótesis oclusalmente desgastadas. Obsérvese en este caso, 8 años después de la instala-
ción, su evolución sin haber existido controles periódicos: La pérdida de la armonía oclusal y la adaptación
del sistema consecuencia de la parafunción.

Fig 12 a-b. Prótesis oclusalmente desgastadas.

519
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 13a. Diferentes biotipos de Fig. 13b. Diferentes biotipos de Fig. 13c. Diferentes biotipos de
pacientes. Poca tonicidad. BIOTI- pacientes. BIOTIPO TEMPORAL pacientes. BIOTIPO II MASETERI-
PO I. O INTERMEDIO. NO.

Esta forma de proceder permite ahorrar tiempo lidad no se mantienen, ni se pueden corregir, será
clínico y evitar que el paciente tenga que dejar las necesario realizar una nueva rehabilitación, ya que
prótesis para su control. esto contribuirá a la preservación de dichos tejidos
es decir a la prevención. La reabsorción ósea se
Por lo tanto se deberá considerar el biotipo del verá incrementada por la presión de las prótesis
paciente para estimar un tiempo de duración. sobre el terreno de soporte, pero fundamentalmen-
te por las fuerzas de oclusión desequilibrantes. Fi-
El paciente de biotipo 1, es aquel que tiene una gura 14.
tonicidad muscular mediana o débil, sin hábitos pa-
rafuncionales (observable en las prótesis en uso), La pérdida de las piezas dentarias ya produce
emocionalmente estable; este biotipo es potencial- un colapso del tejido duro y blando y además la
mente preservador de los parámetros protéticos.
La duración promedio de las prótesis será de 5
(cinco) años.

Como contrapartida aquel paciente que no re-


úna los requisitos anteriormente mencionados será
considerado un biotipo 2, es el que potencialmen-
te, se sabe que va a alterar la estructura protética
(mayor tonicidad, hábitos parafuncionales, céntrica
errante, etc.) En estos casos la duración de las pró-
tesis será mucho menor. Figura 13.

Además se deberá controlar el estado de salud


de los tejidos de soporte (mucosa y hueso). Cuan-
do los parámetros de soporte, retención y estabi-

Fig. 14. Atrofia de los tejidos duros como conse- Fig. 15 a1-a2. Las necesidades obedecen en la
cuencia de la pérdida dentaria. mayoría de los Casos a razones estéticas y/ o fun-
cionales. PERDIDA DE DIMENSION VERTICAL.

520
Osvaldo Tomás Cacciacane

desaparición de la fuente de irrigación (periodonto), Objetivos


hace que la nueva fuente de irrigación (periostio),
sea la receptora de las cargas y de las fuerzas que A través de la historia en Prótesis Total Remo-
se originan en el plano oclusal. Lo anteriormente di- vible primero se pensó en restablecer el aspecto
cho se puede sintetizar así: estético, pero ya Gysi y colaboradores en 1904 es-
tablecieron y aplicaron estudios sobre articulación y
oclusión, no solo desde un punto de vista estático
SI LAS FUERZAS DE OCLUSIÓN SON sino también dinámico. Figura 15.
DESEQUILIBRANTES
En síntesis, el objetivo es el equilibrio y la armo-
i nía de las prótesis con la posición mandibular repe-
MAYOR REABSORCIÓN ÓSEA tible y funcionalmente estética. Figura 16.

Fig. 15 b1-b3. Las necesidades obedecen en la mayoría de los Casos a razones estéticas y/ o funcionales.
TRASTORNOS DENTARIOS QUE LLEVAN A UNA REHABILITACION COMPLETA.

Desarrollo esqueltico del tratamiento

Fig. 16a. Normodentado, pará- Fig. 16b. Edéntulo, ausencia de Fig. 16c. Ubicación espacial del
metros a copiar. parámetros. plano oclusal protético.

Fig. 16d. Orientación del plano Fig. 16e. Posicionamiento del Fig. 16f. Relación céntrica tenta-
oclusal. plano vertical. D.V. tiva. Intermedia.

521
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 16g. Registros de relación Fig. 16h. Representación del sis- Fig. 16i. Objetivo final. Armonía
céntrica de mayor certeza. tema en Articulador. ocluso-articular.

bibliografía Alfred H Geering; Martin Kundert; Atlas de protesis total y


sobredentaduras 2º edicion. Masson - Salvat odontolo-
CAPUSSELLI, H.; SCHVARTZ T. “Tratamiento del desdenta- gia. 1993
do Total”. 3º Edición. 1987. Editorial Mundi. Pedro Saizar. - Prostodoncia total. 1972. Editorial Mundi
ALVAREZ CANTONI, H.; FASSINA, N. “Colección Funda- S.A.I.C y F. Buenos Aires
mentos, técnicas y clínica en rehabilitación bucal. Tomo Sheldon Winkler BA, DDS, FACD; Prostodoncia Total. 2001
II. Prótesis Total Removible”. 2002. Editorial Hacheace.
Editorial Limusa SA DE C.V. Grupo Noriega Editores. Bal-
DRÜCKE, W.; KLEMT B.; “Bases de la prótesis dental total”
1991. Ediciones Doyma. deras 95. Mexico D.F.
KOECK, B. “Prótesis completas”. 4º Edición. 2007. Elsevier ÖWALL, B.; KÄYSER, A.; CARLSSON, G. “Odontología Pro-
Doyma, S. L. tésica. Principios y estrategias terapeúticas”. 1997. Mos-
BOUCHER, C. O. “Prótesis para el Desdentado Total”. 1º by / Doyma Libros, S. A.
Edición. 1977. Editorial Mundi. BIOTTI PICAND, J.; MANNS FREESE, A.; GONZÁLEZ CER-
ALONSO, A.; ALBERTINI, J.; BECHELLI, H. “Oclusión y CEDA, C., LOEFF MIRELMANN, N. “Glosario de Oclu-
diagnóstico en rehabilitación oral”. 1999. Editorial Médi- sión Dentaria y Trastornos Temporomandibulares”. 2006.
ca Panamericana S. A. Amolca.

522
Prótesis
bases y fundamentos

16
Capítulo 16. Examen Clínico, Diagnóstico,
Pronóstico y Plan de Tratamiento
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

Diagnóstico Cualquier tratamiento que se realiza sobre un


ser vivo, tiene que considerar obligatoriamente dos
El diagnóstico consistirá en la evaluación científi- aspectos simultáneos, uno mental (psíquico) y uno
ca de las condiciones de la cavidad bucal. Haremos orgánico (somático). Así como se considera la ac-
por ende un diagnóstico bucal y un diagnóstico ción del tratamiento (en este caso la construcción
protético. de prótesis completas) sobre el componente orgá-
nico del individuo (mucosas, músculos, tejido óseo,
El diagnóstico bucal remite a los parámetros de A.T.M., etc.) es indispensable considerar su acción
normalidad y el protético a las probabilidades de sobre el componente psíquico, y más aún tener
arribar a una rehabilitación exitosa o no (Saizar). en cuenta la influencia que sobre ese componente
pueden ejercer otros individuos estrictamente liga-
Es decir evaluar los diferentes reparos anatómi- dos a la vida psico-emocional del paciente (familia-
cos que podrán contribuir de forma favorable o no res, amigos, etc.).
en el accionar de la futura prótesis.
De ahí la importancia de un comentario conti-
núo con el paciente a través de todo el tratamiento,
Anamnesis sobre las dificultades que se presentan y el modo
en como se van a ir solucionando, escuchando y
Mediante la realización de una anamnesis deta- aceptando sugerencias razonables del paciente y/o
llada, el odontólogo tiene la oportunidad de cono- la de los familiares que lo acompañan.
cer determinadas características de la personalidad
y de la vida del paciente que quizás puedan tener Cuando el ritmo vital del paciente experimenta
un efecto negativo o positivo sobre el desarrollo o el alguna alteración aunque sea mínima, la colocación
resultado del tratamiento. En prótesis odontológica de prótesis dentales o incluso las medidas prepa-
la frase: No trates nunca un paciente que te sea ratorias pueden desencadenar en ciertos casos un
desconocido, reviste una enorme importancia. comportamiento adverso al tratamiento. El espec-
tro puede abarcar desde la falta de interés, unida a
En primer lugar es necesario que el paciente y el una disminución de la cooperación, hasta una aver-
operador establezcan una buena relación que per- sión manifiesta hacia la prótesis y el odontólogo.
mita realizar la rehabilitación con un paciente bien
predispuesto y que éste no se sienta víctima de una Como regla general a tener siempre presente, el
práctica odontológica, que si bien podrá ser exito- éxito de un tratamiento protético consiste en cons-
sa, es traumática. truir prótesis que puedan funcionar dentro del mar-
gen de adaptación individual del paciente objeto del
Es nuestro criterio que esta práctica sea acepta- tratamiento.
da por el paciente como necesaria.

Cualquier intervención odontológica genera en Anamnesis Protética


la mayoría de los pacientes una amenaza a su in-
tegridad psico - física, por lo tanto generará una El conocer cuanto tiempo lleva como desden-
respuesta que, de acuerdo a su actitud podrá ser tado total, indica mayores o menores posibilidades
inmediatas de integrar a la prótesis dentro de su
positiva o negativa. No será más que establecer un
margen de adaptación.
pronóstico de cooperación.

El operador deberá contribuir al predominio de


actitudes positivas.

Se pueden enumerar muchas actitudes del ope-


rador, como ser:

• Propiciar un espacio agradable y conforta-


ble, con intimidad para escuchar.

• Buenas maneras.

• Conocer las necesidades del paciente: es-


téticas y/o funcionales.

• Explicar las limitaciones del tratamiento.

• Evaluar luego del diálogo cuál es el grado Fig.1. Paciente que se presenta con estos antece-
de comprensión del tratamiento propues- dentes protéticos será un anticipo de conflicto en el
to. pronóstico de adaptación neuromuscular.

525
Prótesis. Bases y fundamentos

El conocer si el paciente ha sido portador de • Evaluación de la dimensión vertical.


prótesis, brinda una idea sobre la importancia que
le atribuye a su salud, y permite prejuzgar un umbral • Evaluación de la posición de oclusión cén-
de adaptación protética mucho más accesible que trica.
en caso contrario.
• Evaluación del soporte, retención y estabi-
Si es portador de prótesis (figura 1): lidad.

• Saber el resultado del uso de las prótesis, • Estética.


nos indicará su capacidad de adaptación.
Diferente será cuando no ha sido portador de
• Evaluar si los parámetros de las prótesis en prótesis. En estos casos se presume un proceso de
uso son adecuados y con los cuales el pa- adaptación mucho más lento y prolongado.
ciente se encuentra adaptado neuromuscu-
larmente. En estos casos se deberá ser muy Es de suma utilidad en el orden estético, el apor-
cauto en introducir grandes cambios ya que te que pueda hacer el paciente con fotos, videos,
con frecuencia pueden ser no aceptados modelos en el caso de tenerlos de cuando era den-
por el paciente. tado, ya que nos permitirá la copia.

• Realizar un diagnóstico de las prótesis en Nos parece oportuno hacer referencia al trabajo
uso permitirá contar con referencias de mu- que a continuación se transcribirá textualmente, en
cho valor para la nueva rehabilitación. donde los autores demuestran la importancia de la
rehabilitación protética en tiempo y forma adecuada
Los parámetros a evaluar son: para no alterar las funciones del sistema.

• La extensión de la base. Desde ya agradecemos a los autores de dicho


trabajo, la colaboración y el permiso de incluirlo en
• Evaluación del plano de oclusión. esta obra.

Facultad de Estomatología de La Habana

Riesgo de Desdentamiento, Tiempo de Rehabilitación Protésica y Síntomas del Tracto


Digestivo Superior

Autores

 r. Nayib Rodríguez Enríquez; I; Dra. Ileana Grau León; II Dr. Rodolfo J. Stusser Beltranena III;Dra. Irma García
D
Freyre. IV

I Especialista de I Grado en Prótesis Estomatológica. Profesor Instructor, Facultad de Estomatología, Universi-


dad de la Habana, Cuba E mail: <[email protected]>

II Doctora en Ciencias Estomatológicas. Especialista de II Grado de Prótesis Estomatológica. Profesora Titular,


Decana de la Facultad de Estomatología, Universidad de la Habana.

III E
 specialista de II Grado de Bioestadística. Médico Investigador y Profesor, Jubilado.

IV Doctora en Ciencias Médicas. Médico Especialista de II Grado en Fisiología. Profesora Consultante e Inves-
tigadora, Instituto Nacional de Gastroenterología.

RESUMEN

Objetivo: Determinar factores de riesgo del desdentamiento y la asociación de trastornos del tracto digestivo
superior con el edentulismo no rehabilitado con prótesis oportunamente.

Pacientes y métodos: Cien pacientes entre 40 y 65 años, 50 edéntulos y 50 dentados, fueron interrogados y
examinados con una encuesta analítica caso-control retrospectiva y de sección transversal de 40 variables, en la
Facultad de Estomatología entre 2006-2008.

Resultados: Las odontopatías, poca educación en salud dental, escolaridad, higiene oral, acceso a servicios
dentales, y ancianidad, mostraron altos riesgo del desdentamiento significativos, p ≤ 0.05.

526
Osvaldo Tomás Cacciacane

Se encontraron diferencias porcentuales elevadas a favor de los edéntulos con significación clínica y estadísti-
ca, p ≤ 0.05, en tener síntomas digestivos, más de 3 síntomas, regurgitación, disfagia, dolor retro-esternal, pirosis,
plenitud gástrica, vómitos, y síntomas post-desdentamiento (> 3 dientes).

Los edéntulos fueron 7.2 años más añosos, tuvieron 2.3 más síntomas digestivos en medias, y estuvieron 12 me-
ses más sin rehabilitación protésica en mediana, que los íntegros dentarios, con significación estadística, p ≤ 0.05.

Los edéntulos mostraron asociación entre demora de rehabilitación protésica de 25 a 144 meses, y tener 3
síntomas o más (en el límite, p=0.051), y padecer disfagia, pirosis y acidez --significativa clínica y estadísticamente,
p ≤ 0.05.

Conclusiones: Se confirmaron factores de riesgo y halló asociación estadística entre desdentamiento, tiempo
sin prótesis y síntomas del tracto digestivo superior. Se sugiere promover programas de educación para la salud
bucal, en sectores de bajo nivel educacional, para disminuir riesgos, prevenir edentulismo, y divulgar la importan-
cia de la rehabilitación protésica oportuna.

Palabras claves: edentulismo, desdentamiento progresivo, rehabilitación protésica, síntomas y trastornos del
tracto digestivo superior.

INTRODUCCION

La masticación es esencial en la preparación del bolo alimenticio e inicio de la digestión en el tracto digestivo
superior (TDS); y la integridad dentaria constituye un elemento decisivo en este proceso.(1,2) El rol del desdenta-
miento en los trastornos del proceso digestivo, aunque reconocido desde la antigüedad, ha recibido poca atención
tanto en la literatura odontológica como gastroenterológica.(3-5) La hipótesis de que una inadecuada masticación
por pérdida progresiva de dientes, sin una rehabilitación protésica oportuna y gradual, favorezca la progresión a lo
largo de la vida de trastornos del TDS, ha sido poco investigada, y sus resultados aún no son concluyentes.(6-9)

El propósito de este estudio fue determinar la posible influencia del desdentamiento progresivo, sin rehabi-
litación protésica oportuna, en la aparición de trastornos del TDS. Los objetivos fueron: determinar los riesgos
socio-demográficos, de antecedentes patológicos, y estilos de vida del desdentamiento progresivo; e identificar
síntomas y trastornos del TDS asociados al edentulismo y la rehabilitación protésica demorada.

PACIENTES Y METODOS

Cien pacientes entre 40 y 65 años, 50 edéntulos y 50 dentados íntegros, fueron interrogados y examinados
con una encuesta analítica de caso-control retrospectiva y de sección transversal de 40 variables, que fueron bus-
cando servicios estomatológicos en la Clínica de Prótesis y de Operatoria, de la Facultad de Estomatología entre
diciembre de 2006 y de 2008, pertenecientes al área de salud de Plaza en Ciudad Habana.

Criterio de inclusión
(Grupo I Casos: Edéntulos totales)

Se incluyeron los pacientes que presentaran desdentamiento total maxilar y mandibular o desdentamiento total
en la mandíbula o el maxilar no rehabilitado (sin caras triturantes); o mal rehabilitado por prótesis que no permitie-
ran una correcta masticación, siendo prácticamente nulo su rendimiento masticatorio.

(Grupo II Control: Dentados Íntegramente)

Se incluyeron los pacientes que presentaran todos sus dientes en boca al ser examinados o solo le faltaban
hasta tres dientes. La ausencia de esta cantidad de dientes, según algunos autores, no afecta el rendimiento
masticatorio. Si faltaban tres molares, se incluyeron aquellos rehabilitados por prótesis fija o implante ya que el
rendimiento masticatorio con este tipo de rehabilitación no se afecta prácticamente.(10-12)

Criterios de exclusión (Para ambos grupos)

Se excluyeron los pacientes con cualquier enfermedad o síndrome agudo, o diagnosticados con cáncer bu-
cal; alteraciones mentales, nerviosas y/o psíquicas, que dificultaran la entrevista; enfermedades auto-inmunes,
metabólicas, neurológicas o alteraciones musculares, o de la articulación témporo-mandibular, que afectaran su
masticación; y que ingirieran medicamentos irritantes de la mucosa gástrica.

A cada paciente se le informó sobre el estudio, y se obtuvo su consentimiento por escrito para participar en
el mismo.

527
Prótesis. Bases y fundamentos

Variables del Estudio

De acuerdo a los objetivos, se seleccionaron y operacionalizaron 40 variables: socio-demográficas, antece-


dentes patológicos, estilos de vida, integridad dentaria, tiempo de rehabilitación protésica, síntomas del TDS; y se
pre-codificaron en una micro-historia clínica que se llenó a cada paciente.

Análisis Estadístico

Se estimaron porcentajes y riesgos relativos crudos por razones de probabilidad a los datos cualitativos, y
medias ± desviación estándar, medianas, rangos y percentiles a los cuantitativos, con sus respectivos intervalos
de confianza del 95%. Se hicieron pruebas Ji-Cuadrado y Exacta de Fisher a los datos cualitativos, y pruebas de t
de Student y U de Mann-Whitney, a los cuantitativos, con nivel de significación, p ≤ 0.05. Se utilizaron programas
estadísticos SPSS versión 13 y EPIDAT versión 3.2.

RESULTADOS

Se hallaron diferencias porcentuales y riesgos relativos crudos clínica y estadísticamente significativos, p ≤


0.05, en los factores hipotéticamente de riesgo de desdentamiento siguientes: odontopatías, poca educación en
salud dental, escolaridad e higiene bucal y acceso a servicios dentales, y ancianidad. Dieta hiper-glucídica, fumar,
diabetes mellitus, tomar café, sexo femenino e inestabilidad conyugal, mostraron niveles de riesgo no significati-
vos, p > 0.05. Beber alcohol no mostró riesgo ni protección. (Ver tabla 1).

Se encontraron diferencias porcentuales elevadas a favor de los casos edéntulos con significación clínica y es-
tadística, p ≤ 0.05, en las variables siguientes: tener síntomas del TDS, más de 3 síntomas, regurgitación, disfagia,
dolor retro-esternal, pirosis, plenitud gástrica, vómitos, y síntomas pre-desdentamiento y post-desdentamiento,
aunque en este último la diferencia fue del doble. En epigastralgia y acidez las diferencias fueron no significativas,
p > 0.05. (Ver tabla 2).

Los edéntulos tuvieron en media 7.2 años más, 2.3 síntomas digestivos más, y estuvieron en mediana 12
meses más sin rehabilitación protésica, que los íntegros dentarios, con significación estadística, p ≤ 0.05. Meses
con rehabilitación protésica fue 0 en ambos grupos. (Ver tabla 3).

Los edéntulos mostraron asociación entre demoras de rehabilitación protésica, sobre todo de 25 a 144 meses,
y tener 3 síntomas o más (importante clínicamente, aunque en el límite, p=0.051), y padecer disfagia, pirosis y
acidez --significativa clínica y estadísticamente, p ≤ 0.05. (Ver tabla 4). Asociaciones entre espera por prótesis de
1 a 24 meses, y aparición de síntomas post-desdentamiento (> 3 dientes), tener síntomas del TDS, regurgitación,

Tabla 1. Diferencias Porcentuales y Riesgos Relativos Crudos de Características de Pacientes con Desdentamien-
to e Integridad Dentaria.

Diferencia de % p
Factor RR IC95%
Casos - Controles (Valor)

Poca educación dental 54 118 [6.9 - 2021.0] 0.00005


Odontopatías 54 118 [6.9 - 2021.0] 0.00005
Escolaridad 1ria ó 2ria 28 40 [2.3 - 694.5] 0.00005
Poca higiene oral 68 36 [10.9 - 122.2] 0.0005
Ancianidad (61 - 65 años) 32 7.7 [2.4 - 24.7] 0.0005
Bajo acceso servicios dent. 42 6.2 [ 2.6 -14.7 ] 0.0005
Dieta hiper-glucídica 12 3.4 [0.9 – 13.6] 0.121
Fumar 16 2.0 [0.9 - 4.5] 0.149
Diabetes mellitas 8 5.4 [0.6 - 48.4] 0.204
Tomar café 14 1.8 [0.8 - 3.9] 0.229
Sexo femenino 6 1.3 [0.6 - 3.0] 0.671
Inestabilidad conyugal 4 1.2 [0.5 - 2.6] 0.838
Beber alcohol 0 1.0 [0.2 - 5.2] 1.000

RR: riesgo relativo crudo: estimado por la razón de productos cruzados entre casos y controles factor por factor.
(1: no riesgo; > 1: factor riesgo; < 1: factor protector); IC95%: intervalo de confianza del 95%, de Cornfield o Woolf
(si incluye 0); p: Valor de error α (nivel de significación p ≤ 0.05); Prueba Probabilidad Exacta de Fisher (2-colas).
Fuente: Datos de encuesta.

528
Osvaldo Tomás Cacciacane

Tabla 2. Diferencias Porcentuales de Síntomas del TDS de Pacientes con Desdentamiento e Integridad Dentaria.

Diferencia
p
Manifestación Casos Controles (Valor)
No. % No. %

Asintomático (TDS) 2 4 25 50
0.0005
Sintomático (TDS) 48 96 25 50
0 - 3 síntomas (TDS) 29 58 50 100
0.0005
> 3 síntomas (TDS) 21 42 0 0
Disfagia 22 44 2 4 0.0005
Regurgitación 30 60 3 6 0.0005
Dolor retro-esternal 16 32 0 0 0.0005
Pirosis 16 32 3 6 0.001
Plenitud gástrica 28 56 12 24 0.001
Vómitos 5 10 0 0 0.022
Epigastralgia 19 38 11 22 0.081
Acidez 24 48 17 34 0.155
Aparición de síntomas (TDS):
2 4 25 50
asintomático
Sínt. pre-desdentam.(≤ 3 dientes) 0 0 25 50
0.0005
Sínt. pre-desdentam.(> 3 dientes) 17 34 0 0
Sínt. post-desdentam.(> 3 dientes) 31 62 0 0

* Valor de p afectado por varias celdas con valores esperados < de 5. p: Valor de error α (nivel de significación p
≤ 0.05); Prueba Ji-Cuadrado (2-colas). Fuente: Datos de encuesta.

Tabla 3. Diferencias de Promedios de Antecedentes y Síntomas del TDS de Pacientes con Desdentamiento e
Integridad Dentaria.

Media ± DE
Mediana [P 25, P 75] Diferencia de p
Variable IC95%
promedios (Valor)
Casos Controles

Edad 56.1 ± 6.7 48.9 ± 6.6 7.2 [4.6 - 9.8] 0.0005

Meses sin prótesis


12 [0 ; 36] 0 [0 ; 18] 12 - 0.02
dental

Meses con prótesis


0 [0 ; 4] 0 [0 ; 15] 0 - 0.895
dental

No. de síntomas
3.2 ± 1.9 1.0 ± 1.1 2.3 [1.7 - 2.9] 0.0005
del TDS

Media ± DE: desviación estándar; mediana [percentiles 25 y 75]; p: Valor del error α (nivel de significación p ≤
0.05); Pruebas t de Student y U de Mann-Whitney (2-colas), según normalidad o no de las variable. Fuente: Datos
de la encuesta.

529
Prótesis. Bases y fundamentos

Tabla 4. Porcentajes de Síntomas del TDS en Grupo de 50 Casos Edéntulos según Tiempo sin Prótesis.

Demora en Casos Desdentados


0 meses 1 - 24 m 25 – 144 m p
Manifestación (Valor)
No. % No. % No. %

Asintomático (TDS) - - 2 100 - -


0.286*
Asintomático (TDS) 13 27.1 20 41.7 15 31.3

0-3 síntomas (TDS) 10 34.5 14 48.3 5 17.2


0.051
> 3 síntomas (TDS) 3 14.3 8 38.1 10 47.6

Disfagia 2 9.1 8 36.4 12 54.5 0.002

Pirosis 4 25.0 4 25.0 8 50.0 0.001

Acidez 9 37.5 6 25.0 9 37.5 0.030

Regurgitación 5 16.7 15 50.0 10 33.3 0.182

Vómitos - - 3 60.0 2 40.0 0.377*

Dolor retro-esternal 5 31.3 7 43.8 4 25.0 0.800*

Epigastralgia 4 21.1 9 47.4 6 31.6 0.822 *

Plenitud gástrica 6 21.4 13 46.4 9 32.1 0.707


Aparición síntomas (TDS):
- - 2 100 - -
asintomático
Sínt. pre-desdent. (≤ 3
- - - - - -
dientes)
0.232*
Sínt. pre-desdent. (> 3
7 41.2 5 29.4 5 29.4
dientes)
Sínt. pos-desdentam. (> 3
6 19.4 15 48.4 10 32.3
dientes)

Valor de p afectado por varias celdas con valores esperados < de 5. p: Valor de error α (nivel de significación p ≤
0.05); Prueba Ji-Cuadrado (2-colas). Fuente: Datos de encuesta.

y vómitos, dolor retro-esternal o epigastralgia --de origen digestivo--, y plenitud gástrica, aunque tuvieron valor
clínico, fueron menos ostensibles, p > 0.05.

Los íntegros dentarios no mostraron asociación ostensible entre no necesitar prótesis (0 mes) y aparición de
síntomas pre-desdentamiento (≤ 3 dientes), estar asintomático, plenitud gástrica y acidez; y aún menos ostensi-
ble, con regurgitación, epigastralgia y plenitud gástrica, por escasas frecuencias, p > 0.05. (Ver tabla 5).

DISCUSIÓN

Factores de Riesgo del Edentulismo.

Se evidenció que las odontopatías, poca escolaridad, educación sanitaria, higiene oral y acceso a servicios
estomatológicos, y edad avanzada, son factores de riesgo de desdentamiento. Entre ellos, tener odontopatías o
poca educación sanitaria, origina 100 veces más riesgo de desdentamiento que no tenerla.

Estos resultados coinciden con la literatura consultada en que el nivel sociocultural, y características del sis-
tema de atención de salud, son factores importantes en la etiología del edentulismo además, existe una relación
entre el estado edéntulo y las personas de baja instrucción. (13) Los individuos de más bajo nivel escolar presen-
tan los más altos índices de edentulismo, (14) lo cual se reafirma en nuestro estudio con diferencias porcentuales
significativas relacionando el desdentamiento con el bajo nivel de instrucción.

