Modulo 4
Modulo 4
Módulo 4
Prótesis
bases y fundamentos
15
Capítulo 15. introduccion a la PTR
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane
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Prótesis. Bases y fundamentos
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 6 c-e. Facies del paciente desdentado y su rehabilitación devolviendo funciones estéticas y masticatorias.
Fig. 7 a-d. La diferencia entre las resoluciones será la retención que se logra y a partir de allí una oclusión
más segura y repetible evitando el desplazamiento de las bases protéticas brindando seguridad y confort.
piezas dentarias y el uso de prótesis totales remo- oclusal deficiente produce la movilización de toda
vibles. la base protética, generando dolor, pérdida de
la estabilidad y de la intimidad de contacto entre
La psicología ya ha descripto la importancia y la base protética y el terreno de soporte. Esta si-
significación que para toda persona tiene la boca y tuación sucede con frecuencia en mayor o menor
los dientes a nivel inconsciente, como así también grado de acuerdo al caso clínico. En casos muy
la angustia que produce su pérdida, pues se sabe desfavorables el desplazamiento protético en los
que pierde lo que no puede volver a tener y se ace- tres planos del espacio puede llegar hasta los 10
lera el proceso involutivo (envejecimiento). (diez) milímetros durante la función bucal, siendo
de esta manera imposible lograr contactos oclusa-
les adecuados porque se pierde la dirección axial
Ente protético rehabilitador de la fuerza oclusal. Figura 7.
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Prótesis. Bases y fundamentos
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Clasificación de la prótesis total re- ¿Por qué es necesario plantearse esta pregun-
movible ta? Simplemente por la necesidad de establecer
una conducta preventiva.
La rehabilitación con prótesis total removible se
puede clasificar de la siguiente forma: El tiempo de duración de una prótesis total re-
movible es aquel durante el cual se mantengan
Prótesis diagnóstica: es aquella que se realiza vigentes los parámetros de soporte, retención y
con la finalidad de poner a prueba alguno de los estabilidad, para lo cual el operador deberá reali-
parámetros perdidos, por ejemplo la dimensión ver- zar controles periódicos después de la adaptación
tical. Figura 8. neuromuscular de las prótesis cada seis meses,
evaluando la necesidad de correcciones del ente
Prótesis de mediana duración: es la prótesis que
protético, fundamentalmente chequeando la oclu-
forma parte de un tratamiento más complejo y se va
sión estática y dinámica en boca del paciente, dado
a utilizar en forma transitoria, ejemplos: prótesis to-
tal removible inmediata, sobre implantes durante la que la misma sufre alteraciones por desgastes que
etapa de oseointegración (6 a 9 meses). Figura 9. son propios de los dientes artificiales. Estos des-
gastes se verán incrementados en pacientes que
Prótesis de mayor duración: es la que se cons- tienen algún tipo de parafunción, como por ejemplo
truye sobre un terreno de soporte estable y cuando el bruxismo. Figura 11 y 12.
no hay necesidad de modificar parámetros protéti-
cos. Figura 10. Si bien la literatura odontológica describe méto-
dos extraorales para el control de la oclusión de una
¿Qué tiempo de duración tiene una prótesis to- prótesis (remonta), consideramos que es suficiente
tal removible? con el control en boca del paciente.
Fig. 11 a-c. Prótesis oclusalmente desgastadas. Obsérvese en este caso, 8 años después de la instala-
ción, su evolución sin haber existido controles periódicos: La pérdida de la armonía oclusal y la adaptación
del sistema consecuencia de la parafunción.
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Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 13a. Diferentes biotipos de Fig. 13b. Diferentes biotipos de Fig. 13c. Diferentes biotipos de
pacientes. Poca tonicidad. BIOTI- pacientes. BIOTIPO TEMPORAL pacientes. BIOTIPO II MASETERI-
PO I. O INTERMEDIO. NO.
Esta forma de proceder permite ahorrar tiempo lidad no se mantienen, ni se pueden corregir, será
clínico y evitar que el paciente tenga que dejar las necesario realizar una nueva rehabilitación, ya que
prótesis para su control. esto contribuirá a la preservación de dichos tejidos
es decir a la prevención. La reabsorción ósea se
Por lo tanto se deberá considerar el biotipo del verá incrementada por la presión de las prótesis
paciente para estimar un tiempo de duración. sobre el terreno de soporte, pero fundamentalmen-
te por las fuerzas de oclusión desequilibrantes. Fi-
El paciente de biotipo 1, es aquel que tiene una gura 14.
tonicidad muscular mediana o débil, sin hábitos pa-
rafuncionales (observable en las prótesis en uso), La pérdida de las piezas dentarias ya produce
emocionalmente estable; este biotipo es potencial- un colapso del tejido duro y blando y además la
mente preservador de los parámetros protéticos.
La duración promedio de las prótesis será de 5
(cinco) años.
Fig. 14. Atrofia de los tejidos duros como conse- Fig. 15 a1-a2. Las necesidades obedecen en la
cuencia de la pérdida dentaria. mayoría de los Casos a razones estéticas y/ o fun-
cionales. PERDIDA DE DIMENSION VERTICAL.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 15 b1-b3. Las necesidades obedecen en la mayoría de los Casos a razones estéticas y/ o funcionales.
TRASTORNOS DENTARIOS QUE LLEVAN A UNA REHABILITACION COMPLETA.
Fig. 16a. Normodentado, pará- Fig. 16b. Edéntulo, ausencia de Fig. 16c. Ubicación espacial del
metros a copiar. parámetros. plano oclusal protético.
Fig. 16d. Orientación del plano Fig. 16e. Posicionamiento del Fig. 16f. Relación céntrica tenta-
oclusal. plano vertical. D.V. tiva. Intermedia.
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Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 16g. Registros de relación Fig. 16h. Representación del sis- Fig. 16i. Objetivo final. Armonía
céntrica de mayor certeza. tema en Articulador. ocluso-articular.
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Prótesis
bases y fundamentos
16
Capítulo 16. Examen Clínico, Diagnóstico,
Pronóstico y Plan de Tratamiento
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane
• Buenas maneras.
• Evaluar luego del diálogo cuál es el grado Fig.1. Paciente que se presenta con estos antece-
de comprensión del tratamiento propues- dentes protéticos será un anticipo de conflicto en el
to. pronóstico de adaptación neuromuscular.
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Prótesis. Bases y fundamentos
• Realizar un diagnóstico de las prótesis en Nos parece oportuno hacer referencia al trabajo
uso permitirá contar con referencias de mu- que a continuación se transcribirá textualmente, en
cho valor para la nueva rehabilitación. donde los autores demuestran la importancia de la
rehabilitación protética en tiempo y forma adecuada
Los parámetros a evaluar son: para no alterar las funciones del sistema.
Autores
r. Nayib Rodríguez Enríquez; I; Dra. Ileana Grau León; II Dr. Rodolfo J. Stusser Beltranena III;Dra. Irma García
D
Freyre. IV
III E
specialista de II Grado de Bioestadística. Médico Investigador y Profesor, Jubilado.
IV Doctora en Ciencias Médicas. Médico Especialista de II Grado en Fisiología. Profesora Consultante e Inves-
tigadora, Instituto Nacional de Gastroenterología.
RESUMEN
Objetivo: Determinar factores de riesgo del desdentamiento y la asociación de trastornos del tracto digestivo
superior con el edentulismo no rehabilitado con prótesis oportunamente.
Pacientes y métodos: Cien pacientes entre 40 y 65 años, 50 edéntulos y 50 dentados, fueron interrogados y
examinados con una encuesta analítica caso-control retrospectiva y de sección transversal de 40 variables, en la
Facultad de Estomatología entre 2006-2008.
Resultados: Las odontopatías, poca educación en salud dental, escolaridad, higiene oral, acceso a servicios
dentales, y ancianidad, mostraron altos riesgo del desdentamiento significativos, p ≤ 0.05.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Se encontraron diferencias porcentuales elevadas a favor de los edéntulos con significación clínica y estadísti-
ca, p ≤ 0.05, en tener síntomas digestivos, más de 3 síntomas, regurgitación, disfagia, dolor retro-esternal, pirosis,
plenitud gástrica, vómitos, y síntomas post-desdentamiento (> 3 dientes).
Los edéntulos fueron 7.2 años más añosos, tuvieron 2.3 más síntomas digestivos en medias, y estuvieron 12 me-
ses más sin rehabilitación protésica en mediana, que los íntegros dentarios, con significación estadística, p ≤ 0.05.
Los edéntulos mostraron asociación entre demora de rehabilitación protésica de 25 a 144 meses, y tener 3
síntomas o más (en el límite, p=0.051), y padecer disfagia, pirosis y acidez --significativa clínica y estadísticamente,
p ≤ 0.05.
Conclusiones: Se confirmaron factores de riesgo y halló asociación estadística entre desdentamiento, tiempo
sin prótesis y síntomas del tracto digestivo superior. Se sugiere promover programas de educación para la salud
bucal, en sectores de bajo nivel educacional, para disminuir riesgos, prevenir edentulismo, y divulgar la importan-
cia de la rehabilitación protésica oportuna.
Palabras claves: edentulismo, desdentamiento progresivo, rehabilitación protésica, síntomas y trastornos del
tracto digestivo superior.
INTRODUCCION
La masticación es esencial en la preparación del bolo alimenticio e inicio de la digestión en el tracto digestivo
superior (TDS); y la integridad dentaria constituye un elemento decisivo en este proceso.(1,2) El rol del desdenta-
miento en los trastornos del proceso digestivo, aunque reconocido desde la antigüedad, ha recibido poca atención
tanto en la literatura odontológica como gastroenterológica.(3-5) La hipótesis de que una inadecuada masticación
por pérdida progresiva de dientes, sin una rehabilitación protésica oportuna y gradual, favorezca la progresión a lo
largo de la vida de trastornos del TDS, ha sido poco investigada, y sus resultados aún no son concluyentes.(6-9)
El propósito de este estudio fue determinar la posible influencia del desdentamiento progresivo, sin rehabi-
litación protésica oportuna, en la aparición de trastornos del TDS. Los objetivos fueron: determinar los riesgos
socio-demográficos, de antecedentes patológicos, y estilos de vida del desdentamiento progresivo; e identificar
síntomas y trastornos del TDS asociados al edentulismo y la rehabilitación protésica demorada.
PACIENTES Y METODOS
Cien pacientes entre 40 y 65 años, 50 edéntulos y 50 dentados íntegros, fueron interrogados y examinados
con una encuesta analítica de caso-control retrospectiva y de sección transversal de 40 variables, que fueron bus-
cando servicios estomatológicos en la Clínica de Prótesis y de Operatoria, de la Facultad de Estomatología entre
diciembre de 2006 y de 2008, pertenecientes al área de salud de Plaza en Ciudad Habana.
Criterio de inclusión
(Grupo I Casos: Edéntulos totales)
Se incluyeron los pacientes que presentaran desdentamiento total maxilar y mandibular o desdentamiento total
en la mandíbula o el maxilar no rehabilitado (sin caras triturantes); o mal rehabilitado por prótesis que no permitie-
ran una correcta masticación, siendo prácticamente nulo su rendimiento masticatorio.
Se incluyeron los pacientes que presentaran todos sus dientes en boca al ser examinados o solo le faltaban
hasta tres dientes. La ausencia de esta cantidad de dientes, según algunos autores, no afecta el rendimiento
masticatorio. Si faltaban tres molares, se incluyeron aquellos rehabilitados por prótesis fija o implante ya que el
rendimiento masticatorio con este tipo de rehabilitación no se afecta prácticamente.(10-12)
Se excluyeron los pacientes con cualquier enfermedad o síndrome agudo, o diagnosticados con cáncer bu-
cal; alteraciones mentales, nerviosas y/o psíquicas, que dificultaran la entrevista; enfermedades auto-inmunes,
metabólicas, neurológicas o alteraciones musculares, o de la articulación témporo-mandibular, que afectaran su
masticación; y que ingirieran medicamentos irritantes de la mucosa gástrica.
A cada paciente se le informó sobre el estudio, y se obtuvo su consentimiento por escrito para participar en
el mismo.
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Prótesis. Bases y fundamentos
Análisis Estadístico
Se estimaron porcentajes y riesgos relativos crudos por razones de probabilidad a los datos cualitativos, y
medias ± desviación estándar, medianas, rangos y percentiles a los cuantitativos, con sus respectivos intervalos
de confianza del 95%. Se hicieron pruebas Ji-Cuadrado y Exacta de Fisher a los datos cualitativos, y pruebas de t
de Student y U de Mann-Whitney, a los cuantitativos, con nivel de significación, p ≤ 0.05. Se utilizaron programas
estadísticos SPSS versión 13 y EPIDAT versión 3.2.
RESULTADOS
Se encontraron diferencias porcentuales elevadas a favor de los casos edéntulos con significación clínica y es-
tadística, p ≤ 0.05, en las variables siguientes: tener síntomas del TDS, más de 3 síntomas, regurgitación, disfagia,
dolor retro-esternal, pirosis, plenitud gástrica, vómitos, y síntomas pre-desdentamiento y post-desdentamiento,
aunque en este último la diferencia fue del doble. En epigastralgia y acidez las diferencias fueron no significativas,
p > 0.05. (Ver tabla 2).
Los edéntulos tuvieron en media 7.2 años más, 2.3 síntomas digestivos más, y estuvieron en mediana 12
meses más sin rehabilitación protésica, que los íntegros dentarios, con significación estadística, p ≤ 0.05. Meses
con rehabilitación protésica fue 0 en ambos grupos. (Ver tabla 3).
Los edéntulos mostraron asociación entre demoras de rehabilitación protésica, sobre todo de 25 a 144 meses,
y tener 3 síntomas o más (importante clínicamente, aunque en el límite, p=0.051), y padecer disfagia, pirosis y
acidez --significativa clínica y estadísticamente, p ≤ 0.05. (Ver tabla 4). Asociaciones entre espera por prótesis de
1 a 24 meses, y aparición de síntomas post-desdentamiento (> 3 dientes), tener síntomas del TDS, regurgitación,
Tabla 1. Diferencias Porcentuales y Riesgos Relativos Crudos de Características de Pacientes con Desdentamien-
to e Integridad Dentaria.
Diferencia de % p
Factor RR IC95%
Casos - Controles (Valor)
RR: riesgo relativo crudo: estimado por la razón de productos cruzados entre casos y controles factor por factor.
(1: no riesgo; > 1: factor riesgo; < 1: factor protector); IC95%: intervalo de confianza del 95%, de Cornfield o Woolf
(si incluye 0); p: Valor de error α (nivel de significación p ≤ 0.05); Prueba Probabilidad Exacta de Fisher (2-colas).
