Prueba en el Proceso Penal: Conceptos Clave
Prueba en el Proceso Penal: Conceptos Clave
OM
V. SISTEMAS DE VALORACIÓN. Necesidad de motivación.
I. LA PRUEBA EN LO PENAL
Concepto
.C
En sentido amplio, prueba es lo que confirma o desvirtúa una hipótesis, o afirmación, o
negación precedentes.
La búsqueda de la verdad sobre los hechos contenidos en la hipótesis acusatoria (el
llamado fin inmediato del proceso), debe desarrollarse tendiendo a la reconstrucción
DD
conceptual de aquellos. La prueba es el medio más seguro de lograr esa reconstrucción, de
un modo comprobable y demostrable, pues la inducirá de los rastros o huellas que los
hechos pudieron haber dejado en cosas o personas, o de los resultados de
experimentaciones sobre aquellos.
Importancia
LA
Sin embargo, será bueno aclarar que todo el tema de la prueba se encuentra íntimamente
vinculado con el modelo de proceso penal que se acepte. Si es de carácter inquisitivo, la
prueba tiene una importancia relativa, pues como el modelo político autoritario que lo
sustenta presupone la culpabilidad del imputado por la apariencia de culpabilidad que la
imputación genera, el proceso se legitima como un castigo en sí mismo (especialmente a
través de la prisión preventiva, o de la difusión pública), mientras procura, sin verdadero
FI
interés, reconfirmar una culpabilidad que, por ser pre-supuesta, va siendo pre-castigada.
Si en cambio, el modelo es como el de nuestro sistema Constitucional, como éste parte de
un estado de inocencia, la prueba cobra relevancia sustancial, pues es la única forma
legalmente autorizada para destruirlo: No se admite otro modo de acreditar la culpabilidad.
Función de garantía
Conforme al sistema jurídico vigente, en las resoluciones judiciales sólo podrán admitirse
como ocurridos los hechos o circunstancias que hayan sido acreditados (con distintos
grados de convicción, según que resolución de que se trate: v. gr., para la prisión preventiva
se requiere la acreditación probable, en cambio para sentencia de condena se exige la
acreditación cierta -certeza-) mediante pruebas objetivas, las que no podrán ser sustituidas
a tal fin por elementos puramente subjetivos (v. gr., prejuicios, impresiones, etc.), ni por
meros actos de voluntad de los jueces; ni por “ningún consenso político, del parlamento, la
prensa, los partidos o la opinión pública” (Ferrajoli): la prueba por ser insustituible como
fundamento de una condena, es la mayor garantía frente a la arbitrariedad punitiva.
La convicción de culpabilidad necesaria para condenar, únicamente puede derivar de los
datos probatorios legalmente incorporados al proceso: Son las pruebas, no los jueces, las
que condenan; ésta es la garantía.
OM
vez que no solamente su identidad, sino también su incolumidad no podrá ser puesta en
crisis.
Aparece así el concepto de cadena de custodia: la serie de registros que permiten
conocer la identidad, estado y ubicación de un determinado elemento de prueba, así
como también las diferentes operaciones técnicas aplicadas sobre el mismo, con
indicación de responsables intervinientes, desde que es habido y puesto a disposición de la
justicia por su aparente potencial probatorio, hasta que es incorporado al debate como
control.
.C
prueba, todo lo que tiende a evitar su desaparición, destrucción o sustitución sin
aspectos que pueden ser analizados por separado: elemento de prueba, medio de prueba,
órgano de prueba, y objeto de la prueba.
OM
El dato probatorio, para ser tal, deberá ser relevante, es decir, potencialmente idóneo
para generar conocimiento acerca de la verdad del acontecimiento sometido a
investigación (si en verdad ocurrió; si en verdad participó el imputado, etc.).
Deberá poseer indiscutible aptitud conviccional potencial o hipotética per se para provocar
conocimiento, de acuerdo con las reglas de la lógica, de las ciencias y de la experiencia
común, con prescindencia de que así lo logre en el proceso que se quiere hacer valer como
tal.
.C
Por no tener esa aptitud parecen prueba pero no lo son (además de la tradicional “visión de
la adivina”) los dichos de un oligofrénico profundo, el testimonio de un ciego que expresa lo
“que vio”, el señalamiento de un integrante de la rueda de personas que realiza la víctima
DD
que no pudo percibir la imagen de su agresor en el momento del ataque (porque faltaría la
primera imagen que, comparada con la que obtiene en el acto, puede producir un juicio de
identidad entre ambas, que es, precisamente, en lo que consiste la prueba llamada
reconocimiento).