530
Osvaldo Tomás Cacciacane

Tabla 5. Porcentajes de Síntomas del TDS en Grupo de 50 Controles con Integridad Dental según Tiempo sin
Prótesis.

Demora en Controles Íntegros

0 meses 1 – 24 m 25 – 144 m p
Manifestación
(Valor)
No. % No. % No. %

Asintomático (TDS) 15 60.0 5 20.0 5 20.0


0.459*
Sintomático (TDS) 18 72.0 2 8.0 5 20.0

0-3 síntomas (TDS) 33 66.0 7 14.0 10 20.0


**
> 3 síntomas (TDS) - - - - - -

Disfagia - - 2 100 - - 0.002*

Pirosis 2 66.7 - - 1 33.3 0.694*

Acidez 13 76.5 - - 4 23.5 0.123*

Regurgitación 2 66.7 1 33.3 - - 0.475

Vómitos - - - - - - **

Dolor retro-esternal - - - - - - **

Epigastralgia 6 54.5 - - 5 45.5 0.033 *

Plenitud gástrica 11 91.7 - - 1 8.3 0.088*

Aparición síntomas (TDS): asintomático 15 60.0 5 20.0 5 20.0


0.459*
Sínt. pre-desdent.(≤ 3 dientes) 18 72.0 2 8.0 5 20.0

* Valor de p afectado por varias celdas con valores esperados < de 5. ** Constante. p: Valor de error α (nivel de
significación p ≤ 0.05); Prueba Ji-Cuadrado (2-colas). Fuente: Datos de encuesta.

Un estudio realizado en los EE.UU, concluyó que el bajo ingreso, estado educacional, la pobre salud oral, la
auto-percepción del pobre estado de salud oral, el poco acceso a servicios odontológicos, y el poco número de
dientes remanentes estaban asociados.(15) Nosotros, sin embargo encontramos la edad, como factor predic-
tor de importancia. El envejecimiento que experimentan los tejidos orales y la exposición durante más tiempo a
agentes externos, influyen en la conservación de la salud de los mismos.(16-19) Estas alteraciones se ratifican en
nuestro estudio habiendo una relación significativa entre el desdentamiento y la edad, siendo un factor de riesgo
del edentulismo.

Diferencias de Síntomas entre Edéntulos e Íntegros.

Se puso en evidencia en pacientes edéntulos la más frecuente aparición y agravamiento de síntomas del TDS
post-desdentamiento (>3 dientes), e incluso tener más de 3 síntomas, que en pacientes íntegros. Los síntomas
principales fueron: regurgitación, disfagia, plenitud gástrica, dolor retro-esternal, pirosis y vómitos.

La mayor parte de los desdentados (62%), refirió que los síntomas del TDS aparecieron o se agudizaron luego
de desdentarse. Solo el 4% de los desdentados refirió estar asintomático del TDS. Cada uno de los síntomas fue
más frecuente en el grupo de edéntulos que en el de íntegros dentales.

Estos resultados son contradictorios con los encontrados por Hunt et al, los que concluyeron que no había
asociación entre el desdentamiento y la prevalencia de trastornos digestivos.(20)

Mumma y Quinton investigaron los efectos de una inadecuada masticación en la incidencia de desórdenes
gastrointestinales, determinando que la deficiencia masticatoria no estuvo asociada a los mismos.(3) A pesar de
ello, se sugiere que la eficiencia masticatoria puede influir en la sintomatología digestiva observándose que la com-
binación de dos o más síntomas aparecieron más en pacientes con masticación ineficiente.

531
Prótesis. Bases y fundamentos

Mercier y Poitras, encontraron que el 60% de los pacientes presentaba síntomas digestivos sistemáticamente,
concluyendo que la masticación defectuosa favorece la aparición de síntomas digestivos,(5) concordando con
nuestros resultados.

Concepción et al determinaron que los pacientes de más de 61 años padecieron mayor cantidad de síntomas,
y se asoció la presencia de síntomas digestivos a la deficiente masticación, donde el 78% de los pacientes tenía
disfunción masticatoria y trastornos digestivos. El 10% de los encuestados eran desdentados totales, y de ellos el
95% padecía trastornos digestivos.(8)

Asociación de Síntomas y Demora en la Rehabilitación.

Se evidenció que en los casos edéntulos hay asociación entre las demoras de rehabilitación protésica, sobre
todo de 25 a 144 meses, y tener más de 3 síntomas, disfagia, pirosis y acidez. Las asociaciones entre esperas
menores por prótesis de 1 a 24 meses, y aparición de síntomas post-desdentamiento (> 3 dientes) y los síntomas
específicos fueron menos evidentes.

La mayoría de los edéntulos refirió que los síntomas aparecieron o se acrecentaron luego de presentar trastor-
nos en la masticación por pérdida progresiva de dientes sin rehabilitación protésica oportuna.

Casi todos los pacientes edéntulos tuvieron síntomas del TDS, casi la mitad tuvo más de tres síntomas, y en
dos tercios de éstos le comenzaron después del desdentamiento. Sin embargo, solo la mitad de los pacientes con
dentición integra tuvo también hasta tres síntomas del TDS, y ninguno tres o más.

Encontramos una asociación importante entre el tiempo que el paciente estuvo sin rehabilitar y la presencia de
síntomas del TDS, lo que concuerda con Concepción et al,(8) sobre la importancia de la rehabilitación protésica
en la restauración de la masticación.

De los 50 edéntulos, 48 presentaban al menos 1 síntoma. El 41.7% de los sintomáticos, llevaba entre 1 y 24
meses sin rehabilitar y el 31.3%, entre 25 y 144 meses. Es decir, más del 70% tardó en rehabilitarse, mantenién-
dose con masticación deficiente.

En el grupo con dentición integra, la proporción de pacientes asintomáticos es mayor; además los pacientes
con dentición natural llevan 0 meses de espera, y aquellos con menos dientes perdidos se despreocupan por
rehabilitarse; por tanto los tiempos de demora están aumentados, esto justifica la falta de significación estadística.

Poitras et al contradicen lo antes planteado y los estudios de Pera et al, demostrando la influencia de la mas-
ticación en el proceso digestivo.(2) Poitras concluyó que la masticación no influye en el vaciado gástrico.(6) Sin
embargo, Poitras y Peras coinciden con Kapur et al y Helkimo et al, en las diferencias de la eficiencia masticatoria
entre portadores de prótesis totales y dentados naturales.(7,11) Existe entonces una asociación importante entre
el desdentamiento, o la incorrecta masticación por falta de dientes, y la presencia de síntomas y desórdenes del
TDS; por tanto prevenir el desdentamiento, o en su defecto rehabilitar oportuna y paulatinamente los dientes per-
didos, puede tener una influencia importante, en la conservación de la salud del TDS.

Limitaciones del estudio: No podemos ser concluyentes en esta relación causa-efecto, ya que sería necesario
un estudio clínico gastroenterológico más profundo teniendo en cuenta la presencia de otros factores que pueden
influir en la aparición de trastornos del TDS. La encuesta caso-control, dada su naturaleza, no pudo satisfacer
todos criterios de causalidad, para confirmar relación causa-efecto.

CONCLUSIONES

Se evidenció que las odontopatías, poca educación para la salud dental, escolaridad, higiene oral y acceso a
servicios estomatológicos, y la ancianidad, son factores de riesgo en la aparición del desdentamiento; que los pa-
cientes edéntulos presentaron mayor frecuencia de síntomas del TDS asociados al desdentamiento, fundamental-
mente regurgitaciones, disfagia, dolor retro-esternal, y plenitud gástrica, y que los que tuvieron más síntomas, tu-
vieron más tiempo sin ser rehabilitados; y finalmente, que hubo tendencia al aumento en la incidencia de síntomas
del TDS cuando la demora en la rehabilitación protésica fue mayor, aparentemente por la disfunción masticatoria.

RECOMENDACIONES

Se sugiere promover programas de educación e higiene de salud dental, en sectores de bajo nivel educacio-
nal, para disminuir riesgos, prevenir edentulismo, y divulgar la importancia de la rehabilitación protésica oportuna;
así como diseñar y efectuar estudios expuesto-control de cohorte y ensayos clínicos preventivos de intervención
para confirmar la relación causa-efecto.

532
Osvaldo Tomás Cacciacane

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Soporte – Retención – Estabilidad Retención

Son los tres pilares fundamentales para susten- Es la capacidad de la prótesis de resistir las fuer-
tar una prótesis. zas extractivas, es decir conservar su posición so-
bre la estructura de soporte.
Desde el punto de vista protético se definirá que
es el soporte, la retención y la estabilidad.

Soporte o Sustentación

Es la capacidad de la prótesis de resistir las


fuerzas intrusivas, esto no será más que la manera
en que se vinculan la base protética con los tejidos
para resistir las fuerzas de la masticación (intrusi-
vas).

El soporte es una cualidad para la eficacia fun-


cional de la prótesis.

En la medida en que la relación de la base con


la mucosa supere la capacidad de tolerancia de la
misma (sobrecompresión, dolor), el soporte des-
aparecerá con la consiguiente pérdida de la reten-
ción.

Es de suponer la importancia que tendrá la toma


de las impresiones que teóricamente no son más
que la reproducción de la base final. Por esta ra-
zón se hará hincapié en la toma de impresión de Fig. 2 a-b. Superficies de soporte irregulares que
los diferentes terrenos de soporte, ya que todos merecerán una atención especial a la hora de la im-
no pueden ser tratados por igual. Si una impresión presión primaria, confección de la cubeta individual
sobrecomprime o adolece de soporte sucederá lo y la prótesis definitiva para garantizar un soporte
mismo con la base protética. Figura 2 y 3. adecuado.

533
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 3. Realizar cubetas separadas selectivamente del modelo para disminuir las presiones en determina-
da zonas como un torus palatino muy marcado, poco depresible permite evitar la falta de soporte (cubeta
aliviada).

¿Qué parámetros clínicos contribuirán para la De allí que se considera que la conjunción ade-
retención? cuada de estos principios son necesarias para
mantener la íntima relación de la base con la muco-
• A mayor superficie de soporte mayor reten- sa. Las fuerzas horizontales atentan contra el ente
ción. protético, de ahí que al momento de establecer el
esquema oclusal, buscaremos lograr que las fuer-
• A mayor adaptación de la base protética zas que se generan en el plano de oclusión sean lo
mayor retención (mayor adaptación, menor más axiales posibles al terreno de soporte.
espesor de saliva, mayor retención).
Es de destacar el aporte que ha producido en la
De aquí se deduce la importancia de la presen- rehabilitación del paciente desdentado total la im-
cia y de la calidad de la saliva. plantología, ya que con una planificación protética
adecuada mejora notablemente, el soporte, la re-
Hay autores (Quering – Kundert) que expresan la tención y la estabilidad.
retención en la siguiente fórmula:
El implante sin una planificación protética ade-
2 x CA cuada no garantiza soporte, retención y estabili-
Retención = dad.
a

C: Tensión superficial Por lo tanto el objetivo del operador, ya desde


A: Superficie el examen clínico, debe estar puesto en observar y
a: Grosor de la capa de fluido analizar todos los reparos anatómicos y contemplar
las diferentes situaciones clínicas del paciente para
ver como, con este tipo de prótesis se puede lograr
el mejor soporte, retención y estabilidad.
Estabilidad
Es necesario que el operador tenga en cuenta
Es la cualidad de la prótesis para resistir las fuer- que el ente protésico restaurador dentro de la ca-
zas horizontales y conservar su posición de reposo o vidad bucal no invada las estructuras móviles, es
de volver a ella luego de los movimientos funcionales. decir que la prótesis deberá quedar como suspen-
dida entre ambos maxilares, la lengua, los carrillos,
La estabilidad se puede confundir fácilmente etc. (ocupando un espacio protético adecuado).
con el concepto de soporte y retención. Figura 4.

Fig. 4 a-c. Ente rehabilitador Protetico respetando la Zona neutra o espacio Protético.

534
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 5 a1-a2. Sin colapso de tejidos duros y blandos.

Fig. 5 b1-b2. Colapso moderado.

Fig. 5 c1-c2. Gran colapso.

EXAMEN CLINICO-Extrabucal La ausencia del colapso nos advierte de posi-


bles dificultades en el orden de lo estético, porque
Facies será dificultoso disimular el flanco protético sin
que genere un abultamiento de los tejidos blan-
Lo primero que evaluará el operador será el co- dos.
lapso de los tejidos blandos (aspecto senil). Figura 5.
Una situación intermedia entre las anteriores la
Se puede inferir que a mayor colapso de los teji- podremos considerar como favorable.
dos blandos mayor volumen protético se necesitará
colocar piezas dentarias fuera del reborde para de- De este análisis se puede deducir cuánto se po-
volver la apariencia de dentado. drá restituir del soporte labial sin comprometer la
estabilidad protética, ya que las piezas dentarias ar-
A mayor colapso de tejidos blandos a pronóstico tificiales colocadas por fuera del reborde, generarán
reservado. fuerzas desfavorables. Figura 6 y 7.

535
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 6.

Fig. 7.

En esta etapa toma cuerpo el saber cuáles son Asimetrías Faciales


las necesidades, expectativas del paciente. ¿Re-
quiere mucha estética? Este es el momento de ma- Si son muy marcadas, deberemos recurrir a so-
nifestarle al paciente cuáles son las dificultades que luciones de excepción. Estas asimetrías pueden ser:
presenta su caso. Para nosotros en la tarea clínica
y para él, en el uso. • De la línea media.

536
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 8.

• De las proporciones faciales. el nacimiento de una “sensación de rechazo” a la


prótesis. Una mayor abertura bucal facilita la tarea
• De la línea bipupilar. clínica. Figura 9.

• De la altura del labio superior al sonreír.

• Provocadas por alteraciones en las A.T.M.


Figura 8.

Análisis del dominio muscular

Cómo maneja su musculatura, que podrá ser de


manera buena, regular o mala, dependiendo de su
propia voluntad o bien de algún trastorno psicomo-
tríz.

Esto influirá en el período de tratamiento y en el Fig. 9a. Grado de abertura bucal y tonicidad de la-
período de adaptación. bios y carrillos. ABERTURA FAVORABLE.

Todo paciente debe ser estudiado y pensado


para su resolución.

Abertura bucal y tonicidad de labios y carrillos.

Una pequeña abertura bucal dificultará la labor


en la toma de impresiones, en especial la impre-
sión primaria inferior. Es conveniente “conversar”
con el paciente (en el mismo momento del examen
clínico) mencionando el hecho y los inconvenien-
tes que representa, para lograr su cooperación y
evitar la predisposición en contra del operador y Fig. 9b. ABERTURA DESFAVORABLE.

537
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 10a. Rebordes alveolares residuales favora- Fig. 10b. Rebordes alveolares residuales desfavo-
bles. rables.

Expresado en un lenguaje psicológico, es una bordes sean amplios en altura y extensión. De su-
forma de gobernar la actitud del paciente, que es la perficie lisa que no haya interferencias que dificulten
forma de reaccionar ante ciertos estímulos, basada la intimidad de contacto. Con una mucosa de re-
en experiencias anteriores aunque parezcan estar cubrimiento con cierta depresibilidad que permitirá
olvidadas. absorber y transmitir adecuadamente las fuerzas.
Con inserciones musculares poco potentes y aleja-
das de las zonas de asentamiento protético y con
EXAMEN CLÍNICO un estado saludable de los tejidos. Figura 10.
Condiciones ideales: se considerará como si-
tuación favorable a todo caso clínico donde los re- EXAMEN INTRABUCAL

Fig. 11.

538
Osvaldo Tomás Cacciacane

Estado de salud de los tejidos de soporte

Fig. 12.

Ya que los mismos serán los receptores y trans- tintas partes de la boca. Los tejidos blandos pueden
misores de la fuerza protética, es obvio que debe- adaptarse a los errores de adaptación de la base
rán encontrarse sanos. y de la oclusión por medio de un desplazamiento
viscoelástico, pero si se excede el nivel de tolerancia
Entre los factores que podrán alterar su esta- de los tejidos aparece la inflamación, ulceración o
do, están los del orden alimenticio. Es prioritaria ambas, esto sucede como consecuencia del uso de
una dieta variada rica en vitaminas y proteínas para prótesis desadaptadas. En estos casos es indispen-
su salud. Por este motivo la dieta deficiente en los sable lograr la normalización de la mucosa. Para ello
portadores de PTR resulta desfavorable para los te- se le indica al paciente que deje de usar las prótesis
jidos de soporte. y se le recomiendan enjuagues antiinflamatorios y/o
astringentes; o sino se utilizan los materiales conoci-
Será en estos casos necesario realizar una con- dos como acondicionadores de tejidos.
sulta con un nutricionista para que indique una dieta
que no requiera grandes esfuerzos de masticación Los traumatismos más prolongados determinan
y así de esta manera se mejora el estado de salud una respuesta hiperplásica del tejido blando. En
general y también mejoran las mucosas. estos casos es aconsejable corregir la causa (bor-
de sobreextendido, por ejemplo) y luego utilizar los
Habrá también alteraciones patológicas y otras acondicionadores de tejidos.
de origen protético.
Lesión sobre la superficie de soporte
Es importante que el profesional actuante tenga
un patrón de conducta a seguir frente a las diferen-
tes situaciones de origen protético ya que las otras
merecen un tratamiento dirigido por los especialis-
tas en estomatología.

Lesiones causadas por las prótesis

Normalización de la mucosa que recubre los


maxilares

La capacidad de tolerancia a la presión a nivel


de la mucosa y submucosa varían en la función de
su grosor y elasticidad, que se modifica en las dis- Fig. 13. Lesión sobre la superficie de soporte.

539
Prótesis. Bases y fundamentos

Hacer un diagnóstico de la prótesis verificando Bajo presión oclusal, controlar con pastas indi-
como se encuentran los diferentes parámetros pro- cadoras del asentamiento si hay zonas de sobre-
téticos de soporte, retención y estabilidad, (intimi- compresión y si las hay, eliminarlas desgastando la
dad de contacto, sujeción, oclusión, dimensión ver-
tical, orientación del P.O. etc.) Chequear la oclusión, prótesis. Figura 15 y 16.
equilibrándola ya que de allí parte la fuerza que guía
la placa protética al terreno de soporte. Figura 14. Es prioritario eliminar el agente de irritación.

Fig. 14.

Fig. 15.

540
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 16a. Evolución con el correr de los días. Fig. 16b. A los 7 días.

En el caso en que haya irritación de las mucosas


como consecuencia de una desadaptación protéti-
ca, es aconsejable el uso de acondicionadores de
tejidos que rápidamente mejoran el ajuste protético
y la condición de la mucosa por su consistencia y
composición.

Composición
Descripción breve de
Uso
este material
Fig. 16c. A los 14 días. Mejorada la oclusión y la Tiempo de duración
intimidad de contacto mejora la condición de la mu-
cosa.

Fig. 17.

541
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 18.

Fig. 19. Fig. 21.

Fig. 20 a-c. Acondicionador de Tejidos. Preparación.

Lesiones causadas por flancos sobreextendi- de dolor, ulceración, inflamación y desplazamiento


dos protético. Figura 22.

La tarea aquí es rápida; luego de observar los pa-


rámetros protéticos haremos un ajuste y desgaste de Lesiones por desadaptación localizada
la longitud y a veces también del grosor del flanco pro-
tético de acuerdo a la inserción de los tejidos móviles. Como siempre el análisis general de la prótesis y
su mejora si es necesario, luego:
Es un axioma protético que la sobreextensión
no garantiza retención pero sí causa de la aparición • Recortar flanco en la zona de la lesión

542
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 22 a-f. Lesión de Flanco sobre extendido.

• Readaptar la prótesis con compuesto para toda la adaptación con un acondicionador


modelar en la zona puntualmente, y mejorar de tejidos. Figura 23 y 24.

Fig. 23 a-j. Desadaptación Localizada.

543
Prótesis. Bases y fundamentos

Es de destacar que una D.V. disminuida general- que puede remitir restableciendo los parámetros
mente va acompañada de queilitis comisural, lesión protéticos de manera adecuada (figura 25).

Fig. 24a. Inicio. Fig. 24b. Final.

Fig. 25 a y b. Queilitis Comisural.

Fig. 26. Fig. 27. Examen Intrabucal.

EXAMEN CLINICO Intrabucal. Reparos Maxilar Superior (figura 28)


anatómicos
Inserción de bridas y frenillos. A mayor cantidad,
Siempre dirigido con finalidad protética, por lo mayor tamaño y a mayor acercamiento a la cara
tanto ya podrá el operador utilizar las maniobras de oclusal del reborde alveolar, mayor influencia ne-
inspección como indicadores de la colaboración gativa sobre el pronóstico. Evaluar la necesidad de
del paciente. Figura 27. cirugía correctora.

En lo referente al examen clínico, es aconseja- Forma y tamaño del reborde residual: Evaluando
ble seguir un orden de secuencia siempre igual que la necesidad de corregir rebordes exageradamente
disminuya la posibilidad de pasar por alto el exa- retentivos que dificultarían la colocación de la pró-
men de algún elemento de importancia. tesis (no es común), o rebordes exageradamente

544
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 28.

Fig. 29 a-c. Reborde Residual. Forma, Tamaño y Grado de retención.

prominentes que dificultarían la estética en la colo- la línea que separa los tejidos movibles de los teji-
cación de los dientes anteriores y en el tallado de la dos no movibles y se visualiza:
encía vestibular. Figura 29.
• Observando que el tejido permanece fijo cuan-
Con respecto a esto cabe aclarar que no ne- do se tracciona labios y carrillos perpendicular-
cesariamente es favorable un reborde prominente mente al reborde alveolar y con la musculatura
o muy retentivo, ya que esto acarreará problemas del paciente en estado de relajamiento.
de orden estético (exceso de soporte labial, que se
visualice mucho el diente artificial, y en los casos de • El tejido fijo tiene generalmente un color ro-
un reborde antagonista pequeño, dificultará lograr sado más blanco que el tejido movible, que
una oclusión estable). es de un color rosado más rojizo o violáceo.

El tamaño del reborde debe ser considerado • El tejido movible, presenta generalmente
desde la línea de inserción de los tejidos movibles una serie de pliegues verticales que no pre-
(línea cero anatómica). Esta línea cero anatómica es senta el tejido fijo. Figura 30.

545
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 30 a-h. Linea Cero Anatómi-


ca. Separa los tejidos fijos de los
móviles, da la verdadera altura del
roborde.

Otro factor a tener en cuanta es la relación labio decir cuanto de encía y de diente artificial mostrará
alveolar, esto va a influir en la sonrisa protética, es al sonreír; cuanto más muestre de lo artificial, mayor
será el compromiso estético.

Grado de enfrentamiento de los rebordes resi-


duales (figura 31)

El operador si bien podrá observar esto luego


de un montaje adecuado de los modelos en el
articulador, ya en el examen clínico podrá ad-
vertir qué grado de congruencia de los rebordes
hay.

Maniobra clínica:

• Paciente relajado

• Separar delicadamente los labios y observar


como se enfrentan los rebordes.

• Observar al paciente de perfil, ya que mu-


chas veces pacientes portadores de próte-
sis muy antiguas, gastadas, con parámetros
protéticos inadecuados, puede llevar a un
operador a pensar que se encuentra fren-
te a un paciente prognato, y esto será solo
consecuencia de una DV disminuida que
conlleva a una posición protusiva. Figura
Fig. 31 a y b. Enfrentamiento de los rebordes. 32.

546
Osvaldo Tomás Cacciacane

bilateral, es menester corregir una de ellas o planear


ya, medidas protéticas para resolver el problema.

Observar exagerada prominencia hacia oclusal


(generalmente por pérdida de segundos y terceros
molares inferiores con persistencia de los del maxi-
lar superior, circunstancia que se puede corroborar
con un adecuado interrogatorio) que impediría la
colocación de dientes dentro de la dimensión verti-
cal del paciente (medida vertical oclusal). Su correc-
ción es quirúrgica. Figura 34.

Fig. 32a. Observar de Fig. 32b. Observer de


perfil con prótesis vieja perfil en posición ideal
en oclusión. de dimensión vertical
postural. Donde se ob-
serva que la posición
anterior confunde.

Fig. 32c. Observar congruencia de los rebordes.


Situación funcional no esqueletal.

Fig. 33.

Fig. 34 a-c. Tuberosidad. Observar forma y tama-


En la medida que el grado de enfrentamiento de
ño, si son retentivas o si invaden el plano oclusal.
los rebordes sea inferior a los 80° tornará la situación
más crítica para la estabilidad protética. Figura 33.

Forma y tamaño de tuberosidades

Zona de retención protética por excelencia. Ob-


servar exagerada forma retentiva por vestibular, que
impedirá retirar la impresión sin fracturarla, o dificulta-
rá la inserción de la futura prótesis. Si la anatomía es
unilateral, generalmente no tiene importancia. Si es Fig. 34d. Tuberosidad retentiva en el plano horizontal.

547
Prótesis. Bases y fundamentos

Zona limitante posterior tanto el propósito funcional de este sellado es


mantener la retención.
a) Surco hamular y ligamento ptérigomandibular.
La base protética deberá comprimir ligera-
Un surco hamular bien marcado y resiliente mente para mejorar la retención y además
es factor positivo. Un ligamento ptérigoman- compensar la contracción volumétrica de los
dibular tenso y potente es elemento negativo, diferentes acrílicos (ya hay que considerar
(tanto para la prótesis superior como para la esta zona en la construcción de cubeta o en
inferior). La observación debe efectuarse ha- el procesado final de la prótesis).
ciendo abrir ampliamente la boca, haciendo
entrecerrar y mover lateralmente la mandíbu- Donde una resiliencia mediana es deseable,
la. Figura 35. una exagerada resiliencia exigirá mayor la-
boriosidad para obtener sellado posterior.
Una ausencia total de resiliencia es un factor
francamente negativo. Es imprescindible la
palpación táctil y/o la utilización de un instru-
mento romo (un bruñidor para amalgama, por
ejemplo), evaluando extensión y grado de re-
siliencia de la mucosa depresible y de escasa
movilidad. Figura 36.

Fig. 35a. Zona limitante posterior: Surco Hamular,


Lig. Pterigomandibular y Velo del Paladar. Ligamen-
to desfavorable e inexistencia del surco hamular.

Fig. 36. Velo del paladar. Según su depresibilidad.


Depresibilidad: Lytton Harris.

Otra circunstancia a considerar es la direc-


ción del paladar blando en relación al paladar
duro. Un velo de paladar que se continúa ho-
rizontalmente con el paladar duro, es una cir-
Fig. 35b. Zona limitante posterior: Surco Hamular, cunstancia positiva, y se va haciendo menos
Lig. Pterigomandibular y Velo del Paladar. Surco positiva a medida que se ubica perpendicular
Hamular favorable. al paladar duro. Figura 37 y 38.

Un modo práctico de observar la posición


del velo del paladar, es hacer pronunciar la
b) Zona del sellado palatino posterior y Velo del
Paladar:

Es la zona con tejidos suaves a lo largo de


la unión del paladar duro y blando, en cuyos
límites fisiológicos se puede aplicar presión
para ayudar a la retención de la prótesis.

La función del sellado palatino posterior en la


prótesis es la de mantener el contacto con la
parte anterior del paladar blando durante los Fig. 37a. Velo del paladar. Según su dirección. Di-
movimientos funcionales del sistema. Por lo rección: Clasificación de House.

548
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 37 b y c. Los casos 1 y 2 de Housee se dan Fig. 37d. El tipo 3 de Housse se da por lo general
por lo general en paladares de forma plana o de en paladares ojivales, siendo casos bastantes difí-
mediana concavidad siendo los de mediana conca- ciles para impresionar por el tamaño de las tubero-
vidad los más favorables. sidades y por la profundidad de la bóveda palatina.