Fuente: Datos de encuesta.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Tabla 2. Diferencias Porcentuales de Síntomas del TDS de Pacientes con Desdentamiento e Integridad Dentaria.
Diferencia
p
Manifestación Casos Controles (Valor)
No. % No. %
Asintomático (TDS) 2 4 25 50
0.0005
Sintomático (TDS) 48 96 25 50
0 - 3 síntomas (TDS) 29 58 50 100
0.0005
> 3 síntomas (TDS) 21 42 0 0
Disfagia 22 44 2 4 0.0005
Regurgitación 30 60 3 6 0.0005
Dolor retro-esternal 16 32 0 0 0.0005
Pirosis 16 32 3 6 0.001
Plenitud gástrica 28 56 12 24 0.001
Vómitos 5 10 0 0 0.022
Epigastralgia 19 38 11 22 0.081
Acidez 24 48 17 34 0.155
Aparición de síntomas (TDS):
2 4 25 50
asintomático
Sínt. pre-desdentam.(≤ 3 dientes) 0 0 25 50
0.0005
Sínt. pre-desdentam.(> 3 dientes) 17 34 0 0
Sínt. post-desdentam.(> 3 dientes) 31 62 0 0
* Valor de p afectado por varias celdas con valores esperados < de 5. p: Valor de error α (nivel de significación p
≤ 0.05); Prueba Ji-Cuadrado (2-colas). Fuente: Datos de encuesta.
Tabla 3. Diferencias de Promedios de Antecedentes y Síntomas del TDS de Pacientes con Desdentamiento e
Integridad Dentaria.
Media ± DE
Mediana [P 25, P 75] Diferencia de p
Variable IC95%
promedios (Valor)
Casos Controles
No. de síntomas
3.2 ± 1.9 1.0 ± 1.1 2.3 [1.7 - 2.9] 0.0005
del TDS
Media ± DE: desviación estándar; mediana [percentiles 25 y 75]; p: Valor del error α (nivel de significación p ≤
0.05); Pruebas t de Student y U de Mann-Whitney (2-colas), según normalidad o no de las variable. Fuente: Datos
de la encuesta.
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Prótesis. Bases y fundamentos
Tabla 4. Porcentajes de Síntomas del TDS en Grupo de 50 Casos Edéntulos según Tiempo sin Prótesis.
Valor de p afectado por varias celdas con valores esperados < de 5. p: Valor de error α (nivel de significación p ≤
0.05); Prueba Ji-Cuadrado (2-colas). Fuente: Datos de encuesta.
y vómitos, dolor retro-esternal o epigastralgia --de origen digestivo--, y plenitud gástrica, aunque tuvieron valor
clínico, fueron menos ostensibles, p > 0.05.
Los íntegros dentarios no mostraron asociación ostensible entre no necesitar prótesis (0 mes) y aparición de
síntomas pre-desdentamiento (≤ 3 dientes), estar asintomático, plenitud gástrica y acidez; y aún menos ostensi-
ble, con regurgitación, epigastralgia y plenitud gástrica, por escasas frecuencias, p > 0.05. (Ver tabla 5).
DISCUSIÓN
Se evidenció que las odontopatías, poca escolaridad, educación sanitaria, higiene oral y acceso a servicios
estomatológicos, y edad avanzada, son factores de riesgo de desdentamiento. Entre ellos, tener odontopatías o
poca educación sanitaria, origina 100 veces más riesgo de desdentamiento que no tenerla.
Estos resultados coinciden con la literatura consultada en que el nivel sociocultural, y características del sis-
tema de atención de salud, son factores importantes en la etiología del edentulismo además, existe una relación
entre el estado edéntulo y las personas de baja instrucción. (13) Los individuos de más bajo nivel escolar presen-
tan los más altos índices de edentulismo, (14) lo cual se reafirma en nuestro estudio con diferencias porcentuales
significativas relacionando el desdentamiento con el bajo nivel de instrucción.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Tabla 5. Porcentajes de Síntomas del TDS en Grupo de 50 Controles con Integridad Dental según Tiempo sin
Prótesis.
0 meses 1 – 24 m 25 – 144 m p
Manifestación
(Valor)
No. % No. % No. %
Vómitos - - - - - - **
Dolor retro-esternal - - - - - - **
* Valor de p afectado por varias celdas con valores esperados < de 5. ** Constante. p: Valor de error α (nivel de
significación p ≤ 0.05); Prueba Ji-Cuadrado (2-colas). Fuente: Datos de encuesta.
Un estudio realizado en los EE.UU, concluyó que el bajo ingreso, estado educacional, la pobre salud oral, la
auto-percepción del pobre estado de salud oral, el poco acceso a servicios odontológicos, y el poco número de
dientes remanentes estaban asociados.(15) Nosotros, sin embargo encontramos la edad, como factor predic-
tor de importancia. El envejecimiento que experimentan los tejidos orales y la exposición durante más tiempo a
agentes externos, influyen en la conservación de la salud de los mismos.(16-19) Estas alteraciones se ratifican en
nuestro estudio habiendo una relación significativa entre el desdentamiento y la edad, siendo un factor de riesgo
del edentulismo.
Se puso en evidencia en pacientes edéntulos la más frecuente aparición y agravamiento de síntomas del TDS
post-desdentamiento (>3 dientes), e incluso tener más de 3 síntomas, que en pacientes íntegros. Los síntomas
principales fueron: regurgitación, disfagia, plenitud gástrica, dolor retro-esternal, pirosis y vómitos.
La mayor parte de los desdentados (62%), refirió que los síntomas del TDS aparecieron o se agudizaron luego
de desdentarse. Solo el 4% de los desdentados refirió estar asintomático del TDS. Cada uno de los síntomas fue
más frecuente en el grupo de edéntulos que en el de íntegros dentales.
Estos resultados son contradictorios con los encontrados por Hunt et al, los que concluyeron que no había
asociación entre el desdentamiento y la prevalencia de trastornos digestivos.(20)
Mumma y Quinton investigaron los efectos de una inadecuada masticación en la incidencia de desórdenes
gastrointestinales, determinando que la deficiencia masticatoria no estuvo asociada a los mismos.(3) A pesar de
ello, se sugiere que la eficiencia masticatoria puede influir en la sintomatología digestiva observándose que la com-
binación de dos o más síntomas aparecieron más en pacientes con masticación ineficiente.
531
Prótesis. Bases y fundamentos
Mercier y Poitras, encontraron que el 60% de los pacientes presentaba síntomas digestivos sistemáticamente,
concluyendo que la masticación defectuosa favorece la aparición de síntomas digestivos,(5) concordando con
nuestros resultados.
Concepción et al determinaron que los pacientes de más de 61 años padecieron mayor cantidad de síntomas,
y se asoció la presencia de síntomas digestivos a la deficiente masticación, donde el 78% de los pacientes tenía
disfunción masticatoria y trastornos digestivos. El 10% de los encuestados eran desdentados totales, y de ellos el
95% padecía trastornos digestivos.(8)
Se evidenció que en los casos edéntulos hay asociación entre las demoras de rehabilitación protésica, sobre
todo de 25 a 144 meses, y tener más de 3 síntomas, disfagia, pirosis y acidez. Las asociaciones entre esperas
menores por prótesis de 1 a 24 meses, y aparición de síntomas post-desdentamiento (> 3 dientes) y los síntomas
específicos fueron menos evidentes.
La mayoría de los edéntulos refirió que los síntomas aparecieron o se acrecentaron luego de presentar trastor-
nos en la masticación por pérdida progresiva de dientes sin rehabilitación protésica oportuna.
Casi todos los pacientes edéntulos tuvieron síntomas del TDS, casi la mitad tuvo más de tres síntomas, y en
dos tercios de éstos le comenzaron después del desdentamiento. Sin embargo, solo la mitad de los pacientes con
dentición integra tuvo también hasta tres síntomas del TDS, y ninguno tres o más.
Encontramos una asociación importante entre el tiempo que el paciente estuvo sin rehabilitar y la presencia de
síntomas del TDS, lo que concuerda con Concepción et al,(8) sobre la importancia de la rehabilitación protésica
en la restauración de la masticación.
De los 50 edéntulos, 48 presentaban al menos 1 síntoma. El 41.7% de los sintomáticos, llevaba entre 1 y 24
meses sin rehabilitar y el 31.3%, entre 25 y 144 meses. Es decir, más del 70% tardó en rehabilitarse, mantenién-
dose con masticación deficiente.
En el grupo con dentición integra, la proporción de pacientes asintomáticos es mayor; además los pacientes
con dentición natural llevan 0 meses de espera, y aquellos con menos dientes perdidos se despreocupan por
rehabilitarse; por tanto los tiempos de demora están aumentados, esto justifica la falta de significación estadística.
Poitras et al contradicen lo antes planteado y los estudios de Pera et al, demostrando la influencia de la mas-
ticación en el proceso digestivo.(2) Poitras concluyó que la masticación no influye en el vaciado gástrico.(6) Sin
embargo, Poitras y Peras coinciden con Kapur et al y Helkimo et al, en las diferencias de la eficiencia masticatoria
entre portadores de prótesis totales y dentados naturales.(7,11) Existe entonces una asociación importante entre
el desdentamiento, o la incorrecta masticación por falta de dientes, y la presencia de síntomas y desórdenes del
TDS; por tanto prevenir el desdentamiento, o en su defecto rehabilitar oportuna y paulatinamente los dientes per-
didos, puede tener una influencia importante, en la conservación de la salud del TDS.
Limitaciones del estudio: No podemos ser concluyentes en esta relación causa-efecto, ya que sería necesario
un estudio clínico gastroenterológico más profundo teniendo en cuenta la presencia de otros factores que pueden
influir en la aparición de trastornos del TDS. La encuesta caso-control, dada su naturaleza, no pudo satisfacer
todos criterios de causalidad, para confirmar relación causa-efecto.
CONCLUSIONES
Se evidenció que las odontopatías, poca educación para la salud dental, escolaridad, higiene oral y acceso a
servicios estomatológicos, y la ancianidad, son factores de riesgo en la aparición del desdentamiento; que los pa-
cientes edéntulos presentaron mayor frecuencia de síntomas del TDS asociados al desdentamiento, fundamental-
mente regurgitaciones, disfagia, dolor retro-esternal, y plenitud gástrica, y que los que tuvieron más síntomas, tu-
vieron más tiempo sin ser rehabilitados; y finalmente, que hubo tendencia al aumento en la incidencia de síntomas
del TDS cuando la demora en la rehabilitación protésica fue mayor, aparentemente por la disfunción masticatoria.
RECOMENDACIONES
Se sugiere promover programas de educación e higiene de salud dental, en sectores de bajo nivel educacio-
nal, para disminuir riesgos, prevenir edentulismo, y divulgar la importancia de la rehabilitación protésica oportuna;
así como diseñar y efectuar estudios expuesto-control de cohorte y ensayos clínicos preventivos de intervención
para confirmar la relación causa-efecto.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
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Son los tres pilares fundamentales para susten- Es la capacidad de la prótesis de resistir las fuer-
tar una prótesis. zas extractivas, es decir conservar su posición so-
bre la estructura de soporte.
Desde el punto de vista protético se definirá que
es el soporte, la retención y la estabilidad.
Soporte o Sustentación
533
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 3. Realizar cubetas separadas selectivamente del modelo para disminuir las presiones en determina-
da zonas como un torus palatino muy marcado, poco depresible permite evitar la falta de soporte (cubeta
aliviada).
¿Qué parámetros clínicos contribuirán para la De allí que se considera que la conjunción ade-
retención? cuada de estos principios son necesarias para
mantener la íntima relación de la base con la muco-
• A mayor superficie de soporte mayor reten- sa. Las fuerzas horizontales atentan contra el ente
ción. protético, de ahí que al momento de establecer el
esquema oclusal, buscaremos lograr que las fuer-
• A mayor adaptación de la base protética zas que se generan en el plano de oclusión sean lo
mayor retención (mayor adaptación, menor más axiales posibles al terreno de soporte.
espesor de saliva, mayor retención).
Es de destacar el aporte que ha producido en la
De aquí se deduce la importancia de la presen- rehabilitación del paciente desdentado total la im-
cia y de la calidad de la saliva. plantología, ya que con una planificación protética
adecuada mejora notablemente, el soporte, la re-
Hay autores (Quering – Kundert) que expresan la tención y la estabilidad.
retención en la siguiente fórmula:
El implante sin una planificación protética ade-
2 x CA cuada no garantiza soporte, retención y estabili-
Retención = dad.
a
Fig. 4 a-c. Ente rehabilitador Protetico respetando la Zona neutra o espacio Protético.
534
Osvaldo Tomás Cacciacane
535
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 6.
Fig. 7.
536
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 8.
Esto influirá en el período de tratamiento y en el Fig. 9a. Grado de abertura bucal y tonicidad de la-
período de adaptación. bios y carrillos. ABERTURA FAVORABLE.
537
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 10a. Rebordes alveolares residuales favora- Fig. 10b. Rebordes alveolares residuales desfavo-
bles. rables.
Expresado en un lenguaje psicológico, es una bordes sean amplios en altura y extensión. De su-
forma de gobernar la actitud del paciente, que es la perficie lisa que no haya interferencias que dificulten
forma de reaccionar ante ciertos estímulos, basada la intimidad de contacto. Con una mucosa de re-
en experiencias anteriores aunque parezcan estar cubrimiento con cierta depresibilidad que permitirá
olvidadas. absorber y transmitir adecuadamente las fuerzas.
Con inserciones musculares poco potentes y aleja-
das de las zonas de asentamiento protético y con
EXAMEN CLÍNICO un estado saludable de los tejidos. Figura 10.
Condiciones ideales: se considerará como si-
tuación favorable a todo caso clínico donde los re- EXAMEN INTRABUCAL
Fig. 11.
538
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 12.
Ya que los mismos serán los receptores y trans- tintas partes de la boca. Los tejidos blandos pueden
misores de la fuerza protética, es obvio que debe- adaptarse a los errores de adaptación de la base
rán encontrarse sanos. y de la oclusión por medio de un desplazamiento
viscoelástico, pero si se excede el nivel de tolerancia
Entre los factores que podrán alterar su esta- de los tejidos aparece la inflamación, ulceración o
do, están los del orden alimenticio. Es prioritaria ambas, esto sucede como consecuencia del uso de
una dieta variada rica en vitaminas y proteínas para prótesis desadaptadas. En estos casos es indispen-
su salud. Por este motivo la dieta deficiente en los sable lograr la normalización de la mucosa. Para ello
portadores de PTR resulta desfavorable para los te- se le indica al paciente que deje de usar las prótesis
jidos de soporte. y se le recomiendan enjuagues antiinflamatorios y/o
astringentes; o sino se utilizan los materiales conoci-
Será en estos casos necesario realizar una con- dos como acondicionadores de tejidos.
sulta con un nutricionista para que indique una dieta
que no requiera grandes esfuerzos de masticación Los traumatismos más prolongados determinan
y así de esta manera se mejora el estado de salud una respuesta hiperplásica del tejido blando. En
general y también mejoran las mucosas. estos casos es aconsejable corregir la causa (bor-
de sobreextendido, por ejemplo) y luego utilizar los
Habrá también alteraciones patológicas y otras acondicionadores de tejidos.
de origen protético.