Como el conocimiento puede ser de distintos grados, se ha considerado elemento de prueba
tanto el dato que genere, solo o apoyado por otros, un conocimiento cierto (certeza), como
LA
prueba que se pretende utilizar para ello, se conoce como “pertinencia” de la prueba.
El dato probatorio deberá procurar algún conocimiento relacionado con los extremos
objetivos (existencia del hecho) y subjetivos (participación del imputado) de la imputación
delictiva, o con cualquier hecho o circunstancia jurídicamente relevante para la imposición e
OM
extiende a todas aquellas pruebas que, con arreglo a las circunstancias del caso, no
hubieren podido ser obtenidas sin su violación y fueran consecuencia necesaria de
ella.
Prueba ilícita
En ese sentido se ha resuelto, por ejemplo, que la prueba recogida violando la garantía de la
inviolabilidad del domicilio “carece de aptitud probatoria”, correspondiendo dejar sin efecto la
.C
resolución dictada en contra del imputado, si en ella “se merituan pruebas recogidas de un
allanamiento y secuestro insalvablemente nulo”.
Igualmente se ha sostenido la nulidad de una sentencia fundada en una confesión del
DD
acusado, obtenida contraviniendo la prohibición constitucional de obligarlo a declarar contra
sí mismo, por haber sido prestada bajo juramento o mediante apremios ilegales.
Este importante aspecto no ha sido siempre bien advertido, pues frente a la importancia
conviccional de la prueba ilegalmente obtenida, a veces se ha intentado aprovecharla
olvidando que no puede intentarse la utilización de ningún acto contrario a la ley, so pretexto
de hacer cumplir la ley, sin incurrir en una contradicción fundamental, y que compromete la
LA
Prov.; art. 194, CPP). Lo contrario importaría una interpretación indebidamente restrictiva del
ámbito de actuación de la garantía constitucional, pues se la reduciría a los casos de
quebrantamiento palmario y evidente, privándola de operatividad en las hipótesis de
vulneración larvada o encubierta (Núñez), legitimando el fruto de su violación, lo que
alteraría su esencia. Además, al otorgarle a la violación de la Constitución alguna eficacia
(aun indirecta), significaría estimularla en la práctica.
Cierto es que estas soluciones pueden llevar a la impunidad de algún delito. Pero no es
menos cierto que el orden jurídico ha optado en muchos casos por ella, si éste fuera el
precio de la tutela de otros valores o intereses que ha considerado más valiosos que el
castigo del ilícito, dándoles una protección de rango constitucional (y a veces también a
través de legislación de jerarquía inferior).
Aceptación excepcional de la prueba ilícita
Se ha dicho que la legislación, la jurisprudencia y la doctrina han creado varias excepciones
a las exclusiones probatorias, siendo la más aceptada la “fuente independiente” (que
OM
Otras limitaciones, que generalmente constituyen formas encubiertas de aceptar prueba
ilícita, y que han tenido alguna actuación a nivel nacional, han sido la de la “buena fe” y la
“teoría del riesgo”.
La primera (“buena fe”) encuadra casos de pruebas logradas en forma contraria al orden
jurídico, pero sin que medie malicia del funcionario interviniente (v. gr., error)
La segunda (“teoría del riesgo”) convalida irregularidades cuando el propio afectado ha
sido quien arriesgó y menospreció sus garantías constitucionales (v. gr., la persona que deja
.C
entrar a un desconocido a su oficina y le confiesa un delito y éste resulta ser un periodista
con una cámara oculta). (Hairabedián).
Fuentes extraprocesales
DD
También las fuentes extraprocesales de conocimiento o información (v. gr., denuncia
anónima; “informes de inteligencia”) que pueden dar origen a una investigación policial o
judicial, deben reunir las mismas exigencias de legitimidad que se requieren para las
pruebas que pretendan utilizarse en el proceso.
Si bien en los casos de acción pública perseguible de oficio, los órganos de la persecución
penal deben iniciarla tan pronto tengan noticia por cualquier medio de la posible existencia
LA
del delito, esto no quiere decir que el medio (o la noticia que el medio contiene) pueda ser
ilegal.