Fig. 38a. Velo que no continua con la Bóveda pa- Fig. 38b. En los casos de velo del paladar que se
latina. continuan con la bóveda palatina la extensión será
de surco hamular a surco hamular en línea recta.

interjección ¡Ah! Repetidamente, con lo cual lo cual el velo del paladar se proyecta hacia
el velo del paladar mostrará una vibración que delante y permite su visualización.
permitirá su visualización.

Otro modo, es hacer soplar al paciente por la Palpación de la mucosa que recubre
nariz manteniendo las narinas tapadas, con todo el maxilar superior

Fig. 39.

549
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 40.

Para evaluar el grado de depresibilidad de la


mucosa. Con sumo cuidado y con especial aten-
ción a la presencia de un torus palatino muy de-
sarrollado, que puede demandar la necesidad de
disminuir la presión en esa zona, para que no actúe
como punto de apoyo y haga bascular la prótesis
(falta de soporte). Muchas veces se debe recurrir a
la recesión quirúrgica.

De esta evaluación surgirá el tipo de impresión


a utilizar, con menor presión o con mayor presión,
de acuerdo a la menor o mayor depresibilidad de la
mucosa respectivamente.

Estrictamente, siempre se ejerce presión al to-


mar una impresión, la diferencia entre una impre- Fig. 41. Zona de retención protética del maxilas su-
sión y otra, consiste simplemente en una variación perior. Tuberosidad y Zona limitante posterior.
de la presión que se ejerce a través del material de
impresión. Figura 40.
Inserción de bridas y frenillos
Es importante tener en cuenta que la presión
que se ejerce durante la impresión no supere la ca- A mayor cantidad, mayor tamaño y mayor acer-
pacidad visco – elástica de los tejidos que cubren al camiento a la cara oclusal del reborde alveolar, ma-
tejido óseo. Figura 41. yor influencia negativa sobre el pronóstico. Evaluar
la necesidad de cirugía correctora.
Maxilar Inferior
Forma y tamaño del reborde residual
Por regla general, en el maxilar inferior no exis-
ten zonas suficientemente retentivas como para Evaluando la necesidad de corregir rebordes
exigir procedimientos quirúrgicos. Figura 42. exageradamente retentivos que dificultarían la co-

550
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 42.

locación de la prótesis (no es común), o rebordes


exageradamente prominentes que dificultarían la
estética en la colocación de los dientes anteriores y
en el tallado de la encía vestibular.

El tamaño del reborde debe ser considerado


desde la línea de inserción de los tejidos blandos
(línea cero anatómica). Figura 43.

Esta línea cero anatómica es la línea que separa


los tejidos movibles de los no movibles y se visua-
liza:

• Observando qué tejidos permanecen fijos


cuando se tracciona labios y carrillos per-
pendicularmente al reborde alveolar y con
la musculatura del paciente en estado de
relajamiento. Figura 44. Fig. 43. a y b. Reborde residual. Forma, tamaño y
grado de retención.

Fig. 44 a-c. Línea cero anatómica en vestibular anterior. Separa los tejidos fijos de los móviles.

551
Prótesis. Bases y fundamentos

• El tejido fijo tiene generalmente un color ro- • Maniobra clínica: con el pulpejo del dedo
sado más blanco que el tejido movible, que índice se detecta en primer lugar la cresta
es de un color rosado más rojizo o violáceo. superior del reborde residual, se desplaza
hacia vestibular encontrando una depresión
• El tejido movible presenta generalmente una y luego una prominencia que es la línea obli-
serie de pliegues verticales que no presenta cua externa.
el tejido fijo.
• Repliegue del buccinador: Una tonicidad
escasa del músculo buccinador se acom-
Línea oblicua externa. Zona importante de so- paña generalmente con la presencia de un
porte (figura 45) repliegue mucoso de la mucosa bucal que
recubre ese músculo. La presencia de ese
Una línea oblicua externa bien marcada nos fa- repliegue (a observar con la boca entre-
cilitará la delimitación correcta de la futura prótesis. abierta) es un elemento positivo que permi-
Su presencia se corrobora a través de la palpación: tirá un adosamiento del borde protético por

Fig. 45 a y b. En vestibular posterior: Línea oblicua externa. Importante para el soporte de la prótesis.
Maniobras para su palpación.

Fig. 46a. En vestibular posterior: Repliegue del Fig. 46b. Forma un fondo de saco donde se debe-
Buccinador. Importante para el cierre periférico, rá introducir el flanco protético como se hace con
mejorando la retención final. el espejo.

Fig. 47a. Apófisis Geni. Controlar forma y tamaño. Fig. 47b. La flecha indica la Apófisis Geni.

552
Osvaldo Tomás Cacciacane

Repliegue y espacio sublingual

Elemento de gran importancia. El repliegue su-


blingual es una prominencia de la mucosa (produ-
cida por el canal submaxilar subyacente y la pre-
sencia de la glándula sublingual) que delimita un
espacio (espacio o surco sublingual) limitado inte-
riormente por este repliegue y exteriormente por el
reborde alveolar inferior. Se extiende desde premo-
lares de un lado a premolares del otro y presenta
un espesor máximo a la altura del frenillo lingual
angostándose luego progresivamente hacia atrás,
hasta desaparecer a la altura de distal de premola-
res. Figura 48.

Un repliegue y espacio sublingual bien marca-


dos, son elementos positivos desde el punto de
vista protético, si el borde de la prótesis reproduce
dinámicamente con exactitud su espesor y profun-
didad.

Obviamente, una ausencia de repliegue y espa-


cio sublingual es un elemento negativo importante
a tener en cuenta.

Línea oblicua interna

Salvo una exagerada prominencia y bordes fi-


losos, en cuyo caso es conveniente contemplar la
necesidad de aliviarla de las presiones que sopor-
tará, no es un elemento de la importancia que clási-
camente se pretendía.

Torus mandibular

Fig. 48 a-c. Repliegue y espacio sublingual. Ubi- De acuerdo a su tamaño, si es muy prominente,
cación: lingual anterior. Zona de suma importancia podrá interferir en la configuración protética, requi-
para la retención protética. riendo una solución quirúrgica. Figura 49.

debajo del repliegue mucoso, y lograr así un


cierre de mucho valor para la retención final.
Figura 46.

Frenillo lingual

Apreciar tensión y espesor. Salvo características


exageradamente anormales, no es un elemento de
importancia.

Apófisis Geni

Tamaño y posición. Siempre serán cubiertas


por la prótesis. Unas apófisis geni prominentes
y filosas constituyen elementos negativos para el
pronóstico. Generalmente es suficiente aliviar la
presión en esta zona, sin llegar a la regularización
quirúrgica. Figura 47. Fig. 49 a y b. Torus Mandibular.

553
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 50a. Posición de la lengua en reposo. Favo- Fig. 50b. Posición de la lengua en reposo. Desfa-
rable. vorable.

Posición lingual en reposo

Cuando la lengua en posición de descanso se


aproxima al reborde residual, apoyándose sobre él,
es un índice generalmente positivo, ya que permitirá
un cierre sobre los bordes linguales de la prótesis,
que facilitará su retención. Figura 50.

Cuando en cambio, la lengua en posición de re-


poso se muestra separada del reborde residual in-
Fig. 51.

Fig. 52 a y b. Inserción baja del ligamento y curva que hace el Múscoulo Buccinador para insertarse en él.

Fig. 53a. Proyección anterior del Músculo Palato- Fig. 53b. Proyección anterior del Músculo Palatoglo-
gloso al propulsar la lengua (forma la pared poste- so al propulsar la lengua (forma la pared posterior de
rior de la fosa retroalveolar de neill). La flecha nos la fosa retroalveolar de neill). Proyeccion anterior del
indica la pared posterior de fosa virtual. M. Palatogloso. Síntesis de las tres referencias.

554
Osvaldo Tomás Cacciacane

ferior (clásica posición del paciente que “se traga la • Tener una aproximación en cuanto a la me-
lengua”), habrá dificultades para obtener cierre en la dida del capital óseo residual, esto en el
zona lingual, con la consiguiente falta de retención. caso de requerir colocar implantes.

Límite posterior

En esta zona posterior existe un elemento anató-


mico que es posible utilizar como referencia, que es
la papila piriforme. Cuando existe como tal, confor-
mando un cuerpo piriforme, sin movilidad y general-
mente algo depresible, es un elemento positivo de
valor para obtener un buen sellado posterior, y para
delimitar el borde posterior de la cubeta individual (a
nivel del borde distal de la papila piriforme), o lo que
es lo mismo, el borde posterior de la prótesis inferior.

En caso contrario el operador debe familiarizar-


se con esta zona ya desde el momento del examen
clínico. Para ello, previo secado de la zona, puede
marcar con lápiz tinta la inserción inferior del liga-
mento ptérigomandibular, sobre el reborde residual.

Vestibularmente, esta línea así marcada debe


coincidir aproximadamente con el comienzo de la
curva que realiza el buccinador para ir a insertarse
en el ligamento ptérigomandibular. Lingualmente,
esa línea así marcada debe coincidir con el músculo
palatogloso (que forma la pared posterior de la fosa
retroalveolar de Neill) cuando el paciente propulsa
su lengua. Figuras 51 a 53.

Palpación de la mucosa que recubre


Fig. 54 a y b. Palpar y recorrer el terreno protético.
todo el maxilar, con la finalidad ex-
presada anteriormente (figura 54)

Examen Radiológico

Consideramos necesario utilizar métodos com-


plementarios para el diagnóstico, poder ver lo que
clínicamente no se ve. Inicialmente será suficiente
el disponer de una Rx Panorámica que servirá para:

• Valoración de la arquitectura ósea que será


el soporte de la prótesis.

• Descartar la presencia de raíces dentales


residuales.

• Dientes retenidos.

• Procesos dentales patológicos (quistes o


neoplasias).

• Estado de salud de los senos paranasales.

• Ver el compromiso que tenga la emergencia


del nervio mentoniano respecto de la futura
zona de soporte protético.

• De existir compromiso el operador estará


advertido de la necesidad de no sobrecom- Fig. 55 a y b. Inicalmente se solicita Radiografías
primir la zona. Panoramicas.

555
Prótesis. Bases y fundamentos

• De una valoración favorable surgirá la nece- inmediatos y mediatos que se deberán hacer para
sidad de estudios más complejos (T.A.C.). asegurar el éxito en el uso de las mismas, dado
Figura 55. que con el uso se producirán cambios tisulares que
afectarán la oclusión estética y dinámica y por ende
afectará la retención.
Pronóstico

El estudio y la evaluación sistemática y ordena- Consentimiento informado


da del examen psicoclínico radiográfico, permitirá al
operador realizar un pronóstico adecuado del caso, Plan de Tratamiento
que no será más que anticiparse a lo que suce-
derá en cuanto al resultado del uso de las futuras No será más que ordenar las etapas sucesivas
prótesis. Esto estará íntimamente relacionado con para la rehabilitación.
la capacidad de adaptación del paciente y la ca-
pacidad del profesional de llevar adelante técnicas El operador deberá tener en cuenta las prácticas
protéticas adecuadas. odontológicas ya descriptas para, de ser necesario
acondicionar los tejidos de soporte, las prótesis en
El análisis protético nos llevará a un pronóstico que uso, para ir poniendo a prueba parámetros protéti-
podrá ser Favorable – Desfavorable o Reservado. cos perdidos.

Honorarios Si bien hay un protocolo de trabajo, que no es


más que las secuencias de las diferentes etapas
Informado el paciente del pronóstico de su del tratamiento, el plan de tratamiento será, saber
caso, es necesario establecer con precisión los qué hacer en cada una de estas etapas de acuer-
honorarios y forma de pago – contrato entre pa- do a lo observado en el examen clínico protético,
ciente y profesional que deberá ser respetado por ya que frente a la presencia de situaciones ana-
ambos. tómicas desfavorables, el operador deberá prever
como actuar para no agravar más la situación y
como lograr hacer rendir al máximo las situaciones
Compromiso del Paciente con el Tra- favorables.
tamiento
Durante el desarrollo de las diferentes etapas del
El compromiso del paciente al mantenimiento protocolo de rehabilitación, se describirán las distin-
adecuado de las prótesis y a realizarse los controles tas situaciones clínicas y sus posibles soluciones.

bibliografía Alfred H Geering; Martin Kundert; Atlas de protesis total y


sobredentaduras 2º edicion. Masson - Salvat odontolo-
CAPUSSELLI, H.; SCHVARTZ T. “Tratamiento del desdenta- gia. 1993
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ca Panamericana S. A. Amolca.

556
Prótesis
bases y fundamentos

17
Capítulo 17. Impresiones y Modelos Prima-
rios. Confección de Cubetas Individuales
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

Impresiones en pacientes desdenta- posible de un modelo nos permitirá obtener una


dos. figura 1 pieza protética con la mejor adaptación.

En líneas generales en prótesis las impresiones ¿Por qué decimos “lo más exacta posible”?
no son más que copias de las formas bucales con pues contrariamente a las rígidas formas dentarias,
sus relieves invertidos. las formas mucosas no son estables. “Estas formas
mucosas varían constantemente según: 1) su esta-
Saizar (168) dice “que las impresiones se logran do orgánico y funcional; 2) en el acto de la impre-
poniendo en contacto con los tejidos materiales en sión bajo la acción de la cubeta y de los materiales
estado plástico capaces de consolidarse rápida- que se utilicen” Saizar (168).
mente y que pueden ser extraídos de la boca sin
deformación”.

Sin duda que el objetivo final de una impresión es la


obtención de un modelo que será la expresión de las
formas bucales con sus relieves reales. Figura 2 a-e.

Estos modelos se podrán utilizar con diferentes


objetivos:

• De estudio y diagnóstico.

• Para construcción de piezas protéticas.

Si tenemos presente el concepto de que próte-


sis es igual a precisión, la obtención lo más exacta Fig. 1.

Fig. 2 a-e. Observar y palpar con la finalidad de


elaborar un plan de trabajo en función del terreno
protético.

559
Prótesis. Bases y fundamentos

A través de la historia se han descripto diver- nalidad de comprimir para copiar la infraes-
sas técnicas de impresión para el desdentado total, tructura ósea; una cubeta standard lisa para
desde la técnica que aplicaba una excesiva presión asegurar que la presión hidráulica del mate-
sobre los tejidos sin considerar a los mismos, con el rial sea mayor. Figura 3 a-c.
consiguiente trastorno de dichos tejidos durante el
período de uso, hasta llegar a técnicas con presión • Material a elegir: silicona de consistencia
disminuida con el trastorno de la adaptación de la pesada o compuesto para modelar.
pieza protética. En la actualidad consideramos que
es necesario adecuar la presión en el momento de • Mediana depresibilidad: Es necesario com-
la impresión (materiales – cubetas) de acuerdo a las
primir los tejidos ligeramente; bastará utili-
características del terreno de soporte.
zar como material de impresión el alginato y
una cubeta standard lisa.
Impresiones Primarias
• De consistencia pétrea o depresibilidad nula:
Primera impresión de trabajo también llamada No se deben comprimir los tejidos. El ma-
impresión primaria, El objetivo será obtener un mo- terial será el alginato y una cubeta Standard
delo que sea una copia lo más fiel posible del te- perforada para disminuir la presión hidráulica.
rreno de soporte. Representa el asentamiento del
futuro ente protético a usar (cubeta individual) de Se seleccionará también el alginato u otro ma-
manera uniforme sin generar zonas de sobrecom- terial que no ejerza presión en los casos clínicos en
presión (causantes de la irritación, reabsorción a donde la superficie del terreno de soporte se vea al-
futuro o pérdida de soporte). terada por algún reparo óseo prominente (Torus Pa-
latino, Torus Mandibulares, rebordes retentivos) Y en
Sobrecompresiones. Aquella relación base mu- los casos donde exista una mucosa de revestimien-
cosa que supera la capacidad viscoelástica de los to sin soporte óseo (bandeleta fibrosa) no se deberá
tejidos, generando de acuerdo a su magnitud: comprimir ya que se hacerlo se deformará. Figura 4.
• Generalizadas y leves: dando como resul- No confundir mucosa depresible con mucosa
tado malestar, incomodidad y zonas erite- deformable.
matosas.
Un accionar equivocado llevará a:
• Sobrecompresiones generalizadas marca-
das: uso intolerable por la aparición de ul- • Comprimir, cuando no se debe, causará:
ceraciones.
- Pérdida de soporte.
• Localizadas muy marcadas: dan pérdida
del soporte impidiendo el asentamiento de - Zonas dolorosas (Sobrecompresión).
la base.
- Relación base – mucosa defectuosa.
¿Qué conducta deberá seguir el operador:
frente a una mucosa que reviste al tejido de • No comprimir, cuando se debe, causará:
soporte (tejido óseo)?
- Falta de adaptación
• Depresible: Utilizar un material que ejerza
mayor presión sobre los tejidos, con la fi- - Falta de retención.

Fig. 3a. Selección Fig. 3 b y c. Selección adecuada del material de impresión de acuerdo al tipo de
adecuada del mate- mucosa en cuanto a su depresibilidad. Mucosa Depresible.
rial de impresión de
acuerdo al tipo de
mucosa en cuanto a
su depresibilidad. Mu-
cosa No depresible.

560
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 4.

Secuencia fotográfica de la toma de la impresión primaria superior e inferior


figuras 5 a 22

Fig. 5. Fig. 6.

Fig. 7 a-d. Cubetas Standard para desdentados lisas y perforadas.

561
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 8. La perdida de la referencia dentaria hace dificultosa la toma de la impresión preliminar .Es muy im-
portante tomar como guia los rebordes residuales.

Impresiones primarias: GENERALIDADES

Fig. 9 a-e. Manejo adecuando de los materiales de impresión. El alginato se prepara con una menor pro-
porción de agua, con la finalidad de obtener un material con más cuerpo y que comprima ligeramente los
tejidos. Se espatula contra las paredes de la taza hasta lograr una consistencia homogénea que permite
amasarlo en las manos dando la forma de bastón que muestra la foto y así colocarlo sobre la cubeta elegida.

Fig. 10a. Disposición del material Fig. 10b. Disposición del material Fig. 10c. Disposición del material
en la cubeta superior. Zona que en la cubeta inferior. En el sector en la cubeta inferior. En elector
se deja sin material ya que el co- anterior se coloca menos material posterior, el bastón de material es
rrimiento del material bajo presión por la poca superficie a impresio- mas voluminoso por los reparos a
cubrirá la zona impresionando el nar. impresionar.
terreno de soporte en su totalidad
al fluir en esta zona poco material
evita tener al paciente sensacio-
nes desagradables.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 11a. Comportamiento del Fig. 11b. Comportamiento del Fig. 11c. Comportamiento del
material durante la impresión su- material durante la impresión su- material durante la impresión su-
perior. Cubeta cargada. perior. 1. El material se dirige ha- perior. Cuando fluye esta canti-
cia adelante, topa con la zona de dad se detiene la presión man-
las rugas palatinas. 2. Se dirige teniendo el tiempo necesario de
hacia la zona posterior. cada material.

Fig. 12a. Fig. 12b. Selección de cubeta superior. Con la


boca entreabierta se distiende una comisura con la
cubeta y la otra con un espejo el dedo de acuerdo
al tamaño de abertura bucal.

Fig. 12c. Selección de cubeta superior. Se debe Fig. 12d. Selección de cubeta superior. La cubeta
observar que haya una separación de 5mm entre se posiciona abarcando ambas tuberosidades y se
flanco de cubeta y cara vestibular del reborde. De va levantando cubriendo todo el maxilar.
esta manera nos garantizamos que habrá un espe-
sor uniforme del material de impresión que cubra
todo el terreno de soporte.

563
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 13 a-c. Selección de cubeta inferior. Se ingresa realizando la misma maniobra que en el superior, se
posiciona cubriendo ambos trígonos retro molares, pidiéndole al paciente que levante la lengua, se va
bajando la cubeta y vemos como va cubriendo el reborde residual. Debe hacerlo en su totalidad, con una
separación de 5 mm entre la cubeta y la cara vestibular y lingual del reborde.

Fig. 14.

Fig. 15 a-c. Siguiendo las maniobras ya enunciadas se toma la impresión. El operador presiona a la altura
de los premolares y detiene la presión cuando el material fluye en la cantidad ya indicada. Se espera lo
necesario para cada material y se retira de un solo movimiento para no provocar tensiones adicionales al
material.

564
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 16 a-e. Se retira y se observa: Que la impresión esté centrada, que abarque todo el terreno de sopor-
te, que no se vea cubeta al descubierto. Se procede al lavado, espolvoreando yeso sobre la superficie de
la impresión, se lava con agua fría con la finalidad de arrastrar restos de mucina, en muchos casos filamen-
tosa y residuos. Se observa, y si es necesario para dar mayor fidelidad de copia se puede, preparando la
impresión; recortando las zonas retentivas y generando canales de escape. Rebasar toda la impresión con
una capa delgada de alginato bien fluido. Sería como una impresión en dos tiempos.

Fig. 17.

Fig. 18 a y b. Toma de impresión inferior.

Fig. 18c. Impresión. Fig. 18d. Recorte de zonas reten- Fig. 18e. Rebasado con alginato
tivas y canales de escape. fluido.

565
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 19.

Fig. 20.

Fig. 21 a y b. Las malas impresiones solo se mejoran realizándolas nuevamente.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 22.

OBTENCIÓN DEL MODELO PRIMARIO Se deberá tener en cuenta:

La mejor manera de conservar una impresión es


transformarla en un modelo, (que es la reproduc- • El tiempo para la recuperación elástica.
ción de los relieves invertidos de la impresión); res-
petando los tiempos indicados por el fabricante de • El tiempo para la liberación de subproduc-
acuerdo al material de impresión utilizado. tos.

Fig. 23 a y a1. Impresiones primarias. Fig. 23 b y b1. Modelos primarios.

567
Prótesis. Bases y fundamentos

Por ejemplo el alginato que es uno de los ma- agua del yeso dando como resultado un modelo
teriales más utilizados tiene una gran inestabilidad con una superficie de un aspecto talcoso, quitán-
dimensional, por los fenómenos de imbibición (cap- dole fidelidad.
tación de agua) y sinéresis (pérdida de agua); por lo
tanto el tiempo de espera para el llenado será corto,
unos quince (15) minutos; manteniendo la impre- Planeo y diseño de la cubeta individual
sión en un medio húmedo y no en contacto con el
agua. De esta manera se permite la recuperación No será más que diseñar la extensión y la rela-
elástica en un medio adecuado. ción que tenga con el terreno de soporte., permitirá
obtener el modelo de trabajo donde aparezca re-
En el caso de las siliconas por adición no se debe presentado el borde funcional y asentamiento de la
realizar el llenado antes de los cuarenta y cinco (45) futura prótesis.
minutos para permitir la recuperación elástica y la li-
beración de los radicales de hidrógeno, que pueden Para lo cual será necesario tener en cuanta lo
afectar la textura de la superficie del modelo. observado clínicamente en el diagnóstico protético:

• Reparos anatómicos.
Obtención del modelo primario propiamente
dicho • Zonas de asentamiento (grados de depresi-
bilidad, reparos óseos, etc).
Se realiza a través del llenado de la impresión
con yeso tipo III (yeso piedra) o con yeso tipo IV (yeso Ya que si los terrenos de soporte son diferen-
piedra mejorado o densita), respetando siempre las tes, merecen una atención especial para mejorar el
proporciones polvo/agua y el tiempo de espatulado asentamiento y la intimidad de contacto. Para tal
del yeso elegido. La alteración de las indicaciones fin construiremos cubetas aliviadas de manera se-
mencionadas dará como resultado modelos dis- lectiva frente a la presencia de situaciones que lo
torsionados y de poca resistencia (dureza). Ningún requieran, por ejemplo: torus, papila palatina muy
yeso proporciona buenos modelos si no se lo ma- poco depresible.
neja adecuadamente. Por lo tanto esto demuestra
que el operador si realiza una técnica inadecuada al Es importante destacar que si esto lo realizamos
confeccionar el modelo, podrá llegar a obtener de en el primer modelo de trabajo también lo debemos
una muy buena impresión un modelo malo. hacer en el segundo modelo o modelo de trabajo
final / modelo definitivo.
La separación del modelo de la impresión se
realiza una vez fraguado el yeso, no dejando pasar
más de una hora; especialmente en el caso de ha- Secuencia fotográfica del diseño de la cube-
ber tomado una impresión con alginato por el com- ta individual superior e inferior. Materiales de
portamiento de este material con respecto al agua, construcción y diferentes tipos de acuerdo a
si se demora el retiro del modelo, el alginato capta su adaptación selectiva

Fig. 24.

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Fig. 25.

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Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 26 a-g. Diseño de cubeta individual para el maxilar superior.

Fig. 27.

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Fig. 28.

Fig. 29 a-f. Diseño de cubeta individual para el maxilar inferior.

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Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 30. Ambos modelos diseñados.

Fig. 31 a y b.

Fig. 32.

Fig. 33a. Clinicamente se observa in- Fig. 33b. Una vez tomada la im- Fig. 33c. Una vez fraguado el
terferencia en la superficie de soporte. presión y aceptada, para no olvi- yeso aparecerá la marca hecha en
darse, el operador podrá marcar la la impresión, advirtiendo de una
zona con lápiz tinta. probable dificultad a solucionar.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 34 a y b. Cubeta Aliviada en su contacto. La tarea previa a la elaboración de la cubeta será interponer
algún material entre el modelo y el material de cubeta con la finalidad de evitar el contacto en esa zona que
potencialmente nos haría Perder uniformidad de contacto.

Fig. 35a. Fig. 35b. Este corte de la impresión demuestra la


impronta que hace este rafe medio tan marcado
siendo un posible punto de fulcrum sino se trata de
manera correcta aliviándolo.

Fig. 36.

573
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 37.

Fig. 38a. Cubetas individuales con rodetes de Fig. 38b. Cubetas individuales sin rodetes de oclu-
oclusión Incorporados. El objetivo es que cumpla sión. Llevan un manguito para poder manipularlas.
la doble función, de cubeta y placa para registros. Se pierde algo de precisión, al generar mayor canti-
Tendencia actual. Permite lograr la interface más dad de interfaces de separación.
estable.

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574
Prótesis
bases y fundamentos

18
Capítulo 18. Impresiones Definitivas.
Modelos Definitivos.
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

Impresión definitiva

Es el procedimiento por el cual, el operador ob-


tendrá, con el uso de la cubeta individual una copia
lo más fiel posible del terreno protético; tanto de la
zona de asentamiento como de los bordes. Estos
bordes se denominan bordes funcionales, y tendrán
una longitud y un grosor, que serán determinados
por la actividad muscular del paciente, de esta ma-
nera la reproducción protética de estos bordes no Fig. 1.
va a interferir con dicha actividad.

Mediante esta copia, se va a obtener un modelo


sobre el cual se realizará una pieza protética que re-
producirá la adaptación y retención obtenidas con
dicha impresión.

De allí que la reproducción deberá ser elaborada


con exactitud; el modelo obtenido recibe el nombre
de modelo de trabajo, ya que sobre él se construirá
la prótesis.

Cubeta individual

Es el ente protético preparado de acuerdo a las


necesidades del terreno de soporte. Fig. 2.

Su uso brinda la posibilidad de:


Prueba del soporte
• Realizar un correcto centrado de la cubeta.

• Con poco volumen de material se garantiza


la extensión por toda la superficie a impre-
sionar.

• Al quedar el material de impresión confina-


do por la cubeta, se expulsa el aire y la sali-
va excedentes.

• Mejorar la calidad de copia.