Lesión sobre la superficie de soporte
Es importante que el profesional actuante tenga
un patrón de conducta a seguir frente a las diferen-
tes situaciones de origen protético ya que las otras
merecen un tratamiento dirigido por los especialis-
tas en estomatología.
539
Prótesis. Bases y fundamentos
Hacer un diagnóstico de la prótesis verificando Bajo presión oclusal, controlar con pastas indi-
como se encuentran los diferentes parámetros pro- cadoras del asentamiento si hay zonas de sobre-
téticos de soporte, retención y estabilidad, (intimi- compresión y si las hay, eliminarlas desgastando la
dad de contacto, sujeción, oclusión, dimensión ver-
tical, orientación del P.O. etc.) Chequear la oclusión, prótesis. Figura 15 y 16.
equilibrándola ya que de allí parte la fuerza que guía
la placa protética al terreno de soporte. Figura 14. Es prioritario eliminar el agente de irritación.
Fig. 14.
Fig. 15.
540
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 16a. Evolución con el correr de los días. Fig. 16b. A los 7 días.
Composición
Descripción breve de
Uso
este material
Fig. 16c. A los 14 días. Mejorada la oclusión y la Tiempo de duración
intimidad de contacto mejora la condición de la mu-
cosa.
Fig. 17.
541
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 18.
542
Osvaldo Tomás Cacciacane
543
Prótesis. Bases y fundamentos
Es de destacar que una D.V. disminuida general- que puede remitir restableciendo los parámetros
mente va acompañada de queilitis comisural, lesión protéticos de manera adecuada (figura 25).
En lo referente al examen clínico, es aconseja- Forma y tamaño del reborde residual: Evaluando
ble seguir un orden de secuencia siempre igual que la necesidad de corregir rebordes exageradamente
disminuya la posibilidad de pasar por alto el exa- retentivos que dificultarían la colocación de la pró-
men de algún elemento de importancia. tesis (no es común), o rebordes exageradamente
544
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 28.
prominentes que dificultarían la estética en la colo- la línea que separa los tejidos movibles de los teji-
cación de los dientes anteriores y en el tallado de la dos no movibles y se visualiza:
encía vestibular. Figura 29.
• Observando que el tejido permanece fijo cuan-
Con respecto a esto cabe aclarar que no ne- do se tracciona labios y carrillos perpendicular-
cesariamente es favorable un reborde prominente mente al reborde alveolar y con la musculatura
o muy retentivo, ya que esto acarreará problemas del paciente en estado de relajamiento.
de orden estético (exceso de soporte labial, que se
visualice mucho el diente artificial, y en los casos de • El tejido fijo tiene generalmente un color ro-
un reborde antagonista pequeño, dificultará lograr sado más blanco que el tejido movible, que
una oclusión estable). es de un color rosado más rojizo o violáceo.
El tamaño del reborde debe ser considerado • El tejido movible, presenta generalmente
desde la línea de inserción de los tejidos movibles una serie de pliegues verticales que no pre-
(línea cero anatómica). Esta línea cero anatómica es senta el tejido fijo. Figura 30.
545
Prótesis. Bases y fundamentos
Otro factor a tener en cuanta es la relación labio decir cuanto de encía y de diente artificial mostrará
alveolar, esto va a influir en la sonrisa protética, es al sonreír; cuanto más muestre de lo artificial, mayor
será el compromiso estético.
Maniobra clínica:
• Paciente relajado
546
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 33.
547
Prótesis. Bases y fundamentos
548
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 37 b y c. Los casos 1 y 2 de Housee se dan Fig. 37d. El tipo 3 de Housse se da por lo general
por lo general en paladares de forma plana o de en paladares ojivales, siendo casos bastantes difí-
mediana concavidad siendo los de mediana conca- ciles para impresionar por el tamaño de las tubero-
vidad los más favorables. sidades y por la profundidad de la bóveda palatina.
Fig. 38a. Velo que no continua con la Bóveda pa- Fig. 38b. En los casos de velo del paladar que se
latina. continuan con la bóveda palatina la extensión será
de surco hamular a surco hamular en línea recta.
interjección ¡Ah! Repetidamente, con lo cual lo cual el velo del paladar se proyecta hacia
el velo del paladar mostrará una vibración que delante y permite su visualización.
permitirá su visualización.
Otro modo, es hacer soplar al paciente por la Palpación de la mucosa que recubre
nariz manteniendo las narinas tapadas, con todo el maxilar superior
Fig. 39.
549
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 40.
550
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 42.
Fig. 44 a-c. Línea cero anatómica en vestibular anterior. Separa los tejidos fijos de los móviles.
551
Prótesis. Bases y fundamentos
• El tejido fijo tiene generalmente un color ro- • Maniobra clínica: con el pulpejo del dedo
sado más blanco que el tejido movible, que índice se detecta en primer lugar la cresta
es de un color rosado más rojizo o violáceo. superior del reborde residual, se desplaza
hacia vestibular encontrando una depresión
• El tejido movible presenta generalmente una y luego una prominencia que es la línea obli-
serie de pliegues verticales que no presenta cua externa.
el tejido fijo.
• Repliegue del buccinador: Una tonicidad
escasa del músculo buccinador se acom-
Línea oblicua externa. Zona importante de so- paña generalmente con la presencia de un
porte (figura 45) repliegue mucoso de la mucosa bucal que
recubre ese músculo. La presencia de ese
Una línea oblicua externa bien marcada nos fa- repliegue (a observar con la boca entre-
cilitará la delimitación correcta de la futura prótesis. abierta) es un elemento positivo que permi-
Su presencia se corrobora a través de la palpación: tirá un adosamiento del borde protético por
Fig. 45 a y b. En vestibular posterior: Línea oblicua externa. Importante para el soporte de la prótesis.
Maniobras para su palpación.
Fig. 46a. En vestibular posterior: Repliegue del Fig. 46b. Forma un fondo de saco donde se debe-
Buccinador. Importante para el cierre periférico, rá introducir el flanco protético como se hace con
mejorando la retención final. el espejo.
Fig. 47a. Apófisis Geni. Controlar forma y tamaño. Fig. 47b. La flecha indica la Apófisis Geni.
552
Osvaldo Tomás Cacciacane
Torus mandibular
Fig. 48 a-c. Repliegue y espacio sublingual. Ubi- De acuerdo a su tamaño, si es muy prominente,
cación: lingual anterior. Zona de suma importancia podrá interferir en la configuración protética, requi-
para la retención protética. riendo una solución quirúrgica. Figura 49.
Frenillo lingual
Apófisis Geni
553
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 50a. Posición de la lengua en reposo. Favo- Fig. 50b. Posición de la lengua en reposo. Desfa-
rable. vorable.
Fig. 52 a y b. Inserción baja del ligamento y curva que hace el Múscoulo Buccinador para insertarse en él.
Fig. 53a. Proyección anterior del Músculo Palato- Fig. 53b. Proyección anterior del Músculo Palatoglo-
gloso al propulsar la lengua (forma la pared poste- so al propulsar la lengua (forma la pared posterior de
rior de la fosa retroalveolar de neill). La flecha nos la fosa retroalveolar de neill). Proyeccion anterior del
indica la pared posterior de fosa virtual. M. Palatogloso. Síntesis de las tres referencias.
554
Osvaldo Tomás Cacciacane
ferior (clásica posición del paciente que “se traga la • Tener una aproximación en cuanto a la me-
lengua”), habrá dificultades para obtener cierre en la dida del capital óseo residual, esto en el
zona lingual, con la consiguiente falta de retención. caso de requerir colocar implantes.
Límite posterior
Examen Radiológico
• Dientes retenidos.
555
Prótesis. Bases y fundamentos
• De una valoración favorable surgirá la nece- inmediatos y mediatos que se deberán hacer para
sidad de estudios más complejos (T.A.C.). asegurar el éxito en el uso de las mismas, dado
Figura 55. que con el uso se producirán cambios tisulares que
afectarán la oclusión estética y dinámica y por ende
afectará la retención.
Pronóstico
556
Prótesis
bases y fundamentos
17
Capítulo 17. Impresiones y Modelos Prima-
rios. Confección de Cubetas Individuales
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane
En líneas generales en prótesis las impresiones ¿Por qué decimos “lo más exacta posible”?
no son más que copias de las formas bucales con pues contrariamente a las rígidas formas dentarias,
sus relieves invertidos. las formas mucosas no son estables. “Estas formas
mucosas varían constantemente según: 1) su esta-
Saizar (168) dice “que las impresiones se logran do orgánico y funcional; 2) en el acto de la impre-
poniendo en contacto con los tejidos materiales en sión bajo la acción de la cubeta y de los materiales
estado plástico capaces de consolidarse rápida- que se utilicen” Saizar (168).
mente y que pueden ser extraídos de la boca sin
deformación”.
• De estudio y diagnóstico.
559
Prótesis. Bases y fundamentos
A través de la historia se han descripto diver- nalidad de comprimir para copiar la infraes-
sas técnicas de impresión para el desdentado total, tructura ósea; una cubeta standard lisa para
desde la técnica que aplicaba una excesiva presión asegurar que la presión hidráulica del mate-
sobre los tejidos sin considerar a los mismos, con el rial sea mayor. Figura 3 a-c.
consiguiente trastorno de dichos tejidos durante el
período de uso, hasta llegar a técnicas con presión • Material a elegir: silicona de consistencia
disminuida con el trastorno de la adaptación de la pesada o compuesto para modelar.
pieza protética. En la actualidad consideramos que
es necesario adecuar la presión en el momento de • Mediana depresibilidad: Es necesario com-
la impresión (materiales – cubetas) de acuerdo a las
primir los tejidos ligeramente; bastará utili-
características del terreno de soporte.
zar como material de impresión el alginato y
una cubeta standard lisa.
Impresiones Primarias
• De consistencia pétrea o depresibilidad nula:
Primera impresión de trabajo también llamada No se deben comprimir los tejidos. El ma-
impresión primaria, El objetivo será obtener un mo- terial será el alginato y una cubeta Standard
delo que sea una copia lo más fiel posible del te- perforada para disminuir la presión hidráulica.
rreno de soporte. Representa el asentamiento del
futuro ente protético a usar (cubeta individual) de Se seleccionará también el alginato u otro ma-
manera uniforme sin generar zonas de sobrecom- terial que no ejerza presión en los casos clínicos en
presión (causantes de la irritación, reabsorción a donde la superficie del terreno de soporte se vea al-
futuro o pérdida de soporte). terada por algún reparo óseo prominente (Torus Pa-
latino, Torus Mandibulares, rebordes retentivos) Y en
Sobrecompresiones. Aquella relación base mu- los casos donde exista una mucosa de revestimien-
cosa que supera la capacidad viscoelástica de los to sin soporte óseo (bandeleta fibrosa) no se deberá
tejidos, generando de acuerdo a su magnitud: comprimir ya que se hacerlo se deformará. Figura 4.
• Generalizadas y leves: dando como resul- No confundir mucosa depresible con mucosa
tado malestar, incomodidad y zonas erite- deformable.
matosas.
Un accionar equivocado llevará a:
• Sobrecompresiones generalizadas marca-
das: uso intolerable por la aparición de ul- • Comprimir, cuando no se debe, causará:
ceraciones.
- Pérdida de soporte.
• Localizadas muy marcadas: dan pérdida
del soporte impidiendo el asentamiento de - Zonas dolorosas (Sobrecompresión).
la base.
- Relación base – mucosa defectuosa.
¿Qué conducta deberá seguir el operador:
frente a una mucosa que reviste al tejido de • No comprimir, cuando se debe, causará:
soporte (tejido óseo)?
- Falta de adaptación
• Depresible: Utilizar un material que ejerza
mayor presión sobre los tejidos, con la fi- - Falta de retención.
Fig. 3a. Selección Fig. 3 b y c. Selección adecuada del material de impresión de acuerdo al tipo de
adecuada del mate- mucosa en cuanto a su depresibilidad. Mucosa Depresible.
rial de impresión de
acuerdo al tipo de
mucosa en cuanto a
su depresibilidad. Mu-
cosa No depresible.
560
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 4.
Fig. 5. Fig. 6.
561
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 8. La perdida de la referencia dentaria hace dificultosa la toma de la impresión preliminar .Es muy im-
portante tomar como guia los rebordes residuales.
Fig. 9 a-e. Manejo adecuando de los materiales de impresión. El alginato se prepara con una menor pro-
porción de agua, con la finalidad de obtener un material con más cuerpo y que comprima ligeramente los
tejidos. Se espatula contra las paredes de la taza hasta lograr una consistencia homogénea que permite
amasarlo en las manos dando la forma de bastón que muestra la foto y así colocarlo sobre la cubeta elegida.
Fig. 10a. Disposición del material Fig. 10b. Disposición del material Fig. 10c. Disposición del material
en la cubeta superior. Zona que en la cubeta inferior. En el sector en la cubeta inferior. En elector
se deja sin material ya que el co- anterior se coloca menos material posterior, el bastón de material es
rrimiento del material bajo presión por la poca superficie a impresio- mas voluminoso por los reparos a
cubrirá la zona impresionando el nar. impresionar.
terreno de soporte en su totalidad
al fluir en esta zona poco material
evita tener al paciente sensacio-
nes desagradables.
562
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 11a. Comportamiento del Fig. 11b. Comportamiento del Fig. 11c. Comportamiento del
material durante la impresión su- material durante la impresión su- material durante la impresión su-
perior. Cubeta cargada. perior. 1. El material se dirige ha- perior. Cuando fluye esta canti-
cia adelante, topa con la zona de dad se detiene la presión man-
las rugas palatinas. 2. Se dirige teniendo el tiempo necesario de
hacia la zona posterior. cada material.
Fig. 12c. Selección de cubeta superior. Se debe Fig. 12d. Selección de cubeta superior. La cubeta
observar que haya una separación de 5mm entre se posiciona abarcando ambas tuberosidades y se
flanco de cubeta y cara vestibular del reborde. De va levantando cubriendo todo el maxilar.
esta manera nos garantizamos que habrá un espe-
sor uniforme del material de impresión que cubra
todo el terreno de soporte.