Aprovechar la ilegalidad para iniciar la persecución del delito, es tan inadmisible como
aprovechar la ilegalidad para intentar probar su comisión. Sea ex-ante o ex-post al inicio de
la investigación, la ilegalidad sigue siendo tal. Y no puede caerse en la hipocresía de intentar
FI
Métodos prohibidos
OM
Del orden jurídico vigente surge la prohibición de utilizar ciertos métodos para la obtención
de pruebas. Así, cabe considerar proscriptas todas aquellas formas de coacción directa,
física o psíquica sobre las personas, que puedan ser utilizadas para forzarlas a proporcionar
datos probatorios.
Por imperio de normas constitucionales y procesales, el imputado no puede ser constreñido
a producir prueba en contra de su voluntad, pues aquéllas le reconocen la condición de
sujeto moralmente incoercible del proceso penal. En virtud de esto, se prohíbe no sólo
.C
obligarlo a declarar (art. 18, CN), sino que se proscribe igualmente imponerle su intervención
en un careo o en una reconstrucción del hecho, u obligarlo a grabar su voz o a realizar un
cuerpo de escritura, o a intervenir como sujeto activo (reconociente) en una rueda de
presos, etc. La garantía alcanza, en suma, a su posible intervención como órgano de
DD
prueba. De ello se sigue que no se podrá utilizar válidamente como prueba lo dicho o hecho
por aquél en cualquier acto probatorio practicado con violación de aquellas reglas.
Tampoco podrá utilizar como indicio de culpabilidad el hecho de que el imputado se
abstenga de declarar, o que al hacerlo mienta, o el modo en que ejerza su defensa, o su
negativa a intervenir en un careo, etc.
LA
Sólo cuando el imputado actúe como objeto de prueba podrá ser obligado a participar en el
respectivo acto procesal. Así sucederá cuando deba ser sometido a un reconocimiento, a
fotografiarse, a una inspección corporal, una extracción de sangre, etc.
Formalidades
FI
El ingreso del dato probatorio en el proceso deberá realizarse respetando el modo (no hay
libertad en este aspecto) para hacerlo, previsto en la ley (o el analógicamente más aplicable
en caso de que el medio de prueba utilizado no estuviera expresamente regulado). Por
ejemplo, si se tratara de la declaración de un testigo, éste deberá prestar el juramento que
aquélla exige.
Certeza y condena
En el proceso penal interesa especialmente la certeza positiva, fundada en pruebas y
explicada racionalmente, sobre la existencia del delito y la culpabilidad del acusado, pues
sólo ella permitirá que se le aplique la pena prevista. Si tal grado de convencimiento no se
alcanza (aunque se llegue a la probabilidad), no se puede penar (in dubio pro reo): habrá
que absolver (art. 41, Const. Prov) . Véase punto V, del Capítulo 3.
OBJETO DE PRUEBA
Objeto de prueba es aquello susceptible de ser probado; aquello sobre lo que puede o
debe recaer la prueba.
OM
presidente de la Nación), ni los evidentes (v. gr., que una persona que camina y habla está
viva), salvo que sean controvertidos razonablemente. Tampoco la existencia del derecho
positivo vigente (pues se presume conocido según el art. 20 del Código Civil), ni aquellos
temas sobre los cuales las leyes prohíben hacer prueba (v. gr., la verdad de la injuria -art.
111, CP-).
En concreto ¿Qué se debe probar?
Pero en un proceso penal determinado, la prueba deberá (y sólo podrá) versar sobre la
.C
existencia del “hecho delictuoso” imputado (acusación) y las circunstancias que lo
califiquen, agraven, atenúen, justifiquen o influyan en la punibilidad y la extensión del
daño causado. Deberá dirigirse también a individualizar a sus autores, cómplices o
instigadores, verificando su edad, educación, costumbres, condiciones de vida, medios de
DD
subsistencia y antecedentes; el estado y desarrollo de sus facultades mentales, las
condiciones en que actuó, los motivos que lo hubieran llevado a delinquir y las demás
circunstancias que revelen su mayor o menor peligrosidad.
C.P.P.
Artículo 303.- OBJETO. La investigación penal tendrá por objeto:
LA
Estos aspectos necesariamente deberán ser objeto de prueba, aun cuando no exista
controversia sobre ellos, salvo casos excepcionales.