Propiedades que debe reunir una cubeta indi-


vidual Fig. 3. Cubetas individuales Superiores e inferiores.

• Rigidez: no debe ser elástica.


Con la cubeta colocada en boca, se presiona la
• Resistencia: en especial al calor, por el uso misma, alternativamente a la altura de los premo-
de materiales termoplásticos. lares y no deberá bascular o fluctuar sobre algún
punto de apoyo. Figura 4.
• Adaptación: en su totalidad o bien puede
haber separaciones (alivios) parciales en su Si esto sucede indica que:
asentamiento.
• El asentamiento o intimidad de contacto
• A las condiciones enunciadas debemos su- está siendo interferido por algún reparo ana-
mar la propiedad de tener. tómico no advertido por el operador.

• Soporte: condición que si no cumple es • Que se haya elegido un material de impre-


imposible pasarla por alto: se corrige o se sión inadecuado.
desecha la cubeta, comenzando entonces
desde la impresión primaria. Figura 1 y 2. • Una mala técnica en la toma de la impresión.

577
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 4 a-d. Prueba de soporte de la cubeta superior e inferior.

Fig. 5.

• La realización de un modelo primario inade- para que corra el material. Se espera lo necesario
cuado. para el endurecimiento de acuerdo a cada material,
se retira y se observa.
Control de las presiones (figura 5) Donde se vea al descubierto cubeta de manera
puntual se considera que es una zona de sobre-
El objetivo es lograr la mejor intimidad de con- compresión y es allí donde deberemos desgastar
tacto entre la cubeta y el terreno de soporte. la superficie de la cubeta. Haremos nuevamente la
prueba hasta lograr uniformidad de contacto.
Si bien la cubeta puede haber pasado satisfacto-
riamente la prueba de soporte, pueden existir zonas
de sobrecompresión moderadas que en el futuro Ajuste de los flancos en boca de la
serán zonas de irritación o malestar de los tejidos. cubeta superior e inferior
Consideramos este paso de suma importancia Este procedimiento consiste en corroborar la
para el confort en el uso de una prótesis. longitud de los flancos de la cubeta en relación a
los tejidos móviles.
Procedimiento para controlar las presiones (fi-
gura 6 a-f) Ya que por lo general si al operador el diseño de
una cubeta le presenta dudas, deberá extenderse
Con pasta o siliconas especiales para tal fin, se ligeramente para luego corroborar en boca la longi-
carga la cubeta con una capa bien delgada de ma- tud de los flancos, dado que durante el ajuste será
terial y se hace una presión manual considerable más fácil desgastar que agregar material.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 6 a-f. Procedimiento para controlar las presiones.

Ajuste de los flancos de la cubeta superior

Fig. 7 a y b. Ajustes de los flancos en boca de la cubeta superior.

Fig. 7c. Flanco sin ajustar. Fig. 7d. Flanco Ajustado.

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Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 7 e y f. Se respetan las inserciones musculares.

Fig. 8. Se desgasta en altura y luego se redondea Fig. 9. Llevar el límite hasta la línea cero anatómica.
el flanco a expensas del borde externo. Zona de flexión de los tejidos.

ZONA LIMITANTE POSTERIOR-SUPERIOR

Fig. 10 a-d. Zona Limitante Posterior. Como facilitar la visualización de la longitud en esta zona. Sobre
la cubeta seca, se marca con un lápiz de tinta, se pasa una gasa sobre los tejidos de la zona para retira
la saliva y se posiciona la cubeta. De esta manera pasamos sobre los tejidos la extensión de la cubeta y
podremos evaluar si es correcta o no.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

ajuste de los flancos de la cubeta inferior

Fig. 11a. Ajuste de los Flanco en boca de la Cubeta Fig. 11b. Ajuste de los Flanco en boca de la Cubeta
inferior. Sector vestibular anterior. Control y desgas- inferior. Sector vestibular anterior. Control y desgas-
te, si es necesario. Antes. te, si es necesario. Después.

Fig. 12a. Ajuste de los Flanco en Fig. 12b. Ajuste de los Flanco en boca de Fig. 12c. Ajuste de
boca de la Cubeta inferior. Zona Ves- la Cubeta inferior. Zona Vestibular Posterior. los Flanco en boca
tibular Posterior. Siendo esta zona de Obsérvese la relación adecuada de la cube- de la Cubeta infe-
suma importancia para la retención. ta con el repliegue del Buccinador permi- rior. Zona Vestibular
tiendo que este caiga sobre el flanco de la Posterior. Si es ne-
cubeta sin desplazarlo. cesario se desgasta
generando un bisel
a expensas externo,
de tal manera que en
boca se palpe cube-
ta y vertiente externa
de la línea oblicua
externa al mismo
tiempo.

Fig. 13a. Zona limitante poste- Fig. 13b. Zona limitante posterior in- Fig. 13c. Zona limitante poste-
rior inferior. Recordar que ante la ferior. Se ajusta de acuerdo a dichas rior inferior. Se ajusta de acuerdo
ausencia de papila piriforme, de- referencias y se comprueba. a dichas referencias y se com-
bíamos tomar como referencia: prueba.
1-Ligamento; 2-Curva del Bucci-
nador; 3-Proyección anterior del
Palatogloso.

581
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 14 a-c. Zona Lingual Posterior. Sosteniendo suavemente la cubeta se le pide al paciente que propulse
la lengua y la mueva de un lado al otro con la finalidad de ver si se desplaza o no, de acuerdo a como se
relaciona con el músculo Palatogloso en su proyección anterior. Si hay desplazamiento se procede al des-
gaste. Por lo general será un ángulo abierto hacia delante, se vuelve a probar y con movimientos linguales
moderados no debe haber desplazamiento. Movimientos linguales que a futuro le permitirán al paciente:
humedecer los labios, y durante la masticación colocar el alimento sobre la cara oclusal de los dientes y
seguir el ciclo masticatorio.

Fig. 15. Zona Lingual Anterior. Vista indirecta de la


relación de la cubeta en piso de boca. Con la len-
gua en reposo debe quedar a 1 o 2 mm del piso de
boca. Espacio que ocupara el material que se usa
para lograr copiar la funcionalidad de dicho espacio
(borde funcional o cierre periférico). Zona que con la
vestibular posterior son de suma importancia para
la retención.

Fig. 16 a-c. De ser necesario el desgaste se hará a expensas de un bisel interno siguiendo la inserción del
músculo Milohioideo que forma parte del piso de boca. Se prueba nuevamente, sosteniendo suavemente
el paciente mueve la lengua y no debe haber desplazamiento. Obsérvese como la cubeta permanece
estable y ya la posición de los rodetes de oclusión respetan una posición neutra respecto de los tejidos
(lengua y carrillos).

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 17 a-d. Ambas cubetas ajustadas, respetando inserciones musculares.

Etapas en la elaboración de la impresión definitiva superior e inferior

Fig. 18a. Cubeta sin borde funcional. Fig. 18b. Cubeta con borde funcional.

Fig. 19a. Impresiones definitivas. Fig. 19 b y c. Modelos definitivos.

Podremos considerar tres (3) etapas a partir de b) De la impresión propiamente dicha.


tener la cubeta individual aceptada:
c) De la realización del modelo de trabajo.
a) En la que damos un borde funcional (cierre
periférico y sellado posterior).

583
Prótesis. Bases y fundamentos

a) Dar borde funcional el que luego tendrá la prótesis, de allí la importancia


de lograrlo adecuadamente y lo más exacto posible.
Es la maniobra por la cual el operador o el propio
paciente entrenado imprime sobre el material de im- Si a estos bordes se le suma el llamado sellado
presión colocado sobre el borde de la cubeta, la ac- posterior, conformarán una cámara de menor pre-
tividad muscular (recorte muscular). Debiéndose ob- sión que la exterior, siendo conjuntamente con la
tener un borde redondeado y liso, con un grosor que intimidad de contacto y la interposición de la saliva
no interfiera con los tejidos móviles. Este borde será los responsables de la retención. Figura 20.

Fig. 20.

Fig. 21a. Lápiz de compuesto para Modelar; Me- Fig. 21b. Siliconas para bordes funcionales.
chero; Termostato (para conservar el agua a 60°).

Maniobras con el lápiz de compuesto para modelar

Fig. 22a. Maniobras con el lápiz de compuesto Fig. 22b. Maniobras con el lápiz de compuesto
para modelar. Calentar el lápiz de compuesto a la para modelar. Sobre el flanco de la cubeta seca ha-
llama, sin quemarlo, hacerlo girar para que se re- cerlo discurrir girando el lápiz.
blandezca de manera pareja.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 22c. Maniobras con el lápiz de compuesto Fig. 22d. Maniobras con el lápiz de compuesto
para modelar. Se vuelve a flamear ligeramente a la para modelar. Se atempera en agua caliente antes
llama para eliminar arrugas y plastificar el material. llevar a boca para no quemar al paciente.

- Material de impresión para dichos bordes. Fig. 21 a-b. • Lápiz de compuesto para modelar.

Los materiales que se pueden utilizar para con- Aconsejamos el uso del lápiz de compuesto
formar estos bordes son: para modelar ya que es más fácil la rectificación y
el agregado. “Pues no siempre el resultado es sa-
• Siliconas. tisfactorio en una sola maniobra”. Figura 22 a-d.

Secuencia fotográfica para obtener bordes funcionales en las cubetas individuales superior e
inferior. Maxilar Superior

Fig. 23 y Fig. 24 a-d. Se carga, se flamea, se atempera y se lleva a la boca. Se posiciona, se mantiene
firme y se tironea de los tejidos imitando funcionalidad de los tejidos (arriba, afuera ,abajo y adentro). Debe
mover la mandíbula de un lado a otro para dar espesor al borde en zona de tuberosidad por el acercamien-
to de la Apófisis Coronoides en ese movimiento. Se espera el enfriamiento del material.

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Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 25a. Se observa y debe quedar un borde liso Fig. 25b. Todo material que quede por dentro de-
redondeado, con un grosor y longitud adecuados. berá ser retirado. Dejarlo podrá causar a futuro pér-
De quedar un borde delgado indicará falta de ma- dida de soporte o zona de sobre compresión.
terial y no se habrá logrado cierre en esa zona. De
quedar arrugas, corregir ya que este será el futuro
borde de la prótesis y como tal debe ser liso y re-
dondeado.

Fig. 26 a-b y Fig. 27 a-d. Continuamos repitiendo las maniobras en todo los bordes de la cubeta.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 28. Sector anterior. Borde liso y redondeado.

Fig. 29 a y b. Una vez hecho todo el borde periférico de la cubeta, nos falta cerrar el circuito para lograr
la cámara de menor presión que dará retención a la pieza protética. Es la zona limitante posterior y allí co-
locaremos material por dentro en la cantidad y forma que permita la depresibilidad de la mucosa. De esta
manera nos preparamos para lograr el Sellado posterior.

Fig. 30 a-c. Se lleva a la boca se presiona, se le pide que mueva la mandíbula de un lado a otro (marca
movimiento del ligamento). Se retira el exceso de material en la zona posterior pues el limite lo da el borde
de la cubeta.

Fig. 31.

587
Prótesis. Bases y fundamentos

Pruebas de retención

Fig. 32a. Pruebas de retención. Se prueba la reten- Fig. 32b. Pruebas de retención. Prueba del sellado
ción estática, traccionando del cuerpo del rodete posterior, consiste en ejerce una acción de palanca
en dirección opuesta a su inserción. De no ofrecer en la cara palatina del rodete y ver cuanto ofrece
resistencia la falla estará en la longitud y grosor de de resistencia, estará relacionada con lo favorable o
algún borde (corregir zona de tuberosidad y zona no del caso. De ser escasa la resistencia se deberá
limitante posterior). trabajar la zona limitante nuevamente hasta lograr
el máximo.

Fig. 32 c y d. Pruebas de retención. En dinámica. Se le hacen hacer lateralidades, si se desplaza, la co-


rrección se hará en el lado opuesto ya que es la zona que toma compromiso con la actividad muscular.
Corrigiendo longitud y o grosor del borde en cuestión.

Fig. 32e. Pruebas de retención. Apertura bucal, no Fig. 33. Cubeta superior ya remarginada lista para
se debe desplazar. Si sucede buscar la falla en el la toma de la impresión definitiva.
sector limitante posterior seguramente hemos inva-
dido la movilidad del ligamento Pterigomandibular,
deberemos acortar la longitud.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Maniobras clínicas para dar borde funcional a la cubeta inferior

Fig. 34 a-d. Comenzamos por lingual posterior. Cargamos, flameamos a la llama, atemperamos y soste-
niendo en boca se le pide al paciente que haga movilidad lingual moderada de un lado y otro.

Fig. 35. Resultado: borde funcional liso y redon-


deado.

Fig. 36 a y b. Zona Lingual Anterior. Hacer movilidad moderada, mojándose labio superior de un lado a
otro.

589
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 36c. Piso de boca Medio. Zona de Retención. Fig. 36d. Zona Lingual Anterior. Reproducción fun-
Debe ser aprovechado dando un borde liso y re- cional del piso de boca medio.
dondeado que lo reproduzca.

Fig. 37 a y b. Zona Vestibular Posterior de ambos lados. Se carga material por dentro presionando la zona
del trígono retromolar por la ligera depresibilidad que hay, buscando sellado traccionamos del carrillo abajo,
arriba y adentro.

Fig. 37c. Zona Vestibular Posterior. Obsérvese Fig. 37d. Zona Vestibular Posterior. Resultado Final.
como se aprovecha la presencia del repliegue del
Buccinador. Se apoya sobre la parte distovestibular
del remarginado facilitando el cierre.

Fig. 38 a-c. Zona Vestibular Anterior. Ya cerrando el circuito periférico cargamos y sosteniendo la cubeta
traccionamos del orbicular de los labios imitando su funcionalidad.

590
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 39. Cubeta Inferior ya remarginada. Fig. 40.

Fig. 41 a y b. Volvemos a probar el soporte de no haber ahora, controlar que no haya material por dentro
que este actuando como zona de sobre compresión.

Fig. 42a. Retención vertical: teniendo el paciente Fig. 42b. Probando el sellado posterior. Teniendo
la lengua apoyada sobre la cara lingual del rodete nuevamente la lengua en posición de piso de boca
(piso de boca medio, funcional) levantamos la cu- medio, se ejerce una acción de palanca en la cara
beta y controlamos cuanta resistencia ofrece, si es lingual del rodete y de acuerdo al caso tendrá que
escasa y el caso es favorable habrá que trabajar en ofrecer resistencia a dicha fuerza. Dependiendo
las zonas lingual anterior y la zona disto vestibular. siempre del caso. Por la poca superficie de ambas
Buscando mejorar la longitud y grosor de dichos zonas, jamás ofrecerá la misma resistencia como
bordes. en el maxilar superior. De no conseguir sellado ha-
brá que trabajar la zona agregando si falta o quitan-
do si se coloco en exceso.

591
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 42c. Probando en apertura bucal. No debe ha- Fig. 43. Movilidad lingual moderada. No debe des-
ber desplazamiento de la zona posterior, si lo hay plazarse. Si esto sucede se deberá controlar la lon-
obedece a una sobre extensión en la zona del liga- gitud en la zona disto lingual y en el piso de la boca
mento. La solución es corroborar la longitud de la rectificándolo.
cubeta y del remarginado hecho en la zona permi-
tiendo libertad de movimiento.

Como se ha dicho la impresión definitiva se elabora • Perforar la cubeta en la zona de confina-


de a poco. Siendo exitoso en cada uno de las etapas. miento del material, esto se realiza en la
zona central palatina superior, en la inferior
no es necesario hacerlo por la poca superfi-
b) De la impresión propiamente dicha
cie de contacto que hay.
• Impresión definitiva superior e inferior.
• Alcanzará con realizar unas 5 perforaciones
de 1 mm. de diámetro para permitir el es-
cape del material y del aire atrapado en la
masa del material.

• De existir algún reparo anatómico como


torus palatino, fibromucosas sin soporte
óseo, papila palatina de extrema dureza,
etc. será necesario realizar mayor cantidad
de perforaciones, en el lugar del reparo, a
los fines de disminuir la presión hidráulica
del material y así disminuir la presión en di-
chas zonas.

De acuerdo al material de impresión selecciona-


Fig. 44. do será necesario o no el uso de agentes adhesivos
para que este que adherido a la cubeta.

Por ejemplo cuando se usan siliconas, es nece-


El objetivo es mejorar al máximo la calidad de la sario su uso. Cuando se usan pastas cinquenólicas
copia y obviamente su reproducción. no es necesario ya que el material por si solo queda
pegado a la cubeta.
Una vez culminada la conformación de los bor-
des funcionales, el operador pondrá a prueba de El operador además de elegir el tipo de material
manera estática y dinámica la retención lograda, (siliconas, pasta cinquenólica, etc.) deberá selec-
ya que de haber alguna falla este será el momento cionar dicho material de acuerdo a la presión que
de corregirla; pues con el paso siguiente o sea con necesite ejercer sobre los tejidos.
la toma de la impresión propiamente dicha no se
puede mejorar en nada la falta de retención. Así podrá elegir, cuando se trate de una mucosa
depresible seleccionará un material de consistencia
De no rectificar la falla, será un defecto que ten- regular para ejercer mayor presión.
drá la prótesis.
En el caso de una mucosa no depresible selec-
Conforme con la retención lograda se procederá cionará un material de consistencia fluida para ejer-
a preparar la cubeta para la impresión: cer menor presión.

592
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 45 a-d. En función de la depresibilidad del Tejido perforar la cubeta, para permitir que escape el aire
y saliva. A mayor cantidad de perforaciones se disminuye LA PRESION HIDRAULICA del material (Menor
presion). En caso de usar siliconas habrá que Colocar un agente de unión (adhesivo) y esperar que seque.

Una vez preparado el material de acuerdo a las mente se le solicita al paciente que se enjuague la
indicaciones del fabricante, se carga la cubeta, ya boca para retirar exceso de saliva que interferiría en
acondicionada, de manera de cubrir toda la zona la impresión. Se aconseja diluir una cucharada de
de soporte e incluso los bordes logrados. yeso en un vaso con agua para estos enjuagues.

La capa del material de impresión deberá ser Se posiciona, se presiona firmemente para que
lo más delgada posible, no hay que olvidar que la el material fluya rápidamente y sosteniendo la cube-
cubeta está bien adaptada salvo en algunas peque- ta en su posición sobre el reborde se procede nue-
ñas zonas, en donde fue aliviada; por lo tanto para vamente a traccionar los tejidos (maniobra ya reali-
obtener una correcta impresión definitiva, esta cu- zada durante la elaboración del borde funcional), así
beta no puede admitir mayores espesores de ma- el material que fluye por los bordes se adosa al bor-
terial sin que se genere una separación entre ella y de ya obtenido dando una mejor calidad de copia.
el terreno de soporte, debido al escaso corrimiento
que tendrá el material. De esta manera, se perdería Se espera lo necesario de acuerdo al material, se
la intimidad de contacto lograda en los pasos ante- retira, se lava y se evalúa el resultado. Figura 47 a-f.
riores. Figura 46 a-c.
Será satisfactoria la impresión cuando: no haya
Respetando los tiempos de trabajo de cada ma- burbujas, ni arrugas en la superficie de trabajo. Fi-
terial se lleva a la boca la cubeta cargada, previa- gura 48.

Fig. 46 a-c. Impresión definitiva superior. Se carga una delgada capa de material, pues la cubeta
al estar adaptada, admite poco material. En toda la superficie de soporte y en la parte vestibular del borde
funcional.

593
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 47 a-f. Se posiciona la cubeta y se presiona para que el material fluya rapidamente (ver como fluye
por las perforaciones). Se comienza nuevamente a tironear de los tejidos, haciéndolo en todas las zonas.
Se espera el tiempo de polimerización de la silicona. Se retira, se lava y observa. Se recortan los excesos.

No será adecuada cuando los bordes funciona-


les queden filosos o cuando se vea cubeta al des-
cubierto (sin material de impresión).

Cuando haya un espesor desmesurado de ma-


terial visualmente se verá una buena copia, pero se
habrá perdido la intimidad de contacto.

En cualquiera de estos casos habrá que repetir


Fig. 48. Impresión superior correcta. la impresión.

594
Osvaldo Tomás Cacciacane

Impresión definitiva inferior

Fig. 49 a-f. Se carga la cubeta, delgada capa de


material por lo antes dicho. Se posiciona en boca,
se presiona para que fluya el material. Se comienza
con el recorte muscular nuevamente y la propulsión
lingual. Ahora esta podrá ser de mayor magnitud
pues el límite lo da el borde funcional hecho en com-
puesto para modelar. Se espera la polimerización.
Se retira, lava y observa. Se recortan los excesos.

Realización del modelo de trabajo o


definitivo. figura 50

Aceptada la impresión es necesario respetar los


tiempos de espera para cada material, en cuanto
a la recuperación elástica y liberación de subpro-
ductos.

Como así también es necesario respetar las pro-


porciones del polvo y del agua del yeso a utilizar, Fig. 50. Impresiones listas para obtener modelos
preferible tipo IV (densita). definitivo o de trabajo.

595
Prótesis. Bases y fundamentos

La impresión es la copia de los relieves inverti- manera que la impresión se relacionó con el terreno
dos y el modelo es la reproducción de dichos re- de soporte.
lieves. Por lo tanto se deberá elaborar un modelo Para lograr una reproducción adecuada de los
que sea lo más exacto posible, para que la prótesis bordes y de la zona de asentamiento se deberá
confeccionada sobre él se relacione de la misma tratar la impresión de la siguiente manera:

Fig. 51. Esquema de la realización de los modelos definitivos.

Realizar la protección de los bordes: con este la vibración y el agua de imbibición asciende a la
procedimiento se asegura la reproducción de la superficie, pasando a formar parte del zócalo del
longitud y del grosor. modelo, de esta manera el yeso que queda en con-
tacto con la impresión tendrá mayor dureza.
Realizar el encajonado: esto ayuda a confinar
el yeso vertido sobre la impresión para obtener un Confección de los modelos definiti-
modelo de dimensiones predeterminadas, facilita vos superior e inferior

596
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 52 a-f. Tratamiento de la impresión superior para obtener el modelo definitivo superior. Se recortan
excesos sobre la cubeta para que quede bien delimitado el borde funcional. Se coloca cera para proteger
y delimitar bien el borde. Se pega con espátula caliente. Se delimita la zona posterior. Se realiza un enca-
jonado para contener el yeso.

Fig. 53a. Tratamiento de la impresión superior para Fig. 53b. Tratamiento de la impresión superior para
obtener el modelo definitivo superior. Se sella bien obtener el modelo definitivo superior. Se comienza
para que el Yeso no se escape. a realizar el llenado dejando un zócalo de apróxima-
damente 2cm de altura.

597
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 54 a-f. Tratamiento de la impresión inferior para obtener el modelo definitivo inferior.

Fig. 55.

bibliografía Alfred H Geering; Martin Kundert; Atlas de protesis total y


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598
Prótesis
bases y fundamentos

19
Capítulo 19. Registro de las Relaciones
Intermaxilares y Maxilocraneales.
Relación Céntrica de Precisión.
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

REGISTROS POSICIONALES EN PTR de esa orientación en el articulador (registro


de arco facial).
Relaciones Intermaxilares y Máxilocraneales
• Ubicación del maxilar inferior en el plano
Son las necesarias registrar para relacionar tri- horizontal (relación céntrica).
dimensionalmente ambos maxilares y poder trasla-
darlas al articulador. La pérdida de los dientes lleva a la necesidad de co-
nocer parámetros de referencia para obtener tales re-
gistros. Es decir conocer como es el normodentado ya
que de este conocimiento surgirán dichos parámetros.

Placas para Registros

Es el instrumento protético que se usa para ob-


tener los registros anteriormente mencionados y
deben reunir las siguientes condiciones:

Fig. 1. Objetivo final de los registros.

Representando así la ubicación espacial de los


maxilares en equilibrio con el SEG, ya que la rehabi-
litación protética tiene como objetivo final la estéti-
ca y la función, tanto en posiciones estáticas como
dinámicas.

De esto se desprende la necesidad de que el


operador debe trabajar con precisión y con elemen-
tos de trabajo confiables.

Los Registros Posicionales a tomar serán:

Fig. 2.

• Ubicación y orientación del plano de oclu-


sión (modelado del contorno vestibular de
los rodetes).

• Ubicación del maxilar inferior en el plano


vertical (dimensión vertical).
Fig. 3 a-c. Rodetes de Oclusión. Los debemos
• Ubicación del maxilar superior con respecto mirar y trabajar como los futuros dientes. Teniendo
a los cóndilos del paciente y reproducción similar tamaño y ubicación.

601
Prótesis. Bases y fundamentos

• Confortable: de aspecto y sensación agra- • Resistencia: Da seguridad y confiabilidad.


dable al paciente
• Adaptación: Tener la mayor intimidad de
• Rigidez: Para que no se deforme durante la contacto entre esta placa y el terreno de so-
tarea clínica. porte para la precisión deseada.

• Retención: Asegura la intimidad de contac-


to, podrá ser propia de la placa (Impresión
Definitiva) o adicionada con polvos o pastas
adhesivas.

Deberán portar sobre su estructura los lla-


mados rodetes de oclusión, los cuales re-
presentan las futuras piezas dentarias.

• Posición: como los dientes sobre el reborde


residual y dando respaldo a los tejidos blan-
dos (soporte labial).

• Tamaño: el adecuado a las futuras piezas


Fig. 4. Rodetes de Oclusión. dentarias.

Fig. 5 a-f. Placa para registro superior.

602
Osvaldo Tomás Cacciacane

Es decir que a partir de ahora rodete de oclusión a 70 grados con el plano oclusal del ro-
es sinónimo de pieza dentaria, el visualizar de esta ma- dete.
nera facilitará la tarea clínica. Una colocación asimétri-
ca no siempre es fácil de distinguir, pudiendo arrastrar En su parte posterior nunca debe ocupar la
este error hasta la prótesis terminada. Figura 3 y 4. zona correspondiente a las tuberosidades y
su altura, medida desde la placa base hasta
Es frecuente observar como en la práctica diaria el plano oclusal, debe ser de 6 – 8 mm. Si
no se prioriza esto, y se usan placas para registros se utiliza una placa base estabilizada con
desajustadas que no harán más que desvirtuar el silicona, la medida será menor de acuerdo
montaje en el articulador. al grosor de este material.

La altura de este rodete de oclusión, en


En cuanto al tamaño la zona anterior, debe ser de alrededor de
20mm midiendo desde el fondo del surco
• Rodete de oclusión superior (figura 5 a-f): hasta la superficie libre. Aquí no hay varia-
ción de medida aunque se utilice una placa
El ancho del rodete superior es de un cen- base estabilizada con silicona, porque se
tímetro en la zona de premolares y molares, mide desde fondo de surco o desde el bor-
y de 3-5 mm en la zona de canino a canino. de de placa base.

En la zona anterior, la cara vestibular debe El objeto de estas medidas en el rodete de


formar un ángulo de aproximadamente 60 oclusión superior y como veremos luego

Fig. 6 a-e. Placa para registro inferior.

603
Prótesis. Bases y fundamentos

en el rodete de oclusión inferior, de ningu-


na manera significan una predeterminación
métrica de la dimensión vertical o medida
vertical oclusiva. Su objeto es facilitar la la-
bor posterior, ya que partiendo de rodetes
de oclusión confeccionados con las medi-
das antedichas, se verá facilitada la evalua-
ción del contorno o soporte facial (lo que
equivale a decir la colocación de los dien-
tes anteriores superiores), y además, en la
gran mayoría de los casos, para llegar a la
medida vertical oclusiva correcta, es decir,
para obtener la dimensión vertical definiti-
va, habrá que desgastar la altura de uno o
ambos rodetes, procedimiento mucho más
Fig. 7.
rápido y sencillo que si se tuviera que agre-
gar material.