563
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 13 a-c. Selección de cubeta inferior. Se ingresa realizando la misma maniobra que en el superior, se
posiciona cubriendo ambos trígonos retro molares, pidiéndole al paciente que levante la lengua, se va
bajando la cubeta y vemos como va cubriendo el reborde residual. Debe hacerlo en su totalidad, con una
separación de 5 mm entre la cubeta y la cara vestibular y lingual del reborde.
Fig. 14.
Fig. 15 a-c. Siguiendo las maniobras ya enunciadas se toma la impresión. El operador presiona a la altura
de los premolares y detiene la presión cuando el material fluye en la cantidad ya indicada. Se espera lo
necesario para cada material y se retira de un solo movimiento para no provocar tensiones adicionales al
material.
564
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 16 a-e. Se retira y se observa: Que la impresión esté centrada, que abarque todo el terreno de sopor-
te, que no se vea cubeta al descubierto. Se procede al lavado, espolvoreando yeso sobre la superficie de
la impresión, se lava con agua fría con la finalidad de arrastrar restos de mucina, en muchos casos filamen-
tosa y residuos. Se observa, y si es necesario para dar mayor fidelidad de copia se puede, preparando la
impresión; recortando las zonas retentivas y generando canales de escape. Rebasar toda la impresión con
una capa delgada de alginato bien fluido. Sería como una impresión en dos tiempos.
Fig. 17.
Fig. 18c. Impresión. Fig. 18d. Recorte de zonas reten- Fig. 18e. Rebasado con alginato
tivas y canales de escape. fluido.
565
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 19.
Fig. 20.
566
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 22.
567
Prótesis. Bases y fundamentos
Por ejemplo el alginato que es uno de los ma- agua del yeso dando como resultado un modelo
teriales más utilizados tiene una gran inestabilidad con una superficie de un aspecto talcoso, quitán-
dimensional, por los fenómenos de imbibición (cap- dole fidelidad.
tación de agua) y sinéresis (pérdida de agua); por lo
tanto el tiempo de espera para el llenado será corto,
unos quince (15) minutos; manteniendo la impre- Planeo y diseño de la cubeta individual
sión en un medio húmedo y no en contacto con el
agua. De esta manera se permite la recuperación No será más que diseñar la extensión y la rela-
elástica en un medio adecuado. ción que tenga con el terreno de soporte., permitirá
obtener el modelo de trabajo donde aparezca re-
En el caso de las siliconas por adición no se debe presentado el borde funcional y asentamiento de la
realizar el llenado antes de los cuarenta y cinco (45) futura prótesis.
minutos para permitir la recuperación elástica y la li-
beración de los radicales de hidrógeno, que pueden Para lo cual será necesario tener en cuanta lo
afectar la textura de la superficie del modelo. observado clínicamente en el diagnóstico protético:
• Reparos anatómicos.
Obtención del modelo primario propiamente
dicho • Zonas de asentamiento (grados de depresi-
bilidad, reparos óseos, etc).
Se realiza a través del llenado de la impresión
con yeso tipo III (yeso piedra) o con yeso tipo IV (yeso Ya que si los terrenos de soporte son diferen-
piedra mejorado o densita), respetando siempre las tes, merecen una atención especial para mejorar el
proporciones polvo/agua y el tiempo de espatulado asentamiento y la intimidad de contacto. Para tal
del yeso elegido. La alteración de las indicaciones fin construiremos cubetas aliviadas de manera se-
mencionadas dará como resultado modelos dis- lectiva frente a la presencia de situaciones que lo
torsionados y de poca resistencia (dureza). Ningún requieran, por ejemplo: torus, papila palatina muy
yeso proporciona buenos modelos si no se lo ma- poco depresible.
neja adecuadamente. Por lo tanto esto demuestra
que el operador si realiza una técnica inadecuada al Es importante destacar que si esto lo realizamos
confeccionar el modelo, podrá llegar a obtener de en el primer modelo de trabajo también lo debemos
una muy buena impresión un modelo malo. hacer en el segundo modelo o modelo de trabajo
final / modelo definitivo.
La separación del modelo de la impresión se
realiza una vez fraguado el yeso, no dejando pasar
más de una hora; especialmente en el caso de ha- Secuencia fotográfica del diseño de la cube-
ber tomado una impresión con alginato por el com- ta individual superior e inferior. Materiales de
portamiento de este material con respecto al agua, construcción y diferentes tipos de acuerdo a
si se demora el retiro del modelo, el alginato capta su adaptación selectiva
Fig. 24.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 25.
569
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 27.
570
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 28.
571
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 31 a y b.
Fig. 32.
Fig. 33a. Clinicamente se observa in- Fig. 33b. Una vez tomada la im- Fig. 33c. Una vez fraguado el
terferencia en la superficie de soporte. presión y aceptada, para no olvi- yeso aparecerá la marca hecha en
darse, el operador podrá marcar la la impresión, advirtiendo de una
zona con lápiz tinta. probable dificultad a solucionar.
572
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 34 a y b. Cubeta Aliviada en su contacto. La tarea previa a la elaboración de la cubeta será interponer
algún material entre el modelo y el material de cubeta con la finalidad de evitar el contacto en esa zona que
potencialmente nos haría Perder uniformidad de contacto.
Fig. 36.
573
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 37.
Fig. 38a. Cubetas individuales con rodetes de Fig. 38b. Cubetas individuales sin rodetes de oclu-
oclusión Incorporados. El objetivo es que cumpla sión. Llevan un manguito para poder manipularlas.
la doble función, de cubeta y placa para registros. Se pierde algo de precisión, al generar mayor canti-
Tendencia actual. Permite lograr la interface más dad de interfaces de separación.
estable.
574
Prótesis
bases y fundamentos
18
Capítulo 18. Impresiones Definitivas.
Modelos Definitivos.
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane
Impresión definitiva
Cubeta individual
577
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 5.
• La realización de un modelo primario inade- para que corra el material. Se espera lo necesario
cuado. para el endurecimiento de acuerdo a cada material,
se retira y se observa.
Control de las presiones (figura 5) Donde se vea al descubierto cubeta de manera
puntual se considera que es una zona de sobre-
El objetivo es lograr la mejor intimidad de con- compresión y es allí donde deberemos desgastar
tacto entre la cubeta y el terreno de soporte. la superficie de la cubeta. Haremos nuevamente la
prueba hasta lograr uniformidad de contacto.
Si bien la cubeta puede haber pasado satisfacto-
riamente la prueba de soporte, pueden existir zonas
de sobrecompresión moderadas que en el futuro Ajuste de los flancos en boca de la
serán zonas de irritación o malestar de los tejidos. cubeta superior e inferior
Consideramos este paso de suma importancia Este procedimiento consiste en corroborar la
para el confort en el uso de una prótesis. longitud de los flancos de la cubeta en relación a
los tejidos móviles.
Procedimiento para controlar las presiones (fi-
gura 6 a-f) Ya que por lo general si al operador el diseño de
una cubeta le presenta dudas, deberá extenderse
Con pasta o siliconas especiales para tal fin, se ligeramente para luego corroborar en boca la longi-
carga la cubeta con una capa bien delgada de ma- tud de los flancos, dado que durante el ajuste será
terial y se hace una presión manual considerable más fácil desgastar que agregar material.
578
Osvaldo Tomás Cacciacane
579
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 8. Se desgasta en altura y luego se redondea Fig. 9. Llevar el límite hasta la línea cero anatómica.
el flanco a expensas del borde externo. Zona de flexión de los tejidos.
Fig. 10 a-d. Zona Limitante Posterior. Como facilitar la visualización de la longitud en esta zona. Sobre
la cubeta seca, se marca con un lápiz de tinta, se pasa una gasa sobre los tejidos de la zona para retira
la saliva y se posiciona la cubeta. De esta manera pasamos sobre los tejidos la extensión de la cubeta y
podremos evaluar si es correcta o no.
580
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 11a. Ajuste de los Flanco en boca de la Cubeta Fig. 11b. Ajuste de los Flanco en boca de la Cubeta
inferior. Sector vestibular anterior. Control y desgas- inferior. Sector vestibular anterior. Control y desgas-
te, si es necesario. Antes. te, si es necesario. Después.
Fig. 12a. Ajuste de los Flanco en Fig. 12b. Ajuste de los Flanco en boca de Fig. 12c. Ajuste de
boca de la Cubeta inferior. Zona Ves- la Cubeta inferior. Zona Vestibular Posterior. los Flanco en boca
tibular Posterior. Siendo esta zona de Obsérvese la relación adecuada de la cube- de la Cubeta infe-
suma importancia para la retención. ta con el repliegue del Buccinador permi- rior. Zona Vestibular
tiendo que este caiga sobre el flanco de la Posterior. Si es ne-
cubeta sin desplazarlo. cesario se desgasta
generando un bisel
a expensas externo,
de tal manera que en
boca se palpe cube-
ta y vertiente externa
de la línea oblicua
externa al mismo
tiempo.
Fig. 13a. Zona limitante poste- Fig. 13b. Zona limitante posterior in- Fig. 13c. Zona limitante poste-
rior inferior. Recordar que ante la ferior. Se ajusta de acuerdo a dichas rior inferior. Se ajusta de acuerdo
ausencia de papila piriforme, de- referencias y se comprueba. a dichas referencias y se com-
bíamos tomar como referencia: prueba.
1-Ligamento; 2-Curva del Bucci-
nador; 3-Proyección anterior del
Palatogloso.
581
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 14 a-c. Zona Lingual Posterior. Sosteniendo suavemente la cubeta se le pide al paciente que propulse
la lengua y la mueva de un lado al otro con la finalidad de ver si se desplaza o no, de acuerdo a como se
relaciona con el músculo Palatogloso en su proyección anterior. Si hay desplazamiento se procede al des-
gaste. Por lo general será un ángulo abierto hacia delante, se vuelve a probar y con movimientos linguales
moderados no debe haber desplazamiento. Movimientos linguales que a futuro le permitirán al paciente:
humedecer los labios, y durante la masticación colocar el alimento sobre la cara oclusal de los dientes y
seguir el ciclo masticatorio.
Fig. 16 a-c. De ser necesario el desgaste se hará a expensas de un bisel interno siguiendo la inserción del
músculo Milohioideo que forma parte del piso de boca. Se prueba nuevamente, sosteniendo suavemente
el paciente mueve la lengua y no debe haber desplazamiento. Obsérvese como la cubeta permanece
estable y ya la posición de los rodetes de oclusión respetan una posición neutra respecto de los tejidos
(lengua y carrillos).
582
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 18a. Cubeta sin borde funcional. Fig. 18b. Cubeta con borde funcional.
583
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 20.
Fig. 21a. Lápiz de compuesto para Modelar; Me- Fig. 21b. Siliconas para bordes funcionales.
chero; Termostato (para conservar el agua a 60°).
Fig. 22a. Maniobras con el lápiz de compuesto Fig. 22b. Maniobras con el lápiz de compuesto
para modelar. Calentar el lápiz de compuesto a la para modelar. Sobre el flanco de la cubeta seca ha-
llama, sin quemarlo, hacerlo girar para que se re- cerlo discurrir girando el lápiz.
blandezca de manera pareja.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 22c. Maniobras con el lápiz de compuesto Fig. 22d. Maniobras con el lápiz de compuesto
para modelar. Se vuelve a flamear ligeramente a la para modelar. Se atempera en agua caliente antes
llama para eliminar arrugas y plastificar el material. llevar a boca para no quemar al paciente.
- Material de impresión para dichos bordes. Fig. 21 a-b. • Lápiz de compuesto para modelar.
Los materiales que se pueden utilizar para con- Aconsejamos el uso del lápiz de compuesto
formar estos bordes son: para modelar ya que es más fácil la rectificación y
el agregado. “Pues no siempre el resultado es sa-
• Siliconas. tisfactorio en una sola maniobra”. Figura 22 a-d.
Secuencia fotográfica para obtener bordes funcionales en las cubetas individuales superior e
inferior. Maxilar Superior
Fig. 23 y Fig. 24 a-d. Se carga, se flamea, se atempera y se lleva a la boca. Se posiciona, se mantiene
firme y se tironea de los tejidos imitando funcionalidad de los tejidos (arriba, afuera ,abajo y adentro). Debe
mover la mandíbula de un lado a otro para dar espesor al borde en zona de tuberosidad por el acercamien-
to de la Apófisis Coronoides en ese movimiento. Se espera el enfriamiento del material.
585
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 25a. Se observa y debe quedar un borde liso Fig. 25b. Todo material que quede por dentro de-
redondeado, con un grosor y longitud adecuados. berá ser retirado. Dejarlo podrá causar a futuro pér-
De quedar un borde delgado indicará falta de ma- dida de soporte o zona de sobre compresión.
terial y no se habrá logrado cierre en esa zona. De
quedar arrugas, corregir ya que este será el futuro
borde de la prótesis y como tal debe ser liso y re-
dondeado.
Fig. 26 a-b y Fig. 27 a-d. Continuamos repitiendo las maniobras en todo los bordes de la cubeta.
586
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 29 a y b. Una vez hecho todo el borde periférico de la cubeta, nos falta cerrar el circuito para lograr
la cámara de menor presión que dará retención a la pieza protética. Es la zona limitante posterior y allí co-
locaremos material por dentro en la cantidad y forma que permita la depresibilidad de la mucosa. De esta
manera nos preparamos para lograr el Sellado posterior.
Fig. 30 a-c. Se lleva a la boca se presiona, se le pide que mueva la mandíbula de un lado a otro (marca
movimiento del ligamento). Se retira el exceso de material en la zona posterior pues el limite lo da el borde
de la cubeta.
Fig. 31.
587
Prótesis. Bases y fundamentos
Pruebas de retención
Fig. 32a. Pruebas de retención. Se prueba la reten- Fig. 32b. Pruebas de retención. Prueba del sellado
ción estática, traccionando del cuerpo del rodete posterior, consiste en ejerce una acción de palanca
en dirección opuesta a su inserción. De no ofrecer en la cara palatina del rodete y ver cuanto ofrece
resistencia la falla estará en la longitud y grosor de de resistencia, estará relacionada con lo favorable o
algún borde (corregir zona de tuberosidad y zona no del caso. De ser escasa la resistencia se deberá
limitante posterior). trabajar la zona limitante nuevamente hasta lograr
el máximo.
Fig. 32e. Pruebas de retención. Apertura bucal, no Fig. 33. Cubeta superior ya remarginada lista para
se debe desplazar. Si sucede buscar la falla en el la toma de la impresión definitiva.
sector limitante posterior seguramente hemos inva-
dido la movilidad del ligamento Pterigomandibular,
deberemos acortar la longitud.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 34 a-d. Comenzamos por lingual posterior. Cargamos, flameamos a la llama, atemperamos y soste-
niendo en boca se le pide al paciente que haga movilidad lingual moderada de un lado y otro.