Si se hubiese entablado la acción resarcitoria, la prueba recaerá, no sólo sobre la existencia
y extensión del daño, sino además sobre la concurrencia de las situaciones que generen la
responsabilidad civil del imputado o del tercero civilmente demandado, o restrinjan sus
alcances.
Cabe agregar que no podrá ser objeto de prueba ningún hecho o circunstancia que no se
vinculen con estos aspectos: También constituirá un exceso de poder intentar pruebas
ajenas al objeto del proceso, cualquiera que sea el pretexto que se invoque.
OM
derechos de los sujetos procesales privados.
ÓRGANO DE PRUEBA
Concepto
Órgano de prueba es el sujeto que porta un elemento de prueba y lo transmite al
.C
proceso.
Su función es la de intermediario entre la prueba y el juez (por eso, a este último no se lo
considera órgano de prueba). El dato conviccional que transmite puede haberlo conocido
accidentalmente (como ocurre con el testigo) o por encargo judicial (como es el caso del
DD
perito). La ley regula su actuación al ocuparse de los medios de prueba (v. gr., al
reglamentar la testimonial establece las normas relativas al testigo), y admite la posibilidad
de que intervengan como tales tanto aquellas personas que no tienen interés en el proceso
(v. gr., un perito) como las interesadas en su resultado (v. gr., el ofendido por el delito), sin
perjuicio del especial cuidado que se debe guardar al valorar los aportes de estas últimas .
Síntesis
LA
Tomando como ejemplo la prueba testimonial, es posible apreciar por separado los aspectos
que hemos desarrollado precedentemente:
- medio de prueba: la regulación legal acerca del testimonio (obligación de atestiguar,
citación y compulsión del testigo, forma de la declaración, etc.);
FI
C.P.P.
Artículo 192.- LIBERTAD PROBATORIA. Todos los hechos y circunstancias
relacionados con el objeto del proceso pueden ser acreditados por cualquier medio
de prueba, salvo las excepciones previstas por las leyes.
OM
circunstancia interesante para la investigación. Tal interés debe derivar de la relación de lo
que se quiere probar, con los hechos de la causa (pertinencia), y no de cualquier otro
motivo.
Limitaciones
Pero la prueba NO podrá recaer sobre hechos o circunstancias que NO estén relacionados
con la hipótesis que originó el proceso, de modo directo (v. gr., extremos de la imputación;
daño causado), o indirecto (v. gr., relación de amistad del testigo con el imputado).
.C
Además hay ciertos temas sobre los cuales no se puede probar por expresa prohibición de
la ley penal (v. gr., prueba de la verdad de la injuria; art. 111, CP).
ARTICULO 111. - El acusado de injuria, en los casos en los que las expresiones de
DD
ningún modo estén vinculadas con asuntos de interés público, no podrá probar la
verdad de la imputación salvo en los casos siguientes:
1) Si el hecho atribuido a la persona ofendida, hubiere dado lugar a un
proceso penal.
2) Si el querellante pidiera la prueba de la imputación dirigida contra él.
En estos casos, si se probare la verdad de las imputaciones, el acusado
LA
de un medio determinado para probar un objeto específico, y si bien se debe recurrir al que
ofrezca mayores garantías de eficacia, el no hacerlo carece de sanción alguna y no impide
el descubrimiento de la verdad por otros medios, pues todos son admisibles al efecto.
Limitaciones
Sin embargo, la omisión de llevar a cabo aquél, pudiendo hacerlo, practicando, en cambio,
uno que ofrezca menos garantía de eficacia (v. gr., no ordenar el reconocimiento en rueda
de personas y conformarse con interrogar a la víctima en el debate sobre “si conoce al señor allí
sentado” -en el banquillo de los acusados, claro-) configurará un caso de arbitrariedad, ajeno al
principio de libertad probatoria. Es que aquella libertad, como cualquier otra procesal que se
acuerde a los jueces, tiene como condición de su existencia la responsabilidad de su
ejercicio: ni la libertad probatoria ni la libre convicción pueden ser usadas como “patentes de
corso” probatorias.
Alcances
Es posible hacer prueba no sólo con los medios expresamente regulados por la ley, sino con
cualquier otro no reglamentado, siempre que sea científicamente adecuado para descubrir la
verdad.