• Rodete de oclusión inferior (figura 6 a-e):

El ancho del rodete debe ser de un centí-


metro en la zona de premolares y molares,
y de 3-5mm en la zona de canino a canino.

La cara vestibular no debe tener ninguna


inclinación. Debe ser perpendicular al plano
oclusal.

En su parte posterior, el plano de oclusión


del rodete debe terminar ligeramente por
debajo de la extensión de la placa base.

En su zona anterior y medida desde el fon-


do del surco, debe tener una altura de 16
mm.

Con respecto al material de construcción de las


placas, aconsejamos:

• Utilizar para tal fin (los registros) la cubeta


individual que reúne los requisitos anterior-
mente mencionados de manera adecuada.

• Es más, utilizar para los registros de posi- Fig. 8 a y b. Algunos incorporan los rodete des-
ción la impresión definitiva, nos garantiza la pués de la obtención de la impresión y modelos
mayor precisión posible. La impresión defi- definitivo dependiendo del caso clínico se deberá
nitiva como placa de registro será la interfa- tener presente que se pierde la interfase mas esta-
se más estable. Figura 7 y 8. ble: la impresión definitiva.

En cuanto al material usado para los rodetes de


oclusión aconsejamos:
Plano de Oclusión
• Cera: en la etapa de los registros posicio-
nales presuntivos (por la facilidad de trabajo Concepto actual
clínico).
Según el glosario de terminología protética:
• Luego, reemplazar los de cera en el articula- “Plano formado por los bordes incisales y las su-
dor por acrílico, con la finalidad de tener pa- perficies oclusales de los dientes. Generalmente no
rámetros oclusales firmes y poder adicionar es un plano, sino que representa la medio planar de
de manera segura el dispositivo de apoyo la curvatura de estas superficies. Superficie de los
central único con el que se tomará el Regis- rodillos de oclusión de cera para guiar la disposi-
tro de la posición de Relación Céntrica. ción de los dientes de una dentadura.”

604
Osvaldo Tomás Cacciacane

La determinación del plano de orientación que si su plano oclusal es paralelo a la base de sustenta-
constituirá la guía inicial para determinar la posición ción. Es decir con buen criterio, si no hay contradic-
de las futuras piezas dentarias que restituyan la es- ción estética y funcional procurar el paralelismo de
tética y función. los rebordes (a la altura de premolares y molares),
situación anatómica que se da con frecuencia.
Es menester saber que este plano deberá tener
una ubicación espacial entre ambos rebordes resi-
duales (espacio protético). Esto significa que debe- ¿Qué hacer entonces?
rá tener una inclinación y altura anteroposterior que
mecánicamente propenda a una función oclusal La pérdida de las piezas dentarias hace necesa-
estable para las prótesis. rio tener una referencia que aún no siendo perfecta,
es mejor que no tener ninguna, ya que así teniendo
una guía de aproximación nos permitirá evaluar y
Inclinación del plano en Sector Pos- adoptar dicho plano a las necesidades mecánicas
terior
y estéticas del caso.
Plano de Camper
Por lo tanto tomaremos como guía inicial el Pla-
Descripto por Petrus Camper, médico, anatomista no de Camper modificado (tercio inferior del tragus
holandés. No fue estudiado para prótesis sino como al ala de la nariz) y luego del montaje, su análisis y
plano horizontal para orientar la cabeza en el espacio. modificaciones si son necesarias.

Plano cráneo antropométrico, va del punto Po- La descripta es la técnica clásica más aceptada
rion al punto espinal anterior y su traslado a los te- paralela al plano de Camper (Gysy).
jidos blandos, para su uso clínico va desde tercio
superior del tragus (Punto Tragión) al borde inferior
del ala de la nariz. Inclinación anteroposterior

Este plano fue tomado en cuenta y aceptado • Paralelo al plano de camper (gysy) (técnica
protéticamente para que la mandíbula en su mo- clásica y más aceptada).
vimiento de ascenso entrara en contacto con los
dientes superiores en dirección vertical a fin de que
la fuerza de cierre sea lo más perpendicular posible
al complejo oclusal y al terreno de soporte, ya que
las fuerzas no axiales al plano generan desplaza-
miento protético.

En un gran número de casos guiarse por el plano


de Camper no nos da lugar para colocar los dientes
posteriores (función mecánica); para corregirlo va-
riamos su altura y comprometemos la estética en la
parte anterior. Es decir que buscando una solución
nos aparece un problema. Además suele suceder
que una vez hecho el montaje en el articulador se ob-
serve que este plano paralelo al de Camper, quede
mucho más cerca del reborde residual superior que
del inferior en el sector posterior. Hecho en cuan-
to a lo mecánico, es netamente desfavorable, pues
al acercar el Plano de Oclusión al reborde residual
superior, se dificulta la colocación de los dientes y
además lo alejamos del reborde residual inferior (por
lo general el más desfavorable), y se crea un brazo
de palanca en la prótesis inferior más largo que el
recomendable, comprometiendo la estabilidad.

Por estas razones se utiliza el denominado Pla-


no de Camper modificado.

La modificación de este plano consiste en de-


terminar la referencia posterior más baja o sea en
el tercio inferior del tragus. Es así que el operador
deberá analizar, luego del montaje en el articulador,
cada caso clínico para determinar en él, el plano
oclusal mecánicamente adecuado.

En términos generales, una prótesis completa Fig. 9 a y b. Secuencia esquemática de la orientación


soporta mejor las fuerzas que generan la función oral del plano oclusal. Paralelismo al plano de Camper.

605
Prótesis. Bases y fundamentos

Otras: En el sector anterior el plano de oclusión debe ser


paralelo a la línea bipupilar, línea que en el plano hori-
• Comisura a papila piriforme (Boucher). zontal une el centro de ambas pupilas y da la referen-
cia de horizontalidad a la cara vista de frente. Estando
• Comisura a lóbulo de la oreja (Gillis). sentado el paciente mirante al horizonte, la línea bipu-
pilar quedará paralela al piso. Figura 9 c y d.
• Paralelo a las áreas de trabajo (Sears) Téc-
nica mecanisista. Referencias más usadas para su ubicación
• Etc. • Unión de semimucosa del labio inf. (más
usado).
Orientación del Plano Oclusal en el
Sector Anterior • A nivel del dorso de la lengua (wrigth).

Las líneas y planos de referencia más usados • Mitad del espacio interalveolar (De van).
para rehabilitar las dimensiones y apariencias fiso-
• 6 mm debajo del cond. Stensen.
nómicas carecen de matematicidad.

El odontólogo debe habituarse a considerarlas Plano Oclusal: Ubicación en el plano vertical.


con atención, para apreciar las posibles desviacio- Altura del plano
nes respecto a las normas anatómicas y para dar a
las restauraciones en lo posible formas, posiciones Ubicación en el plano vertical (altura del plano), será
y relaciones anatómicamente correctas y estética- establecer la altura del mismo en el espacio protético
mente satisfactorias (Saizar. Pág. 243). comprendido entre los rebordes residuales. Figura 10.

Fig. 10. Orientación del plano oclusal. Ubicación de


la altura en el espacio interalveolar.

Así obtendremos una:

a) Ubicación estética.

b) Ubicación funcional.

• Estética: esto significa cuánto mostrará de


diente el paciente con los labios en reposo.

• Funcional: es decir, la altura que tendrán los


Fig. 9 c y d. Secuencia esquemática de la orien- futuros dientes en relación a la superficie de
tación del plano oclusal. Sector anterior paralelo al soporte sobre todo en los sectores poste-
plano bipupilar. riores (Brazo de palanca).

606
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 11.

Si a esto le sumamos una inclinación ánteropos- Secuencia Clínica de la ubicación del


terior del plano, lo más paralelo a la superficie de plano oclusal
soporte, obtendremos fuerzas perpendiculares a
dichas superficies, logrando un efecto más estabili- En relación al labio superior:
zador para las prótesis.

Referencias mas usadas para su ubicación: • Paciente joven: 2mm x debajo del borde li-
bre del labio superior en reposo.
• Unión de semimucosa del labio inferior.
(más usado). • Paciente de mediana edad: 1 mm. por de-
bajo del labio en reposo.
• A nivel del dorso de la lengua (Wright).

• Mitad del espacio interalveolar (De van). • Mayor edad: borde incisal al ras del labio.

• 6 mm debajo del conducto Stensen En relación al labio inferior:

Fig. 12.

607
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 13 a-c. Inclinación anteroposterior: Paralelo al plano de camper (gysy) (técnica clásica y más acep-
tada).

Fig. 14 a-d. Mediante el plano de Fox se exterioriza la superficie oclusal del rodete que deberá quedar
paralela a las líneas trazadas correspondientes al plano de Camper.

Fig. 15. Sector anterior paralelo al plano bipupilar. Fig. 16. Orientación Altura. Colocar la placa y con-
trolar con el labio en reposo la coincidencia de la
unión de semimucosa del labio inferior con la altura
del rodete como si fueran los futuros cuatro dientes
incisivos, de no coincidir habrá que quitar o agregar
material hasta lograrla.

Fig. 17 a-c. Trasladar la inclinación del superior al inferior. Para que se acoplen en un solo plano teniendo
como tope de cierre la altura determinada en el rodete inferior en su parte anterior. Si fueran rodetes de
cera reblandeceríamos el inferior en los sectores posteriores y haríamos cerrar en posicion presuntiva de
relacion centrica. Al trabajar con rodetes de acrilico el acople se hará por sustraccion o adicion de material
en dichos sectores inferiores. El superior aporta la inclinacion y el inferior brinda la altura.

608
Osvaldo Tomás Cacciacane

• Se puede considerar que es una referencia más


estable para ubicar la altura de los futuros dien-
tes ánteroinferiores (altura del Plano Oclusal).

• La referencia será la unión de semimucosa


del labio en reposo (donde mucosa seca se
transforma en húmeda).

Transferencia de la inclinación del


plano del rodete superior al inferior
Fig. 17d. Muchas veces contacta la base y no lo
Es lograr que los rodetes contacten de manera
vemos ir desgastando progresivamente hasta lo-
uniforme a nivel oclusal, el rodete superior aporta la
grar un acople de los rodetes guiando al paciente a inclinación y el inferior la altura. Sin que se pierda el
una posición presuntiva de relación céntrica. contacto de las bases con la mucosa.

Fig. 18a. Zona de tope de cierre. Fig.18b. Desgastar hasta lograr acople equilibrado
con el superior.

Fig. 18 c y d. Corroborar el acople correcto de los rodetes y simultaneamente la intimidad de contacto de


las bases con las mucosas así mantendremos el principio de soporte y estabilidad.

Fig. 19 a y b. Esquema de la transferencia de la orientación del rodete de oclusión superior al inferior.

609
Prótesis. Bases y fundamentos

Así, agregando o quitando material se logrará la para el proceso masticatorio, sino para las demás
uniformidad de contacto en el momento de cierre, funciones inherentes al sistema estomatognático.
teniendo como tope la altura ya determinada en el Esta relación de separación intermaxilar debe ser
rodete inferior. siempre considerada en función del sistema neuro-
muscular, que es el que gobierna a todo el sistema
Importante: una vez hecha la transferencia se estomatognático.
deberá corroborar la correcta relación a nivel oclu-
sal de los rodetes y de la base con la mucosa al Los distintos métodos hallados en la literatura
mismo tiempo. odontológica son:

Métodos Estáticos:
Dimensión Vertical
• Métricos
La dimensión vertical se ha definido como la dis-
tancia entre dos puntos localizados arbitrariamente • Mecánico
en la cara del paciente, uno en el maxilar y otro en
la mandíbula. Dicho de otra forma dimensión ver- • Estético
tical o medida vertical es la relación de posición
del maxilar inferior con respecto al maxilar superior Métodos Funcionales:
considerada en el plano vertical.
• Fonéticos
Si esta relación de posición se evalúa con los
dientes en oclusión, se obtiene la dimensión o me- • Deglutorio
dida vertical oclusiva; pero si esta relación se evalúa
con la mandíbula en su estado postural (posición • Musculares
de reposo fisiológico) se obtiene la dimensión o
medida vertical postural. Cuando la mandíbula está • Fisiológicos (Estado postural)
en ese estado postural, las piezas dentarias están
en inoclusión, separadas por un espacio que es el Métodos Electromiográficos:
espacio libre interoclusal. Este es un concepto fun-
damental, elemental y básico, sea cual fuere la res- • Relajador muscular
tauración que se realiza, la mandíbula siempre debe
tener la capacidad de adoptar ese estado postural • Kinesiógrafo mandibular
sin contacto dentario, es decir una verdadera posi-
ción de reposo fisiológico. • Gnatofotografía

Al desaparecer los dientes que determinan la al- La experiencia clínica nos indica qué métodos
se podrán usar en el consultorio con los que se
tura morfológica, no queda en el organismo ningu-
puedan obtener resultados finales satisfactorios, ya
na indicación que pueda tomarse como referencia
que se describen una gran variedad de métodos.
exacta para reencontrar dicha altura.
Muchos de ellos son destinados a la investiga-
Métodos o técnicas para la determi- ción y requieren de aparatología necesaria para las
nación de la Dimensión Vertical mediciones.

No existen hasta ahora métodos exactos para Consideramos que manejando adecuadamente
los siguientes métodos se obtienen buenos resul-
determinar la dimensión vertical, el hecho de au-
tados.
mentarla o disminuirla dentro de ciertos límites no
ha reportado manifestación clínica alguna.
Ellos serán:
La clásica división entre métodos estáticos y • Método Métrico
métodos funcionales, tiene una finalidad puramente
didáctica y es dudoso que logre su objetivo. En la • Método Estético
práctica esta determinación se lleva a cabo a través
de una síntesis de distintos métodos. En principio • Método Fonético
se puede decir que los métodos estáticos son mé-
todos de aproximación y tienen valor como elemen-
tos orientadores, la evaluación final debe basarse Determinación de la Dimensión Verti-
en conceptos fisiológicos que respaldan el concep- cal Oclusiva (Medida Vertical Oclusiva)
to biológico del paciente que se está tratando; por-
que al correlacionar el grado de separación interal- Una vez determinado el plano de oclusión, con-
veolar entre el maxilar superior y la mandíbula, no se tamos con dos rodetes de oclusión (o un rodete
hace sólo para la colocación de las piezas dentarias y una superficie antagonista dentada) que contac-

610
Osvaldo Tomás Cacciacane

tan a través de ese plano de oclusión, por lo tanto Una primera armonía establece que la distancia
recién ahora estamos en condiciones de realizar en el plano vertical medida desde la glabela hasta
los controles para determinar la dimensión vertical la base de la nariz, debe ser igual a la distancia en
oclusiva y postural. el plano vertical medida desde la base de la nariz
a la base del mentón, con los rodetes en oclusión
Métodos Estáticos (Mac-Gee).

Métrico Otra armonía métrica establece que la distan-


cia en el plano vertical desde la línea bipupilar a la
Los controles métricos se basan en armonías comisura bucal debe ser igual a la distancia en el
de las medidas de distintos segmentos faciales, se plano vertical medida desde la base de la nariz al
realizan con un instrumento que permita una medi- borde libre del mentón, siempre con los rodetes en
ción lineal, como por ejemplo el compás de Willis. oclusión (Willis). Figura 20.

Fig. 20 a-c. Métrico: comparación equilibrada de segmentos faciales. Las variaciones de altura se harán a
expensas del rodete superior ya que en este momento la información más estable la tiene el inferior. Es la
medida que debemos variar hasta lograr la armonía.

Fig. 21 a-c. Métrico: comparación equilibrada de segmentos faciales.

Estético no siempre es posible controlar los cambios típicos


del envejecimiento; soporte labial, profundización de
La evaluación estética depende de la experiencia los surcos nasolabiales y estrechamiento de los la-
del operador y consiste simplemente en una obser- bios. Estos cambios morfológicos se acentúan por
vación directa de las facies del paciente, sobre todo la reducción continua de la posición de reposo de la
del tercio inferior de la cara, la formación de plie- mandíbula. En estos pacientes casi siempre existe
gues, arrugas. La estética se ve afectada por la di-
una pérdida de la dimensión vertical, que no obs-
mensión vertical intermaxilar. Como guía puede ser
útil el estudio de la piel de los labios comparada con tante nunca deberá ser lo bastante marcada como
la de otras partes de la cara. Normalmente el tono para provocar interferencias de tipo funcional.
tisular debe ser el mismo en esa región, pero se de-
berá tener en cuenta que también la posición ante- Si la dimensión vertical está aumentada hay un
roposterior de los dientes, tiene que ver en partes gesto de tensión e inexpresividad alrededor de la boca
iguales con la dimensión vertical, en la restauración y si está disminuida hay un carácter de senectud mar-
del tono tisular. Dentro de este tópico hay que te- cando comisuras y surcos labiales. Tanto el perfil como
ner en cuenta a aquellos pacientes que han utilizado el contorno facial se ve alterado por una despropor-
prótesis completas durante muchos años, porque ción en el tercio inferior de la cara. Figura 22 y 24.

611
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 22. Apreciación estética del operador para dar Fig. 23. Control fonético. Pronunciación repetida
una idea, el paciente con los rodetes colocados en de la letra m. Se debe observar una separación de
boca su aspecto debe ser el de un paciente den- 2 a 6 mm. de los rodetes a una dimensión vertical
tado. aceptable.

Métodos Funcionales suave de ambos labios y, luego, una separación que


deja al descubierto un espacio de alrededor de 2 a
Fonéticos (figura 23) 6 milímetros entre ambos rodetes de oclusión. Si la
separación es mayor de 6 mm. indica una dimen-
Se basan en la pronunciación de ciertos fone- sión vertical disminuida y si la separación es menor
mas entre ellos las letras “S” y “M”. de 2mm. indica una dimensión vertical aumentada.
En estos casos, el agregado o el desgaste se rea-
El control de Gillis, consiste en la pronunciación
liza a expensas del rodete superior porque el plano
de la letra “M”. Con ambos rodetes de oclusión en
la boca se le hace pronunciar al paciente la letra de oclusión definitivo fue determinado en el rodete
“M”. Al pronunciarla hay un pequeño movimiento inferior. Por consiguiente, dimensión o medida ver-
de apertura y cierre, dicho de otra manera no hay tical oclusiva aumentada, es sinónimo de espacio
desplazamiento del cóndilo dentro de la cavidad libre interoclusal disminuido o ausente y dimensión
glenoidea. La biodinámica de la pronunciación de o medida vertical oclusiva disminuida, es sinónimo
la letra “M” muestra, en primer término, una unión de espacio libre interoclusal aumentado.

Fig. 24 a y b. Parámetro de la Dimensión Vertical postural alterada.

612
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 25 c y d. Parámetros en armonía. Obsérvese como la nueva rehabilitación favorece la postura y la


estética.

Fig. 26 a y b. Recordar que el rodete debe ser visto como futuro diente llegar a esta etapa del tratamiento
habiendo:
• Orientado correctamente el plano oclusal.
• Determinado una adecuada dimensión vertical.
• Recuperado el colapso de los tejidos (ver al paciente como normodentado).
Permite pensar que tenemos resuelta gran parte de la rehabilitación.

Algunos autores proponen la pronunciación de Mecánico (Sears)


sonidos sibilantes, es decir la pronunciación de la
letra “S”, la palabra “Mississippi” o hacer contar En estos casos la dimensión vertical (que se deter-
al paciente de sesenta a setenta. Al pronunciar la mina en el articulador) debe ser aquella que permita
letra “S” además de apertura y cierre hay propul- que ambas áreas de trabajo (zona de premolares y pri-
sión mandibular. En primer lugar se observa que mer molar de ambos rebordes alveolares) mantengan
el rodete inferior se traslada hacia delante hasta una relación lo más cercana posible al paralelismo. Si
una posición casi directamente por debajo del ro- no existe cierto paralelismo se trata de lograrlo modi-
dete superior, sin llegar a contactarlo, es decir que ficando la altura del vástago incisal del articulador. Si
debe haber una separación entre ambos rodetes. son necesarias grandes modificaciones (del orden de
Si esta separación es muy extensa significa que la los 2 mm. en más o en menos a nivel del perno incisal)
dimensión vertical está disminuida. En cambio si al para lograr el paralelismo de las áreas de trabajo es
pronunciar estos sonidos hay contacto entre los ro- aconsejable evaluar esta nueva dimensión vertical en
detes probablemente estamos ante una dimensión boca con nuevos rodetes por razones estéticas.
vertical aumentada.
Es necesario destacar nuevamente que estos
La observación importante de este control con- registros posicionales son tentativos ya que al po-
siste en asegurarse que no haya contacto entre los nerlos en juego en el momento de la prueba denta-
rodetes cuando el paciente pronuncia estos fone- ria, se evaluarán conjuntamente con el paciente (la
mas. estética, fonética) y de ser necesario se corrigen.

613
Prótesis. Bases y fundamentos

Registro máximo craneal (arco facial)

Fig. 27.

Fig. 28.

614
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 29.

Fig. 30.

Secuencia Clínica

Fig. 31a. Placa de registro. Im- Fig. 31b. Impronta de la cara Fig. 31c. Placa posicionada.
presión definitiva. oclusal del rodete sobre el mate-
rial colocado en la horquilla.

Fig. 32a. Registro con el Arco facial ya realizado. Fig. 32b. Registrar la distancia intercondilea para pro-
gramar el articulador. (grande, mediana, pequeña).

615
Prótesis. Bases y fundamentos

Relación céntrica siste en que aporta una referencia para valorar y


reconstruir la oclusión”.
Históricamente en la literatura odontológica se
observa la dificultad y la falta de homogeneidad En el dentado, es una posición donde el pacien-
para definir relación céntrica. te rara vez se encuentra, dado los mecanismos de
adaptación a que recurre el sistema para adecuarse
En el “Glosario de Oclusión Dentaria y Trastor- a los lentos cambios que experimenta toda relación
nos Témporomandibulares” se mencionan distintas oclusal a través del tiempo.
definiciones de la relación céntrica, todas ellas em-
parentadas con la forma y posición mandibular en Esos cambios se producen en varios niveles:
que se registran; los autores adhieren a estas dos
definiciones. • Remodelado de las ATM.

• Cambios a nivel de la articulación dentaria


Relación Céntrica Ligamentosa (periodonto).

Posición posterior o retruída forzada de la man- • Cambios en las caras oclusales de los dien-
díbula, en la cual ambos cóndilos están localizados tes (facetas madurativas).
en su posición más posterior dentro de sus cavida-
des articulares y que está limitada por los ligamen- Esta adecuación del sistema, siempre que se
tos de la articulación témporomandibular, especial- realice sin alterar el esquema de normalidad, per-
mente por las bandas horizontales internas de los mite que en el 96% de las personas convivan dos
ligamentos temporomandibulares. Se trata de una posiciones: OH (Oclusión Habitual) o RC (oclusión
posición extrema, forzada, ligamentaria y no funcio- en Relación Céntrica).
nal. Esta relación máximo-mandibular de la mandí-
bula en céntrica se logra registrar clínicamente con Esta OH es la más fisiológica de las relaciones
ambas arcadas dentarias levemente sin contacto y interoclusales y nos enseña que la centricidad den-
efectuando una fuerza posterior o retrusiva forzada taria puede convivir con una ligera excentricidad
de la mandíbula. Ambos cóndilos quedan restringi- articular. No debemos olvidar que el concepto de
dos a un movimiento rotacional puro en torno a un articulación abarca dientes y ATM.
eje horizontal transversal (eje de bisagra terminal o
eje posterior forzado. CENTRICIDAD DENTARIA + CENTRICIDAD
ARTICULAR = CENTRICIDAD MANDIBULAR
Relación Céntrica Fisiológica
¿Qué hacer en el desdentado?
Posición posterior o retruída no forzada de la
mandíbula, en la cual ambos cóndilos están loca- Al no haber referencias dentarias de oclusión
lizados en su posición fisiológicamente más supe- podríamos registrar la RC Ligamentosa, posición
rior, anterior y media dentro de sus cavidades ar- que al ser restrictiva pondría al paciente en una si-
ticulares, enfrentando la vertiente anterior condilar tuación poco repetible e incómoda. Poco favorable
para los requisitos mecánicos de una PTR.
a la vertiente posterior de la eminencia articular e
interponiéndose entre ambas superficies articula-
Por lo tanto será necesario registrar una posi-
res funcionales, la porción media, más delgada y
ción de la RC Fisiológica donde se reestablezca el
avascular del disco articular. Esta relación máxilo-
equilibrio funcional y estético del SEG. Si esto no se
mandibular ortopédica de la mandíbula en céntrica logra, se producen los frecuentes disturbios proté-
se logra registrar clínicamente con ambas arcadas ticos que tornan tan incómoda a la PTR. Falta de
dentarias levemente sin contacto y efectuando una estabilidad protética, pérdida de la relación entre la
fuerza inductiva muy leve, no forzada hacia atrás de base y la mucosa, es decir se pierde la retención
la mandíbula y presión anterosuperior de los cóndi- lograda en los pasos clínicos anteriores.
los. Ambos cóndilos quedan restringidos a un mo-
vimiento rotacional puro en torno a un eje horizontal “….la falta de armonía entre la relación central
transversal (eje de bisagra posterior o eje de bisagra y la oclusión central es una de las mayores causas
posterior no forzado). del fracaso funcional de la PTR” (Saizar).
No es el deseo de los autores sumarse a esta Resumiendo, el odontólogo deberá obtener y
controversia semántica, sino aportar soluciones trasladar al articulador una posición mandibular re-
clínicas para resolver la rehabilitación de un des- petible y cómoda por y para el paciente. (Relación
dentado total en una posición mandibular que sea céntrica fisiológica) (Adaptación Neuromuscular) y
repetible y cómoda para el paciente. Esta posición así lograr que esta ecuación sea favorable.
está relacionada con la forma en que se registre.
Oclusión Céntrica + Posición Mandibular
Ya Ash y Ramjford en su obra “Oclusión” pág. Repetible y Cómoda (Relación céntrica fi-
72, 1996, describen “la importancia de la Rc, con- siológica) = Estabilidad Protética en PTR

616
Osvaldo Tomás Cacciacane

Así como se producen cambios en el dentado de registro respecto al terreno de soporte y de los
natural, en el desdentado estos cambios se produ- cóndilos en la cavidad glenoidea.
cirán en menor tiempo:
De esta manera logramos una relación armónica
• Por la reabsorción ósea. entre las ATM y la oclusión protética tan necesaria
para la estabilidad de la prótesis.
• Cambios oclusales por desgaste de los
dientes artificiales. El uso de placas con rodetes sin apoyo central
único puede enmascarar errores: como la pérdi-
Lo anteriormente mencionado determina la ne- da de contacto de las placas con el terreno de
cesidad de rehacer la rehabilitación protética cuan- soporte y por ende también una ubicación del
do el operador advierte que estos cambios no se cóndilo no estable en la cavidad. El continuar el
pueden controlar. trabajo sin rectificar dará como resultado un es-
quema oclusal incorrecto, con los perjuicios ya
enunciados.
Clínicamente cómo obtenerla

Fig. 33.
Fig. 34a. El ideal es que se mantenga estable el
Sistema de placas y articulaciones.
Usando dispositivos intraorales de apoyo cen-
tral único:

• En pacientes con dificultades de la movili-


dad mandibular. Método manual guiado con
dispositivo de apoyo central.