Fig. 36 a y b. Zona Lingual Anterior. Hacer movilidad moderada, mojándose labio superior de un lado a
otro.
589
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 36c. Piso de boca Medio. Zona de Retención. Fig. 36d. Zona Lingual Anterior. Reproducción fun-
Debe ser aprovechado dando un borde liso y re- cional del piso de boca medio.
dondeado que lo reproduzca.
Fig. 37 a y b. Zona Vestibular Posterior de ambos lados. Se carga material por dentro presionando la zona
del trígono retromolar por la ligera depresibilidad que hay, buscando sellado traccionamos del carrillo abajo,
arriba y adentro.
Fig. 37c. Zona Vestibular Posterior. Obsérvese Fig. 37d. Zona Vestibular Posterior. Resultado Final.
como se aprovecha la presencia del repliegue del
Buccinador. Se apoya sobre la parte distovestibular
del remarginado facilitando el cierre.
Fig. 38 a-c. Zona Vestibular Anterior. Ya cerrando el circuito periférico cargamos y sosteniendo la cubeta
traccionamos del orbicular de los labios imitando su funcionalidad.
590
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 41 a y b. Volvemos a probar el soporte de no haber ahora, controlar que no haya material por dentro
que este actuando como zona de sobre compresión.
Fig. 42a. Retención vertical: teniendo el paciente Fig. 42b. Probando el sellado posterior. Teniendo
la lengua apoyada sobre la cara lingual del rodete nuevamente la lengua en posición de piso de boca
(piso de boca medio, funcional) levantamos la cu- medio, se ejerce una acción de palanca en la cara
beta y controlamos cuanta resistencia ofrece, si es lingual del rodete y de acuerdo al caso tendrá que
escasa y el caso es favorable habrá que trabajar en ofrecer resistencia a dicha fuerza. Dependiendo
las zonas lingual anterior y la zona disto vestibular. siempre del caso. Por la poca superficie de ambas
Buscando mejorar la longitud y grosor de dichos zonas, jamás ofrecerá la misma resistencia como
bordes. en el maxilar superior. De no conseguir sellado ha-
brá que trabajar la zona agregando si falta o quitan-
do si se coloco en exceso.
591
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 42c. Probando en apertura bucal. No debe ha- Fig. 43. Movilidad lingual moderada. No debe des-
ber desplazamiento de la zona posterior, si lo hay plazarse. Si esto sucede se deberá controlar la lon-
obedece a una sobre extensión en la zona del liga- gitud en la zona disto lingual y en el piso de la boca
mento. La solución es corroborar la longitud de la rectificándolo.
cubeta y del remarginado hecho en la zona permi-
tiendo libertad de movimiento.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 45 a-d. En función de la depresibilidad del Tejido perforar la cubeta, para permitir que escape el aire
y saliva. A mayor cantidad de perforaciones se disminuye LA PRESION HIDRAULICA del material (Menor
presion). En caso de usar siliconas habrá que Colocar un agente de unión (adhesivo) y esperar que seque.
Una vez preparado el material de acuerdo a las mente se le solicita al paciente que se enjuague la
indicaciones del fabricante, se carga la cubeta, ya boca para retirar exceso de saliva que interferiría en
acondicionada, de manera de cubrir toda la zona la impresión. Se aconseja diluir una cucharada de
de soporte e incluso los bordes logrados. yeso en un vaso con agua para estos enjuagues.
La capa del material de impresión deberá ser Se posiciona, se presiona firmemente para que
lo más delgada posible, no hay que olvidar que la el material fluya rápidamente y sosteniendo la cube-
cubeta está bien adaptada salvo en algunas peque- ta en su posición sobre el reborde se procede nue-
ñas zonas, en donde fue aliviada; por lo tanto para vamente a traccionar los tejidos (maniobra ya reali-
obtener una correcta impresión definitiva, esta cu- zada durante la elaboración del borde funcional), así
beta no puede admitir mayores espesores de ma- el material que fluye por los bordes se adosa al bor-
terial sin que se genere una separación entre ella y de ya obtenido dando una mejor calidad de copia.
el terreno de soporte, debido al escaso corrimiento
que tendrá el material. De esta manera, se perdería Se espera lo necesario de acuerdo al material, se
la intimidad de contacto lograda en los pasos ante- retira, se lava y se evalúa el resultado. Figura 47 a-f.
riores. Figura 46 a-c.
Será satisfactoria la impresión cuando: no haya
Respetando los tiempos de trabajo de cada ma- burbujas, ni arrugas en la superficie de trabajo. Fi-
terial se lleva a la boca la cubeta cargada, previa- gura 48.
Fig. 46 a-c. Impresión definitiva superior. Se carga una delgada capa de material, pues la cubeta
al estar adaptada, admite poco material. En toda la superficie de soporte y en la parte vestibular del borde
funcional.
593
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 47 a-f. Se posiciona la cubeta y se presiona para que el material fluya rapidamente (ver como fluye
por las perforaciones). Se comienza nuevamente a tironear de los tejidos, haciéndolo en todas las zonas.
Se espera el tiempo de polimerización de la silicona. Se retira, se lava y observa. Se recortan los excesos.
594
Osvaldo Tomás Cacciacane
595
Prótesis. Bases y fundamentos
La impresión es la copia de los relieves inverti- manera que la impresión se relacionó con el terreno
dos y el modelo es la reproducción de dichos re- de soporte.
lieves. Por lo tanto se deberá elaborar un modelo Para lograr una reproducción adecuada de los
que sea lo más exacto posible, para que la prótesis bordes y de la zona de asentamiento se deberá
confeccionada sobre él se relacione de la misma tratar la impresión de la siguiente manera:
Realizar la protección de los bordes: con este la vibración y el agua de imbibición asciende a la
procedimiento se asegura la reproducción de la superficie, pasando a formar parte del zócalo del
longitud y del grosor. modelo, de esta manera el yeso que queda en con-
tacto con la impresión tendrá mayor dureza.
Realizar el encajonado: esto ayuda a confinar
el yeso vertido sobre la impresión para obtener un Confección de los modelos definiti-
modelo de dimensiones predeterminadas, facilita vos superior e inferior
596
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 52 a-f. Tratamiento de la impresión superior para obtener el modelo definitivo superior. Se recortan
excesos sobre la cubeta para que quede bien delimitado el borde funcional. Se coloca cera para proteger
y delimitar bien el borde. Se pega con espátula caliente. Se delimita la zona posterior. Se realiza un enca-
jonado para contener el yeso.
Fig. 53a. Tratamiento de la impresión superior para Fig. 53b. Tratamiento de la impresión superior para
obtener el modelo definitivo superior. Se sella bien obtener el modelo definitivo superior. Se comienza
para que el Yeso no se escape. a realizar el llenado dejando un zócalo de apróxima-
damente 2cm de altura.
597
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 54 a-f. Tratamiento de la impresión inferior para obtener el modelo definitivo inferior.
Fig. 55.
598
Prótesis
bases y fundamentos
19
Capítulo 19. Registro de las Relaciones
Intermaxilares y Maxilocraneales.
Relación Céntrica de Precisión.
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 2.
601
Prótesis. Bases y fundamentos
602
Osvaldo Tomás Cacciacane
Es decir que a partir de ahora rodete de oclusión a 70 grados con el plano oclusal del ro-
es sinónimo de pieza dentaria, el visualizar de esta ma- dete.
nera facilitará la tarea clínica. Una colocación asimétri-
ca no siempre es fácil de distinguir, pudiendo arrastrar En su parte posterior nunca debe ocupar la
este error hasta la prótesis terminada. Figura 3 y 4. zona correspondiente a las tuberosidades y
su altura, medida desde la placa base hasta
Es frecuente observar como en la práctica diaria el plano oclusal, debe ser de 6 – 8 mm. Si
no se prioriza esto, y se usan placas para registros se utiliza una placa base estabilizada con
desajustadas que no harán más que desvirtuar el silicona, la medida será menor de acuerdo
montaje en el articulador. al grosor de este material.
603
Prótesis. Bases y fundamentos
• Es más, utilizar para los registros de posi- Fig. 8 a y b. Algunos incorporan los rodete des-
ción la impresión definitiva, nos garantiza la pués de la obtención de la impresión y modelos
mayor precisión posible. La impresión defi- definitivo dependiendo del caso clínico se deberá
nitiva como placa de registro será la interfa- tener presente que se pierde la interfase mas esta-
se más estable. Figura 7 y 8. ble: la impresión definitiva.
604
Osvaldo Tomás Cacciacane
La determinación del plano de orientación que si su plano oclusal es paralelo a la base de sustenta-
constituirá la guía inicial para determinar la posición ción. Es decir con buen criterio, si no hay contradic-
de las futuras piezas dentarias que restituyan la es- ción estética y funcional procurar el paralelismo de
tética y función. los rebordes (a la altura de premolares y molares),
situación anatómica que se da con frecuencia.
Es menester saber que este plano deberá tener
una ubicación espacial entre ambos rebordes resi-
duales (espacio protético). Esto significa que debe- ¿Qué hacer entonces?
rá tener una inclinación y altura anteroposterior que
mecánicamente propenda a una función oclusal La pérdida de las piezas dentarias hace necesa-
estable para las prótesis. rio tener una referencia que aún no siendo perfecta,
es mejor que no tener ninguna, ya que así teniendo
una guía de aproximación nos permitirá evaluar y
Inclinación del plano en Sector Pos- adoptar dicho plano a las necesidades mecánicas
terior
y estéticas del caso.
Plano de Camper
Por lo tanto tomaremos como guía inicial el Pla-
Descripto por Petrus Camper, médico, anatomista no de Camper modificado (tercio inferior del tragus
holandés. No fue estudiado para prótesis sino como al ala de la nariz) y luego del montaje, su análisis y
plano horizontal para orientar la cabeza en el espacio. modificaciones si son necesarias.
Plano cráneo antropométrico, va del punto Po- La descripta es la técnica clásica más aceptada
rion al punto espinal anterior y su traslado a los te- paralela al plano de Camper (Gysy).
jidos blandos, para su uso clínico va desde tercio
superior del tragus (Punto Tragión) al borde inferior
del ala de la nariz. Inclinación anteroposterior
Este plano fue tomado en cuenta y aceptado • Paralelo al plano de camper (gysy) (técnica
protéticamente para que la mandíbula en su mo- clásica y más aceptada).
vimiento de ascenso entrara en contacto con los
dientes superiores en dirección vertical a fin de que
la fuerza de cierre sea lo más perpendicular posible
al complejo oclusal y al terreno de soporte, ya que
las fuerzas no axiales al plano generan desplaza-
miento protético.
605
Prótesis. Bases y fundamentos
Las líneas y planos de referencia más usados • Mitad del espacio interalveolar (De van).
para rehabilitar las dimensiones y apariencias fiso-
• 6 mm debajo del cond. Stensen.
nómicas carecen de matematicidad.
a) Ubicación estética.
b) Ubicación funcional.
606
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 11.
Referencias mas usadas para su ubicación: • Paciente joven: 2mm x debajo del borde li-
bre del labio superior en reposo.
• Unión de semimucosa del labio inferior.
(más usado). • Paciente de mediana edad: 1 mm. por de-
bajo del labio en reposo.
• A nivel del dorso de la lengua (Wright).
• Mitad del espacio interalveolar (De van). • Mayor edad: borde incisal al ras del labio.
Fig. 12.
607
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 13 a-c. Inclinación anteroposterior: Paralelo al plano de camper (gysy) (técnica clásica y más acep-
tada).
Fig. 14 a-d. Mediante el plano de Fox se exterioriza la superficie oclusal del rodete que deberá quedar
paralela a las líneas trazadas correspondientes al plano de Camper.
Fig. 15. Sector anterior paralelo al plano bipupilar. Fig. 16. Orientación Altura. Colocar la placa y con-
trolar con el labio en reposo la coincidencia de la
unión de semimucosa del labio inferior con la altura
del rodete como si fueran los futuros cuatro dientes
incisivos, de no coincidir habrá que quitar o agregar
material hasta lograrla.
Fig. 17 a-c. Trasladar la inclinación del superior al inferior. Para que se acoplen en un solo plano teniendo
como tope de cierre la altura determinada en el rodete inferior en su parte anterior. Si fueran rodetes de
cera reblandeceríamos el inferior en los sectores posteriores y haríamos cerrar en posicion presuntiva de
relacion centrica. Al trabajar con rodetes de acrilico el acople se hará por sustraccion o adicion de material
en dichos sectores inferiores. El superior aporta la inclinacion y el inferior brinda la altura.
608
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 18a. Zona de tope de cierre. Fig.18b. Desgastar hasta lograr acople equilibrado
con el superior.
609
Prótesis. Bases y fundamentos
Así, agregando o quitando material se logrará la para el proceso masticatorio, sino para las demás
uniformidad de contacto en el momento de cierre, funciones inherentes al sistema estomatognático.
teniendo como tope la altura ya determinada en el Esta relación de separación intermaxilar debe ser
rodete inferior. siempre considerada en función del sistema neuro-
muscular, que es el que gobierna a todo el sistema
Importante: una vez hecha la transferencia se estomatognático.
deberá corroborar la correcta relación a nivel oclu-
sal de los rodetes y de la base con la mucosa al Los distintos métodos hallados en la literatura
mismo tiempo. odontológica son:
Métodos Estáticos:
Dimensión Vertical
• Métricos
La dimensión vertical se ha definido como la dis-
tancia entre dos puntos localizados arbitrariamente • Mecánico
en la cara del paciente, uno en el maxilar y otro en
la mandíbula. Dicho de otra forma dimensión ver- • Estético
tical o medida vertical es la relación de posición
del maxilar inferior con respecto al maxilar superior Métodos Funcionales:
considerada en el plano vertical.
• Fonéticos
Si esta relación de posición se evalúa con los
dientes en oclusión, se obtiene la dimensión o me- • Deglutorio
dida vertical oclusiva; pero si esta relación se evalúa
con la mandíbula en su estado postural (posición • Musculares
de reposo fisiológico) se obtiene la dimensión o
medida vertical postural. Cuando la mandíbula está • Fisiológicos (Estado postural)
en ese estado postural, las piezas dentarias están
en inoclusión, separadas por un espacio que es el Métodos Electromiográficos:
espacio libre interoclusal. Este es un concepto fun-
damental, elemental y básico, sea cual fuere la res- • Relajador muscular
tauración que se realiza, la mandíbula siempre debe
tener la capacidad de adoptar ese estado postural • Kinesiógrafo mandibular
sin contacto dentario, es decir una verdadera posi-
ción de reposo fisiológico. • Gnatofotografía
Al desaparecer los dientes que determinan la al- La experiencia clínica nos indica qué métodos
se podrán usar en el consultorio con los que se
tura morfológica, no queda en el organismo ningu-
puedan obtener resultados finales satisfactorios, ya
na indicación que pueda tomarse como referencia
que se describen una gran variedad de métodos.
exacta para reencontrar dicha altura.