Las leyes imponen la obligación de ejecutar “todas las diligencias conducentes al
descubrimiento de la verdad”, a cuyo fin, además de los medios de prueba específicamente
Cada prueba se ajustará al trámite asignado, y cuando se quiera optar por un medio
probatorio no previsto, se deberá utilizar el procedimiento regulado que le sea
analógicamente más aplicable, según la naturaleza y modalidades de aquél.
Excepciones
Pero el principio de libertad probatoria con relación a los medios de prueba, admite algunas
OM
excepciones. En primer lugar, no corresponde admitir medios de prueba que afecten la
moral, o expresamente prohibidos, (v. gr., utilización de cartas sustraídas) o incompatibles
con nuestro sistema procesal (v. gr., juramento decisorio) o con el ordenamiento jurídico
argentino (v. gr., que tiendan a quebrantar la inviolabilidad de la conciencia humana).
Tampoco serán admisibles aquellos no reconocidos por la ciencia como idóneos para
generar conocimientos (v. gr., adivinación) o los que puedan producir alteraciones físicas o
psíquicas (v. gr., sueros de la verdad).
.C
En segundo lugar, para acreditar determinado objeto de prueba la ley puede establecer un
medio probatorio específico con carácter obligatorio. Sobre el punto cabe citar, como
ejemplo indiscutible, lo relativo al estado civil de las personas que, según la mayoría de los
códigos, sólo puede probarse conforme a lo establecido por la ley, o la inimputabilidad por
DD
enfermedad mental, que requiere dictamen pericial, tanto para disponer la internación
respectiva, como para ordenar su cesación (art. 34, inc. 1. CP), o la condena anterior,
acreditable sólo por instrumento público (ley 22.117), o la titularidad del dominio de un
automóvil (art. 1º, Dec. 6582/58; ley 14467).
Las limitaciones a la prueba de los contratos establecidos en la ley civil deben tener plena
LA
vigencia en el proceso penal (así, CPP Cba., art. 192 in fine), por encima de lo que
dispongan algunas leyes procesales.
C.P.P.
Artículo 192.- LIBERTAD PROBATORIA. Todos los hechos y circunstancias
relacionados con el objeto del proceso pueden ser acreditados por cualquier medio
de prueba, salvo las excepciones previstas por las leyes.
FI
OM
invoque a su favor, pues su actuación debe verse presidida por un criterio objetivo.
Pero para sincerar el discurso, es bueno responder la pregunta siguiente: ¿Qué órganos del
Estado deben ser los responsables de destruir el estado de inocencia y probar la
culpabilidad del acusado? La mayoría piensa que todos, es decir, la policía, los fiscales y
también (o principalmente) los jueces, cualquiera sea la competencia funcional que se les
asigne.
Esta admisión de la regla del “todos contra uno” (el acusado) es francamente contraria al ya
.C
invocado principio de "plena igualdad" de éste con el acusador. Porque admitir que el Juez
sea co-responsable (o principal responsable) de la “destrucción” del estado de inocencia,
probando la culpabilidad, es hacerlo co-fiscal, colocando al acusado-inocente en la situación
graficada por el refrán popular: “quien tiene al Juez como Fiscal, precisa a Dios como
DD
defensor”, lo que no parece por cierto, un paradigma de igualdad.
Tampoco se puede decir que el Ministerio Fiscal tenga la carga (en términos de proceso
civil) de la prueba de la acusación, pues su interés no es el de lograr cualquier condena,
sino una condena arreglada a derecho, de modo que si la absolución es justa, su interés
quedará satisfecho. Pero sí tiene la responsabilidad de procurar la prueba sobre los
LA
Tampoco debe olvidarse a la hora de analizar estas cuestiones que centrar en el Ministerio
Fiscal la iniciativa al respecto, es sólo una ratificación de sus atribuciones, que son de
cumplimiento obligatorio, y que sigue siendo el Estado el encargado de procurar el
descubrimiento de la verdad.
OM
ellos; y también porque es independiente de que los hechos sobre los cuales recae, hayan
sido o no controvertidos.
Momentos
Se suele distinguir tres momentos en la actividad probatoria: proposición, recepción y
valoración.
La proposición, es la solicitud que el Ministerio Fiscal y las partes formulan ante el
.C
tribunal, para que se disponga la recepción de una prueba.