• En pacientes sin dificultades, realizar regis-


tro gráfico intraoral (Arco gótico – punta de
flecha).

Existen otros métodos:

• Con rodetes de cera, las llamadas “mordi-


das”.

• Electromiográficos.
Fig. 34b. El defecto más común que tienen estos
• Ver otros aplicables a la clínica o bien para la registros es que el paciente vaya a una posición
investigación clínica. protrusiva y a consecuencia de esto haya una pér-
dida de la interfase base protética-mucosa por este
Consideramos por experiencia que manejar motivo lo consideramos tentativo, previo a un regis-
adecuadamente los métodos con dispositivos de tro de mayor certeza.
apoyo central único son suficientes para una reha-
bilitación oclusalmente segura, ya que la púa ins-
criptora (apoyo central único) por su ubicación cen-
tral en la construcción respecto de los maxilares y El advertir esto nos llevará a tomar un nuevo re-
de la ATM cumple un rol estabilizador de las placas gistro para corregir dicha dificultad.

617
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 35 a y b. Estos esquemas grafican claramente el beneficio clínico de los dispositivos de apoyo central
único. A partir de una construcción centrada de la púa inscriptora, fíjese como en el 2° esquema se ve el
accionar estable de placas Y ATMs.

En el caso de no advertirlo, el resultado será que gen precauciones especiales en los desdentados
esta alteración oclusal sea la causa de la pérdida de bimaxilares cuando los maxilares no se enfrentan
la retención lograda durante la toma de la impresión en relación central (3ra. Clase de Angle) por que en
definitiva. tales casos el soporte no es central para una de
las placas, lo que hace probable una distribución
Es de destacar que la posición correcta del per- desigual de las presiones.
no o púa inscriptora o apoyo central único, se logra
a partir de un montaje tentativo (paso intermedio No importa que dispositivo usemos, lo impor-
necesario al montaje definitivo o de trabajo), ya que tante es su ubicación centralizadora. En general la
de allí, con los modelos montados podremos ob- púa inscriptora o apoyo central quedará ubicada en
servar si las relaciones maxilares son normales, es la intersección de la línea media con la transversal
decir que el soporte sea central simultáneamente que pasa a la altura de mesial del 1er. molar inferior.
para ambas placas y las ATM. Figura 35 a y b.
Secuencia fotográfica de:
Esto significa que estos dispositivos estarían
(Saizar 297) contraindicados o por lo menos, exi- • Registro de relación céntrica tentativa.

Fig. 36.

618
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 37 a-b y 38 a-b. En pequeños movimientos de apertura y cierre el cóndilo realiza un movimiento de
rotación puro y será el fundamento del registro tentativo de la relación céntrica. En una apertura mayor los
cóndilos rotan y se trasladan.

Fig. 39a. Secuencia para el re- Fig. 39b. Marcar guía en el sector Fig. 39c. Marca guía lateral.
gistro de relación céntrica tenta- anterior.
tiva. Con las placas colocadas en
boca teniendo retención propia o
adicionada con adhesivo protéti-
co. Guiando el cierre a la posición
de cierre final de céntrica.

619
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 39 d y e. Secuencia para el registro de relación céntrica tentativa. Con las placas colocadas en boca
teniendo retención propia o adicionada con adhesivo protético. Apertura y cierre corroborando la repetición
de la posición.

Fig. 40 a-d. Fijación y retiro del registro de céntrica tentativa. Importante.

Fig. 40e. Uno de los tantos materiales utilizados


para la fijación y retiro del registro.

• Con las Placas para registro con retención • Se guía nuevamente a la posición de cierre
propia o adicionada con pastas adhesi- final.
vas.
• Obsérvece la coincidencia de las marcas.
• Se coloca el material para tal fin sobre la Esto hace presumir la obtencion de una Po-
superficie oclusal del rodete inferior. sición repetible.

620
Osvaldo Tomás Cacciacane

MONTAJE INTERMEDIO

Fig. 41. Fig. 42.

Fig. 43a. Guías expulsivas. Fig. 43b. Verificando que no haya interferencias
entre los modelos, ya que desvirtuaría la posición
registrada previas al montaje.

Fig. 44a. Posicionando el modelo superior y el re- Fig. 44b. Realizando núcleo de yeso para el mon-
gistro con el arco facial. taje.

Fig. 44c. Articulador invertido para fijar modelo in- Fig. 44d. Montaje terminado.
ferior con el registro de relación céntrica.

621
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 45a. Montaje listo para la construcción del dis- Fig. 45b. A partir de este momento se construirá el
positivo de apoyo central único. dispositivo de apoyo central.

CONSTRUCCIÓN DEL DISPOSITIVO DE APOYO CENTRAL CLÍNICO

Fig. 46. Dispositivo de Apoyo Central Unico. Alva-


rez Cantoni-Fassina describen con el Nombre de
BOPAYACU al dispositivo en el Libro “Prótesis Total
Removible” Tomo 2.

Fig. 47.

622
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 48.

Fig. 49. El dispositivo de apoyo central único se


construye a partir de este conformador.

Fig. 50a. CARACTERISTICAS DEL Fig. 50 b y c. CARACTERISTICAS DEL CONFORMADOR. Instru-


CONFORMADOR. Instrumento que mento que permitirá copiar sus formas de manera invertida dando
permitirá copiar sus formas de ma- como resultado el dispositivo a utilizar. Vista de perfil, se observa la
nera invertida dando como resultado superficie superior convexa y la inferior plana que presenta una oque-
el dispositivo a utilizar. Parte superior dad donde se ubica por su extremo la púa inscriptora o soporte cen-
con una plataforma plana y una su- tral único. Esta deberá tener una posición inclinada como se observa
perficie convexa en la zona central. en la foto.

623
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 51 a y b. Construcción. Centralizar el conformador ya que la púa inscriptora. Es la que dará estabilidad
a las placas y las Atms por su ubicación central.

Fig. 51c. Construcción. Colocar acrílico en consis- Fig. 51d. Construcción. Cerrar el articulador y es-
tencia de jarabe sobre la superficie abovedada. perar su polimerización.

Fig. 52a. Invertir el articulador y colocar acrílico flui- Fig. 52b. Invertir el articulador y cerrar el articulador
do sobre la rosca de la púa inscriptora y sobre el y esperar la polimerización.
resto del conformador.

Fig. 52c. Sobre ambos rodetes ha quedado el acrí- Fig. 52d. Rectificar los excesos y dejar superficies
lico con las formas invertidas del conformador soli- pulidas.
darias al cuerpo de los rodetes.

624
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 53 a y b. Preparación del dispositivo para la toma del registro de Relación Céntrica. En el articulador
incrementar la dimensión vertical lo mínimo que nos garantice el NO contacto de los rodetes y que el sis-
tema quede SOPORTADO por las Atms. y por la púa inscriptora. Esto se puede hacer ya que tenemos
registrado el arco final de cierre del paciente con el arco facial y dentro del rango de rotación pura del cón-
dilo podremos variar la altura. Debe ser el mínimo de separación, esto nos asegura una menor distorsión
En el momento de fijación y retiro del registro.

secuencia del registro realizado por el paciente

Fig. 54 a y b. El dispositivo de apoyo central único actuara como un pantógrafo, exteriorizando los mo-
vimientos del cóndilo, guiando en la inscripción a la púa inscriptora (es un sistema de registro grafico
intraoral).

Fig. 55a. Movimientos que realiza Fig. 55 b y c. Relación céntrica de mayor seguridad.
el paciente.

Fig. 56 a-c. Pintar la supericie abovedada donde la púa inscriptora imprimirá los movimientos (se pueden
usar sustancias destinadas para controlar el ajuste de los metales en prótesis fija. Ej. OCCLUDE.

625
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 56 d-e. Pintar la supericie abovedada donde la púa inscriptora imprimirá los movimientos (se pueden
usar sustancias destinadas para controlar el ajuste de los metales en prótesis fija. Ej. OCCLUDE.

Fig. 57 a-e. Una vez entrenado el paciente en la ejecución de los movimientos necesarios para el registro
se le solicita que los comience a realizar. Deberán ser movimientos funcionales para no confundir al pacien-
te en este momento. Es conveniente que los realice sin indicaciones.

Fig. 57f. Resultado del registro: Gráfico con forma


de punta de flecha.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 58 a y b. Fijar con materiales que den seguridad. Yesos, Siliconas para registros o Laves de compues-
to para modelar. Hacer control de la Posición.

Fig. 59a. Dado que los movimientos solicitados son Fig. 59b. En el vértice del gráfico se fijará la posi-
de carácter funcional la posición central se fijara en ción: hacer con una fresa redonda una leve oque-
el vértice del grafico considerándolo como punto de dad donde el paciente deberá quedarse a la espe-
partida de los movimientos. Registro gráfico realiza- ra del endurecimiento del material usado para fijar
do con forma de punta de flecha. y retirar.

Fig. 60a. Fijación y retiro del registro. Se deposita Fig. 60b. Fijación y retiro del registro. Se espera el
el material sobre la superficie del rodete y se le pide endurecimiento.
al paciente que vaya a la posición central ya indivi-
dualizada con la oquedad realizada.

627
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 61 a y b. Control de la posición registrada. Una vez retirado el operador deberá constatar el haber
fijado y retirado en la posición correcta como muestra la foto.

Fig. 62 a-c. En función del nuevo registro se realiza el montaje de trabajo remontando el modelo inferior.

• La NO coincidencia entre la RC tentativa y la • Lo hacemos a expensas del inferior ya que


de mayor precisión hace necesario rectificar fue el que cambio de posición.
el plano de oclusión en el articulador para
ajustar el acople de los rodetes.

Fig. 63 a-d. Una vez realizado el montaje se retira la llave de silicona, la púa inscriptora y se cierra el articulador.

628
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 64 a-d. Claramente se observa como ha variado, de un lado no tocan los rodetes y del otro si. Si
fueran dientes estarían generando desestabilización de las prótesis interponemos papa para articular con
la finalidad de rectificar adecuadamente el acople de los rodetes en la nueva posición.

Fig. 65 a-c. Se desgasta la zona indicada hasta lograr el acople de los rodetes de esta manera ya tenemos
el montaje sobre el cual se solicitara al técnico de laboratorio el articulado dentario. Para lo cual habrá que
haber seleccionado el tipo de dientes a utilizar. En cuanto al tamaño, la forma y el color mas adelante se
determina que parámetros usar para tal fin.

629
Prótesis. Bases y fundamentos

bibliografía Alfred H Geering; Martin Kundert; Atlas de protesis total y


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mentos, técnicas y clínica en rehabilitación bucal. Tomo Sheldon Winkler BA, DDS, FACD; Prostodoncia Total. 2001
II. Prótesis Total Removible”. 2002. Editorial Hacheace.
Editorial Limusa SA DE C.V. Grupo Noriega Editores. Bal-
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ca Panamericana S. A. Amolca.

630
Prótesis
bases y fundamentos

20
Capítulo 20. Parámetros para obtener
estética en PTR.
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

Ante la ausencia de referencias que nos brinde


el paciente desdentado, como fotos, prótesis en
uso cuyo aspecto estético lo satisface, sus deseos
personales de estética (color, disposición de algún
diente, diastemas, etc.), el operador deberá contar
con reglas que le permitan constituir una estética
que no desentone con las características faciales
del paciente.

Se deberán armonizar los factores estéticos de


la cara y demás rasgos inherentes a ese paciente
como ente individual, por lo tanto estética no será
colocar dientes meramente bellos, sino como decía
Pound “dientes que brinden un aspecto agradable
y en función eficiente”.

Estética: aspecto grato y en función

Es innegable que la comunicación y la partici-


pación activa con el técnico de laboratorio permi-
tirán que se logren materializar satisfactoriamente
los requerimientos estéticos ya consensuados con
el paciente ya que este deberá quedar conforme
con el aspecto protético logrado y así sentir que sus
deseos fueron respetados.

Fig. 2 a y b. Utilizando en un paciente desdentado


total los parámetros adecuados se puede obtener
una rehabilitación en armonía estética.

Fig. 3a. Estado previo.

En el paciente normodentado la rehabilitación


de la estética estará facilitada por las referencias
que brindan los dientes contiguos, antagonistas,
tejidos blandos, etc. Figura 1 a-c.

Así la pérdida de estas referencias obliga a tener


el conocimiento de otras para arribar a la armonía
estética. Figura 2 a y b.

La copia, de una situación dentaria es un pará-


Fig. 1 a-c. Rehabilitación en un normodentado de metro de referencia, por ejemplo en el caso de una
1.1 y 2.1 donde se pudo tomar como referencia prótesis inmediata. Figura 4 a y b.
color, forma y tamaño de dientes vecinos pasando
por la etapa provisional y definitiva de manera sa- Es posible y se presenta con frecuencia tener
tisfactoria. que mantener la estética de manera transitoria me-

633
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 3b. Impresión de arrastre, para elaborar un


modelo que relacione la prótesis con los dientes re-
manentes de manera tal que el técnico pueda rea-
lizar la compostura y agregado de piezas dentarias.
Fig. 4 a y b. Reproducción de la estética mediante
la copia de una prótesis inmediata.

Fig. 3c. Prótesis instalada luego de las extracciones.

diante la reparación de prótesis parciales removibles


con el agregado de piezas artificiales (Figura 3 a-c).

Por lo expuesto se puede considerar que la ex-


presión facial será la conjunción de los diferentes
parámetros estéticos. Siendo los dientes anterosu-
periores e inferiores la parte visible. De allí su im-
portancia, ya que participan en la sonrisa, imagen, Fig. 5. La expresión facial es la conjunción equili-
fonación y apoyo de los labios. Por lo tanto una brada de los diferentes parámetros estéticos. Y los
selección correcta de los dientes anteriores será el dientes anteriores son la parte visible que actúan
punto de partida para el desarrollo de la estética. en: sonrisa, fonación, apoyo de labios e imagen. La
Figura 5. selección correcta de los dientes anteriores será el
punto de partida para el desarrollo de la estética.

Fig. 6.

634
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 7.

Fig. 8.

Fig. 9.

635
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 10.

Fig. 11.

Fig. 12.

636
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 13.

Fig. 14.

Fig. 15. Línea media y centro facial. Solo en pacientes que presenten simetría facial hay coincidencia de
mitad de cara con mitad de arco dentario. Investigaciones indican que solo el 50% tiene una cara simétrica
en caras asimétricas línea media ligeramente excéntrica da naturalidad, llevar la línea media hacia el lado
asimétrico. Siempre marcar la línea media de la cara para lograr un correcto alineamiento dentario.

637
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 18a. Registros estéticos.

Fig. 16. Línea de canino. Para calcular el ancho de


los 6 dientes anteriores se marca sobre el rodete
una línea que tome como referencia la comisura la-
bial, en cuyo caso ambas referencias determinan
el ancho desde distal de canino a distal de canino.
Otra manera de proceder es marcar como línea de
referencia la bisectriz del ángulo Nasogeniano, án-
gulo formado por el surco geniano y el ala de la
nariz.
Fig. 18b. Ancho de los 6 dientes anteriores; Ancho
del incisivo central y Alto del incisivo central supe-
Entre ambas líneas se determina el ancho de los rior.
dientes antero superiores de cúspide a cúspide de
Canino. En caso de usar esta referencia es necesa-
rio a esta medida sumarle 5 mm. ya que las cartillas
de dientes dan la medida de distal a distal de los
caninos. La referencia más estable es tomar la bi-
sectriz del surco.

Fig. 19. Interpretación de una de tantas cartillas de


forma y tamaño dentario.

Fig. 17. Línea de la sonrisa. Alto de incisivos cen-


trales. Marcar sobre el rodete la línea de la sonrisa.
70% muestra margen gingival; 25% no lo muestra y
5% muestra encía. Se debe lograr que el paciente
sonría de manera espontanea y se marca sobre la
cara vestibular del rodete de oclusión cuanto se le-
vanta el labio. Es una evaluación de la futura sonrisa
protética. Fig. 20.

638
Osvaldo Tomás Cacciacane

COLOR

Fig. 21.

Fig. 22. Color. Hacerlo corresponder con el color de la piel del paciente. Colocar 2 o 3 colores sobre la piel
del paciente y mirarlos a una distancia de 50 cm y el color que primero desaparece a la vista es general-
mente el apropiado.

Lineamientos generales para la disposición dentaria

Soporte labial

Fig. 23.

639
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 24.

Fig. 25 a y b. Soporte labial inadecuado. Fig. 26 a y b. Soporte labial adecuado.

640
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 27. Soporte labial inadecuado. Fig. 28. Soporte labial adecuado.

Fig. 29. Fig. 30.

Fig. 31. Fig. 32.

Fig. 33. Fig. 34.

641
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 35. Fig. 36.

Fig. 37. En la relación de los bordes incisales del Fig. 38. Edad joven: armonía de forma y color.
incisivo central con el incisivo lateral se puede dar
edad al articulado dentario. En la medida que el
borde incisal del central se acerque al del lateral
más edad se le confiere al articulado dentario.

Fig. 39. Edad intermedia: perdida de armonía en Fig. 40. Edad mayor: perdida de armonía de color y
cuanto a la forma, se desgastan sutilmente bordes forma. Se pueden hacer pigmentaciones.
incisales y cúspide de canino.

La experiencia nos indica que dar edad al arti-


culado dentario deberá ser consensuado con el pa-
ciente ya que pocas veces o casi nunca aceptan el
ejemplo de la fig. 40. Por lo general nos podremos
manejar con los ejemplos de las fig. 38 y 39.

Fig. 42. Tallado correctivos de los dientes artificia-


les. Con discos de papel si pueden desgastar los
dientes artificiales para su caracterización de acuer-
Fig. 41. do al sexo. A. Femenino. B. Masculino.

642
Osvaldo Tomás Cacciacane

Alineamiento anterior básico Femenino protagonismo. Entrados de cuello salidos


ligeramente de incisal pueden estar ligera-
mente salidos de distal incrementando la
masculinidad con bordes incisales planos.

• Incisivo lateral: aparecen en segundo plano,


escondiendo su cara mesial por detrás de
la cara distal del central.Su eje puede ser
casi perpendicular. Borde incisal plano.

• Canino: con su eje inclinado de distal a mesial


haciendo una franca prominencia en el alinea-
miento dentario. Salido de cuello y mostrando
mas su cara mesial. Su cúspide no permane-
ce intacta, se le puede realizar un facetado de
la misma o como un golpe de uña.

Fig. 43. Estas referencias se pueden tomar para indicar


un articulado netamente femenino o masculino. O
bien se conjugan para vigorizar un articulado feme-
• Incisivo central: ubicados de manera simétri- nino o suavizar un articulado masculino de acuerdo
ca, con poca prominencia. En el alineamiento a las características de la personalidad del paciente.
dentario con su eje casi perpendicular al plano
salidos de cuello y ligeramente hacia palatino. Relación Diente - Encía
• Incisivo lateral: se alinean ligeramente rota- Una vez determinada la altura gingival del incisivo
dos, mostrando su cara mesial, a veces en- central se baja en el lateral y en el canino es igual o
cimados a la cara distal del central tratando más alta que en el central. Se toma como referencia la
de quitarle protagonismo. Sus ángulos bien línea de la sonrisa, cuanto muestra de diente al sonreír.
redondeados es una característica neta-
mente Femenina.

• Su eje inclinado de distal mesial.

• Canino: con poca prominencia en el articula-


do siguiendo las caras vestibulares del cen-
tral y lateral, permiten ver a los premolares.

• Su eje vertical, con su cúspide casi intacta.

Alineamiento anterior básico


Masculino
Fig. 45.
• Incisivo central: presentan una mayor pro-
minencia en el alineamiento dentario por
Parámetros Estéticos y Fonéticos
delante de los laterales acrecentando su
adecuados

Fig. 44. Fig. 46. Armonía dentofacial.

643
Prótesis. Bases y fundamentos

Fonema “f”: fonema labio dental Haciendo pronunciar al paciente dicho fonema
se podrá corregir la posición de estos dientes hasta
Para una pronunciación correcta de dicho fone- que la pronunciación sea correcta.
ma los Incisivos Centrales deben ir colocados de
manera tal que el borde incisal toque la unión de
semimucosa del labio inferior. Fonema “s”

Ya colocados adecuadamente los Incisivos


Centrales Superiores se continúan con la ubicación
de los Incisivos Laterales y Caninos.

La pronunciación de este fonema es también


usada como método para corroborar una determi-
nación de la dimensión vertical.

Durante la dinámica de la pronunciación de este


fonema “s”, los incisivos superiores buscan el con-
tacto con los inferiores, la lengua bloquea el aire de
Fig. 47. salida por los laterales de la prótesis en la zona pa-
latina; dejando un surco en el medio que se abre a
La lengua permanece relajada y el labio inferior la altura de los incisivos centrales y laterales crean-
es el único que entra en contacto con los incisivos do un canal de escape del aire (canal de la “S”) que
superiores, perdiéndose dicho contacto al produ- dará dicho sonido. Figura 48.
cirse el fonema.
Se puede inferir que a una dimensión vertical
De esto se desprende la importancia que tiene adecuada y con la posición dentaria correcta am-
la ubicación de los incisivos superiores. bos fonemas tendrán un sonido equilibrado.

Fig. 48.

bibliografía Alfred H Geering; Martin Kundert; Atlas de protesis total y


sobredentaduras 2º edicion. Masson - Salvat odontolo-
CAPUSSELLI, H.; SCHVARTZ T. “Tratamiento del desdenta- gia. 1993
do Total”. 3º Edición. 1987. Editorial Mundi. Pedro Saizar. - Prostodoncia total. 1972. Editorial Mundi
ALVAREZ CANTONI, H.; FASSINA, N. “Colección Funda- S.A.I.C y F. Buenos Aires
mentos, técnicas y clínica en rehabilitación bucal. Tomo Sheldon Winkler BA, DDS, FACD; Prostodoncia Total. 2001
II. Prótesis Total Removible”. 2002. Editorial Hacheace.
Editorial Limusa SA DE C.V. Grupo Noriega Editores. Bal-
DRÜCKE, W.; KLEMT B.; “Bases de la prótesis dental total”
1991. Ediciones Doyma. deras 95. Mexico D.F.
KOECK, B. “Prótesis completas”. 4º Edición. 2007. Elsevier ÖWALL, B.; KÄYSER, A.; CARLSSON, G. “Odontología Pro-
Doyma, S. L. tésica. Principios y estrategias terapeúticas”. 1997. Mos-
BOUCHER, C. O. “Prótesis para el Desdentado Total”. 1º by / Doyma Libros, S. A.
Edición. 1977. Editorial Mundi. BIOTTI PICAND, J.; MANNS FREESE, A.; GONZÁLEZ CER-
ALONSO, A.; ALBERTINI, J.; BECHELLI, H. “Oclusión y CEDA, C., LOEFF MIRELMANN, N. “Glosario de Oclu-
diagnóstico en rehabilitación oral”. 1999. Editorial Médi- sión Dentaria y Trastornos Temporomandibulares”. 2006.
ca Panamericana S. A. Amolca.

644
Prótesis
bases y fundamentos

21
Capítulo 21. OCLUSIÓN EN EL DESDENTADO TOTAL
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

Oclusión en el desdentado total

El desafío será establecer una identidad oclusal


a la rehabilitación que permita mantener la interface
base protética-mucosa de manera estable.

Fig. 3. La utilización de instrumentos que no respe-


ten estos principios no es aconsejables.

Elección del tamaño de los dientes


posteriores
Fig. 1. El uso del articulador será necesario ya que
nos permite trasladara él la misma relación que en Tamaño bucolingual y mesiodistal: en relación al
el macizo cráneo facial y poder observar la oclusión reborde en la zona de trabajo 1°m, 2°pm y 1°pm;
lograda desde diferentes ángulos. que no exceda el tamaño del diente el tamaño del
reborde.

En cuanto al alto: tanto, que no comprometa la


solidez de la base (alejado unos 2mm del modelo).
Da buena estética, menor encía artificial.

Fig. 2. Ver como el articulador reproduce los diferen-


tes arcos finales de cierre que describe cada paciente.

No es más que el ángulo de incidencia de las cús-


pides inferiores sobre la plataforma oclusal superior.

Reproducir esta incidencia permite lograr la


axialidad de las fuerzas oclusales que participan de Fig. 4. El círculo nos indica la zona de trabajo o de
la estabilidad protética. oclusión propiamente dicha.

Fig. 5.

647
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 6.

Fig. 7.

648
Osvaldo Tomás Cacciacane

De acuerdo a la morfología oclusal, el merca- ¿Cómo comenzar la organización para una


do ofrece: oclusión lingualizada?

Fig. 8. Dientes que imitan las formas de los poste-


riores naturales (Cuspídeos). Fig. 10. Seleccionar los dientes posteriores en rela-
ción de antagonista uno a uno. Permitirá facilitar la
organización. Para lo cual se elegirán dientes poste-
rosuperiores de menor distancia mesio distal que los
inferiores, para lograr el enfrentamiento uno a uno.
El no seleccionar de esta manera los posteriores no
impide elaborar un correcto articulado dentario.

Fig. 11. Modifi- Fig. 12. Oclusión Lingualizada.


car la Morfolo- En azul: Vertiente palatina de
gía Oclusal para la cúspide vestibular superior
acentuar el predo- ligeramente desgastada para
minio de la Cúspi- permitir los desplazamientos
de palatina supe- laterales sin interferencias oclu-
rior de los dientes sales desestabilizadoras. En
de stock. Su ubi- amarillo: Cúspide vestibular
cación respecto a inferior desgastada para acen-
Fig. 9. Dientes que no reproducen las formas de los los rebordes hace tuar el predominio de la palati-
posteriores (Sin cúspides, cúspides invertidas, mo- que tenga un ac- na superior.
noplanos, etc.) La forma de estos dientes permite cionar de balance
logras con más facilidad la axialidad de las fuerzas y estabilidad.
oclusales. Deben tener canales de escape con la
finalidad de que se produzca el ciclo masticatorio
sin la sensación de aplastar el alimento. Dan poca
estética y disminuyen la eficacia masticatoria. Poca
presencia en el mercado dental.

Descripción de un articulado denta-


rio con la técnica para una oclusión
lingualizada
Fig. 13. Esquema del ac-
Se usa el diente de stock y se lo debe adecuar cionar dominante de la
a las necesidades del esquema oclusal elegido o cúspide palatina superior
bien adquirir dientes para tal esquema oclusal. (SR logrando el llamado ba-
Ortholingual DCL). lanceo bilateral posterior.

649
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 14. Unidades de la Oclusión Protética. En ver- Fig. 15. Esquema de las diferentes unidades. 1.
de: Unidad Posterior. Balanceo; en rojo: Unidad Zona de unidad incisal; 2. Zona de unidad oclusal;
Media. Oclusal; en azul: Unidad Anterior. Incisal. 3. Zona de unidad para el balanceo en Protrusiva.

Unidad Incisal

Fig. 16. Unidad Incisal: Fig. 17. Deben ir colocados por fuera del reborde
• Dan respaldo a los tejidos para volverlos a su debido a la reabsorción ósea, de no ser así se pier-
posición (Estética y Fonética). de el soporte labial.
• Deben ir colocados por fuera del reborde debi-
do a la reabsorción ósea.
• No entran en contacto en oclusión ya que ge-
nera una acción de palanca.

Fig. 18 a y b. Dan respaldo a los tejidos para volverlos a su posición. Estética y Fonética.

650
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 19. No entran en contacto en oclusión ya que


el contacto generaría un accionar de palanca que
atenta contra la estabilidad protética.