Muchos de ellos son destinados a la investiga-
Métodos o técnicas para la determi- ción y requieren de aparatología necesaria para las
nación de la Dimensión Vertical mediciones.
No existen hasta ahora métodos exactos para Consideramos que manejando adecuadamente
los siguientes métodos se obtienen buenos resul-
determinar la dimensión vertical, el hecho de au-
tados.
mentarla o disminuirla dentro de ciertos límites no
ha reportado manifestación clínica alguna.
Ellos serán:
La clásica división entre métodos estáticos y • Método Métrico
métodos funcionales, tiene una finalidad puramente
didáctica y es dudoso que logre su objetivo. En la • Método Estético
práctica esta determinación se lleva a cabo a través
de una síntesis de distintos métodos. En principio • Método Fonético
se puede decir que los métodos estáticos son mé-
todos de aproximación y tienen valor como elemen-
tos orientadores, la evaluación final debe basarse Determinación de la Dimensión Verti-
en conceptos fisiológicos que respaldan el concep- cal Oclusiva (Medida Vertical Oclusiva)
to biológico del paciente que se está tratando; por-
que al correlacionar el grado de separación interal- Una vez determinado el plano de oclusión, con-
veolar entre el maxilar superior y la mandíbula, no se tamos con dos rodetes de oclusión (o un rodete
hace sólo para la colocación de las piezas dentarias y una superficie antagonista dentada) que contac-
610
Osvaldo Tomás Cacciacane
tan a través de ese plano de oclusión, por lo tanto Una primera armonía establece que la distancia
recién ahora estamos en condiciones de realizar en el plano vertical medida desde la glabela hasta
los controles para determinar la dimensión vertical la base de la nariz, debe ser igual a la distancia en
oclusiva y postural. el plano vertical medida desde la base de la nariz
a la base del mentón, con los rodetes en oclusión
Métodos Estáticos (Mac-Gee).
Fig. 20 a-c. Métrico: comparación equilibrada de segmentos faciales. Las variaciones de altura se harán a
expensas del rodete superior ya que en este momento la información más estable la tiene el inferior. Es la
medida que debemos variar hasta lograr la armonía.
611
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 22. Apreciación estética del operador para dar Fig. 23. Control fonético. Pronunciación repetida
una idea, el paciente con los rodetes colocados en de la letra m. Se debe observar una separación de
boca su aspecto debe ser el de un paciente den- 2 a 6 mm. de los rodetes a una dimensión vertical
tado. aceptable.
612
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 26 a y b. Recordar que el rodete debe ser visto como futuro diente llegar a esta etapa del tratamiento
habiendo:
• Orientado correctamente el plano oclusal.
• Determinado una adecuada dimensión vertical.
• Recuperado el colapso de los tejidos (ver al paciente como normodentado).
Permite pensar que tenemos resuelta gran parte de la rehabilitación.
613
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 27.
Fig. 28.
614
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 29.
Fig. 30.
Secuencia Clínica
Fig. 31a. Placa de registro. Im- Fig. 31b. Impronta de la cara Fig. 31c. Placa posicionada.
presión definitiva. oclusal del rodete sobre el mate-
rial colocado en la horquilla.
Fig. 32a. Registro con el Arco facial ya realizado. Fig. 32b. Registrar la distancia intercondilea para pro-
gramar el articulador. (grande, mediana, pequeña).
615
Prótesis. Bases y fundamentos
Posición posterior o retruída forzada de la man- • Cambios en las caras oclusales de los dien-
díbula, en la cual ambos cóndilos están localizados tes (facetas madurativas).
en su posición más posterior dentro de sus cavida-
des articulares y que está limitada por los ligamen- Esta adecuación del sistema, siempre que se
tos de la articulación témporomandibular, especial- realice sin alterar el esquema de normalidad, per-
mente por las bandas horizontales internas de los mite que en el 96% de las personas convivan dos
ligamentos temporomandibulares. Se trata de una posiciones: OH (Oclusión Habitual) o RC (oclusión
posición extrema, forzada, ligamentaria y no funcio- en Relación Céntrica).
nal. Esta relación máximo-mandibular de la mandí-
bula en céntrica se logra registrar clínicamente con Esta OH es la más fisiológica de las relaciones
ambas arcadas dentarias levemente sin contacto y interoclusales y nos enseña que la centricidad den-
efectuando una fuerza posterior o retrusiva forzada taria puede convivir con una ligera excentricidad
de la mandíbula. Ambos cóndilos quedan restringi- articular. No debemos olvidar que el concepto de
dos a un movimiento rotacional puro en torno a un articulación abarca dientes y ATM.
eje horizontal transversal (eje de bisagra terminal o
eje posterior forzado. CENTRICIDAD DENTARIA + CENTRICIDAD
ARTICULAR = CENTRICIDAD MANDIBULAR
Relación Céntrica Fisiológica
¿Qué hacer en el desdentado?
Posición posterior o retruída no forzada de la
mandíbula, en la cual ambos cóndilos están loca- Al no haber referencias dentarias de oclusión
lizados en su posición fisiológicamente más supe- podríamos registrar la RC Ligamentosa, posición
rior, anterior y media dentro de sus cavidades ar- que al ser restrictiva pondría al paciente en una si-
ticulares, enfrentando la vertiente anterior condilar tuación poco repetible e incómoda. Poco favorable
para los requisitos mecánicos de una PTR.
a la vertiente posterior de la eminencia articular e
interponiéndose entre ambas superficies articula-
Por lo tanto será necesario registrar una posi-
res funcionales, la porción media, más delgada y
ción de la RC Fisiológica donde se reestablezca el
avascular del disco articular. Esta relación máxilo-
equilibrio funcional y estético del SEG. Si esto no se
mandibular ortopédica de la mandíbula en céntrica logra, se producen los frecuentes disturbios proté-
se logra registrar clínicamente con ambas arcadas ticos que tornan tan incómoda a la PTR. Falta de
dentarias levemente sin contacto y efectuando una estabilidad protética, pérdida de la relación entre la
fuerza inductiva muy leve, no forzada hacia atrás de base y la mucosa, es decir se pierde la retención
la mandíbula y presión anterosuperior de los cóndi- lograda en los pasos clínicos anteriores.
los. Ambos cóndilos quedan restringidos a un mo-
vimiento rotacional puro en torno a un eje horizontal “….la falta de armonía entre la relación central
transversal (eje de bisagra posterior o eje de bisagra y la oclusión central es una de las mayores causas
posterior no forzado). del fracaso funcional de la PTR” (Saizar).
No es el deseo de los autores sumarse a esta Resumiendo, el odontólogo deberá obtener y
controversia semántica, sino aportar soluciones trasladar al articulador una posición mandibular re-
clínicas para resolver la rehabilitación de un des- petible y cómoda por y para el paciente. (Relación
dentado total en una posición mandibular que sea céntrica fisiológica) (Adaptación Neuromuscular) y
repetible y cómoda para el paciente. Esta posición así lograr que esta ecuación sea favorable.
está relacionada con la forma en que se registre.
Oclusión Céntrica + Posición Mandibular
Ya Ash y Ramjford en su obra “Oclusión” pág. Repetible y Cómoda (Relación céntrica fi-
72, 1996, describen “la importancia de la Rc, con- siológica) = Estabilidad Protética en PTR
616
Osvaldo Tomás Cacciacane
Así como se producen cambios en el dentado de registro respecto al terreno de soporte y de los
natural, en el desdentado estos cambios se produ- cóndilos en la cavidad glenoidea.
cirán en menor tiempo:
De esta manera logramos una relación armónica
• Por la reabsorción ósea. entre las ATM y la oclusión protética tan necesaria
para la estabilidad de la prótesis.
• Cambios oclusales por desgaste de los
dientes artificiales. El uso de placas con rodetes sin apoyo central
único puede enmascarar errores: como la pérdi-
Lo anteriormente mencionado determina la ne- da de contacto de las placas con el terreno de
cesidad de rehacer la rehabilitación protética cuan- soporte y por ende también una ubicación del
do el operador advierte que estos cambios no se cóndilo no estable en la cavidad. El continuar el
pueden controlar. trabajo sin rectificar dará como resultado un es-
quema oclusal incorrecto, con los perjuicios ya
enunciados.
Clínicamente cómo obtenerla
Fig. 33.
Fig. 34a. El ideal es que se mantenga estable el
Sistema de placas y articulaciones.
Usando dispositivos intraorales de apoyo cen-
tral único:
• Electromiográficos.
Fig. 34b. El defecto más común que tienen estos
• Ver otros aplicables a la clínica o bien para la registros es que el paciente vaya a una posición
investigación clínica. protrusiva y a consecuencia de esto haya una pér-
dida de la interfase base protética-mucosa por este
Consideramos por experiencia que manejar motivo lo consideramos tentativo, previo a un regis-
adecuadamente los métodos con dispositivos de tro de mayor certeza.
apoyo central único son suficientes para una reha-
bilitación oclusalmente segura, ya que la púa ins-
criptora (apoyo central único) por su ubicación cen-
tral en la construcción respecto de los maxilares y El advertir esto nos llevará a tomar un nuevo re-
de la ATM cumple un rol estabilizador de las placas gistro para corregir dicha dificultad.
617
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 35 a y b. Estos esquemas grafican claramente el beneficio clínico de los dispositivos de apoyo central
único. A partir de una construcción centrada de la púa inscriptora, fíjese como en el 2° esquema se ve el
accionar estable de placas Y ATMs.
En el caso de no advertirlo, el resultado será que gen precauciones especiales en los desdentados
esta alteración oclusal sea la causa de la pérdida de bimaxilares cuando los maxilares no se enfrentan
la retención lograda durante la toma de la impresión en relación central (3ra. Clase de Angle) por que en
definitiva. tales casos el soporte no es central para una de
las placas, lo que hace probable una distribución
Es de destacar que la posición correcta del per- desigual de las presiones.
no o púa inscriptora o apoyo central único, se logra
a partir de un montaje tentativo (paso intermedio No importa que dispositivo usemos, lo impor-
necesario al montaje definitivo o de trabajo), ya que tante es su ubicación centralizadora. En general la
de allí, con los modelos montados podremos ob- púa inscriptora o apoyo central quedará ubicada en
servar si las relaciones maxilares son normales, es la intersección de la línea media con la transversal
decir que el soporte sea central simultáneamente que pasa a la altura de mesial del 1er. molar inferior.
para ambas placas y las ATM. Figura 35 a y b.
Secuencia fotográfica de:
Esto significa que estos dispositivos estarían
(Saizar 297) contraindicados o por lo menos, exi- • Registro de relación céntrica tentativa.
Fig. 36.
618
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 37 a-b y 38 a-b. En pequeños movimientos de apertura y cierre el cóndilo realiza un movimiento de
rotación puro y será el fundamento del registro tentativo de la relación céntrica. En una apertura mayor los
cóndilos rotan y se trasladan.
Fig. 39a. Secuencia para el re- Fig. 39b. Marcar guía en el sector Fig. 39c. Marca guía lateral.
gistro de relación céntrica tenta- anterior.
tiva. Con las placas colocadas en
boca teniendo retención propia o
adicionada con adhesivo protéti-
co. Guiando el cierre a la posición
de cierre final de céntrica.
619
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 39 d y e. Secuencia para el registro de relación céntrica tentativa. Con las placas colocadas en boca
teniendo retención propia o adicionada con adhesivo protético. Apertura y cierre corroborando la repetición
de la posición.
• Con las Placas para registro con retención • Se guía nuevamente a la posición de cierre
propia o adicionada con pastas adhesi- final.
vas.
• Obsérvece la coincidencia de las marcas.
• Se coloca el material para tal fin sobre la Esto hace presumir la obtencion de una Po-
superficie oclusal del rodete inferior. sición repetible.
620
Osvaldo Tomás Cacciacane
MONTAJE INTERMEDIO
Fig. 43a. Guías expulsivas. Fig. 43b. Verificando que no haya interferencias
entre los modelos, ya que desvirtuaría la posición
registrada previas al montaje.
Fig. 44a. Posicionando el modelo superior y el re- Fig. 44b. Realizando núcleo de yeso para el mon-
gistro con el arco facial. taje.
Fig. 44c. Articulador invertido para fijar modelo in- Fig. 44d. Montaje terminado.
ferior con el registro de relación céntrica.
621
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 45a. Montaje listo para la construcción del dis- Fig. 45b. A partir de este momento se construirá el
positivo de apoyo central único. dispositivo de apoyo central.
Fig. 47.
622
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 48.
623
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 51 a y b. Construcción. Centralizar el conformador ya que la púa inscriptora. Es la que dará estabilidad
a las placas y las Atms por su ubicación central.
Fig. 51c. Construcción. Colocar acrílico en consis- Fig. 51d. Construcción. Cerrar el articulador y es-
tencia de jarabe sobre la superficie abovedada. perar su polimerización.
Fig. 52a. Invertir el articulador y colocar acrílico flui- Fig. 52b. Invertir el articulador y cerrar el articulador
do sobre la rosca de la púa inscriptora y sobre el y esperar la polimerización.
resto del conformador.
Fig. 52c. Sobre ambos rodetes ha quedado el acrí- Fig. 52d. Rectificar los excesos y dejar superficies
lico con las formas invertidas del conformador soli- pulidas.
darias al cuerpo de los rodetes.
624
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 53 a y b. Preparación del dispositivo para la toma del registro de Relación Céntrica. En el articulador
incrementar la dimensión vertical lo mínimo que nos garantice el NO contacto de los rodetes y que el sis-
tema quede SOPORTADO por las Atms. y por la púa inscriptora. Esto se puede hacer ya que tenemos
registrado el arco final de cierre del paciente con el arco facial y dentro del rango de rotación pura del cón-
dilo podremos variar la altura. Debe ser el mínimo de separación, esto nos asegura una menor distorsión
En el momento de fijación y retiro del registro.
Fig. 54 a y b. El dispositivo de apoyo central único actuara como un pantógrafo, exteriorizando los mo-
vimientos del cóndilo, guiando en la inscripción a la púa inscriptora (es un sistema de registro grafico
intraoral).
Fig. 55a. Movimientos que realiza Fig. 55 b y c. Relación céntrica de mayor seguridad.
el paciente.
Fig. 56 a-c. Pintar la supericie abovedada donde la púa inscriptora imprimirá los movimientos (se pueden
usar sustancias destinadas para controlar el ajuste de los metales en prótesis fija. Ej. OCCLUDE.