La recepción ocurre cuando el tribunal lleva a cabo el medio de prueba, posibilitando el
efectivo ingreso en el proceso del dato probatorio que resulte de su realización. Para
que este pueda utilizarse para fundar una condena, deberá ser recibido en juicio oral y
DD
público, con intervención efectiva de la defensa, y plena vigencia de la inmediación y la
identidad física del juez, o en casos excepcionales, durante la investigación preparatoria de
la acusación, pero, con igual posibilidad de control por parte del defensor del imputado.
La valoración es la operación intelectual destinada a establecer la eficacia
conviccional de los elementos de prueba recibidos (o sea que “prueba la prueba”).
LA
Comunidad de la prueba
En todo caso regirá el principio de la comunidad de la prueba en virtud del cual la ofrecida
por una de las partes deja de pertenecerle a partir de ese momento, y queda adquirida para
el proceso (salvo que verse, solamente, sobre la cuestión civil).
FI
V. SISTEMAS DE VALORACIÓN
La valoración de la prueba, como ya se dijo, tiende a determinar cuál es su real utilidad a los
fines de la reconstrucción del acontecimiento histórico cuya afirmación dio origen al proceso
y motiva la acusación; cuál es el grado de conocimiento que pueden aportar sobre aquél.
Si bien es una tarea principalmente a cargo de los órganos jurisdiccionales (y que se
exterioriza en la motivación de las distintas resoluciones dictadas durante el proceso),
también corresponde al querellante, al Ministerio fiscal, al defensor del imputado y a las
partes civiles.
Tres son los principales sistemas de valoración de la prueba que se conocen: el de la
prueba legal, el de la íntima convicción y el de la sana crítica racional (o libre convicción).
Prueba legal
En el sistema de la prueba legal es la ley procesal la que pre-fija, de modo general, la
eficacia de cada prueba, estableciendo bajo qué condiciones el Juez debe darse por
convencido de la existencia de un hecho o circunstancia (aunque íntimamente no lo esté) y,
a la inversa, señalando los casos en que no puede darse por convencido (aunque
íntimamente sí lo esté).
OM
veredictos irracionales, sino un acto de confianza en el “buen sentido” (racionalidad)
connatural a todos los hombres.
Si bien este sistema (propio de los jurados populares) tiene una ventaja sobre el de la
prueba legal, pues no ata la convicción del juez a formalidades preestablecidas (muchas
veces ajenas a la verdad), presenta como defecto evidente el de no exigir la motivación del
fallo, generando el peligro de una arbitrariedad incontrolable y, por ende, de injusticias (lo
que en algunos casos se procura evitar exigiendo la unanimidad de los integrantes del
.C
jurado).
Sana crítica racional
El sistema de la sana crítica racional (o libre convicción), al igual que el anterior, establece la
DD
más plena libertad de convencimiento de los jueces, pero exige, a diferencia de lo que
ocurre en aquél, que las conclusiones a que se llega sean el fruto razonado de las
pruebas en que se las apoye.
Claro que si bien en este sistema el juez no tiene reglas jurídicas que limiten sus
posibilidades de convencerse, y goza de las más amplias facultades al respecto, su libertad
encuentra un límite infranqueable: el respeto a las normas que gobiernan la corrección del
LA
Necesidad de motivación
La otra característica de este sistema es la necesidad de motivar las resoluciones, o sea, la
obligación impuesta a los jueces, de explicar las razones de su conocimiento, demostrando
el nexo racional entre las afirmaciones o negaciones a que se llega y los elementos de
prueba utilizados para alcanzarlas.
CONSTITUCION DE LA PROVINCIA DE CORDOBA
Artículo 155. Los magistrados y funcionarios judiciales están obligados a concurrir a
sus despachos en los horarios de atención al público.
Deben resolver las causas dentro de los plazos fatales que las leyes procesales
establezcan, con fundamentación lógica y legal.
C.P.P.
Artículo 193 - Valoración. Las pruebas obtenidas durante el proceso serán
valoradas con arreglo a la sana crítica racional.
Esto traerá como efecto que las decisiones judiciales no resultan puros actos de voluntad o
fruto de meras impresiones de los jueces, sino la consecuencia de la consideración racional
de las pruebas, exteriorizada como una explicación racional sobre por qué se concluyó y
decidió de esa manera (y no de otra), explicación que deberá ser comprensible por cualquier
otra persona, también mediante el uso de su razón (v. gr., partes, público, etc.).
______
______
OM
.C
DD
LA
FI