Unidad Oclusal

Fig. 20 a y b. Unidad Oclusal. O de Trabajo propiamente dicha, es la zona donde se establece la oclusión
central que mantiene en equilibrio los componentes del sistema estomatognático y donde se generan las
fuerzas oclusales para la fisiología bucal.

Fig. 21.

651
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 22 a y b. Sera fundamental que en las zonas donde anatómicamente no hay paralelismo de los rebordes
(zona de las tuberosidades y de los trígonos retromolares) no haya contacto oclusal en céntrica, de haberlo
se genera una fuerza de desplazamiento protético, pues la zona de soporte es inclinada. Advertencia: Por
lo dicho anteriormente, es de norma no colocar el 2do. Molar superior o colocarlo sin llegar al plano oclusal.

Fig. 23. Colocar los dientes sobre el reborde residual con la finalidad de evitar un accionar de palanca
respetando el espacio protético denominado Zona Neutra.

Fig. 24.

652
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 25 a y b. ¿Por qué Allí? Ya que en un gran porcentaje se observa paralelismo de los rebordes a la
dimensión vertical oclusiva y allí se presenta el entrecruzamiento en el plano vertical.

Fig. 26.

Fig. 27. Habiendo paralelismo y entrecruzamiento aceptable, será importante que la determinación del
plano oclusal sea lo más paralelo posible a ambas zonas de soporte y que su ubicación en altura sea lo
más equidistante posible sin alterar la estética.

653
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 28. Es importante que los contactos en oclusión en céntrica estén dicha zona.

Fig. 29.

Resumiendo. Sera fundamental lograr:

• Dientes sobre el reborde respetando la zona


neutra. Figura 30.

• Contactos oclusales lingualizados. Figura 31.

• La relación del plano oclusal con los rebor-


des, lo mas paralelo posible. Figura 32.

Fig. 30.

654
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 31. Fig. 32.

Unidad de Balanceo en Protrusiva

Fig. 33 a y b. Unidad de balanceo en Protrusiva. Sera hacer contactar el 2do. Molar inferior con el ángulo
disto oclusal del primer molar superior para contrarrestar el accionar de palanca generado por el contacto
anterior en Protrusiva debido a que las piezas anterosuperiores son colocadas por fuera del reborde para
dar soporte al labio superior.

Fig. 34. Céntrica. Fig. 35. Protrusiva.

655
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 36.

Fig. 37. En Rojo: Zonas de no contacto en céntrica. En Verde: Zonas de contacto en céntrica. En Negro:
Zona de balanceo en Protrusiva.

Fig. 38. Balanceo en lateralidades. Lograr contactos uniformes a ambos lados de la línea media. A mayor
cantidad de contactos mayor será la estabilidad protética.

656
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 39. Balanceo Bilateral Posterior. En lo posible a expensas de la cúspide palatina superior que por su
ubicación en mas estabilizadora.

bibliografía Alfred H Geering; Martin Kundert; Atlas de protesis total y


sobredentaduras 2º edicion. Masson - Salvat odontolo-
CAPUSSELLI, H.; SCHVARTZ T. “Tratamiento del desdenta- gia. 1993
do Total”. 3º Edición. 1987. Editorial Mundi. Pedro Saizar. - Prostodoncia total. 1972. Editorial Mundi
ALVAREZ CANTONI, H.; FASSINA, N. “Colección Funda- S.A.I.C y F. Buenos Aires
mentos, técnicas y clínica en rehabilitación bucal. Tomo Sheldon Winkler BA, DDS, FACD; Prostodoncia Total. 2001
II. Prótesis Total Removible”. 2002. Editorial Hacheace.
Editorial Limusa SA DE C.V. Grupo Noriega Editores. Bal-
DRÜCKE, W.; KLEMT B.; “Bases de la prótesis dental total”
1991. Ediciones Doyma. deras 95. Mexico D.F.
KOECK, B. “Prótesis completas”. 4º Edición. 2007. Elsevier ÖWALL, B.; KÄYSER, A.; CARLSSON, G. “Odontología Pro-
Doyma, S. L. tésica. Principios y estrategias terapeúticas”. 1997. Mos-
BOUCHER, C. O. “Prótesis para el Desdentado Total”. 1º by / Doyma Libros, S. A.
Edición. 1977. Editorial Mundi. BIOTTI PICAND, J.; MANNS FREESE, A.; GONZÁLEZ CER-
ALONSO, A.; ALBERTINI, J.; BECHELLI, H. “Oclusión y CEDA, C., LOEFF MIRELMANN, N. “Glosario de Oclu-
diagnóstico en rehabilitación oral”. 1999. Editorial Médi- sión Dentaria y Trastornos Temporomandibulares”. 2006.
ca Panamericana S. A. Amolca.

657
Prótesis
bases y fundamentos

22
Capítulo 22. Procesado Final. Terminación
e Instalación
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

En base a la información dada al técnico en caciones del profesional en el orden estético y fun-
cuanto a: tamaño, color, forma de los dientes, sexo cional, el técnico realiza el articulado dentario para
y edad del paciente, disposición dentaria de acuer- su prueba. Cambia el rodete de cera por las piezas
do a los deseos del paciente, copia de fotos o indi- protéticas. Figuras 1 y 2.

Fig. 1. Fig. 2.

El odontólogo deberá controlar en el articula- • Ausencia del 2do. Molar superior.


dor los parámetros estéticos y funcionales solici-
tados. Figuras 3 a 10. • Presencia del 2do. Molar inferior (balance en
Protrusiva).
Los cuales serán:
• Dientes posteriores ubicado sobre el rodete
• No contacto anterior. residual (zona neutra).

• Contacto oclusal solo en zonas de trabajo • Que se haya respetado la selección de co-
(1er. y 2do. Premolar y 1er. molar). lor, forma y tamaño dentario.

Fig. 3. Fig. 4.

Fig. 5. Fig. 6.

661
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 7. Fig. 8.

Fig. 9. Fig. 10.

Prueba en boca del paciente ¿De qué manera?

¿Qué debemos observar? Frente a un espejo donde se pueda ver de pie


y a una distancia de 70cm. aproximadamente. Pri-
La presentación de las placas con los dientes mero, el paciente debe observarse a prueba cerra-
deberá tener la apariencia de una prótesis termina- da para que vea su contorno facial. (DV, Soporte
da para no generar en el paciente una conducta de labial). Luego, se debe observar sonriendo y ha-
rechazo dificultando la aceptación y adaptación. Es blando, de manera lo más natural posible, para que
por ello que el técnico debe realizar un encerado pueda observar el color, forma y tamaño dentario.
prolijo y anatómico. Figuras 11 a-d y 12 a-b.

1. Observar la oclusión céntrica que concuerde De no estar conforme el operador o el paciente


con la del articulador. No seguir adelante si se deberán ser preciso con las indicaciones para
esto no sucede pues no se puede corregir los que el técnico haga las modificaciones solicitadas,
defectos una vez terminada la prótesis. Recor-
dar que la oclusión da la estabilidad protética. El momento de la prueba es un momento de
cierta angustia para el paciente y para el operador.
“La fuerza oclusal mantiene la intimidad de Para el paciente, verse con los nuevos dientes y ver
contacto de las bases protéticas”. si se contemplaron sus deseos, recordar que si es
un paciente muy influenciable por otros (parientes,
2. Hacer un control estético-fonético y una vez amigos, pareja, etc.) será conveniente solicitarle
aceptado por el paciente enviar para su ter- que venga acompañado para reforzar su decisión.
minación. Es conveniente que el profesional Nunca se deberá apresurar ni presionar al paciente
lo observe primero y si no es de su agrado no en la aceptación, dejarlo que se vea y decida con
debe mostrárselo para no generar rechazo del tranquilidad.
paciente a la rehabilitación final. Si es necesario
algún retoque, un profesional entrenado puede Para el operador, también es un momento de
hacerlo y luego se lo muestra al paciente. cierta tensión ya que se pone en juego lo hecho

662
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 11 a-d. Prueba de dientes. Controlar estética y función.

Fig. 12 a y b. Prueba de dientes. Estética y control fonético.

clínicamente hasta ese momento. Lo más impor-


tante es que haya una relación céntrica correcta,
que concuerde la del articulador con la de la boca
del paciente, si esto sucede habrá tranquilidad ya
que el resto será enviar indicaciones al técnico para
posibles correcciones.

De no haber coincidencia entre el articulador y la


boca debemos tomar un nuevo registro de la rela-
ción céntrica y realizar un nuevo montaje.

En la superficie basal se deberá repetir el alivio


realizado. De no actuar así es probable que la res-
tauración protética final adolezca de falta de sopor-
te (perdería intimidad de contacto), situación muy
difícil de solucionar. Figura 13.

En la zona de sellado posterior se deberá insi-


nuar nuevamente pues el comportamiento del ma-
terial de impresión definitiva en esa zona al pasar
y no presionar, hace perder lo logrado. A esto hay Fig. 13.

663
Prótesis. Bases y fundamentos

que contemplar el comportamiento del acrílico usa-


do para la base final que por su variación volumétri-
ca tiende a separarse en esa zona por lo tanto hay

Fig. 14. Base final de acrílico de termopolimeriza-


cion.

Fig. 16. Muflas por compresión.

que desgastar el modelo en esa zona para mante-


ner el contacto.

Procesado Final

Es el procedimiento que usa el técnico de la-


boratorio por el cual reemplaza el material usado
temporalmente de base para articular y hacer las
pruebas dentarias ya descriptas por un material de
base definitivo.

Bases Protéticas. Requisitos

• No toxica, compatible con los tejidos.

• Aceptabilidad por los sentidos del paciente


(tacto, gusto, olfato, vista)

• Resistente e higiénica

• Fácil manipulación, adaptable a los proble-


mas clínicos

• De un costo razonable.

Y así pasamos desde el Marfil (siglo XVIII), metá-


licas, porcelana, caucho vulcanizado (usado duran-
te cien años. 1840-1940), hasta que en la actuali-
dad se utilizan resinas acrílicas termopolimerizables
Fig. 15 a-c. Combinación de base rígida con base (figura 14) y autopolimerizables, de fotocurado y
resiliente. bases que combinan materiales rígidos y resilientes.

664
Osvaldo Tomás Cacciacane

de la dimensión vertical de 0,5 a 1 mm. que no se


es en forma pareja. Es a expensas de un contacto
prematuro, por eso es necesario hacer una rectifica-
ción oclusal antes de la instalación. Figura 18 y 19.

Fig. 18. Unidad modelo prótesis retirado de la mu-


fla. Se recupera esta unidad y perfectamente se
puede volver a relacionarlos en el articulador para
poder verificar y corregir los cambios dentarios pro-
ducidos por los cambios dimensionales que sufre
el acrílico.

Fig. 17. Muflas por inyección.

Base resiliente que vulcaniza en mufla y se ad-


hiere a la base rígida de acrílico a través de produc-
tos químicos provistos por la empresa fabricante. Fig. 19. Guías expulsivas. La remonta se podrá
Se aconseja usar por cuestiones del espesor en el realizar como consecuencia de haber hecho guías
maxilar inferior, sobre todo en casos desfavorables, expulsivas como referencia para reubicar los mode-
rebordes con forma de filo de cuchillo, rebordes irre- los una vez retirados de la mufla y hacer los ajustes
gulares o de intolerancia protética. El resultado es oclusales.
sumamente beneficioso por la mejora en el uso, en
cuanto a la duración es muy buena, salvo el aspec-
to que hay que advertir al paciente del cambio de
color (se oscurece) y además es conveniente colo- Las bases más usadas son las resinas termo-
car un refuerzo metalico en la estructura del acrílico polimerizables en forma generalizada, pero algunos
dado que la resiliencia del material hace flexionar al prefieren las de autocurado pues según estudios
acrílico y lo puede fracturar. Figura 15 a-c. (Marx, 1975) estas presentas menores alteraciones
dimensionales.
El procesado final se hace a partir del enmuflado
de la futura pieza protética. Donde se agrega la resi-
na que conforma la base protética. Figuras 16 y 17. Rectificación oclusal en el
articulador

Polimerización En virtud de los cambios producidos en la oclu-


sión por los diferentes materiales usados y funda-
La resina acrílica sufre una contracción volumétri- mentalmente durante la polimerización de la resina
ca lineal del 2%. Este cambio genera un “aumento” acrílica.

665
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 20. Articulado de prueba. Fig. 21. Prótesis terminadas rearticuladas (remon-
ta).

Fig. 22 a y b. La modificación posicional fruto de la variación volumétrica del acrílico produce un aumento
de la dimisión vertical a expensas de un contacto prematuro de oclusión, corregido esto vuelve a la dimen-
sión tomada.

Fig. 23 a y b. Obsérvese a mas aumento como la base protética se ha separado en la zona posterior del
modelo. De no haber raspado en esa zona el modelo se perdería la intimidad de contacto y por lo tanto el
sellado posterior y también la retención.

666
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 24. Se interpone papel para articular y se co-


mienza a controlar los contactos.

Fig. 25 a y b. Como se observa en las fotos, a veces tocan zonas ajenas a las piezas dentarias por falta
de espacio en casos de tuberosidades prominentes en el plano vertical o bien por exceso de material, en
boca esto sería difícil de observar.

Fig. 26. Se desgastan las zonas que tocan y a nivel Fig. 27. Terminada la rectificación ocluso articular
dentario se trata de equilibrar los contactos sin lle- se pule la superficie protética y se deja lista para la
gar a un ajuste final que se deberá hacer en boca. instalación.

Instalación • Control de la retención bajo fuerza oclusal.


Se comprueba bajo oclusión, si pierde re-
Pasos a seguir: tención, la oclusión es la responsable del
• Control de la superficie protética. Eliminar disloque de la prótesis.
posibles nódulos o aristas que puedan lasti-
mar al paciente. • Ajuste de la oclusión. En boca se comprue-
ba los contactos oclusales estabilizadores.
• Control del soporte de las prótesis. Prueba
de soporte de la pieza protética. • Control de las presiones. Para evitar las zo-
• Control de la retención bajo presion digital. nas de sobre compresión.
Se comprueba que individualmente tenga la
retención lograda con la cubeta individual. • Controles inmediatos y mediatos.

667
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 28 a-i. Se controla bajo presion digital la retención de cada una de las prótesis para corroborar que la
adaptación y la retención sean similares a la lograda con la impresión. Si todo el procesado fue normal debe-
ría ser así, de no serlo estaríamos en problemas, corregibles con un rebase de las bases. Luego bajo oclusión
se controla lo mismo, de perder retención bajo oclusión habrá que ajustar la misma con papel para articular.

Este además es un modo práctico de deter- sellado posterior pero luego durante 2 minutos
minar si el factor oclusal es el que está influyendo bajo presion oclusal perder estas propiedades no
en desmedro de la estabilidad y retención. Si bajo hay ninguna duda de la acción perturbadora de la
presion manual e individualmente durante unos oclusión que habrá que corregir mediante un ajus-
2 minutos la pieza protética muestra retención y te oclusal. Figura 29 a-f.

668
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 29 a-f. Aunque no haya perdido la retención hay que hacer un ajuste de la oclusión. El ajuste oclusal
se hace tratando de mantener la anatomía oclusal y logrando contactos equilibrados lo más hacia lingual,
evitando el contacto anterior.

Hecho ya el ajuste para la entrega haremos un Indicaciones de uso


control de la intimidad de la base con el terreno pro-
tético con la finalidad de evitar las zonas de sobre Se lo cita para una próxima sesión a las 48 o 72
compresión, zonas de probables molestias protéti- horas y deberá:
cas, de esta manera llegaremos a una mayor con-
fortabilidad en el uso inicial. Se pueden usar pastas • No usarlas para comer.
o siliconas especiales para este fin.
• Si, el resto del tiempo, siempre que las tolere.
Se pincelea el material sobre la superficie de so- • Aun, durante la noche, para acelerar la
porte y se la somete a la oclusión central, re retira y adaptación.
se evalúa: donde el material desaparece de manera
puntual consideramos zona de sobre compresión y • Luego de haberse adaptado deberá, por lo
habrá que desgastar ligeramente con una goma y menos, retirar una de ellas (la inferior, pues
pulir. Figuras 30 a-g y 31. es la que menos se ve).

669
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 30 a-g. Secuencia de comprobación de presiones.

670
Osvaldo Tomás Cacciacane

los cuales marcamos la zona, colocamos la próte-


sis y trasladamos al acrílico de base la tinta con que
marcamos la mucosa, así tendremos precisión en
la zona a desgastar como se observa en las fotos
(figura 32 a-d). Se desgasta y se pule.

Fig. 31. Una vez realizado todo el protocolo de instala-


ción se da por terminada la sesión. Se le deben dar al
paciente las indicaciones para su uso inicial, higiene y
mantenimiento. En algunos casos conviene darlas por
escrito para su cumplimiento de manera ordenada.

• Hablar bastante o leer en voz alta para ace-


lerar la adaptación fonética.

• Si aparecen zonas de dolor se le indica que


las tolere si exagerar (evitar la lesión de los
tejidos blandos), luego retirarlas para dejar
descansar los tejidos durante unas 4 horas
y volver a colocarlas si las puede tolerar.

• Es importante que al concurrir a la consul-


ta de control, si hubo molestias, el paciente
traiga colocadas las prótesis con un tiempo
de uso que vuelva a producir las molestias a
los fines de poder individualizar adecuada-
mente la zona y poder eliminarla.

• Advertirle la posibilidad de tener abundante


cantidad de saliva debido a la presencia de
un cuerpo extraño. Se le indica el uso de
caramelos con la finalidad de enmascarar la
sialorrea, deglutiendo la saliva.

Control inmediato. A las 48 o 72 horas

Se debe considerar la presencia de zonas do-


lorosas de mayor o menor intensidad que obvia-
mente habrá que solucionar. Primero chequeando
la parte oclusal ya que algún contacto podrá ser el
causante del desplazamiento protético y por ende
de la zona dolorosa.

Se controla la oclusión, descartada esta causa


procedemos a desgastar la base protética o flan-
co en la zona indicada (podemos usar las mismas
pastas o siliconas indicadores), también se pueden
usar los lápices dermográficos (lápiz de tinta) con Fig. 32 a-d.

671
Prótesis. Bases y fundamentos

Instalación y mantenimiento de las porte es necesario que el paciente realice


prótesis una regular y meticulosa higiene tanto de la
cavidad bucal como de sus prótesis.
Período de adaptación
Con respecto a las prótesis, las mismas en la
La adaptación al nuevo ente protético debe re- medida de lo posible deben ser enjuagadas con
cibir una especial atención, dado que como hemos agua corriente después de cada comida.
visto anteriormente, la prótesis total removible no
está soportada ni por dientes naturales y/o implan- Una vez al día se deberán cepillar meticulosa-
tes sino por la mucosa de soporte y el tejido óseo mente con un cepillo manual, o mejor aún con un
subyacente. Este período de adaptación varía de cepillo especial para prótesis, tanto la superficie in-
un individuo a otro. terna como la externa. La limpieza se podrá realizar
con un jabón neutro u otros medios de limpieza de
Si el paciente ha utilizado una prótesis con éxito amplia difusión en el mercado. La higiene se realiza-
durante algún tiempo, de adaptará con mayor faci- rá sobre el lavatorio bien iluminado, que se deberá
lidad al nuevo ente protético, pero cuanto más an- llenar con agua o colocarle una toalla para evitar la
ciano es el paciente, más tiempo tardará en adap- fractura de la prótesis por la caída de la misma.
tarse a su nueva prótesis.
Los pacientes con dificultades visuales se ten-
Todos los pacientes deben recibir información el drán que colocar los lentes para realizar la higiene.
manejo, uso e higiene de las prótesis y de la muco-
sa de soporte de las mismas. Es recomendable una vez por semana introducir
las prótesis en medio vaso de agua corriente mez-
Las indicaciones al respecto se deberán dar clada con una cucharada de solución de hipoclorito
por escrito principalmente en aquellos pacientes de sodio.
de edad avanzada, ya que cuando hay amnesia el
diálogo puede retenerse sólo minutos o unos pocos
días, según el caso. En estos pacientes la manera
de hablarle debe ser más lenta y más alta que lo
habitual y se debe estar dispuesto a repetir lo que
ya se ha dicho, es importante asegurarse que el
paciente comprendió lo que se le dijo.

Información para el paciente

• Se necesita un tiempo de adaptación de-


terminado, notará cambios en la capacidad
para masticar. Va a necesitar aprender de
nuevo a masticar y tratar de practicarlo en
forma consciente, se recomienda que co-
mience con bocados pequeños y los triture
en la zona de premolares y molares, tendrá
que tener en cuenta que los portadores
de prótesis totales removibles tardan más
tiempo para triturar los alimentos.

• También deberá leer en voz alta para acele-


rar la adaptación fonética.

• Uso de la prótesis: si bien al principio es re-


comendable que use las prótesis todo el día
para acortar el tiempo de adaptación, luego
es recomendable que las retire durante la
noche para permitir el reposo de los tejidos
de soporte. En aquellos pacientes con há-
bitos para funcionales es indispensable que
retire las prótesis durante la noche, dado
que cualquier parafunción va acelerar el
proceso de reabsorción ósea.

• Higiene de la boca y de las prótesis: para Figura 33 a y b. Cepillo especial para proesis total
mantener la salud de las estructuras de so- removible.

672
Osvaldo Tomás Cacciacane

Figura 33 c y d.

Una vez al día se deberá higienizar la mucosa • Antimicrobianos: borato de sodio, hexaclo-
de soporte con un cepillo dental blando, lavándola rofenol, tetracloruro de sodio.
y dándole masajes. También se debería limpiar el
dorso de la lengua con un cepillo lingual especial. • Rellenos: oxido de manganeso, fosfato, so-
dio, silicato de calcio.
Finalmente para conservar la capacidad la ca-
pacidad funcional de las prótesis y la salud de su • Saborizantes: aceite de menta.
boca es necesario que el paciente realice los con-
troles periódicos con su odontólogo. • Humectantes: aceites minerales.

• Preservadores.
Adhesivos Protéticos

Son un complemento de la retención en pró- Trastornos que pueden ocasionar


tesis “bien construidas” usados en casos clínicos cuando están mal indicados y dosifi-
favorables o desfavorables ya que si bien a criterio
cados
del profesional pueden no ser necesarios.

“Si lo será para seguridad del paciente” quien ante • Nauseas y dolores epigástricos: en próte-
las situaciones cotidianas a las que se enfrenta nece- sis desajustadas y desequilibradas oclusal-
sita de este refuerzo clínico y psíquico para sobrelle- mente, el paciente usa una gran cantidad
var su día sin pensar en un probable traspié protético. que al exceder de la prótesis y diluirse con la
saliva por el disloque de la prótesis lo traga
Recordar que: “por sí solos no compensan defi- generando estos trastornos.
ciencias protéticas”.
• Alteración de estructuras dentarias: en so-
bredentaduras los que son a base de kara-
Presentación
ya gum por la disminución del pH.
• Pastas.
• Alteración de la flora bucal por falta de hi-
• Polvo. giene.

• Almohadillas. • Enmascarar trastornos protéticos que ge-


neren alteración de los tejidos.
Mecanismo de acción El profesional deberá educar al paciente en su
uso adecuado para que realmente sean efectivos.
Actúan por captación de agua y saliva, el agente
adhesivo aumenta de volumen y viscosidad, obli-
terando el espacio entre la prótesis y la mucosa ¿Cuándo usarlos?
dando retención. A mayor desadaptación protética
mayor volumen del agente adhesivo tornándose in- • Durante registros y pruebas.
eficiente y molesto.
• En pacientes con trastornos neurológicos,
Composición xerostomía.

• Adhesivos: gelatina-pectina. Carboximetil • Pacientes con escasa superficie de sopor-


celulosa. te.

673
Prótesis. Bases y fundamentos

• En prótesis bien construidas, potencializan la riores el mantener la intimidad de contacto de la pie-


retención dando mayor seguridad en el uso. za protética es prioritario desde todo punto de vista.

Así ante prótesis desadaptadas el mejor adhesi- • Preventivo para la salud de los tejidos.
vo recomendado será “realizar una nueva prótesis”
ya que como hemos explicitado en capítulos ante- • Para un comportamiento protético adecuado.

bibliografía Alfred H Geering; Martin Kundert; Atlas de protesis total y


sobredentaduras 2º edicion. Masson - Salvat odontolo-
CAPUSSELLI, H.; SCHVARTZ T. “Tratamiento del desdenta- gia. 1993
do Total”. 3º Edición. 1987. Editorial Mundi. Pedro Saizar. - Prostodoncia total. 1972. Editorial Mundi
ALVAREZ CANTONI, H.; FASSINA, N. “Colección Funda- S.A.I.C y F. Buenos Aires
mentos, técnicas y clínica en rehabilitación bucal. Tomo Sheldon Winkler BA, DDS, FACD; Prostodoncia Total. 2001
II. Prótesis Total Removible”. 2002. Editorial Hacheace.
Editorial Limusa SA DE C.V. Grupo Noriega Editores. Bal-
DRÜCKE, W.; KLEMT B.; “Bases de la prótesis dental total”
1991. Ediciones Doyma. deras 95. Mexico D.F.
KOECK, B. “Prótesis completas”. 4º Edición. 2007. Elsevier ÖWALL, B.; KÄYSER, A.; CARLSSON, G. “Odontología Pro-
Doyma, S. L. tésica. Principios y estrategias terapeúticas”. 1997. Mos-
BOUCHER, C. O. “Prótesis para el Desdentado Total”. 1º by / Doyma Libros, S. A.
Edición. 1977. Editorial Mundi. BIOTTI PICAND, J.; MANNS FREESE, A.; GONZÁLEZ CER-
ALONSO, A.; ALBERTINI, J.; BECHELLI, H. “Oclusión y CEDA, C., LOEFF MIRELMANN, N. “Glosario de Oclu-
diagnóstico en rehabilitación oral”. 1999. Editorial Médi- sión Dentaria y Trastornos Temporomandibulares”. 2006.
ca Panamericana S. A. Amolca.

674
Prótesis
bases y fundamentos

23
Capítulo 23. Prótesis Inmediata
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

La prótesis inmediata es aquella que se cons- ción irreversible. Esto nos pone en alerta de tener
truye en un paciente parcialmente dentado cuyo que ajustar al máximo todos los detalles.
diagnostico indica la extracción de la totalidad de
las piezas y en la misma sesión se instala. Su vida Entonces, podemos decir, que es una prótesis de
útil es de 6 a 9 meses. transición, que asienta sobre un tejido recién opera-
do que va a sufrir modificaciones. Deberán ir hacién-
Para su construcción se requiere conocimien- dose ajustes a la superficie basal de la prótesis (reba-
sados con Acondicionador de tejidos, acrílicos, etc).
to, habilidad, criterio y experiencia, pues no es una
prótesis regular, el paciente llega a la edentación Se requiere realizar una nueva prótesis pasado
por indicación profesional, lo cual puede provocar el periodo de remodelación ósea de 6 a 9 meses
reacciones adversas en cuanto al funcionamiento y (de esto el paciente debe estar informado).
al resultado estético.
El no tomarlo así, lleva a desadaptaciones proté-
Las fallas clínicas o de laboratorio se evidencian ticas etiológicas de hiperplasias de los tejidos blan-
después de la última extracción, esta es una situa- dos y mayor atrofia de los rebordes residuales.

Fig. 1. Desadaptaciones protésicas. Etiologia de hiperplasias de los tejidos blandos.

Fig. 2. Obsérvese el volumen de la hiperplasia de los tejidos blandos consecuencia de una prótesis in-
mediata no tratada adecuadamente con los rebasados periódicos necesarios para ir acompañando la
cicatrización y colapso de los tejidos.