625
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 56 d-e. Pintar la supericie abovedada donde la púa inscriptora imprimirá los movimientos (se pueden
usar sustancias destinadas para controlar el ajuste de los metales en prótesis fija. Ej. OCCLUDE.
Fig. 57 a-e. Una vez entrenado el paciente en la ejecución de los movimientos necesarios para el registro
se le solicita que los comience a realizar. Deberán ser movimientos funcionales para no confundir al pacien-
te en este momento. Es conveniente que los realice sin indicaciones.
626
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 58 a y b. Fijar con materiales que den seguridad. Yesos, Siliconas para registros o Laves de compues-
to para modelar. Hacer control de la Posición.
Fig. 59a. Dado que los movimientos solicitados son Fig. 59b. En el vértice del gráfico se fijará la posi-
de carácter funcional la posición central se fijara en ción: hacer con una fresa redonda una leve oque-
el vértice del grafico considerándolo como punto de dad donde el paciente deberá quedarse a la espe-
partida de los movimientos. Registro gráfico realiza- ra del endurecimiento del material usado para fijar
do con forma de punta de flecha. y retirar.
Fig. 60a. Fijación y retiro del registro. Se deposita Fig. 60b. Fijación y retiro del registro. Se espera el
el material sobre la superficie del rodete y se le pide endurecimiento.
al paciente que vaya a la posición central ya indivi-
dualizada con la oquedad realizada.
627
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 61 a y b. Control de la posición registrada. Una vez retirado el operador deberá constatar el haber
fijado y retirado en la posición correcta como muestra la foto.
Fig. 62 a-c. En función del nuevo registro se realiza el montaje de trabajo remontando el modelo inferior.
Fig. 63 a-d. Una vez realizado el montaje se retira la llave de silicona, la púa inscriptora y se cierra el articulador.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 64 a-d. Claramente se observa como ha variado, de un lado no tocan los rodetes y del otro si. Si
fueran dientes estarían generando desestabilización de las prótesis interponemos papa para articular con
la finalidad de rectificar adecuadamente el acople de los rodetes en la nueva posición.
Fig. 65 a-c. Se desgasta la zona indicada hasta lograr el acople de los rodetes de esta manera ya tenemos
el montaje sobre el cual se solicitara al técnico de laboratorio el articulado dentario. Para lo cual habrá que
haber seleccionado el tipo de dientes a utilizar. En cuanto al tamaño, la forma y el color mas adelante se
determina que parámetros usar para tal fin.
629
Prótesis. Bases y fundamentos
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Prótesis
bases y fundamentos
20
Capítulo 20. Parámetros para obtener
estética en PTR.
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane
633
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 6.
634
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 7.
Fig. 8.
Fig. 9.
635
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 10.
Fig. 11.
Fig. 12.
636
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 13.
Fig. 14.
Fig. 15. Línea media y centro facial. Solo en pacientes que presenten simetría facial hay coincidencia de
mitad de cara con mitad de arco dentario. Investigaciones indican que solo el 50% tiene una cara simétrica
en caras asimétricas línea media ligeramente excéntrica da naturalidad, llevar la línea media hacia el lado
asimétrico. Siempre marcar la línea media de la cara para lograr un correcto alineamiento dentario.
637
Prótesis. Bases y fundamentos
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Osvaldo Tomás Cacciacane
COLOR
Fig. 21.
Fig. 22. Color. Hacerlo corresponder con el color de la piel del paciente. Colocar 2 o 3 colores sobre la piel
del paciente y mirarlos a una distancia de 50 cm y el color que primero desaparece a la vista es general-
mente el apropiado.
Soporte labial
Fig. 23.
639
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 24.
640
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 27. Soporte labial inadecuado. Fig. 28. Soporte labial adecuado.
641
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 37. En la relación de los bordes incisales del Fig. 38. Edad joven: armonía de forma y color.
incisivo central con el incisivo lateral se puede dar
edad al articulado dentario. En la medida que el
borde incisal del central se acerque al del lateral
más edad se le confiere al articulado dentario.
Fig. 39. Edad intermedia: perdida de armonía en Fig. 40. Edad mayor: perdida de armonía de color y
cuanto a la forma, se desgastan sutilmente bordes forma. Se pueden hacer pigmentaciones.
incisales y cúspide de canino.
642
Osvaldo Tomás Cacciacane
643
Prótesis. Bases y fundamentos
Fonema “f”: fonema labio dental Haciendo pronunciar al paciente dicho fonema
se podrá corregir la posición de estos dientes hasta
Para una pronunciación correcta de dicho fone- que la pronunciación sea correcta.
ma los Incisivos Centrales deben ir colocados de
manera tal que el borde incisal toque la unión de
semimucosa del labio inferior. Fonema “s”
Fig. 48.
644
Prótesis
bases y fundamentos
21
Capítulo 21. OCLUSIÓN EN EL DESDENTADO TOTAL
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 5.
647
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 6.
Fig. 7.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
649
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 14. Unidades de la Oclusión Protética. En ver- Fig. 15. Esquema de las diferentes unidades. 1.
de: Unidad Posterior. Balanceo; en rojo: Unidad Zona de unidad incisal; 2. Zona de unidad oclusal;
Media. Oclusal; en azul: Unidad Anterior. Incisal. 3. Zona de unidad para el balanceo en Protrusiva.
Unidad Incisal
Fig. 16. Unidad Incisal: Fig. 17. Deben ir colocados por fuera del reborde
• Dan respaldo a los tejidos para volverlos a su debido a la reabsorción ósea, de no ser así se pier-
posición (Estética y Fonética). de el soporte labial.
• Deben ir colocados por fuera del reborde debi-
do a la reabsorción ósea.
• No entran en contacto en oclusión ya que ge-
nera una acción de palanca.
Fig. 18 a y b. Dan respaldo a los tejidos para volverlos a su posición. Estética y Fonética.
650
Osvaldo Tomás Cacciacane
Unidad Oclusal
Fig. 20 a y b. Unidad Oclusal. O de Trabajo propiamente dicha, es la zona donde se establece la oclusión
central que mantiene en equilibrio los componentes del sistema estomatognático y donde se generan las
fuerzas oclusales para la fisiología bucal.
Fig. 21.
651
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 22 a y b. Sera fundamental que en las zonas donde anatómicamente no hay paralelismo de los rebordes
(zona de las tuberosidades y de los trígonos retromolares) no haya contacto oclusal en céntrica, de haberlo
se genera una fuerza de desplazamiento protético, pues la zona de soporte es inclinada. Advertencia: Por
lo dicho anteriormente, es de norma no colocar el 2do. Molar superior o colocarlo sin llegar al plano oclusal.
Fig. 23. Colocar los dientes sobre el reborde residual con la finalidad de evitar un accionar de palanca
respetando el espacio protético denominado Zona Neutra.
Fig. 24.
652
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 25 a y b. ¿Por qué Allí? Ya que en un gran porcentaje se observa paralelismo de los rebordes a la
dimensión vertical oclusiva y allí se presenta el entrecruzamiento en el plano vertical.
Fig. 26.
Fig. 27. Habiendo paralelismo y entrecruzamiento aceptable, será importante que la determinación del
plano oclusal sea lo más paralelo posible a ambas zonas de soporte y que su ubicación en altura sea lo
más equidistante posible sin alterar la estética.
653
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 28. Es importante que los contactos en oclusión en céntrica estén dicha zona.
Fig. 29.
Fig. 30.
654
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 33 a y b. Unidad de balanceo en Protrusiva. Sera hacer contactar el 2do. Molar inferior con el ángulo
disto oclusal del primer molar superior para contrarrestar el accionar de palanca generado por el contacto
anterior en Protrusiva debido a que las piezas anterosuperiores son colocadas por fuera del reborde para
dar soporte al labio superior.
655
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 36.
Fig. 37. En Rojo: Zonas de no contacto en céntrica. En Verde: Zonas de contacto en céntrica. En Negro:
Zona de balanceo en Protrusiva.
Fig. 38. Balanceo en lateralidades. Lograr contactos uniformes a ambos lados de la línea media. A mayor
cantidad de contactos mayor será la estabilidad protética.
656
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 39. Balanceo Bilateral Posterior. En lo posible a expensas de la cúspide palatina superior que por su
ubicación en mas estabilizadora.
657
Prótesis
bases y fundamentos
22
Capítulo 22. Procesado Final. Terminación
e Instalación
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane
En base a la información dada al técnico en caciones del profesional en el orden estético y fun-
cuanto a: tamaño, color, forma de los dientes, sexo cional, el técnico realiza el articulado dentario para
y edad del paciente, disposición dentaria de acuer- su prueba. Cambia el rodete de cera por las piezas
do a los deseos del paciente, copia de fotos o indi- protéticas. Figuras 1 y 2.
Fig. 1. Fig. 2.
• Contacto oclusal solo en zonas de trabajo • Que se haya respetado la selección de co-
(1er. y 2do. Premolar y 1er. molar). lor, forma y tamaño dentario.
Fig. 3. Fig. 4.
Fig. 5. Fig. 6.
661
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 7. Fig. 8.
662
Osvaldo Tomás Cacciacane
663
Prótesis. Bases y fundamentos
Procesado Final
• Resistente e higiénica
• De un costo razonable.
664
Osvaldo Tomás Cacciacane
665
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 20. Articulado de prueba. Fig. 21. Prótesis terminadas rearticuladas (remon-
ta).
Fig. 22 a y b. La modificación posicional fruto de la variación volumétrica del acrílico produce un aumento
de la dimisión vertical a expensas de un contacto prematuro de oclusión, corregido esto vuelve a la dimen-
sión tomada.
Fig. 23 a y b. Obsérvese a mas aumento como la base protética se ha separado en la zona posterior del
modelo. De no haber raspado en esa zona el modelo se perdería la intimidad de contacto y por lo tanto el
sellado posterior y también la retención.
666
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 25 a y b. Como se observa en las fotos, a veces tocan zonas ajenas a las piezas dentarias por falta
de espacio en casos de tuberosidades prominentes en el plano vertical o bien por exceso de material, en
boca esto sería difícil de observar.
Fig. 26. Se desgastan las zonas que tocan y a nivel Fig. 27. Terminada la rectificación ocluso articular
dentario se trata de equilibrar los contactos sin lle- se pule la superficie protética y se deja lista para la
gar a un ajuste final que se deberá hacer en boca. instalación.
667
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 28 a-i. Se controla bajo presion digital la retención de cada una de las prótesis para corroborar que la
adaptación y la retención sean similares a la lograda con la impresión. Si todo el procesado fue normal debe-
ría ser así, de no serlo estaríamos en problemas, corregibles con un rebase de las bases. Luego bajo oclusión
se controla lo mismo, de perder retención bajo oclusión habrá que ajustar la misma con papel para articular.
Este además es un modo práctico de deter- sellado posterior pero luego durante 2 minutos
minar si el factor oclusal es el que está influyendo bajo presion oclusal perder estas propiedades no
en desmedro de la estabilidad y retención. Si bajo hay ninguna duda de la acción perturbadora de la
presion manual e individualmente durante unos oclusión que habrá que corregir mediante un ajus-
2 minutos la pieza protética muestra retención y te oclusal. Figura 29 a-f.
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Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 29 a-f. Aunque no haya perdido la retención hay que hacer un ajuste de la oclusión. El ajuste oclusal
se hace tratando de mantener la anatomía oclusal y logrando contactos equilibrados lo más hacia lingual,
evitando el contacto anterior.
669
Prótesis. Bases y fundamentos
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Osvaldo Tomás Cacciacane
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Prótesis. Bases y fundamentos
• Higiene de la boca y de las prótesis: para Figura 33 a y b. Cepillo especial para proesis total
mantener la salud de las estructuras de so- removible.
672
Osvaldo Tomás Cacciacane
Figura 33 c y d.
Una vez al día se deberá higienizar la mucosa • Antimicrobianos: borato de sodio, hexaclo-
de soporte con un cepillo dental blando, lavándola rofenol, tetracloruro de sodio.
y dándole masajes. También se debería limpiar el
dorso de la lengua con un cepillo lingual especial. • Rellenos: oxido de manganeso, fosfato, so-
dio, silicato de calcio.
Finalmente para conservar la capacidad la ca-
pacidad funcional de las prótesis y la salud de su • Saborizantes: aceite de menta.
boca es necesario que el paciente realice los con-
troles periódicos con su odontólogo. • Humectantes: aceites minerales.
• Preservadores.
Adhesivos Protéticos
“Si lo será para seguridad del paciente” quien ante • Nauseas y dolores epigástricos: en próte-
las situaciones cotidianas a las que se enfrenta nece- sis desajustadas y desequilibradas oclusal-
sita de este refuerzo clínico y psíquico para sobrelle- mente, el paciente usa una gran cantidad
var su día sin pensar en un probable traspié protético. que al exceder de la prótesis y diluirse con la
saliva por el disloque de la prótesis lo traga
Recordar que: “por sí solos no compensan defi- generando estos trastornos.
ciencias protéticas”.
• Alteración de estructuras dentarias: en so-
bredentaduras los que son a base de kara-
Presentación
ya gum por la disminución del pH.
• Pastas.
• Alteración de la flora bucal por falta de hi-
• Polvo. giene.
673
Prótesis. Bases y fundamentos
Así ante prótesis desadaptadas el mejor adhesi- • Preventivo para la salud de los tejidos.
vo recomendado será “realizar una nueva prótesis”
ya que como hemos explicitado en capítulos ante- • Para un comportamiento protético adecuado.
674
Prótesis
bases y fundamentos
23
Capítulo 23. Prótesis Inmediata
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
Osvaldo Tomás Cacciacane
La prótesis inmediata es aquella que se cons- ción irreversible. Esto nos pone en alerta de tener
truye en un paciente parcialmente dentado cuyo que ajustar al máximo todos los detalles.
diagnostico indica la extracción de la totalidad de
las piezas y en la misma sesión se instala. Su vida Entonces, podemos decir, que es una prótesis de
útil es de 6 a 9 meses. transición, que asienta sobre un tejido recién opera-
do que va a sufrir modificaciones. Deberán ir hacién-
Para su construcción se requiere conocimien- dose ajustes a la superficie basal de la prótesis (reba-
sados con Acondicionador de tejidos, acrílicos, etc).
to, habilidad, criterio y experiencia, pues no es una
prótesis regular, el paciente llega a la edentación Se requiere realizar una nueva prótesis pasado
por indicación profesional, lo cual puede provocar el periodo de remodelación ósea de 6 a 9 meses
reacciones adversas en cuanto al funcionamiento y (de esto el paciente debe estar informado).
al resultado estético.
El no tomarlo así, lleva a desadaptaciones proté-
Las fallas clínicas o de laboratorio se evidencian ticas etiológicas de hiperplasias de los tejidos blan-
después de la última extracción, esta es una situa- dos y mayor atrofia de los rebordes residuales.
