El cobre, que se presenta en forma nativa, puede haber sido el primer metal
descubierto, dado su aspecto distintivo, su pesadez y su maleabilidad en
comparación con otras piedras o guijarros. El oro, la plata, el hierro (en forma
de hierro meteórico) y el plomo también se descubrieron en la prehistoria. De
esta época proceden las formas de latón, una aleación de cobre y zinc
fabricada mediante la fundición simultánea de los minerales de estos metales
(aunque el zinc puro no se aisló hasta el siglo XIII). La maleabilidad de los
metales sólidos dio lugar a los primeros intentos de fabricar adornos,
herramientas y armas de metal. De vez en cuando se descubría hierro
meteórico que contenía níquel y que, en algunos aspectos, era superior a
cualquier acero industrial fabricado hasta la década de 1880, cuando los aceros
aleados cobraron protagonismo.
Metales como el oro, la plata, el hierro y el cobre, fueron utilizados desde
la prehistoria. Al principio, solo se usaron los que se encontraban fácilmente en
estado puro (en forma de elementos nativos), pero paulatinamente se fue
desarrollando la tecnología necesaria para obtener nuevos metales a partir de
sus menas, calentándolos en un horno mediante carbón de madera.
Edad Antigua
[editar]
El Bronce de Artemision que muestra a Poseidón o
Zeus, c. 460 a. C., Museo Arqueológico Nacional, Atenas. La figura tiene más de 2 m
de altura.
El primer gran avance se produjo con el descubrimiento del bronce, fruto de la
utilización de mineral de cobre con incursiones de estaño, entre 3500 a. C. y
2000 a. C., en diferentes regiones del planeta, surgiendo la denominada Edad
del Bronce, que sucede a la Edad de Piedra. El descubrimiento del bronce (una
aleación de cobre con arsénico o estaño) permitió al hombre crear objetos
metálicos más duros y duraderos que los anteriores. Las herramientas de
bronce, las armas, las armaduras y los materiales de construcción, como las
baldosas decorativas, eran más duros y duraderos que sus predecesores de
piedra y cobre ("Calcolítico"). Inicialmente, el bronce se fabricaba con cobre
y arsénico (formando el bronce arsenical) mediante la fundición de minerales
de cobre y arsénico mezclados natural o artificialmente.10
Otro hecho importante en la historia fue la utilización del hierro, hacia
1400 a. C. Los hititas fueron uno de los primeros pueblos en utilizarlo para
elaborar armas, tales como espadas, y las civilizaciones que todavía estaban
en la Edad del Bronce, como los egipcios.
No obstante, en la Antigüedad no se sabía alcanzar la temperatura necesaria
para fundir el hierro, por lo que se obtenía un metal impuro que había de ser
moldeado a martillazos. Hacia el año 1400 se empezaron a utilizar los hornos
provistos de fuelle,11 que permiten alcanzar la temperatura de fusión del hierro,
unos 1535 °C.