Ventajas

• Reduce el trauma psíquico de la desadaptación.

• Permite mantener el equilibrio neuromuscu-


lar (ATM, Lengua, PO, DV, RC).

• Evita el colapso labial y mejillas.

• Evita interrumpir la vida social.

• Con frecuencia permite mejoras considera-


bles en lo estético dado el mal estado de la
piezas dentarias naturales que por ese mo-
tivo se deberán extraer. Fig. 3. De manera deliberada el operador deja por
fuera de la prótesis la hiperplasia para fotografiar-
Advertencias la cuando en realidad como muestra la imagen, la
gran desadaptación que presenta la prótesis cubre
• Exige una mayor laboriosidad y experiencia todo el volumen de la misma. La desadaptación es
del operador. la consecuencia del agrandamiento gingival.

677
Prótesis. Bases y fundamentos

mayoría es extraer primero los posteriores y esperar


la cicatrización de los tejidos blandos para asentar la
prótesis inmediata sobre tejidos mas estabilizados.

Fig. 4.

• Se debe hacer una evaluación clínica minu-


ciosa en cada paciente para pronosticar las
posibilidades de un uso confortable o no de
la futura rehabilitación así ya se podrá eva-
luar la posibilidad de colocar implantes para
mejorar el soporte y retención protética.

• Necesidad de mayores controles post insta-


lación (quirúrgicos y protéticos).

Indicaciones

• Que el estado general del paciente permita


realizar extracciones múltiples.

• El paciente debe aceptar el tratamiento.

Contraindicaciones
Si por razones psíquicas o físicas el paciente no
puede hacerse extracciones múltiples. Las posibili-
dades de solucionar el caso sería:

• Si es portador de PPR: transformarla en


PTR de forma paulatina con extracciones
unitarias y agregados de dientes y flancos.

• Si no es portador de PPR: Construir una


PPR para luego ir transformándola en una
PTR con la extracción y el agregado sucesi-
vo de piezas y flancos.

Se debe controlar si la RC, DV, PO, etc. son co-


rrectos se los reproduce y se facilita la rehabilita-
ción, si la disposición, tamaño y color dentario son
del gusto del paciente se la puede reproducir por
medio de una copia (toma de modelos, montaje de
estudio, fotos, etc.).

Es importante y necesario que el plano oclusal


antagonista a la prótesis inmediata a realizar permi-
ta establecer un esquema oclusal que brinde esta-
bilidad a la rehabilitación final.

De ser necesario se deberá realizar una remo-


delación del plano oclusal que en muchos casos
obliga a realizar una prótesis inmediata antagonista
con el consiguiente cambio de plano.

Si bien se puede hacer prótesis inmediata de to-


das las piezas dentarias es criterio compartido por la Fig. 5 a-e.

678
Osvaldo Tomás Cacciacane

Resolución de un caso clínico

Análisis clínico y radiográfico del paciente donde


se observa una gran alteraciones en el orden es-
tético consecuencia del mal estado de las piezas
dentarias y del trauma oclusal que ha llevado a una
dispersión anterior de las mismas.

• Modificación de la línea media.

• Extrusión de las piezas dando una posición


y tamaño inadecuado que impiden la copia
de la situación dentaria para reproducir la
estética.

Esta situación obliga a un tratamiento donde se


pondrán en ejecución referencias protéticas promé-
diales para ubicar adecuadamente las futuras pie-
zas dentarias con las que se devolverá la estética y
la función. Se decide realizar una prótesis inmediata
superior y la prótesis inferior, ya que el esquema
oclusal que esta brinda no es el correcto para la
obtención de la futura estabilidad protética.

Examen clínico

Se deberá realizar un minucioso análisis de los


reparos anatómicos de las aéreas ya desdentadas
y zonas futuras. Conociendo el comportamiento
protético por la experiencia clínica se podrá hacer

Fig. 7 a-d. Impresiones primarias. Se usa como


material el alginato realizando las maniobras de pre-
paración y cargado de las cubetas de la manera ya
descriptas en capítulos anteriores.

Fig. 6 a y b. Examen clínico. Es importante obser-


var que el maxilar inferior presenta un buen estado
de salud de los tejidos y buenas posibilidades de un correcto diagnostico y pronostico de la futura
obtener una prótesis con un buen soporte, reten- rehabilitación. Figura 4.
ción y estabilidad. Con respecto al maxilar superior,
se puede presumir un buen pronostico ya que los
reparos anatómicos destinados al soporte y reten- Impresiones y modelos preliminares
ción son favorables (tamaño y forma de las tube-
rosidades, de los rebordes, paladar en forma casi Como es de norma se deberá seleccionar el
plana, con una mucosa de mediana resiliencia). material de acuerdo con el tipo de mucosa. Debe

679
Prótesis. Bases y fundamentos

ser un material elástico, la mayoría de las veces ángulos retentivos con cera o bien ferulizando con
usaremos alginato. Es modelo preferentemente se resinas de fotocurado.
realizara con yeso densita (evita que se fracture el
modelo en la zona dentada). Figura 7 a-d. El di- Impresiones y modelos definitivos
seño y confección de las cubetas individuales se
realizará con los requerimientos clínicos que se ne- Se realiza de forma convencional dando un bor-
cesiten. Figura 8 a-d y 9 a-c. de funcional. Figura 10 a y b. Se deberá controlar
la intimidad de contacto con la finalidad de evitar
¿Cómo tomo la impresión con dientes perio- las ya mencionadas sobre compresiones. Figura
dontalmente disminuidos? Se realiza eliminando los 11 a-c y 12.

Fig. 8 a-d. Diseño de las cubetas individuales. Sobre una reproducción adecuada de las impresiones dise-
ñamos las cubetas individuales, su extensión y asentamiento (Obsérvese que se indica un futuro alivio en el
maxilar superior por un rafe medio muy marcado, posible causa de una falta de soporte de la pieza protética).

Fig. 9 a-c. Cubeta individual superior: presenta un espacio para la copia de los dientes presentes y el resto
de la cubeta adaptada al terreno de soporte de manera selectiva, de acuerdo a las características clínicas.
Cubeta individual inferior: con el rodete de oclusión incorporado.

Fig. 10 a y b. Cubetas con el borde funcional. Se elabora este borde funcional de la manera descripta en
capítulos anteriores sabiendo que este deberá ser reproducido en la restauración protética.

680
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 11 a-c. Control de la intimidad de contacto. Cubeta superior con el borde funcional elaborado, control
de asentamiento (zona de sobre compresión, se desgastan y se acondiciona la cubeta para la toma de la
impresión definitiva).

El modelo definitivo se confeccionara poniendo


especial cuidado al separar el modelo de la impre-
sión preservando su integridad.

Fig. 12. Impresión definitiva superior.

Fig. 13 a y b. Obtención del modelo de trabajo. Una vez realizado el llenado de la impresión previa prepa-
ración de la impresión (protección del borde y el encajonado) se procede a la separación de la cubeta del
modelo con la precaución de seleccionar la cubeta en la zona de los dientes con la finalidad de mantener
la integridad del modelo.

Fig. 14 a y b. Modelo definitivo o de trabajo superior. Correcta reproducción del asentamiento y de los
bordes funcionales. Modelo superior con la futura placa para los registros (es parte de la cubeta individual
que asienta sobre la zona desdentada con los rodetes de oclusión).

681
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 15 a-c. Secuencia. Dar borde funcional inferior. Impresión definitiva. Modelo definitivo o de trabajo
inferior.

Toma de registro y montaje presuntivo

Registro con Dimensión


Arco facial vertical

Plano de
Relación céntrica
Oclusión
tentativa
Montaje en Articulador

Fig. 16 a y b. Modelos de trabajo.

Fig. 17 a y b. Placas para registros.

682
Osvaldo Tomás Cacciacane

Secuencia de los registros

Fig. 18 a-c. Orientación del Plano Oclusal. Tomar el plano de Camper como guía para orientar el futuro
plano oclusal en el sector posterior. En el sector anterior paralelismo al plano Bipupilar. Obtenemos la ma-
yor cantidad de información.

Fig. 19. Orientación del plano oclusal en altura y su Fig. 20. Orientación del plano oclusal en altura y su
acople con el antagonista. Ubicación del plano en acople con el antagonista. Acople del plano en su
altura. Unión de semimucosa. inclinación y altura.

Fig. 21. Corroborar la dimensión vertical oclusiva. Fig. 22. Registro tentativo de la posición mandibu-
Se corrobora el parámetro de la DV por el método lar. Mediante un posicionamiento manual se registra
métrico ya que los métodos estéticos y fonéticos la RC que para nosotros será denominada como
eran dificultosos de tomar por la alteración posicio- tentativa, o bien, paso previo a un posicionamiento
nal de las piezas dentarias remanentes. de mayor certeza y de equilibrio para el sistema.

Fig. 23 a y b. Registro maxilocraneal y montaje. Registro con Arco facial y Montaje tentativo.

683
Prótesis. Bases y fundamentos

¿Qué hacer en el montaje tentativo? de balanceo y en los frotes entre los rodetes. Así en
el trascurso del tiempo han aparecido diferentes dis-
• Estudiar y planificar si es necesario realizar positivos que bien pueden llevar un nombre comer-
modificaciones estéticas y/o funcionales. cial o bien el nombre del autor. Figura 24.

• Confección del dispositivo de registro de La posición central funcional de trabajo, será ob-
apoyo central único, que puede no ser ne- tenida mediante movimientos funcionales realizados
cesario si las piezas dentarias nos dan una por el paciente y se fijará dicha posición en el vértice
oclusión confiable y reproducible. del gráfico, donde se establecerá la oclusión central.

Los métodos gráficos directos introducidos en la En el caso de hacerle realizar al paciente mo-
clínica por Gysi (1908) mejorados por Phillips (1927) vimientos extremos (con una contracción vigorosa
con el apoyo central único que elimina la mayor parte de los músculos) obtendríamos la llamada posición
de los factores de desequilibrio originados en la falta terminal retrusiva que no tendrá otro valor que el de

Fig. 24.

Fig. 25 a-c. Construcción de un dispositivo de apoyo central único. Observar su construcción centrali-
zada.

684
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 26. Registro de la posición mandibular de ma- Fig. 27. El vértice del registro será “la posición
yor certeza, fijación y retiro. central funcional de trabajo”.

Fig. 28 a y b. Fijación y retiro de la posición con materiales que brinden estabilidad y seguridad.

una referencia ya que en esa zona no suele mover- funcional de las Prótesis Completas” (Academy
se la mandíbula. 1968).

“La falta de armonía, entre la RC y la Oclusión


central es una de las causas mayores del fracaso Montaje de Trabajo

Fig. 29 a-c. A partir del nuevo registro se realiza la remonta del modelo inferior y con papel para articular
controlamos el acople de los rodetes en oclusión, que por lo general hay diferencias con el registro tentativo.

Fig. 30 a y b. Ajuste de los rodetes con la nueva Relación Céntrica.

685
Prótesis. Bases y fundamentos

En el montaje de trabajo es donde realizaremos:

• Articulado dentario.

• Cirugía del modelo.

• Articulado de las piezas a extraer.

Prueba del articulado dentario (figura 32 y 33)

• A diferencia de una prótesis regular solo se


prueban las piezas ausentes.

Análisis de los modelos montados Fig. 31. Montaje listo para el articulado dentario.

Fig. 32 a y b. Observación el paralelismo de los rebordes en las zonas de trabajo. Se estudia colocar el
plano oclusal de manera paralela a dichas zonas con el conocimiento que allí establecemos una correcta
oclusión, así se conseguirán fuerzas estabilizadoras para ambas piezas protéticas.

Fig. 33 a y b. Comienzo del articulado dentario, en la posición central se articulan las piezas ausentes.

• No se puede hacer un control estético ya


que por lo general s dejan para extraer al
final las anteriores.

• La prueba es solo de los posteriores.

• Por lo tanto es fundamental que la oclusión


céntrica sea correcta.
Fig. 34. Control de la oclusión céntrica. Debe con-
• No seguir delante de no ser así. Figura 34. cordar con la presente en el articulador.

686
Osvaldo Tomás Cacciacane

Cirugía del Modelo

Es el tratamiento que se le da a modelo definiti-


vo donde en base a los requerimientos clínicos de
las futuras extracciones (con o sin alveolectomía) se
van extrayendo los dientes del modelos dejando un
símil de alveolo pos extracción y se van articulando
los dientes protéticos. Figura 35.

Si deseamos reproducir la estética del pacien-


te o realizar modificaciones este es el momento de
aclararle al técnico de laboratorio.

Procedimientos de laboratorio en ar-


monía entre el técnico y el odontó-
logo

Ante la falta de referencias dadas por el odon-


tólogo, el técnico de laboratorio podrá contar con
referencias promédiales para elaborar un articulado
dentario. Fig. 35 a y b. El análisis de las radiografías permite
evaluar cómo quedará el reborde luego de las ex-
Es necesario destacar que estas referencias se- tracciones.
rán de suma utilidad para el odontólogo a fines de:

• Elaborar un plan de tratamiento.

• Tamaño de rodete de oclusión.

• Tamaño de las piezas dentarias.

• Disposición Anteroposterior de las piezas


dentarias anteriores.

• Disposición de las piezas posteriores.

Fig. 36. Parámetros promédiales que se dan en el


paciente dentado y se pueden reproducir en des-
dentados ante la imposibilidad de otras referencias.

Fig. 37.

687
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 38. Análisis vectorial de los modelos. Marca- Fig. 39. En base a lo anterior se comienza con la
mos la línea media ideal y la futura colocación de remodelación del modelo y con el articulado de las
los caninos. piezas dentarias restantes. Es desgaste del modelo
se hace en base a lo observado en la RX. En cuanto
al remanente óseo se debe simular como quedará
el reborde residual luego de las extracciones.

Fig. 40. Comenzamos a articular los dientes ante- Fig. 41. En base al análisis vectorial se cambia el
riores. eje de los dientes para dar función fonética y labial.

La papila central o palatina es un punto de re- El primer par de arrugas palatinas será un indi-
ferencia confiable para el montaje de los dientes cador de la posición de los caninos (como se ve la
antero superiores, ya que solo cambia su posición fig. 36). Idealmente la faceta distal deberá ir parale-
en el sentido vertical. En los desdentados la papila la a la cresta del reborde residual.
central está siempre detrás de los incisivos centra-
les y en el medio. En base a lo enunciado y siguiendo este linea-
miento comenzamos con la cirugía del modelo y el
Es por esto que puede tomarse como referencia articulado dentario debido a que la copia era invia-
en el paciente desdentado para el alineamiento de ble por las alteraciones estéticas y funcionales que
los dientes. producía.

688
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 42. Cambio de los ejes verticales. El borde inci-


sal debe dirigirse al repliegue muco gingival inferior.

Fig. 43a. Ubicación correcta de las piezas dentarias Fig. 43b. Ubicación correctos de las piezas den-
anteriores y en el sector posterior sobre el reborde tarias anteriores y en el sector posterior sobre el
residual. Terminada la cirugía del modelo obsérvese reborde residual. Terminado el articulado observar
como se ha colocado en la parte central palatina un como la faceta distal del canino está orientada ha-
separador de la base para evitar la falta de soporte cia la cresta del reborde y en función de la faceta
por un rafe medio muy marcado y poco resiliente. distal se orientan los surcos Interproximales de pre-
molares y primer molar.

Fig. 44. Articulado dentario listo final para la terminación.

689
Prótesis. Bases y fundamentos

Síntesis de la cirugía del modelo y alineamiento dentario.

Fig. 45 a-h.

690
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 45 i-j.

Si para la instalación está previsto realizar alveo- • Debemos mantener asepsia.


lectomías correctoras en extracciones múltiples es
necesario usar placa transbase. Esta se construye • El aparato debe ser colocado sean cuales
sobre un duplicado del modelo definitivo y sirve para fueran los defectos, para lo cual debemos
ver la adaptación de la base por transparencia. Don- estar bien preparados para corregirlos ya
de se ve que la placa hace izquemia sobre los tejidos que no hay otra posibilidad.
será necesario retirar mas tejido óseo o gingival has-
ta lograr uniformidad de contacto. Figura 46 a-d.
Es por esto que el operador deberá contar con:

Instalación • Conocimiento, habilidad e ingenio.

Difiere de una prótesis regular en que: • Tiempo suficiente para solucionar los defec-
tos.
• Se instala sobre un lecho quirúrgico anes-
tesiado. • Instrumental y materiales adecuados.

Fig. 46 a-d. Modelo de trabajo final y duplicado del modelo donde se construye la placa transbase.

691
Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 47 a-e. Se realizan las extracciones, sutura e


instalación de manera inmediata.

Defectos más comunes durante la instalación


y que dispones para su solución

En la retención:

• Adhesivos para prótesis.

• Acrílicos de auto curado de poca exotérmi-


ca para rebases directo.

• Acondicionadores de tejido (rebase directo


que soluciona la desadaptación y favorece
la cicatrización).

En la oclusión:

• Papel para articular, fresas y piedras para


ajustar rápidamente la oclusión.

En lo estético:

• Tranquilizar al paciente con la promesa de


rápidamente hacer el tratamiento con los Fig. 48 a y b. Antes.

692
Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 49 a y b. Después inmediato.

cambios necesarios. Recordar que la próte- Se puede observar el excelente resultado estéti-
sis debe ser instalada. co, tamaño, forma, color, disposición de los dientes
brindando una correcta curva de la sonrisa. Ningu-
Durante la instalación es criterio general corregir no de estos parámetros se pudieron probar de ahí
de inmediato los defectos pero si la tarea es muy la- que podemos decir que este resultado obedece a
la causalidad y no fue obra de la casualidad. El co-
boriosa limitarse a que el paciente lleve la prótesis y
nocimiento fue el fundamento de esta rehabilitación
postergar las correcciones para cuando se encuen- exitosa. Figuras 47 a 49.
tre en mejores condiciones por la posible aparición
de edema y dolor.
Indicaciones postoperatorias
Es conveniente realizar una cobertura antibióti- • No retirar la prótesis durante las primeras 24
ca y antiinflamatoria para que el paciente tenga un horas por el riesgo que el edema impida su
post operatorio con las menores complicaciones reinstalación.
posibles. Obviamente que en los casos que el pa-
ciente presente alteraciones de su estado general • Tomar la medicación.
que haya que contemplar se deberá tener la orien-
tación del médico de cabecera del paciente. • Alimentación liquida o blanda y tibia o fría.

Fig. 50 a-d. Pasados los seis meses y después de rebasados directos periódicos se observa el estado
de salud satisfactoria de los tejidos de soporte. Se realiza la nueva rehabilitación sobre tejidos saludables
y estabilizados.

693
Prótesis. Bases y fundamentos

Controles Inmediatos Controles Mediatos

• El primer control lo haremos a las 24 horas. • Oclusión (ajustes más precisos).


Si es posible las prótesis retirarlas nosotros
en el consultorio. • Adaptación de la base realizando rebasa-
dos periódicos con acondicionadores de
• Control quirúrgico. tejidos, acrílicos de auto curados o bases
resilientes acompañando la cicatrización
• Control protético (oclusión) y posibles zonas hasta que se estabilice el tejido óseo y se
de dolor. realice la nueva prótesis.Figura 50 a-d.

bibliografía Alfred H Geering; Martin Kundert; Atlas de protesis total y


sobredentaduras 2º edicion. Masson - Salvat odontolo-
CAPUSSELLI, H.; SCHVARTZ T. “Tratamiento del desdenta- gia. 1993
do Total”. 3º Edición. 1987. Editorial Mundi. Pedro Saizar. - Prostodoncia total. 1972. Editorial Mundi
ALVAREZ CANTONI, H.; FASSINA, N. “Colección Funda- S.A.I.C y F. Buenos Aires
mentos, técnicas y clínica en rehabilitación bucal. Tomo Sheldon Winkler BA, DDS, FACD; Prostodoncia Total. 2001
II. Prótesis Total Removible”. 2002. Editorial Hacheace.
Editorial Limusa SA DE C.V. Grupo Noriega Editores. Bal-
DRÜCKE, W.; KLEMT B.; “Bases de la prótesis dental total”
1991. Ediciones Doyma. deras 95. Mexico D.F.
KOECK, B. “Prótesis completas”. 4º Edición. 2007. Elsevier ÖWALL, B.; KÄYSER, A.; CARLSSON, G. “Odontología Pro-
Doyma, S. L. tésica. Principios y estrategias terapeúticas”. 1997. Mos-
BOUCHER, C. O. “Prótesis para el Desdentado Total”. 1º by / Doyma Libros, S. A.
Edición. 1977. Editorial Mundi. BIOTTI PICAND, J.; MANNS FREESE, A.; GONZÁLEZ CER-
ALONSO, A.; ALBERTINI, J.; BECHELLI, H. “Oclusión y CEDA, C., LOEFF MIRELMANN, N. “Glosario de Oclu-
diagnóstico en rehabilitación oral”. 1999. Editorial Médi- sión Dentaria y Trastornos Temporomandibulares”. 2006.
ca Panamericana S. A. Amolca.

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Prótesis
bases y fundamentos

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Capítulo 24. Urgencias Protéticas
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane

La urgencia protética será toda situación que re- Alteraciones de la estructura proté-
quiera una solución inmediata o bien realizar un correc- tica
to diagnostico para indicar el tratamiento adecuando.
Verificar los motivos y diagnosticar:
Tipos de urgencias • Accidente.
• Lesiones causadas por la estructura protética • Oclusión.
(ya fue tratado en el capítulo de examen clínico).
• Espesores inadecuados.
• Alteraciones de la estructura protética.
• Un mal plano oclusal.
• Fracturas.
• Prótesis desadaptadas.
• Desprendimientos de dientes, retenedores.

• Desadaptaciones protéticas. • Torus muy marcado.

Cabe recordar que en las lesiones causadas • Hábitos de apretamiento.


por la estructura protética es prioritario eliminar el
agente de irritación y realizar un correcto diagnósti- • Etc.
co protético, controlando oclusión y presiones de la
base sobre el terreno de soporte. Es importante diagnosticar la causa de la ruptu-
ra ya que si no es un accidente obedece a los ítems
Cuando hay irritación consecuencia de la de- mencionados anteriormente. La ruptura se volvera
sadaptación protética es aconsejable el uso de a producir, de esto el paciente deberá ser advertido
acondicionadores de tejidos que mejoran el ajus- para evitar reclamos.
te protético y la condición de la mucosa por su
consistencia y composición (resinas acrílicas muy Frente a tales dificultades de hará la compostura
plastificadas de vida útil muy corta: 3 días). y será necesario realizar una prótesis nueva.

Fractura Longitudinal

Fig. 1 a y b. Se debe comprobar que están todos los fragmentos y se descontaminan.

Fig. 2 a y b.

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Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 2 c y d. Se comprueba que lo cabos de fractura se enfrenten adecuadamente, con algún cemento
anaeróbico (una o dos gotas) puesta en el trazo de la fractura separada, con la finalidad de inmovilidad
ambas partes. Enfrentamos y comprobamos que la maniobra fue exitosa, de no serlo se separa fácilmente
y se volverá a realizar el procedimiento.

Fig. 3 a-c. Se pincela la base protética con separador para yeso. Se hace un llenado con yeso para obte-
ner un modelo para poder reponer la prótesis.

Fig. 4. Obsérvese la prótesis y el modelo de repo-


sición.

Fig. 5 a y b. Se debilita la prótesis pegada con desgaste del acrílico y se separan los trozos. En los bodes
de los trozos se hace un desgaste a bisel externo y de superficie amplia con la finalidad de que al agregar
el material de reparación, este tenga suficiente volumen.

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Fig. 6. Ambos trozos de prótesis separados.

Fig. 7 a y b. Se posicionan sobre el modelo de referencia. Se puede colocar un refuerzo metálico (no
siempre necesario).

Fig. 8 a-e. Posicionados y fijados por los bordes al modelo para su inmovilización procedemos a pincelar
con monómero el acrílico de la prótesis para propiciar una mejor unión de los acrílicos. Preparamos el acrí-
lico y en consistencia de jarabe lo vertimos sobre los trozos de la fractura, distribuyéndolo de manera pareja
y tratando de dejar una superficie lo mas pareja posible para facilitar el desgaste y pulido final. Dejamos que
polimerice, podemos acelerar el proceso colocando la prótesis en agua caliente.

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Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 9. Prótesis reparada lista para la instalación.

Fractura o desprendimiento de dientes

Fig. 10 a-d. Con fresa eliminamos los restos del acrílico dejando el marco de acrílico rosa. Tomamos un diente
de stock de color y forma parecido. Lo desgastamos de manera que se adapte al marco de acrílico de base.

Fig. 11 a y b.

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Osvaldo Tomás Cacciacane

Fig. 11 c y d. Se pega con cera y se observa el aspecto. Se hace una impresión frontal (puede ser con
silicona) para tener una llave de reposición que toma al diente por incisal.

Fig. 12. Se asperiza el talón del diente y el acrílico Fig. 13. Una vez polimerizado el acrílico se raspa,
rosa. Se humedece con monómero y con acrílico se pule y se deja lista para la entrega.
en consistencia de jarabe, se vierte en el espacio
que queda entre el diente y la base.

Ruptura de un retenedor

Fig. 14 a-e. Se toma un impresión de arraste de la prótesis para obtener un modelo que relaciones la prótesis
con el diente pilar. Se elabora un lecho sobre la base de acrílico y se confecciona un retenedor. Se posiciona y
se pega con cera resinosa sobre el diente pilar para inmovilizarlo, se pincela con monómero y se vierte acrílico.

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Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 15. Prótesis reparada. Fig. 16.

Es muy importante que la prótesis reparada - Parcial.


quede con una superficie pulida no agresiva para
los tejidos. - Total.

Desadaptaciones protéticas Rebasado Directo

Rebasado Este tipo de rebasado es donde el material usa-


do para impresionar quedará incorporado a la es-
Es un recurso protético mediante el cual mejora- tructura de la prótesis (acrílico de auto curado) usa-
mos la adaptación de la superficie de soporte y de do en rebasados parciales (extensiones pequeñas)
los bordes para restablecer la intimidad de contacto para corregir un flanco o el sellado posterior.
devolviendo retención y estabilidad. Figura 16.
El material polimeriza en boca, con lo cual se
El rebasado podrá ser: debe tener cuidado por la liberación de tempera-
tura.
• Por cómo se incorpora el material de rebase
a la base protética ya polimerizada: Rebasado Indirecto

- De manera directa. Es una impresión funcional bajo oclusión que


luego en el laboratorio se reemplaza el material de
- De manera indirecta. impresión por uno que quede incorporado a la base
protética (acrílicos). Esta es una técnica usada en
• Y por la extensión a rebasar: rebasados totales. Figuras 17 a 20.

Fig. 17 a y b.

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Fig. 17 c y d. Rebasado indirecto total. Se comprueba la salud de los tejidos. Se evalúa la propiedad del
soporte y una oclusión aceptable.

Fig. 18. Se controlan los flancos y se llevan nueva-


mente a la llamada línea cero anatómica (limite de
separación de los tejidos fijos de los móviles).

Fig. 19 a-e. En función del terreno protético realizamos el borde funcional y tomamos la impresión defini-
tiva, así se envía al laboratorio que deberá realizar un modelo con la protección de los bordes funcionales.
La unidad modelo prótesis se deberá incluir en la mufla.

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Prótesis. Bases y fundamentos

Fig. 20. Por proceso de laboratorio se reemplaza el material de impresión (compuesto para modelar y sili-
cona) por acrílico de auto curado que polimeriza y así se completa el rebasado indirecto.

Fig. 21 a y b. Una vez terminado el proceso. Prótesis superior rebasada.

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