Fig. 2. Obsérvese el volumen de la hiperplasia de los tejidos blandos consecuencia de una prótesis in-
mediata no tratada adecuadamente con los rebasados periódicos necesarios para ir acompañando la
cicatrización y colapso de los tejidos.
Ventajas
677
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 4.
Indicaciones
Contraindicaciones
Si por razones psíquicas o físicas el paciente no
puede hacerse extracciones múltiples. Las posibili-
dades de solucionar el caso sería:
678
Osvaldo Tomás Cacciacane
Examen clínico
679
Prótesis. Bases y fundamentos
ser un material elástico, la mayoría de las veces ángulos retentivos con cera o bien ferulizando con
usaremos alginato. Es modelo preferentemente se resinas de fotocurado.
realizara con yeso densita (evita que se fracture el
modelo en la zona dentada). Figura 7 a-d. El di- Impresiones y modelos definitivos
seño y confección de las cubetas individuales se
realizará con los requerimientos clínicos que se ne- Se realiza de forma convencional dando un bor-
cesiten. Figura 8 a-d y 9 a-c. de funcional. Figura 10 a y b. Se deberá controlar
la intimidad de contacto con la finalidad de evitar
¿Cómo tomo la impresión con dientes perio- las ya mencionadas sobre compresiones. Figura
dontalmente disminuidos? Se realiza eliminando los 11 a-c y 12.
Fig. 8 a-d. Diseño de las cubetas individuales. Sobre una reproducción adecuada de las impresiones dise-
ñamos las cubetas individuales, su extensión y asentamiento (Obsérvese que se indica un futuro alivio en el
maxilar superior por un rafe medio muy marcado, posible causa de una falta de soporte de la pieza protética).
Fig. 9 a-c. Cubeta individual superior: presenta un espacio para la copia de los dientes presentes y el resto
de la cubeta adaptada al terreno de soporte de manera selectiva, de acuerdo a las características clínicas.
Cubeta individual inferior: con el rodete de oclusión incorporado.
Fig. 10 a y b. Cubetas con el borde funcional. Se elabora este borde funcional de la manera descripta en
capítulos anteriores sabiendo que este deberá ser reproducido en la restauración protética.
680
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 11 a-c. Control de la intimidad de contacto. Cubeta superior con el borde funcional elaborado, control
de asentamiento (zona de sobre compresión, se desgastan y se acondiciona la cubeta para la toma de la
impresión definitiva).
Fig. 13 a y b. Obtención del modelo de trabajo. Una vez realizado el llenado de la impresión previa prepa-
ración de la impresión (protección del borde y el encajonado) se procede a la separación de la cubeta del
modelo con la precaución de seleccionar la cubeta en la zona de los dientes con la finalidad de mantener
la integridad del modelo.
Fig. 14 a y b. Modelo definitivo o de trabajo superior. Correcta reproducción del asentamiento y de los
bordes funcionales. Modelo superior con la futura placa para los registros (es parte de la cubeta individual
que asienta sobre la zona desdentada con los rodetes de oclusión).
681
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 15 a-c. Secuencia. Dar borde funcional inferior. Impresión definitiva. Modelo definitivo o de trabajo
inferior.
Plano de
Relación céntrica
Oclusión
tentativa
Montaje en Articulador
682
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 18 a-c. Orientación del Plano Oclusal. Tomar el plano de Camper como guía para orientar el futuro
plano oclusal en el sector posterior. En el sector anterior paralelismo al plano Bipupilar. Obtenemos la ma-
yor cantidad de información.
Fig. 19. Orientación del plano oclusal en altura y su Fig. 20. Orientación del plano oclusal en altura y su
acople con el antagonista. Ubicación del plano en acople con el antagonista. Acople del plano en su
altura. Unión de semimucosa. inclinación y altura.
Fig. 21. Corroborar la dimensión vertical oclusiva. Fig. 22. Registro tentativo de la posición mandibu-
Se corrobora el parámetro de la DV por el método lar. Mediante un posicionamiento manual se registra
métrico ya que los métodos estéticos y fonéticos la RC que para nosotros será denominada como
eran dificultosos de tomar por la alteración posicio- tentativa, o bien, paso previo a un posicionamiento
nal de las piezas dentarias remanentes. de mayor certeza y de equilibrio para el sistema.
Fig. 23 a y b. Registro maxilocraneal y montaje. Registro con Arco facial y Montaje tentativo.
683
Prótesis. Bases y fundamentos
¿Qué hacer en el montaje tentativo? de balanceo y en los frotes entre los rodetes. Así en
el trascurso del tiempo han aparecido diferentes dis-
• Estudiar y planificar si es necesario realizar positivos que bien pueden llevar un nombre comer-
modificaciones estéticas y/o funcionales. cial o bien el nombre del autor. Figura 24.
• Confección del dispositivo de registro de La posición central funcional de trabajo, será ob-
apoyo central único, que puede no ser ne- tenida mediante movimientos funcionales realizados
cesario si las piezas dentarias nos dan una por el paciente y se fijará dicha posición en el vértice
oclusión confiable y reproducible. del gráfico, donde se establecerá la oclusión central.
Los métodos gráficos directos introducidos en la En el caso de hacerle realizar al paciente mo-
clínica por Gysi (1908) mejorados por Phillips (1927) vimientos extremos (con una contracción vigorosa
con el apoyo central único que elimina la mayor parte de los músculos) obtendríamos la llamada posición
de los factores de desequilibrio originados en la falta terminal retrusiva que no tendrá otro valor que el de
Fig. 24.
Fig. 25 a-c. Construcción de un dispositivo de apoyo central único. Observar su construcción centrali-
zada.
684
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 26. Registro de la posición mandibular de ma- Fig. 27. El vértice del registro será “la posición
yor certeza, fijación y retiro. central funcional de trabajo”.
Fig. 28 a y b. Fijación y retiro de la posición con materiales que brinden estabilidad y seguridad.
una referencia ya que en esa zona no suele mover- funcional de las Prótesis Completas” (Academy
se la mandíbula. 1968).
Fig. 29 a-c. A partir del nuevo registro se realiza la remonta del modelo inferior y con papel para articular
controlamos el acople de los rodetes en oclusión, que por lo general hay diferencias con el registro tentativo.
685
Prótesis. Bases y fundamentos
• Articulado dentario.
Análisis de los modelos montados Fig. 31. Montaje listo para el articulado dentario.
Fig. 32 a y b. Observación el paralelismo de los rebordes en las zonas de trabajo. Se estudia colocar el
plano oclusal de manera paralela a dichas zonas con el conocimiento que allí establecemos una correcta
oclusión, así se conseguirán fuerzas estabilizadoras para ambas piezas protéticas.
Fig. 33 a y b. Comienzo del articulado dentario, en la posición central se articulan las piezas ausentes.
686
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 37.
687
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 38. Análisis vectorial de los modelos. Marca- Fig. 39. En base a lo anterior se comienza con la
mos la línea media ideal y la futura colocación de remodelación del modelo y con el articulado de las
los caninos. piezas dentarias restantes. Es desgaste del modelo
se hace en base a lo observado en la RX. En cuanto
al remanente óseo se debe simular como quedará
el reborde residual luego de las extracciones.
Fig. 40. Comenzamos a articular los dientes ante- Fig. 41. En base al análisis vectorial se cambia el
riores. eje de los dientes para dar función fonética y labial.
La papila central o palatina es un punto de re- El primer par de arrugas palatinas será un indi-
ferencia confiable para el montaje de los dientes cador de la posición de los caninos (como se ve la
antero superiores, ya que solo cambia su posición fig. 36). Idealmente la faceta distal deberá ir parale-
en el sentido vertical. En los desdentados la papila la a la cresta del reborde residual.
central está siempre detrás de los incisivos centra-
les y en el medio. En base a lo enunciado y siguiendo este linea-
miento comenzamos con la cirugía del modelo y el
Es por esto que puede tomarse como referencia articulado dentario debido a que la copia era invia-
en el paciente desdentado para el alineamiento de ble por las alteraciones estéticas y funcionales que
los dientes. producía.
688
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 43a. Ubicación correcta de las piezas dentarias Fig. 43b. Ubicación correctos de las piezas den-
anteriores y en el sector posterior sobre el reborde tarias anteriores y en el sector posterior sobre el
residual. Terminada la cirugía del modelo obsérvese reborde residual. Terminado el articulado observar
como se ha colocado en la parte central palatina un como la faceta distal del canino está orientada ha-
separador de la base para evitar la falta de soporte cia la cresta del reborde y en función de la faceta
por un rafe medio muy marcado y poco resiliente. distal se orientan los surcos Interproximales de pre-
molares y primer molar.
689
Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 45 a-h.
690
Osvaldo Tomás Cacciacane
Fig. 45 i-j.
Difiere de una prótesis regular en que: • Tiempo suficiente para solucionar los defec-
tos.
• Se instala sobre un lecho quirúrgico anes-
tesiado. • Instrumental y materiales adecuados.
Fig. 46 a-d. Modelo de trabajo final y duplicado del modelo donde se construye la placa transbase.
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Prótesis. Bases y fundamentos
En la retención:
En la oclusión:
En lo estético:
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cambios necesarios. Recordar que la próte- Se puede observar el excelente resultado estéti-
sis debe ser instalada. co, tamaño, forma, color, disposición de los dientes
brindando una correcta curva de la sonrisa. Ningu-
Durante la instalación es criterio general corregir no de estos parámetros se pudieron probar de ahí
de inmediato los defectos pero si la tarea es muy la- que podemos decir que este resultado obedece a
la causalidad y no fue obra de la casualidad. El co-
boriosa limitarse a que el paciente lleve la prótesis y
nocimiento fue el fundamento de esta rehabilitación
postergar las correcciones para cuando se encuen- exitosa. Figuras 47 a 49.
tre en mejores condiciones por la posible aparición
de edema y dolor.
Indicaciones postoperatorias
Es conveniente realizar una cobertura antibióti- • No retirar la prótesis durante las primeras 24
ca y antiinflamatoria para que el paciente tenga un horas por el riesgo que el edema impida su
post operatorio con las menores complicaciones reinstalación.
posibles. Obviamente que en los casos que el pa-
ciente presente alteraciones de su estado general • Tomar la medicación.
que haya que contemplar se deberá tener la orien-
tación del médico de cabecera del paciente. • Alimentación liquida o blanda y tibia o fría.
Fig. 50 a-d. Pasados los seis meses y después de rebasados directos periódicos se observa el estado
de salud satisfactoria de los tejidos de soporte. Se realiza la nueva rehabilitación sobre tejidos saludables
y estabilizados.
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Prótesis. Bases y fundamentos
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Prótesis
bases y fundamentos
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Capítulo 24. Urgencias Protéticas
Autores: Prof. Dr. Leonardo Frisia y Prof. Dra. Liliana Varela
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La urgencia protética será toda situación que re- Alteraciones de la estructura proté-
quiera una solución inmediata o bien realizar un correc- tica
to diagnostico para indicar el tratamiento adecuando.
Verificar los motivos y diagnosticar:
Tipos de urgencias • Accidente.
• Lesiones causadas por la estructura protética • Oclusión.
(ya fue tratado en el capítulo de examen clínico).
• Espesores inadecuados.
• Alteraciones de la estructura protética.
• Un mal plano oclusal.
• Fracturas.
• Prótesis desadaptadas.
• Desprendimientos de dientes, retenedores.
Fractura Longitudinal
Fig. 2 a y b.
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Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 2 c y d. Se comprueba que lo cabos de fractura se enfrenten adecuadamente, con algún cemento
anaeróbico (una o dos gotas) puesta en el trazo de la fractura separada, con la finalidad de inmovilidad
ambas partes. Enfrentamos y comprobamos que la maniobra fue exitosa, de no serlo se separa fácilmente
y se volverá a realizar el procedimiento.
Fig. 3 a-c. Se pincela la base protética con separador para yeso. Se hace un llenado con yeso para obte-
ner un modelo para poder reponer la prótesis.
Fig. 5 a y b. Se debilita la prótesis pegada con desgaste del acrílico y se separan los trozos. En los bodes
de los trozos se hace un desgaste a bisel externo y de superficie amplia con la finalidad de que al agregar
el material de reparación, este tenga suficiente volumen.
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Fig. 7 a y b. Se posicionan sobre el modelo de referencia. Se puede colocar un refuerzo metálico (no
siempre necesario).
Fig. 8 a-e. Posicionados y fijados por los bordes al modelo para su inmovilización procedemos a pincelar
con monómero el acrílico de la prótesis para propiciar una mejor unión de los acrílicos. Preparamos el acrí-
lico y en consistencia de jarabe lo vertimos sobre los trozos de la fractura, distribuyéndolo de manera pareja
y tratando de dejar una superficie lo mas pareja posible para facilitar el desgaste y pulido final. Dejamos que
polimerice, podemos acelerar el proceso colocando la prótesis en agua caliente.
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Fig. 10 a-d. Con fresa eliminamos los restos del acrílico dejando el marco de acrílico rosa. Tomamos un diente
de stock de color y forma parecido. Lo desgastamos de manera que se adapte al marco de acrílico de base.
Fig. 11 a y b.
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Fig. 11 c y d. Se pega con cera y se observa el aspecto. Se hace una impresión frontal (puede ser con
silicona) para tener una llave de reposición que toma al diente por incisal.
Fig. 12. Se asperiza el talón del diente y el acrílico Fig. 13. Una vez polimerizado el acrílico se raspa,
rosa. Se humedece con monómero y con acrílico se pule y se deja lista para la entrega.
en consistencia de jarabe, se vierte en el espacio
que queda entre el diente y la base.
Ruptura de un retenedor
Fig. 14 a-e. Se toma un impresión de arraste de la prótesis para obtener un modelo que relaciones la prótesis
con el diente pilar. Se elabora un lecho sobre la base de acrílico y se confecciona un retenedor. Se posiciona y
se pega con cera resinosa sobre el diente pilar para inmovilizarlo, se pincela con monómero y se vierte acrílico.
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Prótesis. Bases y fundamentos
Fig. 17 a y b.
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Fig. 17 c y d. Rebasado indirecto total. Se comprueba la salud de los tejidos. Se evalúa la propiedad del
soporte y una oclusión aceptable.
Fig. 19 a-e. En función del terreno protético realizamos el borde funcional y tomamos la impresión defini-
tiva, así se envía al laboratorio que deberá realizar un modelo con la protección de los bordes funcionales.
La unidad modelo prótesis se deberá incluir en la mufla.
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Fig. 20. Por proceso de laboratorio se reemplaza el material de impresión (compuesto para modelar y sili-
cona) por acrílico de auto curado que polimeriza y así se completa el rebasado indirecto.
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